Jódar cae en la trampa de humo de Darderi y se despide del Masters 1000 de Roma

Jódar cae en la trampa de humo de Darderi y se despide del Masters 1000 de Roma

Era medianoche en Roma cuando el humo empezó a invadir el Campo Centrale del Foro Itálico. No se veía nada, nada de nada. La final de la Coppa Italia de fútbol entre el Inter de Milán y la Lazio acababa de disputarse en el Estadio Olímpico anexo y la entrega del trofeo terminó con fuegos artificiales. De repente, la pista de tenis del Masters 1000 quedó sumergida en una nube de pólvora y hubo que detener el juego. Tan poco se veía que el Ojo de Halcón enloqueció, la parada se alargó hasta los 20 minutos y los cuartos de final entre Rafa Jódar y Luciano Darderi se adentraron en el incierto acontecer de la madrugada. Todavía no había acabado el primer set. Era una trampa para el español.

En esas circunstancias, un novato, un chaval de 19 años sin experiencia tenía todas las de perder, y eso hizo por 7-6(5), 5-7 y 6-0 en tres horas y ocho minutos. Aunque igualmente dejó un mensaje.

A Jódar todavía le falta desarrollo físico. A su edad y con su altura, no es el más rápido y los movimientos laterales le desgastan. En las semifinales del Trofeo Conde de Godó ante Arthur Fils, por ejemplo, cayó por agotamiento. Pero después de lo ocurrido este jueves ante Darderi en Roma, nadie puede dudar de que luchará pase lo que pase, hasta que no pueda mover un dedo. Aún le faltan kilómetros, volvió a quedar demostrado, pero también le sobran agallas. Cuando esté más preparado, le espera la gloria.

Más allá de los consuelos de otro torneo excelente, de victorias con significado como la conseguida ante Learner Tien, de un nuevo ránking -ya es el número 29 del mundo- o de la cercanía de Roland Garros, a Jódar le queda el alivio de haber demostrado su dureza mental. Saltó a un ring con 10.000 almas en su contra, enfrente se colocó uno de los tenistas más aguerridos del circuito y todo sucedió bajo una humareda a las dos de la madrugada. Aun así, aguantó, y aguantó, y aguantó.

La esperanza de Jódar

Darderi le planteó una defensa durísima: una bola, y otra bola, y otra bola. A Jódar solo le faltó fondo físico para tumbarla. ¿Al mediodía bajo el sol lo habría conseguido? Es posible; podría haberle desbordado. En todo caso, el trasnochado partido dependió completamente de él, de sus aciertos y de sus errores, y eso le dejó exhausto. En el tercer set los calambres le impidieron jugar y tuvo que claudicar sin remedio. Pero antes había peleado hasta su límite e incluso se había acercado a una victoria que, por las circunstancias, no le pertenecía.

En el primer set, tras los fuegos artificiales y el parón, se elevó en el tie-break con un 5-2 a favor, aunque sus nervios permitieron la remontada de Darderi con cinco puntos consecutivos. Y en el segundo set, cuando el italiano ya lo tenía todo de cara -con ventaja de 3-0 y bola para un segundo break-, Jódar fue capaz de resucitar e incluso de levantar dos bolas de partido.

TIZIANA FABIAFP

En toda la gira de tierra batida hubo partidos muy alegres para el español, de dominio absoluto y bolas vertiginosas, pero seguramente aprenderá más de lo ocurrido ante Darderi, un tenista prototípico. Pese a los cambios en todas las superficies, en arcilla todavía es posible resistir a base de devolverlo todo, y el italiano lo hizo como nunca. La estadística dirá que Jódar acabó con muchísimos errores no forzados -58-, pero realmente fue Darderi el responsable.

Al principio el español se empecinó en intentar romperle a base de golpes, de derechazos, pero poco a poco fue entendiendo que tenía que mostrar otros recursos y así se recompuso. Si en el segundo set recuperó la esperanza fue gracias a dar un paso atrás y tirar bolas cortadas y dejadas, un registro que todavía no se le había visto. El nuevo prodigio del tenis español cayó en la trampa que le planteó Darderi en el Masters 1000 de Roma y aún está por hacer, pero queda claro que tiene coraje para lo que venga.

Rafa Jódar repite cuartos de final en Roma y continúa su ascenso

Rafa Jódar repite cuartos de final en Roma y continúa su ascenso

Rafa Jódar ya se ha acostumbrado a la rutina del éxito. Cada día, una victoria, como si no fuera un debutante en el circuito ATP. Como ya hizo en el Mutua Madrid Open, en el Masters 1000 de Roma este martes también alcanzó los cuartos de final al vencer a un coetáneo, Learner Tien, por 6-1 y 6-4 en una hora y 15 minutos. Desde Novak Djokovic en 2007 ningún otro adolescente había sido capaz de encadenar dos torneos 'grandes' entre los ocho mejores. Esa es la dimensión de lo que está logrando. Ya es el 29 del mundo -acaba de superar a otro prodigio, Joao Fonseca-, será cabeza de serie en Roland Garros y lo más increíble es la sensación de que todavía está empezando.

Porque al contrario de lo que ocurrió en Barcelona o Madrid, estos días a Jódar no se le ve más fresco. Hay cansancio en sus piernas, de eso no hay duda. Pero su tenis es tan abrumador, le pega tan fuerte a la bola, su dominio es tan exagerado que incluso así pudo superar a un adversario como Tien.

EFE

Este martes, en el penúltimo juego, el estadounidense -normalmente un tipo muy calmado- acabó enviando la raqueta a tomar vientos. Desesperado, incapaz. Desde el arranque, Jódar le asfixió con su resto y al final su cabeza no pudo más. Cada turno de servicio había sido una tortura de la que Tien no sabía cómo escaparse. Además, el ganador de las últimas Next Gen ATP Finals, pese a ser zurdo, sufría en los intercambios contra el revés del español, que presionaba, y presionaba, y presionaba. Jódar apenas necesitaba buscar el golpe ganador. No le hacía falta. De hecho las estadísticas señalan que finalizó con más errores no forzados -19- que winners -10-, un recuento injusto.

El bajón en el segundo set

"Estoy muy contento de cómo he jugado y de cómo he gestionado los problemas que me han surgido en este partido. En el tenis hay muchos altibajos porque el rival también juega y pese a ello he podido conseguir la victoria", analizaba el español con el arranque del segundo set en mente. Como le pasó en tercera ronda ante Luciano Darderi, en cuanto cambió de periodo pasó de la excelencia al desacierto y tuvo que rehacerse, pero lo hizo con sobriedad. Del 1-3 en contra al 6-4 final en un abrir y cerrar de ojos.

En los cuartos de final, Jódar podría encontrarse con el número tres del mundo, Alexander Zverev, en lo que sería el primer duelo entre ambos. Sobre el papel, el español tendría que padecer, pero visto lo visto cualquier cosa es posible.

Jódar supera la presión y a Borges en un debut desagradable en el Masters 1000 de Roma

Jódar supera la presión y a Borges en un debut desagradable en el Masters 1000 de Roma

Rafa Jódar, 19 años, caminando por Madrid y teniendo que parar cada diez metros porque alguien le pide una foto. Un anuncio con su cara ocupa una fachada entera de Gran Vía. Los medios de medio mundo quieren cinco minutos con él. En Instagram le siguen 160.000 personas que hace unos meses no sabían que existía.

Bienvenido a la otra cara del tenis.

Porque el juego de Jódar -el que le ha catapultado desde el anonimato al puesto 34 del ranking ATP en cuestión de meses- es solo la mitad de la historia. La otra mitad es aprender a vivir con todo lo que viene después: las entradas agotadas cuando juega él, los rivales que ya le han visto suficiente como para plantear un antídoto, la presión del entorno.

Ese aprendizaje llegó antes de lo previsto. Este viernes, en su debut en el Masters 1000 de Roma, Jódar se encontró con un partido desagradable y sin concesiones ante Nuno Borges y, pese a ello, lo ganó por 7-6(4) y 6-4 en una hora y 57 minutos. Las excusas hubieran sido legítimas: el cansancio acumulado en una gira de tierra batida exigente, el cambio de condiciones entre la Caja Mágica y el Foro Itálico, el viento racheado que rompía los ritmos, la arcilla romana irregular con sus botes traicioneros. Cualquiera de esas razones habría valido para justificar una derrota. Jódar no necesitó ninguna.

Hubo momentos de duda -algún gesto de frustración, incluso una discusión con su padre y entrenador, algo inédito hasta ahora en su carrera profesional-, pero los encajó y siguió. Esa es la señal. La ola es grande, pero tiene las herramientas para surfearla.

Un día sin brillo

Ante Borges, de hecho, venció en un mal día: la virtud de los grandes. No estuvo especialmente acertado en el saque -un 57% de primeros-, la derecha le traicionó demasiado hasta llegar a sumar más errores no forzados que golpes ganadores e incluso le costó aprovechar sus bolas de break. Pero igualmente sacó el triunfo adelante gracias a su cabeza. Mientras Borges, tenista 10 años mayor que él, caía en el desespero en el tie-break del primer set, Jódar sacaba entonces su mejor tenis para ponerse por delante.

El segundo set fue más placentero, pese a los obstáculos, pero el primer set estuvo lleno de dificultades. En Barcelona o Madrid, Jódar hubiera empezado con 4-0 a favor porque tuvo bolas para ello, pero esta vez se enredó, cedió un break y se vio obligado a remontar. También fue mérito de Borges, que supo aguantar los intercambios de revés del español y le contestó hasta el final.

"He jugado muchos partidos en los últimos torneos y tengo que aprender a recuperarme y estar más descansado. Ha sido un partido muy, muy duro. Nuno ha jugado a gran nivel y yo no he empezado tan bien, pero he sabido remontar y decidir en el tie-break", resumió Jódar.

Sinner se suma a la amenaza de huelga de los tenistas en Roland Garros: "Sin nosotros el torneo no existe"

Sinner se suma a la amenaza de huelga de los tenistas en Roland Garros: “Sin nosotros el torneo no existe”

Jannik Sinner ya no sólo gana partidos. También empieza a ganar peso político en el tenis. El número uno del mundo se sumó este jueves en Roma a la creciente rebelión de los jugadores contra los Grand Slam, un pulso soterrado desde hace años y que ahora amenaza con hacerse público justo antes de Roland Garros. Incluso hay una amenaza de huelga sobre la mesa

«Quizás estamos recibiendo demasiado poco», dijo Sinner, con esa mezcla de calma y contundencia que le ha convertido en el jugador más dominante del circuito. No habló únicamente de dinero. O, al menos, no quiso que pareciera sólo dinero. «Lo importante es el respeto», insistió. Pero el mensaje era inequívoco: las grandes estrellas generan mucho más de lo que reciben.

Durante décadas, los Grand Slam han sido el gran negocio del tenis. Wimbledon, Roland Garros, el US Open y el Open de Australia concentran la atención mundial, disparan audiencias y multiplican ingresos por televisión, patrocinio y entradas. Sin embargo, los jugadores llevan tiempo denunciando que el reparto económico sigue lejos de otros deportes donde los protagonistas tienen una porción mucho más alta del pastel. Si en el fútbol los jugadores se llevan alrededor de un 70% de los ingresos y en la NBA el dinero se reparte 50/50, en el tenis la situación es muy distinta. Las estrellas no alcanzan a cobrar ni el 15% de lo que generan.

"Sin nosotros el torneo no existe", resumió Sinner. Y ahí está el corazón del conflicto.

Un comunicado conjunto

El italiano forma parte del grupo de jugadores y jugadoras -entre ellos Coco Gauff y Aryna Sabalenka- que, según adelantó The Guardian, firmó un comunicado mostrando su malestar por los premios previstos para Roland Garros. Serán 61.7 millones de euros, pero lo ven insuficiente. La protesta tiene un componente simbólico importante: por primera vez hombres y mujeres aparecen alineados públicamente en esta cuestión.

No es casualidad que sea Sinner quien dé el paso. El tenis masculino atraviesa un cambio de era acelerado. Con Novak Djokovic entrando en la recta final de su carrera y Carlos Alcaraz con problemas físicos, el italiano se ha convertido en la referencia más estable del circuito. Y eso le otorga una autoridad distinta. Cuando habla el número uno, el circuito escucha. También los torneos.

TIZIANA FABIAFP

Detrás de esta discusión hay una batalla mucho más profunda: quién controla el negocio del tenis. Los Grand Slam son entidades independientes, poderosísimas, acostumbradas a imponer condiciones. Los jugadores, en cambio, han vivido históricamente fragmentados entre ATP, WTA y calendarios imposibles. La sensación en el vestuario es que esa desunión les ha hecho perder fuerza durante años.

«Hemos estado callados demasiado tiempo», dijo Sinner. La frase sonó menos a queja y más a advertencia.

En Roma, mientras persigue el único Masters 1000 que falta en su colección, el italiano llega como gran favorito. Juega en casa, evita a Djokovic hasta una hipotética final y aterriza con el aura del campeón inevitable. Pero esta vez el foco no está sólo en su derecha o en su revés. También en su capacidad para liderar una reivindicación que empieza a crecer en el circuito.

Y que amenaza con convertir Roland Garros en algo más que un torneo de tenis.

Sinner arrolla a un pusilánime Zverev y se convierte en Madrid en el primer jugador que encadena cinco Masters 1000 consecutivos

Sinner arrolla a un pusilánime Zverev y se convierte en Madrid en el primer jugador que encadena cinco Masters 1000 consecutivos

Asumidos los distintos resultados y contingencias, Madrid no podía esperar sobre el papel una final mejor. Jannik Sinner, el número 1 del mundo y gran dominador del momento, frente a Alexander Zverev, segundo cabeza de serie, un competidor con caché en la capìtal, donde su tenis fluye con especial finura gracias a la altitud.

Sin Carlos Alcaraz, ausente debido a una lesión por segundo año consecutivo, y ya en el cercano y grato recuerdo Rafael Jódar, capaz de tutear al mismísimo Sinner en cuartos de final, el público se aprestaba a disfrutar de un último partido que tiene ya un cierto aroma de clásico después de los sucesivos cruces entre ambos protagonistas, en las últimas ocho ocasiones resueltos del lado del italiano.

No lo quiso así Alexander Zverev, poco menos que derrotado de antemano ante un rival que unió a su manifiesta superioridad la actitud pusilánime del alemán, en algunos trances ridiculizado. Sinner venció por 6-1 y 6-2, en tan sólo 57 minutos, y se convirtió en el primer tenista que logra hacerse con cinco Masters 1000 consecutivos: París-Bercy (2025), Indian Wells, Miami, Montecarlo y Madrid, donde nunca había pasado de cuartos de final. Djokovic, en tres secuencias distintas, sumó cuatro seguidos; Nadal hizo lo propio en una ocasión.

Lejos de los grandes objetivos

A sus 29 años, Zverev cuenta con un oro olímpico y 24 títulos de la ATP, siete de ellos Masters 1000, pero se le siguen resistiendo los Grand Slam y está lejos de culminar los propósitos que sugería en sus comienzos.

Si en principio le tocó convivir con la generación de Nadal, Federer y Djokovic, a medida que éstos se fueron retirando o, en el caso del serbio, iniciando su ocaso, aparecieron Alcaraz y Sinner para cerrarle las puertas.

Aplicado como acostumbra, mejor en todos los frentes, también en el servicio, Sinner amplió las distancias que ya había puesto con Zverev en los duelos recientes, el abismo que existe ahora mismo entre los dos mejores jugadores del circuito y quienes vienen detrás.

Si en la final de 2023 al de Hamburgo le tocó salir ruborizado de la central Manolo Santana tras perder por 6-3, 6-1 ante Alcaraz, este domingo, para desconsuelo de unos aficionados que no dudaron en insuflarle ánimo a poco que ofrecía leves síntomas de combatividad, le tocó padecer un sofoco similar, esta vez sin la excusa de que había disputado las semifinales de madrugada.

Sinner tuvo en la final tal vez su partido más sencillo de un torneo del que sale sumamente fortalecido para Roland Garros, donde, además, no estará Alcaraz, con quien ensancha su distancia como número 1 del mundo: 14.950 puntos frente a 12.960.

Un virus pone en jaque al Mutua Madrid Open: "Estaba intentando no vomitar en la pista"

Un virus pone en jaque al Mutua Madrid Open: “Estaba intentando no vomitar en la pista”

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"Hay algo rondando entre los jugadores, un virus. Estoy segura de que estaré bien en un par de días, pero me faltaban las fuerzas, estabilidad, me encontraba muy mal. El viernes estaba incluso peor y pensé que quizá en el partido podría ir mejor", dijo la polaca Iga Switek, una de las jugadoras con más repercusión en el circuito femenino del Mutua Madrid Open, campeona en el 2024, poseedora de seis Grand Slams, entre ellos cuatro Roland Garros.

Y es que la jugadora de Varsovia dejó a medias, sin terminar, su partido de tercera ronda, contra la estadounidense Ann Li. Ganó en el desempate el primer set, perdió el segundo y con 3-0 en contra en el tercero, después de dos horas y cuarto de juego, decidió abandonar, enferma, la competición.

Swiatek desveló que hay un virus rondando entre los jugadores. Y es que desde el arranque de la competición son varios los tenistas, tanto del cuadro masculino como del femenino, que han dejado sus compromisos sin llegar a su fin o, más habitual, ni siquiera han comparecido en pista.

Otros casos significativos

Este domingo, cuando se cumple una semana de competición, ha habido otros dos casos llamativos.

La rusa Liudmila Samsonova no saltó a la pista para jugar su encuentro de tercera ronda contra la checa Linda Noskova que accedió directamente a los octavos de final. Argumentó enfermedad, malestar.

La estadounidense Coco Gauff, tercera favorita, tuvo que ser atendida por el médico durante su compromiso contra la rumana Sorana Cirstea. En un momento del choque, la norteamericana vomitó y requirió la presencia del médico. Continuó, sin embargo, su partido que sacó adelante en tres sets, después de remontar y tras dos horas y 21 minutos de juego.

"Sinceramente, solo intentaba terminar el partido. Fui punto a punto... Creo que, por desgracia, tengo lo mismo que varios aquí. Intentaré darlo todo el lunes; estaba intentando no vomitar en la pista. Fue una sensación muy, muy rara. No sé cómo lo superé", expresó la norteamericana.

Sinner le quita hierro al asunto

El número uno del mundo, el italiano Jannik Sinner, asumió con cierta normalidad los eventuales contagios que han sufrido algunos tenistas que se han dado de baja o se han retirado del Masters 1000 de Madrid estos días: "es algo que puede suceder".

El transalpino, que accedió a los octavos de final de la Caja Mágica tras vencer con facilidad al danés Elmer Moller, indicó que suele pasar poco tiempo en el recinto del torneo pero que cuando alguno cae enfermo, es un riesgo para los demás.

"He oído hablar de muchas bajas. No paso mucho tiempo aquí. Llego un poco antes los días de partido, pero muy tarde los días de entrenamiento. Entreno y luego me voy. Pero así es como hago cada torneo", dijo Sinner.

Son ya varios los jugadores que han tenido síntomas de enfermedad y la respuesta ha sido la presencia de un virus en la mayoría de los casos. La estadounidense Madison Keys se bajó a última hora, poco antes de comenzar el torneo, enferma y con malestar.

También el croata Marin Cilic que después de ganar su partido ante el belga Zizou Bergs y cuando tenía que enfrentarse al brasileño Joao Fonseca, no se presentó al choque a causa de un proceso vírico. El brasileño se clasificó directamente para los dieciseisavos de final y se enfrentará este domingo al español Rafael Jodar.

El francés Corentin Moutet también aludió al asunto. Aunque disputó el encuentro contra el español Daniel Mérida, en el último turno de la pista 3 de la Caja Mágica y fue superado en dos sets, señaló después que no pudo jugar bien ese encuentro "por culpa del virus".

La argentina Solana Sierra, sin embargo, fue de menos a más sin síntomas de afección alguna. Pero tras su triunfo, remontada incluida, ante la turca Zaynep Sonmez, reconoció que había un virus entre los jugadores del que ella, por ahora, se ha salvado. "No sé que puede ser. No nos dijeron nada. Pero tendremos cuidado con la comida e intentar estar alejados de todo y no correr riesgos", indicó la argentina.

La compleja lesión que deja a Alcaraz sin Roland Garros: "Es un proceso complicado"

La compleja lesión que deja a Alcaraz sin Roland Garros: “Es un proceso complicado”

«¿Ha sido justo ahora? Qué duro. En este tipo de lesiones tienes que ir muy, muy lento. Carlos es el vigente campeón y como competidor yo siempre quiero jugar contra el mejor. Es una noticia triste. Espero que se recupere lo antes posible. No me lo esperaba», declaraba Jannik Sinner cuando, justo después de vencer en su debut en el Mutua Madrid Open ante Benjamin Bonzi, conoció la mala noticia.

Carlos Alcaraz anunció este viernes que se perderá el Masters 1000 de Roma y Roland Garros por culpa de la lesión en la muñeca derecha que sufrió en el pasado Conde de Godó. Después de una semana con la articulación inmovilizada, el español se sometió a una nueva prueba de imagen y con ella los médicos confirmaron el diagnóstico. Alcaraz sufre una inflamación en el tendón del dedo meñique de esa mano con afectación en el cartílago de la zona interna. Una lesión típica del tenis -también del golf o del béisbol- que pudo producirse por un traumatismo en su partido ante Otto Virtanen -se quejó de un movimiento doloroso en un resto- o simplemente por el sobreuso. En todo caso, una dolencia que le obliga a parar durante varias semanas.

«El borde cubital de la mano, donde está el meñique, no se articula directamente con el radio, sino a través del fibrocartílago triangular, que es una especie de menisco de la muñeca. Es una estructura clave porque estabiliza toda la articulación», cuenta Diego García-Germán, traumatólogo del Hospital Ruber Internacional de Madrid y director médico de la Federación Española de Deportes de Invierno (RFEDI). «Cada vez que un tenista golpea de revés, ese fibrocartílago sufre. Si padece una lesión por sobrecarga, la recuperación es un proceso complicado e incluso puede tener que someterse a una artroscopia para limpiar las partes inflamadas», añade el también traumatólogo Antonio Ríos, que fue responsable médico del Almería.

En los últimos días se ha podido ver a Alcaraz con dos tipos de férulas de inmovilización: una verdosa transparente -la que utilizó en la entrega de los Premios Laureus en Madrid- y una negra que deberá seguir llevando. También deberá tomar antiinflamatorios y someterse a sesiones de rehabilitación a cargo de su fisioterapeuta, Juanjo Moreno.

Precedentes preocupantes

«Después de los resultados de las pruebas realizadas hoy, hemos decidido que lo más prudente es ser cautos y no participar en Roma y Roland Garros, a la espera de valorar la evolución para decidir cuándo volveremos a la pista. Es un momento complicado para mí, pero estoy seguro de que saldremos más fuertes de aquí», publicaba ayer el número dos en redes sociales, cuyo único objetivo ahora es recuperar su muñeca derecha al 100%. Una previsión optimista le sitúa en Wimbledon el próximo 29 de junio, pero estar o no en el tercer Grand Slam del año no será prioritario. Como avanzó el propio Alcaraz, lo más importante ahora es su físico.

Al contrario de lo que podría ocurrir con una sobrecarga muscular en un muslo -como ha sufrido en varias ocasiones-, una lesión en la muñeca supone un peligro para el futuro con demasiados precedentes conocidos. Tenistas como Juan Martín del Potro o Dominic Thiem vieron cómo sus carreras se acortaban por culpa de lesiones en esa zona y, pese a su amplio palmarés, Alcaraz todavía no ha cumplido los 23 años. No hay lugar, por ejemplo, para infiltraciones u otros procedimientos rápidos que le permitirían jugar un tiempo antes pero multiplicarían los riesgos.

Alcaraz deberá ahora trabajar su paciencia como nunca antes en su vida. De hecho, desde su eclosión en 2021, el español solo se había perdido un torneo grande: el Open de Australia de 2023, por una lesión en la pierna derecha sufrida mientras entrenaba en Navidad en la Ferrero Academy. Hoy el escenario es muy distinto. En reposo en casa de sus padres en Murcia, verá cómo transcurre la temporada de tierra batida sin participar en ella.

Tras su baja temprana de Barcelona y sus ausencias en Madrid, Roma y Roland Garros, no solo no habrá podido levantar su tercer título consecutivo en París y se le escapará la opción de completar el Grand Slam en un año, sino que también se alejará durante mucho tiempo del número uno en el ranking ATP. Al finalizar la gira, tendrá 9.960 puntos, mientras que Jannik Sinner cuenta ahora mismo con 13.400 y tiene margen de mejora. De hecho, el italiano es ahora el máximo favorito para levantar la Copa de los Mosqueteros, el único trofeo grande que le falta.

Carlos Alcaraz no competirá en Roland Garros por su lesión en la muñeca derecha

Carlos Alcaraz no competirá en Roland Garros por su lesión en la muñeca derecha

Carlos Alcaraz no defenderá su título en Roland Garros. El tenista esspañol, campeón en París en 2024 y 2025, ha tenido que renunciar al Grand Slam francés por la lesión en la muñeca derecha que le viene arrastrando desde el Conde de Godó de Barcelona, donde tuvo que retirarse tras después en el torneo. Tampoco estará en el Masters 1000 de Roma, lo que significa que pierde de golpe toda la gira de tierra batida, la superficie en la que más títulos ha acumulado en los últimos dos años.

"Después de los resultados de las pruebas realizadas hoy, hemos decidido que lo más prudente es ser cautos y no participar en Roma y Roland Garros, a la espera de valorar la evolución para decidir cuándo volveremos a la pista. Es un momento complicado para mí, pero estoy seguro de que saldremos más fuertes de aquí", publicaba este viernes en sus redes sociales.

La lesión se localiza en el tendón de la muñeca derecha, con una inflamación que le impide realizar cualquier gesto con normalidad y que ha afectado al cartílago. El equipo del número uno ha mantenido un hermetismo casi total sobre el alcance exacto del problema, aunque la imagen de Alcaraz en la gala de los Premios Laureus —donde recogió el galardón al mejor deportista del año con una férula en la mano— dejó pocas dudas sobre la gravedad. «Prefiero volver más tarde y muy bien, que volver pronto, corriendo y mal», declaró el propio tenista descartando cualquier intento de forzar los plazos.

El golpe deportivo es mayúsculo. La ausencia en Roma y Roland Garros le costará hasta 3.000 puntos en el ranking ATP, lo que alejará definitivamente de JannikSinner este año y abre la puerta a que rivales como Alexander Zverev le superen en la clasificación antes de que empiece la gira sobre hierba. Alcaraz, que ganó este año el Open de Australia y el ATP 500 de Doha, ve cómo una temporada que arrancó de forma brillante se complica de manera inesperada. Su próximo objetivo será llegar en condiciones óptimas a Queen's y Wimbledon, el reto que queda ahora en el horizonte inmediato.

Dos horas con Jannik Sinner en la Caja Mágica entre televisiones, 'reels' y 'esenciales': "Tranquilo, estoy acostumbrado"

Dos horas con Jannik Sinner en la Caja Mágica entre televisiones, ‘reels’ y ‘esenciales’: “Tranquilo, estoy acostumbrado”

Acompañar a Jannik Sinner un mediodía es como asomarse a las bambalinas de internet. Detrás de ese 'reel' o de ese 'short' donde el número uno escogerá con qué otro tenista se irá a cenar o cuáles son sus tres objetos esenciales de viaje, hay una coreografía perfecta en la que el número uno salta a toda velocidad de set en set para contestar preguntas y participar en actividades diversas. «Ya está. ¿Queréis alguna cosa más?», les pregunta a los jóvenes responsables de las redes sociales de la ATP con los que acaba de completar una suerte de test del tipo 'fuck, marry, kill'.

«Ahora seguimos», reclama al asombrado periodista de EL MUNDO en mitad de la vorágine. No hay problema, todo lo contrario. Igual que ocurre en la pista, hay algo fascinante en observar los movimientos de Sinner entre las cámaras: alcanza cada pregunta y cada propuesta con la serenidad de los elegidos. Pasa por allí Ben Shelton, que solo debe atender una entrevista, y se cachondea del tinglado. Intenta bromear con el italiano, hacerle reír frente a una cámara, pero éste está en modo trabajo.

Unos meses atrás, el equipo de Jannik Sinner se comprometió con este periódico a organizar una charla con el tenista en la previa del Mutua Madrid Open. Una conversación, un diálogo, una entrevista, ya saben. Los estándares de la profesión dibujan dos personas sentadas cara a cara, con una grabadora en medio. Pero la venta de derechos a televisiones de medio mundo y la producción constante de contenido han convertido un encuentro así en una quimera.

Sinner responde a las preguntas de EL MUNDO

Sinner responde a las preguntas de EL MUNDOJAVIER BARBANCHO

La entrevista tendrá lugar en los diez minutos de tránsito de Sinner desde el comedor del Mutua Madrid hasta el lago -donde le esperan las cámaras- y en los diez minutos de regreso. Parece lo contrario, pero la solución favorece la conversación -qué mejor que hablar paseando- y además permite al periodista vivir un par de horas en la piel del número uno del tenis mundial.

«No te preocupes, estoy acostumbrado», responde a quien escribe cuando le invita a tomarse un respiro entre compromiso y compromiso, porque el ejercicio mental agotaría a cualquiera. Tras la primera ronda de su entrevista con EL MUNDO (la única con un medio escrito), Sinner se sienta en un escenario oscuro montado por la ATP para grabar varios mensajes de esos que pueblan sus anuncios, entre ellos uno de felicitación al Mutua Madrid Open por su 25 aniversario.

Después atiende una rueda de prensa de cinco minutos organizada también a la carrera, sentado en un taburete en mitad de la zona VIP. Vienen luego tres preguntas de Movistar y tres de TVE, que por algo han pagado. Y en mitad de la ronda llegan los juegos.

El castellano de Sinner

De repente, Sinner se encuentra delante de una cartulina de DIN A1 con fotos de los veinticinco o treinta mejores tenistas del circuito y tiene que elegir a quién prefiere para esto y para aquello. De repente, una revista de moda le interroga por sus tres objetos imprescindibles de viaje. No es muy original en las respuestas -no haremos spoilers-, pero solventa ambos compromisos con la misma profesionalidad con la que despacha al resto de televisiones que le esperan. En una hablará italiano; en otra, alemán; en la última, inglés.

«Y ahora en castellano, ¿no?», bromea quien escribe, que sabe que el ganador de cuatro Grand Slam entiende el idioma y empieza a hablarlo. «No, no, aún no me atrevo, todavía tengo que mejorar», reconoce, antes de reconectarse a la entrevista y posar en un pispás para un par de retratos de este periódico. Hay que tener talento para ser el mejor tenista del mundo. Hay que tenerlo dentro y fuera de la pista.

Jannik Sinner: "Juego porque me divierte, aunque no lo demuestre"

Jannik Sinner: “Juego porque me divierte, aunque no lo demuestre”

Todavía no ha tenido tiempo de pasear por Madrid. Lo reconoce con pesar Jannik Sinner mientras recorre los pasillos de la Caja Mágica, donde el número uno del tenis mundial y estrella del Mutua Madrid Open permite que EL MUNDO le acompañe un par de horas en su apretada agenda de compromisos previos al primer entrenamiento en la pista Manolo Santana. «Tengo ganas de darme una vuelta, pero llevo sólo dos días aquí y estoy priorizando mucho el descanso, dormir el máximo posible para llegar bien al torneo», explica.

No prodiga las sonrisas, pero se expresa con una sensibilidad muy propia. El tópico del tenista-máquina resulta difícil de sostener: es un joven más cercano de lo que aparenta. «Soy un chico normal. Tengo una familia normal, tengo amigos normales. Todo esto [señala las cámaras de televisión] es un caos, pero lejos de aquí puedo escoger quién soy y con quién estoy. En realidad es mucho más fácil de lo que la gente piensa. Rodeado de mi gente no tengo que pensarlo mucho para mantener los pies en la tierra».

¿Su seriedad es timidez?
Forma parte de mi método. Es mi manera de estar lo más concentrado posible en la pista. Sé que no hago muchos gestos a la grada, pero es la forma que he encontrado para competir. A mí me encanta jugar al tenis. No juego porque tenga que hacerlo, juego porque me divierte, aunque quizá no lo muestro tanto. Luego fuera de la pista disfruto mucho de la vida y de mi gente. Me siento más afortunado por la familia que tengo, los amigos que tengo, el equipo que tengo, que por mis títulos.
Ha empezado a hacer vlogs de su día a día en YouTube. ¿Quiere que el público le conozca mejor?
No soy de la generación de TikTok. Si me tengo que distraer durante un torneo llamo a algún amigo, juego a la Play Station o directamente miro YouTube un rato. Me gusta ver vídeos largos, donde hablan de temáticas diferentes, divulgación de ciencia o de geopolítica, también de cosas más profundas. El mundo está cambiando mucho y saber de todo es importante. También suelo ver entrevistas o vlogs de otros deportistas y me apetecía mostrar mis cosas también.
Cuando no está jugando, ¿puede disfrutar de la vida en los torneos?
Sí, sí. Cada semana vivo algo diferente, diferentes entornos, diferentes personas. Cada año vamos a las mismas ciudades, pero es agradable conocerlas cada vez más, descubrir nuevos lugares, explorar los sitios. Esa es la parte más bonita de la vida en el circuito.
¿Y la que menos?
Dar entrevistas es duro, no te lo puedo negar. Pero no es por hablar con los periodistas, es porque muchas veces te hacen la misma pregunta. Entiendo que es parte de mi trabajo e intento que no me quite energía.

Las aficiones de Sinner

Si está en su casa, en Mónaco, ¿qué le divierte cuando no entrena?
Estar con mis amigos y, cuando tengo unas horas libres, conducir. Después de los entrenamientos a veces cojo el coche y simplemente conduzco por las carreteras de allí. Sin rumbo, por placer. Si tuviera más tiempo me gustaría incluso ir a circuitos y practicar mi conducción. También soy un gran fan de la Fórmula 1, por supuesto, me encanta verla y más ahora con Kimi [Antonelli, líder del Mundial].

JAVIER BARBANCHO

Nació y creció en los Alpes italianos, donde sus padres aún regentan un refugio, el Rifugio Fondovalle. ¿Echa de menos la montaña?
Echo de menos esquiar, echo mucho de menos esquiar. Cuando era niño esquiar era una gran parte de mí como persona y me gustaría poder esquiar más. Cuando visito a mis padres, en invierno, lo sigo haciendo, sin pensar en las lesiones, porque lo necesito. Me da calma mental. No puedo resistirme a hacerlo, aunque puede haber riesgo. Esquiar también es parte de ese disfrute de la vida.

Su relación con Alcaraz

Es interesante porque viene de un entorno muy distinto al de su gran rival, Carlos Alcaraz. ¿Cree que le costará motivarse sin él en este Mutua Madrid Open?
El tenis necesita a Carlos y yo también necesito verle en el cuadro. Esa es la verdad. Es un poco diferente cuando él no está aquí. Verle lesionado no es lo que quiero y espero que vuelva lo antes posible. Especialmente espero que esté en Roland Garros. Pero el tenis también es así. Espero que nuestras carreras sean muy largas y a veces voy a saltarme algunos torneos y él a veces va a saltarse algunos. El deporte también tiene esa cara.
¿En la gala de los premios Laureus llegaron a hablar de su lesión?
No, no, es algo muy personal, muy privado. Todos pudimos ver que llevaba una férula de inmovilización y que estaba lesionado, pero no hablamos sobre ello.
Mantienen una relación muy cercana, pero la mayoría de las veces el éxito de uno depende del fracaso del otro. ¿Cómo saben de qué temas hablar y de qué no?
Obviamente no hablamos de todo. También es normal. No hablamos de temas desde un punto de vista personal. Hablamos de cosas generales y siempre es agradable pasar tiempo con Carlos. Es un chico muy amable, siempre lo ha sido. Pero hay cosas que los dos preferimos guardarnos para nosotros.

JAVIER BARBANCHO

No ha jugado mucho, pero... ¿Se siente apreciado aquí en España?
La verdad es que sí. Veo que los aficionados tienen mucha pasión y que puedo tener una buena conexión con el público. Entiendo que esa relación viene de Carlos y de la amistad que tenemos fuera de la pista. La gente se da cuenta de que es algo bonito y positivo, que no es impostado. A él le pasa lo mismo en Italia. Tengo ganas de aclimatar, de entender esta superficie y de sentirme cómodo. Recuerdo que cuando era niño vi algunos partidos aquí cuando la tierra batida era azul, partidos de Roger [Federer], por ejemplo. Como niño me parecía curioso.

Una evolución necesaria

Después de perder en el último US Open prometió cambios en su juego y ahora viene de ganar en Indian Wells, Miami y Montecarlo. ¿La transformación ya ha terminado?
Nunca va a terminar. Como tenista siempre intentas mejorar y siempre puedes aprender cosas nuevas. Todo el mundo hace lo mismo, no sólo yo. Incluso los que están en el fondo del ranking pueden jugar muy bien y cada detalle puede marcar una gran diferencia. Por ejemplo, en los últimos meses he trabajado mucho el saque, me he centrado en ello y sigo haciéndolo. La evolución debe seguir siempre, no hay una línea de meta.
La remontada de Alcaraz en Roland Garros el año pasado también se la tomó como un aprendizaje. ¿Nunca en su vida se ha dejado llevar por la frustración?
Creo que no. La derrota siempre es una oportunidad para ganar. Está claro que no siempre puedo pensar en positivo y estar feliz. Mentiría si dijera que lo hago. Pero lo más importante del deporte es entender lo que te ha ocurrido y tirar adelante. Eso es decisivo. Tienes mucho ganado si eres capaz de olvidar rápido los pensamientos negativos. Yo sé que todo depende de cómo te sientas como persona. Si te sientes bien, si no tienes problemas fuera de la pista, es un poco más fácil darle la vuelta a las derrotas.