Badosa ahonda en su crisis en su estreno en el Mutua Madrid Open

Badosa ahonda en su crisis en su estreno en el Mutua Madrid Open

Palidece el recuerdo de aquella Paula Badosa que, hace apenas un año, alcanzaba las semifinales del Open de Australia con un tenis de puro físico: potencia y control; fuerza y confianza. Hoy, después de otro parón por culpa de la maldita espalda, la española es otra. Aquellos golpeos han perdido velocidad y también lo han hecho sus movimientos, pero, sobre todo, le falta la seguridad que entonces tenía.

En su debut en el Mutua Madrid Open, ante Julia Grabher, número 107 del mundo, Badosa cayó este martes por 7-6(3), 4-6 y 6-0 tras dos horas y media de sufrimiento. No se le puede negar la intención, la lucha o la garra, pero su juego necesita una reconstrucción profunda.

"Siempre he salido de los momentos difíciles. El tenis está ahí y tengo que esperar a que la dinámica cambie. Cuando alguien ha sido una de las mejores jugadoras del mundo, todo puede cambiar en cualquier torneo. Estoy en un momento complicado, pero mantengo la fe", aseguraba Badosa, y esa esperanza es ahora su mejor arma.

Otra quizá ya habría bajado los brazos. Ante Grabher se pudieron ver todas sus carencias y, al mismo tiempo, todos sus deseos. Tan pronto dominaba los puntos como encadenaba errores por su falta de confianza. Llegó a mandar en el primer set antes de perderlo, resistió con todo en el segundo y se desmoronó en el tercero. Fue el cansancio, claro, pero sobre todo la tensión: querer y no poder.

El ranking, un problema

A diferencia de lo que ocurrió en su anterior parón, cuando regresó con rapidez e incluso volvió al Top 10 del ranking WTA, esta vez la recuperación se antoja más lenta. "Desde hace cuatro semanas, físicamente me siento bien. Estoy intentando recobrar la confianza y es cuestión de tiempo encontrarme a mí misma de nuevo", analizaba la española, que contó durante el partido con el apoyo de su amiga Aryna Sabalenka, número uno del mundo, presente en las gradas de la Caja Mágica.

EFE

Ahora, a Badosa le toca prepararse para la fase previa de Roland Garros, una exigente obligación tras no haber logrado entrar directamente en el cuadro principal. Su crisis la ha llevado hasta el puesto 103 del ranking, lastrada también por las cuatro derrotas consecutivas que acumula, lo que complica aún más su situación. Solo su fe puede devolverla a la gloria.

Del resto de la jornada destacó la victoria de Jessica Bouzas, que firmó un triunfo ante Beatriz Haddad Maia por 6-1 y 6-1 para avanzar de ronda y confirmar su recuperación. También arrastra dudas de las últimas citas, pero parece lista para solventarlas. "Estoy muy contento, no me esperaba empezar tan bien. La Manolo Santana impone, pero estoy supercontenta de estar compitiendo en casa, ante mi gente. Siento el apoyo desde que entro al recinto, me motiva muchísimo", aseguraba.

Este miércoles será el turno del estreno del cuadro masculino, con el debut de Rafa Jódar frente a Jesper de Jong (sobre las 19.00 horas) o de Roberto Bautista ante Thiago Tirante (15.00 horas). Después de su excelente Conde de Godó, Jódar buscará aprovechar el apoyo del público madrileño para seguir ganando partidos y mantener su asombrosa escalada en el ranking ATP.

Alcaraz pone en duda Roland Garros: "Intento estar animado, pero los días se hacen largos"

Alcaraz pone en duda Roland Garros: “Intento estar animado, pero los días se hacen largos”

Roland Garros, en peligro. Después de una semana de pruebas en Barcelona y reposo en Murcia, Carlos Alcaraz reapareció ante las cámaras este lunes en la gala de los Premios Laureus del Deporte para confirmar aquello insinuado en el Conde de Godó: quizá no pueda jugar el próximo Grand Slam. El número dos del mundo sufrió una inflamación del tendón de la muñeca derecha con posible afectación del cartílago ante Otto Virtanen y el dolor todavía no remite.

Pese a que lleva cuatro días con medicación y una férula de inmovilización en la zona, la dolencia exige más reposo y los próximos pasos son inciertos. Es muy difícil que pueda competir en el Masters 1000 de Roma que empieza el próximo 6 de mayo y está por ver si puede hacerlo en el torneo parisino que arranca el 24 del mismo mes.

"La siguiente prueba va a ser crucial, que digamos. Estamos intentando hacer todo lo que está en nuestras manos para que esa prueba salga bien. Estoy intentando ser positivo, estar animado, con paciencia, aunque estos días se están haciendo largos. No puedo dar un plazo para volver", sentenció Alcaraz en la alfombra ronda de la gala antes de llevarse el galardón a Mejor Deportista Masculino Internacional del año 2025 por delante de Jannik Sinner, Tadej Pogacar, Ousmane Dembelé y Marc Márquez

El caso de Del Potro

La retirada de Roland Garros sería un duro golpe para el español, que debería olvidar su sueño de ganar los cuatro ‘grandes’ en un año y prácticamente renunciar al número uno hasta 2027, pero evitaría males mayores. "Con suerte tendré una carrera muy larga, muchos años por delante y que fuerce en este Roland-Garros me puede perjudicar mucho para el futuro", reconocía Alcaraz.

La muñeca es una articulación esencial en el tenis y cualquier tipo de dolor es un obstáculo mayúsculo. Entre sesiones con su fisioterapeuta, Juanjo Moreno, el número dos del ranking ATP estudia casos como el sufrido por Juan Martín del Potro, que tuvo que recortar su carrera drásticamente por problemas en ambas muñecas. De momento, la operación está descartada, se espera que la lesión remita con medicación y reposo, y ese no está mal escenario. "Podría estar mejor, pero también podría estar peor", resumía Alcaraz en los premios celebrados en el Palacio de Cibeles de Madrid.

Arthur Fils gana el Godó de los nervios frente a un desesperado Andrei Rublev

Arthur Fils gana el Godó de los nervios frente a un desesperado Andrei Rublev

Hay una generación entera detrás de Carlos Alcaraz y Jannik Sinner con talento a raudales y físicos asombrosos, pero todavía desprovista de la confianza necesaria. Tenistas que tiemblan cuando se aproximan al éxito. Jóvenes de enorme potencial y enfoques inciertos. Uno de ellos es Ben Shelton, que este domingo venció en el ATP 500 de Múnich. El otro, Arthur Fils, campeón horas después en el Trofeo Conde de Godó.

A sus 22 años, recuperado de la lesión de espalda de la temporada pasada, el francés podría ser considerado incluso candidato al título de Roland Garros, pero cuesta imaginarlo triunfar en un escenario tan grande.

En la final del ATP 500 de Barcelona ante Andrei Rublev, sus virtudes y sus defectos quedaron al descubierto. Tan pronto dominó al ruso para derrotarlo por 6-2 y 7-6(2) en una hora y 40 minutos, como tembló en situaciones inverosímiles. En el segundo set ya se vestía de campeón con un 5-2 a favor cuando empezó a mandar todas las pelotas fuera y permitió que Rublev alcanzara el tie-break. Para su fortuna, el ruso es todavía más inestable que él, y cerró esa muerte súbita lanzando la raqueta contra el suelo y chutando pelotas a la grada.

Durante una hora, Fils ofreció un despliegue de potencia en sus golpeos y sus movimientos en el Real Club de Tenis Barcelona. El resto del encuentro fue para mirar a otro lado. El galo acabó alzando el trofeo y regresa al top 25 de la ATP, pero las dudas a su alrededor persisten.

La derrota en Doha

Ya ocurrió hace un par de meses, cuando alcanzó la final del ATP 500 de Doha. Su tenis fue excelso hasta que llegó al partido decisivo ante Alcaraz y se deshizo como un azucarillo para perder por 6-2 y 6-1. En la entrega de trofeos, después de haber roto una raqueta y de haber pedido perdón al público y a su equipo, miró al español a los ojos y le soltó en un castellano muy claro: «¡Cabrón!». Alcaraz se rio.

Su partido había sido un desastre, pero todavía le quedaba humor. Su partido había sido un desastre, pero confirmaba la distancia sideral entre el Big Two y el resto.

No hay duda de que Fils, al igual que Shelton, Musetti o Rune, aún tiene tiempo de evolucionar, pero la batalla mental parece muy desequilibrada. El francés, que de niño ganó la prestigiosa Orange Bowl y el Roland Garros júnior, lleva toda su carrera en esa línea intermedia entre el asombro y el desencanto. Le quedan algunos pasos por dar; habrá que ver si los consigue. De momento parece que su unión con Goran Ivanisevic -ahora en su equipo- funciona y que sigue trabajando en ello. El Trofeo Conde de Godó ya es suyo; ahora toca acortar la celebración para analizar los problemas que aún arrastra.

Rafa Jódar cae con honores ante Fils en el Godó y promete un futuro magnífico

Rafa Jódar cae con honores ante Fils en el Godó y promete un futuro magnífico

Rafa Jódar embarcará este domingo en el puente aéreo de Barcelona a Madrid con la amargura de haberse quedado a un paso de la final del Trofeo Conde de Godó, pero con numerosas satisfacciones para encarar el Mutua Madrid Open. «Ya es un enorme tenista, ha jugado un primer set increíble. Le deseo mucho, mucho, mucho éxito en el futuro», le dedicaba su rival, Arthur Fils, que lo derrotó en semifinales por 3-6, 6-3 y 6-2 en casi dos horas de incertidumbre.

El francés, número 14 del mundo y semifinalista reciente en el Masters 1000 de Miami, necesitó sus mejores golpes y un sobreesfuerzo para deshacerse de Jódar, un novato al fin y al cabo. ¡Boom!, ¡Boom!, ¡Boom!, resonaban los derechazos del español y, sobre todo, sus reveses hasta que el cansancio hizo mella y su puntería decreció. Quedó una primera hora para el recuerdo: la primera hora de un futuro top 10, por no exagerar más el pronóstico. Una primera hora de ilusión.

EFE

Fils jugará por el título en el Godó este domingo (a las 16.00 horas, Teledeporte) ante Andrey Rublev, que derrotó a Hamad Medjedovic por 3-6, 6-2 y 6-2, pero el protagonista de la semana fue Jódar.

El crecimiento del español

Como ya hizo en el Open de Australia -donde logró su primera victoria en un Grand Slam- y en el ATP 250 de Marrakech -donde celebró su primer título profesional-, en el ATP 500 catalán el español dio varios pasos adelante en su crecimiento como tenista. «Mi objetivo en el tenis es disfrutar, jugar en el circuito y viajar. Cada semana en el Tour es muy divertida. Conoces a gente estupenda. Haces muchos amigos. Creo que la vida en el Tour es buena para los jugadores, con todas las facilidades que te dan los torneos. Es genial», repetía estos días, como ya había dicho en Melbourne en una entrevista con EL MUNDO. Con esa actitud, cada semana que pasa resulta más peligroso. Su juego consistente y agresivo está adquiriendo la velocidad de los mejores, y solo le falta madurez física para aspirar a cotas mayores. Tiene 19 años; llegará.

Además, en el Godó ha conectado con el público español -su público-, que lo encumbró como nuevo ídolo apenas minutos después de la retirada de Carlos Alcaraz, y ha escalado aún más en el ranking ATP. Este lunes, antes del inicio del Masters 1000 de Madrid, Jódar figurará en la lista como número 42, una posición ya más que notable. Por delante de él, solo tres españoles: Alcaraz (número 2), Alejandro Davidovich (24) y Jaume Munar (38).

El momento clave

En el duelo ante Fils hubo un juego decisivo que lo cambió todo. En el primer set, Jódar estuvo imparable. Sin los nervios iniciales que le habían afectado en otros partidos, desde el primer momento apabulló al francés con sus golpes planos y brilló especialmente en los puntos clave. Cada vez que Fils disponía de una bola de rotura, Jódar aceleraba; no logró quebrarle el servicio hasta el séptimo intento. Pero todo se torció al comienzo del segundo set.

MANAURE QUINTEROAFP

Con 1-1 y 15-40, el español contaba con dos opciones de break para lanzarse hacia la victoria. Ya se podía imaginar en la final, el público auguraba fiesta al día siguiente, y fue entonces cuando emergió Fils. Con su poderoso saque y su superioridad física, el francés salvó la situación y sometió a Jódar a un desgaste que, a la postre, resultaría decisivo. Con 4-3 en el marcador, Fils firmó su primer 'break' y a partir de entonces todo se inclinó de su lado.

Rafa Jódar es un terremoto: derrota a Cameron Norrie por la vía rápida y ya está en semifinales del Godó

Rafa Jódar es un terremoto: derrota a Cameron Norrie por la vía rápida y ya está en semifinales del Godó

En una década será apenas una línea en Wikipedia, pero este Godó supone la carta de presentación ante el público español de un nuevo ídolo, de otro portento: Rafa Jódar. Si en el Open de Australia dejó destellos en primera ronda y conquistó su primer título en el ATP 250 de Marrakech, en el ATP 500 de Barcelona ha dado un paso más al alcanzar las semifinales con un tenis agresivo, muy alejado del tópico nacional.

Como sucede con Carlos Alcaraz, Jódar no es un jugador defensivo, ni un especialista en resistir o en el desgaste físico. Todo lo contrario: ataca, impone y gobierna el punto desde la pegada.

Tras su etapa universitaria en Estados Unidos, afronta su primera temporada como profesional con una madurez sorprendente. En los cuartos de final del Godó, ante un veterano como Cameron Norrie, confirmó su crecimiento con una victoria por 6-3 y 6-2 en poco más de una hora.

Superados unos nervios iniciales que le costaron un par de breaks, el español brilló con el revés cruzado sobre la zurda de Norrie, incapaz de encontrar soluciones. Enfrente, un chaval de apenas 19 años. Enfrente, un rival que le acribillaba a golpes. El británico terminó con 25 errores no forzados que, en realidad, lo fueron a medias: la velocidad de bola de Jódar resultaba muy difícil de sostener.

"Ahora quiero más, hay que seguir. Todavía queda mucho torneo A prepararse para mañana", comentaba Jódar al acabar con su tranquilidad. Su grandeza futura se lee en su calma al celebrar los éxitos: nunca se vuelve loco porque sabe que vendrán más. "Soy una persona tranquila dentro y fuera de la pista y esa mentalidad me ayuda mucho a afrontar estos partidos", confirmaba quien se enfrentará este sábado en semifinales (16.00 horas, Teledeporte) al francés Arthur Fils, que derrotó a Lorenzo Musetti por 6-3 y 6-4. En la otra semifinal, por otro puesto en la final, se medirán el ruso Andrey Rublev y el serbio Hamad Medjedovic, procedente del torneo clasificatorio.

Ángel Ruiz-Cotorro, el médico de los tenistas: "Alcaraz tiene muchas cosas de Nadal: potencia, resistencia, aceleración... No me preocupa su físico"

Ángel Ruiz-Cotorro, el médico de los tenistas: “Alcaraz tiene muchas cosas de Nadal: potencia, resistencia, aceleración… No me preocupa su físico”

Si hay una pista de tenis, ahí, al lado, está Ángel Ruiz-Cotorro. Un jugador hace un mal gesto como le ocurrió Carlos Alcaraz el pasado lunes y él lo observa atento; en las siguientes horas deberá atenderlo. Desde hace más de tres décadas es el médico del tenis, ya sea cuidando del equipo español de Copa Davis, de Rafa Nadal o de un junior. Como director de la Clínica Tenis Teknos, del Grupo Quirónsalud, estos días dirige el servicio médico oficial del Conde de Godó, en cuyas instalaciones atiende a EL MUNDO. «Hay mucho que hacer; también nos encargamos de la salud de los espectadores de todas las pistas», apunta, tan sereno como siempre.

¿Hay más lesiones hoy en el tenis o hablamos más de ellas?
El tenis ha cambiado en los últimos 20 años. Antes no se jugaba tan físico, el nivel medio ha subido mucho y los nuevos materiales han hecho que la pelota vaya mucho más deprisa. Todo eso ha aumentado la intensidad y ha generado nuevas lesiones. No ha salido gratis. Tenemos lesiones musculares que antes no teníamos porque ahora los apoyos no son completos: hay que salir de inmediato. Por eso sufren más los aductores y las caderas. Recuerdo que los primeros problemas de cadera nos parecían una anomalía, como el de Guga Kuerten en el 2000, y ahora son muy recurrentes. Por la velocidad de la bola también hay más patologías en los codos y en las muñecas, como hemos podido ver en este Godó.
¿Hemos llegado al límite de la salud de los jugadores?
Estamos en ese límite, sin lugar a dudas. El tenis le está ganando la batalla a la salud. Es un tema que deben plantearse todos los organizadores y, en realidad, todos los implicados en el deporte. El jugador puede hacer un acto de conciencia y descansar más, pero el sistema de puntos le exige jugar una cantidad brutal de partidos. No está en su mano. No puedo establecer un número máximo de torneos, pero deberían tomarse medidas para que el número de lesiones disminuya y esté controlado. No estamos en ese punto ahora.
Rafa Nadal, paciente suyo, fue durante años la muestra más clara de ese difícil equilibrio entre éxito y salud en el tenis. ¿Cómo le definiría?
Rafa era un portento físico desde el punto de vista genético. Tenía potencia, resistencia, aceleración... todo en uno. Y luego había que sumarle sus cualidades técnicas y, por supuesto, sus cualidades mentales. Pero yo creo que si no hubiese tenido el problema de pie desde pequeño -el síndrome de Müller-Weiss- todo lo que vino después hubiera sido infinitamente menor. El cuerpo del tenista empieza desde abajo, y esa lesión condicionó el bienestar de toda la cadena cinética hacia arriba: rodilla, cadera, espalda... Piensa que no le dejábamos correr para cuidar el pie.
¿Cómo?
Un tenista tiene que correr, evidentemente, pero él fuera de la pista no podía hacerlo. No es que no pudiera: es que no consideramos que fuera lo más oportuno. Si corría, lo hacía en máquinas como el Alter-G, con gravedad reducida para no tener el impacto del apoyo. Eso limitó toda su preparación física durante su carrera. Tuvo que adaptarse a unas circunstancias con un condicionante que no le permitía entrenar como él quería. Y aun así mira sus resultados.
¿Ve similitudes físicas entre Nadal y Carlos Alcaraz?
Son jugadores distintos, eso está claro, pero Carlos tiene muchas cosas de Rafa. Como decía antes: la potencia, la resistencia, la aceleración... todo eso lo tiene Carlos. En el tenis español ha habido todo tipo de perfiles, pero los jugadores son siempre atletas, con muy buenas condiciones físicas y muy buenas preparaciones. Eso es así desde Sergi Bruguera. Cuando ganó Roland Garros en el 93 ya tenía unas cualidades físicas espectaculares, por encima de la media.
No puede hablar de las molestias actuales en la muñeca derecha, pero... ¿Le preocupa el historial de pequeñas lesiones de Alcaraz?
Es muy joven y ha tenido sus cosas, pero como todos los tenistas. En el tenis actual hay movimientos muy violentos, de cambios de dirección y de ritmo, y es normal que se acumulen estos problemas. Las sobrecargas en la zona de los aductores que ha sufrido posiblemente indican que la cadera está muy exigida. Es normal al ritmo que juegan. Pese a su baja aquí, Carlos no ha sufrido ninguna lesión grave y es un chico muy bien preparado físicamente; no me preocupa.
Jódar surge como la estrella de un Godó venido a menos sin Alcaraz

Jódar surge como la estrella de un Godó venido a menos sin Alcaraz

Abran paso: llega una estrella. No lo es todavía, pero lo será, advierten todos los presentes en el Trofeo Conde de Godó, un torneo que, tras la baja de Carlos Alcaraz, se agarra a Rafa Jódar como su máximo reclamo. Pese a los 19 años del joven tenista y a su relativa inexperiencia en esta, su primera temporada completa como profesional, su presencia en cuartos de final ha animado a organizadores, público y televisiones por igual. Es más, se ansía con entusiasmo que esté presente el fin de semana para pelear por el título.

Para lograrlo, este viernes (16.00 horas, Movistar) deberá superar al británico Cameron Norrie en un duelo que, invita al optimismo. Jódar ocupa el número 55 del ranking mundial y Norrie el número 24, pero la diferencia en el ránking importa poco cuando se analiza la trayectoria reciente del español. Jódar llega con una inercia ganadora difícil de ignorar: es actualmente el jugador con más victorias en lo que va de año, con 25 triunfos en su casillero, y ya conoce de primera mano lo que es doblegar a Norrie. En su primer enfrentamiento, este pasado febrero, en la primera ronda del ATP 500 de Acapulco, el español fue contundente con un demoledor 6-3 y 6-2.

La expectación en Barcelona es máxima. Las gradas del Real Club de Tenis de Barcelona vibran con cada punto suyo. Jódar, sin embargo, trata de mantenerse al margen del ruido mediático y la presión. «No voy a cambiar por lo que consiga», afirmó en la previacon la serenidad de quien tiene los pies en la tierra. «Soy alguien humilde, que le gusta mucho el tenis y que, gracias a eso, está viviendo grandes experiencias», añadía antes de finalizar con una reflexión: «No me pongo ningún objetivo. Ni me lo puse al principio de la temporada, cuando empecé como profesional, y ahora no tengo que ponérmelo por haber ganado un título ATP. Quiero ir mejorando en cada torneo y en todas las superficies».

Si vence a Norrie dejará el cuadro prácticamente sin cabezas de serie. Sin Alcaraz, Alex de Miñaur, Karen Kachanov, Valentin Vacherot o Jack Draper apenas quedan en competición Andrei Rublev, que este jueves derrotó a Lorenzo Sonego por 6-2 y 6-3, o Lorenzo Musetti, que venció a Corentin Moutet por 6-3 y 6-4. Precisamente Musetti está en el camino de Jódar, que puede ser la estrella de este Godó.

El tenista Roberto Bautista anuncia su retirada: "He vivido mi sueño durante muchos años"

El tenista Roberto Bautista anuncia su retirada: “He vivido mi sueño durante muchos años”

Actualizado

El tenista Roberto Bautista, de 38 años, colgará la raqueta a final de la temporada después de haber sido uno de los jugadores españoles más destacados con una Copa Davis en 2019 y de conquistar doce títulos de la ATP, además de representar a España en los Juegos Olímpicos de París y de haber alcanzado el noveno puesto en el ránking mundial.

"He vivido mi sueño durante muchos años. He dado todo lo que tenía dentro en cada entrenamiento y en cada partido. Ahora siento que ha llegado el momento de empezar a despedirme, de disfrutar cada torneo de una forma diferente y de cerrar esta etapa con gratitud hacia mi querido tenis", asegura Bautista en su mensaje de despedida.

Hasta el último punto

En un comunicado lanzado en su cuenta de Instagram, el tenista castellonense agradeció a familiares y compañeros de profesión y afirma que disputará el Mutua Madrid Open a partir de la próxima semana con el deseo de despedirse en la pista. "Es donde siempre he sido más feliz", remarca.

Alcaraz se retira del Godó: "Es una lesión más seria de lo que esperábamos"

Alcaraz se retira del Godó: “Es una lesión más seria de lo que esperábamos”

Carlos Alcaraz no disputará el partido de octavos de final de Conde de Godó contra el checo Tomas Machac. Así lo ha anunciado el murciano este miércoles en comparecencia ante los medios después de no completar su entrenamiento del día a causa de las molestias en su muñeca derecha -"después de un resto"- que ya le impidieron rendir al 100% en su debut en el Barcelona Open Banc Sabadell.

El abandono no permitirá al español conquistar un torneo en el que el año pasado disputó la final, por lo que perderá 280 puntos en el ránking ATP.

La siguiente cita de Alcaraz debería situarle en Madrid, en el Mutua Madrid Open, a partir del 22 de abril. Un torneo en el que Jannick Sinner llegará sí o sí como número uno del mundo.

"Es una situación que creía que había sentido previamente y que no iba a ir a más. Que eran molestias de exigencia de toda la semana. Pero vistas las pruebas de hoy, es una lesión un poquito mas seria de lo que nos esperábamos", aclaró el murciano en el comunicado que leyó a los medios. "Tengo que escuchar a mi cuerpo, que no me repercuta para el futuro. Por eso de borrarme del torneo", concluyó, pensando en la gran cita de Roland Garros.

Alcaraz gana feo en su debut en el Godó y enciende las alarmas por unas molestias en la muñeca: "Espero que no sea nada"

Alcaraz gana feo en su debut en el Godó y enciende las alarmas por unas molestias en la muñeca: “Espero que no sea nada”

La primavera despertó de forma violenta para Carlos Alcaraz. Más allá de su reciente derrota ante Jannik Sinner en la final del Masters 1000 de Montecarlo, encadena malas sensaciones, acusa el cansancio acumulado y, este martes, sumó un nuevo contratiempo: un dolor, una molestia, ¿una lesión? Llegaba al Trofeo Conde de Godó para disfrutar del tenis en casa, en España, arropado por su público y alejado de la exigencia que le impone el italiano, pero su debut fue de todo menos placentero.

Venció al finlandés Otto Virtanen por 6-4 y 6-2 en una hora y 25 minutos, aunque todo lo demás resultó adverso. El cambio de condiciones en menos de 48 horas le impidió encontrar su tenis, acumuló numerosos errores no forzados y, lo que es más preocupante, acabó lastimado.

A mediados del primer set, sin señales previas, pidió al juez de silla la asistencia del fisioterapeuta del torneo y le explicó que le dolía la muñeca derecha. Según relató, en uno de los primeros juegos había notado un tirón al sacar y desde entonces jugó con malestar. Recibió un masaje, le aplicaron crema y le hicieron un vendaje, pero no volvió a verse cómodo en toda la jornada. «Puedo jugar bien», aseguró, aunque su cuerpo decía otra cosa. Cuando quería invertir el revés, lo evitaba. Y al golpear de derecha armaba todo el brazo como hace dos años, cuando se lesionó en el antebrazo. En cualquier caso, esquivaba el gesto final con esa muñeca derecha.

Muchos fallos de inicio

«Al tener poco tiempo de descanso entre un torneo y otro siempre salen pequeños detalles, pequeñas molestias. Mañana [este miércoles] veré con mi fisio cómo está y esperemos que no sea nada», aseguró Alcaraz, que pese a todo se marchó al vestuario firmando autógrafos y entregándose a las fotos con sus aficionados.

El escaso descanso entre Montecarlo y Barcelona, unido a las molestias sufridas, convierte su victoria en algo difícil de catalogar. Virtanen, número 130 del mundo y conocido por llevar a Finlandia a las semifinales de la Copa Davis en 2023, ofreció su saque como principal argumento. Poco más. Con muchísimos errores —23 no forzados solo en el primer set— Alcaraz supo sobreponerse, consiguió los breaks en los momentos clave y mejoró en los instantes finales. «Sigue, sigue, y luego ya vemos», le indicaba desde el banquillo su entrenador, Samu López. Ganó de forma extraña Alcaraz, pero lo importante es si podrá jugar los octavos de final este jueves por la noche ante Tomas Machac.