Amenazan a la tenista húngara Panna Udvardy con matar a sus familiares si no perdía un partido

Amenazan a la tenista húngara Panna Udvardy con matar a sus familiares si no perdía un partido

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La tenista húngara Panna Udvardy, número 95 de la clasificación WTA, ha denunciado haber recibido amenazas de muerte contra su familia para que se dejara perder en un encuentro de cuartos de final en el WTA 125 challenger de Antalya (Turquía) que termina este domingo.

La tenista ha asegurado en la red social Instagram que recibió en su móvil privado mensajes amenazadores antes del partido del pasado viernes contra la ucraniana Anhelina Kalinina (puesto 183), ante la que perdió por 6-7 y 5-7.

Kalinina disputa hoy la final del torneo frente a su compatriota Oleksandra Oliynykova (73).

"Dijeron que sabían dónde vive mi familia, qué coches usan y que tenían sus números de teléfono. Incluso me enviaron fotos de miembros de mi familia y de una pistola", denunció la deportista en un mensaje en el que adjunta esas imágenes.

Udvardy también muestra una captura de pantalla de un mensaje, desde un número con prefijo del Reino Unido, en el que se le amenaza con ir contra dos de sus parientes si no perdía el partido.

En ese mensaje se amenaza expresamente con secuestrar a la madre de la jugadora de su domicilio en Hungría y de retenerla hasta que se pague el dinero que perderían los agresores si la tenista les desobedecía.

En su mensaje, la tenista explica que contactó inmediatamente con sus padres y con la Asociación de Tenis Femenino (WTA en sus siglas inglesas).

Desde la WTA, asegura Udvardy, se le comunicó que otras tenistas han recibido amenazas parecidas y que se está investigando si ha habido una filtración de información personal de la base de datos de la Asociación.

La tenista ha presentado una denuncia ante la Policía en Turquía. La deportista denuncia que "no es aceptable recibir amenazas" y que no se debe "normalizar este tipo de abusos en el deporte".

Además, pide que la WTA investigue y tome medidas para proteger la información personal y la seguridad de las deportistas. "Ninguna jugadora debería tener que pasar por algo así", concluye su mensaje Udvardy.

Alcaraz barre de nuevo a Dimitrov en su debut en Indian Wells

Alcaraz barre de nuevo a Dimitrov en su debut en Indian Wells

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Carlos Alcaraz sigue en plan apisonadora en 2026. No solo no pierde: desprende un aura de imbatibilidad que es notoria para cualquiera que se pone delante de él en una pista de tenis. Grigor Dimitrov, un jugador que en circunstancias normales es un hueso, resultó una perita en dulce para el murciano. Lo despachó en una hora y seis minutos (6-2 y 6-3) para meterse en la tercera ronda de Indian Wells, considerado el 'quinto' grande de la temporada, en una reedición de la paliza del año pasado en octavos de final.

Poco le afectó al murciano el viento que soplaba en la central de Indian Wells. "Sabía que iba a ser un partido difícil dadas las condiciones", dijo el número uno de la ATP al final del encuentro. "Su estilo es realmente peligroso, pero creo que me adapté un poco más a las condiciones que él y por eso me llevé el partido al final".

Dimitrov, lejos del nivel que le llevó al número 3 del ránking mundial, fue muy consciente de la situación desde el principio. Dio la sensación de estar a merced de Alcaraz durante todo el encuentro, como si la idea de pasar a la siguiente ronda resultara una quimera. Quizá el objetivo era evitar que se repitiera el paseo militar del año pasado, cuando Alcaraz le endosó un doble 6-1. Logró, al menos, maquillar el resultado, aunque duró ocho minutos menos en pista que el año pasado.

El campeón en Australia aprovechó el primer punto de ruptura en el cuarto juego y puso la directa hacia la primera manga, sin brillantez excesiva ni demasiado desgaste, pero siempre con una marcha más que su rival y aprovechando los fallos del búlgaro, que firmó 10 errores no forzados en los 32 minutos que duró el primer parcial.

Butler y el golf

El 88% de puntos ganados con el segundo servicio y los cinco golpes ganadores fueron suficientes para subrayar el abismo que separa a ambos jugadores en este momento. Baste, también, el dato del vil metal. Con 22 años, Alcaraz lleva el doble de dinero ingresado en torneos que el búlgaro con 34: 63,3 millones de dólares frente a los 31,2 de su oponente, según la ATP.

Jimmy Butler, jugador de los Golden State Warriors y amigo del español, contemplaba plácidamente el espectáculo en la grada, con un cóctel en la mano y disfrutando de otro día espléndido en el que presume de ser el paraíso del tenis, en el valle de Coachella, con su clima privilegiado, sus campos de golf y el sobrecogedor paisaje desértico que rodea las pistas. Es un sitio único que Alcaraz adora. Siempre lo dice. "Es un privilegio volver a estar aquí", jugando al golf cada vez que el torneo le da un respiro.

Subió enteros el juego del búlgaro en la segunda manga. Se movía mejor por la pista y facilitó un partido muy vistoso por momentos, aunque siempre con la sensación de que acabaría por morder el polvo. Su sonrisa de camino a su banco, tras un misil de derecha con el que Alcaraz se anotó el 4-3, lo decía todo. No pudo evitar aplaudir. Unos minutos más tarde, se estaban dando la mano y deseándose la mejor de las suertes para el futuro.

A Alcaraz le espera el francés Rinderknech en tercera ronda, el mismo que le preguntó hace unos días en Doha, con cierta sorna, si pensaba dejarse ganar alguna vez. No tiene pinta.

Alcaraz, una estrella del rock en el desierto con un pelo de... ¿lobo o guerrero?

Alcaraz, una estrella del rock en el desierto con un pelo de… ¿lobo o guerrero?

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Carlos Alcaraz es una rock star en Indian Wells. Cualquiera de sus movimientos es seguido con vehemencia y un interés desmedido en el desierto californiano, desde la camiseta morada del 23 de Lebron James que lució en su primer entrenamiento, con el belga Zizou Bergs del otro lado de la imponente pista central, hasta el nuevo corte de pelo con el que se ha presentado en el 'quinto' grande de la temporada. Hay incluso debate sobre cómo definir su nuevo look. ¿Es "corte de lobo" o "corte de guerrero"?, se preguntaban algunos de sus incondicionales, con un debate extendido en redes sociales sobre el rapado que se ha hecho a la altura de las orejas. Lo suyo es un fenómeno de masas innegable.

No es de extrañar. Al descaro de su juego hay que sumarle unos números astronómicos que hacen difícil arrebatarle protagonismo en el circuito a estas alturas. Con Alcaraz se han alineado todos los planetas. Con solo 22 años aspira a llevarse una tercera corona en el Masters 1.000 más importante de la temporada y acceder al mismo olimpo en el que están sentados dioses como Roger Federer, Rafa Nadal o Jimmy Connors. Por encima de ellos, tan solo un Novak Djokovic que buscará su sexta corona en California, sabedor de que pasar por encima de Jannik Sinner o el mismo Alcaraz es más difícil que lograr un entendimiento entre israelíes y palestinos, y más con la racha de resultados que está firmando el español en este comienzo de temporada.

El murciano se presenta en Indian Wells sin haber perdido un solo partido en lo que va de año (12-0), algo que no había logrado hasta ahora. Tras completar el Grand Slam en Australia y llevarse el ATP 500 de Qatar con una autoridad insultante, es el máximo favorito, número uno del mundo y con un cuadro favorable para verse las caras con Sinner en el último partido, en la que sería una final inédita.

"Me siento un poco diferente"

La clave, dice, es que controla mejor sus emociones durante el juego. "En pista simplemente me controlo, y desde la calma, puedo encontrar las soluciones", dijo en rueda de prensa el martes. "Cuando me enfadaba, jugaba mal o lo que fuera, simplemente encontraba el camino correcto, porque estaba tranquilo. Me controlaba a mí mismo, a mis emociones y mantenía la concentración. Diría que lo hacía incluso mejor que antes", añadió.

Todo está yendo a pedir de boca, reconoce: "Me siento un poco diferente comparado con otros años, pero he tenido un par de buenos entrenamientos. Estoy de vuelta y listo, así que ha sido bueno y estoy emocionado por empezar".

El lunes hizo acto de presencia en las lujosas instalaciones de Indian Wells, en el valle de Coachella, una comunidad de ricos, blancos y jubilados con una clara inclinación por el golf y la vida tórrida y sosegada. Se topó con Ben Shelton a la entrada y después con una ovación en la pista central para su entrenamiento con Bergs. Da igual que fuera lunes y que aún no hubiera partidos de calado.

Alcaraz, durante su entrenamiento del martes en Indian Wells.

Alcaraz, durante su entrenamiento del martes en Indian Wells.AFP

Se entrenó durante dos horas mientras la griega María Sakkari y la rusa Aryna Sabalenka, eufórica tras haberse comprometido con su novio, firmaban autógrafos en las inmediaciones. Después, se acercaron a darle un abrazo al español. Todo el mundo quiere tener que ver con Alcaraz.

Exento en primera ronda, debutará contra el ganador del Grigor Dimitrov-Terence Atmane, número 52 del ranking. A Dimitrov ya le superó el año pasado con comodidad en este mismo torneo, cediendo tan solo dos juegos. Por su lado del cuadro, potenciales rivales como Casper Ruud, Cameron Norrie (campeón en 2021), Alex de Minaur y Djokovic, con el que podría cruzarse en semifinales, en una nueva cita con la historia

Teodor Davidov, el adolescente ambidiestro que nunca pega de revés y que ya suma puntos ATP

Teodor Davidov, el adolescente ambidiestro que nunca pega de revés y que ya suma puntos ATP

En la primavera de 2022 un vídeo apareció en las pantallas de los usuarios de Instagram y TikTok de todo el mundo, al menos de aquellos cuyo algoritmo incluía el tenis. En el IMG Future Stars, un torneo en Estados Unidos para jugadores de entre 10 y 12 años, un búlgaro llamado Teodor Davidov había ganado a Jaime Alcaraz, hermano de Carlos, por 6-1 y 6-0. Lo más extraño, sin embargo, no era el marcador: el niño no había pegado ni un solo revés. ¡Era ambidiestro! Tan pronto golpeaba de derecha con la mano derecha como con la izquierda.

Los highlights de sus partidos empezaron a acumular espectadores y sus padres, Kalin y Elina, recibieron varias ofertas de patrocinio. Quizá un pelín exagerado. Era una rareza, sí, pero a su edad no merecía tanta atención. El mismísimo Rafa Nadal jugaba con las dos manos hasta los ocho años, y ha habido algún que otro profesional con esa técnica, como el estadounidense Luke Jensen, campeón de Roland Garros en dobles en 1993.

Pero ahora Davidov sí debe ser observado.

Aquel niño de 11 años es hoy un adolescente de 15 y ya luce un título con pedigrí: es el más joven del ranking ATP. En el pasado torneo M15 de Naples, también en Estados Unidos, ganó dos partidos y alcanzó los cuartos de final, sumando tres puntos en la lista. Entre sus rivales, el brasileño Karue Sell, que llegó a ser número 258 del mundo. ¿Puede dar el salto a la élite con dos derechas? Todo apunta a que sí.

Dieta y yoga

Aunque todavía le falta altura, le sobra potencia en ambas manos para empezar a construir una carrera, y está plenamente entregado a la causa. Según su padre Kalin, entrena cerca de 30 horas semanales, incluyendo levantamiento de pesas y series de velocidad en pista de atletismo. Además, ha adoptado una dieta vegetariana y sin gluten siguiendo un enfoque holístico similar al de Novak Djokovic.

El origen de este fenómeno tiene mucho que ver con la familia. «Cuando Teo estaba a punto de cumplir ocho años, decidí que empezara a jugar con la mano izquierda para activar el hemisferio derecho de su cerebro. Es muy extrovertido, muy fogoso, un poco intranquilo, así que quería trabajar ese hemisferio utilizando la parte izquierda de su cuerpo», cuenta Kalin en un documental de Tennis Channel.

De Sofía, capital de Bulgaria, él y su mujer se trasladaron a Denver poco después del nacimiento de Teodor para impulsar sus carreras profesionales. Kalin, exjugador de voleibol, es profesor de educación física; Elina, que fue saltadora de trampolín, trabaja como fisioterapeuta. Amantes del yoga y del ayurveda -la medicina tradicional integrativa de India-, apostaron por Estados Unidos en busca de más clientes, y acertaron. Cuando el negocio ya les funcionaba, no dudaron en dar un paso más: con sus ahorros se mudaron a Florida para que Teodor pudiera trabajar con mejores entrenadores.

La apuesta parece estar dando sus frutos. El revés ni siquiera está sobre la mesa. «Al principio sus oponentes le obligaban a jugar la mayoría de veces con la izquierda porque era su brazo más débil, pero en realidad le estaban haciendo un favor. Con el tiempo fue mejorando y fortaleció ese golpe. Ahora tiene más potencia con la derecha, pero puede dominar también con la izquierda», explica su padre.

"Quiero ser el mejor"

En los últimos meses, además del buen resultado en Naples, Davidov ganó el Mundial sub-14 por equipos representando a Estados Unidos junto a otro prodigio, Jordan Lee —también viral por su parecido con Lamine Yamal— y participó en torneos de promesas de todo tipo, como el afamado Petits As, donde se proclamó campeón en dobles. También realizó una minigira por España con torneos júnior en Girona, Tarragona y Lleida, donde decepcionó con tres derrotas en cuatro partidos.

«No solo quiero ser un jugador profesional, quiero ser el mejor tenista de todos los tiempos», asegura el joven en palabras recogidas por Babolat, la marca que le patrocinaba el año pasado. Ahora utiliza raquetas Yonex. Sus ambiciones son elevadas, pero al menos ya merece que se le tome en serio. Un tenista ambidiestro es el más joven del ranking ATP, y sus golpes deberían volver a aparecer en las pantallas de Instagram y TikTok de todo el mundo.

Alcaraz no tiene piedad de un angustiado Fils y gana en Doha su segundo título de la temporada

Alcaraz no tiene piedad de un angustiado Fils y gana en Doha su segundo título de la temporada

Arthur Fils es la gran promesa del tenis francés. Desde que hace seis años ganara la Orange Bowl, el Mundial oficioso para juveniles, su país le sueña levantando un título de Roland Garros en la Philippe Chatrier. Por fin un galo campeón de Grand Slam, ya era hora. Pero es muy difícil gestionar una presión así. Este sábado, a sus 21 años, tembló en la final del ATP 500 de Doha para perder ante Carlos Alcaraz por 6-2 y 6-1 en solo 50 minutos.

El número uno hizo lo suyo, brilló al servicio -82% de primeros-, dominó con la derecha y bailó ante la red, pero al otro lado de la pista tampoco había nadie que le pusiera en duda. Los nervios de Fils, exagerados desde el primer juego, impidieron que hubiera competición, mucho menos espectáculo. En su regreso a un escenario importante después de estar en el dique seco durante meses por una lesión en la espalda, el francés cometió 19 errores no forzados y solo construyó tres golpes ganadores. Su derrota nunca estuvo en duda.

"El año pasado perdí aquí en cuartos de final y tenía en mente hacerlo mejor esta temporada. Con mi equipo fijé unas cosas que probar en este torneo y estoy muy contento de cómo han salido. Durante toda la semana he mantenido un buen nivel, excepto quizá ante [Andrei] Rublev, y eso me enorgullece", analizaba Alcaraz después de una final extraña en la que nuevamente demostró su madurez.

En partidos así, ante adversarios derrotados, el peligro está en el contagio. Si quien está enfrente está perdido, uno puede perderse con él. Pero el español, consciente del peligro, no frenó en ningún momento. Fue su partido más fácil de toda la semana y seguramente fue en el que jugó mejor. En el segundo set, con 6-2 y 4-0 en el marcador, todavía se animaba —"¡Vamos, Charly!"— para seguir, seguir y seguir. Si hubiera buscado el lucimiento, hubiera multiplicado sus dejadas o se hubiera entregado al deleite, se podría haber marchado con peor gusto de boca. Ahora encara su siguiente cita, la gira estadounidense, con los Masters 1000 de Indian Wells y Miami, con confianza plena.

Este año, entre el Open de Australia y el ATP 500 de Doha, ha disputado 12 partidos y los ha ganado todos. Su excelente racha le mantiene en la cima del tenis y así será hasta bien entrada la primavera. El título, y la derrota de Jannik Sinner en cuartos de final, aumenta su ventaja como número uno del ranking ATP hasta los 3.150 puntos. Este 2026 ya van dos títulos, y los que quedan.

Alcaraz se cabrea con Rublev para llegar a su segunda final este año

Alcaraz se cabrea con Rublev para llegar a su segunda final este año

Carlos Alcaraz juega al tenis por el placer de jugar al tenis y cuesta ver un partido en el que eso no sea así. Este viernes, en las semifinales del ATP 500 de Doha, fue el caso. El español no es uno de esos deportistas que quiere romper a su rival, acabar con sus ánimos, hundirle. Su mente suele moverse por el disfrute propio y, en muchas ocasiones, el disfrute de quienes le están viendo. Pero ante Andrey Rublev eso cambió. Quizá por el cansancio después del Open de Australia, quizá por sus sensaciones estos días en Catar y, seguro, por el comportamiento del ruso, Alcaraz se cabreó y así venció por 7-6(3) y 6-4 para clasificarse para la final del torneo. En las gradas del complejo Tenis Khalifa Internacional, su amigo Holger Rune, que bien lo conoce, se reía.

Por una vez y sin que sirva de precedente, el español cambió la sonrisa por el ceño fruncido y la alegría por la irritación para hacerse con el triunfo. En realidad, las dos maneras son válidas. Aunque a Alcaraz le funciona mejor la positiva. Lo sabía su entrenador, Samu López, que a principios del segundo set le pedía que levantara la cabeza y sonriera, y lo sabía él mismo, que intentó tranquilizarse. Pero el cabreo no se le fue del cuerpo hasta que cerró el encuentro.

El momento de la polémica

El enojo de Alcaraz llegó por una extraña queja de Rublev. En los primeros juegos del partido, el español había estado impreciso y desordenado en los intercambios largos, como ya le había pasado en cuartos de final ante Karen Khachanov. El ruso tuvo entonces opciones de adelantarse, pero prefirió autoflagelarse, como acostumbra: en lugar de centrarse en su magnífica derecha, se martirizó por sus problemas con el revés. Así se descubrió con un break en contra. En el marcador, 5-4, saque para Alcaraz, y todo parecía decidido. Pero ahí tuvo lugar la polémica.

Rublev obtuvo una bola de rotura y, justo antes de que se disputara, empezó a quejarse al juez de silla. Que si Alcaraz tardaba mucho en sacar, que si a él le habían advertido por lo mismo... El español no entendía nada. En ese preciso instante, con el set en juego, era un momento inadecuado para congelar el encuentro. Y esa desorientación le afectó. Después de un rato de charla entre Rublev y el juez, Alcaraz se enfrió, cometió una doble falta y se vio obligado a alargar un set que tenía controlado. Su cara lo decía todo: estaba enfadado. En los puntos posteriores empezó a tirar derechazos como si estuviera poseído, y le funcionó hasta que dejó de hacerlo. Al final tuvo que esperar al tiebreak para calmarse y llevarse ese primer set.

La finura de Alcaraz

Cuando lo hizo, Rublev ya se había desesperado. Después de romper las cuerdas de la raqueta contra su rodilla y de tener que marcharse a los vestuarios por ello, el ruso encaró el segundo set con el ánimo torcido. Nuevamente volvió a inquietar a Alcaraz, especialmente con su finura al resto, pero en los momentos decisivos se vio superado por el número uno, ya más relajado. Divertido y cabreado a partes iguales, Alcaraz no deja de ganar este año, y este sábado —a las 19.00 horas por Movistar— disputará su segunda final.

El enfado de Alcaraz en su camino hacia las semifinales del torneo de Doha: "Las reglas ATP son una mierda"

El enfado de Alcaraz en su camino hacia las semifinales del torneo de Doha: “Las reglas ATP son una mierda”

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El tenista español Carlos Alcaraz ha cedido por primera vez un set en el torneo y tuvo que completar una remontada para superar en tres sets al ruso Karen Khachanov (6-7(3), 6-4 y 6-3) y situarse, por primera vez, en las semifinales del torneo de Doha.

"Déjame ganar una vez", ha pedido en la red el ruso, campeón en 2024 al español con el que perdió por sexta vez en otros tantos cara a cara. Sin embargo, por segunda vez, tal y como sucedió en el Masters 1000 de Roma del pasado año, en el último partido entre ambos, Khachanov logró hacerse con un set. Pero sólo el australiano Alex de Miñaur y el griego Stefanos Tsitsipas tienen un parcial en contra tan rotundo (6-0) como ahora el moscovita.

El número uno del mundo logró su décima victoria seguida en lo que va de 2026. Aún no ha perdido partido alguno en lo que va de curso el campeón del Abierto de Australia que, después de dos horas y 28 minutos, ganó de nuevo al subcampeón olímpico en Tokio 2021.

Ahora aguarda Alcaraz, que ha mejorado en la presente edición su mejor registro en Doha, fijado en los cuartos de final en los que se estancó el pasado año, superado por el checo Jiri Lehecka, a otro ruso, Andrey Rublev, ganador vigente y también en el 2020 que en su partido superó al griego Stefanos Tsitsipas por 6-3 y 7-6 (2).

La final número 46 en el circuito en lo que va de carrera de Alcaraz necesitó de un ejercicio de paciencia y contundencia ante un rival que mostró más resistencia que los anteriores. Exigió más a Alcaraz que evitó que su rival ganara por primera vez en su carrera a un número uno del mundo. Pero el murciano no pierde un partido en pista dura al aire libre desde el belga David Goffin en el Masters 1000 de Miami del año pasado.

Se dejó un set Carlos Alcaraz aunque pudo ganar todas las mangas. En el primero, el que perdió, tuvo punto de set pero Khachanov, aún fresco, sin el cansancio que mostró al final, lo salvó.

El ganador de siete Grand Slams superó cada contratiempo con el que se encontró en el parcial inicial. En el séptimo, por ejemplo, pudo hacer rotura el ruso pero el español sacó su mejor tenis.

Amonestación y malestar de Alcaraz

Carlos Alcaraz se dejó el primer set del torneo, pero firmó una de las acciones más brillantes cuando llegó a una dejada casi imposible y después culminó el punto con una volea de espaldas. Salvó un break pero para su sorpresa, la juez de silla, la croata Marija Cicak le amonestó por falta de tiempo.

"Las reglas ATP son una mierda", le dijo Alcaraz a la balcánica que le explicó: "Paré el tiempo cuando fuiste a por la toalla y luego le volví a dar. No puedo hacer otra cosa".

Alcaraz no disimuló su malestar. El partido siguió, cada uno mantuvo su juego y con 6-5, al resto, el español tuvo punto de set. No lo aprovechó y la resolución fue al desempate, donde Khachanov mostró su superioridad.

Le tocó remar al murciano que mantuvo su nivel mientras poco a poco Khachanov empezó a flojear. Rompió Alcaraz en el quinto juego del segundo, 3-2, 4-2. Amarró la manga por 6-4 y el choque se fue al tercero.

El ruso carecía ya de la frescura de entonces y Alcaraz, por derribo, se hizo con el juego. Lo ganó al resto, después de casi dos horas y media y por 6-3.

Una semifinal más para el murciano, en puertas de una nueva final. Diez victorias seguidas y con Rublev en el horizonte. Séptimo duelo entre ambos, con dos triunfos para el ruso y cuatro, entre ellos los tres más recientes, para el español.

Alcaraz esquiva otra trampa en Doha y mantiene su racha de invicto en este año

Alcaraz esquiva otra trampa en Doha y mantiene su racha de invicto en este año

«¡Sí!», gritaba Carlos Alcaraz en su celebración después de otro sobresalto. En el ATP 500 de Doha, un torneo menor con cartel de Grand Slam gracias a los petrodólares cataríes, el número uno transcurre por un camino lleno de trampas rumbo a la hipotética final ante Jannik Sinner. Son sólo cinco partidos, cinco partidos en días consecutivos, pero ninguno es plácido. Como le pasó en primera ronda ante Arthur Rinderknech, Alcaraz tuvo que emplear todos sus trucos para vencer este miércoles en segunda ronda al también francés Valentin Royer por la vía rápida, por 6-2 y 7-5.

Si no se asomó al abismo del tercer set, si se salvó otra vez de un sobreesfuerzo, fue porque mostró su versión de las finales. Entre las muchas delicias que exhibió, por ejemplo, una derecha cruzada en carrera que lleva semanas trabajando junto a su entrenador, Samu López. Sin esos golpes, sin su magia, a saber qué hubiera ocurrido.

Porque Royer, como Rinderknech, le puso en apuros; el marcador que diga lo que quiera. Su balance de resultados dice que este año todavía no ha ganado ningún partido en el circuito ATP, que es el 60 del mundo gracias a imponerse en unos challengers en Ruanda y que no ha pasado de segunda ronda en ningún torneo «grande», pero sabe jugar. A sus 24 años en algún momento vivirá mayores alegrías. Más allá de su esquema de juego, sorprendió que fuera capaz de igualar la velocidad y el ritmo de bola de Alcaraz, incluso que se le impusiera en determinados momentos.

Hay que remontarse muchos meses para recordar a un Alcaraz a la defensiva en una segunda ronda de un torneo. En el primer set, a Royer le pudieron los nervios, sacó mal, falló de más, pero en el segundo set fue un gusto verle. Con una actitud muy positiva, concentrado pese a sus escasas opciones, arrebató un break al español, le colocó con un 5-2 en contra y le obligó a destapar su mejor tenis. Luego llegaron cinco juegos consecutivos de un Alcaraz superlativo, pero queda el buen hacer de Royer.

En cuartos de final el español se medirá este jueves (17.30, Movistar) a Karen Khachanov y encarará así una nueva trampa.

Alcaraz vuelve tras Australia con una victoria de seriedad y calma

Alcaraz vuelve tras Australia con una victoria de seriedad y calma

Sabe Carlos Alcaraz que hay rivales especialmente engorrosos para él. Aquellos tenistas fuera del Top 10 que martillean con su saque y se saben mover en la red siempre le complican la vida, y en esa categoría encaja el francés Arthur Rinderknech. En sus cinco enfrentamientos, el español siempre ha ganado. Pero siempre ha sufrido.

Dos semanas después de proclamarse campeón en el Open de Australia, Alcaraz reapareció en una pista en el ATP 500 de Doha y lo hizo con un triunfo exigente ante Rinderknech por 6-4 y 7-6 (5) en una hora y 47 minutos.

Ya está en octavos de final, donde se medirá al también francés Valentin Royer. El torneo le propone un cuadro asequible hasta las semifinales o incluso hasta una hipotética final contra Jannik Sinner, pero detrás queda el susto. Rinderknech tuvo dos bolas de set para alargar el duelo más allá de las dos horas y solo cayó tras un tenso 'tie-break'.

A Alcaraz, lejos de aquel 'flow' fresco de Melbourne, se le vio serio. Consciente de los peligros de su estreno en Qatar, ahorró en gestos, emociones y expresiones. Incluso en los puntos clave su celebración se limitó a una mirada a su equipo, poco más. Su tenis habló más que él, pese a la exigencia del rival.

Su velocidad con la derecha se impuso en los intercambios desde el fondo, pero Rinderknech encontró la manera de equilibrar el duelo. Consciente de su desventaja en la línea de base, el francés se apoderó de la red como si fuera su único refugio, porque lo era. En cada oportunidad, saque y volea. Una y otra vez.

En el primer set, Alcaraz descifró el reto. En el segundo, en cambio, se le atragantó hasta verse contra las cuerdas. Con 6-5 en contra tuvo que afrontar dos bolas de set, aunque lo hizo con una tranquilidad absoluta. La misma que poco después le condujo a la victoria en la muerte súbita.

La crítica de Toni Nadal a Alcaraz por olvidarse de Ferrero: "Queda muy bien poner en valor a tu entrenador pero uno se tiene que acordar del otro también"

La crítica de Toni Nadal a Alcaraz por olvidarse de Ferrero: “Queda muy bien poner en valor a tu entrenador pero uno se tiene que acordar del otro también”

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Toni Nadal analizó la victoria de Carlos Alcaraz en el Open de Australia en el programa Radioestadio noche de Onda Cero y además de elogiar el mérito del murciano, que se convirtió en el tenista más joven en lograr los cuatro Grand Slam, tuvo una crítica para él.

Y es que al que fuera entrenador de Rafa Nadal no le gustó que el murciano no mencionara a Juan Carlos Ferrero, que había sido su entrenador hasta un mes y medio antes de la victoria en Melbourne, y sólo tuviera palabras de elogio para Samuel López, su nuevo técnico.

"Queda muy bien poner en valor a tu entrenador, pero uno se tiene que acordar del otro también. No sé cómo quedó la relación con Ferrero, pero cuando dice eso me sabe mal decirlo. Seguro que Samuel López ha hecho gran trabajo en estos dos meses pero no puede olvidar el trabajo de Ferrero durante años", dijo Toni Nadal.

Y fue más allá al asegurar que a él le habría molestado si su sobrino hubiera actuado así cuando ambos separaron sus caminos. "A mí no me hubiese gustado que nada más dejar a Rafael él hubiese dicho esas cosas de Carlos Moyà", confesó el ex entrenador de Nadal.

Toni Nadal auguró un gran futuro a Alcaraz ya que "tiene una capacidad altísima porque lo tiene todo y tiene una gran ventaja que es que no veo casi ningún rival que le pueda inquietar mucho, sólo Sinner y Zverev... Zverev es un rival peligroso pero tiene un problema en lo mental...tiene mucha presión por ganar un Grand Slam".