Estos son los secretos de Ducati, la única marca que presenta batalla a las potencias japonesas en el inicio del Mundial

Estos son los secretos de Ducati, la única marca que presenta batalla a las potencias japonesas en el inicio del Mundial

En los tres últimos años, las Ducati se han mostrado intratables en el Mundial de MotoGP. No en vano, han sido las monturas de los campeones de las tres últimas ediciones, Pecco Bagnaia (en 2022 y 2023, con el equipo oficial) y Jorge Martín (2024, con el equipo satélite, el Pramac). Nada invita a pensar que la marca que también ha dominado los últimos cuatro Mundiales por equipos, con el propio Pramac como líder en 2023, vaya a perder esa jerarquía.

En esta nueva temporada, a la fortaleza mecánica de Ducati se une el talento de sus pilotos: Bagnaia y Marc Márquez. El catalán, que suma ocho títulos, seis de ellos en MotoGP, uno en 125cc y otro en Moto2, arde en deseos de demostrar su valía. Ahora, con una moto realmente competitiva, es el gran rival a batir en un Mundial que arranca este fin de semana en Tailandia. Ayer, en el circuito de Buriram, se presentaron todos los pilotos de la parrilla.

La ventaja competitiva que ha conseguido Ducati tiene un nombre propio: el ingeniero Gigi Dall'Igna. Así lo asegura Carlos Checa, ex piloto del Mundial de Motociclismo y de Superbikes, con amplia experiencia con las japonesas Honda y Yamaha y en la propia Ducati y que en la actualidad es comentarista del Mundial de Motociclismo para Dazn. «Gigi Dall'Igna siempre establece la diferencia», recalca. «Ahora, es el mejor. Nadie sabía quién era el ingeniero de Honda, ni de Yamaha, y ahora se habla más de eso. El paradigma ha cambiado. En la actualidad, el motociclismo es un deporte más tecnológico, donde el piloto siempre va a tener algo que decir, pero con menos influencia que en el pasado», explica el ex piloto barcelonés.

«Llevar una moto al límite es menos divertido hoy en día, todo se ha deshumanizado un poco y creo que la moto depende mucho más de elementos tecnológicos que de las propias sensaciones de los pilotos, de lo que puedan ir asimilando o intuyendo y, a partir de ahí, aplicar un modo de conducción u otro. Antes, tú intervenías más, ahora, las tecnologías te suplen en algunos aspectos, pero también debes estar más atento y ser más aplicado», señala Checa.

Cien victorias

Hace años, las marcas japonesas eran las grandes dominadoras y en esta campaña pelean por recuperar sus antiguos laureles. Ducati es la única marca no japonesa capaz de ganar un Mundial de MotoGP y de alcanzar el hito de 100 victorias en esta categoría, la mitad de ellas las ha logrado en el periodo que va desde 2020 a 2024. Entre sus pilotos más brillantes han figurado Jorge Lorenzo, Casey Stoner, Andrea Dovizioso, Loris Capirosi, Marc Márquez, Jorge Martín y Pecco Bagnaia.

La compañía Ducati fue fundada en 1926 en Bolonia por el ingeniero Antonio Cavalieri Ducati, Carlo Crespi y tres de sus hijos, pero no fue hasta 1952 cuando diseñaron su primera motocicleta.

«Antes, los equipos europeos no estaban arriba, las tecnologías eran otras y, en el momento en que entró Ducati en el campeonato se revolucionó todo un poco, con nuevos sistemas aerodinámicas o con el tema del abbassatore, que es el Ride Height Device. La ventana de actuación del piloto se ha reducido y, además, Ducati ha sido capaz de interpretar muy bien cómo funcionan sus neumáticos. Ha encontrado ese equilibrio técnico para funcionar mejor que otros», incide Checa.

El ex piloto español también aporta un valor añadido: «Ducati tiene un sistema de trabajo como el que presentan las otras fábricas europeas, pero tiene una manera de gestionar las cosas más a nivel deportivo, mucho más ágil, mucho más rápido. Los japoneses, mientras siguen en ese sistema antiguo de reuniones, de análisis y, cuando toman decisiones, ya es tarde». Checa también cree que Yamaha y Honda (las dos potencias niponas) ya están dando los pasos necesarios para ir evolucionando.

«Nadie pensaba que Ducati iba a ser capaz de hacer una moto que bajara en aceleración, que pusieran unos alerones y fueran capaces de encontrar unas ventajas en la parte aerodinámica. Eso es lo que ha cambiado radicalmente la manera de entender y de hacer las motos de competición. Y el gran artífice de esto ha sido Dall'Igna. Porque nosotros, por ejemplo, aerodinámicamente, en Yamaha, en el 2002, ya probamos unos alerones en la parte delantera, para ver si teníamos un poco más de estabilidad en la frenada o teníamos un poco más de apoyo en la rueda delantera, que es lo que nos faltaba. Seguramente, la persona que puso eso lo hizo con buena intención, pero no con la efectividad ni sacándole el rendimiento que tienen ahora», señala. «Gigi es la persona más capacitada para eso, es capaz de sacarse de la chistera una idea y trabajar en un área que nunca antes se había trabajado, lograr con ella una ventaja y hacer que todos los demás vayan a remolque», apunta.

Distancias más cortas

Checa cree que con Dovizioso hubieran podido ganar más de un campeonato, pero entonces tenían enfrente a Marc Márquez, que marcaba mucho la diferencia. Luego Gigi Dall'Igna fue un paso más allá y sus ingenieros interpretaron las dinámicas. Además, Márquez tenía una moto, la Honda, que se quedó en inferioridad respecto al resto. Las distancias se van acortando, pero siguen lejos de desaparecer, porque según este especialista, los rivales cada vez están más cerca de Ducati. «Hasta el mismo Marc Márquez, que era un piloto capaz de ganar con una moto que no era la mejor, ha tenido que concentrarse para buscar una Ducati», señala Carlos Checa, que ve al piloto de Cervera como el gran candidato a la primera plaza del podio, porque si en el pasado fue capaz de imponerse sin disfrutar de las mejores motos, ahora debería sortear menos dificultades.

También aventura que sus principales adversarios serán su hermano Álex y Pecco, pero advierte que debe aprender a manejar bien una moto muy potente, porque existe el riesgo de caídas, como le ha pasado a Jorge Martín, que ha causado baja para el primer Gran Premio, que arranca este sábado (9.00 horas, Dazn) en el circuito de tailandés de Buriram con la carrera al sprint. El domingo, a la misma hora, se disputará la primera prueba.

Jorge Martín, el piloto más extremo del 'paddock': "Tiene obsesión por el triunfo"

Jorge Martín, el piloto más extremo del ‘paddock’: “Tiene obsesión por el triunfo”

Actualizado Domingo, 17 noviembre 2024 - 22:21

Jorge Martín (San Sebastián de los Reyes, 1998) al fin logró el sueño de convertirse en campeón del mundo de MotoGP. En Montmeló, aunque Pecco Bagnaia lograra la victoria en el circunstancial último Gran Premio de la temporada, le bastaba con ser noveno para asegurarse el título.

Con un pilotaje cerebral, alejado de su característico arrojo, acabó en un tercer puesto que le permitió no solo celebrar su tan ansiado campeonato, sino hacerlo además desde un podio que compartió también con Marc Márquez, quien pondría el punto final a su paso por Gresini con un segundo puesto en la carrera y una tercera plaza en la clasificación general. Su nombre, así, se suma ahora a los de Àlex Crivillé, Jorge Lorenzo, el propio Marc Márquez y Joan Mir, los cuatro españoles que consiguieron el título de la máxima categoría antes que él.

Lejos quedan los sinsabores del pasado, como la grave caída en los entrenamientos del Gran Premio de Portugal en 2021, que le llevó a plantearse muy seriamente la posibilidad de retirarse de las pistas. El dolor estuvo a punto de aparcar definitivamente los sueños de un Jorge Martín que heredó de su padre la pasión por las motos y cuya familia luchó contra viento y marea para que nada, ni siquiera las dificultades económicas ni los 200.000 euros que llegaron a pedirles para que siguiera compitiendo, lo apartara de esa pasión.

"Muy agresivo"

Lejos quedaba entonces la llegada a Moto3, al equipo liderado por el ex piloto Jorge Martínez Aspar, en 2015, donde coincidiría con un Aleix Espargaró que se convertiría en su mejor amigo en el paddock. En esa categoría, en 2018, con Gresini, lograría hacerse con su primer título en el Mundial. De ahí, saltaría al Red Bull KTM para competir en Moto2 en 2019 y, dos años después, alcanzaría la máxima categoría, MotoGP, tras enrolarse en el Pramac.

El desánimo, finalmente, no pudo con él y su progresión en el campeonato dio un tremendo salto cualitativo la temporada pasada. En 2023, fue segundo. Este curso, la historia ha sido completamente distinta. "Tiene un pilotaje un poco fuera de lo común, muy agresivo, saca mucho el cuerpo, a pesar de que es uno de los pilotos más bajitos de la parrilla. Marc Márquez fue el que empezó a tocar el suelo con el codo y él lo hace incluso con el hombro. Tiene una mentalidad claramente ganadora y es un gustazo verlo pilotar", analiza Àlex Crivillé, el primer piloto español en hacerse con el título en la máxima categoría, hace ya 25 años, cuando las máquinas más veloces eran las de 500cc.

"Técnicamente, sus puntos más fuertes son su agilidad y su explosividad, con unos movimientos muy extremos, a los que está obligado debido a su baja estatura. Es el piloto que ha llegado a las posiciones más extremas en toda la historia", señala Chicho Lorenzo en conversación con este diario. "Verle pilotar con el hombro rozando el suelo no es algo habitual. Ningún otro piloto lo ha llevado a ese extremo", recalca.

La escuela Lorenzo

El paso de Jorge Martín por su academia fue determinante para acabar de pulir lo que a todas luces era un diamante en bruto. Él mismo, de hecho, confesaba hace solo unas semanas, tras el gran premio de Malasia, que Lorenzo fue decisivo para mejorar su pilotaje y permitirle así ganar unas décimas.

Bagnaia, Márquez y Martín, durante la carrera del domingo en Montmeló.

Bagnaia, Márquez y Martín, durante la carrera del domingo en Montmeló.AFP

En su archivo videográfico de Youtube, además, pueden encontrarse documentos muy interesantes en los que se confirma la paulatina evolución del madrileño. "A nivel de carácter, destaco que ha sabido encontrar la manera de reforzar sus puntos débiles. Algo que, desde mi punto de vista, confirma su inteligencia y que es muy trabajador", reitera Lorenzo, quien, eso sí, es también muy consciente de que al madrileño puede ser aún mejor. "La precipitación en momentos clave y la gestión de la presión han sido sus puntos débiles, pero tiene mucho margen de mejora", apostilla.

"Pienso que ha sabido aprender bien la lección. Es un ganador, tiene la obsesión de ir a por el triunfo y eso, a veces, le ha pasado factura. A nivel de constancia, también ha mejorado muchísimo. Bagnaia, su gran rival, ha ganado más Grandes Premios, pero, aun así, ha acabado por delante", señala un Crivillé que está convencido de que Jorge Martín dará también mucha guerra desde las filas de Aprilia. "Con Aprilia creo que puede darnos muchas sorpresas. Tal vez en algunos circuitos sufrirá un poco más, pero pienso que, a pesar de que todo el mundo da por hecho que las cosas no le irán tan bien, yo confío en que sí, porque no hay duda de que es un gran piloto", sentencia.