El libro que explica la cara B de ser futbolista profesional: "Te acostumbras a jugar con dolor"

El libro que explica la cara B de ser futbolista profesional: “Te acostumbras a jugar con dolor”

Actualizado Lunes, 21 abril 2025 - 12:52

Martín Monroy (Montevideo, 36), que acaba de publicar "Trampantojo. Notas de un futbolista", pasó de ver con su padre el fútbol en las gradas a vivir de ello como profesional en Primera División de Uruguay. Exfutbolista de clubs como el Albion FC, Sud América (IASA) o el Rocha Fútbol Club, a día de hoy, definiría este deporte como duro: "Hoy lo vivo con 36, con problemas en mis rodillas. Si hay humedad, ya lo detecto, por tener operaciones en las rodillas. Tengo que convivir con eso cada día. Conlleva mucha disciplina. Te acostumbras a jugar con dolor, a sentarte en el sillón y no tener tranquila la tarde porque te duele".

El uruguayo tiene buenos recuerdos del fútbol. "No me imagino no siendo futbolista", explica. Pero, a su vez, también sufrió las consecuencias de formar parte de este mundillo tan exigente. Monroy empezó a ganar dinero a los 13 años por lo que para él era "un juego" pero, una vez le pasó esto, dejó de verlo como ese hobbie que era, pasando a vivir la parte fea del fútbol. Su infancia, su adolescencia, cambió.

"Mis amigos estaban entrando en la universidad y yo abriendo una cuenta en el banco con mi madre. Mis amigos no tenían dinero en bolsillo y yo me estaba comprando un coche y ahora ellos ya tienen su casa, su dinero y soy yo el que no tiene un duro, ¿viste? Iba a contramano de mis amigos, como que vivía en un universo paralelo. Cuando ellos disfrutaban de su vida los fines de semana, yo era cuando más concentrado tenía que estar", explica.

La parte que no le gusta del fútbol es "la hipocresía, la falsedad, la expectativa" y explica que, para llegar a poder vivir del fútbol, se necesitan muchas cosas, como suerte. "La suerte en el fútbol existe y hay que decirla cuando se gana. Cuando se pierde, se dice que no hubo suerte. Si te lesionas a los 18, la carrera ya empieza diferente. Entonces suerte necesitas", comenta el uruguayo. Además de este factor, otros que ve claves son la disciplina, la constancia y la inteligencia: "Hay que saber cómo pasarla, saber los movimientos de los rivales, de los compañeros... Hay que analizar un montón de cosas para estar jugando". Un montón de factores entre los que Martín resalta uno: el amor. "Vos vas a llevar una vida que vas a necesitar compartir cosas. Vas a estar a contramano y te va a doler el cuerpo", comenta.

Martín Monroy en el Albion FC, en el año 2017.

Martín Monroy en el Albion FC, en el año 2017.Damián Pintos

Pese a toda esta parte más negra del deporte con más éxito en nuestro país, hay algo claro, y es que el fútbol engancha. Sea a aficionados o a jugadores profesionales, tiene algo que crea verdadera pasión. Es el deporte más practicado y el que más ingresos genera. Martín ve esta realidad: "Hay algo no palpable. Cada fin de semana esto se reinicia".

Otra característica que tiene este deporte es su corta duración: el fútbol como oficio tiene fecha de caducidad, porque "es una exigencia muy grande tanto física, fisiológica como mental. Son pruebas constantes, no para nunca", comenta.

El uruguayo define su carrera como la de un "futbolista mediocre, un futbolista profesional que se desarrolló durante 9 años, con picos de rendimiento muy grandes y también con momentos en los que entendí que había muchas cosas más que no dependían del futbolista".

Pero su vida no se queda en esto, sino que ahora Martín Monroy ha explorado otro ámbito completamente diferente: el de la escritura. Acaba de publicar su primer libro titulado "Trampantojo. Notas de un futbolista", que gira en torno a diferentes historias sobre aquello que siempre le ha fascinado.

Su interés por la escritura viene desde que era niño, no es algo reciente. Siendo pequeño él ya escuchaba la radio al irse a dormir, y es algo que le encantaba, porque se iba al mundo que le estaban contando. Además, ahí se dio cuenta de que "para llegar a hablar bien o poder contar una historia, tenía que leer".

Martín ha colaborado con periódicos como La Voz de Ibiza, además de con otros medios y revistas. Actualmente también trabaja como comentarista, haciendo transmisiones para un canal llamado SCS Play. Ya tiene en mente su segundo libro y explica que la experiencia con el primero fue "una maravilla, una experiencia completamente nueva, y un proceso paciente, muy trabajado".

El logro que persigue con este primer libro es "que sea leído o compartido y genere una pregunta, con que pase eso, yo ya estoy feliz. Porque quien haga preguntas va a buscar una respuesta, que puede generar otra pregunta, y así entrar en un mundo infinito y precioso. Tiene como objetivo que nos sigamos haciendo preguntas", concluye.

La Serie A aplaza todos sus partidos por la muerte del Papa Francisco

La Serie A aplaza todos sus partidos por la muerte del Papa Francisco

Actualizado Lunes, 21 abril 2025 - 12:14

La Serie A, la primera división del fútbol italiano, suspendió este lunes todos los partidos programados para la jornada, así como los encuentros de las divisiones inferiores, tras el anuncio del fallecimiento del Papa Francisco esta mañana a los 88 años.

"Tras el fallecimiento del Santo Padre, la Lega Nazionale Professionisti Serie A comunica que los partidos de hoy de la Serie A Enilive y del campeonato Primavera 1 quedan aplazados a una fecha por definir", indicó la liga en un comunicado oficial.

Este lunes estaban previstos cuatro partidos de la Serie A: Torino-Udinese, Cagliari-Fiorentina, Génova-Lazio y Parma-Juventus. También se pospusieron tres encuentros del campeonato Primavera, la liga juvenil, así como todos los partidos de las categorías menores.

Por su parte, la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) emitió un comunicado en el que anunciaba la suspensión de todas las competiciones oficiales previstas para hoy, "desde la Serie A hasta los torneos amateurs", como muestra de respeto ante la noticia del fallecimiento del pontífice.

Hugo Gatti, el osado que se adelantó a Guardiola, muere a los 80 años

Hugo Gatti, el osado que se adelantó a Guardiola, muere a los 80 años

Actualizado Lunes, 21 abril 2025 - 01:25

Un día, lo de parar balones con las manos dejó de ser suficiente para los porteros. Debían jugar con los pies, ser el inicio de la famosa presión alta, transformarse en un jugador más. La mayoría verá a Josep Guardiola en ese cambio, pero para muchísimos argentinos esa innovadora audacia se produjo hace décadas y tiene nombre y apellido: Hugo Gatti, fallecido este domingo a los 80 años en Buenos Aires tras dos meses ingresado en un hospital y una neumonía bilateral que se complicó.

Para muchos españoles, Gatti era el tertuliano de "El Chiringuito", una máquina de lanzar frases efectistas y contundentes que, seguramente, en buena parte ni él mismo se creía.

Solo un ejemplo: "Al lado de los jugadores que yo vi, Messi no existe".

Lo cierto es que Gatti era ambos: el portero osado, adelantado en el campo y en su tiempo, y el tertuliano verborrágico y excesivo. Todo encajaba en el gran norte de su vida: dar espectáculo. Todo desembocaba en la pura lógica de su apodo: "el Loco".

"Llamaba la atención Hugo, no solo por su forma de jugar", acertó Daniel Lagares este domingo al recordar en "Clarin" al ex portero de River, Boca y la selección argentina.

"En los 60 era el Beatle y se vestía de forma estrafalaria cuando la sobriedad era el sello de los arqueros. Se lo ha visto con tela escocesa, remera, pantalón y medias. Un Loco. Tenía otras excentricidades. Había sellado las puertas de su 404 y salía por el techo. Aquel Peugeot sacudía el mercado con el techo corredizo y Gatti le encontraba la vuelta a cualquier cosa para llamar la atención. Un adelantado, como su ídolo Muhammad Ali. Su hijo Lucas lleva Cassius de segundo nombre".

Dueño del récord de partidos jugados en la primera división del fútbol argentino -765-, Gatti se plantó bajo el larguero hasta los 44 años, un dato que revela su amor por el fútbol y su respeto al juego.

"Yo hice algo: atajé, me cuidé y sigo amando al fútbol como el primer día, pero el que decidió lo fundamental fue Dios. Sin la ayuda del que está arriba, nada hubiera sido posible", explicó alguna vez el portero de la melena eterna y los ojos chispeantes.

Ubaldo Matilde Fillol, el portero titular en el primero de los tres títulos mundiales de Argentina, el de 1978, tenía un estilo muy diferente al de Gatti, mucho más clásico y sobrio, pero ambos comparten un número, el 26, récord de parar penaltis para un portero en el fútbol argentino.

Una lesión contribuyó a dejar a Gatti fuera de aquella Copa del Mundo en su país. Había estado en Inglaterra 66, como tercer portero de aquella selección que llegó a cuartos de final.

Dueño de tres títulos en el campeonato argentino, de dos Copas Libertadores y de una Intercontinental, su hijo, Lucas Cassius, jugó al fútbol como centrocampista, aunque con éxito discreto. Hoy dirige al equipo Sub 23 del Bromley FC, del fútbol inglés.

A los argentinos, amantes de las antinomias, les atrajo por años y años debatir acerca de si un portero debía ser como Fillol o como Gatti.

"Fillo era todo reflejo, potencia de piernas, imponencia física, voladas espectaculares, poco menos que inexpugnable bajo los tres palos", recordó este domingo Claudio Mauri en "La Nación".

"Gatti era un arquero con alma de jugador de campo, un espíritu libre, un físico magro, alguien que quería que la pelota le llegara no solo para atajarla, sino también para jugarla, para sentirla en su empeine, para buscar a un compañero con un pase preciso. Hubiese encajado perfectamente en esta época, a partir del cambio reglamentario que al arquero le impide tomar con las manos una cesión de un compañero".

Un adelantado, un osado, un amante del espectáculo. Un "loco" mucho más serio que el que muchos creían conocer cuando aturdía con tanto fulgor y color: Hugo Orlando Gatti.

El "no pensé mucho" de Valverde y las quejas de Ancelotti por el VAR: "El nuevo fútbol moderno es esto..."

El “no pensé mucho” de Valverde y las quejas de Ancelotti por el VAR: “El nuevo fútbol moderno es esto…”

Carlo Ancelotti ha salvado una nueva pelota de partido. Desde la derrota ante el Arsenal en los cuartos de final de la Champions League, cada triunfo es un respiro de alivio. Contra el Athletic Club llegó en el minuto 92, casi como aquel cabezazo de Sergio Ramos en Lisboa, pero llegó. La "llave" del mismo, como así le definió el técnico, fue Fede Valverde, autor de un golazo tardío que mantiene a los blancos en la pelea por el título.

"No pensé mucho, a veces pienso tanto y se me vienen dudas. Esta vez no pensé y disparé. En este partido tiré mucho y la mayoría fueron bien. Me sentía con confianza y los compañeros me lo piden. Por suerte pudo entrar", explicó el uruguayo, protagonista del duelo.

Valverde fue lateral derecho de inicio, pero jugó casi de todo. Gobernó el carril diestro, completó un 93% de pases con acierto, incluidos varios cambios de juego hacia Vinicius, y disparó siete veces a portería, tres de ellas entre los palos. El que más en todo el Madrid.

"Sabíamos que iba a ser complicado porque siempre es duro salir adelante después de una derrota, pero estamos felices del esfuerzo y de llevarnos una victoria. Costó crear juego en el primer tiempo pero en la segunda parte cambiamos la actitud", aseguró.

Ser el futbolista con más disparos de la noche no es casualidad. En cada entrenamiento, el vestuario "alucina" con los lanzamientos del uruguayo, al que le piden que se atreva mucho más durante los encuentros.

"Parece que nos vamos acostumbrando. En el día a día los vemos (en los entrenamientos) y nos alucina al verlo en los partidos. Nosotros lo sufrimos y lo disfrutamos en el día a día", elogió Asencio sobre el talento del centrocampista.

En sala de prensa, Ancelotti se refirió al uruguayo como "la llave" para conseguir la victoria y elogió el cambio de marcha de sus futbolistas tras el descanso. "Creo que el partido ha sido bueno, no hemos encajado gol, hemos sido agresivos y solidarios. Hay buenas noticias y a ver si seguimos mejorando".

A vueltas con el sistema

Una de esas "buenas noticias" podría ser el cambio de esquema de cara a la final de la Copa del Rey contra el Barcelona, que se celebrará este sábado en La Cartuja. El italiano modificó su habitual formación, con Vinicius, Rodrygo y Mbappé en la delantera y Bellingham muy pegado a ellos, formando casi con un 4-2-4, para añadir un centrocampista más ante la baja del atacante francés, dejando una alineación mucho más compacta. "Mi sistema favorito es el 4-4-2", admitió el entrenador, cuestionado sobre la recuperación del rombo, con Bellingham liberado en la punta del mismo.

"A nivel defensivo, el 4-4-2 es el mejor sistema. Eso no significa que tenga que jugar con cuatro medios, porque a veces los dos delanteros han sido Mbappe y Vini con Bellingham a la izquierda pero era un 4-4-2. Puedes jugar así con seis medios, tenemos extremos que pueden jugar en medio...", reflexionó.

Pero la ausencia de Mbappé dejó más espacios para Vinicius, que cuajó uno de sus mejores partidos en las últimas semanas. "No han sido días felices para él ni para nosotros, pero me ha gustado lo que ha hecho y siempre es muy importante para nosotros".

La polémica

El transalpino fue muy contundente sobre la polémica del partido: el gol anulado a Vinicius por fuera de juego de Endrick y el penalti no pitado de Unai Núñez sobre Bellingham, ambas acciones en el tramo final del duelo.

"El nuevo fútbol es esto. El gol anulado es fuera de juego automático, lo que es extraño es que el VAR no haya llamado por el penalti. El nuevo fútbol moderno... Marcelino está de acuerdo conmigo", deslizó Ancelotti.

La Federación ha hecho públicos los audios de la jugada del gol anulado al brasileño. Una conversación entre Juan Martínez Munuera, árbitro de campo, y Cordero Vega, desde el VAR.

- Juan, tengo que llamarte para que vengas a valorar la interferencia de Endrick sobre Aitor Paredes, ¿vale?

- Voy a verla

- Este es el punto de contacto

- Quiero ver una que esté el fuera de juego, páramela. Ahora ponme la high behind.

- La high behing no enfoca. Te podemos poner la sky, que es esta, con zoom.

- Vale, está muy justo. Vale, perfecto. Sí que hay interferencia. Voy con fuera de juego.

Muere a los 80 años Hugo Gatti, histórico portero de Boca Juniors

Muere a los 80 años Hugo Gatti, histórico portero de Boca Juniors

Actualizado Domingo, 20 abril 2025 - 23:59

Hugo Orlando Gatti, apodado como el 'Loco', fallecido este 20 de abril a los 80 años, fue uno de los porteros más emblemáticos del fútbol argentino, donde alcanzó la cima mundial al ser campeón de la Copa Intercontinental en 1977 con Boca Juniors, equipo con el que también conquistó dos veces la Libertadores.

Su lengua afilada, que siempre le acompañó, le dio un papel protagonista en la televisión española, donde, en sus últimos años de vida, se convirtió en comentarista del programa deportivo 'El chiringuito', de La Sexta.

Gatti, que pudo presumir en su historial de haber jugado en los dos clubes más grandes del fútbol argentino (River Plate y Boca Juniors), falleció este domingo 20 de abril.

El exguardameta fue sometido a una operación de cadera en el hospital Pirovano de Buenos Aires en febrero de 2025; el posoperatorio se complicó por un virus y derivó en una neumonía.

Nacido el 19 de agosto de 1944 en la localidad argentina de Carlos Tejedor (provincia de Buenos Aires), debutó en la Primera División del fútbol argentino en el club Atlanta en 1962 y, dos años más tarde, comenzó a jugar en el River Plate.

Fue traspasado al Gimnasia y Esgrima de La Plata en la temporada 1968-1969 y permaneció en el club hasta 1975 cuando fichó por Unión de Santa Fe.

El 15 de febrero de 1976 fichó por el Boca Juniors, club con el que vivió su etapa más exitosa.

Con el conjunto 'xeneize', ganó dos campeonatos Metropolitanos en 1976 y 1981, uno Nacional en 1976, las dos Libertadores en 1977 y 1978 y la Intercontinental en 1977, en una final que el equipo argentino ganó al Borussia Monchengladbach (2-2 en la ida y 3-0 en la vuelta).

El 11 de septiembre de 1988, con 44 años, se retiró en el club auriazul, dejando el fútbol como uno de los jugadores con más partidos disputados en la Liga argentina: 765.

Su carrera profesional también contó con el paso por la selección argentina.

En el Mundial de Inglaterra 1966 acudió como portero suplente de la Albiceleste. Después, integró el combinado nacional hasta 1977, participando del proceso previo al Mundial 1978, que Argentina ganó como anfitrión.

No obstante, Gatti renunció al equipo antes de la disputa de la Copa del Mundo ante la perspectiva de ser suplente de Ubaldo Matildo Fillol, con quien el entonces seleccionador, César Luis Menotti, iba a contar como titular después de un largo periodo de convalecencia por lesión del 'Loco'.

Posteriormente, el 'Loco' reveló que Carlos Bilardo intentó convocarle para disputar el Mundial de México 1986, en el que la Argentina liderada por Diego Armando Maradona obtuvo su segunda Copa del Mundo.

Sin embargo, Gatti dijo 'no' por, según dijo en una entrevista, haberse retirado previamente de la selección y por lealtad hacia Menotti.

Una vez retirado del fútbol profesional, cobró protagonismo en España por ser uno de los rostros habituales del programa El Chiringuito y sus apariciones en prensa deportiva en ese país.

En 2018 sufrió un ataque al corazón y en 2020 tuvo que ser ingresado en una clínica madrileña a causa de una neumonía bilateral causada por el coronavirus. En aquella ocasión, aseguró, sintió que estuvo cerca de fallecer.

Cinco años después, dijo adiós el 'Loco' Gatti, uno de los arqueros más emblemáticos del fútbol argentino.

Fede Valverde sujeta la cuerda del Madrid en el precipicio de la Liga

Fede Valverde sujeta la cuerda del Madrid en el precipicio de la Liga

El empeine del pie derecho de Fede Valverde agarró la cuerda con la que se sujeta el Real Madrid en el precipicio de la pelea por el título de Liga. En el minuto 93 del duelo ante el Athletic, el uruguayo se inventó una volea que se coló por la escuadra de Unai Simón para mantener al Madrid a cuatro puntos del Barça. Los blancos, en su primera cita tras la derrota contra el Arsenal en los cuartos de Champions, sufrieron lo indecible pero siguen con vida en el torneo doméstico, pendientes del clásico del próximo 11 de mayo.

Ancelotti tomó decisiones tras el fiasco continental y utilizó a los suplentes del Athletic para probar el once de la final de Copa contra el Barça, que se disputará este sábado en La Cartuja. Y el italiano sorprendió. Con la baja de Mbappé, descartó el 4-3-3 que ha repetido durante casi toda la temporada y volvió al 4-4-2 en rombo, con Bellingham en el pico del diamante y Vinicius y Rodrygo arriba. El sistema y la alineación que le hizo campeón de Europa hace unos meses.

Atrás, y también pensando en el clásico copero, Valverde y Camavinga ocuparon los laterales, subiendo un escalón en ataque para que Ceballos y Modric asumieran la base de la jugada y aprovechando su físico en defensa. Fue el Madrid de los seis centrocampistas, pero fue un Madrid sin ritmo en el inicio.

El conjunto blanco saltó algo desconectado a un Bernabéu 'de domingo': mucho turista, mucho niño de vacaciones... Y poca respuesta de la afición después de la dura derrota contra el Arsenal. Sólo Mbappé, lesionado, se llevó los pitos cuando salió por el videomarcador del estadio. El resto, aplaudidos.

Pero estábamos en lo del césped. El Madrid amasó la posesión, lento y sin ritmo, casi sin movimiento sin balón, muy previsible en sus ideas y errático en tres cuartos del campo rival. Sólo Vinicius, lejos de su mejor nivel, lo intentó una y otra vez. Eso no se le puede negar al brasileño. Puede perder cinco balones seguidos, que el sexto también se lo va a jugar. Este esquema sin Mbappé y con cuatro medios beneficia sus virtudes y le da espacio, pero estamos en lo mismo: el ritmo.

El lento movimiento del Madrid apenas dejaba situaciones de uno para uno al brasileño, siempre marcado por dos contrarios y obligado a inventarse demasiados regates. Un disparo desviado tras una carrera, un pase atrás en línea de fondo que corta la defensa... Así murieron los ataques del equipo de Ancelotti, siempre en los pies de Vini.

El primer tiro a puerta llegó en el minuto 35 tras un cabezazo de Valverde tras un córner de Modric. Digno reflejo de una noche de mucho dominio de la posesión y pocas ocasiones claras.

Asedio final

Tras el descanso, el Madrid subió una marcha en la velocidad del juego. Rodrygo y Bellingham se movieron más sin balón, generando más espacios, ocasiones y trabajo para un Unai Simón que no había tenido que hacer nada en la primera parte. A veces el fútbol es así de sencillo.

En el 47, el brasileño definió desviado tras un zigzagueo en el área; en el 48, Unai salvó un disparo de Camavinga tras un largo sprint; en el 53, Valverde disparó fuera desde la frontal; en el 60, el portero rojiblanco actuó rápido para sacar un cabezazo de Bellingham a bocajarro; en el 61, el inglés, de nuevo de cabeza, remató desviado un córner...

El Madrid acumuló ocasiones mientras Valverde apostaba por su trío de ataque titular (Sannadi, Iñaki y Sancet) para intentar ganar el partido. Quizás porque pensaban demasiado en esas semifinales de Europa League, los vascos nunca pusieron en peligro la meta de Courtois. Al otro lado, los de Ancelotti se desesperaban por la polémica.

La polémica

En el 79, Vinicius marcó un buen gol tras una diagonal hacia el área y un disparo al primer palo de Simón, pero el VAR avisó a Martínez Munuera. Después de 4 minutos de revisión y tras consultar la pantalla, el colegiado señaló fuera de juego de Endrick. En la siguiente jugada, el Bernabéu pidió penalti deNúñez a Bellingham, pero ni el VAR ni el árbitro lo consideraron.

Llegó entonces el gol de Valverde y el delirio de Chamartín para salvar, de momento, su lugar en la trinchera por la Liga. Sufriendo, pero los blancos siguen vivos.

El Barça confirma la lesión de Lewandowski, que se perdería la final de Copa contra el Real Madrid

El Barça confirma la lesión de Lewandowski, que se perdería la final de Copa contra el Real Madrid

Actualizado Domingo, 20 abril 2025 - 14:52

La retirada de Robert Lewandowski del terreno de juego, cuando el Barça aún peleaba por remontar un partido ante el Celta que acabó con triunfo azulgrana por 4-3, desató pésimos presagios. Sobre todo, cuando el polaco parecía indicar con sus gestos que se había roto. Este mismo domingo, el club azulgrana confirmó que el delantero sufre una lesión en el semitendinoso de la pierna izquierda. Y, aunque no especifica si se trata de una elongación o una rotura, por ejemplo, las previsiones indican que será baja segura para el duelo frente al Mallorca de este martes y, sobre todo, casi con toda seguridad, también para la final de la Copa del Rey ante el Real Madrid del sábado que viene.

Las especulaciones en el entorno barcelonista hablan de que el máximo anotador barcelonista podría estar, por lo menos, unas dos semanas de baja. Con lo que, en este caso, se perdería también la ida de las semifinales de la Champions que el equipo que entrena Hansi Flick disputará con el Inter de Milán el próximo 30 de abril. Si las cosas van bien, quizás podría apurar sus opciones para estar frente al Valladolid, el sábado 3 de mayo. Aunque, llegado ese caso, lo más probable sería que el técnico optara por reservarlo para la vuelta ante el conjunto neroazzurri, que debe disputarse en San Siro el 6 de mayo.

Ahora, Hansi Flick deberá decidir quién le toma el relevo al polaco en los duelos en los que deberá permanecer en el dique seco. La opción tal vez más lógica, aunque su perfil como jugador es muy diferente, sería darle la titularidad mientras dure su ausencia a un Ferran Torres que ha demostrado sobradamente que vive un momento dulce de cara al gol. A pesar de que no ha tenido tantas opciones de jugar como el resto de sus compañeros en punta, suma un total de 17 goles en lo que llevamos de temporada, lo que le permite erigirse como tercer máximo anotador solo por detrás del propio Lewandowski (40 tantos) y Raphinha (30). Otra posibilidad, en este caso, sería colocar a Dani Olmo como falso delantero centro. Una figura que, de hecho, explotó con resultados más que interesantes Johan Cruyff cuando revolucionó el juego barcelonista durante su etapa como máximo responsable del banquillo del Barça.

Olmo ya ha demostrado sobradamente que puede adaptarse a muchas posiciones sobre el terreno de juego y, de hecho, también ha actuado de forma similar con la Roja. Su capacidad para recibir el balón de espaldas a la portería y distribuirlo con acierto hace que se adecúe más a la función de boya que ha estado cumpliendo Lewandowski en algunos partidos. Sobre todo, para romper defensas tremendamente cerradas. Y, de hecho, aunque su rendimiento se ha visto en general mermado por las lesiones, el ex del Leipzig ha sido determinante en lo que llevamos de curso, tanto marcando goles decisivos como, frente al Celta, forzando el penalti de la remontada azulgrana. La tercera opción, quizás la menos probable, sería darle confianza con vista a los grandes duelos que vienen a un Pau Víctor que no ha tenido tampoco mucha presencia en el equipo este curso. Aunque, en la pretemporada, fue el autor de los dos tantos que le permitieron al Barça imponerse al Real Madrid en un amistoso disputado en Estados Unidos.

El Atlético sucumbe al tedio y pierde el tren de cabeza

El Atlético sucumbe al tedio y pierde el tren de cabeza

El Atlético perdió ante Las Palmas en un encuentro muy suyo. Recibió de su propia medicina. Fue Javi Muñoz un tío con fe. Un futbolista que creyó hasta el final para sacar a su club del descenso y retirar al Atlético del título de Liga. Fue una bofetada para despertar del tedio. Una bofetada en el descuento, como tantas veces la ha dado la escuadra del Cholo, pero esta vez le tocó recibirla. [Narración y estadísticas, 1-0]

En un encuentro en el que Griezmann fue suplente. Eran ya muchos partidos en los que el Cholo tenía que defender a su estrella ante un rendimiento, bajo, que no se le escapaba a nadie. Mientras Koke, por edad y físico, ya partía como suplente esta temporada, Griezmann seguía siendo un fijo para Simeone. Cómo no serlo con ocho tantos en los primeros 15 partidos de liga y seis en ocho de Champions. Hasta que la edad y el exceso de minutos, el jugador más utilizado después de Oblak, le acabaron vaciando el tanque.

La oportunidad inicial fue entonces para Alexander Sorloth, un recurso habitual de Simeone desde el banco y, por negativo que parezca para los intereses del noruego, bastante más efectivo como suplente que en el once inicial. Ante Las Palmas tuvo una, muy clara, y no consiguió anotarla por méritos del guardameta canario. Poco más hizo.

El duelo comenzó con ritmo canario: Lento, marcado por un campo pesado por exceso de agua. El balón corría poco y siempre desde pases de seguridad. La primera internada rojiblanca, y esto es otra noticia, no fue del Cholito sino de Gallagher, sólo que el inglés no estuvo preciso en el posterior centro. Suya fue también la ocasión inicial del choque, pero entre recortes y pausas, la defensa amarilla se le echó encima.

Apenas cinco minutos después respondió Moleiro, un futbolista con una velocidad diferente. Tras un eslalon por el carril de Llorente, se plantó en área pequeña y la puso atrás, pero su balón no encontró rematador. Se agarró Las Palmas a esa oleada del canterano y comenzó a inquietar más la portería de Oblak.

Se juega diferente con la guillotina pendiendo de la cabeza. Está Las Palmas en ese tramo de la temporada de ir a matar o morir. Le salió bien la última jornada ante el Getafe, aprovechando la expulsión de Uche y la calidad del arquero Fabio Silva. Tener un gran delantero no te garantiza la salvación, pero ayuda y él ya ha aportado diez tantos y tres asistencias, aunque se retiró lesionado.

Y cuando Las Palmas se confiaba y pisaba más terreno rojiblanco que propio, le recordó el Atlético que se siente cómodo tanto llevando la iniciativa como esperando y corriendo. Lo hizo Giuliano, un puñal en esas circunstancias. Penetró hasta línea de fondo y puso dos bananas para Julián y Sorloth que hicieron internacional a Horkas. Las paradas del portero croata entrarán en el top 10 de LaLiga de esta temporada, ambas en un espacio de apenas cinco minutos y cuando moría la primera parte, providencial.

Horrible segunda parte

Recuperó el Cholo a De Paul para la causa, ausente en los últimos duelos por una pequeña lesión. Da el argentino otro ritmo al Atlético, más fluido, más dominador, necesario tras unos primeros 60 minutos en los que la posesión se había repartido al 50% y que, porqué no decirlo, el partido había sido un tostón. No lo cambió el argentino.

También salió Griezmann poco después. Raro para el francés, jugador que salvo cláusulas extrañas y la mili inicial, pocos duelos ha visto desde el banco. Y por seguir destacando el carrusel de cambios del Cholo, volvió al césped Correa tras su sanción de cinco partidos por su expulsión en Getafe y posterior insulto al colegiado.

Y con el partido abocado al fracaso, llegó una jugada ridícula, de mil rebotes y bregas para que Javi Muñoz batiera a Oblak. Un gol que vale oro para la salvación de Las Palmas y que deja al Atlético definitivamente fuera de la lucha por el título. Si es que alguna vez lo estuvo, claro. Bofetada al tedio.

La tregua de Caparrós y los siete duelos que marcan el futuro del Sevilla

La tregua de Caparrós y los siete duelos que marcan el futuro del Sevilla

El Sevilla no ha fichado un entrenador, ha fichado un armisticio. José María del Nido Carrasco dijo el 9 de abril: "Es momento de estar cerca del entrenador". Cuatro días después, Francisco Javier García-Pimienta era despedido. En el corazón de Nervión, por donde el pasado Miércoles Santo procesionaron San Bernardo y La Sed, donde la devoción se entrelaza con la identidad de una ciudad, el Sevilla Fútbol Club atraviesa su propia semana de pasión.

Para saber más

Cuatro derrotas consecutivas -Athletic, Betis, Atlético y Valencia- han dejado al equipo en la 14ª posición y a 7 puntos del descenso. El cambio de entrenador ha sido más que una decisión deportiva, es el reflejo de una grieta emocional entre la afición y la entidad. Por eso, en un clima de tensión, en una enmienda a la totalidad por parte del sevillismo a la gestión del club, la directiva ha recurrido a una figura emblemática: Joaquín de Jesús Caparrós Camino (Utrera, Sevilla; 1955), que asume, por cuarta vez, el mando del equipo, con la esperanza no sólo de mejorar el rendimiento en el campo, sino también de reverdecer la marchita emotividad del equipo nervionense.

Caparrós, a sus 69 años, regresa con la misma ilusión de sus inicios, o así se expresa, apelando a los afectos, a la pertenencia y al coraje. En su presentación, destacó la importancia de la unidad y el orgullo de portar ese escudo: "Nosotros llevamos el nombre de la ciudad, que quede bien claro". Su retorno, y así se lo ha tomado el técnico, va mucho más allá de las estrategias y de la táctica, es un intento casi desesperado de buscar la paz. La gestión económica y deportiva es opaca, está llena de preguntas sin responder y buena parte de la afición, que no es nueva en esto y ha visto de todo, ya sabe que un mando convulso, que una administración chapucera, puede llevar a su equipo a Segunda.

Hay una desconexión palpable entre la afición y la directiva, evidenciada por los cánticos y protestas en los últimos partidos. La elección de Caparrós pretende ser un bálsamo para estas tensiones, apelando a la nostalgia y al respeto que la afición le profesa. Su experiencia y conocimiento del club serán claves para reconectar con la esencia sevillista. Además, su fútbol es pragmático, físico y directo, lejos de las probaturas romas de García Pimienta. La plantilla necesitaba sensatez y claridad. Sacudirse la presión. Empezar de nuevo.

En este contexto, el desafío de Caparrós no es fácil. Con siete partidos por delante, el primero hoy frente al Deportivo Alavés, el objetivo es asegurar la permanencia y, más importante aún, reconstruir la confianza de un bloque derruido. Su liderazgo se basa en la cercanía y la recuperación de la estima. En los entrenamientos pide "música", ritmo, fluidez, espontaneidad. Un guiño a los orígenes. El fútbol de siempre como refugio y sentimentalidad.

En el análisis de la crisis que atraviesa el Sevilla FC, es imposible ignorar la gestión de Víctor Orta al frente de la dirección deportiva. Desde su llegada, las decisiones en materia de fichajes, especialmente en la delantera, han sido objeto de críticas y han contribuido a la situación actual del equipo.

Ninguno de los nueves incorporados por Orta en sus dos temporadas ha logrado marcar en LaLiga. Mariano Díaz, Alejo Véliz, Kelechi Iheanacho y Akor Adams han sido delanteros transparentes, acumulando minutos sin aportar goles. Mariano disputó 260 minutos sin anotar, Véliz apenas jugó 31 minutos, Iheanacho ha sido un fracaso y Adams, lesionado desde que llegó, tampoco ha contribuido al marcador.

Esta falta de acierto en los fichajes ofensivos ha dejado al equipo sin una referencia clara en ataque, especialmente tras la salida de Youssef En-Nesyri. La responsabilidad de liderar la delantera ha recaído en Isaac Romero, quien, a pesar de su esfuerzo y de su brega, no ha logrado llenar el vacío dejado por sus predecesores.

La planificación deportiva ha sido cuestionada aún más esta temporada, por la escasa participación de los nuevos fichajes en el once titular. Más allá del criterio de García Pimienta, muchos futbolistas no estaban a la altura de lo exigido en el Sevilla. De este curso, sólo Lucien Agoumé ha tenido una presencia significativa. Lukebakio, que es el futbolista que sustenta al equipo, es el único éxito que se le reconoce a la actual dirección del club.

Otro retorno

El retorno de Joaquín Caparrós marcará una nueva, y breve, etapa al frente del Sevilla FC. Su historia comenzó en el año 2000 con el equipo en Segunda División y atravesando serios apuros financieros. Bajo la batuta del técnico de Utrera se logró el ascenso a la élite del fútbol español y el Sevilla se consolidó en Europa. Aquellos cinco años al mando fueron su mejor época como míster, aunque su carrera posterior lo llevaría a destinos tan diversos como Deportivo de la Coruña, Athletic Club, Neuchâtel, Mallorca, Levante, Al-Ahli o la selección de Armenia, jamás consiguió lo que consiguió en Nervión.

La primera resurrección sevillista a cargo de Caparrós se produjo en 2018, tras el despido de Vincenzo Montella. Su sprint final permitió al Sevilla terminar séptimo y asegurar plaza continental. Al año siguiente aceptó el cargo de director deportivo, pero en los despachos nunca se sintió demasiado cómodo. En una mala temporada, y tras la destitución de Pablo Machín, Caparrós volvió a dirigir desde el área técnica los once partidos que quedaban por disputarse. El equipo acabó sexto.

Caparrós vuelve a las pantallas. La luz de Batman se ilumina de nuevo en la noche sevillana. Su primera gran tarea será intentar calmar los ánimos con victorias y cauterizar las heridas abiertas entre el corazón del sevillismo y los encargados de gestionar ese patrimonio. Que el césped sea más importante que las oficinas. Y que el futuro del club se decida con el balón parado y llegado, por fin, el verano.

Fabio Silva, el arquero nómada con la misión de salvar a Las Palmas

Fabio Silva, el arquero nómada con la misión de salvar a Las Palmas

Dice Fabio Silva (Gondomar, 2002) que se identifica con el protagonista de la serie Arrow y que por eso hace el arquero en la celebración de sus tantos. Habría que preguntarse si lo que le gusta de Oliver Queen (Stephen Amell) es su faceta de multimillonario playboy, de justiciero o su personalidad con un firme concepto de la Justicia. Quizás sea sólo el arco y las flechas.

Hasta en 10 ocasiones ha realizado ese gesto en esta temporada con Las Palmas. Son los tantos que el portugués ha aportado a la salvación de un equipo que ha estado coqueteando con el descenso desde la cuarta jornada. Él es el motivo por el que los amarillos tengan aún opciones de salvarse, especialmente tras su último doblete con el que contribuyó a la victoria contra el Getafe en el Coliseum.

No es Silva un delantero que necesite de juego combinativo para anotar. El portugués es un killer que aprovecha las pocas ocasiones que su equipo genera. Las Palmas es el cuarto conjunto por la cola en expected goals, con poco más de uno por partido, mientras que es el que más ocasiones recibe de toda LaLiga con más de dos por encuentro. De ahí que los amarillos dependan demasiado de la puntería de su goleador.

Fabio Silva muestra sus dotes de Arrow o Guillermo Tell cuando dispara a portería. De hecho, es el segundo jugador de Las Palmas que más chuta, ha hecho 48 tiros en lo que va de temporada y ha anotado 10 tantos. El jugador que más se le acerca es Sandro Ramírez que ha realizado 45, pero sólo ha marcado ocho goles. Sin embargo, cuando afrontamos los citados expected goals a nivel individual no hay nadie que le haga sombra del conjunto de Diego Martínez. El portugués acumula 8,8 mientras que el segundo, a bastante distancia, es Alberto Moleiro, con 5,2.

Esos números hacen que el nombre de Fabio Silva, cedido por el Wolverhampton a la isla para esta temporada, haya sonado en muchos otros conjuntos incluido al que se enfrenta esta noche. "Se que si sigo haciendo las cosas bien como lo estoy haciendo, cosas buenas van a venir. Obviamente el Atlético es uno de los mejores equipos del mundo, un conjunto increíble que juega Champions", elogió el luso en una rueda de prensa previa al partido con los rojiblancos. También recordó que el año pasado los amarillos consiguieron vencer en casa a los de Diego Simeone por dos goles a uno.

Un cambio de aires no sería raro en el joven delantero portugués. Con apenas 22 años, Silva ya se ha vestido en siete vestuarios diferentes incluido el de dos enemigos acérrimos en el país vecino como Oporto y Benfica en su etapa de formación. Después, el Wolverhampton lo compró por 40 millones de euros a los dragoes y del conjunto británico ha jugado hasta en cuatro países diferentes: Bélgica (Anderlecht), Países Bajos (PSV), Escocia (Rangers) y, ahora España.

Su mejor curso

Quizás en España haya encontrado su mejor juego. En su quinta temporada como profesional ha alcanzado su tope de tantos con los 10 mencionados, a los que suma tres asistencias, y el curso no ha terminado. De ahí que, cuando le hayan mencionado el fin de su cesión, apenas siete partidos más como amarillo, no haya cerrado la puerta a volver al conjunto insular.

Puede que después de todo y viendo las cifras que el portugués maneja esta año y la progresión que muestra, quizás sí tenga más en común con Arrow de lo que parecía en un principio. Esa precisión, esa actitud de justicia poética de luchar por un equipo que no está precisamente entre la burguesía liguera y este sábado, además, afronta un encuentro ante un conjunto poderoso donde gran parte de su plantilla está entre la élite internacional y considerados entre los mejores futbolistas del mundo. Su espejo es Julián Álvarez otro delantero que ha protagonizado una irrupción meteórica en LaLiga, pero en diferente status. Quién sabe si el año que viene compartirán vestuario. Sería el octavo club para el superhéroe portugués.