El Villarreal agota sus opciones en Champions tras una nueva derrota ante el Copenhague

El Villarreal agota sus opciones en Champions tras una nueva derrota ante el Copenhague

Actualizado

El Villarreal agotó definitivamente sus opciones de seguir vivo en la Champions tras encajar una nueva derrota, la quinta en seis partidos de una liguilla para olvidar. Tampoco al modesto pero valiente Copenhague pudo vencer el equipo de Marcelino, al que le quedan dos jornadas de trámite para intentar hacer algo de caja y maquillar su decepcionante regreso a la máxima competición continental. [Narración y estadísticas (2-3)]

Fue, quizás, premonitorio que sonara por error por megafonía el himno de la Europa League en lugar del de la Champions antes de arrancar un partido que se le torció al Villarreal nada más empezar. En su primera llegada, el Copenhague transitó con rapidez y López puso un buen balón al área para Elyounoussi, que se coló totalmente libre de marca entre los dos centrales y solo tuvo que empujar con el interior del pie para abrir el marcador. No fue fruto de la casualidad sino de la valiente propuesta del conjunto danés, que sorprendió a los de Marcelino en el arranque.

El equipo de Jacob Neestrup, no tan necesitado como los amarillos gracias a los cuatro puntos que han sumado tras lograr su primera victoria la pasada jornada, salió dispuesto a plantar cara, yendo arriba con todo cuando lograba recuperar el balón. Zague, casi más extremo que lateral, mantenía un bonito duelo con Pedraza, el más entonado del Villarreal en el arranque, multipiplicándose para tapar agujeros en defensa y generando a la vez peligro con sus subidas.

Generando ocasiones

El Copenhague daba sensación de peligro cada vez que se acercaba por el área local, con el jovencísimo Dadason como referencia arriba, bajando el balón y generando segundas jugadas. Rafa Marín desvió con el tacón un disparo de Robert tras un peligroso contragolpe y estuvo también providencial para cortar un peligroso pase de Zague desde la línea de fondo.

Al Villarreal le costó entrar en el partido, quizás por el escaso protagonismo de Moleiro, pero con el paso de los minutos fue entrando en calor y generando ocasiones. La primera la tuvo Comesaña, tras recuperar él mismo un mal pase de Pereira en la salida del balón, pero el gallego no pudo rematar bien en boca de gol el pase de Pepe, que también rozó el gol en un cabezazo salvado por Kotarski. El portero volvió a tirar de reflejos para sacar un remate de Rafa Marín ya al filo del descanso, al que el equipo de Marcelino llegó con mejores sensaciones que su rival.

Lo confirmó el arranque del segundo tiempo, al que el Villarreal salió con casi toda la artillería que le quedaba en el banquillo. Akhomach, uno de los recambios de Marcelino puso un balón en el área que no pudo rematar Oluwaseyi pero sí Comesaña lanzándose en el segundo palo en pugna con su marcador.

Marcelino consuela a sus futbolistas tras el pitido final.

Marcelino consuela a sus futbolistas tras el pitido final.EFE

La alegría le duró un suspiro al Villarreal, que vio cómo el Copenhague volvía a adelantarse nada más sacar de centro tras la enésima internada de Zague y el centro de este que remató Achouri en el segundo palo. Pudo ser peor la cosa si Dadason llega a dirigir mejor un cabezazo que se perdió fuera por poco.

Perdonó el Copenhague y lo castigó el Villarreal, que volvió a igualar en la siguiente jugada, tras una recuperación de Pedraza, una contra marca de la casa y la buena definición de Oluwaseyi.

Con tiempo suficiente, los de Marcelino trataron de completar la remontada pero les faltó acierto en el remate, el que no tuvieron Akhomach o Ayoze en las dos mejores ocasiones amarillas y el que sí mostró Cornelius en el 90 para liquidar definitivamente las opciones del Villarreal de alcanzar las eliminatorias de una Champions para olvidar.

El City ya está en cuartos sin romper a sudar

El City ya está en cuartos sin romper a sudar

El Manchester City - Copenhague fue el partido que cualquiera esperaría de un Manchester City - Copenhague. La Champions suele tener sorpresas maravillosas cada año, pero no concede milagros, salvo que seas el Real Madrid. Así que si el guión de este partido estaba escrito de antemano, ambos actores quisieron seguir cada línea del script y cada fotograma del storyboard. El City no tuvo piedad para avanzar a cuartos. [Narración y Estadísticas, 3-1]

Si ya en la ida el equipo de Guardiola acumuló un 80% de la posesión y más de 800 pases, poco hacía pensar que eso cambiaría en el partido de vuelta. En casa, además, del conjunto citizen donde no ha perdido esta temporada. Además, el equipo ha cogido velocidad de crucero este último mes y ya acecha al Liverpool en la cabeza de la Premier. Esa velocidad la mantuvo en Champions. Inabordable.

Ni cinco minutos tardó el City en adelantarse en el marcador. No sería en una jugada muy masticada, fue a la salida de un córner donde Akanji estuvo más rápido que una defensa danesa medio dormida, pero también vale. Apenas tres después, harían el segundo, también en un saque de esquina. Se lo daríamos a Julián Álvarez, pero Grabara colaboró activamente a que el balón se colara en la red. O el City frenaba o la noche tenía pinta de sangría histórica.

El 2-0 aplacó un poco los ánimos ingleses, conscientes de que, como la gravedad, más tantos acabarían cayendo por su propio peso. Pero eso tampoco hizo que los pupilos de NeestrupHansen se prodigaran demasiado en campo citizen. El sueño había terminado, quizás más lejos de lo que los daneses pensaban en un grupo con el otro Manchester y el Bayern de Múnich.

Y entonces, en un arranque de orgullo y de temeridad, Elyounoussi se lanzó desde su campo en una carrera desesperada hacia el área inglesa, justo es decir que el City repliega más rápido en cualquier entrenamiento, combinó con Oskarsson, que devolvió con un precioso tacón, y recortó distancias. Había que calibrar ahora si ese crochet del sparring volvería a despertar al campeón o seguiría con ese juego cansino de pies.

Despertó el gigante, el insaciable, el animal. Haaland recibió un pase largo, utilizó su cuerpo para proteger el balón de los centrales y pegó un trallazo al primer palo imposible para Grabara. Salto al aire en una celebración de dios noruego y partido finiquitado... otra vez.

El partido continuó por los mismos derroteros de los dos goles de ventaja. Pasada la hora, casi 75% de posesión para el City y más de 600 pases. Eso sí, la más clara fue para el Copenhague tras una excesiva relajación de la defensa citizen. Respondió bien Ederson.

Precaución

Guardiola decidió conservar la salud de los pocos titulares que estaban en el campo, por si se lesionaban como le pasó a Matheus Nunes, pero incluso un City B ganaría la liga danesa con bastantes puntos de ventaja. En una Champions con 48 equipos, se verán desigualdades aún más extremas que la que se pudo ver ayer en el Etihad.

En los últimos minutos, el City tocaba y tocaba pero se olvidaba de atacar la portería contraria, lo que permitía crecer al equipo danés, no por intentar ninguna machada, perdían por cuatro goles la eliminatoria, sino por dar una alegría a la numerosa afición visitante que se había trasladado al Etihad y saltaba y cantaba con su equipo abajo en el marcador.

Como era tiempo de homenajes, Guardiola no quiso ser menos e hizo lo propio con el joven Wright, que estuvo un buen rato esperando que el balón saliera del campo para debutar en Champions por el gigante noruego solo un mes después de hacerlo en la Premier. Nada pasó al final porque nada podía pasar, el guión estaba escrito.