Juan Cruz Yacopini, candidato al podio en el Dakar, en estado crítico tras golpearse la cabeza al sumergirse en el agua

Juan Cruz Yacopini, candidato al podio en el Dakar, en estado crítico tras golpearse la cabeza al sumergirse en el agua

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El argentino Juan Cruz Yacopini, de 26 años, sufrió el viernes un grave accidente en un embalse situado a las afueras de la ciudad de Mendoza y permanece ingresado en estado crítico, tras sufrir una parada cardiorrespiratoria. Piloto del equipo Toyota Gazoo Racing y reciente campeón de la Copa Mundial de Bajas de la FIA, Yacopini se presentaba como uno de los candidatos al podio en el Rally Dakar que arranca el próximo 3 de enero en Arabia Saudí.

Punter, con 43 puntos, resuelve el histórico triunfo del Barça ante el Baskonia en tres prórrogas

Punter, con 43 puntos, resuelve el histórico triunfo del Barça ante el Baskonia en tres prórrogas

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Kevin Punter, autor de 43 puntos, decantó el viernes un espectacular triunfo del Barcelona ante el Baskonia, resuelto después de tres prórrogas. El equipo de Xavi Pascual supo resolver un momento crítico en el segundo periodo suplementario, donde llegó a perder por nueve puntos (107-116), antes de hacerse con el triunfo en el partido con mayor anotación en la historia del torneo (134-124).

De este modo, el equipo de Xavi Pascual suma su noveno triunfo consecutivo entre todas las competiciones, impulsado por la excelsa aportación de Punter, autor de la cuarta mejor anotación en la historia de la Euroliga, sólo por detrás de Nigel Hayes-Davis (50 puntos en marzo de 2024), Shane Larkin (49 en marzo de 2019) y Sasha Vezenkov (45 en enero de 2025).

"Hubo momentos en que lo vimos perdido y en esas situaciones, un jugador tiene que dar un paso al frente. Hoy me recordó a Juan Carlos Navarro en los momentos especiales", aseguró Pascual sobre el mánager general del Barça, que vio desde el palco del Palau la exhibición de Punter.

6 de enero de 2024

En cuanto a lo colectivo, los 134 puntos del Barça suponen la mejor actuación ofensiva de la historia de la Euroliga, además de un nuevo récord para el partido con mayor anotación de todos los tiempos con 258, dos más que el anterior registro, que databa del 6 de enero de 2024, cuando el Anadolu Efes batió al Real Madrid después de cuatro prórrogas (130-126).

El Baskonia, por su parte, deberá esperar otra jornada para sumar su primer triunfo lejos de Vitoria. En esta ocasión tampoco le bastó con el espectacular acierto de Marcus Howard, autor de 43 puntos, con seis triples para 45 de valoración, y Timothé Luwawu-Cabarrot (26 puntos).

"El equipo ha perdido el encuentro en tres ocasiones", lamentó su técnico Paolo Galbiati, especialmente molesto con una antideportiva que absurda pérdida de Kobi Simmons, seguida que obligó a una antideportiva a Mamadi Diakite cuando su equipo mandaba por siete puntos a falta de 1:21 para el final de la segunda prórroga (111-118).

En el equipo local también destacaron Darío Brizuela (11 puntos), Tomas Satoransky (16, con un par de triples decisivos), Willy Hernangómez (10) y Will Clyburn (12, antes de retirarse lesionado mediado el tercer cuarto). Sin embargo, la influencia de Punter se entiende mejor a través de un dato: 23 de sus 43 puntos llegaron tras el final del cuarto periodo, incluida una bandeja a falta de una décima de segundo para la resolución de la segunda prórroga. En el saque de banda posterior Diakite pudo decantar el triunfo visitante, pero su palmeo bajo el aro fue repelido por el hierro.

El triunfo consolida la recuperación del Barça, que aun privado por lesión de Toko Shengelia y Jan Vesely se sitúa ahora colíder de la Euroliga, con el mismo récord que el Hapoel Tel Aviv (12-5).

Anthony Joshua noquea a Jake Paul y gana el combate de boxeo de Netflix

Anthony Joshua noquea a Jake Paul y gana el combate de boxeo de Netflix

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El ex campeón de los pesos pesados Anthony Joshua logró un nocaut en el sexto asalto ante el youtuber convertido en boxeador Jake Paul en su lucrativo combate respaldado por Netflix este viernes en Miami. Esta pelea enfrentó a dos boxeadores de niveles y complexiones muy desiguales por una bolsa estimada en 184 millones de dólares.

Aunque Paul, 'ex enfant terrible' de internet devenido en promotor y boxeador profesional, resistió más de lo previsto. Su estrategia de evitar contactos e intercambios de golpes desesperó a más de uno en el Kaseya Center.

Un año después de su pobre victoria ante Mike Tyson, leyenda del noble arte entonces de 58 años, el estadounidense (1,85 m de estatura, 98 kg) se midió a un rival mucho más joven y peligroso (1,98 m, 110 kg).

El británico de 36 años, campeón olímpico en 2012, sin embargo tuvo que esforzarse para vencer a un adversario que intentó provocarlo con muecas, hasta que finalmente impuso su tamaño superior y potencia en los últimos compases del duelo pactado a ocho asaltos.

"No fue mi mejor desempeño, en mi mente estaba derrumbar a Jake Paul, castigarlo, quería haberlo hecho antes, pero quiero darle el reconocimiento por haberse enfrentado a mí y porque lo hizo como un hombre. A todo hombre que se ponga los guantes hay que darle su respeto", afirmó el vencedor.

"Mandíbula fracturada"

Los primeros rounds de la pugna ofrecieron un pobre espectáculo, entre un Paul huidizo y con equilibrio precario, y un Joshua, que peleaba por primera vez en quince meses, expectante pese a una superioridad manifiesta.

El ex rey de los pesos pesados pareció en todo momento el más peligroso, al conectar 48 de 146 golpes lanzados, frente al exiguo total de Paul de 16 aciertos.

GIORGIO VIERAAFP

Después de ser contado por primera vez en el quinto asalto, el estadounidense acabó por sucumbir en el sexto y se levantó por segunda vez antes de ser definitivamente noqueado por un derechazo directo.

El momento definitivo del enfrentamiento estuvo precedido, dos rounds antes, de un llamado al orden del juez Christopher Young para que ambos púgiles pusieran a trabajar sus guantes: "Los fanáticos no pagaron para ver esta porquería", les dijo.

El golpe decisivo de Joshua hizo sangrar la boca de su contendiente, quien al final del combate aseguró que su mandíbula estaba fracturada.

"Me cansé mucho, no podía aguantar su peso", dijo Paul antes de escupir sangre ante las cámaras. "Pero está bien porque me partió la mandíbula uno de los mejores del mundo".

Paul, quien ingresó al cuadrilátero con un uniforme en homenaje al fallecido luchador de lucha libre Hulk Hogan, debía enfrentarse inicialmente a Gervonta Davis, otro gran nombre aunque de una categoría de peso muy inferior.

Pero cambió sus planes el mes pasado tras las nuevas acusaciones de violencia doméstica presentadas contra el púgil estadounidense, de 31 años.

Tras la derrota, la segunda de su carrera, que incluye doce victorias, aseguró que se tomará "un descanso", aunque volverá a luchar.

El Valencia no se sacude el suplicio de mirar al descenso con otro empate ante el Mallorca en Mestalla

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No hay manera de huir. El Valencia está condenado a no encontrar la salida a una temporada en la que paga carísimos sus errores, lo que comete en su portería y también en la contraria. El empate ante el Mallorca no sirve para abrir hueco con los puestos de descenso y la enérgica busca de la remontada al gol de Samu Costa en el minuto 22 solo sirvió para que Hugo Duro igualara en el arranque de la segunda parte. Después, todo fueron ocasiones lamentadas. [Narración y estadísticas: 1-1]

El Valencia desesperó a Mestalla. Otra vez. El peregrinaje al estadio de la Avenida de Suecia se ha convertido en un acto de devoción, porque la alegría se la han arrebatado. El fútbol cuesta que aparezca en un equipo que, con la calidad repartida a cuenta gotas, juega a trompicones, a fuerza de arrebatos alocados cuando el runrún de desaprobación de la grada espolea a los futbolistas que, casi siempre, acaban tomando malas decisiones.

Después de la honesta imagen en el Metropolitano y la victoria copera en Gijón, el equipo no logró intimidar al Mallorca hasta bien entrada la primera parte y con el marcador ya en contra. Fue Gayà el primero que buscó puerta en el arranque pero, acto seguido, tuvo que despejar a córner un centro envenenado de Muriqi para que nadie lo rematara. En la jugada de ese saque de esquina, Pepelu volvió a despejar en la frontal del área pequeña.

El plan de Arrasate le estaba haciendo daño al Valencia, lento en el control del partido y con pérdidas que alimentaban el ansia de los baleares, que tuvieron en un disparo de Jan Virgili que atajó Agirrezabala una clarísima ocasión de ponerse por delante en el marcador. En esa no lo logró, aunque en la siguiente no fallaron: falta lateral al segundo palo que cabecea Raíllo para dejar el remate franco a Samu Costa. Otra vez el Mallorca obligaba a remar contracorriente a un equipo que tiembla.

Al Valencia le costó sacudirse el jarro de agua fría. Corberán había imaginado otro duelo, con más control, con Beltrán y Hugo Duro, por primera vez juntos en el once, intimidando y Rioja y Gayà, en modo carrilero, buscando el desequilibrio. Pero nada de eso se vio porque faltaba velocidad, confianza y atrevimiento. Fue gobernando el duelo sin que eso se tradujera en ocasiones, como si la pelota quemara en las botas y nadie viera cómo fusilar la portería de Leo Román. Esas dudas se acrecentaron cuando la parroquia empezó a mostrar su desesperación ante cada decisión, errónea, que tomaban los valencianistas que, aun así, se instalaron en campo contrario, con algún destello de Beltrán, el coraje de Ugrinic y el arma, infructuosa, del balón parado. Hasta al VAR quiso recurrir el Valencia para reclamar unas manos de Maíllo que no vieron dignas de castigo.

El primer tiempo lo acabaron calentando en la banda Danjuma y Ramazani, pero Corberán los aguantó. Algo iba a cambiar. Fue la carrera de Thierry por la orilla derecha, ganando a Mojica y sirviendo un centro a Hugo Duro que entró como una locomotora en pugna con Maffeo al segundo palo. El Valencia empataba y Mestalla encendía la caldera. La remontada estuvo en la cabeza de Gayà, que estrelló en el palo la pelota llovida que se puso Rioja desde la banda derecha. Con el Mallorca encerrado en su área, Leo Román lo salvó cuando, a contrapié, salvó un testarazo a bocajarro de Lucas Beltrán.

No fueron bastante esos momentos de locura, porque Arrasate enfrío el partido con sus cambios. El navarro envió a su equipo a dar un paso adelante, mientras que a Corberán no le respondieron los hombres con los que pretendía volver a acelerarlo. El Mallorca creció, aunque fuera a base de pelotazos a la carrera. Uno lo bajó Samu Costa y se la entregó a Muriqi para el segundo gol, pero un talón lo dejó en fuera de juego. Otra vez el bosnio se quedó sin marcar porque Agirrezabala se la jugó para corregir un error de Tárrega.

Desde ese momento, su misión fue proteger el punto, que solo se vio amenazado cuando, otra vez Lucas Beltrán, cabeceó alto un centro de Danjuma, que buscó un desequilibrio que no consiguió. Menos aún hizo Ramazani. Y es que el Mallorca no iba a dejar jugar más a un equipo que sigue sin doblegar un destino que le aboca al sufrimiento.

El éxodo masivo de la Copa África: 135 jugadores dejan sus ligas europeas para buscar la gloria en plena temporada

El éxodo masivo de la Copa África: 135 jugadores dejan sus ligas europeas para buscar la gloria en plena temporada

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En un mundo del fútbol en el que los clubes mueven cantidades millonarias, son las federaciones las que imponen su ley. La Copa de África, que comienza mañana en Marruecos y que se prolongará hasta el 18 de enero, es una clara prueba de ello. Que las grandes ligas estén en plena temporada no va a evitar que hasta 135 futbolistas que militan en equipos que pelean en sus competiciones tengan que dejar de lado por unas semanas la Liga, la Premier, la Bundesliga, la Serie A o la Ligue 1 para defender sus respectivas selecciones nacionales.

Inicialmente estaba previsto que la competición, que ya experimentó un cambio de sede cuando Guinea fue despojada de su organización, se jugara el pasado verano, pero la ampliación del Mundial de Clubes a 32 equipos acabó por provocar un cambio de fechas, decidido ya en junio de 2024.

La competición que se va a ver más afectada por este éxodo va a ser la Ligue 1. En su caso, 49 futbolistas que juegan para equipos franceses se van con sus respectivos combinados nacionales. Entre ellos, destaca especialmente el nombre de Achraf Hakimi, del Paris Saint Germain, galardonado como mejor futbolista africano de este año, quien defenderá los colores de una selección marroquí erigida en una de las favoritas para llevarse el torneo. Y no sólo por su condición de local. No en vano, el equipo contará también con jugadores que militan en LaLiga como Ez Abde o Sofyan Amrabat, del Betis, Azzedine Ounahi, erigido últimamente en uno de los grandes puntales del Girona, el futbolista del Villarreal Ilias Akhomach o el madridista Brahim Díaz.

Sunderland, el más perjudicado

Otra de las grandes favoritas es Senegal, la que se nutre de más jugadores de las grandes ligas europeas, un total de 21, entre ellos Pape Gueye, también del Villarreal, o Pathé Ciss, del Rayo, a los que se les suma la valiosa experiencia de un Sadio Mané que juega actualmente en el Al Nassr. La vigente campeona, Costa de Marfil, ha decidido dejar en tierra a otro hombre del Villarreal: Nicolás Pepé.

Los otros futbolistas de equipos españoles que han sido convocados por sus respectivas selecciones son Cedric Bakambú, del Betis, y Pickel, del Espanyol, por la República Democrática del Congo; Randy Nteka, del Rayo, y David Carmo, del Oviedo, convocados por Angola; Akor Adams y Ejuke, del Sevilla, reclutados por Nigeria; Etta Eyong, del Levante, y Boyomo, de Osasuna, que se van con Camerún, y Omar Mascarell, del Mallorca, demandado por Guinea Ecuatorial.

El equipo que se ha visto más perjudicado por la Copa de África es el Sunderland, de la Premier. El conjunto inglés, que ha sido capaz de encaramarse a la octava plaza de la tabla pese a que ascendió de categoría al término del pasado curso, se ha visto obligado a dejar de contar con seis de sus futbolistas. Talbi ha sido convocado por Marruecos, Masuaku y Sadiki, por la República Democrática del Congo, Reinildo, por Mozambique, Habib Diarrá, por Senegal, y Betrand Traoré, por Burkina Faso. Por lo menos, aún podrá contar con Adingra y Noukeu, después de que Costa de Marfil y Camerún, respectivamente, decidieran no incluirlos en sus listas.

Nombres ilustres

Hay varios nombres ilustres que reclamarán atención, como Mohamed Salah, quien ha debido dejar momentáneamente el Liverpool para defender los colores de la selección de Egipto. Inquietante la situación del formidable delantero, cuya continuidad con los reds está en duda debido a su mala relación con el técnico Arne Slot.

Otro de los destacados que disputará esta Copa de África será el nigeriano Victor Osimhen, que juega desde septiembre de 2024 para el Galatasaray. Tras una temporada contando con él como cedido, los turcos se hicieron definitivamente con sus servicios el pasado verano tras pagar 75 millones de euros al Nápoles.

Solo cuatro de las 24 selecciones que van a disputar esta edición no cuentan en sus filas con ningún futbolista que milite en alguna de las cinco grandes ligas europeas. Hablamos de los combinados nacionales de Uganda, Botsuana, Sudán y Comoras. Este último, precisamente, será el protagonista junto con Marruecos del encuentro inaugural de este torneo, mañana a las 20.00 horas en el estadio Príncipe Moulay Abdellah de Rabat.

Alexis Sánchez regresa al Bernabéu: cuando el ímpetu no tiene edad

Alexis Sánchez regresa al Bernabéu: cuando el ímpetu no tiene edad

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Bela tiene tres días. Su madre, la modelo rusa Alexandra Litvinova, anunció su nacimiento subiendo un par de fotos en blanco y negro a su Instagram. En una de ellas, su pareja y papá de la recién nacida, el futbolista Alexis Sánchez (Tocopilla, Chile, 1988), tomaba con suavidad el tobillo de la bebé, como a una espartana. El chileno está feliz en Sevilla. Sentía que le quedaba fútbol que regalar a Europa. Que su ciclo no había terminado.

Tras su último y poco lucido paso por el Udinese, club en el que brilló cuando desembarcó en el continente, eran muchos los equipos sudamericanos que lo querían de vuelta. Pero prefirió aceptar la extraña oferta de Antonio Cordón, recién nombrado director deportivo nervionense. No acostumbraba el Sevilla a fichar a veteranos, no al menos con Monchi o Víctor Orta. El chileno se plantaba en la capital andaluza con 36 años y aspecto de turista en un bufet libre.

"Nos puede dar mucho con su experiencia, puede enseñar a muchos jugadores jóvenes", dijo Cordón. Pero su concurso está yendo más allá de la ejemplaridad. Tiene talento y ganas, cuando participa da alegría y profundidad al juego ensimismado del Sevilla; aún precario. Con jugadores o desenchufados o abizcochados. Con Matías Almeyda rozando la afonía cada jornada, intentando mantener tenso al equipo desde el grito, la pizarra y la convicción.

Alexis fue casi todo antes de llegar a Nervión. Se ganaba unas monedas limpiando coches en el cementerio de su ciudad cuando tenía siete años, para ayudar en casa mientras soñaba con vivir del balón. Niño maravilla en Cobreloa, campeón precoz con Colo Colo y River, deslumbrante en el Udinese, figura en el Barça de Guardiola y tótem del Arsenal. En Italia volvió a levantar títulos con el Inter y en Francia fue importante con el Olympique de Marsella, mientras con Chile se convirtió en máximo goleador histórico y líder del bicampeonato de América en 2015 y 2016. También conoció el reverso: el paso decepcionante por el Manchester United, la deriva posterior, el desgaste de casi 800 partidos y más de 200 goles que parecía empujarlo hacia la categoría de vieja gloria en gira de despedida.

Un equipo en el alambre

Cierto que aterriza en un Sevilla necesitado, con una situación muy compleja en las oficinas, más de 50 millones en pérdidas y un divorcio evidente entre club y afición, cansada de delirios, promesas y balances en rojo. El Sevilla está en modo supervivencia, aguantado por Almeyda, que exprime recursos, recompone desde el carácter y compite mejor de lo que juega, mientras la planta noble del Pizjuán le pide milagros y la grada sólo quiere dejar de sufrir.

En ese contexto, Alexis es estímulo. Ha jugado una docena de partidos, suma pocos goles pero cada aparición entre líneas cambia el pulso del equipo. No se le pide que lo haga todo, sino que haga lo suyo: recibir de espaldas, girar, ordenar ataques y contagiar ambición a quienes se miran demasiado los pies.

Almeyda le ha reservado un lugar entre los líderes silenciosos del vestuario, junto a los capitanes, como ese veterano que asume responsabilidades cuando la pelota quema, que alivia el juego de un equipo lleno de chicos que debutan. Sevilla sigue siendo un buen lugar para los grandes futbolistas incluso en tiempos de estrechez. El chileno responde con carreras cortas pero llenas de intención y fe, con una agresividad que desmiente el tópico del jugador de paso. De mercenario.

Alexis Sánchez se niega a convertirse en pieza de museo. Si marca en el Bernabéu, pensará en su recién nacida, en Bela. Porque los goles siempre son una suerte de afectos.

Miguel Molina, el primer español campeón con Ferrari: "El bajón de Hamilton no tiene que ver con la edad"

Miguel Molina, el primer español campeón con Ferrari: “El bajón de Hamilton no tiene que ver con la edad”

Miguel Molina (Lloret de Mar, 1989) es el primer piloto español con un título de constructores con Ferrari. Tras su triunfo de 2024 en las 24 Horas de Le Mans, el barcelonés ha culminado otra gran temporada al volante del 499P, en compañía de Antonio Fuoco y Nicklas Nielsen. Su próximo reto es el título de pilotos del Mundial de Resistencia, que este curso acabó en poder del Ferrari #51 de Alessandro Pier Guidi, James Calado y Antonio Giovinazzi.

Ferrari ha acabado con seis años de dominio de Toyota, ¿llegó a ser una obsesión destronar a los japoneses?
Teníamos muy claro que nuestro objetivo era conseguir el Campeonato del Mundo de Constructores, más después los buenos resultados en 2023 y 2024, con victorias en las 24 horas de Le Mans. Conseguir este Mundial ha sido muy, muy importante.
El programa Hypercar fue impulsado por John Elkann para devolver a Ferrari a la cima de la resistencia tras medio siglo fuera del campeonato. ¿Cómo se ha vivido desde dentro el apoyo del presidente?
Siempre hemos tenido muy buen apoyo, no sólo del presidente, sino de todo Ferrari. Era muy importante demostrarlo en la categoría donde Enzo Ferrari empezó a competir con sus coches. Así que es un honor poder seguir haciendo historia y, sobre todo, devolver toda la confianza recibida. Somos un equipo joven, sin la experiencia de otras marcas, pero hemos demostrado un buen nivel. Hemos estado muy, muy unidos y hemos conseguido el objetivo previsto para este año.
Elkann ha hablado de "humildad, determinación y un constante deseo por mejorar". Hasta el punto de que a Antonello Coletta, máximo responsable la división de resistencia, se le ve ya como relevo de Fred Vasseur al frente del equipo de F1...
Siempre suena el nombre de Antonello, pero nosotros nos centramos en lo nuestro. Tenemos ya mucha responsabilidad y a la vez ya tenemos mucho con lo que nos ocupa. Antonello es una persona con las cosas muy, muy claras. Ha creído en nosotros desde el primer momento. Ha creído en los pilotos de casa. Llevo nueve años en Ferrari y él ha tomado las decisiones adecuadas. Por eso nos tenemos que centrar en lo nuestro, tal y como está haciendo Antonello.
¿Cuáles son las virtudes de Coletta respecto a los demás? ¿Cuáles son realmente sus puntos fuertes?
Su visión a nivel general de cómo quiere un equipo, de cómo quiere que trabajemos todos, de cómo crear un buen ambiente para conseguir los resultados. La lealtad a la gente del proyecto, sobre todo a los pilotos. Tiene las cosas muy claras y sabe dónde y cómo quiere llegar.
En 2024 hubo algún error estratégico como en Imola. Hubo también algo de mala suerte como en Spa, con decisiones de control de carrera un poco raras. Este año, en cambio, ha habido mejora en la fiabilidad, en la ejecución de carrera, en la cohesión entre los departamentos técnico y deportivo.¿Cómo se da este paso de un año a otro? ¿Es sólo a base de trabajo, de repetición o hay algo por debajo que no se ve?
Creo que estos errores que comentas también han sido fruto de la experiencia. Como comentaba antes, llevamos poco en este campeonato, con sólo tres años compitiendo. Fueron situaciones que quizá no nos habíamos encontrado hasta ese momento. Este año, a partir de esos errores, hemos construido protocolos, mejoras y todo eso que ayuda a desarrollar mejor la ejecución de ciertas situaciones. Había que pasar por ese tipo de situaciones y este año las hemos solventado de mejor manera.
El Ferrari #50, el pasado septiembre, en Austin.

El Ferrari #50, el pasado septiembre, en Austin.DPPI

Y a nivel personal, ¿qué ha fallado este año para no poder seguir el ritmo del Ferrari #51?
El ritmo lo hemos tenido siempre en todas las carreras. Sí que es cierto que ha habido un par de detalles que nos han privado de luchar hasta el final por el campeonato. Una fue Imola, donde perdimos unos puntos muy buenos. Y otra fue la descalificación de Le Mans, donde no tuvimos nada que ver. Pero el resto hemos estado siempre a la altura y luchando. Es el tercer año que alcanzamos el top 3 en el Mundial de Pilotos. En 2023 hicimos terceros, en 2024 segundos y en 2025 otra vez terceros. Así que podemos estar contentos.
Hablemos de la descalificación de Le Mans. Los comisarios alegaban que el coche no cumplía con las regulaciones técnicas. No sólo era inseguro porque faltaban cuatro tornillos, sino que había una ventaja potencial en el rendimiento.
Eso es lo que decían, pero no es cierto que hubiera un mejora de rendimiento. Lo hemos estudiado, lo presentamos, pero la decisión fue suya. Los coches estaban fuera de reglamento, pero no conseguíamos ningún tipo de mejora en el rendimiento.
¿Ha sido el golpe más duro de tu carrera?
En el deporte estás más acostumbrado a que salgan mal las cosas a que salgan bien. Por supuesto que no ha sido el peor momento. Simplemente tienes que aceptarlo y saber que mucha de la exigencia de Ferrari es provocada por la pasión que hay detrás de la marca. Cuando vas con pasión sale todo a florecer. Sí que es cierto que durante la última parte de la temporada ha habido mucha tensión. Pero lo hemos sabido llevar. Creo que hemos demostrado que estábamos preparados para ello y en general esa tensión ha ayudado a que el objetivo se cumpliera.
¿Cómo se puede explicar a los tifosi que haya una Ferrari que lo gane todo y otra Ferrari que esté tan lejos de las victorias en la F1?
Yo respondo siempre lo mismo: los otros también se preparan y trabajan. El deporte es así.
Hablando de los tifosi, ¿cree que este 499P puede competir en sus corazones con el 312PB de 1972?
Está siendo un coche que dejará huella y una buena impronta. Ha sido el coche con el que Ferrari ha vuelto a la máxima categoría de la resistencia y con el que por ahora lo ha ganado todo.
Molina sube al coche el pasado junio en Le Mans.

Molina sube al coche el pasado junio en Le Mans.DPPI

Dani Juncadella, que ya brilló en GT3 y LMP2, será piloto de Genesis Magma Racing, la división de lujo de Hyundai. Va a ser uno de los cuatro rookies en 2026. Este año ustedes firmaron un doblete español en Qatar. ¿Cómo cree que va a ser su salto a los Hypercars?
Tengo muy buena relación con Dani y creo que se va a adaptar muy bien. Entre otras razones porque a estos coches te adaptas rápidamente. En su proyecto cuentan con muy buenos recursos, aunque no les resultará fácil porque esta categoría está adquiriendo mucha competitividad. Hay marcas que demuestran muchos avances, por lo que al principio no va a ser fácil, pero seguro que se adapta muy bien.
Hablando de rivales de marcas, el año que viene siguen Cadillac, Peugeot, Aston Martin, BMW y Alpine, pero se baja Porsche con Penske. ¿Cómo se ve desde fuera la maldición en Le Mans de semejante leyenda del motor?
Primero de todo, creo que es una pena que Porsche se vaya. Es más que un equipo. Roger Penske, por su parte, es un personaje muy admirado por todo lo que ha conseguido. Allí donde ha ido siempre ha destacado, pero Le Mans es Le Mans. Le Mans escoge a su ganador. Yo creo que volverán en algún momento porque no veo un Mundial de Resistencia sin este tipo de personajes y marcas. Espero poder competir otra vez contra ellos en un futuro.
Hace unas semanas usted mantuvo una pequeña conversación con Álex Palou...
Álex ha estado en el equipo de mi padre, así que lo conozco desde bien pequeño. Hemos tenido muy buena relación y hablamos muchas cosas de coches... y también de lo que no son coches. Él también tiene un equipo. Es bueno tener esa confianza mutua para dialogar y comentar. Ojalá en un futuro podamos hacer algo bonito juntos también. Nunca se sabe.
El año pasado hubo tres mujeres al volante en el WEC y cinco en Le Mans. Sin embargo, el equipo Porsche con tres pilotos femeninas no repetirá en 2026. En Ferrari sigue Lilou Wadoux, que ya ha conducido el 499P y parece que podría estar con el 296 LMGT3. ¿Qué te ha parecido la francesa?
Este año ha hecho un año muy completo, muy bueno. Ganó la categoría GTD en Estados Unidos. En la LMS quedó subcampeona. Está haciendo muy buen trabajo. Ha hecho también pruebas con el 499P en el rookie test. Está haciendo su trabajo y está destacando. Eso siempre es muy positivo. Siempre es bueno tener mujeres que van destacando en el mundo del automovilismo porque ayuda en todos los sentidos. Con nosotros ya lleva tres años y la veo súper integrada, súper bien.
Otra baja significativa para 2026 es Valentino Rossi, que no va a repetir con BMW en categoría LMGT3, porque ningún coche ha sido inscrito en el equipo WRT con el dorsal 46. En dos años hizo cuatro podios, pero se presentó dos veces como candidato a ganar en Le Mans y ni siquiera pudo acabar la carrera. La enésima muestra de lo duro que es Le Mans...
Sí, así es. No es fácil. Yo creo que también es muy de admirar lo que está haciendo. Lleva ya unos cuantos años en las cuatro ruedas y está a un nivel muy bueno, por mucho que no sea su modalidad, su especialidad. Ahora supongo que hará el GT World Challenge, donde en los últimos años ha logrado muy buenos resultados. Sin embargo, Le Mans es Le Mans. Lo ha intentado dos o tres años y seguirá dando guerra, como siempre en donde se suba.
Los cascos de Fuoco, Nielsen y Molina, sobre el 499P.

Los cascos de Fuoco, Nielsen y Molina, sobre el 499P.DPPI

Como piloto del Mundial de Resistencia, una categoría que sigue sufriendo para encontrar su espacio, ¿cómo ve el fenómeno de que talentos de los rallies como Kalle Rovanpera se estén pasando a los monoplazas?
Nuestro campeonato está a un gran nivel. Cuando hay tantas marcas involucradas significa que el WEC tiene cosas muy buenas que interesan a las marcas. Así que en ese sentido yo creo que está creciendo. Ahora entra Genesis y en 2027, Ford y McLaren. Seguramente muchos pilotos ahora ya no sólo tienen su objetivo en la F1, sino que quieren también competir en resistencia. Para llegar a la F1, a los prototipos o a los GT debes contar con un aprendizaje en fórmulas promocionales y luego ir subiendo, porque eso te da una escuela muy buena.
Se ha acusado a Hamilton de no entender la filosofía de Ferrari, de no hablar italiano, de no adaptarse al modo de trabajar de Maranello... ¿Debe Ferrari preservar esa manera de entender las carreras, de entender el negocio, de seguir siendo distinto a los demás?
No creo que se trate de que Ferrari sea o no italiana. Mercedes, McLaren y Red Bull también son muy ingleses. Lo que sucede es que para pilotos latinos quizá sea más fácil entender su forma de trabajo. Yo he trabajado en equipos franceses, ingleses, alemanes y te tienes que adaptar, porque ellos no van a cambiar su forma de ser. Ferrari tiene mucha historia detrás. Estoy seguro de que Hamilton en su segundo año va a ver las cosas de un modo totalmente diferente. Todo el mundo, en el primer año, necesita un periodo de adaptación. No creo que el bajón de esta temporada tenga nada que ver con su edad. Es una situación que va a superar, seguro.

Xabi Alonso, el mal juego, la presión del club y las risas en el banquillo, bajo el juicio del Bernabéu

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A la crisis de juego y la irregularidad de los resultados se unen, ahora, las risas. Mal asunto. Que jugadores fueran cazados sonrientes en el banquillo mientras quienes estaban en el campo padecían en Talavera, justo durante los goles locales, no parece, al menos, decoroso y se añade a las dudas en la cúpula del club sobre el control y la sintonía con el vestuario por parte de Xabi Alonso.

El entrenador dijo, ayer, no haberlas visto, en la voluntad de no abrir ningún conflicto más antes de recibir al Sevilla en el Bernabéu, el último compromiso del Real Madrid antes de Navidad. No es que el duelo se trate de un nuevo match ball, porque es la existencia del tolosarra en el banquillo la que se ha convertido en un permanente e insoportable match ball.

«No he visto las imágenes, conseguimos pasar la eliminatoria y ya pensamos en el Sevilla», afirmó, en el mismo tono de siempre, alejado de cualquier declaración que pueda generar polémica. Desde luego, no ha seguido el consejo de su alter ego Pep Guardiola: «Mear con la suya».

Las pipas de 2006

En esas imágenes no sonríe cualquiera. Lo hace Vinicius, suplente en Talavera. También Endrick, pero no es lo mismo. El primero es la estrella que habita en el filo, el futbolista que se rebeló contra su sustitución en el clásico. El segundo, en cambio, se marcha cedido del Madrid.

La situación recuerda a la que ya originó una gran crisis en el Madrid, en el año 2006, cuando Iván Helguera y Míchel Salgado comían pipas mientras el equipo caía estrepitosamente en Mallorca. Las consecuencias de aquel deterioro llevaron a dejar el club al propio Florentino Pérez. Entonces dijo que había malcriado a los futbolistas. Ahora sus dudas van en otra dirección.

«Desde el inicio, hemos tenido una relación cercana, de respeto y cariño. La exigencia es máxima. Es un camino largo, habrá momentos buenos y no tan buenos», explicó Alonso acerca de sus tratos con el club. En otros momentos críticos aseguró haber hablado con Florentino, pero el técnico sabe lo que se dice y se piensa en el entorno del presidente, donde hay voces, o voz, que piden más tiempo para su trabajo.

Los pitos frente al City

La victoria en Vitoria lo concedió, pero el sufrimiento en Talavera no alimenta esa prórroga. La imagen del tolosarra en el banquillo tras el pitido final era elocuente de su situación. El contexto convierte el duelo con el Sevilla, bajo el juicio del Bernabéu, en un partido envenenado. Pero envenenado para todos, también para los futbolistas, pitados por la grada en el último partido disputado ante su afición, frente al Manchester City. Cuidado.

A todos les conviene ganar, pues, al Sevilla, sea en el banquillo, en el campo o en el palco, porque lo único incontrolable es el Bernabéu.

Las zapatillas ya no son mágicas o por qué este año no ha habido récords en maratón: "Ya no es tan fácil que haya diferencia"

Las zapatillas ya no son mágicas o por qué este año no ha habido récords en maratón: “Ya no es tan fácil que haya diferencia”

Ya nadie se acuerda, pero la revolución empezó con un ridículo. Hace una década, Eliud Kipchoge, el mejor maratoniano de la historia, ganó en Boston después de correr media carrera con las plantillas de sus Nike por fuera. Avanzaba y las plantillas se escurrían de sus zapatillas por los talones. Una chapuza.

Desde ese día cambió de modelo. Ese día cambió la historia.

En 2017 Kipchoge estrenó las Nike Vaporfly, las primeras zapatillas mágicas, las primeras con placa de fibra de carbono, y todo se precipitó. El propio Kipchoge batió dos veces el récord del mundo de maratón, todas las marcas presentaron modelos parecidos, cambiaron de arriba abajo la lista de los mejores tiempos de la historia, un portento llamado Kelvin Kiptum se quedó a 35 segundos de romper la barrera de las dos horas y...

Y ya está.

Hasta ahora cada temporada aplaudió nuevas plusmarcas, nuevos asombros, nuevas gestas; este 2025 no. El año atlético ha finalizado sin grandes registros. ¿Se ha acabado el efecto de las zapatillas mágicas?

Parón a varios niveles

En categoría masculina, este curso solo se han registrado cuatro de los 30 mejores tiempos de la historia de maratón y en categoría femenina, seis de los mejores 30. Nadie ha bajado de las dos horas y dos minutos y no ha aparecido ningún joven capaz de heredar el trono del recientemente retirado Kipchoge. Ni tan siquiera Sebastian Sawe, vencedor de Londres y Berlín.

«Se ha parado el crecimiento exponencial que generaron las Vaporfly y es lógico. Ya llevamos casi 10 años con zapatillas con carbono, ya hay marcas realmente exigentes, ya no es tan fácil que haya diferencia», analiza Ignacio Barranco, maratoniano y redactor de la revista 'Corredor'.

Kai ForsterlingEFE

«Es algo que se ve a varios niveles. En el maratón de Valencia, por ejemplo, hubo un boom de corredores por debajo de dos horas y 30 minutos que ya se ha estancado», añade Barranco, que en cambio señala la aparición de Sawe como relevante para el futuro, así como el cambio al maratón del ugandés Jacob Kiplimo.

«No hay nadie que esté cerca de las dos horas como estuvo Kiptum, pero es que lo suyo... Yo no sé si volveremos a ver un prodigio así», apunta con otros motivos para la detención del progreso en maratón.

La trágica muerte a principios de 2024 del plusmarquista mundial impidió descubrir de lo que era realmente capaz. Además, en Kenia ha habido cambios.

Poco antes de la revolución de las zapatillas mágicas, la Federación Internacional de Atletismo escogió a un nuevo presidente, Sebastian Coe, y este tomó una decisión trascendental. Cuando llegó al cargo, decidió que el trabajo de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA) no era suficiente en países concretos, como Kenia, y que había que recolectar sus propias muestras, utilizar sus propios laboratorios y contar con sus propios inspectores para luchar contra los tramposos.

Y funcionó. En el país africano cada año hay más sanciones, es decir, cada vez el deporte es más limpio y eso también puede haber frenado los récords. ¿Qué pasará en el futuro?

O un héroe o un invento

Para que vuelva la incertidumbre, aquella que hacía que el público se agarrara a la silla cada vez que se corría un maratón, aquella que acercaba a la humanidad a la barrera de las dos horas, se necesitan dos cosas: un nuevo héroe y una innovación. Ambas cosas parecen lejanas.

De momento nadie apunta a ser el nuevo Kiptum y las marcas de zapatillas están ahora rentabilizando todo lo invertido en I+D hace 10 años.

«Tienen que sacar nuevos modelos cada año y es difícil que todo sea muy innovador. Además ahora el reglamento ya está limitado. Últimamente lo que más se ha hecho es jugar con la posición de las placas de fibra de carbono, pero eso no parece que suponga mucho cambio en los tiempos», observa Barranco, que es optimista sobre el año que viene.

«Veremos a alguien por debajo de los 2:02, seguro», comenta. Y sobre lo que vendrá a largo plazo, añade: «Con las zapatillas mágicas sí ha quedado claro que ya no se necesita mucha experiencia para dominar el maratón. Vendrá un atleta fresco, incluso con cierta inconsciencia, y lo reventará».

Las zapatillas mágicas ya son simplemente zapatillas y a ver de dónde sale la magia.

El ascenso de José Antonio Morante, el hijo del torero, un "gran talento" en el Betis: "El balón da menos cornás"

El ascenso de José Antonio Morante, el hijo del torero, un “gran talento” en el Betis: “El balón da menos cornás”

Nunca se fue la España del fútbol, el toreo y las folclóricas, por más que trataron de enterrarla. Entre el césped, el albero y los tablones del escenario se mueve el carácter, el hallazgo, la respiración suspendida; eso que llaman arte. Porque el talento no se destruye, se transforma. El Real Betis se llevó a Murcia a José Antonio Morante, un diablo pegado a la cal, un inventor, eso que los clásicos llaman una promesa.

Tiene 18 años y lleva el apellido más pesado de la tauromaquia contemporánea. Su padre, Morante de la Puebla, se cortó la coleta hace apenas meses, después de tres décadas dominando la plaza, rozando la coreografía. Los tacos no dieron opción a las manoletinas. José Antonio, desde chico, había mirado hacia otro lado. «Yo, de pequeño, hasta que hice la comunión, siempre quise ser torero. Pero luego un toro cogió a mi padre, vi cómo era la recuperación y pensé que el balón daba menos cornás», contó. El fútbol ya lo tenía atrapado.

Fichó por el Betis en 2024, todavía menor de edad, con un contrato que lo vinculaba hasta 2026. Un puñal caído a banda, imaginativo, con esa capacidad de desequilibrio que define a las esperanzas verdiblancas desde la cantera. En junio cumplió la mayoría de edad mientras ganaba con el filial la Copa de Campeones de División de Honor Juvenil. Para entonces ya tenía dorsal profesional y un sueño que, al parecer, también era obsesión de su padre.

Las primeras valoraciones sobre su potencial llegan desde dentro de la entidad bética. Héctor Bellerín se expresa en términos que van más allá de la cortesía corporativa. En declaraciones a EL MUNDO, el defensor es rotundo: «Yo creo sinceramente que Morante es el gran talento del Betis». Un juicio que se le desborda más allá de la táctica: «Es un jugador de la hostia, lo único que le hace falta, como a todo futbolista joven, es tiempo».

La visión de Bellerín

Lo interesante es cómo el lateral describe al jugador más allá de lo futbolístico. «Me parece un chaval súper tierno, súper inteligente, sencillo, muy buena gente», afirma Bellerín, que tras su larga experiencia, conoce bien los egos que rodean a algunos jóvenes que alcanzan el vestuario de los mayores. Entrenamientos intensos contra él, porque Morante juega de extremo izquierdo y Bellerín es lateral derecho. A raíz de eso han generado una relación que trasciende lo profesional. «Me he hecho muy amigo de él», reconoce el defensa.

Pero Bellerín advierte de algo más profundo. En sus palabras hay una reflexión sobre una generación de futbolistas que llegan con otra mentalidad. «Tienen como otra personalidad, a veces hay muy poco respeto a lo que son las jerarquías, cosa que está bien, porque hay que tener un aire de cierta rebeldía, y en otras tener algo de pausa, estar más contenido», dice. Y aquí es donde José Antonio Morante destaca, según su compañero. «Vino a la pretemporada, luego se fue con el filial, con el juvenil, no dijo nada, no se quejó. Los momentos que entrenó con nosotros lo hizo muy bien».

El lateral insiste en un detalle que, en el contexto de su apellido, adquiere relevancia especial: «El lugar es algo que se gana desde el silencio». Y añade: «Es de hacer las cosas bien, despacito, buena letra». La ausencia de protagonismo, hablar sobre la hierba, la humildad de quien sabe que todo se evapora en un instante.

La llegada al primer equipo

Otra voz desde la institución verdiblanca subraya aspectos similares. Adrián San Miguel lo define para este periódico como «una joven promesa de gran potencial, jugador de ataque muy del estilo cantera Betis, encarador incansable y de gran calidad en su pierna izquierda». Pero donde San Miguel amplía el retrato es en lo personal: «Destacaría su buena actitud, madurez mental y humildad a pesar de su juventud».

Eso es lo que ven en Heliópolis. No un apellido, sino un chispazo que llega para quedarse. Una estrella pausada. Ven a un futbolista que entiende que el talento es apenas el primer capítulo de una historia que tiene muchas páginas. Internacional con España en categorías inferiores (sub'18 y sub'19), José Antonio Morante comenzó su andadura en equipos andaluces antes de llegar al Betis. Su actividad en redes sociales muestra a un joven que respeta sus raíces y que admira, además de querer, a su padre: comparte momentos del fútbol con su familia, agradece al maestro sus tardes de gloria, pero anda su propio camino, liviano y sin cargas sobre la espalda. Porque depende de sí mismo.

José Antonio Morante entra en un campo que no era el suyo por nacimiento, pero que elige cada mañana, ciñéndose las botas, ajustándose las medidas. Manuel Pellegrini ya lo ha convocado más de una vez, señal de que es un futbolista que puede entrar en sus planes, especialmente en momentos de bajas.

Ya estuvo frente al Torrent, pero no pasó del banquillo. Tendrá más oportunidades de hacerlo, para demostrar a todos lo que apunta cada fin de semana en un sufrido filial. Enseñar a la afición el toreo de salón que ya ejecuta con precisión en los entrenamientos. El balón da menos cornadas, pero la expectativa, como alguna herida del toreo, también tiene dos trayectorias.