Jasper Philipsen supera a Girmay y termina con su maldición en el Tour

Jasper Philipsen supera a Girmay y termina con su maldición en el Tour

Final de la maldición y nuevo integrante en la fiesta de los sprinters. El belga Jasper Philipsen, por fin, pudo anotarse su primera victoria de etapa en esta ronda y terminar con su permanente frustración. El velocista del Alpecin superó al eritreo Biniam Girmay (el más eficaz en esta edición, con dos triunfos) y se olvidó de sus desagradables momentos: en la sexta etapa fue descalificado por cerrar a Van Aert y fue segundo en la quinta y octava.

El compañero de Van der Poel fue el más afortunado en un día de charleta, de intercambio de confidencias. Jornada sin apenas historia, la primera etapa plácida de este Tour.

La cita posterior a la jornada de descanso suele ser peligrosa por la dificultad de algunos para adaptarse al cambio de biorritmos. Un entrenamiento inadecuado o un exceso de inactividad han acarreado dolorosas facturas en otras ocasiones. Este martes, el pelotón alertado por esos precedentes y pensando en los próximos desafíos, con entrada en el Macizo Central y luego visita a los Pirineos, se tomó la etapa con tranquilidad hasta el tramo final.

Ayuso, Aranburu y Lazkano

Ni siquiera, los aventureros de turno se lanzaron a ganar cuota de pantalla. Un ejercicio de transición para Tadej Pogacar, que mantiene su puesto de privilegio en la clasificación general, y Jonas Vingegaard, muy satisfecho tras haber superado el primer tercio de la carrera con sólo 75 segundos de desventaja respecto al esloveno.

La llegada a la meta de St. Amand Montrond también fue la clausura de un encuentro sin sobresaltos para Juan Ayuso, Alex Aranburu y Oier Lazkano, que celebraron su elección para los Juegos de París. El compañero de Pogacar doblará, al afrontar la prueba en línea y la contrarreloj.

A por el Macizo Central

Eso sí, fue un día muy señalado por el noruego Jonas Abrahamsen (Uno-X) que igualó el récord del belga Ludo Peeters, datado de 1984, al portar el maillot de líder de la clasificación de la Montaña durante las 10 primeras etapas del Tour.

Este miércoles, una etapa complicadísima, con desgaste permanente. Única excursión en el temido Macizo Central. Serán 4.350 metros de desnivel en 187 tortuosos kilómetros. La parte más dura se concentra en los últimos 50 km, con los ascensos al Col de Néronne (3,8 kilómetros al 9,1%), el Puy Mary Pas de Peyrol (5,4 km al 8%) y el encadenado final al Col de Pertus (4,4 km. al 7,9%) y el Col de Font de Cere (3,3 al 5,8%) previos a la meta en Le Lioran. Nueva criba en el top ten de la carrera.

Southgate y Koeman, la gloria y el drama de los 90: una noche mágica como revancha por no haber jugado el Mundial

Southgate y Koeman, la gloria y el drama de los 90: una noche mágica como revancha por no haber jugado el Mundial

Wembley brillaba con un hechizo único aquella noche de martes. "El ambiente era increíble, por el colorido en las gradas y los cánticos de nuestra gente. Aquel día pensamos que podíamos ganar la Eurocopa", recordó Alan Shearer. El 18 de junio de 1996, los aficionados ingleses se animaron incluso con el Swing Low Sweet Chariot, el himno reservado al rugby en el templo de Twickenham. Muchos se frotaban los ojos ante semejante despliegue de juego. Al primer toque, con un fútbol vertiginoso y los dobletes de Teddy Sheringham y Shearer, Inglaterra había aniquilado 4-1 a Holanda, una de las favoritas. Su único momento de zozobra llegó poco antes del descanso, tras un despiste de la defensa. La norma que impedía ceder el balón al portero con los pies acababa de estrenarse en el torneo, así que muchos centrales aún no habían desarrollado los automatismos. De modo que David Seaman tuvo que corregir ante Dennis Bergkamp con la mejor parada del partido. El compañero que había querido entregarle el balón con un errático cabezazo se llamaba Gareth Southgate.

Por entonces, el actual seleccionador de Inglaterra era un prometedor defensa del Aston Villa, de 26 años, que disputaba su sexto partido con los pross. Una semana después del debut ante Suiza (2-0), cuando formó en la posición de líbero, Terry Venables quiso encomendarle la misión más delicada. Southgate debería hacerse cargo de Bergkamp. Sus condiciones físicas se adaptaban mejor al delantero del Arsenal que las de Tony Adams, cicerone durante su primera temporada en Highbury. Durante más de una hora, la intensidad de Southgate en cada salto, en cada balón dividido, abrumará a Bergkamp. El único destello del '10' se hizo esperar al minuto 79, con una deliciosa asistencia a Patrick Kluivert. De no ser por ese remate, Holanda hubiese caído eliminada en favor de Escocia por la diferencia de goles.

"Debemos admitir que nos han dado una lección en todos los aspectos", admitió Guus Hiddink, cuyo 3-4-3 se vio muy debilitado por las bajas de Edgar Davids, apartado por sus constantes indisciplinas, y el lesionado Frank de Boer. "Tuvimos suerte de marcar uno, porque el partido fue para 5-0 o 6-0", admitió su hermano Ronald. El talento de la Oranje, con cuatro titulares de aquel Ajax que venía dominando la Champions League, nada pudo hacer ante el torrente desatado por Venables. La acción del 3-0, iniciada por Steve McManaman y Paul Gascoigne, aún se celebra entre los analistas, por la generosidad con la que Sheringham cedió el balón para que Shearer ajusticiara a Edwin van der Sar.

"Dale las gracias por ello"

El vapuleo suponía todo un desquite para algunos veteranos como Seaman, Adams, Shearer o Paul Ince, privados del Mundial de 1994 tras un duro 2-0 en Rotterdam. Ronald Koeman, autor de un gol de libre directo y exonerado de la expulsión pese a un clamoroso derribo sobre David Platt, compartió protagonismo con Graham Taylor. El seleccionador inglés, objeto de innumerables críticas en la prensa, protagonizó una curiosa conversación con el juez de línea: "Sólo le estoy diciendo a su colega que el árbitro me ha ehado. Dale las gracias por ello, ¿quieres?"

La llegada de Venables, el técnico que había conducido al Barça a la final de la Copa de Europa de 1986, supuso un revulsivo para la FA y su complejo entorno, siempre acuciado por de las urgencias históricas. De hecho, tras el citado 4-1, las casas de apuestas empezaron a considerar muy seriamente a Inglaterra como candidata al título. Había eludido a Francia en cuartos para proseguir camino en Wembley, donde condenaría a España tras los errores de Fernando Hierro y Miguel Ángel Nadal en la tanda de penaltis.

Sin embargo, la dicha desde los 11 metros se agotaría frente a Alemania, con un error de Southgate en el sexto turno, iniciada ya la muerte súbita. Desde aquella fatídica semifinal hubo que esperar 22 años, hasta marzo de 2018, para ver a The Three Lions ganar de nuevo a los neerlandeses. Curiosamente, aquel 0-1 en el Amsterdam Arena, ya con Southgate a los mandos, fue el primer partido de Koeman como seleccionador neerlandés.

Alcaraz resiste contra el muro para derrotar a Paul y clasificarse para semifinales de Wimbledon

Actualizado Martes, 9 julio 2024 - 20:09

Carlos Alcaraz no está en el mundo para sufrir. Es un disfrutón. Juega al tenis porque lo pasa bien, se lo goza, incluso en los peores momentos se divierte si un punto se alarga y puede trastear con su rival, ahora aquí, ahora allá, una dejada, un globo. Por eso este Wimbledon está siendo extraño. En su camino hacia semifinales, donde el próximo viernes se enfrentará a Daniil Medvedev, el español ha resistido más que disfrutado y su victoria este martes en cuartos de final ante Tommy Paul por 5-7, 6-4, 6-2 y 6-2 fue un claro ejemplo.

No quedará en el archivo fotográfico toda una colección de grandes celebraciones, puños al aire y sonrisas de oreja a oreja. Para derrotar al estadounidense, como ya le pasó en cuarta ronda ante Frances Tiafoe y en octavos ante Ugo Humbert, Alcaraz tuvo que ponerse el mono de trabajo y aguantar, aguantar y aguantar. "¡Vamos!", gritaba camino al triunfo, pero no era de alegría, era de alivio. No podía ganar al ataque, así que le tocó afinar otras artes.

Ante los golpes larguísimos de Paul que le empotraban contra el muro, le impedían respirar y por supuesto le negaban la posibilidad de juguetear, Alcaraz exageró sus movimientos defensivos y corrió de lado a lado. El desafío le impuso dos prioridades. Por una parte, conservar su saque, cosa que hizo a base de servicios durísimos, como los seis aces que acumuló sólo en el segundo set. Y por otra parte, presionar al estadounidense. Si Paul podía cargar su derecha, buscaría la línea de fondo de inmediato y le haría la vida imposible, pero si también recibía la bola a sus pies, no tendría más remedio que ceder terreno.

Su tenis es otro, más variado, más bonito, más cambiante, pero era lo que tocaba. Pronto lo entendió. En el primer set, aún perdido, se enganchó en intercambios que duraban una eternidad y que demasiadas veces acababa igual: Paul tiraba muy fuerte y muy lejos y el español erraba. Pero a partir del segundo set todo fluyó de otra manera.

Las bolas de break, punto débil

Con la resistencia como máxima, el encuentro se fue más allá de las tres horas, pero podía haber durado menos si Alcaraz hubiera aprovechado más sus oportunidades. Es una constante en su tenis, pero hay partidos especialmente crudos en ese sentido. Más allá de sus desconexiones mentales, que tienen lugar en las primeras rondas y que rara vez le cuestan partidos, seguramente es su único punto débil: la conversión de bolas de break. Ante Paul dispuso de hasta 27 y sólo convirtió ocho, un 30% influido por su mejora al final. En los primeros sets el ratio llegó a estar por debajo del 20%, un número realmente pobre.

Sin alcanzar la barbaridad de Rafa Nadal, el mejor de la historia en esa estadística, con un 45% de puntos de break convertidos, los rivales habituales de Alcaraz, Jannik Sinner, Novak Djokovic y Daniil Medvedev suelen utilizar entre el 44% y el 43% de sus opciones de break mientras él está en un 41% en toda su carrera. Este año, con su Roland Garros triunfal, había mejorado ostensiblemente, pero ante Paul resbaló en la misma piedra.

"Tenía que sufrir"

"Él ha jugado un gran tenis, ha sido un partido difícil. En el segundo y tercer set sabía que tenía que ser fuerte mentalmente, que resistir, que sería un partido largo. Tenía que sufrir para encontrar soluciones y eso he hecho", comentaba el español que ahora repetirá las semifinales del año pasado. Otra vez, ante Medvedev, que este martes se impuso a Jannik Sinner por 6-7(7), 6-4, 7-6(4), 2-6 y 6-3 en un partido en el que hubo de todo, incluso un vahído del italiano.

"Espero que se repita el resultado del año pasado", deseó Alcaraz aún sobre la hierba de la pista 1 del All England Club, antes de abalanzarse sobre la ducha y correr a la casa que tiene alquilada cerca para poder ver las semifinales entre España y Francia en la Eurocopa. "Creo que me voy a poner más nervioso que aquí jugando", finalizó.

La selección española invita a la semifinal de la Eurocopa al aficionado que se hizo viral por su celebración del gol frente a Alemania

La selección española invita a la semifinal de la Eurocopa al aficionado que se hizo viral por su celebración del gol frente a Alemania

Actualizado Martes, 9 julio 2024 - 16:57

La selección española de fútbol se ha reunido con el aficionado Alexander Peatow para invitarle a ver el partido de este viernes contra Francia en Múnich. La razón de ello es la imagen viral que él mismo protagoniza.

La celebración de Peatow por el triunfo de España frente a la Alemania, que permitió el paso a la semifinal de la Eurocopa 2024, captada en vídeo, se volvió en una imagen viral que llegó a recorrer el mundo.

El alemán, rodeado de fanáticos alemanes, aparece haciendo aspavientos bruscos celebrando el gol que metió el centrocampista español Mikel Merino en el partido de este pasado viernes contra Alemania.

Peatow es alemán y ha sido invitado el partido de semifinal que disputarán las selecciones de España y Francia este viernes a partir de las 21:00 en Múnich.

La ‘u’ que causó la ira de Novak Djokovic en Wimbledon: “He jugado en ambientes peores, no me afecta”

Actualizado Martes, 9 julio 2024 - 10:56

"Ruuuuune, Ruuuuune". Mediado el segundo set, el público de la pista central de Wimbledon empezó a repetir el mismo cántico. Novak Djokovic, siete veces campeón aquí, se enfrentaba a Holger Rune y ante el claro dominio del serbio muchos aficionados se volcaron con el joven.

"Ruuuuune, Ruuuuune". Los vítores nacían para animar, simplemente repetían el apellido de Rune, pero tenían un añadido: la 'u' también servía para abuchear a Djokovic. En algunos puntos fue evidente el doble uso pues el cántico aparecía justo después de una celebración del número dos del mundo.

"Ruuuuune, Ruuuuune". Al final Djokovic se mosqueó. Acostumbrado a levantar amores y odios por todo el mundo, el serbio entendió el desagravio y se lanzó a responder como sólo él sabe hacer. Al ganar el segundo set ya colocó los labios como al pronunciar la 'u' y al final del partido explotó.

"Para los aficionados que han sido respetuosos conmigo, buenas noches, y para los que no lo han sido, bueenas noches. Sé que estaban apoyando a Rune, pero eso era una excusa para abuchearme", dijo el humor y la ira. "Bueeeenas" en inglés es "Goooood", que suena 'u' como en el polémico "Ruuuuune, Ruuuuune". "He estado en el circuito más de 20 años y me centro en la gente que me respeta y que paga la entrada para verme. He jugado en ambientes peores que este y no me afecta".

Luego, en la rueda de prensa, el serbio fue preguntado sobre qué debería hacer el Grand Slam londinense en esta situación y él aceptó que la solución es muy complicada: "El torneo no puede hacer nada, no van a echar a parte de la grada o al estadio entero porque me están faltando al respeto".

Un Djokovic perfecto

En realidad, pese al lío, incluso gracias a él, Djokovic completó un partido casi perfecto, con victoria por 6-3, 6-4 y 6-2 y este martes se enfrentará en cuartos de final a Álex de Miñaur. En lo que va de torneo ha cedido un par de sets, pero siempre se le ha visto con los partidos bajo control e incluso a su mejor nivel esta temporada.

Pese a la lesión de rodilla que sufrió en Roland Garros y la protección que luce, sus movimientos sobre la hierba del All England Club son ligeros como siempre lo fueron y sus opciones al título están intactas. De hecho, tras la derrota de Alexander Zverev, su camino hasta la final es a priori el más sencillo de todos los favoritos pues, en caso de ganar a De Miñaur, se enfrentaría con el vencedor del duelo entre Lorenzo Musetti y Taylor Fritz.

Pusey, el ex internacional por Gibraltar que jugó en la cantera de Atlético y del Cádiz y ha sido condenado a 11 años de cárcel por tráfico de drogas

Pusey, el ex internacional por Gibraltar que jugó en la cantera de Atlético y del Cádiz y ha sido condenado a 11 años de cárcel por tráfico de drogas

Actualizado Martes, 9 julio 2024 - 10:21

Jason Pusey pasó de puntillas por el fútbol español, donde jugó en el juvenil del Atlético de Madrid y en el Cádiz B. Pero en su Gibraltar natal logró convertirse en un referente del balompié. Jugó en varios equipos y llegó a la selección de Gibraltar, con la que participó en la clasificación para el Mundial de Rusia. Ahora, Pusey, acaba de ser condenado a 11 años de prisión por tráfico de drogas.

El caso se remonta al año 2020, cuando la Policía británica acusó al central de suministrar drogas por valor de 3 millones de libras en Londres. Según la investigación, Pusey lo hacía a través de Encrochat, una red de mensajería. Allí, y bajo el pseudónimo de 'IrregularFog', ayudó a suministrar 107 kilos de cocaína, 235 kilos de ketamina y 447 kilos de cannabis a bandas del sur de Londres.

"En la superficie parecía un cariñoso padre de familia, pero ganaba millones enviando grandes cantidades de drogas a las bandas del sur de Londres. Hizo todo esto sin pensar en la miseria y devastación causada en las comunidades de Londres por el suministro de drogas y la violencia a la que conduce", ha expresado uno de los investigadores del caso, el detective Duncan Askew.

Pusey, muy conocido en Gibraltar, se ha convertido en la comidilla del Peñón. Allí, jugó en uno de los clubes más importantes, el Lincoln Red Imps. Ahora tiene 35 años, pero durante su juventud jugo en el Atlético de Madrid C en 2006 y en el Cádiz B entre 2007 y 2008.

Detienen a dos jugadores de la selección francesa de rugby por abuso sexual en Argentina

Detienen a dos jugadores de la selección francesa de rugby por abuso sexual en Argentina

Actualizado Martes, 9 julio 2024 - 03:40

Dos jugadores de la selección francesa de rugby fueron detenidos en Buenos Aires por presunto abuso sexual cometido en Mendoza (oeste) contra una mujer, informó a la AFP el portavoz del poder judicial de Mendoza, Martín Ahumada.

"Hay una comisión de la provincia de Mendoza viajando a Buenos Aires para traerlos y proceder a hacer las pericias correspondientes. Si las pericias coinciden con el testimonio de la víctima se procederá a la imputación correspondiente", dijo Ahumada a la AFP.

La selección francesa de rugby derrotó el sábado por 28-13 a Los Pumas argentinos en un amistoso en Mendoza (1.100 km al oeste de Buenos Aires).

Según la prensa local, el presunto ataque se produjo en el Diplomatic Hotel de Mendoza, donde se hospedaban jugadores y cuerpo técnico durante el primer ensayo ante los Pumas.

El fiscal solicitó la detención inmediata de los sospechosos, quienes se encuentran en Buenos Aires por lo que resta de la gira de verano de su equipo.

El portavoz dijo que como se estableció secreto de sumario no puede identificar a los presuntos agresores y a la víctima.

Los 'Bleus' de Fabien Galthié partirán el martes rumbo a Montevideo, donde se enfrentarán a la selección uruguaya.

Otra polémica de los 'Bleus'

Contactada por la AFP, la Federación Francesa de Rugby (FFR) no respondió acerca de la denuncia, que ocurre un día después de que expulsaran del equipo a Melvyn Jaminet tras unas declaraciones racistas en un video publicado el domingo y del que dijo estar "avergonzado".

"Al primer árabe que me encuentre por la calle, le daré un golpe de casco", había dicho Jaminet (25 años) que se grabó a sí mismo en un breve vídeo sin fecha, publicado en Instagram y luego eliminado.

La FFR condenó "con la mayor firmeza" los comentarios realizados por Melvyn Jaminet, que son "totalmente inaceptables y contrarios a los valores fundamentales" del rugby.

El jugador "ha sido marginado con efecto inmediato y abandona el equipo francés actualmente presente en Argentina", añadió la FFR, subrayando que se está llevando a cabo una "investigación interna" para "tomar las medidas adecuadas".

El domingo por la noche, Jaminet publicó un mensaje de disculpa en su cuenta de Instagram: "Lo siento profundamente y me avergüenzo de mis palabras".

"Me gustaría pedir disculpas a todos. Entiendo que esto puede haber herido y ofendido a muchas personas, y quiero dejar claro que estos comentarios no reflejan en modo alguno mis valores ni los de la selección francesa de rugby", escribió el jugador.

"El racismo, en todas sus formas, es inaceptable y va en contra de todo lo que creo", concluye en su texto Melvyn.

Del puñetazo de Batum a los pitos a Gasol y Nadal: Francia y España, "mayores enemigos"

Del puñetazo de Batum a los pitos a Gasol y Nadal: Francia y España, “mayores enemigos”

El fútbol todavía no lo ha vivido, quizás porque las mejores generaciones de sus países no han coincidido sobre el césped, pero el baloncesto sí y ha sido una tormenta. El ejemplo perfecto de lo que es la rivalidad entre España y Francia, ampliada, cómo no, a las victorias de Rafa Nadal y Miguel Indurain en Roland Garros y el Tour de Francia, las dos joyas de la corona gala, que han provocado la reacción celosa del público, insinuaciones de dopaje, abucheos y un sinfín de detalles durante años. Vecinos enfrentados. Hoy, nueva edición en Múnich.

«Quería darle una buena razón para tirarse». Nicolas Batum estaba fuera de sí. Durante los últimos segundos del España-Francia de los cuartos de final de los Juegos Olímpicos de Londres 2012, el alero francés le propinó un puñetazo en el estómago a Juan Carlos Navarro y provocó la mayor tángana de esta rivalidad. El jugador galo venía caliente desde la Eurocopa de fútbol, cuando había publicado en sus redes sociales un mensaje de apoyo a la selección portuguesa durante las semifinales contra España: «Por favor, Portugal, ¡Por favor!».

Ese puñetazo todavía se recuerda. «Debe de ser duro perder contra el mismo equipo todo el rato», manifestó esa noche Pau Gasol. España no se calló, respondió con palabras y con juego durante toda la década.

Lille, infierno y cielo para Gasol

El conjunto español y Francia se han enfrentado sobre el parqué 11 veces desde 2009, con ocho victorias ibéricas. «España es nuestro mayor enemigo», admitió Vincent Collet, seleccionador galo, antes del duelo del último Eurobasket, donde también cayeron.

«Hay un amor-odio entre nosotros», aseguró Fournier en 2017. Dos años antes, en el Eurobasket de 2015, Pau Gasol, en un pabellón de Lille que fue un infierno para los españoles, se hizo eterno en la prórroga de las semifinales para catapultar a los de Scariolo a una final y un título extraordinarios. «Dura derrota, pero es difícil jugar cuando no puedes tocar al rival», se quejó Rudy Gobert sobre los árbitros. «El árbitro no ha dejado defender a nuestros pívots», criticó Collet.

Cuando Gasol recogió el MVP del torneo todo el público le abucheó. A su lado, Rudy Fernández sonreía pensando en ese titular ya icónico sobre él, publicado en 2014 en la revista Basket Hebdo: «El jugador más detestado de Europa».

«No han tenido nunca un detalle»

En 2015 le tocó a Gasol en Lille, pero antes, en 2009, había sido el turno de Nadal en París, en Roland Garros. «Es una pena que este público no haya tenido nunca un detalle conmigo. Ojalá un año lo tengan», dijo el balear después del apoyo incondicional de la grada francesa a Robin Soderling, el primero que le ganó en la Philippe-Chatrier. «Los franceses nos tienen envidia, al público le molesta que un español triunfe aquí», declaró un enfadado Toni Nadal tras aquel partido.

Una situación que ha tardado en reconducirse, hasta que Nadal ganó tanto y tantas veces que a París no le quedó más remedio que rendirle pleitesía y olvidarse de todos los rumores y suposiciones de dopaje que dejaron caer durante años. «Tienen una poción mágica», dijo el ex tenista Yannick Noah en 2015. «Ha dicho en alto lo que mucha gente no se atreve a decir», publicó Le Monde en un editorial posterior a esas declaraciones. Mientras, los famosos sketchs de Canal+ Francia mostraban a deportistas españoles como Nadal, Gasol o Casillas venciendo a superhéroes de Marvel. «Toman cosas», decía en la escena de ficción Thor.

Queda, por último, el primer gran sufrimiento del deporte francés con España: ver ganar cinco Tours seguidos a Indurain, que se retiró en 1996 mientras Francia deslizaba que se había dopado: «Digno en la derrota, Indurain terminó 11º el Tour, se retiró, dejó que el ciclismo se hundiera hasta el asunto Festina y se llevó consigo sus secretos nunca confesados», escribió Liberation en un artículo publicado en 2016 y titulado «Indurain se cayó y huyó».

Esta noche, en Múnich, Francia observará de nuevo su eterna lucha deportiva contra España, ahora llevada al fútbol, a una Eurocopa en la que son claros favoritos y a un equipo español al que apenas conocen.

La ‘Generación Z’ se pega a la tele por España: de la emoción a la identificación con Nico y Lamine

Actualizado Lunes, 8 julio 2024 - 23:04

La Eurocopa ha enganchado a una Generación Z que parecía desengañada con el fútbol. Las audiencias reflejan que, en todo el continente, el público joven se está pegando a la televisión durante el torneo. Las cifras globales indican que ha habido un incremento de un 10% en la cuota de pantalla de los partidos con respecto a la edición de 2020 entre los jóvenes de 18 a 24 años. En el caso de España, la emisión en abierto y, sobre todo, la irrupción de jugadores como Lamine Yamal y Nico Williams, con los que esta generación se identifica plenamente, han sido claves.

Si hace dos años un estudio de la European Club Associations (ECA) arrojaba que dos de cada cinco jóvenes entre 16 y 24 años no tenían interés por ver un partido de fútbol en televisión, el pasado viernes, los cuartos entre España y Alemania batieron récords. Ante la pantalla de La1, con la narración de Juan Carlos Rivero, se congregaron 11,7 millones de espectadores, con una audiencia media del 67,9%, que se disparó durante la prórroga hasta el 71,8%. Se trata de la mayor cuota de toda la década. Fue lo más visto en todas las comunidades autónomas, con especial seguimiento en Murcia (78), Castilla y León (78), Madrid (77,1) y Baleares (74).

De estos espectadores, ocho de cada 10 (82,3%) se encuadraban en la franja de edad entre los 13 y los 24 años. España ha sentado ante el televisor a quienes no tenían especial interés por el fútbol. La magnitud de estas cifras se puede comparar con un evento de gran interés para las generaciones más jóvenes, como es Eurovisión. La edición de 2024, también emitida en La1, fue vista por 4,8 millones de espectadores y una cuota media de pantalla del 41,8%, que se elevó hasta el 52,1% en las votaciones. Pero en la franja de edad entre los 13 y los 24 años fue del 66,3%, muy lejos de los datos registrados por la selección.

«Hablan su lenguaje»

Aunque no hay datos de seguimiento auditados por las empresas de medición de audiencias, la King's League es otro de los fenómenos que, a través de redes sociales, tuvo un pico de seguimiento de dos millones de espectadores, cifras superadas en la Eurocopa.

¿Por qué este giro en las preferencias de consumo audiovisual durante este campeonato? Al fútbol le faltaba atractivo para las generaciones más jóvenes, acostumbradas a mayores impactos. En un campeonato de Liga, hay pocas sorpresas y apenas un puñado de aspirantes a los títulos. Eso, en el lenguaje juvenil, se traduce en poca emoción, más allá de cuál sea el formato de la competición y si la emisión es en abierto o en cerrado.

Sin embargo, en un torneo como la Eurocopa hay emoción y aparecen otras variantes, que en España tienen nombre y apellido: Nico Williams y Lamine Yamal. «Que los más jóvenes puedan seguirles e interactuar con ellos es un factor de proximidad e identificación fundamental. Hablan su lenguaje», advierte Àlvar Peris, profesor de Comunicación Audiovisual en la Universitat de València.

«Repunte de la identificación»

Sólo hay un futbolista en España ajeno a todas las redes sociales, Rodri, pero es una rara avis en un mundo donde exhiben su trabajo -y sus patrocinadores- y en muchos casos sus vidas. En el caso de Williams y Yamal, lo hacen con una naturalidad que atrapa a su generación. La complicidad que han desarrollado, sus juegos infantiles en el campo, sus bailes en TikTok y hasta la forma que se expresan -del bro al padreo- atraen a sus iguales, que se sientan ante la tele a verles jugar con descaro, pero también con la expectativa de las reacciones que tendrán, que rápidamente se viralizan. «Sin duda podremos analizar con mayor precisión las razones de este atractivo en los próximos meses», apunta el experto.

Lamine Yamal y Nico Williams festejan el pase a semifinales.

Lamine Yamal y Nico Williams festejan el pase a semifinales.EFE

Peris menciona otro factor: «Hay un repunte de la identificación de los más jóvenes con España y la identidad española que puede reflejarse también en el seguimiento de los partidos de la selección», asegura. El «Yo soy español» hace que se pongan ante la pantalla quienes habitualmente ya no se han criado en la fan culture, porque los clubes de LaLiga llevan años olvidándose de crear afición entre los más jóvenes, convirtiendo a los aficionados sólo en clientes.

A la selección ese fenómeno aún no ha llegado y la fidelización, al menos en los grandes campeonatos, aparece de manera espontánea, aunque luego se diluya. Así viene ocurriendo históricamente. La etapa entre 2008 y 2012, con el triunfo en dos Eurocopas y el Mundial de Sudáfrica, provocó una exhibición de la bandera nacional hasta ese momento sin precedentes. Los chicos de De la Fuente pueden volver a conseguirlo sumando a la generación que parecía perdida para el fútbol.

'Le Mur' Maignan, la "crème de la crème" de una Francia en sequía: el peor ataque de un semifinalista de Eurocopa este siglo

‘Le Mur’ Maignan, la “crème de la crème” de una Francia en sequía: el peor ataque de un semifinalista de Eurocopa este siglo

Sucedió en enero de este año. Primero avisó al árbitro y diez minutos después, como la situación no cambiaba, Mike Maignan inició su camino hacia el banquillo. Se negó a jugar hasta que se detuvieran los gritos racistas de la grada del Stadio Friuli de Udine. Sus compañeros le siguieron hasta la banda y el Udinese-Milan estuvo suspendido durante unos minutos. Era el primer futbolista en parar un partido del Calcio por un incidente racista. Unos meses después, el guardameta del Milan es el salvador de esta histórica Francia, el peor ataque de un semifinalista de Eurocopa en el siglo XXI, sostenido por Le Mur, como le apodan. Sólo Robert Lewandowski, y de penalti, ha sido capaz de superarle en este torneo.

A sus 29 años, Maignan está ante la oportunidad de su vida. La retirada del eterno Hugo Lloris le ha entregado la titularidad de la selección francesa, aunque el entorno de la Federación ha dudado un poco de él. Una lesión en el aductor derecho a finales de abril hizo encender las alarmas en Clairefontaine, donde su suplente es Alphonse Areola, ex del Real Madrid.

Cuatro semanas más tarde, ya en mayo, una luxación en el dedo meñique de la mano izquierda, su quinto problema físico en una temporada en la que no había sido tan constante como en las anteriores. El Milan encajó 49 tantos en 38 jornadas y vio cómo el odiado Inter levantaba el Scudetto.

15 paradas

La respuesta de Maignan en la Eurocopa ha sido impecable. Francia es la selección menos goleada del torneo. Ha recibido un tanto, y de penalti ante Polonia, en cinco partidos y ha rechazado los otros 15 disparos a puerta que han realizado sus rivales. El mejor ratio del torneo. Es, obviamente, el mejor portero de esta edición hasta ahora. En el encuentro de cuartos contra Portugal mantuvo con vida a su selección hasta los penaltis, donde Joao Félix envió al palo su lanzamiento y los galos obtuvieron el pase a la final.

«Maignan nos salva cuando la defensa no hace el trabajo», le elogió William Saliba, líder de la zaga francesa y líder también de la defensa del Arsenal, el conjunto menos goleado de la última Premier. Francia es un muro por Le Mur Mike (El muro Mike), como le apodan en la concentración.

«Tenemos a Mike, chicos, calma», gritaba Marcus Thuram a sus compañeros en el corrillo previo a los penaltis contra Portugal. «Tenemos un gran portero. Mike es la crème de la crème. Somos buenos defensivamente, pero cuando consiguen pasarnos él está ahí», admitía Aurelien Tchouaméni hace unos días en la zona mixta de Hamburgo tras ganar a Portugal. Buena defensa, pero mejor portería.

25% de acierto en los penaltis

En Paderborn, hogar de la selección francesa durante la Eurocopa, destacan su trabajo con los pies. Acierta en el 82,9% de sus pases, el tercer mejor dato del torneo tras Diogo Costa y Koen Casteels. «Nos da mucha tranquilidad tenerle ahí detrás, habla mucho y da mucha información», explicaba su compañero Jonathan Clauss. Estos últimos días, además, se le ha visto perfeccionando su técnica para las tandas de penaltis, algo que también ha mejorado con los años. A lo largo de su carrera le han marcado 33 penaltis y ha detenido 11, por lo que tiene un extraordinario 25% de acierto.

«Es un portero de gran nivel. Es bueno bajo palos, con los pies, lanzándose al suelo o yendo por arriba. Es un líder», le elogió Didier Deschamps en Múnich, durante la previa de la semifinal.

Problemas en ataque

Pero todo lo bien que está Francia en defensa lo sufre en ataque. Es la selección semifinalista de una Eurocopa con menos goles a favor de todo el siglo XXI. Hasta ahora era Grecia en 2004 (sin octavos), cuando había anotado cinco y terminó ganando el torneo con siete. Los bleus sólo acumulan tres: dos en propia puerta de sus rivales y uno de penalti, el de Mbappé ante Polonia. «Escucha, pues si te aburres, ve otra cosa», contestó ayer el seleccionador, siempre amable. «No estáis obligados a ver los partidos de Francia».

Ahora, Maignan, criado en la cantera del PSG, se enfrentará al ataque de España, que con 11 goles es la mejor ofensiva de la Eurocopa. Y lo hará en unos días complicados para él, porque ayer se supo que cuatro ladrones intentaron robar en el domicilio de sus padres en Soisy-sous-Montmorency, en Val-d'Oise, al norte de París. Rompieron una ventana y no pudieron completar su idea por la alerta de los vecinos.

Un partido y un torneo especiales para uno de los porteros más valiosos del mundo. 38 millones que subirán, seguro, si siguen salvando a Francia en la Eurocopa.