Una emboscada de los ultras del Udinese, que pararon un tren con hinchas radicales del Venecia tras el partido que enfrentó a ambos equipos el sábado en Udine, se saldó con varios heridos, informó este domingo la policía local, confirmando informaciones de medios italianos.
Los hechos ocurrieron al anochecer en la estación de Basiliano, no lejos de Udine, en el nordeste de Italia, con un saldo de varios heridos, entre ellos tres policías, y ocho detenidos, informaron las autoridades locales.
Entre los heridos (de ocho a once según las fuentes), dos de ellos tuvieron que ser hospitalizados, aunque medios italianos informaron que no se teme por sus vidas.
Para saber más
Tras la victoria del Udinese (3-2) en partido de la 23ª jornada de la Serie A, medio centenar de ultras de este equipo, enmascarados, tendieron una emboscada a hinchas del Venecia, cuando se disponían a regresar en tres a su ciudad, a 135 kilómetros.
Los ultras del Udinese obligaron al conductor de tres a detenerlo con bengalas y ocupando las vías.
Tras lanzar piedras contra el convoy que transportaba a 300 aficionados del Venecia y a otros pasajeros que no tenían nada que ver con el fútbol, agredieron a sus rivales con palos y porras.
El tráfico ferroviario detenido una hora
La rápida intervención de la policía, que tuvo que utilizar hasta un helicóptero, hizo que los enfrentamientos acabaran pronto, "evitando males mayores para los aficionados del Venecia", admitió la policía.
El tráfico ferroviario pudo reanudarse tras más de una hora detenido.
Este partido estaba considerado de alto riesgo luego de que en el partido de la primera vuelta, disputado el 30 de octubre pasado, aficionados del Udinese fueran agredidos por rivales del Venecia en la estación del tren.
La policía también confirmó que los ultras del Venecia estuvieron acompañados en su agresión por radicales del Salzburgo, club austriaco con el que están hermanados.
Lukalaker junto a LeBron, en semana del aniversario de la pérdida de Kobe Bryant. En L.A., desde que la familia Buss es propietaria, se trabaja en clave de gloria deportiva y comercial. El epítome norteamericano de la ambición deportiva. Prohibido ganar con jugadores menos mediáticos. Ganar en la cancha y ganar en la cuenta de resultados. Sonrisas depredadoras.
El traspaso manda a Anthony Davis, escudero defensivo y reboteador de LeBron James, a Dallas junto a Kyrie Irving. Jugadores al principio de su treintena pero con muchas temporadas NBA en sus articulaciones y conocidas inconsistencias competitivas en grandes partidos. Muchos dan a Mavs como los perdedores de este traspaso. Las conjeturas sobre si Doncic renovase contrato o sobre informes médicos alimentan análisis, pero quedarán obsoletas frente a la única realidad: junio y el anillo.
Doncic un rato antes de saber del traspaso a California salía vestido con el traje regional de cowboy llegando (aún lesionado) al partido de su equipo. A trastear en el armario de verano bañadores y camisas estampadas de manga corta. James, mientras, buscará respuestas sobre defensa y rebote. Si el baloncesto se jugara a media cancha o con cambios sin parar, juego defensa-ataque como en balonmano, los Lakers subirían en las apuestas para ganar los próximos cinco campeonatos NBA, siempre que LeBron siga motivado. Doncic y él son los jugadores sin posición, cuerpos de 4 con mentes de 1. Y en el caso de "El Elegido" siempre mutando a lo que el equipo necesitaba, todas las posiciones, quizás menos el 5. Resulta burlesco hablar de números ante dos de las estrellas que se llevaron por delante el encasillamiento de posiciones cuadriculadas. Se esperan más movimientos en Lakers, sumar estatura y peso.
Doncic es sonrisa carismática y arrebato arbitral, parte de un todo que es un jugador extraordinario, con cualidades increíbles en anotación y pases definitivos. Compartir vestuario con el mejor jugador de la historia cuidando su cuerpo será el mejor ejemplo para seguir. Igual que aprendió competitivamente de sus mayores en la selección eslovena y con Real Madrid. Chico listo de 25 años, aún joven y ávido de reputación y títulos. Este es el momento pivotante de su carrera deportiva NBA.
Aficionados madridistas de Celtics, fans culés de Lakers, todos hoy sorprendidos, impactados igual que la mayoría del mundo del baloncesto. La liga americana es tan grande que lo que más agradece es que los que nunca ven partidos se atrevan a analizar este traspaso y a los que se colocan la etiqueta preventiva de "a mi no me gusta la NBA", también.
El baloncesto de los Lakers cambia radicalmente. Ambos se tendrán que adaptar y que las estadísticas avanzadas o retrasadas estén a su servicio y no al revés. Doncic usará algo menos el bote, LeBron irá algo más a la pintura. Y viceversa. Si quieren llegar lo más lejos. Ambos son marcas globales, sociedades anónimas deportivas dentro de otra S.A.D. mayor que son Los Angeles Lakers. Sería triste que no consiguieran algún anillo juntos. No se lo pondrán fácil.
Los Dallas Mavericks, en uno de los movimientos más impactantes de la historia de la NBA, han decidido este sábado de madrugada traspasar a su gran estrella, Luka Doncic, a Los Angeles Lakers de Lebron James. La operación, a tres bandas, implica la salida no sólo del esloveno, sino también de Maxi Kleber y Markieff Morris hacia California. A cambio, el equipo de Texas recibirá a Anthony Davis, se hará con Max Christie y una selección de primera ronda del draft de 2029. Además, y según ESPN, que adelantó la decisión, los Utah Jazz recibirán a Jalen Hood-Schifino, una selección de segunda ronda de los Clippers de 2025 y una selección de segunda ronda de los Mavericks de 2025.
La decisión, en mitad de la noche, ha provocado un terremoto, especialmente en el entorno del ex jugador del Real Madrid, de apenas 25 años y que ha hecho toda su carrera en EEUU en el mismo equipo. Según han podido verificar medios especializados, Doncic no había pedido irse, y de hecho estaba negociando una extensión de su contrato de cinco años por una cifra descomunal, casi 350 millones de dólares. Sin embargo, los Mavericks, en un giro completamente inesperado, han decidido que el futuro de la franquicia no pasa por las manos de uno de los pocos jugadores que podría ser MVP en un futuro próximo. Y, con una crítica nada velada a su estilo de juego que prima la parte ofensiva, afirman que ahora tienen más oportunidades de ganar.
"Creo que la defensa gana campeonatos", señaló el director general de los Mavs, Nico Harrison, a ESPN, explicando su motivación para cambiar a Doncic por Davis. "Conseguir un pívot entre los mejores defensores de la liga, un all star con una gran mentalidad defensiva nos da una mejor oportunidad. Estamos preparados para ganar ahora y en el futuro", afirmó el ejecutivo.
Doncic ha sido informado por el club cuando estaba cerrado el traspaso, lo que implica su salida inmediata. El equipo no estaba satisfecho con su estado de forma, las continuas lesiones y lo que consideran una falta de compromiso y de disciplina para hacer los cambios necesarios, incluyendo en su alimentación. Y querían a Davis casi a cualquier precio. Shams Charania, el autor de la exclusiva, ha explicado que según todas sus fuentes, ni Doncic, todavía en shock, ni Davis ni Lebron tenían idea de la operación.
El esloveno sólo lleva jugados 22 partidos esta temporada debido a una amplia variedad de lesiones. Se ha dañado dos veces el gemelo izquierdo desde que regresó a Dallas antes del campamento de entrenamiento a fines de septiembre, y lleva fuera prácticamente desde Navidad.
Según recopila el portal deportivo de cabecera, "si bien Doncic estaba relativamente esbelto según sus estándares cuando se presentó al campamento, su peso se disparó a 120 kilos a principios de esta temporada". Se perdió cinco partidos a finales de noviembre, cuando los Mavs lo incluyeron en la lista de lesionados por un esguince en la muñeca derecha. Una baja similar a la de principios de la temporada 2022-23.
"Un reproche a Doncic"
La ventana de fichajes se está cerrando y aunque no había rumores sólidos, algunos comentaristas habían barajado la posibilidad de que Doncic hiciera las maletas, pero pensando en destinos como San Antonio, para formar dupla con una de las estrellas jóvenes, Victor Wembanyama. Ahora formará equipo con James, que en sus últimos compases quiere volver a ganar un anillo. Ambos son los dos únicos jugadores que han promediado 20 puntos, cinco rebotes y asistencias en todas sus temporadas. A sus 40 años, el jugador franquicia de los Lakers está promediando casi 24 puntos, 9 asistencias y más de siete rebotes, y sólo se ha perdido tres partidos de los primeros 47.
"No se trata de los Lakers, ni siquiera de LeBron. Se trata de los Mavs y Doncic... Uno de los traspasos más grandes e impresionantes en la historia de la liga... Mi teléfono explotó esta noche. Esto es básicamente un reproche a Doncic. Los Mavs dicen que no creen que puedan ganar con él por la defensa, su estado físico, su incapacidad de concentrarse en los momentos más importantes. Luka estaba comprometido con los Mavericks y son ellos los que están tirando del enchufe, Ni siquiera obtuvieron el paquete completo de los Lakers, que se reservan una selección de primera ronda en el draft. LeBron ha soñado con esto", ha valorado Brian Windhorst, uno de los analistas de referencia de la liga.
Una vez más, el desquiciado Ancelotti fue el culpable de que el Madrid perdiera ante un vicecolista, como en un sainete. Si tuviera sentido de la responsabilidad hoy mismo debería presentar su dimisión.
Pero tiene tan poca vergüenza como técnico que no lo hará, porque se cree todavía el mejor del mundo. No admite ni una sola crítica. Sin darse cuenta de que todos los de su gremio tienen fecha de caducidad.
Sólo un rabioso enfado de Florentino podría acabar con tanta paciencia con el italiano El presidente tiene, desde hace muchos partidos, la idea de liquidarlo. Porque no puede seguir un partido más. Pero no se atreve.
Un Espanyol colérico, que se extralimitó con patadas, con faltas perpetuas, se pertrechó con una serie de penaltis, de los que Muñiz Ruiz ni quiso enterarse. Ni consultar el VAR. El gol de Vinicius clama al cielo como una gran perversidad. Para el Espanyol, con no perder era suficiente
Por supuesto, el árbitro gallego es un Negreira boy perteneciente al gran nido de víboras. La UEFA y la FIFA, que conocen la contaminación de los árbitros españoles, no hacen nada. Y nadie puede destruir ese Comité que se considera siempre inviolable.
De todas formas, un Espanyol muy flojo, casi bucólico, ni siquiera quiso la victoria, pero ganó tres puntos con la absoluta colaboración de Lucas Vázquez y el impresentable Tchuaméni.
Cuando no tiene el día el poder fabuloso de sus fenómenos, dado que Ancelotti ayuda tácticamante, El Madrid queda reducido hasta la desintegración. Bellingham no dio ni una. Vinicius tampoco y Mbappé un poco, con un Rodrygo también irregular.
Sigo en mi idea: Vinicius desarma a Rodrygo y Mbappé, No son compatibles y ya ha quedado patente. Con Vinicius, el Madrid juega peor ofensivamente. Rodrygo y Mbappé quedan muy desaprovechados.
Y es que lo de Ancelotti no tiene ninguna solución, salvo su dimisión, casi imposible. Se ha quedado otra vez sin un defensa como Rüdiger, producto de su fractura defensiva, mientras que le niega la sal a Asencio, su mejor defensa actualmente.
Lo más idignante para mi fue que buscara la salvación en Modric, de 39 años, mientras entierra a Endrick y Arda Guler. Es absolutamente patético. Y lo peor es que no veo salida a la mezquindad de Ancelotti, que sólo defiende a sus viejas glorias.
No sé si se dan cuenta en la Casa Blanca, pero los partidos que se avecinan al Madrid son tétricos. ¿Cómo quiere ganar al Atlético y al City? El Madrid está desgarrado, atrozmente capado.
Y no me creo que eso de que el club tiene dinero, cuando es el vigésimo equipo de la élite que más ha gastado en fichajes. Es todo un esperpento. Me dicen que la soberbia de Florentino le haga rechazar los fichajes de invierno. Pero es difícil de creer.
Su estadio de lujo y el fichaje de Mbappé eran los proyectos imprescindibles, pero ahora corre el riesgo de arruinar la temporada. Ya se encargó Ancelotti de fracasar y no ganar millones en la Champions. Se cargó al principio las posibilidades durante esa liguilla, absolutamente injusta, porque el sorteo primitivo lo pervierte todo.
El Real Madrid perdió ante el Espanyol su tercer encuentro de esta Liga y tanto el entrenador como el propio club estallaron contra el arbitraje tras el partido. "Derrota en Barcelona, con polémica arbitral y del VAR", tituló la web del conjunto blanco su crónica del duelo. Los blancos se quejan de que Carlos Romero, autor del único tanto de la noche, debió ser expulsado minutos antes de anotar por una fea entrada sobre Kylian Mbappé. "Es inexplicable", criticó Carlo Ancelotti en rueda de prensa.
"Es inexplicable la decisión que ha tomado el árbitro y el VAR en esa falta. Todo el mundo lo ha visto. Lo más importante es proteger al jugador y es una falta clara, una entrada muy fea, de riesgo. Afortunadamente no ha pasado nada... El VAR está para esto. A nosotros nos parece inexplicable que no haya sacado la tarjeta roja", desarrolló el técnico italiano, visiblemente enfadado, ante los medios.
Según se puede apreciar en las diferentes repeticiones de la televisión, Romero alcanza con la plancha de su bota el gemelo de Mbappé, que iba en carrera hacia la portería rival. Muñiz Ruiz dio la ley de la ventaja porque el balón terminó en Vinicius, y cuando la jugada se detuvo castigó con amarilla la acción del lateral del Espanyol.
En el banquillo, mientras, Ancelotti se quejaba al cuarto árbitro y pedía la entrada del VAR, pero el duelo continuó. "No quiero hablar del tema", dijo después el técnico, preguntado sobre una posible guerra entre el Madrid y el Comité Técnico de Árbitros. "Yo me refiero a lo que ha pasado hoy en el partido, me ha parecido inexplicable, lo ha visto todo el mundo".
En la web del Madrid, se describe el partido como "un encuentro marcado por la actuación del árbitro Muñiz Ruiz y de Iglesias Villanueva en el VAR". "Ni uno ni otro sancionaron con tarjeta roja una entrada por detrás de Carlos Romero a la rodilla izquierda de Mbappé. El árbitro Muñiz Ruiz mostró tarjeta amarilla e Iglesias Villanueva, que estaba en el VAR, no le llamó para que revisara la acción, que debió castigarse con tarjeta roja. Era el minuto 62 y en el 85' un gol del citado Carlos Romero dio los tres puntos al conjunto local", explican, sobre la polémica de la segunda parte.
Antes, el Madrid también protestó el gol anulado a Vinicius por falta de Mbappé sobre Pol Lozano. "Lozano tenía agarrado por el cuello al delantero madridista al entrar en el área", critica el conjunto blanco en su web.
Al otro lado de los banquillos, Manolo González reconoció la dureza de la entrada, pero no le pareció roja. "Es una entrada dura, pero es de amarilla. Si lo veis, realmente ni lo toca. Si lo engancha, quizá sí sería roja", explicó el técnico del Espanyol en los micrófonos de DAZN.
Ya en zona mixta, ningún jugador del Madrid quiso hacer declaraciones. Y Mbappé, protagonista de la acción, sólo hizo un gesto cuando se le preguntó por la entrada: se llevó la mano a la boca para dar a entender que no iba a decir nada sobre el tema.
Preocupación por Rüdiger
Más allá de la derrota, la noche de Cornellá dejó otra noticia mala para el Madrid: la lesión de Antonio Rüdiger. El central alemán, que es el futbolista más utilizado por Ancelotti durante esta temporada, se retiró en el minuto 13 del duelo por unas molestias en el isquio de la pierna derecha. Ancelotti confirmó en rueda de prensa que esperarán a este domingo para valorar con los médicos el alcance de sus problemas. "Es una lesión muscular, ahora a valorar".
La baja del alemán podría ser dramática para el conjunto blanco, que en siete días recibe al Atlético de Madrid en Liga y en 10 viaja a Manchester para disputar contra el City la ida del playoff de la Champions League.
Al Madrid se le hizo de noche en Cornellá. Por las horas y por las sensaciones. El conjunto blanco cayó derrotado ante un heroico Espanyol, infatigable en el esfuerzo y extenuante en su única arrancada hacia el gol inesperado de Carlos Romero. Los blancos, de menos a más, se estrellaron una y otra vez contra Joan García y pecaron, erráticos al final, de una primera parte muy espesa. [Narración y estadísticas (1-0)]
En la agonía del calendario, el cuadro de Carlo Ancelotti encontró en Cornellá una pausa en su camino. Acelerado en enero por las cinco victorias consecutivas después del drama en el clásico de Arabia Saudí, dio un pequeño paso atrás ante el Espanyol.
Celebrando el regreso liguero de Vinicius, el técnico italiano juntó de nuevo a su cuarteto de estrellas en ataque. Pero Bellingham, Rodrygo y Mbappé, a más durante las últimas semanas, estuvieron tibios en Barcelona. Unidos los cuatro en la delantera, el equipo volvió a sufrir en su sala de máquinas, dominada por Valverde y Ceballos, pero sin ideas en tres cuartos de campo, chocando continuamente contra el doble muro construido por Manolo González.
Rüdiger, lesionado
Los blancos buscaron demasiado el juego entre líneas, deseando más la virtud del talento individual que la creación de una jugada colectiva para superar la defensa rival. Y apenas tiró a puerta. Su único disparo entre los tres palos durante el primer tiempo lo realizó Bellingham en el minuto 38. Un dato que explica la noche madridista.
Antes, Vinicius batió a Joan García con un buen disparo al lado izquierdo del meta, pero Muñiz Ruiz anuló el tanto por falta de Mbappé sobre Lozano. El galo, a un par de metros del brasileño, forcejeó con el blanquiazul y terminó soltando el brazo ante su rival. Sin dudas para el colegiado.
Sin goles, la noticia dramática para el Madrid fue la lesión de Rüdiger, una situación que se prometía desde hacía semanas teniendo en cuenta la excesiva acumulación de minutos del central. A sus 31 años, es el futbolista más usado por Ancelotti y sólo había descansado en Copa del Rey. En el minuto 13 no pudo más, se echó la mano a la parte posterior del muslo derecho y pidió el cambio. Alarma absoluta en el cuerpo técnico a sólo 10 días de la ida contra el Manchester City.
Mbappé dispara anet Joan García, el sábado en Cornellá.AFP
En su lugar saltó Asencio, y no Alaba, para formar pareja con un Tchouaméni que repitió como central y que dejó las mismas sensaciones extrañas de otros días. En un Madrid que domina pero que también pierde muchos balones en área rival, el galo es quizás demasiado lento para jugar a campo abierto, sufre ante los delanteros. Por contra, Asencio brilla en esas situaciones. Veremos qué elige Ancelotti para Manchester.
Tras el descanso, el Madrid hundió todavía más al Espanyol sobre su portería y acarició el área en más ocasiones. A los locales les empezaron a faltar las piernas y el oxígeno, tanto en defensa como en los tímidos intentos de contraatacar, pero consiguieron mantenerse vivos hasta el tramo final. Ancelotti inclinó su ataque sobre el lado derecho, dando protagonismo al buen momento de Rodrygo. El brasileño, una vez más, fue el mejor de los blancos. Volvió loco a Romero, zigzagueó en diferentes ocasiones y fue la única chispa que notó el Madrid en el segundo tiempo.
Romero, al filo de la roja
Desde ese lado derecho llegaron las mejores oportunidades de los blancos, aunque siempre se encontraron con Joan García. Bellingham, con la zurda desde el pico derecho, hizo esforzarse al portero, que salvó también el disparo de Mbappé tras el rechace. Atrás, Tchouaméni seguía sufriendo. Erró varios cruces a campo abierto y casi le da algún susto a sus compañeros y algún regalo a sus rivales, pero tampoco estuvieron acertados.
En los últimos 20 minutos, el Madrid acumuló toda su energía y todas sus ganas posibles ante la portería de Joan García. Pidió la expulsión de Romero por una entrada a Mbappé y lo intentaron de nuevo Bellingham, Rodrygo y el francés, también Vinicius, más centrado en el asedio final. Pero de nuevo, el guardameta voló.
Y como el fútbol es así, en el único gramo de fuerza que les quedaba, con el último aliento de oxígeno de sus pulmones, el Espanyol se inventó un gol que les eleva por el momento, lejos del descenso. Los catalanes arrancaron una contra tras una falta lateral de Modric, los de Ancelotti se durmieron en la transición, El Hilali llegó a línea de fondo y su centro lo remató de primeras Carlos Romero para enloquecer Cornellá.
Y ahora, derbi madrileño con un punto de distancia.
Claudia Fernández (Madrid, 2006) cumplirá 19 años a finales de mes y ya es la número 3 del ranking mundial de pádel. Una estrella que lleva poco más de una temporada en la elite y que ya aspira a ganarlo absolutamente todo. Estos días está disputando en su ciudad la Hexagon Cup, el torneo por equipos con propietarios famosos que se celebra en el Madrid Arena, y atiende a EL MUNDO justo antes de jugar, todavía analizando lo que le ha cambiado la vida.
«Me ha cambiado muchísimo y en muy poco tiempo. Ha sido increíble. He vivido experiencias que jamás imaginaría», reflexiona, con un discurso más avanzado de lo que pone en su DNI y admitiendo que a nivel mental el circuito del pádel, con tantos torneos por todo el mundo, se le hizo un poco duro. «Es complicado. El año pasado tuve que llevarme a mi madre a los viajes porque pasábamos mucho tiempo solos y mentalmente se hace muy duro. Creo que eso me hizo rendir mejor, me ayudó a estar más tranquila sabiendo que tenía al lado a alguien de confianza», desarrolla.
Para saber más
La temporada pasada jugaba con la veterana Gemma Triay, con la que venció en varios torneos, y este año Fernández hará pareja con Bea González, otra de las estrellas de este deporte. Un cambio de pareja que es normal en el pádel, donde se cambia de compañero cada dos por tres. «En un año pueden cambiar hasta cuatro veces y es bastante normal. Se hace con respeto, pero es nuestro trabajo, no vas a hacer amigos. Si te llevas bien, mejor, pero vienes a trabajar y de aquí sale tu dinero», asegura.
Diferencias entre hombres y mujeres
En el mundo del pádel, como en la mayoría de deportes, las mujeres siguen reclamando una igualdad en los premios y en los patrocinios que todavía no llega del todo. En el caso del pádel, Premier ha decidido dar el mismo bote en los torneos masculinos y femeninos, pero la gran diferencia sigue estando en las marcas, que ven mayor oportunidad de visibilidad en los hombres, algo «normal» para Fernández. «Al final los chicos tienen un juego más espectacular. Es una lástima, porque nos esforzamos igual y gastamos lo mismo, pero ellos tienen un juego y nosotros otro y a la gente parece que le gusta más el nivel de los chicos. Creo que nosotras somos más técnicas, que nuestros partidos son más bonitos, por decirlo así, y el suyo más espectacular. Es muy diferente».
Más allá del gusto de los espectadores, la clave está en las marcas que patrocinan a los deportistas: «Creo que sólo hay dos torneos en los que ellos cobran más que nosotras y estamos contentas. La gran diferencia son los patrocinadores, es una diferencia brutal. A lo mejor un chico que solo juega previa o dieciseisavos puede cobrar más que yo», reconoce Fernández, que la temporada pasada ganó seis títulos, entre ellos el Major de México, junto a Gemma Triay.
Las diferencias económicas se notan todavía más en los viajes. La evolución del pádel y la expansión del circuito, con torneos en Europa, Asia y América, ha obligado a muchos deportistas que no están en el Top 10 a apretarse el cinturón. Fernández, desde el número 3 del ranking, vive ahora más desahogada con ese tema gracias a sus acuerdos con Alpine y Bullpadel, pero lo ha sufrido.
«Los torneos cubren casi todo. El hotel, el transporte del aeropuerto al hotel, la comida... Pero no cubren el avión o tren hasta el torneo, sea donde sea», razona, y reconoce que «es un sacrificio». «Yo llevo jugando desde los ocho años y hasta los 16 me han tenido que pagar todo mis padres. Si no estás muy arriba, diría que poder dedicarte al pádel es difícil. No sé si cunde tanto ser profesional. Los premios han subido, sí, pero antes se viajaba mucho por España, era más barato que viajar a Sudamérica. Yo me puedo dedicar sólo a esto, pero hay gente que no puede».
Desde su altura superior a 1,90, Pablo Bouza camina sin apresurarse, fijando la mirada unos metros por delante del suelo que pisa. Jugó con Argentina el Mundial de 2003 y ha participado en otros como entrenador asistente, primero de los Pumas y después de Uruguay. Desde hace quince meses vive en España, "muy contento" pese a la lejanía de la familia, su primera experiencia como seleccionador. "El desafío de clasificar un equipo al Mundial, eso fue lo que me llamó", afirma en conversación con EL MUNDO.
Un reto que se ha convertido para muchos aficionados en casi una obsesión porque los Leones sólo han participado hasta ahora en el lejano mundial de 1999. También por el sobrepeso de las decepciones. La selección masculina se clasificó para los dos últimos bajo la dirección de Santiago Santos y las dos veces fue descalificada por alineación indebida. "No quedan muchos, pero los que estuvieron sí lo sienten", dice Bouza y pasa página. "No hablamos del pasado".
El Mundial de Australia 2027 crece de 20 a 24 conjuntos y la federación internacional amplía a cuatro las plazas en juego en el llamado Campeonato de Europa. Ocho equipos en dos grupos de cuatro. Una sola vuelta en febrero; es decir, tres partidos. Y acceso directo al Mundial para los dos primeros de grupo. El resto luchará en marzo por la quinta plaza, que da opción a la repesca. Una clasificación exprés con una fecha clave, el 2 de febrero.
Con las 6.000 entradas agotadas, este domingo España recibe en Madrid (12:45, Estadio Nacional Complutense y Teledeporte) a Países Bajos. Como el grupo lo completan Georgia, favorita, y Suiza, a priori inferior, el ganador del choque tendría medio billete. "El partido es muy importante", insiste Bouza, pero rechaza que el camino, aun corto, sea fácil. "Hoy el rugby tiene muchas variables, hay más situaciones en que los árbitros pueden sacar tarjeta roja...". El quince neerlandés ha subido de nivel. Hace un año en Amsterdam estuvo a punto de ganar por primera vez a los Leones y el seleccionador ve hoy a ambos conjuntos "parejos".
"Países Bajos tiene muy buen juego con el pie, un pie largo, y también un pack de forwards [una delantera] grande, va a ser muy muy duro", analiza Bouza. Cuando se le pregunta por el contrario, responde con su equipo. "Me gusta hablar de lo mejor que podemos hacer nosotros". Si se le cita la palabra "favorito", la rechaza y ofrece otra. "Tenemos que tener mucha confianza". Aunque España parezca superior en el juego a la mano, no quiere retroceder en el cuerpo a cuerpo. "El contacto físico va a ser fundamental". Lo aprendió como jugador. "Lo peor de todo es sentir que uno en el contacto no está bien".
Precisamente para progresar en ese combate la selección española se ha enfrentado desde el verano a cinco rivales muy físicos, casi todos mundialistas: Samoa, Tonga, Uruguay, Fiyi y Estados Unidos. Cosechó dos victorias y tres derrotas pero tuvo opciones en casi todos los partidos. Cayó 19-31 ante un equipo de la élite como Fiyi, al que fue ganando 50 minutos. "La identidad de este grupo es competir, el equipo pone el cuerpo, responde, que esté por encima de lo que puede es lo más difícil como entrenador".
Javier BarbanchoEL MUNDO
El seleccionador espera que esta preparación marque la diferencia. "Sólido" es el adjetivo que repite sobre su quince. "Que tenga buenas formaciones fijas, una gran defensa y, cuando llegas a la 22, hacer puntos". Sorprende con una ironía, "no sé qué es jugar lindo", en un discurso sin frases rotundas ni estridencias.
Pablo Bouza no esconde que está "muy contento" con el staff -que heredó de Santos-, con "la entrega tremenda" de sus hombres, con la defensa y la melé. Tiene los pies en el suelo y prefiere que con el pie saquen sus hombres el balón desde campo propio. "Es lo que pueden aprender y desarrollar mejor". Asume que no han obtenido demasiados puntos con el touche- maul, admite que trabajan para frenar las plataformas de los equipos rivales y reducir los golpes de castigo. "Dedicamos mucho tiempo a las infracciones, a las que hicimos, a las que tratamos de evitar y a ver qué tipo de árbitro es".
El flaco Bouza mira directamente al periodista cuando le da una respuesta corta pero si busca un argumento extenso pierde la vista en un punto indefinido, como si hubiera una biblioteca con los detalles de partidos jugados hace meses. A petición suya, se ha detenido una semana la Liga española para mejorar el descanso de los jugadores. "El rugby demanda que piensen mucho, analicen mucho y se aprendan los movimientos, lo que necesitan es estar frescos".
Pulmones, músculo y cabeza. "Lo más importante es lo mental, mantener lo que venimos haciendo los cinco últimos partidos", señala Bouza. Con su plantel colabora, cuando alguien lo requiere, el psicólogo Pablo del Río, especialista en acompañar a deportistas de élite. "Es algo que pedí yo, me parece que la demanda mental que tienen los jugadores es muy grande, entonces es descargar y hablar".
El seleccionador actual comparte un problema con sus predecesores: no siempre puede contar con los jugadores de equipos profesionales franceses. Aunque la federación internacional obligaría a cederlos en partidos oficiales, los clubes pueden presionarles con sus contratos. "El jugador está en medio, no tendría que pasar. Algunos arriesgan el trabajo para venir con España, eso vale un montón". Las tareas deportivas se complican con viajes para negociar, bajas inesperadas, mucha paciencia y más cintura.
Para este domingo "están los que queríamos, tenemos opciones para todos los puestos", tranquiliza el técnico argentino. Tras el arranque de los proyectos de Alto Rendimiento en España, ha apostado por los jóvenes. En 2023 la selección sub-20 se clasificó para su mundial -de sólo 12 equipos- y en 2024 logró la permanencia. Un grupo de canteranos con experiencia al máximo nivel está irrumpiendo en la selección absoluta. "El relevo se fue dando, fue natural", explica el seleccionador. "Hay que dar la oportunidad, con algunos estamos muy contentos". Con apenas 20 años, varios han capitaneado a los Leones.
Después del crucial choque contra Países Bajos, el 9 de febrero la selección española visitará a la recién ascendida Suiza y el 16 recibirá en Madrid a Georgia, habitual dominadora del segundo nivel europeo. Pablo Bouza sabe que dos victorias serían suficientes, que el regreso a un mundial cumpliría su objetivo en España. "De ganar no voy a hablar". Él regresa al proceso. "El techo de la selección es mejorar siempre". Cuando se le pregunta hasta dónde, mira de nuevo sólo unos metros por delante del suelo que pisa. "Estamos pensando en Países Bajos, no voy a pensar cuál es el techo ahora", concluye con una sonrisa, como pidiendo comprensión.
Kike García (Motilla del Palancar, Cuenca, 1989) es la gran amenaza del Alavés. El veterano delantero, a sus 35 años, y Ayoze Pérez son los únicos españoles que figuran ahora mismo entre los 10 primeros en una tabla del Pichichi en la que brillan nombres como los de Robert Lewandowski, Kylian Mbappé o Raphinha.
Frente al Betis, precisamente, hace solo un par de semanas, García logró un hat-trick que le valió el triunfo al equipo babazorro y, en la última jornada, se las arregló también para anotar un tanto que les permitió a los suyos rescatar un punto frente al Celta en Mendizorroza.
Como el de tantos otros, su camino hacia la élite, en la que ha defendido los colores del Eibar y Osasuna además de los del Alavés, es un ejemplo de constancia y superación. Dio sus primeros pasos en el equipo de la localidad manchega que le vio nacer, de ahí pasaría a los juveniles del Quintanar del Rey y al Imperial, desde donde daría finalmente el salto a las filas de un Murcia con el que se estrenaría en Segunda en 2008.
Tras pasar seis temporadas en el equipo pimentonero, con el que jugó durante un año en Tercera, se incorporó en verano de 2014 al Middlesbrough de la mano de un Aitor Karanka que, tras haber asistido previamente a José Mourinho como técnico del Real Madrid, se había estrenado allí como primer técnico en noviembre de 2013.
Pendiente del futuro
Tras jugar dos temporadas en la Premiership inglesa y ser partícipe del retorno del Middlesbrough a la Premier League, llegaría, al fin, su estreno en Primera, con un Eibar cuyos colores defendió durante cinco temporadas y con el que llegó a marcar 12 tantos en una campaña 2020-21 en la que el equipo armero acabó por perder la categoría.
Osasuna, no obstante, le permitió seguir en la élite y, tras dos cursos como rojillo, fichó por un Alavés en el que, tras un primer año un tanto gris, está ofreciendo de nuevo su mejor rendimiento. El equipo vitoriano, no obstante, aún no ha cerrado la ampliación de un contrato que finaliza el próximo 30 de junio y ya hay varios conjuntos frotándose las manos con la idea de contar con sus servicios. Entre ellos, un Getafe con la puntería muy desviada en el área rival.
En otro momento, tal vez, el hecho de haberse erigido a estas alturas como el mejor anotador español de las cinco grandes ligas quizás le habría dado la oportunidad de quitarse una espinita que lleva clavada: estrenarse con la Roja. Su camino como internacional, en este caso, únicamente llegó hasta las convocatorias con la sub'21, si bien no llegó a jugar ningún partido.
Doblete en El Sadar
Con la sub'20, en cambio, conquistó el oro en los Juegos del Mediterráneo de 2009 y llegó a jugar también el Mundial de la categoría que se disputó ese año en Egipto, después de que una lesión de Bojan Krkic le abriera las puertas del torneo. «Para un chaval de Motilla del Palancar, de pueblo, es maravilloso lo que me está pasando», confesaba García el pasado diciembre tras marcarle un doblete a Osasuna en El Sadar, que propiciaron que el Alavés se llevara un punto. Dos tantos que, por respeto a su pasado, no quiso celebrar, pero por los que no dudó en poner en gran valor la labor de sus compañeros.
En su forma de entender el fútbol, el equipo está por encima de todo. Tanto, que incluso es capaz de sobreponerse al dolor tirando de antiinflamatorios si le necesitan. «No me gusta perderme nada», ha dicho. Aprieta los dientes ante la adversidad y tiene buena relación con el gol. Avales para el Alavés esta noche en Montjuïc.
El Villarreal CF se ha tomado en serio el propósito de hacer del Estadio de la Cerámica un campo inexpugnable. Como hace un par de semanas ante el Mallorca, el equipo de Marcelino dio otro recital goleando al Real Valladolid y metiendo presión al Athletic en su pelea por la cuarta plaza. Ayoze Pérez rompió la igualdad poco antes del descanso y acabó con la resistencia del colista, que se vio ampliamente superado en la segunda mitad por el juego coral y la pegada de los castellonenses. [Narración y estadísticas (5-1)]
Ayoze le da al Villarreal un plus en un ataque ya de por sí temible. Los problemas físicos han impedido al jugador canario tener continuidad pero cuando está se nota. Ante el Valladolid volvía al once casi mes y medio después de su última titularidad y fue el gran protagonista. No solo abrió el marcador sino que podría haberlo engordado con un poco más de acierto en la definición.
El delantero participó prácticamente en todas las acciones ofensivas del conjunto amarillo, como si quisiera recuperar el tiempo perdido, aunque no fue hasta el tramo final del primer periodo cuando rompió el equilibrio. Le había costado hasta entonces al Villarreal desbordar a un Valladolid ordenado y que no renunciaba a buscar portería, sobre todo a través del insistente Chuki.
Los de Marcelino, que daban la sensación de echar en falta el criterio de Dani Parejo en la medular, únicamente conseguían generar peligro a balón parado hasta que Ayoze firmó una genialidad tras convertir un saque de banda en una acción letal. El canario recibió de Cardona y se marchó entre tres rivales para encarar a Hein y batirle de tiro cruzado.
Gueye, en ambas áreas
El gol despertó el instinto asesino del delantero, que aún dispuso de un par de ocasiones antes del descanso. Se le fue por centímetros un remate después de una deliciosa pared con Gerard Moreno en la frontal. Sí cogió portería su siguiente tiro, tras bajar magistralmente un despeje de Gueye, pero Hein sacó una buena mano para despejar. Nada más arrancar el segundo tiempo tuvo otra buena opción tras una pérdida del Valladolid en la salida del balón, pero se le marchó arriba su tiro tras el pase de Gerard.
El conjunto de Diego Cocca trataba de mantenerse agarrado al partido y merodeaba el área local, aunque sin ocasiones excesivamente claras. Diego Conde abortó una internada de Sylla tras una buena maniobra del delantero senegalés. Tampoco llegó a buen término un tiro de Lucas Rosa que fue bloqueado por Gueye.
Intentando reivindicarse
El francosenegalés fue protagonista en las dos áreas, ya que solo un minuto antes había desperdiciado un pase de Ayoze rematando por encima del larguero. No perdonó la segunda que tuvo, definiendo con un ajustado disparo raso tras una acción de fortuna. Pepe quiso jugar de tacón tras un pase filtrado de Álex Baena pero el balón rebotó en un defensa y acabó en los pies de Gueye.
Por si había dudas sobre el desenlace del partido, Comesaña las ahuyentó firmando la sentencia a veinte minutos del final con un impecable cabezazo a centro de Cardona, una de las jugadas favoritas del Villarreal. Lejos de conformarse, los de Marcelino siguieron apretando, con los jugadores de refresco tratando de reivindicarse. Barry hizo el cuarto poco después de entrar al terreno de juego tras recibir de Denis Suárez, que no quiso ser menos y firmó el quinto con un disparo a la media vuelta. En la última acción del partido, Amallah maquilló la goleada para el Valladolid con una buena volea desde la frontal.