A las 11:30 horas de este martes, en el interior del Inalpi Arena de Turín, una multitud se agolpaba alrededor de una pista, pero no era la pista de juego, donde se disputan los partidos de las ATP Finals, era la pista de entrenamiento. Justo detrás de las gradas, en el mismo interior del pabellón, los aficionados pueden ver cómo los mejores del mundo se preparan y muchos acudieron para seguir a Carlos Alcaraz.
Con su entrenador, Juan Carlos Ferrero, y su agente, Albert Molina, ya presentes y preparados, los minutos pasaban, el público se impacientaba y sobre las 11:45 horas, con retraso, apareció el número tres del mundo. Saludo a los fans, sonrisa abierta, su típica alegría. Con un sparring invitado por la organización, Andres Martin, un jugador estadounidense de 23 años, parecía que Alcaraz iba a completar una sesión de más de una hora antes de enfrentarse este miércoles a Andrey Rublev en el decisivo encuentro de la round robin, pero no fue así.
Aunque tenía reservada la pista hasta las 13.00 horas, después de 10 minutos de peloteo ligero, sin moverse mucho del sitio, Alcaraz volvió a su banquillo, se puso las manos a la cabeza e informó a su equipo de que no podía más. Fue a disculparse ante Martin, pidió perdón al público presente y más serio que antes, se marchó a los vestuarios.
Sin descanso gana o pierda
"En cuanto se mueve un poco le cuesta respirar. Sigue con el pecho cogido. No creo que debamos adelantar si jugará mañana o no. Creo que no llegará a tanto como para no saltar a la pista, pero va a ser difícil que esté al 100%", comentó Ferrero a los periodistas presentes, preocupado por la salud de su pupilo. Antes de que llegara a Alcaraz, al entrenador se le veía alicaído y necesitaba que el representante del jugador, Molina, le diera unas palmaditas de ánimo.
"Es un mal momento para haberse puesto malo", aseveraba Ferrero, consciente de la situación. Pese a sus problemas físicos, este miércoles Alcaraz debe ganar a Rublev para seguir adelante en las ATP Finals, un torneo que reparte muchos puntos del ranking, más que un Masters 1000. Si pierde caerá eliminado, pero tendrá que enfrentarse a Alexander Zverev el viernes y no podrá descansar antes de viajar a Málaga y empezar las Finales de la Copa Davis el martes ante Países Bajos.
Allí le espera Rafa Nadal y el resto del equipo español para ayudarle si es necesario, aunque difícilmente podrá saltarse la ronda de cuartos de final y descansar hasta las semifinales. Países Bajos no cuenta con ninguna estrella, pero sus dos jugadores de individuales, Tallon Griekspoor y Botic van de Zandschulp, guardan peligro y su especialista en dobles, Wesley Koolhof, está entre los mejores del mundo.
Atrás quedaron los momentos de abundancia. El baloncesto español está en plena y profunda crisis, con sólo ya un representante en la NBA (Santi Aldama), allá donde llegó a haber hasta 10 a la vez hace no tanto, All Stars incluidos. Tras el varapalo de los últimos Juegos, a los que la selección accedió por primera vez en mucho tiempo gracias a un Preolímpico, Sergio Scariolo tiene otra misión, un objetivo de mínimos a cerrar en la próxima Ventana FIBA (del 22 al 25 de noviembre): clasificarse para el Eurobasket del verano de 2025 donde defenderá oro. Y, sin la posibilidad de llamar a jugadores de la Euroliga, ha tenido que hacer malabares para el doble enfrentamiento (clave) contra Eslovaquia.
Recurrir al porvenir. En la lista de 16 anunciada este martes llaman la atención cuatro jóvenes que se estrenan con la absoluta quizá antes de lo que les tocaría. Izan Almansa, Mario Saint Supery, Rafa Villar y Sergio de Larrea, que acompañan a algunos habituales como Alberto Díaz, Xabier López-Arostegui o Jaime Pradilla (los tres únicos que estuvieron en París), referentes en un equipo en el que también se antojan clave Carlos Alocén, Fran Guerra o Tyson Pérez en su regreso.
Además, otras dos grandes promesas, Rubén Domínguez (ex colegial ahora en el Bilbao Basket) y Jordi Rodríguez (canterano de la Penya ahora en el Tizona Burgos), acudirán a la concentración como invitados.
"Con esta convocatoria intentamos responder a dos grandes exigencias que tenemos por delante. La primera, tratar de conseguir atar la clasificación para el Eurobasket 2025. Y la segunda, proceder con el recambio generacional que ya hemos empezado en los últimos años y que afronta en esta convocatoria una fase aún más avanzada. Tenemos claro que el imperativo es trabajar y preparar los partidos ante Eslovaquia para ganarlos. Y a la vez es muy importante para nosotros que nuestros jugadores más jóvenes sigan cogiendo experiencia y empapándose de los valores de #LaFamilia", ha manifestado el seleccionador.
España, que perdió sus dos enfrentamientos iniciales ante Letonia y en Bélgica, está obligada a derrotar al rival más débil, primero en Bratislava, el viernes 22 de noviembre, y después en el Palacio de los Deportes Paco Paz de Ourense (lunes 25 de noviembre a las 20:00 h.).
Llama la atención el caso de Almansa, que debutará con la absoluta viajando directamente desde Australia. El pívot, protagonista de los últimos veranos en las categorías de formación, especialmente en 2023 con su doble MVP (Mejor Jugador del Europeo sub-18 y del Mundial sub-19), no tuvo un experiencia satisfactoria en su apuesta por la NBA el pasado curso con la Academia Overtime Elite y desapareció de un draft que hacía no tanto le situaba entre sus puestos más altos. Decidió poner rumbo a las Antípodas, una decisión sin precedentes en el basket nacional, y allí, en los Peth Wildcats, se abre hueco todavía con 19 años.
El vallisoletano De Larrea ni siquiera ha cumplido los 19, pero fue el pasado verano una de las grandes noticias de la concentración de la absoluta para el Preolímpico. Otro júnior de oro, plata en el Mundial sub 17 y oro en el sub 19 de Debrecen. Un base de más de dos metros que ya es uno más en el Valencia Basket: en el último partido de los de Pedro Martínez aportó 13 puntos.
Completan el cuarteto de perlas Saint Supery, del 2006, canterano del Unicaja, otro base con poderío físico, que juega y destaca cada vez más cedido en el Baxi Manresa (5,3 puntos en ACB). Y Rafa Villar, formado en el Barça, también campeón del mundo en Debrecen, destacando en ACB en el Hiopos Lleida (6 puntos y 3,9 asistencias).
El diario MARCA ha entregado este lunes los Premios de Fútbol a los mejores deportistas del Campeonato Nacional de Liga en la temporada 2023-2024, durante un acto celebrado en el auditorio Luis Aragonés de la sede de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y que ha reunido a grandes representantes del deporte español.
El director de MARCA, Juan Ignacio Gallardo, junto a Gema Monjas, directora de Negocio del diario, ha recibido a los invitados al evento, entre los que han destacado Carlos del Campo, director adjunto a la presidencia de La Liga; Álvaro de Miguel, secretario general de la RFEF, y los presidentes del Sevilla F.C., José María del Nido, y del Leganés C.F., Jeff Luhnow.
"Hay algo que me encanta de los premiados de esta edición: el carácter sencillo, afable, humilde y respetuoso de todos. No sólo sois ganadores, también sois depositarios de los valores de este deporte, cuyo recipiente es un sencillo balón. Y con vuestra forma sobresaliente de entender el fútbol, ese balón se engrandece y adquiere un brillo fascinante", ha señalado Juan Ignacio Gallardo durante su intervención en el acto, conducido por los periodistas Almudena Rivera y José Luis Allegue.
El director de MARCA se ha referido al vídeo viral en el que, tras el paso devastador de la DANA, unos chavales de Aldaia jugaban al fútbol "en medio del barro y del caos". "Ese balón embarrado se convertía en una sencilla pero poderosa herramienta de alegría y luminosidad, de felicidad y esperanza", ha continuado. "La tragedia y el daño siguen ahí, muy presentes, pero, por unos segundos, me di cuenta del descomunal valor emocional que tiene una pelota: el mejor invento de la historia", ha añadido.
Los seis niños valencianos -Álvaro, Alejandro, Roberto, Iker, Alexis y Valentina- se han convertido también en grandes protagonistas de la gala, durante la que han recibido, de manos de los seleccionadores Luis de la Fuente y Santi Denia, unas camisetas de La Roja personalizadas con sus nombres.
Premios MARCA de Fútbol
Durante el evento, que ha contado con el patrocinio de Hyundai y Moeve y la actuación de Laura García-Marín, ha recibido el Premio Pichichi como máximo goleador el ex delantero del Girona Artem Dovbyk, que anotó 24 tantos en la pasada temporada, cifra con la que batió todos los récords. "No es mi trofeo, es nuestro, de todos mis ex compañeros, nos lo merecimos", ha confesado el jugador ucraniano a través de un vídeo.
En Segunda, con 22 dianas vistiendo la camiseta del Espanyol, el ganador de este trofeo ha sido Martin Braithwaite, quien por sorpresa ha recibido el premio de manos de sus padres y ha expresado sus ganas de volver: "Desde pequeño tenía el sueño de jugar en España, para mí era la liga más importante del mundo y el mejor lugar para vivir, lo echo de menos pero era el momento de cambiar de aires y vivir algo diferente", ha afirmado.
Asimismo, ha sido galardonado el portero Unai Simón con el Trofeo Zamora de la primera categoría del campeonato, que reconoce al guardameta menos goleado, un trofeo que le ha entregado el último jugador del Athletic que lo ganó, Ángel Iribar: "Es mucho mejor que yo en todo", ha asegurado el ex deportista. "El fútbol evoluciona, pero al final lo que importa es la huella que se deja. Ángel, en ese sentido, es inalcanzable. Yo siempre diré que no me puedo igualar a él por ello", ha explicado el premiado. Por su parte, en la división de plata, ha sido reconocido en este mismo apartado Diego Conde.
El Trofeo Alfredo Di Stefano al mejor jugador de Primera División de la temporada 2023/2024 ha recaído en el madridista Jude Bellingham y el que reconoce al Favorito de la Afición lo ha recibido el futbolista del Real Betis Balompié, Isco Alarcón, que sucede en este galardón a Karim Benzema y Pedri. "Estoy mejor, en la recta final de una lesión que en principio iba a durar dos o tres meses, lo que acabó convirtiéndose en seis, pero tengo ganas de disfrutar y poder ayudar a mis compañeros", ha confesado el verdiblanco. Asimismo, Borja Mayoral y Álvaro Morata, ambos con 15 dianas, han sido reconocidos con el Premio Zarra de Primera. El ex jugador del Atlético de Madrid ha mostrado su agradecimiento a través de un vídeo, mientras que el delantero del Getafe ha asegurado: "Es muy especial para mí este trofeo. Nunca se sabe, pero creo que habría disputado el Pichichi si no me hubiera lesionado. Es un premio también para todos mis compañeros, que me ayudaron". En Segunda División, el trofeo ha reconocido a Gerard Fernández, 'Peque': "Es un paso muy grande llegar a Primera con el Sevilla".
Su segundo Miguel Muñoz, en esta ocasión de Primera División, lo ha recogido Michel Sánchez, responsable de que el Girona acabara la pasada temporada en tercera posición y se metiera por primera vez en su historia en la Liga de Campeones. "La clave es tener buenos jugadores. Los entrenadores formamos parte de este mundo, pero lo importante son ellos. Tenemos que acompañarlos y expresar todo su talento en el campo", ha señalado el manager, que entregó el premio al ganador de Premio Movistar Fantasy MARCA 2023/2024, Manuel Hidalgo.
Por su parte, Borja Jiménez ha sido reconocido con el Miguel Muñoz de Segunda y ha señalado que "algo estamos haciendo mal, los jugadores tienen que estar sanos". Como cada año, MARCA ha premiado la labor de los árbitros con el Trofeo Guruceta, que en esta edición ha recaído en Javier Alberola en la primera categoría y en Dámaso Arcediano, en la segunda. Por su parte, con el Premio Jarque/Puerta el diario ha reconocido a la RFEF, por su labor en la inclusión social, un trofeo que han recibido Bryan Jesús, Álex González y Sergio Quirce.
Éxito de la selección
El director de MARCA, Juan Ignacio Gallardo, le entrega el Premio MVP al seleccionador Luis de la Fuente.
Durante el evento, Luis de la Fuente ha recibido el reconocimiento a la Selección española de Fútbol por su victoria en la Eurocopa y Santi Denia ha recogido la distinción especial otorgada al equipo olímpico tras haberse alzado con la medalla de oro en París.
"Es un orgullo recibir este premio en nuestra casa. Esto es un premio de equipo, de los grandes jugadores que hay en España. Un trabajo excelente de un grupo de casi un centenar de personas. Esto sólo se consigue con muy buenos futbolistas, trabajo y un comportamiento ejemplar de todos y cada uno de ellos", ha destacado el seleccionador nacional.
"Los seleccionadores tenemos que elegir bien, pero en una concentración de 40 días con 40 personas lo más importante es unir a todos en la misma dirección y soñar. Y soñábamos con conseguir ese oro, ese equipo puso todo de su parte, fueron muy generosos y solidarios y en este ámbito de las selecciones es el único modo de lograrlo", ha expresado Santi Denia.
A las pocas semanas de hacerse oficial el fichaje de Jordi Fernández, los Nets traspasaron a lo único parecido a una estrella que tenían en su plantilla. Una franquicia con el atractivo mediático de estar enclavada en Brooklyn y que hace nada presumía de un Big Three con Kevin Durant, James Harden y Kyrie Irving, mandaba a Mikal Bridges a los Knicks a cambio, principalmente, de futuro. El primer español (y tercer europeo) en sentarse como entrenador principal en un banquillo NBA captó el mensaje de reconstrucción. Pero, en su ideario y en su ambición de rookie, eso no significaba ni mediocridad ni desidia.
Estos Nets aparentemente destinados a las catacumbas de la clasificación, al tanking de cara al próximo draft, están siendo una de las sorpresas agradables del comienzo de temporada. No sólo han ganado más partidos de los esperados (rozan los puestos playoffs en el Este), también han llevado a la prórroga a los Nuggets de Nikola Jokic o a los campeones Celtics. Y al técnico de Badalona, que ya el curso pasado fue elegido mejor asistente de la NBA (votado por los General Manager), se vuelven las miradas y se le acumulan los elogios.
Ben Simmons
Destacan de él su método, "directo y detallista", y su inconformismo. "Nunca trabajas para aceptar la derrota, esperas que sirva", proclama, consciente de que el plan, más allá de los resultados, mira al porvenir. Este verano, Brooklyn liberará más de 100 millones de dólares en salarios (40 sólo de Ben Simmons, 19 de Bogdanovic...) y podrá lanzarse a por una o varias estrellas (los rumores sitúan a Giannis Antetokounmpo en el Barclays Center). Eso, unido al puñado de primeras rondas de draft acumuladas y al desarrollo individual que Jordi está llevando a cabo con varios de los jóvenes de su equipo, dispara las expectativas.
En la tantas veces monótona temporada regular NBA resulta llamativo presenciar un duelo de los Nets. Fernández, que antes del inicio del curso se llevó a su equipo a San Diego -"fue una de las pretemporadas más duras de mi carrera", aseguró Dennis Schroder-, apuesta por quintetos de small ball, muchas veces sin pívots, con defensas presionantes a toda pista que sorprenden al rival. El Brooklyn Grit lo llama: un baloncesto de garra y dureza. Ha otorgado los galones al veterano base alemán, que ha disparado su rendimiento cuando ya no muchos lo esperaban. Y tipos como Cam Thomas (más de 25 puntos por partido) o Cameron Johnson están siendo dos de las noticias más llamativas de estas semanas. Hasta se ha empeñado en relanzar la trayectoria de Ben Simmons, un número uno del draft (2016), tres veces All Star, arruinado por las lesiones y por su incapacidad menguante de cara al aro. "Quiero verle tirando más. Mi objetivo para él es 10 tiros por partido, tiene que encontrar una manera de llegar ahí. Sé que puede, él es más que capaz", ha retado al australiano.
Dennis Schroder y Jordi Fernández.BRIAN FLUHARTYGetty Images via AFP
"Jordi siempre te lo dice con sinceridad, sin tapujos. No va a endulzar nada... Espera que juguemos a un determinado nivel todas las noches, y si no lo hacemos, nos lo dirá. No le importa quién eres ni lo que has hecho", aseguraba Ziare Williams, otro de sus jóvenes. Cuando los Nets perdieron en la prórroga ante los Celtics después de ir mandando buena parte de la noche en el marcador, Jordi alabó a sus chicos, pero también les lanzó un mensaje inconformista: "No pueden estar satisfechos". Algo parecido a lo sucedido un par de días después ante los invictos Cavaliers, a los que llevaron al límite (dominaban por 12 en el acto final). Fernández, esta vez, no esquivó la autocrítica: "Les he dicho a los muchachos que ha sido mi culpa. Le di 12 minutos a Schröder en el último cuarto. No le di descanso. Así es como cae tu ejecución. Así es como cae tu defensa. No le di descansos a Cam. Al final, lo pagamos. Tengo que ser mejor".
El de Badalona, que también es seleccionador de la flamante Canadá (hace unos días recibió la visita de su mentor Sergio Scariolo, con el que trabajó en el verano de 2017 en la selección española), es consciente de dónde está y lo que se espera de él. Llegó hace 15 años a EEUU y ha ido ascendiendo desde lo más bajo (becario en una empresa de tecnificación individual), puesto a puesto, banquillo a banquillo, hasta la cima. Ahora maneja un grupo de 60 personas, entre jugadores, cuerpo técnico, médicos, analistas... Por eso, cuando estos días le preguntan recurrentemente por su hito, una barrera derribada comparable a la de Fernando Martín en 1989, él lo valora en su justa medida. "Este paso es un orgullo, pero quiero más", aseguraba en una entrevista en Gigantes.
Tomás Guasch (Barcelona, 1953) está pasando unos días en Madrid para ver a la familia, la real y la de la radio, y aprovecha el sol para sentarse en una terraza. "Han pasado las 12, cervecita", se ríe. Lleva riéndose toda la vida, en realidad, como sabe cualquiera que haya trabajado con él, ahora en la COPE, antes en 'Mundo Deportivo', 'As' la SER, 'Marca' o 'El Rondo'. Esa naturaleza cómica le ha granjeado más haters de los que su bonhomía merec
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El pasado 19 de agosto, Iván Penalba ganó las 100 Millas del Muro de Berlín con un tiempo de 13 horas y 56 minutos, junto a Carmen Pérez, su pareja, que también se impuso en categoría femenina. Sólo dos meses después, el ultrafondista valenciano tardó más de una hora en recorrer 60 metros. Los que tuvo que atravesar, con el fango hasta la cintura, para acceder a la casa de su padre, de quien no sabía nada desde dos días atrás. Cinco minutos por zancada entre pilas de coches y escombros en Alfafar. «Fueron momentos muy dramáticos, porque ni siquiera había cobertura de móvil. En ese momento teníamos que hacerles llegar lo primordial: algo de comida», detalla Penalba a EL MUNDO, con el alivio de quien no perdió a ningún familiar, con el horror de quien asistió a la devastación y con la esperanza de quien siempre vislumbra una meta, por lejana que sea.
Familiarizado con todo tipo de causas solidarias, Penalba se volcó desde el primer minuto con su pueblo. En las tareas más duras, como el desescombro y el reparto de víveres, y en otras que pasan desapercibidas. De este modo pretende ayudar a la Unión Deportiva Balompié Alfafar, con la que había empezado a colaborar a principios de octubre. Una escuela de fútbol, fundada en 1994, arrasada hoy por la DANA. Sin embargo, entre palada y palada, Iván aún saca tiempo para ayudar a los niños. «Ya no es por mí, sino por ellos, que han perdido muchas cosas. Así que estoy intentando reubicarlos para que sigan entrenando y no se queden un año sin hacer nada». Doce meses, ahora mismo, se antojan un horizonte inabarcable en Alfafar.
«Durante el día vives en una burbuja de pesadilla, con la mente enfocada solamente en el trabajo. Pero cuando por la noche te paras a pensar un poco, te dan ganas de llorar, de tirarlo todo por la borda y no salir de la cama. Dentro de un mes, cuando ya no salgamos en los telediarios, aquí no va a haber nada y nos enfrentaremos a una situación aún más dura», vaticina Penalba, el único español en subir dos veces al podio en la Badwater 135, una de las carreras más extremas del planeta, con 217 km a casi 50º C en el californiano Valle de la Muerte. Esa resistencia debe ponerse a prueba ahora en Alfafar, una población de 22.000 habitantes que deberá «empezar de cero». «¿Quién va a montar un negocio? ¿Quién va a comprar, si no hay dinero? Por eso le pido a la gente que no deje de donar».
«¿Cómo vamos a salir de esto?»
En ese mismo estupor, plagado de interrogantes, vive la nadadora Merche Peris en Paiporta. «Me siento colapsada y no veo la luz. Todos los negocios han quedado arrasados: la peluquería, las uñas, la tienda de fotos, el supermercado... ¿Cómo vamos a salir de esto? Si te soy sincera, mi mayor miedo es que dentro de una semana la gente ya no se acuerde o piensen que somos unos pesados», dice a este diario la campeona de Europa en 2012 de 50 metros espalda.
Desde hace dos semanas, Peris no encuentra descanso. Ni por la noche, cuando apenas logra conciliar el sueño, ni en sus extenuantes jornadas de faena, descargando camiones, moviéndose de aquí para allá en permanente misión humanitaria. «No sé cómo estamos aguantando. Me siento muy orgullosa de la gente joven que ha venido a ayudarnos. Es algo que me está llenando el corazón y me alivia de muchas otras cosas», reflexiona antes de alzar la voz. «Se nos avisó cuando ya había muertos y eso es intolerable. Ellos son los culpables de esas muertes. Tienen que asumir su responsabilidad y no señalarse entre sí. No somos imbéciles».
A esa censura se suma Penalba, sin rubor en subrayar que «ningún político se ha tomado esto como si tuviese un hijo aquí» y muy consciente de que con el mero voluntarismo no alcanza. «Han tardado muchísimo en llegar y se han quedado cortos. Se requiere mucha más ayuda profesional, porque todo se ha convertido en un foco de infección brutal y va a ver muchísimas infecciones», manifiesta.
Peris, con sus perros, en Paiporta.EL MUNDO
Peris, olímpica en Pekín 2008, siempre se ha considerado de Paiporta, donde vive desde hace siete años y donde nacieron su padre y su abuela. No obstante, cada mañana recorre 30 km hasta su puesto de trabajo. El primer tramo, en coche hasta Valencia. Desde la capital, en tren hasta Puzol. «Si el día 29 ese tren llega a tardar 10 minutos más, la DANA nos hubiese pillado al volante a mi marido y a mí de vuelta a casa».
La pasada semana, la madre de Peris sufrió una caída cuando intentaba cruzar su calle, cubierta por el lodo. Y allí tuvo que esperar a ser atendida por una ambulancia militar. Esos resbalones, en cambio, se antojan una trivialidad en la zona cero de la tragedia. Merche aún no ha podido olvidar los gritos de auxilio de quienes sólo unos minutos más tarde perecerían bajo la riada. Hoy, cada vez que sale a la calle, lo cotidiano queda engullido por lo dantesco. «He visto portales donde el agua arrancó los marcos de las puertas. Ahora, frente al mío hay una cornisa».
Penalba tampoco puede quitarse de la cabeza la visión del agua, bajando «muy despacito». «Todo empezó, literalmente, a irse. Desde los coches a los contenedores. Sin dejar nada a su paso. Todo destrozado, como si hubiesen caído tres bombas. Fue alucinante», subraya el plusmarquista español de 24 horas (274,322 km). Muy consciente de sus raíces, rechaza cualquier ademán de heroísmo. Simplemente se ve «arrimando el hombro como cualquiera». Su mesura ni siquiera se tambalea a la hora de mirar hacia adelante. «No sabemos nuestras necesidades para dentro de una semana. Según avancen las cosas tomaremos iniciativas para que la gente vea cómo está la situación y cómo se puede ayudar», concluye.
Hubo un detalle en la derrota de Carlos Alcaraz este lunes que insinuaba qué ocurría. En su palco, los miembros de su su equipo, del entrenador Juan Carlos Ferrero a su hermano Álvaro pasando por su agente, su médico, su fisioterapeuta o su preparador, se cruzaron de brazos al sentarse y se levantaron igual. No hubo gritos de ánimos, ni tan siquiera gestos. De hecho raramente Ferrero daba alguna indicación. Quienes siempre acompañan a Alcaraz sabían que no estaba para ganar y simplemente sufrieron el partido como hizo el tenista.
"Pensaba que podía competir, que podía encarar los intercambios largos, pero la barriga me ha limitado mucho. No me he sentido cómodo en ningún momento. No me gusta hablar de estas cosas porque suena a excusa, pero si me siento mal, me siento mal", aseguró el número tres del ranking mundial después de caer por 6-1 y 7-5 ante Casper Ruud en su debut en las ATP Finals.
Los entrenamientos y la sesión de fotos
Desde hace casi una semana, antes de llegar a Turín, Alcaraz arrastraba un resfriado que no se acaba de ir y que le obligó incluso a tomar antibióticos. En sus primeros entrenamientos en las entrañas del Inalpi Arena se le notaba muy cargado, utilizando el kleenex todo el rato y recurriendo a soluciones temporales para respirar mejor, como la cinta nasal o el Vicks VapoRub. En la sesión de fotos oficial, organizada en el precioso Museo Nazionale del Risorgimento Italiano, realizó varios estornudos que alertaron a sus rivales en el torneo. Pero anteayer, en la última sesión de preparación antes del estreno, se encontró mejor, más liberado, más fresco. Podía ser suficiente.
Ante Ruud, un tenista al que siempre había ganado con solvencia y que llegaba en una profundísima mala racha -dos victorias en los últimos 10 partidos-, quizá no necesitaría la perfección para sumar un triunfo. Pero en cuanto se despertó ayer todo se torció. El dolor de barriga que no le permitió ni comer ni almorzar con normalidad oscureció su estreno en la Copa de Maestros y finalmente le llevó a la derrota.
Seguirá en el torneo
Después de caer ante Ruud, eso sí, en ningún momento se planteó la retirada del torneo, todo lo contrario. Al salir de la pista y de su luz azul fluorescente, Alcaraz se subió a la bici del pequeño gimnasio que hay en los pasillos del pabellón y realizó su habitual rutina post-partido. Con la ventaja de descansar este martes, este miércoles se presentará al segundo partido de la fase de grupos con la intención de remontar y alcanzar las semifinales.
MARCO BERTORELLOAFP
"Si me baso en las sensaciones de hoy es complicado pensar en clasificarme, pero lo bueno del tenis es que todo cambia de un día para otro. Ha habido muchos jugadores que han perdido el primer partido de las ATP Finals y luego han salido campeones. El año pasado yo mismo perdí en el debut [ante Alexander Zverev en tres sets] y luego llegué a semifinales.. Ahora debo ir partido a partido. Ojalá me encuentre mejor, aunque también debo aprender a ganar cuando no me encuentro bien", comentó con todas las opciones en contra.
El cansancio mental
Su clarísima derrota ante Ruud le obliga a ganar a Alexander Zverev y Andrey Rublev, un sobreesfuerzo. Porque además de su dolor de barriga, Alcaraz admitió este lunes que le falta frescura a estas alturas de temporada y que le costará recuperarla ya. Al fin y al cabo, antes de coger vacaciones, sólo le queda la Copa Davis de Málaga, donde jugará tres partidos individuales como mucho y la presencia de Rafa Nadal le aparta del dobles.
"Todos los jugadores estamos cansados mentalmente; si alguien te dice que está fresco te engaña. Algunos lo llevan mejor y otros lo llevamos peor. Me noto cansado, sin tiempo para descansar y para entrenar en casa. Pero, como decía, tengo que encontrar la forma de jugar bien en malas condiciones", repetía Alcaraz después de uno de los peores partidos que ha jugado nunca contra un Top 10.
Antonio CalanniAP
Para el español falló todo lo que podía fallar. Sólo sonrió al inicio del segundo set, cuando fue más agresivo y consiguió su único break ante Ruud, pero luego volvió a hundirse, muy lejos de su juego. Las estadísticas muchas veces engañan, pero esta no: el español tuvo problemas al saque -menos del 50% de primeros en el primer set-, padeció con su derecha -hasta 34 errores no forzados- y no se encontró en la red -sólo convirtió el 60% de sus subidas-.
Mientras Ruud, un defensor como pocos, aguantaba y convertía sus bolas de breaks, Alcaraz se precipitaba en los intercambios y padecía incluso con las dejadas, su recurso más alegre. Siempre con la cabeza baja, nada funcionaba y los miembros de su equipo tampoco podían ayudarle. Era un partido para sufrirlo.
Flota una nube negra sobre Carlos Alcaraz desde aquella final de los Juegos Olímpicos de París, no tanto por la derrota, más por el esfuerzo, el cansancio, el hastío. A la mayoría de tenistas se les nota ya la necesidad de unas vacaciones, que esta temporada se acabe ya, pero posiblemente no hay ninguno tan sensible para el español. Para ganar necesita alegría y últimamente no la encuentra en una pista. Resfriado desde hace unos días, con ciertos problemas para respirar, esa incomodidad fue suficiente para caer en dos sets, 6-1 y 7-5, ante Casper Ruud en su debut en las ATP Finals.
En otro momento del curso, ante un rival al que había dominado en los cuatros partidos previos -sólo había cedido un set ante el noruego-, Alcaraz podría haber sacado el partido adelante pese al constipado. Pero a estas alturas ya no hay fuerzas para esquivar las molestias en pos de la victoria.
La derrota ante el noruego le sitúa en el abismo en la antigua Copa de Maestros, sin margen ninguno para el error. Ante los otros dos rivales en la fase de grupos, Andrey Rublev y Alexander Zverev, deberá ganar o caerá eliminado sin alcanzar las semifinales. Sus opciones pasan por su recuperación física, pero también por la recuperación mental, que vuelva cierta frescura, que reaparezca su tenis.
Nada salió bien
Este lunes, en la pista del Inalpi Arena de Turín, una superficie rápida que no lo era tanto, entre intercambios que recordaban a la tierra batida, Alcaraz no se encontró en ningún momento. Si acaso al inicio del segundo set, cuando se lanzó a la red y, más agresivo, consiguió su único break ante Ruud. Pero luego volvió a hundirse, lejos, muy lejos de su mejor versión. Las estadísticas muchas veces engañan, pero esta no: Alcaraz tuvo problemas al saque -menos del 50% de primeros en el primer set-, sufrió con su derecha -hasta 34 errores no forzados- y no se encontró en la red -sólo convirtió el 60% de sus subidas-. Las muchas dejadas que falló fueron sintomáticas.
Ruud llegaba en una racha nefasta, con sólo dos victorias en los últimos 10 partidos, pero igualmente venció haciendo lo suyo. Sólido en el servicio, aguantó los intercambios y fue letal en los puntos de ruptura. Alcaraz sólo convirtió una de las opciones que tuvo mientras el noruego celebró sus cuatro sin fallo.
Más serio que de costumbre, el actual número tres del ranking tampoco se extendió en gestos hacia su equipo como sí había hecho en otros tropiezos. En el primer set les informó desde el banquillo que se encontraba bien del estómago, pero en el segundo parecía quejarse de algún tipo de molestia digestiva. Por lo demás, cabeza baja desde su entrada a su salida de la pista, sin el ánimo necesario para levantar el partido sin estar al 100%.
El delantero del Girona, Bryan Gil, será el sustituto del barcelonista Lamine Yamal en la convocatoria de la selección española para los encuentros de la Nations League ante Dinamarca y Suiza el próximo viernes y lunes, respectivamente.
Así lo ha anunciado la propia Real Federación Española de Fútbol despues de que "los servicios médicos de la Selección Española hayan analizado el informe remitido por el FC Barcelona" sobre la estrella culé. Esos informes hablan de "una lesión de grado 1 de la sindesmosis del tobillo derecho" con un "tiempo de baja aproximado entre dos y tres semanas".
El jugador se cayó de manera sorpresiva y a última hora de la convocatoria con su club en el duelo ante la Real Sociedad, en la que el Barça sucumbió por un gol a cero. Hansi Flick explicó que se debió a un golpe que sufrió en el encuentro de Champions League ante el Estrella Roja.
El extremo del Girona vuelve así a la selección absoluta en la que debutó con Luis Enrique, pero en la que aún no ha comparecido con Luis De la Fuente, ya que en su anterior convocatoria el jugador sufrió una lesión que le impidió jugar con el combinado nacional. No obstante, sí contó con él en el equipo olímpico que obtuvo la medalla de plata en Tokio 2020.
Su debut con La Roja fue el 25 de marzo de 2021 ante Grecia en el clasificatorio al Mundial de Qatar 2022 con el asturiano en el banquillo. El extremo ha disputado cuatro partidos en los que ha dado una asistencia, aunque no volvía a estar convocado desde el 2021.
"El sistema no tuvo ninguna duda". Así de contundentes se muestran desde el Comité Técnico de Árbitros (CTA) respecto a la jugada en la que Robert Lewandowski consiguió adelantar al FC Barcelona en Anoeta, pero que terminó anulada por fuera de juego del polaco.
El momento se produjo en torno al minuto 12, cuando el delantero culé interceptó un disparo del holandés, Frenkie De Jong. El central donostiarra, Igor Zubeldia, intentó despejar el balón de cabeza, pero el esférico volvió a las botas de Lewandowski, que lo introdujo en la portería.
Dos minutos de suspense después, Carlos del Cerro Grande, árbitro de VAR, comunicaba a Guillermo Cuadra Fernández, el colegiado de campo, que el sistema había detectado a Robert Lewandowski en fuera de juego.
Desde el CTA advierten de que el sistema, de tener dudas, lo reflejaría y la jugada habría sido arbitrada por el juez de campo que, en un primer momento, había concedido el gol para el conjunto barcelonista. Finalmente no ocurrió porque el sistema, que emplea 10 cámaras a las adicionalmente previstas a la retransmisión deportiva, pudo resolver la acción y determinar el fuera de juego.
Desde el FC Barcelona han llegado las quejas tanto en boca de su entrenador, Hansi Flick, como del portero, Iñaki Peña. Si el primero hablaba de "una decisión errónea", el segundo fue más contundente: "Hay un posible error en el marcaje del pie de Robert. Esperemos que si hay un error tan grave LaLiga actúe. Si ha sido un error, que se demuestre, que se investigue y que actúen".
Tecnología del fuera de juego.Hawk Eye
Pero desde el CTA responden que no hay ningún error, que de los 29 puntos que el sistema trackea (identifica) de cada jugador 50 veces por segundo, tres corresponden al pie del futbolista, y que si no hubiera podido determinarlo, lo habría reflejado como ha ocurrido en algún partido previo.
El propio Cuadra Fernández ya le tuvo que explicar al entrenador culé en el descanso que la decisión la había tomado el videoarbitraje. "¿Qué puedo hacer? Si en el VAR nos dicen que es fuera de juego, ¿por qué nos lo íbamos a inventar?", le explicaba a Flick, que aseguraba que era gol legal. "Para usted no es nada porque es contra su equipo", respondía el árbitro a la insistencia del preparador germano.
Respeto de la Real
Los donostiarras, en boca de su entrenador, Imanol Alguacil, han querido mantener un "máximo respeto" por las opiniones de sus rivales, pero no entran a valorar la tecnología sino el juego desarrollado en el césped de Anoeta. "Yo creo que después del partidazo que hemos hecho, bueno... Hay que respetar todas las opiniones, pero entiendo que, desde el minuto 1 hasta el 90 que ha durado el partido, hemos sido superiores y la victoria es más que merecida y justa y diría que ha sido muy corta", expresó Alguacil.