La reacción de Doncic al escucharse unos gemidos durante su rueda de prensa: "Espero que no sea en directo..."

La reacción de Doncic al escucharse unos gemidos durante su rueda de prensa: “Espero que no sea en directo…”

Actualizado Viernes, 10 mayo 2024 - 08:10

Luka Doncic vivió este jueves una situación surrealista cuando, en medio de su rueda de prensa tras ganar en Oklahoma (110-119), se coló una grabación con gemidos sexuales que dejó a la estrella de los Dallas Mavericks primero sin palabras y luego provocó la risa. "Espero que no sea en directo...", bromeó el esloveno.

Doncic acababa de sentarse en la sala de prensa y respondía a la primera pregunta sobre qué había cambiado respecto al primer partido que perdieron contra los Thunder (1-1 ahora en esta semifinal del Oeste).

"Simplemente nuestra energía. Creo que tiramos muy bien a canasta (...) compartiendo el balón y nuestra energía fue genial", respondía Doncic cuando, de repente, se escucharon unos gemidos.

El balcánico levantó la mirada estupefacto y buscó de dónde venían esos sonidos. Tras unos segundos sin respuesta, bajó la cabeza con una sonrisa y se llevó la mano a la cara mientras los periodistas también se reían ante lo extravagante de la situación.

De vuelta al plano estrictamente deportivo, el líder de Dallas, que arrastra problemas en la rodilla derecha, reflexionó sobre cómo está lidiando con esta lesión.

"Creo que fue uno de los partidos más duros que he tenido que jugar. Estoy ahí dando la batalla, intentando hacer lo mejor para ayudar a que mi equipo gane", afirmó. "Es solo mi mentalidad el tener un gran comienzo y luego el equipo me va a seguir", añadió.

Doncic, que sufrió de todo (sangre en su rodilla izquierda, un golpe en la cara y molestias en el tobillo...), tiró de orgullo y acabó rozando el triple-doble con 29 puntos (11 de 21 en tiros, 5 de 8 en triples), 10 rebotes y 7 asistencias.

Además estuvo muy bien acompañado en una noche redonda de los Mavericks de la mano de P.J. Washington (29 puntos y 11 rebotes con un tremendo 7 de 11 en triples), Tim Hardaway Jr. (crucial con 17 puntos desde el banquillo), Daniel Gafford (13 puntos y 7 rebotes), Josh Green (11 puntos)... Y todo ello con un gran 18 de 37 en triples. Kyrie Irving solo metió 9 puntos pero repartió 11 asistencias.

La serie viaja ahora a Dallas, que acogerá el sábado y el lunes el tercer y el cuarto partido.

El extraño mal que aqueja a los porteros que se enfrentan al Madrid en Champions: De Neuer a Karius

El extraño mal que aqueja a los porteros que se enfrentan al Madrid en Champions: De Neuer a Karius

Es una enfermedad que sobreviene cuando te enfrentas al Real Madrid en Champions. Un mal que sólo ataca a los guardametas, pero que les afecta en los momentos más imprevisibles de los partidos y, normalmente, tiene consecuencias fatales para sus equipos. Neuer, uno de los mejores porteros del mundo, por supuesto, no se iba a librar de él.

El partido del cancerbero alemán estaba siendo impecable. Paradas estéticas como las que realizó a varios disparos de Vinicius, de reflejos, ante el disparo a bocajarro de Rodrygo y de estar bien colocado, en varios centros chuts de los blancos. Pero, como ocurre habitualmente, llegaron los minutos finales y se manchó la hoja de servicios del portero germano.

Con su equipo uno a cero en el marcador y con un pie en la final de Wembley, un disparo lejano y poco exigente del 7 brasileño del Real Madrid se le escurrió entre los brazos. Joselu, delantero de raza, cazó el balón y lo introdujo en la red. Empate y temblor de piernas en el conjunto bávaro. Los madridistas intuían cómo iba a terminar esta historia.

El segundo gol llegó dos minutos después y Neuer, aturdido como el resto del equipo, solo pudo ir a la red brazo en alto reclamando fuera de juego que finalmente no fue.

Es Neuer el último de una larga saga de porteros afectados por la presión madridista que, normalmente, se deja sentir más en el Santiago Bernabéu. Si tuviéramos que elegir a uno al que más afectó este problema sería raro no escoger a Loris Karius. No fue el primero, pero sus errores en Kiev en la final entre el Real Madrid y el Liverpool en 2018 dieron la vuelta al mundo.

Karius, en la final de Kiev

Karius, en la final de KievGetty

Al balón que le birló Benzema para marcar el primero, se suma el disparo lejanísimo de Bale que se le escurrió a la red. Intento alegar de forma peregrina y muchos días después, que en unas pruebas posteriores se descubrió que había sufrido una ligera conmoción cerebral en el partido tras un choque con Sergio Ramos. El portero sufrió amenazas de muerte tras ese partido por su actuación.

Ya en esa Champions, Benzema aprovecharía otro error garrafal del sustituto de Manuel Neuer en la portería del Bayern, Sven Ulreich, para anotar en la vuelta de semifinales el dos a uno. Pese al empate de James al final del encuentro, ese tanto serviría a los blancos para alcanzar la final de Kiev en la que luego derrotarían al Liverpool.

La Champions de los milagros

Posteriormente, habría que destacar la Champions de las remontadas en 2022. Esa en la que el Madrid fue de peripecia en peripecia hasta vencer en la final de nuevo al Liverpool de Klopp. De aquel torneo quizás la más llamativa fue la de Donnaruma, que se duerme también ante Benzema y este le roba el balón para iniciar la remontada blanca. El portero italiano había llegado al PSG con vitola de estrella y lo cierto es que ese partido marcó un antes y un después en su carrera.

Llegarían entonces los cuartos y la ida ante el Chelsea en Stamford Bridge donde una nueva locura transitoria de Edouard Mendy, con un pase terrible para el hoy madridista Antonio Rüdiger, terminaría en las botas de Benzema y consigue el francés el tercer gol del encuentro. El milagro madridista llegó en la vuelta, pero nada hubiera sido posible sin ese error del cancerbero blue.

La última, o mejor dicho la antepenúltima, la protagonizaría, esta vez sí el portero titular del Liverpool, Alison Becker. Fue en la pasada Champions y sería el gol del empate del Madrid tras un inicio arrollador de los reds en el que anotaron dos goles en quince minutos. El partido terminaría con manita del Madrid, pero ese empate resultó un golpe emocional que ayudó a vencer al conjunto inglés.

Léase que ponemos antepenúltima porque la historia del Madrid en esta competición hace presagiar nuevos capítulos en este aspecto. Neuer, el penúltimo, ha contado al menos con el apoyo de sus compañeros y de su entrenador. "Sin él no habríamos estado aquí", le reconocía Musiala mientras que Tuchel apuntaba: "Todo ha venido de un fallo de nuestro mejor jugador, que hasta entonces había salvado el partido. Desafortunadamente, un error individual de Neuer ha metido al Real Madrid en el partido". Lo ha metido y, como en la mayoría de ocasiones, lo ha rematado.

Lucía Martín-Portugués, un sable contra la epilepsia: "Me podían dar 14 crisis de ausencia en un día. Era peligroso"

Lucía Martín-Portugués, un sable contra la epilepsia: “Me podían dar 14 crisis de ausencia en un día. Era peligroso”

Actualizado Jueves, 9 mayo 2024 - 23:20

Un día, plena adolescencia, Lucía Martín-Portugués (Villanueva de la Cañada, Madrid, 1990) cruzaba la atestada calle Preciados y, de repente, todo se fundió a negro. "Cuando volví en mí estaba en medio, con los coches cruzándome por los lados y sin que nadie se parase a a ayudarme", recuerda. Uno de aquellos episodios que eran tortura sin explicación hasta que tiempo después descubrió, "tras muchos estudios y pruebas", que se trataba de epilepsia. Apenas un obstáculo superado: este verano, el culmen de una carrera, buscará una medalla en sus primeros Juegos Olímpicos.

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Lucía, risueña, «dicharachera», «una ridícula profesional» como autodefinición, es una fiera sable en mano. A ella de pequeña, «como a todas las niñas de los 90», la apuntaron a ballet mientras que su hermano hacía esgrima. Y aquí, su frase de cabecera: «Lo mío era menos tutú y más tratrá». «Me va más lo de pegarme que lo de las poses y las danzas. Y me fue bien desde el principio», rememora esta odontóloga que en París alcanzará un hito: desde 2008, Araceli Navarro, no había una española olímpica en esgrima.

Y allí, en el Grand Palais, se acordará de su padre, fallecido hace 11 años de un cáncer de pulmón, del que no pudo despedirse porque, ya en sus últimos días, le dijo que se fuese a disputar el Europeo y ella le lloró a 2.000 kilómetros. Por eso, siempre en su cuello, las joyas de Miguel Ángel, las que en uno de los últimos torneos le salvaron. «Me dieron un golpe, pero le dieron un golpecito a uno de los collares y está marcado. Y gané. Es como si él hubiese parado un ataque», cuenta.

Pero para experiencia vital, el trance de superar lo desconocido, esas «crisis de ausencia» que no entendía. «Lo tengo supercontrolado, hace siete años que no me da una. Pero para llegar a este punto me ha costado. Muchos intentos de medicaciones, higiene de vida... Siempre digo que no hay que resignarse, que hay que seguir luchando», admite, antes de relatar el proceso. «Cuando murió Antonio Puerta yo me asusté muchísimo, porque leí que él también se mareaba. Me hicieron estudios, me vieron un montón de médicos en el CAR y me dijeron que no era nada del corazón. Me mandaron a un neurólogo, que rápidamente identificó una epilepsia, sólo había que ponerle nombres y apellidos: crisis de ausencias».

Lucía Martín-Portugués, con su sable.

Lucía Martín-Portugués, con su sable.Angel NavarreteMUNDO

Lucía estaba pero no estaba. Se encontraba mal y de repente ya no se acordaba de lo que sucedía. «Le decía a la profesora: '¿Puedo ir al baño?' y lo siguiente que recordaba era estar sentada en la silla. La gente me contaba cosas, vives como en un metaverso», explica. «Me podían dar 12 o 14 crisis de epilepsia en un día y como tuviese una semana un poco estresante, estaba dos o tres días así. A veces era peligroso».

La madrileña, en plena batalla ahora por subir su ránking olímpico, es una apasionada de la música, del reguetón a Sabina pasando por el tecno si es necesario. Porque lo que más le sorprende de sí misma es su transformación sable en mano, el «modo supervivencia». «Cuando mis amigos vienen a verme competir siempre se quedan alucinados. Me dicen: 'Parece que les quieres matar'. Antes de salir a la pista, en el equipo chocamos y decimos: 'Matar o morir'. Tyson decía que no le gustaba mucho en lo que se convertía cuando se subía al ring. Sabes que uno de los dos va a perder, va a morir y tienes que hacer lo que sea dentro del deporte para no ser tú. Me gusta esa esa adrenalina. Pero no me gusta ese nivel de agresividad que saca esa Lucía deportista».

La revolución en el firmamento de estrellas NBA: de LeBron y Curry a Anthony Edwards y Jalen Brunson

La revolución en el firmamento de estrellas NBA: de LeBron y Curry a Anthony Edwards y Jalen Brunson

«¡Aún soy grande! Son las películas las que se han hecho pequeñas». Podría pronunciar LeBron James lo que Norma Desmond o aceptar el crepúsculo. También Steph Curry o Kevin Durant, los que fueron dioses del mejor baloncesto del mundo, los que dominaron los últimos 20 años de la NBA y ahora, por primera vez en 19 temporadas, ni siquiera se asoman por el segundo escalón de los playoffs.

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Estos días toca ir asimilando los nombres de los que avisaban con reinar en el futuro y ya lo hacen con el presente. Empezando por el descomunal Anthony Edwards y siguiendo por Jalen Brunson. Donovan Mitchell, Jayson Tatum, Shai Gilgeous-Alexander o Tyrese Haliburton. Ninguno más de 27 años, todos protagonistas absolutos de la actual lucha por el anillo. Es la nueva hornada de estrellas, que habría que separar, por formación y origen, de los europeos Nikola Jokic, Giannis Antetokounmpo (con él lesionado, sus Bucks fracasaron ante los Pacers, por segunda temporada seguida fuera en primera ronda) y, por supuesto, Luka Doncic.

De 2012 a 2022, entre LeBron (39 años) y Curry (36), ganaron ocho anillos y acumularon galardones, récords y halagos. Fueron las 'divas' de la NBA, que aún mantienen estadísticamente su pujanza, como incluso Kevin Durant (los tres estarán este verano con el USA Team en París). Más que perder prestaciones -tampoco hay rastro ya de Joel Embiid, James Harden...-, han visto como tira la puerta abajo la nueva generación, chicos muchos de ellos pregonados, pero otros no tanto.

Jalen Brunson, durante la serie contra los Pacers.

Jalen Brunson, durante la serie contra los Pacers.ELSAGetty Images via AFP

Nadie estos días como Anthony Edwards, que fue número 1 del draft de 2020, pero que en su progresivo despegue ha sido esta temporada cuando ha terminado de estallar. Y más aún en los playoffs, donde sus Wolves, que ya eliminaron a los Suns de Durant en primera ronda, tienen contra las cuerdas al mismísimo campeón. Los movimientos atildados y los mates espectaculares de Ant Man, que el gran público pudo ver como Némesis de Juancho Hernangómez en la película Garra, recuerdan por momentos a los del mismísimo Michael Jordan y, como Kobe Bryant, fue capaz de anotar más de 40 puntos en dos partidos consecutivos de playoffs con menos de 23 años. Abandonado por su padre, luce apellido materno aunque ella murió de cáncer cuando tenía 13 años. Por entonces escribió en la pared de su habitación: «Futuro jugador de la NBA». Sus prestaciones y promedios se han disparado en postemporada, donde lidera a un equipo lanzado e invicto en terrenos que no pisaba desde hacía 20 años: 32,3 puntos y porcentajes por encima del 40% en triples y del 60% en tiros de dos.

Los Knicks

Si todos avanza como parece y ni Jokic ni Doncic logran revertir el rumbo de las semifinales, en la lucha por el trono del Oeste se producirá toda una revolución, pues los Thunder parecen más frescos y decididos que los Mavs. El equipo más joven de siempre capaz de ganar esa conferencia está liderado por el canadiense Gilgeous-Alexander, un tipo de 25 años (el más veterano del quinteto) que en su día los Clippers incluyeron como moneda de cambio por el traspaso de Paul George.

Aunque para infravalorado, el otro gran nombre propio del panorama. Si alguien ha tenido que labrarse su propia historia ese ha sido Jalen Brunson, un fenómeno en la Gran Manzana. El zurdo sólo bajó de 40 puntos la última noche tras cuatro consecutivas (algo que no ocurría desde Jordan en el 93), aunque sus Knicks, que barrieron a los Sixers en primera ronda, se impusieron a los Pacers de Haliburton, reviviendo una histórica rivalidad: Reggie Miller, Johs Starks, Spike Lee... En el Madison no disputan una final del Este desde hace 23 años. Crisis encadenadas que ahora hace olvidar un base que no llega a 1,90, hijo de Rick (nueve temporadas NBA), que no apareció hasta el puesto 33 del draft de 2018 (pese a haber conquistado dos títulos de NCAA con Villanova) y que, tras tres temporadas algo olvidado en los Mavericks, fue traspasado en la cuarta, ya en pleno despegue. En seis años ha pasado de no promediar más de 10 puntos a 28,7 este curso, que son 35,6 (además de 8,1 asistencias) en los presentes playoffs en los que nadie parece capaz de detenerle (lanza casi 30 tiros por noche). «La fortaleza mental es muy importante, la capacidad de superar las cosas. Dar lo mejor de ti cuando sea necesario, incluso cuando no te sientas lo mejor posible. Eso es lo que él es. Un gran líder», le elogió Tom Thibodeau tras el segundo partido, heroico después de superar unas molestias físicas.

Si los Knicks avanzan, allá estarán los Celtics, los que mantienen el orden, cumpliendo con su rol de favoritos y con su consistencia habitual. Pese a la baja por lesión de Porzingis. De las estrellas emergentes, sólo Tatum hizo valer todas las predicciones. Los Cavaliers van pagando su modo arrollador pese a la compulsiva acción de Donovan Mitchell.

Pelayo Sánchez, la promesa del ciclismo español tutelada por un campeón olímpico: "Es un llorón, siempre está quejándose"

Pelayo Sánchez, la promesa del ciclismo español tutelada por un campeón olímpico: “Es un llorón, siempre está quejándose”

El asturiano que ha terminado con un lustro de sequía española en el Giro de Italia comparte apellido con su maestro. Pelayo Sánchez (Tellego, 2000), ganador de la etapa del sterrato de la Corsa Rosa, se formó en la MMR Academy que dirige Samuel Sánchez en Oviedo desde 2015. El campeón olímpico de Pekín 2008 moldeó a un corredor con gran talento pero bajo de confianza.

«Pelayo es un llorón, siempre está quejándose. Es muy dubitativo. No te puedes imaginar el montón de mensajes que me ha enviado desde que comenzó el Giro, diciéndome que no estaba bien. Yo le decía que estuviera tranquilo, que se reservara para la etapa del sterrato, que se metiera en una fuga y que tirase para adelante. Me alegro de que me hiera caso», recalca Samuel instantes después del que su ex pupilo derrotara a Julian Alaphilippe y terminara con una nefasta racha de triunfos en la prueba italiana. El anterior ganador fue Pello Bilbao, en 2019.

Pelayo Sánchez permaneció en la MMR Academy cuatro años, desde cadete a júnior. Debutó como profesional en 2021 con el Burgos-BH. «Es un quejica, pero también es un killer del área, sabe ganar y lee muy bien las carreras. Tiene instinto y se crece ante la adversidad, como demostró con su pelea con Alaphilippe [el francés le abroncó por demarrar en un repecho] y Plapp. Es rápido y sube bien, es una caza etapas, muy parecido a Ion Izagirre, pero tiene que aprender a no ser tan negativo», añade Samuel Sánchez.

Sus amigos recuerdan que una vez, cuando era juvenil, se negó a correr una contrarreloj en la Vuelta a Valladolid porque estaba desanimado. Se presentó a la etapa en ropa de calle y su director, el ex ciclista Benjamín Noval y técnico de MMR Academy, le obligó a cambiarse de ropa y a montar en la bicicleta. Tomó la salida y ganó. Y es que a pesar de sus 60 kilos también es un aceptable contrarrelojista.

El nuevo talento del equipo Movistar está estudiando Fisioterapia y vive con su padres y hermana en Tellego, un pequeño pueblo a sólo 13 kilómetros de Oviedo. Todas las semanas, cuando no está con el Movistar, sale a entrenarse con Samu Sánchez por las carreteras asturianas. Pelayo siempre apuntó notables condiciones, pero sus problemas con la alergia le frenaron la progresión. Todo mejoró cuando hace un par de años se operó de sinusitis. En su debut en la Vuelta a España, en 2021, con sólo 21 años, destacó en las etapas de montaña asturianas y gallegas, y especialmente en la dura jornada del Gamoniteiru.

En 2023 se estrenó como ganador de etapa en la última jornada de la Vuelta a Asturias, con final en la calle Uría de Oviedo. En la última Vuelta a España acaparó titulares tras quedar tercero en Guadarrama, sólo superado por Poels y Evenepoel. Esta temporada también sumó el Trofeo Pollença-Port d'Andratx.

Para este chaval de 24 años, el sprint de ayer será imborrable y nunca olvidará el consejo de su maestro: «Desde el inicio del Giro intenté ahorrar energía porque sabía que no estaba en forma para estar delante con los primeros días. Así que me reservé para esta etapa con la intención de meterme en una escapada, pero nunca me imaginé ganar la etapa».

«Ha sido una locura, un sueño. Esto es increíble. No tengo palabras. Durante todo el día traté de estar tranquilo y eliminar a algunos corredores. Al final me quedé con Plapp y Alaphilippe, intenté dejarlos atrás, pero me fue imposible», dice el nuevo dominador del sterrato en esas carreteras de tierra que tanto se parecen a las de su pueblo.

Xabi Alonso hace historia con el Leverkusen: 49 partidos imbatido, la mayor racha en Europa

Xabi Alonso hace historia con el Leverkusen: 49 partidos imbatido, la mayor racha en Europa

Venimos de la mística del Real Madrid en Champions y quizás sea Xabi Alonso el que contagió algo de eso al Bayer Leverkusen. El conjunto de Renania del Norte ha hecho historia en Alemania y en Europa. Hablamos de un equipo que no sólo ha terminado con una racha de 11 Bundesligas seguidas del Bayern de Múnich sino que, con el empate de esta noche, ha elevado a 49 sus partidos seguidos sin perder (40 victorias y 9 empates).

Tuvo que ser Stanisic, un jugador que no quería el Bayern, el que en el 96 salvara la racha de su entrenador, que quizás no le importaba tanto mantenerla, ya que la alineación para enfrentar esta vuelta ante la Roma, tenía varios nombres principales ausentes. Pero se mantuvo, remontó un 0-2, hizo historia y estará en la final de Dublin ante el Atalanta.

El Leverkusen supera así la racha del legendario Benfica en el que jugaba el mítico futbolista luso, Eusebio. El equipo portugués estuvo 48 partidos consecutivos invicto entre el 22 de diciembre y el 7 de febrero de 1965. Aquella época de la que se suele hablar de fútbol en blanco y negro. Ya en color, el Bayer ha conseguido superar esa imbatibilidad que comenzó con la victoria ante el Leipzig por tres goles a dos el 19 de agosto del año pasado.

Es la mayor racha en Europa desde que hay competiciones internacionales. Antes de ese período, el récord sería para el Celtic de Glasgow con 62 partidos invicto entre 1915 y 17 y, a nivel mundial, la marca la ostenta el Asec Mimosas de Costa de Marfil con 108 duelos entre 1989 y 1994. Cifras imposibles de replicar no sólo en Europa sino especialmente en una de las cinco grandes ligas, que es donde el conjunto de Alonso ha conseguido su marca.

Precisamente, otra de las grandes hegemonías se dio en la Bundesliga y la obtuvo, como no, el Bayern de Múnich. El conjunto bávaro en el que militaban Thiago Alcántara y Javi Martínez estuvo en la 2013-14, cuando era dirigido por Pep Guardiola, 28 partidos sin conocer la derrota.

No obstante, si el Bayer consigue terminar la temporada sin perder, sería el primer conjunto que lo consigue desde la reunificación de la liga alemana. Un hito que sólo han conseguido otros tres equipos de las cinco grandes ligas: el Milán de la 1991-1992, el Arsenal en la 2003-2004 y la Juventus en la 2011-2012.

Características 'madridistas'

Otra de las características 'madridistas' de este Leverkusen de Xabi Alonso es su capacidad para obrar milagros en los últimos minutos como la noche del jueves. El equipo de la aspirina ha conseguido seis remontadas esta temporada de las cuales cinco, un 80%, han llegado cumplido el tiempo reglamentario. Una actitud, la de no rendirse, que caracteriza al conjunto merengue y que ha llevado por Europa en los últimos años.

Resulta llamativo que el equipo bávaro estuviera en puestos de descenso en octubre de 2022 cuando Xabi Alonso llegó a su banquillo. Ese mismo año, el de Tolosa ya consiguió clasificar a los germanos en el sexto puesto, lo que les ha permitido estar en esta UEFA Europa League de la que disputarán la final el próximo 22 de mayo en el Dublín Arena.

Así, además de la Liga ganada en la jornada 29 con una goleada al Werder Bremen, el Bayer Leverkusen aspirará al triplete ya que podrá obtener no sólo el título de Europa League, el equipo de Alonso también está en la final de la Copa Alemana que disputará sólo tres días después de la europea ante el Kaiserslautern.

Rendimiento individual

Quién hubiera dicho a principio de temporada que Xabi Alonso no solo consiguiera ese rendimiento de un conjunto bávaro que, por ejemplo, nunca había conseguido una Bundesliga, también el individual de varios jugadores que han roto en estrellas. Florian Wirtz, que suena para el Real Madrid para sustituir a Kroos, ha sido uno de los mejores jugadores de esta temporada. O Grimaldo a quien ha hecho internacional con España, sin mencionar que es el defensa más goleador de Europa, con 11 tantos y también el máximo asistente con 18 pases de gol.

En síntesis, el Bayer Leverkusen de Xabi Alonso ya es un equipo histórico a nivel europeo. Y será el año que viene cuando se mida de verdad su potencial cuando tenga que hacer frente a un Bayern enrabietado en la Bundesliga y también cuando tenga que enfrentarse a los mejores de Europa en la máxima competición continental.

El futbolista Garreta, cedido por el Betis en el Amorebieta, en coma inducido tras sufrir un accidente doméstico

El futbolista Garreta, cedido por el Betis en el Amorebieta, en coma inducido tras sufrir un accidente doméstico

Actualizado Jueves, 9 mayo 2024 - 22:23

El defensa Félix Martí Garreta, cedido esta temporada por el Betis en la SD Amorebieta que se encuentra en coma inducido en un hospital como consecuencia de un traumatismo craneoencefálico tras sufrir un accidente doméstico, está ingresado "con pronóstico reservado y pendiente de evolución", según el parte médico emitido por el club vasco.

La nota del Amorebieta confirma que el jugador catalán "sufrió recientemente un traumatismo craneoencefálico fruto de una caída en el ámbito doméstico". El club vizcaíno añade que "se mantiene en permanente contacto con la familia del futbolista y con su club de origen".

En la tarde de este jueves Canal Sur Radio informó que Félix Garreta, de 20 años, se encuentra en coma inducido en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de un centro hospitalario catalán, una situación que superó hace unos días, aunque posteriormente sufrió una recaída y de nuevo le fue inducido el coma.

El central verdiblanco, que también suele jugar de lateral izquierdo, llegó a la cantera del Betis la temporada 2020-2021 procedente del Damm barcelonés y fue promocionando hasta debutar la pasada campaña con el primer equipo, al disputar el partido completo ante el Athletic Club en el Benito Villamarín, de la jornada 15 de LaLiga EA Sports.

Además, también jugó cuatro minutos en el partido de la tercera ronda de la Copa del Rey 2022/2023 ante el CD Ibiza. El defensa barcelonés era un fijo en el once del Betis Deportivo y participó con la selección española sub-19, junto a Dani Pérez y Assane Diao, en el Europeo de esta categoría, hasta que el pasado verano apostó por irse cedido al Amorebieta.

En el conjunto vizcaíno es titular indiscutible, al sumar 33 encuentros (31 de Liga en Segunda División) con cuatro goles marcados y una asistencia, y por su buen rendimiento en el Amorebieta la idea del club bético es que realice este verano la pretemporada a las órdenes de su entrenador, el chileno Manuel Pellegrini.

El asturiano Pelayo Sánchez se consagra en la etapa del 'sterrato'

El asturiano Pelayo Sánchez se consagra en la etapa del ‘sterrato’

Actualizado Jueves, 9 mayo 2024 - 17:35

Deslizándose entre la grava de la cautivadora Toscana. Volando en el sterrato, esos tramos de tierra que rememoran aquellos caminos que martirizaban a los heroicos pioneros. Ciclismo con aroma antiguo para el lucimiento de Pelayo Sánchez, el asturiano del Movistar, que logró la primera victoria española en la Corsa Rosa'2024 y también en los últimos cinco años.

''Es increíble, una locura. No me lo puedo creer'', exclamó el corredor del Movistar, que superó en un vibrante mano a mano al francés Julian Alaphilippe, dos veces campeón del mundo. Tadej Pogacar mantiene el liderato.

Una victoria y un rival que sirven para consagrar a un ciclista que sólo tiene 24 años y que atesora un amplio margen de mejora. Este año ya había conseguido un triunfo en la Challenge de Mallorca. En la temporada anterior se anotó una etapa en la Vuelta a Asturias.

Alegría inmensa en el seno del Movistar, que necesitaba un éxito como este para recobrar la autoestima y para enderezar una discreta campaña.

Hermoso escenario para presentación de Pelayo Sánchez. En esa esperada etapa del sterrato, que ahora muchos denominan gravel, que no es otra cosa que la habitual tierra prensada de los caminos forestales. La estrategia para afrontar el sterrato es idéntica al de los tramos de adoquines. Hay que ir con decisión y pelear por entrar en las mejores posiciones. Eso genera dosis elevadas de estrés que provocan enganchones y caídas. Un ejercicio de habilidad y de esfuerzo extremo.

La jornada incluyó tres segmentos para exprimir al máximo el esfuerzo. El primero de poco más de 4.000 metros fue inaugurado por un grupo de escapados en el que figuraba Pelayo Sánchez Alaphilippe y el australiano Lucas Plapp (Jayco), con más de un minuto de renta sobre un pelotón que quedó muy fragmentado en el ecuador de la etapa que transcurrió cerca de Siena, principio y fin de la Strade Bianche.

En los primeros pasos por el sterrato, el Ineos de Geraint Thomas aceleró la marcha, con Thymen Arensman marcando el ritmo. Pogacar, que se quedó sólo con dos gregarios, no colaboró en las operaciones de caza. Al esloveno le interesaba mantener viva la escapada.

En el tercer tramo (2.400 metros de subida), a 16 kilómetros de meta, los nervios se apoderaron del pelotón, con empujones y caídas. Con Ineos, otra vez, al comando, y con una ventaja de 1,15 minutos con Pelayo y sus acompañantes. Los tres fugados no escondieron sus cartas, cada uno de ellos intentó escarpase a falta de 20 kilómetros en carreteras estrechas y en permanente subida, con el pelotón reduciendo distancia. Hasta hubo pequeñas broncas, el francés reclamó al Pelayo, que no le sprintara en un repecho. Los últimos 400 metros fueron pletóricos para el asturiano, que se situó a la estela de Alaphilippe y le superó en el último golpe de riñones. Cara de incredulidad para el francés, derrotado por un español sin complejos y que ya ha justificado toda una temporada.

Este viernes, cambio de escenario, con una contrarreloj de 40,6 kilómetros con final en alto. Filippo Ganna tratará de evitar una nueva victoria de Pogacar.

Nadal tira de oficio para sobrevivir ante Bergs en su debut en Roma

Nadal tira de oficio para sobrevivir ante Bergs en su debut en Roma

La memoria, repleta de recuerdos exitosos, niega que hubiera un Rafa Nadal así, perdido, errático, amenazado en una primera ronda de un torneo sobre tierra batida ante un adversario fuera del Top 100 de la ATP, pero lo hubo. El sufrimiento que padeció este jueves ya lo había vivido. Años atrás todo eran episodios más livianos, anecdóticos, pero incluso en sus mejores tiempos Nadal tuvo algunos malos estrenos que se olvidaron con el paso de los días y de los partidos. Esta vez, en su debut en el Masters 1000 de Roma, una mala noticia y una buena: los fallos realmente le pusieron contra las cuerdas y, al mismo tiempo, tuvo la capacidad de levantarse y sobrevivir.

Ante el belga Zizou Bergs venció por 4-6, 6-3 y6-4 en una remontada sufrida que le obligó a jugar casi tres horas: dos horas y 47 minutos. Finalmente estará en la próxima ronda, ante Hubert Hurkacz, noveno del mundo, y lo hará con la lección aprendida. Su físico mejora cada semana, está más rápido que en Barcelona o Madrid, pero ya no le permite victorias plácidas.

Tampoco ayudó el rival. Al contrario que en sus primeros partidos en el Godó o el Mutua Madrid Open, cuando se encontró a jóvenes temblorosos con la bandera blanca en la mano, en Roma Nadal se topó con un currante del tenis con ganas de disfrutar del momento. De 24 años y habitual del circuito challenger, Bergs supo interpretar el escenario. En la pista central del Foro Itálico, ante una leyenda, no tenía absolutamente nada que perder, así que... ¿Por qué no jugar un rato?

Su derecha hizo daño a Nadal, más su desparpajo, y en el primer set parecía encaminado a la victoria. La manera en la que remontó un break inicial en contra -del 3-1 al 4-6- sorprendió a todos los presentes y obligó al público italiano a volcarse en levantar el ánimo del español. Sin Jannik Sinner y Carlos Alcaraz, su eliminación hubiera sido un drama para el torneo. Pero, para alivio general , algo cambió.

La reacción de Nadal

En el primer juego del segundo set, Nadal levantó la mirada hacia las gradas y advirtió al juez de silla: "¡Allí, allí, una ambulancia!". A un espectador le acababa de dar un golpe de calor. Y a partir de ahí el partido fue distinto. Durante la parada para que los médicos atendieran al aficionado -que se recuperó sin problemas-, Nadal estuvo analizando sus problemas con su entrenador, Carlos Moyà, y tras la reanudación fue otro jugador.

De un primer periodo nefasto, con sólo tres golpes ganadores y 16 errores no forzados, pasó a un tenis más sólido, más efectivo. Tampoco llegó a brillar, pero con el oficio le bastó para llevarse el triunfo. En el tercer set, de hecho, vivió varios juegos en el alambre, con tres bolas de break en contra, y supo salvarse. A Bergs, antes disfrutón, se le empezó a agriar el carácter y acabó rompiendo una raqueta, mala señal. Igualmente una enseñanza para Nadal de cara al muy cercano Roland Garros. Otrora podía permitirse partidos desafinados, especialmente en los arranques de los torneos, pero ahora necesita entonarse desde el primer juego.

Wagner también es madridista

Wagner también es madridista

Una primavera más los titulares entonan el cantar de la gesta inverosímil, resignados a hacer surco en la leyenda. Pero cuando la epopeya adquiere la nota familiar del costumbrismo, sin perder por el camino un ápice de épica, quizá sea hora de elevar la excepción a norma de una vez.

Antes del partido Fernando Alonso musitó un vaticinio lacónico, muy propio de esa circunspección septentrional con la que modula todos sus juicios: "Lo veo difícil", m

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