100 millones, revancha en octubre y el polémico 9º asalto del Fury-Usyk: "Papá, ¿me oyes? Lo hemos conseguido"

100 millones, revancha en octubre y el polémico 9º asalto del Fury-Usyk: “Papá, ¿me oyes? Lo hemos conseguido”

Quedaban 30 segundos para el final del noveno asalto, cuando Oleksander Usyk conectó un gancho de izquierda a la mandíbula de Tyson Fury que hizo temblar al gigante británico. Resonaban las palabras prermonitorias de Usyk en la previa: "Si el tamaño importara, el elefante sería el rey de los animales".

The Cat (el gato), como buen felino, olió sangre y comenzó a golpear sin descanso al Rey Gitano que rebotaba de cuerda en cuerda. Lo hizo en cinco ocasiones, hasta que en el último apoyo el árbitro Mark Nelson decidió intervenir para iniciar un conteo.

"El árbitro tenía que haber parado la pelea", responde a EL MUNDO, Jero García, ex boxeador y presentador de televisión. A juicio de García, Nelson debió declarar ganador a Usyk para evitar la "golpiza" que le dio a Fury. "Es mejor parar la pelea un minuto antes que un segundo tarde", explicaba.

Sin embargo, Emilio Marquiegui, periodista especializado en boxeo, es de la opinión que el árbitro "hizo lo correcto". Marquiegui cree que Fury no se apoyó en las cuerdas sino que se desplomó sobre ellas y que fueron las que evitaron su caída. Así, Nelson obró según el reglamento al iniciar el conteo. "Queda a criterio del árbitro si le vio en malas condiciones o no, obviamente luego se vio que Fury aguantó hasta el final y no pasó nada más", cuenta Marquiegui.

Por su parte, Jaime Ugarte, otro periodista especialista en boxeo, compartía la visión de ambos y añadía que la campana salvó al británico del knockout. "Si el árbitro lo para cuando estaba a merced no hubiera sido raro, estaba inerte", explica el periodista y determina que fue cuestión de segundos el que Usyk terminara la pelea en ese asalto.

Uno de los golpes de Usyk a Fury.

Uno de los golpes de Usyk a Fury.FAYEZ NURELDINEAFP

Pero continuó y finalmente el ucraniano fue declarado ganador por decisión dividida de los jueces. El español Manuel Oliver fue el que más ventaja le dio, 115-112, mientras que el estadounidense Mike Fitzgerald solo concedió 114-113 frente a los 113-114 que el canadiense Craig Metcalfe otorgó a Fury. Esa división llevó al británico a declararse ganador y a esgrimir la guerra de Ucrania como el factor que había determinado el dictamen de los jueces.

Todos los expertos consultados por EL MUNDO piensan que Usyk fue el justo ganador. Si bien si Jero García mantiene que debía de haber sido por ko en el noveno, Marquiegui cree que el "mejor final" del ucraniano le hizo merecedor de la victoria. "Fury tuvo la pelea más complicada de su vida", explica y detalla que el combate se le fue "por su desgaste físico al no dosificar" y "por los palos que recibió en el noveno".

"Papá, ¿me oyes? Lo hemos conseguido", gritó Usyk en ucraniano al pabellón de Riad cuando le colgaban los cuatro cinturones (Consejo Mundial de Boxeo (CMB), Asociación Mundial (AMB), Federación Internacional (FIB) y Organización Mundial de Boxeo (OMB)) de campeón de peso pesado en los hombros. Es el primer campeón unificado en más de dos décadas. Sustituía a Lennox Lewis cuya unificación databa del siglo pasado, noviembre de 1999, ante Evander Hollyfield.

Historia

Marquiegui, García y Ugarte sitúan la hazaña de Usyk en diferente medida. Mientras que para el primero es algo anecdótico, "un premio pichichi" que no te sitúa como uno de los mejores delanteros de la historia. García y Ugarte sí piensan que convertirse en campeón unificado pone al ucraniano en el escalón de los Ali, Lewis y compañía.

Pero ninguno se olvida que este chico, que dejó el fútbol con 15 años para pasarse al boxeo, ha sido oro olímpico así como gran dominador de dos categorías en su conversión a profesional: crucero, donde también fue campeón unificado, y pesado. Con esta victoria, además, ha arrebatado el invicto a Fury 34 (24 KO)- 1 por su 22 (14 KO)- 0.

Sin embargo, y pese a que el ucraniano ponía en liza tres de los cuatro cinturones, es el británico el que se lleva mayor bolsa por este combate del siglo. De los algo más de 100 millones que había en juego, 70 han sido para Fury, de los cuales uno irá supuestamente para organizaciones benéficas de la guerra de Ucrania, y 30 para Usyk. Un reparto que, previsiblemente, cambiará algo para la revancha de octubre. "Usyk no vende tanto", explica Ugarte.

Es precisamente esta revancha la que hará que Usyk pierda uno de los cuatro cinturones poco después de haberlo ganado. El ucraniano no podrá defender el título de la FIB ante el púgil Filip Hrgovic, por lo que el croata se lo disputará ante el también británico Daniel Dubois, al que ya venció Usyk en una defensa del título de la AMB.

Schauffele gana el PGA Championship: la victoria más justa con el resultado más bajo de la historia

Schauffele gana el PGA Championship: la victoria más justa con el resultado más bajo de la historia

Actualizado Lunes, 20 mayo 2024 - 08:27

Si Xander Schauffele fuera futbolista no sería el que más camisetas vendería. El golfista de San Diego no es de los que desbordan carisma o simpatía, ni de los jugadores a los que los espectaculares rodean en busca de una foto. No destaca en nada en particular y lo hace en todo en lo general. Pero desde este domingo ya tiene un major en su palmarés.

Hecha la introducción, hay que afirmar con rotundidad que Schauffele es el justo ganador del PGA Championship. Lideró el torneo desde el primer día hasta el último y lo ha hecho con un resultado de -21, la cifra más baja jamás conseguida en la historia por un ganador de un grande. Son datos inapelables que demuestran que el vigente campeón olímpico no será el jugador más vistoso, pero sí el más consistente. Y aquí va otro dato incuestionable: el único mortal que ha firmado en majors dos rondas de 62 golpes.

Pese a los registros, el golfista californiano sufrió para saborear su primer título de Grand Slam, la undécima victoria de su carrera. De hecho, el norteamericano tuvo que embocar un birdie en el hoyo 18 desde unos dos metros para evitar un playoff con Bryson DeChambeau, que defendió el honor del LIV Golf de forma sobresaliente dejando el domingo 64 golpes, la mejor tarjeta del día. En la tercera posición terminó el noruego Viktor Hovland con -18. Entre los tres nombres se jugaron la suerte del torneo.

A medida que avanzaba la jornada se iban descartando candidatos. Los 65 golpes de Scottie Scheffler, número uno, sólo le sirvieron para llevarse un top-10 de Valhalla, además de la experiencia de su foto en una ficha policial.Rory McIIroy nunca apareció el fin de semana, mientras Sahit Theegala, Shane Lowry o Colin Morikawa fueron perdiendo fuelle.

Bryson presionó con dos birdies en los últimos tres hoyos, el putt en el 18, desde cuatro metros entró de forma agónica, pero no parecía Schauffele tensionarse demasiado. Su peor momento del día fue fugaz, al bogey en el hoyo 10 par 5, le sucedieron dos birdies consecutivos en los hoyos 11 y 12. Acumuló pares hasta el 18, cuando necesitó el birdie final para convertirse en nuevo ganador de grande.

Su padre y entrenador esperaba orgulloso en el hoyo 18. Fue atleta olímpico al que un borracho truncó su carrera en el momento álgido con un trágico atropello. Desde entonces Xander sabe que detrás de cada victoria hay más que un trofeo, un cheque o puntos del ranking mundial, ya no solo gana por él sino por su padre Stefan.

Los Wolves dejan a Jokic sin la opción de repetir anillo y retan a los Mavericks de Doncic en la final del Oeste

Los Wolves dejan a Jokic sin la opción de repetir anillo y retan a los Mavericks de Doncic en la final del Oeste

Los Minnesota Timberwolves remontaron una desventaja de 20 puntos este domingo, ganaron en Denver por 98-90 a los Nuggets, campeones de la NBA, y avanzaron a las finales de la Conferencia Oeste. Los Wolves alcanzaron sus primeras finales de conferencia en 20 años y las segundas en su historia.

En 2004 era el equipo de Kevin Garnett. Ahora es el de Anthony Edwards y del dominicano Karl Anthony Towns, que se enfrentará a partir de este miércoles a los Dallas Mavericks del esloveno Luka Doncic, que eliminaron a los Oklahoma City Thunder, primeros cabezas de serie.

Los Nuggets, que el año pasado conquistaron el primer anillo de su historia, se despiden de los 'playoffs' tras desperdiciar una ventaja de 58-38 al comienzo del tercer cuarto, pese a 34 puntos, 19 rebotes y siete asistencias del serbio Nikola Jokic.

Abajo 15 puntos al descanso, los Wolves obraron la mejor remontada de siempre en un séptimo partido de una serie de 'playoffs'. Mejoraron la marca lograda por última vez por los Golden State Warriors, cuando se repusieron tras un -11 al descanso.

El dominicano Karl Anthony Towns marcó la diferencia en Denver con un doble doble de veintitrés puntos y doce rebotes, a los que añadió dos asistencias, dos robos y un tapón.

Le apoyaron Jaden McDaniels con veintitrés puntos en una noche en la que Anthony Edwards sufrió para encontrar ritmo, pero acabó al alza con 16 puntos, ocho rebotes y siete asistencias.

"No encontraba mi ritmo, tuve que confiar en mis compañeros y ellos convirtieron. Hay que felicitarlos", dijo Edwards al acabar el partido de Denver.

El francés Rudy Gobert aportó tres puntos y nueve rebotes con siete de nueve desde la línea de libre. Su efectividad fue importante para los Wolves para frenar el intento de reacciónn de los Nuggets.

Demostraron carácter los Wolves, que sufrieron mucho ante un Jokic que ya lucía un doble doble al descanso con los Nuggets arriba quince puntos. Jamal Murray metió 24 en dos cuartos y parecía dejar encarrilado el triunfo de los campeones.

La ventaja alcanzó el 58-38 al principio del tercer período, pero los Wolves reaccionaron con una demoledora segunda mitad de 60-37 que les entregó el billete para las finales del Oeste.

Los Wolves sellaron un parcial de 19-3 ante unos Nuggets que metieron un solo tiro de campo en trece intentos. Ese parcial se incrementó a un 28-9 con un triple de Edwards que redujo el margen a un punto en el 76-66 para entrar en el último cuarto.

No dejaron de acelerar los Wolves ante unos Nuggets en los que Jokic jugó todos los minutos de la segunda mitad. El serbio, muy cansado, conectó su primer triple tras siete intentos fallidos.

Y los Wolves, con un Towns decisivo en los dos lados de la pista, con una gran defensa ante Jokic, pudieron blindar su pase a las segundas finales de conferencia de su historia.

Los Pacers acaban con el sueño de los Knicks

Con una incuestionable prueba de fuerza en el Madison Square Garden, los Indiana Pacers fundieron este domingo el motor de unos New York Knicks, lastrados por los problemas físicos, y los arrollaron 109-130 en el séptimo partido de las semifinales de conferencia para citarse con los Boston Celtics en las finales del Este de la NBA.

Se repitió la historia en Nueva York. Veintinueve años después, Knicks y Pacers volvieron a jugarse la vida en el cara o cruz de un séptimo partido de 'playoffs' en el Madison Square Garden y de nuevo Indiana avanzó.

El equipo local siempre había defendido su campo en esta serie. Hasta este domingo, cuando Tyrese Haliburton dirigió con 26 puntos y seis triples la gran actuación grupal de los Pacers.

Todo el quinteto titular de Rick Carlisle acabó con dobles dígitos. Pascal Siakam y Andrew Nembhard metieron 20 puntos cada uno, Aaron Nesmith firmó 19 y el pívot Myles Turner, 17. TJ McConnell aportó doce y siete asistencias saliendo del banquillo para unos Pacers que tuvieron un brillante 67% de acierto en tiros de campo y un 54% en triples.

Los Knicks acabaron fundidos tras una temporada de enorme intensidad física y mental, en la que saborearon la idea de regresar a las finales del Este por primera vez desde 2000. Su líder, Jalen Brunson, el hombre que los llevó de la mano hasta este domingo, terminó retirándose por una fractura en una mano en el tercer cuarto.

Acabó su encuentro con 17 puntos y nueve asistencias, números por debajo del nivel estelar exhibido esta temporada. Josh Hart, recuperado a última hora tras un problema abdominal, lo dejó todo en el campo con diez puntos, ocho rebotes y cinco asistencias. OG Anunoby, que también jugó este partido arrastrando problemas físicos, solo pudo estar cuatro minutos en pista y metió cinco puntos.

En el banquillo, viendo a sus compañeros, estuvo Julius Randle, otro líder de los Knicks que acabó su temporada por un problema de hombro, al igual que Mitchell Robinson.

El líder anotador de los Knicks fue Donte DiVincenzo, con 39 puntos y nueve triples. Fue el último en rendirse y el Madison Square Garden le dedicó una sentida ovación. Alec Burks aportó 26 saliendo del banquillo.

Los Pacers sacudieron a los Knicks desde el primer momento con porcentajes estelares en tiros de campo que pusieron tierra de por medio de forma inmediata. Arrancaron con un 76.2% de acierto y siete triples de nueve intentos que les abrieron el camino hacia una ventaja de quince puntos en el primer período, luego recortada a doce por los neoyorquinos.

Tyrese Haliburton, protagonista de ese empuje con catorce puntos y cuatro triples, no dejó de pisar el acelerador y los de Indiana no solo mantuvieron ese ritmo anotador, sino lo incrementaron en el segundo cuarto. Alcanzaron un extraordinario 80% de acierto en tiros de campo y su margen alcanzó los 22 puntos en el 54-32.

Con Pascal Siakam inscrito en el festival, con quince puntos, los Pacers conectaron ocho de sus doce tiros de tres puntos. El Madison Square Garden buscaba razones de optimismo y Donte DiVincenzo llevó de la mano a unos Knicks aferrados al partido, que regresaron a los vestuarios reduciendo la desventaja a quince unidades.

El Madison Square Garden se reactivó en el tercer cuarto, cuando los Knicks sellaron un parcial de 12-0 que les permitió colocarse a tan solo siete puntos de los Pacers.

Los Knicks creyeron por momentos poder firmar una hazaña épica, pero tras un descomunal esfuerzo para remontar, llegó el cortocircuito.

Unos errores de concentración, como el saque de Hartenstein para Brunson que llevó al robo y al dos más uno de los Pacers, acabaron pasando factura a los Knicks.

Los Pacers sellaron un 8-0 que volvió a disparar su ventaja hasta los 18 puntos, un golpe del que los Knicks no pudieron levantarse.

Por si fuera poco, con 3.02 minutos por jugar en el tercer cuarto, Brunson se retiró con molestias en una mano y los exámenes a los que se sometió en los vestuarios detectaron una fractura.

Con el líder de su temporada KO, los Knicks vieron desvanecer el sueño de clasificarse a las finales del Este, que comenzarán este martes en el TD Garden de Boston entre Celtics y Pacers.

Rodrigo Conde, el remero que renunció a los Juegos harto de pasar sed y hambre: "Te conviertes en quien no eres"

Rodrigo Conde, el remero que renunció a los Juegos harto de pasar sed y hambre: “Te conviertes en quien no eres”

Una ducha muy caliente y luego dos horas sobre el rodillo, con toda la ropa del armario puesta. Un día y otro día y otro día. Litros y litros de sudor para que la báscula no subiera nunca de los 70 kilos antes de una regata de remo. La deshidratación por norma. Los Juegos Olímpicos, el sueño de todo deportista, eran una pesadilla para Rodrigo Conde.

«Cuando entré en el equipo nacional, a los 16 años, competía en doble scull ligero, donde no puedes pasar de 70 kilos, y con el tiempo ese límite me fue costando más. Mido 1,83 metros y hubo un momento en el que ya era imposible, no podía perder más grasa. Era inhumano. Pasaba mucha hambre, pero eso aún era soportable. Lo peor era la deshidratación. Dos horas antes de cada regata tenía que marcar el peso y, durante las competiciones, me pasaba los días deshidratado, mareado, lento. Me costaba pensar, me olvidaba de lo que estaba hablando en mitad de una conversación... Me afectaba mucho a nivel deportivo y personal. Cuando no puedes beber ni comer sale una parte de ti que desconoces, te conviertes en una persona que no eres. El cuerpo se pone en modo defensa y lo rechaza todo», explica Conde en conversación con EL MUNDO desde Banyoles, donde se prepara para sus primeros Juegos, los segundos para los que obtiene la clasificación.

David Ramirez / Araba Press

Cuatro años atrás tenía plaza para Tokio 2020, pero renunció después de la enésima sesión de deshidratación extrema. Entre ser olímpico y estar sano escogió la segunda opción. Este verano puede unir ambas cosas. «Antes de Tokio sólo pensaba en llegar a los Juegos Olímpicos, competir y dejar el remo, retirarme. Pero al final ni llegué, no podía más», rememora tras un proceso complicado.

Su adiós al doble scull ligero y su límite de 70 kilos por regatista le llevó al doble scull, sin máximos, y a un nuevo inicio. Todo lo conseguido no servía de nada. Con su actual acompañante en el bote, Aleix García, tenía que empezar otro camino olímpico. Hoy son subcampeones del mundo y de Europa y, por lo tanto, candidatos a medalla en los Juegos de París.

¿Ahora pesa la comida?
Tengo pautas del nutricionista, pero ya no me preocupa. Ahora peso 88 kilos, 18 más que en scull ligero, y no me sobra un gramo, estoy en forma. Soy feliz, mucho más que antes. Estoy disfrutando del remo más que nunca.

Una lesión de espalda

De Moaña, al lado de Vigo, de niño jugaba a tenis, pero a los 12 años un amigo suyo le propuso probar el remo y ya no lo soltó. A los 16 años, de hecho, ya tenía una beca para marcharse a entrenar con la selección a Sevilla y a los 18, en 2016, era campeón del mundo sub-23. Pese a la penurias para dar el peso, en el doble scull ligero llegó a disputar dos finales mundialistas en 2018 y 2019.

David Ramirez / Araba Press

«Antes de Tokio ya estuve una vez a punto de dejar el remo», confiesa. «A los 14 años, sufrí una desecación discal, la degradación del disco entre las vértebras I4 e I5, una se empezó a apoyar en la otra. Durante un tiempo me afectó al nervio ciático y me costaba caminar. Hubo médicos que me aconsejaron dejar el deporte. Pero otros me dijeron que no, que me iría bien seguir y así ha sido. Fortaleciendo la espalda y el abdomen he conseguido vivir sin dolor, aunque tendré que vigilar mucho cuando acabe mi carrera y pierda músculo», revela Conde que nunca más se tendrá que deshidratar para no superar aquel maldito límite de los 70 kilos.

¿Por qué Verstappen ya no parece intocable?: una victoria por 725 milésimas, el poderío de McLaren y un "casi acabo en la grada"

¿Por qué Verstappen ya no parece intocable?: una victoria por 725 milésimas, el poderío de McLaren y un “casi acabo en la grada”

En la vuelta 24, cuando apenas se había cumplido media hora de carrera, Max Verstappen fue apercibido con una bandera negra y blanca en el Autodromo Enzo e Dino Ferrari. Según los comisarios, el líder de Red Bull había sobrepasado tres veces los límites en la curva 10, por lo que si reincidía sería sancionado con cinco segundos. La salida de Piratella, camino de Acque Minerali, se le venía atragantando desde el viernes, así que no había lugar para bromas. A diferencia de hace un año en Montmeló, cuando nada más escuchar la misma advertencia se puso a pelear por la vuelta rápida, Mad Max tuvo que hacer frente a la amenaza, esta vez sí, con precaución.

Para saber más

Baste el detalle para perfilar una tendencia que se venía esbozando desde finales de marzo -con el triunfo en Melbourne de Carlos Sainz- y que ayer acabó por confirmarse. El arrasador dominio de Verstappen parece cosa del pasado. Incluso después de su quinta victoria en siete carreras, el tricampeón debería andar con mil ojos ante McLaren y Ferrari. Al menos hasta el parón por vacaciones.

En la penúltima vuelta, con la batería del RB20 casi vacía, Gianpiero Lambiase, su ingeniero de pista, tomó la palabra para solventar las urgencias en Imola. Por entonces, Lando Norris se acercaba a tan sólo 1,1 segundos, después de recortar más de seis en los nueve últimos giros. La velocidad del McLaren con los neumáticos duros resultaba algo más que una amenaza para Max.

Pérez, desquiciado

"La goma dura salió de la ventana operativa, así que fue como conducir sobre hielo. Más de una vez, llegando a Tosa, casi acabo en la grada"; admitió Verstappen. Red Bull había montado ese compuesto en la vuelta 43, después de que su líder estableciese un cómodo colchón en torno a los 7,5 segundos. Sergio Pérez, que había partido undécimo, tampoco encontró el truco a los duros. El mexicano, con una estrategia opuesta a la del resto de favoritos, ni siquiera pudo apretar a Lewis Hamilton y George Russell, sexto y séptimo en la meta. En la vuelta 17, una excursión por la grava de Rivazza le costó cinco segundos y un desquiciamiento del que ya no lograría recuperarse.

Según las primeras mediciones, el ritmo del Verstappen durante los últimos 20 giros fue 29 centésimas más lento que el de Norris. Justo a la inversa de lo mostrado con el compuesto medio, con el que dominó al británico por 28 centésimas. En el cómputo global, tras 63 vueltas y 309 kilómetros, el promedio de McLaren fue mejor por 19 milésimas.

De hecho, el monoplaza papaya volvió a evidenciar una extraordinaria velocidad en las curvas rápidas, así que Norris (25.436) y Oscar Piastri (25.463) marcaron la referencia en el primer sector. Verstappen, pese a sus referidos problemas en las inmediaciones de Acque Minerali, dominó el sector central (28.063) y Charles Leclerc fue el más rápido en el último (27.097). Si a estos datos añadimos la eficiencia del MCL24 para cuidar los Pirelli, concluiremos que la escudería de Woking aspira a convertirse en algo más que un animador del campeonato.

725 milésimas

Tras quitarse el casco, Norris lamentaba no haber dispuesto de unos metros más para tirarse a degüello. Zak Brown, team principal, participaba de ese mismo discurso tan lejano a la complacencia. Tras el aviso de Miami, McLaren ansiaba su segunda victoria consecutiva, un hito que no logra desde hace 12 años con Jenson Button y Hamilton. De no haber sido penalizado el sábado con un par de puestos en la parrilla tras obstaculizar a Kevin Magnussen, Piastri habría ocupado, muy probablemente, la plaza de Leclerc en el podio.

La caza de Norris, que había gestionado las gomas con mimo, se estancó a cinco vueltas para la bandera a cuadros. Su postrera embestida sí le permitió activar el DRS en el último giro, pero Verstappen supo negar los espacios. Desde 1980, cuando por primera vez dio cabida a una cita del Mundial, Imola había acogido 31 Grandes Premios de F1. Y ninguno acabó decidiéndose por tan estrecho margen: 725 milésimas.

Había plena justificación, por tanto, para los alaridos de Red Bull en el parque cerrado. Una euforia acorde a las dificultades planteadas y los desafíos venideros. McLaren ha olido la sangre y ya se siente capaz de desafiar al ogro en cualquier terreno. Leclerc, segundo en el Mundial a 48 puntos, necesita también carne fresca, porque en julio se cumplirán dos años de su última victoria en Austria.

Ahora quedan por examinar las próximas actualizaciones aerodinámicas de Red Bull o e temple de Verstappen, que en Imola pudo igualar el registros de tres triunfos consecutivos de Michael Schumacher (2002-2004). Mad Max aún podrá presumir de que ayer, poco antes de las 10 de la mañana, cuando ni siquiera se sabía el ganador de la Fórmula 3, completaba otro relevo en las 24 Horas de Nurburgring, una cita de iRacing. Al volante de un simulador con el que se divertirá durante la gira europea llevó al triunfo al Team Redline. Quizá, a partir de ahora, no debería permitirse tanto tiempo para su hobby.

Lunin, un portero bajo la sombra del cíclope Courtois: Casillas, la justicia de Ancelotti y el inesperado Sorloth

Lunin, un portero bajo la sombra del cíclope Courtois: Casillas, la justicia de Ancelotti y el inesperado Sorloth

Actualizado Domingo, 19 mayo 2024 - 22:54

La portería del Madrid es como la cueva de los cíclopes. Lunin no es uno de ellos, no es Courtois ni Casillas. Pero el destino le llevó a ese lugar para darse un banquete de paradas, como hizo Odiseo hasta que apareció la sombra de uno de los cíclopes, la sombra de Polifemo. Es la misma que ahora amenaza la balada del joven ucraniano, de 25 años, que perdió en Villarreal el pulso con Sorloth, con cuatro goles encajados en el empate del Madrid. Tu

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El Valencia se despide con tristeza y protestas de una temporada sujetada en la fe de la ‘quinta de Baraja’

Actualizado Domingo, 19 mayo 2024 - 22:20

Era un riesgo que Rubén Baraja sabía que iba a correr. El tramo final del temporada del Valencia, justo cuando coqueteó con Europa, acabó siendo un descalabro. Este equipo, con la salvación en el bolsillo desde hace mucho, intentó apretar el acelerador y perseguir el sueño que tenían en el vestuario, pero se le gripó el motor. Al Valencia valiente y peleón se la agotaron las fuerzas y se le vieron las costuras ante el Betis y el Girona, que ganó cómodo en Mestalla 1-3, pero también frente al Rayo y el Alavés.

Nadie salió a su rescate en enero, cuando Baraja clamaba por refuerzos para su quinta, consciente de que podía llegar el agotamiento, más aún cuando se perdieron a jugadores como Paulista o Diakhaby. El equipo era más débil pero el club no escuchó, Peter Lim no lo hizo. Por eso ayer alrededor de 6.000 personas decidieron quedarse fuera de Mestalla y protestar contra la gestión que les ahoga. Los colectivos que llamaron a la protesta, liderados por Libertad VCF, querían una imagen icónica del vaciado como la que lograron ante el Celta en 2022, pero no se produjo.

Muchos no entraron, 36.138 sí, según datos oficial. Es la peor entrada de la temporada porque había menos asistencia, pero no hubo imagen y sí algún enfrentamiento entre quienes estaban fuera y los de dentro. Las pancartas amarillas de Lim go home se vieron dentro y fuera, acompañadas de otras como Os sacaremos de nuestro club.

Mientras, la temporada se cerraba con el equipo estrellándose contra los palos, cometiendo errores y viendo cómo Savio, Dovbyk y Tsygankov, forzando el error de Yarek, colocaban al Valencia en su lugar desde que Meriton llegó hace 10 años: media tabla y muy lejos de Europa.

Los jugadores del Girona celebran el primer gol.

Los jugadores del Girona celebran el primer gol.Manuel BruqueEFE

La peor noticia fue la lesión de José Luis Gayà, que no fue titular y apenas aguantó 13 minutos en el campo antes de que el cuádriceps le volviera a lanzar un aviso. La Eurocopa está en el aire.

Aún queda la visita a Celta, pero Mestalla ya ha podido visualizar cómo puede ser la vida a partir de agosto. Baraja, también.

Otro Haaland vive en Castellón

Otro Haaland vive en Castellón

Un monstruo noruego llamado Sorloth ridiculizó a Militao y Lunin para clavarle cuatro estocadas a un Real Madrid que jamás pudo con la velocidad del Villarreal y con un auténtico prodigio que solito empató el partido cuando los blancos ganaban por uno a cuatro. Increíble . ¡Vaya ridículo de Ancelotti!

Sé que Ancelotti tiene muchos enemigos dentro del club y millones fuera del club que son madridistas. Erre que erre, el reaccionario italiano vol

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El Cádiz dice adiós a Primera y la Liga echa el cierre con la única incógnita del Pichichi

Actualizado Domingo, 19 mayo 2024 - 21:51

LaLiga echó la persiana. Queda una jornada, pero todo lo que podía haber en juego quedó decidido. El Cádiz cae condenado a Segunda División para alivio de Mallorca, Celta y Rayo, el Barça cierra un curso tumultuoso como subcampeón y el Girona se sube al podio con honores desbancando a un Atlético al que se le hizo larga la campaña. El Athletic y la Real Sociedad estarán en la Europa League y el Betis se conformará con la Conference League.

Sin embargo, aún hay un aliciente: la pelea por el Pichichi. El noruego Alexander Sorloth sacudió la estadística con cuatro goles en el duelo ante el Real Madrid y se convierte en el máximo goleador de la competición con 23 goles, 15 de ellos en la segunda vuelta. Un arreón le dio Marcelino el 4 de febrero tras un mal partido y la respuesta ha sido letal. Pero los talones se los pisan Dovbyk con 21 tras marcar en Mestalla, Bellingham con 19 y 18 suma Lewandowski, que goleó al Rayo en Montjuïc.

La pelea entre goleadores fue la salsa de una jornada que miraba a Cádiz. No pudo el equipo de Pellegrino agarrarse a Primera División. Para soñar con la proeza de alargar la vida hasta la última jornada tenía que ganar a Las Palmas y no lo hizo (0-0). A pesar del empuje de Mirandilla, no consiguió revertir una suerte que hace mucho que parecía echada. Lo rozó por un instante en el minuto 37 cuando el jerezano Javi Hernández marcó, pero el VAR lo anuló por fuera de juego. Buscó el gol de todas las maneras posibles, pero pesaron más los nervios ante un equipo no dispuesto a ceder, porque eso suponía coquetear con el infierno. Con un ojo en lo que ocurría en Mallorca, el final se empinó aún más cuando se quedó en inferioridad por la expulsión del central Víctor Chust.

A Son Moix viajaban las miradas. Al Mallorca una victoria ante el Almería les daba la salvación matemática sin tener que sufrir y por eso todo el estadio estalló en el minuto 28 con el gol de Cyle Larin. No duró el éxtasis porque antes del descanso igualó Arribas. Todo se iba a complicar en la segunda, cuando en otro zarpazo del Almería, esta vez un zurdazo desde fuera del área de Langa, les obligó a apretar los dientes para no ir a Getafe con el corazón encogido. Fue en el minuto 83 cuando apareció el salvador Sergi Darder, héroe de la salvación esta semana, para colocar el 2-2 que les aferraba a Primera.

En Granada también sufrió el Celta hasta que en tres minutos, entre el 60 y el 63, Strand Larsen y Bamba, se agarraban a la categoría pese al tanto de Bruno Méndez y el penalti que falló Antonio Puerta en el añadido (1-2). Sin la victoria del Cádiz todo valía.

En la pelea por Europa salió victoriosa la Real Sociedad, que se queda con la Europa League y manda al Betis a la Conference tras derrotarle en el Villamarín con dos goles Brais y Merino al que no respondió porque Abde erró un penalti (0-2).

No pudo llegar a esa pelea el Villarreal pese a la exhibición de Sorloth (4-4). Vapuleados por el Real Madrid en la primera parte, bajo el liderazgo de Arda Güler, su dos goles y los de Joselu y Lucas Vázquez, en la segunda se agarraron al noruego, que destrozó a Militao y a toda la unidad B del Real Madrid para marcar cuatro y encaramarse al liderato de los goleadores. Pero en Europa no jugará. Sí lo hará el Athletic, que se aseguró la quinta plaza venciendo a un desdibujado Sevilla con dos zarpazos de Raúl García y Muniain en su despida del fútbol.

En la cuarta quedará el Atlético, goleado por Osasuna (1-4) en el Metropolitano y con dudas. El tercer escalón del podio se lo ha robado el Girona con merecimiento, que volvió a ganar a un agotado Valencia en Mestalla (1-3). Cómo fue también el duelo para el Barça ante el Rayo, que encarrilló con un gol de Lewandowski y cerró con dos de Pedri en tres minutos (0-3), la mejor noticia para España.

La asombrosa canasta de espaldas sobre la bocina que ha clasificado a España para los Juegos en 3x3

La asombrosa canasta de espaldas sobre la bocina que ha clasificado a España para los Juegos en 3×3

Por primera vez en la historia, España estará en los Juegos Olímpicos en la modalidad de baloncesto 3x3, que se estrenó hace tres años en Tokio. Será en París y será gracias a la selección femenina, que ha logrado su billete este fin de semana en el Preolímpico de Debrecen (Hungría). Lo consiguieron de la forma más increíble posible. Ganando la semifinal a Canadá (19-18) con una 'imposible' canasta sobre la bocina y de espaldas de Gracia Alonso de Armiño.

La jugadora bilbaína, ex del Canoe, del Estudiantes, del Araski y del Zaragoza, entre otros, no perdió la fe a pesar de su propio fallo y de que el reloj apremiaba. Se lanzó a por el rebote ofensivo y, consciente de que la bocina iba a sonar con el final del partido, lanzó de forma acrobática como último recurso. Para sorpresa de las canadienses -que luego lograron su pase ganando a Hungría por el tercer puesto- y alegría total de las españolas, el balón entró.

España, equipo que forman Vega Gimeno, Sandra Ygueravide, Gracia Alonso y Juana Camilión, ha firmado un Preolímpico perfecto, con cinco victorias (Mongolia, Japón, Egipto, Polonia y Canadá) hasta meterse en la final, ya con el billete a París conseguido.

La que no pudo lograr su objetivo fue la selección masculina. En el partido clave de cuartos, el equipo integrado por Javier Beirán, Carlos Martínez, Unai Mendikote y Fallou Niang, fue arrasado por Lituania (21-9).