Fermín y Camello lideran a la España de los antidivos que sí sabe ganar el oro

Fermín y Camello lideran a la España de los antidivos que sí sabe ganar el oro

Esta es la España que sí sabe ganar, frente al anfitrión, frente a la atmósfera o contra las adversidades. Es la España de los antidivos, como lo era Fermín López, autor de dos tantos para remontar en la final, hace unos meses y lo es Sergio Camello, un futbolista comprado por el Rayo al Atlético a precio de saldo, que cerró la final con dos goles en la prórroga como lo hacen los grandes, sutil y mortal. Es la España que conoce bien Santi Denia, aunque no lo hagamos los demás, un entrenador de silencios, pero un entrenador independiente, fuera ante Luis Rubiales, al que no aplaudió en la Asamblea de la vergüenza, o ante quien sea. El título olímpico premia una forma de ser y de hacer que no está de moda, pero, hoy, es de oro.

La victoria del fútbol masculino llega en un clima depresivo para los equipos españoles, a la espera de las mujeres del waterpolo, una selección de época. Las selecciones olímpicas de fútbol, en cambio, son efímeras debido a la normativa, que sólo permite menores de 23 años con tres excepciones, pero la que se impuso a Francia (3-5) en el Parque de los Príncipes se ha ganado que su recuerdo permanezca, como lo hizo la del 92. El oro del fútbol se ha hecho esperar 32 años. Está de vuelta.

Ese oro regresa en un año especial, el mismo en el que España ha conquistado la Eurocopa para lograr un doblete que únicamente consiguió Francia hace 40 años, al ganar en su Eurocopa y en Los Ángeles'84. El primer título lo levantó en el mismo Parque de los Príncipes donde pierde esta final y a costa de España, en cuya portería Arconada tuvo un fallo que marcó injustamente de por vida a un portero colosal. Del mismo modo empezó la final olímpica, cuando Arnau Tenas no pudo despejar un disparo de Millot que acabó por introducir en su portería. Maldito destino.

Seis goles en el torneo

Un gol nada más empezar para inflamar a Francia, desbocada y vertical en su arranque. Es lo que hace porque es lo que tiene, no más. Thierry Henry no pudo contar con Mbappé, el capricho de Emmanuel Macron, pero tampoco con futbolistas en edad de ser olímpicos, como Leny Yoro, fichado por el Manchester United. También a Santi Denia le habría gustado contar con Lamine Yamal, pero los precedentes aconsejaban cautela. El pacto con el Barça y la absoluta de que fuera Fermín quien jugara ambos torneos resultó providencial.

Con dos goles en la final, seis en el torneo, Fermín es el futbolista de los Juegos, aunque el marroquí Rahimi sume dos tantos más. No han sido, además, goles de granero, sino claves, fuera ante Japón, Marruecos o Francia. En el Parque de los Príncipes lo hizo para empatar y adelantar a España con las llegadas al área que lo convierten en un futbolista indescifrable. Se mueve entre las líneas con una intuición natural para caer en el espacio de la muerte. Los compañeros lo buscan como lo hace la pelota. Cuando llega, pega, no titubea. Primero marcó por el centro y después a la caza de la segunda jugada, tras el rechace del portero Restes, siempre al primer toque. Un control puede ser una duda.

Los dos goles llegaron como consecuencia de lo que España necesitaba para cambiar la tendencia del partido: tener la pelota y asociarse. Si jugaba a la carrera y el choque, era peor que Francia, con el gigante Mateta en el área; si jugaba a la pelota, era mejor que el adversario. Lo sabía Henry. Por eso reclamó al público que llenara el estadio y no dejara de animar. Que donde no llegara el equipo lo hiciera la atmósfera. Cumplieron los franceses, pero el público olímpico, más festivo, no es el que acude a los partidos del PSG.

Fermín anota el 1-2 en el Parque de los Príncipes.

Fermín anota el 1-2 en el Parque de los Príncipes.AFP

Si en el primer gol de España fue Baena quien encontró a Fermín en el espacio dejado por los centrales -con mucha dificultad para seguir los movimientos de un jugador que no da referencias- en el segundo la acción fue más coral, síntoma de una España ya dominadora. Cubarsí lanzó a Miranda, cuyo centro fue rematado por Abel Ruiz. Al rechazo llegaba Fermín, mitad halcón, mitad hiena. Llegados en el margen de siete minutos, Francia sintió el efecto y España lo aprovechó para poner más distancia, gracias a una falta muy bien lanzada por el jugador del Villarreal y mal interpretada por el portero galo.

El valor de las canteras

El gol y la asistencia señalan, asimismo, a Baena como uno de los jugadores del torneo. Es, junto con Fermín, el otro de los campeones olímpicos que disputó la Eurocopa. El doblete de ambos sólo tiene un precedente en la historia, y es el del portero francés Albert Rust en 1984. En la absoluta era suplente de Joël Bats. La juventud del fútbol español que ya se proyectó en la Eurocopa, con Lamine Yamal o Nico Williams, continúa en estos Juegos, con el propio Fermín o Cubarsí, oro olímpico a los 17 años y el futbolista más joven en París. Yamal lo fue de la Eurocopa que también conquistó. Ambos torneos dejan un mensaje positivo para las canteras y, en concreto, para la del Barcelona. La crisis no ha podido con ella. También para la del Atlético, donde creció Camello.

Henry movió el banquillo nada más iniciarse la segunda mitad, en la que Francia aceleró en la velocidad y la presión, pero con escasa claridad. Un lanzamiento al palo y dos disparos de Kone permitieron a Arnau Tenas redimirse del error que abría la final, otro jugador de la cantera azulgrana, pero nada pudo hacer ante la falta lanzada por Olise, que acabó en la red sin que nadie la tocara, dada la falta de contundencia de la defensa española.

La celebración española del 1-3, obra de Baena.

La celebración española del 1-3, obra de Baena.AFP

Ya sin Fermín, exhausto, y Baena, los dos mejores españoles del torneo y de la final, sobre el campo, España quiso administrar sus salidas y jugar con su ventaja, el reloj y los nervios de Francia. Estar en tu área es un peligro constante. El ligero contacto de Miranda con Nkambadio acabó en el VAR. Fue un penaltito. Mateta, pese a la presión, no dudó.

La prórroga aparecía como el peor escenario, sin los mejores ya sobre el campo y con Francia rearmada moralmente, en mitad de los temblores del cemento del Parque de los Príncipes. España respondió a los tambores con dos notas de violín de Camello ante el portero, una en cada parte de la prórroga. Las notas de una balada de oro.

El día más "jodido y cruel" para Alexia y para España: "Ayer en el entrenamiento metí todos los penaltis"

El día más “jodido y cruel” para Alexia y para España: “Ayer en el entrenamiento metí todos los penaltis”

España sufrió ante Alemania la primera gran derrota de esta generación acostumbrada a ganarlo todo. Hicieron historia en el último Mundial y vencieron en la Liga de Naciones poniendo al fútbol femenino español en la cima del planeta. Pero en Lyon, en la pelea por el bronce olímpico, sus errores fueron su condena. El error de Cata Coll en el penalti del 0-1 y el error de Alexia Putellas en la pena máxima que podía provocar la prórroga. Era el minuto 96, un momento de máxima tensión, y la doble ganadora del Balón de Oro falló.

"No sé ni qué decirte...", avisaba Putellas, capitana nacional, al periodista de Televisión Española que le entrevistó a pie de campo. "Esto es muy duro", añadía. "Lo siento mucho, porque no hemos conseguido la medalla, lo hemos intentado, hemos tenido la oportunidad de llevar el partido a la prórroga... He fallado... Me ha parado el penalti...", intentaba resumir, emocionada.

Putellas situó el balón en el punto de penalti y estuvo 30 segundos observando la portería alemana. Respiró hondo varias veces y vio cómo Berger le adivinaba la idea. "Creía que se iba a tirar a donde tiré en la primera final de Champions contra ella (en el Barça-Chelsea de 2021), pero no ha sido así", explicó, y recordó las horas previas, los ensayos y los entrenamientos. "Ayer estuvimos entrenando penaltis y los metí todos. Me sabe fatal por todo el mundo, por mis compañeras, por las familias, por toda la gente que estaba ayudándonos. Confiaba en que entraba. El próximo que tenga lo meteré seguro, aunque no cambie nada sobre este. El resultado es el que es", comentó.

En un primer momento, parecía que el penalti lo iba a lanzar Mariona Caldentey, que se acercó al balón, pero era una estrategia. "Hemos hecho eso para despistar a la portera. Cada partido el staff dice quién tira los penaltis, hoy me tocaba. Pero nada. Me revienta, me revienta... Ese penalti tenía que ir dentro, por todos, y no ha entrado. Estamos jodidas", analizaba Alexia, ya en rueda de prensa, media hora después del momento del penalti. "Ha pasado media hora y sigo dándole vueltas".

A su lado, Montse Tomé elogiaba a sus jugadoras a pesar de la "tristeza". "Duele, pero hemos dado la cara. Lo hemos merecido. Hemos tenido ocasiones, la jugada del penalti del 0-1, luego el penalti en el último momento para empatar... Es muy cruel, estas jugadoras hoy merecían más. En semifinales nos faltó intensidad, pero hoy hemos sido la España que queremos ser", analizó la seleccionadora. "Tengo aquí a Alexia, que tiene dolor, que lo va a sentir y lo vamos a sentir, pero ha dado la cara", finalizó.

Una de las ocasiones más claras del tramo final, sin tener en cuenta el penalti, la tuvo Jenni Hermoso, cuyo cabezazo salió demasiado centrado. "Hemos tenido cerca la medalla, pero hoy el fútbol y la suerte no estaba de nuestra cara. Te vas a casa sin nada y a seguir. No hemos tenido la suerte de cara en ese penalti", declaró la delantera, que quiso valorar de forma positiva el cuarto puesto.

"Cuando acostumbras a la gente a algo bueno y vienen derrotas parece que todo es una mierda, pero ni cuando ganas eres tan bueno ni cuando pierdes eres tan malo. No tenemos que mirar nada más. El fútbol es así", finalizó Hermoso.

Balonmano: España se estrella contra el muro de siempre en los Juegos y jugará por el bronce

Actualizado Viernes, 9 agosto 2024 - 18:36

Siempre en las semifinales, una pesadilla: siempre que España roza la gloria en los Juegos pierde antes de la final. Ocurrió en Atlanta 1996, en Sidney 2000, en Pekín 2008, en Tokio 2020 y este viernes en París 2024. Esta vez fue Alemania (25-24) la culpable, una selección que tenía las virtudes y los defectos que mejor le encajaban a España. Con la épica como rutina, la selección que dirige Jordi Ribera estuvo a punto de volver a remontar, de volver a sobrevivir, de resurgir como venía haciendo durante todo el torneo, pero no pudo ser. En los últimos ataques desaprovechó sus oportunidades y se estrelló contra su muro histórico.

Justo al acabar el encuentro lloraban los más jóvenes, quienes nunca habían vivido tan desagradable experiencia, mientras los alemanes se abrazaban a su portero, Andreas Wolff, héroe absoluto. Si España vivió del trabajo colectivo, del sudor en defensa y de los contraataques, Alemania vivió de su guardameta. En trance desde el primer minuto hasta el último -hizo 22 paradas de 45 lanzamientos-, Wolff frenó los últimos cuatro lanzamientos de la selección para desesperación de todos, especialmente del pivote Javi Rodríguez. Él era uno de los afectados: se sentía culpable. Él era uno de los más afectados: se veía en la final.

Porque España la tuvo en la mano. Después de todo el partido por detrás en el marcador, se presentó en el tramo decisivo con ventaja (23-24, min. 56) y no la supo aprovechar. Hasta dos veces Rodríguez se estrelló contra Wolff entonces y los lanzadores alemanes no perdonaron. Un gol de Juri Knorr a falta de dos minutos desequilibró el duelo y ya no hubo más. La selección se jugará el bronce, el quinto de su historia, contra el perdedor del duelo entre Dinamarca y Eslovenia. En principio los daneses son muy favoritos, pero no se puede descartar la sorpresa.

En todo caso, el trabajo del equipo de Ribera será rehacerse, como viene haciendo todos los Juegos. De la fase de grupos salieron con una remontada ante Croacia, de los cuartos se salvaron con otra ante Egipto y este viernes contra Alemania iban por el mismo camino. Hasta dos veces la selección estuvo muy por debajo (10-6 en el minuto 18 y 19-16 en el minuto 42) y hasta dos veces se rehízo a base de esfuerzo atrás. El conjunto germano lo fiaba todo a sus lanzadores, especialmente en la segunda parte a Renars Uscins, el hombre que eliminó a Francia, y contra ellos había que poner el pecho, todo el cuerpo, el alma. Lo hicieron mientras Ian Tarrafeta y Agustín Casado peleaban también delante, pero todo se truncó al final.

Fútbol femenino: Alexia Putellas falla un penalti en el 96 y la España de los errores se despide de París sin medalla

Fútbol femenino: Alexia Putellas falla un penalti en el 96 y la España de los errores se despide de París sin medalla

España, esa España campeona del mundo el verano pasado, esa España que parecía tener segura una medalla antes de empezar el fútbol femenino de los Juegos Olímpicos, fue en París la España de los errores. Los de semifinales, concretados en las lágrimas de Cata Coll, y los de la lucha por el bronce, con la portera provocando un penalti 'tonto' al calcular mal en una salida y con Alexia Putellas, doble ganadora del Balón de Oro, errando una pena máxima en el minuto 96 para forzar la prórroga. El gol de Gwinn condenó a las de Tomé. No hay medallas para esta generación, que sufre su primera gran derrota tras la conquista del Mundial y de la Liga de Naciones.

En la primera parte España dominó, reaccionando con fútbol y talento a los baches del torneo olímpico. Las de Montse Tomé, aparentemente cansadas durante los cruces y lejos de la chispa mostrada en el último Mundial, se levantaron del palo de las semifinales y fueron superiores a Alemania en los primeros 45 minutos.

La seleccionadora fue simple en su decisión: las mejores, dentro. Formó su centro del campo con Abelleira, Aitana, Alexia y Hermoso y situó en punta a la veloz Salma Paralluelo. Y España tuvo sus opciones, con las germanas encerradas atrás y viviendo única y exclusivamente de la rapidez de su extremo Buhl, la más peligrosa.

En el 20, Abelleira intentó sorprender a Berger con una falta desde lejos, pero se encontró con el larguero alemán. Las campeonas del mundo tuvieron la paciencia necesaria para aspirar a derribar el muro rival. Movieron el balón de un lado a otro, buscaron paredes entre líneas y se pudieron ir al intermedio por delante si la suerte hubiera estado de su lado. Pero Francia no es territorio amigo. Allí donde se ilusionaron en el Mundial de 2019, tampoco encontraron luz en los Juegos.

Las imprecisiones de Salma en los últimos metros impidieron varias ocasiones claras, y en el 43 Aitana estrelló en el larguero un buen disparo desde la frontal. Hermoso, en el rechace, disparó contra la defensa. Se desesperaba Tomé, que tenía algunas balas en la recámara: Carmona, Guijarro... El camino del bronce parecía dibujar la bandera de España, pero el fútbol es duro. Contundente en su castigo.

El paso por vestuarios encerró todavía más a Alemania, incapaz de enlazar siquiera un contraataque, y decantó el juego hacia la portería de Berger. Salma, de nuevo, no supo aprovechar varios acercamientos de peligro.

Con el paso de los minutos el partido se rompió por pura fatiga, España comenzó a fallar en salida y Alemania encontró huecos al espacio. Minge rozó el palo, Gwinn cabeceó alto, Salma disparó desde lejos al centro... Parecía que el gol se acercaba.

Y llegó el error. Y el castigo.

En el minuto 62, Gwinn arrancó hacia el área para llegar a un balón largo de una de sus compañeras. Fue casi un despeje, una pelota alta que parecía fácil para Cata Coll, que salió a detenerla. Pero la portera del Barcelona dudó en sus últimos pasos, la alemana se adelantó y cabeceó antes que ella y la guardameta, con las manos encogidas, la arrolló en el camino. Error y penalti. Otro fallo para una Coll que ya no estuvo fina en las semifinales.

Desde los once metros, Gwinn adelantó a una Alemania inferior pero sólida en defensa. No cometió errores. Sí los hizo España.

El tanto noqueó a las de Tomé, que se pudieron ver 0-2 abajo si Cata Coll no hubiera salvado el mano a mano con Schuller. Ahí estuvo gigante la portera.

La reacción

España reaccionó como la campeona del mundo que es y asedió la meta germana durante los últimos quince minutos. Hermoso tuvo un cabezazo a un metro de Berger que la guardameta salvó con una mano milagrosa, Salma intentó varios disparos sin éxito, Aitana no acertó a rematar con la zurda ante una rival... Y cuando la pelea por el bronce moría, Lucía García llegó antes que Minge a un balón y la alemana cometió penalti. Era el minuto 96, la salvación de España justo en la orilla para provocar la prórroga.

Y ahí, en el momento de máxima responsabilidad, asumió galones Alexia Putellas, dos veces ganadora del Balón de Oro. Respiró hondo, disparó y se encontró con un destinoamargo. Berger voló hacia su lado izquierdo y le entregó el bronce a su país, dejando a España sin una medalla que el país daba por segura.

La campeona del mundo, histórica campeona del mundo, se va de París sin nada en el bolsillo tras un torneo irregular. La medalla olímpica tendrá que esperar para ellas.

Agonía y esperanza de Moha Attaoui, en la final del 800: “Por las tardes tengo una energía…”

Actualizado Viernes, 9 agosto 2024 - 16:36

Mohamed Attaoui, a sus 22 años, ya está donde quería. Aunque para conseguirlo tuviera que estirar el cuello y apurar en la línea de meta del Stade de France esta viernes durante la semifinal. Disputará la final olímpica del 800 (hoy, 19:05) -dicen que la más difícil e igualada del programa-, con "un nivel increíble", el chico de Torrelavega que asombra con su progresión: salta escalones de dos en dos.

Para saber más

Para saber más

También en el Europeo de Roma, hace mes y medio, alcanzar el desenlace de la prueba le supuso un suplicio. Entonces fue en la primera eliminatoria, donde, admitió, «peor no se puede correr». Acabó al límite y vomitando. Y cambió de estrategia de acuerdo con su entrenador en el AOC Athletic de St. Moritz, Thomas Dressigacker. Esperar atrás y confiar en su acelerón en los últimos 200 metros. En la final sólo el francés Gabriel Tual pudo con él. Una medalla de plata que era un aviso, corroborado después en la Diamond League de Mónaco con el 1:42.04, récord de España y novena mejor marca mundial de la historia. Un aval para París.

Imagen de la semifinal del 800, con Attaoui cuarto.

Imagen de la semifinal del 800, con Attaoui cuarto.JEWEL SAMADAFP

Hoy puede pasar de todo. Su cambio de ritmo es temido. Y, una vez fuera la presión clasificatoria, Moha puede desplegar su talento innato sin importar ya tanto esa táctica de carrera que aún debe pulir. Es la segunda vez en la historia olímpica -tras Adrián Ben, eliminado en París el jueves en la repesca, en Tokio 2020- que un español disputa la final olímpica del 800.

«Sabía que las dos series anteriores habían sido bastante lentas y que ser cuarto me metía en la final porque en la nuestra con Wanyonyi y Burgin se iba a correr. Quería clasificarme por puesto», confesaba en zona mixta el cántabro nacido en Marruecos: «He sufrido bastante, pero el objetivo está conseguido».

Moha es consciente de que es en la táctica donde se encuentra su dilema. Y también avisa de que por las mañanas responde peor su rendimiento. "Me levanto a las 6 de la mañana para rodar. Me sigue costando, por las tardes me encuentro con una energía..,", contaba en Corredor. «De nuevo he corrido muy mal. En el toque de campana he podido adelantar unas plazas por el interior, aunque luego me he encontrado encerrado. Podía haberme abierto y haber atacado a falta de 300 metros, pero los rivales eran muy duros y me arriesgaba a que en los últimos 50 metros me pasaran varios como aviones. En el último 100 pensaba que iban a pinchar y podría meterme bien, pero no veía hueco y tuve que bracear y bracear para meter la cabeza y ganarle la plaza a Crestan». La final es una moneda al aire, con Sejdati, Wanyonyi y Tual como favoritos a priori. Sólo ellos tienen mejor marca personal que el talento español.

El Barça hace oficial el fichaje de Dani Olmo por seis temporadas: "Estoy muy contento de volver a casa"

El Barça hace oficial el fichaje de Dani Olmo por seis temporadas: “Estoy muy contento de volver a casa”

Actualizado Viernes, 9 agosto 2024 - 16:07

Ya es oficial: Dani Olmo ya es nuevo jugador del Barça. El futbolista, una de las figuras clave de la selección española que se proclamó campeona de la última edición de la Eurocopa y formado en La Masia, ha firmado un contrato por seis temporadas y tendrá una cláusula de rescisión de 500 millones de euros, según ha oficializado la entidad que preside Joan Laporta. El delantero, que se incorporó a las categorías inferiores del club azulgrana en 2007 procedente de la cantera del Espanyol, optó por una apuesta arriesgada en verano de 2014: fichar por el Dinamo de Zagreb para abrirse camino en el fútbol profesional.

Durante su etapa en Croacia, logró un total de nueve títulos (cinco ligas, tres Copas y una Supercopa croatas) e, incluso, fue elegido mejor jugador de la competición liguera en dos ocasiones. En el mercado de invierno de 2020, el Leipzig, el que ha sido su último club hasta su regreso a la disciplina azulgrana, decidió apostar por hacerse con sus servicios en principio hasta el 30 de junio de 2024, si bien acabó por ampliar su compromiso con el futbolista en verano del año pasado hasta 2027. Desde sus filas, el delantero consiguió sumar tres títulos más a su palmarés: dos Copas y una Supercopa alemanas. Aunque el Barça no ha facilitado datos oficiales acerca de su traspaso, desde el entorno barcelonista se señala que el coste del jugador sería de unos 55 millones de euros fijos, a los que se le sumarían hasta siete millones más si se cumplen una serie de variables.

Para saber más

La operación, a pesar de que no se ha hecho oficial hasta este mismo viernes, llevaba cocinándose a fuego aparentemente lento desde hace ya algunos días. El propio Laporta, en la presentación oficial de Hansi Flick como nuevo entrenador azulgrana, ya deslizó que el club estaba en disposición de afrontar el fichaje tanto del propio Dani Olmo como de un Nico Williams cuya reincorporación a las filas del Athletic parece haber enfriado la operación, por mucho que desde la entidad barcelonista se resistan a darlo por perdido. El ya a todas luces ex jugador del Leipzig incluso pasó la pertinente revisión médica el paso miércoles, un trámite que, normalmente, suele llevarse a cabo una vez se ha confirmado un fichaje. Y, en la misma mañana de este viernes, horas antes del anuncio del Barça, se despidió de la que ha sido su afición en las últimas temporadas con un mensaje en sus redes sociales, publicado tanto en inglés como en alemán.

«Estoy muy feliz, es un sueño hecho realidad. Estoy muy contento de volver a casa, con la familia, con compañeros de selección... Estoy con muchas ganas de empezar todo», ha apuntado el propio jugador en declaraciones a los medios oficiales del Barça. «Han sido negociaciones intensas, pero es normal. Se ha hecho todo muy rápido con el Leipzig y estoy muy agradecido también a ellos. Ahora empieza una nueva etapa y vamos a por todas», ha recalcado un Dani Olmo que, cómo no, asegura ver cumplida una muy deseada ilusión. «Volver era mi sueño, pero también hay que destacar el empeño del Barça para traerme, hay que valorarlo. Estoy orgulloso de que ellos me quieran y de estar aquí. Ya he jugado ya con muchos futbolistas del Barça y tengo ganas de ver también a otros, como Frenkie o Lewandowski, que tienen mucha calidad. Estoy preparado y con muchas ganas de aportar y de ganar», ha sentenciado.

El abanderado Marcus Cooper se queda a nueve centésimas del doblete en el piragüismo: “Joder, hemos estado cerca”

Actualizado Viernes, 9 agosto 2024 - 14:52

En mitad del canal de Vaires-sur-Marne, un montón de hombres fortísimos sobre sus kayaks, nerviosos, casi temblando mirando a la pantalla. "¿Bronce, Marcus?¿Bronce?", preguntaba el joven AdriándelRío y MarcusCooper, su compañero, el abanderado español en estos Juegos de París, evitaba la respuesta: "No sé, no sé, Adri". El día anterior la foto finish había otorgado el bronce al C2-500 de JoanAntoniMoreno y DiegoDomínguez pero esta vez no pudo ser.

Cooper y Del Río acabaron cuartos en el K2-500 a sólo nueve centésimas del bronce, de la pareja australiana formada por Jean VanderWesthuyzen y TomGreen, e incluso a sólo 23 centésimas de la plata, del dúo húngaro formado por BenceNadas y SandorTotka, los vigentes plusmarquistas del mundo. Cooper estuvo muy cerca de completar un doblete de medallas, pero se le escapó al final por un suspiro.

"Joder, hemos estado cerca. Da la sensación de que, cuanto más cerca estás, más te duele, pero no es así. No es dolor lo que sentimos. Hemos competido muy bien, hemos seguido nuestra estrategia y hemos acabado cuartos, ya está. Nuestra idea era mantener nuestro ritmo, muy acoplados y luego ir superando a rivales a los que les afectara más el viento. Ha sido así, pero nos hemos quedado cerca al final", analizaba Cooper, con sus tres medallas olímpicas: el oro de los Juegos de Río, la plata de los Juegos de Tokio y el bronce conseguido este jueves en el K4-500.

"Al acabar Adrián me preguntaba y yo ya me temía que habíamos sido cuartos. Pero bueno hasta que no vimos la pantalla no podíamos estar seguros. A veces en esas últimas palada, esos últimos metros, te metes, te metes, pipipipí, y acabas con la medalla", añadía el piragüista de 29 años, que en esta cita olímpica había cambiado su papel.

Maestro y alumno

Cooper, que fue alumno de SaúlCraviotto, todavía compañero suyo en el K4-500, ahora es maestro de un Del Río que a sus 21 años también apunta a la gloria. Madrileño, formado en el Club de Piragüismo de Aranjuez, siempre estuvo entre los mejores juniors y juveniles, aunque hace no tanto dejó el piragüismo. En 2020, harto de que los resultados no salieran, abandonó el equipo junior y sus concentraciones para volver a su casa y empezar sus estudios de Psicología.

Del kayak no se puede vivir, sólo hacen muy pocos. Pero llegó la pandemia, se suspendieron las clases, y empezó a anhelar dar paladas. Después de pensarlo mucho volvió. Y en un par de años estaba compartiendo equipo con Cooper en el Centro de Alto Rendimiento de Trasona, en Asturias, y colgándose un bronce junto a él en el Mundial de Duisburgo 2023. En estos Juegos de Río se imaginaban juntos en el podio, pero al final, pese a la remontada, no pudo ser por nueve centésimas.

Detenido el luchador egipcio Mohamed Elsayed por agredir sexualmente a una mujer en un bar de París

Detenido el luchador egipcio Mohamed Elsayed por agredir sexualmente a una mujer en un bar de París

Actualizado Viernes, 9 agosto 2024 - 12:49

El luchador de la delegación olímpica de Egipto, Mohamed Elsayed, ha sido detenido por agredir sexualmente a una mujer tras ser eliminado de los Juegos Olímpicos de París.

Según la Fiscalía de la capital francesa, el deportista, que fue medalla de bronce de lucha grecorromana en Tokyo 2021, fue detenido a la salida de un bar de la capital francesa a las cinco de la mañana, acusado de "ponerle una mano en las nalgas de una cliente". Además, revela Le Parisien, el arresto se produjo cuando Elsayed estaba "completamente borracho".

Esta no es la primera agresión sexual que se ha producido en los Juegos Olímpicos de París, ya que, padre de la croata, Barbara Matic, campeona olímpica de judo en la categoría de menos de 70 kilos, fue arrestado por dar un beso no consentido a una voluntaria justo después de que su hija lograse una victoria, aunque finalmente ese asunto ha sido archivado por la Justicia.

Además, otros atletas participantes en la cita olímpica, como Thomas Craig, del equipo australiano de Hockey Hierba, también han sido detenidos, en este caso, por comprar cocaína en un barrio de París.

¿Pudo el Covid llevar a la derrota a Noah Lyles en los 200? ¿Debió ser ocultado su positivo a los rivales?

Actualizado Viernes, 9 agosto 2024 - 10:07

Cuando Noah Lyles cayó al tartán de Saint Denis, exhausto tras perder el 200, un rumor en forma de pregunta se extendió por el estadio. ¿Tenía Covid? La delegación de Estados Unidos, inicialmente, no lo confirmaba. Por la noche, el propio atleta dijo en su perfil de Instagram que no disputaría el relevo de 4x100. "Pienso que esto será el fin de mi participación de los Juegos de París".

Para saber más

"Me sentí disminuido", señaló, antes, en la zona mixta de Saint Denis, hecho que contrastaba con la forma en la que entró en la pista al ser anunciado por la megafonía. Saltó, gritó, pateó el número sobre los tacos de los que debía salir, en el centro de las calles. No daba la impresión de ser un atleta enfermo. En meta, acabó tercero, en 19.70, una gran marca, aunque lejos del oro, ganado por Letsile Tebogo, de Botswana, con 19.46. Lyles había corrido esta temporada en 19.31, su mejor marca de siempre, en los 'trials' estadounidenses.

El campeón del 200 ya había derrotado a Lyles en las semifinales, hecho que provocó las miradas del estadounidense. Entonces, nada se supo de su presunta disminución física por Covid u otra razón. Finalmente, en la noche del jueves al viernes la Federación de Atletismo de Estados Unidos afirmó que el positivo de Lyles se produjo el martes, 6 de agosto, día de las mencionadas semifinales. "Se pusieron en marcha todos los protocolos para dar seguridad a su salud, el bienestar de nuestro equipo y la seguridad de demás competidores", dice el comunicado del organismo.

Mascarilla en zonas comunes

Los protocolos permiten competir a deportistas con Covid, dado que la prueba, además, no implica contacto, pero es necesario usar mascarilla en las zonas comunes, como la cámara de llamadas, donde los atletas esperan todos juntos para saltar a la pista, o los transportes comunes. La Federación, sin embargo, afirma que respetó su voluntad de competir, al tiempo que insiste en que respeta todos los protocolos.

Lyles regresa a Estados Unidos, pues, como el campeón de 100, pero sin haber podido cumplir su objetivo de alcanzar tres oros. Llegó a insinuar la posibilidad también de correr el relevo de 4x400 y sumar cuatro. "En estos Juegos no he podio cumplir todos mis deseos pero los llevaré siempre en mi corazón", dijo en su Instagram para despedirse.

Djokovic renuncia a los 200.000 euros que Serbia le entrega como premio por ganar el oro en París

Djokovic renuncia a los 200.000 euros que Serbia le entrega como premio por ganar el oro en París

Actualizado Viernes, 9 agosto 2024 - 09:58

Novak Djokovic ha decidido renunciar al premio de 200.000 euros que el Gobierno de Serbia entrega a sus deportistas que logran alzarse con la medalla de oro en los Juegos Olímpicos.

Así, el tenista más laureado de la historia, ha decidido donar esa cuantía a organizaciones benéficas de su país, para que lo destinen en el desarrollo de servicios sociales.

Durante los Juegos Olímpicos, el serbio, en su camino hacia el Golden Slam, mostró un nivel excepcional, a la altura del más alto de su carrera y avanzó en todas las rondas sin perder ni un solo set. Tendencia que repitió en su enfrentamiento contra Carlos Alcaraz en la final del torneo, donde, pese a que el murciano plantó cara, logró hacerse con la victoria en dos sets que se decidieron en el tie break. "Todo lo que sentí en ese momento cuando gané superó todo lo que pensé o esperé que sucedería. Este es, sin lugar a dudas, el mayor logro de mi carrera", expresó tras la final.

La donación del premio es uno más de los numerosos gestos filantrópicos que Djokovic ha demostrado durante su carrera. Y es que, junto a su esposa Jelena, 'Nole' dirige 'The Novak Djokovic Foundation', una organización sin ánimo de lucro a través de la que ha ayudado a más de 54.800 niños y ha financiado proyectos sociales como la construcción de jardines de infancia en comunidades desfavorecidas.