La celebración del Athletic por su conquista de la Copa del Rey en el estadio de La Cartuja dejó en la noche del martes la imagen de Iker Muniain junto a cientos de personas festejando el título en las calles de Bilbao.
Una fiesta que, según informa el diario El Correo y ha confirmado Efe, terminó con cuatro jugadores del conjunto bilbaíno expedientados por “una concentración no autorizada“, lo que conllevaría “sanciones administrativas” por incumplir “la Ley Orgánica de Protección de Seguridad Ciudadana“.
La naturalidad con la que fue convocada y la amenización por parte de la ‘txaranga’, a la que pertenece Asier Villalibre, acabó congregando a un amplio número de aficionados que también querían festejar el título de su equipo.
Según las decenas de vídeos publicados en redes sociales, el capitán, subido a hombros de un amigo suyo, fue el encargado de llevar la voz cantante animando a los allí presentes a cantar: “Este es el famoso Athletic, Athletic Club, y estos son los campeones Aupa Athletic txapeldun”.
Muniain durante la celebración en BilbaoCopa 90Twitter
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De hecho, el propio capitán bilbaíno se hizo eco de la fiesta a través de sus redes sociales: “Esta tarde hemos ido a calentar motores para la gabarra de modo espontáneo y ha sido increíble vivirlo con todos vosotros. Una gozada la respuesta de la gente, su cariño, su trato, su respeto y hasta su colaboración. Onenoak zarete (sois los mejores). Aupa Athletic”
También el propio club quiso compartir imágenes de la celebración, de la que destaca “la espontaneidad“, y “querer celebrarlo como uno más“. En el vídeo, aparece Munain arengando a los aficionados y explicando que después de una final de “mucho sufrimiento”, “mucha presión” para todo el mundo y tras el tiempo que había pasado desde el último título, los jugadores querían estar allí con la gente.
Al Barça le bastó con un pase genial de Pedri y un no menos genial remate de Lamine Yamal para llevarse por la mínima una victoria tremendamente trabajada de San Mamés. [0-1: Narración y estadísticas]
En un partido ante un Athletic que buscó con ahínco la portería de Joan García, el equipo que dirige Hansi Flick logró hacerse con una victoria que se antojaba absolutamente imprescindible tras el triunfo conseguido por el Real Madrid en Balaídos. A la postre, el hecho de que ambos contendientes se hubieran jugado casi hasta el final sus opciones de meterse en la final de la Copa pasó algo de factura, más a los visitantes que a un conjunto local que quería resarcirse de su eliminación ante la Real Sociedad con una grada absolutamente entregada a la causa. El esfuerzo de los de Valverde, titánico incluso, acabó por quedarse sin premio. En gran parte, también, gracias al buen hacer bajo los palos de un Joan García que se las arregló de nuevo para mantener su portería imbatida.
Y eso que el ritmo que firmaron ambos conjuntos en los primeros 45 minutos fue realmente alto. Incluso, inusitadamente ato. Prácticamente, como si unos y otros no hubieran jugado realmente dos intensos partidos de vuelta de las semifinales de la Copa del Rey en los que buscaron con ahínco darle la vuelta a un destino aparentemente prefijado en la ida. A consecuencia del esfuerzo frente al Atlético, por parte azulgrana no estuvieron de inicio en el césped ni Pedri ni Raphinha. Dos ausencias que se unieron a las ya sabidas de Balde y Koundé, ambos lesionados en ese choque. El Athletic, eso sí, amenazó primero y, de hecho, tuvo una ocasión inmejorable para poner el 1-0 en un mano a mano entre Selton y Joan García perfectamente resuelto por el arquero barcelonista. En el otro extremo del campo, mientras, fue un remate de tacón de Ferran, tras la salida de un córner en el añadido, que se perdió muy cerca del poste derecho de la portería de un Unai Simón siempre atento para interceptar posibles acciones peligrosas de los visitantes.
Visto lo visto, Flick decidió apostar por Pedri nada más volver del descanso. Y lo cierto es que la entrada del canario vino acompañada por una madrugadora acción peligrosa en ataque que el Athletic acertó a desbaratar. Los locales, envalentonados por su resistencia, y con su público protestando una posible expulsión de Cubarsí por falta sobre Iñaki Williams que ni Munuera Montero ni el VAR consideraron como tal, tuvieron otra gran oportunidad de mover el marcador en un remate de Sancet, también novedad en la reanudación, perfectamente abortado por Joan García. Pero, cuando los azulgrana parecían estar más necesitados de claridad, apareció la clarividencia en el pase del canario y la calidad en la definición de Lamine Yamal para romper el empate y poner el 0-1 en el marcador. El joven crack barcelonista, quien no parecía hasta entonces estar demasiado a sus anchas sobre el césped, puso el balón prácticamente en la escuadra.
Y Berenger la ajustó al palo y San Mamés sonrió desde el cielo. Y Arteta le hizo tres al Brighton para ponerse líder de la Premier mientras Xabi Alonso se aleja cada vez más del Bayern para acercar cada vez más la Bundesliga al Leverkusen. Y la Real apretó al PSG hasta que Mbappé demostró porqué es el mejor jugador del mundo. Y Mendilibar remontó un 4-0 en Conference League con un 6-1 para que sus hinchas griegos le recibieran de madrugada con el Porrompompero.
Y todo eso le ocurre a una gente de una tierra de apenas 7.000 kilómetros cuadrados y poco más de dos millones de habitantes. El fútbol vasco está de moda y el Athletic de Bilbao, tras 40 años y cinco finales perdidas este siglo, lo ha puesto en órbita frente al equipo del 'Vasco' Aguirre.
"Lo que marca la impronta del fútbol vasco es su competitividad". Es Xabier Fernández Monje, responsable de Comunicación en In- Komunikazioa y ex jefe de prensa del Athletic Club quien lo afirma. Fernández Monje, además, tiene varios libros relacionados con la historia del fútbol vasco y, especialmente, del conjunto bilbaíno. El equipo que, junto con la Real Sociedad, son los máximos exponentes de la región.
Aitor Ocio, ex futbolista del Athletic Club coincide con Fernández Monje en que el fútbol vasco, históricamente, siempre ha sido "una referencia". "Es un territorio donde es un elemento muy importante", cuenta el que fuera zaguero del germen del equipo actual, del que aún sobreviven Iker Muniain y Óscar de Marcos.
El Athletic, a su llegada a Bilbao.Juan FlorEFE/Athletic
Lógicamente, el fútbol vasco ha pasado por épocas más laureadas como los primeros años 30 del Athletic Club o los principios de los 80 donde los leones y la Real Sociedad se repartieron varias ligas entre ellos. "A veces es cuestión de rachas", afirma Ocio respecto a aquellas victorias en la competición nacional que, en el caso del conjunto bilbaíno, se han repartido más en el tiempo en el caso de la Copa del Rey.
Sin embargo, además de la buena situación de los clubes de la región, en esta época coincide también la calidad de sus futbolistas y el nivel que están mostrando sus técnicos. "En los jugadores hay un gen de competitividad muy alto que se extiende hasta los entrenadores", cuenta Fernández Monje y destaca la capacidad de trabajo de los mismos y la discreción frente al escándalo o los focos de otros.
Xabi Alonso es, a día de hoy, el técnico que acapara todos los focos puesto que está a punto de arrebatarle la primera Bundesliga al Bayern en los últimos 11 años. "Su padre es entrenador y fue un jugador que su posición en el campo le hacía saber leer los partidos. Ese talento le ha ayudado, además de la vocación que tenía", ensalza Aitor Ocio al tolosarra que podría dar al Bayer Leverkusen la primera liga de su historia.
Mendilibar, tras ganar la Europa League.AFP
En la Premier, además de que Mikel Arteta se encuentre peleando con su Arsenal por el título por segundo año consecutivo, Unai Emery ha conseguido meter al Aston Villa en puestos Champions. Mientras, Mendilibar sigue agrandando su leyenda en Grecia tras despedirse del Sevilla con una salvación y la séptima Europa League. "Cuando un técnico ha sido futbolista ayuda a gestionar un equipo porque entiende cómo se sienten y les permite empatizar", destaca Ocio.
Eso le pasa a Ernesto Valverde y a Imanol Alguacil que tienen que gestionar grandes generaciones de futbolistas, muchos de ellos internacionales. Ambos con filosofías muy sui generis en el fútbol globalizado actual. "Los equipos vascos han sabido leer bien el futuro del fútbol", explica Xabier Fernández Monje y destaca el trabajo que se está llevando a cabo en Lezama y Zubieta, los principales exponentes del fútbol base de la región. "Puede ser que se cuide más la cantera que en otras partes", añade Ocio.
Valor
Zubimendi, Nico Williams, Mikel Merino y Oyarzábal están entre los jugadores más valiosos de LaLiga según Transfermarkt con un precio de mercado de 50 millones cada uno. Españoles sólo les superan Gabi, Pedri y Lamine Yamal. "Muchas veces es confianza, pero también es importante tener paciencia", destaca Fernández Monje.
Clubes, entrenadores y jugadores todos de la mano para situar al fútbol vasco en una posición privilegiada en el fútbol actual. En un momento, por cierto, donde el deporte se está recuperando del golpe de la pandemia, algo que ha agudizado aún más la distancia económica entre grandes y pequeños, pero que parece que en Euskadi han conseguido evitar ese golpe gracias a su filosofía y su resiliencia. "Los equipos, no solo los vascos, si quieren cuadrar las cuentas se ven forzados a mirar a la gente de casa. Los vascos tienen más facilidades porque lo han hecho más veces·, apunta Monje.
De momento, equipos, jugadores y entrenadores vascos ya han inaugurado el palmarés este año con una Copa del Rey con deudas históricas, Xabi Alonso aspira a tres títulos más con su Bayer Leverkusen y Arteta y Mendilibar a uno cada uno.
Un gol de Asier Villalibre en el minuto 96 niveló el partido entre Athletic y Osasuna en San Mamés, un encuentro que, a pesar de ese empate al final, deja casi imposible el cuarto puesto, que da acceso a la Champions, para el equipo bilbaíno. Se adelantaron los visitantes con dos tantos al final de la primera parte y el inicio de la segunda de Raúl García de Haro y Rubén García, y empató el Athletic gracias a Iñaki Williams, cumplida a la hora, y Villalibre, que aún tuvo opción de sellar la victoria en la penúltima jugada. [Narración y estadísticas (2-2)]
Con Ernesto Valverde y Jagoba Arrasate sustituidos por sus ayudantes Jon Aspiazu y Bittor Alkiza por las tarjetas rojas vistas en la jornada anterior, el partido comenzó con mucho ritmo y dominio inicial de Osasuna. Aún en los frenéticos primeros minutos, Iñaki Williams abrió el marcador tras una cabalgada por la izquierda, tras recibir de Yuri Berchiche, que inició en fuera de juego, según estableció el VAR. Que lo invalidó.
También se invalidaron desde la sala VOR otros dos tantos antes del descanso. Uno, claro en fuera de juego, de Raúl para Osasuna y otro, también por fuera de juego pero más ajustado, de Iker Muniain en el área pequeña a pase de un Berenguer, que inició su carrera al pase previo de Nico también en situación antirreglamentaria. Cuando todavía celebraba San Mamés el tanto de su capitán, invalidado bastante después de producirse, Raúl ponía esa vez sí el 0-1 desviando el borde del área pequeña un centro fuerte de Mojica.
100 goles para Iñaki
Esa mínima ventaja se transformó en amplia nada más comenzar la segunda mitad, cuando Rubén García resolvió perfecto ante Unai Simón tras aprovechar una indecisión de Ander Herrera y Óscar de Marcos. Rubén se sacó así la espina de la ocasión fallada en la primera parte.
Tocó a rebato el Athletic y Williams, con su gol 100 de rojiblanco, acortó distancias de violento disparo la escuadra derecha de Sergio Herrera. Había sido el otro Herrera, Ander, el que había recuperado el balón en un error en la salida de balón de Mojica.
Antes de que la noche se eternizase con cambios masivos que no acababan de llevarse a cabo, el Athletic pudo empatar en un pase largo de Yuri a Unai Gómez. El zurdo controló bien de primeras, pero luego le dio en la otra pierna y ya se le adelantó Herrera. Y también pudo hacerlo en un centro de Prados que De Marcos, solo en el punto de penalti, voleó alto con todo a su favor.
A punto del 3-2
Todavía tuvo más ocasiones el Athletic en el descuento, todas de Villalibre. La primera, un buen cabezazo en el segundo palo a centro de Williams, cogió a Herrera bien colocado y atento; en la segunda aprovechó un error en el blocaje del meta; y en la tercera no logró el 3-2 porque su remate le salió muy peinado.
Fue un choque muy movido y con muchas llegadas peligrosas en el que se mostró más acertado el conjunto visitante, que se resarce con este resultado de un final de temporada un tanto anodino, y más insistente el local. Aun salvando un punto sobre la hora, el Athletic se mantiene quinto en la tabla a cinco puntos de un Atlético que recibe al Celta con solo tres jornadas más por disputarse.