Sin gol y sin Julián, no hay top'8: "La contundencia no es sólo de los delanteros, es para todos"

Sin gol y sin Julián, no hay top’8: “La contundencia no es sólo de los delanteros, es para todos”

Venía el balón rodando a la media hora de encuentro hacia las botas de Julián. Sin oposición, manso, como si estuviera en un entrenamiento y no ante 50.000 personas en el infierno turco del Ali Sami Yen. El Julián del año pasado hubiera embocado ese cuero o, al menos, obligado a Cakir a realizar una estirada. El de este año mandó el balón a la grada.

Ante su desconsuelo, el Cholo le aplaudió a rabiar y le animó a seguir. El argentino retrasó su posición y comenzó a aparecer más en la construcción que en el remate. De hecho, ya había fallado otro en el primer minuto de partido. Tras tantos partidos y tantas preguntas, algo le pasa a Julián Álvarez y quizás no sea sólo el poco descanso por su reciente paternidad.

Son siete encuentros sin ver portería y apenas 11 goles en 28 duelos. En Liga sólo ha marcado en cuatro partidos de 20 y no se ha estrenado aún en Copa del Rey. Lo curioso, pese a la diferencia de status entre uno y otro es que Sorloth, desde la llegada de ambos hace año y medio, lleva dos tantos más que el argentino en el campeonato doméstico.

Pero este problema de contundencia se está exacerbando no sólo en persona del argentino sino en la del conjunto del equipo. Son cinco tantos en 85 disparos en 2026 del Atlético, un 5,88% de efectividad en el remate. Eso ha permitido ganar al Alavés y al Depor, pero se ha perdido con el Real Madrid y se ha igualado con el Galatasaray y la Real Sociedad. "La contundencia no es sólo de los delanteros, es para todos", expresó el Cholo en rueda de prensa

"Nos llevamos un empate que nos sabe a poco", expresó Giuliano tras el duelo en Turquía tras ser nombrado MVP del encuentro. El Cholito fue el único que consiguió ver portería ante el equipo turco y es consciente de que al equipo le faltó mordiente. "No nos salieron las cosas", apuntó.

Contundencia

El padre, en cambio, apunta que le gustó el equipo y pese a la falta de contundencia confía en que al final el trabajo pagará. "No entiendo otro camino que no sea seguir insistiendo. Que la diosa Fortuna nos haga ganar un partido. Uno tiene lo que se merece porque no concretamos las ocasiones que generamos. El equipo está bien, pero debe mejorar la contundencia", afirmó.

Este empate, de hecho, complica las aspiraciones rojiblancas que eran repetir en el top'8 en la máxima competición continental. "Ahora dependemos del Atalanta y el Liverpool. Si ganan, empezamos la última jornada con menos posibilidades. No dependemos de nosotros, ganando los dos no dependíamos de nadie". concluyó el argentino.

Quien sí ha mostrado contundencia y nivel ha sido Marc Pubill. El defensa sigue devolviendo la confianza que le depositó el Cholo y estuvo brillante no sólo al corte sino especialmente parando Osimhen, el mejor jugador del conjunto turco. "Es un buen bicho, ojalá seguir midiéndome a jugadores así durante mucho tiempo", declaró.

El Atlético empata en Turquía y se complica el top'8

El Atlético empata en Turquía y se complica el top’8

Insistió mucho el Cholo en la importancia de los seis puntos restantes. Se mentalizaron los jugadores de la importancia de ganar en el infierno turco. Pero no pudo ser. Se empujó especialmente al principio y al final. Con asedios a la portería de Cakir, aunque con más susto que muerte. Apenas tuvo que usar las manos el portero turco hasta los últimos 10 minutos y no las tuvo que usar tampoco Oblak, en su centenar de partidos en Champions, hasta el paradón final que salvó el empate a los rojiblancos. Los goles fueron colchoneros sólo que Giuliano hizo el suyo en la puerta correcta y Llorente en la propia. [Narración y estadísticas, 1-1]

No se puede reprochar al Atlético su salida de la caseta. Fulgurante, intenso y con intención. Cualquiera diría que los 50.000 tipos del Ali Sami Yen eran los que habitualmente animaban desde las gradas del Metropolitano, donde los rojiblancos usan siempre una marcha más. Se necesitaban victorias en las dos jornadas europeas que quedan y en eso estaban los chicos del Cholo.

Y no hay un chico más del Cholo que su propio hijo, claro. Sin duda, el mayor peligro rojiblanco ante las huestes turcas. Suyo fue el primer tanto, aunque parte del mérito hay que dárselo a Ruggeri, por su templado centro, y a Elmalli, que decidió agachar la cabeza para facilitar el remate del Cholito. Antes había tenido una Julián, pero el argentino sigue en depresión. Se notó especialmente en un disparo que realizó desde la frontal, uno de sus lugares predilectos, sin oposición y con el balón rodando hacia su pie. La mandó al graderío.

Ante la negación del gol, está el delantero rojiblanco ejerciendo más como llave entre líneas y lo cierto es que no se le da mal esa labor. Acompaña bien la salida de balón y ayuda a encontrar a Sorloth, un delantero que nunca ha estado tan centrado en el Atlético como en estos momentos, según reveló el Cholo recientemente.

Lo cierto es que los rojiblancos tenían la obligación de presionar la última línea del equipo de Okan Buruk, la más floja de largo. Porque del medio a arriba tienen pólvora. Este Sané no desmerece al del Bayern, Yilmaz es un futbolista que sabe encontrar espacios donde no los hay y Osimhen es un tanque que ya obligó a Pubill a varias pugnas, en una de ellas le sacó una amarilla.

Lo negativo del primer tiempo fue una jugada desafortunada de Llorente. Quizás debió de darse cuenta el madrileño que no tenía a nadie alrededor a la hora de afrontar el centro chut de Sallai. Se precipitó el defensa rojiblanco y se introdujo el balón en su portería. El empate dio lugar a varios minutos de locura y de poca estabilidad en el medio campo que Barrios y Koke, con inteligencia, decidieron frenar. Para jugar como en el minuto 80, lo mejor es llegar a ese minuto 80.

Para sorpresa de nadie, Simeone decidió meter a Baena por Almada, con amarilla, desde el inicio del segundo tiempo. Tendrá muchas cosas el técnico argentino, pero el no intervenir pronto en el partido no es una de ellas. De hecho, poco después también cambió a Barrios, con tarjeta, y a Koke. Al campo Cardoso y Le Normand. La precaución y la polivalencia de Llorente, que volvió al mediocampo, favorecieron la estrategia cholista. Si ya hubieran conseguido marcar en una jugada con cuatro remates consecutivos habría sido muy del técnico argentino.

Final sin premio

Con apenas un cambio, el de Sara, Buruk embotelló a unos rojiblancos que perdieron la iniciativa del juego. Los turcos se echaron encima de los de Simeone y los colchoneros no encontraban ni el balón, ni la manera de atacar la línea defensiva rival. Pintaban bastos y el entrenador recurrió a Nico para encender de nuevo a su equipo y recuperar el cuero.

Y lo hizo. Se volcó el Atlético sobre Cakir. Con muchas ocasiones pero poca efectividad. Quizás la más peligrosa fue una falta al borde del área que el portero turco sacó cercana a su escuadra. Respondió Oblak con una mano que salvó a su equipo el punto final. No dio tiempo para más y los rojiblancos ya no dependen de sí mismos para entrar en el top'8. Malas noticias y más después de que el curso pasado lo cerraran como quintos. Sumar dos partidos más en Europa no es plato de buen gusto.

Mauro Icardi, el polémico 'Beckham' turco, criado en Canarias y comparado con Ronaldo de niño tras hacer 100 goles en una temporada

Mauro Icardi, el polémico ‘Beckham’ turco, criado en Canarias y comparado con Ronaldo de niño tras hacer 100 goles en una temporada

Mauro Icardi (Rosario, 1993) es el capitán y máximo goleador del Galatasaray con 9 tantos, fue pichichi de LaLiga turca en el curso 2023/24 y es uno de los mejores jugadores del país otomano. Pero cuando uno mete su nombre en google, el 99% de la información inicial que aparece no trata sobre su desempeño sobre el campo sino de su vida extradeportiva.

El affaire que protagonizó con Wanda Nara, mujer de su ex compañero en la Sampdoria, Maxi López, y que en Argentina se utilizó incluso para denominar el robar la novia a un amigo, icardeada, ha borrado sus méritos futbolísticos y le han convertido en un Beckham de marca blanca. Pero en la peor parte de la vida de la estrella británica.

Posteriormente llegó el Wandagate, con el que culminó esta mutación de futbolista en celebrity. Es el nombre por el que se denomina al terremoto que sacudió la vida privada del jugador y su ex mujer, la propia Nara, y madre de sus dos hijas, Francesca e Isabella. Fueron cuatro años en los que ambos fueron infieles e intentaron varias reconciliaciones hasta que terminaron por iniciar los trámites de su divorcio. Ahora Icardi es pareja de la actriz La China Suárez, con la que se le relacionó estando aún casado con Nara, y con la que comparte su vida en Estambul.

Despejada esta parte de la vida de un futbolista al que comparaban con Ronaldo Nazario en las categorías inferiores, los psicoanalistas podrían justificar que la actitud de Icardi proviene de la fea separación de sus padres cuando él jugaba en las categorías inferiores del FC Barcelona, club al que llegó tras romperla en Canarias. Su familia se había trasladado a las islas desde Argentina tras el corralito que sumió al país en una de las mayores crisis de este siglo. Y el destino del delantero parecía el estrellato, con temporadas en el fútbol base de más de 100 goles.

En la cantera culé no terminó de cuajar porque sus características no parecían cuadrar con el tipo de delantero que necesitaban en la primera plantilla así que el club culé decidió venderlo con opción de recompra a la Sampdoria en 2011. Sería en esa entidad donde se ganaría el estatus de futbolista prometedor, pero la traición a su compañero Maxi López con su mujer y el interés del Inter de Milán, terminaron por forzar la salida del ariete hacia la ciudad del norte de Italia. En el primer partido que se cruzaron, López negó el saludo a su ex compañero y se tocó los genitales al pasar.

El futbolista junto a su ex mujer, Wanda Nara.

El futbolista junto a su ex mujer, Wanda Nara.Mateo BazziEFE

Pronto se convirtió un goleador voraz en el Inter, con temporadas de más de 30 goles, y llegó a ser el capocannoniere de la Serie A en la 2014/15, empatado junto a Luca Toni, y en la 2017/18. Pero de nuevo la fama por cosas extradeportivas le alcanzó y afectó dentro del terreno de juego. A Icardi le fue retirado el brazalete de capitán del conjunto neroazzurro en 2019 tras criticar en su autobiografía a compañeros y directiva. "Entiendo que se hable mucho de mí, pero yo no tengo que darle explicaciones a nadie", respondió el argentino.

Últimos años

Su salida del Inter con destino PSG también fue explosiva diciendo que "había llegado el momento de ir a un club ganador, uno que sea un desafío, y ganar títulos". "Es hora de que empiece a ganar", apuntó el jugador. Y lo hizo ya que consiguió siete trofeos en tres años, aunque su participación fue testimonial.

Llegó entonces el Galatasaray lo que supondría el renacer del goleador argentino. Es en Estambul donde ha vuelto a encontrar su mejor versión. Máximo goleador en la 2023/24 y ganador de tres ligas consecutivas, con 32 años vive una segunda juventud y deberá ser el principal objeto de vigilancia del Atlético esta noche. No obstante, a nivel ofensivo, no son pocos los refuerzos del equipo turco con futbolistas de mucho renombre como Gündogan, Sané u Osimhen. Deseará Simeone que su compatriota esté más centrado en postear fotos de la nieve en la capital turca con su pareja, la China Suárez, que de batir a Oblak.

El Albacete, verdugo del Madrid, contra el Barça y Atlético frente al Betis, enfrentamientos más destacados de los cuartos de Copa

El Albacete, verdugo del Madrid, contra el Barça y Atlético frente al Betis, enfrentamientos más destacados de los cuartos de Copa

Un minuto de silencio arrancaba el sorteo de Copa del Rey esta mañana en las Rozas. La Real Federación Española de Fútbol quería dedicar estos cuartos de final a las víctimas del accidente ferroviario de Córdoba. Una eliminatoria en la que no estaría el Real Madrid tras su eliminación por parte del Abacete, pero que sí contaría con la presencia del FC Barcelona y el Atlético de Madrid como grandes favoritos.

Precisamente a los de Hansi Flick les ha tocado el equipo manchego, el verdugo del Real Madrid y único equipo de inferior categoría, mientras que el conjunto de Simeone se enfrentará al Betis en La Cartuja, estadio que también albergará la final.

El héroe del Albacete en la eliminación de los blancos, Jefté Betancourt, fue el primero de los entrevistados en este sorteo como único representante de un equipo de la liga Hypermotion en esta ronda. "Las sensaciones son muy bonitas, estamos viviendo un sueño", apuntó. Ahora les tocará el Barça en el Carlos Belmonte. Al ser un equipo de inferior categoría es el único que tendrá el privilegio de jugar en casa ya que el resto se ha decidido a sorteo puro.

En los cuartos se producirá una cosa curiosa y es que coincidirán en esta ronda los tres equipos de las tres capitales vascas, circunstancia que no se producía en este torneo desde 1932. Athletic, Real Sociedad y Alavés buscarán un hueco en las semifinales. Los bilbaínos la harán ante el Valencia en Mestalla y vitorianos y donostiarras se enfrentarán en un derbi vasco en Mendizoroza.

Las eliminatorias se celebrarán entre el 3 y el 5 de febrero y la siguiente ronda, que serán ya las semifinales del torneo, se disputará la ida entre el 10 y el 12 de febrero y la vuelta entre el 3 y el 5 de marzo. La final del trofeo volverá a ser en el estadio de La Cartuja el 25 de abril.

Así quedan los cuartos de Copa:

Albacete - FC Barcelona

Alavés - Real Sociedad

Valencia - Athletic

Real Betis - Atlético de Madrid

Sorloth pone el gol en el tedio del Atlético que escuchó pitos en su cerrojazo final

Sorloth pone el gol en el tedio del Atlético que escuchó pitos en su cerrojazo final

36 días después el Atlético volvía a casa. Esto del calendario asimétrico tiene loco al público, pese a que más de 60.000 tipos vieran al Atlético ganar con el gancho a un Alavés inofensivo que se mete con la derrota en un serio problema. Mala pinta para los de Coudet el futuro cercano y media sonrisa rojiblanca por igualar al tercero de la Liga aunque se mantengan aún lejos del liderato. Sólo el gol de Sorloth se salvó en un duelo anodino. El noruego se está reivindicando en esta ausencia de Julián. Lo necesita el equipo porque el cerrojazo final le valió algunos pitos de su público. [Narración y estadísticas, 1-0]

Parecía que Simeone iba a realizar una revolución en el once de cara a asegurar el top'8 europeo en Estambul, pero los cambios fueron cosméticos. Johnny y Almada reemplazaron en el once a Koke y Baena y el resto, los habituales con una pareja de centrales que parecía de circunstancias y que comienza a ser inamovible. Pubill salió de las sombras hace apenas un mes y Hancko parece haberse asentado por delante de Le Normand. Ambos se complementan bien y obligan a "esperar", como dijo el Cholo, a sus compañeros.

El interior argentino y el mediocentro brasileño, en cambio, eran dos que comenzaron el año como titulares y las lesiones y la mala suerte sacaron del césped. Cardoso lo tiene todo, aún, para triunfar en el Atlético. Buen desplazamiento de balón, siempre bien colocado e inteligente en el campo. Además, con mucho mayor despliegue que Koke, el gran capitán rojiblanco. Almada es una auténtica pesadilla entre líneas, movilidad constante y giro rápido para mover el ataque rojiblanco, quizás interpreta mejor que el propio Baena cómo pivotar el ataque rojiblanco desde el costado izquierdo.

No obstante, el duelo transcurrió cerrado, aburrido e impreciso. Los dos equipos esperaban el error del contrario. La paciencia iba por barrios, claro. El Alavés de Coudet necesitaba los puntos ya que comenzaba esta jornada en descenso, mientras que el Atlético quería aprovechar el tropezón del Villarreal en Sevilla para recuperar la tercera plaza, pero los goles les dejaron solo a media gesta. Igualados, pero cuartos.

Julián intentó mostrar signos de recuperación tanto bajando a recibir como con la picardía que se le presupone a la Araña. Pero la depresión y la mala suerte seguían encima del argentino. Johnny, metiendo una pierna, evitó que rompiera la racha del delantero sin marcar que se prolonga ya ocho duelos en liga, y luego Parada achicó dos disparos de Almada y Barrios. Si hubiera embocado el argentino, la asistencia habría sido de Julián.

Los rojiblancos salieron a resolver el encuentro pronto. Una gran combinación terminó con el pase de la muerte de Barrios que Sorloth no consiguió embocar, pero en el siguiente minuto fue Julián el que paseó con peligro por el balcón del área. Definitivamente, el equipo había cambiado. Lo certificó el noruego con un golazo propio de su corpulencia. Centró de nuevo Barrios esta vez por alto y el delantero utilizó todo su corpachón para imprimir fuerza a su cabezazo.

Martillazo y pitos

El gol sentó bien a los rojiblancos, que siguieron insistiendo en los centros laterales. Otro apenas cinco minutos después estuvo a punto de ser el segundo, pero el testarazo de Giuliano lo rechazó Blanco. Coudet quiso agitar a los suyos con un triple cambio, pero el argentino quitó a Toni Martínez, el único que creaba peligro de los suyos por Boyé, y sustituyó a dos de los mediocentros. Quizás faltó arrojo en esas sustituciones aunque su equipo intentó subir un poco la presión consciente de que los puntos eran muy necesarios, aunque fueran tan difíciles de arrebatar en el Metropolitano, un fortín.

Simeone respondió a las sustituciones con cemento. Sentó a su hijo para meter a otro mediocentro y volvió a cambiar a Julián, desafortunado, por un Griezmann en racha. El francés está aportando mucho desde el banquillo para los intereses rojiblancos. Lo último, una obra de arte para meter al equipo en cuartos de Copa. No le hizo falta ni a él ni a nadie porque, pese a que se le cedió a los blanquiazules la iniciativa, tienen poco para inquietar a Oblak, que apenas tuvo que usar las manos en el duelo. Aunque los vitorianos, con corazón, obligaron al Cholo a poner otro central para meter defensa de cinco. Mensaje errónero y silbidos, pero cerrojazo, tres puntos y rozando el podio liguero. Espera Europa y espera el top'8, reto mayúsculo que quiere repetir el conjunto rojiblanco.

Griezmann vale unos cuartos para el Atlético ante un gran Dépor

Griezmann vale unos cuartos para el Atlético ante un gran Dépor

La gente que bebía en los momentos previos en los alrededores de Riazor brindaba porque estos encuentros fueran habituales en el campo coruñés. Ambiente de fiesta y de sueños ante la llegada de uno de los gigantes de Primera al que se le tuteó durante muchos minutos del encuentro. Al que se le escondió el balón. Pero la calidad rojiblanca no necesita dominio, ni acelerones, aparece en chispazos. Últimamente, siempre la despierta el mismo. Griezmann sigue siendo más de Champions que de Copa. Un toque suyo vale 10 de cualquier compañero, aunque no tenga tantas piernas como hace cinco años. [Narración y estadísticas, 0-1]

Y eso que el encuentro partió diferente para ambos técnicos. Simeone, a 11 del líder en liga y eliminado de la Supercopa, se tomó la Copa como el camino más corto hacia un título esta temporada. El once estaba poblado de casi titulares y muy titulares. Mientras que Hidalgo, quizás leyó las palabras de su director deportivo en este periódico y alineó a más no habituales que habituales. El sueño de Primera es demasiado atractivo para arriesgarlo con la Copa, aunque para ello deberían reencontrarse con el camino del triunfo tras cinco partidos sin hacerlo.

Los primeros 10 minutos fueron un ida y vuelta muy propio de los duelos en Riazor. El problema es que el arsenal de los rivales suele ser inferior al del Atlético, aunque Julián Álvarez no pase por su mejor momento como demostró en un claro remate de cabeza que marró tras un gran centro de Griezmann. Quagliata devolvió el susto en una contra justo en la jugada posterior, pero su vaselina se fue fuera.

Está claro que Simeone había estudiado bien al Dépor. El argentino puso una presión media, para que los defensas coruñeses se confiaran y comenzaran el juego desde abajo. Cerrando esas líneas de pase, consiguieron robar varios balones peligrosos como el que terminó en un chut de Ruggeri que se estrelló en el palo. Hasta que Soriano, ex canterano rojiblanco, comenzó a acercarse para ayudar en la salida del esférico y habría que preguntar a Simeone por qué no se tuvo más paciencia con el de Alcalá de Henares.

Y es que fue el que marcó el ritmo durante la primera mitad. Ponía el tempo del encuentro y el vértigo corría a cargo de Mella, claro, con Yeremay en el banco. El extremo deportivista creó la gran primera ocasión para los blanquiazules a la media hora de juego tras deshacerse de Baena y ponerla en la cabeza de Zaka, que remató blando a las manos de Musso. Simeone ya advirtió en la previa sobre el Dépor y parece que los suyos no salieron con las orejas suficientemente tensas.

En el Atlético se puso en busca y captura a Baena y Giuliano. Los encargados de romper líneas en los rojiblancos no aparecían y el juego era muy plano de un Atlético que buscaba más el error rival que construir desde atrás. Y en una pérdida tonta en el borde del área, Griezmann rompió el larguero de Parreño. Con poco se notaba la categoría de cada equipo.

Un Dépor respondón

Aunque en el segundo tiempo, el Dépor amenazó en el primer minuto tras una jugada colectiva. Para preferir la liga, los coruñeses estaban igualando en energía a uno de los gigantes de Primera, que no sabía cómo meterle mano. Con el paso de los minutos, en cambio, los colchoneros fueron poco a poco cogiendo el mando en el partido y Julián tuvo una clarísima en el punto de penalti para inaugurar el marcador, pero sigue gafado el argentino. Lo cambió en la siguiente jugada por Sorloth, que disparó a puerta en el primer balón que tocó.

Pero no fue ni uno ni otro el que puso el toque de calidad que desniveló el encuentro. Fue Griezmann el que metió un libre directo para limpiar las telarañas de la escuadra de Parreño. El gol valió la tranquilidad rojiblanca que durmió el partido, aunque Yeremay quiso levantar a los blanquiazules del letargo. Casi lo consigue en el asedio final, pero faltó acierto a los puntas del Dépor. Sigue el Atlético, respira Simeone.

Fernando Soriano, el arquitecto del Depor en su ascenso al fútbol profesional: "Soy un poco cholista, de pelear y trabajar día a día"

Fernando Soriano, el arquitecto del Depor en su ascenso al fútbol profesional: “Soy un poco cholista, de pelear y trabajar día a día”

"¿Qué prefiere ganar la Copa o ascender a Primera?". La pregunta coge a Fernando Soriano (Zaragoza, 1979) con el pie cambiado. Tarda un rato en pensar la respuesta porque sabe que el Depor no es un club cualquiera. Es uno de los nueve que ha logrado LaLiga y ya tiene dos Copas del Rey en sus vitrinas así que el director deportivo que llegó para configurar la plantilla que ascendería de vuelta al fútbol profesional no termina por decidirse por ninguna de las dos opciones y apela a la historia del equipo como merecedor de estar en la máxima categoría luchando, como esta noche, contra clubes como el Atlético de Madrid. "Peleamos porque esto sea más común y no un partido esporádico de Copa del Rey", apunta a EL MUNDO.

El Depor recibe a los rojiblancos en una mala racha de resultados. Son cinco encuentros sin ganar en la competida Liga Hypermotion, pese a la victoria ante el Mallorca en Copa en los dieciseisavos. "Las diferencias de los límites salariales son mínimas. Hay una rivalidad máxima entre todos los equipos y el 80% al inicio de la competición pelea por estar arriba. En esta categoría puedes ganar o perder con cualquiera en cualquier campo", explica Soriano. Sin embargo a las 21.00 horas el que visita Riazor es el cuarto equipo de Primera División con los Julián Álvarez, Baena, Griezmann y Giuliano Simeone, entre otros, aunque el Depor cuenta con un jugador que no les va a la zaga en calidad.

"Está a un nivel muy alto, aún no lo ha demostrado en Primera y esperamos que lo haga con el Depor y creemos que es una buena piedra de toque para él". Soriano habla, como no, de Yeremay Hernández, el futbolista de mayor valor de la Hypermotion. Transfermarkt le pone 25 millones de precio, más del doble que el segundo jugador de la categoría. El reto de los coruñeses con el 10 blanquiazul es intentar retenerlo no por lo económico sino por "lo social y lo deportivo". Tanto a él como a otros jugadores "nivel Primera División" como Mella, Stoichkov o Luismi Cruz entre otros.

Pero una plantilla, recuerda Soriano, son 24 jugadores, y Antonio Hidalgo, un entrenador cholista en su sentido de la disciplina y el orden, amenaza a un equipo rojiblanco, en un torneo que "no es un marrón" para un equipo de Segunda. "Nunca es un incordio, te aporta cosas buenas y te muestra si tienes plantilla para competir en cualquier competición", explica Soriano, aunque, pese a la ilusión que genera, admite que se le da más importancia a la liga sobre el torneo del ko.

El director deportivo da una rueda de prensa.

El director deportivo da una rueda de prensa.RCD La Coruña

Fernando Soriano ayudó a poner la primera piedra en la reconstrucción del Depor. El maño firmó por el club coruñés el verano anterior a su ascenso tras un terremoto en la cúpula directiva del club. Pero, pese a la presión social que existía tras cuatro temporadas en el infierno, Soriano lo vio como la oportunidad de su vida. "Poder estar en un club tan grande como el Deportivo es como que te toque la lotería", califica el mánager. Después sufrió la montaña rusa que fue aquella temporada hasta que Lucas Pérez, el futbolista que se bajó de Primera a Primera RFEF para ayudar al Depor a ascender, anotó el gol de falta directa ante el Barça B que valió la vuelta al fútbol profesional. "Fue la culminación de un año muy bonito", recuerda Soriano que dice que es más de celebrar en familia al considerarse un "actor secundario" de una hazaña que pertenece más a los jugadores.

Polivalencia

Soriano afronta su tercera temporada como director deportivo de un Depor al que llegó tras salir del Ibiza, donde había desempeñado el mismo cargo. Pero lo cierto es que su trayectoria en el fútbol le ha llevado por todas las posiciones en poco tiempo. De hecho, en Almería pasó de jugador a entrenador en la misma temporada para salvar al equipo del descenso. "De las tres que he ocupado: jugador, entrenador y director deportivo, la que más se sufre y la que más se siente, a nivel mental, físico y psicológico es la del entrenador", confiesa el directivo pese a que en su época como futbolista su obsesión era el plan táctico y la estrategia. Mientras que para él, estar en el campo es donde se "viven más alegrías": "Marcar un gol en el 90, con tus compañeros y tu gente, es una droga durísima", ironiza el directivo.

Con el Atlético en el horizonte y con el 2026 recién empezado con otro empate ante Las Palmas, Fernando Soriano le pide a este año un poco de cholismo con el que el comulga 100%: "Soy un poco cholista, de trabajar y pelear día a día. Todos luchamos por intentar ganar, pero que nadie nos pueda reprochar que se ha intentado, que no nos hemos rendido, que siempre tengamos fuerza para seguir un paso más". Igual hoy, en Riazor, necesitan más de uno.

Simeone pide disculpas a Vinicius y a Florentino por sus comentarios en el derbi: "No está bien de parte mía ponerme en ese lugar"

Simeone pide disculpas a Vinicius y a Florentino por sus comentarios en el derbi: “No está bien de parte mía ponerme en ese lugar”

"Florentino te va a echar, acordáte". Esas palabras que Diego Simeone dirigió a Vinicius durante la semifinal de la Supercopa entre el Real Madrid y el Atlético de Madrid llevan resonando varios días en la cabeza del técnico. Tanto lo han hecho, que el argentino ha decidido pedir perdón en la rueda de prensa previa al partido de Copa contra el RC Deportivo de la Coruña del martes a las 21.00 horas.

"Quería pedirle disculpas al señor Florentino y al señor Vinicius, obviamente sobre los episodios que vieron, no está bien de parte mía ponerme en ese lugar", ha admitido el técnico en una pregunta acerca de si había visto la final entre el Real Madrid y el FC Barcelona.

El entrenador rojiblanco ha entonado el mea culpa, pese a que fuentes del vestuario aseguran que el brasileño estuvo todo el partido dirigiéndose con desprecio al banquillo colchonero y que el Cholo intentó en un primer momento quejarse por esa actitud ante el cuarto árbitro del encuentro.

En una pregunta posterior, sin embargo, el entrenador ha concretado que "pedía disculpas, no perdón" por su actitud en el derbi en el que el Real Madrid terminaría eliminando a su equipo. Una circunstancia que el brasileño le recordó tras el encuentro en un comentario en un post de Fabrizio Romano.

Respecto a la defensa de Xabi Alonso, en la que el técnico madridista calificaba su actitud como poco deportiva, el argentino ha mantenido que no tenía nada que agregar.

Con la Supercopa ya en el horizonte, el Atlético se centra en una Copa de la que el entrenador dice que guarda la misma ilusión que antes de la eliminación en el torneo de Arabia y de la que no se plantea nada sobre su formato porque "no influimos con nada de lo que podamos decir. Nos dicen contra quien tenemos que jugar y hacerlo lo mejor posible".

El argentino no se pone más presión por haber perdido ya uno de los trofeos a los que aspiraba su equipo. "Siempre la he sentido desde el día que llegué, pero no me saca del foco, sé cual es el objetivo, sé cual es el camino y no voy a parar hasta que las energías se me acaben", ha concluido.

¿Alguien puede parar a Raphinha? Valverde se presume como su opositor, con las alternativas de Carvajal y Trent

¿Alguien puede parar a Raphinha? Valverde se presume como su opositor, con las alternativas de Carvajal y Trent

Actualizado

"Siempre voy a tratar de alcanzar mi mejor nivel, nunca diré que ya estoy ahí. Siempre voy a intentar hacer una temporada si no perfecta, casi perfecta, buscando en todo momento lo mejor para el equipo". Así de contundente se mostraba Raphinha tras alzarse con el MVP de la semifinal de la Supercopa de España que disputaron el Barcelona y el Athletic el pasado miércoles. El brasileño, de nuevo, volvió a ser determinante: marcó dos goles y dio una asistencia. A pesar de que este curso se vio obligado a estar varias semanas en el dique seco por una lesión a la que le siguió una aparente recaída, ahora mismo parece realmente difícil de parar. Siempre y cuando arranque desde la banda izquierda del ataque azulgrana.

En los últimos cuatro partidos que ha jugado con el Barcelona, Raphinha suma cinco goles. En la Liga, marcó dos ante Osasuna en el nuevo Spotify Camp Nou y anotó uno en El Madrigal frente al Villarreal, pero no vio portería frente al Espanyol. En Cornella-El Prat, Hansi Flick lo situó como mediapunta por el centro, y desde allí sus características aparentemente se resienten. Si arranca desde la izquierda del ataque barcelonista, las cosas son muy diferentes, como demostró ante el Athletic.

Quién sería el jugador ideal para frenarlo será uno de los rompecabezas que tendrá que afrontar este domingo Xabi Alonso para preparar la final de la Supercopa. Una alternativa sería volver a apostar por Valverde, que ya jugó de lateral derecho ante el Atlético. Una posición que al uruguayo no le gusta, pero desde la que trata de cumplir de la mejor manera posible. Otras opciones serían apostar por la veteranía de Dani Carvajal o por la explosividad de Trent Alexander-Arnold.

Experiencia frente a carácter

Carvajal está encarando la recta final de su carrera en la élite y cuenta con experiencia más que de sobra para frenar las acometidas de Raphinha. El inglés, pese a que acaba de salir de una lesión, puede que tenga algo más de físico, pero su tendencia a subir al ataque y descuidar un tanto su zona defensiva puede abrir vías de agua que el brasileño no dudará ni un momento en aprovechar. Sus números, ahora mismo, son algo peores en comparación con los de una temporada 2024-25 en la que se perfilaba por lo menos entre los tres primeros clasificados para el Balón de Oro, pero no hay que olvidar su prolongada ausencia. A estas alturas, el delantero azulgrana sumaba el curso pasado 16 goles y 10 asistencias en 26 partidos. Ahora, acumula nueve tantos y cuatro asistencias en 16 encuentros.

La competición en la que Raphinha se mostró más acertado a estas alturas de la campaña pasada fue la Champions. En esa cita firmó seis tantos en seis encuentros, con un hat-trick frente al Bayern. En la presente, en cambio, aún no ha visto puerta en Europa, si bien solo ha jugado tres duelos en la máxima competición continental y en uno, de hecho, contó con menos de media hora. Si nos centramos únicamente en la Liga, las cosas han empezado a pintar mejor con su última racha, que le permite sumar siete goles en 12 partidos.

La temporada pasada, mientras, acumulaba antes de la final de la Supercopa de España 11 en 19 encuentros, un número de duelos que demuestra lo imprescindible que fue entonces para las estrategias de Hansi Flick. En la final del año pasado, el brasileño fue capaz de marcar dos de los cinco tantos que consiguieron los azulgrana, precisamente, en un duelo que fue también otro clásico, en el que se impusieron por 2-5, pese a jugar varios minutos con uno menos por la expulsión de Szczesny. Por lo pronto, el brasileño ya está con el cuchillo entre los dientes para el desafío de esta noche.

Una bronca a Simeone y una defensa a Vinicius para reconectar a Xabi Alonso y al vestuario del Madrid: “Es un maleducado”

Actualizado

Salió de su área técnica y avanzó hasta la de Simeone para recriminarle su actitud con Vinicius: «¡Tú a lo tuyo, Cholo!», le gritó. «¡Tú a lo tuyo!», repitió. Fue la primera vez desde que es entrenador del Real Madrid en la que Xabi Alonso rompió el molde. Unos minutos más tarde, ya en sala de prensa, acusó al técnico argentino de no ser ejemplo «de buen deportista». «No todo vale», añadió. Una crítica que dentro del club vieron como «necesaria» tras las palabras de Simeone hacia Vinicius. «Es un maleducado», se repetía ayer desde el club. Esas palabras reflejaron el cambio del de Tolosa en el último mes, mucho más cercano al brasileño y al vestuario, más pasional y menos científico en su manera de llevar a la plantilla, camino ahora de su primera final en el Madrid.

Y es que Xabi Alonso ha sustituido su manual de instrucciones por un manual de resistencia. En el Mundial de clubes, el vestuario del Madrid hablaba de un técnico «muy exigente», «intenso» y que metía «mucha caña táctica». En Estados Unidos, el equipo se plantó en las semifinales del torneo a base de finos cambios tácticos, de una presión alta sobre la salida de balón rival y de una construcción del ataque a través de la posesión.

Esa forma de actuar, especialmente la del día a día en Valdebebas, no terminó de cuajar en el grupo a la vuelta del verano, agrietado el vestuario con el paso de los meses, y ha desembocado en la solución final del último mes. El técnico vasco se ha adaptado y reencontrado con el vestuario a partir de la famosa charla en Atenas antes del duelo ante el Olympiacos. Ha bajado la exigencia táctica y las horas de vídeo, ha modificado el estilo para no morder tanto y sí esperar más atrás y la plantilla ha respondido elevando la actitud y la intensidad en la mayoría de los partidos.

Cambios futbolísticos

La constante serie de ultimátums a los que se ha enfrentado a Alonso desde la derrota contra el Celta, con la final de mañana como último y definitivo punto de inflexión, le ha obligado a confiar más que nunca en los métodos de su plantilla, en alienarse con ellos. Ante el Atlético, el vasco tenía claro el plan: balones largos a Gonzalo y Bellingham para tratar de ganar segundas jugadas, intensidad en los duelos individuales, poca salida de balón en corto y aprovechar las ocasiones. El resto, defender lo mejor posible y contener al rival. Sufrió el equipo y distó mucho de lo visto en el Mundial de clubes, pero funcionó, como le funcionó a Ancelotti.

La angustia de las últimas semanas ha terminado por reconectar al entrenador con el vestuario. Y ahí reside también su relación con Vinicius, cuya cronología han ido leyendo estos meses. El ímpetu de Alonso ante Simeone para defender a su futbolista en el césped y en la sala de prensa es el último ejemplo de esa cercanía. El brasileño, que sigue lejos de su mejor nivel, está algo más implicado en defensa, a lo que Xabi ha respondido con los aplausos públicos en mitad de los abucheos del Bernabéu y con elogios ante los medios. «Le volverán a aplaudir, estoy seguro», dijo tras el duelo ante el Betis. El vestuario también ha cambiado el todo. «Estamos a muerte con el entrenador», dijo Bellingham en la previa de la semifinal. «El entrenador estuvo con una energía positiva para cambiar las cosas cuando no estaban bien, lo importante es que ahora tenemos claro lo que quiere el técnico y el cuerpo técnico y tenemos que defenderlo», reflexionó Valverde en zona mixta.

La gestión con Mbappé

En esa reconexión con el vestuario también está la gestión del último mes de Mbappé, piedra angular del proyecto. El francés no jugó contra el City en Champions por unas molestias en la rodilla y después forzó contra Alavés, Talavera y Sevilla para intentar batir el récord de Cristiano. Todo bajo el permiso de Alonso, que el martes le dejó en Valdebebas y no le llamó para Arabia porque el delantero no podía jugar. Ahora, sólo tres días después, Mbappé llegó ayer en vuelo privado a Yeda para sumarse a la final al estar «recuperado» para el clásico.

Concesiones o no, el Madrid de Xabi, todavía en duda, suma cinco victorias seguidas.