Era un jugador que se leía de corrido en las alineaciones de Diego Simeone. Vino para ocupar un puesto, el de central, que había ido perdiendo fuste con los años. Savic, un Witsel reconvertido, Hermoso, apuestas que no cuajaron, como Soyüncü, y otros que habían pasado, pero sin dejar la huella de Godín o Miranda. Entonces y por insistencia del técnico, el club se tira a por un central hispanofrancés que disputaba una Eurocopa que acabaría ganando con España.
Robin Le Normand llega al Atlético de Madrid el 27 de julio de 2024. El club paga 34,5 millones de euros más cinco en variables, un precio alto para un defensa, por un pilar de la Real Sociedad y también de la España de De la Fuente. Lo juega todo con el Cholo hasta que el 29 de septiembre un choque con Tchouaméni le abre la cabeza y tarda 67 días en volver a los terrenos de juego. Pero el jugador recupera su sitio y su estatus en el equipo. Es imprescindible y así se lo hace saber Simeone. "Es un defensa extraordinario", lanzó el técnico tras su ausencia por el traumatismo.
No parece que su situación cambiara con los fichajes de este verano. Pubill no contaba y Hancko alternaba la posición con Giménez y Ruggeri. Le Normand jugó de inicio los 10 primeros partidos de Liga, de los que sólo se perdió 13 minutos. Entonces llegó en Champions League el choque con Zorgane, jugador del Union Saint Gilloise, en el que se le produciría una hiperextensión de rodilla que le tendría más de un mes y cinco partidos fuera de las convocatorias. Pero a su vuelta, todo cambió.
Sin malas caras
Había tardado casi tres meses, pero cuando Simeone descubrió el rendimiento de Pubill y su sintonía con Hancko en el centro de la zaga se terminó el debate en el Atlético. "El trabajo acaba pagando", es una de las frases más repetidas por el Cholo y al defensa catalán se le devolvió con creces el tiempo de mili que pasó en detrimento de Le Normand, cuya presencia pasó a ser testimonial, especialmente en los grandes partidos.
De hecho, en la semifinal de Copa del Rey ante el FC Barcelona, el hispanofrancés sólo salió un minuto en los dos encuentros. "Él es muy humilde y de los que no se queja por salir poco", cuentan desde el club, que aseguran que su actitud no ha cambiado en los entrenamientos ni en la entidad. "Es un chico muy tranquilo", añaden sobre la personalidad de un futbolista que nunca pone malas caras, juegue o no juegue, a los compromisos que debe atender fuera del césped.
Cuestión técnica
Dicen en el vestuario que sus problemas por el traumatismo craneoencefálico o la hiperextensión de rodilla están olvidados. Ahora es una cuestión técnica la que hace que el Cholo no esté contando con él en los grandes duelos y sí lo haga en entreguerras donde, por desgracia, el equipo empató ante el Levante o perdió ante Betis y Rayo Vallecano.
En el entorno rojiblanco dicen que no le ven preocupado por el Mundial de este verano porque, como es un chico poco expresivo, es difícil saber lo que piensa cuando las cosas van bien y cuando van algo peor. Cuenta el hispanofrancés con la suerte de que su competencia para el puesto no está mucho mejor que él con un Vivian menos contundente, un Huijsen desinflado o un Laporte que ha vuelto hace poco a la titularidad. Sólo Cubarsí parece mantener un nivel seleccionable por Luis de la Fuente. Y Pubill, claro, que ya suena para la selección. Esta tarde ante su ex equipo, y como final de Copa anticipada, intentará redimirse.
El Atlético de Madrid vuelve a una final de Copa del Rey 13 años después. El Atlético de Madrid marcó cuatro goles al Barça en el Metropolitano y resistió perder 3-0 en el Camp Nou poniendo un muro frente a Musso. "El Atlético de Madrid está destinado a sufrir", dijo Diego Simeone en la sala de prensa del estadio blaugrana tras la dulce derrota. Pero, tras todo eso, había otro nombre que no paraba de repetirse en la boca de la expedición del Atlético de Madrid: Antoine Griezmann.
El francés entraba al autobús rojiblanco en las tripas del Camp Nou con una sonrisa en los labios. Él había sido la principal arma del Cholo en la eliminatoria de semifinales ante el todopoderoso Barça: dando una exhibición ofensiva sin precedentes en la goleada a favor de la ida y aguantando el balón cuando más quemaba en el ejercicio de supervivencia de la vuelta. Porque los culés dominaron la posesión, 71% frente a 29%, y remataron 21 veces, nueve a portería, frente a las siete rojiblancas, dos a puerta. Y sin embargo...
Él francés fue el que se dio el abrazo más emotivo con su entrenador cuando terminó la vuelta de las semifinales. Su hijo pequeño, Amaro, vino a verle sufrir al Camp Nou y sufrió él mismo porque quizás sabe que puede ser uno de los últimos días de su padre con la rojiblanca, aunque a su madre le decía: "Esto no se entiende, se siente". Y porque alguno de sus compañeros en la zona mixta hablaban de él en pasado.
"Antoine ha dado mucho al equipo y estos años al club", comenzaba Juan Musso, otro de los héroes de la eliminatoria que mantuvo al equipo cuando el Barça consiguió llegar hasta su portería, que fueron muchas veces. El argentino tuvo que realizar seis paradas y algunas de mucho mérito, porque sus compañeros no atinaban a alejar el balón. Apenas dieron 212 pases precisos frente a los 616 del FC Barcelona. Y sólo entre Ruggeri (9), Lookman (9), Giuliano (7) y Llorente (7), tuvieron 32 pérdidas.
Pero el siete rojiblanco terminó con 3 ocasiones creadas, 35 pases totales y nueve recuperaciones en un día en el que el mapa de calor del partido quemaba en campo propio ya que el 80% de los toques que se dieron en el encuentro fueron en terreno rojiblanco. "En la ida nos dio mucho y en esta fase fue fundamental, pero si clasificamos fue por nuestra cancha", concedió Musso.
También Simeone, cuyos ensayos previos a esta vuelta de Copa se centraron más en cómo seguir atacando al Barça más que en lo que se vio en el Camp Nou. El Atlético fue un equipo impreciso y tímido que puso siempre 11 jugadores por detrás del balón y que estuvo los 90 minutos intentando administrar los cuatro goles de renta, que casi se esfuman. "No pudimos jugar como quisimos. Pero nos encontramos con un pase importantísimo para nuestra gente, necesitaba una final", valoró el técnico argentino.
Así, el Atlético estará en La Cartuja frente a la Real Sociedad o el Athletic de Bilbao. Los rojiblancos apearon a un equipo que ha ganado seis de las últimas 11 ediciones de la Copa del Rey. Y Griezmann se pudo vengar de un club no sólo con el que no terminó de cuajar sino que le lanzó un dardito con una foto suya hundido tras la última derrota y que él devolvió con el mismo mensaje y una imagen similar pero con los protagonistas invertidos. "Esta foto va muy dura", escribió el francés en sus redes mientras celebraba el pase con dos futbolistas culés tumbados en el césped.
Pero la pregunta que seguía en los atléticos no era si Griezmann se vengaría, si no si estaría el 18 de abril en Sevilla o el 26 de marzo, día en que se cierra el mercado de la MLS, se marcharía a Orlando City. "No sé qué va a pasar con Antoine, es él quien tiene que decidir su futuro y ojalá sea lo mejor para él, para los atléticos y para el club. Todos queremos que esté con nosotros y con el Atlético", dijo Koke, uno de sus mejores amigos, en zona mixta. "Es una decisión superpersonal. Decidirá lo mejor para él y le apoyaremos. Grizzi para mí es un gran amigo, compañero y tenerle en el equipo viene bien. Pero somos personas y tenemos unos objetivos en la vida y unas sensaciones y hay que respetarlas", explicó Marcos Llorente.
Confianza en el club
Sin embargo, desde el club son conscientes de la importancia que tiene el francés, máximo goleador rojiblanco de la historia con 210 tantos, y Enrique Cerezo no paró de indicar que Griezmann tenía contrato con la entidad. "El misterio ya se sabe cuál es, que es jugador del Atlético de Madrid. ¿Se va a quedar? En un principio, no veo ningún problema", expresó el presidente a la Cadena Ser.
Tanto Carlos Bucero, director de fútbol del club, como Mateu Alemany, director deportivo de la primera plantilla, estaban el martes en el Camp Nou. El nivel exhibido por Griezmann merece atención para ambos directivos porque la del Cholo ya la tiene. "Ojalá que sí la juegue. Se la merece más que nadie. Su calidad y talento lo va a mantener toda la vida. Qué puedo agregar más. Lo quiero mucho, quiero siempre lo mejor, ojalá pueda jugar esa final", lanzó Simeone por enésima vez.
Le preguntaban en la previa a Simeone si firmaría un 3-0. El entrenador, se revolvió incómodo en la silla y dijo que habría que esperar a ver cómo se desarrollaba el partido. Debería haberlo firmado, se habría ahorrado 90 minutos de sufrimiento. Pero alcanzar una final es lo que tiene. Flick a punto estuvo de hacer posible lo imposible, pero se quedó sin tiempo y sin Pedri. Cuando se fundió el canario, se fundió el Barça, que rozó la proeza. Los rojiblancos irán a La Cartuja por los pelos. Primera final en 13 años. Menudo respiro. [Narración y estadísticas (3-0)]
El récord mundial de apnea está en algo más de 10 minutos y lo tiene un tal Vitomir Maricic. Son 600 segundos sin respirar los que estuvo el croata, más o menos es lo que soportó el Atlético en el Camp Nou. Los rojiblancos se atrincheraron en su campo, en una especie de recuerdo a la resistencia ante el Bayern, mientras el Barça tocaba y tocaba como si Musso fuera un trozo de carne en un tanque de tiburones.
No es lo mismo atacar sin Pedri y Raphinha, que hacerlo con ambos. La presión que imprime el brasileño en primera línea provoca pérdidas que permiten llegar más rápido a la portería contraria. Y el Barça necesitaba velocidad porque eran cuatro los goles a remontar. Entre ambos, se bastan y se sobran para cambiar la cara a un equipo en ataque y en defensa.
Escalofrío en el espinazo
Y luego está Lamine Yamal, claro. Hors categorie. Su primer eslalon provocó el remate peligroso de Ferran, pero se fue fuera. El segundo del valenciano fue tras una pérdida absurda de Koke que Musso desvió a córner. Pero, por volver a Yamal, fue a la salida de ese saque de esquina cuando se inventó un regate y un pase certero a Bernal para abrir el marcador y provocar el primer escalofrío en el espinazo rojiblanco. Griezmann había fallado un poco antes un disparo sólo ante Joan García que, quizás, habría apagado las llamas del Camp Nou, que el tanto avivó.
En la primera media hora los datos no mentían. Esto no era un partido, era un asedio. Además del gol, 10 remates, cinco de ellos a puerta, y la posesión 73% frente a 27%. El Atlético, aquella vez del francés y luego acercamientos con más susto que muerte. La imprecisión de Giuliano no estaba ayudando a las salidas del Atlético y tampoco los pases de Koke o Pubill, más veces a los pies del contrario que a los de los compañeros.
La renta de la ida seguía dando mucha holgura a los de Simeone y les permitía seguir jugando más a sobrevivir que al fútbol. Porque el único que parecía saber qué deporte era el del Camp Nou en el bando rojiblanco era Griezmann. Nunca le quema la pelota al francés tenga 34 o 50 años y un palo posterior certificó sus intenciones. Quizás no cambie el marcador, pero un susto de vez en cuando siempre enfría voluntades.
Raphinha coge el balón tras anotar el penalti.LLUIS GENEAFP
Y si ya hubiera entrado el cabezazo de Lookman tras un gran centro de Llorente, todo habría cambiado. Pero el caprichoso fútbol quiso que en el descuento Pedri encontrara el carril central para ser derribado en el área. Penalti. Raphinha anotó y dejó la mitad del trabajo hecho antes del descanso. No quisiera estar en ese vestuario al descanso con el Cholo poseído por los demonios. Las sensaciones no eran buenas y quizás el equipo echaba en falta una torre que iluminara sus salidas, un noruego de dos metros sentado en el banquillo.
La segunda mitad comenzó más a golpes. Bueno para el Atlético. Faltaba que se conectaran Lookman y Julián para dar sentido al buen partido de Griezmann. Pero estaban ausentes y el Cholo quitó al primero para meter a Sorloth. Antes le dio tiempo a perder una pelota que permitió correr el Barça y casi termina en el tercero si no fuera por la intervención de Musso. Los azulgrana no jugaban con precipitación, como si fueran conscientes de que terminarían por conseguirlo.
Al borde de la proeza
Pero la sangre del noruego había conseguido enfriar un poco los ánimos culés. Encima su corpulencia permitía salir a los rojiblancos en largo y eso evitaba pérdidas cerca del área de Musso. Tampoco ayudó la lesión de Balde, que había salido por Koundé por el mismo motivo. Pero justo un minuto después, cuando nadie se había conectado al partido, Bernal encontró el tercer tanto barcelonista y terminó por meter el miedo al Atlético. Quedaban 20 minutos de sufrimiento.
El Barça se apagó como los músculos de Pedri. Los culés, sin cambios, necesitaban un esfuerzo extra y Flick lanzó a Araujo de nueve. Hubo más corazón que juego. Pero alguna hubo al final que obligó a Musso a seguir interviniendo. La supervivencia necesita de porteros firmes. Se rozó el drama, pero pasa el Atlético.
Ultras del FC Barcelona que se habían juntado en los aledaños del estadio Spotify Camp Nou han reventado una luna del autobús que trasladaba a la expedición del Atlético de Madrid en la llegada del vehículo para el encuentro de vuelta de las semifinales de la Copa del Rey.
La expedición rojiblanca llegaba poco después de las 19.30 horas de la tarde, tras salir de su hotel apenas 15 minutos antes. En las calles aledañas al estadio barcelonista se juntaban numerosos aficionados barcelonistas que cantaban canciones contra el Real Madrid, el Atlético y para animar a su equipo.
Pero, cuando apareción el autobús rojo característico del Atlético de Madrid, se pasó de los cánticos a los insultos y al lanzamiento de objetos. Uno de ellos era una piedra que impactó contra una de las lunas laterales del vehículo rompiéndola. Desde la expedición del Atlético hablan de un gan "susto" pero sin consecuencias físicas para las personas que viajaban en el autobús.
El bus rojiblanco no entró por el acceso del FC Barcelona, que es donde mayor fuerzas de seguridad se concentraban y fue imposible controlar a los radicales. Llegó, además, con algunos minutos de retraso porque fue retenido por los Mossos D'Escuadra antes de entrar al estadio.
No es la primera vez que el autobús del Atlético recibe daños. En San Sebastián y Bilbao, estas tristes imágenes se han repetido con unas fuerzas del orden que no pudieron impedir estas agresiones.
Para este partido, los Mossos D'Escuadra habían permitido al FC Barcelona una especie de grada de animación de en torno a 700 personas. Un número similar de aficionados rojiblancos ha viajado a la ciudad condal para animar a su equipo en esta vuelta de semifinales de la Copa del Rey.
El día en el que el Atlético conseguía su victoria histórica ante el FC Barcelona en el Metropolitano, Antoine Griezmann, que se salió en ese encuentro, iniciaba un vídeo en las redes sociales del club en el que decía: "Queremos llegar a la final". En las más de dos semanas que han transcurrido entre la ida y la vuelta de la eliminatoria de semifinales que se disputa esta noche, el futuro del francés ha sido una auténtica montaña rusa, con el jugador sin decir si estará o no en ese último partido copero con el club de su vida.
De la posibilidad de recalar en el Orlando City en marzo han hablado casi todos los implicados, pero ha habido ligeras inflexiones en los discursos. Desde el shock inicial en el que se lanzó un primer mensaje de que "ojalá elija lo que considera mejor y lo que él quiera porque se lo merece", palabras de Simeone tras Brujas. Hasta el cierre de puertas posterior del director deportivo: "Ese tema es especulación. Antoine tiene dos temporadas más", apuntó Mateu Alemany tras el sorteo europeo. Incluso el propio técnico introdujo nuevas variables tras vencer en Oviedo: "Lo he dicho ya, que sea lo mejor siempre para el club, para él y para el equipo".
A la elección del jugador se suman las necesidades del club y del equipo. No cabe duda de que estas, respecto al delantero francés, han cambiado desde el inicio de temporada. Si la leyenda rojiblanca, con 210 goles como colchonero, partía como un revulsivo para sumar desde el banquillo, sus buenas actuaciones y su eficacia de cara a puerta, con 12 tantos este curso, han cambiado un poco las perspectivas que cuerpo técnico y jugador tenían para este año, en el que es el duodécimo jugador más utilizado del plantel. "Es muy difícil hablar de Koke y Griezmann porque el afecto excede lo que pase de hoy para delante. No voy a medir ese afecto por la necesidad del equipo, pero los necesito como están entregados con lo que sea", explicó Simeone tras el partido de ida ante los culés.
Desde el entorno del jugador cuentan que la decisión no la tiene tomada y que puede depender de lo que pase en estas semifinales y si el equipo sigue avanzando en Champions. Parece mentira, pero como rojiblanco el francés sólo tiene una Supercopa en 2014 como título nacional ya que no llegó en la primera liga del Cholo y la segunda le cogió en el FC Barcelona después del polémico documental de La Decisión, cuando el francés se debatía entre ambos clubes.
Así, La Decisión 2.0 de Griezmann ya no resulta tan sencilla pese al amor que siente el jugador por todo lo americano y que lo demuestra siempre que puede. Verdadero aficionado de la NFL y la NBA, que el francés termine en Estados Unidos es algo que casi todo el mundo da por seguro y que él mismo ha llegado a decir en alguna ocasión. Otra cosa diferente es que decida hacerlo a mitad de temporada con dos títulos a tiro, aunque más sencillo este de la Copa del Rey.
Mercado complicado
En este mercado extraño de la Major League Soccer, que cierra el 26 de marzo, Orlando City veía en Griezmann el contrapunto perfecto a la llegada de Messi al vecino Inter de Miami tanto a nivel deportivo como de imagen. No obstante, no resulta tan sencillo el fichaje del francés. En la liga americana hay diferentes categorías de jugadores. Por resumir: los designated players y los otros. Los primeros tienen la ventaja de que sus fichas están fuera del tope salarial. Esas posiciones de privilegio ya están ocupadas en el equipo de Florida por Braian y Martín Ojeda y Marco Pasalic. Por lo que la llegada del jugador rojiblanco obligaría a la entidad a liberar una de esas plazas.
Se ha dicho, incluso, que el tinte de pelo de Griezmann es un guiño a la franquicia norteamericana, que juega con esos colores. Con guiño o sin él, si esta noche el Atlético consigue hacer valer su ventaja en la ida, parece complicado que el francés se marche un mes antes de poder conquistar la Copa del Rey, otra cosa es a final de temporada. De hecho, la renovación de su contrato el curso pasado y el diferir su salario en dos años, iba encaminado precisamente a favorecer la marcha del francés. Pero ni él ni el club quiere que esa salida sea por la puerta de atrás.
El Atlético de Madrid afronta en el Camp Nou la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey con un FC Barcelona que cuenta con un once casi de gala salvo las ausencias de Lewandowski y Frenkie De Jong. Sin embargo, una de las claves del encuentro para Simeone estará en Lamine Yamal.
"Es un jugador individualmente muy bueno, desequilibrante sobre todo en el último tramo del juego. Tenemos que aprovechar la posibilidad que también nos da la posibilidad de atacar por ese sector, así que hay que llevarlo al lugar en el que siente más incómodo, que es defendiendo", ha analizado el técnico argentino las fortalezas y debilidades que aporta el concurso del canterano culé al rival.
Son muchos los jugadores desequilibrantes en el equipo rival como Pedri y Raphinha, debilidad del Cholo y al que le hubiera dado el Balón de Oro. "No hace falta decir la importancia que tienen en cualquier equipo, son muy buenos y seguro que estarán", ha apuntado.
El entrenador ha tenido un momento gracioso cuando un periodista le ha preguntado si firmaría el 3-0, sabiendo que, con los cuatro goles de renta, pasarían los rojiblancos. "No se puede saber antes del partido, hay que convivir con lo que va sucediendo, no puedo responder a esa pregunta porque sería adivinar", ha declarado.
El Atlético de Madrid vuelve a unas semifinales de Copa del Rey y repite presencia en octavos de Champions. El entrenador valoraba el lugar en el que se situaba el equipo en marzo, pese a que quizás se podría exigir estar más cerca en laliga. "Cuando empieza la pretemporada se piensa que ojalá estemos en marzo peleando por todo", ha comenzado el entrenador para luego añadir que "aunque aparezcan escenarios de temor, estamos fantásticos en el lugar que estamos".
En la cabeza del técnico no es esta semifinal un partido que puede marcar la temporada pese a que lo califica de duelo "importante" y de los que los futbolistas quieren jugar. Pero que es la prensa la que considera que una victoria o una derrota marcará el devenir de la temporada del club rojiblanco. "Para los que necesitan llenar un montón de espacios, lo hay, para nosotros no hay mucho espacio que llenar", ha concluido.
Son las 8 de la mañana de un día gélido y Walter Pandiani (Montevideo, 1976) está sentado solo junto a una mesa con su ordenador y un mate en las entrañas del estadio Nueva Balastera mientras suena un calefactor de aire. A su espalda, una cristalera que da hacia un polígono en el exterior de la ciudad de Palencia, donde se ubica el campo, y a su izquierda, el escudo del Palencia CF sobre una pared morada. Uno de los grandes delanteros de principios del siglo XXI en LaLiga, con más de 80 goles, con presencia también en Champions League, donde marcó otros 12 e incluso llegó a unas semifinales, vuelve al barro. "Vino como un favor, sino no podría estar aquí", revela a EL MUNDO Enrique Royuela, vicepresidente del club castellano.
El Palencia CF milita en Tercera RFEF, y en 2013 llegó incluso a desaparecer por problemas económicos hasta una plataforma lo reflotó con otro nombre, Club Deportivo Atlético 1929. La entrada de un grupo inversor cinco años después le dotó de recursos y le permitió recuperar el nombre original de 1929. En el último mercado de invierno se trajo al entrenador que ha puesto a un equipo de la quinta categoría del fútbol español en el mapa. "Teníamos que traer a un gallo más gallo de los que tenemos", cuenta a este periódico Sadok Mounmi, presidente del Palencia CF.
A las 9 de la mañana, entra en la oficina Alberto Gonzalo, Tito, segundo entrenador de Pandiani para darle el parte de las llegadas de los futbolistas. El técnico ha impuesto un estricto control de horas de llegada en la que no permite retrasos ni excesos. Cada día, el cuerpo técnico somete a los jugadores a un control de peso. «Si tienen que estar listos a las 9.15 horas, no pueden llegar a las 9.16, tampoco a las 9.13, tienen que llegar a menos cuarto para que les dé tiempo», apunta Walter Pandiani a EL MUNDO.
El uruguayo, en su despacho del Palencia CF.Javier CuestaEl Mundo
No es el uruguayo un sargento, pero le gusta el orden y la disciplina, aunque luego se muestra cercano al futbolista, incluso paternal. "A mí nunca me ha faltado al respeto un jugador y creo que es por mi personalidad", explica sobre el ejemplo entre Vinicius y Xabi Alonso, que terminó con la salida del entrenador tolosarra. Algo que achaca también a las nuevas generaciones y a la "prisa" que hay en todo lo que rodea al fútbol. "A la hora de trabajar, saben que uno es muy exigente y que tampoco negocio nada", añade.
El técnico recorre junto a su segundo un pasillo eterno hasta llegar a las dependencias de los jugadores. La plantilla espera a su entrenador relajada, jugando al ping pong, unos; de charla, otros. La mayoría de los jugadores, ya con ropa de deporte, están preparados para la sesión de vídeo. Cuando Pandiani entra no se produce el silencio reverencial de las películas, el ruido se mantiene y el técnico bromea con los veteranos sobre los goles que le metió a Casillas, pese a que casi siempre perdió ante el capitán blanco. Con Canario, mediocentro del equipo, casi coincidió en el Espanyol, pero el jugador militaba en el B. "El resto me conocen de verme vídeos y, a veces, me comentan algunas cosas", explica.
Entonces, y cuando su segundo coloca la pantalla para realizar la sesión de vídeo, Pandiani dirige unas palabras a su vestuario y ahí sí, se hace el silencio. "Yo no tengo a nadie acá, estoy solo y quiero salir campeón", espeta a sus jugadores mientras les habla de la importancia del compromiso, de la solidaridad entre compañeros y de nunca bajar los brazos. "Siempre fui líder de las plantillas en las que estuve, entonces para mí la transición a entrenador fue muy fácil porque estas charlas ya las hacía de jugador", explica el Rifle sobre su desembarco en los banquillos. "No tiene que convencer, a alguien como él ya le crees", secunda el vicepresidente Royuela.
En multitud de ocasiones, Pandiani se dirige a sí mismo como el Rifle, el apodo que tenía cuando era jugador. Un nombre que tiene grabado en su kit de mate y que le cayó por su gran disparo con ambas piernas y su eficacia goleadora. Características que intenta transmitir especialmente a los delanteros a los que entrena. "Hago mucho trabajo extra con ellos. Les enseño a cómo reaccionar en ciertas situaciones para crecer y mejorar", desvela el técnico. Esos consejos se comprueban más tarde cuando la plantilla se entrena en el recinto Sergio Asenjo.
El entrenador durante una práctica.Javier CuestaEl Mundo
La sesión comienza sobre las 11 y el termómetro no pasa de cinco grados, pero un viento racheado recrudece la sensación térmica. Hay ejercicios de pase, de centros laterales y después hay un partidillo entre los teóricos suplentes y los titulares. "Ser campeones no es por el que hace los goles, sino por los que están en el banquillo empujando", apostilla el técnico. El presidente y el vicepresidente del equipo, así como el director deportivo, están presentes en la sesión. Hay mucha ilusión por el ascenso a Segunda RFEF y así multiplicar las ayudas que reciben en la Federación. "Si no ascendemos esto puede ser un paso atrás en mi carrera", sentencia Pandiani.
Fue un riesgo dejar Uruguay, donde había entrenado ya a equipos de Primera División, como el Albion o el Cerro, para descender de golpe cuatro categorías. Lo hizo solo, sin su mujer, que es instructora de caballos, y sin sus hijos, que también intentan convertirse en futbolistas. Tampoco se pudo traer a sus compañeros de staff. "No tenía como objetivo volver a España", apunta, pero lo vio como una manera de mantenerse activo, por lo menos hasta que se abra la ventana de entrenadores en su país y, de paso, ayudar también a su representante, Eugenio Botas, una de las personas que está detrás de este proyecto deportivo en Palencia.
Profesionalidad siempre
Cuando termina el entrenamiento, Pandiani repasa junto a Tito, su segundo, cómo ve a los jugadores y qué pueden hacer para el partido del domingo (jugaron y ganaron frente al Mirandés B) antes de dirigirse juntos al Sector 8, un bar próximo al estadio donde la plantilla celebraba los cumpleaños de dos de sus jugadores y la despedida de Héctor Hernández, ex jugador también del Deportivo de la Coruña. En las mesas hay varias bandejas de embutido, fritos y un par de jarras de cerveza. Pandiani, al llegar, tuerce el gesto. "Hay que ser más profesional", indica pese al ambiente festivo y da a entender que mientras él sea el técnico, eso no repetirá antes de un encuentro.
Las tardes para el Rifle son monótonas en la habitación 211 del Hotel Castilla Vieja. "En breve me mudaré a un piso porque me encanta cocinar", explica a este periódico. También dice tras los entrenamientos se dedica a trabajar, hablar con su familia a través de la tablet y hacer ejercicio. Este uruguayo es de los pocos ex futbolistas que no ha terminado fastidiado de las articulaciones. Pandiani asegura que es capaz de correr 10 kilómetros en 38 minutos.
Pandiani revisa la tablet en su hotel.Javier CuestaEl Mundo
También, cuando le apetece, se da un paseo por el casco viejo de Palencia, ciudad en donde se le reconoce por sus méritos pasados y por el impulso que le ha dado al equipo de esta capital de provincia de menos de 80.000 habitantes. "Hubo mucha repercusión con mi llegada, la gente me reconoce, me pide una foto, ha calado mucho mi fichaje", apunta mientras recorre las arcadas de la Calle Mayor y algunos transeúntes se giran la cabeza para verle.
El Masnou, Lorca, Emiratos, Uruguay y ahora Palencia. Habrá que ver cómo evoluciona la carrera de un entrenador que fue futbolista, pero también basurero, portero de discoteca y leñador y no se le caen los anillos como demuestra recogiendo el material tras el entrenamiento. De aquella época le quedó esa famosa imagen suya llegando a entrenar con el Depor subido a un camión Iveco, marca que le patrocinaba entonces, con el Rifle en el parasol y que hoy el Palencia replica en su página web para que la ciudad se suba a la Rifleneta. "Aquí no tengo ni coche", dice entre risas.
Las alarmas se encendieron en el Esteghlal FC cuando se produjeron los primeros ataques en Irán. Hasta ocho futbolistas extranjeros militan en las filas del Real Madrid iraní que disputa sus partidos en el estadio Azadi de Teherán, capital del país, con capacidad para casi 80.000 espectadores. Y la máxima dentro de la entidad fue la de evacuar a los futbolistas y staff que lo requirieran lo antes posible. Pero se cerró el espacio aéreo, no hubo vuelos disponibles y los jugadores y uno de los miembros del cuerpo técnico de origen turco tuvieron que ser evacuados por tierra, según confirman fuentes del club a EL MUNDO.
Así, el sábado, una minivan recogió a todos los foráneos que intentaron abandonar el país por aire ante el inicio del conflicto entre el estado asiático e Israel y Estados Unidos. En ese vehículo iban Munir El Haddadi, futbolista de Barça, Valencia, Alavés, Sevilla, Getafe, Las Palmas y Leganés, hoy en las filas iraníes; y los delanteros Duckens Nazon y Moussa Djenepo, según fuentes de la entidad. Nazon es de origen francohaitiano y Djenepo, de Mali. Además de un miembro del staff de origen turco, Ozcan Bizati.
Tras más de 12 horas de viaje, el vehículo consiguió traspasar la frontera turca por el lado norte de Irán y, de allí, los pasajeros pudieron coger vuelos a sus preceptivos destinos. "Quiero agradecer a todos los mensajes y la preocupación por mi situación en Irán", escribió el delantero de la Masía en su Instagram. "En este momento me encuentro a salvo en Turquía y en las próximas horas volveré a España", completaba El Haddadi su publicación escrita en la mañana de ayer.
Munir comparte equipo con Antonio Adán, ex portero del Real Madrid y Betis, entre otros. De hecho, fue éste al que llamó para enterarse de sus circunstancias allí tanto a nivel social como a nivel deportivo. El Esteghlal vive ahora un momento dulce y lidera la Iran Pro League tras cuatro victorias en los últimos cinco encuentros. Gracias precisamente a esa racha, el técnico del equipo, Sohrab Bakhtiarizadeh, había concedido dos días libres a la plantilla y Adán había aprovechado para ir a Turquía con lo que la crisis ya le cogió fuera del país, según ha podido saber EL MUNDO. Ahora, ya se encuentra en Madrid junto a su familia y no cree que vaya a volver si continúa el conflicto.
La huida por carretera ha sido el recurso también de otros futbolistas extranjeros que militan en las filas de equipos iraníes. Iván Sánchez, ex jugador del Real Valladolid y hoy en la plantilla del Sepahan SC, es otro que tuvo que recurrir a ello después de que les cancelaran su vuelo para salir del país con destino Dubai. La misma aeronave, por cierto, en la que viajaba el propio Munir, según recoge el Norte de Castilla.
Huidas y suspensiones
En el caso de Sánchez no fue una minivan sino un taxi, también proporcionado por su club, lo que les llevó a la misma frontera por la que salió el jugador hispanomarroquí. Según relata el futbolista, durante el trayecto pudieron ver "algunos misiles que se destruían en el aire". "Fueron unos momentos delicados", relata al rotativo vallisoletano.
La crisis iraní ha provocado la suspensión de la liga nacional hasta nuevo aviso. Pero no es el único campeonato al que le ha ocurrido puesto que Catar ha tomado la misma determinación lo que pone en peligro la disputa de la Finalissima, partido entre el campeón de Europa y el de la Conmebol, y que iban a disputar España y Argentina el próximo 27 de marzo.
Uno nunca sabe cómo sientan las revoluciones. Hay que buscar los precedentes, que este curso no son buenos, pero los ojos del Atlético están en la Copa y en la Champions. Así que a la parroquia rojiblanca le tocaba rezar para que los no habituales, entre ellos Julio Díaz, canterano y debutante en esta empresa, dieran lo suficiente para hacerse con un Oviedo en necesidad y en ascenso. Los carbayones saben que lo tienen difícil, pero en sus últimos partidos apelan a lo imposible. Y entre lo improbable estaba el despertar de Julián, que dio los tres puntos al Atlético para alegría del Cholo, que se llevaba los tres puntos y un despertar, el de su delantero estrella. [Narración y estadísticas, 0-1]
No pintaba bien la llegada de Guillermo Almada a la capital asturiana, un entrenador que viene de un equipo de Segunda más cerca de la cola que de la cabeza. Pero el equipo ha recuperado la energía que tenía con Paunovic y que perdió con Carrión. Con unas alas muy peligrosas como Hassan y Chaira y un Viñas, que por fin descorchó la botella de los goles. Encima, las novedades en el once rojiblanco y el foco del club, daban un aire a los azulones.
Pero no fueron las novedades las que dieron el primer susto del partido a los de Simeone sino que fue una mala cesión entre veteranos, de Giménez a Oblak, que a punto estuvo de robarla Viñas primero al uno y luego al otro. La siguiente también fue azulona. Un remate de Sibo al primer palo tras la salida de un córner.
El juego empezó trompicado, poca claridad en el medio campo y eso que Simeone sacó a dos finos estilistas como Johnny y Mendoza. El ex del Elche sale bien con viento a favor, pero le cuesta gobernar desde cero o remar contracorriente. Bien es cierto que la juventud le da margen de mejora y si su entrenador mantiene su confianza, la experiencia y las cicatrices le harán más fuerte, como le ocurrió a Barrios, pieza capital en este equipo y gran ausencia en la sala de máquinas.
De hecho, un error en salida del murciano terminó con una contra peligrosa que a punto estuvo de culminar Fede Viñas. Esos son los típicos errores que el ordenador del Cholo suele guardar en su disco duro. Más errores que aciertos en una primera parte muy trabada que moría con pocas o más bien ninguna ocasión clara para ambos rivales.
Tangana entre jugadores del Atlético y del Oviedo.ANDER GILLENEAAFP
Entonces, en apenas 30 segundos, el Oviedo se desató con dos clarísimas ocasiones a las que respondió Oblak con maestría. Primero un remate de cabeza a bocajarro de Chaira tras un centro de Hassan, en una de las pocas ocasiones que consiguió superar al canterano rojiblanco. En el córner posterior, fue Reina, tras una jugada ensayada, el que obligó al esloveno a realizar otro milagro con un disparo cercano. El traje de la liga no le sentó bien al Atlético en los primeros 45 minutos.
Ante la apatía general o el mal juego, movió el Cholo rápido el banquillo y metió a Julián, cuya versión en los últimos tiempos no presagiaba una solución inmediata aunque la acabara dando, pero tampoco Lookman estaba mostrando motivos para quedarse en el campo. Además, hay que ir reservando efectivos para el martes. Al menos, al inicio del segundo tiempo, el Atlético adelantó líneas para suplir con presión la falta de creatividad en el medio. El peligro siempre es inversamente proporcional a las líneas que hay que atravesar.
Resurge la estrella
Como la Araña no fue suficiente en un inicio, Simeone tocó a rebato con Koke, Griezmann y Giuliano. La Liga puede ser un objetivo secundario, pero no se puede olvidar uno de los privilegios que concede, por si el plan A sale mal. La batuta del capitán tomó el control del encuentro, el filo era responsabilidad del galo y el Cholito. Pero lo puso Viñas, de nuevo, que se encontró con un balón en el área y lo golpeó con violencia a la media vuelta obligando a Oblak a intervenir.
Almada respondió a la veteranía con más veteranía. Y Cazorla entró en el campo dispuesto a reactivar a un Oviedo que había caído en este segundo tiempo. Pero fue Griezmann el que apareció para habilitar a Baena, aunque el gol fue anulado por fuera de juego. Los últimos minutos fueron de acoso y los más potables del Atlético a nivel ofensivo. Y entonces, cuando nadie lo esperaba, cazó Julián en el área un balón suelto y despertó de su letargo a rojiblancos, a ovetenses y a él mismo. El argentino dio tres puntos y se dio aire. No es poco para lo que viene.
"Ya sabes que saldrá el City...". Era Thibaut Courtois el que anticipaba el clásico europeo por excelencia, al menos en los últimos años, que este temporada reaparece en los octavos de final de la Champions. Ivan Rakitic, encargado de sacar la primera bola del sorteo de ayer, dio algo de emoción al no poder abrirla en un primer momento por tener las manos embadurnadas de crema. Pero, una vez aflojó el presentador el recipiente, no hizo casi falta ni desdoblar el papel porque todo el mundo en Nyon (Suiza) sabía que el nombre iba a ser el Manchester City.
"Creo que ya son cinco temporadas seguidas, nos conocemos muy bien", comenzó su valoración Emilio Butragueño, director de Relaciones Institucionales del Madrid. A las que hay que sumar otras dos temporadas más en los últimos 10 años. Seguramente, la eliminatoria más repetida en la máxima competición continental en la última década a la que hay que sumar también el partido que les enfrentó en la fase de grupos en el Santiago Bernabéu este curso y que se llevaron los británicos por 1-2. "Ellos tienen un gran equipo", explicó el ex futbolista, que concluyó que eso daba "muchas opciones a Guardiola" por lo que apeló a conseguir un buen resultado en el Bernabéu.
Los blancos tendrán que jugar la ida en casa el miércoles 11 de marzo y la vuelta el martes 17 en Manchester, después de perder ante el Benfica las posibilidades de meterse en el top-8 y jugar como cabeza de serie hasta el final del torneo. Y, aunque consiguieron eliminar a los portugueses en la repesca, sin duda el sorteo le ha deparado la peor de las suertes respecto al resto de españoles. Ya que, además del rival, los blancos irán por el lado plateado del cuadro, en el que están también PSG, Liverpool, Chelsea o Bayern. Si sumamos título en la Champions, en el cuadro blanco hay 31 frente a los cinco que aparecen en el otro cuadro.
En el lado azul han coincidido Barcelona y Atlético. Los otros dos equipos españoles han tenido más suerte que los blancos entre las dos opciones que les ofrecía este sorteo de los octavos de Champions. Mientras que al Madrid también le podía tocar el Sporting de Portugal, los culés jugarán frente al Newcastle y evitan al PSG, y los rojiblancos harán lo propio ante el Tottenham, cuando la otra opción era el Liverpool. A priori son rivales más asequibles. De ganar ambos, culés y colchoneros, se verían en cuartos.
"No celebro no enfrentarnos al PSG, hay que respetar al rival. Todo el mundo quiere llegar a la final y el Newcastle también tiene ganas de ganar la Champions. Todos los rivales son difíciles", señaló ayer Hansi Flick, que quiso ser precavido en la valoración del sorteo para los culés. Las urracas ya perdieron contra el Barça en la fase regular en St. James Park por 1-2. Y entre buscar los cuartos ante la calidad y el desgaste emocional que supone hacerlo frente al PSG de Luis Enrique, que ya les eliminó hace dos temporadas, o hacerlo ante el undécimo de la Premier Legue, hay mucha diferencia. El encuentro de ida será el martes 10 de marzo y el de vuelta, en casa, el 18.
Decimosexto en la liga británica es precisamente el Tottenham, adversario de los rojiblancos. "Es un rival duro, importante en el fútbol mundial. Ya hablaremos más cuando se acerque el partido", calificó ayer un Diego Simeone que quiere mantener el foco en el Oviedo, duelo de esta noche (21.00 horas). Mejor para sus interes es el equipo londinense que el Liverpool, la otra opción rojiblanca, que en el primer partido de la fase de grupos se saldó con derrota (3-2). La ida será en el Metropolitano el 10 de marzo y la vuelta en Londres, el 18.
También suerte en Europa y Conference League
La buena suerte también se extendió a los clubes españoles de Europa League y Conference. Tanto a Betis y Celta, en la segunda competición, como al Rayo, en la tercera, les tocaron las opciones más viables de octavos. Los sevillanos, clasificados en el top-8, se enfrentarán al Panatinaikos de Rafa Benítez; los vigueses harán lo propio frente al Olympique de Lyon de Endrick. En el caso del equipo de Giráldez, que jugará la vuelta fuera, la otra posibilidad era el Aston Villa de Unai Emery. Mientras que el conjunto de Pellegrini, que disputará el segundo partido en la Cartuja, podría haberse enfrentado al Nottingham Forest. El Rayo, cuyo último partido europeo fue el 18 de diciembre, se medirá al débil Samsunspor, séptimo clasificado de laliga turca con la vuelta en casa. Tanto la Europa como la Conference League se disputarán el 12 y el 19 de marzo.