La Copa casi se le cae en el pésimo estadio de La Cartuja, donde se necesitan prismáticos para poder ver jugar. Un Osasuna aguerrido, rápido, luchador y quisquilloso hizo jugar al Madrid muy incómodo.
Un título lo disimula todo o casi todo. El Madrid
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El día en el que el Atlético conseguía su victoria histórica ante el FC Barcelona en el Metropolitano, Antoine Griezmann, que se salió en ese encuentro, iniciaba un vídeo en las redes sociales del club en el que decía: "Queremos llegar a la final". En las más de dos semanas que han transcurrido entre la ida y la vuelta de la eliminatoria de semifinales que se disputa esta noche, el futuro del francés ha sido una auténtica montaña rusa, con el jugador sin decir si estará o no en ese último partido copero con el club de su vida.
De la posibilidad de recalar en el Orlando City en marzo han hablado casi todos los implicados, pero ha habido ligeras inflexiones en los discursos. Desde el shock inicial en el que se lanzó un primer mensaje de que "ojalá elija lo que considera mejor y lo que él quiera porque se lo merece", palabras de Simeone tras Brujas. Hasta el cierre de puertas posterior del director deportivo: "Ese tema es especulación. Antoine tiene dos temporadas más", apuntó Mateu Alemany tras el sorteo europeo. Incluso el propio técnico introdujo nuevas variables tras vencer en Oviedo: "Lo he dicho ya, que sea lo mejor siempre para el club, para él y para el equipo".
A la elección del jugador se suman las necesidades del club y del equipo. No cabe duda de que estas, respecto al delantero francés, han cambiado desde el inicio de temporada. Si la leyenda rojiblanca, con 210 goles como colchonero, partía como un revulsivo para sumar desde el banquillo, sus buenas actuaciones y su eficacia de cara a puerta, con 12 tantos este curso, han cambiado un poco las perspectivas que cuerpo técnico y jugador tenían para este año, en el que es el duodécimo jugador más utilizado del plantel. "Es muy difícil hablar de Koke y Griezmann porque el afecto excede lo que pase de hoy para delante. No voy a medir ese afecto por la necesidad del equipo, pero los necesito como están entregados con lo que sea", explicó Simeone tras el partido de ida ante los culés.
Desde el entorno del jugador cuentan que la decisión no la tiene tomada y que puede depender de lo que pase en estas semifinales y si el equipo sigue avanzando en Champions. Parece mentira, pero como rojiblanco el francés sólo tiene una Supercopa en 2014 como título nacional ya que no llegó en la primera liga del Cholo y la segunda le cogió en el FC Barcelona después del polémico documental de La Decisión, cuando el francés se debatía entre ambos clubes.
Así, La Decisión 2.0 de Griezmann ya no resulta tan sencilla pese al amor que siente el jugador por todo lo americano y que lo demuestra siempre que puede. Verdadero aficionado de la NFL y la NBA, que el francés termine en Estados Unidos es algo que casi todo el mundo da por seguro y que él mismo ha llegado a decir en alguna ocasión. Otra cosa diferente es que decida hacerlo a mitad de temporada con dos títulos a tiro, aunque más sencillo este de la Copa del Rey.
Mercado complicado
En este mercado extraño de la Major League Soccer, que cierra el 26 de marzo, Orlando City veía en Griezmann el contrapunto perfecto a la llegada de Messi al vecino Inter de Miami tanto a nivel deportivo como de imagen. No obstante, no resulta tan sencillo el fichaje del francés. En la liga americana hay diferentes categorías de jugadores. Por resumir: los designated players y los otros. Los primeros tienen la ventaja de que sus fichas están fuera del tope salarial. Esas posiciones de privilegio ya están ocupadas en el equipo de Florida por Braian y Martín Ojeda y Marco Pasalic. Por lo que la llegada del jugador rojiblanco obligaría a la entidad a liberar una de esas plazas.
Se ha dicho, incluso, que el tinte de pelo de Griezmann es un guiño a la franquicia norteamericana, que juega con esos colores. Con guiño o sin él, si esta noche el Atlético consigue hacer valer su ventaja en la ida, parece complicado que el francés se marche un mes antes de poder conquistar la Copa del Rey, otra cosa es a final de temporada. De hecho, la renovación de su contrato el curso pasado y el diferir su salario en dos años, iba encaminado precisamente a favorecer la marcha del francés. Pero ni él ni el club quiere que esa salida sea por la puerta de atrás.
"¿Qué prefiere ganar la Copa o ascender a Primera?". La pregunta coge a Fernando Soriano (Zaragoza, 1979) con el pie cambiado. Tarda un rato en pensar la respuesta porque sabe que el Depor no es un club cualquiera. Es uno de los nueve que ha logrado LaLiga y ya tiene dos Copas del Rey en sus vitrinas así que el director deportivo que llegó para configurar la plantilla que ascendería de vuelta al fútbol profesional no termina por decidirse por ninguna de las dos opciones y apela a la historia del equipo como merecedor de estar en la máxima categoría luchando, como esta noche, contra clubes como el Atlético de Madrid. "Peleamos porque esto sea más común y no un partido esporádico de Copa del Rey", apunta a EL MUNDO.
El Depor recibe a los rojiblancos en una mala racha de resultados. Son cinco encuentros sin ganar en la competida Liga Hypermotion, pese a la victoria ante el Mallorca en Copa en los dieciseisavos. "Las diferencias de los límites salariales son mínimas. Hay una rivalidad máxima entre todos los equipos y el 80% al inicio de la competición pelea por estar arriba. En esta categoría puedes ganar o perder con cualquiera en cualquier campo", explica Soriano. Sin embargo a las 21.00 horas el que visita Riazor es el cuarto equipo de Primera División con los Julián Álvarez, Baena, Griezmann y Giuliano Simeone, entre otros, aunque el Depor cuenta con un jugador que no les va a la zaga en calidad.
"Está a un nivel muy alto, aún no lo ha demostrado en Primera y esperamos que lo haga con el Depor y creemos que es una buena piedra de toque para él". Soriano habla, como no, de Yeremay Hernández, el futbolista de mayor valor de la Hypermotion. Transfermarkt le pone 25 millones de precio, más del doble que el segundo jugador de la categoría. El reto de los coruñeses con el 10 blanquiazul es intentar retenerlo no por lo económico sino por "lo social y lo deportivo". Tanto a él como a otros jugadores "nivel Primera División" como Mella, Stoichkov o Luismi Cruz entre otros.
Pero una plantilla, recuerda Soriano, son 24 jugadores, y Antonio Hidalgo, un entrenador cholista en su sentido de la disciplina y el orden, amenaza a un equipo rojiblanco, en un torneo que "no es un marrón" para un equipo de Segunda. "Nunca es un incordio, te aporta cosas buenas y te muestra si tienes plantilla para competir en cualquier competición", explica Soriano, aunque, pese a la ilusión que genera, admite que se le da más importancia a la liga sobre el torneo del ko.
El director deportivo da una rueda de prensa.RCD La Coruña
Fernando Soriano ayudó a poner la primera piedra en la reconstrucción del Depor. El maño firmó por el club coruñés el verano anterior a su ascenso tras un terremoto en la cúpula directiva del club. Pero, pese a la presión social que existía tras cuatro temporadas en el infierno, Soriano lo vio como la oportunidad de su vida. "Poder estar en un club tan grande como el Deportivo es como que te toque la lotería", califica el mánager. Después sufrió la montaña rusa que fue aquella temporada hasta que Lucas Pérez, el futbolista que se bajó de Primera a Primera RFEF para ayudar al Depor a ascender, anotó el gol de falta directa ante el Barça B que valió la vuelta al fútbol profesional. "Fue la culminación de un año muy bonito", recuerda Soriano que dice que es más de celebrar en familia al considerarse un "actor secundario" de una hazaña que pertenece más a los jugadores.
Polivalencia
Soriano afronta su tercera temporada como director deportivo de un Depor al que llegó tras salir del Ibiza, donde había desempeñado el mismo cargo. Pero lo cierto es que su trayectoria en el fútbol le ha llevado por todas las posiciones en poco tiempo. De hecho, en Almería pasó de jugador a entrenador en la misma temporada para salvar al equipo del descenso. "De las tres que he ocupado: jugador, entrenador y director deportivo, la que más se sufre y la que más se siente, a nivel mental, físico y psicológico es la del entrenador", confiesa el directivo pese a que en su época como futbolista su obsesión era el plan táctico y la estrategia. Mientras que para él, estar en el campo es donde se "viven más alegrías": "Marcar un gol en el 90, con tus compañeros y tu gente, es una droga durísima", ironiza el directivo.
Con el Atlético en el horizonte y con el 2026 recién empezado con otro empate ante Las Palmas, Fernando Soriano le pide a este año un poco de cholismo con el que el comulga 100%: "Soy un poco cholista, de trabajar y pelear día a día. Todos luchamos por intentar ganar, pero que nadie nos pueda reprochar que se ha intentado, que no nos hemos rendido, que siempre tengamos fuerza para seguir un paso más". Igual hoy, en Riazor, necesitan más de uno.