La sorpresa de la gimnasta Zhou Yaqin al ver cómo las italianas Alice D’Amato y Manila Esposito posaban en el podio mordiendo las medallas ha sido una de las imágenes más virales de estos últimos Juegos Olímpicos.
La deportista, con solo 18 años, logró la medalla de plata en el ejercicio de barra de equilibrio femenino de gimnasia artística con un 14,100 de puntuación, en la única prueba en la que Simone Biles no logró ninguna medalla.
La gimnasta china Zhou Yaqin (izquierda) en el podio junto las italianas Alice D’Amato y Manila EspositoInstagram
Sin embargo, eso no ha impedido que, al regresar de París, haya tenido que ponerse a trabajar en el restaurante que tiene su familia en China. Algo habitual para ella que se ha hecho viral en todo el mundo gracias a un vídeo en el que aparece sirviendo platos a los clientes aún vestida con el uniforme olímpico.
Un hecho que ha inundado la red social X con comentarios que destacan la humildad demostrada por la joven gimnasta y que le ha hecho volver a ganar un gran número de seguidores.
El 22 de marzo de 2022, el Barça de Xavi Hernández sembró la desolación en el Bernabéu con un 0-4, pero menos de tres meses después, el Real Madrid cerró el curso en el Stade de France con un doblete: Liga y Champions. A ese recuerdo se agarró ayer Carlo Ancelotti para alzar la moral de su vestuario tras una debacle que podría marcar su destino. "Creo que este año no va a ser muy distinto del anterior. La temporada es muy larga y no hay que bajar los brazos. Tenemos que aprender de esta derrota, como ya hicimos tras la última y creo que ahora volverá a pasar lo mismo", valoró el técnico.
"Tenemos que levantarnos rápido. Hay que mejorar nuestros errores del tramo final y seguir compitiendo y luchando", analizó sobre uno de esos resultados que deja secuelas en lo anímico. "El 0-4 no refleja lo que ha sucedido en el campo. Pudimos adelantarnos, pero cuando ellos lo hicieron, aumentó su confianza. Hasta el 0-1 todo estuvo muy igualado y nosotros tuvimos más oportunidades. En la primera parte, con nuestro 4-4-2, lo hemos hecho muy bien", subrayó el italiano. Por si no bastase, Ancelotti aún tuvo que hacer frente al controvertido festejo del Barça tras el 0-4 de Raphinha: "Su asistente no ha sido un señor al celebrar ese gol delante de nuestro banquillo. Se lo he dicho a Flick, que estaba de acuerdo".
El señalado era Marcus Sorg, que colabora con Flick desde agosto de 2021, cuando ambos se pusieron al frente de la selección alemana. Conocido como el descubridor de Joshua Kimmich, Sorg se ha convertido ahora en el principal enlace entre el primer equipo del Barça y La Masia. A las figuras de Marc Casadó, Pablo Torre y Héctor Fort, habituales en este arranque de curso, en su nómina de debutantes también se incluyen Pau Víctor, Gerard Martín, Andrés Cuenca, Sergi Domínguez y Marc Bernal. Se da la circunstancia de que el pasado miércoles, Sorg también protagonizó una agria discusión con Sven Ulreich, portero suplente del Bayern, durante el descanso del partido de Champions en Montjuïc.
Asimismo, el gol de Raphinha también provocó un tenso episodio en el tiempo añadido entre Gavi y Vinicius. El onubense, que había saltado al verde tres minutos antes en sustitución de Pedri, cometió una dura falta sobre el '7' blanco, castigada con tarjeta amarilla por Sánchez Martínez. Cuando el brasileño acudió a pedirle explicaciones, Gavi tampoco dudó en recordarle el resultado que lucía en el marcador 360º del Bernabéu: "¡4-0, 4-0!"
Tras el citado enfrentamiento frente al túnel de vestuarios, Ancelotti tuvo que aceptar de buena gana su papel como principal portavoz del club. Compareció con unos minutos de retraso en la rueda de prensa, poco después de que Emilio Butragueño, director de Relaciones Institucionales, ofreciese las primeras reacciones en Real Madrid TV. No quedó costancia, sin embargo, del sentir del vestuario, dado que ningún futbolista ofreció declaraciones.
El capitán, Lucas Vázquez, no quiso tomar el relevo de Nacho Fernández, que durante las dos últimas temporadas había asumido la responsabilidad en los malos momentos. Tampoco hubo rastro de Vinicius y Kylian Mbappé, las dos grandes figuras del vigente campeón de Liga y Champions. Una de las contadísimas muestras de temperatura llevó la firma de Antonio Rüdiger, pidiendo perdón al Bernabéu justo después del pitido final.
"No hay nada que tirar a la basura"
Este silencio, que podría interpretarse como falta de líderes claros en un momento de crisis, hubo de compensarlo Ancelotti, convencido de que hasta el 0-2 su equipo había jugado "con mucha energía y presionando alto". "No hay nada que tirar a la basura, porque durante la primera hora hemos competido muy bien. Es un momento duro, pero se trata de una derrota distinta a la de Lille, donde no competimos y jugamos muy mal", recalcó.
La desesperación de Vinicius, tras una oportunidad perdida.AFP
Preguntado sobre la defensa adelantada del Barça, que dejó 12 veces a sus delanteros en fuera de juego, y sobre la gris actuación de Mbappé, Carletto quiso quedarse con el lado positivo. "Hemos tenido cuatro mano a mano con el portero. Desgraciadamente, no hemos marcado. Mbappé ha tenido tres o cuatro oportunidades y le ha faltado algo de acierto", admitió.
De momento, el Madrid acumula dos derrotas en Liga, las mismas que durante toda la pasada campaña. Antes de visitar el sábado Mestalla, el equipo disfrutará de dos días de descanso, porque el 5 de noviembre aguarda otro compromiso de enjundia en Champions ante el Milan. El calendario de noviembre se completará con un duelo ante Osasuna en el Bernabéu y las visitas a dos destinos tan distintos como Butarque y Anfield.
Ni siquiera cuando el objetivo de clasificarse para la próxima Supercopa, asegurándose el segundo puesto de la Liga, está ya al alcance de su mano puede haber una cierta tranquilidad en el seno del Barça. El último terremoto que sacude los cimientos de la entidad azulgrana tiene que ver, en este caso, con un asunto que, a decir verdad, encararía su tercer capítulo en lo que llevamos de temporada: la continuidad de Xavi como técnico barcelonista. Después de que el egarense anunciara su decisión de marcharse en enero y diera marcha atrás hace unas semanas, ahora es el presidente, Joan Laporta, quien tendría decidido prescindir de sus servicios por unas declaraciones previas al duelo con el Almería que no le sentaron nada bien.
Según ha señalado RAC1, el hecho de que el entrenador apuntara que habrá dificultades para reforzar al equipo el verano que viene y deslizara que la recuperación de la máxima competitividad puede ir para largo no le han gustado lo más mínimo al máximo dirigente azulgrana. "Vamos a intentar competir. El culé debe entender que la situación económica no tiene nada que ver con la que había 25 años atrás. Antes decías 'quiero fichar a este, a este y a este', y ahora no es así. No estamos como otros clubs, que tienen una mejor situación, ni tenemos sus condiciones, como otro fair play, como sería el caso del Real Madrid y otros equipos europeos, y el barcelonista tiene que entenderlo. Eso no significa que no vayamos a competir o que no queramos luchar por los títulos, pero necesitamos tiempo", destacó Xavi en su rueda de prensa previa al partido contra el Almería que se saldó finalmente con victoria por 0-2 y en el que Laporta estuvo ausente en el palco.
"A mí, personalmente, no me han dicho nada. La relación no cambia. Ha viajado el vicepresidente deportivo. Dije lo que pienso, que la situación no es fácil, pero tengo mucha ilusión y muchas ganas de que empiece la pretemporada. Estoy totalmente seguro de que seré el entrenador la próxima temporada. Estamos planificándola con Deco y lo veo como una oportunidad para seguir en el mejor club del mundo. Tengo toda ilusión y la ambición para ganar títulos. Sólo dije que la situación económica no es la mejor y estamos trabajando para revertirla y tener la oportunidad de reforzarnos para la temporada que viene. En el entorno siempre hay ruido y Deco y el presidente son las personas más importantes de este proyecto", explicó el propio Xavi tras el triunfo. El presidente, quien destacaba hace tan sólo unas semanas su satisfacción por poder seguir contando con el egarense como técnico, ya acabó visiblemente enfadado tras la contundente derrota en Montilivi, que complicó la situación deportiva del equipo. Y lo que le habría sentado especialmente mal, en este caso, es el contraste entre el optimismo que le mostró el entrenador el día en que dio marcha atrás y la aparenteresignación, rozando el pesimismo, del miércoles.
LA SITUACIÓN NO ERA PROPICIA
Los resultados que se habían producido justo antes de que Xavi diera marcha atrás en su decisión de marcharse el 30 de junio no parecían los más propicios para que se produjera ese giro de guion. El equipo, en apenas una semana, había visto como el PSG remontaba el 2-3 encajado en el Parque de los Príncipes con un contundente1-4 y le impedía así clasificarse para la semifinales de la Champions. Y, también, cómo el Real Madrid se aseguraba a la práctica el título de Liga con un triunfo por 3-2 en el Bernabéu, por mucho que los barcelonistas fueran capaces de adelantarse hasta dos veces en el marcador. Escenificar entonces la continuidad de Xavi tal y como acabaron por producirse todos los hechos parecía el escenario más improbable. El entrenador, curiosamente, aseguró entonces que no volvería a forzar su salida y que, en todo caso, sería el club el que decidiera sobre su marcha. Ahora con las aguas algo más encauzadas en lo deportivo, ha llegado otro inesperado seísmo.
Si Laporta se mantiene firme en una decisión que parece a todas luces firme, el encargado de reemplazar al ex centrocampista podría ser finalmente un Rafa Márquez que lleva de hecho ya mucho tiempo sonando como posible relevo del egarense, a pesar de los múltiples condicionantes que parecen jugar en su contra, si bien se manejarían también otras alternativa, como las de Sergio Conceiçao, técnico del Oporto, o el ex entrenador del Bayern y ex seleccionador alemán Hansi Flick.