Sonriente, junto a la nieve, con guantes, chubasquero y perneras, dispuesto a lanzarse por las rampas de la estación alpina de Tignes. Una imagen que el equipo Visma publica para el deleite de los seguidores del renacido bicampeón del Tour. Jonas Vingegaard acelera en su preparación para la ronda francesa ante el asombro de técnicos, compañeros y adversarios.
«Nunca he visto nada igual. Tiene una genética privilegiada», ha recalcado Tim Heemskerk, entrenador de confianza del danés. La evolución del ciclista tras la tremenda caída del 4 de abril en la Vuelta al País Vasco ha roto todos los pronósticos. El escalador, que permaneció 12 días en el hospital de Txagorritxu de Vitoria por un neumotórax y las fracturas de clavícula derecha y de varias de costillas, ya ha comenzado su preparación en altitud para alcanzar el pico de forma adecuado para afrontar el Tour. La dirección del equipo Visma aún no se atreve a confirmar si el danés acudirá a la ronda francesa, pero vista su extraordinaria recuperación, todo apunta a que será seleccionado para la carrera que arranca el próximo día 29 en Florencia. Otra cosa es que llegue en plenitud de condiciones, una incertidumbre que también se adueñó el pasado año de Tadej Pogacar, tras fracturarse una mano izquierda por una caída en la Lieja-Bastoña-Lieja.
Vingegaard, tras abandonar el hospital de Vitoria se marchó a su domicilio en Dinamarca, donde retomó el contacto con la bicicleta. A mediados de mayo se trasladó la Mallorca y estuvo entrenándose, con buenas sensaciones, por la zona de Sóller. El 28 de mayo llegó a Tignes, un lugar que le encanta y conoce bien desde hace varios, donde permanece concentrado y espera la llegada de sus compañeros para preparar el Tour. El lunes se incorporaron Wout Van Aert, que venía de participar en la Vuelta a Noruega y que antes también estuvo convaleciente por una caída en Flandes, y Christophe Laporte, que se retiró del Giro de Italia por enfermedad. La próxima semana llegarán los que están participando en el Criterium Dauphiné, entre otros, Sepp Kuss, Mateo Jorgenson, Steven Kruijswijk y Dylan Van Baarle.
«Espero estar en la salida del Tour de Francia y haré todo lo que pueda para llegar en la mejor forma posible», ha dicho el danés, cuya hoja de ruta hasta la salida de la ronda francesa incluye entrenamientos por las montañas cercanas a Tignes (estación que está a unos 2.00 metros de altitud), fortalecimiento de hombros con ejercicios de pesas y fisioterapia y alcanzar su peso ideal con una dieta controlada. Su intención es no disputar carreras antes del Tour de Francia. Idéntico plan tiene Tadej Pogacar, que tras arrasar en el Giro, se ha concentrado en Isola 2000, otra estación alpina, que se encuentra a unos 400 kilómetros de Tignes. Los dos portentos, tan iguales, tan distintos, siempre rentándose desde la distancia.
Sterrato, adoquines, muros, abanicos, toboganes, dientes de sierra, precipicios, maratón de kilómetros. Las clásicas han dejado de pertenecer a los panenkitas del pedal para cautivar al gran público. Las carreras de un día atrapan por su intensidad y por la presencia de una generación de ciclistas ansiosos de mostrar su voracidad en todos los escenarios. Mathieu van der Poel, Wout van Aert, Remco Evenepoel,Tom Pidcock contra el majestuoso Tadej Pogacar. Jonas Vingegaard, Primoz Roglic, Juan Ayuso, Carlos Rodríguez o Ben O'Connor prefieren las pruebas de una semana para preparar Giro, Tour o Vuelta.
El bloque principal de la nueva temporada de las clásicas de primavera, que arranca este sábado con la espectacular Strade Bianche, aparece iluminado por la presencia de Pogacar, que ahora replica a los corredores de otras épocas y se vuelca como nunca en las pruebas de un día, con ocho citas, más que nadie entre los grandes del pelotón. El estandarte del UAE garantiza escapadas antológicas. El fondista muta en clasicómano insaciable y anuncia que acudirá a tres Monumentos: Milán-San Remo, Tour de Flandes y Lieja-Bastoña-Lieja (al Giro de Lombardía irá a mediados de en octubre) y no descarta la París-Roubaix. Nunca ha participado en el Infierno del Norte por temor a las caídas y a un brutal desgaste físico. Lo previsible es que deje aparcado el examen de los terroríficos tramos de pavés.
En el calendario de las clásicas del esloveno, que en febrero se anotó dos etapas y la general del UAE, también figuran Strade Bianche, E3- Herelbeke, Gante-Wevelgem, Amstel Gold Race y Flecha Valona. El segundo en este ranking de participación es el británico Pidcock, con siete clásicas de primavera; Van Aert se queda con seis; Van der Poel y Evenepoel suman cuatro.
Pogacar arranca su festival con la Strade Bianche, la clásica moderna y más atractiva, con sus selectivos tramos de sterrato. Son 213 kilómetros, con salida y llegada en la Piazza del Campo de Siena, con 82 kilómetros de firme de tierra compactada, divididos en 16 sectores. El esloveno persigue su tercer título en la que antes se llamaba L'Eroica, los anteriores los ganó en 2022 y en 2024.
Pidcock, Richard Carapaz y el polaco Michal Kwiatkowski (también cuenta con dos victorias en la prueba de la medieval Siena) parten como principales adversarios del esloveno en los cautivadores parajes de la Toscana. La representación española está liderada por Pello Bilbao (esta es una sus carreras preferidas), Pelayo Sánchez y Mikel Landa. El escalador de Murguía abre el curso asumiendo el liderazgo del Soudal Quick-Step debido a que Evenepoel aún se recupera de las fracturas en varias costillas, omóplato derecho y mano derecha, contusiones en los pulmones y una luxación clavícula producidas el pasado diciembre en un entrenamiento.
Una de las pocas obsesiones de Pogacar es conquistar la Milán-San Remo, la clásica que menos que se acomoda a sus características y que siempre cuenta con una elevada nómina de candidatos. En la Classicissima ha sido, decimosegundo, quinto, cuarto y tercero. En esta edición pugnará, entre otros, con Pidcock, Alaphilippe, Mohoric y Van der Poel.
El fenómeno holandés dosifica y selecciona su munición, dado que después de la prueba italiana sólo acudirá a la E3- Herelbek, Tour de Flandes y París-Roubaix. En Flandes, donde defiende título, se enfrentará a Pogacar y en la cita cumbre de los tramos de pavés (ganador en 2023 y 2024) desafiará a Van Aert y otras locomotoras, como Tim Merlier, Mads Pedersen o Jasper Philippsen (segundo en 2023 y 2024). La gran apuesta española será Oier Lazkano -se marchó del Movistar para unirse al Bora de Primoz Roglic-, que debutó en los abombados caminos de tractores de Roubaix en 2023 (finalizó en la posición 102) y que el pasado año se vio obligado a abandonar. Esta es la cita que más atrae a Iván García Cortina (Movistar), que ya suma siete participaciones, la mejor la de 2022, en la que terminó en 25º.
La clausura de París-Roubaix abre la puerta al Tríptico de las Ardenas, con Amstel Gold Race, Flecha Valona y Lieja-Bastoña-Lieja (las únicas clásicas a las que acudirá Enric Mas), territorio el que antes se exhibía Alejandro Valverde y por el que ahora se pelean Pogacar, Van der Poel, Van Aert, Evenepoel y Pidcock. La primavera de los prodigios ya está aquí.
El confesor de Tadej Pogacar es el Kapo del pelotón. El ciclista más deslumbrante del siglo pone su destino en las manos prodigiosas de un vasco. Joseba Elguegazal es un masajista vizcaíno de 42 años que lleva unido al esloveno desde hace un lustro. Ambos coincidieron en la Vuelta a España y desde entonces son inseparables. En un año, entre carreras y concentraciones, coinciden durante más de 200 días. Kapo, que trabajó en la granja de su padre y fue portero de discoteca, estudió fisioterapia y pronto se abrió paso en el ciclismo. Empezó en el Caja Rural y en 2019 le contrató el UAE. Nadie conoce mejor los músculos del genial esloveno.
Joseba es uno de los capitanes del ejército español de Pogacar. El bicampeón del Tour, en su reto de reconquistar la Grande Boucle, se ha rodeado de 24 hispanos que sobresalen por su altas prestaciones. Al frente de todos ellos se encuentra Josean Fernández'Matxin', un vasco de 53 años, el máximo responsable técnico de la escuadra patrocinada por Emiratos Árabes Unidos, con sede en Magnago (Italia). Él descubrió a Pogacar. Es el padre, tutor y guía del fenómeno. El preparador de Basauri comparte la gestión del UAE con los italianos Mauro Gianetti y Andrea Agostini.
El UAE teams, cuyo presidente es Matar Suhail al Yabhuni Al Dhaheri, que cuenta con la absoluta confianza del príncipe heredero de Abu Dabi, funciona como una empresa, en la que trabajan cerca de 80 profesionales y 40 corredores. Los ciclistas españoles son Juan Ayuso, 21 años, estandarte de una nueva generación, que este sábado se estrena en el Tour de Francia; Marc Soler (30), que también estará en la salida de Florencia y que es uno de los gregarios preferidos de Tadej Pogacar; Igor Arrieta, un navarro de 23 años, hijo de un ex ciclista y preparador deportivo del Movistar, que no va al Tour, y Pablo Torres, un madrileño de 18 años, integrante del equipo nodriza.
El ángel de la guarda
UAE desplaza al Tour a ocho corredores y a alrededor de 30 especialistas y técnicos. Entre ellos destaca la figura de Alejandro Torralbo, considerado el mejor mecánico del mundo. Este cordobés de 61 años lleva en el ciclismo más de 40, ha trabajado con Indurain, Olano, Ullrich, Chava Jiménez, Sastre, Valverde. Él es el más veterano de los cuatro mecánicos desplazados y se ocupará de la puesta a punto de la bicicleta de Pogacar y de sus siete compañeros. El esloveno, además de Ayuso y Soler, contará con la ayuda del portugués Joao Almeida, el franco-ruso Pavel Sivakov, el belga Tim Wellens, el británico Adam Yates y el germano Nils Politt.
Torralbo compartirá tertulias y sobremesas con su amigo Paco Luna, un masajista valenciano de 55 años que ya cuidó a Marco Pantani y que ahora es el ángel de la guarda de Ayuso. En el Tour cada corredor cuenta con un masajista. En este departamento también están integrados Lucio Domínguez, un manchego que trabajó en el Kometa de Alberto Contador; Cristian Batanete, un ovetense de 40 años, y José Teixeira, un vasco de 67, que es otra institución en el World Tour, con larga trayectoria en formaciones de primer nivel. Ellos colaborarán esporádicamente en el Tour ejerciendo labores de intendencia, en varias ocasiones se les verá en los arcenes de la carretera entregando bidones a los corredores.
El UAE también cuenta con la colaboración de Daniel Ortega, un fisio experto en deportes de resistencia (atletismo, natación y triatlón) y Víctor Moreno, recuperador y profesor en la Universidad Miguel Hernández de Elche. Este alicantino es un apasionado del deporte, ha recibido el Premio Nacional de Investigación por un trabajo sobre las lesiones de los futbolistas.
Espaguetis con queso y pimienta
La evolución de Pogacar está controlada desde larga distancia por Íñigo San Millán, un vitoriano de 52 años. Es profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Colorado, donde realiza trabajos clínicos y de investigación en metabolismo celular, especialmente en diabetes, enfermedades cardiometabólicas y cáncer. Compatibiliza su labor de Alto Rendimiento en el UAE con la preparación de la primera plantilla de fútbol del Athletic de Bilbao.
Pogacar mantiene una sintonía especial con Esteve Ramírez, porque nadie prepara mejor su plato preferido: espaguetis con queso y pimienta. Este cocinero de 34 años, que a los 22 se marchó de Barcelona a Francia para aprender el oficio, se unió al equipo en 2019. También estará en el Tour y cuenta con dos estrechos colaboradores: Luis Fernando Olalla e Israel Ruiz.
Pogacar y sus gregarios, en Florencia.AFP
Esteve Ramírez adereza los platos siguiendo las instrucciones de Gorka Prieto, un navarro de 34, reputado nutricionista. El diseña los menús y vigila la dieta. A Pogacar le insiste en que debe ser prioritaria la ingesta de hidratos de carbono, con el consumo de arroz, pasta, quinoa, boniatos, cereales y patata. También le advierte de que debe tomar las mínimas cantidades de grasas y huir de los risottos, aceite y postres con mantequilla.
En la sección de entrenadores figura Didac Navarro, un valenciano de 48 años que fue contratado por Matxin en 2022. Fue seleccionador español de ciclismo en pista en los Juegos Olímpicos de Pekín. También destaca Javier Sola, un sevillano de 37 años, que llegó en 2023 y que es profesor de Ciencias del Deporte en la Universidad de Loyola. Cumple su segunda temporada junto a Pogacar.
La nómina del ejército español se completa con el biomecánico David Herrero, un bilbaíno de 44 años, ex ciclista del Euskaltel, experto en la preparación de pruebas de contrarreloj, y con el abogado Íñigo Landa, licenciado por la Universidad de Deusto, experto en el asesoramiento a deportistas y a entidades deportivas. Un ejército multidisciplinar para la reconquista del Tour.
El paso del ecuador de la Liga se selló con el final agónico de Xabi Alonso en la silla de tortura del estadio Bernabéu. El vasco fue el quinto técnico destituido, los anteriores fueron Julián Calero (Levante), Sergio Francisco (Real Sociedad) y Veljko Paunovic y Luis Carrión (Oviedo), en una primera vuelta de la liga en la que el Barça acaparó laureles: campeón de invierno y dueño de la Supercopa. En el reparto de notas destacó el sobresaliente del Espanyol, el equipo que más ha mejorado respecto a la primera vuelta de 2024-2025. Entonces estaba en posición de descenso, era decimoctavo, con 16 puntos. Ahora es quinto, con 34. Los que más han empeorado fueron el Athletic y el Mallorca, ambos con 12 puntos menos. En la mitad de la película destacaron los zarpazos de Kylian Mbappé y el vuelo de Joan Garcia.
ALONSO
El preparador tolosarra se marchó del Real Madrid tras traicionar el modelo y el sistema de juego para el que fue contratado tras impactar en el Bayer Leverkusen. No supo conectar con el banquillo y en los dos últimos meses sobrevivió con angustia en el borde del precipicio.
MBAPPÉ
La eficacia del francés fue lo más positivo de un Real Madrid errático. El Bernabéu comienza a asumir la kyliandependencia. Es el líder en la lista de realizadores del campeonato, con 18, siete más que Ferran y el mallorquinista Muriqi. En su zurrón figuran cerca de la mitad de los goles del Madrid: 41.
JOAN GARCÍA
Todo lo bueno que exhibía en el Espanyol lo ha mejorado en el Barcelona. El portero más espectacular es indiscutible para Hansi Flick y una de las piezas sobre las que se apoya un líder que presenta el mejor baremo de goles anotados y recibidos: 53/20. Sus soberbias intervenciones han generado un interesante debate sobre su convocatoria con la selección. Un dilema para Luis de la Fuente, que se debate entre lo lógica y la fidelidad al grupo.
JULIÁN ÁLVAREZ
El destinado a ser el estandarte del Atlético reflejó la apatía y ausencia de regularidad del conjunto de Simeone (sólido en casa y débil fuera). El delantero argentino sumó siete tantos, uno más que en el curso anterior, pero entonces marcó en seis encuentros, ahora sólo en cuatro (anotó tres al Rayo). En la temporada en la que debía ser su confirmación como gran estrella internacional, se muestra desdibujado y sin ambición. El bajo estado anímico le condiciona y eso arrastra a todo el grupo. Simeone le ha mimado con 18 titularidades.
MARCELINO
El preparador asturiano se manejó con soltura en la iga -distinto fue en Europa-, con sólo tres partidos perdidos (uno menos que Real Madrid y Barcelona) y se atrevió a pelear en la azotea del campeonato con los tres grandes. Uno de sus secretos fue la solidez defensiva: sólo encajó 17 tantos, cifra compartida con Madrid y Atlético. Moleiro fue el nuevo emblema de La Cerámica.
MANOLO GONZÁLEZ
El técnico gallego, que huye de los focos mediáticos, convence con su método. Con una plantilla confeccionada con mínimos recursos ha convertido al Espanyol en la escuadra revelación. Tras sufrir una barbaridad el pasado curso por mantener la permanencia, ahora se ha instalado en la zona europea. Es quinto, a sólo cuatro puntos del Atlético de Madrid. Con sus planteamientos crecen jugadores como Carlos Romero, el defensa más goleador del torneo (cuatro), segundo anotador del Espanyol, sólo dos menos que Pere Milla.
LUIS CARRIÓN
El preparador catalán personaliza la decepción del Oviedo, recién ascendido, colista permanente. El técnico, que tomó el relevo de Veljko Paunovic, no enderezó el rumbo de la nave asturiana. El 9 de octubre inició su segunda etapa en el club y el 14 de diciembre fue destituido tras dirigir nueve encuentros en los que no consiguió ninguna victoria. Sólo sumó cuatro puntos y cayó en la Copa del Rey ante el Ourense. Su puesto lo ocupó, ante las protestas de los seguidores ovetenses, el uruguayo Guillermo Almada, que tampoco sabe ganar.
CARLOS CORBERÁN
Si el Oviedo es serio candidato al descenso, el Valencia pelea como un condenado para huir de la quema. El entrenador valenciano consiguió la pasada temporada despertar a un equipo decepcionante gracias a la apuesta por los canteranos, pero ahora se ha enredado en una espiral negativa. Sólo ha ganado tres partidos y es tercero por la cola, con sólo tres puntos más que el Levante (con un encuentro menos) y cuatro que el Oviedo.