La guarida de Messi en Kansas, ‘pelu’, estanque para pescar y blindaje policial: “Ganar les ha dado paz para trabajar”

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Argentina ha elegido el corazón de Estados Unidos para establecer una guarida peculiar para ser vigente campeona. Imposible que Messi pudiera darse un paseo por el distrito Power and Light del Downtown, pero sí algún compañero podría pasar desapercibido en una ciudad donde reinan el fútbol americano y el béisbol. Si la concentración, en un hotel sin pretensiones frente al río Misuri, y el complejo de entrenamiento están blindados, no es por la atención de los lugareños, sino por la invasión de argentinos que se espera.

El equipo de Scaloni, al que le gusta cerrar los entrenamientos pero la FIFA obliga a abrir las puertas de vez en cuando, vive en un hotel vestido de albiazul y repleto de alusiones al triunfo en Qatar, pero donde pasan más horas en el Compass Minerals National Performance, un fortín al que no le falta detalle. Los accesos están cerrados y solo se permite pasar si, con credencial FIFA, te traslada un autobús escolar amarillo –recuerden aquel amarillo de Los Simpson– desde el parking de un centro comercial cercano a 30 minutos del centro. Tres campos juntos de la misma hierba natural que tiene el estadio de Kansas donde debutará la Scaloneta el martes frente a la Argelia de Mahrez y Luca Zidane. A las cámaras hiperbáricas y de crioterapia y la piscina salada para la recuperación, se unen las dos cocinas a disposición del nutricionista y el chef y otros secretos menos habituales. Messi y compañía tienen una zona para la siesta, videoconsolas para retarse y hasta una zona de peluquería y barbería con su tocador para que les acicalen.

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En el exterior guarda el complejo su mayor peculiaridad: un estanque con peces donde, bromean, pueden pescar. El Dibu Martínez, gran aficionado al arte del sedal, hubiera podido probar si no estuviera tan preocupado por el dolor que le causa el dedo de la mano que se fracturó en la final de la Europa League. Entrena suave y a menor ritmo y aprieta los dientes. «Tengo al mejor fisio del mundo», decía ayer mientras se retiraba de un caluroso entrenamiento, con una temperatura de 30 grados y una humedad que superaba el 60%. Hoy no estaba Djalminha, ex compañero de Scaloni en el Dépor que hace labores de comentarista de televisión y fue el último al que le han permitido en estos días saltar la barrera para abrazar a su amigo. En la preparación participaron todos los jugadores tocados, menos Tagliafico, y se incorporó ya Marcos Senesi, que llegó de Ibiza tras la lesión de Balerdi. Pero Emiliano Martínez es la principal preocupación de un cuerpo técnico que dio la tarde libre a sus jugadores, la última, para ver a sus familiares y compartir un asado.

De cómo se vive en Kansas habían recibido chivatazos los que rodean al seleccionador. De cicerone, avisándoles de la «humedad asfixiante» , ejerció Claudio Piojo López. Sabe lo que es pelear por la Copa del Mundo porque vistió la albiceleste en Francia en el 98 y en Corea y Japón en 2002 y, cuando cerró su periplo europeo en el Valencia y la Lazio, lo inició en la MSL norteamericana. Defendió los colores de los Kansas City Wizards de 2008 a 2010, justo cuando cambiaron de nombre para convertirse en el Sporting Kansas. De hecho, su camiseta está colgada en el hall del complejo.

«Kansas es una ciudad amante del deporte y comparte la cultura del fútbol que tiene Argentina, su idiosincrasia, por eso les ha recibido tan bien. El club ha crecido mucho, ha construido el complejo de entrenamiento, el nuevo estadio, y ha trabajado muy bien para crear afición al fútbol. Se han hecho bastante forofos, aunque todavía gana el fútbol americano», cuenta Piojo a EL MUNDO desde su país. Da fe de ello la cantidad de personas que se congregaron el viernes en dos puntos de la ciudad para seguir el debut de Estados Unidos. Por si faltaba algo, llega la campeona del mundo con una legión de seguidores que se harán notar en las calles. «No es que allí haya una colonia enorme de argentinos, como sí hay en otras ciudades americanas, pero seguro que la colapsarán», advierte.

No tiene previsto viajar a Estados Unidos, aunque amigos no le faltan. Compartió concentraciones con Scaloni, aunque solo coincidieron en el campo vistiendo la misma camiseta en un amistoso contra Libia en 2003, pero sí ha tenido mucha relación con Pablo Aimar y Fabián Ayala, dos de los pilares del seleccionador. «Scaloni tiene su idea, pero ellos han aportado la experiencia que han adquirido como jugadores de primer nivel y su formación como entrenadores. Se ha rodeado muy bien, de gente conocida para llevar adelante el proyecto en el que se encontró un grupo muy bueno de jugadores en un gran momento personal. Ha logrado congeniarlos y armar un grupo brillante», explica.

¿Ha mejorado Argentina respecto a la que se vio en Qatar? «Se quitaron un gran peso de encima. Ganar les dio tranquilidad, paz para trabajar y crecer. Este grupo se ha conformado en torno a eso, y creo que es una ventaja muy grande. Además, ha sumado a nuevas generaciones, que tomarán ejemplo de un grupo bien armado, un responsable, profesional, que saben para dónde van», argumenta. Lo que Piojo no le ve son debilidades. «Cuando empiece el Mundial te digo, pero no le veo ninguna. Los veo con ganas de ir a por todo de nuevo», advierte. Eso sí, no les ve campeones porque, a su nivel, pone a España, Francia y, quizá, Portugal. «Es que creo que a las finales casi siempre llegan los mismos, por más que haya muchos equipos y mucha variedad de estilos», justifica.

Jódar, un brevísimo descanso y a por la hierba de Wimbledon, su nuevo desafío: "No sé muy bien qué me espera"

Jódar, un brevísimo descanso y a por la hierba de Wimbledon, su nuevo desafío: “No sé muy bien qué me espera”

El año pasado, pocos días después de su retirada, Rafa Nadal fue visto en las gradas del torneo ITF que se celebra en las instalaciones de su academia de Manacor animando a un tenista japonés llamado Naoya Honda. Honda era y sigue siendo hoy alumno suyo, llegó a Mallorca a los 14 años sin saber ni una palabra de inglés y ahora, a los 20 años, intenta saltar al circuito profesional de challenger en challenger. ¿A qué viene todo esto? Un momento.

Después de su excelente gira de tierra batida, culminada con sus cuartos de final en Roland Garros, Rafa Jódar ya está en la élite -alcanzó el número 23 del ranking ATP-, lo que quiere decir que ya no tiene descanso. De regreso a Madrid desde París, estuvo un par de días sin tocar la raqueta, pero justo después ya volvió a los entrenamientos para empezar a prepararse para los torneos que vienen. "¿Qué voy a hacer estos días sin entrenar? Ni idea, la verdad. Estaré en casa, en Madrid, descansando. Supongo que ni lo he pensado ni por un momento", aseguraba con una manera de vivir muy distinta a la que tenía Carlos Alcaraz incluso a su edad.

Al salir de la Philippe-Chatrier, Jódar ya pensaba en el siguiente reto que tenía por delante y, de ahí, nacía una preocupación: ¿dónde entrenar? Las próximas competiciones se celebran sobre hierba y en su club de toda la vida, el Club Tenis Chamartín, no hay pistas de hierba natural. Tampoco en cualquier otro club de Madrid ni en la península ibérica. Las únicas seis pistas de hierba natural que sobreviven en España están en el Mallorca Country Club y difícilmente Jódar podía acudir allí a prepararse. ¿Qué hizo? Apuntarse a todo.

Podía haberse consolado con una pista de césped artificial, como las que tiene el Club de Campo Villa de Madrid, o utilizar algún campo de fútbol, como hizo tiempo atrás Alcaraz, pero prefirió entrenarse en competición. Antes del primer Wimbledon de su vida, que se celebrará del 29 de junio al 12 de julio, disputará el ATP 500 de Queen’s que empieza mañana y el ATP 250 de Eastbourne, donde podría incluso optar al título. Su experiencia sobre la superficie es corta, pero siempre le quedará hacer memoria. ¿Cómo era aquello de jugar sobre hierba? Ah, sí, Naoya Honda.

La experiencia de niño

En toda su vida, Jódar solo ha jugado 10 partidos sobre césped y los 10 se disputaron prácticamente de manera consecutiva, en 12 días. En el verano de 2024, en su ascenso como júnior, Jódar viajó al Reino Unido para descubrir esta superficie y los resultados fueron más que notables. En el J300 de Roehampton, un barrio cercano a Wimbledon, en Londres, ganó en dos sets los seis encuentros que disputó y se proclamó campeón. Y en el Wimbledon júnior venció en las tres primeras rondas y cayó en cuartos de final. ¿Ante quién? Ante Naoya Honda, el pupilo de Rafa Nadal.

De todos sus rivales en aquellos torneos, solo dos -el marroquí Reda Bennani y el polaco Tomasz Berkieta- han debutado en el ATP, pero ninguno de los dos está entre los 500 primeros del ranking. Tampoco lo está Honda, que ahora mismo ocupa el puesto 872. Es difícil valorar la calidad de aquellos partidos, pero en todo caso Jódar salió airoso, y ese es el único precedente para valorar lo que le viene.

Thibault CamusAP Photo/Thibault Camus

"La verdad es que lo hice bien en aquellos torneos, pero era júnior y creo que no sirven como referencia. No sé muy bien lo que me espera en hierba porque apenas he jugado", contaba Jódar, que luego valoró sus opciones en la gira que viene. "Intentaré prepararme lo mejor posible para conseguir experiencia, simplemente. No tengo muchos objetivos, solo disfrutar de los torneos previos y de Wimbledon", aseguró sobre el próximo Grand Slam.

En el ATP 500 de Queen's, donde debutará este lunes o el martes, partirá como quinto cabeza de serie con pocos rivales ante los que sentirse intimidado. Pese a la solera del torneo, un clásico en la preparación para Wimbledon, sólo se ha apuntado un Top 10, Alex de Miñaur, en una profunda crisis esta temporada, y otros tres jugadores con mejor ránking que Jódar, Jiri Lehecka, Jakub Mensik y Alejandro Davidovich. El joven español debutará ante el peruano Ignacio Buse, se encontraría a De Miñaur en cuartos y a Mensik en semifinales.

Después viajará a Eastbourn y, pase lo que pase, al All England Lawn Tennis and Croquet Club llegará seguro como uno de los 32 favoritos, lo que le evitará una primera ronda contra Jannik Sinner, Alexander Zverev o Novak Djokovic; allí intentará volver a asombrar como hizo recientemente en Roland Garros. Su experiencia sobre hierba es corta y habrá que ver cómo lleva la adaptación, pero siempre podrá hacer memoria y recordar a Naoya Honda.

Tahith Chong, el único jugador de Curazao nacido en el país: “Mis compañeros no han nacido aquí, pero saben toda la cultura y la historia de la isla”

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Curazao es el país más pequeño entre las 48 selecciones que disputan este Mundial de fútbol. En la pequeña isla del Caribe, un paraíso, viven 155.000 personas. Menos de 100.000, 97.590, lo hacen en su capital, Willemstad. Ahí nació Tahith Jose Girigorio Djorkaef Chong, resumido a nivel futbolístico en Tahith Chong, un jugador especial con una historia diversa y extraña entre la expedición caribeña. Es el único de toda la lista de convocados de Curazao que vino al mundo en el país. El resto de la plantilla nació en Países Bajos, fruto de la inmigración hacia Europa hace varias décadas.

Usted es el único jugador de la selección nacido en Curazao. ¿Eso lo hace todo más especial todavía?
Seré honesto, cuando hablo con todos mis compañeros se lo digo, y cuando hablo de ellos también: son como hermanos para mi. No importa dónde han nacido, para mí son de Curazao también y así les veo. Para mí, tener a mi familia en casa, en la isla, y ver cómo de contentos están y cómo está el país de animado es increíble. Hemos estado mucho en las noticias y eso es bueno, porque hay mucha gente que nunca en la vida había escuchado hablar de Curazao y ahora lo ha hecho.
¿Cuál es el sentimiento en la selección antes del Mundial?
Muy bueno, aquí siempre estamos bien. Es un equipo muy familiar, realmente nos vemos todos los unos a los otros como familia. Incluso antes de estar aquí en el Mundial, cada vez que estábamos juntos era como estar en familia.
Son ustedes la selección del país más pequeño en el Mundial. Ese ha sido el titular todo el año.
Es increíble. Jugamos el último partido en casa antes de venir y la gente estaba loca. Creo que rompimos el récord de mayores espectadores a un evento en el país. Toda la isla está viviendo esto con el equipo. Nos apoyan y todos juntos estamos dando una muestra de unidad como país que nos tiene que servir para el futuro.
¿Cuáles son sus mayores recuerdos de la infancia en Willemstad?
Jugando al fútbol casi todo el tiempo. Aunque antes era un loco de Spider-Man. Estaba obsesionado con él y también con Superman, aunque algo menos. No me interesaba mucho el fútbol. Empecé a jugar a fútbol a los seis años y creo que el primer partido que vi fue la final del Mundial 2006. Mi padre jugaba al fútbol y era algo conocido en Curazao. De hecho yo era un poco como «el hijo de». Estaba mucho tiempo con mis padres y les debo mucho, porque no estaría aquí si no fuera por ellos. Si no hubieran tenido el valor de dejar el trabajo y dejar todo para que yo pudiera cumplir mis sueños. Cuando tenía ocho años nos mudamos a Europa para que yo jugara en las categorías inferiores del Feyenoord.
¿El primer partido que vio fue la final de aquel Mundial?
Sí, decidí ir con Francia en esa final, no se por qué razón, y recuerdo que Zidane le dio un cabezazo a Materazzi y me eché a llorar cuando perdieron. Nunca había visto un partido, no hablaba francés ni sabía quiémnes eran los jugadores, pero me puse a llorar. Cosas de críos. Tampoco quería ir a ver a mi padre jugar nunca, siempre me lo decía pero nunca iba, y a partir de ese partido algo cambió. Empecé a jugar y un día mi padre, que tampoco me presionaba mucho pero supongo que algo veía, me llevó a hacer una prueba a un equipo. El entrenador le preguntó que cuántos años llevaba jugando al fútbol, porque al parecer lo hacía bien. «Acaba de empezar», le contestó. Alucinó.
Y a partir de ahí, Europa.
Firmé en las categorías inferiores del Feyenoord, después con el Manchester United, Werder Bremen, Brujas, Birmingham, Luton y Sheffield. Ha sido una aventura y me siento orgulloso. Viniendo de una isla pequeña como Curazao y llegando a jugar en el Manchester United e incluso debutar en la Champions League. No lo podría haber imaginado. Con cosas mejores y peores, con lesiones y demás, pero hay algo de belleza en el sufrimiento. He tenido que trabajar muchísimo y he pasado por muchísimas cosas para estar aquí en un Mundial.
Tiene orígenes chinos.
Sí, por parte de la familia de mi madre.
Y su segundo nombre es Jose.
Sí, la familia de mi padre tiene raíces en Venezuela, él tiene ese nombre y me lo puso de segundo.
¿Y usted vuelve mucho a la isla?
Cada verano, sí, lo que hace más especial todo esto. Hay como una conexión entre las generaciones anteriores y las nuevas gracias al fútbol. Mi padre no creo que hubiera imaginado nunca que Curazao podía estar en un Mundial. Y los niños están como locos. Esperamos poder inspirarles para el futuro.
Está pasando en muchas selecciones que hay jugadores que no han nacido en el país, pero que eligen representar a esa nación por las raíces familiares.
Es muy importante, la verdad. En nuestro caso, tiene que ver con la historia del país, que fue colonizado por los Países Bajos. Por eso hay muchos futbolistas que han nacido allí y no en la isla. Mucha gente dejaba Curazao por Países Bajos buscando una nueva vida. Hay que entender esa parte de la historia para comprenderlo todo. Han nacido en Países Bajos, pero saben toda la historia y la cultura de Curazao. Lo saben todo. Aunque no hayan nacido en la isla, pertenecen a ella.
¿Qué resultado calificaría como éxito en esta Copa del Mundo?
Creo que el éxito ya lo hemos conseguido, que es estar aquí. Pero ahora los jugadores estamos muy motivados. No hemos venido aquí de vacaciones, de verdad, queremos salir al campo y conseguir resultados. Así que sabiendo esto creo que éxito sería pasar a la siguiente fase. Eso sería un logro increíble.
Pausas publicitarias de hidratación, cuatro cuartos y espectáculos musicales: la 'americanización' total del fútbol

Pausas publicitarias de hidratación, cuatro cuartos y espectáculos musicales: la ‘americanización’ total del fútbol

La parte anecdótica es que los telespectadores estadounidenses del primer partido del Mundial, el México-Sudáfrica, se perdieron unos segundos intrascendentes del encuentro. El debate que subyace, sin embargo, es mucho más profundo y gira en torno a si la FIFA, voluntaria o involuntariamente, está permitiendo la 'americanización' del fútbol para abrirse paso en un mercado de 350 millones de personas y miles de millones de euros. Y si el fútbol sigue siendo un deporte de dos tiempos o de cuatro cuartos o con tiempos muertos.

En las últimas horas, ex jugadores, aficionados, periodistas deportivos y comentaristas en Estados Unidos han reaccionado con fuerza por lo ocurrido durante una de las pausas obligatorias de hidratación, recesos de tres minutos introducidos por las altas temperaturas. La cadena Fox, que tiene los derechos televisivos en inglés en EEUU, decidió aprovechar esos tres minutos para emitir bloques completos de publicidad, algo que aunque legal y legítimo, rompe con una de las convenciones más básicas del 'soccer', lo que lo diferencia de los deportes más populares aquí, como el baloncesto, el béisbol, el hockey o el fútbol americano, llenos de pausas obligatorias para llenar de publicidad las pantallas.

Las pausas de hidratación son algo familiar desde hace 12 años, pero ahora la Fifa las ha hecho obligatorias, independientemente del clima, incluso en interiores. En teoría por la salud de los jugadores, pero también porque es una oportunidad comercial evidente, abriendo más de 800 espacios publicitarios durante el torneo para las cadenas.

MICHAEL STEELEGetty Images via AFP

En las redes sociales y principales foros es difícil encontrar comentarios que no sean sarcásticos sobre cómo el fútbol ya no no son dos tiempos de 45 minutos. "Al final del primer cuarto, México 1- Sudáfrica 0", tuiteó el legendario Alexis Lalas, ex jugadores de la sección estadounidense y ahora polémico comentarista televisivo. "Lo odio", dijo sobre la imposición de facto de cuatro cuartos la ex estrella femenina Carli Lloyd. "Los descansos convierten el fútbol en un partido de cuatro cuartos, al estilo del baloncesto o el fútbol americano. Permiten a los entrenadores ajustar las tácticas y dar instrucciones a los jugadores que antes resultaban difíciles de comunicar hasta el descanso", sentencia Henry Bushnell en The Athletic.

Dicho eso, la polémica del día inaugural no fue por la pausa para la publicidad en sí, aunque a pantalla completa y sin una ventana para seguir viendo lo que ocurría en el estadio. Durante el encuentro, Fox regresó más tarde de lo debido de una de las pausas de hidratación, no sólo molestando a los aficionados, sino incumpliendo las directrices de la FIFA, que estipulan que los anuncios no pueden comenzar antes de que transcurran 20 segundos desde que el árbitro haya indicado la pausa para hidratación y que la transmisión debe retomarse al menos 30 segundos antes de que el juego se reanude, nuevamente, con el silbato del árbitro.

El colegiado decidió decretar la pausa justo cuando México marcó un gol. Los realizadores, en vez de cortar inmediatamente, apuraron mucho para mostrar la reacción de jugadores y público. Los anuncios en sí duraron un minuto y 54 segundos, dentro del rango marcado, pero la señal volvió cuando el balón llevaba corriendo casi 10 segundos. No se perdió nada importante, pero es un detalle que inquieta por todas las señales que van en la misma dirección y que multiplican las preguntas sobre si en breve los árbitros no tendrán que esperar las órdenes de los realizadores antes de reanudar los partidos.

"Americanizar" el fútbol

No es disparatado. Ocurre en deportes que generan muchos ingresos. Y la final del Mundial, en Nueva Jersey, tendrá un descanso de media hora, el doble de lo normal en un partido de fútbol, para incrustar un espectáculo visual y musical como el de la Super Bowl. Atractivo para los televidentes, divertido incluso para los presentes en el estadio, y muy demandado por los anunciantes, pero completamente inédito en el fútbol profesional. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, suele repetir de hecho que el Mundial es el equivalente a "104 Super Bowls".

Analistas y columnistas acusaron a Fox de "americanizar" el fútbol, priorizar los ingresos publicitarios sobre la experiencia del espectador y de intentar cambiar, en connivencia con la Fifa o no, el alma del juego. A diferencia de la Fox (que no ha aclarado su estrategia para el resto de encuentros), la cadena hispana Telemundo no cortó la señal y ha explicando que no lo hará durante el torneo, usando el receso de hidratación para análisis y comentarios técnicos. Es más, agradeció a Coca-Cola por permitirles seguir habñando del partido, mientras mostraba a los jugadores hidratándose con una pancarta de la marca de fondo.

Experiencias recientes en Estados Unidos llevan más allá la preocupación, especialmente sobre si el torneo tendrá que amoldarse a la presencia de Donald Trump, que de momento decidió ignorar el primer partido en su país y el debut de su selección. La final del Mundial de Clubes de 2025 entre Chelsea y Paris Saint-Germain, en el mismo estadio en el que se jugará la final, comenzó con retraso. En parte, según la organización, por el calor extremo, pero sobre todo por las medidas de seguridad adicionales por la presencia de Trump. Cuando acude el presidente, todos los protocolos cambian, como se vio hace apenas unos días en Nueva York, cuando Trump decidió acudir al tercer partido de las finales de la NBA, entre los Knicks y los San Antonio Spurs. Lo que forzó a los aficionados a entrar hasta dos antes del inicio del partido, a no llevar mochilas o bebidas y a cancelar las fiestas en los aledaños. Lo mismo ocurrió en el US Open de Tenis el año pasado. Y podría repetirse.

El desgaste ‘invisible” del Mundial: kilómetros, humedad y altitud que penalizan a Inglaterra y dan alas a Francia

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Este Mundial pone a prueba la resistencia de los futbolistas no solo porque se alarga en un calendario de cinco semanas, sino porque a ellos hay que sumar un factor: los kilómetros que se meterán en el cuerpo. Es un desgaste invisible que puede acabar siendo decisivo en el rendimiento. Los cuerpos técnicos de las selecciones han tenido que calcular horas de vuelo desde sus campos base, revisar condiciones climáticas de cada sede y ajustar el trabajo a un calendario que apenas deja tiempo a la recuperación.

El ranking de más kilómetros de vuelo lo encabeza Curaçao, seguida de Bosnia y Austria, que recorrerán un cuarto de vuelta al mundo o, lo que es lo mismo, ida y vuelta en avión de Madrid a Nueva York. La debutante viajará 9.870 kilómetros desde su base Boca Ratón, en Florida, para acudir a los duelos contra Alemania en Houston, Ecuador en Kansas y Costa de Marfil en Filadelfia.

En el podio le acompaña Bosnia, que eligió Utah, en la región oeste, como casa. Por eso recorrerá 9.460 kilómetros. Ya ha viajado a Toronto para enfrentarse a Canadá, y le esperan Suiza en Los Ángeles y Qatar en Seatlle. Austria está en el tercer cajón: 9.040 kilómetros desde Santa Bárbara para pedirse a Jordania en San Francisco, Argelia en Dallas y Argentina en Kansas.

De entre las selecciones que pueden aspirar a ganar el Mundial, Inglaterra es la que más desgaste tendrá. Serán 8.940 kilómetros desde su concentración en Kansas, hasta Dallas para medirse a Croacia, Boston donde espera Ghana y para cerrar el grupo contra Panamá en Nueva York. No son desplazamientos cómodos para los hombres de Tuchel que, además, entrenan en un clima caluroso y húmedo. De hecho, los Three Lions son los candidatos más perjudicados según el cálculo que ha hecho el ingeniero de datos de Kansas Bob Yakubov sumando a los desplazamientos factores como el impacto de la altitud, la humedad, la temperatura de casa sede y los días entre partidos. Esa lista la encabeza Uzbekistán que, aunque solo recorre 6.270 kilómetros, estará penalizada por el calor de Ciudad de México, y su altitud, Houston y Atlanta, su alivio, donde se medirá a Colombia, Portugal y la República del Congo. Precisamente son los portugueses los otros aspirantes que se cuelan en el ranking del ingeniero. Cristiano, Bernardo Silva y Vitinha recorrerán 6.160 kilómetros entre su base en Palm Beach, en Miami, para jugar dos duelos en Houston y el tercero, eso sí, en Miami.

En el caso de España, haber elegido como campo base Chattanooga y no Chicago, como valoró la RFEF en un primer momento, ha hecho bajar en el ranking de desgaste a los jugadores de Luis de la Fuente. Viajarán 5.120 kilómetros, porque juegan dos partidos en Atlanta, a donde se desplazarán en autobús dos horas, aunque después tendrá que enfrentarse a la altura de Guadalajara, que le puede perjudicar, para jugar el que, a priori, puede ser el duelo decisivo ante Uruguay. Para entonces, la selección de Marcelo Bielsa llevará también un buen desgaste. Eligió Cancún como campo base y se cuela en el top 10 con 7.180 kilómetros para viajar dos veces a Miami y luego a la sede mexicana.

Los jugadores de Francia, en su concentración en Boston.

Los jugadores de Francia, en su concentración en Boston.AFP

El resto de aspirantes al título sale mejor parado. Argentina cubrirá 2.960 kilómetros, porque se concentra en Kansas City, donde arrancará ante Argelia, y luego tiene dos desplazamientos cómodos a Dallas ante Austria y Jordania. El ranking de desgaste total, está en el puesto 32. Cerca encontramos a Francia, que apenas se mueve: 1.500 kilómetros entre New Jersey, Filadelfia y Boston para medirse a Senegal, Irak y Noruega desde su cuartel general precisamente en Boston.

A Brasil le complica el último partido que jugará ante Escocia en Miami. Tendrá que afrontar 3.690 kilómetros entre su casa de New Jersey y Filadelfia y Florida. Es cierto que su mayor rival de grupo es Marruecos y lo recibe sin moverse. En su contra solo tienen la alta humedad, a la que están aclimatándose.

En este infierno logístico que es el Mundial solo hay una selección que sale bien parada y no es Estados Unidos. Ni siquiera Canadá, coanfitrión. A quien con más benevolencia ha tratado el calendario, al menos de esta primera fase, es a México. La selección de Javier Aguirre solo se desplazará 910 kilómetros, casi lo mismo que un viaje de ida y vuelta de Madrid a Barcelona. Se concentró hace un mes en el CAR de Ciudad de México, jugó ante Sudáfrica en el Azteca, recibirá a Corea en Guadalajara y volverá a su estadio talismán ante Chequia. La altitud es su único desgaste y lo tienen bajo control.

Grandiosidad y gigantismo

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La FIFA promociona este Mundial como la apoteosis de la democrática universalidad del fútbol. Una categoría casi ética, basada en cifras nunca antes alcanzadas. Recordémoslas por última vez antes de que, con el discurrir de los días, la mena se vaya separando de la ganga: tres países,12 grupos, 16 sedes, 39 días, 48 equipos, 104 partidos y 1.248 jugadores.

Pero, como tantas veces en política, se trata de una democracia más formal que real. La paridad por decreto no garantiza el equilibrio. Lo universal sólo es sinónimo de grande, no de igualitario. Éste es un Mundial de cuota y no de escalafón. Premia lo plural en detrimento de lo meritorio. El triunfalista y satisfecho Infantino nos vende al por mayor y en bruto el producto. Aquí Brasil, aquí Haití. Aquí Alemania, aquí Curaçao. Aquí Francia, aquí Irak. Aquí Inglaterra, aquí Panamá. Aquí Bélgica, aquí Nueva Zelanda. Aquí Portugal, aquí Uzbekistán. Aquí España, aquí Cabo Verde... El aficionado glotón se felicita. Come al peso. El "gourmet" se lamenta. Come al gusto.

Aunque sea sin desbastar y con relleno, para la FIFA, por razones económicas, el tamaño importa y seguirá importando en creciente revoltijo. El Mundial está inflado de grandiosidad y enfermo de gigantismo. Lo grandioso es una exageración. El gigantismo, una deformidad. Mezclados lo mollar y lo superfluo, lo apetecible a la carta y lo soportable a la fuerza en un magma descompensado, el fútbol hace hoy de la Tierra un inmenso balón y una inmensa burbuja.

Aquello que sobra

Es un Mundial de excesos, incrementados por unos precios estipulados o consentidos por una caterva de atracadores en los palcos. Una clase alta, secundada por una multitud de tribus de oportunistas rateros subalternos. Faltan facilidades y ventajas para los aficionados. Y, volvemos al principio, sobran grupos, sedes, días, partidos, equipos y jugadores. ¿Hubo alguna vez 11.000 vírgenes?, se interrogaba Jardiel Poncela. ¿Hay 48 países y 1.248 jugadores dignos de jugar este Mundial?, nos interrogamos los demás.

Por su propia naturaleza, la pregunta flota en el aire. Por su propio peso, la respuesta cae al suelo.

Lopetegui aprovecha la falta de contundencia de Suiza y consigue en el descuento un punto histórico para Qatar

Lopetegui aprovecha la falta de contundencia de Suiza y consigue en el descuento un punto histórico para Qatar

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Un gol de cabeza de Boualem Khoukhi en el minuto 95 desató la locura entre los los aficionados cataríes presentes en Santa Calra y premió la seriedad y la resistencia de la selección de Qatar, que nunca había logrado hasta ahora evitar una derrota en un Mundial. Su seleccionador, el español Julen Lopetegui, por fin pudo resarcirse de la decepción que sufrió ocho años atrás, en Rusia 2018, cuando fue cesado como responsable de España a punto de debutar.

Fue con un centro desde la izquierda de Homan Ahmed que aprovechó Khoukhi para batir a Gregor Kobel. Las andanzas de la selección asiática por una fase final se reducían a la condición de anfitrión de la pasada edición, cuando cerró su primera presencia con tres derrotas en otros tantos partidos y solo un gol a favor.

Pero encontró el premio y la historia bajo la dirección de Lopetegui y castigó, de paso, falta de acierto y contundencia de Suiza, dominadora durante todo el partido, pero sin puntería, incapaz ante el meta Mahmoud Abunada, que sostuvo al combinado catarí y que puso patas arriba el grupo B que completan Canadá y Bosnia Herzegovina: un punto para cada una tras la primera jornada.

El primer penalti en la historia a favor de Suizaen los Mundiales, transformado con calma por Breel Embolo, dio ventaja al equipo helvético, que no contaba con el gol final de Khoukhi que estableció el empate.

No olvidará este partido tampoco Lopetegui, con cuentas pendientes con un Mundial. Fue tal día como este, un 13 de junio, cuando fue destituido como director técnico de España, en vísperas del debut frente a Portugal, por haberse comprometido oficialmente con el Real Madrid.

Asume desde hace poco más de un año la responsabilidad del banquillo de Catar, una selección sin repercusión que afronta su segunda presencia en una fase final de un Mundial, la primera por derecho propio, sin ser anfitrión como sucedió hace cuatro años. Nunca ha ganado partido alguno en un Campeonato del Mundo el combinado asiático, que mantuvo el tipo como pudo ante Suiza, un equipo con más experiencia, habitual en las últimas ediciones, que monopolizó el balón y las ocasiones, pero al que le negó el triunfo con el que contaba al final.

Atravesar los octavos de final en los que ha estado estancado en las últimas ediciones es el desafío de Suiza, que respiró aliviada cuando su portero Gregor Kovel evitó un gol catarí en las botas de Edmilson tras un error grosero de Manuel Akanji.

Fue un espejismo porque después las ocasiones se multiplicaron para el cuadro de Murat Yakin. Como las dos seguidas de Dan Ndoye que solventó el meta Mahmoud Abunada, el mejor de su equipo y que evitó un daño mayor en la primera parte.

Sin embargo, el guardameta del Rayyan fue el que propició que Suiza tomara ventaja cuando al cuarto de hora arrolló dentro del área pequeña a Remo Freuler. El penalti lo ejecutó Breel Embolo, que adelantó al combinado europeo.

Dominio aplastante

No cambió el panorama el tanto y la ventaja de Suiza, que pudo marcar más. Pudo hacerlo Denis Zakaria y, en el añadido del primer tiempo, Ruben Vargas, pero Abunada salió al paso de cada ocasión.

Con cuentagotas llegaban las opciones de su rival, al contraataque o en balón parado y con Edmilson como amenaza. Pudo empatar al borde del intermedio, pero Kobel, con un pie, desbarató la ocasión del equipo de Lopetegui.

El dominio suizo, aplastante, con una posesión del 75 por ciento, no conseguía traducirse en un gol que llevara el sosiego a su equipo. A pesar de que monopolizaba el juego Suiza, sus ocasiones bajaron tras el descanso.

Si acaso un tiro lejano de Granit Xhaka que salió alto, otra de Ruben Vargas que resolvió Abunada seguida de la de Johan Manzmbi que asistió a Breel Embolo que se marchó cerca del palo izquierdo, como el tiro de Johan Manzambi al final.

Catar mantenía el tipo. Evitó un marcador sonrojante, una derrota abultada que le dejara marcado. Pero puso patas arriba la situación al final con el gol inesperado. El cabezazo de Khoukhi a pase de Al Amin que dio, en la última jugada, un premio con el que no contaba Suiza ni tampoco Catar.

El equipo que convierte a Ilia Topuria en una máquina perfecta: "Es un superatleta genético"

El equipo que convierte a Ilia Topuria en una máquina perfecta: “Es un superatleta genético”

Cuando 15 de los 17 combates en artes marciales mixtas los has ganado antes del final y no has sufrido ninguna derrota es que eres un portento. Si en casi 11 años que llevas pegándote con rivales al máximo nivel no has sufrido ninguna lesión grave es que genéticamente eres un monstruo. Pero si has dominado dos categorías de peso hasta conseguir ser el mejor peleador, libra por libra del mundo es que además, quienes te acompañan, son los mejores en lo suyo. Ilia Topuria no es un peleador, es un laboratorio.

«Es un superatleta genético», dice Fran Ortega, coordinador del equipo médico del georgiano-español, desde Washington, poco antes de la madrugada del lunes, cuando en el 80 cumpleaños de Donald Trump peleará en el Freedom 250 de la Casa Blanca para sumar su 18-0 en combates de artes marciales mixtas. Nadie en su equipo duda de la victoria ante Justin Gaethje. "Como entre a jugar un poquito, cae en el primero", apunta Ortega. Y no dudan no sólo por la capacidad individual de Ilia, sino porque ha invertido "esfuerzo, dinero y tiempo en formar un equipo médico conformado por diversos profesionales referentes en sus parcelas", explica Josep Caballero, fisioterapeuta, especialista en activación visual.

Son cuatro los responsables de llevar a Ilia a su mejor versión médica en cada training camp. Los fisios Fran Ortega y Raúl Valdesuso, coordinan el equipo en el que también figuran Caballero y el médico David Beneito. Los cuatro se reinventan cada año utilizando los últimos avances tecnológicos para intentar "estresar las habilidades" del luchador, porque su capacidad le permite adaptarse antes que nadie a las técnicas que le aplican sus preparadores. "Estoy seguro de que el protocolo de preparación que hemos hecho a Ilia se extrapolará en el futuro para otros luchadores", predice Caballero.

Es un protocolo basado en las sensaciones del luchador y en una innumerable cantidad de mediciones y datos para no dejar nada al azar y que permiten exprimir hasta el último punto de Topuria. "Ilia tiene una calidad de fibra muscular increíble, muy poca grasa y una estructura ósea muy potente", dice Ortega sobre un luchador que genética y biológicamente está muy por encima de la media. Así, no se trata sólo de optimizar su preparación física, de la que él es ya muy responsable, sino de optimizar su respuesta biológica.

Para ello, el equipo utiliza técnicas de estimulación eléctrica y de neuromodulación que ayudan a Ilia con la respuesta muscular, los reflejos y la fatiga. Parecen cosas baladíes, pero en el alto nivel pueden suponer la diferencia entre caer noqueado o esquivar un golpe y tumbar tú a tu rival. "Lo ideal es trabajar en fatiga", apunta Caballero para estudiar su toma de decisiones en hipoxia.

Topuria en la rueda de prensa previa al evento.

Topuria en la rueda de prensa previa al evento.AFP

Es en ese punto donde el equipo busca, por ejemplo, mediante electromiografías, el punto donde aparece la fatiga muscular en un luchador al que le tarda en aparecer "mucho más de lo normal". Son capaces de identificar el músculo concreto que empieza a perder velocidad de reacción para luego incidir más en él. Además, trabajan mucho en su recuperación, en el proceso de corte de peso para que el músculo esté a tope para el día de la pelea. "Ayuda a tener mayor velocidad de reacción, aumenta la capacidad de realizar dobles tareas, como anticipar y pegar, y mejora la visión periférica para saber qué pasa alrededor", relata Caballero.

Otra de las especialidades de este fisioterapeuta es el trabajo de activación del ojo que realiza con los optometristas de Neco Visión y que también se aplica en el Centro de Alto Rendimiento de Red Bull. A través de un software especializado y de unas gafas de color azul y rojo ayudan a Topuria a mejorar el tiempo de reacción, no a estímulos predecibles, sino improvisados para ayudarle en la respuesta de la capa subcortical del cerebro, la que maneja el instinto. "Esa zona te hace más rápido y eficiente en la toma de decisiones", especifica.

Equipo de F1

En este "equipo de F1", el médico David Beneito acompaña al resto de especialistas para intentar que el azar, en forma de una enfermedad inesperada, influya en el rendimiento de Topuria, especialmente el día de la pelea. "Lo que Ilia hace muy bien es que desde el minuto uno se preocupa mucho por la salud, eso le ayuda prevenir los imprevistos", aporta el profesional.

Merece un aparte Carlos Calderón, un colaborador que trabaja con Caballero para proporcionar datos al equipo. Es un miembro indispensable del grupo, cuyo trabajo está ajustado al milímetro. A partir de sus mediciones se realiza un informe que permite a los profesionales y al propio Topuria conocer "las debilidades y las amenazas" de su rival. "Le damos nuestro punto de vista, pero Ilia es tan buen analista que luego él decide la estrategia junto a su equipo más cercano", apostilla.

La estrategia del Matador es ganar y dar espectáculo. Ese será su regalo para Donald Trump en su 80 cumpleaños poco después de las 4.30 horas del lunes. "Cuando dos peleadores dejan un octógono es como si salen de un accidente de tráfico, pero Ilia parece que lo hace repeinado", cuenta Ortega. No porque no le cueste, sino porque en todos los ámbitos lo ha preparado al milímetro.

Clyburn y Punter terminan con el sueño de Tenerife y certifican el pase del Barcelona a la final

Clyburn y Punter terminan con el sueño de Tenerife y certifican el pase del Barcelona a la final

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Por la vía rápida y, sorprendentemente, sin sufrir en exceso. El Barça se clasificó este sábado para la final de la Liga Endesa tras imponerse en el tercer partido de semifinales a La Laguna Tenerife, al que derrotó a domicilio por 76-85, lo que además le garantiza el último billete para la próxima Supercopa. Su rival por el título de la ACB saldrá de la eliminatoria que disputan Valencia Basket y Asisa Joventut, en la que los taronjas están a un triunfo de la clasificación.

Tras dos triunfos en el Palau Blaugrana, el Barça llegaba al Santiago Martín con todo a su favor para zanjar la eliminatoria. Pese a conseguir una ventaja de 13 puntos en el segundo cuarto, La Laguna Tenerife no pudo frenar a Kevin Punter (17 ) y Will Clyburn (19), que en diferentes momentos de la cita se convirtieron en los referentes ofensivos del cuadro blaugrana.

El equipo tinerfeño se despide así de esta campaña 25/26 sin el premio de la final tras haber completado unos cuartos de final históricos en los que eliminó al líder de la liga regular, el Real Madrid.

El inicio del partido regaló al aficionado un impecable duelo anotador entre Huertas (8) y Punter (9). Doornekamp entró al juego con dos triples (16-11), pero Brizuela y Cale contraatacaron y la igualdad se mantuvo hasta el 19-19 con el que se cerró el periodo inaugural.

Salió conectado al segunda acto el conjunto local y bajo la dirección de Van Beck, el equipo cuajó un parcial de 9-3 que hizo al Santiago Martín entonar un 'sí se puede' que dio alas a los isleños.

El tercer triple de Doornekamp y una bandeja de Patty Mills situaron el +11 (33-22) y obligaron al técnico culé, Xavi Pascual, a parar el encuentro. Aunque Shengelia sostenía a los suyos (40-29), el equipo anfitrión logró su máxima ventaja con dos puntos de Yebo (42-29).

Con remontada incluida

Fue desde el tiro libre donde el Barça encontró resuello y, con los aciertos de Willy Hernangómez y Clyburn, situó el 42-34 al descanso, que le obligaba a mejorar sus prestaciones para enlazar su tercer triunfo en la serie y sacar el billete a la final por la vía rápida.

Con Punter en el banquillo por tres faltas, el Barça necesitó otros referentes ofensivos. Tomaron el relevo Clyburn y Laprovittola y, con un arrollador 0-9 en poco más de dos minutos, el cuadro azulgrana aniquiló la ventaja local (42-43).

Se recuperó del mal inicio de cuarto La Laguna Tenerife con los puntos de Van Beck y Yebo (49-45) y durante los siguientes minutos se produjo un intercambio de canastas que acabó con el 58-56 al cierre del tercero.

Punter volvió a escena en el último periodo y lo hizo desatando la locura con una canasta de dos y dos triples seguidos que situaron el 60-69 y empezaron a decidir el choque. Huertas cortó la sangría (62-69) y con los puntos de Yebo y dos canastas seguidas de Jaime Fernández, los aurinegros recortaron distancia (68-72) y llegaron a soñar con la remontada.

No obstante, dos puntos de Clyburn y un triple de Joel Parra volvieron a poner tierra de por medio (68-78) e hicieron a Vidorreta parar el encuentro para buscar una última reacción en los suyos.Esa respuesta vino de las manos de Yebo, que, pese a llevar tan solo seis partidos de aurinegro, se dejó la piel y, con dos acciones al poste y un mate tras robo de Fernández, volvió a dar esperanza al Santiago Martín (76-80).

A falta de un minuto y medio y cuando el pabellón local más apretaba, Clyburn tuvo la sangre fría de clavar un triplazo (76-83) que no sólo zanjó la cita sino que otorgó al Barça el billete para la final de la Liga Endesa y su clasificación automática para la próxima Supercopa.

Inglaterra recupera las botas y los balones que le robaron la noche del viernes en Kansas City

Inglaterra recupera las botas y los balones que le robaron la noche del viernes en Kansas City

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La Policía de Kansas City ha recuperado la mayoría del material robado la noche del viernes a la selección de Inglaterra, principalmente botas de los jugadores, cuando el equipo trasladaba su equipamiento desde Florida hasta su base permanente para el Mundial 2026 en Kansas City, informaron este sábado medios locales.

El robo se produjo cuando el personal de la federación inglesa de fútbol (Football Association, FA) descargaba el material de una furgoneta en Swope Soccer Village, un complejo deportivo en Kansas City que le servirá como centro de operaciones durante la Copa del Mundo.

Un portavoz de la Policía de Kansas City, el sargento Phil DiMartino, confirmó que dos personas fueron puestas bajo custodia en la noche del viernes mientras continúa la investigación.

Fuentes citadas por ESPN indicaron que entre los objetos desaparecidos había material de entrenamiento y otros artículos utilizados por la selección inglesa, aunque la FA todavía estaba determinando el alcance exacto de las pérdidas.

Por su parte, medios británicos señalaron que entre los artículos robados podrían encontrarse balones y botas de fútbol. La FA confirmó el incidente, aunque evitó ofrecer más detalles por tratarse de una investigación policial en curso.

El alcalde de Kansas City, Quinton Lucas, explicó a la cadena de televisión KSHB que las autoridades locales, estatales y federales trabajan para determinar dónde se produjo exactamente el robo y si existen más implicados.

Inglaterra eligió Kansas City como base de operaciones por su ubicación estratégica, pese a que no disputará partidos de la fase de grupos en esa ciudad. Su debut en el Grupo L está previsto para el 17 de junio frente a Croacia en Dallas, antes de medirse a Ghana en Boston el 23 de junio y a Panamá en Nueva York/Nueva Jersey.

La selección dirigida por Thomas Tuchel tenía previsto realizar este sábado su primera sesión abierta de entrenamiento en Kansas City mientras continúan las pesquisas sobre el incidente.