Sinner reabre el debate sobre los parones médicos: las artes oscuras en el tenis, el ejemplo de Djokovic y unos precedentes en su contra

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En el US Open de 2008, antes de su eclosión, Novak Djokovic parecía el paciente del juego Operación: cuando no le dolía la cadera, sufría del estómago; si no, una pierna... En octavos de final, ante Tommy Robredo, pidió dos tiempos muertos médicos y, en cuartos, ante Andy Roddick, otro más. "¿Qué será lo próximo? ¿Gripe aviar? ¿Ántrax? ¿SARS?", se cachondeaba Roddick después de su derrota y, en ese momento, nacía la leyenda: Djokovic, maestro de las artes oscuras.

A lo largo de su exitosa carrera —la más exitosa de la historia del tenis—, el serbio ha utilizado en múltiples ocasiones los tiempos muertos médicos —llamados TMO— y las pausas para ir al baño como un elemento estratégico más. "Aprovecho ese momento para reconectar mentalmente y cambiar el entorno", reconocía él mismo años más tarde en Roland Garros y, ante la polémica suscitada por su caso y muchos otros, el circuito ATP respondió en 2022 con un endurecimiento de las normas.

¿Se acabó la polémica? En absoluto. En este Open de Australia, el debate sobre la salud, los tiempos muertos y las tácticas ha regresado con fuerza gracias a otro campeón, Jannik Sinner, que ayer se clasificó para cuartos de final al derrotar a Luciano Darderi por 6-1, 6-3 y 7-6(2), en dos horas y nueve minutos.

¿Qué dicen las normas?

Todo deporte que se precie tiene sus trucos, aquellas acciones que llevan al límite el reglamento. En el fútbol, los delanteros se lanzan en el área en busca del penalti; en el baloncesto, los tiradores chocan contra sus defensores para sacarles la falta... En el tenis, se piden time-outs para parar los partidos a conveniencia.

Desde el cambio realizado hace cuatro años, las normas de la ATP establecen que los jugadores tienen las siguientes opciones: por cada dolencia que sientan pueden pedir una parada de tres minutos y, en un partido a cinco sets, pueden ir hasta dos veces al baño. Esas visitas deben durar menos de tres minutos y, en caso de cambiarse de ropa, el límite se amplía hasta un máximo de cinco minutos. El reglamento, de esa forma, es claro: pocos parones y cortos. Pero, en la práctica, los partidos siguen deteniéndose el tiempo y las veces que los protagonistas desean.

"Los tres minutos de tratamiento empiezan después de nuestra evaluación médica y nosotros no tenemos límite de tiempo. Tenemos presión para ir rápido, pero debemos hacer nuestro trabajo", comenta el fisioterapeuta François Morency, que suele trabajar en torneos ATP. El año pasado aquí, en el Open de Australia, Sinner se mostró mareado en su duelo de octavos ante Holger Rune y su parada médica duró 12 minutos porque incluyó un test cardíaco en el vestuario.

DAVID GRAYAFP

Las TMO suelen alargarse más de los tres minutos reglamentarios y existen otras excepciones: hay quien aduce diversas dolencias para ser tratado dos veces o quien pone excusas leoninas para que su visita al baño sea más larga de lo que toca.

Otras pausas a su favor

El efecto táctico de esas artimañas es imaginable: cambian el signo del partido. Un estudio de la Universidad de Manchester concluyó que los jugadores que están perdiendo piden un 55% más de time-outs que los que van ganando y un análisis del Wall Street Journal reveló que Djokovic vence el 84% de los sets que juega a la vuelta de los vestuarios —cuando su media habitual es del 79%—.

La efectividad de la estrategia es lo que crea suspicacias y el motivo por el que ahora se señala a Sinner. Antes de su duelo en Melbourne ante Rune, hace justo 12 meses, en Wimbledon 2024 ya había parado dos veces un partido ante Daniil Medvedev que acabaría perdiendo y, después, en las semifinales del US Open del año pasado, un tiempo muerto médico frenó la embestida de su rival, Felix Auger-Aliassime.

En la polémica suspensión de su partido de octavos ante Eliot Spizzirri del pasado sábado por el calor, hubo muchas críticas al momento elegido por la organización para detener el juego y techar la Rod Laver Arena, pero también a la posibilidad de que después el italiano pudiera disfrutar de un segundo periodo de descanso. Fue justo lo que necesitaba Sinner, que ya domina las artes oscuras del tenis como Djokovic.

Martín de la Puente, un español en busca del primer Grand Slam en silla de ruedas: “Recuerdo cuando levanté la sábana y vi que ya no había pie”

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El Mantra 100 de Melbourne es uno de esos hoteles sin recepción en los que si ocurre algo —como que la tarjeta no funcione— hay que llamar a un número y esperar a que alguien aparezca. Lejos del lujoso Crown Towers donde se alojan Carlos Alcaraz o Jannik Sinner, sin piscinas, sin tiendas de lujo y, por supuesto, sin helipuerto, Martín de la Puente atiende a EL MUNDO en el vestíbulo del modesto establecimiento en el que descansa estos días. Es la realidad del tenis en silla de ruedas. En los Grand Slam juegan en las mismas pistas que las estrellas de su deporte, pero su vida es muy distinta.

«El tenis en silla está creciendo, pero si no llegas a las rondas finales de un Grand Slam y no tienes patrocinadores es muy difícil vivir de ello», cuenta quien busca convertirse en el primer español que gane un ‘grande’ en silla de ruedas. Hace dos años llegó a la final de Wimbledon, pero perdió. Esta semana en Melbourne —donde ya fue semifinalista la temporada pasada— buscará otra oportunidad.

¿Entonces usted no vive de ello?
Tengo la suerte de poder hacerlo porque tengo sponsors y ayudas públicas y porque me está yendo bien. El campeón de un Grand Slam cobra unos 60.000 euros, que es un buen dinero. En los torneos que compartimos con los profesionales —los cuatro 'grandes' y algún ATP— los premios están muy bien. Pero el resto del año perdemos dinero. La temporada pasada gané lo que sería un ATP 500 tanto en individual como en dobles y no pude ni cubrir los gastos del viaje. No quiero hacerme millonario, pero es difícil seguir el circuito.
¿Siempre ha jugado al tenis?
De pequeño quería ser futbolista del Celta, pero nunca pude jugar mucho. Me costaba caminar bien. Después de que me amputaran el pie izquierdo con ocho años, iba a ver a mi hermano jugar al tenis en el Real Atlántico de Vigo y me ofrecieron probar. Para mí el tenis fue un refugio. Con la raqueta podía jugar a un deporte con mi hermano, de tú a tú, aunque yo fuera en silla y él estuviera de pie. Aquello me dio muchísimo, me ayudó a entenderme, a integrarme, a normalizarme.

Le diagnosticaron el síndrome de Proteus. ¿En qué le afecta?
Es una enfermedad que hace que los huesos, los músculos o la piel crezcan de manera descontrolada. Nací con un dedo de la mano izquierda un poco más grande y a los tres años me diagnosticaron. Me pasé la infancia en el hospital. Cuando me amputaron recuerdo que me desperté y seguía sintiendo el pie. Pensaba que habían tenido que anular la operación, pero levanté la sábana, vi que ya no había nada y empecé a llorar. Siendo tan niño se me vino el mundo encima. Pensaba en muchas cosas, como en qué pensaría la gente de mí. Pero aprendí a afrontar los problemas, a ver la vida de otra manera. Además, tuve mucha suerte de vivir en una casa familiar muy grande, donde todos me esperaban para hacer una fiesta después de cada operación. Y piensa que hubo un año, cuando yo tenía 15, en el que me operaron 16 veces.
¿Por qué tantas veces?
En la adolescencia mis huesos crecían de más y se me doblaban, me hacían formas raras en el cuerpo. Había que frenar ese crecimiento y entonces cortaban, enderezaban, limpiaban, ponían placas. Siempre había algo que hacer: en la cadera, en una pierna... Tengo muchas cicatrices, pero es la vida que me tocó vivir. Podría estar lamentándome, pero prefiero ver el lado positivo de las cosas. También pienso en lo mucho que me ayudaron mis amigos. Para ellos siempre he sido el patapalo; con ellos me he reído de todo lo ocurrido y eso es esencial, que te traten sin distinciones.
En su deporte, ¿qué es más importante: saber jugar al tenis o saber llevar la silla?
Para mí, aprender a manejar la silla fue lo más complicado al principio y ahora ya estoy más centrado en el tenis. Con la silla siempre he tenido una relación de amor-odio: me permite moverme, pero también me da muchos problemas. Recuerdo que tuve que trabajar mucho la fuerza del tren superior para ir más rápido con ella.
¿Hay jugadores que ganan porque tienen mejor silla?
No tanto. Hay jugadores que tienen una silla más ligera y eso les da una ventaja limitada. Al final hay que saber moverla. El tenis en silla es un deporte muy bonito e interesante porque es justo, no diferencia por discapacidades, y eso genera más competencia.
Louzán confirma que la final del Mundial 2030 se disputará en España

Louzán confirma que la final del Mundial 2030 se disputará en España

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Rafael Louzán, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), confirmó que la final del Mundial de fútbol de 2030, organizado conjuntamente por España, Portugal y Marruecos, se disputará en España.

"España tiene una capacidad organizativa demostrada durante muchísimos años, va a ser la que lidere ese Mundial de 2030 y aquí se celebrará la final de esa Copa del Mundo", sentenció Louzán al subir al escenario para recoger uno de los premios de la Asociación de la Prensa Deportiva de Madrid.

El mandatario hizo referencia a los problemas organizativos vistos durante la Copa África celebrada en Marruecos: "Marruecos realmente está sufriendo una transformación en todos los sentidos, unos estadios magníficos. Hay que reconocer lo que se ha hecho bien. En la Copa de África hemos visto escenas que perjudican a la imagen del fútbol mundial".

Además, confirmó que la RFEF tiene la pretensión de organizar "el mejor Mundial de la historia": "Será la del centenario, porque se cumplirán 100 años de ese Mundial celebrado en Uruguay. Tenemos que estar a la altura. Estamos trabajando para que España tenga el mejor Mundial de la historia en 2030".

Endrick renace de sus cenizas en Lyon: una llamada de Ancelotti y una charla con Florentino

Endrick renace de sus cenizas en Lyon: una llamada de Ancelotti y una charla con Florentino

El pasado diciembre, Carlo Ancelotti mantuvo una conversación con Endrick, un chico que siempre había escuchado sus consejos durante la temporada que compartieron en el Real Madrid. Durante esa charla, el actual seleccionador de Brasil convenció al delantero de que la mejor opción para su futuro sería encontrar un equipo donde pudiese disputar minutos. De otro modo, su presencia en el Mundial 2026, se antojaba imposible, dada la feroz competencia que suponen Matheus Cunha o Joao Pedro para el puesto de '9' en la canarinha. Lo que quizá no podía esperar Carletto, sólo seis semanas después de aquella llamada, era una explosión tan fulgurante.

En sus tres primeros partidos con el Olympique de Lyon, Endrick suma cuatro goles y una asistencia. Durante sus 31 compromisos de Liga y Champions con el Madrid, su registro se redujo a dos tantos y un pase de gol. Este curso, la situación se había vuelto tan desesperada que el propio delantero no dudó en pedir permiso a Florentino Pérez para buscar nuevos horizontes. El presidente, que en principio no lo tenía del todo claro, dio finalmente el visto bueno a la cesión.

El pasado domingo, Endrick anotó el primer hat-trick de su carrera ante el Metz, colista de la Ligue 1, incapaz de sujetar sus arrancadas por el perfil derecho del ataque (2-5). Esas aceleraciones de 50 metros que en 2022 ya cautivaron a los ojeadores de los mejores clubes del planeta. «Hemos hablado con su padre. Ojalá pueda venir porque es un jugador que necesitamos», admitió Xavi Hernández, técnico por entonces del Barça. Endrick apenas había jugado un par de partidos con el Palmeiras, pero ya asombraba por la potencia de su zancada, su disparo con la zurda desde la frontal y su infatigable intensidad en cada acción.

Viaje a Estados Unidos

Esas virtudes se diluyeron a las órdenes de Ancelotti, siempre atento a las jerarquías del vestuario. La verticalidad de Endrick tampoco enamoró este verano a Xabi Alonso, que buscaba a alguien más asociativo en el ataque. Su lesión en los isquiotibiales de la pierna derecha, que le dejaba fuera del Mundial de clubes, iba a coincidir con las apariciones de Franco Mastantuono y Gonzalo García. De modo que unos días después del inicio del torneo, Endrick no dudó en viajar a Estados Unidos para hablar en persona con el preparador donostiarra. En diciembre, la recuperación para la causa de Rodrygo redujo a cenizas sus opciones.

Endrick terminó decantándose por Lyon tras una llamada de Paulo Fonseca, que le prometió un hueco fijo en su ataque. Todo un regalo de Reyes para el técnico portugués, que ha tenido que lidiar con la crítica situación financiera del Olympique, descendido provisionalmente el pasado agosto por una deuda superior a los 500 millones de euros. Incluso en esta tesitura, Les Gones acordaron pagar un millón de euros -la mitad de su salario- hasta junio.

Tras un arranque titubeante, con tres derrotas en las ocho primeras jornadas de Ligue 1, el Lyon enlaza ahora ocho victorias consecutivas en las tres competiciones. De hecho, se perfila como un firme candidato al título en la Coupe de France, donde el PSG ya ha caído eliminado, y la Europa League, donde ocupa el liderato tras su triunfo del pasado jueves ante el Young Boys (0-1).

Endrick, el domingo, ante Colin y Fischer en el Stade Saint-Symphorien.

Endrick, el domingo, ante Colin y Fischer en el Stade Saint-Symphorien.AFP

Buena parte de este salto cualitativo debe atribuirse a Endrick. Sus cifras anotadoras son las mejores en el Stade Gerland desde agosto de 2017, fecha de la irrupción de Mariano Díaz, otro ex madridista. Incluso cuando no marca, la influencia del '9' en el juego resulta apabullante. Contra el Brest, por ejemplo, dejó nueve regates completados, 13 duelos ganados, 12 toques en el área rival y cinco pases que acabaron con disparo de un compañero.

En caso de repetir estos números de un modo regular, Ancelotti podría abrirle por primera vez un hueco en las convocatorias. Porque en sus 14 partidos previos con Brasil, a las órdenes de Fernando Diniz y Dorival Junior, Endrick sólo disputó uno como titular, en los cuartos de la Copa América 2024 ante Uruguay. Sin embargo, hoy vuelve a mostrar todo su potencial con apenas 19 años. Durante este siglo, sólo Jérémy Ménez (17 años y 260 días en enero de 2005), Kylian Mbappé (18 años y 53 días en febrero de 2017) y Ousmane Dembélé (18 años y 296 días en marzo de 2016) anotaron un hat-trick a una edad más temprana en la Ligue 1.

La política del hijo único, un carácter peculiar y los gritos de Camacho: la larga historia del fracaso de China en los Mundiales

La política del hijo único, un carácter peculiar y los gritos de Camacho: la larga historia del fracaso de China en los Mundiales

Según algunos tratadistas, el origen del fútbol estaría en China, donde ya hace 2.300 años se practicaba un juego llamado Cuju, de 'Cu', patada, y 'Ju', balón de cuero. Servía para tener en forma a las tropas y derivó en dos modalidades: una de pura habilidad, otra con una portería en el centro del campo, una red sostenida por dos cañas en la que podían anotar los dos equipos indistintamente. Dando crédito a esa afirmación, se hace aún más extraño que China, con su descomunal demografía, no haya participado hasta ahora más que en un Mundial. Y no es que viva de espaldas al deporte por considerarlo algo occidental y ajeno (la prueba está en los Juegos Olímpicos). Ya los organizó en su propio suelo en 2008, y en los últimos, París 2024, obtuvo 40 oros, 27 platas y 24 bronces y quedó segunda, empatada en oros con Estados Unidos, que solo la superó en platas y bronces, 44 y 42 respectivamente.

Para saber más

China tiene selección desde 1913, cuando se estrenó con una derrota por 2-1 ante Filipinas en los llamados Juegos del Lejano Oriente. Entonces era todavía la República de China, no la República Popular China, su nombre oficial a partir del triunfo de Mao en 1949. Antes nunca se inscribió en el Mundial, aunque sí en el torneo de fútbol de los JJ. OO. Berlín 1936, donde cayó a la primera ante Gran Bretaña, y después tampoco lo hizo hasta 1981. Incluso estuvo desafiliada de la FIFA entre 1958 y 1979, porque esta mantenía a Taiwán con el nombre de República de China.

Solo cuando Taiwán pasó a ser inscrita como China Taipéi se afilió la República Popular China, para nosotros China a secas. Consciente del auge del fútbol y su importancia en las relaciones internacionales, se inscribió para España 1982 y la verdad es que estuvo cerca de clasificarse. Tras pasar muchos filtros llegó a la liguilla final asiaoceánica de cuatro, con Kuwait, Nueva Zelanda y Arabia Saudí, que daba dos puestos. Ganó Kuwait, China y Nueva Zelanda quedaron empatadas en el segundo puesto y se enfrentaron a partido único en Singapur, donde ganó Nueva Zelanda 2-1. No fue un mal principio, pero luego China rebotó sucesivamente en su intención de clasificarse para México 1986, Italia 1990, Estados Unidos 1994 y Francia 1998.

Pero existía el empeño de subirse al tren del fútbol y en 1994 se creó una liga profesional (lo anterior era un campeonato de empresas), llamada Jia A. Y lograría por fin clasificarse para el Mundial de 2002, el primero celebrado en Asia y también el primero en ser compartido por dos países, Corea y Japón. Aparte de las organizadoras, clasificadas de oficio, Asia dispuso de otras dos plazas.

Un trotamundos

La clasificación llegó de la mano de Bora Milutinovic, un yugoslavo trotamundos, único seleccionador hasta la fecha que ha dirigido a cinco selecciones en otros tantos Mundiales consecutivos, de las que China sería justamente la quinta. Fue jugador del Partizán, como sus hermanos Milo, una leyenda, y Milorad. Bora era un buen medio, con físico y buen sentido. Mandaba, organizaba, tenía madera de entrenador. Como no le daba para ser internacional, le dejaron salir al exterior con 22 años y eso le permitió recorrer mundo desde pronto: Winterthur, Mónaco, Niza, Rouen y finalmente la UNAM de México, los célebres Pumas. Allí mismo empezó a entrenar, pasó por el San Lorenzo y el Udinese, regresó a México, donde fue encargado de la selección para México 1986. Preparó un equipo competente y movilizó en el país un optimismo patriótico. Salvó la fase de grupos ganando a Bélgica e Irak y empatando con Paraguay; luego eliminó a Bulgaria en octavos y cayó en cuartos ante Alemania, por penaltis, lo que vino a ser una derrota sin reproche. Se hizo popular en todo el mundo por su jovialidad locuaz en cualquier idioma al que fuera desafiado.

A Italia 1990 acudió al frente de Costa Rica. También superó la fase de grupos derrotando a Escocia y Suecia y perdiendo ante Brasil, y aunque perdió en octavos ante Checoslovaquia, había elevado el listón histórico de Costa Rica. Así que no fue raro que para Estados Unidos 1994 se le encargara la selección de las barras y estrellas por recomendación directa de Beckenbauer a Kissinger. Montó un buen equipo casi de la nada tras una concentración de meses en Mission Viejo por la que circularon 60 jugadores. También pasó el grupo, empatando con Suiza, ganando a Colombia y perdiendo con Rumanía, y cayó en octavos honorablemente ante Brasil, 1-0. Un papel muy digno. El siguiente paso fue Nigeria en Francia 1998, con la que también salvó el grupo ganando a España (¿recuerdan el fatídico error de Zubizarreta?) y a Bulgaria, y perdiendo contra Paraguay. En octavos la eliminó Dinamarca.

Un gran especialista en la Copa del Mundo, en suma, al que con toda lógica e ilusión contrató China con vistas a Corea y Japón 2002. La clasificación tuvo dos fases: primero diez grupos de cuatro, luego dos de cinco con los diez campeones. En la primera se quitó de delante a Indonesia, Maldivas y Camboya con seis victorias y un agregado de 25-3. En la segunda sobrevivió a Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán, Qatar y Omán con seis victorias, un empate, una derrota y 13-2 como marcador agregado. La clasificación matemática el día que batieron a Omán desató manifestaciones de euforia en las calles. Aquello equivalía a romper el aislamiento de siglos y comparecer en el escenario internacional. Milutinovic fue elevado a héroe y los responsables de la Televisión Nacional enviaron un grupo de periodistas y realizadores a visitar Inglaterra, Alemania, Italia y España para estudiar las transmisiones. Incorporaron la pareja narrador-comentarista y la práctica de introducir gráficos y datos estadísticos.

El seleccionador en aquel Mundial, Milutinovic.

El seleccionador en aquel Mundial, Milutinovic.GETTY

China llegó al campeonato nimbada de un aura de misterio y como vaga promesa de equipo revelación, pero fue un desastre: tres partidos (Costa Rica, 2-0; Brasil, 4-0; y Turquía, 3-0), cero goles a favor, nueve en contra. Solo Arabia Saudí quedó peor. Pasados los años, conocí a Milutinovic en Qatar, donde estaba como asesor para el Mundial. Me comentó que China daba, y sigue dando, jugadores técnica y físicamente buenos, pero carentes de iniciativa personal.

Al menos aquella presencia mundialista dejó un fruto: la Jia A mutó en Superliga, con 16 equipos en lugar de 12, una segunda división llamada League One, mejores estadios y la contratación de técnicos y jugadores extranjeros. Pero la selección no prosperó. Arie Haan fracasó en el intento de llevarla a Alemania 2006; para Sudáfrica 2010 se intentó con el yugoslavo Vladimir Petrovic y en 2011 contrataron a José Antonio Camacho, pero tampoco se consiguió el acceso a Brasil 2014. A Camacho le asombraba la falta de picardía y nervio de sus jugadores: «Empezaba los partidillos con un balón a tierra y lo dejaban botar tres veces antes de meter el pie». El periodista Javier Matallanas, que viajó allí, escuchó de uno del equipo del seleccionador la teoría del «hijo único», restricción que China mantuvo desde 1979 hasta 2015 como medida de control demográfico. El auxiliar de Camacho relacionaba esa crianza como hijo único con la falta de competitividad y sentido de la colaboración que detectaba en sus jugadores. Matallanas lo escribió en España, el informe llegó a China y Camacho se vio en apuros ante preguntas de la prensa, molesta por ese asunto, que no había salido de él.

En 2013 accedió al poder Xi Jinping, que apostó muy fuerte por el fútbol con un proyecto a largo plazo para ganar el Mundial de 2050 y con la intención de organizar alguno antes. Hizo del fútbol asignatura obligatoria en los colegios, multiplicó el número de academias con el objetivo de llegar a 50.000 y 50 millones de fichas, animó a las familias pudientes a pagar becas a sus hijos en países donde pudieran adiestrarse en fútbol y dio un nuevo impulso a la Superliga, que se convirtió en una especie de nuevo El Dorado por el que desfilaron grandes figuras, aunque muchos en el tramo final de su carrera, un poco al modo de lo que ahora ocurre en Arabia. Allí fueron Óscar, Tévez, Hulk, Witsel, Jackson Martínez, Lavezzi, Carrasco, Drogba, Anelka... El plan tenía características peculiares: no se podía importar porteros y por cada extranjero en el once tenía que haber un sub'23 local. Se produjo un gran boom, pero la burbuja pinchó por gastos excesivos y corrupción económica y deportiva. Símbolo del derrumbe fue el hundimiento de la superconstructora Evergrande, propietaria del campeonísimo Guangzhou, ocho veces campeón de la Superliga, que llegó a tener 30.000 jugadores en su academia. Hoy simplemente no existe.

José Antonio Camacho, como seleccionador chino en 2012.

José Antonio Camacho, como seleccionador chino en 2012.EFE

Mientras, pasaron por la picadora de seleccionadores los italianos Fabio Cannavaro y Marcelo Lippi, este tras rehusar Gregorio Manzano, al que se lo ofrecieron cuando llevaban un empate y cinco derrotas en la clasificación a Rusia 2018. Para el Mundial por venir contrataron a otro yugoslavo trotamundos, Branko Ivankovic, que metió a Irán en Alemania 2006 y ganó la Superliga con el Shandong Luneng. Ivankovic sucedía a Li Tie, exjugador legendario, mundialista de 2002 y que llegó incluso al Everton, aunque apenas jugó. Después de fracasar en el asalto a Qatar 2022 fue condenado a 20 años de cárcel porque se supo que había comprado el cargo por 300.000 dólares al secretario de la Federación, también encarcelado.

En el nuevo y por ahora último asalto, China salvó una fase de nueve grupos de cuatro equipos, pero en la siguiente, tres grupos de seis, quedó eliminada tras ser quinta (los dos primeros iban al Mundial, los dos siguientes a una repesca), solo por delante de Baréin, y tras Japón, Australia, Arabia Saudí e Indonesia, con tres victorias y siete derrotas, y un -13 en el marcador agregado. Sufrió un lacerante 7-0 ante Japón. El día de la derrota decisiva ante Indonesia, que llevaba 30 años sin ganar a China, se levantó una ola de indignación colectiva. «A mayores expectativas, mayor decepción», escribió el analista Sha Yuansen en The Paper. Dado que a este Mundial van 48 equipos (ocho asiáticos más otra posible plaza en repesca), se esperaba que esta vez, sí. La red social Weibo, que cubre allí la función de X, bloqueada, tuvo 130 millones de visualizaciones en su etiqueta 'La selección queda fuera del Mundial 2026', con duros comentarios y recuento de todas las falencias del fútbol chino, que alcanzaban a jugadores, seleccionadores, estructura, dirigentes y, sobre todo, corrupción. La mayoría abogaba por no intentarlo más.

Ahora se ha nombrado seleccionador a Shao Jiayi, compañero del encarcelado Li Tie en Corea y Japón 2002, y que llegó a jugar con discreto éxito en Alemania. Por la razón que sea, China no da jugadores de la categoría de los japoneses o coreanos. Y, para hacer el misterio más insondable, las chicas sí son habituales del Mundial: han estado presentes 10 veces y fueron subcampeonas en Estados Unidos 1999.

Red Bull y Mercedes dominan los primeros test privados en Montmeló, donde Aston Martin no rodará hasta el jueves

Red Bull y Mercedes dominan los primeros test privados en Montmeló, donde Aston Martin no rodará hasta el jueves

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Siete de los 11 equipos de la parrilla pusieron el lunes en pista su monoplaza del Mundial 2026, que cumple con una nueva normativa técnica, con motivo de los primeros ensayos de pretemporada en el circuito de Barcelona. Alpine, Audi, la nueva formación estadounidense Cadillac, Haas, Mercedes, Racing Bulls y Red Bull salieron a rodar en Montmeló en esta primera jornada de test privados disputada a puerta cerrada, sin público ni periodistas.

Según los tiempos que se han filtrado, Isack Hadjar habría marcado el mejor registro del lunes a los mandos de su Red Bull. Lo hizo por delante de George Russell (Mercedes) y Franco Colapinto (Alpine) por cinco décimas y dos segundos, respectivamente. Andrea Kimi Antonelli (Mercedes) habría sido cuarto.

Gabriel Bortoleto (Audi) sufrió un contratiempo en su R26 que provocaría una bandera roja. "Tuvimos un problema técnico", reveló Jonathan Wheatley, director del equipo alemán. "Lo detectamos y decidimos parar el coche. Queríamos comprender realmente el problema, así que lo hemos estado analizando cuidadosamente", añadió el ex ingeniero de Red Bull.

154 vueltas para Ocon

Cadillac, el otro debutante, también reportó problemas en sus coches que limitaron su actividad sobre el asfalto. "Al final pudimos rodar un poco más, así que estos son los primeros pasos para depurar y mejorar el funcionamiento", admitió Valtteri Bottas, de regreso a la parrilla tras un año en blanco.

Al igual que durante la pretemporada 2025, Haas fue el equipo que más vueltas acumuló, con las 154 de Esteban Ocon. Una primera muestra de la fiabilidad del motor Ferrari que monta el equipo capitaneado por Ayao Komatsu.

"El motor de Red Bull ha completado muchas vueltas, lo que, dado que es el primero que fabrican, significa que han hecho un buen trabajo. Haas también ha rodado un número similar al nuestro, así que el motor de Ferrari también ha acumulado mucho kilometraje", analizó Russell tras sus 95 giros con el W17.

Antonelli, con el W17 de Mercedes, el lunes en Barcelona.

Antonelli, con el W17 de Mercedes, el lunes en Barcelona.F1

Las escuderías tienen derecho a realizar tres días de rodaje entre el lunes y el viernes. Luego contará con otras dos sesiones de tres días de ensayos, oficiales esta vez, en Bahrein, del 11 al 13 de febrero y luego del 18 al 20 de febrero, antes de la primera carrera del año, previsto para el 8 de marzo en Melbourne (Australia).

McLaren y Ferrari, el martes

McLaren, vigente bicampeona mundial de constructores, y Ferrari tienen planeado pisar la pista el martes, mientras que Aston Martin confirmó que no rodará antes del jueves. "El AMR26 estará en Barcelona a finales de esta semana para su prueba. Nuestra intención es correr jueves y viernes", anunció la escudería liderada por Adrian Newey.

El pasado verano, el actual team principal identificó datos erróneos y ordenó una recalibración del túnel del viento en la fábrica de Silverstone. Más tarde, el equipo no pudo pasar el crash test con el que la FIA homologa los chasis y a ese problema hubo que añadir los retrasos de Honda con la nueva unidad de potencia.

Williams, por su parte, ya había anunciado el viernes que debía renunciar a participar en esta sesión "debido a los retrasos en el programa FW48, con el fin de seguir optimizando el rendimiento del coche". Una pésima noticia para el equipo de James Vowles, que no podrá acumular kilómetros ni recopilar datos para sus ingenieros durante el primer tercio de la pretemporada.

Primera jornada de test

Clasificación y tiempos

1. I.Hadjar (FRA/Red Bull) 1:18.159 (107 vueltas)
2. G.Russell (GBR/Mercedes) +0.537 (93)
3. F.Colapinto (ARG/Alpine) +2.030 (60)
4. K.Antonelli (ITA/Mercedes) +2.541 (56)
5. E.Ocon (FRA/Haas) +3.142 (154)
6. L.Lawson (NZL/Racing Bulls) +3.354 (88)
7. V.Bottas (FIN/Cadillac) +6.492 (33)
8. G.Bortoleto (BRA/Audi) +7.137 (27)
9. S.Pérez (MEX/Cadillac) +7.815s (11)

España saca el honor y complica la clasificación a Francia

España saca el honor y complica la clasificación a Francia

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Los Hispanos siempre se toman los partidos muy en serio. Haya o no premios importantes en juego. Ante Francia, lo demostraron sobradamente, sorprendiendo a un rival que, tal vez, esperaba a un conjunto desangelado, con más ganas de dejar pasar el tiempo que de jugar. Nada de eso.

El 36-32 con el que acabó un duelo en el que, de hecho, llegaron a mandar por siete goles en el luminoso, le cambió el semblante a su contrario y, también, por qué no decirlo, sacó a relucir la como mínimo escasa deportividad que tienen algunos de sus miembros. Ian Barrufet, a la postre MVP del encuentro, con 10 goles, castigó una y otra vez el marco rival, que mejoró con la salida de un Remi Desbonnet a quien Sergey Hernández le dio a su vez una gran réplica cuando las cosas amenazaron con torcerse.

Para saber más

España se mostró muy sólida a nivel defensivo en el primer tiempo. Y, también, especialmente contundente ante una Francia que se presumía antes del inicio del Europeo como uno de los conjuntos más avezados en tareas destructivas. Quien más brilló en esa faceta ofensiva de los Hispanos fue un Ian Barrufet capaz de llevarse nada menos que siete goles al zurrón en una primera mitad en la que también pudo quitarse la espinita un Sergey Hernández que, esta vez sí, aportó también varias intervenciones determinantes desde la portería. Con esas premisas, no es nada extraño que el conjunto de Jordi Ribera se marchara al descanso no solo con seis goles de ventaja en el marcador (20-14), sino también, y sobre todo, que a poco que mantuviera el ritmo se haría con un triunfo del todo balsámico vistos los últimos sinsabores encarrilados de manera consecutiva ante Alemania, en la primera fase, Noruega y Dinamarca.

Francia necesitaba mejorar y mejoró tras el descanso. Apoyada, en gran parte, en las buenas actuaciones en el marco de un Desbonnet suplente de inicio. Con esa premisa, lograron sobreponerse a la máxima ventaja de los Hispanos (23-16) para acercarse a un gol en el marcador. Los de Jordi Ribera, con todo, lejos de dejarse amedrentar, supieron volver a construir poco a poco una ventaja también más que respetable, tirando de un ataque algo más coral y aprovechando la letalidad de todo un especialista como Aleix Gómez desde los siete metros. Y, también, por medio de un Sergey Hernández empeñado en encadenar intervenciones decisivas y que acabó el encuentro con 14 paradas en su casillero. Ahora, toca darlo todo también contra Portugal para despedirse del torneo de la mejor manera posible.

El nuevo proyecto de Juan Carlos Ferrero tras separarse de Alcaraz: se pasa al golf

El nuevo proyecto de Juan Carlos Ferrero tras separarse de Alcaraz: se pasa al golf

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Juan Carlos Ferrero, que ha dejado de ser el entrenador del tenista Carlos Alcaraz, ha anunciado que se une al equipo técnico del joven golfista de 21 años Ángel Ayora.

A mediados de diciembre pasado, Carlos Alcaraz, actual número uno mundial, anunció el final de su relación deportiva con Juan Carlos Ferrero después de más de siete años.

Este domingo, Ferrero ha revelado con comienza a trabajar con Ángel Ayora. "Emocionado al anunciar una nueva colaboración profesional", escribe el entrenador bajo una foto junto al golfista malagueño, que en Instagram reacciona con un 'vamos'.

El portal especializado 'tengolf.es' informa que Juan Carlos Ferrero ejercerá como 'coach' mental de Ángel Ayora.

El golfista malagueño reveló recientemente que recibió una llamada personal de su compatriota Sergio García para unirse al equipo Fireballs GC en el circuito LIV Golf, pero que la rechazó para perseguir su sueño de jugar en el PGA Tour.

El extraño sorteo para la Copa del Rey: "No me parece muy serio"

El extraño sorteo para la Copa del Rey: “No me parece muy serio”

El pasado 13 de diciembre, la borrasca Emilia iba a poner, de rebote, patas arriba un evento que se celebraría más dos meses después. Ese fin de semana, jornada 10 de la Liga Endesa, el temporal impidió que se disputasen dos partidos. En el Roig Arena, el Valencia-Casademont Zaragoza. Y en Gran Canaria, el Dreamland-Kosner Baskonia. La borrasca y el inasumible calendario. En el sorteo celebrado este lunes, hubo un asterisco.

Un lío propiciado porque el encuentro entre canarios y vitorianos todavía no se ha podido celebrar: se disputará el 8 de febrero, no sin 'mover' otro par de partidos. Y, dependiendo de ese resultado, los de Paolo Galbiati serán (si ganan) o no (si pierden) cuarto clasificado y cabeza de serie, arrebatándole (o no) la posición al UCAM Murcia. Por lo que en dicho sorteo, celebrado en el Teatre Martin i Soler - Palau de les Arts Reina Sofia de la capital levantina, el Barça no sabe si se las verá con los murcianos o con los vitorianos. Tampoco La Laguna Tenerife.

Una situación insólita, de complicadísima resolución (para el Zaragoza-Valencia sí se encontró acomodo en el calendario antes del fin de la primera vuelta) que ha propiciado alguna crítica. "Maravilloso, súper, mucha inquietud, mucha sorpresa... muy serio todo, me parece", comentó Ibon Navarro, entrenador del Unicaja, que defiende título, añadiendo: "No sé si se podría haber arreglado de otra manera, no estoy en la ACB, seguramente no. Pero no me parece muy serio". "La situación es un poco extraña sin saber que rival vamos a tener", valoró Jordi Trias, representante del Barça en el sorteo.

Finalmente, su equipo no se vio perjudicado por esta circunstancia. Los malagueños se las verán en cuartos con el Real Madrid, el líder. Por ese lado del cuadro también se disputa el Valencia (anfitrión)-Joventut. La Copa del Rey se disputará por primera vez en su historia en el asombroso Roig Arena de Valencia, entre el jueves19 y el domingo 22 de febrero.

El Valencia da un giro en el primer mercado de las "cuatro ventanas" de Gourlay: una columna vertebral de veteranos para Corberán

El Valencia da un giro en el primer mercado de las “cuatro ventanas” de Gourlay: una columna vertebral de veteranos para Corberán

Los 26 días del mercado de enero han deparado sorpresas en el Valencia que invitan al análisis sobre la gestión que en los últimos meses ha hecho el club, esos en los que Ron Gourlay está al frente de la parcela deportiva -aunque oficialmente llegara en mayo- y que recuerdan el reto que se marcó en octubre: "Tenemos cuatro ventanas de mercado para hacer el equipo más fuerte".

El primero ha sido este que afronta su recta final, un mercado de invierno en el que no ha habido experimentos ni apuestas arriesgadas, hay certezas. Los goles de Sadiq y su incidencia en el juego ofensivo del equipo, decisivo para enderezar el rumbo hace un año. El equilibrio de Guido Rodríguez, un campeón del Mundo que llega para mejorar el balance defensivo de un centro del campo, en muchas ocasiones, transparente, y que tiene el poso de los grandes jugadores que ha visto Mestalla. A ellos se suma Unai Núñez, que aporta experiencia a una defensa magullada por las lesiones. Quizá la de bilbaíno no fuera la primera opción, pero tampoco es un disparo al aire. Los tres jugadores están preparados para aportar a Carlos Corberán justo lo que necesita: rendimiento inmediato que haga al equipo "más fuerte".

Su encaje en el once titular puede ser casi automático. No lo ha hecho el entrenador con Sadiq por respetar una jerarquía de vestuario, en la que pesa el trabajo incansable de Hugo Duro y también de Lucas Beltrán, y porque es una bala en la recámara, algo que antes no tenía. Entre los tres, siempre habrá uno que amenace desde el banquillo.

Menos dificultades debe encontrar Guido, con Pepelu emergiendo como puntal y despertando la competencia con Ugrinic y Javi Guerra. Si es el jugador que todo el mundo vio en el Betis, con hueco en la Argentina de Scaloni, Corberán tiene que encontrar su lugar porque debe ser la pieza que aporte el equilibrio. Y no solo en este final de temporada en el que el Valencia volverá a tener que apretar los dientes en LaLiga y, si cumple, se podrá permitir soñar con la Copa del Rey, donde espera, de momento, el Athletic.

Sadiq y Guido rozan la treintena, lo que rompe con el patrón de Meriton, y llegan con contratos en firme, lo que permite al Valencia ilusionarse con mantener durante algún tiempo una columna vertebral más fuerte, que no se modifique año a año, obligando a empezar a construir casi desde cero. En el caso del argentino, el club tiene seis meses para cerrar un acuerdo que dure más de seis meses.

Al Valencia desde 2020 llegaban o jugadores con capacidad de explosión -aunque fuera a precio desorbitado como Marcos André o Maxi Gómez- , y por tanto de venta, o cedidos, algunos con buen rendimiento como Samu Lino, Justin Kluivert, Enzo Barrenechea y, seguramente, Lucas Beltrán, y otros sin pena ni gloria como Max Aarons, Peter Federico, el ucraniano Yaremchuk e incluso el mancuniano Nico González y Rafa Mir.

Hay otra categoría que también ha explorado el Valencia, que es la de club rehabilitador. Firmó a Cavani, enfilando su ocaso, buscando que aún diera algo en Mestalla. A Samu Castillejo para rescatarlo del olvido, y no duró ni seis meses, y a jugadores con ansia como Sergi Canós, que tampoco encajó. A este grupo casi se podría unir ya Baptiste Santamaría.

El único que encaja en la categoría de este mercado de invierno, de galones, oficio y rendimiento inmediato es Luis Rioja. Está por ver si la inversión de cuatro millones realizada en Ugrinic, que apunta maneras, y Copete, cada vez más eficaz en el eje de la zaga. El suizo y el andaluz son los fichajes del mercado que, aunque de adaptación tardía, están cumpliendo su papel.

El giro en su manual de mercado se produce porque Meriton, Kiat Lim, con la refinanciación en el bolsillo y el estadio en marcha, no puede dejar al equipo caer. Y tiene el agua al cuello. Eso lo sabe bien Ron Gourlay y se encarga de recordárselo Carlos Corberán. La gerencia confía en el entrenador de Cheste y en su capacidad de hacer despertar al equipo, pero ha reconocido que debe darle herramientas, de las buenas, de rendimiento inmediato y, por tanto, la inversión era necesaria.

Entre traspasos, indemnizaciones y coste salarial, el Valencia tendrá que afrontar un gasto de alrededor de diez millones que diferirá en las cuentas en los próximos años, pero que se ve obligado a afrontar en enero, cuando en agosto no quiso. El caso de Sadiq es el mejor ejemplo.

Pero esta línea se refuerza también buscando veteranos sin coste, como el caso del central neerlandés Justin de Haas, de 29 años, a quien el Valencia ha atado libre en junio cuando finalice su contrato con el Fameliçao portugués.

Gourlay, con una dirección deportiva renovada a su criterio para peinar los mercados en busca de talento, ha cedido en el primero de los cuatro mercados decisivos que apuntó en octubre a una evidencia del fútbol: la experiencia y los buenos jugadores sostienen a los clubes y permiten crecer el talento que eclosiona. En la justa mezcla está la clave.