El partido entre el Rayo Vallecano y el Oviedo, correspondiente a la jornada 23 de LaLiga EA Sports, ha sido suspendido debido a que "en el momento actual, el terreno de juego (del estadio de Vallecas) no reúne las garantías necesarias para la celebración del encuentro en condiciones de seguridad", informó LaLiga en un comunicado.
LaLiga destaca que el Rayo Vallecano ha realizado "importantes esfuerzos durante esta misma semana, acometiendo el cambio completo del césped del terreno de juego, con el objetivo de que el partido pudiera disputarse con normalidad".
"Sin embargo, las condiciones climatológicas adversas durante la ejecución de estos trabajos, así como las previsiones meteorológicas para las próximas horas, con continuidad de lluvias, han impedido que el césped alcance el estado óptimo necesario", detalla.
Durante todo este proceso, LaLiga ha estado monitorizando de manera constante las labores de mantenimiento y adecuación del terreno de juego, trabajando de forma coordinada con el club y realizando un seguimiento continuo de la evolución de las condiciones del campo.
Tanto el club como LaLiga han puesto todos los medios a su alcance para tratar de agotar todas las opciones de disputa del encuentro hasta el último momento.
Esta decisión de LaLiga de suspender el partido supone un nuevo capítulo con el estado del césped como protagonista. En las últimas semanas el técnico del Rayo, Iñigo Pérez, así como varios jugadores mostraron su disconformidad con el estado del terreno de juego declarando que "no es apto para un club de Primera" o calificándolo de "vergüenza".
Esas quejas provocaron que la directiva, antes de acometer una reforma íntegra del césped, tratase de buscar otra fórmula para solucionar el problema. Se decidió un tratamiento conservador que no funcionó en las zonas de las áreas y los laterales y, al comprobar que no había mejoría, se optó por cambiarlo por completo.
De conformidad con la normativa vigente, LaLiga informa que se establecerá un plazo para la presentación de propuestas de nueva fecha para la celebración del encuentro.
El entrenador del Baskonia, Paolo Galbiati, anunció que el club vitoriano presentará una queja formal en la Euroliga por el arbitraje recibido durante la derrota ante el Barcelona en el Buesa Arena. "Había muchos contactos y faltas que se pitaban muy rápido para nosotros y no para ellos", reclamó el italiano. [Narración y estadísticas (91-97)]
A pesar de todo, Galbiati no quiso hablar de la actuación arbitral "porque es un trabajo difícil". "Los entrenadores que hablan de los árbitros son muy ricos, no es mi estilo hablar de los árbitros. El club va a presentar una protesta formal, me han informado de ello, pero yo no hablo de los árbitros porque pienso que es un trabajo difícil", sentenció el ex asistente de Luca Banchi, Carlo Recalcati o Larry Brown.
"No quiero perder dinero", bromeó sobre la influencia de Mehdi Difallah, Guido Giovannetti y Olegs Latisevs. El francés, el italiano y el letón pitaron 25 faltas a su equipo, dos más que al rival. A lo largo de los 40 minutos, el Baskonia acudió 35 veces a la línea de tiro libre, donde el Barça sólo fue en 24 ocasiones.
Alarma por Punter y Satoransky
"Estoy triste porque no hemos anotado triples abiertos y porque ellos han metido triples difíciles. Eso es todo", expresó Galbiati, admitiendo que el arbitraje no les descentró y recordando algunas bandejas falladas.
Tras una racha de cuatro derrotas consecutivas -La Laguna Tenerife y UCAM Murcia en la ACB, más Olympiacos y Fenerbahçe en la Euroliga- el Barça tomó aire en el Buesa Arena. Joel Parra y Tornike Shengelia lideraron a los azulgrana, con 16 puntos cada uno. Nico Laprovittola sumó 15, mientras Darío Brizuela y Will Clyburn contribuyeron con 14.
Las malas noticias para Xavi Pascual fueron las lesiones de Tomas Satoransky y Kevin Punter, que se perfilan como serias dudas para la Copa del Rey, que arranca el próximo 19 de febrero en el Roig Arena de Valencia. Según el técnico, el base checo se quedó fuera de la convocatoria "por problemas de espalda", mientras el escolta estadounidense sufrió "algo serio en la zona del abductor".
Durante las últimas pruebas de la Copa del Mundo de Saltos de Esquí, algunos especialistas repararon en un detalle del traje de Domen Prevec, último ganador del Torneo de los Cuatro Trampolines. El mono del esloveno presentaba una llamativa holgura en la zona de la entrepierna, que se inflaba cuando abría sus esquíes en el momento del vuelo. A aquellas suspicacias se suma ahora otro rumor, que ha venido a enturbiar el comienzo de los Juegos Olímpicos. En Milán-Cortina d'Ampezzo, los mejores saltadores del mundo podrían haber recurrido a una inyección de ácido hialurónico para aumentar el tamaño de su pene, mejorando de este modo sus resultados.
Un miembro viril más grande representa una ventaja significativa durante los controles de la Federación Internacional de Esquí (FIS), que escanea los monos y los cuerpos de los saltadores con técnicas 3D. Cuanto mayor sea la medida del pene, el saltador recibiriá un mono más grande. Y esa holgura resultará crucial en pleno vuelo, cuando el traje actúe como una vela al viento. Según un reciente estudio de la revista Frontiers, una holgura de dos centímetros representaría una mejora de 5,8 metros en la longitud del salto.
La controversia del ácido hialurónico aumentó de tono el jueves, a propósito de una información del diario alemán Bild. "El salto de esquí es muy popular en mi país, así que les prometo que voy a investigar esto", aseguró horas más tarde Witold Banka, presidente de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA). Entre los 50 inscritos para la cita de Milán-Cortina d'Ampezzo figuran tres saltadores polacos. Uno de ellos, Kamil Stoch, de 38 años, cuenta con tres oros olímpicos, distribuidos en Sochi 2014 y Pyeongchang 2018.
"hay gente que hace locuras"
"Nuestra especialidad se ha profesionalizado mucho y hay gente que hace locuras, pero no doy demasiada credibilidad a lo de las inyecciones", comenta a EL MUNDO Bernat Solà, dos veces olímpico en saltos de esquí (Sarajevo 1984, Calgary 1988). "Igual que algunos apuntan a la entrepierna, también podría hacerse con la zona de las axilas, donde se liberaría más anchura en el mono. Sin embargo nadie habla de eso", explica el saltador barcelonés.
El pasado 15 de enero, dos técnicos y el jefe de equipamiento de la selección noruega fueron castigados con 18 meses de suspensión tras descubrirse que habían manipulado los trajes durante el Mundial de Trondheim. Ese escándalo salpicó a dos medallistas olímpicos, Johann Andre Forfang y Marius Lindvik, inscritos ahora por su federación para este certamen de Milán-Cortina d'Ampezzo.
"Una vez homologado el mono, los noruegos lo descosían y metían unas varillas para endurecerlo, para que mantuviera más la forma, con el aire y todo. De este modo no sufría tantas oscilaciones, parecía más rígido", analiza Solà. Según las Especificaciones para el Equipo de Competición, aprobadas hace unos meses por la FIS, el grosor del traje "no debe superar los seis milímetros ni ser inferior a los cuatros milímetros". Asimismo, se precisa que el tejido constará de cinco capas: tejido exterior, espuma, membrana elástica, espuma y forro. La urdimbre del tejido exterior consta de dos hilos: 81% poliamida y 19% elastano, el material popularmente conocido como licra.
El rumano Cacina se prepara para saltar el jueves en Predazzo.AFP
El texto de la FIS establece que los componentes del traje se laminarán entre sí "mediante un proceso de termofusión". Todo con el fin de garantizar un valor constante en la permeabilidad al aire, que se establece en 40 l/m²/s. Una enrevesada jerga sobre la que Solà arroja algo de luz: "No pueden pasar más litros de aire por delante que por detrás del traje. Si fuese al contrario, el mono se hincharía, con el consiguiente efecto globo que proporcionaría un salto más largo".
Aun pareciendo de vanguardia, las polémicas en torno al material en los saltos de esquí se remontan décadas atrás. De ello puede dar fe Ángel Joaniquet, saltador olímpico con España en los Juegos de Sarajevo. "Durante mis comienzos en la Copa del Mundo, la FIS ya realizaba pruebas en St. Moritz, donde arrancaba la temporada. Te ponían un sello de plomo en la parte de atrás del traje y sin ese remache no podías saltar", rememora para este periódico.
"En una ocasión, Colmar me proporcionó unos monos con una membrana gomosa, de un milímetro de espesor, aproximadamente. Iba cosida por toda la zona lateral y trasera, no por los brazos. Me hacía saltar 10 metros más de los que me tocaban", recuerda Joainiquet, de 63 años. Durante una prueba en Eslovenia, su progresión vino a truncarse de golpe cuando la marca italiana le reclamó su prenda. "Me devolvieron el mono por la noche y la membrana había desaparecido por completo", revela.
El cálculo de la parábola
Según las actuales Directrices para el Procedimiento de Medición y Control, aprobadas el pasado otoño por la FIS, el traje de los saltadores se mide por la superficie exterior. "Debe estar estirado y plano, sin pliegues. Se marcará y medirá el traje en el punto seleccionado, y luego se marcará y medirá al atleta en la posición corporal correspondiente", aclara el texto. Durante la medición de la entrepierna, los pies deberán estar separados 30 centímetros y las piernas, completamente extendidas. "La altura de la entrepierna medida debe coincidir con la altura de la entrepierna medida en el cuerpo de las mujeres y +3 centímetros en los hombres", detalla la FIS.
Para saber qué posición es la más aerodinámica se cuida cada detalle, incluido el uso de túneles de viento, cámaras para filmar detenidamente la trayectoria de cada esquí, para calcular con exactitud la parábola del vuelo o la posición del cuerpo del saltador. "Tampoco debemos olvidar que no todas las morfologías son iguales, porque hay saltadores más altos o más delgados. En cualquier caso, pondría muy en duda que se haya llegado a estos extremos de las inyecciones en el pene", puntualiza Solà.
Joaniquet amplía estas dudas a que el aumento de superficie en el traje sirva para ganar ventaja en el salto. A su juicio, en ocasiones puede resultar "contraproducente". Para argumentar su tesis emplea un ejemplo muy básico. "Si salgo un poco tarde de la mesa del trampolín, me van a caer los pies hacia abajo, de modo que mi perpendicular respecto a la entrada de aire va a ser un poco más vertical, por lo un traje más grande me va a frenar más. Sin embargo, si logro salir muy bien y ya estoy volando por encima del primer tercio del vuelo, a partir de ese momento empiezo a bajar y con más velocidad, ahí sí que puede ayudar".
Como todo récord, era improbable por difícil. Pero, durante gran parte de la carrera, fue posible. Al final ganó lo improbable frente a lo posible en un escenario, la pista, el público, el atleta, favorable al intento. Con la cabeza humeante y la zancada incandescente, Mohamed Attaoui volaba en busca del récord mundial de los 1.000 metros, una distancia infrecuente pero siempre prestigiosa.
La marca, 2:14.20 del yibutiano Ayanihe Souleiman desde 2016, era una liebre virtual a la que Attaoui perseguía mentalmente ayudado por las luces en la cuneta de la pista que le servían de referencia y por unas liebres reales, el español Alejandro Matienzo y el polaco Filip Ostrowski, que cumplieron su cometido. Pasaron los 400 en 53.12 y los 800 en 1:47.58. Attaoui se quedó entonces solo corriendo contra las luces que, primero, lo acompañaron y, luego, lo dejaron ligeramente atrás.
Cuando Attaoui cruzó la meta, el cronómetro se había detenido en 2:14.52. No era récord del mundo, pero sí la tercera mejor marca de todos los tiempos y récord de Europa. Y de España, claro. Tras él, magníficos pero no tan imponentes, Mariano García, ya ex plusmarquista nacional, terminaba en 2:16.40. Y Adrián Ben en 2:16.80.
Fruta madura
La prueba ponía colofón al World Indoor Tour de Madrid, la cuarta escala del circuito mundial de la máxima categoría de lo que ahora se denomina short track, pista corta, la pista cubierta de toda la vida. Al intento de récord del mundo de Attaoui lo había precedido la consecución del récord de España de 60 metros vallas. Quique Llopis, que lo compartía con Orlando Ortega con 7.48, lo dejó en 7.45.
La plusmarca, una satisfacción pero no una sorpresa, estaba cantada. Llopis la llevaba rondando desde la pasada temporada, corriendo continuamente alrededor de 7.50. Una salida imperfecta un día, el roce con un obstáculo otro, cualquier detallito lo había impedido. Pero era una fruta madura que ha caído en Madrid. Temblaba en el árbol cuando Quique, sin exprimirse, había hecho 7.49 en la semifinal. Los 7.45, logrados contra rivales de gran nivel (Simonelli, Belocian, el propio Asier Martínez en progresión) es de fuste y confirma a Llopis como un vallista de talla internacional y en camino de mejores números y mayores logros.
Han pasado cuatro telediarios desde que España se presentara en los Juegos Olímpicos de invierno de Vancouver 2010 sin ninguna opción de medalla y se marchara de la misma manera: de vacío, incluso lejos de los diplomas. Era lo habitual hasta entonces. Un país de sol y playa que no podía competir en ninguna modalidad de hielo y nieve si no era gracias a algún milagro, como los protagonizados por los hermanos Fernández Ochoa, con el oro de Paquito en 1972 y el bronce de Blanca en 1992. Había estaciones de esquí y aventuras divertidas en disciplinas como el bobsleigh, pero no había cantera, tradición ni ayudas: no había casi nada.
Ahora es distinto. España ha creado desde cero una selección de snowboard de prestigio, ha formado a jóvenes en el esquí de fondo que se están quitando de encima el fantasma de Johann Mühlegg, ha nacionalizado talento para mantener el legado de Javier Fernández en el patinaje artístico y domina por completo una nueva disciplina olímpica, el esquí de montaña. En los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina d'Ampezzo, que empiezan este viernes, un cero en el medallero sería un fracaso.
"Debemos centrarnos en el día a día porque, si pensamos en el futuro, nos puede dar vértigo", asegura con cautela a EL MUNDO el entrenador Andrés Arroyo, consciente de que su pupilo Oriol Cardona es una rareza en el deporte español. Nunca en su historia el país se había presentado en unos Juegos Olímpicos de invierno con el máximo favorito al oro. Los cinco medallistas hasta el momento —los Fernández Ochoa décadas atrás, Regino Hernández y Javier Fernández en 2018 y Queralt Castellet en 2022— eran outsiders: no eran candidatos a la victoria, más bien todo lo contrario. Hernández, por ejemplo, no aparecía en ninguna quiniela y ahí está, disfrutando de su feliz jubilación con su bronce.
Dos oportunidades
Cardona, en cambio, puede ganar, debe ganar, va a ganar. Es el vigente campeón del mundo de esquí de montaña y el dominador de la Copa del Mundo con claridad. "Lo gestiono como puedo, sin pensar mucho en ello. Sé que puedo ser el primer campeón olímpico del esquí de montaña, pero intento evadirme de todo lo que se habla", reconoce a este periódico quien, además, tiene dos oportunidades. El jueves 19 competirá en la prueba individual y el sábado 21 lo hará en el relevo mixto junto a Ana Alonso, otra clara opción de medalla.
El año pasado, a estas alturas, Alonso estaba tan cerca de la gloria como su compañero Cardona, pero el pasado septiembre el conductor de un todoterreno decidió no frenar cuando se cruzó con ella en bicicleta cerca de Sierra Nevada y perdió muchas opciones. Por suerte. Porque pudo perder la vida. En el Hospital de Granada comprobaron que, además de otros golpes, se había roto el ligamento cruzado anterior y el ligamento lateral interno de la pierna izquierda, y se le empezó a buscar un reemplazo. Era imposible que en cuatro meses estuviera recuperada. Hasta que fue posible.
Como Cardona, el jueves 19 estará en la lista de salida individual y, llegado a este punto, ya puede conseguir cualquier cosa. "Había que luchar, había que intentarlo. Desde el accidente, Ana puso toda su energía vital en la curación, la cicatrización y la recuperación. Ahora ya ha pasado por todo y es más fuerte que nunca", comenta su entrenador, Javier Argüelles.
Después de todo, en el esquí de montaña debería haber como mínimo una celebración, pero España también cuenta con otros candidatos. Con un equipo de 20 deportistas, viene de lograr una medalla —la plata de Queralt Castellet— y tres diplomas más en los Juegos de Pekín 2022, y esa inercia todavía se nota. La propia Castellet, a sus 36 años, ya no debería optar al podio compitiendo en el halfpipe contra rivales a las que duplica la edad, pero en los últimos X Games se colgó el bronce y otra medalla es posible el jueves 12
También en snowboard y también el jueves 12, Lucas Eguibar volverá a perseguir su momento en el boardercross, muy bien acompañado por el joven Álvaro Romero. Y todavía hay más. En el esquí acrobático, Javier Lliso viene de ser sexto hace cuatro años; en el patinaje artístico, la pareja española formada por la británica Olivia Smart y el alemán Tim Dieck también aspira al diploma; e incluso no habría que descartar a Jaume Pueyo en el esquí de fondo. En definitiva, muchas oportunidades para no irse de vacío de los Juegos de Milán-Cortina d'Ampezzo. Lo que antes era lo normal y ahora sería un fracaso.
La Super Bowl vuelve este domingo a Santa Clara, California, y arrastra con ella la contagiosa fiebre del oro. Pocos eventos deportivos mueven tanto dinero, tanto personal y a tantas celebridades. Todo es espectáculo en América y no hay uno mayor que la Super Bowl, una semana entera de conciertos, fiestas y presentaciones. De lujo, oportunidades y mucho márketing para un Estado que albergará el all-star de la NBA la semana que viene, partidos del Mundial de fútbol en verano, la final de la NFL también en 2027 y los Juegos Olímpicos en 2028. Sólo el impacto económico de las citas de este año se espera que llegue a los 1.400 millones de dólares.
La edición del fin de semana, la número 60, ofrece una vez más cifras récord. Según han explicado los directivos de NBCUniversal, la mayoría de los anuncios de 30 segundos costarán ocho millones de dólares. Pero unos pocos, los más exclusivos, romperán por primera vez lo ocho dígitos, llegando a los 10 millones de dólares. La parrilla viene con muchos nombres importantes de Hollywood. Post Malone (para Bud Light), Sabrina Carpenter (Pringles), Ben Stiller (Instacart), Lady Gaga (Rocket + Redfin), Kurt Russell (Michelob Ultra), William Shatner (Kellogg's), Emma Stone (SquareSpace) y un anuncio espectacular de la teléfonica Xfinity, con los protagonistas de Jurassic Park adaptando una de las escenas más legendarias de la película.
De momento, sin embargo, uno de los que más repercusión está teniendo es el de Anthropic, la empresa de Inteligencia Artificial, burlándose abiertamente de la decisión de su rival OpenAI de incluir anuncios en ChatGPT. El anuncio de 30 segundos, y por tanto ocho millones, muestra escenas absurdas de publicidad en medio de una petición, con su eslogan: "Los anuncios llegan a la IA. Pero no a Claude".
el espectáculo del descanso
Las audiencias ya no son, en términos relativos, lo que eran, por la competencia en la emisión, los servicios de streaming y el auge de las redes sociales, pero casi 130 millones de personas vieron el partido el año pasado, con su publicidad constante y el espectáculo musical del descanso. Y más se esperan ahora, por lo que las marcas están dispuestas a rascarse el bolsillo, confiando además en la cobertura adicional de los días previos y posteriores. Los anuncios de la primera Super Bowl, en 1967, costaron en torno a 40.000 dólares, y no se superó la barrea del millón hasta mediados de los 1990. Desde entonces, los precios han subido casi todos los años, pasando de 5,6 millones de dólares en 2021 a siete millones en 2023, ocho millones en 2025 y los 10 de ahora.
Ese público potencial explica el interés de los grandes artistas en ser los protagonistas del espectáculo del descanso, a pesar de que no cobran apenas por ello. Según la política de la NFL, se cubren los gastos de la producción del espectáculo, incluyendo los gastos de viaje. Eso puede suponer, en función del despliegue, incluso más de 12 millones de dólares a veces, a menudo financiados por marcas. Pero los artistas no reciben un salario. Según datos de Sports Illustrated, Usher, el artista invitado de 2024, recibió "671 dólares por la actuación" y "unos 1.800 dólares por los ensayos previos al Super Bowl". Y otros grandes nombres llegaron a poner millones de su bolsillo para poder hacer lo deseado aunque se saliera de presupuesto.
Todo es a lo grande. El indicador menos fiable, pero más citado siempre, es el del consumo de comida. Según el Informe anual del Consejo Nacional del Pollo, cuyo lema oficioso es que en el mundo sólo hay dos tipos de personas, los que adoran las alitas y los que acabarán adorándolas, se espera que los estadounidenses coman 1.480 millones de piezas el domingo, 10 millones de alitas más que el año pasado. Por no hablar de las promociones, juegos y sorteos de todas las grandes cadenas de comida rápida.
Cascos de los Seahawks, durante un entrenamiento, el jueves en San José.AFP
A principio de semana, la entrada más barata en la reventa para Levi's Stadium, la sede de los 49ers a las afueras de San Francisco, rondaba los 4.400 dólares, un dineral, pero casi un 30% menos que los 6.200 dólares de la semana pasada. Eso sí, el precio medio que los más rezagados estaban dispuestos a abonar supera aún los 8.000 dólares, el doble casi exacto de lo que se desembolsaba para el mismo estadio en la Super Bowl de hace 10 años.
Sólo unos pocos de miles de afortunados disfrutarán del espectáculo en directo. El resto se sentará ante la pantalla y para la retransmisión de este año, la NBC movilizará más 700 personas, utilizará 145 cámaras, 130 micrófonos, 120 kilómetros de cable y 22 unidades móviles. En el escenario más favorable, hasta un 80% de los adultos estadounidenses verán el choque de los New England Patriots y los Seattle Seahawks, según una encuesta reciente de la Federación Nacional de Minoristas. Más de 120 millones de personas organizarán o asistirán a una fiesta con amigos, y varios millones más planean ir a un bar o restaurante, según el sondeo de Prosper Insights & Analytics, que habló con casi 8.000 personas.
Desconfianza en Santa Clara
Según las estimaciones del Comité Organizador del Área de la Bahía, se espera que todo el show alrededor del deporte genere esta semana 5.000 empleos y atraiga a unos 90.000 visitantes. El impacto económico total en la región oscilaría entre 370 millones y 630 millones en su mejor escenario. Aun así, las autoridades de Santa Clara, que en el último lustro han tenido enormes disputas con los San Francisco 49ers, desconfían del beneficio económico para la ciudad. Primero, porque la mayoría de los eventos de la semana de la Super Bowl se van a celebrar en San Francisco, por lo que el grueso de los asistentes se alojará y consumirá allí. Y segundo, porque tiene dudas sobre el acuerdo por el que la empresa organizadora debería cubrir los costes de los servicios públicos en Santa Clara. La alcaldesa, Lisa Gillmor, calcula que serán por lo menos 6,5 millones de dólares, sobre todo en seguridad y limpieza. Pero la empresa tiene mucho margen para decidir qué facturas abonar y cuáles no.
Así que albergar el partido es, en gran medida, una apuesta. Precisamente, la Asociación Americana del Juego calcula que los estadounidenses apostarán legalmente en torno a 1.800 millones de dólares, casi 500 millones más que en el partido del año pasado. "Ningún evento une a los aficionados como la Super Bowl", ha celebrado el presidente de la AGA, Bill Miller. "Este récord demuestra cuánto disfrutan los estadounidenses de las apuestas deportivas como parte de la experiencia, y por qué es importante hacerlo legalmente".
Lamine Yamal atraviesa un momento especialmente dulce. El joven crack parece haber dejado de lado, al menos de momento, los problemas de pubalgia que tanto llegaron a lastrarlo al principio del curso. Su técnico, Hansi Flick, por supuesto, lo considera una pieza clave en el Barça. Tanto en este momento como con vistas a un futuro que le augura como más que esplendoroso. "Lo más importante con jugadores de este talento es que disfruten jugando a fútbol y trabajando en los entrenamientos, y él lo está haciendo. Tiene que dar aún un paso más, y después otro, pero está centrado y así podemos verlo en su rendimiento. Cada vez está marcando más goles, eso es bueno para él y para nosotros. Lamine tiene más potencial y podrá mostrarlo a lo largo de los próximos años", aseveró el entrenador azulgrana en la rueda de prensa previo al duelo de este sábado con el Mallorca (16:15 horas) en el Spotify Camp Nou.
"Para mí, es imprescindible seguir avanzando y hacerlo mejor cada día. Lo más importante es que se entrene como un campeón, es muy inteligente, y también lo demuestra en el campo. Siempre tienes que dar lo mejor de ti y, si te entrenas al máximo, estarás en mejores condiciones para hacerlo. Creo que es un jugador increíble y lo que puede llegar a logar es muy grande", recalcó un Hansi Flick que, por ahora, prefiere andarse con pies de plomo con un Raphinha que se perdió el choque con el Albacete y que será también baja ante el equipo balear por unas molestias musculares. Sobre todo, con el primer partido de las semifinales de Copa ante el Atlético tan cerca. «Tenemos que esperar y centrarnos en el día a día. Ahora mismo, cuando él note que puede entrenarse con nosotros y le den luz verde los médicos, lo hará ,no antes», explicó el alemán, quien deslizó que la recuperación de Pedri va también por buen camino, pero sin hablar de una fecha para su posible vuelta a los terrenos de juego.
En la medular, precisamente, quien está haciendo una labor especialmente brillante en estos momentos es otro jugador que considera fundamental: Frenkie de Jong. "Está siendo fantástico con el balón y ha mejorado su liderazgo en el terreno de juego. Hablo mucho con él y me transmite que se siente muy bien en Barcelona y en el club. Su estado de ánimo es muy alto, como el de todo el equipo, y, para mí, es muy importante que esté jugando a este nivel. Es justo lo que esperamos de él", apuntó el técnico azulgrana, quien tiene una relación muy especial con sus futbolistas. "A veces, más que un padre, soy también un abuelo, por la edad que tienen muchos de ellos", bromeó. «Lo más importante es que el jugador nos pueda dar todo lo que tiene, como pasa de hecho en todos los trabajos. Cuando todo va bien, te sientes más relajado e, incluso, más motivado. Es uno de los principios de mi filosofía. Más allá de lo que trabajamos en el césped, es fundamental que todos se sientan respetados, esa es la mejor base para trabajar. Nadie está por encima de nadie», sentenció.
Uno de los jugadores que parece haber perdido un poco la importancia de antaño en su esquema es un Robert Lewandowski cuyo futuro, ahora mismo, no está del todo claro. "Hemos hablado varias veces. Ahora no tiene que pensar en qué pasará la temporada que viene, tiene que centrarse en esta. Está haciendo un muy buen trabajo, aunque es cierto que le gustaría jugar más. Es normal. Le encanta jugar para el Barça y ya veremos qué es lo que pasa al final de la temporada, nadie lo sabe ahora mismo y no es momento de hablar de ello. Ahora tenemos estabilidad y queremos mantenerla con vistas al futuro más inmediato", zanjó.
El Atlético de Madrid contra el Barcelona y el Athletic de Bilbao contra la Real Sociedad serán las semifinales de la Copa del Rey. Así ha surgido del sorteo celebrado este viernes en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.
Es la primera y única eliminatoria que se disputa a doble partido. Los duelos de ida se disputarán en el Metropolitano y en San Mamés la semana que viene, con fechas todavía por determinar, mientras que los choques de vuelta, en el Camp Nou y en Anoeta, tendrán lugar en la primera semana de marzo.
La final, prevista para el sábado 18 de abril (aunque podría jugar el 19, domingo, en función de los eventos de la ciudad y lo que diga Casa Real), se disputará en el estadio sevillano de La Cartuja.
Atlético y Barça repiten así las semifinales del año pasado, donde tras un 4-4 espectacular en Montjuïc, el equipo de Flick accedió a la final ganando por la mínima (0-1) en el campo del Atlético de Madrid. Ambos equipos han jugado 24 eliminatorias, con 15 triunfos del Barça y nueve de los rojiblancos.
En el caso del derbi vasco, hay que remontarse casi 40 años para ver una eliminatoria a doble partido entre ambos, en la temporada 86/87. La última vez que se enfrentaron fue en la final de la Copa de 2020, cuya final se jugó al año siguiente, en 2021. Ahí ganó la Real Sociedad por 1-0.
Joan Gaspart, quien fuera presidente del FC Barcelona entre 2000 y 2003 y vicepresidente durante más de veinte años, ha acudido a declarar en calidad de testigo ante la juez de instrucción que investiga el caso Negreira. En una comparecencia que se ha alargado algo más de media hora, ha defendido con vehemencia que el club no ha cometido "jamás" "ninguna ilegalidad" -los supuestos pagos a cambio de ayudas arbitrales- y ha dicho "poner la mano en el fuego" por Joan Laporta, Sandro Rossell y Josep Maria Bartomeu, sus predecesores. El montante superó los ocho millones en dos décadas.
La relación con el vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros (CTA), José María Enríquez Negreira, comenzó bajo el mandato de Gaspart en 2001, aunque este viernes ha asegurado que desconocía los motivos del club para iniciar los pagos y quién tomó la decisión. "El club recibía mil facturas", ha respondido tras asegurar que su trabajo era encargarse de la parte deportiva, de los fichajes y los traspasos del primer equipo azulgrana.
Los ingresos a Negreira del mantuvieron durante las presidencias de Laporta (durante su primer mandato), Rosell y Bartomeu, hasta que cesaron en mayo de 2018, en el momento en el que la RFEF cambió a los miembros del Comité Técnico de Árbitros y despidió al propio Negreira.
"El Barça no ha cometido ninguna ilegalidad y nunca ha comprado árbitros", ha repetido ante los medios de comunicación al salir de los juzgados de Barcelona, una afirmación que ha trasladado en varias ocasiones ante la magistrada en su declaración. De hecho, a su salida de la Ciudad de la Justicia ha aprovechado para criticar al Real Madrid y a Florentino Pérez: "No hacen daño al Barça. Se lo hacen al fútbol".
"El Barça, el Madrid, todos los equipos de España, todos los equipos de Europa, tienen ojeadores, intermediarios, personas que hacen informes, esto es normal, ha sido siempre igual", ha proseguido para justificar los pagos y el servicio.
En marzo de 2023 empezó la instrucción del caso Negreira, abierta a raíz de una denuncia de la Fiscalía por los delitos de corrupción entre particulares en el ámbito deportivo, administración desleal y falsedad en documento mercantil.
En la causa se investiga si los pagos del Barcelona al exárbitro y a su hijo -cerca de ocho millones de euros entre 2001 y 2018- pudieron obedecer a una retribución "ilegítima" a árbitros de fútbol, en el marco de una posible corrupción "sistémica" en el seno del Comité Técnico de Árbitros (CTA) cuando Negreira era vicepresidente de este organismo.
El próximo 10 de abril está previsto que declaren la vicepresidenta del FC Barcelona, Elena Fort, como representante del club, que está imputado como persona jurídica, y el delegado del primer equipo, Carlos Naval, en calidad de testigo.
Los ex presidentes del FC Barcelona, Rosell y Bartomeu, que declararon como investigados en septiembre del año pasado, aseguraron que la vinculación contractual con el exvicepresidente del CTA fue una herencia de anteriores mandatarios blaugranas. Rossell defendió que los informes tenían un precio de mercado, de forma que cada uno de ellos no superaba los 250 euros. Una cantidad insuficiente, según su criterio, para conseguir favores arbitrales.
Laporta sí que confirmó los informes de Negreira y explicó que cuando llegó al club azulgrana -ocupó la presidencia en su primera etapa entre 2003 y 2010- fue la comisión deportiva la que le aconsejó que eran pagos que merecía la pena seguir haciendo porque se trataba de informes "técnicos y de scouting", según su definición, útiles para el club y el equipo. Además, no pasaban por la junta directiva al tener un importe inferior a lo estipulado, por lo que se mantuvo el servicio.
Irreverente, descarado, vertical, preciso y letal. Podrían ser adjetivos que describan al Atlético de Madrid que despedazó sin piedad al Betis en apenas 20 minutos para plantarse en las semifinales de la Copa del Rey. Pero también son calificativos que describen a su último fichaje, el nigeriano Ademola Lookman. Ni por un segundo pareció que en La Cartuja debutara con la camiseta rojiblanca. Fue una pesadilla por la orilla izquierda, una avispa que clavaba su aguijón en una defensa bética incapaz de controlarle. Y lo hizo gracias a padrinos como Baena y Barrios, que se encargaron de que no le faltaran balones con los que quebrar a Aitor Ruibal, Bartra y Diego Llorente. El Betis no encontró cómo frenar un vendaval que en el descanso ya los había eliminado.
Por fin Simeone vio un partido redondo y eso que tuvo que recomponerse ante la baja de Sorloth y la imprevista indisposición de Julián Álvarez. Tuvo que echar mano de Griezmann, de Baena centrado en el ataque y acelerar la adaptación del atacante nigeriano que, por fin, le había traído Mateo Alemany. Abde, con una rosca buscando la escuadra de Musso, fue el primer y único aviso de los verdiblancos en el arranque de un duelo que ya no volvió a controlar. El Atlético pulsó el botón del vértigo y Baena no tardó en ejercer de crupier y repartir una asistencia que Griezmann, pese a su magia, no pudo cazar. Pero de ahí nació un saque de esquina que Hancko cabeceó en el primer palo para marcar el primer gol en el minuto 12. La bestia acababa de despertar. Otra vez Baena dejó a Lookman en un mano a mano con Adrián que el nigeriano cruzó en exceso. Entre los dos habían agitado al Atlético para calvario del Betis, que ni olía una pelota que siempre rondaba al rojiblanco debutante. Debió pensar en qué buen momento dejó el Atalanta, porque otra vez, entre Marcos Llorente y Hancko, le pusieron de cara a portería.
Trató de estirarse el Betis sin fortuna, porque Hancko le arrebató el remate a Chimy Ávila y Antony estrellaba su centro-chut en Musso. Ni siquiera Deossa, que cazó el rechazo, pudo ponerla entre los tres palos. No estaba el equipo de Pellegrini encontrando sensaciones en la primera media hora del partido. Y ya nunca lo haría.
La respuesta del Atlético fue más vértigo y más precisión. Como si fuera un rondo, entre Baena volvió a asociarse con Lookman y con Ruggeri para que pusiera un centro que al primer palo Giuliano convirtió en el segundo gol. Estaban cuajando el duelo más perfecto de los últimos años, y eso no lo cambió ni algún destello de Antony, porque su equipo estaba cortocircuitado. Era imposible maniatar a un rival que estaba disfrutando de su particular locura en la que Lookman estaba como pez en el agua y Griezmann recordando por qué es un mago. El nigeriano, con un perfil agitador que no tenía Simeone, se atrevió a salir del carril izquierdo, sentar a Bartra y a Llorente en el área y fusilar a Adrián para certificar que puede ser imparable y que le gusta tener socios como Giuliano, que no cazó otro de sus centros al filo del descanso por una talla de bota.
El rondo en que se convirtió la primera parte no desapareció en la segunda, por mucho que el Betis, por defender su honra, tratara de despertar. Pero es que no pudo a pesar de que el Atlético tuvo la mala noticia de la noche cuando Barrios sintió un latigazo en los isquios que le impidió salir caminando del campo. El impacto de perder, por un tiempo, a un jugador vital se lo sacudieron pronto los colchoneros. El cuarto gol lo ensayó primero Hancko, omnipresente en defensa y en ataque, y lo consiguió Griezmann para poner el broche a un partido perfecto. Se lo regaló Lookman, un puñal a la espalda de la zaga verdiblanca. A la carrera se fue de todos y se la cedió al francés para que cruzara a la escuadra del meta bético.
Cuando parecía que tocaba levantar el pie y jugar hasta que se agotaran los minutos mientras debutaban Rodrigo Mendoza o Vargas, eso no ocurrió. La voracidad atlética le llevó a completar la manita y una humillación que indignó a La Cartuja. Erró Griezmann ante Adrián tras una asistencia de Almada que el argentino recogió para poner el quinto en el marcador. El Atlético vuela en una Copa en la que se cruzará con Barcelona, Real Sociedad o Athletic.