La leyenda del baloncesto Michael Jordan rindió homenaje a Pep Guardiola, mientras el técnico saliente del Manchester City recibía una despedida final durante un desfile en autobús descapotable y una fiesta posterior que incluyó este lunes un anuncio de contrato sobre el escenario por parte de uno de los principales jugadores del club.
Tras el desfile por las calles de Manchester, con 19.000 personas dentro del Co-op Live Arena —cerca del Etihad Stadium del City— vio en la pantalla gigante un mensaje en video de Jordan dirigido a Guardiola.
"Hola, Pep, soy Michael Jordan", dijo el seis veces campeón de la NBA. "Solo quiero felicitarte por una carrera increíble. Disfruta tu retiro. "Buena suerte en el campo", añadió Jordan, en alusión al pasatiempo de Guardiola de jugar golf, "y mantén los tiros rectos. Felicidades".
Guardiola se marcha tras una década récord al frente del City, en la que ganó 17 trofeos importantes.
El ex capitán del City Vincent Kompany —actual entrenador del Bayern Múnich— y Noel Gallagher, de la banda britpop Oasis, asistieron al evento en persona. Se organizó para celebrar el doblete de copas nacionales del equipo masculino, así como los triunfos del club en la Women's Super League y la FA Youth Cup.
En la parte del espectáculo dedicada al equipo femenino, la máxima goleadora histórica Khadija "Bunny" Shaw anunció sobre el escenario que firmó un nuevo contrato de cuatro años con el City, poniendo fin a las especulaciones que la vinculaban con el Chelsea. Shaw ya lleva cinco años en el City.
También habló en el escenario Erling Haaland, quien afirmó que estaba decidido a asegurarse de que el éxito del City no termine con la salida de Guardiola y de veteranos de larga trayectoria como Bernardo Silva y John Stones.
"Ha sido una temporada con altibajos", comentó Haaland, "pero vamos a intentar seguir empujando y luchar por ganar los trofeos más grandes que podamos. "Ha sido un placer jugar con Bernardo y John, y por supuesto con Pep. Ha sido un viaje increíble, pero tenemos que seguir empujando y luchando incluso sin ellos".
Invitaron a Guardiola a hablar después de que los 20 trofeos ganados durante su etapa fueran llevados al escenario por jugadores, entrenadores y figuras vinculadas al club, incluido Gallagher.
Otros ex jugadores presentes fueron Fernandinho y Jack Grealish, integrante del equipo que ganó el triplete en 2023 y que ha pasado el último año cedido en el Everton.
"Muchas gracias por venir aquí esta noche a decir adiós", expresó Guardiola. "He sentido la conexión que tiene este club desde el primer minuto. "Muchas gracias, no tengo suficiente gratitud. Me lo llevaré conmigo el resto de mi vida".
El último partido de Guardiola al mando fue una derrota 2-1 ante el Aston Villa el domingo.
Los New York Knicks sellaron este lunes una barrida por 4-0 a los Cleveland Cavaliers con una paliza por 93-130 con la que se proclamaron campeones del Este por primera vez desde 1999 y se clasificaron a las Finales de la NBA en busca de su primer anillo desde 1973.
Los Knicks esperan ahora a su rival por el título, que saldrá del duelo entre los Oklahoma City Thunder y los San Antonio Spurs, en unas finales del Oeste de enorme desgaste con la serie igualada 2-2.
Los Knicks llegan a las Finales tras unos 'playoff' casi perfectos con 12 victorias y solo dos derrotas, ambas en primera ronda ante los Atlanta Hawks. Ya hace más de un mes que perdieron su último partido y encadenan desde entonces once triunfos consecutivos.
Tras el 4-2 a los Hawks, los Knicks han barrido a los Philadelphia 76ers y a los Cavaliers.
El único asterisco para los Knicks es que, pese a acabar terceros en la temporada regular, solo se han medido a rivales con peor balance, siempre con el factor cancha a favor. Ante Thunder o Spurs tendrán por delante a un rival con mejor registro.
Fin a la agonía
Este lunes, los Knicks humillaron a los Cavaliers para mandarlos de vacaciones, de la misma forma que a los Hawks y los 76ers: con una paliza y con el pabellón rival repleto de seguidores neoyorquinos, incluido el séquito de famosos encabezado por Spike Lee y Timothée Chalamet.
Los 'Cavs' solo aguantaron medio cuarto. Un parcial de 0-20 entre el final del primer cuarto y el inicio del segundo puso a los New York Knicks con una ventaja de 26-50.
Cuando los Cavaliers se acercaron a solo 16 puntos después del descanso, los Knicks respondieron con otro parcial de 0-12 para cerrar la puerta a cualquier intento de remontada.
Y en el último cuarto, ya sin que los Cavaliers tuvieran nada que hacer, firmaron un nuevo parcial de 0-12 con el que se pusieron 76-117, poco antes de alcanzar su máxima ventaja de +45. Un auténtico huracán.
Karl-Anthony Towns terminó con 19 puntos y 14 rebotes, OG Anunoby sumó 17 puntos, Landry Shamet 16 y Jalen Brunson y Mikal Bridges 15 cada uno.
Karl-Anthony Towns entra a canasta ante la oposición de Jarrett Allen.DAVID MAXWELLEFE
Para los Cavaliers, Donovan Mitchell terminó con 31 puntos, pero los 15 puntos de Evan Mobley y los 12 de James Harden -que llegó a Cleveland este invierno con el único objetivo de competir este año por el anillo- no fueron suficientes para resistir el vendaval.
Fue una serie que los Cavaliers perdieron en el primer partido en el Madison Square Garden, cuando dilapidaron 22 puntos en el último cuarto. A partir de ahí, todo fue una agonía.
Los Cavaliers regresaban a unas finales del Este por primera vez desde la salida de LeBron James rumbo a Los Ángeles en 2018, tras superar en siete partidos a los Toronto Raptors y los Detroit Pistons, pero la energía se les apagó en el Garden.
Luis de la Fuente lleva unos meses de acá para allá. Agarrado a la ola de su agencia de representación, lo mismo presenta una biografía que da una charla a los jóvenes, igual te sirve para desayunar en una agencia de noticias que para presentar unos relojes. Le ha faltado presentar el Telecupón. Y eso ha sido posible por varios motivos, pero uno de los principales, seguramente, es que la lista de 26 jugadores que ofreció ayer en Madrid estaba clara desde hace semanas. Incluso meses. Quitando un contratiempo como el de Fermín, todo estaba bastante claro.
El trabajo, en realidad, estaba hecho, y era cuestión de ir siguiendo la evolución de los elegidos. Ha habido sustos, cómo no, y todos en forma de lesión. Lamine, Mikel Merino y Nico Williams llegarán el sábado a Las Rozas inmersos en procesos de recuperación. Con ellos, el contacto ha sido permanente y el alivio, casi inmediato. «Es muy probable que, vista la evolución que han tenido, podamos contar con todos ya para el primer partido», avanzó ayer el seleccionador, aunque nadie se cree que vaya a ponerles contra Cabo Verde el día 15. Arabia (día 21) y, sobre todo, Uruguay (día 26) sí cuentan con más opciones.
También ha tenido algún mal trago. Especialmente el de decirle a Alex Remiro, su tercer portero desde casi desde que llegó, que no iba a estar en el Mundial. «Sí, le llamé», concedió, saltándose la norma que suele utilizar de no hablar de los que no están. Cuentan quienes están cerca de De la Fuente que le costó. Más sencilla fue la conversación con Carvajal, esta hace varias semanas. Ambos sabían que era imposible. «El legado que dejan Dani y Álvaro [Morata] lo han cogido perfectamente Unai, Rodri, Ferran...», explicó.
Un repaso algo más sosegado a la citación descubre cuatro ejemplos bastante claros de una de las características, no demasiado visibles, del técnico. Detrás de su educación, de su gesto amable y de, casi siempre, una sonrisa, se esconde un tipo bastante duro. Implacable. Un entrenador de élite que toma decisiones, incluso sabiendo que van a generar más ruido que si decidiese lo contrario. Y, además, leyendo un poco entre líneas, lo explicita.
La primera es la inclusión de Joan García, el portero del Barcelona. Lo mete de tercer portero, un puesto casi simbólico en el que nadie suele reparar en este tipo de torneos. Lo más cómodo, quizá, hubiese sido seguir con Remiro, que no da un ruido. La presencia de Joan hará que, si las cosas no van bien o hay un fallo grosero de Unai, los medios hablen de ello. «¡Es tremendo, me quedo asustado!», soltó ayer cuando precisamente le preguntaron por eso, por si esperaba que pudiera surgir el debate. «¿Y nadie habla de David Raya? ¿En serio?». El caso es que él sabía que la temporada del guardameta del Barça merecía ir al Mundial y se lo ha llevado. Aunque el portero, eso está claro, es Unai, Joan hará más ruido que Remiro. Luis lo acepta.
Otra decisión dura fue la de prescindir de Le Normand. De la Fuente fue de los que más peleó para impulsar esa nacionalización, y en la primera oportunidad que tuvo, la Nations de 2023, le llevó y lo puso de titular, y así ha sido siempre hasta que el central perdió el sitio en el Atlético en favor de Pubill. Ese adelantamiento ha tenido continuidad en la selección. Cuestionado por ello, por el central hispano-francés y por otros, por si les había llamado por teléfono para decírselo, dejó una frase que habla de esa mano de hierro. «La vida no regala nada a nadie, los que están se lo han ganado. Y a los otros... no es un adiós, es un hasta pronto, porque tendrán más oportunidades». Sí, pero quizá no de un Mundial.
Tampoco ha sido el camino más fácil el de dejar, por primera vez en la historia, al Real Madrid fuera de una lista de un Mundial. Huijsen, el único que tenía opciones reales de ir, ha perdido el paso en la segunda parte de la temporada. Aún así, Luis de la Fuente sabía que habría más ruido si no había madridistas que si, al menos, había uno. «Los que vienen aquí son simplemente jugadores de la selección. No miro de qué equipo son», cerró.
Un último detalle. Había alguien en Las Rozas que sugirió, de algún modo, que quizá estuviera bien recuperar, aunque en un papel secundario, a Carvajal o Morata. Por el papel de capitanes, por el peso específico, por el control del vestuario. A Luis de la Fuente ni se le pasó por la cabeza. Los que están, están. Y punto. Luis, el implacable.
John McEnroe nunca aprendió a callarse, y a los 67 años ya no hay motivo para que lo haga. El hombre que convirtió la rabia en arte sobre la pista sigue siendo, décadas después, el comentarista más incómodo de la sala: el que dice lo que los demás callan. Parte del equipo de expertos de Eurosport y HBO Max, las plataformas que ofrecen Roland Garros en España, se sienta con EL MUNDO en las instalaciones de la Philippe Chatrier para hablar sobre la lesión de Carlos Alcaraz que ha roto el torneo antes de empezar, el dominio casi insultante de Jannik Sinner, la guerra silenciosa entre jugadores y organizadores por el dinero, y un joven español llamado Rafa. Otro Rafa. McEnroe opina, provoca y se ríe de sí mismo. No ha cambiado.
Con el éxito de Rafa Nadal, luego Carlos y ahora otro Rafa, deberíamos estudiar más de cerca lo que está pasando en España, porque estáis produciendo talentos increíbles. Juega con mucha confianza y descaro. No tiene miedo. Y parece que tiene la cabeza en su sitio. Con lo de Carlos, en España necesitáis una alegría así. Me sorprendería que en un año o año y medio no estuviera en el top 10.
¿Le recuerda a algún otro jugador?
Es difícil decirlo. Creo que tiene algo único, bastante inusual. Ha cogido cosas de varios jugadores. Estos chicos jóvenes juegan con una potencia natural tremenda. Está jugando sin miedo, dejándose llevar. Tiene el instinto natural de moverse hacia adelante y golpear la bola pronto, eso es una gran virtud.
Con la lesión de muñeca de Alcaraz, ¿qué le preocupa más: la recuperación física o la psicológica?
Me preocupa mucho más la física. Carlos es tan duro mentalmente como el que más, está al nivel de Rafa, Roger y Novak. Pero pienso en jugadores como Del Potro, que nunca pudo volver del todo por culpa de la muñeca, y eso me asusta. No soy médico, pero creo que el tenis entero está rezando para que vuelva sano. Yo desde luego lo estoy haciendo.
Su lesión, de alguna manera, es culpa de la tecnología.
Totalmente. Yo nunca tuve una lesión de muñeca así porque no golpeábamos tan fuerte. Las raquetas actuales son mucho más ligeras y las están golpeando con mucha dureza, así que el impacto en el brazo y la muñeca es mayor que nunca. Con las raquetas de madera había más flexibilidad. Las de ahora son muy rígidas. En el caso de Carlos, puede haber sido algo puntual, un golpe fortuito, pero igualmente es una putada. Estaba en la cima del mundo, acababa de convertirse en el jugador más joven en completar el Grand Slam. Espero que vuelva pronto.
El favoritismo de Sinner
¿Puede ser que Sinner no sea campeón de este Roland Garros?
Si tengo que elegir entre Sinner y cualquier otro tenista, elegiría a Sinner, no hay duda. Creo que la mayoría de aficionados haría lo mismo. ¿Quién puede tener posibilidades? Quizás Novak, que le ganó en el Open de Australia. Aparte de él, alguien tendrá que jugar el partido de su vida para ganarle.
¿Qué haría para ganarle?
Rezar mucho, eso es lo primero. Y después intentaría ponerle a prueba con ángulos cortos y dejadas, especialmente en tierra batida, donde el passing es más difícil de cubrir. No querría ponerme por detrás en el punto, pero quizás tendría que arriesgar más de lo que quisiera en el resto. Y esperar que hiciera mucho calor, porque a él le afecta. Tiene la piel clara.
¿El tenis es ahora predecible?
En realidad no ha sido un espectáculo de un solo hombre hasta que Carlos se lesionó. Era un espectáculo con dos protagonistas, y Novak era un muy buen tercer nombre. Ahora ha habido un giro muy desafortunado, pero también puede abrir la puerta a otros. Sinner es el gran favorito y eso quita presión a todos los demás.
Hay mucho debate sobre el reparto del dinero de los premios.
Es un chiste absoluto lo poco que reciben los jugadores. En este Roland Garros van a recibir un 14 o 15% de los ingresos: un 7% u 8% para los hombres y otro tanto para las mujeres. Es injusto. Los tenistas deberían ser socios de los grandes torneos.
Aquella final de 1984
En el pasado había grandes personalidades sobre la pista. ¿Echa de menos más jugadores así?
Siempre creo que cuantos más, mejor. Alcaraz tiene una personalidad tremenda. Sinner es más reservado. Djokovic muestra mucha emoción. Ben Shelton también. Medvedev tiene sus explosiones. Bublik, nunca sabes lo que va a salir. Pero en general me gustaría ver más carácter. Cuanta más emoción ves en los jugadores, mejor para los aficionados.
En 1984 perdió su única final en Roland Garros ante Ivan Lendl después de ir ganando dos sets.
Tenía un gran apoyo del público de aquí y conseguí que se pusiera en mi contra, lo cual fue todo un logro por mi parte. Es un público muy apasionado: puede ser increíble si lo sabes llevar, pero si no... Yo lo aprendí de la peor manera posible.
La escenografía de un debate colocaría a Enrique Riquelme al nivel de Florentino Pérez, y eso es lo que el presidente del Madrid quiere evitar a toda costa, al presentar a su rival como a un outsider. El empresario alicantino se ha ganado su condición de candidato y es legítimo que reclame un cara a cara, pero no hay norma electoral que obligue a Florentino, cuyos mejores aliados son su obra y su silencio. La última rueda de prensa del dirigente, en la que lanzó la convocatoria electoral, presentó a un Floretino desconocido para sus socios, desgastado y vulnerable. Es la segunda razón por la que el debate reclamado por Riquelme es un debate imposible.
El empresario lo pidió en la apertura de la sede de su candidatura, junto al Bernabéu: «Debatir las veces que sean necesarias dos proyectos de forma sana y respetuosa». Sabe que en la situación actual, después de dos años de crisis deportiva y con muchas incertidumbres sobre el futuro, estaría en una situación favorable para un debate, en el que el corto plazo suele imponerse a los análisis globales. La juventud de Riquelme, además, le concede ventaja frente a un Florentino en el que, a sus 79 años, es innegable el desgaste. Nada aconseja, pues, en el entorno del dirigente aceptar el envite.
Las encuentas de consulta
Florentino ha utilizado a lo largo de su mandato las encuestas entre los socios para conocer su opinión, incluso acerca de entrenadores. Posiblemente también en el caso de José Mourinho, la elección para la próxima temporada, ahora pendiente de un proceso electoral. El tiempo es, hoy, escaso para conocer la penetración de Riquelme, un recién llegado a la vida de los socios. Pero otra cosa es la disconformidad de los socios con algunos aspectos que pudieran generar un caladero de votos para el candidato. Considerar que son unos «niños», como dijo con desprecio en la rueda de prensa, es un acto de suficiencia peligroso.
Riquelme sabe que hay descontentos y por eso aludió a los inconvenientes de ubicación que, según sus informaciones, habría generado la reforma del Bernabéu, «después de 1.700 millones gastados». Una crítica especialmente dolorosa para Florentino, porque ataca a su prioridad en el último ciclo: el estadio.
La penetración del candidato
El hecho de que el Madrid eliminara el aval de las firmas y únicamente dejara el económico impide testar con que nivel de respaldo social llega el candidato, aunque sólo sea indicativo. El pecado de la soberbia puede ser, pues, peligroso. Para Florentino la victoria no es ganar, es aplastar, como hizo la última vez que tuvo un rival, Arturo Baldasano, con más del 90% de los votos. Desde entonces, tras su regreso, llegó siempre bajo palio.
De eso hace 22 años y, pese a las seis Champions que siguieron a su primera, en 2002, y al crecimiento patrimonial, existe mayor masa crítica entre los socios de la que el líder máximo tiene a su alrededor. Hay cosas que es necesario explicar más allá de una pancarta, aunque no sea en un debate. El socio que mantiene su confianza en el actual presidente necesita recuperar otra versión después de la desafortunada rueda de prensa.
El tiempo para hacerlo va a ser corto, con la fecha de las elecciones todavía por fijar. Riquelme lo va a aprovechar al máximo y la impresión es que elevará el tono. Florentino no aceptará el cara a cara, pero debe decidir si afronta una campaña de una sola cara.
El Mundial de Francia1998 fue el de la definitiva apertura de la FIFA más allá de la vieja Europa y Sudamérica. Selecciones de otros continentes habían ido apareciendo en ediciones previas de la Copa del Mundo, pero podría decirse que como exotismos presentados con cuentagotas, como poco más que una cortesía por guardar las apariencias. Francia1998 tuvo una sincera vocación de universalidad, para lo que dio un salto de 24 a 32 participantes a fin de que esa apertura no mermara la representación europea y sudamericana. Acudieron cinco selecciones africanas, cuatro asiáticas y tres de la CONCACAF, que engloba a las Américas del Centro y el Norte. Únicamente Oceanía se quedó sin representación, pues sólo le fue adjudicada 'media plaza' y su campeón de zona, Australia, tuvo que jugar una repesca con el mejor eliminado de la asiática, Irán, que se hizo con el puesto. Esa apertura al mapamundi fue la herencia de Havelange, que en este Mundial dejó su puesto a Blatter. Al llegar se propuso mejorar el fútbol por otras latitudes y lo consiguió. No es que su mandato fuera ejemplar, pero en esto acertó. También hubo apertura en los árbitros, con el mismo número de ellos por confederación que el de países clasificados, más la presencia, en esto sí, de un australiano.
Un Mundial de diversidad en una Francia que ya venía siendo diversa en la calle y más todavía en su selección, con abundancia de jugadores que, por decirlo así, no tenían ningún abuelo francés. Eran nacidos en el país, pero hijos de una primera generación de inmigrantes venida de las colonias. Como ocurrió en Alemania con los turcos, en Inglaterra con los jamaicanos de la 'generación Windrush' y como está ocurriendo aquí ahora, una parte de la población francesa vio aquella primera irrupción surgida tras la posguerra como una ventaja en forma de mano de obra necesaria para el desarrollo del país, pero otra lo consideró una invasión masiva que ponía en peligro la identidad y las costumbres de la población autóctona.
Eso alimentó el desarrollo del FN (Frente Nacional), presidido por JeanMarie Le Pen, que rechazaba toda inmigración que no fuera europea. No quería piel oscura ni religión musulmana y se encontraba con que en un Mundial disputado en su propio país 'la grandeur' de Francia iba a ser defendida por lo que él consideraba un arrejuntado de gentes de cualquier procedencia, nada representativo de la historia y las gentes de lo que él consideraba la Francia legítima. Cuando se hizo oficial la lista de convocados lanzó su queja a los cuatro vientos en la convención del partido en SaintGilles: "Es artificial que se haga venir a extranjeros y luego se les bautice como el equipo de Francia". Tildó a los jugadores de "representantes de la Francia del papeleo, no de la verdadera Francia", y se quejó de que muchos de ellos no cantaban 'La Marsellesa' cuando, alineados antes del partido, era tocada por la banda o emitida por la megafonía, "no sé si porque no quieren o porque visiblemente la desconocen". Por supuesto, prometió revisar esa situación cuando alcanzara el poder, cosa que nunca ocurriría.
Mintió o estaba mal informado, porque de todo aquel grupo sólo uno podría encajar, y por los pelos, en su descripción: Desailly. Cierto que había nacido en Ghana, pero había llegado al país a muy temprana edad, adoptado por un diplomático senegalés, y se había criado, escolarizado y hecho futbolista en Francia. El resto había nacido en la metrópoli o en las colonias. Sus orígenes eran realmente diversos: había descendientes de árabes, caribeños, subsaharianos, caucásicos, sudamericanos y hasta uno, Karembeu, procedente de una lejana isla del Pacífico Sur. Del grupo de 22 seleccionados, Le Pen hizo un expurgo y solo le salieron cinco hijos de padre y madre 'franceses auténticos', de raza blanca y religión católica.
Se armó un gran revuelo, los aludidos se indignaron y hasta el siempre contenido Zidane, ya el jugador favorito del país, tomó la palabra. Nacido en Marsella, en el barrio de La Castellane, polo de inmigración, declaró: "Nací en Francia y estoy orgulloso de ser francés. Mi padre nació en Argelia y estoy orgulloso de ser argelino".
Llegado el campeonato, Francia ganó 3-0 a Sudáfrica, 4-0 a Arabia, 2-1 a Dinamarca (primera fase), 1-0 a Paraguay (octavos), 4-3 en penaltis tras 0-0 en el tiempo reglamentario a Italia (cuartos), 2-1 a Croacia (semifinal) y 3-0 frente a Brasil en la final, con dos cabezazos de Zinedine Zidane. Seis victorias, un empate, 15 goles marcados y sólo dos encajados. Un gran equipo que llenó de orgullo al país, arrojado a la calle en el mismo instante del pitido final para festejar el título en perfecta hermandad de gentes y razas. En los Campos Elíseos se concentraron millones de personas y el presidente Chirac celebró la felicidad de "esta Francia multicolor y ganadora". Dos años después, en Rotterdam, esa selección multirracial que tanto se le había atragantado a Le Pen ganó la Eurocopa tras una final emocionantísima ante Italia, en la que el negro Wiltord empató en el 93' y el mestizo Trezeguet hizo el 21 en la prórroga. Nuevas muestras de alegría colectiva, aunque en menor escala, como corresponde a la de una Eurocopa frente a un Mundial. Aquel grupo de jugadores llegó a significar para Francia algo así como los Beatles para Inglaterra en los sesenta.
El equipo de Francia, antes del primer partido, el 11 de junio.GETTY
En ese estado general de optimismo creció la idea de organizar en París un primer choque entre Francia y Argelia, una especie de abrazo que borrara traumas del pasado. Argelia había sido provincia francesa hasta 1962, cuando alcanzó la independencia después de una larga y sucísima guerra de ocho años. Es un recuerdo del que ningún francés está contento. De resultas de la pérdida de aquella tierra, un millón de argelinos de raza blanca, descendientes de los colonizadores (en mayoría de procedencia alsaciana y conocidos como 'pieds noirs' por las botas negras que calzaban para montar a caballo) emigraron a Francia o se dispersaron por Italia, España u otros destinos. Se sintieron traicionados por la metrópoli y en su seno surgió la OAS, 'ejército secreto' que elaboró hasta una docena de atentados fallidos contra el presidente De Gaulle.
También se fueron a la metrópoli 150.000 argelinos magrebíes, que por haber trabajado o colaborado con los 'pieds noirs' se hicieron indeseables al resto. Los argelinos antifranceses les conocen como 'harkis', término desdeñoso que equivaldría al 'botifler' catalán. Aquel contingente fue el núcleo de una población de origen argelino y musulmán que nunca ha terminado de crecer en Francia. Felices con su rescate la primera generación, más incómoda la segunda, progresivamente más inquietos y reivindicativos los nietos, insatisfechos por su nivel de vida y sus escasas posibilidades de progresar en comparación con sus coetáneos de origen autóctono.
Ese FranciaArgelia fue programado en París para el 6 de octubre de 2001 en el Estadio de Francia, situado en SaintDenis, localidad a sólo 10 kilómetros de París. Allí están enterrados los reyes de Francia, pero el tiempo la fue convirtiendo en un suburbio industrial y luego en espacio de viviendas modestas, en su mayoría ocupadas por descendientes de emigrantes, en su mayoría argelinos. En un intento de dignificar el lugar, se estrenó para el Mundial1998 un estupendo estadio capaz para 78.000 espectadores con vocación de sede oficial para la selección del gallo.
Quiso la desgracia que 25 días antes del partido se produjera el 11S, aquel ataque contra las torres gemelas de Nueva York, lo que instaló de forma automática una mirada de desconfianza a todo lo musulmán en Occidente. Cada argelino francés pasó a ser considerado sospechoso de algo y menudearon las exigencias de identificación y los registros por parte de la policía.
EL DÍA DE LA INFAMIA
Así se llegó al partido, que se iba a jugar a estadio completo con inmensa mayoría de argelinos de origen y de sentimiento, nietos reivindicativos de los viejos y sumisos 'harkis'. En las vísperas la policía detectó un crecimiento insólito de venta de banderas y bufandas con los colores de Argelia, presagio de lo que podría ocurrir, y hasta se sugirió una suspensión del partido, pero se descartó. Zidane hizo declaraciones previas con la mejor voluntad: "Si tuviera que elegir un partido que saliera empatado, sería este. El equipo francés hará todo lo posible por ganar, pero si terminamos empatados no lo lamentaré mucho". Era difícil que empataran, dicho sea de paso. Argelia ocupaba el puesto 73 en el ránking FIFA, mientras Francia venía de encadenar Mundial1998, Eurocopa2000 y Copa Confederaciones2001.
Calentando ya sobre el terreno, el francés Patrick Vieira le dijo al argelino Mehdi Meniri: "Hoy jugáis vosotros como locales". Y es que las banderas argelinas copaban el colorido del estadio. Formados los equipos, sonaron los himnos. El Kassaman argelino fue seguido con respeto y devoción. Cuando sonó La Marsellesa, no pudo escucharse por una pitada estruendosa que sobresaltó a toda Francia, y eso que se había escogido una intérprete francotunecina. Durante el partido, la multitud abucheó las jugadas de Francia, incluidas las intervenciones de Zidane. Francia, muy superior, se puso 3-0 con goles de Candela, Petit y Henry. Justo antes del descanso, Belamdi marcó el 3-1 en un golpe franco y provocó una estruendosa explosión de júbilo. En la segunda mitad Argelia salió al ataque, ante el entusiasmo general, pero en el 55' Pires hizo el 4-1 en un contraataque. A esas alturas del partido, Zidane ya había sido retirado por el seleccionador.
En el 74, un joven con una bandera argelina salta al campo, la policía intenta retirarle, pero salta otro, otro, otro más, decenas, cien... El partido tiene que ser suspendido a falta de un cuarto de hora por jugar. En todo el país quedó una sensación ominosa. El proyecto de abrazo y perdón entre comunidades había sido un disparo por la culata. Una cámara captó los reproches de Thuram reconviniendo a un muchacho argelino, uno de tantos invasores del campo: "¿No te das cuenta de lo que haces? ¿No te das cuenta de que refuerzas todos los prejuicios que hay sobre ti? ¡Luego vas a quejarte y a decir que no entiendes nada!". (Thuram, de raza negra y natural de Guadalupe, se distinguió siempre por criticar el supremacismo de la Francia blanca, pero con la palabra y la pluma). La ministra de Juventud y Deporte, MarieGeorge Buffet, fue alcanzada y agredida en su palco, aunque no sufrió daños por la intervención rápida de la seguridad.
Fue la gran oportunidad para Le Pen, que se lanzó a la campaña electoral con el lema 'Restaurar el orden en Francia'. El líder de la ultraderecha francesa lograría romper su techo en las elecciones de 2002, en las que alcanzó la segunda vuelta. Fue derrotado por Chirac, que endureció la ley de protección del himno.
Lo que el fútbol había unido en el cielo lo desunió en el infierno. Como le escuché decir a Valdano, "el fútbol ofrece alegrías, pero no soluciones". No se le puede pedir tanto.
Lola espera ante la puerta de embarque que marca el final del camino de Rayo Vallecano en Europa: Leipzig. «¡Cómo está tu hijo! Mira, te has dejado una trencita como él», le dice al padre de Sergio Camello, Juanjo, mientras le planta dos besos. Son familia, familia futbolera, porque Lola es una fiel de la franja y no hay nadie en el estadio de Vallecas que no la conozca y que no haya probado las magdalenas que ayer repartía a los familiares de los jugadores. Lleva la camiseta puesta con un dorsal que es el motivo por el que subía al avión camino de Alemania, como ha hecho por media Europa en esta Conference. No es Trejo ni su Isi Palazón ni Ciss ni Álvaro García. Es Antonio, su marido.
Murió hace un año, antes de que el Rayo se metiera en Europa, pero estaba absolutamente seguro de que lo lograrían y de que él cumpliría su sueño de acompañarles. Lola lo hace por él y no hay jugador ni fiel de Vallecas que no conozca su historia. Como club de barrio que es, el Rayo viajó con su gente, familias, aficionados y hasta prensa, algo cada vez más inusual. Naturalidad ante todo. Había padres, mujeres, algunas, como la de Jorge Frutos, embarazadas. Esa normalidad es la que mostraron los hijos de Íñigo Pérez lanzándose a los brazos en cuanto lo vieron aparecer en el aeropuerto.
Los nervios de unos niños que, sin ser conscientes del significado de lo que iban a vivir, destensaron el gesto del entrenador, a quien le quedan pocas horas en Vallecas. Otro aficionado con solera -aunque de Coslada- , le pregunta si se marchará a un equipo que viste de amarillo. Él solo sonríe. Primero tiene que acabar su trabajo en el Rayo. Y eso supone volver con la Conference bajo el brazo. Eso sí, el viaje no lo hizo en Primera. No había sitio para toda la plantilla y él, junto a su staff y a Fran Pérez, que no está inscrito en la competición desde enero, se sacrificaron y fueron en las primeras filas de turista.
Parecía buen presagio que el avión de Air Europa se llamara Julio Iglesias. En esa primera fila también estaba el presidente del Rayo, Raúl Martín Presa, con una camiseta negra informal. Junto a él, Juan José Hidalgo, presidente de la compañía Globalia, a la que pertenece Air Europa. Quien fue dueño del Salamanca sabe valorar más que nadie lo que cuesta que un equipo de barrio -que no sea londinense- se pasee por Europa y se cite con la historia en una final. Presa no estuvo solo. Algún personal de su empresa le acompañó, incluida su secretaria, que mantuvo a raya a Pathé Ciss y Mendy, no en vano habla hasta tres idiomas africanos y le hacen caso como si fuera la jefa cuando le pide al senegalés que le firme una sudadera de la Copa África, aunque esté en cuestión si fue o no campeón.
Los dos senegaleses fueron los primeros en levantarse iniciado el vuelo. Iban y venían a saludar a familiares, suyos y de sus compañeros. Porque todos son familia, se hacen selfies, y comparten mate, que no falta en el séquito del Pacha Espino ni en el de Óscar Trejo, como buenos argentinos.
Claque no le falta al capitán Álvaro García. Hasta 15 personas le acompañaron, comandados por su padre Paco, que quiere sacarse la espinita de que su hijo no haya ni jugado en el Sevilla ni con España viéndole levantar un título europeo. Con la miel en los labios se quedó ayer Jorge de Frutos, a quien Luis De La Fuente no incluyó en su lista de 26 para el Mundial. Pero todo el pensamiento estaba en la Conference y en el Crystal Palace. El vuelo fueron sus últimas dos horas de distracción antes del gran reto de sus vidas. Se lo dejó muy claro el comandante justo antes del aterrizaje, con un léxico poco futbolero pero muy certero: «Por favor, llévennos a la gloria».
Escuece en el Real Madrid la final perdida en el OAKA. La resaca del lunes es una mezcla de indignación y de orgullo reivindicativo, y no sólo por la muestra de coraje: también se trata de poner en valor la exhibición baloncestística de los de Scariolo ante el Olympiacos que le dejó a un palmo de la 12ª Euroliga.
Pero tardará el Madrid en olvidar las emociones experimentadas en Atenas. La expedición, con Florentino Pérez a la cabeza (el presidente no viajó, por ejemplo, a la final de Copa en Valencia), regresó a España el mismo domingo de madrugada, pero lamiendo aún las heridas de todo lo vivido. La sensación es de "bochorno" organizativo por los numerosos problemas, especialmente en con las entradas de los aficionados: incluso muchas de las familias de los jugadores, que fueron arrinconadas en la parte alta del OAKA. No habrá queja pública ni oficial, pero están en la misma línea que Fenerbahçe y Valencia Basket en este sentido. No pueden entender en el club blanco que una competición que busca la excelencia para emparejarse con la NBA ofrezca semejante espectáculo en lo que debe suponer su escaparate al mundo.
Una de las trifulcas de la final entre Olympiacos y Real Madrid.EFE
Para más inri, el remate fue el arbitraje sufrido. En el repaso de la final había mucha rabia por las decisiones en el desenlace, tan flagrantes que ensuciaron el espectáculo. "Las sensaciones son malas", deslizan. Porque, aquí está la clave, el gran asunto por resolver para la sección es su continuidad en la Euroliga: el Madrid es el único club con licencia fija que no ha comunicado su decisión por el momento (tiene hasta el 30 de junio), deseoso de ser parte de la NBA en su llegada al continente. En Atenas, Chus Bueno, el nuevo CEO, habló de conversaciones y se mostró optimista con un acuerdo. "Son uno de los fundadores. Es importante para ellos y es el mejor lugar en el que estar ahora mismo. Hay que esperar todo lo que se pueda", comentó, poniendo el comienzo de junio como límite. Sin embargo, según ha podido saber este periódico, lo sucedido en la Final Four no ha ayudado al Real Madrid en su acercamiento.
La parte deportiva también se valoró, aunque en positivo. Hubo momentos en los que el Olympiacos estuvo realmente contra las cuerdas y esa competitividad extrema contra todas las adversidades es el mayor botín que se lleva Scariolo para lo que está por venir. Porque el día después, con los tres pívots lesionados (el panorama en el avión incluía a Tavares y Alex Len con muletas y Garuba en silla de ruedas), no va a resultar sencillo.
A largo plazo, el Real Madrid se prometió revancha. "Quiero que todos se acostumbren a esto porque vamos a volver y ganar la Euroliga", desafió Hezonja. Pensando en el curso que viene, y contando que el propio croata se mantenga en la plantilla (tiene una cláusula de salida hacia la NBA en su contrato), hay asuntos por resolver. Sin Garuba para un buen puñado de meses (ayer, tras las pruebas, se confirmó la rotura total del tendón de Aquiles) y con Izan Almansa poniendo rumbo a la NCAA, al Madrid le harán falta cupos nacionales. Y no hay tantos en el mercado. Jaime Pradilla es el nombre señalado en rojo en los despachos. También hay que tener en cuenta la edad de algunas de las piezas. Campazzo (35), Llull (38), el propio Tavares (34)... Trey Lyles, que sale reforzadísimo de la Final Four, aseguró en la previa que en su mente está continuar, pero propuestas no le van a faltar al canadiense. Con Chuma Okeke hay opción de ejecutar un año más de contrato... El mercado blanco va a resultar interesante.
Una de las trifulcas de la final entre Olympiacos y Real Madrid.EFE
Pero antes hay que resolver lo inminente, con mucho que parchear, porque los playoffs de la ACB arrancan en una semana y se han convertido en el único asidero de éxito de un club para el que quedarse en blanco es pecado mortal. Porque, más allá del "orgullo", la realidad de la temporada de Scariolo son tres finales perdidas. Cada una con sus propios matices, pero hace 16 años que no termina de vacío.
El Real Madrid, que ya se reforzó con el gigante turco Omer Yurtseven, va a volver a intentar fichar otro pívot. Porque en la competición doméstica, además de las bajas y el cansancio acumulado de una temporada agotadora, tiene que descartar a uno de los tres extracomunitarios para cada envite. Y no va ser nada sencillo ni agradable tener que elegir entre Lyles, Okeke y Deck para encarar unas eliminatorias que arrancarán al mejor de tres contra Bilbao Basket, La Laguna Tenerife o Unicaja. Pero el mercado no está nada fácil. El timing es fatal y no hay demasiadas opciones.
Más complicado será lo siguiente, siempre con factor cancha a favor del Madrid gracias a su sólida temporada regular, a la que le quedan dos trámites: este miércoles en el Palacio contra el Baskonia y el viernes a las 18.00 en Manresa. Con muchas cosas por resolver en la liga, en semifinales puede aparecer perfectamente el Barça, el Baskonia, el feroz UCAM Murcia o incluso el Valencia Basket, que no tiene seguro acabar en segunda posición. Los taronja, pese a las últimas victorias sobre ellos, son, de puertas para adentro, el rival más temido.
El Tribunal Supremo (TS) ha avalado la sanción que el FC Barcelona impuso a 450 socios por la cesión de sus abonos para la falsificación de entradas que se vendían a precios muy elevados por redes organizadas y en Internet.
Así lo ha decidido la Sala de lo Civil en una sentencia recogida por Europa Press en la que rechaza el recurso de los socios y confirma la sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona, que ratificó las sanciones que les impuso el club en 2018.
El tribunal remarca que la conducta de los socios "constituye una base razonable para considerar, como hizo el órgano competente de la asociación al imponer la sanción, que constituía una actuación contraria a los Estatutos que causaba perjuicios materiales o morales de consideración al club y a otros socios".
Asimismo, la Sala indica que la sanción se ha basado en la participación de los socios sancionados en estructuras organizadas de cesión de abonos para la inserción del código QR en entradas falsificadas que se vendían por cantidades exorbitantes.
"Por tal razón, es razonable la decisión del club demandado de sancionar la conducta conforme a lo previsto en el art. 74.c] (cesión onerosa del abono con intermediación de redes organizadas o Internet), en relación con el art. 69.3, párrafo tercero, de los Estatutos (responsabilidad del socio cedente del abono por las infracciones cometidas por el cesionario)", añade.
El Supremo destaca que los socios recurrentes fueron informados de los hechos que habían dado origen al expediente sancionador mediante el pliego de cargos, y que se les concedió un trámite de audiencia con carácter previo a la imposición de la sanción, sanción que se acordó en una resolución adecuadamente motivada.
Dicha sanción impuso a los socios afectados, entre quienes figuraban los ahora recurrentes, la suspensión de la condición de socio por un periodo de hasta 18 meses o la expulsión del club.
En total, el seleccionador nacional ha elegido a 26 futbolistas para la convocatoria y apenas ha habido sorpresas. Una de las principales novedades es que no hay ningún futbolista del Real Madrid convocado.
A continuación, el listado de futbolistas convocados para el Mundial de EEUU, Canadá y México.
Lista de convocados de España para el Mundial de Fútbol 2026