Juicio del Bernabéu, pitos a Mbappé, Camavinga y Vinicius y ‘perdón’ del brasileño: “Espero que Vini se quiera quedar muchos años en el Madrid”

La ausencia de partidos de Liga durante el fin de semana de la final de la Copa alejó a la plantilla del Real Madrid del Santiago Bernabéu durante un par de días más de lo esperado. Pasó casi una semana entre la dolorosa derrota en Múnich contra el Bayern, no que provocó la eliminación de los blancos en la Copa de Europa, y el regreso a Chamartín para recibir el veredicto de su afición antes de iniciar el último esfuerzo en una Liga prácticamente decidida.
La conclusión de la previa en la Castellana es que el público parece haber desconectado del equipo tras el resultado de Alemania. La hora del partido, nueve y media de la noche, no ayudaba a llenar las gradas en un martes laborable, pero la distancia de nueve puntos hasta el Barça hace de estos siete encuentros ligueros una llamada de atención demasiado escasa para la afición madridista.
Eso sí, los que se dieron cita en el Bernabéu dictaron su propia sentencia. Hubo indiferencia cuando los jugadores saltaron a calentar y al anunciarse la alineación por megafonía, con el audio a todo volumen, pero cuando empezó el partido los silbidos se centraron en dos futbolistas: Vinicius Júnior y Kylian Mbappé. El brasileño estaría ya acostumbrado a ello porque desde la crisis del equipo bajo el mando de Xabi Alonso ha sido el foco de la crítica de la grada, pero ésta había salvado al francés hasta ahora.
Mbappé, que no marcaba en Liga desde el 8 de febrero pero anotó dos tantos en la eliminatoria contra el Bayern, fue pitado cada vez que tocó el balón durante los primeros minutos del partidos. Algo menos que Vinicius, pero se notó el enfado del público con él.
El tanto del francés en el primer tiempo le sirvió para recibir algunos aplausos, aunque no cruzó sus brazos en la celebración como acostumbra. Se quedó quieto, sonrió y abrazó a sus compañeros. Más tarde, falló una vaselina y recibió nuevos pitos. Su gol le distancia un poco más de Muriqi en la pelea por el Pichichi de la competición. Mbappé suma 24 tantos, por 21 del kosovar.
Vinicius, por su parte, tuvo su redención en la segunda parte al marcar un gran gol desde fuera del área. Lejos de mostrar su sonrisa, el brasileño levantó los brazos, hizo un gesto de 'perdón' y se besó el escudo del Madrid.
"Vini ha hecho un gran esfuerzo en momentos complicados y se ha echado el equipo a la espalda. No podemos negarle la actitud, no se esconde y tiene una gran valentía. Es un gran madridista, siente mucho la camiseta y me alegra cuando al final el público le recompensa con aplausos", aseguró Arbeloa, que espera que "Vinicius se quiera quedar muchos años en el Madrid". "Creo que Vini cuenta con el cariño de la afición", insistió.
A pesar del foco sobre las dos grandes estrellas del equipo, la pitada de la noche se la llevó Eduardo Camavinga cuando entró al campo. En su caso, la mayor parte del estadio abucheó su nombre cuando la megafonía anunció el cambio por Tchouaméni, y el público, en un volumen mucho mayor que con Mbappé y Vinicius, le silbó cada vez que tocó el balón. Su error en Mallorca y su expulsión en Múnich han torcido del todo su temporada y la del Bernabéu, que vivió su peor entrada del año: 61.468 espectadores.
Fue una alineación sin Carvajal, que volvió a ser suplente: "Tengo 23 jugadores y cualquier jugador del Madrid tiene opciones para ir al Mundial. Si me lo permitís, voy a pensar en lo mejor para mi equipo", contestó Arbeloa a la prensa.






























