La deuda acumulada por la remodelación del Bernabéu pone en riesgo el futuro del Real Madrid

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El Real Madrid celebra mañana unas elecciones históricas que han enfrentado a Florentino Pérez y a Enrique Riquelme. Sea cual sea el resultado, el ganador deberá afrontar un enorme desafío. Garantizar la viabilidad financiera del club, necesaria para materializar los fichajes anunciados en campaña, pero que actualmente se encuentra en riesgo por la abultada deuda que ha acumulado la institución merengue por la remodelación del Santiago Bernabéu.

Para saber más

En las últimas temporadas, el Real Madrid ha desplegado toda su potencia de fuego para costear las obras del estadio. Este ha sido el gran proyecto de Florentino Pérez para pelear de igual a igual con los clubes estado, respaldados por el apabullante capital de los petrodólares, sin transitar el camino que han emprendido muchos de sus rivales, que han transformado sus clubes en sociedades anónimas como vía para financiar su crecimiento. Pero tanto los plazos como el coste de las obras han superado ampliamente la previsión inicial. En el caso del presupuesto se ha duplicado debido a la inflación y a ciertas mejoras no contempladas en origen.

El Real Madrid ha solicitado tres grandes préstamos. Uno de 575 millones en 2018, otro de 225 millones en 2021 y un tercero, en 2023, por importe de 370 millones. A ello se suma el acuerdo firmado en 2022 con el fondo Sixth Street, por el que el Real Madrid cedió el 30% del negocio de explotación del Santiago Bernabéu ajeno al fútbol para los siguientes 20 años a cambio de una inyección adicional de 360 millones. Todo ello ha permitido al club afrontar un intensivo ciclo de inversión, cubriendo gastos corrientes y rebajando las deudas con proveedores a través de estructuras de financión en condiciones más ventajosas a largo plazo. Pero esta creciente dependencia de crédito externo se ha revelado crítica, a pesar de la buena marcha de los ingresos, en máximos históricos.

Los préstamos suscritos y dispuestos en su totalidad para la financiación de las obras del Bernabéu totalizaban 1.170 millones de euros, a 30 de junio de 2025, según las últimas cuentas auditadas disponibles. Esto ha elevado el nivel de apalancamiento del club a unas 7,5 veces el ebitda (beneficio bruto de explotación), en la zona alta de lo que se consideraría un grado de inversión convencional. Si el Real Madrid fuese una empresa industrial estándar, sería suficiente para encender las alarmas.

Hasta ahora, el auditor del club ha emitido sin salvedades los estados financieros del Real Madrid, sin destacar la deuda entre las «cuestiones clave» donde, por ejemplo, sí ha resaltado la valoración de los jugadores o el reconocimiento de ingresos. Si bien, según varios estudios de auditoría externa que han analizado las cuentas del club entre 2021 y 2025, consultados por EL MUNDO, todo el modelo económico del Real Madrid descansa enteramente en que se materialice el salto previsto de ingresos del estadio. De otro modo, el club necesitará recurrir a nueva deuda para pagar la que ya arrastra.

Flujos de efectivo del Real Madrid

Y es que la buena evolución de los ingresos operativos, no ha impedido una sangría constante de efectivo, que ha pasado de 773 millones en la temporada 2021-2022 a caer por debajo de los 176 millones al cierre de 2025. Porque la abundante caja que genera el club se ha estado reinvirtiendo masivamente en el estadio y en jugadores. Este drenaje a la tesorería se ha venido equilibrando con nueva emisión de deuda hasta sumar 895 millones en el conjunto de las cuatro temporadas analizadas, un pasivo no achacable a los resultados del club, sino a la necesidad de recursos para costear las obras del templo merengue, palancas como los palcos VIP o el propio acuerdo con Sixth Street.

Otra clave. Una vez terminado el templo merengue, toda esa inyección de recursos que hasta ahora se ha contabilizado como inversión, empezará a computar como deuda. El calendario de vencimientos del propio club sitúa por encima de los 30 millones al año las devoluciones de «otros pasivos financieros» que thabrá que afrontar ya desde la temporada 2027/2028. Si para entonces el Real Madrid no es capaz de explotar plenamente el estadio, según el plan presupuestario que contempló la actual directiva, la generación de caja recurrente no alcanzará para pagar la deuda. Es decir, el club se verá obligado a pedir más crédito. Las estimaciones analizadas apuntan a que el Real Madrid necesita disparar su ebitda normalizado por encima de los 200 millones, un salto de más de 30 millones frente a la situación actual.

Conciertos y aparcamientos

En un momento decisivo para el rumbo político del club, ocurre que su viabilidad va a depender más que nunca de la habilidad de la futura directiva para activar palancas del nuevo Bernabéu que, hoy, están paradas.

La primera, es la vuelta de los megaconciertos, suspendidos tras denuncias de los vecinos y que, según estimaciones de la actual directiva, iban a ingresar hasta 700.000 euros limpios por macroevento. El ingeniero de caminos aseguró en una entrevista con El País que las autoridades madrileñas preparan «normas especiales» para recactivarlos, pero el consejero de Presidencia del Gobierno autonómico enfrió este anuncio al asegurar que la Comunidad no hace «normativas ad hoc».

Otra vía necesaria son los aparcamientos del Bernabéu, con los que el club proyectó ingresar más de 300 millones en dos décadas. Pero las obras llevan más de dos años bloqueadas y el Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha rechazado recientemente el recurso del club, que ha elevado el caso al Tribunal Supremo.

En esta coyuntura, cobra especial relevancia el plan de Florentino Pérez de traspasar el negocio del fútbol a una filial y vender una parte a un inversor privado. Una apuesta que ha dividido a los socios, pero que aliviaría, al menos momentáneamente, la presión económica que aqueja al club con otro balón de oxígeno. Por su parte, Enrique Riquelme indicó ayer a El País que aplicará un plan de "recortes directos" de costes en caso de que las urnas le otorguen la victoria este domingo.

El 'consegliere' de Florentino: Anas Laghrari, la nueva voz que más escucha el presidente y marca el rumbo del Madrid

El ‘consegliere’ de Florentino: Anas Laghrari, la nueva voz que más escucha el presidente y marca el rumbo del Madrid

En una campaña electoral a cubierto, siempre bajo fuego amigo, Florentino Pérez se ha esforzado por repetir que es el mismo de siempre. El desgaste, sin embargo, es evidente, inexorable como el paso del tiempo. Si el del presidente, de 79 años, ha pasado o no, deben decidirlo los socios del Real Madrid, pero la realidad es que estamos en un tiempo distinto, extraño para el madridismo, con un club lastrado económicamente desde que el faraón decidió levantar a pulmón la gran pirámide de su legado, el nuevo Bernabéu. Es cierto lo que dice Florentino cuando cita las valoraciones de Forbes o Deloitte, que sitúan al Madrid como el club más valioso del mundo, porque se puede ganar mucho y deber mucho, ser rico y estar endeudado. Un tiempo distinto que llevó al dirigente a escuchar voces distintas en busca de soluciones. La que se ha impuesto es la de Anas Laghrari, el hombre que mostró el itinerario del dinero hacia el Bernabéu hasta convertirse en el gran consigliere del presidente, visto por algunas personas desde dentro como una suerte de Richelieu, el gran poder en la sombra.

Para saber más

Los grandes líderes son proclives a los enamoramientos, y en el caso de Florentino hay dos motivaciones: las capacidades profesionales y la fidelidad emocional. A quienes no tienen las primeras, los tolera por sus halagos, pero los desprecia; a quienes no cumplen la segunda, los sentencia. Laghrari, a sus 42 años, reúne ambas. Pasó de ser el pequeño Anas, el hijo del constructor con el que el presidente del Madrid acometió obras en Marruecos y con el que hablaba de ingeniero a ingeniero, cuando los ingenieros se consideraban una casta, al joven financiero visionario que ofreció a Florentino soluciones clave para su supervivencia en un momento crítico de ACS, después de perder la guerra con Iberdrola. Cuando quien necesitó esa ayuda, prácticamente una década después, fue el Madrid, el presidente no tuvo ninguna duda. Laghrari, "mi hijo", se convirtió entonces en el conseguidor de buena parte de las operaciones de financiación necesarias por los costes del Bernabéu, muy por encima de los 1.000 millones de euros.

Laghrari y Florentino comparten mesa en un acto.

Laghrari y Florentino comparten mesa en un acto.EM

De alguna forma, Florentino se veía a sí mismo tiempo atrás en el estilo agresivo de Laghrari, en el joven ejecutivo que compró Construcciones Padrós a peseta la acción, en los años 80, para crear el germen de ACS. De igual forma entró en el Madrid, con una OPA hostil por Figo y con el propósito de "cebar la bomba" cada año para ganar músculo financiero. Lo consiguió. El problema es que para "cebar la bomba", hoy, ya no basta con Mbappé. Laghrari habría sido clave en dos proyectos que pretendían "cebar la bomba" en este tiempo nuevo: la Superliga, naufragada, y el cambio societario del club, pendiente.

El socio 90.485

La influencia y el liderazgo en dos iniciativas convertidas en la gran prioridad del presidente aumentaron su poder en el club, aunque siempre sin cargo oficial ni vinculación, más allá de la de hacerse socio, con el número 90.485. Una figura creciente que ha generado tensiones internas, al entender que su actividad podía vaciar de contenido la de otros ejecutivos. En concreto, la del director general José Ángel Sánchez, cuya actividad, hoy, se remite casi exclusivamente a los futbolístico. Suya fue la apuesta de Xabi Alonso. Florentino ha dicho en campaña que Laghari sabe poco de fútbol, pero algunas voces intramuros sostienen que el marroquí podría haber sugerido que el entrenador destinado a sustituir a Carlo Ancelotti debía ser Jurgen Klopp. Si Florentino gana en las urnas, es muy posible que se produzcan cambios que afecten a algunos cargos con responsabilidad en la parcela deportiva, como Juni Calafat.

La decisión de convocar elecciones por sorpresa, un año después de haber revalidado el mandato, encaja con el estilo agresivo de Laghrari, pero también con el de Florentino, cuya ira devora a su obra. Fuera de quien fuera, resultó un error estratégico, porque una campaña desgasta y porque dio visibilidad a un candidato desconocido para los socios. Laghrari da su opinión en el comité de crisis que se creó tras la aprobación de la candidatura del aspirante, integrada por la guardia de corps, los más fieles y familiares.

Convertido en un personaje central en la campaña, se cita a Laghrari como el "banquero de Florentino", pero no se trata de un banquero como los que frecuentaba el dirigente. No es Isidre Fainé, al que tanto ha tratado, con la Caixa como una entidad de cabecera. Es al que se recurre cuando los banqueros tradicionales no pueden más. Laghrari es un comercial de servicios financieros, que conecta empresas con inversores, fondos o entidades de crédito y diseña la estrategia para afrontar financiaciones o reestructuraciones de deuda.

La situación más delicada de FP

Nacido en Casablanca, pero formado en Francia, como la mayoría de las élites marroquíes, Laghrari estudió matemáticas financieras y pasó a trabajar en Société Générale. De la mano de la entidad francesa dio el salto a Madrid, en 2009. El reencuentro fue sencillo, puesto que Florentino ya había recurrido al banco galo en el pasado, dirigido en España por Donato González, una persona de su confianza. En plena guerra con Iberdrola. ACS, que ya había adquirido Unión Fenosa, pretendió hacerse con el control de la eléctrica vasca a través de una compra salvaje de acciones, favorecido por la conocida ‘enmienda Florentino’, aprobada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y por la que se eliminaban las limitaciones para entrar en los consejos de las cotizadas. Pero Ignacio Sánchez Galán resistió y la llegada de Mariano Rajoy produjo nuevos cambios normativos.

La derrota, unida a la crisis del ladrillo, dejó a Florentino en una situación muy delicada en ACS, de la que se marcharon los Albertos y la familia March. Laghrari ofreció la solución, desde Société Générale, con una reestructuración de la deuda que permitió remontar al gigante de la construcción.

La colaboración, en el ámbito de la empresa, volvió a repetirse con la financiación para la adquisición de Albertis por parte de ACS, pero ya no desde la entidad francesa, de la que Laghrari se marchó en 2013 para integrarse como socio en Key Capital Partners (KCP), una 'boutique' financiera donde llegó a controlar el 16,61% del capital social, por encima del paquete de Borja Prado. En el entorno de Société cuentan que la relación del marroquí con Donato González se deterioró, aunque Florentino ha incluido al último entre los miembros de la directiva que opta a las elecciones. Un movimiento muy calculado.

La traición de Abu Dabi

Al mismo tiempo que consolidaba el crecimiento de ACS, Florentino diseñó un plan para aumentar el del Madrid con la remodelación del estadio, asociada a otros negocios de explotación para los que llegó a un acuerdo con IPIC, fondo soberano de Abu Dabi que había adquirido la petrolera Cepsa. IPIC aportaría una cifra en el entorno de los 500 millones de euros y, a cambio, se reservaría algunas parcelas de explotación, con la posibilidad de negociar en el futuro una vinculación mayor, como la explotación del naming right del estadio. De esa forma el riesgo para el club era mínimo. El fondo, sin embargo, rompió el acuerdo, y aunque el club recurrió mediante un arbitraje internacional, perdió el pleito. Florentino decidió, entonces, acometer la reforma con créditos y recursos propios. Los sobrecostes de la obra y la caída de ingresos por la pandemia agudizaron la situación. Era necesario más dinero. Para traerlo, nadie como Laghrari.

Operarios durante las obras del Bernabéu.

Operarios durante las obras del Bernabéu.EM

El Madrid pidió un primer crédito de 575 millones de euros un año antes de la pandemia a un consorcio formado por JP Morgan, Bank of America, Merrill Lynch, Santander, Société Générale y Caixabank, al 2,5% de interés a 30 años. Lo amplió en 225 millones más en 2021, por el mismo plazo per menos interés (1,53%) y, en 2023, solicitó otros 370 millones, aunque sin especificar públicamente los acreedores, a amortizar hasta 2.053. En total, 1.170 millones, aunque el coste de la remodelación está por encima de esa cifra. Entre los dos últimos créditos, en 2022, vendió el 30% de los derechos de explotación de nuevos negocios del Bernabéu durante 20 años al joint venture formado por Sixth Street y Legends, una palanca en toda regla. Laghrari también ofreció cobertura a las del Barça.

Comisiones millonarias

Fueron unos años frenéticos por la búsqueda de ingresos, en los que el club habría estado asesorado por KCP y Anel Capital, sociedad a la que Laghrari saltó en 2022. Ni el Madrid ni las entidades financieras facilitan información sobre las operaciones y las funciones de Laghrari, que tampoco respondió a la petición de este periódico. En función de los fees que estos bancos de inversión suelen aplicar, entre el 1% y el 2%, las comisiones de las operaciones podrían estar en el entorno de los 20 millones de euros. Laghrari habría sido uno de los beneficiarios.

En paralelo a la remodelación del Bernabéu, Florentino impulsó dos grandes transformaciones: la creación de la Superliga, una revolución para el fútbol europeo, y el cambio societario del club. Con la primera tuvo Laghrari una relación directa, para algunos el verdadero "arquitecto" del proyecto. La prueba es registral, al figurar como apoderado y propietario del 50% del capital social de A22 Sports Management, establecido inicialmente con 3.000 euros, la sociedad que controlaba European Super League Company, promotora del torneo. KPC, Anel Capital, A22 Sports Management y European Super League Company tenían el mismo domicilio en una céntrica calle de Madrid, de lo que se deduce una concentración operativa. La esposa de Lagharari, Ez Zahra Lahbabi, es, asimismo, administradora en Anel Capital y anteriormente trabajó en el Real Madrid en el departamento de redes sociales o como directora de proyectos.

Un cambio de alto riesgo

La transformación del club, llamada por Enrique Riquelme "privatización", se ha convertido en el aspecto de más enjundia de estas elecciones. Desde el 'modelo Bayern' a la creación de sociedades mercantiles satélites a las que transferir negocio, las fórmulas en estudio han sido varias, pero sin llegar a un encaje satisfactorio. Por sus conocimientos en reestructuraciones y transformaciones de empresas, Florentino ha cedido en Laghrari muchas de las gestiones, con consultas a grandes despachos como Cliford Chance.

Las dificultades y el mal momento deportivo hicieron que se quedaran en un cajón. La campaña, en cambio, ha levantado el velo. Si Florentino cumple con su favoritismo en las urnas, se ha comprometido a cerrar la fórmula y llevarla a un referéndum. Una prueba clave para el presidente y su consigliere, que no puede ser su sucesor por la escasa antigüedad como socio y por no ser español, pero cuya voz es la voz del presidente.

Alexia pone a España rumbo al Mundial de Brasil con una goleada a Inglaterra

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Al Mundial por la puerta grande bajo el influjo de Alexia Putellas. España goleó a Inglaterra (4-0) para gritar que defenderá su título de campeona en Brasil dentro de un año. Las inglesas llegaban a Son Moix con ventaja y se marcharon con cuatro goles y condenadas a la repesca antes del último partido de la clasificación, que España jugará contra Islandia y las británicas con Ucrania.

Tenía la selección la espina clavada de dos derrotas seguidas contra Inglaterra, en la final de la Eurocopa y en el duelo buscando el pasaje para Brasil en Wembley. Era hora de sacudirse esa sensación de que las inglesas empezaban a ser un hueso duro de roer. Además, necesitaba ganar por más de un gol de diferencia para colocarse en el liderato del grupo, porque solo las primeras tienen la clasificación directa.

Media hora le costó a España desquiciar al equipo de Sarina Wiegman y a la propia entrenadora, incapaz de hacer despertar a sus jugadoras. Quisieron repetir su plan de asfixiar a la selección, pero les faltaron piernas y convicción. La primera advertencia la lanzó Edna Amade, cabeceando al cuerpo de Hampton un centro perfecto de Alexia. Respondió Walhs con un disparo lejano muy desviado, pero nada más hicieron para inquietar a Cata Coll. Para la guardameta, como para Mariona y Patri Guijarro, jugar en Mallorca, en su tierra, era especial.

Dos de las tres armaron la jugada del primer gol en el minuto 16. Mariona recuperó y se la entregó a Patri Guijarro, que vio verde por delante, se lanzó en la conducción, engañó con el cuerpo a Stanway y, antes de llegar a la media luna, soltó un derechazo para adelantar a España. Estaban cómodas las jugadoras de Sonia Bermúdez, que se dejó en el banquillo de inicio la artillería de Aitana Bonmatí o Clàudia Pina.

Siguió probando Alexia con un disparo raso tras una recuperación muy avanzada, porque las inglesas no eran el muro de otras ocasiones. A la media hora, Lauren James probó con el primer centro al área, tan pasado que le restó peligro. El dominio de las españolas las llevó a engordar el marcador en una jugada dibujada con compás. Balón a Edna, que se la deja de cara a Mariona para filtrar una pelota perfecta a la carrera de Alexia hacia el área. Nadie podía parar a la Reina, que golpeó con tanta rabia que Hampton, pese a poner las manoplas, no pudo desviar el tiro.

La ambición de Alexia no frenó en la segunda mitad. Se escapó Ona Batlle hasta la línea de fondo y le sirvió un gol que, aunque Hampton lo escupió, volvió a aparecer la estrella para cazarlo y marcar su segundo tanto de la noche. Lo mismo buscó Guijarro en un saque de córner que volvió a sacar la portera, a la que estuvo a punto de sorprender Vicky con un golpeo ajustado al palo.

Lucy Bronze intentó hacer despertar a una Inglaterra muy gris que se encontró con que Aitana le sirvió el cuarto a Clàudia Pina.España era un vendaval que destrozó a las lionesses.

Riquelme elige a Jurgen Klopp como entrenador del Madrid si gana las elecciones

Riquelme elige a Jurgen Klopp como entrenador del Madrid si gana las elecciones

Enrique Riquelme ya tiene entrenador. El candidato a la presidencia del Real Madrid ha anunciado que Jurgen Klopp es el elegido para sentarse en el banquillo del conjunto blanco en caso de que gane las elecciones de este domingo.

"Hablamos de uno de los mejores entrenadores de nuestro tiempo. Pero, sobre todo, hablamos de un líder capaz de devolver al Real Madrid la intensidad competitiva, la exigencia diaria, la profesionalidad, la meritocracia, la unión de vestuario y el gusto por el trabajo bien hecho que siempre caracterizaron a las grandes etapas de nuestra historia", asegura el comunicado de la candidatura de Riquelme. "Ese entrenador es Jurgen Klopp".

Klopp ha manifestado en reiteradas ocasiones que no tiene interés en volver a entrenar, pero Riquelme confía en que Raúl González, su director deportivo, le convenza para el puesto "a partir del lunes".

"Creemos que el desafío del Real Madrid es diferente. Porque existen grandes clubes, pero sólo existe un Real Madrid. Sólo existe una institución capaz de unir tradición y futuro, valores y ambición, sentimiento y excelencia", añade la candidatura de Riquelme. Klopp es también un viejo deseo de Florentino Pérez, que ha intentado su fichaje en varias ocasiones.

La FIFA introduce cambios en la ceremonia de himnos para el Mundial 2026

La FIFA introduce cambios en la ceremonia de himnos para el Mundial 2026

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El espectáculo arrancará antes de que el árbitro señale el inicio del partido. La FIFA ha anunciado que el formato utilizado hasta ahora en la ceremonia de los himnos cambiará dentro de seis días, es decir, en el primer encuentro del Mundial 2026. Se trata de una nueva puesta en escena para uno de los momentos más icónicos de la Copa del Mundo.

El primer cambio recae sobre la disposición de los jugadores, que se situarán sobre el césped durante el acto. Ya no estarán únicamente los once titulares, sino que deberá presentarse toda la plantilla, es decir, titulares y suplentes.

"La unión de los futbolistas y los árbitros en el círculo central durante los himnos generará un momento de fraternidad, orgullo y emoción para las selecciones y los asistentes al partido. Los jugadores y los aficionados son los protagonistas del Mundial, y esta nueva ceremonia lo refleja claramente", aseguró Gianni Infantino, presidente de la FIFA, en su cuenta de Instagram.

El lugar donde se colocará todo el equipo tampoco será el mismo al que estamos acostumbrados. Ya no se verá a los futbolistas alineados, sino dispuestos alrededor del círculo central del campo, dejando en medio los elementos institucionales del partido. Además, se desplegarán sobre el césped banderas gigantes de las selecciones que se enfrenten.

El espectáculo no termina ahí. A medida que avance el torneo, se irán incorporando nuevos elementos, como humo de colores o efectos de pirotecnia. "A medida que la Copa Mundial de la FIFA crece, seguimos innovando en la forma de vivir el fútbol. Las ceremonias previas a los partidos no serán la excepción", añadía el presidente del máximo organismo.

Un club 'marca España': Andoni Iraola y la larga tradición 'spanish' del Liverpool

Un club ‘marca España’: Andoni Iraola y la larga tradición ‘spanish’ del Liverpool

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Parece que el Rayo Vallecano es una buena "cantera" de entrenadores. Míchel al Ajax, Íñigo Pérez al Villarreal y, ahora, Andoni Iraola nuevo entrenador del Liverpool. El que fuera técnico de la Franja ha firmado con el club inglés tras ser una de las grandes revelaciones de la Premier League con su anterior equipo, el Bournemouth. El entrenador logró la pasada temporada registros históricos, dejando al conjunto inglés en la sexta plaza y consiguiendo la clasificación europea.

El vasco ha tenido una proyección vertiginosa en los banquillos. Comenzó dirigiendo al AEK Larnaca, club de la primera división de Chipre, para más tarde dar el salto al fútbol profesional español en el CD Mirandés. Allí ya destacó al alcanzar unas históricas semifinales de Copa del Rey, lo que le sirvió como lanzadera directa para llegar a Primera División. El Rayo confió en él y este respondió dejando un legado que todavía se recuerda en Vallecas.

El entrenador fue el encargado de consolidar al conjunto franjirrojo en la máxima categoría del fútbol español, logrando el ascenso en su primera temporada en el Estadio de Vallecas. También consiguió llevar al equipo a unas semifinales de la Copa del Rey.

El siguiente paso fue el salto al fútbol internacional. Tras tres temporadas en el Rayo Vallecano, en 2023 el Bournemouth incorporó al técnico para dirigir al conjunto de la Premier League. Ahora, su reto sube de nivel. El club de Anfield anunció el jueves la llegada del entrenador español de 43 años. Los 'reds' no han dado detalles sobre la duración del contrato, aunque, según la prensa inglesa, el acuerdo sería por dos temporadas. El comunicado oficial del club recogía las primeras palabras de Iraola como nuevo técnico: "No necesitas mucho para que el Liverpool te atraiga. El Liverpool es el Liverpool".

Andoni es el segundo español que dirige el banquillo del mítico club inglés. Ya lo hizo Rafa Benítez durante seis temporadas, formando aquel "Spanish Liverpool". Su propio nombre lo indica: un equipo marcado por un grupo de jugadores españoles que escribieron parte de la historia de la entidad. Durante aquella etapa destacaron en Anfield futbolistas como Fernando Torres, Xabi Alonso, Pepe Reina o Álvaro Arbeloa. Ahora queda por ver si Iraola también logra dejar su propia huella en la historia del club y construir un proyecto igual de memorable.

Zverev se lanza a por su primer Grand Slam: derrota a Mensik y espera rival en la final de Roland Garros

Zverev se lanza a por su primer Grand Slam: derrota a Mensik y espera rival en la final de Roland Garros

Hasta que no acabe la final de este Roland Garros, hasta que no levante la Copa de los Mosqueteros y se haga fotos con ella, descorche el champán en el vestuario y se marche a celebrarlo en algún restaurante chic de París, quedará la duda de si Alexander Zverev es capaz de ganar un Grand Slam. Finalista aquí en 2024, en el US Open de 2020 y en el Open de Australia de 2025, arrastra desde hace años esa etiqueta de tenista maldito. Cuando apareció en el circuito ATP se topó con Novak Djokovic y Rafa Nadal —no tanto con Roger Federer— y su madurez coincidió con la eclosión de Carlos Alcaraz y Jannik Sinner. Así, imposible.

Tipo melancólico e indescifrable, siempre con la polémica a cuestas y envuelto en graves acusaciones, parecía incluso que se había rendido a la derrota, más aún cada vez que se cruzaba con el italiano. Pero este Roland Garros, este rarísimo Roland Garros, apareció como su bote salvavidas y, de momento, se ha abalanzado sobre él con todas sus fuerzas. ¿Será, por fin, campeón de un grande? Hasta ahora ha hecho todo lo que está en su mano. Hasta el domingo (15.00 horas, Eurosport), ante el vencedor del duelo entre Flavio Cobolli y Matteo Arnaldi, quedará la duda.

Firme a lo largo del torneo, este viernes derrotó al joven Jakub Mensik por 7-5, 6-2, 3-6 y 6-3 en su versión más brillante, mejor incluso que en cuartos de final ante Rafa Jódar. En varios momentos, especialmente en el segundo y el cuarto set, Zverev estuvo de dulce: decidido a por la victoria, conectado con su juego, potente, agresivo, afinado. Todo le salía al alemán; en ningún momento dudaba. Mensik recurría una y otra vez al saque y volea para ir sumando, pero Zverev le castigaba cada segundo servicio con un resto valiente, una y otra y otra vez. Hizo aquello que tantas veces le ha exigido su entorno, los expertos, el mundo del tenis en general.

En el tercer set, cuando ya todo parecía decidido, Mensik adujo unas molestias en el cuello, se marchó unos minutos al vestuario a recibir tratamiento y, entonces sí, el número tres del mundo pensó demasiado. ¿Era otra vez finalista de un Grand Slam? ¿Qué pasaría el domingo? La cercanía de la mayor alegría de su vida le asaltó la mente y, en esa ensoñación, Mensik regresó a la pista y le arrebató el set. Pero en cuanto Zverev volvió a la tierra batida, recuperó su juego y se hizo con el triunfo. El domingo volverá a aspirar a su primer título grande. Hasta que no acabe y confirme, y celebre, y disfrute, le rodeará la duda.

Florentino prepara una oferta de 150 millones por Michael Olise

Florentino prepara una oferta de 150 millones por Michael Olise

Michael Olise. Ese es el nombre que lidera la lista de deseos de Florentino Pérez. El que ha sido presidente del Real Madrid durante las últimas dos décadas planea realizar una oferta de 150 millones de euros por el extremo derecho francés en caso de ganar las elecciones de este domingo. La información, adelantada por el Telegraph y confirmada por este periódico, llega después del aviso de Pérez durante su entrevista del jueves en el programa Horizonte.

«El martes voy a hacer una oferta a un importante club de la Champions por un gran jugador, que sería la mayor cantidad de dinero que pagaría el Real Madrid por un traspaso en toda su historia: 150 millones de euros», aseguró en dicha entrevista.

Pérez negó que se refiriera a Olise y todas las miradas se centraron en Vitinha y Joao Neves, centrocampistas del PSG, pero la realidad es que en la mente de Florentino y de su círculo más cercano el gran nombre que navega desde hace meses es Olise.

El francés ha vivido un año extraordinario con el Bayern y brilló en los cuartos de final de la Champions contra el Madrid, sorprendiendo a los dirigentes madridistas tanto en el Bernabéu como en el Allianz Arena. En la ida en la capital de España dio una asistencia y en la vuelta sentenció el enfrentamiento con un tanto en los últimos minutos, cuando el Madrid estaba ya con un futbolista menos por la expulsión de Camavinga. En ese momento, su nombre ya rondaba los despachos de Chamartín.

Fichado en el verano de 2024 desde el Crystal Palace a cambio de 50 millones de euros, en apenas dos años se ha convertido en uno de los mejores jugadores de Europa. Ha ganado dos Bundesligas y ha alcanzado el grado de titular en la potente selección francesa junto a Mbappé y Dembélé. Ahí, en los buenos ojos con los que le ve su compatriota, reside también la idea del Madrid. La directiva de Florentino considera que el flanco derecho del ataque es el más vulnerable ahora mismo tras la lesión de Rodrygo y la irregularidad mostrada por Mastantuono en su primer curso lejos de River Plate. Potenciar ese lado de la delantera suena obligatorio.

Pero a pesar del interés de Florentino, la operación se antoja muy complicada para el Real Madrid, como pudieran ser las de Vitinha o Joao Neves. El Bayern, como el PSG, no tiene intención de vender al futbolista y es un club reacio a dar salida a sus mejores jugadores. Además, el galo tiene todavía un contrato largo, hasta 2029, lo que otorga al cuadro del Allianz todavía más peso en la negociación.

Olise forma parte del último gran intento del Bayern por alcanzar el título de campeón de Europa. Junto a él, en las últimas tres temporadas han llegado a Múnich Harry Kane (95 millones) y Luis Díaz (70), formando el trío que les ha llevado hasta las semifinales en el último curso, donde cayeron ante el PSG.

Sea Olise o no, lo que parece claro es que tanto Florentino como Riquelme, con su interés en Haaland, planean fichar a otro galáctico.

Una España plagada de ausencias sabe a poco: empate con Irak antes de viajar a Estados Unidos

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¿En qué se va a parecer esta España que empata con Irak a la que saldrá a buscar la segunda estrella el día 15 de junio ante Cabo Verde? La respuesta es sencilla: en poco. Se repetirán algunos nombres, pocos, pero habrá otro orden, otra intención y otro espíritu. El último partido en suelo español sirvió para arrancar a sudar, echar a rodar a aquellos que llegan justos de kilómetros en las piernas y a proteger a los que son tan esenciales que no se quiere correr el más mínimo riesgo con ellos. Ahora bien, también para mantener los pies en la tierra. Y es que en el arranque del campeonato habrá rivales tan incómodos y poco estimulantes como los iraquíes, para quienes un empate ante la campeona de Europa tiene una relevancia histórica. [Narración y estadística: 1-1]

A España no le hacía falta que le recordaran que en un campeonato, cuando se llega como favorita, todos los rivales quieren derribarte. Es su momento de gloria, la lucha contra el gigante. Y esa fue la enseñanza que dejó el duelo en Riazor. De la Fuente quería aprovechar el amistoso, repitió que no era «un bolo de verano», pero también que el partido tenía que servir. Y lo hizo, pese al mal sabor de boca del empate. Reservó a la que debe ser columna vertebral del equipo nacional en el Mundial para buscar la activación de muchos futbolistas y premiar a otros de la unidad de apoyo que han sido esenciales en estos días. Optó por Joan Garcia, que quizá zanjó el debate de la portería en el debut ante Cabo Verde, si es que existe. Puso a Porro y a Grimaldo en los laterales e hizo debutar a Joan Martín junto a Laporte, un ancla en la defensa a la que no renuncia. El seleccionador no veía el momento de enrolar a Gavi, y lo colocó junto a Olmo, con Baena, Ferran y Borja Iglesias moviéndose por todo el frente de ataque.

España sabía que llevaría el peso del partido ante un rival que le esperaba ordenado en el centro del campo, buscando un robo que les lanzara hacia la portería. Había que desarmar esa telaraña, que es la misma que pueden tejer caboverdianos y saudíes en los dos primeros partidos de la Copa del Mundo. Incluso la Uruguay de Marcelo Bielsa. Era un buen momento para entrenarse en esa tarea.

Baena fue el primero que probó a Basil con un disparo que le obligó a sacar una mano milagrosa para desviarlo a córner. España, sin avasallar, empezaba a encontrar caminos, como las conducciones de Laporte rompiendo líneas o las recuperaciones rápidas que Olmo supo manejar para poner en ventaja a la selección. Pero el movimiento esencial lo hizo Borja Iglesias, dejando pasar el envío para habilitar a Ferran. Lanzado a la carrera en diagonal desde la derecha, el valenciano llegó a la frontal para cruzar un tiro imparable. Con el brazalete de capitán sumó su gol 24 con España en 56 partidos e igualó en esa marca a Oyarzabal.

Parecía que la selección podía desatarse con ese marcador a favor, pero no fue así. Al contrario. Irak se mantuvo en su idea y encontró premio. Doski, incorporado desde el lateral zurdo por la grieta entre Porro y Jon Martín, se plantó en el área y sorprendió a Joan Garcia con un tiro que suponía el empate. No estuvo acertado el cancerbero del Barça y a España le salió caro. A la campeona de Europa le estaba haciendo partido una selección que sufrió para estar en el Mundial.

Aun con el aturdimiento de verse sorprendidos, a cinco minutos del descanso, Ferran volvió a forzar a Basil a despejar al larguero otro tiro que armó en apenas una baldosa.

Si en la primera parte a España le costó ser reconocible, en la segunda la tarea se complicó cuando De la Fuente llevó al campo a Eric García, Sergio Gómez, Jesús Rodríguez, Jeremy Pino y Gonzalo. Reparto de minutos y activación, pero sirvió de poco porque la selección apenas puso a prueba al portero recién salido al campo, Hassan. Y eso que Jesús Rodríguez mandó ajustado al palo el primer balón que pateó. Un susto que no tuvo continuidad. España jugó deshilvanada. Hubiera sido un milagro hacerlo de otra manera cuando el carrusel de sustituciones volvió a aparecer, y esta vez en los dos equipos.

De la Fuente hizo debutar a Marc Pubill, que necesita soltar los nervios antes de tener minutos en Estados Unidos, a Turrientes y a Javi Guerra, que se movió con descaro en el ataque pero sin acierto para pisar área o alimentar a Gonzalo. Hasta Mikel Merino volvió en los últimos minutos para hacer el rodaje sin que su presencia se notara demasiado.

La cuestión era ya aguantar el tipo ante un rival que sabía que no perder ante España era un triunfo que les hace plantarse en el Mundial con una bocanada de confianza antes de arrancar en un grupo de la muerte, con la Francia de Mbappé, la Noruega de Haaland y el campeón, de momento, de la Copa África, Senegal. El fútbol les puede mandar de vuelta a casa el día 26 de junio, pero su empate ante España es un hito que no olvidarán.

Mientras, la selección tendrá que dar un paso adelante ante Perú en Puebla en el último amistoso. De momento, con este sabor amargo, pone rumbo a Estados Unidos hoy mismo para aclimatarse antes de viajar a México y recluirse ya para preparar el debut en Atlanta ante Cabo Verde. Hay días y entrenamientos para perfilar un equipo que muestre un fútbol más brillante y efectivo que el que exhibió en Riazor. Lo sabe De la Fuente, que ve irreconocible a su España con solo 13 remates a puerta y solo uno entre los tres palos. Suficiente para el último experimento, pero muy mejorable. Eso sí, artillería tenía guardada en la grada que irá apareciendo.

Andrés Jiménez recuerda la plata de Los Ángeles 84 con sus dibujos: “Cuando vimos a Jordan dijimos: ‘Este es un tirillas'”

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Era verano de 1984 y la selección española de baloncesto acababa de conquistar la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles. En el avión de vuelta, entre la euforia, alguien reparó en que Andrés Jiménez llevaba semanas llenando páginas de una carpeta. Caricaturas de sus compañeros, bocetos, anotaciones de anécdotas que de otro modo se habrían perdido para siempre. «Oye, esto lo tendrías que publicar», le dijeron. Y lo hizo, en una revista de modesta tirada, Nuevo Basket, cuya hemeroteca se perdió con su cierre. Por ello, ahora, con la ayuda de Ediciones Valnera, lo reedita en tapa dura, junto a una autobiografía, con la dignidad que la obra merece.

'Mi loca historia del básquet' se titula el libro que acaba de publicar este ala-pívot, ilustrador de vocación y contador de chistes. Porque sí, Jiménez también contaba chistes. Y no a cualquiera. «¿Qué dice un pájaro de 1.000 kilos en una rama de un árbol? ¡Pío, pío!», le soltó a Felipe González cuando el entonces presidente visitó a la expedición española en la villa olímpica y los compañeros le señalaron del grupo para que rompiera el hielo.

¿Qué dijo González?
Era otra época. Vino el presidente, había que improvisar y funcionó. Hoy, con todo tan organizado, con tanta gente envolviendo al equipo, seguro que pasan anécdotas, pero no son como estas.

La final contra Estados Unidos

Esas otras anécdotas son precisamente las que recorren el libro de cabo a rabo: el retrato de una generación que conquistó algo histórico sin darse cuenta, con medios escasos, sin apenas información sobre sus rivales y con una cohesión de grupo que, según Jiménez, lo explica todo. «Si no hubiésemos tenido ese ambiente, toda esa epopeya no hubiese acabado bien». Y la epopeya incluía capítulos de vodevil. Como cuando vieron por primera vez a Michael Jordan en persona.

¿Sabían quién era Jordan?
De Jordan, como máximo, habíamos visto un vídeo muy malo donde medio se veía una figura oscura. Cuando lo vimos en la pista dijimos: este es un tirillas. Aún no estaba tan musculado, tenía un cuerpo fibroso. Hasta que lo vimos jugar. El tirillas tenía más peligro que una caja de bombas.

También aparece en el libro el tapón a Patrick Ewing. Jiménez y Fernando Romay son los dos que, cuatro décadas después, todavía presumen de haberle plantado la mano al pívot de los New York Knicks, aunque el público general solo recuerda el de Romay. «El suyo es más espectacular, se lo da más arriba. Yo se lo doy más abajo, como de veteranillo, aunque no lo era», acepta Jiménez.

Sus inicios como dibujante

La semilla del baloncestista como ilustrador nació en el quiosco de su pueblo, Carmona, en Sevilla, que regentaba su abuelo. Tardes ojeando tebeos de Ibañez y Vázquez. Y un par de fanzines hechos a mano con un amigo. Antes de jugar para el Cotonificio, el Joventut y el Barcelona, llegó a ganar un concurso de dibujo de Coca-Cola de adolescente, y durante su carrera estudió diseño gráfico. Siempre supo que el baloncesto se acababa, el lápiz era su plan B.

No necesitó que lo fuera.
No, al final el baloncesto duró más de lo que yo esperaba y de lo que muchos esperaban. De hecho, con 13 años me presenté a unas pruebas de la Federación Española que se llamaban Operación Altura y me descartaron. Por suerte, un año después el Cotonificio de Aíto vino a buscarme a Sevilla. En aquella época todo era diferente. Mientras jugaba, llegué a trabajar también de auxiliar de contabilidad para la propia empresa, el Cotonificio, para garantizarme un sustento si el baloncesto se torcía.

No se torció. Con el Barcelona ganó siete Ligas ACB, cuatro Copas del Rey y una Copa Korac; fue internacional durante años y compartió generación con Fernando Martín, a quien conoció con 15 años en una concentración juvenil en Pamplona. Los dos llevaban manos jugando a baloncesto y estaban más retrasados que la mayoría. Yo le llamaba Conan y él me bautizó como Jimix», recuerda.

El libro ha agotado su primera edición en un mes -ya va por la segunda- y en las presentaciones congrega a los mismos de siempre: los compañeros de aquella plata, los que siguen viéndose al menos una vez al año. «Eso es lo que más vale con los años. Que hayamos podido mantener esa amistad», concluye Jiménez.