El entrenador de Irán denuncia ante Infantino el trato a su selección: “Somos el equipo más oprimido de todo el mundial”
Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, bajó al vestuario de Irán después del partido frente a Nueva Zelanda para hacerse la foto, impregnar el ambiente de una falsa sensación de normalidad y felicitar a los jugadores por su buen partido ante los oceánicos, que terminó con empate a dos goles. Pero en lugar de pura cordialidad y diplomacia, Infantino se topó de frente con un golpe de realidad. El entrenador de los iraníes, Amir Ghalenoei, aprovechó la oportunidad para quejarse de la discriminación que está sufriendo su equipo durante el torneo, obligado a entrenar en México pese a que los tres partidos de la fase previa los disputan en Los Ángeles y Seattle, y con serias limitaciones de movimiento para su delegación.
"Somos el equipo más oprimido de todo el Mundial", dijo Ghalenoei. "Es injusto para este equipo por las condiciones que nos han creado. Ni siquiera querían que viniéramos aquí (Los Ángeles) dos días antes de disputar el partido", indicó en farsi, pidiéndole a Infantino que intervenga ante las autoridades de Estados Unidos para que mejoren sus condiciones.
No solo fue una queja del entrenador. El delantero Mehdi Taremi, del Olympiacos griego, y el extremo derecho Mohammad Mohebi, autor del segundo tanto de los persas, confirmaron que se vieron obligados a volar de vuelta a Tijuana pocas horas después del partido en el estadio SoFi de Los Ángeles. Los iraníes confiaban en pasar la noche en California para poder recuperarse de forma adecuada, puesto que el encuentro terminó casi a las 8 de la noche.
"Nos han dicho que debemos marcharnos de inmediato", continuó Ghalenoei a través de un intérprete. "Estamos realmente preocupados por eso. Sinceramente, no sabemos por qué nos hacen regresar. Parece muy extraño. Da la impresión de que otros están haciendo los planes por nosotros". Taremi fue especialmente duro. "Todo es como un desastre, de hecho, para nosotros".
Infantino se limitó a reconocer que sabe por lo que están pasando los jugadores de Irán, "pero sois más fuertes que todo, y mandáis un mensaje muy fuerte al mundo entero, como que esta noche unisteis a todo el estadio entero", en referencia a la masiva presencia en las gradas de seguidores del equipo asiático, y consciente de la tensión previa que se vivió en las inmediaciones del estadio. Entre 300 y 500 personas se congregaron para protestar contra el régimen islámico que sigue gobernando el país, horas después de que Estados Unidos anunciara un acuerdo de paz para poner fin a más de tres meses de conflicto armado.
Protestas contra el régimen iraní en el SoFi Stadium.AP
Muchos, por prohibición expresa de la FIFA, decidieron no asistir al partido por no poder entrar con la bandera previa al régimen islámico de 1979, la del león con una espada y un sol naciente sobre su lomo, símbolo milenario de la monarquía persa. Otros desafiaron la prohibición y manifestaron su oposición al régimen de los ayatolás, silbando el himno y ondeando las banderas que lograron meter al recinto, con menos oposición de los agentes de seguridad de la que se podía esperar en un principio.
Se fueron contentos con el espectáculo de su selección, que logró empatar en dos ocasiones el partido y que firmó un encuentro entretenido. Los jugadores iraníes, no tanto. Varios confirmaron a The Athletic que su vuelo de vuelta a Tijuana fue después de las 11 de la noche, en contra de los deseos de su delegación. Sin embargo, un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional de EEUU indicó que "la Selección Nacional de Irán aceptó estas condiciones".
En Tijuana les esperan estrictas medidas de seguridad y césped artificial para preparar su siguiente encuentro. Será el domingo frente a la selección de Bélgica en el SoFi de Los Ángeles.




























