Norris recupera el dominio para McLaren en una sprint de Miami en la que no pasa nada

Norris recupera el dominio para McLaren en una sprint de Miami en la que no pasa nada

Un Mundial distinto, un Mundial nuevo. La Fórmula 1 cambió su reglamento durante el parón por la guerra de Irán, restó importancia al motor eléctrico, devolvió el protagonismo a las aerodinámicas y ahora todo es distinto. En la primera carrera, este sábado, una sprint en Miami, los reyes ya son otros. No domina Mercedes; ahora domina McLaren.

Lando Norris y Oscar Piatri completaron un doblete perfecto que apenas les requirió esfuerzo. Iban delante en la primera curva y delante llegaron a meta. Chimpún. Detrás Charles Leclerc completó el podio, también sin necesidad de adelantamientos, y aún más detrás, fuera de los puestos de honor, terminaron los Mercedes.

Kimi Antonelli y George Russell disfrutaron de las tres primeras carreras, pero ya está claro que la temporada no será un paseo triunfal para ellos. Las nuevas normas les han restado ventaja y, además, tienen un problema cada vez más grave: la salida. El líder del campeonato, que partía desde la segunda posición, perdió dos posiciones de entrada y ahí se quedó, cuarto, con tantos nervios en el cuerpo que al final fue sancionado. Los comisarios consideraron que había superado los límites de la pista demasiadas veces y añadieron cinco segundos a su tiempo por lo que finalizó sexto. Se aprovechó su compañero, Russell, que había sido quinto sin hacer ruido, y Max Verstappen, que había terminado sexto.

Fue una carrera sprint sin nada, una carrera sin más, una carrera para la decepción. El paso adelante de McLaren frente a Mercedes fue interesante, pero ya está. Después ras la salida, no pasó absolutamente nada. Ni un adelantamiento, ni un toque, ni un mensaje comprometedor por radio . Los coches circularon en perfecta procesión durante los 20 y pico minutos que duró la competición. La emoción de las pruebas sprint muchas veces es inversamente proporcional a la frecuencia con que se promete que serán emocionantes.

Y luego están los españoles. Carlos Sainz, decimocuarto. Fernando Alonso terminó decimoséptimo. Ni los ingenieros de Williams ni los de Aston Martin aprovecharon el parón para resucitar proyectos que ya huelen a caducados. Los dos continúan en el pelotón trasero, pasando las mismas penas que en marzo y con pocas perspectivas de mejorar. Lo intentarán en la carrera de este domingo (22.00 horas, DAZN), donde debería volver el espectáculo.

Kostyuk reivindica el orgullo de Ucrania y gana el título en Madrid ante la rusa Andreeva

Kostyuk reivindica el orgullo de Ucrania y gana el título en Madrid ante la rusa Andreeva

Si algo estaba poco menos que escrito era lo que iba a suceder tras la última pelota de la inesperada final femenina del Masters 1000 de Madrid. Sólo faltaba poder detallar la escenografía. La ucraniana Marta Kostyuk no estrecha la mano a las tenistas rusas que no hayan condenado públicamente la invasión de su país dirigida por Vladimir Putin, algo que solo ha hecho Daria Kasatkina.

Ni siquiera Anastasia Potapova, su víctima en semifinales, que renunció a la nacionalidad rusa para adoptar la austriaca el pasado diciembre, mereció su saludo. Tampoco iba a dispensárselo a Mirra Andreeva, su última opositora en el viaje hacia el título.

Kostyuk, 23 años, vigesimosexta cabeza de serie, se impuso por 6-4 y 7-5 para lograr en Madrid el tercer título de su carrera, segundo esta temporada, que se agrega al logrado en Austin en 2023. Este lunes será decimoquinta del mundo, su mejor ránking hasta la fecha. La flamante campeona se lanzó sobre la arena envuelta en llanto, saludó al juez de silla, pasó de largo ante su oponente, y realizó una pirueta con un salto de espaldas.

Final inesperada

Despedidas prematuramente las principales favoritas, la copa se la disputaban dos buenas competidoras, con amplio bagaje en arcilla esta temporada. Reciente campeona en Rouen, Kosytuk había encadenado 11 victorias consecutivas. Andreeva ganó en Linz e hizo semifinales en Stuttgart.

A la ucraniana le tembló el pulso y cometió doble falta en la primera pelota de set, pero certificó la conquista parcial a continuación e hizo bueno el break logrado en el sexto juego. Más directa en la toma de decisones, la tenista de Kiev no sólo tomó ventaja en el marcador, sino que inició el segundo con una nueva rotura. Andreeva lo rescataría de inmediato, pero el partido entró en un impredecible vaivén donde el servicio cotizaba a la baja. La rusa llegó a contar con dos bolas para igualar a un set, pero no pudo aprovecharlas: restó fuera un segundo saque y nada pudo hacer ante un ace.

A continuación perdió de nuevo su servicio y quedó expuesta a una sentencia que llegó al tercer match point. Con la valentía de la que hizo gala a lo largo de todo el encuentro, frente al juego más especulativo de su rival, Kostyuk remató una victoria cargada de significado para ella, que además de lograr el triunfo más importante de su carrera, exhibió el orgullo de su país. "¡Gloria a Ucrania!", proclamó en el cierre de su discurso tras recibir el trofeo.

Los chavales del Atlético desvencijan al Valencia para desesperación de Mestalla

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Era su sueño y por eso se abrazaron como una piña al final del partido. Los chavales del Atlético Madrileño de Fernando Torres habían pasado de jugar en Primera Federación a debutar con honores en Mestalla desvencijando a los profesionales que vestían la histórica camiseta del Valencia. Menospreciaron la fuerza feroz que empuja a quien quiere comerse el mundo. Como si el equipo de Corberán estuviera saciado o, lo que es lo mismo, al menos salvado. Les pasaron por encima sin paliativos con dos debutantes como héroes, Iker Luque y Miguel Cubo, ante el aplauso de Simeone. [Narración y estadísticas: 0-2]

El ímpetu a los locales les duró once minutos. Fueron lo que tardaron los niños en hilvanar la primera jugada en estático. Había mandado Simeone al campo a todos los canteranos que le permite el reglamento y les había advertido de que tenían la lupa encima. Nunca ha sido Mestalla un campo fácil para doctorarse, pero ellos lo consiguieron. Desde hace unos años, este estadio es tan capaz de ser el jugador número 12 como castigar la desidia de sus propios jugadores.

Saltó el Valencia con necesidad, jugando en campo contrario buscando engrasar los caminos hacia Musso. Eso sí, a la espalda no la podía descuidar. Nahuel Molina, uno de los pocos veteranos, detectó el hueco entre Pepelu, otra vez central, y Gayà y su primer disparo se fue alto. Ahí había partido y se demostró cuando, de tacón, dejó a Mendoza ante Dimitrievski, pero el macedonio rechazó y Morcillo, con una presencia cuajada a sus 19 años, la mandó a la grada. La tercera ocasión también fue de Molina, que volvió a forzar al portero, y hasta probó el argentino con un zapatazo de 40 metros que escupió el larguero lamiendo la cruceta. Cuatro oportunidades clarísimas que hicieron que Mestalla se incendiara. El único que apareció, en un solo destello fugaz, fue Javi Guerra que, ante el banquillo del Cholo, le puso un balón a lo Laudrup, mirando en dirección contraria, a Rioja para centrar, buscando a Sadiq. Pero el nigeriano, bien vigilado por Lenglet y Le Normand, no tuvo su tarde.

Los amagos rojiblancos consiguieron de nuevo hacer pequeñito al Valencia. Un remate a la media vuelta de Le Normand en un saque de córner y un testarazo que Rayane a centro de Molina hicieron aflorar los gritos de «Coberán, dimisión», «Carlos, vete ya» y hasta, con sorna, un «mañana es día libre» dirigido a los jugadores. No podía digerir la parroquia que, jugándose la salvación, su equipo no mordiera a un rival repleto de novatos.

A punto de irse al descanso, el Valencia se estrelló en el poste. Fue con un remate de Ramazani, a quien encontró Ugrinic en el área, en un medio giro. Quedaban cinco minutos y, a pequeño susto, supo sobreponerse el Atlético. A ellos, la responsabilidad no le lastraba las botas. Por eso Boñar salió del lateral hasta la frontal para presentarle a Rayane una pelota que no pudo aprovechar. Tampoco Almada, colándose por dos veces entre su compatriota Saravia y Tárrega. El Valencia ni se aplicaba en ataque ni era contundente en defensa, los males que arrastra toda la temporada y que tienen a su afición crispada y con la respiración contenida.

No mejoró la situación en la segunda mitad. Seguía estando el Atlético más cómodo y no había manera de meterle mano porque, cuando Rioja encaró una contra por la orilla izquierda, se ofuscó y no vio cómo Ramazani aparecía solo por el carril central. Al Valencia, que ni siquiera había sacado de esquina en todo el encuentro, se le acababa el tiempo: Simeone mandó a calentar a Koke y Griezmann. Antes de que saltaran al campo, Molina, un demonio que quebró a Gayà, le regaló a Rayane un centro que el joven atacante remató con el gemelo.

Con los locales sobrepasados, Corberán buscó a Hugo Duro, a Danjuma, y el Cholo a otros dos chavales: Miguel Cubo e Iker Luque, que el primer balón que tocó en Primera este vallecano de 18 años acabó dentro de la portería de Dimitrievski. Entrando en el área por la derecha encontró el mexicano Vargas al canterano que lleva vistiendo el escudo desde los nueve años.

Para entonces, los dos capitanes estaban en el campo y los nubarrones se cernían sobre un estadio indignado. La primera vez que apareció Griezmann, llegó el segundo gol rojiblanco. Asistió a otro debutante, Miguel Cubo, segoviano de 18 años que se lleva de Mestalla el mejor recuerdo de su vida. Hasta con la emoción de que el VAR revisara un posible fuera de juego. Ya no levantó cabeza el Valencia, con sobreexcitación, un gol bien anulado a Sadiq y un estadio encendido.

El español Rocco Repetto buscará su primera victoria en el Turkish Airlines Open

El español Rocco Repetto buscará su primera victoria en el Turkish Airlines Open

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Rocco Repetto Taylor es golfista español. Su nombre y su aspecto encajarían perfectamente en cualquier disciplina artística y con casi cualquier otra nacionalidad, pero Rocco lo deja claro: "soy muy español", concretamente malagueño. Presume no solo de nacionalidad, sino también de acento, a pesar de que su madre es irlandesa y su padre italiano. Para completar este curioso círculo, la primera victoria del golfista español podría llegar en Turquía.

Este domingo, Repetto madrugará para salir a un solo golpe del liderato en el Turkish Airlines Open, uno de los torneos más singulares y apreciados del DP World Tour. El malagueño está disputando su primera temporada en el Circuito Europeo y afrontará su primer domingo con opciones reales de ganar un torneo, lo que podría suponer un cambio de vida. "Entrenamos cada día para darnos estas oportunidades; lo último que quiero es salir mañana amargado", explicaba al término de la tercera ronda, que concluyó con 69 golpes (-3).

Pero la lucha no será solo contra el dúo de líderes, formado con -7 por el sueco Mikael Lindberg y el portugués Daniel Fernandes, ambos, como Rocco, sin victorias en el Tour. El mejor español en el torneo también tendrá que enfrentarse a la meteorología, un rival imposible de controlar. Las previsiones en Antalya apuntan a lluvias y tormentas durante toda la jornada, lo que podría dejar el torneo en 54 hoyos y privar al español de la oportunidad de pelear por la victoria en una cuarta ronda. "Buah, no tenía ni idea", respondía al conocer la posibilidad. "Espero que mañana se pueda jugar", añadía, todavía con el amargo sabor de boca del final de su vuelta, tras fallar un putt de tres metros en el hoyo 18 para salvar el par.

Ese error llegó después de casi dos horas de interrupción por la lluvia, que también condicionó la jornada del sábado. "Me he puesto nervioso", confesaba tras firmar unos sólidos 69 golpes, con ese único borrón que le dejaba con un total de -6.

Por delante, y compartiendo partido, saldrán dos locomotoras del golf español: David Puig y Eugenio López-Chacarra. Ambos han seguido trayectorias similares durante la semana turca. Este sábado firmaron una ronda al par que les sitúa con -3, a cuatro golpes del liderato. Sus opciones de victoria pasan por ser agresivos y entregar una tarjeta baja en un campo que se prevé muy exigente. "Habría que mirar a un -10 como resultado final", advierte Puig. "Todo puede pasar, estoy solo a cuatro golpes", recuerda Chacarra. En su caso, además, lucha por clasificarse para el PGA Championship, el segundo major de la temporada, que se disputará dentro de dos semanas; para lograrlo, necesitaría terminar entre los tres primeros.

Muere Alex Zanardi, ex piloto de F1 que fue campeón paralímpico de ciclismo tras perder ambas piernas en un accidente

Muere Alex Zanardi, ex piloto de F1 que fue campeón paralímpico de ciclismo tras perder ambas piernas en un accidente

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Alex Zanardi, piloto italiano de automovilismo que se convirtió en campeón paralímpico de ciclismo tras perder ambas piernas en un accidente, ha fallecido a los 59 años, anunció su familia este sábado.

Zanardi, uno de los deportistas más queridos y respetados de su país, a quien se le atribuye haber contribuido a transformar la percepción de la discapacidad en Italia, murió este viernes por la noche.

En un comunicado difundido a través de la asociación benéfica que fundó, Obiettivo3, su familia indicó que falleció "de forma repentina", pero también "en paz, rodeado del amor de su familia y amigos".

Su muerte se produce seis años después de que el cuatro veces campeón paralímpico sufriera un segundo accidente grave en junio de 2020, cuando su bicicleta adaptada chocó contra un camión que circulaba de frente durante una carrera en la Toscana.

Antes, Zanardi corrió en Fórmula 1 para Jordan, Minardi y Lotus a comienzos de la década de 1990, para pasar luego al campeonato CART en Estados Unidos, donde fue campeón de la serie en 1997 y 1998. Volvió a la Fórmula 1 con Williams en 1999 antes de regresar a la CART.

Alex Zanardi compitiendo en ciclismo con su bicicleta adaptada.

Alex Zanardi compitiendo en ciclismo con su bicicleta adaptada.ANDRÉS SOLAROAFP

Zanardi estuvo a punto de morir en un terrible accidente en 2001, en el circuito de Lausitzring, en Alemania, tras el cual le amputaron ambas piernas. Su coche se quedó parado en medio de la pista tras un trompo y fue embestido por otro vehículo a más de 300 km/h.

Aun así, el deportista nacido en Bolonia el 23 de octubre de 1966 llegó a convertirse en una de las figuras más conocidas del deporte paralímpico, ganando dos medallas de oro en los Juegos de Londres 2012 y otras dos en Rio cuatro años después.

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, destacó a Zanardi como "un gran campeón y un hombre extraordinario, capaz de convertir cada prueba de la vida en una lección de coraje, fuerza y dignidad".

Cordiano Dagnoni, presidente de la Federación Italiana de Ciclismo, afirmó que Zanardi "transformó la cultura de nuestro país, llevando alegría y felicidad a quienes tuvieron la fortuna de conocerle, y esperanza a tantos en Italia y en todo el mundo".

Dagnoni añadió que este fin de semana se guardará un minuto de silencio en las carreras en homenaje al deportista.

Campazzo y dos rebeldes dejan al Real Madrid a un paso de la Final Four

Campazzo y dos rebeldes dejan al Real Madrid a un paso de la Final Four

A un paso de Atenas, de regresar a la Final Four tras la dolorosa ausencia el curso pasado, a ese lugar en el Olimpo de Europa que no deja de ser la razón existencial del Real Madrid. A una victoria de acabar con el Hapoel de Tel Aviv tras un segundo ejercicio, otro, de poderío, incluso de supervivencia sin Tavares. La versión más plena del Madrid de Scariolo a tiempo. Campazzo lideró a un colectivo decidido, sin apenas resquicio, y Andrés Feliz y Usman Garuba resultaron la chispa adecuada, un dúo desestabilizador por puro corazón. Una tremenda paliza finalmente. [102-75: Narración y estadísticas]

Fue un tormento el Facu, 10 triples en dos partidos, porcentajes de francotirador. Fue un ciclón el Madrid, espoleado por dos tipos que no entienden el juego si no es desde el puro frenesí. Este Madrid es ya el del dominicano Feliz, un chico hecho a sí mismo desde las calles de Guachupita. Hasta la elite. Como Garuba, que enloqueció al Hapoel con su capacidad de estar en todos sitios todo el tiempo. De pelear cada rebote, de molestar en cada emparejamiento. Más allá de los números (13 puntos, nueve rebotes y dos robos el pívot, 11 y cinco el combo), estuvieron las sensaciones y lo que contagiaron.

Como no podía ser de otra forma, todo lo que aconteció en el primer duelo del miércoles iba a condicionar el segundo. La lesión de Tavares -"sin él, somos otro equipo", admitió Scariolo- y el dominio casi abrumador del Madrid entonces; pero también el extraño final, el parón de rendimiento y concentración blanca cuando ya todo lo tenía ganado, el parcial último del Hapoel, que le sirvió más para recuperar confianza que para asustar. Hasta las quejas por el arbitraje en sala de prensa de Itoudis (esta vez fue su equipo el que lanzó más tiros libres). Con todo eso en la coctelera y de nuevo sólo con la presencia de los abonados en las tribunas, amaneció una partida diferente, en la que, por ejemplo, Elijah Bryant, a cero hace dos días y con molestias físicas, empezó con un triple.

Las cartas marcadas y un Hapoel consciente de encontrarse sobre el alambre, de que viajar a Bulgaria con la losa del 2-0 era una condena. Oturu pronto explotó la ausencia de Tavares, con Micic surtiéndole y asestando unas ventajas hasta ahora nunca vistas por los hebreos (13-19). Pero fue la segunda unidad de Scariolo la que espabiló al Madrid. De repente, llegaron unos minutos de sublime defensa, con Garuba y Feliz como capitanes del incordio. Manos, choques, robos e intensidad. Un dolor de cabeza para cualquiera que, en la otra canasta, castigaba un Maledon al fin enchufado.

Feliz, ante Micic, durante el partido.

Feliz, ante Micic, durante el partido.EFE

Fue un 13-3 de parcial que devolvió la iniciativa al Madrid. Aunque, curiosamente, con la vuelta de los titulares, el Hapoel (y su zona defensiva) retomó algo el dominio. Espesó la noche. Aunque la última canasta fue de Campazzo, las sensaciones y la pequeña ventaja eran de los visitantes (40-42).

Pero Scariolo había visto claro quienes sacaban de punto al rival, quienes, con su energía, decantaban la balanza. Feliz y Garuba le hicieron cambiar los planes, titulares tras el descanso. Y fueron, otra vez, la revolución. Desquiciaron a Micic, atacaron cada resquicio, tocaron balones en defensa y, con la astucia de Campazzo, pusieron patas arriba el Palacio. Los tres (un triple de Hezonja y otro de Okeke en ese tramo también) fueron la plenitud, como si de repente el DJ subiera el volumen de la música. Un 25-9 de vuelta y una máxima para empezar a soñar (71-56).

No tiró la toalla el Hapoel, más alegre sin Garuba en pista. Un parcial de 2-9, la cuarta de Maledon... Amenazaba con un desenlace de tensión como el miércoles pero, de repente, todo terminó de saltar por los aires. Micic se cargó con la cuarta y a la jugada siguiente, una técnica por protestar le mandó al banquillo. Contestó el Madrid con dos triples (Campazzo y Lyles), una sentencia. A refrendar el martes en Bulgaria, el destierro del Hapoel. Y con el colchón de tener hasta dos balas más hacia el OAKA.

Dimitrievski, de sentirse engañado a ser el muro que sostiene al Valencia

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La razón por la que el Valencia ha sacado en las dos últimas semanas ligeramente la cabeza de la zona caliente del descenso tiene nombre y apellido: Stole Dimitrievski. El guardameta macedonio sostuvo al equipo en Mallorca para arañar un punto y sacó una mano salvadora a un remate de bocajarro de Stuani que permitó amarrar los tres puntos en Mestalla cuando el Girona tocó arrebato. Cuando el Valencia se resquebraja, aparece su portero para sujetarlo. Ante la artillería del Atlético, aunque mermada por el objetivo de llegar a la final de la Champions, tendrá otro reto.

Los números de Dimitrievski avalan el peso específico que ha ganado en el once de Carlos Corberán, incluso a su pesar. En Liga ha jugado hasta el momento 15 partidos y ha recibido 18 goles, lo que le convierte en el sexto cancebero con mejor promedio. Esas cifras y la sensación de seguridad que aportan son algo que no podía ni imaginar en noviembre. El macedonio se ha convertido en un hombre vital para la salvación a pesar de que su historia con el Valencia comenzó siendo amarga y llegó a estar en peligro especialmente el pasado verano.

Llegó libre a Mestalla en junio de 2024, tras finalizar una vinculación de seis temporadas con el Rayo Vallecano. Su destino era perfecto, un club que en enero, cuando le contactó, ya sabía que Mamardashvili sería traspasado y que Jaume Domenech, pese a su ascendencia en el vestuario, no sería el relevo. Iba a ser titular en un equipo que, en la segunda temporada de Rubén Baraja, rozó Europa y parecía iniciar un camino de crecimiento.

Todo se torció cuando el Liverpool accedió a dejar cedido una temporada al georgiano. Nadie lo esperaba. «Jugué toda la pretemporada y, en la primera jornada ya no juego, y a los cinco meses el equipo es último. Hubo un cambio de entrenador y juego cuatro partidos y después de una derrota me quita», explicó Dimitrievski en una polémica entrevista en su país durante el parón de selecciones en noviembre. Esa derrota fue un 0-5 ante el Barça en Copa del Rey en Mestalla. Había jugado cuatro partidos de Liga -tres con Baraja y uno con Corberán, todos por lesión de Mamardashvili-, y los cinco de Copa. En total, nueve. De esa cifra nació el verdadero desecuentro. Con la salvación garantizada llegó el Valencia al último partido ante el Betis. Dimitrievski estaba a un partido de cobrar un bonus de 300.000 euros que tenía fijado en su contrado, pero el entrenador no lo alineó.

El macedonio se sintió engañado y buscó una salida, pero el Valencia le cerró las puertas. El georgiano se había marchado y Jaume anunciado su retirada. Iban a buscar un portero, pero no dos. La sorpresa para Dimitrievski fue que Corberán, en su condición de manager, buscó a quien quería que fuera titular: Julen Agirrezabala. Lo que podía ser una competencia sana tenía letra pequeña. Fue el Athletic quien confirmó que la cesión tenía un coste para el Valencia además de unas penalizaciones económicas en caso de no jugara.

«El club trae otro jugador que tiene por escrito en el contrato que tiene que jugar partidos de Liga. Eso fue un shock para mí. Significaba que ya no hay competencia en esa posición. Tiene que jugar sí o sí», resumió Dimitrievski mientras estaba con su selección, donde es titular indiscutible. Unas declaraciones que fueron una bomba en el vestuario. El club le sancionó, pidió perdón y el entrenador le afeó en público sus palabras «erróneas e incorrectas». Esa tensión tuvo que desaparecer cuando el portero vasco se lesionó, primero muscularmente y luego para toda la temporada por una rotura de menisco. Fue entonces cuando emergió el mejor Dimitrievski.

«Si entreno bien y me dan la oportunidad, responderé sin ningún problema, porque tengo experiencia, tengo calidad y estoy preparado para hacerlo», dijo en su peor momento y lo ha cumplido. «Dimitrievski ha sido vital», admite Corberán, que protegió su apuesta por Agirrezabala al inicio hablando de una lesión en la pretemporada. El contrato del macedonio acaba en junio, pero el Valencia tiene la posibilidad de ejecutar una cláusula y, por medio millón de euros, alargarlo hasta 2028. De momento, la negociación está supeditada a cerrar la permanencia.

Para el Valencia, vencer al Atlético le colocaría cerca del objetivo y, aunque no es tarea fácil, algunos jugadores de la plantilla estaban en septiembre de 2023 cuando le endosaron a los de Simeone un doloroso 3-0. Los rojiblancos enfrentan este duelo entre las guerras con el Arsenal y tendrán que mimar a quienes salieron tocados como Julián Álvarez, Giuliano o Sorloth, y proteger al resto. Corberán no se confía y, por si acaso, Simeone le carga de razón: «Vamos a ir con gente fresca que tiene la oportunidad de mostrar por qué están en el Atlético».

El Barça, con Raphinha y Bernal para acercarse aún más al título

El Barça, con Raphinha y Bernal para acercarse aún más al título

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Si el Barça mantiene el ritmo, es solo cuestión de días que sume la segunda Liga consecutiva con Hansi Flick en el banquillo. Incluso, podría serlo únicamente de horas, si logra imponerse a Osasuna este sábado en Pamplona (21.00 horas) y el Real Madrid no consigue vencer a domicilio al Espanyol en el que será el último partido del domingo.

Para ganar en El Sadar, un estadio en el que los azulgrana cayeron la pasada temporada con estrépito por 4-2, el técnico germano podrá contar prácticamente con toda seguridad tanto con Raphinha como con Marc Bernal, que ya se han ejercitado esta misma semana al mismo ritmo que sus compañeros y están solo pendientes de recibir la pertinente alta médica. Con todo, su presencia de inicio en el once es algo que el entrenador prefiere guardar ahora mismo en secreto. En lo que se refiere al delantero brasileño, incluso, no quiere aventurar ahora mismo si tendrá o no minutos.

«A veces hay lesiones, pero siempre da el máximo, tanto en los partidos como en los entrenamientos. Esa es su mentalidad. Nos ayuda mucho, pero esta temporada ha sufrido, y es importante que esté de vuelta, es uno de los capitanes. Ya veremos qué hacemos», dejó caer Flick en rueda de prensa sobre Raphinha. En lo que se refiere a Bernal, en cambio, fue algo más claro. Deslizó que tendrá minutos, pero no dejó entrever si será o no titular. Lo que tiene claro es que alineará al mejor equipo posible. «Recuerdo la derrota del curso pasado. Hicimos muchos cambios en el once y eso es algo que no va a pasar esta vez. Estamos en un buen momento, pero Osasuna también está jugando bien y tiene como objetivo estar en Europa. Tendremos que dar lo mejor de nosotros en el campo», aseveró el preparador azulgrana, quien se centra única y exclusivamente en los suyos, sin pensar, por ahora, en el eterno rival. «No quiero hablar de otros, solo del nuestro», sentenció.

Con todo, sabe muy bien que, salvo que las cosas se tuerzan mucho en esta recta final del campeonato, el camino hacia su segunda Liga como azulgrana parece más que despejado. «La gente nos da las gracias por la calle, es fantástico y un honor para mí. Cuando entrenas a un club como el Barça, se trata de ganar títulos, ese es el objetivo. El ambiente es fantástico. Puedes tener a los mejores jugadores, pero, para ganar títulos hay que tener al mejor equipo», apuntó, en lo que se podría leer entre líneas un dardo en toda regla hacia el Real Madrid. Eso sí, se resiste a vender la piel del oso antes de cazarlo. «Me hace feliz lo que hacen los jugadores, lo dan todo por este club, y el entorno es fantástico. Vamos todos a una, también cuando perdemos, y eso me sorprende mucho y hace que me sienta orgulloso, pero tenemos que seguir mejorando y evolucionando. La temporada, además, aún no se ha acabado y, de momento, solo hemos ganado una Liga», zanjó.

Sabe muy bien, además, que ganar todos los partidos que restan le permitiría acabar la Liga nada más y nada menos que con 100 puntos en el casillero. Y ese es un reto que le encantaría lograr. «Estamos centrados en el siguiente partido, pero queremos ganarlos todos. No se me dan bien los números, sería perfecto vencer todos los que quedan, aunque los rivales que tendremos son duros. Sobre todo, tenemos que aprender de los errores, esa es nuestra actitud, nuestra mentalidad y estoy contento con lo que he visto en los entrenamientos. Todos los jugadores están centrados en hacer el trabajo», recalcó un Flick que, en parte, no pudo evitar abordar temas que van más allá de lo que queda de curso. Como, por ejemplo, el futuro de Robert Lewandowski o la recuperación de Lamine Yamal para jugar el Mundial con España.

«Con Robert vamos hablando, pero lo que nos decimos es algo que queda entre nosotros. Ante todo, nos centramos en los partidos que quedan de aquí al final de temporada. Cuando acabe el curso, ya veremos qué pasa», se limitó a señalar acerca del polaco, cuyo contrato con el club azulgrana finaliza el próximo 30 de junio y que, de acuerdo con las últimas especulaciones, podría fichar por la Juventus este mismo verano. «Estamos en contacto con los médicos de la selección y él lo está con el seleccionador. Está evolucionando bien y estará en el Mundial. Es lo que quiere», aseguró Flick acerca del joven crack barcelonista, quien ya fue determinante para que la selección española se hiciera con la última edición de la Eurocopa y aspira ahora a afianzarse un poco más en lo más alto en la gran cita futbolística de este verano.

Sinner se planta en la final y está a una victoria de convertirse en el primer hombre que gana cinco Masters 1000 consecutivos

Sinner se planta en la final y está a una victoria de convertirse en el primer hombre que gana cinco Masters 1000 consecutivos

Nadie puede detener a Jannik Sinner, que sumó ante Arthur Fils en las semifinales de Madrid su 27ª victoria en un Masters 1000 y buscará este domingo convertirse en el primer jugador capaz de ganar cinco títulos consecutivos de este rango. No alcanzó con la mejoría del francés, avasallado en el primer parcial, para comprometer el porvenir del número 1 del mundo, que respondió a las dificultades agregadas para imponerse por 6-2 y 6-4, en una hora y 26 minutos.

El paralelo de revés con el que consumó la rotura en el noveno juego del segundo set después de un intenso peloteo fue la expresión manifiesta de la distancia entre uno y otro a lo largo del partido.

Campeón el pasado año en Paris-Bercy y esta temporada en Indian Wells, Miami y Montecarlo, Sinner se encuentra a una victoria de conseguir algo insólito, un registro que, se concrete o no, demuestra la temperatura que ha tomado su raqueta y el dominio que ejerce en la competición.

Superado Rafael Jódar en un exigente partido de cuartos de final, Sinner se enfrentaba al hombre que detuvo al español en las semifinales del Conde de Godó para llevarse después del torneo. Fils, vigésimoprimer favorito, llegaba como un tiro, con nueve victorias consecutivas sobre arcilla, dispuesto a poner fin a la espectacular racha del italiano.

Quedaba por ver hasta dónde llegaría el tenis de Sinner, que se confesó fatigado tras el encuentro ante Jódar y tiene en las dos próximas semanas en Roma la penúltima cita antes de Roland Garros, donde, ausente por lesión Carlos Alcaraz, aparecerá como principal favorito.

Una tormenta incontenible

Las dudas sobre su plena implicación en el partido quedaron pronto resueltas. Tras un primer juego de siete minutos en el que el francés mantuvo a duras penas su servicio, Sinner desató una tormenta incontenible, arrinconando a su rival. Dominaba con su servicio y lo hacía también con el resto, castigando cualquier titubeo de su oponente con formidables devoluciones de revés.

Fils no encontraba su saque y pagó un alto precio por ello. Sinner ganaba en todas las circunstancias posibles: los largos intercambios, que alguno hubo, y los cortos, cuando encontraba el camino directo con la pulcritud y potencia de sus impactos. No daba con soluciones el francés, que se vio pronto un set por debajo.

Más afinado en el segundo, también por el receso que se tomó su oponente, nunca se le vio con verdaderas opciones de voltear el marcador. No creó una sola pelota de break e incluso con su mejoría fue siempre con el agua al cuello. Salvó dos amenazas sobre su saque en el quinto juego, pero no fue capaz de neutralizar la que enseñaría a Sinner el definitivo camino del triunfo. Será su primera final en Madrid, el único Masters 1000 donde no había litigado por el título.

La Euroliga expedienta al dueño de Panathinaikos por sus protestas en el playoff contra el Valencia Basket

La Euroliga expedienta al dueño de Panathinaikos por sus protestas en el playoff contra el Valencia Basket

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La Euroliga ha abierto expediente al dueño y presidente del Panathinaikos, Dimitris Giannakopoulos, y la sanción, según pudo sabe EFE por fuentes conocedoras de estos procesos, podría impedirle la entrada a los siguientes partidos de su equipo al tratarse de un directivo reincidente.

En el tramo final del segundo partido de los cuartos de final entre el Valencia Basket y el Panathinaikos, disputado este jueves, Giannakopoulos, que estaba situado junto al banquillo de su equipo, se levantó y se dirigió con gestos airados a la mesa de anotadores y a los colegiados del encuentro, lo que provocó un importante revuelo en la zona.

Los árbitros recogieron en el acta la situación y, al acabar el encuentro, la Policía le abrió también un acta, junto a otros miembros de la expedición, por no haber seguido sus indicaciones y haber provocado una situación de tensión en el partido. Al haber quedado reflejada la actuación del empresario griego en el acta del encuentro y, según el protocolo de la competición, la Euroliga le ha abierto un expediente al directivo.

Fuentes conocedoras de estos procesos explicaron a EFE que en principio la resolución del expediente debe llegar antes del próximo partido de la serie, que será el miércoles 6 de mayo en Atenas, y que la sanción puede ser grave, más aún por tratarse de un directivo que ya ha sido sancionado por actuaciones similares.

El castigo, apuntan estas mismas fuentes, además de una multa económica podría impedirle asistir a los encuentros que le queden al Panathinaikos esta temporada, en la que su club organiza en Atenas la Final a Cuatro -de la que su equipo está a un solo triunfo-, y también a los que tenga en el arranque de la siguiente campaña.

Giannakopoulos arrastra un largo historial de multas, algunas de hasta 800.000 euros, y de partidos de sanción y tras la Final a Cuatro de 2025 le fue prohibida la entrada a los siguiente cinco partidos del Panathinaikos, una decisión que se espera marque el castigo que se prevé que se le imponga por sus acciones en el Roig Arena.

Con sus triunfos del martes y el jueves en ese pabellón, el conjunto griego adquiere una ventaja de 0-2 en la eliminatoria que da acceso a la Final Four. Tras el segundo encuentro Pedro Martínez, entrenador del Valencia Basket, calificaba de "impresentable" a Dimitris Giannakopoulos y reclamaba a la Euroliga medidas contra "personajes que van contra los valores del deporte".