Cuatro de cuatro: el Barça quiere repetir el pleno

Cuatro de cuatro: el Barça quiere repetir el pleno

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En las próximas dos semanas, el Barça femenino se enfrenta a un reto mayúsculo: repetir el pleno de títulos de la temporada 2023-24, cuando el equipo dirigido por Jonatan Giráldez levantó la Liga, la Supercopa de España, la Copa de la Reina y la tercera Champions de su historia. Ahora, con la Supercopa y la Liga ya en el bolsillo, las azulgrana tienen la opción de sumar este sábado la Copa de la Reina ante el Atlético de Madrid (21.00 horas). Y la semana siguiente se medirán al Olympique de Lyon -dirigido, precisamente, por el propio Giráldez- en su sexta final consecutiva de Champions, con el objetivo de borrar el amargo recuerdo de la derrota frente al Arsenal el año pasado.

En la Liga, un año más, no han tenido rival. Su séptimo título consecutivo y undécimo de su historia llegó con una contundencia aplastante: 27 victorias y una sola derrota en 28 jornadas -por 1-0 ante la Real Sociedad en la novena jornada-, 81 puntos, 128 goles a favor, solo ocho en contra y 15 puntos de ventaja sobre el segundo clasificado, el Real Madrid. En la Supercopa de España, también se impusieron a las madridistas, por 2-0 en una final que estuvo más igualada de lo que refleja el marcador. Las barcelonistas tuvieron que esperar al tiempo añadido para sentenciarla con un penalti transformado por Alexia Putellas.

El nombre de la capitana, doble ganadora del Balón de Oro, está precisamente en el ojo del huracán. Tras los anuncios de Ona Batlle y Mapi León de que abandonarán el club al final de esta temporada, el futuro de Alexia como azulgrana también está en el aire. Su contrato vence el próximo 30 de junio y, aunque existe la posibilidad de prorrogarlo un año más, no ha habido ningún anuncio oficial al respecto. Las lágrimas que le brotaron al dejar el césped del Spotify Camp Nou tras las semifinales ante el Bayern de Múnich alimentaron los rumores de una despedida inminente. Ya en septiembre del año pasado se supo que el PSG estaría dispuesto a hacerle una oferta muy jugosa, y los franceses no serían el único club interesado.

Muchas despedidas

Con las salidas confirmadas de Batlle y Mapi León, y el futuro de Alexia todavía por resolver, las dos próximas finales adquieren un sabor especial. Ante el Atlético, las azulgrana pueden conquistar su duodécima Copa de la Reina, que sería además la tercera consecutiva, igualando la racha lograda entre 2020 y 2022. Aquella serie se cortó en 2023 de manera agridulce: el Barça ganó 3-0 sobre el césped ante Osasuna en octavos, pero fue eliminado tras la denuncia del conjunto navarro por la alineación indebida de Geyse, que arrastraba una sanción. En la última final, las azulgrana se impusieron precisamente a las colchoneras por 2-0.

La final de la Champions, que se disputará la semana que viene en Oslo, se presenta algo más incierta. El buen fútbol desplegado por el Barça a lo largo de toda la competición choca con un factor nada desdeñable: en el banquillo del Lyon está Giráldez, alguien que conoce al equipo mejor que nadie. En el único precedente reciente entre ambos equipos, el de 2024, las barcelonistas se impusieron por 2-0. Pero los dos anteriores hablan a favor de las francesas: en la primera final europea del Barça, en 2019, el Lyon ganó por 4-1; y en 2022, por 3-1.

Tania Álvarez, del Madison Square Garden a la retirada a los 23 años: “Quería que me subiera a la báscula y me negué. Exploté”

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Hace apenas tres años, Tania Álvarez peleaba ante miles de personas en el Madison Square Garden, el templo del boxeo, en el corazón de Nueva York. Era la cuarta mejor del mundo, la vigente campeona de Europa, era Sweet Álvarez, era imparable. Pero fuera del ring, la ansiedad que le generaba la competición, la presión de su entorno y los trastornos alimenticios la martirizaban. Al final, decidió dejarlo todo para cuidarse. Ahora da clases de salsa y tonificación en la academia Breathe de Castellbisbal -el estudio que comparte con su madre, donde recibe a EL MUNDO-, escribe un libro y prepara un documental sobre salud mental.

Para saber más

El pasado diciembre, justo antes de cumplir los 24 años, anunció su retirada en Instagram. ¿Recibió muchas llamadas?
Algunas, pero la gente de mi alrededor ya sabía lo que estaba viviendo. Hice bien en anunciarlo entonces porque yo ya había reflexionado mucho sobre mi carrera y había pasado todo el proceso de duelo. Ahora estoy mucho mejor.
¿Cómo fue ese proceso de duelo?
Muy malo, muy duro. Me costó mucho aceptar qué era lo que yo necesitaba. En realidad, lo hacía todo por complacer a los demás. No me atrevía a decir a nadie que me planteaba dejar el boxeo por miedo a lo que la gente pudiese pensar o decir. Me intentaba centrar en objetivos como ganar mi cuarto Europeo y convertirme en la primera mujer en conseguirlo. Pero sufría muchísima ansiedad y no paraba de pensar: '¿Y si lo dejas, Tania?'. Al final supe entender que necesitaba un descanso y que me lo iba a dar.
¿Hubo un día en el que dijo basta?
Hubo un día, sí. Aunque fue después de muchos meses acumulando malestar. En junio del año pasado, poco después de mi último combate [victoria ante la británica Katie Healy], había subido un poco de peso y mi equipo quiso que me pesara. Ahí fue cuando dije que no. Sabía que si me subía a la báscula y todos veían el número tendría que volver a la dieta, al sacrificio, a dejarme la vida en el gimnasio. Y en ese momento decidí que iba a parar, que no podía más, que no quería volver a ese sufrimiento. Exploté.
¿Su equipo lo entendió?
Hubo gente que lo entendió y gente que no. Hubo quienes comprendieron que una deportista de élite, en situaciones extremas y tras mucho tiempo sin descansar, puede llegar a este punto de agotamiento. Pero también hubo quienes veían que yo tenía una posición privilegiada y no entendían cómo, estando al nivel que estaba, lo dejaba todo.

Admititó que toda esa ansiedad le había provocado un trastorno alimenticio.
Tuve conductas poco saludables, y lo peor vino cuando decidí parar. Lo había dejado todo por el boxeo: me mudé a un piso al lado del gimnasio, no me iba de vacaciones, casi no veía a mi familia, estaba bastante sola. Y cuando dejé de boxear, mi ansiedad aumentó. Dejé de tener los días organizados, la comida, el descanso, y me costó mucho adaptarme. También pensaba que, si no boxeaba, igual ya no valía para nada. Por suerte, como decía, ahora estoy mucho mejor. Sigo trabajando con psicólogos para seguir recuperándome, y también estoy en proceso de reconciliarme con la comida y con mi propio cuerpo, intentando dejar atrás las secuelas de los cortes de peso.
En sus mejores años hizo un crowdfunding para poder cubrir económicamente su preparación. ¿Esa falta de apoyo económico también influyó en su malestar?
Totalmente. Al final todo se juntó: me sacrificaba en los entrenamientos, hacía dieta, no tenía ni un día de descanso e igualmente no me podía ganar bien la vida. Siempre pensaba en buscar patrocinadores, en hacer entrevistas. No podía relajarme ni un solo momento. No ayudó a la situación.
Ahora se ha pasado al pilates.
En este centro que hemos abierto con mi madre aquí en Castellbisbal doy clases de pilates y tonificación y me gusta. También doy clases de salsa y de heels [una modalidad de baile en gimnasio utilizando tacones altos]. Pero no me veo haciendo algo así en el boxeo, siendo entrenadora como tal. Lo que sí he hecho es dar charlas en ayuntamientos y eventos sobre mi experiencia. En la parte mental sí me veo ayudando, pero enseñar a alguien cómo pegar, eso no.

Está grabando un documental sobre su experiencia.
Para TV3, Televisión Española y La Xarxa. También estoy escribiendo un libro e intentando crecer en redes sociales. Proyectos hay muchos; todavía no he finalizado ninguno y tampoco tengo claro qué es exactamente lo que quiero hacer con mi vida. Pero al menos voy probando. He vuelto a entrenar haciendo pesas y artes marciales mixtas [MMA].
Es decir, ha vuelto a boxear un poco. ¿Su retirada tiene vuelta atrás?
Nada es blanco ni negro. Lo único que sé es que llegó un momento en el que necesitaba parar. Hace unos meses no me quería ni poner los guantes, no quería ni acercarme a un gimnasio, y ahora, al menos, hay días en que tengo ganas de ir y pegarle al saco. Si me preguntas ahora mismo si volveré a pelear, te digo que no, pero al menos tengo ganas de entrenar, que hace un tiempo no tenía ni eso. No sé. Nunca se sabe qué pasará mañana.
¿Ha vuelto a disfrutar viendo combates de boxeo?
De momento no he visto ninguno. He trabajado en algunas veladas de MMA, pero con el boxeo como tal no tengo relación.
La resaca de la 'bomba' de Florentino: incertidumbre, desasosiego y los principios que el presidente ignora

La resaca de la ‘bomba’ de Florentino: incertidumbre, desasosiego y los principios que el presidente ignora

Los rescoldos de la comparecencia de Florentino Pérez han sumido al madridismo, a su masa social, en la incertidumbre, en algunos casos incluso en el desasosiego. La constatación, inequívoca, de que el presidente ha iniciado un camino incierto hace que sus detractores, pero sobre todo sus partidarios, se planteen una pregunta: y ahora, ¿qué? Con el horizonte de unas elecciones aún sin convocar, nada mejor, quizá, que acudir a la historia para descifrar el futuro.

Para saber más

El Madrid por encima de cualquiera: de su estrella, de su entrenador o hasta de su presidente. La conclusión se desprende de las palabras del propio Florentino, cuando repite que el club pertenece a sus socios. Pero unos socios que sólo el ser superior puede conducir por el camino de los éxitos y la prosperidad, con desprecio por quienes intenten cuestionarlo. Es como si el poder le hubiera llevado a confundir el rol de presidente, de representante de la masa social, con el de un mesías, un caudillo o un rey avalado por el derecho divino, el Rey Sol del Madrid.

Un proceso de megalomanía de los que hay muchos ejemplos en la historia, también en el fútbol y en el propio Madrid, pero tras el que subyace la debilidad de un dirigente que ya no es el mismo de antes. El madridismo se ha sentido cómodo y agradecido con Florentino, autor de una obra colosal, pero después de su desnudo en una rueda de prensa para la historia, se pregunta con dolor si nos encontramos ante el final de un ciclo y teme por la autodestrucción que generalmente los acompaña, por escuchar en el Versalles blanco après moi, le déluge. Después de mí, el diluvio.

Y es en estos momentos de zozobra cuando un vistazo a la esencia del club es más pertinente que nunca. Una esencia resumida en que, cuando alguien ya no puede servirle más, por el paso del tiempo, por el desgaste, por lo que sea, el Madrid le dice adiós. Y no se detiene en demasiados homenajes, sean para el mejor presidente de la historia o sean para su máximo goleador de todos los tiempos, al que este presidente, por cierto, le dijo: «Si te quieres ir, trae 100 millones». Y se fue. Sin sentimientos. Sin sobreactuaciones. El presidente aplicó ahí la naturaleza con la que ha dirigido a un Madrid que, como siempre, no se detuvo. Siguió ganando. Porque Cristiano no fue el primero.

Florentino Pérez señala al auditorio.

Florentino Pérez señala al auditorio.EFE

Santiago Bernabéu falleció a los 83 años, cuatro más de los que tiene el actual presidente, a causa de un cáncer. Lo hizo en el cargo, que detentó durante 35 años, convertido en un «líder moral», como lo define Del Bosque. Florentino siempre lo ha citado como su alter ego y ha replicado o mejorado algunos de sus logros, con siete Champions en lugar de seis Copas de Europa, pero como líder empresarial, no moral. La presidencia de Bernabéu no fue ajena a polémicas, incluso a enfrentamientos con el Régimen, fuera por la creación de la Copa de Europa o la construcción del estadio, ni a los problemas económicos que acompañaron su final. Pero se fue, y el Madrid siguió ganando.

La mayor de todas esas polémicas fue la que acabó con Di Stéfano fuera del Madrid. El argentino era la primera piedra sobre la que se edificó un imperio. Pero tras las cinco primeras Copas de Europa, la derrota en la final de Viena ante el Inter, en 1964, provocó que Di Stéfano criticara la táctica del entrenador, Miguel Muñoz. Bernabéu no lo toleró: «Que este hijo de puta no vuelva». El argentino no regresó al Madrid hasta después de su muerte. Y el Madrid siguió ganando. Por cierto, cuando Vinicius cuestionó el cambio de Xabi Alonso en el clásico, el que estaba en el camino de salida era ya el entrenador.

MÁS ACIERTOS QUE ERRORES

Con aquella decisión, Bernabéu estableció un principio que no llegó a sufrir porque jamás lo transgredió, pese a cometer errores como despreciar el fichaje de Johan Cruyff. El propio Muñoz fue alguien de quien también prescindió en un agrio final del técnico. Y el Madrid siguió ganando. Florentino ha utilizado ese principio, el del Madrid primero, con mano de hierro frente a otras leyendas del club como, queda dicho, Cristiano, Casillas o hasta Ramos. Entendió que, pese al coste emocional, era lo adecuado para el Madrid, y los aciertos fueron mayores que los errores. Sin embargo, la impresión es que no está dispuesto a hacer, hoy, ese análisis consigo mismo, ni es fácil que lo hagan en un club donde ha desaparecido la masa crítica: el florentinismo puede ser más radical que Florentino. Basta con escuchar a Arbeloa.

Los paralelismos pueden encontrarse, asimismo, en otros clubes. José Luis Núñez, que presidió el Barcelona durante más de 20 años, guarda muchos con el dirigente blanco. También constructor, llegó a un Barça en bancarrota y lo salvó económicamente. Fichó a los mejores jugadores del mundo, Maradona o Schuster, y se jactó de que el Barça era más importante que Cataluña. La palabra que más repetía era «soci»; la que más dijo Florentino en la rueda de prensa fue «socios». Para ambos fue la coartada de su poder, pues es fácil manejar Asambleas paniguadas.

LA IMPORTANCIA DEL BERNABÉU

El dirigente blanco, a su llegada, dominaba el tablero de las grandes operaciones del fútbol, uno de los escenarios donde hoy es apreciable su pérdida de influencia y reflejos, como si su tiempo hubiera pasado. La Superliga, que intentaba emular la creación de la Copa de Europa con Bernabéu como impulsor, fue la prueba, el gran fracaso estratégico.

La intención de Pérez no es abandonar el Madrid. Al contrario, pretende reforzarse mediante la voluntad expresada por las urnas y enrocarse. A su favor, que no existe una oposición activa y organizada, aunque él teme que pueda articularse al amparo de dos años en blanco, sin títulos, y algún mecenas que ponga el dinero del aval. La democracia del Madrid es autocracia económica. Hasta que eso se concrete, a nada temen tanto los presidentes como a su propio estadio, desde Núñez o Gil a Florentino. No es el Senado, representado por Asambleas controladas. Es el Coliseo ingobernable. La verdadera democracia está, hoy, en el Bernabéu, que mira su historia y concluye que nadie es más importante que el Real Madrid. Tampoco Florentino Pérez.

Vinicius y Mbappé, historia de una 'guerra fría': "Tiene mal arreglo"

Vinicius y Mbappé, historia de una ‘guerra fría’: “Tiene mal arreglo”

El pasado 15 de abril, en Múnich, horas antes del partido de vuelta de cuartos de final de Champions entre el Bayern y el Madrid, un miembro del vestuario del equipo blanco recibe ánimos de un conocido. Había que remontar el 1-2 del Bernabéu, y ese conocido alude a la presencia del Mbappé y Vinicius sobre el campo. Su interlocutor, que convive con ellos, niega con la cabeza. Ese día, el tercer gol del Madrid fue un pase del brasileño al francés. No sirvió para nada, quizá porque esa conexión fue anecdótica.

La relación entre ambas estrellas se puede analizar desde lo tangible y desde lo intangible. ¿Qué dicen los números? Que Vinicius le ha dado 12 asistencias de gol a Mbappé y, al revés, cuatro. En dos años, muy poco. Pero, sobre todo, ¿qué no dicen los números? Pues que la relación entre ambos desde el verano de 2024 es, en el mejor de los casos, fría. ¿Se odian? No ¿Se defienden si la situación (los insultos de Prestianni) lo requiere? Por supuesto ¿Se hablan con normalidad? Sí. Pero, ¿hay tensión entre ambos? Mucha.

Según varias fuentes, más allá de las declaraciones y los gestos públicos, hay una lucha soterrada por ser la máxima estrella del Real Madrid, y eso explica situaciones como la mala educación del brasileño en el famoso cambio del Clásico y, también, las declaraciones, con muy mala baba, de Mbappé el jueves por la noche. Por partes.

En ese verano del 24, Mbappé aterriza en un Madrid campeón de Europa con Vinicius como estrella indiscutible. El francés acepta su rol de recién llegado y asume que no podrá jugar en su posición porque ahí está el 7. Paralelamente, de ese vestuario desaparecen Kroos y Nacho (se van) y pierden peso Carvajal (lesionado de gravedad) e incluso Modric (menos participación). En la caseta, Mbappé se muestra respetuoso, pero de Valdebebas comienza a salir una frase que hoy se ha hecho evidente. «Va a su bola». Marca 44 goles, pero su inhibición defensiva provoca que Vinicius también dimita de esas funciones. El equipo empieza a chirriar, pero el año, gracias a Ancelotti, termina en calma. Durante ese curso, por cierto, se estanca la renovación de Vinicius, que, filtran desde dentro del club, quiere ganar lo mismo que Kylian. Y, vuelven a filtrar, no se lo van a pagar.

PUNTO DE INFLEXIÓN

Llegamos al verano del 25. Aparece Xabi Alonso y, casi desde el primer entrenamiento, Vinicius percibe que el niño bonito del nuevo entrenador es Mbappé. A favor y en contra del técnico vasco se van formando los grupos dentro del vestuario que han acabado como han acabado: Vinicius lidera la facción más ruidosa, donde están Valverde y Bellingham. Mbappé lidera otra facción, más discreta, donde están Tchouamèni y Rüdiger. Una prueba de esa discrección de este segundo grupo es cuando, poco después del cambio de entrenador, el 9 de febrero de este año, le preguntan a Tchouamèni por si Pintus ha cambiado, para bien, la preparación física: «Tengo mi propia idea, pero no puedo decir nada».

Con esas camarillas bien definidas y cada vez más distantes, llega Arbeloa. Y en una de sus primeras ruedas de prensa dice: «Voy a exigir a mis jugadores que busquen a Vinicius y le den el mayor número de balones posible», influenciado, seguro, por el consejo que recibió de una de las personas a las que llamó para pedir consejo en su aterrizaje: "Pégate a Vinicius", le dijo alguien que había estado antes que él en ese vestuario. Mbappé, mientras tanto, empieza a sentir que los problemas en su rodilla son serios y, harto de lo servicios médicos del Madrid, se marcha a Francia.

Los protagonistas, en un partido del Real Madrid.

Los protagonistas, en un partido del Real Madrid.AFP

Vinicius crece y Mbappé mengua en el equilibrio de poder del vestuario. El primero sabe que el segundo está pasando un mal momento e intenta recuperar el foco perdido sabiendo que en el horizonte sigue su renovación. Cuando el fútbol le niega al Madrid los títulos, Arbeloa sube otro escalón y, sabiéndose ya fuera, lanza varias frases que duelen a Mbappé. Así que el jueves, tras el partido contra el Oviedo, el francés le dice a uno de los responsables de comunicación que va a salir a hablar. Intentan evitarlo pidiéndole que se calme y que habrá tiempo para explicarse. No hay manera. Aparece por la zona mixta, 15 minutos después de terminar el partido (la ducha más rápida de un futbolista en la última década) y dice todo lo que dice. Fue otro acto de esta guerra fría donde los puñetazos se los llevan terceras personas. Del mismo modo en que Xabi Alonso pagó los nervios de Vinicius, que sabía que perdía foco con Mbappé, Arbeloa pagó esos mismos nervios, pero en la dirección contraria.

¿Qué va a pasar ahora? No hay muchas pistas, más allá de un vistazo a la entrevista de Florentino en La Sexta. Dos frases. Una, sobre la renovación de Vinicius (le queda un año y el 1 de enero puede negociar con quien quiera): «No hay prisa». Y dos, preguntado por Mbappé: «Es el mejor jugador que tiene en estos momentos el Real Madrid».

¡Ah! Y una tercera frase, que ayer por la mañana salía de los alrededores del vestuario del Madrid: «Esto tiene mal arreglo».

Vingegaard asesta el primer golpe al Giro en el Blockhaus, aunque le aparece un rival

Vingegaard asesta el primer golpe al Giro en el Blockhaus, aunque le aparece un rival

Cómo no va a recordar el tiempo a un ciclista como Jonas Vingegaard, un elegido al que el capricho del destino unió su trayectoria a la del mejor de siempre. Y aun así, lucirá un palmarés enorme. En el camino de completar su tridente, ganar Tour, Giro y Vuelta (algo que todavía Pogacar no ha conseguido), el danés puso su primera piedra italiana en un puerto de esos que llaman a las gestas. Si no le hace falta más dureza al Blockhaus, en sus casi 14 kilómetros al 8,4% de desnivel, el viento fue el ingrediente mortal para tantos colapsos. Una victoria contundente que, sin embargo, no le otorga el rosa y no elimina a todos sus rivales. [Así lo hemos contado]

Beso su manillar Vingegaard en la cima, ya su nombre en las etapas de las tres grandes vueltas. No pareció ni exhausto, como si controlara los esfuerzos, consciente de que este Giro debe ser impulso para el Tour que vendrá. Y de que queda tantísimo hasta Roma. Por eso compartió sonrisas con Afonso Eulalio, todavía líder gracias a su renta en el día de Potenza. No será rival el portugués, pero queda la duda de si lo será Felix Gall, uno de los mejores escaladores del mundo, quien soportó con sus largas pedaladas, de menos a más, hasta casi echar el guante al danés.

Más dudas las que dejaron otros que se presumían batalladores. "He aprendido para la próxima", reconocía en meta el osado Giulio Pelizzari, el valiente que salió a rueda de Vingegaard. Él cedió más de un minuto, como su compañero Hindley y Ben O'Connor. El resto prácticamente dijo adiós al Giro, incluidos Egan Bernal (a 2:53) y, sobre todo, Enric Mas (a 5:47 y eso que le apoyó todo el Movistar), otro fracaso a las primeras de cambio.

Apareció el frío, el viento y la lluvia, esa mezcla que hace único al Giro, que escribió sus leyendas pretéritas. Como sus montañas, inigualables. La primera gran cima, nombre austríaco del fortín del siglo XIX que la corona, era el Blockhaus, allá donde Eddy Merckx dio la pincelada inicial de la obra maestra que iba a ser su carrera, en 1967. Donde también ganó el Tarangu Fuentes (1972) o Nairo Quintana (2017).

No hay escapada en este Giro sin Diego Pablo Sevilla, el valiente de San Martín de la Vega decidido a vestir el azul de la montaña lo máximo posible, para gloria de su patrocinador, el Polti VisitMalta de Alberto Contador. Pero los fugados -seis en principio, sólo dos, Van der Lee y Zukowski ya al final- eran conscientes de su destino cuando llegaran las rampas del coloso de los Abruzzos. Llegaron a gozar de más de seis minutos y atravesaron como el resto los cambios del clima de un día eterno (de la lluvia al sol y viceversa), el más largo de la Corsa Rosa, casi 245 kilómetros desde Formia que Vingegaard, el más rápido, iba a completar en seis horas y ocho minutos.

No hubo tiroteo en el puerto previo (Roccaraso, 6.9 kilómetros al 6.4%), todo iba a caer por su peso en el Blockhaus. Primero fue Ineos, luego Red Bull y finalmente Visma, los que hicieron la selección. Fueron cayendo maduros, uno de los primeros Igor Arrieta, el héroe de Potenza, quien soñaba con el rosa. Más sorprendió el prematuro adiós de Enric Mas y Egan Bernal.

Esas primeras rampas, azotadas por un viento huracanado, casi siempre lateral, eran una tortura. Peor cuando Sepp Kuss lanzó a Vingegaard: a falta de poco más de cinco kilómetros, el danés se fue a por todas en solitario.

Aunque, de primeras, fue Pellizzari el que le aguantó un kilómetro, el italiano explotó. Feliz Gall, más diésel, iba a ser el mejor de los mortales, apenas perdió 13 segundos, antojándose el único oponente posible ya a estas alturas de Giro tan tempranas. "Es un gran rival. Ya lo sabía antes del Giro", reconoció Jonas. El jovencísimo Markel Beloki salvó el honor de los españoles: toda una promesa.

Jorge Martín, un susto antes del asalto con su compañero Bezzecchi: "No somos amigos, tampoco enemigos"

Jorge Martín, un susto antes del asalto con su compañero Bezzecchi: “No somos amigos, tampoco enemigos”

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Montmeló vuelve a ser el escenario favorito de Jorge Martín. Aquí se proclamó campeón del mundo en 2024, y aquí regresa en 2026 con la miel en los labios tras su doblete en Le Mans y con la ambición de arrebatarle el liderato del mundial a su compañero de equipo en Aprilia, Marco Bezzecchi. Pero este viernes el Gran Premio de Catalunya empezó para él con un susto de los gordos.

En la primera sesión de entrenamientos libres, Martín tuvo un accidente en la subida a la zona del Estadio. Deslizó por la grava y chocó contra la barrera de aire. Se levantó aturdido, y el doctor Ángel Charte le iba sujetando el brazo izquierdo al llegar a su camión.

Alberto Rivola, jefe de Aprilia, tranquilizó después a los mecánicos e ingenieros diciéndoles que Martín estaba bien. El alivio fue mayor al ver, más tarde, al propio piloto entrar en el garaje y explicar su acción. Parecía que sólo tenía un golpe en el antebrazo izquierdo. El '89' volvió a salir a pista, aunque ya solo para hacer el ensayo de salida. Martinator es el piloto con más caídas en la temporada 2026, con 9.

"No hay que llegar a un toque"

El día anterior, Martín había comparecido ante los medios con la serenidad que da llegar a casa en forma. El madrileño llega tras su doblete en Le Mans, pero no se viene arriba. "Esta pista es complicada", reconoció, "no digo ni buena ni mala, hay que estar muy hábil con el 'setting', que te ayude a tener un buen agarre, porque si no pierdes mucho tiempo".

Sobre el doblete francés, tampoco quiso sobredimensionarlo: "¿El más importante? No. ¿El más festejado? Tampoco. Está claro que fue un momento bonito después de lo que he pasado, pero ya venía de varios podios... el lunes ya empezaba otra vez la historia y a trabajar".

EFE

Y sobre las llamadas 'reglas negras' que Aprilia habría establecido en caso de contacto entre los dos pilotos del equipo, Martín fue claro: "Marco y yo tenemos una gran relación. No somos amigos, pero no somos enemigos, somos compañeros y vamos a intentar ayudarnos siempre para ganar a las otras marcas. Yo con él me llevo bien y no tiene por qué llegar, no tiene sentido que tenga que llegar el toque".

El propio Martín fue más allá sobre ese hipotético roce: "En el momento en que algo pasase entre compañeros, cambiaría cómo trabajan los dos equipos conjuntamente, y esto es algo que nos haría perder mucho más de lo que vamos a ganar por un puesto. Para mí, no tiene sentido el no respetarnos".

La baja de Márquez

Tras el Gran Premio de Francia, Bezzecchi suma 128 puntos y mantiene una ventaja de solo una unidad sobre el segundo clasificado, su compañero Jorge Martín. Di Giannantonio es tercero, con Pedro Acosta y Marc Márquez siguiéndoles de cerca.

La ausencia del nueve veces campeón del mundo abre el abanico: Marc Márquez no participará en Montmeló tras lesionarse en Le Mans, con una fractura en el dedo del pie derecho y secuelas de su lesión en el hombro.

La carrera principal de MotoGP se disputará este domingo a las 14:00 horas, y podrá seguirse gratis y en abierto en España a través de DAZN y Mediaset.. Serán 24 vueltas al Circuit de Barcelona-Catalunya para decidir quién lidera el Mundial cuando el paddock abandone Montmeló, si Martín o Bezzecchi.

¿Por qué son tan caras las entradas del Mundial de fútbol en EEUU?

¿Por qué son tan caras las entradas del Mundial de fútbol en EEUU?

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La reventa de entradas es una práctica permitida en Estados Unidos. También para el Mundial. Es la lógica del mercado dinámico. La FIFA sacó más de 100.000 entradas a la venta por 60 dólares. Pero en internet hay boletos que terceros revenden por miles de dólares. En una nota facilitada a EFE, la FIFA destaca que los ingresos generados por el torneo se reinvierten para el desarrollo del fútbol.

A falta de menos de un mes para el arranque del Mundial más grande de siempre, dos realidades conviven en torno al precio de las entradas. La del sistema estadounidense en el negocio de los grandes eventos de entretenimiento, y la de los aficionados, que lamentan costes disparados para tener acceso a los estadios de la Copa del Mundo.

"La FIFA está enfocada en garantizar acceso justo a nuestro juego tanto para los aficionados ya existentes como para los potenciales, y ofreció entradas para la fase de grupos a partir de 60 dólares, un precio muy competitivo por un evento global de máxima importancia en Estados Unidos", asegura la FIFA.

"La estrategia de precios de la FIFA pasa por un amplio abanico de precios y categorías, que refleja la demanda del mercado por cada partido. Las entradas se han sacado a la venta en distintas fases, como la 'categoría 4' con un precio más accesible, y más de 100.000 entradas han salido a la venta por un precio de 60 dólares para el torneo, incluyendo más de 1.000 para la final", destaca el organismo que rige el fútbol mundial.

De 60 dólares a las peticiones descomunales en línea Las plataformas de venta en línea de entradas operan legalmente en Estados Unidos y permiten a los usuarios revender boletos a los precios que ellos determinen.

Es habitual en Estados Unidos ver entradas para un Súper Bowl por más de 5.000 dólares. Lo mismo para unas Finales NBA. El Mundial no es excepción. Así, en las últimas semanas se han llegado a ver entradas listadas en plataformas de reventa por cantidades descomunales, en algunos casos por encima del millón de dólares.

Es un juego de terceros a veces provocador. Porque estas cifras no necesariamente reflejan el precio real de venta. En muchos casos, el precio se ajusta en función del interés real de los compradores. Por eso, en una reciente intervención, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aseguró que si alguien compra una entrada por dos millones, le entregará "perrito y bebida" para que disfrute del mejor espectáculo.

La FIFA estableció un modelo de venta de entradas y de mercado secundario que refleja las prácticas habituales del mercado de boletos para los grandes eventos deportivos y de entretenimiento en los países anfitriones.

"La plataforma oficial de reventa de entradas de la FIFA (FIFA's Resale Marketplace) ofrece un ambiente seguro y transparente para que los aficionados vendan o transfieran sus entradas a otros aficionados. Las comisiones aplicables por facilitar la reventa están alineadas con los estándares del sector en las industrias del deporte y el entretenimiento de Norteamérica", asegura la FIFA en la nota a EFE.

"En materia de precios variables, el enfoque de la FIFA para la venta de entradas está en línea con las tendencias de la industria en distintos deportes y espectáculos, donde se ajustan los precios para optimizar las ventas y la asistencia y garantizar un valor de mercado justo para los eventos", añade.

Y los ingresos generados por el Mundial se reinvertirán en el fútbol.

"A diferencia de las entidades que están detrás de las plataformas de reventa de entradas de terceros orientadas al lucro, la FIFA es una organización sin fines de lucro. Los ingresos generados por la Copa Mundial de la FIFA cada cuatro años se reinvierten para apoyar el desarrollo del fútbol masculino, femenino y juvenil en las 211 asociaciones miembro de la FIFA, todos los días del año", concluye.

Shakira estrena 'Dai Dai', la canción del Mundial de 2026

Shakira estrena ‘Dai Dai’, la canción del Mundial de 2026

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La cantante colombiana Shakira y el nigeriano Burna Boy estrenaron este jueves Dai Dai, el tema oficial del Mundial de México, Estados Unidos y Canadá, que busca recordar a los niños "que los sueños sí se pueden alcanzar".

"¡Ya está aquí Dai Dai! ¡La Copa del Mundo de la FIFA 2026 empieza ahora!", escribió Shakira al publicar la canción, de cuyo videoclip hizo un adelanto a comienzos de mes. La colombiana compartió el cartel de la canción oficial del Mundial, en el que aparece junto a Burna Boy con el balón de la Copa del Mundo.

El objetivo de esta canción es recaudar 100 millones de dólares al final del Mundial para proporcionar acceso a la educación de calidad y al deporte a niños de todo el mundo. "Voy a donar el 100 % de las ganancias de Dai Dai para el Fondo de Educación de la FIFA", agregó Shakira.

"La Copa Mundial es una de las pocas cosas que el mundo entero experimenta juntas (...) El fútbol y la música hablan el mismo idioma. Unen a la gente sin importar su origen y ser parte de este momento a través de la música significa mucho para mí", expresó, por su parte, Burna Boy.

Se espera que la colombiana interprete esta canción en la final del Mundial el próximo 19 de julio en Nueva York, que por primera vez contará con un espectáculo de medio tiempo en el que también participarán Madonna y el grupo surcoreano BTS.

La incorporación de un espectáculo de medio tiempo, propio del deporte estadounidense, hará que el descanso de la final dure más de los 15 minutos reglamentarios.

Expectativa por el videoclip

En el vídeo de promoción de Dai Dai, publicado a principios de mes, Shakira aparece vestida con camiseta amarilla y un pantalón corto azul, como el uniforme de Brasil, y con varios balones junto con un grupo de bailarines mientras canta unos fragmentos del sencillo.

La cantante entra a la hierba del Maracaná llevando un balón 'Trionda', oficial del próximo Mundial, que pone en el suelo como si fuera a hacer una jugada y comienza la coreografía de Dai Dai con sus bailarines, vestidos con los colores de equipos como Colombia, Argentina o Estados Unidos.

"Oe, oe, oe", comienza la canción, con un alegre ritmo caribeño y letra en inglés que hace referencia a la pertenencia a un Mundial de todos.

La escenografía se completa con cuatro balones de los Mundiales de Fútbol de Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, más el 'Trionda' de 2026.

El 'Waka Waka' (Esto es África), de Shakira, fue el himno del Mundial de Sudáfrica 2010 y cuatro años más tarde la colombiana repitió en el de Brasil 2014 con 'La La La', mientras que su éxito 'Hips Don't Lie' fue sensación en el 2006 en Alemania.

Rahm hace magia para transformar su gris primera jornada del PGA Championship

Rahm hace magia para transformar su gris primera jornada del PGA Championship

Actualizado

Jon Rahm (-1) salió más que ileso, reforzado de una cruenta primera jornada del PGA Championship donde solo 32 jugadores de los 155 participantes consiguieron imponerse a Aronimink Golf Club, un día que se llevó por delante a dos de los grandes nombres y favoritos; Rory McIlroy (+4) con 74 golpes y, sobre todo, Bryson DeChambeau, ya sin margen de maniobra tras entregar 76 golpes (+6). Una jornada donde solo Patrick Reed (-2), entre todos los participantes, fue capaz de firmar una jornada sin errores.

Rahm dormirá a solo dos golpes de un liderato en -3 formado por un diverso grupo de siete jugadores comandado por el número uno del mundo, Scottie Scheffler, que aprieta ya los dientes en la defensa de su título. Componen el variopinto pelotón de cabeza un sudafricano, Aldrich Potgieter; un australiano, Min Woo Lee; un japonés, Ryo Hisatsune; un profesional de club, ya clásico, ya este, su torneo, Alex Smalley; y dos alemanes, Stephan Jaeger y el ganador del PGA de 2010 y ex número uno del mundo, Martin Kaymer. Todos los acompañantes de Scheffler estaban fuera de cualquier cábala inicial que les llevara a levantar el trofeo Wanamaker el domingo.

También sería una sorpresa que lo hiciera Jordan Spieth, lo que le convertiría en el séptimo jugador en la historia en ganar cada uno de los cuatro majors. Llegó el tejano a ser colíder, aunque finalizaría con -1.

Los ondulados greenes y el denso rough fueron las principales defensas de Aronimink, que ha sorprendido a muchos de los participantes en este segundo major de la temporada. Al contrario que la tendencia habitual, la PGA de América ha tendido una trampa para los jugadores. Las preparaciones de los campos suelen ir de más complicados los días de prácticas a menos cuando comienza el torneo. Este año, por lo menos el primer día, se invirtieron las tornas y la jornada inaugural terminó con sensaciones más propias de un US Open.

Rahm, en un día de juego más bien gris, sobrevivió bajo el par gracias a dos chispazos de magia que entonaron la ronda del de Barrika. Su jornada es un enorme ejercicio de contención que se liberó como una olla a presión en dos momentos puntuales: el eagle en el hoyo 2 embocando desde 90 metros y el birdie en el hoyo 8 tras un approach desde 20. El birdie final en el hoyo 9, par cinco, llegó tras dejar la bola dada con su approach. Hasta aquí las buenas noticias; las malas, muy malas, dejan un dato inédito en el jugador de Barrika: ni un solo putt embocado. Para ser justos, el putt más largo convertido por Jon Rahm en los 18 hoyos fue en el hoyo 6 desde metro y medio. Más allá de esa distancia fue incapaz el español de acertar con el hoyo, si bien hay que destacar las dificultades que han tenido todos los jugadores en los greenes y que tampoco gozó Rahm de muchas oportunidades.

Rahm golpeó con la chuleta a un voluntario

La fortuna no acompañó a Rahm en toda la jornada. En el hoyo 7, tras un mal golpe desde el rough, el de Barrika pagó su frustración con la hierba alta del campo. Su gesto tras el fallo fue un swing de rabia contra la hierba que provocó que la chuleta se estampara directamente contra la cara de un voluntario. "No puedo sentirme peor", reconoció. El español admitió tras la ronda que necesita localizar al voluntario para entregarle un regalo y disculparse como es debido. "Es inexcusable y fue algo completamente evitable. Fuera o no mi intención, simplemente no estuvo bien". La PGA de América confirmó que no habrá sanción para el español.

Sí se fue con dos golpes de penalidad el sudafricano Garrick Higgo, el castigo fue por llegar un minuto tarde al tee de salida, incomprensible e inadmisible para un jugador profesional que además estaba a pocos metros del lugar de salida minutos antes de la hora; simplemente un despiste y error de cálculo.

Con respecto al resto de españoles, la historia de David Puig fue opuesta a la de su amigo Rahm. Puig logró terminar con +1 en el puesto 49º. El catalán llegó a tener hasta seis claras opciones de birdie, de las que convirtió la mitad. No es mal arranque, como tampoco lo fue el del debutante Ángel Ayora con +2. Una vez rota la presión de participar en tu primera gran cita, es el momento para que Ayora deje fluir el golf que le ha llevado a convertirse en una de las firmes promesas de este deporte.

Máxima tensión entre Arbeloa y Mbappé: "El míster me ha dicho que soy el cuarto delantero"

Máxima tensión entre Arbeloa y Mbappé: “El míster me ha dicho que soy el cuarto delantero”

Si la noche ante el Oviedo fue la más difícil de Kylian Mbappé desde que llegara al Real Madrid hace dos temporadas, el delantero francés no ha querido suavizarla y se ha marchado del estadio Santiago Bernabéu disparando contra su entrenador. "Estoy bien al 100%. No he jugado porque para el míster he sido el cuarto delantero de la plantilla por detrás de Mastantuono, Vini y Gonzalo", ha lanzado en zona mixta.

Casi al tiempo en el que el francés soltaba esa bomba, a menos de 50 metros, su entrenador Álvaro Arbeloa se sentaba en rueda de prensa y la respuesta de su jugador le cogía completamente desprevenido en la primera pregunta de los periodistas. "No tengo cuatro delanteros ni le he dicho semejante frase a Mbappé. No me habrá entendido bien", ha toreado el técnico el ataque del jugador galo.

Lo cierto es que las comparecencias de ambos han sido una especie de combate de boxeo del que traslucía que, entre ambos, no existe la mejor de las relaciones. "Con Arbeloa no tengo ningún problema", ha comenzado el jugador para luego soltar: "No veo las ruedas de prensa del míster. En casa tengo la televisión francesa, no la española".