Alcaraz vence a Sinner en un partidillo en Seúl marcado por el peligro sobre moqueta

Alcaraz vence a Sinner en un partidillo en Seúl marcado por el peligro sobre moqueta

Cuenta Kilian Jornet que una de las peores lesiones de su vida no fue corriendo por las montañas, mucho menos ascendiendo a las alturas del Himalaya; fue en Puigcerdà, la ciudad más cercana a su hogar de infancia, donde resbaló al cruzar una calle y se destrozó una rodilla contra la acera. No es algo tan raro. El ciclista que vuelve del Tour de Francia y se estrella mientras pasea en bici con sus hijos, el maratoniano que se rompe trotando por el parque.

La relajación puede llevar al desastre; eso fue lo que descubrieron Carlos Alcaraz y Jannik Sinner en su partido de exhibición en Seúl este sábado. El español ganó por 7-5 y 7-6(6) en una hora y 43 minutos, pero fue lo de menos. Lo importante es que ambos acabaron sanos, sin un rasguño, y estarán preparados para el Open de Australia que empieza el próximo domingo. De hecho, justo después del amistoso ambos volaron a Melbourne en un jet privado y este domingo por la tarde ya se entrenarán en la ciudad australiana.

Una suerte para ambos. El partidillo ante 12.000 personas en el Incheon Inspire Arena empezó como debía: con risas. Sinner y Alcaraz intercambiaban reveses cortados hasta el infinito o se entretenían con dejadas y contradejadas. El público coreano aplaudía, la organización ya contaba la recaudación y todos contentos.

La moqueta, culpable

Pero a finales del primer set ocurrió algo inesperado. En una decisión extraña, se había instalado una moqueta como superficie de juego, un material que no se usaba en el tenis desde los años 90, y Sinner resbaló. No fue nada, un susto, pero en ese instante el italiano se dio cuenta del riesgo al que se estaba exponiendo. Por una pachanga, por dos millones de ingresos, toda su temporada estaba en peligro.

HAN MYUNG-GUEFE

Y dio un paso atrás. Con mucho tiento dejó que Alcaraz se llevara ese primer periodo y en el segundo set empezó incómodo. Otro tropiezo y podía romperse. Luego, con el paso de los minutos, volvió a soltarse, a divertirse, incluso le cedió su raqueta a un niño para que le ganara un punto a Alcaraz. Pero con el primer set decidido ya estaba marcado todo el encuentro. Ninguno de los dos contendientes quería llevar el partido de exhibición hasta el tercer set, así que en el tie-break del segundo Sinner entregó tres puntos y se acabó. La amenaza se esfumaba y así el 2026, otro año que posiblemente guardará muchos duelos entre Alcaraz y Sinner, ya está listo para empezar.

La nueva Real Sociedad de Matarazzo ejecuta al Getafe en el caos del añadido

La nueva Real Sociedad de Matarazzo ejecuta al Getafe en el caos del añadido

Actualizado

La Real Sociedad reinó en el caos del tiempo añadido y ganó en el Coliseum con un tanto en el minuto 96 de Mikel Aramburu con el que derrotó al Getafe, hundido tras celebrar el empate en el 90 de Juanmi Jiménez y tocado moralmente mientras vive rodeado de una larga lista de problemas que auguran sufrimiento. [Narración y estadísticas (1-2)]

Cinco días después de su debut ante el Atlético en el banquillo de Anoeta (1-1), Pellegrino Matarazzo dio otra alegría para una Real que siempre mereció el triunfo. Incluso desperdiciando ocasiones claras con las que confirmar el 0-1 de Brais Méndez. Una salida de David Soria en un saque de esquina permitió a Aramburu ellevarse la victoria.

Los problemas del equipo de José Bordalás son más evidentes cada semana que pasa y las soluciones no llegan. Tiene cinco fichas sin cubrir, seis lesionados, entre ellos todos sus centrales y problemas burocráticos para firmar jugadores en el mercado de invierno. Y para culminar la lista de problemas, Bordalás jugó sin delanteros y con un centrocampista como Mario Martín en la punta de ataque.

Respirando pesimismo

Al Getafe sólo se le vio sufrimiento y un ejercicio de resistencia estéril. Se notaba que ni siquiera la cultura del esfuerzo iba a ser suficiente en el conjunto azulón. Se respiraba hasta pesimismo en la cara de Bordalás, que por una vez apareció sin sus características gafas, que tal vez escondían un cansancio que sin ellas reflejó su rostro.

La consecuencia de tanto hastío dejó al Getafe a merced de la Real, dominadora absoluta del balón. Aun así, le costó sumar ocasiones. De hecho, hasta el descanso, sólo gozó de una, pero fue suficiente. En el minuto 36, Brais aprovechó un mal despeje de Juan Iglesias para batir a Soria con un zurdazo espectacular.

El 0-1 deprimió al Getafe, que volvió de los vestuarios aún más errático, como un equipo sin alma, perdido y a merced de un rival que olió la sangre. Matarazzo adelantó líneas y ordenó una presión sobre los dos centrales de circunstancias del equipo de Bordalás, poco acostumbrados a lucirse con la salida del balón.

Luis Milla, cariacontecido tras una ocasión errada.

Luis Milla, cariacontecido tras una ocasión errada.EFE

Pronto comenzó la cascada de ocasiones y la Real no aumentó su renta en el primer cuarto de hora de milagro. Pudo marcar Gonçalo Guedes con un disparo desde fuera del área y después Mikel Oyarzabal desperdició dos mano a mano ante Soria. El primero, clarísimo tras un error garrafal de Diego Rico en una entrega hacia atrás, lo mandó fuera; el segundo, lo estrelló contra el cuerpo del portero.

Al Getafe aún le quedó un pequeño arranque de orgullo y dispuso de un cabezazo de Mauro Arambarri y de un 'casi remate' de Juanmi, que estuvo a punto de empujar el balón tras un centro de Jorge Montes desde la izquierda.

Esas ocasiones no fueron un espejismo ni una especie de último estertor del Getafe, que como la pasada jornada en Vallecas tiró de orgullo para sacar petróleo. Luis Milla sacó una falta y el hombre menos esperado, Juanmi, que no marcaba un gol en Liga desde la 28ª jornada del curso 2023/24, apareció de la nada para empatar. Sin embargo, esa alegría fue efímera. La grada celebraba un empate milagroso cuando apareció Aramburu para marcar el 1-2. Soria falló en una salida y el jugador de la Real cabeceó picado a la red.

El Barça castiga sin piedad al Partizan de Peñarroya en el Palau

El Barça castiga sin piedad al Partizan de Peñarroya en el Palau

Actualizado

El Palau recibió con aplausos a Joan Peñarroya, pero el Barcelona no tuvo piedad del Partizan, que cayó por decimotercera vez consecutiva frente a los azulgrana, sumando su sexta derrota seguida en la presente Euroliga (88-70). Dos meses después de su destitución, nada pudo hacer Peñarroya para detener el juego interior del Barça, liderado por Willy Hernangómez (16 puntos, ocho rebotes), Jan Vesely (14 puntos) y Tornike Shengelia (13).

Un parcial de 17-0 entre el final del segundo cuarto y la reanudación concretó el triunfo de los hombres de Xavi Pascual. Hasta entonces, el Partizan había impuesto su dura defensa, que durante el arranque provocó cuatro pérdidas locales. A parti del 48-35 ya no hubo historia, porque nadie supo acompañar a Duane Washington (20 puntos) en el desarticulado equipo serbio.

Fue la séptima victoria en las nueve últimas jornadas para el Barça, que ni siquiera frenó cuando ya disponía de cómodas ventajas. La fluidez en el juego de ataque se tradujo en la estadística de asistencias (21, con ocho de Nico Laprovittola) y un formidable acierto en lanzamientos de dos puntos (65,9%).

"no sabía qué esperar"

"Estoy agradecido por el recibimiento, no sabía qué esperar. Durante el tiempo que pasé aquí, mejor o peor, hice todo lo que pude", valoró Peñarroya. "Están jugando muy bien, sólidos, y ganando. Xavi ha puesto cosas suyas, pero muchas ya estaban y ha sabido adaptarse", añadió el técnico de Terrassa.

Los ex azulgranas Nick Calathes (seis puntos, cuatro asistencias) y Jabari Parker (dos puntos) mostraron ante su ex afición un nivel muy por debajo de sus posibilidades, mientras Isaac Bonga (ocho puntos, siete rebotes) y el ex madridista Bruno Fernando (nueve puntos, siete rebotes) tampoco pudieron reconducir la nave serbia.

Un Brahim de cinco estrellas otorga el billete de semifinales para Marruecos

Un Brahim de cinco estrellas otorga el billete de semifinales para Marruecos

Actualizado

Brahim Díaz marcó por quinto partido consecutivo en la Copa de África, para otorgar la victoria a Marruecos frente a Camerún, que dio a los Leones del Atlas el pase a semifinales. Los 60.000 aficionados que abarrotaban el Estadio Moulay Abdellah de Rabat vibraron con el 1-0 del extremo del Real Madrid y con el gol de la sentencia de Ismael Saibari, que mantienen las esperanzas de un primer título continental en 50 años.

Marruecos fue bastante eficiente, ya que anotó dos de sus tres disparos a puerta frente a un rival que no obligó a Yassine Bounou a realizar una sola parada en 90 minutos. La mejor ocasión visitante llegó mediada la segunda parte, con una caída en el área de Bryan Mbeumo que el árbitro mauritano Dahane Beida no consideró penalti.

La selección dirigida por Walid Regragui, que en los cinco partidos disputados hasta ahora sólo ha encajado un gol a balón parado, se medirá el miércoles al vencedor del cruce entre Argelia y Nigeria. La prioridad para esa semifinal, la primera desde su derrota ante Túnez en 2004, será recuperar a Brahim, que dejó el césped en el minuto 90 con molestias en un muslo.

Solidez defensiva

La anfitriona repitió el once de su victoria por 1-0 en octavos sobre Tanzania, con Brahim exhibiendo olfato para adelantar a su equipo en un córner lanzado por Achraf Hakimi que Ayoub El Kaabi peinó en el primer palo. Camerún se mostró incapaz de la sorpresa en un torneo al que llegó tras una complicada preparación. Los Leones Indomables, pentacampeones de África, generaron poco, privados de la mejor versión de Mbeumo, delantero del Manchester United.

El 1-0 serenó a una afición local frenética, que despidió a su equipo entre vítores al descanso tras ver a Abde Ezzalzouli y a El Kaabi rozar el gol. En la reanudación, Camerún cambió de planteamiento, pero la defensa local se mostró muy sólida. Saibari, delantero del PSV, se encargó de firmar la sentencia con un remate en el segundo palo.

Habitual suplente en el Bernabéu, Brahim, de 26 años, ha marcado un gol en cada uno de los cinco partidos de la competición, una serie nunca antes vista en la Copa de África. Marruecos, semifinalista del Mundial en 2022, se perfila como máxima favorita para alzar el trofeo, medio siglo después de su único título continental, en 1976.

El primer F1 de 2026 sobre el asfalto: Audi rueda en Montmeló en una jornada plagada de 'fakes'

El primer F1 de 2026 sobre el asfalto: Audi rueda en Montmeló en una jornada plagada de ‘fakes’

Actualizado

Audi se convirtió el viernes en el primer equipo que estrena su nuevo monoplaza y su motor de cara al Mundial 2026. Nico Hulkenberg y Gabriel Bortoleto completaron el viernes un filming day en Montmeló al volante del R26, su flamante monoplaza. La escudería alemana, heredera de la estructura de Sauber, no publicó ninguna imagen oficial de su coche, lo que provocó una gran polémica a lo largo de todo el día, donde numerosos fakes inundaron las redes sociales.

"Fue una oportunidad para comprobar el funcionamiento completo del monoplaza antes del inicio de la temporada", explicó Audi a través de un comunicado. "El equipo no se centró en el manejo ni el rendimiento del monoplaza, ya que estos serán el objetivo de las pruebas de pretemporada", añadió sobre los test privados, que arrancan en Barcelona el próximo 26 de enero. Una semana antes, el 20 de enero, Audi presentará oficialmente su monoplaza durante un acto en Berlín.

Según estipula el reglamento, el rodaje durante los filming days se reduce a 200 kilómetros, donde se han de utilizar diferentes neumáticos Pirelli. A lo largo de las últimas semanas, Audi ya había dejado claro que montaría una versión conservadora de su motor, priorizando la fiabilidad, muy diferente de la que en última instancia será homologada.

[embedded content]

A lo largo del viernes, las imágenes de baja resolución generadas por Inteligencia Artifical generaron cierta confusión. Sin embargo, observadas con cierto detenimiento, estas creaciones claramente se habían inspirado en el diseño de los F1 de la anterior generación, basados en el efecto suelo.

Audi facilitó un material fotográfico que jugaba calculadamente con el misterio, mostrando su vehículo de forma difusa y lejana. Lo que sí quiso dejar claro la marca germana fue la presencia en Barcelona de algunos miembros destacados de su equipo, como Mattia Binotto, jefe de la estructura, James Wheatley, team principal, o Iñaki Rueda, máximo responsable de la estrategia.

Celia Antón, la promesa española que se quedó por el camino: "El éxito no era para mí"

Celia Antón, la promesa española que se quedó por el camino: “El éxito no era para mí”

Celia Antón fue un talento único. Celia Antón fue un portento. Celia Antón fue algo más: la perla del atletismo español, el último milagro del mediofondo. Perteneció a la generación que prometía lo imposible junto a María Vicente, Jaël Bestué o la hoy futbolista Salma Paralluelo. Hace una década, en 2015 y 2016, la Federación Española de Atletismo la consideraba la mejor corredora del país menor de 20 años. Pero ahora, a sus 28, ya está de vuelta: lleva varias temporadas lejos de la alta competición y únicamente corre por diversión.

¿Qué pasó?
La salud. Si no tienes salud, nada funciona. Empecé a sufrir lesiones musculoesqueléticas de larga duración que se repetían y se repetían. Nunca tuve la continuidad necesaria para competir en la élite. Lo luché, eh. Lo luché todo lo que pude. Hice todo lo que tenía que hacer: seguí el plan A, el plan B, el plan C y así hasta el plan Z. Pero no era para mí. El éxito no era para mí.

Antón habla con la tranquilidad de quien ya lo ha aceptado todo. No podía ser y no fue. De Aranda de Duero (Burgos), nacida en 1997, a los 10 años se sumergió en el atletismo gracias a una profesora de Educación Física y a los 15 ya era campeona de España sub-16. Ahí llegó el esplendor: hasta los 19 ganaba todo lo que corría y Adidas le firmó un contrato plurianual. Fue la época de los halagos, las expectativas y los premios. Pero también entonces empezaron los dolores. Si no era el talón, era la rodilla y, si no, otra cosa. La exigencia de la competición la lastimaba y no daba con la fórmula. Por entonces vivía en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid y llegó incluso a pedir un cambio de habitación para ver si alejaba el mal fario o, como mínimo, los malos recuerdos. Y, de alguna manera, lo hizo.

"La élite no es sana"

Con 22 años se asomó de nuevo entre las mejores del mundo: fue finalista en los 3.000 metros del Europeo indoor de Glasgow 2019, por detrás de atletas como la británica Laura Muir o la alemana Konstanze Klosterhalfen. Sin duda, era un regreso. En las entrevistas le preguntaban por los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 y ella prometía intentarlo: la clasificación no era imposible. Pero ya entonces volvían a incordiarle los problemas físicos. Uno, otro y otro más, hasta que finalmente se apartó de las pistas.

Fue una retirada temprana.
La palabra retirada todavía no ha salido de mi boca. El atletismo me encanta, me apasiona, y no quiero decir que me he retirado. No estoy en la alta competición, dejé esa vida, pero sigue siendo mi hobby. A veces no puedo entrenar y hago bici, yoga o voy al gimnasio, pero adoro correr cuando puedo

Ahora Antón disfruta de las carreras populares e incluso vuelve a tener club. Con la ayuda de su paisano Juan Carlos Higuero ha entrado en el Vicky Foods Athletics, patrocinado por Oysho, y ejerce como embajadora en pruebas y social runs. Sin buscarlo, de hecho, ganó la Milla Urbana de Burgos del pasado año o subió al podio en la Carrera de la Mujer de Barcelona. "Cuando me pongo un dorsal, lo hago lo mejor posible. Si en el futuro tiene que venir algo, que venga. Pero ahora mi mentalidad es otra. No tengo ambiciones: solo quiero pasarlo bien. El deporte de élite no es sano y prefiero centrarme en hacer deporte por salud", comenta Antón, que por suerte siempre supo que algo podía fallar.

Su trabajo como maestra

Mientras peleaba por ser atleta, estudió Bioquímica y un máster en Formación del Profesorado y ahora trabaja como maestra en el Colegio San Gabriel de Aranda. De juguete roto no tiene nada. "Creo que siempre fui consciente de lo que podía pasar; mantuve los pies en el suelo. Me decían que podía batir récords o ganar medallas, pero yo sabía que no solo dependía de mí. Para que un deportista llegue a ser campeón olímpico deben darse una enorme cantidad de factores a su favor", asume la exatleta profesional, ahora atleta amateur, atleta por placer, atleta disfrutona.

¿Fue injusto?
El atletismo me dio mucho y me quitó mucho. Me puedo centrar en una cosa o en la otra. Es mi elección y yo elijo quedarme con lo que me dio. Para mí el atletismo fue un aprendizaje. Viví mucho, viajé, conocí a mucha gente y me quedo con eso. Hay que saber gestionarlo y no siempre es fácil, pero me quedo con todo lo bueno.

David Villa: “Ni Messi ni Cristiano tenían el foco de Lamine a su edad. Hay que ayudarle y disfrutarle”

Actualizado

Fue campeón de Europa, del mundo, de la Champions, de la Liga... De todo. David Villa (Langreo, 1981) se sienta con EL MUNDO en Yeda, a donde acude como embajador de LaLiga para ser parte de una Supercopa que salvará a su excompañero Xabi Alonso o encumbrará a Pedri y Lamine Yamal, futbolistas estrella del Barça y de la selección que El Guaje espera gobiernen el próximo Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.

Usted ganó la Eurocopa en 2008 y después el Mundial en 2010. Una situación a la que ahora se vuelve a enfrentar la selección. ¿Ve similitudes?
Más que la comparación, veo posibilidades de que puedan ser campeones y repetir aquello. No porque lo diga yo, sino porque lo han demostrado ellos cada vez que entran al campo. Han demostrado al mundo que pueden ganar a cualquiera.
¿Algún consejo?
Es difícil aconsejarles, pero por decirles algo diría que la dificultad de un Mundial es que muchas veces no tienes que ser el mejor equipo durante un momento concreto, sino que tienes que ser constante durante el torneo porque un día malo te envía a casa, que es lo que nos pasó a nosotros en 2006. Sobre el papel parece que no habrá problemas en pasar el grupo, pero hay que estar atentos en las eliminatorias.
En cuanto a los jugadores, son todos elite, pero hay uno que parece un escalón por encima de los demás: Lamine Yamal. ¿Cree que se pone mucha presión sobre un único futbolista?
Fuera puede ser, dentro no creo. Conociendo a Luis de la Fuente y cómo trabaja su cuerpo técnico, son conscientes de la importancia del grupo. Nosotros creo que no teníamos ese tipo de jugador, los teníamos muy buenos, pero no ese tipo. Obviamente es bueno para la selección y son todos conscientes de cómo se tiene que plantear todo para ganar ese Mundial.
¿Cómo le ve a nivel personal?
Es difícil analizarlo todo porque para eso hay que ponerse en su pellejo. Es muy joven y con una repercusión mediática que no sé si ha existido alguna vez. No recuerdo que Messi y Cristiano tuvieran ese foco con su edad. Y ya no te digo Xavi, Villa o Iniesta. Futbolísticamente es un fuera de serie y creo que tenemos que ayudarle y disfrutarle. Él demuestra cada día las posibilidades que tiene como futbolista y su techo lo marcará él. Da la sensación de que no tiene.
De la Fuente ha ido variando delanteros en sus convocatorias. ¿Ve en Gonzalo García un perfil necesario?
Creo que hay el mismo debate en todas las posiciones y que es bueno que haya alternativas y jugadores diferentes. Gonzalo está haciendo grandes partidos con el Madrid, marcando y llamando la atención. Seguro que Luis le tendrá en cuenta, pero es que hay muchos que han entrado en la selección y pueden hacer las cosas bien, como Oyarzabal, Ferran, Morata y Samu.
Usted coincidió con Xabi Alonso, ¿observa cosas de su época de futbolista en la manera de entrenar y el estilo del Madrid?
Es difícil analizarlo. Como compañero era un espectáculo, tanto en lo futbolístico como en lo personal. De esos jugadores que ya veías que acabaría de entrenador porque era una extensión del banquillo en el campo. Como entrenador veo los éxitos que está teniendo. No es fácil llegar a entrenar al Madrid con una corta trayectoria y le deseo suerte, que tenga una carrera tan exitosa como la que tuvo como futbolista.
Alonso, Cesc, Xavi, Torres, Arbeloa... ¿A usted no le ha picado el gusanillo de entrenar?
Hay que hacer balance y tener un equilibrio, a mi no me gusta entrenar. Hay grandísimos entrenadores de nuestra generación, pero a mí no me gusta.
¿Qué había de especial en esa generación para que hayan salido tantos entrenadores?
Era especial. Entrenar es realmente una vocación. Tienes que tenerla. E igual que yo tuve vocación por jugar al fútbol, no la tengo como entrenador. Ellos sí. De hecho la mayoría no se han tomado ni un año, han acabado de jugar y se han puesto a entrenar por las ganas que tenían. Incluso se han retirado para ponerse a entrenar porque les gustaba más. Yo eso nunca lo he tenido.
Usted es más del negocio, ¿no? Tiene sus academias, su agencia de representación...
Ahí estoy más contento, más involucrado y más preparado. Llevo viviendo el fútbol desde niño, he tenido la suerte de ser profesional y al final no puedes irte de este mundillo. Estoy contento por ayudar desde otra parte, especialmente con las academias que me hace muy feliz estar cerca de ellos y ayudarles.
Su hijo juega en la cantera del Atlético.
Es un orgullo y una alegría. Pase lo que pase, y como dicen los niños de su edad ahora, poder ser futbolista es 'random'. Es tan difícil que nunca sabes. Pero estoy contento porque le veo disfrutar y con ganas. Me gusta mucho que lo haga, porque el fútbol te inculca unos valores muy grandes más allá de ser futbolista.
¿Cómo actúa en la grada habiendo sido una estrella?
Intento ser un padre que le acompañe, intentando estar en todo lo que puedo. De hecho ahora que soy embajador de LaLiga, saben perfectamente que me tienen que poner los eventos entre semana. Por ejemplo, vuelo ya esta misma noche a Madrid para poder ver su partido el sábado. Me gusta estar con él, apoyarle y escucharle, porque más allá de estar dándole consejos todo el día me gusta que él me pregunte, y cuando tengas dudas, intentar ayudarle. No porque yo haya nacido aprendido, sino porque he pasado por las etapas que él está pasando. Pero lo vivimos los dos como algo que hoy nos hace felices, no con una obsesión de tener un futuro como futbolista porque tiene 12 años.

Una bronca a Simeone y una defensa a Vinicius para reconectar a Xabi Alonso y al vestuario del Madrid: “Es un maleducado”

Actualizado

Salió de su área técnica y avanzó hasta la de Simeone para recriminarle su actitud con Vinicius: «¡Tú a lo tuyo, Cholo!», le gritó. «¡Tú a lo tuyo!», repitió. Fue la primera vez desde que es entrenador del Real Madrid en la que Xabi Alonso rompió el molde. Unos minutos más tarde, ya en sala de prensa, acusó al técnico argentino de no ser ejemplo «de buen deportista». «No todo vale», añadió. Una crítica que dentro del club vieron como «necesaria» tras las palabras de Simeone hacia Vinicius. «Es un maleducado», se repetía ayer desde el club. Esas palabras reflejaron el cambio del de Tolosa en el último mes, mucho más cercano al brasileño y al vestuario, más pasional y menos científico en su manera de llevar a la plantilla, camino ahora de su primera final en el Madrid.

Y es que Xabi Alonso ha sustituido su manual de instrucciones por un manual de resistencia. En el Mundial de clubes, el vestuario del Madrid hablaba de un técnico «muy exigente», «intenso» y que metía «mucha caña táctica». En Estados Unidos, el equipo se plantó en las semifinales del torneo a base de finos cambios tácticos, de una presión alta sobre la salida de balón rival y de una construcción del ataque a través de la posesión.

Esa forma de actuar, especialmente la del día a día en Valdebebas, no terminó de cuajar en el grupo a la vuelta del verano, agrietado el vestuario con el paso de los meses, y ha desembocado en la solución final del último mes. El técnico vasco se ha adaptado y reencontrado con el vestuario a partir de la famosa charla en Atenas antes del duelo ante el Olympiacos. Ha bajado la exigencia táctica y las horas de vídeo, ha modificado el estilo para no morder tanto y sí esperar más atrás y la plantilla ha respondido elevando la actitud y la intensidad en la mayoría de los partidos.

Cambios futbolísticos

La constante serie de ultimátums a los que se ha enfrentado a Alonso desde la derrota contra el Celta, con la final de mañana como último y definitivo punto de inflexión, le ha obligado a confiar más que nunca en los métodos de su plantilla, en alienarse con ellos. Ante el Atlético, el vasco tenía claro el plan: balones largos a Gonzalo y Bellingham para tratar de ganar segundas jugadas, intensidad en los duelos individuales, poca salida de balón en corto y aprovechar las ocasiones. El resto, defender lo mejor posible y contener al rival. Sufrió el equipo y distó mucho de lo visto en el Mundial de clubes, pero funcionó, como le funcionó a Ancelotti.

La angustia de las últimas semanas ha terminado por reconectar al entrenador con el vestuario. Y ahí reside también su relación con Vinicius, cuya cronología han ido leyendo estos meses. El ímpetu de Alonso ante Simeone para defender a su futbolista en el césped y en la sala de prensa es el último ejemplo de esa cercanía. El brasileño, que sigue lejos de su mejor nivel, está algo más implicado en defensa, a lo que Xabi ha respondido con los aplausos públicos en mitad de los abucheos del Bernabéu y con elogios ante los medios. «Le volverán a aplaudir, estoy seguro», dijo tras el duelo ante el Betis. El vestuario también ha cambiado el todo. «Estamos a muerte con el entrenador», dijo Bellingham en la previa de la semifinal. «El entrenador estuvo con una energía positiva para cambiar las cosas cuando no estaban bien, lo importante es que ahora tenemos claro lo que quiere el técnico y el cuerpo técnico y tenemos que defenderlo», reflexionó Valverde en zona mixta.

La gestión con Mbappé

En esa reconexión con el vestuario también está la gestión del último mes de Mbappé, piedra angular del proyecto. El francés no jugó contra el City en Champions por unas molestias en la rodilla y después forzó contra Alavés, Talavera y Sevilla para intentar batir el récord de Cristiano. Todo bajo el permiso de Alonso, que el martes le dejó en Valdebebas y no le llamó para Arabia porque el delantero no podía jugar. Ahora, sólo tres días después, Mbappé llegó ayer en vuelo privado a Yeda para sumarse a la final al estar «recuperado» para el clásico.

Concesiones o no, el Madrid de Xabi, todavía en duda, suma cinco victorias seguidas.

Al-Attiyah, a un paso del récord de Vatanen y Peterhansel

Al-Attiyah, a un paso del récord de Vatanen y Peterhansel

Actualizado

Nasser Al-Attiyah recuperó el liderato del Rally Dakar tras arrasar en la sexta etapa, la primera disputada íntegramente sobre arena. Después de la zona neutralizada, el pentacampeón dominó la segunda mitad de la especial de 331 kilómetros entre Hail y Riad, aumentando su ventaja de nueve segundos a casi tres minutos sobre Sébastien Loeb, su compañero en Dacia, para certificar el primer doblete de la marca rumana en el Dakar.

"El coche está funcionando muy, muy bien, estoy realmente feliz", admitió el qatarí, el único piloto de la historia con al menos una victoria en 19 ediciones consecutivas del Dakar. De momento cuenta con 49 triunfos parciales, sólo uno menos que el récord de Ari Vatanen y Stéphane Peterhansel.

Esta victoria devolvió a Al-Attiyah a la cima de la clasificación general, convirtiendo su déficit de cuatro minutos frente a Henk Lategan (Toyota) en una ventaja de seis minutos. La victoria de Al-Attiyah por 2:58 fue el mayor margen de la primera semana antes del único día de descanso.

"No era un día para riesgos"

Por primera vez desde el Dakar 2019, Nani Roma (Ford) se sitúa en posición de podio en la general, donde sólo cede nueve minutos del líder. El tetracampeón Carlos Sainz le pisa los talones. "Sabíamos que hoy no era un día para asumir riesgos innecesarios. El Dakar es muy largo y esta primera semana está siendo especialmente selectiva", apuntó Roma, que destacó el papel clave de su copiloto, Alex Haro.

Sainz no logró recuperar todo el tiempo que esperaba debido a problemas de navegación, pero consiguió limitar las pérdidas y mantener la cuarta posición de la general, a menos de 12 minutos de Al-Attiyah, tras ser séptimo en la etapa.

Roma alcanzó rápidamente Mitch Guthrie, ganador de la quinta etapa, y los compañeros de equipo abrieron el camino juntos. Seth Quintero (Toyota) fue el rival más cercano de Al-Attiyah durante gran parte del día hasta los últimos 80 kilómetrosm cuando fue superado por Loeb, en busca de su primer trofeo Touareg. Quintero, el ganador de la segunda etapa, figuró tercero, 21 segundos detrás de Loeb.

Otro error de Sanders

Una penalización por exceso de velocidad le costó al campeón defensor de motos Daniel Sanders la victoria de la etapa y una brecha más amplia en la general. "No estoy contento con la primera semana. Debería haberlo hecho mucho mejor. Sólo errores tontos", manifestó el australiano. "Deberíamos tener una ventaja mayor en la general. Tantas cosas cambian cada día y solo tienes que seguir empujando al límite".

Sanders sabía que cometió un error temprano — fue registrado a 98 km/h en una zona de 50 km/h — y empujó su KTM más de lo habitual. Alcanzó a Luciano Benavides, su compañero de equipo, poco después de la zona neutralizada y juntos marcaron el camino y acumularon las bonificaciones.

Sanders, poco antes del comienzo de la sexta etapa del Dakar.

Sanders, poco antes del comienzo de la sexta etapa del Dakar.AP

Después de unos 30 kilómetros, Sanders lideró por su cuenta y abrió una diferencia de más cinco minutos sobre Ricky Brabec, campeón de la edición de 2024. Sanders finalmente terminó con poco menos de cinco minutos de ventaja.

Pero una penalización de seis minutos por exceso de velocidad le dio a Brabec su 12ª victoria de etapa y la primera de la semana por poco más de un minuto sobre Tosha Schareina, su compañero de equipo de Honda, y dejó a Sanders en el tercer lugar, tres segundos más atrás.

Sanders mantuvo el liderazgo general, pero el margen sobre Brabec se redujo a 45 segundos. Benavides quedó 10:15 atrás y Schareina está a 11:56. "Mi único objetivo es alcanzar a Daniel el día después del día de descanso e intentar tomar algo de tiempo de bonificación. Así es como funciona el rally ahora, tienes que abrir para ganar", señaló Brabec.

El negocio de las exhibiciones: Alcaraz gana en un amistoso en Seúl casi lo mismo que si conquistara el Open de Australia

El negocio de las exhibiciones: Alcaraz gana en un amistoso en Seúl casi lo mismo que si conquistara el Open de Australia

Carlos Alcaraz aterrizó en Seúl el jueves, atendió a fans coreanos en el aeropuerto, visitó la sede de Hyundai, ofreció una rueda de prensa amabilísima -muchas preguntas de broma, ninguna sobre su separación de su ya exentrenador Juan Carlos Ferrero- y este sábado (08:00 horas, Movistar) se enfrentará a Jannik Sinner en una exhibición de una hora y media. Gane o pierda, este domingo se marchará de la ciudad con dos millones de euros más, según publicó La Gazzetta dello Sport.

Unas horas después, Alcaraz llegará a Melbourne, se entregará a numerosos actos publicitarios -entre ellos un partido a un punto con un aficionado-, se enfrentará en las siguientes dos semanas a los mejores tenistas del mundo en siete partidos de esfuerzo máximo e intentará levantar su primer Open de Australia. Si lo logra, con el propio Sinner como amenaza, ingresará 2,4 millones de euros, no mucho más de lo que ya tiene asegurado en Seúl. De hecho, si es subcampeón apenas recibirá la mitad.

JUNG YEON-JEAFP

Siempre ha habido encuentros de exhibición en el tenis. Antes de la Segunda Guerra Mundial, jugadores históricos como Bill Tilden o Suzanne Lenglen ya disputaban partidos amistosos y recibían notables cantidades por ello, aunque entonces prevalecía la excusa proselitista: descubrieron el tenis a muchos que no lo conocían. En las décadas posteriores hubo auténticos profesionales de las exhibiciones, como Bjorn Borg, pero con la madurez de los circuitos ATP y WTA la tendencia fue decreciente. Roger Federer y Rafa Nadal también disputaron en 2006 un lucrativo encuentro en Seúl, por ejemplo, pero en sus agendas apenas había huecos para informalidades.

En los últimos años, en cambio, la moda de las exhibiciones ha vuelto con fuerza. Pese a que el calendario tenístico es cada vez más exigente por medidas como la ampliación de los Masters 1000 a dos semanas, los mejores tenistas no paran de disputar encuentros de esta índole por todo el mundo por un motivo muy claro: se pagan exageradamente bien. Lejos de las obligaciones que implica la organización de un torneo -y de la dificultad de entrar en el universo ATP-, empresas y gobiernos de todo el mundo ven en el formato de exhibición una forma de promoción y no dudan en gastar lo que haga falta.

La defensa de Alcaraz

Gracias a ello, Alcaraz, que según los extenistas del podcast Nothing Major tiene un caché superior a los 1,5 millones de euros, puede ganar en una única temporada entre ocho y 10 millones únicamente a través de las exhibiciones. En los últimos años, el número uno ha tenido que escuchar críticas por la falta de descanso que esto implica, pero la recompensa no es poca cosa.

«Es un formato muy diferente. Es muy distinto jugar una exhibición que un Grand Slam oficial, con 15 días seguidos de una concentración muy alta y una exigencia física enorme», declaró hace unos meses Alcaraz a BBC Sports, y añadió: «Los jugadores elegimos las exhibiciones porque consisten en simplemente divertirse y eso es genial». El año pasado, el español participó en las exhibiciones previas al Open de Australia en enero, se midió en marzo a Frances Tiafoe en Costa Rica, en octubre disputó el multimillonario Six Kings Slam de Arabia Saudí y en diciembre volvió a verse con Tiafoe en Nueva Jersey y se midió a João Fonseca en Miami.

Los torneos pequeños, los perjudicados

Para él y el resto de jugadores, el riesgo de estas exhibiciones es mínimo y el beneficio, alto. Para el tenis es otra cosa. Los Grand Slam van incrementando sus premios para no quedarse atrás, pero la tendencia afecta con mayor fuerza a los torneos pequeños. Las exhibiciones impiden que los mejores tenistas incorporen citas ATP 250 como las que se disputan estas semanas -Brisbane, Hong Kong, Adelaida, Auckland- en sus preparaciones y, sobre todo, les roban protagonismo.

La mirada del público, que durante toda la temporada ya está centrada en los duelos entre Alcaraz y Sinner, no puede extenderse a torneos más humildes ni cuando ambos están fuera de la competición oficial. En la pista es normal que haya alegría durante las exhibiciones; en los despachos crece la preocupación.