Canadá, del hockey “no tan diverso” al fútbol de los hijos de inmigrantes: “La mayoría del país tiene sus raíces fuera”

Canadá va a cambiar, al menos durante las próximas semanas, el stick por el balón. Las grandes armaduras con casco por las finas equipaciones de Alphonso Davies, Jonathan David y compañía. El país donde el hockey hielo, cuya selección está llena de jugadores de raza blanca, es "deporte nacional", se enfrenta ahora a un Mundial de fútbol que puede ser el reflejo de la evolución de su propia sociedad. "Canadá es diverso, es un país de inmigrantes donde la mayoría de ciudadanos tienen sus raíces fuera", explica Kristi Allain, profesora de Sociología en la Universidad St. Thomas de Fredericton. Y su selección de fútbol, que hoy debuta ante Bosnia, es el espejo de ese cambio.
El combinado que dirige Jesse Marsch, ex entrenador en la factoría Red Bull, tiene a Davies como ejemplo. Nacido en el campo de refugiados de Buduburam, en Ghana, después de que sus padres huyeran de la guerra civil de Liberia, es la gran estrella. Llegó a Edmonton a los cinco años gracias al programa de ayuda a los refugiados del país y ahora es indiscutible en el Bayern y capitán de la selección.
Tani Oluwaseyi, del Villarreal, nació en Nigeria, Jonathan David en Nueva York, Ismael Koné en Costa de Marfil, Alfie Jones y Luc de Fougerolles en Inglaterra, Marcelo Flores jugó en las inferiores de México y Niko Sigur en las de Croacia... El vestuario es una suerte de Naciones Unidas, pero también una radiografía del país, que se acerca al fútbol por naturaleza y por economía, siendo el hockey mucho más caro.
accesible económicamente
"El fútbol es uno de los deportes más practicados del país y es mucho más accesible económicamente. Para muchos recién llegados también es una forma de celebrar su cultura y de encontrar cobijo en la comunidad", explica Allain. Según los expertos, el coste medio anual para jugar al fútbol en Canadá ronda los 450 dólares, mientras que el hockey supera los 3.200. Eduardo, un español que lleva seis años trabajando en Vancouver, da fe de ello. "El fútbol no es el deporte nacional, pero está creciendo en los últimos años. Vancouver es una ciudad donde hay mucho inmigrante, europeo, mexicano, colombiano... A todos nos gusta el fútbol y se sigue más. Los Whitecaps de la MLS ficharon a Thomas Müller y jugaron la final de la liga contra el Inter Miami de Leo Messi. Ahora están a tope con el Mundial, pero el deporte nacional sigue siendo el hockey", admite. El hockey, admite Allain, "no es tan diverso en términos de raza, etnia y clase social".
En Canadá hay más de 250 orígenes étnicos registrados en el último censo y más de 200 idiomas hablados, siendo el país un mosaico de culturas, pero el hockey dista mucho de ese resumen. El 84% de los jugadores y staff de la liga nacional de hockey es de raza blanca y la selección mantiene ese porcentaje, mientras que otros deportes, como el béisbol, también tienen sus circunstancias. En los Toronto Blue Jays que quedaron subcampeones en las Series Mundiales de 2025 sólo había un canadiense, pero recibieron el cariño de todo el país, denominándole 'El equipo de Canadá'.
Eso quiere ser ahora la selección de fútbol, que ha pasado del sobrenombre burlesco de 'Unattached FC' a 'The Reds'. Volvieron a un Mundial en Qatar 2022 tras haber participado en México 86 con un pobre rendimiento: tres partidos, tres derrotas, tres goles encajado y ninguno a favor.
Gracias a la inmigración
A partir de ahí, la nada, hasta que en el 2000 ganó de forma inesperada la Copa de Oro de la CONCACAF, el torneo que reúne a selecciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe. Un hito que no provocó el auge de un país todavía bloqueado por la pasión del hielo. Los 'Unattached' pasaron inadvertidos, con un nombre que hacía referencia a que muchos de los jugadores que defendían la camiseta nacional no jugaban en ningún club profesional.
Todo eso ha cambiado en los últimos años gracias a la inmigración. Ciudadanos de todo el mundo se asentaron en Canadá, especialmente en Toronto y en Vancouver, durante los últimos años de siglo y los primeros del nuevo milenio, y con los años el fútbol comenzó a surgir como el deporte del pueblo. Ahora, Canadá, que no consiguió ganar ningún partido en Qatar 2022, sueña no sólo con su primer triunfo, sino con pasar de fase en un grupo con Bosnia, Qatar y Suiza.
La mayoría de sus futbolistas juegan en las grandes ligas de Europa y muchos de ellos en la Champions: Cornelius (Marsella), Davies (Bayern), Eustaquio (Oporto), Jonathan David (Juventus), Oluwaseyi (Villarreal), Buchanan (Villarreal) o Promise David (Unión Saint-Gilloise).




























