El Barça se sacude el susto ante el Racing con goles de Ferran y Lamine y la magia de Joan Garcia

El Barça se sacude el susto ante el Racing con goles de Ferran y Lamine y la magia de Joan Garcia

No quería sustos Hansi Flick y saltó al Sardinero con las rotaciones justas para un duelo que le enfrentaba al líder de Segunda, pero se agarró a quienes no le fallan: Ferran, Joan Garcia y a ellos se sumó Lamine Yamal. El Barça, crecido tras la victoria en la Supercopa, vio tropezar al Real Madrid y apretó los puños. Un rival menos en el camino siempre que cumplieran con su deber en Santander. Le costó sudarlo. El Tiburón apareció para, en un latigazo en el minuto 66 que fue su único disparo, encarrilar una clasificación, que sostuvo Joan Garcia para birlarle la prórroga al Racing en último suspiro y remató Lamine Yamal en el añadido. Objetivo cumplido, pero no fácil.

El Racing fue digno competidor. El primer aldabonazo que les ancló las botas al césped lo dio Arana presionando y robando a Gerard Martín una pelota y armando un disparo que acabó salvando Joan Garcia rozándolo para enviarlo por encima del larguero. El Racing tocaba zafarrancho con la doble intención de evitar que los azulgranas se acomodaran el partido y golpearles. Apenas pudieron sostener esa intención porque, aunque el Barça no era tan vertical como le gusta, encontraba espacios para intimidar.

Fue Koundé hasta línea de fondo para poner un centro raso a Dani Olmo, y a punto estuvo de cazar con el empeine una pelota cruzada de Rashford al área pequeña. No se asustó el Racing, que intentó estirarse hacia campo culé, cómodo conteniendo al rival, que a la media hora le puso de nuevo a prueba con un disparo de rosca de Marc Bernal, a quien Flick le dio la titularidad para que vaya cogiendo ritmo y los minutos que no tiene en Liga. Amagaban los azulgranas sin conseguir avanzarse en el marcador, en el que iban pasando los minutos con un empate que no les servía. Lo intentó deshacer al filo de descanso Rashford con un tiro que se envenenó al tocar en Castro pero que, sin verlo, atrapó Ezkieta.

El Barça tenía a Lamine Yamal y a Ferran a los que Flick les pidió que encontraran la forma de ser protagonistas en la segunda mitad. Lamine se lo tomó al pie de la letra. Primero con un disparo y después encontrando el desmarque de Rashford en la otra orilla del campo para que el inglés armara un golpeo que se perdió por el lateral de la portería. No marcaban, pero ya se habían instalado a vivir en campo racinguista.

Como les faltaba un empujón, llamaron a Fermín para sustituir a Marc Bernal. El panorama no cambió: el Barça dominaba sin mordiente y el Racing se defendía esperando a poder armar una transición eléctrica que cogiera desordenado a su enemigo. Se acordó entonces Lamine de las instrucciones de Flick, burló a media defensa en un palmo y buscó a Ferran con una pelota que solo tenía que embocar. El gol lo evitó, esta vez, Ezkeita, pero no un córner que Lamine se la jugó a olímpico y la estrelló en el larguero.

Ya no hubo más fogueo del Barça. Desde la orilla derecha a la altura del círculo central filtró Fermín una asistencia a Ferran que, ganando la carrera al defensa y burlando al portero, convirtió en la ventaja culé un minuto antes de que su entrenador lo enviara al banquillo. Porque Flick ya no especuló: al campo Raphinha, Pedri y Lewandowski.

El plan estuvo a punto de hacerlo estallar Lozano, cuando se escapó a la espalda de toda la defensa para batir a Joan Garcia... aunque en fuera de juego. Eso fue suficiente para volver a recordarle al Barça que quedaban casi 20 minutos de partido y el marcador era corto. Parte de la culpa era de Ezkieta que, como si fuera la manilla de un pinball, salvó el remate de Fermín y el rechazo que cazó Lewandowski. Para entonces, el Racing también tenía toda su artillería sobre el césped, aunque fueron víctimas de la mecanización del Barça en los fueras de juego -dos goles anulados- y de la magia de un portero extraordinario.

La historia de Eugenio y Carolina López Chacarra, dos hermanos en la élite del golf: "Jugar con Trump es una locura, igual van detrás de tí 300 personas, entre seguridad y servicios secretos"

La historia de Eugenio y Carolina López Chacarra, dos hermanos en la élite del golf: “Jugar con Trump es una locura, igual van detrás de tí 300 personas, entre seguridad y servicios secretos”

Con la llegada del agradable sol invernal, los golfistas surgen como caracoles poblando los campos madrileños. Es media mañana de un sábado de enero en uno de los impresionantes cuatro recorridos del Real Club de La Moraleja. Aquí llevan años viendo a Eugenio y Carolina López Chacarra. Desde niños despuntaban. Ahora, como los turrones, vuelven a casa sólo por Navidad, pero lo hacen como referentes del golf y con la curiosidad de que dos hermanos hayan llegado a la élite. Hermanos varones hay alguno, pero ellos, chico y chica, son únicos. Sólo el australiano Min Woo Lee, ganandor de un torneo PGA, y su hermana Minjee Lee, con 11 victorias en el LPGA (tres Majors), son un caso similar.

«Desde pequeños hemos entrenado juntos y eso ayuda, pero sin nuestros padres hubiera sido muy complicado llegar donde hemos llegado», afirma Eugenio, el mayor y más conocido. Jugó en el LIV Golf, fue el primer español en ganar. Triunfó en el Circuito Asiático y salió de la liga saudí desmotivado y sin rumbo hasta que el año pasado ganó en el DP World Tour jugando en la India con una invitación. Esta será por fin su primera temporada con un calendario completo y una hoja de ruta muy clara.

«Euge es la razón por la que yo juego. Cuando era pequeñita tampoco me llamaba la atención el golf, pero como él jugaba, empecé. Es mi referente en todo momento. Alguien que con trabajo ha cumplido sus sueños, y eso me anima a mí a seguir», dice Carolina, tres años menor que Eugenio, la nueva sensación del golf femenino español. Ha cumplido una gran carrera amateur, pero su explosión apenas llegó en su primer mes como profesional con una de las machadas del año: en dos semanas se sacó las tarjetas para jugar el exigente circuito americano y el europeo, una gesta al alcance de pocas.

«Uno podría ser casualidad, pero dos», afirma Ignacio López Chacarra, aunque el padre de las criaturas se quita mérito. «El sacrificio de los dos y su trabajo todos los días del año», define como la clave del éxito. La mirada de Eugenio desprende fuego. Sus ganas de comerse el mundo en cada campo contagian. Carolina parece más serena y pausada. «Somos muy parecidos en muchas cosas, pero muy diferentes en otras», afirman, aunque los dos coinciden en que golfísticamente tienen más semejanzas. «Los dos somos buenos en el juego largo y nuestros resultados dependen un poco más del putt; quizás siempre hemos entrenado más el juego largo», afirma Eugenio, que a finales de 2025 estuvo a punto de ganar en Sudáfrica: «Quedé tercero, finalizando en la estadística de putt alrededor del puesto 80».

Los hermanos, cuando eran pequeños.

Los hermanos, cuando eran pequeños.H. C.

Maribel Coto, la madre, es otro de los ejes de la familia. De hecho, no se separó de su hija en la escuela de clasificación en Estados Unidos ni en Marruecos, donde logró la tarjeta del Circuito Europeo. En América, arropada por su madre, la primera llamada que hizo Carolina fue a su hermano. «Si haces algo, hazlo lo mejor que puedas», es el consejo que siempre le ha dado a su hermana, aunque reconoce que tampoco faltan las discusiones. «No le digo las cosas que quiere oír, le digo las cosas que creo que son buenas para ella». Carolina interrumpe a su hermano: «Un hermano es para lo bueno y para lo malo; ya ha vivido todo lo que yo estoy viviendo, me ha ayudado mucho». Sus padres reconocen que no tenían que empujar a sus hijos para entrenar. Más bien era al revés, y sólo había una condición: había golf si las notas en el colegio acompañaban. «Mínimo notable», apostilla Ignacio.

Fruto del hambre por ganar, Eugenio ha entrenado todos los días en esta pretemporada: «Me daba igual, Nochebuena, Nochevieja, el día 1...». Su temporada empezará en solo unos días en Dubai y llega mejor que nunca: «Ha sido la mejor pretemporada de mi vida y me he rodeado del mejor equipo posible», dice. Pello Iguarán es su nuevo y experimentado caddie, el único español con un major en su palmarés, el Open que ganó junto a Francesco Molinari. Por su parte, Carolina se muestra más tranquila: «Tengo muchas ganas, pero por mi estatus de novata no puedo entrar en los primeros torneos. Probablemente tenga que esperar a China en marzo para debutar en el LPGA. Siempre tienes la ilusión de ganar en tu primer año, sería un sueño, pero tengo que seguir mejorando y aprendiendo», se muestra serena.

Eugenio lo tiene clarísimo: «Mi objetivo principal es jugar y ganar en el PGA Tour». Tras su paso por el LIV Golf ya ha cumplido la sanción correspondiente y no descarta poder competir este año en América a través de alguna invitación o una clasificación previa. Eugenio ronda ahora mismo el puesto 120 del mundo y no está lejos del Top-100, que le daría acceso a uno de los majors, el PGA Championship, donde ya compitió el año pasado.

Las últimas noticias de la renuncia de Brooks Koepka, la primera gran deserción del LIV Golf, no le pillan por sorpresa. «La verdad es que no me ha sorprendido, yo viví algo parecido. Tomé esa decisión y el tiempo me ha dado la razón: estoy más motivado, mucho mejor de juego, físicamente, y supongo que a su nivel Koepka habrá pasado por un proceso parecido al mío», apunta.

Durante el mes de julio, Eugenio viralizaba sus redes con una publicación de una jornada de golf y comida con el mismísimo presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Su amistad con el presidente y su familia viene de su etapa en el LIV Golf. «Tengo la suerte de ser muy amigo de la familia Trump; todo empezó en el LIV Golf cuando jugué con Erik, su hijo. Hicimos un buen partido, nos caímos bien y seguimos en contacto, y luego tuve la suerte de que me hicieron embajador de Trump, llevo su logo en la bolsa. Le veo como una persona a la que puedo pedir ayuda y consejo, hablo con él bastante, y con Erik, y son personas que siempre me han ayudado. Dejando atrás la política, que en eso no me meto, son personas magníficas y estoy encantado de poder tenerles ahí apoyando. Ahora que hace mucho frío en Oklahoma, voy a sus campos en Florida». Juego partidos con todos, tengo relación con toda la familia, siempre me han tratado como uno más".

Desde el primer día que jugaron, a Eugenio le sorprendió el nivel competitivo del presidente: "Es muy bueno para tener casi 80 años, le gusta ganar y siempre es muy divertido jugar con él, siempre hay apuestas y risas. Para mí es muy sorprendente, con la edad que tiene, lo largo y bien que le pega. Normalmente jugamos en sus campos, que conoce bien, falla poco y es muy competitivo; es divertido jugar con él".

Una de las cosas que no deja de sorprender a Eugenio en sus encuentros con Trump es la seguridad que rodea al hombre más poderoso del mundo. "Yo he jugado con él cuando no era presidente y cuando lo ha sido. Antes tenía seguridad, pero ahora es una locura: igual hay 300 personas entre seguridad y servicio secreto, hay agentes escondidos en los árboles, francotiradores, cortan siempre tres hoyos por delante y tres hoyos por detrás, es como estar en un videojuego. Es una de las personas más poderosas del mundo, pero cuando estoy con él se te olvida y le veo como un amigo. No eres consciente de estar jugando con una persona que cambia el mundo de un día para otro".

La sombra de la primera galaxia acecha al Madrid: "Los jugadores saben que tienen mucho poder"

La sombra de la primera galaxia acecha al Madrid: “Los jugadores saben que tienen mucho poder”

"Hemos hecho una plantilla de grandes jugadores de la que soy el único responsable. Les he maleducado y se han confundido. He actuado como un padre por darle lo mejor a los niños y eso hace que se confundan. Soy el único culpable". En poco más de un mes se cumplen 20 años de la dimisión de Florentino Pérez, un momento clave en la historia moderna del Real Madrid. Después de caer contra el Arsenal en la ida de los octavos de Champions y ante el Mallorca en Son Moix, el presidente del conjunto blanco decidió poner fin a la primera era Galáctica del Bernabéu. Lo hizo con una Copa de Europa, la de 2002, como techo de una galaxia convertida en el club con mayores ingresos del mundo. Pérez terminó echándose a un lado "para que los jugadores vean que lo único importante es el Madrid". Esas reflexiones del presidente sobre el vestuario tienen su eco ahora, en la realidad actual del club tras los últimos meses y el desastre de Albacete.

Dos décadas después, la nueva galaxia del Madrid (basta cambiar a Beckham, Zidane, Ronaldo o Robinho por Vinicius, Bellingham o Mbappé) afronta algunos de los problemas que tuvo la primera. Pérez regresó en 2009 con los errores aprendidos e inició una segunda etapa extraordinaria e irrepetible, con seis Champions y decenas de títulos que le han puesto por encima de Bernabéu en la historia de la institución, situado de nuevo el club como la organización futbolística con mayores beneficios, remodelado el estadio y ganando Balones de Oro más allá de Cristiano Ronaldo. Pero el paso de esa segunda galaxia (Cristiano era su rostro visible) a la tercera acumula 18 meses con más defectos que virtudes. Sin Modric, Kroos, Benzema, Marcelo o Casemiro, jugadores que fueron parte de la etapa dorada y sirvieron de puente entre galaxias (y que, por cierto, no responden al estereotipo de galácticos fuera del campo), el vestuario parece descompuesto.

La eliminación ante el Albacete, 17º clasificado en Segunda División, en los octavos de la Copa del Rey es un ejemplo más de esa situación. Una derrota que ha puesto en el punto de mira, más que nunca, a los futbolistas. No a Xabi Alonso, tampoco al recién llegado Álvaro Arbeloa, que intentó asumir la culpa del fracaso en la Mancha a pesar de llevar 24 horas en el cargo y quiso proteger a la plantilla, quizá no con las frases adecuadas. "Hay que agradecer a Vini que haya querido estar aquí", dijo exhibiendo, por un lado, pleitesía ante lo que debería ser normal y, por otro, abriendo la opción de pensar en cuál fue la postura de otros jugadores ante el partido de Albacete. No viajaron, sin aparente problema físico (el jueves entrenaron con normalidad) Bellingham, Mbappé, Tchouaméni y Carreras. Unos futbolistas que, más allá de la táctica de quien les dirige, llevan mucho tiempo lejos de su mayor nivel técnico, físico y mental.

El enfado de Vinicius, "un antes y un después"

Según fuentes cercanas a la plantilla del Madrid, el enfado de Vinicius en el clásico fue "un antes y un después" en Valdebebas. La protección de la dirección del club al brasileño, que no mencionó a Alonso en su comunicado de disculpas, provocó una catarata de actitudes en el día a día que agrietaron la relación con el entrenador y dieron mucho mando en plaza a los futbolistas. "Ahí supieron que tenían mucho poder", admiten en el entorno de uno de los pesos pesados de la plantilla. "En los años anteriores no había esa sensación", insisten, a pesar de que en el mes de diciembre, en plena crisis de resultados después de las derrotas contra el Celta y el City, el club les advirtió que serían los próximos señalados si no mejoraban su actitud.

El presidente, durante la última asamblea de socios.

El presidente, durante la última asamblea de socios.GETTY

Para la zona noble del Madrid, los jugadores siempre han sido más importantes que los entrenadores. Es un hecho y la forma en la que se han construido los éxitos dentro y fuera del campo de la era reciente del club. Un éxito rotundo a nivel futbolístico y económico. Las estrellas marcan goles, venden camisetas, consiguen patrocinios y llenan el estadio. Son activos económicos que generan trofeos y riqueza. Mientras, los técnicos son temporales. Van y vienen, con más o menos tiempo en el cargo, pero son prescindibles. Aún así, el Madrid de los últimos años solo ha ganado en Europa con dos: Ancelotti y Zidane.

Entrenadores que han tenido una buena relación con las estrellas, que dejaban hacer pero que también eran duros cuando había que serlo... Y lo eran porque el club también lo era. Los casos de Cristiano o Ramos, a los que Florentino abrió la puerta cuando tantearon con su futuro en el Madrid, muestran la dureza del presidente en determinados momentos.

"Hemos tocado fondo"

Ahora, la salida de Alonso parece algo diferente. El vasco llegó como una apuesta a medio-largo plazo para liderar la transición entre galaxias después de triunfar en Alemania con el Leverkusen. Era una leyenda del club, un caso distinto al de Benítez o Lopetegui, pero ha durado seis meses. Parte del vestuario se rebeló frente a las altas esferas del Bernabéu por sus métodos y Florentino decidió elegir a Arbeloa, que ha admitido a Pintus a su lado y en Albacete rechazó criticar a sus nuevos jugadores: "No puedo reprocharnada. Han querido ganar".

El Madrid ha pasado del vestuario "más sano al que he entrenado", como admitía Ancelotti en 2024, a uno que parece corrompido por el prematuro éxito. "Hemos tocado fondo estrepitosamente. Tenemos que hacer autocrítica a nivel individual y colectivo", reconoció Carvajal en Albacete. El capitán es el único superviviente de la segunda galaxia dentro de una plantilla joven que ha ganado una o dos Champions al abrigo de futbolistas que son leyenda de la institución. "Estamos a tiempo de reaccionar, quedan dos títulos", admiten en el club. La sombra de la primera galaxia es alargada.

España logra una trabajada victoria ante Serbia en el arranque del Europeo

España logra una trabajada victoria ante Serbia en el arranque del Europeo

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España arrancó con buen pie el Europeo 2026. En un partido en el que la brillantez del primer tiempo contrastó con una segunda parte en la que tocó apretar los dientes para evitar la reacción de Serbia, los Hispanos se impusieron por un ajustado 29-27 que deja buenas sensaciones, aunque también algunos deberes pendientes.

La eficacia ofensiva de Ian Tarrafeta, las oportunas apariciones de Álex Dujshebaev tras el descanso y cuatro intervenciones decisivas bajo los palos de Sergey Hernández en los momentos más delicados resultaron determinantes para superar a un combinado serbio que supo sobrevivir inicialmente desde los siete metros y que, por momentos, amenazó con amargar la noche a una selección española que había mostrado una notable contundencia en la primera mitad.

La gran efectividad en ataque de los Hispanos durante ese primer acto hizo presagiar un partido cómodo. España llegó a alcanzar una renta máxima de cinco goles ante una Serbia que encontró oxígeno en la reiterada frecuencia con la que se le permitió acudir a la línea de siete metros. Así, los balcánicos lograron mantenerse a flote y recortar distancias hasta situarse a solo dos tantos, después de que los de Jordi Ribera amenazaran pronto con romper el partido.

Nacho Biosca apareció desde el banquillo para detener el primer lanzamiento, aunque vio cómo el segundo se marchaba fuera. Quien sí tuvo una entrada en pista especialmente destacada fue otro debutante en un gran torneo, Marcos Fis, que con apenas 18 años exhibió desparpajo y acierto para sumar tres goles y cerrar un primer tiempo que concluyó con España mandando por 19-15.

El papel de los árbitros

El inicio de la segunda mitad reforzó el optimismo español, con Casado ampliando de nuevo la ventaja y un Biosca que comenzó erigiéndose en un muro desde los siete metros. Serbia, sin embargo, supo capear el temporal y volvió una y otra vez a colocarse a dos goles, pese al crecimiento ofensivo de Ian Tarrafeta y a los tantos de jerarquía de Álex Dujshebaev, llamados a frenar la combatividad balcánica.

A ello se sumó el desconcierto provocado por el criterio desigual de la pareja arbitral islandesa, que pareció medir con distinto rasero las acciones en uno y otro lado de la pista. Con todo, España volvió a exhibir carácter defensivo cuando los serbios apostaron por el ataque con siete jugadores, vaciando su portería en busca de la remontada.

El empuje balcánico terminó encontrando recompensa al estrechar el marcador hasta el 29-27 a poco menos de dos minutos para el final. Ahí, una vez más, los Hispanos supieron sufrir, cerrarse en defensa y encontrar una última intervención decisiva de Sergey Hernández, hasta entonces irregular, para sofocar cualquier conato de rebelión serbia y asegurar un triunfo tan valioso como trabajado.

Este sábado, a las 18.00 horas y frente a Austria, España buscará reencontrarse con la versión del primer tiempo y cobrarse la revancha por la eliminación en la fase inicial de hace dos años.

Nani Roma recupera tiempo en el Dakar, pero Al-Attiyah conserva el liderato

Nani Roma recupera tiempo en el Dakar, pero Al-Attiyah conserva el liderato

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Nani Roma recuperó parte del tiempo perdido el miércoles que le costó el liderato en coches del Rally Dakar, pero aún está a más de ocho minutos del catarí Nasser Al-Attiyah, que conservó la cabeza de la prueba al término de la jornada disputada este jueves.

En otra etapa muy complicada por la navegación a través del desierto saudita, entre Bisha y Al Henakiyah, con 346 km cronometrados, Roma acabó undécimo con su Ford, a 8'37" del vencedor del día, su compañero sueco de equipo Mattias Ekstrom, que firmó su tercera victoria parcial.

Al-Attiyah, con Dacia, fue 17º, a 12'47" del ganador, es decir, cuatro minutos y 10 segundos más lento que Roma, que ahora tiene 8'40" de desventaja con respecto al cinco veces ganador del Rally.

El tercero en la general, el francés Sébastien Loeb, parece estar ya fuera de la pelea por el título, al quedar a 18'37" de su compañero en Dacia.

Carlos Sainz, que el miércoles perdió cualquier chance de luchar por la victoria final, fue tercero en la etapa de este jueves y aún podría pelear por el podio, al estar a poco más de 10 minutos de Loeb en la general.

El Rally Dakar se decidirá el viernes en la 12ª etapa, de 409 km de recorrido entre Al Henakiyah y Yanbu (con 311 km cronometrados), ya que la etapa final del sábado, de sólo 105 km cronometrados alrededor de Yanbu, no debería tener incidencia en la clasificación final.

Alcaraz debutará ante Walton y evita a Djokovic; Sinner arrancará contra Hugo Gaston

Alcaraz debutará ante Walton y evita a Djokovic; Sinner arrancará contra Hugo Gaston

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Carlos Alcaraz iniciará ante el australiano Adam Walton el Abierto de Australia, primer torneo del Grand Slam de tenis de 2026, donde el defensor del título, el italiano Jannik Sinner, debutará con el francés Hugo Gaston, tras el sorteo celebrado este jueves en Melbourne para establecer la configuración del torneo.

Alcaraz evitó al serbio Novak Djokovic que quedó ubicado en la otra parte del cuadro, en el de Sinner, con el que se encontraría en una hipotética semifinal. El ganador de diez Grand Slam se enfrentará en el primer tramo al español Pedro Martínez. En el camino del murciano, antes de la final, tendría enfrente al alemán Alexander Zverev, tercero del mundo y finalista una vez en Melbourne.

Carlos Alcaraz irrumpe en el intento de lograr el único evento grande que falta en su historial en el choque contra Walton, 79 en el ránking ATP, con el que ya se había enfrentado en junio de 2025 en los Queen's Club Champianships de Londres, donde Alcaraz ganó al australiano por 6-4, 7-6(4).

Por el lado de Alcaraz, una vez superada la primera ronda, apuntan jugadores como el alemán Yannick Hanfmann, el galo Corentin Moutet o Sebastian Korda, el estadounidense Tommy Paul o Alejandro Davidovic en octavos, y Alex de Miñaur, el kazajo Alexander Bublic, o el estadounidense Frances Tiafoe en cuartos. En semifinales, Zverev, Daniil Medvedev o Andrey Rublev.

Sinner coincide con jugadores como Lorenzo Musetti, el estadounidense Ben Shelton, o su compatriota Taylor Fritz.

En cuanto al resto de españoles, Pablo Carreño se enfrenta al checo Jakub Mensik, mientras que Roberto Bautista ha sido emparejado con el chino Juncheng Shang.

Jaume Munar será el rival del checo Dalibor Svrcina y Alejandro Davidovich iniciará su recorrido con el austríaco Filip Misolic. Carlos Taberner se medirá con el italiano Lorenzo Sonego.

España busca la mejor forma de resetearse en el viejo continente

España busca la mejor forma de resetearse en el viejo continente

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La selección española de balonmano está buscando la mejor forma de resetearse. La medalla de bronce conquistada en los Juegos Olímpicos de París fue un oasis perfecto en medio de dos citas internacionales que no se saldaron con toda la brillantez que habrían deseado los Hispanos.

El Europeo de 2024 fue un tremenda decepción, a raíz de una eliminación muy temprana tras una primera fase en la que el equipo cayó frente a Croacia por 29-39 y no pudo pasar del empate (33-33) frente a una selección de Austria que será también una de sus piedras en el camino de esta cita continental de 2026.

El año pasado, en el Mundial, el golpe fue también muy duro. Pese a pasar como segunda de grupo tras derrotar a Chile por 31-22, atropellar a Japón por 39-20 y empatar in extremis con una potencia como Suecia (29-29), firmó una errática segunda fase con derrotas frente a Noruega (25-24), Portugal (29-35) y Brasil (25-26) que la apearon finalmente de la lucha por las medallas.

El seleccionador, Jordi Ribera, es muy consciente de que tiene que ir implementando relevos. En la pista, se estrenarán en un Europeo el joven Marcos Fis, que ha convencido plenamente al seleccionador pese a que llegó a la mayoría de edad en abril del año pasado, Natan Suárez y Antonio Serradilla.

La presencia del sevillano resulta especialmente emotiva teniendo en cuenta su historia. Pese a perder el ojo derecho por un tumor y haber estado ausente de las convocatorias de los Hispanos desde 2021, un 2025 de ensueño le ha permitido regresar por la puerta grande.

Tres estrenos a los que se les sumará bajo los palos una cara relativamente nueva: la de Nacho Biosca. El barcelonés, formado en la prolífica cantera barcelonista y actual guardameta del Nantes, tuvo que hacer las maletas hace ya tiempo para labrarse un futuro lejos de España que ha acabado por llevarlo de vuelta a la selección casi ocho años después de su debut y unos siete desde su última internacionalidad.

Junto con Sergey Hernández, quien, curiosamente, abandonará el Magdeburgo el verano que viene precisamente para defender la portería barcelonista, Biosca tendrá la ardua misión de tomar con éxito el relevo de la pareja que ha sido más habitual bajo los palos a lo largo de la última década: Gonzalo Pérez de Vargas y Rodrigo Corrales.

El primero pudo regresar a las pistas en noviembre del año pasado en las filas del Kiel, tras superar una grave lesión de rodilla, pero se ha quedado fuera de la lista de Ribera, mientras que el segundo, por su parte, se ha visto finalmente apeado por un Biosca que fue precisamente el encargado de relevarlo en octubre para un par de amistosos ante Suecia a causa de unos problemas en la espalda. Los dos encargados de defender la portería de los Hispanos en este europeo cuentan con 30 años pero todo invita a pensar que será un Sergey que ha tenido más presencia en el equipo a lo largo de los últimos tiempos, aunque puede considerarse que era inicialmente como tercero en discordia, quien posiblemente deberá asumir más galones.

El camino de España en esta primera fase del Europeo no será precisamente amable. Además de medirse a Austrial, tal y como ya lo hemos comentado, conjunto que cuenta desde el pasado verano como seleccionador con un gran nombre del balonmano español como el de Iker Romero, los Hispanos tendrán que verse también las caras con una siempre complicada Serbia, una rival a la que se mide este jueves en el estreno, a la que el combinado español ha sido capaz de batir en cuatro de sus seis últimas citas, habitualmente con marcadores bastante ajustados y que tiene como máximo responsable desde el año 2023 a otro compatriota, Raúl González, quien se estrenó como entrenador como segundo de Talant Dujshebaev en el Ciudad Real en 2005 y dirigió al PSG entre 2018 y 2025.

Alemania, gran rival

Pero, sobre todo, la gran piedra de toque será una Alemania que les impidió a los Hispanos pelear por el oro en los juegos de París tras derrotarlos por un ajustadísimo 24-25 en un choque en el que brilló por encima de tod el guardameta germano Andreas Wolff.

Superar este primer camino lleno de escollos, no obstante, no significará forzosamente tener un periplo más amable en una hipotética segunda fase. En ella, España podría medirse a rivales tan potentes como Dinamarca, Francia, Noruega o una selección de Portugal capaz de remontar una ventaja de los Hispanos de seis goles para imponerse finalmente por 31-34 el pasado domingo en la final del torneo internacional celebrado en los últimos días en Pamplona.

Un heroico Bono mete a Marruecos en una final en la que se enfrentará a la Senegal de Mané

Un heroico Bono mete a Marruecos en una final en la que se enfrentará a la Senegal de Mané

Fue una mano de Bono y un zurriagazo de Mané lo que metieron a Marruecos y Senegal en la final de esta Copa África. En dos duelos muy igualados y poco vistosos, marroquíes y senegaleses se verán las caras el próximo domingo a las 20.00 horas en el Príncipe Moulay Abdellah de Rabat.

El portero marroquí volvió a ser diferencial en los penaltis a los que se llegó tras un encuentro trabado y con muchas más opciones para los locales. Pero no hubo manera de romper la telaraña nigeriana en el tiempo de juego. Ni siquiera Brahim, que terminó sustituido, lo consiguió.

El menudo delantero del Real Madrid es el hombre de esta Copa Africa. El líder de la anfitriona, el máximo goleador del torneo y el responsable y pivote de casi todo el juego de ataque de la selección norteafricana. Ha encontrado su sitio en el fútbol de selecciones, sin continuidad en cambio en su club.

El malagueño fue un puñal ante Nigeria y, ayudado por Abde, fueron un absoluto quebradero de cabeza para los pupilos de Eric Chelle. Sólo Nwabali pudo contener las embestidas de los marroquíes y los remates de El Kaabi. Especialmente bonito fue uno que realizó de media chilena.

Lookman fue el mayor peligro de las 'Súper Águilas', pero apenas dieron trabajo a Bono. Se echó de menos a Osimhen, un futbolista de rendimiento muy irregular, pero siempre peligroso cerca del área. No obstante, los nigerianos consiguieron llevar el encuentro primero a la prórroga y luego a la tanda de penaltis, donde sucumbieron pese a adelantarse en la misma.

Duelo de amigos

Mané celebra el tanto de la victoria de Senegal.

Mané celebra el tanto de la victoria de Senegal.SEBASTIEN BOZONAFP

El Senegal - Egipto fue una cuestión entre amigos. Mané decidió despedir a Salah de la Copa de África con un cañonazo en el minuto 77 de encuentro. El delantero de Al Nassr mete así al conjuto africano en su segunda final en de las tres últimas ediciones del trofeo africano. Es el jugador que más goles (19) ha generado desde su debut en este campeonato.

Parecía una cuestión personal entre los dos, que siempre cae del mismo lado. alah no ha tenido mejor socio que Mané a lo largo de su carrera. El senegalés convirtió el penalti definitivo que decidió la Copa África 2021 y también el que dejó a Egipto sin Mundial de Qatar. Parece mentira que esa sociedad fuese tan productiva dutante sus años juntos en Liverpool.

Pero, más allá de batallas individuales, la victoria fue muy merecida para los centroafricanos, que llevaron la iniciativa durante todo el duelo y acorralaron a los egipcios, que sólo buscaban el contrataque a través de las carreras de Salah y Marmoush.

Más bronco que brillante, la agresividad senegalesa fue superior durante 80 minutos aunque sin llegar a traducirse en verdaderas ocasiones de peligro. La defensa egipcia apenas permitía disparos de media distancia como el responsable del primer y único tanto del encuentro.

Arbeloa no reprocha "nada" al vestuario, asume la culpa y Carvajal saca el látigo tras el desastre de Albacete: "Hemos tocado fondo"

Arbeloa no reprocha “nada” al vestuario, asume la culpa y Carvajal saca el látigo tras el desastre de Albacete: “Hemos tocado fondo”

Toledo, Real Unión de Irún, Alcorcón, Alcoyano... Y Albacete. El Real Madrid, que desde el lunes es el Real Madrid de Álvaro Arbeloa y no de Xabi Alonso, fracasó en la Mancha ante el 17º clasificado de Segunda División. Ese fue el debut del nuevo técnico y la continuación de una serie de lamentables actuaciones del vestuario madridista, aunque el entrenador les quitó responsabilidad: "Si alguien es el culpable de esta derrota soy yo. Solo puedo agradecer a los jugadores la bienvenida que me han dado, recuperarles anímicamente y ganar el sábado", declaró, en otro elogio directo a un vestuario al que ha llegado entregado.

Los dos grados de Albacete recibieron a Arbeloa en su estreno como entrenador del Madrid, aterrizando el equipo en avión desde Barajas tras un vuelo de 35 minutos, amenazado por la extensa niebla, por las 16.000 almas del mítico Carlos Belmonte y por el gol de Javi Villar que metió el miedo en el cuerpo de todo el conjunto blanco. La dirección del club había esperado al final de la Supercopa para despedir a Xabi Alonso y le había ofrecido al técnico del filial un calendario ameno para coger el Madrid, pero el Albacete se revolvió.

Y eso que Arbeloa quiso mandar un aviso desde la alineación. Le dio a Jorge Cestero la manija del Madrid. "Es el mejor centrocampista defensivo de España", dijo de él hace unas semanas. El joven de 19 años, el más utilizado en el Castilla, disfrutó de su primera titularidad y fue el mejor del Madrid. No fue difícil, cumplió en el pase corto y en la buena orientación cuando al resto le faltó inspiración y energía.

Mientras, Arbeloa observaba desde la banda. Traje negro, impoluto, zapatillas blancas, relucientes, las manos en los bolsillos durante todo el duelo y ni una indicación a sus futbolistas. El nuevo entrenador les dejó hacer, les miró de pie desde el área técnica y sólo se sentó, casualidad, durante un minuto antes del gol de Villar, el 1-0.

Se fue a hablar con su ayudante y al levantarse se produjo el tanto. A unos metros, Antonio Pintus, de nuevo jefe de la preparación física y gran fichaje del club en este mercado de invierno, perdía la mirada en el horizonte. El italiano había saltado con los once jugadores al calentamiento, con un trote casi militar, y dirigió los ejercicios, algo que no había hecho en toda la temporada con Alonso.

Arbeloa llenó el equipo de suplentes, pero mantuvo a Vinicius y Fede Valverde para liderar el juego junto a Asencio, Huijsen, Güler y Gonzalo, titulares habituales en los últimos partidos. Podría parecer suficiente para vencer con comodidad al 17º clasificado de Segunda División, pero no hay cambio de técnico que active tan rápido a una plantilla. "El que quiera calificar esto como fracaso lo entiendo. El fracaso está del camino al éxito y esto a mí esto me hará mejorar. He sufrido eliminaciones coperas peores que esta", deslizó el técnico.

30 horas después de su presentación, el Madrid de Arbeloa se pareció mucho al Madrid de Alonso o al último Madrid de Ancelotti. Permitió las llegadas de su rival y dependió de jugadas aisladaa para todo. En el tramo final, Arbeloa seguía igual, de pie, manos en los bolsillo, impasible, mientras todo se calentaba a su alrededor. No hubo gritos, gestos al aire ni indicaciones. Nada. Y sí el mismo fútbol espeso de los últimos meses y el mismo drama.

Drama final

Un drama que se hizo grande con el 3-2 definitivo en el 94. Y ahí, en el banquillo, ante el ridículo madridista en los octavos de Copa, las manos al bolsillo de Arbeloa. No está Alonso, pero sí el mismo Madrid. "El que quiera calificar esto como fracaso lo entiendo. El fracaso está del camino al éxito y esto a mí esto me hará mejorar. He sufrido eliminaciones coperas peores que esta", deslizó el técnico, que insistió en elogiar a los futbolistas: "Lo que he visto son jugadores que han querido ganar, no les puedo reprochar nada. Las derrotas no marcan, marcan los títulos", aseguró, finalizando, otra vez, liberando al grupo de la culpa: "Lo que pasa en el campo es responsabilidad del entrenador. Si el equipo juega mal es porque yo no he sabido hacerlo mejor". A unos metros, Carvajal no dudaba: "Hemos tocado fondo estrepitosamente. Los culpables somos los jugadores".

El manicomio del Madrid

El manicomio del Madrid

Otro "Waterloo" en apenas tres días. Un Albacete disciplinado, con toda su ambición y con inteligencia mortificó el debut de Arbeloa. Pero, ¿qué se creen en la Casa Blanca, que con sustituir a Xabi Alonso ya estaba todo arreglado? Es un manicomio.

El grave error es no haberse cargado a Alonso hasta que no tuvieran un entrenador con personalidad, aunque estuviera lejos como Pochettino o Klopp, costase lo que costase. Pero creerse que Arbeloa era la solución es pueril, una falacia y un enorme error.

Me dicen que Arbeloa le hace magníficamente la pelota a Florentino, pero también me chivan que ha tratado de hacerle la cama constantemente a su amigo Xabi. ¿Con quién ha empatado Arbeloa?.

No tiene ninguna experiencia, sólo soberbia y deja jugadores vitales en Madrid o y los reemplaza por algunos del mediocre Castilla. Es un grave error de entrenador de un padrino equivocado.

Además, el Madrid, sin Mbappé y con jugadores del Castilla, no pasa por ser un equipo del montón. Me acuerdo de Talavera. De no haber "operado" Mbappé ya hubiera caído el Madrid en la anterior eliminatoria.

Me van a decir que no le doy ni los cien días Arbeloa. Es no se sostiene, se sabía que no tenía experiencia, ni calidad, ni talento. A mí, por lo menos, nunca me lo ha demostrado y el truco del "espartano" no cuela. El problema es lo que viene a continuación. Salvo milagro, pronostico que Arbeloa no durará ni un par de meses. Es como si un enorme Airbus fuera manejado por un azafato. No entiendo nada. Error tras error.

El Albacete fue un jabato. Planteó el partido Alberto González como un auténtico entrenador. Arbeloa no lo es todavía. Le espero al Madrid, le atacó cuando pudo con inteligencia y lo mató en el último minuto, con un ridículo Carvajal. Desgraciadamente, con la lesión que ha tenido, es imposible que vuelva a ser el mismo. El fútbol es muy cruel.

No quiero hablar mucho del sospechoso Vini, en uno de los partidos más vergonzantes ante un equipo de Segunda División. Y ese Lamine argentino Mantantuoso es un petardo que ni siquiera es capaz de hacer un sólo regate.

¿Qué queda ahora al Madrid? Rezar y creer más que nunca en Mbappé, el autentico mesías del fútbol. Escribí hace meses que la crisis del Madrid es más dañina de lo que creen en la Casa Blanca. La plantilla está mal diseñada. A Pérez no le gustan los entrenadores. Me parece muy bien. Pero por favor, no decida que con Pintus "gorgorito", Arbeloa y todas la patulea del Castilla, el Madrid pueda aspirar siquiera a ser un equipo notable en el mundo. Es la teoría del caos.