Vinicius rompe los papeles de Guardiola en el paraíso eterno del Madrid

Vinicius rompe los papeles de Guardiola en el paraíso eterno del Madrid

A Guardiola se le cayeron los papeles con un golpe de viento. Cuando los recogió del suelo y levantó la cabeza, ya no había forma de ordenarlos. El partido había pasado. La eliminatoria, también. El Hijo del viento llamaban al atleta Carl Lewis de la misma forma que se lo podrían llamar, hoy, a Vinicius. Es el mismo viento, la misma zanacada, impetuosa y a la vez liviana, líquida pero mortal. Apareció el brasileño en los claros del City para provocar el caos, la obsesión de Guardiola, porque sabe que el fútbol supera las 64 casillas del ajedrez y que el control que persigue es una utopía. El caos es un instante, suficiente para sepultar una eliminatoria, y para el que el bipolar Vinicius está hecho a la medida.

El zigzag de Vini acabó con un lanzamiento al palo y el regreso de la jugada volvió a encontrar al brasileño en el lado opuesto. Lanzó duro, apretado al palo, y Bernardo Silva no tuvo más remedio que sacar el codo. El VAR tardó tiempo pero sin suspense. Era claro. Al penalti se añadió la expulsión del jugador portugués. Una decisión tan inapelable como excesiva, aunque lo diga la regla, porque castiga dos veces de la forma más severa una misma acción. El fútbol no atiende al non bis in idem. Lástima.

Vinicius no falló esta vez en un lugar maldito. Lo había hecho en el Bernabéu, por lo que el gol tuvo algo de desagravio, no sólo de tranquilidad. Guardiola no se rascaba la cabeza. Lo había hecho antes del partido, pero en esa situación no había más que entregarse a un peligroso intercambio de golpes con el objetivo de ganar el partido. Todo es posible en el fútbol y en el caos, pero Pep tiene poco de madridista, quizás sea demasiado racional para creer en lo imposible.

Guardiola, durante el partido.

Guardiola, durante el partido.EFE

El entrenador del City había corregido sus errores en el Bernabéu, donde empachó a su equipo con tanto delantero, demasiada pimienta que le impidió hacer la digestión. En la vuelta incluyó a Reijnders y dio más campo a Bernardo Silva, además de incluir a Cherki, con la intención de que jugara hacia dentro. El City fue más City pero mucho menos City que tiempo atrás. Doku y después Doku era la única amenaza real, con un Haaland incómodo y desubicado. Courtois puso las manos donde siempre las tiene, en la pila del agua bendita, y el Madrid únicamente tuvo que esperar al espacio, al caos. La realidad es que apareció nada más empezar, pero Valverde, solo frente a Donnarumma, no se lo creyó, seguía en el sueño del Bernabéu.

Sin Mbappé, con Mbappé

Al contrario que Guardiola, Arbeloa no tenía que hacer experimentos. Con Mbappé en el banco hasta la segunda mitad, repitió la fórmula con un centro del campo bien poblado, de nuevo con Thiago Pitarch y Brahim, eléctrico en una acción que mereció el gol y constante con sus movimientos. En este Madrid de circunstancias por las bajas ha entrado como un marine. Merece no quedar en el olvido cuando el resto regrese. El resto son Bellingham y Mbappé, que tuvo sus minutos después de la inactividad por lesión, en los que pudo ser objeto de un penalti y se cargó con una amarilla inútil. Una vez recuperado el francés, corresponde a Arbeloa la compatibilidad con lo que ha hecho hasta ahora y con la buena aportación de la cantera que personifica Thiago Pitarch.

En el Etihad volvió a intentar estar en todas partes, pero hacerlo frente a Doku es un martirio. El extremo se fue del canterano para dar un nuevo centro que, esta vez sí, Haaland alojó en la red. Ha sido su única aportación en dos partidos, en los que el gigante noruego parecía un Polifemo domesticado. Cherki o Marmoush han mostrado más peligro, aunque sin gol. Después de Courtois, tocado, Lunin puso lo suyo para no llegaran, en el tramo en el que el Madrid defendió cerca de su portería, demasiado, frente a un City a la desesperada.

Más, muchos más goles, pudo marcar el Madrid y, en concreto, Vinicius, con un especial apetito por hacerlo en el Etihad, a cuyo público le recordó las lágrimas que le dedicaron cuando Rodri ganó el Balón de Oro. Alto, al costado, al cielo de Manchester, a todas partes lanzó el brasileño en llegadas que aprovechaban los espacios dejados por el City, más de una hora en inferioridad. Lo hizo, incluso, en fuera de juego hasta que el tiempo añadido le dio el fruto de la victoria. Guardiola le felicitó en el campo antes de irse a su vestuario, como si se marchara de un paraíso perdido. Hoy no sabe si regresara. Ese paraíso es la Champions, el paraíso eterno del Madrid.

El Madrid jubila a Guardiola

El Madrid jubila a Guardiola

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El Madrid ha ganado una eliminatoria como si el rival fuera un equipo turco. Nunca he visto al Manchester City tan horroroso. Hizo el ridículo en el Bernabéu y volvió a ser un muñeco de pim, pam, pum en el Etihad.

Es inconcebible que el capitán del City, su mejor jugador, Bernardo Silva, despojara a los veinte minutos a su equipo de cualquier posibilidad de eliminar al Madrid. Hizo una "zamorana" en la misma raya de gol. Penalti y tarjeta. A Guardiola se le quedó una cara de perplejidad, de hundimiento, como si hubiera perdido un alma bondadosa.

Esta vez no falló el penalti Vinicius. Lo ejecutó con destreza. Pero, a continuación, durante el primer tiempo desperdició tres oportunidades de gol que claman al cielo. No jugó bien el brasileño hasta el final, cuando el City era un muerto viviente, muerto físicamente, pidiendo la hora.

Vini marcó dos goles. El primero, con un fallo estrepitoso de Donnarumma; el brasileño estaba en fuera de juego, aunque esta vez marcó solo ante el portal inglés. El segundo, Tchouaméni le dio un pase de gol y Vini solo tuvo que empujarla.

Es un enorme triunfo de Arbeloa. Aunque no me gustó absolutamente nada el Madrid en el segundo periodo. Dejaron de presionar, solo quisieron dormir el partido y dejaron al City la posibilidad de la remontada. En ese largo letargo madridista pensé en la temporada pasada.

El buen papel de Lunin

Y se salvó el Madrid porque Lunin estuvo mejor que en otras ocasiones. Courtois tenía una sobrecarga y se había quedado en el vestuario. Muchos madridistas temieron la tragedia. No ocurrió, pese a que Doku había vuelto loco a Trent, a Valverde —que esta vez no fue Di Stéfano— e incluso a Thiago, que le dejó penetrar, y el inglés le regaló a Haaland su gol ansiado.

No hizo más, porque Lunin se las desvió. Encima, Guardiola se lo quitó de encima y en ese momento pensé que el catalán daba por perdida la eliminatoria. El Madrid tuvo más oportunidades, pero las despreciaba como si le diera pena el City.

He visto a un Guardiola hundido, taciturno, con tristeza en sus ojos y, como dijo, era como si fuese el final de su carrera. Es posible, porque tiene perdida la Premier y ya ha caído contra su bestia negra: la camiseta del Real Madrid.

Puede que este partido haya jubilado finalmente a un genio de los entrenadores. Y lo más dramático es que ha perdido la ilusión, algo que en el Madrid se agranda como la conquista de otra Champions. En fin, es difícil, pero este equipo solo piensa en ser siempre el campeón europeo.

La carrera de Vinicius contra la camisa de cuadros de Guardiola: no había tanto que temer

La carrera de Vinicius contra la camisa de cuadros de Guardiola: no había tanto que temer

Vinicius nunca debe dejar de correr. Ni siquiera para tirar un penalti. Paradinhas absurdas como la de la ida, censurables en cualquier ser humano, en él son una marcianada contra natura que sólo conduce al desastre. Esa pausa infernal nos rondó a todos la cabeza en la semana. Volvió con la primera pifia de Valverde. Con el primer pase atrás de Doku. Con las primeras manos de Courtois. Con su propio trallazo al palo y el rebote en el culo de Donnaruma que no quiso ir para dentro. Se hizo carne cuando le enfocó la cámara recitando a saber qué antes de ejecutar. Fue un alivio enorme la carrera directa hacia el balón, sin esa especie de anuncio de Youtube que es la maldita paradinha cuando se cuela en el ritual. Gol y todo parecía ya muerto y enterrado. Pudieron ser unos cuantos después. El propio Vinicius parecía empeñado en no querer marcarlos por si un exceso en la celebración le dejaba sin jugar la siguiente eliminatoria contra el Bayern.

Con diez el Manchester City, y 0-4 abajo, la imagen de Guardiola embutido en una sobrecamisa de cuadros ridiculizaba nuestro propio miedo anterior. Grave error. Don Fútbol se encargó de recordarnos que por ahí seguía Doku y sobre todo seguía Trent, que regaló un duelo, un córner y el gol del empate. El oasis del descanso se rompió de golpe con la imagen macabra de Courtois lesionado y Mbappé calentando. Parecía que el equipo quería rendir homenaje al acojone general de la afición e intoxicar de emoción la eliminatoria. Lo contrario que Guardiola, que quitó a Haaland con mucha prisa. A él y a otros les secó a paradones Lunin, acostumbrado a demostrar en el silencioso Etihad que es un gran portero.

Durante 20 minutos la emoción radicó ya en ver qué tal estaba Kylian, que no pareció cojitranco y echó buenas carreras. El balón de oro Rodri vio desde el banquillo como el balón de plata Vinicius marcaba su gol 34 en la Champions League. Guardiola, que sabe que el Madrid no gana una Champions sin drama mediante, supo estarse quietecito. A ver los alemanes.

La CAF da por perdida la final a Senegal y proclama a Marruecos campeón de la Copa África

La CAF da por perdida la final a Senegal y proclama a Marruecos campeón de la Copa África

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Marruecos recibió de manera sorprendente el título de la Copa Africana de Naciones el martes, otorgado por jueces de apelación que revocaron la victoria de Senegal en una final caótica en enero.

La Confederación Africana de Fútbol informó que su junta de apelaciones determinó que Senegal queda "declarado como que perdió por incomparecencia la Final" y que su triunfo 1-0 en tiempo extra pasa a ser una victoria por defecto 3-0 para la nación anfitriona, Marruecos.

En la final del 18 de enero en Rabat, Senegal abandonó el campo en señal de protesta durante 15 minutos en el tiempo de descuento, y los aficionados intentaron irrumpir en el terreno de juego cuando se le concedió un penal a Marruecos.

Cuando se reanudó el juego, el penal del delantero marroquí Brahim Díaz fue atajado y Senegal anotó el único gol en el tiempo extra.

En una audiencia disciplinaria inicial, la CAF impuso multas por más de 1 millón de dólares y sanciones a jugadores y dirigentes de Senegal y Marruecos, pero dejó intacto el resultado.

El caso podría ser objeto de una nueva apelación ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo.

Musso, el mejor guardaespaldas de Oblak: "Antes, si se lesionaba Jan había nervios, hoy el club está más tranquilo"

Musso, el mejor guardaespaldas de Oblak: “Antes, si se lesionaba Jan había nervios, hoy el club está más tranquilo”

Cuando Juan Musso (San Nicolás de los Arroyos, Argentina, 1994) dudó acerca de si dejar el fútbol en Racing de Avellaneda y se planteó dedicarse a estudiar Economía o una ingeniería con 15 años, un cambio de aires le sirvió para decidirse por seguir con su carrera deportiva. En 2017, la lesión de Orión, portero titular de Racing, le brindó la oportunidad de debutar en su club ante San Lorenzo para luego asentarse como portero titular. Posteriormente, su debut en la selección Argentina vino tras las lesiones de Dibu Martínez y Armani. Esta noche jugará en Londres por unos problemas en el costado de Oblak. Es Musso un futbolista de aprovechar las oportunidades que le brindan los infortunios pero, como siempre dice: "Hay que estar preparado".

El argentino ha mostrado tal nivel como rojiblanco que no son pocas las voces que dicen que está para mucho más que ser el suplente de Oblak. Musso ha dejado su portería a cero en 11 de las 17 ocasiones que ha defendido la camiseta del Atlético, incluido los dos duelos ligueros que ha jugado esta temporada, curiosamente ambos ante el Getafe. "Cuando me toca poder ayudar me voy feliz, sobre todo cuando se gana", dijo tras el encuentro. Para ponerlo en perspectiva histórica lleva una portería a cero más que el mítico Molina, dos más que su compañero Jan Oblak y tres más que Courtois, podio en esta estadística.

"Es un desafío difícil, importante y soñado que toda mi carrera busqué y que toda mi vida soñé", expresó el argentino en su presentación en verano de 2024 para luego recordar a la portería de quién llegaba: "Vengo acá sabiendo que compito con uno de los mejores arqueros del mundo". Seis zamoras, un hito único en la historia de LaLiga, lo atestiguan. Pero bien es cierto que las actuaciones de ambos este año están dando motivos para buscar una alternancia mayor que la de las lesiones o la de torneos menos prestigiosos, pero que atesoran la mayor posibilidad de título esta temporada, como la Copa del Rey.

Precisamente, Simeone no tuvo dudas con el argentino a la hora de ponerlo en las semifinales ante el FC Barcelona, donde sostuvo al equipo, especialmente en el duelo de vuelta. "Es un futbolista y una persona que ha entrado muy bien en el grupo y en el equipo y ojalá mantenga el nivel porque lo necesitamos de esta manera", concedió el técnico sobre la profesionalidad de un guardameta que sólo lleva 17 duelos en las dos temporadas que viste de rojiblanco.

La importancia de un guardameta como Musso la puso precisamente de manifiesto Antonin Kinsky en el partido de ida frente al Tottenham. Los 17 desastrosos minutos que estuvo el portero checo en el campo, prácticamente costaron la eliminatoria a los londinenses, que terminaron encajando cinco tantos en el Metropolitano. Pesaron mucho los dos únicos partidos que el suplente de Vicario había jugado este año previo a su debut de Champions.

Pero la situación del argentino es muy diferente. En el vestuario admiten que ha dotado a la portería de una seguridad que no existía en otras temporadas. "Antes, si se lesionaba Jan para cinco partidos había nervios, hoy el club está más tranquilo", cuentan fuentes rojiblancas. Así lo ha demostrado en los encuentros en los que ha jugado, aunque aún no haya podido debutar en Champions League con el Atlético.

Chico de vestuario

Los compañeros, especialmente los argentinos y Giménez, estarán apoyándole tanto en el terreno de juego como fuera de él ya que son una piña. El guardameta es muy querido en el vestuario por su carácter alegre y extrovertido y por su altavoz, con el que suele someter a los oídos de sus compañeros a una buena dosis de cumbias diarias. Así, se las devolvieron ellos en plena zona mixta de la Copa del Rey, justo después de culminar la eliminación del Barça, altavoz a todo volumen en ristre.

Más allá de este duelo de Champions, en esta fase de la temporada, muchos de los objetivos de los jugadores están en la cita mundialista de este verano. Pese a los pocos minutos del argentino, y el poco bagaje que lleva en la selección, con sólo 113 minutos en dos partidos, Musso confía poder estar en Estados Unidos y, de momento, según ha podido saber EL MUNDO, entra en los planes de Scaloni para ello.

La gran venganza de Vinicius ante el Etihad y el City por el “deja de llorar tanto” del Balón de Oro: “Siempre hay otra oportunidad”

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Vinicius Júnior se la tenía guardada al Etihad Stadium. "Stop Crying your heart out (Deja de llorar tanto)" rezaba la pancarta gigante que ocupó uno de los fondos del estadio del Manchester City en la eliminatoria de año pasado. Con ese lema y una foto de Rodri besando el Balón de Oro, la grada británica le recordaba al brasileño lo sucedido en la entrega del premio, ausente el delantero y la expedición del Madrid en París al no recibir el galardón. Así que este martes, cuando Vinicius anotó el penalti que sentenció el cruce a favor del conjunto blanco, tenía claro el gesto que iba a hacer: mandó callar a la afición llevándose el dedo índice a la boca y después se acercó los puños a los ojos haciendo una mueca de lloro, refiriéndose a la pancarta del curso pasado.

Fue el gol que lo decidió todo y que llegó tras el asedio inicial del City, con hasta tres paradas, a cada cual más increíble, de Thibaut Courtois, el otro protagonista del duelo. El belga realizó cuatro vuelos increíbles en la primera parte antes de irse lesionado en el descanso por una sobrecarga en el abductor derecho. Cherki, Rodri y Haaland se encontraron con él, desesperados, unos minutos antes de la revisión que cambió la noche.

La sala VAR del Etihad estuvo cinco minutos analizando la jugada que provocó el penalti y la expulsión de Bernardo Silva. Primero un posible fuera de juego de Vinicius en el inicio de la acción y después el codo del portugués, abierto para evitar el tanto del brasileño en el rechace. Turpin esperó sobre el césped y después acudió a la pantalla en la banda, mientras recibía cientos de improperios de la grada local. El resultado, calamitoso para el City: penalti y roja.

Vinicius, lejos de esconderse tras la pena máxima fallada en la ida, volvió a asumir la responsabilidad. Al principio Güler cogió el balón, pero después se lo cedió al brasileño, que repitió lado y evitó hacer el salto innecesario con el que erró hace una semana. Fue su venganza por la pancarta, lo que unido a su gol en el descuento le hacen sumar nueve en 15 partidos desde la llegada de Arbeloa. Antes, en 33 bajo las órdenes de Xabi Alonso, había marcado siete. Un dato que explica el giro que ha sufrido Vinicius desde el cambio de entrenador. El delantero lleva ya 34 goles en la Copa de Europa, a solo uno de Puskas. Palabras mayores. "Siempre hay otra oportunidad y aquí está hemos ganado y vamos a cuartos, con la afición y nuestro cuerpo técnico que hace todo por nosotros", dijo sobre el gesto.

En el intermedio, al que se llegó con tensión entre Donnarumma y Rüdiger, Courtois se quedó en los vestuarios. El belga se fue al túnel hablando con Luis Llopis y de inmediato Lunin salió a calentar. En una de sus estiradas, el belga se hizo daño. Le tocó el turno al ucraniano, héroe hace dos años en los penaltis de los cuartos de final.

En el minuto 68, Mbappé volvió a jugar tras cinco partidos ausente, casi un mes, y fue parte del 4-1 del Madrid al City en las eliminatorias disputadas entre ellos en los últimos cinco años. El clásico del fútbol moderno es blanco.

El PSG vuelve a aplastar al Chelsea y espera en cuartos al Liverpool o el Galatasaray

El PSG vuelve a aplastar al Chelsea y espera en cuartos al Liverpool o el Galatasaray

El PSG coge carrerilla en la Champions y no pone el freno de mano. Al Chelsea lo ha eliminado con un aplastante 2-8 en la eliminatoria. Porque, como no contempla nunca especular, les endosó a los ingleses otra derrota y tres goles en Londres. [Narración y estadísticas: 0-3]

La ventaja con la que se plantó en Stanford Bridge era amplia, definitiva para cualquier equipo mortal, pero en dos zarpazos el voraz equipo de Luis Enrique la convirtió en imposible de remontar. Si el Chelsea pensaba en marcar primero para tratar de avivar la eliminatoria, se equivocó. Tanto como su central Sarr, blando, cuando Safonov envió un saque de puerta directo al pie de Kvaratskhelia. Se sacudió el georgiano al joven francés con un movimiento de su cuerpo y batió a Robert Sánchez.

Antes de que los ingleses pudieran reaccionar, llegó el segundo. Vitinha y Zaïre-Emery mordieron en la presión y armaron una transición que acabó en centro de Hakimi al balcón del área donde esperaba Barcola. Cada llegada del PSG había sido un gol. El castigo llegó antes de que pudiera la grada lamentar las ausencias por lesión de dos hombres clave para Liam Rosenior: James y Malo. Iban a tener que activarse más las armas de ataque, no ya para intentar pasar la eliminatoria, lo que requería de un auténtico milagro, pero sí estaba a su alcance que el adiós a la Champions League ante su público fuera con una derrota honrosa.

Un remate forzado de Joao Pedro, a centro de Palmer, ante la dudosa salida de Safonov fue la primera ocasión clara. Antes, Enzo Fernández lo había intentado con un disparo que estrelló a la espalda de su compañero Andrey Santos. A trompicones trataban de acercarse a la portería de Safonov. Pero el PSG no quería ceder ni la victoria parcial y amenazaba tanto como podía. A punto estuvo de aprovechar otro error defensivo, esta vez de Chalobah, con un remate que Barcola cruzó en exceso. Antes del descanso, Palmer obligó al meta ruso a salvar el que hubiera sido primer gol de los ingleses, pero Robert Sánchez también tuvo que atajar otro disparo peligroso de Barcola.

La segunda parte hubiera sobrado. La eliminatoria estaba resuelta, el fútbol perdió efervescencia y el entrenador del Chelsea entregó el partido cuando, en el minuto 58, sacó del campo a todos los jugadores con colmillo: Palmer, Enzo y Joao Pedro. Más comedido fue Luis Enrique, que dejó a Joao Neves en el vestuario para darle minutos a Mayulu y después dio entrada a Doué por Barcola.

Como no bajó el pistón, aún engordó el marcador Mayulu, asistido por Kvaratskhelia. Con un 2-8, que el Chelsea se acercara solo suponía que, con velocidad, podía hacerles más daño. No se distrajeron los franceses pensando en si su rival en cuartos será el Liverpool o el Galatasaray. Podrían haberlo hecho porque todo estaba decidido.

Remontada del Sporting de Lisboa

La remontada de la jornada la protagonizó el Sporting de Lisboa, que en el José Alvalade igualó una eliminatoria en la que el Bodo Glimt llegaba al partido de vuelta con un 0-3 a favor. Los portugueses forzaron la prórroga con tantos de Gonçalo Inácio, Pedro Gonçalves y Suárez, de penalti, para acabar marcando dos goles más, de Araújo y Rafael Nel (5-0), que les mete en cuartos de final, donde se encontrarán con el Arsenal. El equipo de Arteta partía con un 1-1 ante el Leverkusen, pero los tantos de Eze y Declan Rice les dieron una cómoda clasificación.

Simeone: "Sería bueno marcar para ponerlos en una situación aún más incómoda"

Simeone: “Sería bueno marcar para ponerlos en una situación aún más incómoda”

Tras el infarto copero, con la clasificación pendiendo de un hilo pese a la gran ventaja inicial, se presenta el Atlético de Madrid en Londres en los octavos de la Champions League con una renta un tanto inferior, pero contra un club en una situación muy diferente a la del FC Barcelona. "Intentaremos seguir jugando el partido que hicimos el Metropolitano", ha explicado Diego Simeone en la rueda de prensa previa.

Si los culés pelean por ganar la liga, el Tottenham Hotspur lo hace por evitar el descenso, pese a que su engañosa clasificación en la fase de grupos, como cuarto clasificado, le dé un estatus que quizás no le corresponda con su nivel de juego actual. "Necesitamos jugar el partido en el lugar donde está. Llevamos tres goles y obviamente sería bueno marcar otro para que estén más incomodos", ha añadido .

Los rojiblancos repetirán alineación de la ida, pero con una gran novedad. La dolencia costal de Oblak y Juan Musso estará en la portería rojiblanca. No hay dudas ni nerviosismo con el portero argentino. Ha mostrado su nivel en todo tipo de envites. "Con Juan suelo hablar siempre. Es un futbolista y una persona que ha entrado muy bien en el grupo y en el equipo y ojalá mantenga el nivel porque lo necesitamos de esta manera", ha alabado el técnico a su pupilo, aunque ha mantenido que el nivel de los segundos porteros del Atlético siempre ha sido muy alto.

Respecto al desempeño en área contraria, en la que el Atlético de Madrid destaca especialmente este curso, es segundo por detrás del PSG, Simeone quiso ampliar que la "contundencia" es importante en ambas áreas. "La realidad la tenemos en nuestra mente y nosotros somos nuestros artífices de nuestra realidad", ha expresado respecto a la estabilidad que planea sobre el equipo este curso, con un pie y medio en cuartos de la Champions y clasificados para la final de Copa del Rey.

El Atlético de Madrid está aprovechando su fondo de armario. Los suplentes funcionan y es el primer curso en el que no pierde nivel salga quien salga. De hecho, uno de los jugadores que ha comenzado a funcionar en el once del Cholo ha sido Johnny Cardoso, ausente en la primera mitad del curso por diferentes lesiones.

El brasileño, que ha acompañado a su entrenador en rueda de prensa, se siente "contento" por su desempeño actual en el equipo y mantiene la importancia de aprender de los "errores cometidos con el FC Barcelona. "Podemos llevar muchos aprendizajes con ese partido", ha declarado el futbolista, que mañana estará junto a Marcos Llorente en el centro del campo rojiblanco.

El madrileño se ha llevado los halagos de su técnico por su crecimiento desde que llegó al club y tuvo la "paciencia" necesaria para crecer desde el banquillo y convertirse ahora en un hombre clave en la plantilla.

Irán está negociando con la FIFA jugar sus partidos del Mundial en México

Irán está negociando con la FIFA jugar sus partidos del Mundial en México

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La Federación de Fútbol de Irán (Ffiri) lleva a cabo negociaciones para que su selección nacional juegue sus partidos correspondientes al grupo G del Mundial de Fútbol 2026 en México, según informó este lunes la embajada iraní en territorio mexicano.

En su página web (mexico.mfa.gov.ir), la legación diplomática aseguró que "en referencia a la falta de cooperación del gobierno estadounidense en la emisión de visas y la prestación de apoyo logístico a la selección nacional de fútbol de Irán en la preparación para la Copa Mundial de 2026, Abolfazl Psedniddeh (embajador iraní en México) sugirió a la FIFA que los partidos de Irán en dicho evento se trasladen de Estados Unidos a México".

"Reiteramos que Estados Unidos no coopera con nosotros en el tema de las visas. Estamos interesados en asistir al Mundial, pero el gobierno estadounidense no proporciona el apoyo logístico ni administrativo necesario", subrayó Psedniddeh en declaraciones a la agencia estatal IRNA citadas por la web de la embajada.

"La FIFA puede intervenir de manera que la selección nacional iraní pueda participar en la Copa del Mundo, pero en México. El Ministerio de Deportes y Juventud de Irán será quien tome la decisión final al respecto", añadió Psedniddeh, quien afirmó que "queremos mucho al pueblo mexicano y, para nosotros, la mejor opción es que nuestros juegos se celebren en México".

Por su parte, la cuenta en X de la representación del país persa (@IraninMexico) cita una declaración del presidente de la Ffiri, Mehdi Taj, en las que asegura que "ya que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado explícitamente que no puede garantizar la seguridad de la selección nacional iraní, ciertamente no viajaremos a Estados Unidos. Actualmente estamos negociando con la FIFA para que los partidos de Irán en la Copa del Mundo se celebren en México".

Advertencia de Trump a la selección iraní

El jueves pasado, Trump aseguró que la selección de fútbol de Irán es "bienvenida" en el Mundial en Estados Unidos, pero le recomendó no participar por "su propia seguridad". "La selección nacional de fútbol de Irán es bienvenida al Mundial, pero realmente no creo que sea apropiado que estén allí, por su propia seguridad", escribió en la red Truth Social.

El mensaje del líder estadounidense se produjo un día después de que el ministro de Deportes iraní, Ahman Donyamali, asegurara que "no hay condiciones" para que su país participe en el Mundial después de que el líder supremo, Alí Jameneí, fuera asesinado en la ofensiva israelí y estadounidense iniciada el pasado 28 de febrero.

"Después de que el gobierno corrupto mató a nuestro líder, no hay condiciones que nos permitan participar en el Mundial", dijo el ministro, que destacó también: "Nos han impuesto dos guerras en ocho o nueve meses, y miles de nuestros ciudadanos han muerto. Por lo tanto, definitivamente no tenemos posibilidad de tal participación", agregó Donyamali.

Irán está encuadrada en el grupo G del certamen junto a las selecciones de Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.

El combinado dirigido por Amir Ghalenoei tiene previsto debutar contra Nueva Zelanda el 15 de junio en Inglewood, con un segundo partido contra Bélgica el día 21 en la misma ciudad californiana.

El último encuentro de los iraníes en primera fase será contra Egipto el 26 de junio en Seattle.

Un esquiador británico completa borracho los 50 km de la Copa del Mundo de Oslo: "Bebí quizás cinco chupitos de Jägermeister y entre 10 y 12 cervezas"

Un esquiador británico completa borracho los 50 km de la Copa del Mundo de Oslo: “Bebí quizás cinco chupitos de Jägermeister y entre 10 y 12 cervezas”

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El esquiador británico Gabriel Gledhill protagonizó una de las historias más insólitas de la Copa del Mundo de esquí de fondo en Oslo tras completar la exigente prueba de 50 kilómetros completamente borracho. El deportista, de 23 años, terminó en la posición 67 después de haber aceptado bebidas alcohólicas que le ofrecían los aficionados a lo largo del recorrido.

Lejos de ocultarlo, el propio Gledhill reconoció con naturalidad lo ocurrido al finalizar la carrera. Según explicó, durante la prueba consumió entre diez y doce cervezas y alrededor de cinco chupitos de Jägermeister. "Me ofrecieron bastante alcohol durante el recorrido y acabé bastante borracho, pero fue muy divertido", admitió ante los medios, incluso reconociendo que todavía notaba los efectos al cruzar la meta.

En uno de los puntos del circuito, alguien le dio lo que parecía una bebida, pero que resultó ser enjuague bucal. El error le provocó vómitos durante buena parte de la competición. Aun así, continuó hasta completar la carrera, en la que también recibió ofertas de snus, un tipo de tabaco húmedo muy común en los países nórdicos.

Gledhill, que lleva cinco años residiendo en Noruega y entrenando en Lillehammer, ha visto rechazada su solicitud de residencia permanente por no cumplir con los requisitos económicos. Si no logra resolver su situación antes de finales de marzo, podría verse obligado a abandonar el país, lo que pondría en riesgo su continuidad en el esquí de fondo. Él mismo reconoce que su salida supondría, probablemente, el final de su carrera deportiva, ya que todo su entorno de entrenamiento se encuentra allí.

Su comportamiento durante la prueba también generó críticas dentro del circuito. Algunos señalaron que su actitud no era apropiada para una competición de este nivel, especialmente después de ser adelantado por participantes de la prueba femenina. Sin embargo, el británico defendió que no perjudicó a otros competidores ni alteró el desarrollo de la carrera.

Pese a la polémica, la organización de la Copa del Mundo reaccionó con un tono más distendido en redes sociales, donde compartió un vídeo del esquiador con una cerveza y destacó su personalidad y el impacto mediático que ha tenido en este deporte. La escena, entre lo festivo y lo controvertido, deja una de las imágenes más llamativas de la temporada.