El guardameta sufre una lesión en el abductor derecho y el uruguayo sigue el camino de Vinicius, Rodrygo y Camavinga
Fede Valverde, en el partido ante el Braga.EFE
El día después de la victoria del Real Madrid sobre el Sporting de Braga, con la que certificaba su pase a octavos de la Champions, ha traído una noticia buena y otra mala para los blancos. La buena es la renovación de Fede Valverde hasta 2029, y la mala es la lesión del portero titular, Kepa Arrizabalaga, que estará fuera de los terrenos de juego entre dos y tres semanas.
Valverde sigue el camino de Vinicius, Rodrygo y Camavinga. En los últimos días, el club ha hecho oficiales las renovaciones de todos ellos, blindados con una cláusula de rescisión de 1.000 millones. En el caso del uruguayo, la relación se estira hasta 2029. El centrocampista llegó en 2016, con apenas 18 años, y ha ido creciendo poco a poco hasta ser hoy uno de los imprescindibles y sumar ya 9 títulos: 1 Champions League, 2 Mundiales de Clubes, 1 Supercopa de Europa, 2 Ligas, 1 Copa del Rey y 2 Supercopas de España.
En las oficinas ven al chico como un potencial capitán de la primera plantilla. Por su carácter, por los años que ya acumula en la primera plantilla y por tener siempre un comportamiento intachable. ‘El Pajarito’, que ha tenido ofertas, especialmente de la Premier League, y alguna de ellas mareante, siempre ha tenido claro que su prioridad era el Real Madrid.
LESIÓN
Por su parte, Kepa se sometió este jueves a una ecografía que, a falta de confirmación con la resonancia programada para el viernes, apuntó a una pequeña rotura en el aductor de la pierna derecha que, según pudo saber EFE de fuentes del Real Madrid, le podría tener de baja entre dos y tres semanas. El portero se retiró el miércoles del calentamiento previo al partido contra el Sporting de Braga tras sufrir molestias en la zona.
Después de las primeras pruebas médicas realizadas a Kepa se apreció una pequeña rotura en el aductor derecho, aunque desde el club quieren ser cautos y esperar a la resonancia programada para este viernes.Eso sí, ya apuntan a unas dos o tres semanas de ausencia para el guardameta español, lo que le hará perderse el encuentro del sábado contra el Valencia, no poder ser convocado con España por Luis de la Fuente y, dependiendo de su evolución, volver después del parón internacional ya sea contra el Cádiz el 26 de noviembre o Nápoles tres días más tarde.
El hueco de Kepa lo ocupará el ucraniano Andriy Lunin, como ya hizo frente al Braga y con éxito, deteniendo un penalti en el minuto 5
Es difícil saber qué ajedrecista marcará la próxima era, cuando todavía no ha terminado la de Magnus Carlsen, aunque sí su reinado. Parece claro que Ding Liren será un monarca breve y que hay una generación de treintañeros, liderados por Fabiano Caruana, que intentan aprovechar el vacío de poder. Su único obstáculo es la generación posterior, los hijos de internet, dispuestos a saltarse el escalafón y frustrar por completo sus carreras. Solo en la India hay un buen puñado de aspirantes a la gloria, pero en Toronto llama la atención la actuación del más joven de los tres que participan en el torneo de Candidatos, Gukesh Dommaraju, de 17 años, quien este domingo volvió a demostrar que está hecho de la pasta de los campeones.
Brillar un día no es tan difícil en ajedrez. Enlazar una racha ganadora está al alcance de muy pocos. Resurgir después de una derrota tan dramática como la sufrida por Gukesh en la séptima ronda del Candidatos, cuando acariciaba el primer puesto en solitario, está reservado a los elegidos. Igual esta noche (hora española) vuelve a perder en Toronto, pero lo que ya ha demostrado este chico tiene pocos antecedentes. Ni siquiera a Bobby Fischer le fue bien en sus dos primeros torneos de Candidatos, con 16 y 19 años.
El genio americano culpó a los rusos y enunció que jugaban en equipo, algo que ningún país está haciendo en Canadá. Este domingo, de hecho, de las cinco partidas entre compatriotas, solo una terminó en tablas, ninguna de ellas en el Candidatos absoluto. Abrió fuego Gukesh, que rompió a Vidit en dos. Su rey sufrió un destierro cruel y fue a morir lejos de casa, acosado por la caballería negra en territorio enemigo.
En otro duelo trascendental, Hikaru Nakamura pilló a Fabiano Caruana con la guardia baja. Su mala partida es algo excepcional, que ocurre unas pocas veces por quinquenio y que aleja al principal favorito del título. Fabi no está logrando imponer su calidad en Canadá y necesita una racha ganadora de las que todavía es capaz para meterse en la pelea de nuevo. Naka, por su parte, mantiene una progresión impresionante desde su derrota contra Vidit y ya está por delante de Fabiano. Ya puede decir que se está divirtiendo de verdad.
Caruana se cae de los primeros puestos
Ahora mismo los líderes son Nepo y Gukesh, con 5 puntos, seguidos por Nakamura y Pragg, verdaderos animadores del torneo, con 4,5. Caruana está solo en el grupo de 4 y por debajo de él ya es difícil creer en nadie.
Este domingo, Ian Nepomniachtchi desaprovechó una buena oportunidad de mantenerse como líder en solitario e incluso ampliar su ventaja. La decepción podía leerse en su rostro, siempre tan expresivo, después de firmar las tablas contra el jugador más débil en teoría. Se encontró a un Nijar Abasov mucho más estable. Hasta ahora, el azerí parecía un flan cuando jugaba con negras. Contra Nepo, fue un ajedrecista mucho mejor, sin nada que perder, salvo los 3.500 euros que reciben los jugadores por cada medio punto conseguido.
Las otras tablas del día las firmaron Pragg y Firouzja, que no alteran demasiado las opciones de ambos. El indio sigue bien colocado para volver a dar uno de sus zarpazos y al francés se le ha quitado la cara de víctima.
Atasco en el Candidatos femenino
En el Candidatos femenino también hubo un vuelco en la clasificación, después de tres peleas entre representantes del mismo país. Lei Tingjie, actual subcampeona del mundo, derrotó a Tan Zhongyi, líder hasta ese momento, y sahora las dos chinas ocupan la primera plaza, empatadas a puntos con la rusa Aleksandra Goryackina. A medio punto de distancia, totalmente salvable, figura la otra rusa, Kateryna Lagno.
Justo las rusas fueron las únicas que entablaron entre sí, porque Humpy Koneru también venció a Vaishali Rameshbabu, con lo que deja a la hermanísima en la última posición, para tristeza de su adorable madre. Una victoria y tres derrotas son difíciles de remontar contra las tres ajedrecistas que llevan un balance de más dos. Pero en Canadá solo importa el furgón de cabeza y allí la igualdad es máxima. Habrá tiros en las seis partidas que quedan.
En la biografía de Carlos Alcaraz queda un capítulo por explicar. Su idilio con el tenis se ha narrado muchas veces: del niño que jugueteaba con la raqueta todo el día por las pistas de la Real Sociedad Club de Campo de Murcia al adolescente que asombró al mundo. Su ascenso siempre se narra directo, sin paradas, de la infancia al éxito. Pero no fue así. Durante unos meses, Alcaraz quiso dejar el tenis y dedicarse a otro deporte.
Lo recuerda Alfredo Sarriá, entrenador y coordinador de su club, ahora rebautizado como Carlos Alcaraz Academy: "Carlos tenía 13 años, cambió de categoría, se quedó sin grupo de entrenamiento y en muchas clases estaba solo. Estuvo una temporada así. Al mismo tiempo había empezado a jugar al fútbol sala, era el pichichi del equipo y los compañeros de la escuela le iban a animar. Recuerdo que decía: ‘Quiero dejar el tenis y pasarme al fútbol sala. Aquí ganó un punto, miro alrededor y no hay nadie. En el fútbol sala estoy con mis amigos’. Por suerte, su padre le animó a seguir y, bueno, el resto es historia".
Las dudas de adolescencia de Alcaraz hoy no son más que una anécdota, pero demuestran una máxima: necesita estar arropado. Más allá de lo tenístico, que revalide su título de Roland Garros, el Grand Slam en el que debuta este lunes ante Giulio Zeppieri, depende de que sienta el amor de los suyos. En un circuito repleto de jugadores que viven en Montecarlo o Dubai y viajan con sus entrenadores y, como mucho, sus parejas, Alcaraz todavía reside en El Palmar y moviliza a todo su entorno para los torneos.
Un paseo por Roma
Su hermano Álvaro es su sparring; su amigo íntimo Fran Rubio se ha incorporado este curso a su equipo como fisioterapeuta; sus padres no fallan en su palco; y en las gradas, siempre que pueden, animan sus colegas. Estuvieron muchos en Barcelona, donde fueron los más ruidosos, otros pocos en Montecarlo y estarán todos los que puedan en la Philippe Chatrier si todo va bien. En su entorno aseguran que su reivindicación en el documental de Netflix ‘A mi manera’ se entendió mal: no eran ganas de fiesta, eran ganas de seguir en su mundo. El tenis le exige una vida solitaria, pero él se resiste. Más importantes que las noches en Ibiza, eran las mañanas en el piso de sus padres, donde todavía duerme, aunque se ha comprado una casa cerca. "Nunca se sabe qué pasa en el futuro, pero a corto plazo es imposible que se vaya a vivir a otro sitio", comentan. La semana pasada en el Masters 1000 de Roma, de hecho, una de las cosas que más disfrutó Alcaraz fueron sus visitas al Coliseo y la Fontana di Trevi junto a dos amigos.
Roberto RamacciaEFE
"Los tenistas se acostumbran a viajar desde pequeños y algunos generan pronto un desapego, pero Carlos siempre ha necesitado ese vínculo con los suyos. Cuando estaba fuera, llamaba a familiares y amigos cada día. Tuvimos que trabajar su marcha a Villena para entrenar con Ferrero como una renuncia personal, aunque no dudó en hacerlo", analiza Josefina Cutillas, psicóloga deportiva de Alcaraz durante su adolescencia en Murcia, que añade: "Ha humanizado el deporte de élite. Tiene muchas cosas a su alcance, pero sabe que su felicidad no está en otro sitio que con su gente".
El mismo peluquero de siempre
Esta misma semana, Alcaraz ha pasado un par de días en El Palmar, lunes y martes, donde apenas tuvo tiempo de nada. Ni tan siquiera sacó un hueco para cortarse el pelo. En algunos hoteles caros en los que se hospeda e incluso en torneos como Wimbledon, el actual número dos del mundo cuenta con servicio de peluquería, pero él sigue recurriendo a un vecino, Víctor Martínez, al que conoce desde hace años. "No es mi cliente, es mi amigo. Voy a su casa a cortarle y también a sus hermanos Álvaro y Jaime. Iba a ir al Mutua de Madrid, pero como al final no jugó hubo que esperar. Por eso en Roma llevaba el pelo tan largo. Nos veremos cuando vuelva de París", cuenta Martínez que empezó con la estética masculina como hobby cuando trabajaba en El Pozo.
CHRISTOPHE PETIT TESSONEFE
"A veces le da por raparse y antes me pedía más degradados, pero en el tenis se llevan cortes más clásicos. En el fútbol es lo más normal, pero en el tenis queda agresivo", analiza quien ha podido ver en directo a Alcaraz en varias ocasiones, como en una Copa Davis. Cuando recibe visitas así, el tenista suele seguir una tradición: él pone las entradas, claro, pero también invita a la cena.
Carlitos, Carlico o Charly
"Carlos siempre va a jugar muy bien en Barcelona y en Madrid porque allí siempre tiene a muchos amigos en las gradas. En otros torneos es más difícil, en Roland Garros se intenta, pero escuchar a los suyos en casa le da un punto más de motivación. Sabe que piden permisos en el trabajo, que se pegan una paliza en coche, que se pagan el hotel y él responde", proclama Sarriá y concluye con una cuestión esencial que flota alrededor de Alcaraz y su gente: ¿Cómo le llaman?
De toda la vida, en su casa le han llamado Carlitos para diferenciarlo de su padre, pero últimamente los amigos le animan a base de gritos de "¡Vamos, Charly!". Por Carlitos responde -así todavía le reclaman muchos-, pero él mismo se autoproclama Charly cuando se anima en voz alta. "Lo de Charly se lo pusieron en Villena cuando se fue a entrenar con Ferrero y muchos amigos le llaman así ahora. En su casa siempre era Carlitos, o mejor dicho 'Carlico', que eso de Carlitos es muy fino para lo que hablamos nosotros en Murcia", concluye el coordinador de la Carlos Alcaraz Academy sobre el jugador que a partir de este lunes buscará su segundo Roland Garros consecutivo.