Después del dramático empate de España contra Cabo Verde que complicaba el primer puesto del grupo para los de Luis de la Fuente, Uruguay le ha respondido con otras tablas ante Arabia Saudí, así que los cuatro equipos comienzan de nuevo en un ciclo de dos partidos. Sudamericanos y árabes firmaron un reparto de puntos, goles, mitades y sensaciones. Alamri culminó el gran primer tiempo de los saudíes anotando el 0-1 antes del descanso y Araujo completó la buena segunda parte de los celestes, que perdonaron varias ocasiones en el tramo final que les hubieran puesto con un pie y medio en la siguiente ronda.
Fue un partido espeso de Uruguay, donde Bielsa tuvo que intervenir en el descanso para arreglar el desaguisado creado en el inicio. A los sudamericanos les faltó de todo, juego, verticalidad, rapidez… Entregaron el balón a los saudíes y estos contestaron con pausa y buen juego, mejorando su versión de hace cuatro años. Arabia sigue evolucionando y el ejemplo es su centro del campo. Kanno, omnipresente y fino con la pelota, se hizo con el partido y construyó desde la base los mejores momentos del cuadro dirigido por el griego Georgios Donis.
Muslera intervino en el 37 en la primera gran ocasión de un duelo al que le costó arrancar peligro, pero en el 40 no pudo hacer nada para contener el tanto de Alamri. El portero rechazó al centro del área un remate y el central saudí apareció veloz, sin marca, para empujar a la red.
El principio del Mundial encontraba a Uruguay contra las cuerdas, y Bielsa no esperó. Retiró del campo a Darwin Núñez, hace algunos meses estrella del Liverpool y ahora perdido, y millonario, en la liga saudí, y a Viña para dar entrada a Cannobio y Sanabria, que cambiaron el partido por completo desde las bandas.
Los celestes se repartieron mejor el campo, Valverde centró su posición y comenzó a acaparar pelota y a robar balones a sus rivales, y los sudamericanos, fieles al estilo de su continente, empezaron a lanzar centros al área buscando la cabeza de Fede Viñas.
En esas comenzó a hacerse gigante Al Owais. Durante muchos años portero de referencia de la liga saudí y ahora, a sus 34 años, guardameta del Al Ula, de la segunda división de Arabia. No importó el escalón futbolístico en el que se encuentra, porque cuajó una de las grandes actuaciones de este torneo, volando sin parar en cada acción para evitar el gol uruguayo.
Viñas se encontró con él en varias ocasiones, Ugarte disparó al palo desde fuera del área y en el 79, aprovechando un despeje del portero tras el enésimo remate de Viñas, Araujo puso el empate para alegría y respiro de los celestes.
Uruguay olió la sangre de su rival, exhausto e incapaz ya de tener la posesión mientras los cambios de Bielsa le daban ritmo a su equipo. Brian Rodríguez, del América de México, fue el mejor del tramo final por la banda izquierda, tanto con disparos como con centros e internadas en el área, que terminaron siempre en despejes de la defensa o en paradas del portero.
No terminó ahí el duelo, quedaban las dos últimas apariciones milagrosas de Al Owais. En el 90 rechazó un disparo de De la Cruz y en el 92, en la más impresionante, saltó hacia la zona baja de su palo izquierdo para sacar una mano extraordinaria a un buen disparo de Valverde, seco y fuerte desde lejos.
El portero saudí evitó la victoria sudamericana y dejó con más posibilidades a España, que si vence a Arabia en la segunda jornada se jugará el primer puesto de tú a tú contra Uruguay, si es que los celestes ganan a Cabo Verde.





