Los 68 metros del récord de Güler en la guardería de Arbeloa: "Me ha recordado a la Quinta del Buitre, seguro que Emilio está orgulloso"

Los 68 metros del récord de Güler en la guardería de Arbeloa: “Me ha recordado a la Quinta del Buitre, seguro que Emilio está orgulloso”

Dani Carvajal, Fran García y el joven Thiago Pitarch, de 18 años, salieron en el once inicial. En el minuto 58 le tocó el turno a Gonzalo García y a Dani Yáñez, en el 61 a Diego Aguado y en el 63 a Manuel Ángel y César Palacios. En total, ocho canteranos, siete a la vez sobre el césped, y seis de ellos con 21 años o menos y nacidos en España. Esto último por primera vez en la historia del Madrid en Liga. Y todo mientras Arda Güler se coronaba con el gol más lejano de la historia del torneo. El 4-1 ante el Elche tuvo de todo.

"Creo que me puedo morir tranquilo después de una noche como la de hoy. Hablaba con Yáñez y Aguado ahora, que fueron los primeros jugadores a los que entrené cuando tenían 13 o 14 años, y poder darles la oportunidad de jugar en el Bernabéu es un sueño cumplido para mí", reconoció el técnico, cuyo primer paso en Valdebebas fue hacerse cargo del Infantil A en 2020. En ese equipo estaba, entre otros, Yáñez y Aguado.

De hecho, Yáñez se ha convertido a sus 18 años y 351 días en el segundo español más joven en dar una asistencia en Liga para el Madrid en el siglo XXI, después de Javi García en 2004. Un dato que habla de su precocidad, como la de Pitarch o Aguado, los tres nacidos en 2007. En el caso de Manuel Ángel, Palacios y Gonzalo son de 2005.

"Sumados a Carvajal, canterano por antonomasia, así como a Fran, Thiago, César, Gon... es algo indescriptible. Muy feliz y orgulloso. No es sólo ponerlos, sino cómo han jugado. Les he enseñado bien porque han demostrado muchísimo talento, calidad y personalidad. Es una noticia fantástica. Y todos son un gran ejemplo", reflexionó Arbeloa, que fue el primero en mencionar a la Quinta del Buitre, la generación icónica de la cantera del Madrid.

"Me ha recordado a lo que era el Madrid de la Quinta, seguro que Emilio (Butragueño) estará orgulloso. Es un día para recordar para todo el madridismo", insistió Arbeloa, que asegura que cada canterano "es diferente" y que no todos necesitan salir cedidos para luego volver.

"Lo que yo he podido vivir es salir y volver. Pero tenemos el caso de Nacho. El de Carvajal, que se fue y volvió. Cada caso es diferente. Dar ese paso en la élite ayuda a desarrollarse y a tener minutos, que aquí es complicado. Lo importante es que haya canteranos en la plantilla, son necesarios, aportan talento y ADN, transmiten a los que vienen de fuera. Ojalá en el futuro siga habiendo, esté quien esté en esta silla", aseguró.

El otro protagonista de la noche fue Arda Güler, que dejó uno de los mejores goles de la historia de la Liga. El más lejano: 68 metros. Según 'Misterchip', es la mayor distancia de un gol junto a la de Antonio José, del Numancia, contra el Sevilla en 2004. Y recordó, además, al de Lasa ante el Sevilla en 1995, un tanto que se rememoró en los pasillos de Chamartín en la noche del sábado. Ese había sido el último gol de un madridista desde campo propio en Liga.

Y no es la primera vez que el turco intenta algo así. En Pamplona, ante Osasuna, su disparo desde el centro del campo se estrelló en el larguero. "Una vez dio al larguero contra Osasuna y hoy la ha enchufado. Tiene ese golpe maravilloso... un golazo", reconoció Brahim. "Hay que traer un marco y ponerlo en un cuadro. Es una cosa insólita. Maravillosa. He visto a todos llevarse las manos a la cabeza, yo también. Merece la pena haber pagado una entrada, o dos o tres, por ver lo que ha hecho", señaló Arbeloa, al que Güler se abrazó después de celebrar el tanto con sus compañeros del banquillo.

El turco se acercó corriendo hacia el área técnica e hizo una piña con Rüdiger, Valverde, Vinicius y la mayoría de integrantes madridistas antes de abrazar a su entrenador. "Vi al portero, que no estaba en una buena posición, así que lo intenté y marqué...", aseguró Güler en los micrófonos de Real Madrid Televisión.

El gran Real Madrid Castilla

El gran Real Madrid Castilla

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El partido siempre se recordará. Porque casi toda una segunda parte el Madrid jugó con el Castilla, con ocho jugadores de la cantera. Sin citar a Carvajal y a Fran García, que también nacieron en la cantera.

Un partido que también será recordado por un brutal, un imposible tanto, de Arda Güler desde 60 metros. No fue una casualidad. Vio Güler al meta ilicitano Dituro muy adelantado, colocado así por evitar una contra del Madrid, y soltó un zurdazo milimétrico, como si tuviera la meta contraria a sólo 20 metros. Un gol histórico.

Y, ¿el Elche? Pues, una vergüenza. Mucho toque a toque al viejo estilo de Guardiola, como sin contara con grandes jugadores. Y el resultado es la formula mítica de "jugamos como nunca y perdimos como siempre".

Sarabia es un presuntuoso. Como su padre. No se puede jugar así con un equipo que roza el descenso y su entrenador se le atribuye una aptitudes increíbles. De seguir así, Sarabia logrará un tierno descenso a Segunda División.

El único gol ilicitano llegó por un cavernícola fallo de Camavinga que, como siempre, puede jugar muy bien, pero le arde la cabeza y regala un gol .

Vimos durante los minutos que jugó a un superlativo Valverde. Logró un segundo tanto antológico, a su estilo y jugó donde le dio la gana . Como lo hacía Di Stéfano. Hasta propició el decisivo primer tanto con un zarpazo de Rudiger.

Es una pena que el Madrid de Arbeloa juegue con dos delanteros nefastos. Incapaces de hacer un gol, aunque la portería sea el doble de dimensiones. Y mejor que Vinicius no defienda , porque en el minuto cuatro regaló un tanto al Elche que no lo fue , porque anduvo listo Huijsen, que ha vuelto a ser el del Bournemouth.

El gol que marcó, de gran lucidez ofensiva, fue propiciado por un centro antológico de Yáñez. Había oido hablar de él y me pareció el mejor jugador del Castilla que jugó en la segunda fase como el Real Madrid. Bueno, también me gustó mucho Aguado, que puede ser un enorme defensa, incluso de más calidad que Asencio.

El Madrid goza de us pitufa celestial. El equipo parece otro . Muy diferente al de los viejos partidos anteriores, encerrados en la oscuridad más negra. Es una buena racha para continuarla en Manchester. Si el Madrid juega con el descaro que jugaron los del Real Madrid Castilla , la línea de los cuartos está despejada.

Los Grandes Premios de Bareín y Arabia Saudí no se disputarán en abril por por la guerra en Oriente Próximo

Los Grandes Premios de Bareín y Arabia Saudí no se disputarán en abril por por la guerra en Oriente Próximo

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El Gran Premio de Baréin y el de Arabia Saudí, la cuarta y la quinta prueba, respectivamente, del Mundial de Fórmula Uno "no se disputarán en abril", según acaba de anunciar, a través de un comunicado, la FIA (Federación Internacional del Automóvil).

El Gran Premio de Baréin estaba previsto el próximo 12 de abril, mientras que el de Arabia Saudí iba a tener lugar en Yeda el 19 de ese mes, pero el conflicto bélico desatado por los ataques de Israel y Estados Unidos a Irán; y la posterior respuesta de ésta han motivado la cancelación de estas dos pruebas.

"Aunque se consideraron varias alternativas, finalmente se decidió que no se realizarían sustituciones en abril. Las pruebas de Fórmula 2, Fórmula 3 y la F1 Academy tampoco se disputarán en las fechas previstas", informa el citado comunicado.

"Esta decisión se ha tomado tras haberlo consultado totalmente con la FIA y los promotores correspondientes", añade.

"Si bien fue una decisión difícil, lamentablemente es la correcta en este momento, dada la situación actual en Oriente Próximo", comenta el italiano Stefano Domenicali, presidente y Consejero Delegado de la Fórmula Uno.

"Quiero aprovechar esta oportunidad para agradecer a la FIA y a nuestros increíbles promotores por su apoyo y comprensión, ya que esperaban con ilusión recibirnos con su energía y pasión habituales. Estamos deseando volver a estar con ellos en cuanto las circunstancias lo permitan", añadió Domenicali.

"Baréin y Arabia Saudí son increíblemente importantes para el ecosistema de nuestra temporada de carreras, y esperamos regresar a ambos países tan pronto como las circunstancias lo permitan", declaró el emiratí Mohammed Bin Sulayem, presidente de la FIA.

"Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a los promotores, nuestros socios y nuestros compañeros de todo el campeonato por el enfoque colaborativo y constructivo que ha derivado en la toma de esta decisión", añadió, en el citado comunicado, Bin Sulayem.

El Seis Naciones se rinde en el último segundo ante el ataque de la campeona Francia y deja a Inglaterra entre interrogantes

El Seis Naciones se rinde en el último segundo ante el ataque de la campeona Francia y deja a Inglaterra entre interrogantes

El sábado de pasión por el rugby europeo encumbra a Francia como campeona del Seis Naciones. La corona tras un epílogo trepidante en París. Un feroz, intensísimo Francia - Inglaterra que merecieron ambos equipos y sentenciaron al galope el ala galo Bielle -Biarrey, con cuatro ensayos, y su compañero Ramos, que anotó el tiro a palos de la victoria (48-46) con el tiempo cumplido. Tras 80 épicos minutos para la memoria del torneo, Francia revalida el título y cierra un lustro hegemónico, con tres triunfos y dos segundos puestos.

A la vista de los resultados anteriores, a Francia le bastaba ganar pero desde el inicio se le ha atragantado la a priori renqueante Inglaterra. Comenzó el XV del Gallo con su fórmula magistral, poca posesión y balones rasos para las carreras y los ensayos de Bielle - Biarrey. Pero los ingleses, deseosos de reivindicarse tras tres fracasos, devolvían golpe por golpe en un intercambio sin tregua y jugado de costa a costa. Escocia desnudó hace una semana los problemas defensivos de Francia y este sábado los ingleses los han aprovechado. Con el choque empatado a 17, su delantera ha comenzado a imponerse con claridad, ha conducido al equipo a una ventaja de 17-27. A punto de enredarse en sus dudas, en la última jugada de la primera mitad Francia ha forzado un ensayo de castigo (17-24) y una tarjeta amarilla que le daba superioridad numérica durante diez minutos.

Arrancó la segunda mitad al ritmo de Francia, ese oval que vuela de mano en mano guiado por el inspirado apertura Jailbert. En esos minutos con un jugador más los galos anotaron dos ensayos para poner rumbo a la victoria (38-27 en el minuto 48). Y ya apuntaban hacia el tercero consecutivo cuando el delantero inglés Chessum robo un balón, tiró de piernas y posó. Otra marca inglesa dio la vuelta al marcador (38-39).

65 minutos de gran emoción dieron paso a 15 de implacable dramatismo. El cuarto ensayo de Bielle - Biarrey, con su récord de nueve en una sola edición (45-39). El crecimiento del XV de la Rosa, imparable a la hora de encadenar percusiones y pases, de fabricar los huecos en una defensa, la francesa, que lo pasa mal en el combate.

Resistía Francia junto a su línea, incluso con un hombre menos. Tras un saque de lateral combatían en un maul los jugadores de ambos conjuntos como rinocerontes enfrentados, el estadio rompía a cantar La Marsellesa. Inglaterra posó a falta de dos minutos el 45-46 pero no supo cerrar el partido. Se deshizo de la posesión con una patada inoportuna y los locales, en una indesmayable sucesión de percusiones, arrancaron el golpe de castigo a 45 metros que la cabeza fría y la puntería de Ramos colaron entre palos con el tiempo cumplido. París ya era, más que nunca, una fiesta.

211 puntos, más de 40 en cada choque, ha anotado Francia en el Seis Naciones 2026. Nada menos que 46 ha anotado este sábado Inglaterra cuando sólo había hecho 107 en los cuatro choques previos. Concluyen los primeros con cuatro victorias y los segundos con cuatro derrotas, estos últimos sumidos en una crisis de resultados y los análisis llenos de interrogantes. También, por qué no decirlo, sumidos en una crisis de personalidad ¿Cómo es posible la Inglaterra plena de convicción que ha brillado esta noche apenas fuera una sombra en sus derrotas ante Escocia, Irlanda y Gales? La actuación de este sábado no oculta que ha sido la gran decepción del Seis Naciones. Llegaba como aspirante al título y apenas conquistó el partido inaugural. Finaliza penúltima.

Irlanda se impone a Escocia

A Francia sólo le hacía falta ganar porque Irlanda había derrotado a Escocia (43-21) en el primer partido de la tarde. El XV del trébol se ha mostrado inmisericorde en ataque, ha sacado mucha rentabilidad de sus entradas en la 22 contraria -tres ensayos antes de los 20 minutos-, recuperando una de las señales de identidad de sus años de éxito.

Pero Irlanda se ha llevado este partido entre candidatos sobre todo por su abrasiva defensa, Una veintena de fases le hicieron falta a Escocia para anotar su primer ensayo. Después, durante el resto de la primera parte, los irlandeses resistieron atrincherados, sin conceder puntos, cada vez que los visitantes bordeaban su zona de marca. El 19-7 del descanso se apretó hasta un 26-21 (minuto 60) que aún hacía soñar a Escocia. El intercambio final de golpes sólo amplió la ventaja local.

Irlanda ha ido menos a más. Se marcha segunda, con cuatro victorias y una derrota pero deja la sensación de haber llegado cuarenta minutos tarde al torneo. Su derrota inicial en Francia (36-14), a la postre decisiva, entraba dentro lo probable, pero no que el choque estuviera resuelto (22-0) antes del descanso. Sufrió mucho para ganar a Italia, remontó el vuelo con una brillante victoria a domicilio ante Inglaterra, bajo la batuta del medio melé Gibson-Park, y venció con solvencia a una correosa Gales. Entró con malas perspectivas y sale del Seis Naciones con la sensación de mantenerse entre las grandes selecciones del norte.

La derrota de este sábado en Dublín resquebrajaba a la vez el sueño escocés de ganar su primer Seis Naciones. No es que haya jugado mal; simplemente, una Irlanda superior ha sabido desactivarla. La Escocia de este sábado no ha transmitido la electricidad vibrantes victorias sobre Francia e Inglaterra. En su balance hay que computar el frustrante tropiezo inicial en Italia y el apurado triunfo en Gales. Concluye el torneo con tres victorias en cinco partidos. De nuevo fue la gran animadora y otra vez la frenó su intermitencia. Queda como casi siempre aunque sus aficionados agradecerán que en esta edición les hizo creer como casi nunca.

Gales volvió a ganar

La última jornada ha sido, al fin, de fiesta en Cardiff: Gales ha roto la racha de 14 partidos perdidos consecutivos en el Seis Naciones. Recibió dos palizas al comienzo del torneo y empezó a crecer desde la defensa. Rozó la victoria en las dos citas siguientes y esta tarde, cuando corría el riesgo de salir a rastras, ha ganado el encuentro imponiéndose en el suelo, donde ha forzado los balones retenidos que han hecho retroceder a Italia. Con la determinación de su delantera, en ataque se ha confiado a su eficaz touche-maul para encarrilar el partido antes del descanso (21-0).

El paciente pero bien construido ataque galés ha funcionado en la reanudación y hasta un drop de 40 metros de Dan Edwards ha abierto la ventaja hasta el 31-0. El público cantando, la resurrección de un clásico. En la última media hora Italia se ha lanzado la ofensiva. Si hasta entonces, superada por los locales, había mostrado escasos recursos, en el tramo final ha sido suficientemente productiva para posar tres marcas y maquillar la derrota (31-17).

El quince azzurro que dirige Gonzalo Quesada concluye con dos choques ganados y tres perdidos. Esta derrota final deja un poco fría a Italia pero no debe ocultar el destacado rendimiento de su delantera, aunque no haya tenido este sábado su mejor día, y la solidez de sus centros. Cada año compite mejor y esa mejoría en el manejo de partido le permitió hace una semana la primera victoria de su historia ante Inglaterra. Año tras año, Italia desafía un poco más a quienes antes la dominaban.

Hecher Sosa hace valer su apellido en la UFC y debuta con victoria frente a Lacerda

Hecher Sosa hace valer su apellido en la UFC y debuta con victoria frente a Lacerda

Llegó "la maldita razón por la que tu apellido signifique algo algún día". Llegó por fin la oportunidad al canario Hecher Sosa (15-1) de debutar en la UFC y hacer buenas las palabras que le susurró Dana White, capo de la liga de MMA, tras su victoria en las Contender Series. Esa victoria que le permitió estar esta noche en el octógono ante Luan Lacerda (13-4). Y el apellido ya pesa en la UFC porque Sosa venció por decisión unánime al brasileño (30/27, 30/27 y 29/28).

Y eso que le costó entrar en el combate, quizás por la timidez de debutar en la liga más importante del mundo. En la liga por la que luchó apenas tres días después del fallecimiento de su padre. Y en la liga de la que costará mucho sacarle. Porque, pasados los momentos iniciales, en los que un rodillazo de Lacerda le pudo romper la nariz, comenzó el show.

Sosa evitó en todo momento ir al suelo, conocedor de la habilidad del brasileño en el wrestling. De sus 13 victorias, 11 fueron por sumisión. Cuando la pelea le llevaba a la lona, el canario se levantaba rápido para evitar las acometidas de su rival. Lo que pasa es que al soltarse también existía peligro con el striking del brasileño.

"Tranquilo", le gritaban desde la esquina conscientes de que el tiempo corría en favor del canario. Más joven, ágil y fuerte. Los 30 años de Sosa y sus 73 kilos, 12 de rebote tras dar el peso en la categoría gallo de 61,2 kilos, comenzaron a imponerse especialmente desde el segundo asalto donde los impactos significativos fueron casi el doble.

En el tercero, se vio la verdadera diferencia entre ambos rivales. No parecía que Lacerda llevara ya tres años peleando en la UFC y Hecher debutara esa noche. Al canario se le vio el hambre. Conectó golpes imponentes como un codazo a la media vuelta, que dejó aturdido a Lacerda.

Pero ambos aguantaban en pie. Hecher se vació en cada round y volvió al siguiente como si la cosa no fuera con él. Como si no hubiera aceptado este combate de rebote. Lo firmó tras la retirada de Rinya Nakamura, rival inicial de Lacerda. Le cogió de improviso, pero eso no hizo que el canario tuviera problemas a la hora de aceptar la pelea.

Cuando el jab y el 1/2 del canario se pusieron manos a la obra, las cartulinas de los jueces ya comenzaron a inclinarse a su favor. Incluso se permitió lanzar un par de rodillas voladoras. Una de ellas impactó en el rostro de Lacerda, pero le cogió con la guardia alta y evitó el ko. El canario terminó con más de 100 golpes significativos conectados.

Mirada al cielo

Sosa ya se vio ganador al terminar los tres asaltos de cinco minutos y así lo mostró antes de que alzaran su brazo al cielo. La sonrisa y la mirada al mismo lugar, donde le ve su padre. Era sólo la primera pelea de su vida en la UFC, una de las preliminares del Josh Emmet vs Kevin Vallejos, combate estelar de la noche junto al femenino que protagonizan Amanda Lemos y Gillian Robertson.

"No fue el debut que esperaba, pero sacamos la pelea adelante. El rival, muy aguerrido. Una pelea como las que a mí me gustan, con los dos ensangrentados. Así que, supercontento. La primera de muchas, vamos a por más", apuntó el peleador tras la victoria.

Le llegarán más focos al Guanche Warrior que lleva doce victorias consecutivas. A su combate, al que se presentó cantando y con una bandera de España, sólo le faltó el ko prometido en la previa. Pero el espectáculo fue maravilloso. El futuro está ahí y Hecher quiere cogerlo.

Valverde vuela y Güler se inventa un gol histórico en el festival del 'baby' Madrid de Arbeloa

Valverde vuela y Güler se inventa un gol histórico en el festival del ‘baby’ Madrid de Arbeloa

En unos años nos acordaremos de aquella semana de marzo en la que Fede Valverde fue el mejor futbolista del mundo. Después de los tres tantos al Manchester City, el uruguayo mantuvo la flecha para arriba con el golazo que sentenció al Elche en el Bernabéu. El segundo de los blancos tras el de Rüdiger para volver a situarse a un punto del Barça. Un triunfo cómodo para este 'baby' Madrid con el que terminó Arbeloa, con hasta ocho canteranos en total y con Güler anotando desde su campo un gol histórico. El cuarto de los suyos.

No le importó al técnico el esfuerzo del miércoles o lo decisivo del duelo del martes en Manchester para decidir su once inicial. Quiso mantener la inercia positiva de su columna vertebral evitando demasiadas rotaciones a pesar de las diez bajas. Ahí estaban Rüdiger, Tchouaméni, Valverde y Vinicius junto a Brahim, Thiago o Huijsen. Las únicas novedades fueron Carvajal, Fran García y Camavinga. El resto, los del City. Porque a pesar de que la Champions estaba en juego en 72 horas, el Madrid y Arbeloa quieren aprovechar el empujón continental para insistir en la carrera por la Liga.

El ambiente, eso sí, no fue igual. El equipo notó la pausa tras el delirio, la marcha menos del campeonato doméstico con respecto a la Copa de Europa. Menos adrenalina, menos ruido. Enfrente, el Elche quiso proponer, guiado por un Sarabia imparable en la banda, enérgico, quizás demasiado. Los alicantinos dominaron la posesión pero sin meter miedo a Courtois. Un dominio estéril, más táctico que punzante. El Madrid compró el desarrollo del duelo. Le gustó. Aguantó atrás, presionó cuando vio opción y corrió cuando el partido lo necesitó. Al descanso lo tenía sentenciado.

La primera media hora fue de siesta, casi sin ocasiones claras. Algún acercamiento tímido del Elche, algún disparo lejano del Madrid, el cambio de Pedrosa por Sangaré tras el choque de éste con Camavinga y poco más. No había runrún en Chamartín y todo se jugaba en un espacio de 50 metros, mucho centro del campo, mucho fútbol control de Sarabia, robótico y sin chispa.

El Madrid empezó a conectar con Brahim, el más activo en el primer tiempo, y el andaluz hizo daño a la espalda de los centrocampistas visitantes, que le pararon en falta en varias ocasiones. Una de ellas la aprovechó Fede Valverde para poner en aprietos a Dituro, que rechazó mal hacia el centro del área y el balón acabó en la bota derecha de Rüdiger. El alemán, casi desde el punto de penalti, voleó con fuerza para anotar el primero.

El tanto hizo daño al Elche, que se vio por debajo sin haberse acercado a la portería madridista. En el horizonte del descanso, llegó otro puñal. Valverde recibió de Fran García en la frontal, recortó a Chust y coló la pelota por la escuadra izquierda de Dituro, que no llegó.

El Madrid, que temió un sábado problemático, encontró pronto oxígeno en un duelo cómodo, algo que aceleró las ganas de Arbeloa de «dar valor a la cantera», como había advertido en la previa. «Ellos saben que tienen una gran oportunidad, que el entrenador del primer equipo les conoce mejor que nadie. Saben de la exigencia del Madrid y saben que cuento con ellos», dijo en su primera rueda de prensa tras la salida de Xabi Alonso. Dos meses después, ha cumplido.

Brahim perdonó el tercero justo en la reanudación, eligiendo mal al final de una contra cuando tenía a Vinicius desmarcado para empujar la pelota. Definió con la derecha alto, pero Arbeloa corroboró ahí la superioridad de su equipo. Tocaba rotar.

Sin cumplirse la hora de partido, el técnico salmantino retiró a Vinicius, Valverde y Tchouaméni y dio entrada a Güler, Gonzalo y Dani Yáñez, que debutó en Girona en diciembre de 2024 pero no había vuelto a tener minutos. Un minuto después, fue Diego Aguado quien tuvo su oportunidad al sustituir a Rüdiger. El canterano había debutado en la pasada Copa del Rey, en enero de 2025, ante el Club Deportivo Minera, pero en Liga no había tenido oportunidad.

Por si fuera poco, Arbeloa siguió agitando el árbol de La Fábrica, entrando Manuel Ángel y Palacios, que ya vieron césped en Balaídos, por Brahim y Pitarch. El Madrid disputó media hora con siete canteranos, contando a Carvajal y Fran García, 'rara avis' en el conjunto blanco.

En una de las primeras jugadas, Huijsen cabeceó a la red un gran centro de Yáñez y terminó de definir un partido visto para sentencia antes del descanso. Manuel Ángel, en propia puerta, hizo el del honor del Elche tras un error de Camavinga y Güler dejó un tanto extraordinario desde su propio campo, a unos 60 metros de la portería de Dituro.

El sábado terminó con el Madrid a un punto del líder y con la ilusión de una nueva quinta de jóvenes que puedan aportar al primer equipo.

Carla Masip, la profesora de Instituto que es campeona de España de 1.500: "Mis alumnos me hicieron el pasillo al entrar en clase"

Carla Masip, la profesora de Instituto que es campeona de España de 1.500: “Mis alumnos me hicieron el pasillo al entrar en clase”

«Sé que algunos medios ya tenían preparado el titular: doblete de Marta García», confiesa sin rencor Carla Masip (Vinarós, 1997), la atleta de la que pocos habían oído hablar, la nueva campeona de España de 1.500 metros en pista cubierta, la que robó la gloria nada menos que a «la gran favorita, a la medallista europea y finalista mundial, algo impensable», el pasado 1 de marzo en el velódromo Luis Puig de Valencia.

El lunes, cuando llegó a su instituto, el Leopoldo Querol de su Vinarós natal, sus alumnos la recibieron haciéndola un pasillo de aplausos. Entre clase y clase, en vez del habitual timbre, sonó el 'We are the Champions'. Porque el lunes, la campeona, como siempre, tenía que ir «a trabajar». Carla ni siquiera es profesional. Compagina su carrera deportiva con su trabajo de profesora de Educación Física. Y así lo seguirá haciendo, salvo que... «No, no me ha llamado ninguna marca ni ningún patrocinador después del oro», resuelve.

Masip, por delante de Marta García, en el Campeonato de España de pista cubierta.

Masip, por delante de Marta García, en el Campeonato de España de pista cubierta.EFE

«Es la victoria del otro atletismo», asiente. De los que tantas veces fueron cuartos -la última vez que había subido al podio en un Campeonato de España absoluto fue en 2018, bronce-, de los que nunca pisaron un Europeo, un Mundial o unos Juegos, de los que pelearon en silencio contra las lesiones. «La progresión que tenía desde niña, que había ganado seis campeonatos de España, pues se cortó», aclara. Tras la pandemia, Carla, que empezó en el atletismo porque en el club de fútbol en el que jugaba en su pueblo no había equipo de chicas, sufrió un calvario con el tendón de Aquiles. «Estuve como año y medio intentando curarlo de todas las maneras posibles, hasta que pasé por el quirófano. Y al salir, seguía igual, con los mismos dolores. Estuve tres años sin competir. Y aproveché para sacarme las oposiciones de profesora», recuerda la Lleona del Maestrat, cuyo entrenador es Xavier Fontelles.

Tampoco esquivó las adversidades personales. Porque cuando ganó en el Luis Puig la carrera de su vida, miró al cielo, la dedicatoria a Alba Cebrián, su joven compañera de entrenamientos que murió en enero de 2024 tras sufrir un paro cardíaco. «Me costó salir de eso. Porque que fallezca una joven de 23 años entrenando, lo que llevaba haciendo desde niña... Y luego ir tú a entrenar. Era complicado, estaba todo el rato en mi cabeza. Ahora convivo con ello, porque es imposible olvidarlo», pronuncia emocionada.

Carla Masip.

Carla Masip.David GonzálezAraba

Pregunta. ¿Ha podido asimilar en estos días el oro?

Respuesta. Poco a poco. Pero cuando pienso fríamente en ello... Es que era algo impensable.

P. ¿Qué pasó por su cabeza en esos segundos de carrera?

R. A falta de 300 metros vi en la cámara del velódromo que la cuarta estaba lejos. Y yo ya estaba la mar de feliz, porque tenía el bronce asegurado. Luego vi que la que iba segunda empezaba a petar. Me dije: 'Va, intenta pasarla, lo doy todo'. Defendiendo la plata aceleré tanto que al salir de la curva vi que el oro estaba ahí. Cuando adelanté a Marta, pensaba: 'No puede ser, la estoy liando, la estoy liando'.

Carla Masip, en la puerta de su Instituto.

Carla Masip, en la puerta de su Instituto.David GonzálezAraba

P. Entiendo que llegaba en un buen momento de forma.

R. Sí. De hecho, ha sido la primera vez en toda mi trayectoria deportiva que no me he lesionado de septiembre a marzo. Ni molestias. Para mejorar hay que tener continuidad. Aunque no me había salido una gran marca.

P. ¿Sintió que había arruinado la fiesta a Marta?

R. Sí. Al principio pensé: 'Voy a ser la mujer más odiada de España después de esta carrera'. Después, hablando con gente de todo el país, te dicen que para el espectador, que ganen personas diferentes, que gane alguien que trabaja aparte de entrenar, que no lo ha tenido fácil con tantas lesiones, es algo bueno, algo de lo que se alegran.

P. ¿Qué le dijo Marta?

R. Ella es súper buena chica. Me felicitó y se alegró de que si alguien la tenía que ganar, fuera yo.

P. ¿Cómo hace para compaginar el instituto y el atletismo a ese nivel?

R. El trabajo me sirve para despejar la mente. Aunque te vaya bien o mal la competición del domingo, el lunes tienes que ir a trabajar, estar al pie del cañón. Y tengo la suerte de tener un horario que me ayuda. Y algunos alumnos que son compañeros de entrenamiento. Les digo: 'Chicos, hoy calma que mañana tengo competición. Portaos bien'. Me suelen respetar. También creo que les sirvo como inspiración, para su futuro. Muchos piensan que les vale sólo con el deporte, que no hace falta que sean buenos en los estudios. Esto les enseña que se pueden hacer muchas cosas a la vez.

P. Hasta un máster...

R. Sí. Este año estoy haciendo uno de Gestión y Dirección de empresas. El año pasado, uno de alto rendimiento. No me aburro.

El Valencia hace crack ante un colista Oviedo que gana vida

El Valencia hace crack ante un colista Oviedo que gana vida

La necesidad siempre obliga más que la ambición. Al menos al Valencia. No es que el equipo esté a salvo, pero sacar el cuello y respirar invitó a que en Mestalla aflorara el recuerdo de las viejas fotos europeas. El deseo, el anhelo, la ilusión... todo a lo que Carlos Corberán llamó ruido y que pudo servir de coartada a una plantilla que no entendió en 55 minutos qué se jugaba en Oviedo. Para el valencianismo, el ruido no es soñar con poder empujar a su equipo a pelear por las plazas europeas, y no por la supervivencia. El ruido son los años perdidos, los frenazos, la insatisfacción de ver cómo el colista te quiebra dos veces esta temporada. El Oviedo, con mucho más peso en los tobillos, quiso ganar y compitió desde el inicio del partido. Y lo hizo. Por necesidad de ganar vida en Primera. Por ambición. [Narración y estadísticas: 1-0]

Los carbayones saltaron al campo a morder en la presión mientras los valencianistas, reactivos, se iban atrincherando, un libreto que la parroquia puede recitar de memoria. Pese a las últimas porterías a cero, el error siempre aparece y penaliza mucho. Fueron los locales quienes rondaron sin cesar la frontal del área y, en la primera ocasión que el Valencia, sin contundencia, se quiso sacar el balón de encima y los rebotes no le favorecieron, Thiago recortó a Guido y buscó la escuadra. Era un aviso de lo que iba a ser toda la primera parte.

El Valencia cayó totalmente en su trampa, sin saber cómo salir de esa telaraña que le dejó en las estadísticas ninguna sensación de peligro y solo una ocasión, que ni siquiera cogió portería. Una conducción de Javi Guerra, pase a Ugrinic pisando área y asistencia a Ramazani, que buscó ajustarla al palo y se le fue un palmo. Habían pasado 24 minutos en los que los hombres de Corberán solo perseguían a los de camiseta azulona.

No era difícil que todo el Tartiere pensara que, aunque sin fortuna en las últimas jornadas, una clara iban a tener. Parecía que iba a ser en un centro raso de Javi López que despejó a córner Eray Cömert. Saque en corto para Thiago, ante la pasividad de Danjuma y, ahora sí, encontró a David Costas, solo en el área, para que armara el remate perfecto. El Oviedo se había puesto con ventaja en media hora ante un Valencia sin colmillo, obligado a ir a remolque.

Quiso reaccionar antes del descanso con un centro de Guerra que Sadiq remata sin orientar su cabezazo hacia la portería de Escandell, pero se encontró con que de un córner dejó nacer una contra que acaba con Dimitrievski sacando con el pie otro tiro con veneno de Thiago.

Costas celebra el gol de la victoria del Oviedo.

Costas celebra el gol de la victoria del Oviedo.EFE

Si intentó resetear Corberán a su equipo en el descanso, no se notó, porque otra vez el portero macedonio salvó un testarazo picado de Fede Viñas aprovechando un perfecto balón colgado al punto de penalti de Nacho Vidal. No encontraba el Valencia cómo contener, y sorprender, a un Oviedo serio que le encontraba las grietas en defensa y no le dejaba correr en ataque. Por eso, la sensación era que, si el marcador se movía, sería en el casillero local. Lo pudo lograr Ilic, pero su zurdazo se le marchó alto, como el disparo de Alberto Reina, hábil aprovechando un error de Thierry, que no enfiló la escuadra como era su intención.

El partido era del Oviedo y al campo mandaron a Hugo Duro, Rioja y Almeida. No era la tarde de Danjuma ni de Sadiq y el Valencia necesitaba a Almeida para jugar. Las escaramuzas no eran suficientes, aunque Gayà inquietara a Escandell con un centro-chut que rozó puerta.

Ganaba metros el Valencia y Ramazani, con un zurdazo en el 68 lamiendo el poste, volvió a poner a prueba la resistencia del colista. Cuando parecía que tenían alguna oportunidad de remontar el partido, llegó el segundo con un saque de esquina de pizarra que Colombatto telegrafió a Antonio Reina en la frontal del área. Controló con la zurda y armó un misil con la derecha a la red rozando el travesaño. Se salvaron los valencianistas porque el VAR avisó de un fuera de juego antes del extraordinario golpeo.

Como si la ambición se midiera por decisiones alocadas, Corberán retiró del campo al capitán Gayà, en su partido 400, para poner en juego a Lucas Beltrán, tras dos semanas de lesión. Un grito desesperado en el 82 que provocó una reacción estéril, de dominio estéril que se tradujo en más saques de esquina que en ocasiones entre palos. Nada evitó que el colista le ganara los dos partidos de Liga.

Lamine Yamal cuelga una foto junto a Laporta en Instagram en plena jornada de reflexión

Lamine Yamal cuelga una foto junto a Laporta en Instagram en plena jornada de reflexión

Actualizado

El delantero del BarcelonaLamine Yamalsubió a su cuenta oficial de Instagram una foto junto a Joan Laporta, presidente saliente y candidato en las elecciones al club catalán que se celebrarán este domingo.

La estrella del Barça irrumpió en la jornada de reflexión para subir una historia en Instagram en la que posa con una camiseta azulgrana con su nombre y el '10' a la espalda junto al rival de Víctor Font en las urnas.

Una instantánea en la que Laporta y él aparecen sonrientes junto a la maqueta del nuevo Spotify Camp Nou y que Lamine Yamal adorna con dos corazones azulgranas.

De este modo, el extremo del Barça parece posicionarse a favor de Laporta en la carrera electoral, como en su momento lo hicieron el técnico del primero equipo, Hansi Flick, y el director deportivo, Anderson Luis de Souza 'Deco'.

Un obús de Molina salva el duelo de entreguerras europeas del Atlético

Un obús de Molina salva el duelo de entreguerras europeas del Atlético

Madrid parecía Birmingham. Panza de burro, viento y alguna que otra gota. No pudo haber día más perfecto para recordar en el Metropolitano a los Peaky Blinders. Y lo cierto es que en el césped hubo una guerra de bandas. Una lucha por cada palmo de territorio. Lo que pasa es que cuando planeas una estrategia de guerra de trincheras y te derriban con un obús. Poco hay que hacer. [Narración y estadísticas, 1-0]

Lo cierto es que resulta complicado construir con un muro de currantes sin un arquitecto. Faltaban la gorra y los tirantes a la línea de seis con la que el Getafe no ha perdido en seis de sus últimos siete duelos. Djené, la punta de lanza de ese sexteto, puede destruir pero la creatividad no está entre sus virtudes. Si te encuentras con un gol tempranero, no un gol, sino un golazo: un zambombazo de Molina desde fuera del área, necesitas nombres diferentes.

Porque se las prometían felices los de amarillo ante un Atlético que vive entre batallas. Partidos cada tres días durante todo 2026 y ninguno fácil. Las rotaciones están dando aire al equipo, pero otros años la plantilla rojiblanca no tenía tanto arsenal en el banquillo. Son los suplentes que más goles marcan en la liga después del Barcelona. De hecho salió Vargas, primera titularidad del mexicano, y dejó detallitos como una buena conducción y una gran capacidad para encontrar el pase fácil. No es poco.

La fortuna y una nefasta actuación de un portero permitió al Atlético llegar a este sábado entre batallas europeas bastante más relajado. Simeone recuperó su 5-3-2 y destapó las esencias ofensivas de Molina, sin duda, su faceta más destacada. Recuperó a un Nico como carrilero, voluntarioso e incisivo y apostó por el doble mediapunta entre Almada y Baena, que se mantuvieron entre luces y sombras.

Quizás se echó de menos la presencia ofensiva de Sorloth. El noruego estuvo menos participativo que otros duelos. Pero pese a la maraña que le tenía preparada Bordalás, aún tuvo ocasiones de marcar algún gol como un cabezazo que golpeó al poste por la parte exterior tras un buen centro de Baena.

Bordalás quiso mover el árbol a la vuelta del vestuario y metió a Birmancevic por Femenía, que había dejado una pérdida en la primera mitad que habría sido el segundo del Atlético si Almada hubiera culminado mejor una fantástica conducción de Nico González. El resto del equipo entendió el mensaje y se conectó más al encuentro dando un paso adelante y a punto estuvo de encontrar Vázquez el empate en un barullo en el área.

Pero una locura transitoria arbitral, comenzada desde el videoarbitraje, terminó con las esperanzas azulonas. Ortiz Arias expulsó a Abqar por tocar las partes a Sorloth en un encontronazo entre ambos. El noruego se fue con amarilla y casi termina expulsado en la siguiente jugada tras un forcejeo con Zaid Romero, al que le dio un manotazo tras ser agarrado por el defensa del Getafe. Al final, la amarilla fue para el central azulón que acabó sangrando por la nariz. Poco después, el árbitro perdonó la roja a Vargas por una entrada muy fea sobre Milla.

Capítulo arbitral

El partido, claro, afeó. Se ensució bastante y eso benefició a un Getafe que quiso cazar en río revuelto. Casi lo hace Arambarri, tardó el uruguayo en controlar un balón cruzado por el área de Musso, titular por lesión de Oblak, y el disparo posterior se le fue alto. Luego le tocó a Milla, pero respondió bien Musso. Cambió Bordalás al uruguayo justo cuando, pese a estar con diez, ambos estaban consiguiendo hacerse con el mediocampo.

El Atlético tuvo una triple ocasión para sentenciar el duelo pero entre Soria y Duarte consiguieron truncar los disparos de Griezmann y Lookman. Y en el tramo final, ambos equipos fueron a tumba abierta, algo quizás menos inteligente para los rojibancos que tenían la recompensa en el bolsillo. El Getafe lo intentó con centros laterales, y casi encuentra oro con un cabezazo de Liso que atajó Musso, y los de Simeone buscaron las contras. El marcador no se movió más y el Atlético consiguió salvar las entreguerras. Suficiente.