El francés Kylian Mbappé firmó este martes el contrato que le une al conjunto blanco para las próximas cinco temporadas, con Florentino Pérez, presidente del club, a su lado.
Un Mbappé que acudió a la Ciudad Deportiva, donde ya estuvo en 2012, con 14 años, cuando en su visita a las instalaciones se hizo una foto con el portugués Cristiano Ronaldo.
Este martes, 12 años después, Mbappé volvió ya como jugador de la primera plantilla. Y para rubricarlo, llevó a cabo el acto protocolario de la firma junto a Florentino Pérez, que ejerció de anfitrión del galo.
En la sala de firmas de la Ciudad Deportiva se llevó a cabo el acto en el que, sonrientes, Florentino y Mbappé se dieron la mano, firmaron el contrato y el galo posó por primera vez con la camiseta del conjunto blanco con el ‘9’ a la espalda.
Además, el presidente del Real Madrid obsequió a Mbappé con una réplica del estadio Santiago Bernabéu.
Antes, el astro francés pasó este martes el pertinente reconocimiento médico. Mbappé llegó al hospital universitario Sanitas La Moraleja a las 8:30 horas en bermudas blancas, polo beige y gafas de sol blancas ante una gran expectación y numerosos aficionados madridistas que aguardaron para ver de cerca al galo y obtener su firma.
Un reconocimiento médico que el delantero superó sin problemas y en el que se pudieron obtener más detalles de la fractura que sufrió en la nariz el pasado 17 de junio durante la disputa de la Eurocopa, y que le obligó a jugar con máscara para evitar problemas hasta la semifinal contra España, en la que decidió quitársela, aún sin estar recuperado.
La primera etapa de la 51ª Vuelta al Algarve, en el sur de Portugal, tuvo que ser cancelada este miércoles después de que hubiera un problema que llevó a que numerosos ciclistas no pasaran la meta, ubicada en la ciudad de Lagos, según informó la organización.
"Etapa cancelada, después de un problema en la recta de la meta, ya al final de etapa", explicaron en un mensaje en su web.
Antes de la recta de llegada de la primera etapa, que comenzó en Portimão y concluía, 192 kilómetros después, en Lagos, el grueso del pelotón tomó un desvío de la ruta, de manera que numerosos ciclistas asistieron atónitos al esprint en solitario del italiano Filippo Ganna (INEOS), mientras ellos no llegaron a cruzar la meta.
En declaraciones a periodistas, el presidente de la Federación Portuguesa de Ciclismo, Cândido Barbosa, explicó que el Colegio de Comisarios ha decidido cancelar la etapa por ser "legítimo, justo y natural", recogió la agencia Lusa.
"La organización cometió un fallo, las imágenes están grabadas. Tenemos una bandera amarilla que no actuó a tiempo. Los ciclistas van a una gran velocidad, quizás tendría que haber dos. La propia Policía debería hacer su papel, se nota en las cámaras que no lo hizo. Vamos a manchar la Vuelta al Algarve con una situación de estas", añadió.
El pelotón mostró su indignación por lo sucedido. Uno de los más contundentes fue Wout van Aert. "La última rotonda no estaba cerrada, lo que creó una situación ridícula. Cuando vi las barreras del otro lado, me di cuenta de que algo no iba bien. Algunas personas incluso nos hicieron señas para que tuviéramos cuidado. Situaciones como esta simplemente no pueden suceder".
Su director en el Visma Lease a Bike, Arthur van Dongen, dijo que fue "vergonzoso". "El ciclismo profesional ha vuelto a perder credibilidad. La seguridad de los corredores debe ser la máxima prioridad, pero los organizadores no han estado a la altura. Afortunadamente, no ha habido accidentes graves, porque esto podría haber acabado muy mal. La seguridad en el ciclismo sigue siendo un tema importante. Espero que la UCI reaccione pronto", pidió.
La 51ª Vuelta al Algarve, que comenzó este miércoles, cuenta con 175 corredores que pedalearán durante casi 750 kilómetros en un pelotón de lujo encabezado por el danés Jonas Vingegaard, ganador del Tour de Francia en 2022 y 2023, y el esloveno Primoz Roglic, triunfador en La Vuelta española en cuatro ocasiones (2019, 2020, 2021 y 2024) y en el Giro de Italia en 2023.
La prueba que cuenta con la presencia de 13 equipos mundiales terminará una vez más en la cima de Malhão, en el municipio de Loulé, aunque por primera vez en una contrarreloj.
Cuando mediada la San Silvestre Vallecana, encarando ya la Avenida Ciudad de Barcelona, Marta García emergió de entre las sombras para acechar a la gran favorita Ruth Chepngetich, pareció como un espejismo navideño. Un rato antes, los rótulos televisivos habían repasado el palmarés de la mítica prueba madrileña, que cumplió 60 años, y, claro, ni rastro de españolas. Pero cuando, tras una breve e inteligente pausa 'a rueda' de la africana, la palentina encaró en solitario los últimos kilómetros camino del estadio del Rayo, la hazaña estaba a punto de completarse: 17 años después, una nacional en lo alto del podio.
La última había sido en 2008 otra Marta, otra castellana, aunque todo sea turbio en el pasado de Fernández. García, tras un final agónico -"en esa cuesta arriba picaban las piernas y hubo un momento de crisis. Sabía que tenía margen y he apretado con toda mi alma"- pulverizó el récord nacional de la San Silvestre (31:19, a 3:07 el kilómetro), dejando en su estela a la primera mujer del mundo en bajar de 2:10 en maratón, con otra española, Águeda Marqués, completando el podio.
Fue el colofón a un 2024 inolvidable para Marta García. El año que le cambió la vida, que apostó todo por el atletismo. Y el que le impulsa hacia un futuro sin límites, a pesar de haber cumplido ya los 26 años. Porque la trayectoria de la palentina ha estado marcada por la paciencia y la premisa de no descuidar su carrera académica, su formación en Medicina, que terminó en 2023 para, ahora sí, darle una oportunidad al deporte. "No me había planteado la posibilidad de llamar al atletismo un trabajo hasta sexto de carrera. La prioridad siempre habían sido los estudios", contaba desde St. Moritz a EL MUNDO en una entrevista previa a los Juegos Olímpicos.
Allí, en las cumbres de los Alpes, se forja Marta junto al grupo de elite del OAC Athletic, a las órdenes del gurú alemán Thomas Dreissigacker. Completa concentraciones en altitud de varias semanas que compagina con su residencia en Buitrago del Lozoya (Madrid) y otros periodos en Dullstroom (Sudáfrica). Fue la marca suiza ON la que tentó a la española cuando la incertidumbre le acechaba, a finales de 2022. Una oferta de esas que no se pueden rechazar. "Apostaban por mí más incluso que yo misma", admite. Y, desde su profesionalización completa, los resultados no han dejado de llegar. Como una avalancha.
Marta García, en el podio con Ruth Chepngetich y Águeda Marqués.FERNANDO VILLAREFE
El 2024 amaneció para la fondista con el récord de España de 5.000 metros en pista cubierta, además de la mínima olímpica para París. Fijó el 14:46.37 en Boston, 40 segundos por debajo de la marca de Carmela Cardama (7 de diciembre de 2019). Al mes siguiente, en febrero, también en Boston, pulverizó las plusmarcas nacionales de 2.000 (5:45.33) y 3.000 metros indoor (8:38.44). Tres récords de España en una semana.
Ese mismo mes, en Ourense, se proclamó campeona de España de 3.000 en pista cubierta y en marzo, en Glasgow, fue 10ª en el mundial indoor en esa misma distancia en la que en mayo, en Oslo, fijó ya al aire libre su mejor marca personal (8:29,32).
Una de las cumbres de su año llegó con el bronce en el Europeo de Roma en 5.000 metros, donde además batió el récord de España. En La Nucia, en junio, se proclamó campeona de España -también, antes, batió el récord de España de 2.000 en Mónaco-de una distancia en la que no pudo brillar sin embargo en los Juegos de París, eliminada en semifinales, el único pequeño borrón a su temporada de lujo. Que ha culminado a lo grande en la Vallecana (tres días antes ganó la San Silvestre de León y hace unas semanas fue sexta y primera española en el Cross de Itálica).
El cénit de Marta García, de su chasquido, de su sonrisa y de su competitividad.