Ha podico competir con Smirnova, que participa como “atleta individual neutral”, ya que desde el 26 de julio Kiev sólo prohíbe enfrentarse a “atletas que representan a la Federación Rusa
La mexicana D. González durante su choque con la rusa Anna Smirnova (derecha).MOURAD BALTI TOUATIEFE
La esgrimista Olga Jarlan, rival del mundial de ese deporte en Milán de la rusa Anna Smirnova, quien participa como “atleta individual neutral”, se convirtió en la primera representante ucraniana en enfrentar a una deportista del país enemigo desde la invasión lanzada por Moscú en febrero de 2022.
Un decreto del ministerio de Deportes ucranianos prohibía a los atletas de sus delegaciones oficiales participar en competencias donde aparecían rusos o bielorrusos. Modificado el miércoles, el decreto abarca ahora solo a los “atletas que representan a la Federación Rusa o la República de Bielorrusia“.
Salvo en el tenis, donde los jugadores no forman parte de una delegación oficial, no ha habido oposición entre atletas de los dos países desde la invasión. Primero por el destierro de los rusos del mundo del deporte, luego, desde entonces, por su regreso, particularmente en la esgrima, de forma individual y bajo una bandera neutral, debido al boicot ucraniano.
La cuádruple campeona mundial de sable, Olga Jarlan dominó ampliamente a Anna Smirnova (15-7) y se negó a saludarla o estrecharle la mano.
La ucraniana, también campeona olímpica por equipos (2008), había sido colocada en el el cuadro tras clasificarse la rusa Anna Smirnova en los treintaidosavos de final mientras que Jarlan, por su ránking, había quedado exenta de la clasificación.
Diez minutos después del final del choque, Anna Smirnova todavía se negaba a abandonar la pista porque no había sido saludada por su oponente.
La primera edición del nuevo formato de la Champions League depara una última jornada de máxima tensión, con once equipos separados por un punto en la zona media, entre el 8º y el 18º, dos 'cocos' como PSG y Manchester City en el filo de la clasificación, un playoff que promete ser delirante y una ruta hacia la final que se sabrá en el sorteo del 31 de enero y que podría deparar clásicos españoles o continentales muy pronto. Esto es todo lo que hay que saber.
Liverpool, Barcelona y Arsenal, los tres primeros de la tabla, ya están clasificados matemáticamente para el top-8, el Inter lo tiene casi hecho y el Atlético, el Milán y el Bayer Leverkusen deben cumplir en cómodos enfrentamientos contra Salzburgo, Dinamo Zagreb y Sparta Praga. Esto deja, salvo hecatombe de alguno de ellos, un único hueco entre los ocho mejores. Ahí empezará a entrar en juego la diferencia de goles: el Atalanta suma un +14, pero juega en Montjuic ante el Barça, así que si no consigue los tres puntos el gran favorito a esa plaza es el Aston Villa, noveno ahora mismo, que juega en casa contra el Celtic.
A partir de ahí, el resto de equipos necesitan un pequeño milagro si quieren evitar el temido playoff de febrero. El resumen se deslizaba el miércoles por la noche en los pasillos del Santiago Bernabéu: "Primero hay que ganar en Brest y después intentar hacerlo por la mayor cantidad de goles posibles". No hay mayores secretos.
Madrid, Dortmund, Bayern...
De los clubes grandes situados en la zona media, el Madrid, 16º con doce puntos y un +5 de average, a un punto del octavo puesto, viaja a Brest (Francia). Según el 'Superordenador' de Opta, tiene un 2,9% de opciones de meterse entre los ocho. El Dortmund, 14º con 12 puntos y +8, recibe al Shakhtar; el Bayern, 15º con 12 puntos y +6, juega en casa contra el Slovan Bratislava; la Juventus, 17ª con 12 puntos y +4, disputa su partido en Turín ante el Benfica.
Es decir, en una clasificación tan apretada como esta, con tres puntos entre el Atlético, 5º con 15, y los grandes de la zona media, cada punto es oro y cada gol es clave para la tabla y, especialmente, para el sorteo del próximo día 31. ¿Por qué? Por el PSG y el Manchester City.
Franceses y británicos han sido las grandes sorpresas negativas de esta primera fase de la Champions League. Sus derrotas, inesperadas en las predicciones, les han dejado en la pelea por los últimos puestos de la repesca. El PSG es 22º con 10 puntos y necesita puntuar en Stuttgart para asegurar su hueco entre los 24 mejores, mientras que el City, que perdió el miércoles en París, es 25º a dos puntos del playoff. Tiene que ganar en Brujas sí o sí para entrar.
La extraña situación de los dos equipos podría dejar un sorteo tan atípico como incendiario. Un sorteo que conviene explicar. El 31 de enero conocemos los cruces del playoff y la ruta completa hasta la final del próximo 31 de mayo en el Allianz Arena de Múnich.
Sorteo simple
Si no hay muchas sorpresas en la última jornada y Dortmund, Bayern y Madrid ganan sus partidos, podrían alcanzar la 9ª o la 10ª plaza. Y aquí viene el caos. El sorteo de la repesca cruza a los equipos de dos en dos, es decir, el 9º y el 10º jugarían contra el 23º o el 24º, haciéndose un sorteo simple para ver qué dos enfrentamientos se disputan. Y así con los demás: el 11º y el 12º contra el 21º y 22º, el 13º y 14º contra el 19º y 20º, y el 15º y 16º contra el 17º y 18º. Siempre con los mejor clasificados disputando la vuelta en casa.
Además, la ruta hasta la final ya está casi trazada, con los ocho mejores esperando a los ganadores del playoff, divididos también en parejas y con la única necesidad de sortear hacia qué lado del cuadro va cada uno. De nuevo, un sorteo simple. Por ejemplo, Liverpool y Barça, primero y segundo ahora mismo, entrarían en un sorteo para ver hacia qué lado del cuadro van, pero ya saben que siendo 1º y 2º su cruce en octavos sería el ganador de una de las eliminatorias entre el 15º o el 16º contra el 17º o 18º. Ahora mismo, esas posiciones son de Bayern, Madrid, Juventus y Celtic. Es decir, de quedar así las cosas, si el Madrid no gana en Brest, por ejemplo, podríamos tener clásico español en octavos.
Más abajo, el Manchester City y el PSG ya saben que en caso de acabar 23º o 24º, como podría ser, se medirían al 9º o 10º (el Bayern o el Madrid podrían llegar ahí si ganan la última jornada) y en octavos al 7º o 8º. El Atlético, si no saca tres puntos en Salzburgo, podría caer a una de esas posiciones.
Un caos que queda pendiente de esa decisiva octava jornada y del sorteo del próximo 31 de enero. Hagan sus cuentas.
Era un duelo de segundas oportunidades, de buscar la gloria después de haberla rozado. Los parisinos no pudieron alcanzarla en aquella época de mascarillas y coronavirus y los británicos sucumbieron precisamente en este mismo estadio hace casi dos décadas a manos del germen del mejor Barça de la historia. Así que el PSG vio la puerta abierta y se coló para presentarse en la final ante el Inter. Lo hizo sin Mbappé, pero con un equipo solidario que demuestra que la Champions la tienen que atacar y defender once futbolistas. [Narración y estadísticas, 2-1]
Salió el Arsenal a encontrar pronto el tanto del empate en la eliminatoria, mandón y muy agresivo. No se habían cumplido los primeros 10 minutos y ya llevaba tres ocasiones claras de gol, una de Martinelli tras un saque de banda de Skelly a modo córner, otra de Rice, un cabezazo que se fue por poco tras un gran centro de Timber y la última un disparo desde fuera del área de Odegaard. En las dos últimas, la respuesta de Donnarumma fue más que sobresaliente. La mano abajo para despejar el disparo del noruego competirá con la de Sommer a Yamal por la mejor parada de esta Champions.
Los ingleses notaron la vuelta de Thomas Partey a su centro del campo. El jugador ghanés permitió a Rice volver a ocupar el carril interior, lo que daba más llegada al peligroso medio británico, y sus saques largos de banda generaban casi más peligro que un saque de esquina. También Odegaard pudo aparecer más en tres cuartos y comandar la presión alta que ordenó Arteta a sus hombres.
No encontraban los franceses el balón para desesperación de Luis Enrique. Kvaratskhelia no lo necesitaba. El primero que le llegó lo mandó al palo y encendió a la grada a la par que bajó un poco el ánimo de los gunners. De hecho, pese a que los ingleses quisieron mantener alta su presión, poco después un robo de Fabián dejó solos a Doué y Barcola para montar la contra. Quizás fue la juventud o la falta de picardía, pero la jugada terminó con un disparo inocente del que ejerció como nueve en ausencia del tocado Dembélé.
Poco después, el español decidió hacerlo por su cuenta y clavar un gol de bandera. El interior recogió un rechace de la defensa británica en el balcón del área, regateó a Martinelli con su control de pecho y la clavó con la zurda, imposible para Raya tras un roce con un defensa. Golpe que pudo ser doble si Barcola, un minuto después, hubiera conseguido culminar bien un nuevo contraataque del PSG. Le sobró un toque de balón.
El partido perdió efervescencia. El Arsenal, por miedo a recibir más castigo y el PSG, contento por haber duplicado su ventaja en una primera parte que comenzó como quien es vapuleado por una gran ola bajo el mar. Afortunadamente, sin heridas de gravedad, apenas un leve mareo.
El rugido de los Príncipes
La segunda mitad comenzó tranquila, como en un armisticio. Entonces salió a calentar Dembélé y rugió el Parque de los Príncipes. El PSG empezó más conectado al juego y a la eliminatoria. Resultaba metafórico ver a Kvaratskhelia perseguir a Saka en ayuda de Mendes, amonestado en el primer tiempo, y al equipo con más querencia por el esférico, como le gusta a su técnico.
Como en un espejo, en el minuto 65, fue Saka el que emuló la jugada de Kvaratskhelia para recortar hacia dentro y poner el balón en la escuadra. En esta ocasión no fue el palo el que evitó el tanto sino Donnarumma, inspiradisimo toda la noche, con otra mano inverosímil. Pero más inverosímil se antojó la remontada británica después de que el VAR llamara a Zwayer por una mano de Timber tras un disparo de Achraf. Penalti de los modernos, pero penalti. Sin embargo, Raya quiso dar un hálito de vida más a los suyos y detuvo el lanzamiento de Vitinha.
Último aliento
No lo quisieron tomar los británicos que se durmieron en una diagonal de Kvaratskhelia en la que el balón terminó en las botas de Achraf con un Partey blando en el duelo. El marroquí metió una comba imposible para Raya. Ese segundo tanto francés espoleó algo el orgullo inglés, que quiso anotar el tanto del honor poco después, obra de Saka tras una gran lucha de Trossard.
El partido se alocó, pero la ventaja francesa permitía a los de Luis Enrique reducir la ansiedad habitual de los últimos minutos. La final se tocaba con la punta de los dedos y los de Donnarumma la merecieron durante toda la eliminatoria. Espera el Inter, un equipo con más oficio y tres entorchados. Mal negocio.
España quiere blindarse contra el enemigo invisible del exceso de confianza. La goleada 5-0 a Portugal fue la victoria más abultada de la primera jornada de la Eurocopa, pero ha sido solo el inicio. La victoria ante Bélgica, esperando lo que puedan hacer Italia y las lusas en su enfrentamiento, sí que puede colocar a España en cuartos e, incluso, primeras de grupo.
El "partido a partido" no es una frase de Montse Tomé, sino una consigna que defiende todo el vestuario y no por falta modestia. Están convencidas de que solo así su ambición tendrá un claro reflejo en el campo. "Hay que tener los pies en la tierra. El 5-0 no nos puede confundir", advertía Olga Carmona. Más explícita fue la seleccionadora: " Puedes entender que la gente comente que España es un equipo que tiene mucha capacidad, pero dentro tenemos un mensaje de tranquilidad. Si pensamos en ganar sin haber jugado, no seremos competitivas. Y no queremos que nada nos despiste".
El cuerpo técnico se ha encargado en estos días de que las jugadoras hayan mantenido la serenidad. "La clave es conectar y desconectar. El mensaje es que solo hemos ganado un partido y tenemos que mantener los pies en el suelo", reiteraba. Y es que Bélgica es un rival al que teme, casi más que a Portugal.
"Tiene una estructura diferente y una intención de presionar en bloque más alto. Creo que ante Italia (0-1) mereció más. Si conseguimos dominarlas, se van a defender y salir rápido. Es el equipo que mejor transita del grupo. A las jugadoras les decimos que sus despejes son pases de gol", explicó Tomé, destacando a la delantera Wullaert y las jugadoras de banda. "Tienen jugadoras que corren mucho pero busca asociaciones y meten pases por dentro", analizó la seleccionadora a quien su compañera en el banquillo belga, la islandesa Gunnarsdótti, quiere discutir la posesión del balón.
Sin pistas sobre Cata y Aitana
El once de España parece consolidado con el regreso de Irene Paredes al centro de la zaga, pero mantiene las incógnitas de Cata Coll y Aitana, más por no dar pistas al rival que porque Tomé no lo tenga claro.
La guardameta estará en la convocatoria, pero con medio entrenamiento desde que viajó a Suiza, no parece que vaya a ser titular. De hecho, en la última sesión se ejercitó al margen, junto a Alba Redondo, que también arrastra problemas en el muslo. "Esperábamos una evolución más rápida. Empezó a entrenar y tuvimos que dar un paso atrás. No es grave lo que tiene y decidiremos mañana. No le vamos a dar ventaja a Bélgica", aseguró la seleccionadora.
Sobre Aitana, hay más dudas. "Ella tiene una capacidad mental brutal, está enfocada en la Euro y fue una lástima que pasara por esto. Ante Portugal jugó el tiempo que podía jugar priorizando su salud. Ahora está recuperada". Eso puede mandar al banquillo a Vicky López, aunque la seleccionadora escapa a la pregunta aludiendo a la capacidad de adaptación de sus jugadoras. "Nuestro trabajo es ubicarlas en el campo en el momento adecuado por lo que propone el rival. Nos da tranquilidad que todas puedan participar", se limitó a decir.
La gestión de esta pareja será uno de los quebraderos de cabeza en esta Euro viendo el nivel de la joven jugadora, que se estrenó con un gol. "Al final, el cuerpo técnico pensamos lo que necesitamos para competir el partido y en un plan de 90 minutos. Todas están preparadas y son maduras para aceptar el rol en cada momento", analizó.
Carmona: "Tendremos a Bélgica vigilada"
Con Bélgica buscando seguir con opciones de alcanzar la fase eliminatoria, España sabe que tendrá que contenerlas. "Sabemos nuestros puntos fuertes, las cosas en las que queremos mejorar. Portugal tenía dos jugadoras arriba muy determinantes y estuvimos bien en las vigilancias defensivas. Bélgica es uno de los mejores equipos transitando y queremos tenerlas vigiladas. Y queremos el balón", explicó Olga Carmona.
Con amplio recorrido por la banda, se entiende con Claudia Pina, con Mariona, y especialmente, con Esther, a quien asistió para el primer gol en el minuto 2. "Es con la delantera que más hablo. Ella es una killer y yo me caracterizo por centrar mucho y la busco. Ella sabe dónde tiene que llegar y dónde encontrarla", aseguró.
La seleccionadora belga quiso ponerse la piel de cordero -"solo un 1% de los aficionados no da favoritos ante España", dijo- pero Carmona fue tajante: "El fútbol es impredecible y lo que queremos es transformar las habladurías en realidad".