El PSG abolió al Bayern

El PSG abolió al Bayern

Actualizado

En un fantástico ejercicio defensivo, el PSG de Luis Enrique anuló a un Bayern dominado por una ansiedad excesiva, incapaz de atravesar el muro capitaneado por Marquinhos. Se derrumba así la leyenda de que el equipo francés no sabe defender.

La clave estuvo, obviamente, en el gol de Dembélé a los dos minutos de juego, tras una travesura de Kvaratkhelia. El aspirante al Balón de Oro disparó al centro de la portería de Neuer. Le favoreció hacerlo tal y como le vino el balón, algo que muchos jugadores parecen haber olvidado: el arte de rematar a la primera.

Ese instante hizo zozobrar al Bayern, que jugó con una ansiedad desmedida, con una rapidez atropellada que terminó por llevarle al cadalso. Estuvo en la lona durante casi todo el partido, como un boxeador tocado, al borde del K.O.

No bastaron los esfuerzos del colombiano Luis Díaz, el mejor del equipo alemán. El Bayern estuvo eliminado prácticamente desde el inicio y, cuando el partido ya agonizaba, en los minutos de la basura de la prórroga, a Kane solo le alcanzó para marcar un gol: un ilusionismo demasiado tardío.

No creo que Luis Enrique planteara de inicio un partido defensivo, a la contra. Pero, con la ventaja mínima, su equipo se replegó con inteligencia, esperando una transición liderada por el insuperable Kvaratkhelia o por un Dembélé a la caza en la selva alemana.

Quizá Luis Enrique retrasó aún más al equipo cuando el ingenuo Olise forzó una tarjeta amarilla a Nuno Mendes. El Bayern creyó entonces encontrar la escalera para asaltar el muro francés. Sin embargo, el técnico asturiano reaccionó con inteligencia: situó a Mendes en el centro de la defensa y colocó a Fabián Ruiz para frenar a Olise, el ‘Lamine Yamal’ francés del Bayern.

Fabián estuvo sobresaliente. De hecho, el Bayern terminó olvidándose de atacar por ese costado. Firmó un gran partido, hasta que el físico le pidió tregua. Conviene recordar que el gol de Dembélé nace de un magnífico pase suyo, una actuación que refuerza su candidatura para volver a la selección española.

La esterilidad del Bayern

El defensa Pacho fue un auténtico baluarte. No jugaba Achraf Hakimi, pero João Neves estuvo extraordinario en el lateral derecho. Parece un jugador diminuto, pero posee una fuerza y un coraje admirables; incluso rozó el gol en un cabezazo.

La posesión del Bayern fue escandalosa, pero estéril: apenas generó ocasiones. El PSG, en cambio, pudo haber ampliado la ventaja gracias a ese prodigio de nombre impronunciable, Kvaratkhelia, que tiene a Guti como ídolo.

Al Arsenal, este PSG le dolerá como una muela infectada. Porque al Bayern se le puede frenar, pero a este PSG parece imposible. Luis Enrique ha logrado algo incuestionable: convertir a su equipo en el rey actual de la Champions. A rey muerto -el Real Madrid-, rey puesto: el PSG.

kpd