El portugués se marchó visiblemente enfadado hacia el túnel de vestuarios tras la derrota del Al Nassr ante el Al Ittihan.
El gran cabreo de Cristiano Ronaldo tras perder el clásico de Arabia Saudí
A pesar de jugar en Arabia Saudí, Cristiano Ronaldo mantiene su nivel de competitividad y terminó muy enfadado tras la derrota de su equipo, el Al Nassr, ante el Al Ittihan en el clásico saudí. El equipo del portugués perdió por la mínima (1-0) el duelo, arbitrado por el colegiado español Antonio Mateu Lahoz, y cedió el liderato de la competición a su máximo rival.
El delantero brasileño Romarinho fue el autor del tanto de la victoria en el minuto 80 al culminar un excelente contraataque de su equipo, que se sitúa ahora en lo más alto de la tabla con 47 puntos. El cuadro dirigido por el luso Nuno Espirito Santo aventaja en uno al Al Nassr después de 20 jornadas.
Más allá del revés que supone esta derrota, después de cuatro victorias consecutivas, el equipo de Cristiano Ronaldo prolonga su mala dinámica ante el máximo rival, ya que no ha sido capaz de ganarle en los últimos diez enfrentamientos, incluido este curso el de la primera vuelta y el que midió a ambos en la Supercopa.
Al finalizar el partido, Cristiano Ronaldo se marchó visiblemente enfadado hacia el túnel de vestuarios. Pese a que sus compañeros intentaron contenerle, el portugués pateó una de las botellas de agua que estaban en la banda antes de abandonar el terreno de juego.
El fútbol saudí confía cada vez más en el talento español, dentro y fuera del campo. Un claro ejemplo es Esteve Calzada, que hace un par de años dejó el Manchester City para convertirse en CEO del Al Hilal, uno de los clubes más grandes del país y del continente. Su equipo se mide esta noche al Real Madrid y el directivo se sienta con EL MUNDO en Miami para discutir sobre el partido, el mercado, las ofertas, Cristiano Ronaldo o Vinicius.
Vienen de tres semanas complicadas, de intentar varios fichajes y no conseguirlos. ¿Cómo lo han vivido?
Sí, ha sido atípico. Teníamos una serie de objetivos, pero no los vas a comprometer con contratos de dos o tres años pensando sólo en el Mundial, que va a durar unas semanas. Por eso no hemos fichado a nadie, sólo a un par de jugadores locales. Pero ningún internacional, porque no se ha dado, porque ya estaban con la mente en las vacaciones o porque nos pedían demasiado dinero. El equipo tiene una base sólida que ha dado rendimiento y luego ya vendrá el mercado de verano, que seguimos con ambición de traer buenos jugadores.
Pero al Mundial, siendo importante para ustedes, llegan sin fichajes.
Sí, pero el problema lo hubiéramos tenido si se hubieran ido jugadores, porque el equipo se habría debilitado. Tú fichas porque quieres mejorar lo que tienes. Nos han ofrecido infinidad de jugadores y muchos querían venir, pero si tu primera y segunda opción no se han dado, no vas a ir a la quinta porque ya tienes buen equipo.
Debutan contra el Madrid.
El objetivo es competirle y tenemos mucha ansiedad por jugar estos partidos para ver realmente cuál es nuestro nivel. Porque somos de un continente diferente y no podemos jugar muy a menudo con grandes equipos. Ya dimos guerra hace un par de años cuando nos enfrentamos al Madrid en el Mundialito y tenemos ilusión.
Se decía que Vinicius tenía una oferta de Arabia Saudí.
Eso se dice, yo creo que es una leyenda urbana. Al final es una cosa que nos está pasando mucho. A veces hay cosas que son ciertas y a veces nos utilizan, a mi equipo y a la liga en general, para negociar mejor una renovación o para buscar un mejor contrato generando competencia con el equipo que te quiere. Nos ponen en todas las quinielas. Yo sí te puedo decir que en el caso del Al Hilal nunca ha habido nada con Vinicius, y menos con las cifras que han salido en los medios.
"Buscamos jugadores en su prime, de menos de 30 años y con familia estable"
El gran cambio ha sido el entrenador, con la llegada de Simone Inzaghi, finalista de la Champions con el Inter de Milán.
El presidente ha peleado para convencerle y estamos encantados. No ganó la final, pero es uno de los mejores del mundo. Cuando nos interesamos por él nos pidió que volviéramos a hablar después de la final porque estaba centrado en eso y al final se dio la firma. Muestra la ambición del proyecto.
Surgieron muchos rumores con el posible fichaje de Cristiano Ronaldo por el Al Hilal sólo para el Mundial de clubes. ¿Eran ciertos?
No tenían sentido. Para que la gente lo entienda, el Al Hilal y el Al-Nassr, los dos equipos de Riad, son el Madrid y el Atlético, y el Al Ittihad (donde está Benzema, en Yeda) sería el Barcelona. El Al-Nassr es nuestro eterno rival, no se podía coger por ningún lado. Nunca nos lo vamos a plantear.
¿El siguiente paso es seguir adquiriendo jugadores de talla mundial?
Seguro. Existe esa ambición de traer futbolistas del perfil que trajimos. A veces nos ocurre que se interesan en venir jugadores que están pensando en retirarse, pero esto ya no funciona así. Buscamos jugadores en su prime, de menos de 30 años y con familia estable.
Con Neymar hubo mala suerte por la lesión, pero a nivel comercial fue un éxito.
Sí, ha tenido ese impacto a nivel de seguidores, pero tú lo traes para que rinda en el campo. Si luego tienes tirón en marketing genial, pero la lesión fue una lástima.
En cuanto a los ofrecimientos de jugadores, ¿ha habido un cambio en Arabia? Al principio un gasto desorbitado y ahora más sentido, y a la vez más interés de jugadores y equipos en negociar con los equipos del país que una intención vuestra.
Por supuesto. Hay mucha gente que todavía no lo entiende. Te dicen 'oye, que X jugador estaría dispuesto a ir, que va a hacer un esfuerzo'. No, esto ya no funciona así. Nosotros escogemos a los futbolistas que queremos. Eso está cambiando. En nuestro caso siempre hubo una política muy clara de qué tipo de jugadores queríamos. No era traer talento por traer. Son jugadores bien escogidos y no a cualquier precio. Y el resultado funcionó. Mitrovic, Rubén Neves, Milinkovic-Savic, Bono, Cancelo... Es un equipo potente construido con cabeza.
"No vamos a ser el Madrid o el Barça, pero queremos conectar con audiencias jóvenes a través de los jugadores"
Sin sobrepagar.
Hasta ahora la carrera de un jugador bueno era Europa, jugar Champions e intentar ganarla. Esto lo desvía un poco de lo tradicional, y no podemos olvidar que el dinero juega un papel importante, en este caso por el sistema fiscal del país, que no tiene los impuestos que hay en otros sitios y nos permite ser más competitivos. Negociamos en cantidades netas, es la ventaja.
¿Cómo termina usted en el Al Hilal?
Yo llevaba 12 años en el Manchester City, la última etapa como jefe comercial, y me vinieron a buscar del club más importante de Arabia y de Asia. Una aventura apasionante. Me ha llamado la atención la pasión de la gente, llegando a límites insospechados. Para que te hagas una idea, la gente me para y me pide fotos por la calle. Eso en España y Europa no es habitual. Pides fotos a los jugadores o al entrenador, pero no al CEO. El Al Hilal es como el Real Madrid de Arabia, hay que luchar por todos los títulos y queremos ser conocidos a nivel internacional. No vamos a ser el Madrid o el Barça, pero queremos conectar con audiencias jóvenes a través de los jugadores. La prueba es la llegada de Neymar, cuando tuvimos un crecimiento gigante.
Y el país tiene un plan detrás.
Uno que culminará con el Mundial 2034, así que continuará de esta forma. El traer a estos jugadores era un programa del Gobierno, pero no todos los que vienen vienen pagados por ese programa. Tenemos nuestra propia capacidad.
¿Cómo funciona a nivel presupuestario la liga?
El programa del Gobierno se vehiculiza a través de la liga y te da para unos jugadores por un importe total. No hay un importe exacto. Cada equipo presenta sus ideas, sus jugadores, y la liga tiene su departamento deportivo que ayuda a los equipos más pequeños. Nos viene bien el apoyo del Gobierno y lo complementamos con nuestra propia capacidad de generar ingresos y con donaciones importantes. En nuestro caso tenemos al Príncipe Al-Waleed que es uno de los benefactores del club y que influye decisivamente en fichajes y contribuciones financieras.
Resulta curioso que hace justo 42 años llegara al fútbol español uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. El 4 de junio de 1982 se hizo oficial el fichaje de Diego Armando Maradona al FC Barcelona. El club pagó 1.200 millones (7 millones de euros) para hacerse con los servicios del argentino que ya apuntaba a leyenda.
Cien periodistas presenciaron cómo un emocionado Maradona manifestó: "Me incorporo con mucha alegría y para dar los máximos títulos posibles en el FC Barcelona, el mejor club del mundo". El Pelusa demostró alegría, pero a título individual no pudo rendir al nivel de la estrella en la que luego se convertiría. Las lesiones y sus salidas nocturnas fueron los principales factores que restaron protagonismo al jugador.
Maradona, como este lunes Mbappé, fueron fichajes que revolucionaron el panorama futbolístico en España. Uno está en la historia de este deporte y otro, si mantiene su evolución, probablemente lo estará. Pero son otros muchos los que han llegado a los dos transatlánticos de LaLiga y han generado diversas dinastías e impacto tanto a nivel nacional como europeo.
Maradona, con el Barcelona.
Históricamente debemos mencionar dos duplas que han competido de manera casi coetánea en los dos grandes clubes españoles. Hay que remitirse primero a la década de los 50, donde dos jugadores llamaron la atención de Real Madrid y Barcelona y ambos terminaron en el club opuesto al que inicialmente se supuso. Hablamos de Ladislao Kubala y Alfredo Di Stéfano. "Uno y otro representaron un antes y un después en el fútbol español", mencionaba José Ignacio Corcuera, historiador y miembro del Centro de Investigaciones de Historia y Estadística del Fútbol Español (CIHEFE).
El húngaro jugó en el Camp Nou tras negociar primero con el club blanco. El segundo lo hizo solo en el Madrid pese a que la Federación Española decretó que el jugador alternara su participación en los dos clubes tras una negociación bilateral de ambos con Millonarios y River Plate.
Kubala consiguió con el Barça cuatro ligas y cinco Copas de España, mientras que el argentino firmó cinco Copas de Europa, una menos que Gento, una Copa Intercontinental, ocho Ligas y una Copa de España y entró en el debate de uno de los mejores jugadores de todos los tiempos. Las hazañas europeas de aquel Madrid resuenan ahora que las ha igualado y hasta superado el Madrid en el que aterriza Mbappé.
Di Stéfano, como futbolista del Real Madrid.
Un equipo que comenzó su década prodigiosa con la llegada de Cristiano Ronaldo. Fueron 96 millones de euros los que trasladaron al portugués de Manchester a Madrid en junio de 2009. No fue la servilleta de Rexach para sellar a Messi, pero el luso generó un impacto similar al del argentino en España y ambos se fueron alternando Balones de Oro y títulos para sus clubes. "El gran problema de Cristiano es que le tocó con Messi, uno de los futbolistas más completos de la historia. Si nace 10 años antes o después hubiera sido Balón de Oro de manera continuada", expresa Corcuera.
Legendaria fue aquella serie de Clásicos entre ambos en los que hubo más que palabras entre jugadores de ambos equipos liderados entonces por Pep Guardiola en el bando culé y José Mourinho en el bando madridista.
Cristiano, tras ganar su quinta Champions.Reuters
No se vivía esa tensión entre ambos clubes desde el traspaso histórico de Luis Figo al Real Madrid tras el pago de su cláusula de rescisión de 10.000 millones de pesetas (60 millones de euros). "El caso de Figo supone otro punto de inflexión en la locura de los pagos en el fútbol", apunta el historiador.
Al fichaje de Figo, el más caro en la historia del fútbol y primero de los galácticos de Florentino, le sigue el de Zidane un año después y por un montante aún mayor, 73 millones de euros. "Ambos fueron futbolistas para apuntalar la presidencia", opina José Ignacio Corcuera.
Expectativas
Otro fichaje récord, 60 millones de euros de la época, fue el de Johan Cruyff por el Barcelona en 1973. El holandés llega al conjunto culé para regocijo de su presidente actual quien era gran fan de su etapa en los Países Bajos. "Era un enfermo de Johan. Le había visto jugar con el Ajax en las finales de la Copa de Europa y contra el Madrid y me había 'frikizado'. Era increíble", contó en una entrevista Joan Laporta.
Pero Cruyff no termina de explotar en el Barça porque, a juicio de Corcuera, "llega con menos hambre". No es fácil cumplir las expectativas cuando eres uno de los fichajes que deben cambiar no sólo la historia de tu equipo, también la del propio fútbol. Ese reto mayúsculo es al que se enfrentará Mbappé cuando se una a la disciplina del club más laureado de la historia.