El gobierno británico afirmó que tomará “medidas adicionales” para garantizar que Roman Abramovich libere los 2.500 millones de libras (alrededor de 2.900 millones de euros) que se comprometió a donar tras la venta del Chelsea en 2022.
El magnate ruso se vio obligado a vender al club de la Premier después de la invasión militar de su país sobre Ucrania. El club londinense fue adquirido por un consorcio encabezado por los inversionistas estadounidenses Todd Boehly y Clearlake Capital por lo que, en ese momento, fue el precio más alto jamás pagado por un equipo deportivo.
Abramovich prometió entregar los ingresos de la venta a las víctimas de la guerra de Rusia en Ucrania, pero los fondos siguen congelados en medio de una disputa entre él y el gobierno británico, que sostiene que él se ha opuesto a los planes para que el dinero se gaste exclusivamente en Ucrania.
La Press Association de Gran Bretaña informó de que el gobierno prepara acciones legales contra Abramovich después de que no cumpliera el plazo del 17 de marzo para entregar el dinero.
“Le dimos a Roman Abramovich su última oportunidad de hacer lo correcto”, manifestó el gobierno. “Una vez más, no ha realizado la donación a la que se comprometió”. “Ahora tomaremos medidas adicionales para garantizar que se cumpla la promesa que hizo en el momento de la venta del Chelsea”.



