El amor por el riesgo de Neuer: pactar un partido con Guardiola como centrocampista, doblar a un personaje de Disney o dejar crecer el rumor de que era gay

El amor por el riesgo de Neuer: pactar un partido con Guardiola como centrocampista, doblar a un personaje de Disney o dejar crecer el rumor de que era gay

La crisis de los 40 no es únicamente una frase hecha o el título fácil para una comedia. Es un proceso analizado por la Psicología en el que algunas personas, especialmente varones, se cuestionan su existencia, producto de la rutina de su vida en pareja, los cambios físicos o las expectativas laborales frustradas. En el fútbol la cosa se agrava, porque los 40 marcan la frontera de la retirada para los más afortunados y el inicio de una nueva etapa con menos emociones. Es difícil igualar las que se sienten en el terreno de juego. Al paro de los millonarios parece irreverente llamarlo de tal forma, pero es también paro emocional y afecta a quienes lo sufren como a quienes lo comparten. Llegan los divorcios.

Manuel Neuer no esperó a los 40 para hacerlo, ni piensa en la retirada después de cumplirlos, el mes pasado. Puede mostrarse juguetón como un adolescente para lesionarse en una pista de esquí, o maduro como un cuarentón para ponerse un brazalete arcoíris y desafiar al establishment, pero siempre firme en la portería del Bayern cuando hay que estarlo. Lo estuvo en el Bernabéu y sabe que debe estarlo en el Allianz, como sabe bien este veterano de la portería que cualquier crisis, también la de los 40, se afronta mejor desde un muro, sea físico o emocional.

“Las dudas vienen de tu cuerpo”

«Las dos cosas son importantes, pero en este momento para Neuer lo principal es el físico. Cuando llegas a los 40 años bajo la portería, tu preocupación es que te responda, porque todo lo demás ya lo sabes, tienes experiencia y conoces las situaciones que pueden darse. Las dudas, en cambio, pueden venir de tu cuerpo», explica Andrés Palop, que llegó en activo hasta los 41, en el Bayer Leverkusen, aunque después de una última temporada con escaso protagonismo decidió retirarse.

«Por lo que vimos en el Bernabéu, no parece que Neuer se encuentre ante ese dilema, la verdad. Será su físico el que marque los tiempos», añade el ex portero del Valencia y Sevilla, entre otros, ahora en el equipo de la agencia AC Talent, liderada por el representante Arturo Canales.

«Otra de las cosas que nos ha ocurrido a los porteros que hemos estado tanto tiempo en activo es el tener que adaptarnos a los cambios, sean del reglamento o hasta de los balones, pensados siempre para el gol, para los delanteros, no para nosotros. Pero los porteros no somos como el resto de los jugadores. Somos sufridores, estamos solos en el campo, hacemos cosas distintas y no nos quejamos», continúa Palop. El valenciano enlaza su explicación con el caso del alemán: «Neuer ha tenido una ventaja, porque apareció ya con todo lo que se le exige hoy a un guardameta moderno, lo traía de serie. Creo que tiene el mejor juego de pies del mundo en una portería, y era ya de ese modo desde muy joven, en el Schalke».

Neuer rechaza un lanzamiento de Mbappé.OSCAR DEL POZOAFP

La última temporada de Neuer en el conjunto de la cuenca del Ruhr fue la primera de Raúl, un cruce generacional entre dos líderes del fútbol europeo y de la Champions. Palop, que dejó el fútbol en 2014, se enfrentó a aquel Schalke, «aunque entonces Neuer era todavía suplente». Esa facilidad del alemán que describe para el juego con los pies fue una mina para Pep Guardiola cuando llegó al Bayern. Entre sus muchos experimentos, el catalán, un entrenador-alquimista, se planteó probar a Neuer en el centro del campo en un partido, según desveló en una entrevista Karl-Heinz Rummenige. «Fue difícil disuadirlo de esta intención, que podría haber sido interpretada como un acto de arrogancia. Sin embargo, creo que Neuer también lo habría hecho bien como volante», explicó el ex delantero y director general del Bayern.

A Guardiola le disuadieron, pues, de lo que hizo Javier Clemente con Molina en un partido de la selección, nada menos que el día del debut del portero, pero en el centro del campo. A Neuer le habría gustado la experiencia, seguro. Adora el riesgo, las experiencias nuevas, aunque alguna haya provocado controversias. Lo fue la decisión de irse a esquiar al volver del Mundial de Qatar, algo que prohíbe cualquier contrato del fútbol profesional, como ir en moto o practicar deportes de riesgo. Un futbolista es también un activo. El portero nacido en Gelsenkirchen lo minimizó al decir que era esquí de fondo. Es difícil romperse la tibia y el peroné en esa práctica, pero todo es posible. Consolidado ya como gran capitán del Bayern, el club donde más mandan los futbolistas, porque después de serlo se convierten en dirigentes, fue comprensivo con su portero. Ni un reproche. Quién sabe si Neuer, parte ya de la aristocracia del club bávaro, seguirá los pasos de Beckenbauer, Rummenigge o Hoeness.

Cáncer de piel

La pasión por el riesgo le llevó, asimismo, a aceptar una proposición de la Disney para doblar al alemán a uno de los personajes de Monster University, aunque otras arriesgadas decisiones han sido por convicción. Después de sufrir dos intervenciones en el rostro por carcinomas, una clase de cáncer de piel, decidió invertir en la creación de una línea de cosmética de protectores solares, junto a la tenista Angelique Kerber. «Ambos tenemos historias muy personales cuando se trata de enfermedades de la piel», explicó.

En 2011, animó a los futbolistas gays a salir del armario, «porque eso alivia». Cuando llegó la Eurocopa 2020, en la que la Hungría de ViktorOrban debía jugar en Múnich, se colocó un brazalete de capitán arcoíris por primera vez. Lo repitió en el Mundial de Qatar, un desafío a su propia Federación y a la UEFA y la FIFA.

La declaración alimentó los rumores sobre su propia homosexualidad, algo que ni se molestó en desmentir, mientras se le podía ver en Múnich con las modelos Katrin Gilch o Nina Weiss, con la que estuvo casado. A los meses de su divorcio, inició una relación con la jugadora de balonmano Alika Bisell, con un extraordinario parecido con su ex mujer, pero 15 años más joven que el portero. Todo un anticuerpo contra la crisis de los 40, si es que alguna vez merodeó alrededor de la portería de este amante de los riesgos al que buena parte de los alemanes pide que vuelva a la Mannschaft para el Mundial y entre los que el Madrid quiere encontrar su última prueba de vida.

kpd