La reconstrucción de Isco camino de la selección: el plan para un físico nuevo, las historias de Joaquín, el whatsapp de su agente y el sí de Pellegrini

La reconstrucción de Isco camino de la selección: el plan para un físico nuevo, las historias de Joaquín, el whatsapp de su agente y el sí de Pellegrini

El caballo cartujano debe su nombre a los monjes cartujos que, a finales del siglo XV, criaron la yeguada original de la estirpe en los alrededores de Jerez de la Frontera. Apreciados en todo el mundo por su belleza, la sangre cartujana es, además, codiciada por quienes buscan el cruce ideal para los ejemplares de doma clásica, en la que caballos de hasta 500 kilos dan pasos de ballet. La preparación física, con ejercicios monitorizados, con y sin montura, y una alimentación ad hoc, que incluye suplementos especiales, hacen posible, junto a la docilidad de la raza, que puedan soportar los entrenamientos necesarios, pero esos pasos están en la sangre. Lo mismo le ocurría a Isco Alarcón, dueño de los pasos del duende sobre la hierba, aunque, menos dócil y disciplinado que un caballo cartujano, estuviera desconectado del fútbol de élite desde su errático final en el Madrid, a la espera de encontrar montura en el tiovivo del fútbol.

Isco necesitaba entrenamiento, comprensión y hábitat. Lo primero exigía un cambio en su cabeza, no sólo en su cuerpo. Para lo segundo necesitaba a quien mejor lo ha entendido en un campo de fútbol, que ha sido Manuel Pellegrini. Lo tercero no tiene explicación, era duende por duende. El Betis es una forma muy particular de entender Sevilla, la gran Sevilla de los supervivientes que rompe su geografía, de los artistas y los antihéroes, y en la que el relato importa más que la victoria, al contrario que su, hoy, maltrecho vecino. Isco no se encontró en el Sevilla porque necesitaba a Pellegrini y necesitaba el relato verdiblanco, contado al oído por Joaquín. El tiovivo que jamás se detiene lo devuelve a la selección, y no como un caballo de cartón piedra.

RAÚL ARIAS

Cuando el Madrid ganó la Champions en París, en 2022, la UEFA no inscribió a Isco entre los campeones. La razón es que no había jugado un solo minuto en toda la competición. Había pasado prácticamente un decenio de blanco, de más a menos, siempre irregular. En su primera temporada, que era también la primerísima de Carlo Ancelotti, acabó por ganar la Décima con un importante protagonismo en la crecida del Madrid en la segunda parte de la final de Lisboa, además de la Copa. La comparación entre esas dos Champions blancas era, pues, insoportable, después de años de grandes apariciones y largos desencuentros en un equipo en el que siempre se encontraba a contraestilo, como si fuera el último mohicano de la era de la posesión en la tierra del vértigo y la verticalidad. El carácter, a menudo indolente, tampoco le conectaba con la idiosincrasia racial del Bernabéu. Si quedaba algún refugio, era la selección, pero se acabó de desmoronar con el partido que llevó la posesión al absurdo, en el Mundial de Rusia ante los locales. Isco fue titular.

A los 30 años, se imponía, pues, un cambio, pero debía ser en dos direcciones, hacia afuera y hacia dentro. Un equipo nuevo, pero también un Isco nuevo, más sacrificado consigo mismo. Convencido, el jugador contactó con Rodrigo Carretero. Diseñaron un programa específico, con dobles sesiones, y un plan de alimentación a la medida, con la suplementación necesaria. «Nos encontramos a un futbolista que había perdido la dinámica y la motivación en el Madrid. Cuando llegó al Sevilla, estaba ya al 100%, en mi opinión, pero meses después, cuando fichó por el Betis, su estado de forma era del 110%», explica Carretero. El torso era distinto al de sus peores épocas en el Madrid.

El Sevilla fue su elección, nada más dejar el Bernabéu, pero en diciembre rompió su contrato. No era lo que buscaba. Surgió la oferta del Unión Berlín, pero antes de aceptarla, Isco pidió a Pedro Bravo, su agente, que llamara al Betis. La razón era que allí se encontraba Pellegrini, el entrenador que mejor partido había sacado del de Arroyo de la Miel. Había sido precisamente en su tierra, en un Málaga que llegó a soñar con la Champions, detenido en cuartos por el emergente Borussia Dortmund de Jürgen Klopp, y donde también había coincidido con Joaquín, que le explicó todo lo que se podía saber sobre su Betis, al que había regresado para decir adiós.

El buen criterio de Ramon Planes

El whatsapp de Pedro Bravo sorprendió a Ramón Planes, entonces director deportivo verdiblanco, cuando el Betis se encontraba en la pretemporada, en Inglaterra. Sorprendido, Planes llamó al representante y le dijo: «Déjame que hable con Manuel [Pellegrini] y, si lo ve, hablaré con el jugador». El entrenador dio luz verde a la prospección. «Hablamos con Isco ambos por separado, Manuel y yo, y los dos coincidimos en probarlo. Charlamos sobre fútbol, sobre sus propósitos y su ilusión. En el consejo de administración había dudas, pero aceptaron nuestro criterio y el fichaje se cerró en menos de dos días, creo que es el más rápido que he visto», añade Planes, en la actualidad a los mandos de la dirección deportiva del Al-Ittihad de Benzema.

Cucurella e Isco, en Las Rozas.

Cucurella e Isco, en Las Rozas.RFEF/Ángel MartínezEFE

«De su técnica no teníamos dudas, porque era un futbolista contrastado, pero lo que nos sorprendió mucho fue su capacidad de liderazgo, algo que no esperábamos», concluye Planes. En su segunda temporada en el Betis, ya sin Joaquín, Isco ha ejercido con madurez y con el brazalete de capitán, algo que, según ha confesado, le ha hecho sentir responsabilidades desconocidas, del mismo modo que la consolidada estabilidad familiar, casado finalmente con la actriz Sara Sálamo, junto a la que tiene dos hijos, más uno de una relación anterior.

«Sólo había sido capitán por ausencia de otros en el Madrid o en la selección», confiesa Isco, a sus 33 años. A esa selección regresó, ayer, tras caer en la final de la Conference contra el Chelsea de Cucurella, que le recibió en Las Rozas con un abrazo y una frase: «Ahora me toca disfrutarte». A todos.

Isco descubre lo que los futbolistas no asumen: el talento no basta

Isco descubre lo que los futbolistas no asumen: el talento no basta

Era tal escándalo verle exhibirse partido tras partido que Luis de la Fuente, reticente aunque disimule, no pudo evitar durante más tiempo convocar a Isco. Por talento puro y nivel mostrado estas dos últimas temporadas, el único debate es si debe entrar en el once. Probablemente, no. Pedri y Fabián son indiscutibles como interiores, renunciar a los extremos sería dejar de respirar y Olmo le lleva ventaja si vuelve el falso nueve. Pero el mero hecho de estar especulando con esta posibilidad en 2025 es un milagro. O lo parece. En realidad, sólo lo parece.

El error recurrente más grave que cometen los futbolistas es no pensar ni informarse sobre el contexto antes de decidir qué pasos dar en su carrera. Cuando negocian un traspaso, la mayoría hace sólo dos preguntas a sus agentes: ¿qué equipo es? (cuantas más camisetas venda, mejor) y ¿cuánto me van a pagar? Con eso deciden. Y ahí mueren infinidad de carreras.

Muy pocos se plantean las cuestiones realmente importantes: ¿quién es el entrenador?, ¿dónde sirvo en su sistema?, ¿me gusta su estilo?, ¿con quién compito por el puesto?, ¿qué se espera de mí? y ¿puedo darlo? En definitiva, ¿encajo allí? Cojan cualquier gran fichaje fallido reciente y verán cómo, tras someterlo a ese test, concluyen que la decepción era previsible.

El PC Fútbol hizo mucho daño. Fichabas un delantero centro de 90 del Flamengo, lo ponías de delantero centro en tu Atleti y te daba el mismo rendimiento de 90. Punto. Así de sencillo. Las comunidades tuiteras de todos los equipos de Europa son ahora mismo un hervidero de aficionados arreglando sus equipos con cinco fichajes que, aparte de ser en su mayoría inviables, funcionarían en un porcentaje bastante bajo.

Muy pocos futbolistas son a prueba de balas y entornos. Mbappé, Lamine, tal vez Haaland. Hemos visto a Raphinha con Flick y con Xavi, Rodri y Pedri sufrirían en equipos que no quisieran mandar todo el rato, Vinicius necesita un vestuario muy fuerte alrededor... Y estamos hablando de los mejores. Permítanme esperar unos meses antes de felicitar al Arsenal si ficha a Gyökeres.

Isco es un genio y lo ha sido siempre. También cuando se desvaneció en el Madrid y cuando parecía finiquitado en el Sevilla. La decisión de ir al Betis es la mejor de su vida profesional. ¿Por qué? Porque vio el bosque y no sólo los árboles. Un técnico, Pellegrini, que le conoce a la perfección y es especialista en recuperar jugadores (es escandaloso lo que ha logrado con Antony), un estilo y un sistema a su medida, un calendario manejable a su edad, una confianza total en él... No es un milagro, es fútbol. Y el fútbol es mucho más que talento.

Euskadi se enfrentará a España por primera vez en una competición internacional de pelota el próximo 4 de junio

Euskadi se enfrentará a España por primera vez en una competición internacional de pelota el próximo 4 de junio

El próximo 4 de junio a partir de las 19.00 horas y en el frontón Gernika, la selección vasca de Pelota se enfrentará por primera vez a la selección española de la misma modalidad. Un partido entre dos selecciones 'nacionales' avalado por la Federación Internacional de Pelota Vasca y por el Consejo Superior de Deportes (CSD). El visto bueno del órgano dirigido por José Manuel Rodríguez Uribes ha sido el último avala recibido por Euskadi para hacer realidad su primera selección 'nacional' pero una veintena de federaciones vascas ya tramitan su reconocimiento internacional.

Luz verde definitiva para que, por primera vez en la historia, una selección deportiva vasca se pueda enfrentar a España en una competición internacional. El Gobierno vasco junto a la Federación vasca de Pelota ha logrado que a partir del próximo 1 de junio arranque la Liga de Naciones de cesta punta en el frontón de Gernika. "Para nosotros es el sumun", ha reconocido el presidente de la vasca y organizador del torneo José María Mitxelena. La Federación vasca logró en diciembre de 2024 su reconocimiento por la Federación Internacional con el objetivo de poder debutar como selección propia en este torneo de cesta punta en el que se enfrentarán seis 'países'. Además, de Euskadi y de España también está prevista la participación de Francia, Estados Unidos, México y Filipinas.

La selección española estará representanda por 6 jugadores vascos, un navarro y un catalán, según ha comunicado el presidente de la vasca Mitxelena. En principio, todos los jugadores de pelota de cualquier modalidad podrá elegir con qué selección jugar a partir de ahora.

"Nos quieren llevar hacia los escritorios pero estamos en la cancha y vamos a hablar de deporte", ha señalado durante la presentación oficial del torneo el presidente de la Internacional Xabier Cazaubon. "Nuestra prioridad es sumar y el deporte", ha insistido Cazaubon que fue uno de los artifices de que Euskadi fuera reconocida como federación 'nacional' por la Internacional abriendo la puerta a que se enfrente a España en una competición oficial. La Federación española de Pelota impugnó la decisión ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) por las trabas impuestas a representantes federativos para participar en la asamblea que avaló la petición de Euskadi. Aunque el TAS aún no ha pronunciado, las instituciones vascas dan por hecho que no habrá "vuelta atrás" en el reconocimiento internacional de la pelota.

Una seguridad jurídica que emana, según el Gobierno vasco, de la modificación de la Ley del Deporte pactada por el Gobierno de Pedro Sánchez con el PNV. La norma establece la posibilidad de constituir federaciones 'nacionales' en deportes con "arraigo" con una referencia expresa a la pelota vasca y al surf. La vicelehendakari Ibone Bengoetxea y la diputada general de Bizkaia Elizabeth Etxanobe se han felicitado por este "día histórico" para Euskadi. "Vamos a seguir trabajando por la oficialidad de las selecciones vascas", ha recalcado Bengoetxea, la 'número dos' del Gobierno de Imanol Pradales.

De la Fuente recupera a Isco para la selección seis años después en una lista sin Laporte ni Rodri

De la Fuente recupera a Isco para la selección seis años después en una lista sin Laporte ni Rodri

Han pasado seis años desde que Francisco Alarcón, Isco, vistiera por última vez la camiseta de la selección española. Fue en junio de 2019 con Robert Moreno a la cabeza cuando el hoy futbolista del Betis participó en los partidos de clasificación para la Eurocopa de 2020 ante Islas Feroe y Suecia. Pues bien, después de rozar la convocatoria en marzo, el malagueño ha regresado a una lista de la mano de Luis de la Fuente, que le ha reclutado para la defensa del título de la Liga de Naciones. El jueves 5 España juega en Stuttgart contra Francia la semifinal. Un día antes, Alemania y Portugal jugarán la otra.

Isco, que este miércoles afronta con el Betis la final de la Conference League, es la gran novedad en una convocatoria donde finalmente no ha entrado Rodri ni Laporte, dos fijos para el técnico. El primero porque, pese a acabar de volver a jugar tras su gravísima lesión de rodilla, no tiene el ritmo necesario. El segundo, porque no ha jugado nada en el último mes y medio. La otra gran novedad se encuentra también en el centro del campo, donde regresa Gavi, que no era llamado desde noviembre de 2023, cuando se lesionó en un partido contra Georgia.

Por lo demás, Luis de la Fuente mantiene el bloque en el que viene confiando y que sólo se ve alterado por las lesiones o por picos de rendimiento puntuales precisamente como el de Isco. En defensa recupera a Le Normand, básico para él, y sigue la apuesta por Huijsen, el nuevo jugador del Madrid, y Cubarsí. En la portería no hay cambios, y en el centro del campo Zubimendi, Fabián y Merino vuelven a ser fijos, igual que Pedri y Dani Olmo, que presumiblemente pelearán por un puesto (eso si juega con un delantero clásico, pues está la opción de que Olmo sea falso nueve).

También Morata, que con cinco goles en los últimos cinco partidos de la Liga turca parece haber recuperado su lugar. Y por supuesto las estrellas de la pasada Eurocopa, Nico Williams y Lamine Yamal. El equipo se concentrará este sábado 31 de mayo. Todos menos Fabián, que ese día juega la final de la Champions con el PSG.

Ahora que se cumplen 15 años del título en Sudáfrica, la Federación ha querido tener un guiño con aquel equipo y la lista la han ofrecido Casillas (los porteros), Capdevila (los defensas), Iniesta (los centrocampistas) y Fernando Torres (los delanteros)

LISTA DE LA SELECCIÓN

Porteros. Unai Simón, David Raya, Álex Remiro.

Defensas. Pedro Porro, Mingueza, Le Normand, Cubarsí, Vivian, Huijsen, Grimaldo y Cucurella.

Centrocampistas. Zubimendi, Merino, Pedri, Gavi, Fermín, Isco, Álex Baena y Fabián Ruiz.

Delanteros. Lamine Yamal, Nico Williams, Yeremi Pino, Dani Olmo, Samu Omorodion, Álvaro Morata y Oyarzabal.

Pepe Reina se retira y será entrenador: "Ahora sí estoy vacío, ya no puedo ofrecer más al fútbol desde esta posición"

Pepe Reina se retira y será entrenador: “Ahora sí estoy vacío, ya no puedo ofrecer más al fútbol desde esta posición”

Actualizado Martes, 20 mayo 2025 - 08:46

Toda historia tiene un final y el de Pepe Reina es un final feliz. Pero también una historia feliz, campeón del Mundo y doble campeón de Europa con la selección española, ha vivido una envidiable carrera futbolística que este lunes ha llegado a su fin. El guardameta ha anunciado que se retira del fútbol profesional a los 42 años, tras 26 temporadas como profesional,, informa Efe. "Ha llegado el momento de cerrarlo aquí para emprender una carrera como entrenador", ha expresado.

En una entrevista de Movistar+, 'Pepe Reina tiene algo que contar', el madrileño dijo: "Se acaba una carrera muy bonita, una vida muy completa, me siento muy afortunado de lo que he vivido, han sido muchos años... no me lo esperaba, pero creo que ha llegado el momento y me apetece cerrarlo aquí"."

El portero seguirá ligado al fútbol como entrenador en el Villarreal, que ofreció a su exfutbolista tomar las riendas del Juvenil A, donde comenzará su andadura como técnico la próxima temporada.

"Decidí dejarlo en enero pasado. Hablé con mi mujer, y lo decidimos juntos", confesó el guardameta, que podría jugar el viernes su último choque ante el Inter en la última jornada de la Serie A.

El portero jugaba actualmente en el Como 1907, un equipo recién ascendido a la Serie A italiana y que a las órdenes de su compatriota Cesc Fábregas ha logrado salvar la categoría, en la que a falta de una jornada es décimo con 49 puntos.

Gerard Pique, Pepe Reina, Fernando Llorente e Iker Casillas con la Eurocopa de 2012.

Gerard Pique, Pepe Reina, Fernando Llorente e Iker Casillas con la Eurocopa de 2012.FRANCK FIFEAFP

"La satisfacción es que ahora quiero que termine. El verano pasado hubo un momento en el que lo pasé mal, porque no encontraba un proyecto que me ilusionara y tenía esa espinita. Tenía más que ofrecer y este año ha sido el que me ha hecho ver que ahora sí estoy vacío, en el sentido de que al fútbol desde esta posición ya no puedo ofrecer más", confesó Reina.

Sobre sus vivencias en el mundo del fútbol, añadió: "Soy afortunadísimo. Ha sido un privilegio. Ahora no lo valoras tanto, pero cuando eche la mirada atrás vamos a seguir siendo uno de los equipos referentes en la historia, he tenido mucha suerte. He compartido vestuario con gente diez".

Reina debutó en el año 2000 en el Barcelona, y desde entonces militó, además de en el club azulgrana, en Villarreal, Liverpool, Nápoles, Bayern de Múnich, Milan, Aston Villa, Lazio, Villarreal de nuevo y Como 1907.

Con la selección española debutó en agosto de 2005 y jugó 36 partidos. Participó en cuatro Mundiales, dos Eurocopas y dos Copas Confederaciones, en las que, a pesar de no ser el primer portero, fue pieza clave en el vestuario y cada convocatoria nacional.

Pepe Reina conquistó a lo largo de su carrera 9 títulos: Mundial 2010, Eurocopa 2008 y 2012, Bundesliga 2015 (Bayern), Copa de Italia 2014 (Nápoles), Copa de la Liga de Inglaterra 2012 (Liverpool), FA Cup de Inglaterra 2006 (Liverpool), Supercopa de Inglaterra 2007 (Liverpool) y Supercopa de Europa 2006 (Liverpool).

Además, fue elegido durante tres temporadas consecutivas (2005-2006 a 2007-2008) el mejor portero de la Premier League, cuando militó en el Liverpool a las órdenes del español Rafa Benítez y compartiendo vestuario con su compatriota Fernando Torres.

Su asignatura pendiente fue la Liga de Campeones, con la final perdida en 2007 ante el Milan de Carlo Ancelotti.

Un portero que será recordado tanto por sus grandes paradas como por su carisma y su buen ambiente en el vestuario, como figura clave de los éxitos de España en su época más gloriosa.

Manolo el del Bombo, la vida desconocida y triste del hombre que llevaba la alegría a España

Manolo el del Bombo, la vida desconocida y triste del hombre que llevaba la alegría a España

«Yo, bombo... Yo, bombo...» Era lo único que Manolo acertaba a decirle a una joven policía sudafricana, que lo miraba con incredulidad y nos miraba al resto en busca de respuestas. Lo único que encontraba eran risas. Manolo no estaba dispuesto a dejar el bombo para entrar en el estadio Ellis Park, donde España debía enfrentarse a Honduras, como le exigía la responsable de seguridad. Los nervios le impedían enlazar las cuatro palabras de su rudimentario inglés. Alguien le dijo a la policía que Manolo era «nuestro Nelson Mandela», a lo que el aludido contestó: «¿Que soy el qué?». La agente se contagió de las risas y, con alguna explicación más, accedió a dejarle pasar. «Yo, bombo... Yo, bombo...», repetía mientras se adentraba en las tripas del estadio. Esas dos palabras sintetizaban, en realidad, su vida, la de un personaje que llevaba la alegría a las gradas, aunque su vida se desmoronara como la de un juguete roto.

España ganó a Honduras (2-0) en el Ellis Park de Johannesburgo y comenzó el camino hacia el título después de caer contra Suiza. La recuperación de la selección de Vicente del Bosque fue, en cambio, en paralelo a la recaída de Manolo, aquejado de una fuerte ciática. Alojado con los periodistas, pedía continuamente ibuprofeno hasta que ya no pudo más y, entre lágrimas, dijo: «Me tengo que ir a casa». El debut de España había desatado críticas y dudas, por lo que Manolo regresó apenado, pero sin la sensación de perderse algo histórico. España ganó a Portugal, en octavos, y a Paraguay, en cuartos, para alcanzar las semifinales. La selección había encontrado el juego, pero le faltaba el bombo.

"El bombo o yo"

El siguiente problema era un problema que perseguía a Manolo: el dinero. Una separación con cuatro hijos que estuvieron tiempo sin hablarle, una segunda relación de la que salió más endeudado y negocios ruinosos relacionados con la hostelería, las copas y hasta el alterne, con un local en la carretera de Sariñena, lo habían dejado seco. Su primera mujer, una «belleza», según repetía, le dijo: «El bombo o yo». Al volver, se encontró el piso vacío. Apenas conservaba su bar-museo, junto a Mestalla, que también acabó por cerrar.

Si estaba en Sudáfrica, como en todos los Mundiales anteriores desde España'82, había sido por las ayudas de la Federación en los tiempos en los que viajar con la selección era una frustración constante. En los chárter con los jugadores y los periodistas apenas lo hacían Manolo y Revilla, un prestamista con americana de prestamista, siempre la misma.

Había que ayudar a Manolo a volver a Sudáfrica, insistir a la Federación y a los patrocinadores. Para eso, Ángel Villar era fácil, un sentimental. Lo hizo en uno de los chárters que desplazaban a familiares. Cuando se subió al autocar para ir al estadio de Durban, escenario de la semifinal ante Alemania, a Manolo se le habían quitado todos los dolores. Vio marcar a Puyol en directo, como a Iniesta en la final. «Ya me puedo morir», dijo entonces. Le quedaban partidos y le quedaba tiempo, pero un tiempo que le deparó decepciones y le llevó a rayar la depresión.

Bocadillos para los niños

La Federación cambió, con la llegada de Luis Rubiales, y el cariño, también. Acudió todavía al Mundial de Rusia, que estaba comprometido, pero ya nadie le llamó para ir a Qatar. Manolo sintió que no era correspondido. Había dejado su vida por la selección, pero el fútbol no le respondía, todo lo contrario que los aficionados. Era reclamado para autógrafos y fotografías más que cualquier jugador. En el primer viaje de la selección a Albania tras la caída del régimen comunista, la tripulación sólo estaba interesada en fotografiarse con dos personas, Manolo y José María García. En Tirana, pidió a todos los bocadillos de la prensa para repartirlos entre los niños harapientos.

Manolo, en un partido de España.

Manolo, en un partido de España.Kai FörsterlingEFE

Había nacido en La Mancha, hijo de un albañil, pero creció en Huesca, vivió en Zaragoza y, finalmente, en Valencia, donde puso el bar-museo al que había que ir a por el bocadillo antes del partido. Acudió a un encuentro entre Zaragoza y Valencia, «los dos equipos de mi vida», recién operado de menisco, y la Cruz Roja le dio una vuelta al ruedo en La Romareda.

La gran aparición de Manolo se produjo en el Mundial de España, en 1982, en el que se desplazaba de una ciudad a otra en auto-stop. Fingió vomitar para bajarse, después de que un conductor alemán se le insinuara, e hizo otro de los tramos en un coche fúnebre, con el bombo apoyado sobre el ataúd. Ponía nombres a los tambores, como si tuvieran vida, como si fueran los hijos de los que se había alejado. Al primero le llamó Clarete, hecho en Calanda. Después llegó Pingüino y, finalmente, 'Escachuflau', por los desperfectos tras un accidente.

Nunca se separaba de su instrumento y se enfadaba si le obligaban a facturarlo en los aviones. Al llegar a Zenica, en Bosnia, para jugar un partido en la era de Luis Aragonés, alguien apareció a la carrera y se llevó el bombo. El conductor del autobús lo atrapó. No era la primera vez. Dada la suciedad de las habitaciones, durmió en la recepción, abrazado al bombo como se abraza a una pareja.

«¿Voy a llamar a Movistar para ponerlo en el bombo?», dijo en una última comida. Habían pasado ya los tiempos de los bolos con las selecciones de Costa Rica o Venezuela. «Tendré que venderlo», se resignó después. Ese día había muerto en vida.

Manolo, el bombo de la España que no triunfaba

Manolo, el bombo de la España que no triunfaba

Manolo el del bombo era, en la vida civil,Manuel Cáceres Artesero. Pero saltó a la fama y, por así decirlo, se ganó la posteridad con ese apelativo tan... ¿cómo definirlo?... berlanguiano, valleinclanesco, conmovedoramente esperpéntico.

Tan español en el sentido chusco y, por otra parte, profundamente serio de un carácter cada vez más ligado a un país que sociológicamente ya no existe.

Manolo era el superviviente y, en cierto modo, el único ejemplar de un tipo elemental de hincha, que dedica su vida a una causa secundaria, transformada en principal. Una misión tangencial, convertida en nuclear porque se ve cautivo de ella, una vez que se ve reconocido en sus términos por la gente. Una afición derivada en pasión y, más tarde, en obsesión. En una adicción de la que acabó siendo víctima.

La biografía de Manolo, como la de todo ser humano, se contiene en el fondo, a grandes rasgos, entre su nacimiento y su fallecimiento. Manolo nació en San Carlos del Valle (Ciudad Real) el 15 de enero de 1949 y ha muerto, en la Comunidad Valenciana este 1 de mayo de 2025.

Entre esas dos fechas, una peripecia personal, singular, resumida para sus compatriotas en un uniforme de La Roja, una boina y un bombo con el escudo nacional y una leyenda: "Manolo, el bombo de España".

Ha habido muchos "el... de España". Pero sólo un bombo, que significaba la ruidosa sencillez de una predisposición anímica colectiva, no traducida, por pudor, por vergüenza, a algo tan primario como el aporreamiento de un tambor de ese tamaño. Un latido inocente en su puerilidad y excesivo por ensordecedor en su manifestación.

Manolo caía simpático. Recogía el sentimiento general de apoyo al equipo y lo convertía en un acto simple y contundente que nadie más que él se atrevía a protagonizar. Encarnaba el alma fogosa de una afición que depositaba en él lo más primitivo de su aliento. Curiosamente, él no veía los partidos, dedicado a recorrer, sudoroso, enrojecido, las gradas atizándole al instrumento, vuelto de cara al público, entregado a tratar de que los demás se entregaran a su vez a la Selección. Sostenía, y quizás tenía razón, que más de un gol del equipo se debía a su persona.

Manolo el del Bombo, en la inauguración del mundial de 1982

Manolo el del Bombo, en la inauguración del mundial de 1982Zarco / Archivo Marca

Empezó a crearse y creerse un personaje que se le escapó de las manos desde sus primeros alientos a los equipos representativos de su lugar de residencia: Huesca, Zaragoza, Valencia... Llegar a la Selección fue algo aumentativo y natural. La causa suprema a la que dedicar una existencia llamada a la inanidad social y el anonimato.

Y ya no pudo escapar de su influencia, de su poder de atracción. Ya no pudo retroceder, aunque su devoción le costaba tiempo, dinero y amarguras. Siempre se quejó de que no recibía el apoyo oficial que merecía.

Quienes viajaban al encuentro de la Selección, periodistas y aficionados, le recuerdan arrastrando penosamente el bombo por el pasillo del avión, pidiendo educadamente perdón a los pasajeros por las molestias y colocando el artefacto, con la comprensiva ayuda de las azafatas, allá al fondo, donde no estorbara.

Asistió a 10 Mundiales. Su primer viaje para animar a la Selección fue a Chipre, en 1970. Su último partido, el 23 de marzo, en Mestalla, en el partido que sellaba en pase del equipo a la Final Four de la Nations League. En el mundial de España, en 1982, iba de sede en sede en autostop. Tenía un bar en Valencia, "Tu museo deportivo", junto a Mestalla. Entre gastos por reformas, cierre por la pandemia y otros azares, lo perdió casi todo y quedó en precaria situación económica. "Tendré que vender el bombo para comer", se lamentaba.

En cierto modo, representaba a la España futbolística no triunfal. Cuando el viento cambió, perdió protagonismo y, por así decirlo, "influencia". Ya no se le "necesitaba" tanto. Y ya era un personaje "quemado" en su propia intensidad ya sin contenido. No lo pasó bien casi nunca. Y bastante mal al final de su vida. Pero probablemente, si volviera a nacer, la repetiría. Después de todo, y estas líneas son una prueba, forma parte de la historia, no sólo futbolística, de España.

Muere Manolo el del Bombo, símbolo y mito de la afición de la selección española

Muere Manolo el del Bombo, símbolo y mito de la afición de la selección española

Actualizado Jueves, 1 mayo 2025 - 12:49

Manolo 'El del Bombo, uno de los mayores aficionados, si no el que más, de la selección española de fútbol, ha fallecido este jueves 1 de mayo a los 76 años. El más icónico de los seguidores de 'La Roja' llevaba muchos años enfermo. La triste noticia ha sido confirmada a EL MUNDO por la Federación Española de Fútbol. La leyenda ha fallecido esta mañana sobre las 10:30 horas en el Hospital Universitario La Plana (Villarreal), tras varios días ingresado con problemas respiratorios.

Manuel Cáceres Artesero, ese era su nombre de diario, comenzó a animar a la selección en 1976, hace hoy ya casi 50 años. México, Estados Unidos, Corea... no se perdía un Mundial ni un partido de la selección, aunque fuera amistoso. Así, y al ritmo de su bombo, se convirtió en el símbolo de la afición de 'La Roja'.

Nació en San Carlos del Valle, Ciudad Real, y fue animador de muchos clubes como el Huesca, donde se crio, También al Real Zaragoza y al Valencia. Pero alcanzó la fama con su boina, su camiseta de la selección y su mítico bombo, que en ocasiones adornaba con mensajes de ánimo como 'deporte sí, violencia no'.

También animó al Valencia y era miembro de la peña 'Marea Roja'. Regentó un bar llamado Tu Museo Deportivo en las inmediaciones de Mestalla, que tuvo que cerrar durante la pandemia. En el bar, un museo al fútbol, disfrutó de grandes momentos y lo pasó muy mal cuando tuvo que traspasarlo.

Su primer viaje para animar a la selección fue en 1979 a un partido que España jugaba contra Chipre. A partir de ahí comenzó a asistir a cada encuentro. Su popularidad se disparó durante el Mundial de España en 1982, cuando se desplazaba en autostop para ir a los partidos de 'La Roja'.

Tal fue su irrupción en el mundillo del fútbol, que durante la Copa del Rey de 1983 fue recibido por el Rey Juan Carlos I, que le hizo entrega de una placa agradeciéndole su labor para con el deporte.

Su último partido animando a la selección fue el del pasado 23 de marzo en Valencia, contra Países Bajos. En ese encuentro recibió un precioso homenaje por parte de los hinchas de 'La Roja'. Su hija ha confirmado a este periódico que el mito de la afición española será enterrado en Huesca.

"La gente decía que estaba chavao. Al principio, lo pagaba todo yo, todo lo que sacaba, me lo gastaba. Pero la Selección se ha portado siempre muy bien, me dan muchas facilidades para las entradas, para poder viajar con ellos y tal. El desplazamiento de Valencia a Madrid lo pago yo y luego, en el país donde vayamos, la comida la pago yo. Y estoy muy agradecido. En vez de ganar tres, gano dos, pero vivo y hago lo que me gusta", comentó, en 2018 en su web.

La Federación ha sido una de las primeras en despedirse de Manolo. "Ha fallecido uno de nuestros seguidores más fieles, quien siempre nos acompañó en las buenas y en las malas. Sabemos que seguirás haciendo retumbar nuestros corazones. Descansa en paz, Manolo. Nuestro más sentido pésame a sus familiares y amigos", ha publicado en X.

El arte eterno de Morante de la Puebla llega a la selección española: "El balón da menos 'cornás'"

El arte eterno de Morante de la Puebla llega a la selección española: “El balón da menos ‘cornás'”

A veces celebra los goles con lances al banderín del córner, un derechazo al aire que trae aires de La Puebla, un guiño torero. Es Morante Jr, como reza su camiseta del Betis, el nombre sobre el número 17, el mítico dorsal de Joaquín, leyenda verdiblanca, en sus dos etapas (2000-2006; 2016-2023). Su carrera futbolística viene adelantada de tiempos, meteórica, al ritmo de los grandes talentos. Juega en Juvenil A, Pellegrini lo llamó en el primer parón de selecciones ante la ausencia de los internacionales y ahora precisamente la selección española de sub'18 se lo lleva a él, convocado durante esta semana en Las Rozas.

"Yo de pequeño, hasta después de la comunión, quería ser torero. Hasta que te das cuenta de lo que hay. A mi padre le cogió el toro y vi lo que era la recuperación. Yo decía que el balón da menos 'cornás", dice Morante Jr. en el vídeo de la Federación Española en el que dibuja su estancia con la selección española, con un capote de brega al hombro y un balón bajo el brazo. Durante la pieza audiovisual, el júnior llama desde la concentración de Las Rozas por videoconferencia al sénior. O mejor digamos al maestro. "¿Qué pasa? ¿Cómo va eso? (...). ¿Sabes si te pone por un lado o por otro ?", pregunta curioso el genio como un padre más. "Estoy entrenando por la izquierda", contesta el chaval. "¿Y dormir qué?"

Desvela el hijo que a Morante, el hombre que torea más despacio que ninguno, más ceñido que nadie, mejor que todos, le encantaba Zidane: "Decía que quería torear como Zidane jugaba. Él también se atreve. De mi padre he sacado el atrevimiento". Aparece en el vídeo Dani Ceballos, que revela un tatuaje bíblico en la pierna derecha de una verónica de Morante el día que cortó el rabo en la Maestranza (26 de abril de 2023). Que es como tatuarte a Dios.

José Antonio Morante sénior siempre ha sido tremendamente aficionado al fútbol. Un hermoso campo flanquea la entrada a la Huerta de San Antonio, allí en La Puebla, a la vera de Las Marismas. Al fondo está la placita de tientas que casi cae al Guadalquivir. El maestro gustaba de montar partidos con las gentes del pueblo y la cuadrilla, y su corazón siempre ha estado entre el Betis y el Real Madrid. Últimamente, por su exilio médico en Portugal, se le ha visto animando al Benfica.

Precisamente en el Betis están encantados con el junior. "A Morante lo firmamos de mediapunta y segundo delantero, pero el año pasado se adaptó muy bien para jugar de 9 y acabó jugando de 9 en el juvenil A siendo de primer año", cuentan fuentes béticas. Es más: profundizan en su juego como si yo hablase de la tauromaquia del padre, que es esférica, pues construye a uno de los toreros más importantes de la historia.

El futbolista, en la videollamada con su padre.

El futbolista, en la videollamada con su padre.RFEF

De Morante Jr dicen por el Benito Villamarín que jugando de fuera hacia adentro tiene mucho peligro: "Y además ha mejorado mucho a nivel físico, su velocidad, su agilidad, la zancada...y en banda derecha es donde está dando su máximo rendimiento. Es muy versátil. Puede jugar en cualquier posición del ataque. Donde menos lo veo es a pierna natural, de extremo izquierdo, pero es donde ha hecho precisamente grandes partidos, como ante el Real Madrid, el Atlético o el Bayern Múnich. Es un jugador muy completo porque a nivel físico ha crecido mucho, mide alrededor de 1.82. Tiene muchísima calidad y un pie izquierdo de élite. A la hora de rematar, centrar es muy bueno con ese pie".

Detalla Isaac Escalera, compañero de la cadena COPE en lides deportivas, que va por delante de su camada, que en la división de honor juvenil, donde están todos los grandes -Real Madrid, Barcelona...- "los mejores jugadores son los de tercer año, que están más hechos y son más fuertes, y él siendo de primer año ya estaba jugando con ellos. Y este año ha sido incluso capitán en algún partido". Escalera percibe en Morante Jr "mucha calidad, con mucha clase, distinto a todos". ¿Les suena? Honra merece quien al tronco sale.

José Antonio, en un entrenamiento con la selección.

José Antonio, en un entrenamiento con la selección.RFEF

"Y es zurdito", apostilla Isaac. A Morante le atisbaron futuro los ojeadores del Betis en unas "captaciones", cuando jugaba en Segunda Cadete del Coria. Los técnicos se están sorprendiendo con la evolución física y futbolística. "Mentalidad de tío maduro, que se lo está tomando en serio. Y el talento que tiene, trabajándolo, le está dando todo el resultado", afinan desde el Betis, por el que también Curro Romero bebe los vientos. Esta llamada de la sub'18 confirma el camino que apuntan en Heliópolis hacia el fútbol profesional.

Si el padre de Lamine Yamal fuera sueco y rubio...

Si el padre de Lamine Yamal fuera sueco y rubio…

Van a cumplirse dos años del advenimiento de Lamine Yamal y siguen buscándole. Los defensas y los otros. Los otros, los de siempre, los del odio, los del ruido, los mediocres, los que en vez de admirar lo nunca visto prefieren perseguir unicornios con escopetas. De fogueo en este caso. Porque por más que disparan no logran rozarle.

Aseguraron que la celebración del 304 en honor a Rocafonda, su barrio, le convertía poco menos que en un pandillero, como si la conciencia de clase fuera un delito. Interpretan como un insulto a España que en sus botas luzca las banderas de Marruecos y Guinea Ecuatorial, los países de sus padres, mientras el chaval nos regala una Eurocopa con la edad en que sus haters pedían la paga a mamá para comprarse unos castellanos. Aplauden las chorradas viejunas de Van der Vaart, uno de los futbolistas más frustrantes y disolutos de su generación, como si bailar, vestir o peinarse acorde a la edad que uno tiene fuera una señal de alarma y no un indicador de normalidad.

Y como el ídolo no muestra grietas se le busca el barro en pies ajenos. Los de Mounir Nasraoui. Lo curioso es que aquí se juntan el deseo de unos y el miedo de otros. "Sólo su padre puede salvarnos de otro Messi", escucho a madridistas, aterrorizados ante la amenaza de otros 15 años con el mejor vestido de azulgrana. "Sólo su padre puede estropearlo", musitan esos culés que viven temiendo que el cielo se derrumbe sobre sus cabezas. No sé, nadie sabe, qué dirá Nasraoui al oído de su hijo, pero tengo clarísimo que si fuera sueco, alto y rubio no estaríamos hablando de esto ni habrían convertido a un personaje secundario de la película en la clave de la trama.

En cualquier caso, esa supuesta mala influencia no se refleja por ningún lado. ¿Han escuchado hablar al chico? ¿Le han visto comportarse en el campo? ¿Atisban el menor indicio de que se le esté yendo la cabeza? ¿Les parece un chaval al que va a poder la presión y a corromper la fama? ¿Creen que puede un adolescente llevar de mejor manera una situación absolutamente extraordinaria y antinatural?

Seamos serios, todo lo que muestra el Lamine persona es el mejor escenario posible, no augura drama por ningún lado y firmo que mis hijos tengan a los 17 años la madurez que está demostrando él. Aunque como soy alto y (era) rubio, tampoco me echará nadie la culpa, si no...