El aviso del club, las charlas en el Marriot y los tres abrazos entre Xabi y Vinicius: así reaccionó el vestuario del Madrid

El aviso del club, las charlas en el Marriot y los tres abrazos entre Xabi y Vinicius: así reaccionó el vestuario del Madrid

Hay tres abrazos que reflejan bastante bien lo sucedido en las 33 horas que el Real Madrid pasó en Atenas. La capital de Grecia, victoria ante el Olympiacos mediante, ha supuesto un respiro para el conjunto blanco, tanto a nivel de resultados como de sensaciones. Las dudas internas y las quejas que siempre ven la luz en las derrotas habían protagonizado los últimos días mediáticos del equipo, pero el viaje al otro lado del Mediterráneo ha servido para poner todas las cartas sobre la mesa, para hablar y para retomar la «conexión» que pedía el club. «Xabi es fuerte. Es el momento de que los jugadores den un paso adelante o el foco se dirigirá a ellos», se animaba en Valdebebas tras el empate ante el Elche. Así fue, y los tres abrazos de Vinicius, uno de los líderes emocionales del vestuario, con Alonso durante el encuentro lo demuestran.

El primero fue en la celebración del cuarto gol de Mbappé, conseguido después de la segunda asistencia del brasileño. «¡Cuatro!», gritó Vini, haciendo el gesto del número con la mano. Al acercarse a la banda, Xabi dejó el área técnica para felicitar al brasileño. El segundo sucedió tras el cambio de Vinicius por Fran García, ya en el descuento del partido. Alonso, de nuevo, dejó el límite de su zona y se acercó al delantero, que entraba ya en el banquillo, para un nuevo abrazo. Minutos después, y ya con el triunfo en el bolsillo, el tolosarra volvió a caminar hacia su estrella, con la que más polémicas ha tenido este curso, para abrazarse.

«La relación entre Vini y yo es muy buena. Nos vamos conociendo mejor y le necesitamos. Hablamos antes de cada partido. Él sabe lo que pienso y yo sé lo que piensa él», había asegurado Xabi en la previa, más natural en su discurso sobre Vini.

"Han pasado cosas positivas en el vestuario"

Son detalles, pero son detalles que dicen mucho. Según reconoció Alonso en la rueda de prensa posterior al partido, durante las horas previas al duelo ante Olympiacos «han pasado cosas dentro del vestuario que son positivas». «Han sido unas horas previas muy productivas y nos han ayudado a seguir creciendo, a saber convivir con los momentos difíciles. Me quedo con eso, con los tres puntos y con la unión y la implicación que tienen los jugadores», respondió el técnico.

En esas horas previas en el hotel Marriot de Atenas, Alonso se acercó individualmente a varios futbolistas con los que quizás había perdido un poco el feeling en las últimas semanas. Como informó este periódico, algunas de las estrellas del equipo no estaban del todo de acuerdo con las ideas del técnico, algo que unido a los malos resultados les había distanciado. «Necesitan ganar. Las victorias lo arreglan todo», explicaban fuentes cercanas al vestuario madridista.

El empate en Elche dejó paso a un lunes importante a nivel mediático, con muchas noticias sobre el plano interno del vestuario, con dudas sobre la autoridad de Alonso y la actitud de algunos futbolistas. La llamada de Florentino al entrenador el martes, confirmada por el propio técnico, asentó la necesidad de unir fuerzas entre cuerpo técnico y vestuario, y de ganar en Atenas.

Los futbolistas entendieron los mensajes de las últimas horas, públicos y privados, y el 3-4 ante Olympiacos ha cambiado las sensaciones, al menos hasta el próximo partido. «Así es el Madrid», admiten en el club. «Hay que proteger a los jugadores y al entrenador. Debemos estar todos unidos», dijo Mbappé, líder sobre el campo, después de marcar su primer póker en Champions.

Mbappé “protege” a Xabi Alonso tras su póker en Atenas: “Debemos estar juntos”

Actualizado Jueves, 27 noviembre 2025 - 00:04

El segundo hat-trick más rápido en la historia de la Champions League revivió al Real Madrid en el infierno griego de Atenas. Lo hizo Kylian Mbappé, claro, en seis minutos y 42 segundos, 30 más lento que Mo Salah (6:13 en 2022 contra el Rangers). Los goles del delantero francés descruzaron los brazos de Xabi Alonso, inmóvil después del inicial de Chiquinho para el Olympiacos. "Me quedo con los tres puntos y con las cosas que han pasado dentro del vestuario, con la unión y la implicación de los jugadores", admitió el técnico tolosarra.

Durante 14 minutos, entre el ocho y el 22, el conjunto blanco perdió en Grecia, ampliando su crisis de resultados y sensaciones y situando a este proyecto al borde del precipicio. Ahí surgieron los futbolistas. Arda Güler, Fede Valverde y Vinicius trataron de animar a sus compañeros, aplaudiendo, pidiendo calma y reclamando más combinaciones.

En unos minutos, el estadio Georgios Karaiskakis fue testigo de la reacción madridista, digna de un equipo que, a pesar de las críticas de los últimos días y de las dudas y problemas que han ido surgiendo estos meses, no se dejó llevar. Vinicius, en una de sus mejores versiones, Güler y Camavinga asistieron a Mbappé y el proyecto de Alonso resistió.

"Debemos estar juntos"

"Yo veo bien al equipo, pero claro que hay cosas que mejorar. Cuando juegas en un club como el Madrid es normal que la gente hable. Los jugadores tenemos que proteger al entrenador. Debemos estar juntos", reflexionó Mbappé en el césped del estadio. A unos metros, Camavinga también defendió a su entrenador: "Estamos más unidos que nunca. Haremos todo por ganar y por ayudar al míster. El resto son cosas de la prensa".

El Marriot de Atenas acogió a la expedición del Madrid, sin Florentino Pérez pero con José Ángel Sánchez, director general, al mando. Era un viaje demasiado largo para el presidente, que ya no se suma a vuelos de larga distancia en fase de grupos, pero la llamada admitida por Xabi Alonso en la previa descubrió un punto de apoyo hacia el técnico.

Todavía en el hotel, las molestias de Jude Bellingham en el sóleo dejaban un ataque con menos colapso que otras veces. Alonso apostó por Tchouaméni, Camavinga, Valverde y Vinicius, suplentes todos contra el Elche, y aunque el inicio fue un tanto dramático, los futbolistas más vigilados dieron un paso adelante, algo que también pedía el club durante esta semana. "Es su momento", se repetía desde el Marriot.

Camavinga, ante Podence, en el Georgios Karaiskakis.

Camavinga, ante Podence, en el Georgios Karaiskakis.EFE

Así fue. Xabi recuperó a Ferland Mendy, que disputó su primer partido desde el pasado 26 de abril, cuando se lesionó en los primeros 10 minutos de la final de Copa contra el Barça.

La segunda parte dejó el susto del 2-3, pero el duelo se sentenció con el cuarto de Mbappé, su primer póker en la Champions y el sexto en la historia del Madrid. El francés va a la sombra de otras leyendas del conjunto blanco, como Alfredo Di Stéfano o Ferenc Puskas, que lo consiguieron dos veces, o como Cristiano, que lo logró en una ocasión. "Para los rivales es una pesadilla defender a Vini", elogió sobre su compañero, diferencial.

El brasileño asistió al galo en el cuarto de la noche y fue felicitado por Alonso en la celebración del tanto, en su sustitución y al final del encuentro. Tres abrazos de paz después de las polémicas de las últimas semanas y de su suplencia, la cuarta del curso, en Alicante.

El Real Mbappé salvó a Xabi Alonso

El Real Mbappé salvó a Xabi Alonso

Actualizado Miércoles, 26 noviembre 2025 - 23:48

¿Qué sería del Madrid sin Mbappé? Pues. Un guiñapo, un muñeco, un equipo, sin equipo. Es una barbaridad que al Madrid le puedan meter tres goles, un equipo que en España sólo sería un Segunda División.

Alonso tiene la defensa que que no tiene defensa. No están los titulares. Ni el portero. Aun así, un Real Madrid debe tener un esquema, un sistema para salvar las circunstancias. Pero no tiene nada, sólo pompas de jabón. Aunque no tenga los titulares.

No es justo que ni los cuatro goles de Mbappé de ese fenómeno llamado Mbappé, no sean suficientes para golear a un Olympiacos, que roza el rídículo en Europa. Y que el Madrid acabara pidiendo la hora en los angustiosos minutos finales.

No entiendo a un desesperado y desquiciado Alonso ante un equipo tan simple. Jamás entiendo sus cambios y como destroza a su equipo en las segundas parte. No se acuerda que es el entrenador del Real Madrid.

Lanza al inútil Ceballos, que es un desastre y sólo es un incordio. Para mí es como un agente doble, con órdenes de otro equipo para destrozar al Madrid. Y sólo quería Alonso calmar el partido ante un rival de broma. De locos.

Y en pleno desaste de Xabi Alonso quita a Asencio y mete a Tchouaméni en la defensa, con lo que destroza el centro del campo y lo suple nada menos que por Brahim. Ese cambio es sólo una barbaridad de un entrenador al borde del abismo.

Un equipo como el Madrid no puede pedir la hora ante un mediocre adversario. Es como si imaginativamente, Alonso quisiera anular los cuatro goles de Mbappé, que no es sólo es el héroe. Es un mago como Houdini.

El genio hizo un triplete en siete minutos. Una goleada de locos. Algo de un dios que juega con él.Y mete un cuarto que es como si hiciera besar al cielo. Una locura. Como decir Olympiacos 3 - Mbappé 4. No ha existido otra historia.

Creo que Xabi está con la marca de la sospecha en todo lo que hace. Le apoya la Casa Blanca sólo diplomáticamente, cuando todos sabemos que al todopoderoso no le gusta. Y lo ha sentenciado.

Se salva por Mbappé, pero eso no puede ser cada partido. Cuando desaparezca Houdini, Alonso va a la calle. Tiene demasiados problemas en la mente, demasiadas balas fallidas. No sabe qué hacer con el Madrid y es como si no supiera todavía qué banquillo ocupa.

Y me dirán que sigue ganando, que está entre los ocho primeros de la Champions. Pero no es el Real Madrid. Es auténticamente el Real Mbappé

El Madrid encuentra su catarsis ante Olympiacos gracias a Vinicius y Mbappé

El Madrid encuentra su catarsis ante Olympiacos gracias a Vinicius y Mbappé

En tierra de catarsis buscó el Madrid el verdadero significado de esta palabra griega: purificación. La encontró a medias, porque la victoria frente al corajudo Olympiacos de Mendilibar cambia la tendencia, pero no cambian las sensaciones, con dos caras distintas, la de la sociedad de la catarsis, Mbappé y Vinicius, y la de la calamidad en defensa, pese a las bajas, con preocupantes desconexiones del equipo que pusieron en riesgo el triunfo. [Narración y estadísticas (3-4)]

Xabi Alonso tiene el mejor y el peor trabajo del mundo. Ya lo sabía, dice, pero ahora lo sabe de otro modo. La condena no la intuyen del mismo modo el reo y su abogado. Líder de la Liga y en el Top 8 de la Champions, reforzada su posición por este triunfo, el técnico no la temía, no por ahora, pero necesitaba cambiar la tendencia en Atenas, después de tres partidos sin ganar, too much en el Madrid.

Esta media catarsis tapa una fuga de agua pero no detiene la lluvia. Deja certezas y dudas que el entrenador no puede obviar. Que el gol es cosa de Mbappé lo tiene claro. Que la determinación es cosa de Vinicius es conveniente que lo asuma, porque habrá más catarsis, y no precisamente a la griega, sino más difíciles. Las dudas nacen de la pérdida de control, con dos remontes de Olympiacos y dos remates en una isla desierta que exigen trabajo, más allá de las ausencias, y ese sí es trabajo de entrenador.

La boya del centro del campo

La determinación de Vinicius fue colosal desde el salto al campo, aunque un salto inicial en el que no tuvo el acompañamiento de los suyos, erráticos, incómodos por la presión alta del rival. Es una seña de identidad de Mendilibar, de pierna dura y duelos a fuego. Le dio resultado en el arranque y en el desenlace, aunque en el ecuador dejó un páramo atrás cuando sus jugadores erraban y no llegaban a tiempo en el repliegue, lo que en ocasiones obligaba a Tzolakis, su portero, a adelantarse al centro del campo. En ese contexto, Vini era como un guepardo en el Serengueti.

Xabi Alonso recuperó a una pieza clave para lo que desea en el Madrid. Se trata de Tchouaméni, la boya de su centro del campo. Las bajas en defensa, a las que unió la de Courtois, podían llevar al Madrid al centro de la defensa, como había ocurrido en el pasado con Ancelotti, pero el técnico tolosarra prefirió mantener a su mediocentro y mover a Carreras hacia el centro y colocar a Mendy como titular. Las maniobras implicaban riesgos, acrecentados por las debilidades defensivas de Trent en la derecha. De momento, sabemos de su buen pie como asistente. Hace falta más para hacerse con la banda derecha del Bernabéu. Mucho más.

En las dudas iniciales que generaban las mutaciones y los antecedentes, supo pescar Olympiacos, simple pero eficaz. Primero con lanzamientos largos de su portero para buscar la presión arriba y tener opciones sin necesidad de elaborar, dado que su calidad es muy inferior a la del Madrid. Al final, con centros que no encontraron oposición en una defensa de blandiblue.

Vinicius pugna por un balón con Retsos.

Vinicius pugna por un balón con Retsos.AFP

El gol local nació de esa presión, pero, en cambio, maduró en una acción combinativa de gran precisión, coronada con el disparo de Chinquinho, seco, sin dar tiempo a los reflejos de Lunin. Ese tanto en un día difícil no destempló al ucraniano, firme frente a otro disparo del mismo jugador en un momento crítico.

A la belleza de la jugada le había acompañado la candidez de los defensores del Madrid, poco intensos, contemplativos. Ese Madrid era el Madrid de los últimos partidos y de los peores presagios. Vinicius, sin embargo, había decidido ser el Vinicius que se espera, no el que se reprocha. Ya lo hizo en el disparate de Elche cuando saltó al terreno de juego desde el banco, pero sin tiempo ni compañía. En Atenas las tenía.

'Hat-trick' exprés

El brasileño corrió, se desmarcó y pasó, todos menos marcar en un día en el que lo marcó todo Mbappé. No le pesó, al contrario. Para empezar, aprovechó una recuperación, con todo Olympiacos volcado, para lanzar en el espacio a Mbappé, como gusta al francés. Al primer disparo, gol. Hasta cuatro veces, tantas como goles marcó el Madrid, respondió con la misma frialdad y eficacia. No hay otro goleador igual en el mano a mano. En siete minutos había marcado tres goles, un hat-trick exprés, el más rápido de su carrera. En el segundo tiempo añadió el cuarto tanto, asistido también por Vini.

La catarsis parecía completa, y eso creyó también Xabi Alonso, que llevó a Tchouaméni a la defensa, retiró a Asencio e introdujo a Bellingham, suplente por unas presuntas molestias. El equipo, que ya había vuelto a las dudas para permitir a Taremi apretar una vez el marcador, se cayó del todo. El Kaabi volvió a marcar de cabeza para hacer peligrar el esfuerzo de la sociedad de la catarsis.

Una minipretemporada en Valdebebas para resetear la “confianza” de Alexander-Arnold: “Liverpool era su vida”

Actualizado Martes, 25 noviembre 2025 - 23:20

Trent Alexander-Arnold pasó en Liverpool los primeros 27 años de su vida. Nació en el barrio de West Derby, a tres kilómetros de Anfield, y entró en las categorías inferiores del conjunto red a los ocho años. Casi dos décadas después y tras ganar la Champions y la Premier con el equipo de su ciudad, cambió Inglaterra por España y Liverpool por Madrid. Nuevo club y nuevo idioma. Un desafío personal al que se sumó la pérdida de Diogo Jota, uno de sus mejores amigos, y un inicio irregular en el Bernabéu, lastrado por las lesiones y por sus tres ausencias con la selección inglesa camino del Mundial. Por eso ahora, terminando noviembre, tras una pretemporada en Valdebebas y con Dani Carvajal lesionado, Trent observa en el horizonte sus semanas más importantes en el Madrid.

El reseteo del lateral derecho británico comenzó ante el Elche, donde fue titular por primera vez desde el 30 de agosto y por tercera ocasión en este curso, todas en la Liga (Osasuna, Mallorca y ahora). La rotación con Carvajal, primero, y una lesión en los isquiotibiales después le han obligado a pasar demasiado tiempo en la grada y en el banquillo. Pasó siete encuentros en la enfermería y cuando regresó tardó otros dos en tener minutos, volviendo a pisar césped en un estadio doloroso.

Los 10 minutos que disputó en Anfield ante el Liverpool los sufrió, habiendo homenajeado a Jota en la previa, siendo abucheado en cada acción y perdiendo el partido. Unos días después, disputó ocho minutos ante el Rayo en Vallecas. Xabi Alonso, que apostó por Fede Valverde en la posición, no le veía para más. Al menos en ese momento.

"Trent necesita un poquito más de tiempo después de la lesión. Seguro que en el parón va a poder prepararse bien para lo que viene", avisó el técnico. Y así ha sido. Igual que Jude Bellingham en septiembre, ha aprovechado el parón por las selecciones para realizar una minipretemporada en Valdebebas, tanto a nivel físico como mental, para recuperar el ritmo y la titularidad en el Madrid, algo que no consigue desde el Mundial de clubes.

Dos asistencias en el Mundial

En su momento, Alonso insistió para que el lateral llegara al club para el torneo americano. Su contrato con el Liverpool terminaba el 30 de junio, pero el Madrid apretó y pagó (cinco millones de euros) para que Trent participara con el equipo en el evento, donde fue indiscutible. Se notó su poca adaptación al sistema de juego y a sus compañeros, pero fue titular en los cinco encuentros previos a la semifinal contra el PSG, donde no pudo jugar por una lesión muscular. En el Mundial fue de menos a más y terminó con dos asistencias, confirmando que mantenía una de sus grandes virtudes: el pase.

Eso quiere recuperar ahora Alonso, necesitado de gente con visión en una plantilla que sufre para crear juego. La mejor versión de Trent, generando jugadas desde la zona derecha y situándose como interior al lado de Arda Güler y Aurelien Tchouaméni, parece clave para eso. El inglés todavía no se ha estrenado como goleador o asistente este curso y fue el más insistente del Madrid ante Elche, enviando centro al área y diagonales sin parar. "Es una cuestión de confianza, de autoconfianza", analizan fuentes cercanas al vestuario madridista, donde esperan su mejor versión y que sea capaz de adaptarse lo más pronto posible al día a día de un club como el Madrid.

"Ya era muy tímido en Liverpool"

El futbolista, a sus 27 años, realiza varios días por semana clases de español para mejorar la comunicación con el vestuario, el cuerpo técnico y los miembros del club, aunque su timidez fuera del campo es evidente. "Ya era muy tímido en Liverpool, pero se transformaba cuando entraba al campo. Ahí estaba muy seguro de sí mismo", explica a este periódico Aadam Patel, periodista del Daily Mail. "El Liverpool era su vida, vivió muchos años cerca de la ciudad deportiva y fue un referente para los jóvenes. La adaptación es dura, pero lo conseguirá".

La ayuda de Bellingham en el día a día es clave. Ambos se conocen de la selección y el ex del Dortmund fue una de las piezas importantes para convencer al lateral de fichar por el Madrid.

Xabi Alonso: “He hablado esta mañana con Florentino, no es necesario un mensaje de apoyo”

Actualizado Martes, 25 noviembre 2025 - 19:01

48 horas después del empate en Elche, Xabi Alonso cambió la sala de prensa del Martínez Valero por las paredes del estadio Georgios Karaiskakis, en El Pireo, Atenas, cuna de la democracia y obligado punto de inflexión para un Real Madrid necesitado de alegrías. Frente a decenas de periodistas, el técnico de Tolosa admitió la pequeña crisis de su equipo, pero se mostró fuerte, con ganas y sin necesidad de ningún empujón institucional. "No es necesario ningún mensaje de apoyo, he hablado por la mañana con el presidente y hablo a menudo con José Ángel", reconoció.

Las últimas noticias del entorno del conjunto blanco apuntaban a un vestuario un tanto dividido con el entrenador, con futbolistas que se encuentran cómodos y otros que no terminan de encontrar su sitio en el estilo de juego del vasco, pero Alonso descartó cualquier cama hacia el entrenador. "Hay que tener mucho respeto por los jugadores. No voy a hablar de eso. Tienes que convivir con el ruido externo y lo intentamos hablar y manejar. Pero no nos tiene que hacer perder el foco de lo que es importante. Podemos controlar cómo entrenamos, cómo nos relacionamos, cómo superar estos resultados, que sabemos las consecuencias que tienen, pero que no nos saquen del camino que queremos", reflexionó.

Puntualizando en las circunstancias de la plantilla y en los problemas que están sufriendo internamente, Alonso declaró que "estamos evolucionando personal y futbolísticamente". "A veces hay una línea recta y una curva, y hay que saber tomar bien las curvas. Los resultados no son lo que esperábamos y somos autocríticos, tanto el cuerpo técnico como los jugadores, pero mañana tenemos otra oportunidad", explicó.

"Un orgullo y un privilegio"

Alonso reconoció que la gestión de los egos "es tan importante como la idea futbolística y el trabajo táctico y físico". "Es un proceso que tiene diferentes curvas y hay que saber tomarlas. En el Madrid es fundamental. Es un trabajo exigente, con momentos buenos y momentos en los que necesitas esa concentración y mostrar una reacción, y ahora estamos en uno de ellos. Lo estoy disfrutando con todo el pack, es un orgullo y un privilegio", añadió.

En ese punto de la rueda de prensa, una de las más complicadas de los seis meses que lleva en el cargo, Xabi recordó a Carlo Ancelotti y José Mourinho. "Es un trabajo exigente, está claro, pero seguro que no soy el primer entrenador que tiene que convivir con esto. Pienso mucho en cómo lo llevarían Carlo o Mou. No son situaciones nuevas y hay que saber convivir con ellas. No estamos contentos con los últimos partidos, pero también vemos cómo estamos en Liga y en Champions y a dónde queremos ir", argumentó, y volvió a incidir en la importancia de los jugadores. "En todos los equipos los más importantes son ellos. Nosotros tenemos un papel importante en prepararles, pero lo decisivo es la calidad de los jugadores. Les acompañamos y tenemos que estar al lado de ellos. Estar conectados con ellos".

Sobre el vestuario, no quiso responder a si se siente respaldado por los futbolistas, pero incidió en que "sabemos el momento que es y también la situación que tenemos en Liga y Champions". "Me preocupa lo que pasa en Valdebebas y en el campo, lo otro no". "Todo proceso no sucede inmediato, si miramos los partidos hay cosas que no me han gustado, pero mas atrás hay cosas buenas, así que vamos a intentar tirar de ese hilo de intensidad y de idea colectiva. No hemos sido constantes con balón y sin balón y por eso hemos tenido malos partidos", comentó.

Crece la tensión en el timón de Xabi Alonso: estrellas revueltas, críticas en voz baja y un examen pendiente

Crece la tensión en el timón de Xabi Alonso: estrellas revueltas, críticas en voz baja y un examen pendiente

Hace año y medio, Carlo Ancelotti clamaba a los cuatro vientos que su vestuario en el Real Madrid, campeón de Europa en Wembley en 2024, era «el más sano» que había visto nunca. Todo encajaba sobre el césped, pero lo más importante era lo que sucedía fuera de él: las relaciones entre los jugadores y el cuerpo técnico fluían a la perfección. Se entendían en el triunfo y en la derrota y el entrenador tenía mando en plaza para gestionar a los futbolistas y a las personas. Era «un padre», y así lo recuerdan.

Unos meses después y según ha podido saber este periódico, parte de aquel vestuario «sano y sin egos» vive revuelto y tensionado bajo el gobierno de Xabi Alonso. El vasco había heredado una plantilla enrabietada por las importantes derrotas de la última temporada con Ancelotti y por circunstancias extradeportivas como el Balón de Oro, pero también descolocada en lo futbolístico tras la salida de Toni Kroos y el fichaje de Kylian Mbappé, guinda del último proyecto galáctico de Florentino Pérez y pieza que ha movilizado roles y egos. Y el tolosarra no ha podido, de momento, gestionar filias y fobias, todavía con más nubarrones tras los dos empates ante Rayo y Elche y la derrota en Anfield ante el Liverpool.

De la ilusión a las dudas

Esa herencia de emociones en el vestuario ha chocado de frente con la idea de Xabi Alonso, un entrenador joven, intervencionista y exitoso con su proyecto más personal: el Bayer Leverkusen, al que hizo campeón de Alemania y subcampeón dela Europa League. Un técnico que convenció a las altas esferas del Bernabéu por sus triunfos, por su fútbol moderno, por su pasado en Chamartín y por la promesa de una gestión férrea, nacida de su unión deportiva y emocional a José Mourinho. Todo gustaba y la ilusión era total.

Pero en estos primeros seis meses, parte de la galaxia y Xabi no encajan. Después de los brotes verdes del Mundial de clubes, los resultados, las sensaciones y la forma de gestionar la plantilla han fracturado algunas relaciones que son claves para el día a día del equipo. Hay futbolistas que no comparten sus métodos de entrenamiento, lo encima que está en las sesiones o las horas extra de vídeo y charlas, y estrellas que, según el cuerpo técnico, no han estado a la altura de lo que les pide su técnico.

Vinicius, suplente en cuatro ocasiones en este curso, no ha ocultado sus enfados en público ni en privado. Si la relación entre el brasileño y Ancelotti era de padre e hijo, con Alonso es «profesional», dicen fuentes cercanas al vestuario. La conexión entre el delantero y el vasco ha sido el foco de la polémica, y siendo Vinicius un jugador tan popular dentro de la plantilla, el debate sobre su gestión ha recorrido todas las taquillas de Valdebebas.

Entre la autocrítica y la desconexión

En el vestuario hay dos corrientes. Una autocrítica, que considera que este año y medio desde la final de Wembley ha sido un desastre en gran parte por méritos propios, sin importar quien esté en el banquillo, y que cree que ha faltado y falta actitud. Pero claro, la actitud se consigue con la motivación, y la motivación llega, en gran medida, por la conexión que se tenga con el técnico y por lo que fluya el balón o no. Y ahí, la otra corriente duda de la idea de Alonso para esta plantilla.

Valverde, que brilló como extremo derecho en la Champions de 2022, o Bellingham, tercero en el Balón de Oro de 2024 liberado como falso nueve, no terminan de encontrar su sitio. Son todocampistas y no consiguen destacar en un fútbol más posicional que el de Ancelotti. Una situación similar con Camavinga o el propio Vinicius. Tres de esos cuatro fueron suplentes ante el Elche. Mientras, otros como Tchouaméni, Güler o Mbappé sí han rendido y sí se sienten cómodos, lo que les ha llevado a asentar su relación con el técnico.

En el club, por su parte, observan preocupados su gestión y no faltan algunas críticas, aunque en voz baja y pidiendo algo más a sus futbolistas. No gustó la polémica con Vinicius ni se entiende la desconexión de otras estrellas, pero los resultados ponen al Madrid líder en Liga y en el Top-8 europeo. «Es el momento de los jugadores», dicen. El día del City (12 de diciembre) aparece como último examen de la primera evaluación.

La Superliga inicia su demanda contra la UEFA: pedirá 4.500 millones por daños y perjuicios

La Superliga inicia su demanda contra la UEFA: pedirá 4.500 millones por daños y perjuicios

Actualizado Lunes, 24 noviembre 2025 - 19:17

La empresa encargada de impulsar la Superliga, A22 Sports Management, ha iniciado los trámites previos a la interposición de una demanda judicial por daños y perjuicios contra la UEFA, además de pedir el reconocimiento de la competición, según anunció este lunes la propia compañía.

Esto ocurre después de que, en octubre pasado, se desestimara el último recurso en su contra ante la Audiencia Provincial de Madrid. Conforme a la legislación procesal española, A22 tiene como objeto reclamar "una indemnización por los daños y perjuicios sufridos a consecuencia del abuso de posiciónde dominio de la UEFA como operador monopolístico en el mercado de las competiciones europeas de clubes de fútbol", según amplió la compañía en un comunicado.

El 21 de diciembre de 2023, la Gran Sala del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) dictaminó que la UEFA abusaba de su posición de monopolio en el mercado de competiciones europeas de clubes, vulnerando el Derecho de la Competencia de la UE.

"solución integral"

En su fallo, avalado también este mes de octubre por la Audiencia Provincial de Madrid, el TJUE exigió a la UEFA la apertura del mercado a terceros organizadores, tales como A22.

En 2025, A22 solicitó formalmente a la UEFA el reconocimiento de la Liga Unify, su propuesta para nuevas competiciones europeas, ajustada a los "requisitos establecidos por la sentencia del TJUE", en un proceso de negociaciones de siete meses de duración (entre marzo y septiembre de 2025), en lo que la empresa entiende como "un esfuerzo por acordar una solución integral y cooperativa a los litigios en curso" con la UEFA.

Las propuestas se centraron en tres ejes críticos: un formato mejorado, una gobernanza modernizada y la implementación de la plataforma de 'streaming' (emisión en directo) Unify, pero no se alcanzó "acuerdo alguno" con la UEFA.

Por ello, A22 ha iniciado los trámites preceptivos de Medios Adecuados de Solución de Controversias (MASC), conforme a la legislación procesal española, como paso previo a la interposición de una demanda judicial contra la UEFA.

"la competición del futuro"

El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, uno de los grandes valedores de este proyecto, aseguró ayer, domingo, en la Asamblea General Ordinaria del club blanco que no se detendrá e impulsará la creación de la Superliga, "la competición del futuro", reivindicando la libertad de los clubes a crearla y anunciando una reclamación económica a UEFA por "los daños creados".

Asimismo, anunció que el Real Madrid ha iniciado un "proceso de reclamación económica a la UEFA para ser indemnizados por daños del pasado" y pasar a crear la "competición del futuro", en una cifra que podría alcanzar los 4.500 millones.

Según indicaron fuentes de A22, esta denuncia a nivel de clubes por daños y perjuicios puede ser presentada por cualquiera de los clubes que se sientan perjudicados por el abuso dominante de la UEFA, tanto los clubes primigenios que abanderaron el proyecto, como aquellos que nunca han formado parte del mismo.

Los clubes que respaldaron en abril de 2021 la creación de esta nueva competición fueron los ingleses Arsenal, Chelsea, Liverpool, Manchester City, Manchester United y Tottenham Hotspur; los italianos Milan, Inter de Milán y Juventus; y los españoles Atlético de Madrid, Real Madrid y Barcelona. De ellos, sólo el club presidido por Pérez mantiene aún su defensa acérrima.

Otra suplencia de Vinicius, la queja de Sarabia por el 2-2 y la ilusión de Alonso: "El equipo no se ha caído"

Otra suplencia de Vinicius, la queja de Sarabia por el 2-2 y la ilusión de Alonso: “El equipo no se ha caído”

Derrota en Liverpool, empate en Vallecas y tablas en el Martínez Valero. Noviembre, que empezó con un alegre 4-0 contra el Valencia en el Bernabéu, está descomponiendo al Real Madrid de Xabi Alonso. El conjunto blanco acumula dos empates consecutivos en Liga y tres partidos sin ganar entre todas las competiciones mientras su entrenador admite los defectos pero también sueña con "revertir la situación".

"El equipo no se ha caído. Sigue compitiendo, pero los contextos de cada partido son diferentes. Los resultados y el juego son mejorables, en eso somos conscientes y autocríticos. La línea es clara y el espíritu sigue siendo bueno", resumió ayer en la sala de prensa del cuadro alicantino. Esperanzado ante un milagro mientras sus futbolistas parecen cada vez más lejos de su mejor nivel. "Sabemos que ante cada resultado no favorable llegan las críticas y vivimos con ello", insistió, sabiendo lo que se le viene encima.

El parón de selecciones encontró al Madrid después del empate contra el Rayo y le recibió con otra noche complicada contra el Elche. Un equipo que durante muchos minutos del duelo fue superior a los blancos, más intenso, más vertical, más técnico y con una idea de juego más palpable. Todo lo que le falta al Madrid ahora mismo.

"Es fútbol. Después de una buena dinámica, ahora llevamos unos resultados que no son los que queríamos, pero seguimos sabiendo qué es lo que queremos", declaró Alonso. Ese plan, que durante algunos momentos del Mundial de clubes y de las primeras jornadas del campeonato fue bastante visible, con presión alta y una idea de juego, ahora parece haber desaparecido.

En el primer tiempo Courtois salvó al equipo y Mbappé falló varias veces ante Iñaki Peña, y en la segunda el belga no pudo hacer nada ante Febas y Álvaro. El primero entró con extrema facilidad en el área pequeña, libre de marca para el 1-0; y el segundo pudo disparar con calma desde la frontal mientras los futbolistas del Madrid observaban a unos metros. "Ha sido una pena encajar tras el 1-1. Hemos dejado el 2-1 cuando el momento era para nosotros. El 2-1 nos ha dolido. Hemos peleado, me ha faltado después del 1-1 no volcarnos más", aseguró Alonso.

En los minutos finales, el tanto de Bellingham salvó la noche y el liderato para el Madrid, pero el runrún continuará camino de Atenas, donde los blancos se medirán al Olympiacos este miércoles. Mientras, Alonso asegura que su vestuario sigue "conectado". "La conexión va mejorando porque cada vez tenemos más trato, nos conocemos mejor y vamos todos juntos en la misma dirección. Celebramos las victorias y sufrimos cuando no ganamos. La conexión y el día a día es bueno, hay que revertir este momento", insistió.

"Vinicius lo entiende"

Durante la primera hora del encuentro, Vinicius vio el duelo desde el banquillo. Cuarta suplencia para el brasileño, que venía de jugar con Brasil en el parón de selecciones, y titularidad para Rodrygo, que compartió minutos con su compatriota en la canarinha. Una decisión que vuelve a levantar espinas entre el técnico y el delantero, que entró en el segundo tiempo y pudo decidir el partido para el Madrid, pero no estuvo del todo acertado.

"Vinicius y yo lo habíamos hablado, como hablamos muchas veces. Y lo entiende. Sabía el impacto que podía tener en el segundo tiempo y sigue conectado. Hoy no estamos contentos, pero todos están con energía de recuperar una buena dinámica", explicó Alonso.

Al otro lado del área técnica, Sarabia se quejó de una falta de Vinicius sobre Iñaki Peña en el 2-2 de Bellingham. "El rodillazo de Vinicius es falta clarísima. Estoy muy jodido", aseguró. Antes, Peña había dicho que la acción era "un lance de juego" y que no había falta del brasileño. "Iñaki no ha visto la jugada y cuando la vea verá que él despeja y que Vinicius le pega en la cara y por eso le deja la nariz así. Es falta clarísima", volvió a responder el técnico del Elche.

El Elche fue casi un cementerio para el Madrid

El Elche fue casi un cementerio para el Madrid

Un empate canino, en un par de rebotes, mete al Real Madrid en un gran jeroglífico de existencia. Siempre jugó mejor el Elche, porque tiene en Febas un centrocampista sensacional, que ni si quiera lo huele el Madrid en su equipo. La vida blanca actual es angustiosa, con el inmenso peso de las dudas.

Tras la décimo tercera jornada de Liga, cuando ni siquiera sabes cuál es el equipo titular y ni tampoco conoces el sistema de juego que vas a utilizar, Xabi Alonso se convierte en un entrenador sospechoso, propenso a caer en el circo del fútbol y ser devorado.

Y como hemos dicho que es un rehén de Vinicius, para hacer creer que domina, dejó al brasileño en el banquillo. Igual que a Valverde, otro que ha protestado de la autoridad de su entrenador

Lo cierto es que no tiene jugadores para jugar como lo hacía en el Bayer, con tres centrales. Quería volver a sus raíces y ha vuelto a fracasar. Trent es un sonámbulo todavía y Fran Garcia simplemente no da la talla. No son carrileros fiables.

Encima colocas a Rodrygo por el lado que odia y se convierte en un monigote. A Arda Güler le pones de falso medio centro a setenta metros de la porteria y es más que probable que hayas perdido el compás, la brújula y no sabes donde está la estrella Polar, la de los éxitos.

El Elche fue inteligente, obediente al fútbol y se rió de todo el sistema de Xabi Alonso. Hasta sus goles fueron de dos ex jugadores madridistas. El de Álvaro fue un gol de delantero centro que el Madrid no tiene desde hace años. Quien lleva la Fábrica es simplemente obsceno.

Alonso tiene unos jugadores que no tienen garra, con una frialdad germana y sin genitales para dar patadas milagrosas en el campo. Solo hay un jugador de carácter. Es Antonio Rüdiger, que está lesionado o trata de escaparse del camino del ocaso. La única salvación son los milagros de Mbappé y de Courtois.

El francés lo intentó todo, pero está muy sólo, porque se tiene que buscar él mismo los goles. Sus compañeros no le ayudan, lo ven como un fenómeno lejos de su alcance.

No se le puede matar directamente a Alonso, porque es una víctima también de la política vetusta de la Casa Blanca. Es insoportable pensar que el Madrid pagara por eso llamado Mastantuono y prohiba a fichar a Zubimendi, que era la única petición que había hecho su nuevo entrenador. No sé lo que le queda Alonso. Pero depende de dos dioses llamados Courtois y Mbappé. Es una situación entre el caos y la desilusión madridista