Mo Farah: “No fue sencillo contar la verdadera historia de mi vida”

Actualizado Domingo, 11 agosto 2024 - 23:26

En la terraza de uno de los museos de arte moderno más importantes del mundo, Mo Farah y Alex Roca, el atleta español con parálisis cerebral, intercambian canastas y bromas. En el Centro Pompidou, donde Nike ha establecido su cuartel general durante estos Juegos, la leyenda británica recibe a EL MUNDO para explicar con pasión su historia vital, mucho más impresionante todavía que una carrera deportiva única. Ese niño que una red ilegal de trata llevó al Reino Unido con nueve años desde Somalilandia iba a ganar cuatro oros olímpicos.

¿Siente nostalgia al ver los Juegos?
He visto todas las carreras. Claro que lo extraño, porque me encantaba representar a mi país ganando medallas. Pero lo que no echo de menos es el trabajo duro, los cientos de kilómetros de entrenamiento, cada semana, las concentraciones estando lejos de la familia... Eso no. Pero sí añoro colocarme en la línea de salida y la competición contra otros atletas. Viendo, por ejemplo, la carrera de 1.500 masculina. Fue tan emocionante y espectacular. Y los que alguna vez hemos sido los protagonistas, lo echamos de menos.
¿Cuántos kilómetros corre ahora a la semana?
Estoy disfrutando de la jubilación, ya no corro tanto. Sólo trato de mantenerme activo. Sigo moviéndome, esa es la clave. Tengo cuatro estupendos hijos y con ellos hago mucho deporte. Los animo, corro con ellos. Y hago carreras suaves para despejar mi mente. He tenido una larga y emocionante carrera y ahora es el momento de sentarme, mirar a otros deportistas y estar involucrado en el atletismo que es el deporte que amo.
Hace dos años, en un documental en la BBC, impactó al mundo desvelando que en realidad no era Mo Farah, sino Hussein Abdi Kahin. Que le separaron de su madre, que llegó al Reino Unido en una red ilegal de trata, que le obligaron a trabajar de niño...
Sinceramente, no fue sencillo para mi contar la verdadera historia de mi vida. Pero esa era mi vida y se trataba de saber quién soy yo. Lo que me llevó a convertirme en un gran deportista. Desde el tráfico ilegal infantil de un niño llevado hasta el Reino Unido y los problemas por los que pasé después. Si no fuera por un profesor de deportes del colegio yo no estaría aquí. Y el deporte fue una salida para ser libre. Y cuando me visteis correr con esa energía, esa determinación para cruzar la línea de meta, peleando, eso era la historia de mi vida. Si no fuera por el deporte y por la gente que me ayudó, nunca hubiera estado en esa posición.
Mo Farah celebra uno de sus oros en Londres 2012.

Mo Farah celebra uno de sus oros en Londres 2012.EL MUNDO

Fue su salvación.
Es importante para todos, no importa quién seas, tener una vida propia. Si no fuera por el deporte, no estaría aquí. Salvó mi vida. Fue una salida para ser libre. Y, como pudisteis ver en mi carrera deportiva, lo hice divirtiéndome, fui muy feliz.
Su historia ha inspirado a muchas personas. ¿Qué mensaje les daría?
Cada ser humano merece ser un ser humano. Y yo sólo era un niño en ese momento. Pero, repito, el deporte fue lo que me salvó. Me dio algo en la vida que hubiera sido muy difícil de lograr. Y hay muchas personas con sus propias historias y problemas. Sólo le digo a la gente: "Cree en ti mismo. Eres fuerte, sigue adelante. Muchas veces dudo de mí mismo, no puedo hacerlo. Pero luego me levanto y voy al siguiente objetivo". Si estamos pasando por un problema de salud mental o de otro tipo, podemos superarlos. Hay que tratar de creer en ti mismo, ser fuerte, hablar con las personas adecuadas. Todos somos humanos y lo merecemos.
¿Guarda recuerdos de su infancia en África?
Sí, muchos. Cuando llegué de niño al Reino Unido fue un gran shock. Pero tengo grandes recuerdos de la gente, de ir creciendo. Cuando hice mi documental se trataba de llegar al fondo de todo eso, a cómo sucedió mi historia, por qué estaba aquí. Me alivió y me dio muchas respuestas sobre mí mismo. Descubrí nuevas cosas. Como mis hijos ahora, que crecen y te hacen más preguntas, eso me ocurría a mí. ¿Dónde estaba mi madre? ¿Dónde estaba mi padre? Se trata sólo de ser honesto. Siento alivio. Mucha gente de mi país me ayudó, me mostró valentía y apoyo. Sin mi familia no creo que lo hubiera podido hacer. Me siento feliz, relajado después de todo esto. Probablemente tú estás hablando con un nuevo Mo.
Alan Watkinson, el profesor de educación física que le acogió y le introdujo en el atletismo, fue su ángel.
Sin él hubiera sido muy difícil para mí unirme al club de atletismo. Descubrió mi talento, me dio los consejos adecuados y me guio hasta el club de corredores. Siempre me animó y nunca se rindió conmigo. En nuestras vidas necesitamos a personas en las que apoyarnos, que nos guíen, ayudarnos con esas millas extras que nos pone la vida por delante.
Llamó a su hijo Hussein.
Sí, quería mantener mis orígenes. Le llamé así porque era mi nombre de nacimiento, el que me dieron mis padres. Y después nunca nadie me llamó así, porque, obviamente se olvidó cuando me trajeron al Reino Unido. Cuando iba a nacer nuestro primer hijo, hablando con mi esposa, ella me dijo. "¿Por qué no le ponemos el nombre por el que nunca te han llamado?" Y por eso le llamé Hussein. Y su segundo nombre es Mo. Eso lo identificó con quién soy yo. Y eso demuestra lo importantes que son las personas y la familia en mi vida.
Mo Farah, en Río 2016.

Mo Farah, en Río 2016.EM

¿Recuerda el sentimiento de la primera carrera que ganó en su vida?
De niño recuerdo un cross que gané para mi escuela. Y a partir de ahí fue como, wow. Luego viajé al condado de Middlesex. Y tampoco olvidaré nunca la primera carrera internacional que gané, en la pista de Gotemburgo, Suecia, en un Europeo sub 20. Fue increíble. Después, en mi primer cross como sénior en Italia...
De todos sus oros, ¿cuál es el preferido?
Honestamente, Londres fue especial. Esos Juegos fueron increíbles en su conjunto. En mi ciudad, donde crecí. Ganar las dos medallas allí (5.000 y 10.000, lo iba a repetir en Río), fue inolvidable, con todo el país apoyándome. Todos detrás de mí. Ese sentimiento que tuve allí me empujó a querer ser todavía mejor deportista en los siguientes años.
¿Quién sería ahora si no fuera por el atletismo?
Es difícil saber cómo sería mi vida ahora o qué estaría haciendo. Probablemente lucharía, porque soy una de esas personas que tiene mucha energía. Y es importante usar esa energía de una manera positiva. Y el deporte me ayudó a sacar lo mejor de mí mismo. Y seguir adelante.
¿Quién es su atleta favorito actual?
Si miro todo el panorama actual y lo que ha ocurrido en los Juegos, sin duda Keely Hodgkinson. Ha estado increíble. Mostró valentía, coraje, compromiso... Y trabaja muy duro. Viendo su carrera de 800 con mis hijos, fue inspirador. Si ella puede hacerlo, con lo joven que es, yo quiero ser como ella. Y creo que para todos es importante tener un modelo a seguir. O alguien en nuestras vidas que pueda darnos esa energía positiva, e influenciarnos. Y mostrarnos que, si él o ella puede hacerlo, yo también puedo.
¿Y en la historia?
Uf, es difícil. Usain Bolt es probablemente uno de mis favoritos. Por la forma en cómo llevó su carrera deportiva, lo que hizo una y otra vez. Pero hay otros ejemplos maravillosos. Paula Radcliffe, Sebastian Coe... tantos grandes atletas que hemos tenido en el pasado. Es difícil elegir sólo uno.
La última. ¿Qué espera de la temporada del Arsenal?
¡Vamos! Lo hicimos muy bien la temporada pasada, segundos por detrás del City. Acabamos de hacer un gran fichaje (Riccardo Calafiori) y tenemos esperanzas. Ya tengo todos los abonos de la temporada para toda la familia.
La Policía evacúa temporalmente la Torre Eiffel debido a la presencia de un escalador

La Policía evacúa temporalmente la Torre Eiffel debido a la presencia de un escalador

Actualizado Domingo, 11 agosto 2024 - 19:06

Las autoridades francesas han evacuado la Torre Eiffel este domingo después de que un individuo fuera visto escalando la Torre Eiffel horas antes de la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos. El hombre apareció escalando la torre por la tarde, aunque no está claro dónde comenzó su ascenso. Solo se sabe con certeza que, en el momento en el que fue visto por primera vez, estaba justo encima de los aros olímpicos que adornan la segunda sección del monumento, justo encima del primer mirador.

"Hacia las 14:45 hora local se observó a un individuo escalando la Torre Eiffel", según detallaron fuentes policiales a la agencia AFP. "Los agentes competentes intervinieron rápidamente y lo detuvieron", agregó. En imágenes publicadas en las redes sociales se puede ver al hombre con el torso desnudo y sin cuerdas escalando el monumento por encima de los anillos olímpicos instalados en la torre con motivo de los Juegos Olímpicos.

La torre "cerró un poco antes de las 14H30 debido a la presencia en el monumento de un escalador que fue interceptado", como indicaron a AFP desde la Sociedad de Explotación de la Torre Eiffel (SETE). Y añadieron: "El sitio volvió a abrir hacia las 15H30 y funciona con total normalidad".

Las alarmas saltaron debido a la proximidad temporal de la ceremonia de clausura de los Juegos. Pero, si bien es verdad que el monumento tuvo un papel protagonista en la apertura, en esta ocasión no está previsto que ninguno de los actos se celebre en las inmediaciones.

Por el momento, las autoridades no han facilitado la identidad del individuo, aludiendo a que esta tarea le compete a la Fiscalía de París, que, al menos hasta ahora, no se ha pronunciado.

Los 10 grandes protagonistas de los Juegos de París

Actualizado Domingo, 11 agosto 2024 - 18:09

Echa el cierre París 2024, estos Juegos que han sido como un escaparate, tan imperecederas las postales parisinas que jamás serán repetidas. Pero junto a esa belleza quedan las proezas deportivas, sin las que nada de esto tendría sentido. Los nombres propios que se recordarán más que la torre Eiffel, el Sena o Montmartre. Serán los juegos de Léon Marchand, pero también los de Simone Biles. Un puñado de héroes y también otros protagonistas menos deportivos como Imane Khelif, todos coparon las conversaciones durante las dos semanas veraniegas de cada cuatro años en las que el mundo sólo habla olímpicamente.

LÉON MARCHAND

Unánimemente, es la gran estrella de los Juegos. El gran héroe nacional francés, cuatro medallas de oro (400 estilos, 200 mariposa, 200 braza y 200 estilos) en la piscina de La Défense para el chico de Toulouse. Una irrupción brutal en el olimpismo, acariciando récords del mundo, rendido hasta Enmanuel Macron a las hazañas de su nadador, comparables a las de de algunos de los grandes de la historia, como Michael Phelps, Mark Spitz, Ian Thorpe o Alexander Popov.

SIMONE BILES

El triunfo de la mejor gimnasta de la historia en París no sólo se mide en los tres metales dorados en su cuello: concurso general, prueba por equipos y potro. Fue también la capacidad para superar el trauma de Tokio, la crisis de ansiedad que le llevó a frenar en seco cuando era favorita hasta a cinco oros entonces. Con 27 años, sigue siendo la reina con su mensaje a la sociedad que no tolera el fracaso. Y para la eternidad también su reverencia en el podio a la brasileña Rebeca Andrade.

Biles y Jordan Chiles reverencian a la brasileña Rebeca Andrade en el podio de Bercy.

Biles y Jordan Chiles reverencian a la brasileña Rebeca Andrade en el podio de Bercy.Abbie ParrAP

KATIE LEDECKY

Fueron dos oros (800 y 1.500 metros), pero sobre todo fue el colofón a su mito: es ya, junto a la exgimnasta soviética Larissa Latynina, la mujer con más títulos olímpicos de la historia (nueve). Añadió, además, la plata en el 4x200 y el bronce en el 400 libres. Desde Londres 2012 (entonces tenía 15 años), en total 14 medallas, quizá inalcanzables.

NOVAK DJOKOVIC

«Es el mayor éxito de toda mi carrera». Lo pronuncia emocionado quien conquistó 24 Grand Slam, quizá el mejor tenista de todos los tiempos. Pero en París fue especial, porque son ya 37 años y porque era el oro que le faltaba. También por su sentimiento patriótico y por poder haber derrotado a Carlos Alcaraz en la final en la Philippe Chatrier.

LISA CARRINGTON

La neozelandesa de 35 años seguramente no ha penetrado tanto en el radar mediático, pero su proeza es de las que no se pueden arrinconar. Son tres medallas de oro en París para la palista (K-4 500, K-2 500 y K-1 500), cada prueba en el canal de Vaires-sur-Marne que disputó una victoria, y ya suma ocho en total desde Londres 2012.

REMCO EVENEPOEL

El poderío del belga, que acudía de finalizar tercero en su primer Tour de Francia, resultó abrumador y logró lo que nadie nunca en unos Juegos, el oro en la prueba contrarreloj y también el de ruta tras el drama de un pinchazo a falta de cuatro kilómetros que no le impidió una foto única en su carrera, triunfador en solitario el Trocadero con la Torre Eiffel a sus espaldas.

MCLAUGHLIN Y DUPLANTIS

En su duelo de época con Femke Bol, la californiana volvió a batir el récord del mundo (50,37 segundos) para ganar el oro en los 400 metros vallas. En el Stade de France, el frenésí local lo protagonizó Mondo Duplantis y otro récord mundial de pértiga, un centímetro más hasta los 6,25 para la sexta vez que supera su propia marca:él lucha contra sí mismo.

SIFAN HASSAN

El atletismo dejó un extraordinario colofón para el domingo con la maratón femenina, donde la holandesa emuló a Emil Zatopek en Helsinki 52. A su oro, tras un emocionante desenlace con Tigst Assefa, sumó los bronces en los 5.000 y 10.000 metros (en Tokio ya se aventuró del 1.500 al 10.000), este últimos tan sólo dos días atrás en Saint Denis.

Curry y Wembanyama, durante la final.

Curry y Wembanyama, durante la final.THIBAUD MORITZAFP

STEPH CURRY

En su primera experiencia olímpica, el genio de los Warriors puso una guinda imperecedera en el ajustado triunfo del USA Team ante Francia en la final de Bercy. Con cuatro triples en los últimos tres minutos, el último imposible, dejó una exhibición y brindó un récord a su compañero Kevin Durant, el único baloncestista con cuatro oros.

España hace balance: “Si miramos el medallero y nos comparamos con otros países, comparemos la inversión”

Actualizado Domingo, 11 agosto 2024 - 18:01

El primer balance de la cosecha española en París, 18 medallas, correspondió a Alejandro Blanco, aunque el presidente del Comité Olímpico Español (COE) no es el único que debería darlas, puesto que la responsabilidad del deporte de alto nivel corresponde al Gobierno, vía Consejo Superior de Deportes (CSD). Continuarán. Blanco insistió en que "el resultado es el que es, y es el nivel que tenemos", aunque destacó la obtención de 51 diplomas: "En clasificados entre los ocho primeros España es novena".

"Hemos tenido nueve cuartos puestos y 20 quintos puestos. Es la vez en que más hemos tenido, lo que quiere decir que no estamos tan lejos de subir en medallas, pero los Juegos no se parecen a otras competiciones, esto no es un Mundial", continuó. "En total, 221 deportistas, más de la mitad de nuestra delegación, han acabado entre los ocho primeros, si incluimos los deportes de equipo", insistió.

"Llegar a las medallas de Barcelona me parece accesible, pero hemos de pensar en cómo dar el salto", prosiguió. Acerca de la comparación con los países de nuestro entorno, como Italia, mucho mejor posicionada en el medallero, Blanco contestó: "Si hablamos de medallero, hablemos de inversión. Hay que poner el dinero que reciben y el que recibe España".

Recordó el presidente del COE la implementación en recursos que se hizo tras la nominación de Barcelona: "El dinero, en euros, que recibió el deporte para el ciclo de Río, en 2016, es el que en pesetas se dio en 1992". Habían pasado 24 años.

"Para mí, este resultado no es el esperado, pero es un buen resultado. A partir de ahí hemos de preguntarnos qué queremos, definir el modelo que aplicamos, y sostenerlo en el tiempo", concluyó. Un mensaje para el cambiante CSD que, hoy, preside José Manuel Rodríguez Uribes. "No tengo el poder de decisión, pero sí la palabra para movilizar al deporte y lo voy a hacer", concluyó Blanco.

Un partidillo de fútbol, 'Soledad' de la Oreja de Van Gogh y "una comilona": la receta de la España de balonmano para el bronce

Un partidillo de fútbol, ‘Soledad’ de la Oreja de Van Gogh y “una comilona”: la receta de la España de balonmano para el bronce

Las canciones se cuelan por donde nadie espera y por eso este domingo en las entrañas del estadio Pierre-Mauroy de Lille retumbaban las voces de 16 hombretones cantando sin camiseta y dando botes los siguientes versos: "Oh, soledad, dime si algún día habrá, entre tú y el amor buena amistad, vuelve conmigo a dibujar las olas del mar, dame tu mano una vez más". La Oreja de Van Gogh de Amaia Montero, 'Soledad', nostalgia pop para celebrar un bronce olímpico... ¿Y eso? Nadie explicaba muy bien el motivo, pero al parecer la culpa era de Jorge Maqueda.

La tradición marcaba que cada jugador escogía una canción y ese remix sonaba en el vestuario, pero el lateral de 36 años, charanguero como nadie, se cansó de tanto reguetón y decidió que en estos Juegos de París él sería el DJ. Antes del debut ante Eslovenia su selección musical provocó muchas risas, pero después de la final de consolación, nuevamente ante Eslovenia, todos ya estaban entregados: "Oh, soledad, dime si algún día habrá, entre tú y el amor buena amistad".

Una celebración distinta de aquellos ya acostumbrados a celebraciones. Una celebración distinta tres años después. Como ocurrió en los últimos Juegos de Tokio 2020 -y en Pekín 2008 y en Sidney 2000 y en Atlanta 1996-, España volvió a imponerse en una lucha por el bronce igualadísima que se resolvió en los últimos minutos con un gol de Alex Dujshebaev, un polémico golpe a Aleix Gómez y una parada "fácil" de Gonzalo Pérez de Vargas en el último segundo. "Hemos defendido muy bien esa acción, les hemos obligado a tirar desde la falta y era un lanzamiento bastante asequible. Y luego ya, la celebración, la locura", analizaba el guardameta que no disimulaba su alegría con la medalla al cuello como después de la derrota en semifinales ante Alemania no disimuló su enfado.

"A los que ya estuvimos en Tokio nos costó un poco más digerir la derrota en semifinales porque sabemos lo difícil que es llegar a unos Juegos Olímpicos, pasar la fase de grupos, ganar en cuartos y tener esa oportunidad de jugar por el oro", comentaba Pérez de Vargas, uno de los pocos, poquísimos repetidores, sólo siete: él, Rodrigo Corrales, Alex Dujshebaev, Adrià Figueras, Miguel Sánchez-Migallón, Gómez y Maqueda.

El partidillo que devolvió la risa

Ellos son los que llevaban peor cara después del tropiezo ante Alemania y a los que tuvo que levantar Jordi Ribera. En el día previo a la final de consolación, el seleccionador, un adicto al análisis táctico, a estudiar el balonmano, a editar vídeos, decidió que ese día no habría entrenamiento. Como es lógico, España tenía dos horas reservadas en la pista del Pierre-Mauroy de Lille para prepararse el encuentro ante Eslovenia, pero nadie apareció por allí. En su lugar, Ribera prefirió llevarse a sus pupilos al estadio Lille Métropole, el segundo más grande de la ciudad, al lado de la pequeña Villa Olímpica de Lille, para que jugaran un partidillo de fútbol.

"Teníamos que reírnos otra vez, si algo tiene el equipo es la risa, la alegría", descifraba el entrenador, que añadía: "Para mí también fue más difícil levantarme aquí que en Tokio. Cuando ya lo has vivido una vez, revivirlo es más duro. Además lo tuvimos en nuestras manos. Había que pasar el duelo, el luto, hablar, remontar y divertirse un rato". En la sala de prensa aparecieron los dos, Ribera y Pérez de Vargas, técnico y portero, y al sentarse no se dieron cuenta que los micrófonos ya estaban abiertos. Con alguna crítica a los árbitros, lamentaron el único punto de preocupación entre tanta celebración: "Se lo han cargado, es que se lo cargado".

SAMEER AL-DOUMYAFP

Hablaban del golpe a Aleix Gómez en la penúltima jugada del partido ante Eslovenia. Después del gol decisivo de Dujshebaev (23-21) y un siete metros transformado por Jure Dolenec (23-22), la selección contó con un minuto y 20 segundos para dejar morir el partido, para marcar y subirse al podio y ahí el balón llegó al extremo. Muy escorado, podía marcar. Muy escorado, se lanzó a por ello. Hubo un claro contacto del esloveno Blaz Janc, pero no se pitó nada y todavía hubo que sufrir 20 segundos más. Gómez ya no se levantó. Tendido sobre la pista necesitó ser rescatado por un compañero, el pivote Abel Serdio, que lo cogió en brazos y lo tumbó al lado del banquillo. Incluso cuando Pérez de Vargas hizo la última parada, Gómez siguió inmóvil, dolorido, roto.

Más de una hora después los que salían del vestuario comentaban que ya se encontraban un poco mejor, pero que todavía sentía muchísimo dolor en la pierna izquierda. Al volver a España, este lunes, se realizará pruebas médicas, aunque antes le quedaba la ceremonia de las medallas, la clausura y ya en Madrid "una comilona" que la Federación había prometido al equipo. Allí, en el restaurante que sea, seguramente volverá a sonar el hit: "Oh, soledad, dime si algún día habrá, entre tú y el amor buena amistad".

Carolina Marín siembra dudas sobre su futuro tras la lesión en París: "No sé si volveré a coger una raqueta"

Carolina Marín siembra dudas sobre su futuro tras la lesión en París: “No sé si volveré a coger una raqueta”

Actualizado Domingo, 11 agosto 2024 - 15:33

Días después de que se confirmara la tercera rotura de ligamento cruzado en la carrera deportiva de Carolina Marín, la deportista onubense ha grabado un vídeo en el que ha explicado cuál es la situación personal que atraviesa tras su lesión mientras disputaba la semifinal de los Juegos Olímpicos y las dudas que tiene sobre su futuro : "No sé si volveré a jugar o a coger una raqueta de bádminton."

Además de agradecer de corazón el gesto de su rival, He Bing Jiao en el podio, su abrazo al terminar el partido y el cariño que la jugadora le ha mostrado en estos días, Carolina Marín también ha asegurado que se encuentra "destrozada" y que ha sido, posiblemente, "el golpe más duro" de toda su trayectoria.

Esta rotura de ligamento cruzado y de menisco ha sido la que más grave de las tres sufridas hasta el momento y por ello ha afirmado que necesita "mucho tiempo" para recomponerse física y mentalmente. "Tengo el alma destrozada, no sé que va a ser de Carolina Marín en un futuro".

Por último, también ha agradecido todo el cariño que le ha mostrado la gente en estos últimos días con los miles de mensajes que ha recibido a través de redes sociales." Sé que no me he traído una medalla de oro, pero esa medalla me la habéis devuelto vosotros con todo el cariño y el apoyo", ha declarado.

Y el caballo no quiso saltar: Laura Heredia cierra la lista de desgracias en los Juegos Olímpicos

Actualizado Domingo, 11 agosto 2024 - 12:57

Laura Herediacerraba los ojos y respiraba profundo, muy profundo, mientras su ayudante y hermano, Aleix Heredia, la animaba. "¡Hasta el final, Lau!", le gritaba, pero la final de pentatlón moderno se había acabado para ella. Y lo peor es que no había sido su culpa. En la primera prueba, Dollar us d'Ecly, un caballo de 11 años de la Guardia Republicana, de raza francés de silla, no quiso saltar bajo sus órdenes y arruinó todas sus opciones. En el primer obstáculo frente al palacio de Versalles, Heredia se precipitó, nerviosa, y en el tercer obstáculo ya se vio la descoordinación entre jinete y caballo: un listón se fue al suelo y, a partir de ahí, un desastre. Al quinto obstáculo, Dollar us d'Ecly se frenó en seco y adiós. La española no sumó ninguno de los 300 puntos posibles e incluso se despidió del diploma.

Después se rehízo mínimamente en la esgrima y encaró la natación y la laser run, su punto fuerte, con el único objetivo de no acabar última en la final. Lo logró: fue penúltimo, decimoséptima. En todo caso iba a ser la mejor posición de la historia de una española en el pentatlón moderno porque Heredia era la primera española en unos Juegos.

Quedaba como consuelo que el mal trago no volverá a pasar. La prueba de hípica en el pentatlón moderno siempre ha sido muy criticada en los Juegos por dos motivos: en primer lugar por su aleatoriedad, ya que los equinos se reparten a suertes y no conocen al jinete que los montará -sólo tienen 20 minutos para calentar- y en segundo lugar, y más importante para el Comité Olímpico Internacional (COI), por su elevado coste. Desde hace varias ediciones se intenta eliminar o modificar su presencia y eso finalmente ocurrirá en los Juegos de Los Ángeles 2028. Allí en lugar de hípica el pentatlón moderno comenzará con una especie de carrera de obstáculos a pie, una Spartan Race, todavía por definir. Heredia, de 24 años, podría estar allí y desquitarse de la adversidad que le llevó a cerrar la lista negra de España en los Juegos.

Con la cruel lesión de Carolina Marín en las semifinales del bádminton como imagen inolvidable, también hubo los declives de Mar Molné en el tiro, Jon Rahm en el golf, el 470 en la vela e incluso la selección femenina de fútbol cuando ya tenían la medalla casi asegurada o las derrotas de favoritísimos como la taekwondista Adriana Cerezo, el judoca Niko Shera o la piragüista Antía Jácome.

Waterpolo: España cae ante Grecia por el quinto puesto para terminar su aventura en París

Waterpolo: España cae ante Grecia por el quinto puesto para terminar su aventura en París

Actualizado Domingo, 11 agosto 2024 - 12:42

Poco se jugaba la selección española después de haber caído en los cuartos de final ante Croacia. Sólo quedaba luchar por el quinto puesto en la última jornada de estos Juegos Olímpicos ante Grecia, pero España se volvió a quedar en la orilla (15-13).

Los helenos, que también quedaron líderes de su grupo y que cayeron en la misma ronda ante Serbia, se han impuesto a la selección en un partido con poca tensión, pero con mucho intercambio de golpes.

Después de un primer cuarto de tanteo, que finalizó con empate a dos y un gol de Álvaro Granados al inicio del segundo, España se olvidó prácticamente de la faceta defensiva y terminó cediendo ante los ataques de su rival.

Sin reacción

Los griegos, liderados por Konstantinos Genidounias, impusieron poco a poco su juego y lograron marcharse al descanso con dos goles de ventaja después de que Bustos igualara el marcador a seis pocos minutos antes.

En el tercer parcial, el equipo de David Martín no reaccionó y aprovechando una superioridad numérica, los griegos aumentaron su ventaja con un tanto de Gkillas y un penalti transformado por Fontoulis. Solo un gol de Bernat Sanahuja recortó tímidamente la distancia después de másseis minutos sin encontrar portería (10-7).

Dos goles más de los helenos ahondaron todavía más en la herida de una selección sin juego interior, sin acierto y con pocas esperanzas. A pesar de ello, el intercambio de golpes favoreció a España, que llegó a creer por un momento en la remontada al verse solo dos goles abajo (13-11) en la recta final, pero un tanto de Kakaris, en una acción que precisó de VAR, terminó por sentenciar el encuentro.

Felipe Perrone

A sus 38 años, el capitán de la selección Felipe Perrone y su compañero Martín Famera pudieron haber disputado su último partido como internacionales en este último día de competición.

Balonmano: España emerge del sufrimiento y se cuelga su quinto bronce en unos Juegos

Actualizado Domingo, 11 agosto 2024 - 10:58

Quedará para el recuerdo la imagen del pivote de España, Abel Serdio, con el extremo Aleix Gómez en brazos, llevándolo de la pista al banquillo porque le dolía la pierna, el cuerpo, el alma. Hasta el último esfuerzo tuvo que poner la selección otra vez para llevarse de nuevo su quinto bronce en unos Juegos, el segundo consecutivo.

Como en todos sus partidos en París sufrió, sufrió y sufrió y, al contrario de lo que ocurrió en semifinales, en la final de consolación venció a Eslovenia por 23-22 en otro desenlace de infarto. Al final del encuentro, todos los jugadores se reunían para abrazarse alrededor del portero, Gonzalo Pérez de Vargas, y había felicidad, incluso locura, pero delante del banquillo español quedaba Gómez, inmóvil, como muestra de todo lo que había costado llegar hasta ahí.

Unos minutos después, con los reservas -Peter Cikusa y Sergey Hernández- ejerciendo de muletas, Gómez conseguía caminar e ir así a los vestuarios para celebrar con sus compañeros. Su dolor fue decisivo porque pudo costar la prórroga. En toda la segunda parte, España y Eslovenia estuvieron empatadas -del 15-15 al 21-21 nadie tuvo dos goles de ventaja- y cuando parecía que los hombres de Jordi Ribera habían sentenciado llegó la acción polémica.

Aaron FavilaAP

Después de un gol de Alex Dujshebaev (23-21) y un siete metros transformado por Jure Dolenec (23-22), la selección contó con un minuto y 20 segundos para dejar morir el partido, para marcar y subirse al podio y ahí el balón llegó a Gómez. Muy escorado, podía marcar. Muy escorado, se lanzó a por ello. Hubo un claro contacto con el esloveno Blaz Janc, pero no se pitó nada y todavía hubo que sufrir 20 segundos más, 20 más. No marcó Eslovenia, final, gloria. La decimoctava medalla de España en estos Juegos; el balonmano no ha dado oros ni platas, pero pocas veces falla.

Una Eslovenia distinta

Pasan los años y las generaciones y siempre es así, aunque el juego cambie. No hubo mayor muestra de ello, de hecho, que el balonmano del rival este domingo, Eslovenia. País de centrales creativos, como su actual seleccionador, Uros Zorman, y de extremos a toda pastilla, en estos Juegos vivieron del lanzamiento exterior de Dolenec, Jean Bombac, Aleks Vlah, Borut Mackovsek e incluso del polivalente Janc. Era extraño, pero en realidad, para España, mejor. Siempre sufrió ante la selección balcánica porque encontraba en ella un espejo, las mismas virtudes, las mismas debilidades, y este domingo no fue así.

El guión del partido volvía a ser el que era ante Alemania, defensa y contraataque, y así cualquier cosa podía pasar. Durante la primera parte, el conjunto de Ribera dominó como no había dominado prácticamente ningún periodo en esta cita olímpica, pero el marcador no lo mostraba. Una mala racha de siete minutos sin marcar y algunos despistes antes del descanso hicieron que de camino a los vestuarios hubiera igualdad, 12-12, y se avisara de la taquicardia final.

Sifan Hassan gana el maratón y emula, en oro y bronce, la hazaña del legendario Emil Zatopek

Actualizado Domingo, 11 agosto 2024 - 10:58

El desafío de Sifan Hassan era descomunal. Si en Tokio corrió del 1.500 al 10.000, con dos oros y un bronce, el último en la distancia más corta, en París se había propuesto ampliar el reto a la maratón. Finalmente, lo redujo y eliminó el 1.500. No pudo ganar el 5.00 y 10.000, como hace tres años, pero subió al podio en ambas pruebas para colgarse el bronce. Tenía sentido, porque la neerlandesa había fijado su preparación en la distancia más larga. La última prueba del atletismo en París lo demostró, resuelta en un apretado sprint en el que Hassan aprovechó la velocidad que conserva de la pista para entrar en la recta de Invalides como se entra en la gloria. El legendario Emil Zatopek logró el oro en 5.000, 10.000 y maratón en los Juegos de Helsinki, en 1952. La neerlandesa lo emula en plata y bronce en París.

A los 31 años, esta mujer ha extendido su dominio del mediofondo al fondo, combinación que le sirvió para explotar el final que se adquiere en la pista, en la prueba más larga. Antes, sin embargo, demostró una resistencia y un sentido de la estrategia impecables, sin desgastarse en absoluto. Jamás perdió el control de la prueba y jamás la lideró. El momento estaba en el último kilómetro, en el que dejó atrás a la etíope Assefa, que intentó entorpecerla, como si estuviera en la recta del estadio, en el final de un 1.500.

La exigencia del recorrido no impidió a la atleta de Países Bajos correr la maratón más rápida de los Juegos, como ya había ocurrido en la categoría masculina, para acabar en 2.22.55 y superar el registro de Londres 2012 (2.23.08).

En la línea de salida, Hassan permanecía concentrada. Miraba al frente. A nadie más. En carrera hizo un ejercicio de administración de fuerzas impecable. La prueba se inició a un ritmo asequible, lo que permitió a la española Majida Maayouf permanecer en el grupo. En la meta fue la primera española, decimoséptima, seguida de Meritxel Soler (25) y Esther Navarrete (42).

Inclinada en la rampa

Maayouf y otras atletas pudieron resistir sólo hasta que las africanas quisieron. Al llegar a la rampa que seleccionaba el maratón olímpico, en el kilómetro 25, rompieron la prueba. Hassan no se inmutó por el ritmo de subida impuesto por etíopes y kenianas. Se inclinó hacia adelante y dejó que se distanciaran. Lo contrario podía arrebatarle toda la energía y la atleta de Países Bajos la necesitaba para correr el último cuarto de la maratón como si corriera un 10.000, otro más.

Las atletas africanas, las etíopes Assefa y Shankule y kenianas Obiri y Lokedi, sabían que Hassan podía ser imbatible en el final, por lo que atacaron con cambios de ritmo constantes, especialmente a partir del kilómetro 30. Cinco mujeres, dos de cada nacionalidad más Hassan, llegaron a un final que iba a exigir un sprint. Eso le beneficiaba. En realidad, la neerlandesa, nacida en Etiopía, es genéticamente una atleta de la altiplanicie africana, el paraíso del fondo, tanto por los biotipos como por la altitud.

El grupo de cinco mujeres pasó el kilómetro 40 sin que ninguna intentara despegarse. Obiri lo intentó primero, pero pagó el esfuerzo y se descolgó. Un poco antes lo hizo Lokedi. Hassan seguía a la expectativa. En su rostro, ni un ápice del sufrimiento que se podía apreciar en Obiri. El ataque final de la neerlandesa no pudo ser sostenido por Assefa, pese a sus maniobras. El oro más deseado esperaba a Hassan, que sólo entonces se permitió sonreír. La obra olímpica sobre el podio, del 1.500 al 5.000, con seis metales en dos ediciones, está completa pero no cerrada.