Carolina Marín, una carrera única en siete momentos: "Exprimí mi cuerpo más allá de lo imaginable"

Carolina Marín, una carrera única en siete momentos: “Exprimí mi cuerpo más allá de lo imaginable”

«No paro de ver las imágenes de mi lesión en los Juegos Olímpicos de París, no tengo más remedio, me las ponen allí donde voy, ¿y qué le voy a hacer? Lo tengo asimilado, lo tengo muy trabajado», reconoce Carolina Marín. Su dolor en aquellas semifinales trágicas vendrá a la memoria cuando se hable de ella en el futuro, pero tiene que haber otros recuerdos. Su palmarés enumera un oro olímpico, tres Mundiales y siete Europeos; su legado va más allá. De repente, de la nada, una española dominó Asia en bádminton. En Huelva, su ciudad, donde lleva días recibiendo homenajes, se sienta con EL MUNDO para repasar siete momentos de su carrera ya terminada.

1. UNA NIÑA EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS

Antes de ser conocida en el mundo, en España o incluso en su Huelva, Marín ya lucía especial en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid, donde se instaló a los 14 años. Contaba su entrenador Fernando Rivas que tenía una ambición impropia.

«Cuando llegué a Madrid ya quería ser la mejor en todo, campeona olímpica, número uno, todo lo que fuera posible. Nunca me conformaba y creo que eso fue lo que me empujó hacia arriba. Tenía dudas por dentro, pero por fuera siempre me mostraba muy segura. Ya entonces, desde los 15 años, empecé a trabajar con psicólogos para controlar los miedos, las inseguridades, los nervios», rememora Marín, que fue bronce en un Mundial júnior, debutó en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 con 19 años y al año siguiente ganó el Grand Prix Gold de Londres, el equivalente a un Grand Slam en el tenis.

MUNDO

«Con Fernando creamos nuestra metodología, fuimos originales, hicimos nuestro propio camino. Si hubiera intentado imitar lo que hacían las asiáticas, tantas repeticiones, siempre hubiera ido por detrás», analiza.

2. EL PRIMER MUNDIAL: NACE EL MILAGRO

«Redunda su nombre, Carolina María Marín Martín, cumpliendo un cometido: la Historia ya no podrá olvidarlo», empezaba así este periódico la crónica de un éxito improbable. En 2014, en Copenhague, la española levantó su primer título en un Mundial y prometió más. «A principios de aquel año aprobé la selectividad y decidí dejar los estudios para centrarme en el bádminton. No es fácil dar ese paso, pero ahora sé que fue acerté», apunta Marín, que meses antes ya había ganado su primer Europeo. Acababa de cumplir 21 años y pasó de ser una rareza, una europea en la élite, a ser la rival más temible.

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«Diría que todo cambió en la segunda ronda de aquel Mundial 2014. Gané a la china Wang Yihan, que era la número tres del mundo, y en Asia empezaron a mirarme con otros ojos. Hasta ese momento nadie me hacía caso. A partir de entonces cada vez que jugaba tenía 10 cámaras de televisiones asiáticas alrededor. 'Cuidado, que viene la española'. Hablaban de mi carácter. Cuando iba a los torneos ya era diferente. Para mí era importante ese respeto, ahí noté que me había hecho hueco en el bádminton».

3. CAMPEONA OLÍMPICA, FOTOS EN ESPAÑA

En los años de plenitud Marín controló su deporte como nadie lo había hecho. Después de dos Mundiales consecutivos llegó el oro en los Juegos de Río 2016 y desde fuera parecía que nada fallaba. Aunque ella lo recuerda de otra manera.

«Aquel oro fue el mejor momento de mi carrera. Para mí fue maravilloso que mis padres estuvieran allí, pero detrás de todas mis medallas siempre ha habido una angustia. Antes del Mundial de 2014 me hice una luxación de hombro y no podía levantar el brazo; antes del Mundial de 2015 me rompí el quinto metatarsiano del pie derecho; y antes de los Juegos de Río tuve un problema en el sacro. Estuve los cuatro meses sin poder hacer un buen entrenamiento. He tenido momentos de felicidad, pero mi camino nunca ha sido un camino de rosas», admite Marín, que asegura que aquel oro le cambió la vida.

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«En el bádminton ya era conocida, pero después de los Juegos me di cuenta de que ya no sería anónima en España, que la gente me reconocía por la calle. Eso te cambia un poco la forma de actuar. Es bonito, pero siempre hay ese momento en el que alguien quiere una foto y no entiende que estás en algo personal».

4. EL TERCER MUNDIAL: ¿LA MEJOR DE LA HISTORIA?

«Después de aquellos Juegos fue el único momento en el que noté un vacío. Ya había ganado todo lo que soñaba desde niña; al volver de Río me costaba sacar motivación. Me senté con mi entrenador y pensé: '¿Y si me propongo ser la mejor de la historia?'», narra Marín, quien venció después de haber vencido, lo más difícil.

En 2018, en Nankín (China), se impuso en la final a la india Pusarla Sindhu, la rival más importante de su vida, también amiga, y se hizo con su tercer Mundial. Hasta ese momento ninguna jugadora había conquistado tres títulos, pero la española considera que eso no la convierte en la mejor de la historia en lo suyo.

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«Me faltó un segundo oro en los Juegos . Pero igualmente yo ya no me quiero ni considerar ni la mejor ni nada de la historia. Ya no pienso así. Me quedo con que di todo lo que estaba en mis manos, exprimí mi cuerpo más allá de lo imaginable».

5. «EL PEOR MOMENTO DE MI VIDA»

En 2019, con todo su palmarés completo, Marín aún divisaba una década más de éxitos. Podría disputar dos o tres Juegos Olímpicos más y cinco o seis Mundiales... ¿Cuánto más ganaría? En realidad, ninguno. Lo cierto es que su carrera se frenó en seco después de que se rompiera la rodilla derecha primero y la rodilla izquierda después. Pese a sus esfuerzos, no pudo ir a los Juegos de Tokio 2020, aunque eso no fue lo más duro. A principios de 2020 su padre Gonzalo sufrió un accidente laboral y falleció meses después.

«El fallecimiento de mi padre fue el peor momento de mi vida, que a nadie le quepa duda. Las dos lesiones de rodilla que sufrí antes de París no fueron tan malas porque sabía que las podía superar. Me siento orgullosa de haber superado tantos obstáculos. La vida me ha puesto piedras grandes en el camino y siempre he querido tirar adelante. Al fin y al cabo he sido una privilegiada por haber vivido de mi deporte», proclama.

6. UN 'CREC' Y TODO SE ACABA

Un día después, su rival, la china He Bingjiao, contó que la admira. En semifinales de los Juegos de París 2024, tras recuperarse de todo, rozando ya su segundo oro, Marín se volvió a romper la rodilla derecha y toda España empatizó con sus lágrimas.

«Fue muy cruel», lamenta, y añade: «Había hecho la preparación más dura de toda mi carrera. Antes de empezar no confiaba en mí plenamente, pero una vez ya en semifinales la verdad es que tenía mucha confianza. Después tuve que trabajar mucho con mi psicóloga para entenderlo, para superarlo. Fue duro, evidentemente». En el momento de la lesión Marín tenía 31 años y por ello se agarró a un objetivo, un último objetivo. Huelva, su ciudad, había conseguido la organización del Europeo de 2026 y qué mejor lugar para retirarse, sobre la pista, con su gente. Tampoco pudo ser.

Después de un 2025 de dolores continuos, a principios de este año se volvió a operar y jugar de nuevo ya se convirtió en una quimera. «Hasta la última operación me costaba andar, iba coja. Sentía dolor desde que me levantaba hasta que me acostaba. Ahora tengo que ir con cuidado, no puedo salir a correr 10 kilómetros, pero puedo caminar y eso ya es vida», se congratula.

7. VIVIR DESPUÉS DEL BÁDMINTON

«¿Qué voy a hacer? Lo voy a hacer todo», resume Marín sobre lo que viene ahora. Desde la adolescencia su vida ha consistido en perseguir un volante con su raqueta y ahora brilla el sol y el mundo es infinito y no hay nada que la detenga. «Quiero probar todos los deportes que pueda, porque solo hacía bádminton. Quiero conocer mundo, no tenía tiempo libre. Quiero probar cosas diferentes. Estas primeras semanas las dedicaré a mi familia y a mis amigos, a recuperar las horas que no he tenido con ellos y después tengo el futuro abierto. No he decidido nada», asegura Marín, que en los últimos tiempos estudió a distancia Fisioterapia en la Universidad Católica San Antonio de Murcia y Dietética y Nutrición en la Universidad Alfonso X el Sabio, pero que parece improbable que vaya a ejercer.

EFE

Su vida laboral se intuye en los despachos, sean donde sean. «Ahora mismo puedo vivir tranquila. No voy a estar en el sofá de mi casa sin hacer nada, pero he tenido cabeza y he sabido invertir bien. Creo que con mi retirada he tomado la decisión acertada. Debía priorizar mi salud. Soy muy joven y ahora me toca vivir», finaliza.

Los días de Carolina Marín antes de su retirada: dolores punzantes a diario, una operación por salud y el Europeo en casa que no jugará

Los días de Carolina Marín antes de su retirada: dolores punzantes a diario, una operación por salud y el Europeo en casa que no jugará

Quedará el recuerdo de Carolina Marín de pie sobre la pista verde de los Juegos Olímpicos de París 2024 intentando jugar pese a haberse destrozado la rodilla derecha. No pudo ser. Y no podrá volver a ser. La española, la jugadora de bádminton más laureada de todos los tiempos, anunció este jueves su retirada a causa de esa maldita lesión. A los 32 años había organizado su adiós para el próximo mes de abril en el Europeo de Huelva, en su casa, en el pabellón que lleva su nombre, pero su físico no le concederá ese deseo.

«No quiero poner en riesgo mi cuerpo por ello», afirmó en el comunicado de su retirada, la última de una larga lista de renuncias. Porque Marín fue la jugadora que asaltó Asia, la que dominó un deporte que no le pertenecía como nunca se había hecho, pero en los últimos años también fue una jugadora maldita. De aquella fuerza de la naturaleza que ganó los Juegos Olímpicos de Río 2016 y los Mundiales de 2014, 2015 y 2018 pasó a ser una luchadora. Contra todas, sí, pero sobre todo contra sí misma.

En 2019 su rodilla derecha crujió por primera vez y a partir de ese momento su carrera se sumergió en la rehabilitación. Con los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 en el horizonte se recuperó, aprovechó el margen que le ofreció la pandemia y volvió a brillar, pero poco antes de la cita, en 2021, se rompió de nuevo. Esta vez fue la otra rodilla, la izquierda, pero la misma lesión. Siempre junto a su entrenador, Fernando Rivas, en aquel momento ya observó la dificultad: si quería volver a jugar —ya no a ganar— tendría que tomarse otros tiempos, y lo hizo. Por primera vez en su vida, paró. Dejó de entrenar, hizo otras cosas. Y cuando sus rodillas por fin estaban recuperadas fue nuevamente la mejor.

El drama posterior ocultó que en los Juegos Olímpicos de París 2024 Marín estaba siendo la jugadora más destacada con diferencia. En la semifinal fatídica ante la china He Bingjiao había ganado el primer set y tenía controlado el segundo. Ya tenía una medalla al cuello, pero nuevamente la frenó una lesión.

La última operación

Su entorno cuenta que, tras la operación que cerró su participación aquellos Juegos Olímpicos de París 2024, Marín nunca llegó a rehacerse del todo. En actividades cotidianas —no solo en entrenamientos— sufría dolores punzantes en el menisco, y por ello recientemente volvió a pasar por el quirófano. Los médicos le llegaron a proponer una infiltración para que pudiera jugar el Europeo y retirarse sobre la pista, pero ella priorizó su salud.

EFE

«Esta última herida me está enseñando algo muy importante: el deporte me lo ha dado todo y soy quien soy gracias al bádminton, pero ahora estoy aprendiendo a priorizar mi salud por encima de cualquier meta», escribió por aquella época en sus redes sociales. De todas formas, en las últimas semanas había intentado jugar —incluso realizó ciertas sesiones de prueba—, pero la posibilidad de una cuarta lesión grave de rodilla la atenazaba. Entre rumores sobre si jugaría o no, finalmente decidió parar.

A pesar de no competir, la jugadora ha confirmado que estará presente en Huelva durante la semana del Europeo para participar en distintos actos públicos y con total probabilidad la ciudad le brindará un homenaje merecido. «Quería que el camino acabase en Huelva y así será», señaló Marín en el escrito de su adiós. Un adiós temprano marcado por las lesiones que acortaron la mejor carrera de una mujer en la historia del bádminton.

Carolina Marín vuelve a entrenar con la raqueta ocho meses después de su lesión

Carolina Marín vuelve a entrenar con la raqueta ocho meses después de su lesión

Actualizado Martes, 8 abril 2025 - 18:46

La jugadora de bádminton Carolina Marín ha vuelto a entrenarse en pista con una raqueta ocho meses después de que sufriera la rotura del ligamento cruzado anterior y de los dos meniscos de la rodilla derecha durante su participación en los Juegos Olímpicos de París.

Marín colgó este martes en sus redes sociales un vídeo del entrenamiento que llevó a cabo ayer, lunes, en el Centro Especializado de Tecnificación Deportiva de Madrid, donde trabajó con la raqueta golpeando el volante, detalles que pudo conocer EFE de fuentes del entorno de la jugadora.

"Vuelta a la pista ocho meses después", señala la campeona olímpica y mundial en su mensaje, que acompaña con la etiqueta 'Puedo porque pienso que puedo' a la que ha recurrido durante su recuperación.

La jugadora onubense sufrió la tercera lesión grave de rodilla de su carrera el 4 de agosto de 2024 en la semifinal de los Juegos Olímpicos cuando tenía a la vista su pase a la final al dominar a la china Bing Jiao He en el segundo set.

La situación para la jugadora fue realmente dura, una época complicada. En los últimos años ya había sufrido otras graves lesiones también de rodilla. En 2019, se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha y en 2021, rotura de ligamento cruzado y de meniscos de la rodilla izquierda.

Meses atrás, el 30 de diciembre, Marín ya había colgado un vídeo con motivo de su regreso a los entrenamientos cinco meses después de la lesión.

La premio Princesa de Asturias de los Deportes 2024, que el 15 de junio cumplirá 32 años, no ha detallado qué plazos maneja ante un posible regreso a la competición.

Huelva acogerá el Campeonato de Europa absoluto de bádminton en 2026, que se celebrará entre 6 y el 12 de abril, una cita sobre la que la jugadora no ha ocultado su ilusión en poder participar.

"Es una ilusión muy grande en el horizonte. Me haría mucha ilusión volver a competir allí, en mi tierra, con toda mi gente", confesó a finales de noviembre en la presentación de un documental sobre su trayectoria.

Carolina Marín vuelve a entrenarse cinco meses después de su grave lesión en los Juegos Olímpicos de París

Carolina Marín vuelve a entrenarse cinco meses después de su grave lesión en los Juegos Olímpicos de París

Actualizado Lunes, 30 diciembre 2024 - 16:57

La jugadora de bádminton Carolina Marín ha vuelto a entrenarse este lunes después de la grave lesión de la rodilla derecha que sufrió el pasado 4 de agosto en los Juegos Olímpicos de París, cuando se rompió el ligamento cruzado anterior y los dos meniscos.

Marín ha colgado un vídeo en su cuenta de X en el que se la ve haciendo ejercicios de movilidad sobre una cancha de bádminton en las instalaciones del Consejo Superior de Deportes, aunque sin coger la raqueta.

"Acabar el año de esta manera me hace muchísima ilusión y quería compartirlo con vosotros. Siempre me habéis apoyado cuando me he caído, por eso la felicidad de un día como el de hoy también os pertenece un poquito", afirma la jugadora onubense en su mensaje, acompañado de la etiqueta "puedo porque pienso que puedo".

La vuelta a los entrenamientos casi cinco meses después de la rotura supone un nuevo paso en el empeño de Marín de volver a la competición, si bien no hay estimación de cuándo podría volver a participar en un torneo.

Marín sufrió su tercera lesión grave de rodilla de su carrera en la semifinal de los Juegos cuando encarrilaba su pase a la lucha por el oro frente a la china Bing Jiao He en el segundo set.

Tres días después del percance, fue operada en Madrid para reconstruirle el ligamento cruzado de su tendón rotuliano y coserle los dos meniscos.

Marín comunicó el pasado 24 de noviembre que su recuperación iba por buen camino, pero que no tenía intención de precipitar su vuelta a las pistas como en el pasado, ni fijarse plazos, y que cogería la raqueta "en el momento adecuado".

"Lo más importante para mí eran los Juegos Olímpicos y eso ya ha pasado. Por lo tanto, no tengo ninguna prisa. No quiero correr, ya corrí demasiado en las dos lesiones anteriores, así que ahora mismo estoy intentando aprovechar y disfrutar de este tipo de eventos", comentó la volantista, oro olímpico, tres veces campeona del Mundo y premio Princesa de Asturias de los Deportes 2024.

La pretensión apuntada por Marín es disputar el Campeonato Europeo de Bádminton que se celebrará en España en 2026 y para el que Huelva se perfila como sede. "Es una ilusión muy grande en el horizonte. Me haría mucha ilusión volver a competir allí, en mi tierra, con toda mi gente", confesó a finales de noviembre en la presentación de un documental sobre su trayectoria.

Carolina Marín, la rodilla de España, o cuando no es necesario triunfar para ser grande

Carolina Marín, la rodilla de España, o cuando no es necesario triunfar para ser grande

Heredera de una tradición de pioneros que ella renueva actualizándola, Carolina Marín es la figura deportiva española del año. Una de ellas. La que menos ha ganado y la que más ha sufrido. No es necesario triunfar para ser grande, para ser de los más grandes. No, al menos, siempre y por completo. Sólo los mejores de entre los mejores pueden sobreponerse a la derrota hasta el punto de negarla, e incluso de transmutarla en victoria no sólo moral.

Carolina Marín es una pionera contemporánea. Una contradicción sólo aparente. A diferencia de sus predecesores en la categoría, y como el patinador Javi Fernández, otro de esos deportistas insólitos en un ecosistema casi yermo, nació en una España ya plenamente moderna, avanzada, receptiva, abierta a unas posibilidades de las que carecieron sus antecesores, que, por otra parte, no habían estado del todo aislados. Bahamontes, Santana, Nieto, Ballesteros, los Fernández Ochoa (Paquito y Blanca) y compañía seguían una estela no exenta en absoluto, en muchos casos, de innegable valía. Antes de Bahamontes existían el ciclismo y los ciclistas. Antes de Nieto, las motos y los motoristas. Antes de Ballesteros, el golf y los golfistas. Antes de los Fernández Ochoa, el esquí y los esquiadores... Lo que estos hombres y algunas mujeres, todavía pocas, hicieron fue elevar, por primera vez, su deporte, y el español de todos nosotros, al máximo nivel mundial. Fueron más pioneros en el triunfo que en la irrupción. Supusieron una revelación más que una primicia.

Pero Carolina Marín partía poco menos que de cero. O de menos cero. Practicaba el bádminton, una modalidad ajena a nuestros gustos, tradiciones, perspectivas y apetencias. Cuando ganó en 2014 el primero de sus tres Mundiales, había 6.800 licencias en España. Ahí al lado, ahí arriba, Francia ya contaba con 60.000 nada menos que tres lustros antes. En Asia eran incontables. Sólo en China existían 100 millones. Sin embargo, Carolina, española y andaluza, se convirtió también en campeona olímpica. Un hecho insólito, impensable, anómalo. Era, para entendernos, como si un japonés saliese a hombros de La Maestranza, o como si, desplazándonos hasta Murcia, un chino ganara en La Unión el Primer Premio del Cante de las Minas.

Carolina es, además de una estrella, un misterio casi teológico. Una gozosa excentricidad que ha ampliado los horizontes del deporte español. El público, gratamente sorprendido, se ha prendado de ella, atraído por la sorpresa inaugural, en lugar de rechazar la novedad incomprensible. La originalidad ha contribuido a orientar hacia su persona las preferencias paternales, fraternales de la gente. Esa originalidad autoriza de modo suplementario su elección como estrella del deporte español en 2024, con la misma legitimidad que, en año olímpico, los españoles medallistas en París.

Las lágrimas de todos

Cuando el 4 de agosto, en los Juegos parisinos, disputaba las semifinales ante la china Hi Bing Jiao, una de las mejores jugadoras del mundo, su rodilla derecha, la misma que en 2019 le cerró el camino a los Juegos de Tokio '2020 para revalidar el oro de Río2016, se rebeló bruscamente. Se quebró con un crujido de rama seca, de raíz astillada, que sólo escuchó Carolina, pero cuyo eco se extendió, gimiente, por el país. Carolina iba derecha, por la vía rápida, a la final. Viajaba sin escalas destinada a una medalla que se le ofrecía sin disimulo. Había ganado el primer set por 21-14. Y mandaba en el segundo por 10-5.

Su rodilla fue la rodilla de España. Su grito, el grito de España. Sus lágrimas, las lágrimas de España. Y España le otorgó la máxima distinción que concede a un deportista no sólo español: el Premio Princesa de Asturias, que no es un galardón ligado exclusivamente a la actualidad. El concedido a Carolina es el del reconocimiento a toda una carrera, el de gratitud a todo un ejemplo, el de desagravio a unas rodillas rotas tres veces: en 2019 (la derecha), en 2021 (la izquierda), en 2024 (de nuevo la derecha). De las cenizas de las dos primeras resurgió como un Ave Fénix de Huelva. Tras los daños de la tercera, a los 31 años, Carol es de nuevo una primeriza.

Se ha pasado Carolina la vida reinventándose, reconstruyéndose. Es una novia y una viuda de sí misma. Vestida de blanco y de luto, quiere volver a empuñar la raqueta en 2025 para tratar de ser plenamente competitiva en 2026, en el Campeonato de Europa, que se disputará en España y donde se retiraría. Quizás en Huelva, que se ha postulado para acoger el evento. Largo nos lo fía. Alto nos lo confía. Entretanto, 2024 nos la ha regalado doliente y optimista, suya y nuestra, envuelta en aromas de afecto popular y simbólicas galas principescas.

La parálisis de la España olímpica: un modelo de alto nivel bajo sospecha y la cota aún inalcanzable tres décadas después

Actualizado Lunes, 12 agosto 2024 - 07:16

El resultado de España es malo. La tentación es hablar de fracaso, dadas las expectativas creadas, pero la palabra exacta es la de parálisis. Con 18 medallas, España continúa en la horquilla de entre 15 y 20 metales en la que se ha movido después los Juegos de Barcelona, hace ya 32 años. Las 22 medallas de entonces, 13 de oro, permanecen como un récord que no ha podido ser batido en París, pese a contar con la segunda delegación más importante de

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Carolina Marín siembra dudas sobre su futuro tras la lesión en París: "No sé si volveré a coger una raqueta"

Carolina Marín siembra dudas sobre su futuro tras la lesión en París: “No sé si volveré a coger una raqueta”

Actualizado Domingo, 11 agosto 2024 - 15:33

Días después de que se confirmara la tercera rotura de ligamento cruzado en la carrera deportiva de Carolina Marín, la deportista onubense ha grabado un vídeo en el que ha explicado cuál es la situación personal que atraviesa tras su lesión mientras disputaba la semifinal de los Juegos Olímpicos y las dudas que tiene sobre su futuro : "No sé si volveré a jugar o a coger una raqueta de bádminton."

Además de agradecer de corazón el gesto de su rival, He Bing Jiao en el podio, su abrazo al terminar el partido y el cariño que la jugadora le ha mostrado en estos días, Carolina Marín también ha asegurado que se encuentra "destrozada" y que ha sido, posiblemente, "el golpe más duro" de toda su trayectoria.

Esta rotura de ligamento cruzado y de menisco ha sido la que más grave de las tres sufridas hasta el momento y por ello ha afirmado que necesita "mucho tiempo" para recomponerse física y mentalmente. "Tengo el alma destrozada, no sé que va a ser de Carolina Marín en un futuro".

Por último, también ha agradecido todo el cariño que le ha mostrado la gente en estos últimos días con los miles de mensajes que ha recibido a través de redes sociales." Sé que no me he traído una medalla de oro, pero esa medalla me la habéis devuelto vosotros con todo el cariño y el apoyo", ha declarado.

Carolina Marín: "Necesitaré más tiempo para asimilar esto bien"

Carolina Marín: “Necesitaré más tiempo para asimilar esto bien”

Actualizado Martes, 6 agosto 2024 - 15:58

Carolina Marín se lesionó mientras dominaba las semifinales de bádminton en los Juegos contra la china He Bing-Jiao. La deportista ha emitido un comunicado que ha difundido en sus redes sociales en el que expresa que el domingo sufrió "uno de los momentos más difíciles de mi vida. Han pasado unos días pero necesitaré más tiempo para asimilarlo bien".

Durante el encuentro se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, le impidió seguir con el partido y dejó a un lado cualquier posibilidad de optar a una medalla. Marín decide llevar la lesión "de la mejor manera posible", pues tal y como ha expresado "la vida nos pone en situaciones que no queremos vivir y que nadie merece, pero debemos asumirlo".

Se ha mostrado muy agradecida por todo el cariño que está recibiendo, ha expresado que nunca antes había recibido tanto y que está "siendo inabarcable". Pero de entre todas esas muestras de afecto ha querido destacar la que ha tenido He Bing-Jiao, que posó en el podio sosteniendo su medalla de plata en la mano izquierda y un pin de España en la mano derecha. Carolina ha expresado que es "uno de los gestos más bonitos que han tenido hacia mí jamás y siempre le estaré increíblemente agradecida".

Ha querido recordar que "a veces usamos el deporte como ejemplo para la vida. Y el domingo también fue así: si trabajas duro y te esfuerzas más que nadie en cumplir tus sueños, estos se pueden hacer realidad. Pero no siempre ocurre" comentó. Ha destacado que ella sí cumplió "los sueños de la niña que salió de Huelva hace mucho tiempo, pero tenía otros por cumplir". Y ha afirmado que "no pasa nada" que la vida sigue y que ella seguirá buscando sus sueños.

Carolina Marín llega a Madrid, se somete a pruebas y se emociona con el gesto de su rival china: “Estoy destrozada”

Actualizado Lunes, 5 agosto 2024 - 14:11

En el entorno de Carolina Marín cuentan que no lo esperaba. La china He Bing Jiao, su rival en las fatídicas semifinales de los Juegos de París en las que volvió a romperse la rodilla, subió al podio a recoger su plata -perdió en la final-, con un pin de España. Un bonito homenaje. Una sorpresa porque Jiao no tenía mucha relación con Marín y porque la cultura china no es muy dada a este tipo de expresiones. "Podéis imaginar cómo está, pero ha visto la fotografía de Jiao y le ha emocionado", comentan quienes la conocen.

Para saber más

La jugadora aterrizó este lunes en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, y allí la recibió un grupos de aficionados que le dedicó una ovación y la vitoreó: "¡Campeona, campeona!". "Todavía no he podido ver todo (refiriéndose a las muestras de cariño), pero quiero dar las gracias a todo el mundo. Estoy destrozada, no puedo decir otra cosa. Me voy ahora mismo al hospital y a ver qué sale. No sé si me tienen que operar, voy directamente al hospital y ahí tomaremos decisiones. Gracias por el apoyo", dijo ante los medios que la esperaban en la terminal.

Durante toda la mañana se estuvo haciendo pruebas en la Clínica CEMTRO, donde fue operada las dos veces anteriores, por el doctor Pedro Guillén. Las primeras exploraciones, realizadas en el centro médico de la Villa Olímpica, apuntaban a una rotura del ligamento cruzado de la pierna derecha, aunque no se hará oficial hasta que haya un diagnóstico seguro. Marín se rompió por primera vez ese ligamento de esa misma rodilla a principios de 2019, en Indonesia. Luego, dos meses antes de los Juegos de Tokio 2020 sufrió la misma lesión, pero está vez en la rodilla izquierda y con afectación también al menisco.

Desde el mismo entorno de Marín aseguraban que ni tan siquiera habían valorado la opción de recibir una medalla de bronce honorífica y que esa iniciativa, si realmente existía, no había salido de ellos.

España entera llora la retirada por lesión de Carolina Marín: "Vamos a solicitar el bronce honorífico"

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Actualizado Domingo, 4 agosto 2024 - 11:53

Lo que estaba siendo una mañana tranquila en París, en la que España iba a asegurarse otra medalla con una de sus grandes bazas, ha terminado convirtiéndose en un drama. Carolina Marín, que dominaba su partido de semifinales ante la china He Bing-Jao (21-14 y 10-5 en el segundo set), ha tenido que retirarse por una lesión en la rodilla derecha. Una lesión que ha dejado sin lugar a dudas uno de los momentos más trágicos de esta edición de los Juegos Olímpicos.

Marín, tras intentar volver a la pista con una rodillera, ha tenido que abandonar minutos después entre lágrimas y desistir en la lucha por recuperar ese ansiado oro que ya consiguió en Río de Janeiro en 2016. Tras la retirada, numerosas personalidades tanto del mundo del deporte como de otros ámbitos han tratado de enviar todo su apoyo a la atleta onubense.

Una de las primeras ha sido la ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes, Pilar Alegría, que precisamente se encontraba en el pabellón. "Los gritos de dolor nos llevan a pensar que esto puede ser mucho más serio. Esperemos que, más allá de la pérdida de la medalla, no sea tan grave como parecía". Alegría ha declarado ante los medios que ha preferido no entrar al vestuario, ya que estos "son momentos para estar con la familia y el equipo". Eso sí, aprovechó su comparecencia ante los medios para ofrecerle el apoyo del Ministerio: "Con los deportistas hay que estar antes y durante la competición, pero también después, especialmente cuando ocurren desgracias como estas".

José Manuel Rodríguez Uribes y Pilar Alegría aplauden a Carolina Marín tras su retirada

José Manuel Rodríguez Uribes y Pilar Alegría aplauden a Carolina Marín tras su retiradaEP

Poco después, su entrenador, Fernando Rivas, ha compartido en zona mixta las amargas sensaciones de todo el equipo tras la lesión. "Carolina está hundida. No tenemos palabras. Me ha mirado y me ha dicho: 'Me he roto'. El momento de forma en el que llegaba, cómo estaba yendo de menos a más en la competición... ", se ha lamentado Rivas ante los medios. "Más que injusto, ha sido muy cruel":

También el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha realizado una publicación en sus redes sociales con la intención de animar a la atleta onubense. "Eres y serás una campeona. Toda España está contigo", se puede leer en el tweet del presidente.

Para saber más

En la misma línea, la Casa Real también se ha pronunciado a través de su cuenta de Twitter: "No hay metal que alcance el valor de la lección de pundonor y orgullo que has dado. La más digna representación del espíritu olímpico Volverás más fuerte, como siempre has hecho y mereces la ovación de toda España. Gracias, Caro".

Minutos más tarde, el presidente de la Federación Española de Bádminton, Andoni Azurmendi, aseguró que van a solicitar al COE y al COI el bronce honorífico para Marín. "Estamos moviendo esa gestión. Vamos a tratar de solicitarlo, creo que es un clamor. Lo vamos a intentar", aseguró. "Estamos todos tristes, la están trasladando a la Villa Olímpica y la decisión que tome ella será la que hagamos", añadió.

Entre los deportistas españoles, dos futbolistas del FC Barcelona, Pedri y Alexia Putellas, han sido de los primeros en reaccionar. "Eres una campeona, Carolina Marín", ha escrito el canario en su cuenta de Twitter.

Un histórico del deporte español ya retirado como Pau Gasol ha enviado todo su apoyo a Carolina Marín también a través de redes sociales. "Nos duele muchísimo verte retirarte por una lesión, pero nos has demostrado ser una auténtica CAMPEONA. Te queremos, Carolina Marín, Estoy seguro de que pronto te veremos sonriendo de nuevo. Siempre a tu lado", se puede leer en un tweet en el que el ex jugador de baloncesto ha insertado una foto suya junto a la atleta española.