Días después de que se confirmara la tercera rotura de ligamento cruzado en la carrera deportiva de Carolina Marín, la deportista onubense ha grabado un vídeo en el que ha explicado cuál es la situación personal que atraviesa tras su lesión mientras disputaba la semifinal de los Juegos Olímpicos y las dudas que tiene sobre su futuro : “No sé si volveré a jugar o a coger una raqueta de bádminton.”
Además de agradecer de corazón el gesto de su rival, He Bing Jiao en el podio, su abrazo al terminar el partido y el cariño que la jugadora le ha mostrado en estos días, Carolina Marín también ha asegurado que se encuentra “destrozada” y que ha sido, posiblemente, “el golpe más duro” de toda su trayectoria.
Esta rotura de ligamento cruzado y de menisco ha sido la que más grave de las tres sufridas hasta el momento y por ello ha afirmado que necesita “mucho tiempo” para recomponerse física y mentalmente. “Tengo el alma destrozada, no sé que va a ser de Carolina Marín en un futuro”.
Por último, también ha agradecido todo el cariño que le ha mostrado la gente en estos últimos días con los miles de mensajes que ha recibido a través de redes sociales.” Sé que no me he traído una medalla de oro, pero esa medalla me la habéis devuelto vosotros con todo el cariño y el apoyo”, ha declarado.
Bádminton
JAVIER SÁNCHEZ
@javisanchez
Actualizado Domingo,
27
agosto
2023
-
16:01Ver 5 comentariosCae ante la coreana An Se-Young, número uno del ranking, un...
Quedará el recuerdo de Carolina Marín de pie sobre la pista verde de los Juegos Olímpicos de París 2024 intentando jugar pese a haberse destrozado la rodilla derecha. No pudo ser. Y no podrá volver a ser. La española, la jugadora de bádminton más laureada de todos los tiempos, anunció este jueves su retirada a causa de esa maldita lesión. A los 32 años había organizado su adiós para el próximo mes de abril en el Europeo de Huelva, en su casa, en el pabellón que lleva su nombre, pero su físico no le concederá ese deseo.
«No quiero poner en riesgo mi cuerpo por ello», afirmó en el comunicado de su retirada, la última de una larga lista de renuncias. Porque Marín fue la jugadora que asaltó Asia, la que dominó un deporte que no le pertenecía como nunca se había hecho, pero en los últimos años también fue una jugadora maldita. De aquella fuerza de la naturaleza que ganó los Juegos Olímpicos de Río 2016 y los Mundiales de 2014, 2015 y 2018 pasó a ser una luchadora. Contra todas, sí, pero sobre todo contra sí misma.
En 2019 su rodilla derecha crujió por primera vez y a partir de ese momento su carrera se sumergió en la rehabilitación. Con los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 en el horizonte se recuperó, aprovechó el margen que le ofreció la pandemia y volvió a brillar, pero poco antes de la cita, en 2021, se rompió de nuevo. Esta vez fue la otra rodilla, la izquierda, pero la misma lesión. Siempre junto a su entrenador, Fernando Rivas, en aquel momento ya observó la dificultad: si quería volver a jugar —ya no a ganar— tendría que tomarse otros tiempos, y lo hizo. Por primera vez en su vida, paró. Dejó de entrenar, hizo otras cosas. Y cuando sus rodillas por fin estaban recuperadas fue nuevamente la mejor.
El drama posterior ocultó que en los Juegos Olímpicos de París 2024 Marín estaba siendo la jugadora más destacada con diferencia. En la semifinal fatídica ante la china He Bingjiao había ganado el primer set y tenía controlado el segundo. Ya tenía una medalla al cuello, pero nuevamente la frenó una lesión.
La última operación
Su entorno cuenta que, tras la operación que cerró su participación aquellos Juegos Olímpicos de París 2024, Marín nunca llegó a rehacerse del todo. En actividades cotidianas —no solo en entrenamientos— sufría dolores punzantes en el menisco, y por ello recientemente volvió a pasar por el quirófano. Los médicos le llegaron a proponer una infiltración para que pudiera jugar el Europeo y retirarse sobre la pista, pero ella priorizó su salud.
EFE
«Esta última herida me está enseñando algo muy importante: el deporte me lo ha dado todo y soy quien soy gracias al bádminton, pero ahora estoy aprendiendo a priorizar mi salud por encima de cualquier meta», escribió por aquella época en sus redes sociales. De todas formas, en las últimas semanas había intentado jugar —incluso realizó ciertas sesiones de prueba—, pero la posibilidad de una cuarta lesión grave de rodilla la atenazaba. Entre rumores sobre si jugaría o no, finalmente decidió parar.
A pesar de no competir, la jugadora ha confirmado que estará presente en Huelva durante la semana del Europeo para participar en distintos actos públicos y con total probabilidad la ciudad le brindará un homenaje merecido. «Quería que el camino acabase en Huelva y así será», señaló Marín en el escrito de su adiós. Un adiós temprano marcado por las lesiones que acortaron la mejor carrera de una mujer en la historia del bádminton.
Carolina Marín se lesionó mientras dominaba las semifinales de bádminton en los Juegos contra la china He Bing-Jiao. La deportista ha emitido un comunicado que ha difundido en sus redes sociales en el que expresa que el domingo sufrió "uno de los momentos más difíciles de mi vida. Han pasado unos días pero necesitaré más tiempo para asimilarlo bien".
Durante el encuentro se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha, le impidió seguir con el partido y dejó a un lado cualquier posibilidad de optar a una medalla. Marín decide llevar la lesión "de la mejor manera posible", pues tal y como ha expresado "la vida nos pone en situaciones que no queremos vivir y que nadie merece, pero debemos asumirlo".
Se ha mostrado muy agradecida por todo el cariño que está recibiendo, ha expresado que nunca antes había recibido tanto y que está "siendo inabarcable". Pero de entre todas esas muestras de afecto ha querido destacar la que ha tenido He Bing-Jiao, que posó en el podio sosteniendo su medalla de plata en la mano izquierda y un pin de España en la mano derecha. Carolina ha expresado que es "uno de los gestos más bonitos que han tenido hacia mí jamás y siempre le estaré increíblemente agradecida".
Ha querido recordar que "a veces usamos el deporte como ejemplo para la vida. Y el domingo también fue así: si trabajas duro y te esfuerzas más que nadie en cumplir tus sueños, estos se pueden hacer realidad. Pero no siempre ocurre" comentó. Ha destacado que ella sí cumplió "los sueños de la niña que salió de Huelva hace mucho tiempo, pero tenía otros por cumplir". Y ha afirmado que "no pasa nada" que la vida sigue y que ella seguirá buscando sus sueños.