Davide Ancelotti: “He sido desafiante con mi padre porque es lo que necesitaba. No siempre hemos estado de acuerdo”

Actualizado Lunes, 17 noviembre 2025 - 22:49

Su primera experiencia en solitario le ha llegado esta temporada, pero Davide Ancelotti (Parma, 1989) lleva más de una década acompañando a su padre, Carlo, en los banquillos de toda Europa: París, Madrid, Múnich, Nápoles y Liverpool (Everton). A sus espaldas, tres Ligas de Campeones y muchas lecciones de fútbol y vida que ahora trata de poner en práctica en el Botafogo, al que cogió debilitado en novena posición y ya tiene sexto, cerca de jugar la Libertadores y revalorizando a jóvenes jugadores. En Brasil charla con EL MUNDO sobre su nuevo país, el Madrid y el próximo Mundial, donde volverá a situarse al lado del padre.

Lleva cinco meses al frente del Botafogo, ¿qué tal?
Botafogo está viviendo una temporada de altibajos porque ha revolucionado toda la plantilla. Ha vendido a los mejores jugadores y ha dejado parte del dinero recaudado para el mercado de enero. El año pasado jugaron más de 70 partidos, incluido el Mundial de clubes, han empezado la temporada con pocos futbolistas y han cambiado de entrenadores. Yo soy el tercero este curso, llegué un poco en el medio de todo y en agosto también se me fueron varios chicos. Del equipo que ganó la Libertadores quedan pocos. Entonces ha costado un poco, pero el equipo ahora está mejor y más cerca del objetivo, que es entrar en Libertadores de manera directa. Ha sido complicado, pero también cuando vine aquí buscaba eso, la gestión de las dificultades. Estoy disfrutando la experiencia.
Después de tanto tiempo compartiendo banquillo con tu padre y con amigos, ¿cómo lo ha vivido a nivel personal?
Con mucha ilusión. Hay cosas que no ves venir, claro, pero por eso acepté el desafío. Sabía que habría dificultades y que era un fútbol distinto al europeo, pero que me iba a venir bien para mi futuro. Entrenar al campeón de Sudamérica era una gran oportunidad. Al ser la primera experiencia como entrenador necesitaba un poco de tiempo de adaptación y hay cosas que me han sorprendido, que tienes que vivir para aprenderlas, condiciones como el clima o el césped a las que te tienes que adaptar... Es una escuela, un máster.
¿El contacto futbolístico con su padre o con Francesco Mauri y Mino Fulco, sus compañeros en Madrid que ahora están en la selección brasileña, sigue existiendo?
Es difícil separar la amistad y el fútbol. Seguimos en contacto tiempo porque sigo interesado en lo que les pasa e intento ayudar, y ellos igual. Ahora tengo un conocimiento de la liga brasileña que me permite aconsejarles.
¿Cuál es su idea de fútbol?
A mí me gusta el fútbol vertical y creo que ahora he conseguido un equipo bastante vertical, que intenta salir con el balón. Luego seguro que tendré plantillas distintas a las que tengo ahora y te tienes que adaptar, pero con esta plantilla sí puedo jugar un fútbol de transición eficaz.
¿Cree que el fútbol brasileño ha perdido talento?
Creo que no. El talento sigue ahí. Si ves los extremos que tiene Brasil, es difícil que otros países lo igualen. Jugadores que marquen una época como Ronaldo o Ronaldinho no pasan todos los días, pero el talento de Estevao, Raphinha, Rodrygo, Vinicius, Cunha... El tema es que un Mundial es difícil ganarlo sólo con talento ofensivo. Si ves los últimos torneos, son partidos igualados en donde es clave la defensa y el balón parado. Es verdad que en el fútbol brasileño yo me esperaba un fútbol más técnico, pero es de mucho duelo. De mucha influencia y mano de los entrenadores. Esto me ha sorprendido, pensaba que era más un fútbol de toque.

Su padre siempre repetía que le gustaba darle libertad a los jugadores en ataque. ¿Cree que en el fútbol de ahora se controla demasiado?
Es un fútbol que va más hacia los duelos, donde el físico del jugador es muy importante. La mayoría juegan con tres centrales y no se si es por falta de talento ofensivo, pero se tiende a jugar con un defensa más y un delantero menos. El nivel de detalle es importante. Hoy es complicado que a los jugadores sin intensidad defensiva el equipo les pueda sostener, el jugador de talento no se puede olvidar de defender. Si no defiendes con todos, todos los equipos te hacen daño. Hay mucha organización y menos momentos de caos, que son los que emocionan más. A mí lo que más me gusta es la transición, la verticalidad... Esto el Madrid aún lo tiene, por ejemplo. El caos. El Madrid en el caos es el mejor del mundo.
¿Todavía observa al Madrid con ojos de entrenador o como aficionado?
Ahora lo sigo más como aficionado. Ha cambiado bastante la plantilla y no es el mismo equipo que el año pasado, pero lo sigo con cariño.
¿Qué fue lo más difícil de sus años en el Bernabéu, la parte futbolística o la gestión del vestuario?
En la gestión el que tiene la mayor responsabilidad es el entrenador, y yo creo que mi padre lo hizo muy bien esos años. En mi caso era más el trabajo táctico que hemos tenido que hacer cada año, encontrar soluciones porque las circunstancias cambian y cada año es una historia nueva.
¿Hasta qué punto ha podido influir en Carlo durante estos años?
Siempre he intentado ser desafiante, que es lo que creo que él necesita. Y creo que he podido influirle, pero luego es él el que decide. Y no siempre hemos estado de acuerdo en lo que se hacía. Se discute y no pasa nada. Todo se tiene que discutir hasta que el entrenador tiene la última palabra. Siendo mi padre, le he entendido mejor que los demás. Es una persona muy tranquila, aunque a veces se ha malinterpretado la tranquilidad con la falta de exigencia. Es algo que me está pasando a mí también. Si se gana, el ambiente tranquilo es fantástico, pero cuando se pierde se dice que es una debilidad. Mi padre es muy exigente con sus futbolistas y eso se ha malinterpretado.

Como si no se pudiera ser buen gestor y buen entrenador.
Sí, y el buen gestor, el gestor tranquilo, no es el gestor que no exige. Tú puedes ser una persona tranquila a la que pocas cosas pueden enfadar, pero a veces hay que dejar las cosas claras. A veces sí pasa que con las personas tranquilas el ambiente se relaja y tienes que intervenir. Entrenador y gestor son dos cosas distintas y hay que respetar al entrenador. Un entrenador de primer nivel, y ya no te digo que haya ganado cinco Champions, tiene conocimiento. Es absurdo cuestionarlo.
¿El vestuario del Madrid funciona mejor desde la libertad que desde el control?
Creo que durante estos años ha funcionado un poco de todo. Ahora el vestuario ha cambiado, se han ido Lucas y Modric que eran dos líderes y se estarán generando nuevas dinámicas dentro del grupo. Yo veo al Madrid líder de Liga y dentro de los ocho mejores de Champions en noviembre. La exigencia siempre es alta, pero están donde tienen que estar. Tiene un entrenador más que preparado para entrenar al Madrid y es normal que necesite tiempo. Pero hay poca paciencia. Mi padre no siempre ha sido tranquilo y bueno, también ha sido intervencionista y duro con ellos en muchas charlas. No siempre ha dado libertad. A veces, con jugadores de este nivel, también funciona el shock y la bronca, si es auténtica. A veces se necesita. Xabi ha sido futbolista y ha jugado en el Madrid, sabrá cómo manejar ese grupo.
Su padre contaba hace unos días que había hablado con Vini y le había dicho que se había equivocado al enfadarse cuando fue sustituido.
Con Vini siempre ha tenido una relación muy cercana porque coincidió su llegada con la explosión del jugador. Se han dado mucho el uno al otro y con mi padre Vini ha podido expresarse y es normal que mi padre le haya dicho lo que piensa. Vini es muy competitivo, muy volcánico cuando juega, pero se le pasa y tiene la capacidad de saber cuándo se equivoca.
¿Usted estará en el cuerpo técnico de Brasil en el Mundial? ¿Ve a la selección con opciones?
Tengo posibilidad de volver. Cuando firmé con ellos acordé estar hasta final de temporada centrado en los objetivos del Botafogo y después con la posición de acompañar a la selección en el Mundial. El equipo tiene de todo para competir con cualquier selección. El Mundial se gana con defensa, balón parado y transición. Y Brasil tiene todo eso.
¿Notan la presión?
De momento mi padre está tranquilo, creo que lo empezaremos a notar cuando se termine la temporada. Es una afición muy exigente y los ambientes son impresionantes. Aquí la selección se vive mucho, se sienten muy identificados con la camiseta. Va a ser increíble el Mundial.
Gattuso no encuentra soluciones e Italia, humillada, siente miedo por quedarse, otra vez, apeada del Mundial

Gattuso no encuentra soluciones e Italia, humillada, siente miedo por quedarse, otra vez, apeada del Mundial

Actualizado Lunes, 17 noviembre 2025 - 21:15

La selección italiana, más de una década después, sigue sin la certeza de poder pisar el escenario de un Mundial. Como una pesadilla que se repite, la escuadra azzurra continúa posponiendo su posibilidad de acceder a un torneo que el año que viene se organizará en el continente americano. Si no logra el pasaporte, Italia enlazaría, por primera vez, tres ausencias conseguidas (2018 en Rusia, 2022 en Catar y 2026 en en Estados Unidos, México y Canadá). Serían 16 años sin lucir en un Mundial las cuatro estrellas doradas que figuran en su camiseta por la conquista de la competición más relevante.

En el último partido, el disputado el pasado domingo contra Noruega, en el estadio milanés de San Siro, Italia empezó marcando el 1-0 en el minuto 11, pero se derrumbó en la segunda parte, encajando cuatro tantos en los minutos 63, 78, 79 y 92; con doblete de Erling Haaland en tan sólo un minuto. Esta humillante derrota por 1-4 coloca a Italia en la segunda posición dentro del Grupo I y deja momentáneamente al conjunto azzurro fuera del Mundial. Los chicos del seleccionador Gennaro Gattuso tendrán otra oportunidad en la repesca del próximo mes de marzo, la última posibilidad para evitar un fracaso sin precedentes y abrir una crisis monumental.

Italia se angustia y Noruega se baña en la euforia. La última vez que esta selección participó en un Mundial, Haaland no había nacido. Fue en Francia 1998, edición en la que cayó en los octavos de final.

El clima en la selección italiana está siendo bastante desolador, algo que se apreciar en la propia prensa transalpina, que muestra una mezcla entre severidad e indulgencia. Menos mal que, en la misma jornada, Jannik Sinner triunfó en las ATP Finals de Turín contra Carlos Alcaraz; una victoria que ha logrado eclipsar la enésima derrota del fútbol italiano. En las últimas horas, los principales periódicos italianos están reflejando con amargura la aflicción pública acerca de la escasez competitiva de la segunda selección -junto a Alemania- con más Mundiales de la historia.

«Estamos aquí de nuevo, por tercera vez consecutiva, hablando de reclasificación», publica en sus páginas el centenario periódico deportivo Gazzetta dello Sport. «Nos habíamos jurado a nosotros mismos que no volvería a pasar, que no estar sin dos Mundiales era demasiado», añade. «No hemos mantenido nuestra palabra. La derrota contra Noruega ha sido muy pesada», escribe el diario color rosa, mencionando la necesidad de la selección azzurra de jugar la repesca.

«Estamos en una mala situación, pero no tenemos que ceder al desconcierto, porque entonces sí que no habría vuelta atrás», se lee en las páginas deportivas del Corriere della Sera.

El diario Fatto Quotidiano es menos benevolente: «Italia no merece ir al Mundial más que otros países», lo cual desmonta, según el periódico transalpino, «la narrativa de la Federación y del seleccionador y de demasiados expertos condescendientes», que culpan al reglamento porque supuestamente favorece más a equipos menores de otros continentes en las rondas clasificatorias.

La sensación generalizada en Italia, tanto a pie de calle como en la prensa del país, es que no se puede perder la oportunidad de entrar en un Mundial dependiendo solamente del último partido de una ronda preliminar. El problema está en el origen de un equipo sin suficiente solidez.

Diarios como el Corriere defienden que hay que «estar cerca del seleccionador Gattuso porque él no tiene nada que ver» y resaltan los posibles motivos técnicos de la derrota, centrados en el esquema de juego: «Si la idea del entrenador es aquella de jugar con dos delanteros, está claro que debe haber uno válido en el banquillo». También añade con la posibilidad de poder intercambiarlos y no depender exclusivamente de Pio Esposito, autor del primer gol contra Noruega el pasado domingo. Gattuso no es capaz de buscar soluciones.

En Italia, a nivel deportivo y periodístico, se está produciendo un avance del tenis en detrimento del fútbol. Lo cual se ha podido comprobar en los quioscos del país este lunes, donde la portada de la Gazzetta dello Sport, por ejemplo, estaba casi totalmente dedicada a Jannik Sinner. «Eres siempre el Rey», mostrada en espacio estelar. En un pequeño recuadro aparecía el titular: «Italia humillada».

El último disgusto de España contra Turquía camino de un Mundial: un niño con los ojos vendados, un seleccionador-dentista y tabaco para los espectadores

El último disgusto de España contra Turquía camino de un Mundial: un niño con los ojos vendados, un seleccionador-dentista y tabaco para los espectadores

más calamitosa de nuestras eliminaciones camino de la Copa del Mundo (fueron cuatro, con vistas a Suiza-1954, Suecia-1958, México-1970 y Alemania-1974; a las otras dos que faltamos, Uruguay-1930 y Francia-1938 no nos inscribimos) fue la primera de todas, frente a Turquía. Un episodio chusco, con un seleccionador que accedió al cargo por el raro mérito de ser el dentista del presidente de la Federación y con un desenlace extravagante: un arrapiezo romano de 14 años, colado en los vestuarios del Olímpico de Roma, fue escogido como mano inocente para un sorteo que clasificó a los turcos.

Se llegó a eso tras una victoria en Madrid, una derrota en Estambul y un empatado desempate en Roma. Todo aquello me pilló con tres inocentes e ignorantes años, pero durante mucho tiempo escucharía de mis mayores y leería en prensa lamentos jeremíacos por aquel Lepanto al revés.

Para saber más

En 1950 fuimos cuartos en Uruguay, así que el precedente animaba. Allí habíamos ganado a los ingleses con un eterno gol de Zarra que provocó en el entonces presidente de la Federación, el doctor Muñoz Calero, un entusiasmo desmedido. Matías Prats estableció una conexión en Radio Nacional para que "ofreciera la victoria al Caudillo", y henchido de entusiasmo, el presidente federativo espetó: "¡Excelencia, hemos vencido a la Pérfida Albión!". Aquello creó una incomodidad diplomática que le costaría el puesto.

El General Moscardó, Delegado Nacional de Deportes como premio a su defensa del Alcázar de Toledo, nombró en primera instancia a Manuel Valdés Larrañaga, un falangista de primera hora (camisa vieja, se autodenominaban, como casta especial, para diferenciarse de los arribistas que al fin de la guerra acudieron por millares en auxilio del vencedor). Pero fue visto y no visto, porque pronto le nombraron embajador en la República Dominicana.

El 31 de enero de 1952, Moscardó confió el cargo al jerezano Sancho Dávila y Fernández de Celis, otro significado camisa vieja, primo segundo de José Antonio. Pistolero urbano en los días de la República, el golpe de Estado le pilló en la cárcel Modelo de Madrid, de la que salió gracias a la Embajada de Cuba.

Era hombre del toro, así que su designación cayó mal en la gente del fútbol, pues aún existía una desconfianza entre ambos mundos. Cuando yo era niño era frecuente que alguien te preguntara si te gustaba el fútbol o los toros. A su llegada se encontró sin seleccionador, porque el que había, el legendario Ricardo Zamora, aceptó una despampanante oferta de Venezuela. Lo resolvió contratando a Pedro Escartín, el gran sabio del fútbol español.

Símbolo anticomunista

Debutó con un 0-1 ante Argentina y siguió con un 2-2 ante Alemania y un 3-1 a Bélgica, todo ello en España. No era lo esperado. A eso siguió una gira por Sudamérica en el verano de 1953, que significó el debut de Kubala, el primer gran genio de importación de nuestro fútbol.

Fugado de Hungría con contrato en vigor con el Vasas, no pudo jugar en Italia por la fuerza del Partido Comunista Italiano y fue acogido de brazos abiertos en la España de Franco como símbolo anticomunista. Bernabéu le intentó fichar, pero la Federación le disuadió porque estaba suspendido por la FIFA. El Barça, que tenía de su lado al secretario de la Federación, Ricardo Cabot, se las apañó para inscribirle como aficionado a fin de utilizarle en amistosos. Al cabo de unos meses, tras nacionalizarle previo bautizo católico en Águilas (el pueblo del antes mencionado Muñoz Calero), pasó a jugar en el Barça, sin transfer FIFA.

Debutó en la Copa de 1951, que ganó, como ganaría el doblete Liga y Copa en 1952 y 1953, más la Copa Latina de 1952. Era un futbolista superior y un gran elemento de propaganda para el franquismo, que lanzó una película-panfleto protagonizada por él, Los ases buscan la paz. La predicada persecución del Barça por parte del Régimen tiene en este olvidado episodio un duro desmentido.

Partido de preparación entre los seleccionados españoles y Plus Ultra.

Partido de preparación entre los seleccionados españoles y Plus Ultra.E.M.

Aún no habían pasado los tres años preceptivos desde su nacionalización (se produjo el 1 de junio de 1953) para jugar con España, pero Escartín le llevó en su gira. Dado que se le tenía por un Superman, chocó la nueva derrota en Argentina (1-0) y la pobreza de la victoria en Chile (1-2). Escartín siempre fue un poco divo, las críticas por su juego defensivo en la gira le ofendieron y dimitió.

Marca hizo una encuesta nacional entre sus lectores para buscar sustituto, proponiendo cuatro nombres. Sancho Dávila pensó que le querían imponer el sucesor, decidió tomar el asunto en sus manos y dio la campanada al elegir a su dentista. Así, como suena. Se llamaba Luis Iribarren y no es que fuera un absoluto lego en fútbol, como su paciente: había militado en la época amateur en el Real Unión de Irún, aunque no por mucho tiempo, y siendo más bien un suplente.

Se fue a Nueva York, donde se doctoró en odontología y puso consulta en Madrid. Cuando sentaba a Sancho Dávila en el potro de tortura le hablaba de fútbol para distraerle. No era más que un mero aficionado, habitual de Chamartín y el Metropolitano, pero sin contactos en el mundillo ni un pasado glorioso que le avalara, pero al presidente le pareció un pozo de ciencia, le metió en el Comité de Competición, y le hizo seleccionador.

Había que encarar la clasificación para Suiza-1954. No parecía difícil: un doble choque con Turquía, país muy de segunda fila en fútbol, con un corto palmarés internacional: 23 partidos, siete ganados, tres empatados y 13 perdidos, 25 goles marcados, 50 encajados. El de España era otro: 97 partidos, 54 victorias, 22 empates, 21 derrotas, 224 goles a favor y 125 en contra. Habíamos sido cuartos en el último Mundial, y nos llegaba el refuerzo de Kubala. ¿Qué íbamos a temer?

Ensayo fallido

Hubo un ensayo previo, un amistoso contra Suecia, en San Mamés, el 8 de noviembre de 1953. Suecia tenía cierto prestigio, pero su liga todavía era amateur y sus buenos jugadores eran sistemáticamente absorbidos por Italia, o en algún caso, por España, y la selección los perdía. En San Mamés alinearían tres bomberos, tres camareros, dos maleteros, un ingeniero, un administrativo y un panadero, según informó puntualmente Marca.

Ni rastro de los Skoglund, Carlsson, Palmer, Gren, Liedholm o los hermanos Nordahl, todos ellos célebres profesionales. Pero, aun con eso y con Kubala, empatamos 2-2. Iribarren acusó a la defensa y se hizo el interesante: "Ya advertí antes del encuentro que Suecia era peligrosa".

Turquía nos visitó el día de Reyes de 1954, en tarde soleada y con el campo a reventar. Sólo repiten cuatro de los del fiasco en San Mamés. Caen el portero y la defensa al completo. Tampoco está Kubala. Aparte de que jugó mal ante Suecia, ahora se trataba de un partido oficial y por si acaso... España gana 4-1. Bien. Ya tenemos medio billete.

El 14 de marzo se devuelve la visita. Basta con empatar en Estambul. Sale a relucir aquello del infierno turco, el miedo a una encerrona en un campo seco, el público agresivo y todo eso, así que se decide contar con Kubala. Un poco con miedo, pero se le lleva. Sólo salen cinco de los que ganaron en Madrid, por la obsesión de que había que jugar de otra manera. El resultado es un pinchazo doloroso: 1-0. Como la clasificación es por puntos, no por goles, la derrota nos aboca a un desempate cuya fecha y lugar estaban predeterminados: tres días después, en Roma.

Los jugadores de la selección española posando antes de enfrentarse a Turquía en 1954.

Los jugadores de la selección española posando antes de enfrentarse a Turquía en 1954.MARCA

El grupo, claro, es el mismo y vuela directamente desde Estambul. Ahora, en campo neutral, buen terreno y una vez digerida la sorpresa, damos la victoria por descontada. Por supuesto, jugará Kubala, porque, aunque no había hecho nada en Estambul, se seguía confiando en su excepcional clase. En la víspera es de los más animados, incluso promete dos goles para compensar su mal partido anterior.

Ya están nuestros muchachos pasando sus turnos de masaje cuando a Ottorino Barassi, presidente de la Federación Italiana y vicepresidente de la FIFA, le llega un intrigante telegrama del organismo que vicepreside: "Attention equipe espagnol situation joueur Kubala". Se lo entrega al coronel Gómez-Zamalloa, directivo de la española, un militar africanista que acuñó aquello de "Ahora, señores, cojones y españolía" en un fervorín a la selección durante el descanso de un partido en Suiza. Lo muestra con gritos indignados, apostando por desatenderlo. Dávila e Iribarren se quedan perplejos. Muñoz Calero, que es miembro del comité de la FIFA, aconseja prudencia y consigue que la camiseta con el número 8 de Kubala se la ponga Pasieguito.

Salen cuatro nuevos con respecto a Estambul y dos de siete repetidores juegan en puestos distintos. Turquía repite once. Salta al campo con la paz del que no tiene nada que perder y mucho que ganar (su seleccionador, el italiano Sandro Puppo, ha pasado la víspera diciendo que se sentían eliminados de antemano). Tratando de conquistar al público, cada jugador porta unas cajetillas de tabaco y se acercan al público a lanzarlas. El tabaco era un bien de lujo en aquellos años de posguerra, en los que por toda Europa había especialistas en reciclar colillas. España sale desconcentrada por el telegrama y su consecuencia. Y sabe que está entre la espada y la pared.

El partido empieza a las 15.30 y es apasionadamente seguido aquí por Radio Nacional en la voz del legendario Matías Prats. Turquía corre y corre, su fútbol es impreciso pero veloz y España juega intranquila, aunque consigue adelantarse con un gol del extremo debutante Arteche en el minuto 19. El marcador se mueve así: 1-0, 1-1, descanso, 1-2 y 2-2, éste en el minuto 79, obra de Escudero cuando ya nos veíamos fuera. En la prórroga no hay goles, lo que nos aboca al sorteo.

Un regreso fúnebre

La delegación española trata de pactar un nuevo desempate, pero los turcos se niegan y Ottorino Barassi se atiene a lo reglamentado. Bien hubiera querido complacernos, pues España daba más cartel al Mundial que Turquía, pero esta se mostró inflexible. Se busca una copa en la que se introducen dos papeles, previo teclear a máquina en cada uno ellos el nombre de uno de los dos países, para después doblarlos. En el de España, Sancho Dávila añade una cruz, impetrando el favor divino. (Ignoro si su homólogo turco pintó una media luna en el suyo). Se escoge como mano inocente un arrapiezo de 14 años llamado Franco Gemma, hijo de un cuidador del campo, que se había colado a curiosear en la sala. Se le vendan los ojos como a un secuestrado, mete la mano, le da un papelito a Barassi que lee: TURCHIA.

El regreso es fúnebre, con Zamalloa acusando a los jugadores de vagos y Muñoz Calero declarando que él ya sabía que Kubala no podía jugar y que si llega a hacerlo y ganamos nos hubieran echado igual.

Franco Gemma se hizo famoso en España y célebre en Turquía, que le invitó al Mundial en Suiza. Sandro Puppo, aureolado por el éxito de aquella clasificación, fue contratado por el Barça, donde pincharía. Sancho Dávila regresó al mundo del toro. Iribarren, a su consulta. En cuatro partidos utilizó 24 jugadores. Sólo Venancio los jugó todos, aunque alternando los puestos de interior y ariete.

El regreso de Laporte, el jefe de España

El regreso de Laporte, el jefe de España

Anda la cosa algo fría por Sevilla. Los cálculos más optimistas de la Federación sitúan en 35.000 los hinchas que irán hoy a La Cartuja. Eso es exactamente la midad de la gente que cabe en el hoy estadio del Betis. Está el tiempo algo revuelto y, aunque hoy no se anuncia lluvia, la que ha caído en los últimos días no ayuda. Tampoco colabora el hecho de que no haya nada en juego, porque sólo perder por siete goles de diferencia deja a España sin Mundial, y los turcos, que tienen varios apercibidos, van a guardarlos a casi todos para que no sean sancionados en la repesca que jugarán en marzo.

Con este panorama, la atención se centra en varios puntos y en un hombre. Primero, los puntos. El primero es igualar la racha de una selección invicta a nivel mundial (Italia con 31 partidos). Otro punto es comprobar hasta qué punto se atreve Luis de la Fuente a darle carrete a los que juegan menos (un anticipo: no serán muchos). Y el último punto, si acaso, es disfrutar del fútbol que hace este equipo. Y ahora, el personaje: Aymeric Laporte.

El central hoy en el Athletic no venía a la selección desde hace exactamente un año. El 18 de noviembre del año pasado fue suplente en el trámite con el que España se clasificó para los cuartos de final de la Liga de Naciones. Desde entonces, no había vuelto, entre otras cosas porque no jugaba un partido oficial desde el 30 de abril. Fue el último con el Al-Nassr de Arabia Saudí, del que finalmente pudo escapar, no sin problemas, en septiembre de este año, con la intervención de FIFA para subsanar una negligencia con el papeleo del Al-Nassr.

"Es un lujo"

El club saudí le sacó al Athletic alrededor de 10 millones por el traspaso de un futbolista al que le quedaba un año de contrato (en 2023 firmó tres cursos a razón de unos 20 millones netos por año). A sus 31 años, y viendo que la oportunidad de jugar su último Mundial se le podía escapar, hizo todo lo posible por volver a Bilbao, consciente también de la confianza que le tiene Luis de la Fuente, que ayer hablaba así de él. «Es uno de los centrales que mejor desarrolla la idea que tenemos. Lo hace perfectamente. Es un lujo. Ya dije tras la Euro que es el mejor central. Nos ofrece jerarquía. Es muy completo. Técnicamente es excepcional y cambia de orientación, filtra pases...», le elogió el técnico.

Porque, pese a que al seleccionador le gustan Pau Cubarsí y Dean Huijsen, sabe que un Mundial hay que jugarlo con, al menos, un par de colmillos. Robin Le Normand y Laporte los tienen. Aymeric es uno de los líderes, acaso el mayor líder, de un vestuario al que llegó de la mano de Luis Enrique en 2021. Suma 42 partidos y ha marcado dos goles en estos cuatro años largos. Supo, con la personalidad que tiene, superar las suspicacias que, por su origen francés, levantó al principio, y de algún modo allanó el camino para que el caso de Le Normand, muy parecido, fuese asumido con mucha más naturalidad.

De regreso al Athletic, «mi casa», como ha dicho varias veces, el futuro allí y en esta selección que aspira a todo es esplendoroso para él. Después de asegurarse (todavía más) el futuro en su aventura saudí, hoy prioriza el primer plano futbolístico.

Guerra sin cuartel entre el PSG y Mbappé: más de 500 millones de euros en juego

Guerra sin cuartel entre el PSG y Mbappé: más de 500 millones de euros en juego

Actualizado Lunes, 17 noviembre 2025 - 18:13

El PSG reclama a Kylian Mbappé 240 millones de euros como compensación por un traspaso frustrado al club saudí Al Hilal en 2023, según argumentaron los abogados del club ante un tribunal laboral francés. Esta demanda supone una respuesta a los 263 millones de euros reclamados por el delantero, que denuncia acoso laboral durante sus últimos meses en París.

Este litigio ha envenenado durante mucho tiempo las relaciones del actual '9' del Real Madrid con su antiguo club. El PSG apartó a su estrella al inicio de la temporada 2023-24, ya que deseaba cumplir su contrato hasta mediados de 2024, sin prolongarlo. Mbappé finalmente fue reincorporado después de la primera jornada de la Ligue 1.

El PSG asegura que esta reincorporación se realizó tras un acuerdo entre ambas partes que estipulaba que el jugador debía renunciar a una parte de las sumas adeudadas al final de su contrato, para preservar la salud financiera del club.

Sin indemnización de traspaso

El PSG denuncia además que el jugador declinó en 2023 una oferta del Al Hilal por 300 millones de euros. Finalmente, el capitán de la selección francesa se marchó al Real Madrid en el verano de 2024, al término de su contrato y sin indemnización de traspaso para el PSG.

Ahora le reclama 55 millones de euros en primas y salarios impagados, afirmando por el contrario que no existió ningún acuerdo para renunciar a ellos, según su entorno. Pero la suma adeudada por el club al jugador ascendería a un total de 263 millones de euros, según sus abogados.

Estos piden que el tribunal recalifique el tipo de contrato del jugador -de temporal a indefinido- y tenga en cuenta los perjuicios sufridos. La decisión del tribunal laboral se espera dentro de varias semanas, en una fecha aún por determinar.

Luis de la Fuente, el patriota: "Es lo máximo"

Luis de la Fuente, el patriota: “Es lo máximo”

Habrá una buena entrada este martes en La Cartuja, donde España sellará su presencia en el próximo Mundial salvo que le dé por perder 0-7 contra Turquía, que además está en Sevilla sin una de sus dos grandes estrellas, Calhanoglu, lesionado, y con Montella, su entrenador, meditando que no jueguen titulares habituales como Yildiz. ¿El motivo? Sabiendo que es imposible la misión, a esos titulares que están apercibidos por tener una amarilla es mejor reservarlos para la repesca del mes de marzo.

Así las cosas, el último partido del grupo servirá para certificar ese acceso al Mundial, pero también para festejar que la selección española atraviesa uno de los mejores momentos de su historia. Y al frente un hombre, Luis de la Fuente, que no puede estar más orgulloso de lo que está ocurriendo. "El secreto es un trabajo muy bien hecho, empezando por los clubes y siguiendo por la Federación, que siempre ha apostado por un estilo de juego y ha ido mejorándolo. Formación, inversión y conocimiento de los futbolistas", ha explicado en la mañana de este lunes en La Cartuja.

El técnico se ha mostrado encantado de ir a un Mundial a los mandos, además, de una de las grandes favoritas. "Es un honor y un orgullo que se hable de la selección por encima de los individuos. Yo sólo trato de hacer cada día mejor mi trabajo y que los futbolistas se sientan bien con nosotros", ha explicado, y ha insistido: "Es un honor dirigir a la selección de mi país. Es lo máximo para un entrenador. Para mí, con todo lo que he vivido, poder dirigirla en un Mundial me hace darme cuenta del honor de ser seleccionador".

No tiene pinta de que vaya a revolucionar el once dándole minutos sin ton ni son a los que menos juegan. "Porque queremos seguir ganando, porque queremos sumar 31 partidos invictos, por respeto a los rivales... Por todo, no vamos a regalar minutos a nadie, aquí hay que ganárselos", ha dicho, y a todo esto hay que sumarle el precario estadio del césped de La Cartuja, que ha obligado a que el entrenamiento de este lunes se realice por la tarde en la Ciudad Deportiva del Sevilla.

Con Huijsen ya en Madrid por las molestias musculares que arrastraba, la duda está en el reparto de minutos que hará el técnico en un partido intrascendente.

El seleccionador de Nigeria denuncia que están fuera de la repesca del Mundial porque el cuerpo técnico de Congo hizo vudú a su equipo en los penaltis

El seleccionador de Nigeria denuncia que están fuera de la repesca del Mundial porque el cuerpo técnico de Congo hizo vudú a su equipo en los penaltis

Actualizado Lunes, 17 noviembre 2025 - 11:45

El seleccionador de Nigeria, Eric Chelle, denunció tras quedar fuera del torneo de repesca intercontinental clasificatorio para el Mundial 2026, que su equipo fue víctima de vudú prácticado por miembros del cuerpo técnico de RD Congo durante la tanda de penaltis.

Chelle, que tuvo que ser parado para no enzarzarse en una pelea con estas personas en el momento final de la tanda de penas máximas, explicó a los periodistas a la conclusión del choque el por qué de su malestar y que habían sido víctimas del vudú de sus rivales.

"Durante toda la tanda de penaltis una persona del Congo hizo vudú. Tenía agua o algo parecido y lo estaba lanzando, así que yo me puse muy nervioso", dijo.

República Democrática del Congo se clasificó para la repesca internacional tras superar a Nigeria en los penaltis (4-3), tras acabar el encuentro con empate a un gol. El meta Lionel Mpasi-Nzau fue determinante al detener dos penaltis a Moses Simon y Semi Ajayi. También envió el balón fuera Calvin Bassey.

Nigeria, campeona de África en tres ocasiones, participó en seis Mundiales de forma consecutiva (de 1994 a 2018), mientras que si la República Democrática del Congo supera la repesca jugará su segundo Mundial , tras acudir, denominada entonces Zaire, al torneo de Alemania Federal en 1974.

La curiosa paradoja de la selección: un grupo de "buenas personas" que hacen cosas "extraordinarias"

La curiosa paradoja de la selección: un grupo de “buenas personas” que hacen cosas “extraordinarias”

«Son unos jugadores con una dimensión histórica, pero sobre todo son buenas personas». La frase, pronunciada por Luis de la Fuente en la sala de prensa del estadio donde España arrasó a Georgia el sábado, tiene su miga. Porque viene referida a un grupo de futbolistas que está haciendo cosas realmente extraordinarias. Veamos.

En el verano de 2023, este grupo, que venía de perder su último partido oficial, ganó a Italia en semifinales y a Croacia en los penaltis de la final para alzar su primera Liga de Naciones. En el verano de 2024, ganó a Croacia, Italia, Albania, Georgia, Alemania, Francia e Inglaterra para levantar su tercera Eurocopa. En el verano de 2025, ganó a Francia y sólo hincó la rodilla contra Portugal en los penaltis de la Liga de Naciones. Ahora, lleva cinco partidos de clasificación para el Mundial del próximo año, con cinco victorias, 19 goles a favor y ninguno en contra. Suma 30 partidos oficiales sin perder, superando a la gran España de 2008-2012, y está a un duelo de igualar a Italia, la selección que, en toda la historia, ha estado más tiempo sin perder.

Pues bien, todo ello lo ha conseguido un grupo de futbolistas la mayoría de los cuales podrían caminar por la calle principal de cualquier ciudad de España sin ser reconocidos.

Porque cualquiera que les vea en su día a día se dará cuenta de que, en la inmensa mayoría de los casos, no responden al estereotipo de futbolista de 2025. Repasemos el once titular de ayer: Unai Simón, Pedro Porro, Cubarsí, Laporte, Cucurella, Zubimendi, Fabián, Merino, Ferran Torres, Alex Baena y Oyarzabal. El más llamativo, quizá, por los tatuajes, sería Baena, pero el resto, aunque algunos los tienen, no sobresalen en un grupo por nada. Ni por ellos (por los tatuajes), ni por el peinado, ni por la ropa especialmente estridente. Ni un pelo de colores, muy pocos pendientes... Es verdad que no estaban Lamine Yamal y Nico Williams, que suben la media de este tipo de cosas cuando están. Son jóvenes.

«Iniesta no tiene tatuajes, ni piercings, ni lleva el pelo pintado... Pero es el mejor», dijo hace muchos años Pep Guardiola sobre el entonces jugador, y algo así piensa hoy Luis de la Fuente. «Es un lujo trabajar con este grupo de futbolistas, que siempre quieren más, siempre quieren mejorar», suele decir el seleccionador, encantado con esa normalidad que transmite su equipo. De hecho, el ambiente dentro de la concentración es prioritario para el cuerpo técnico. Y hay jugadores que han dejado de venir (o que, al menos, se ha tenido en cuenta su comportamiento) por su desdempeño de puertas para dentro. Es el caso de Ceballos, llamado una única vez en esta etapa. En esa concentración, tuvo un incidente con Gavi tras un clásico y eso le ha penalizado desde entonces más allá de que su rendimiento deportivo haya sido también irregular.

El Mundial del próximo verano va a ser especialmente largo. Pensando en llegar las últimas rondas, la concentración difícilmente bajará de 40 días. Ahí, ese interés por mantener el buen ambiente pesará en la decisión de Luis de la Fuente. Antes el seleccionador, que llegó ayer al frente de la expedición a Sevilla a la hora de la cena, deberá tomar otras decisiones. Por ejemplo, quién jugará mañana en La Cartuja ante Turquía. Es un partido intrascendente (no es realista pensar en un 0-7, única vía para no estar en el Mundial). Quienes le conocen intuyen que van a jugar los titulares, si es que tal distinción existe en este grupo. El récord de Italia está ahí.

El Barcelona reina en la locura del Clásico

El Barcelona reina en la locura del Clásico

Actualizado Sábado, 15 noviembre 2025 - 21:08

El FC Barcelona cerró así la herida abierta la pasada temporada, cuando el equipo entonces dirigido por Alberto Toril rompió en este mismo escenario una racha de 18 victorias azulgranas consecutivas (1-3).

El partido arrancó con un ritmo vertiginoso. El Real Madrid avisó pronto con un gol anulado a Caroline Weir y un disparo al poste de Linda Caicedo que Cata Coll atrapó en segunda instancia. Tras ese inicio agitado, el Barcelona recuperó el control y encontró el peligro por las bandas.

Ewa Pajor fue la gran protagonista de la primera mitad con un doblete, culminando centros rasos de Claudia Pina y Caroline Graham (2-0). La delantera polaca pudo ampliar aún más su cuenta, pero le anularon dos goles antes del descanso.

En la segunda parte, el conjunto blanco tuvo la opción de meterse en el partido con un penalti cometido por Cata Coll sobre Athenea del Castillo, pero la propia guardameta detuvo el lanzamiento de Caroline Weir.

Ya en el añadido, con el Real Madrid volcado, Sydney Schertenleib robó un balón y definió con calma el 3-0, y Aitana Bonmatí cerró la goleada con el 4-0 que consolida al Barcelona como líder, ahora con siete puntos de ventaja.

La nota negativa para el conjunto azulgrana fue la lesión de Esmee Brugts, que tuvo que abandonar el campo en camilla en el minuto 70 con molestias en la rodilla derecha.

España, la autoridad del juego y el gol, con Lamine o sin Lamine

España, la autoridad del juego y el gol, con Lamine o sin Lamine

Con Lamine o sin Lamine, España llega virtualmente al Mundial con pasos de gigante, goleada tras goleada. Lo hacen otras ilustres, claro, pero ninguna con semejante solvencia y variedad de recursos. Sin la estrella azulgrana ni Nico Williams, pero tampoco Rodri, quien levantó el Balón de Oro que la Eurocopa merecía, pasó por Georgia como lo haría una centuria romana, con el orden y la espada, para desesperación del bárbaro Kvaratskhelia o el firme Mamardashvili, dos top en tierra extraña.

La autoridad en el juego y el gol, no sólo la que le confiere el primer lugar del ranking FIFA, no es la misma que España tiene frente a sus estrellas, como ha puesto de manifiesto el caso Lamine. Los jugadores son propiedad de los clubes y eso implica que la Federación deba manejar las convocatorias con sensibilidad, pero también con la exigencia de respeto.

Nadie piensa en un Mundial sin Lamine, ni el jugador ni De la Fuente ni Laporta, que sabe bien dónde y cuándo se revalorizan los activos, pero los resultados demuestran que esta España tampoco depende de Lamine. A todos les conviene, pues, respetarse, porque eso significa respetar a los que juegan, golean y callan.

El azulgrana es, como Nico Williams, un especialista de la banda, pero con un juego hacia adentro mortal. Si están, la dirección del juego es unívoca. Si no, España encuentra otros caminos, dada la versatilidad de los recursos de que dispone De la Fuente. En el centro del campo tiene futbolistas para dos selecciones. La crecida de Zubimendi, la consolidación de Alex Baena o la llegada de Barrios, todos con minutos y brillantez ante Georgia, en un día sin Rodri ni Pedri, son el ejemplo.

Oyarzábal, de nuevo con dos goles, es ya algo más que una alternativa a Morata. Borja, que dispuso de ocasiones, estuvo entre los cambios escogidos por De la Fuente cuando el partido ya estaba definido. Eran sustituciones en un once sin muchos de los titularísimos, y la realidad es que, pese a los intentos de una orgullosa Georgia, España mantuvo el tono en Tiblisi para sumar 30 partidos sin perder, un récord, 19-0 goles en esta fase de clasificación y dejar el pase al Mundial pendiente sólo del sello, un formalismo.