Los primeros detalles de Arbeloa: el contrato, Pintus y Mihic en el césped, "que Vini baile" y "una plantilla extraordinaria"

Los primeros detalles de Arbeloa: el contrato, Pintus y Mihic en el césped, “que Vini baile” y “una plantilla extraordinaria”

«¡Dani (Ceballos), no te enteras de nada!». Ahí estaba Álvaro Arbeloa, con botas negras y barba perfilada, caminando entre los dos rondos del Real Madrid en el campo 1 de Valdebebas. Unas sonrisas por allá, alguna charla por aquí, y Antonio Pintus y Niko Mihic correteando a su lado. El italiano, como nuevo jefe de la preparación física del primer equipo; el croata, como jefe de los servicios médicos. Ambos han regresado al césped, y a su puesto, por petición expresa de Florentino Pérez, que este lunes decidió dar por finalizada la etapa de Xabi Alonso, con el vaso colmado por la negativa del vasco a permitir la vuelta del transalpino al día a día, e iniciar los tiempos de Arbeloa, Pintus y Mihic.

Sin Mbappé, Rodrygo, Trent, Militao, Mendy ni Rüdiger, el nuevo entrenador del conjunto blanco vivió un primer día de presentaciones, intenciones e indirectas. Llegó a las siete de la mañana a la ciudad deportiva, dos horas antes que sus futbolistas, y perfiló con su cuerpo técnico los primeros días del equipo. Le seguirán sus más fieles ayudantes del Castilla, con Julián Carmona como segundo, Kevin Cardeiro como asistente y Francis Sánchez como analista. El preparador físico del filial, Ricardo da Silva, asciende también al primer equipo para ponerse a las órdenes de Pintus, que incorpora también para las funciones diarias a su hombre de confianza, Sébastien Devillaz. Diego López, exportero del Madrid y entrenador de guardametas en el Castilla, seguirá en el filial porque en el primer equipo continúa Lluis Llopis, técnico de confianza del club y de Courtois.

Dirigió su primera sesión durante algo más de una hora y apareció por la sala de prensa de Valdebebas rozando las dos de la tarde. Veinte minutos de comparecencia, con Emilio Butragueño al lado, para dar alguna pincelada a su estilo y enviar mensajes, directos e indirectos, sobre la nueva etapa.

Arbeloa centró su mensaje en los jugadores y en especial en Vinicius Júnior, en un discurso que habla a la perfección de la intención de Florentino Pérez al elegirle como entrenador. «Los importantes son ellos. Que se puedan expresar, que sean felices y que disfruten, que es de lo que se trata esto», expresó sobre la plantilla. Una contestación que choca de lleno con los problemas que ha tenido Alonso durante los últimos meses, con parte del vestuario en rebeldía ante los métodos de su cuerpo técnico y lo rígido de los ejercicios y de la táctica en los partidos. Los futbolistas se lo recriminaron a Florentino y ahí empezó el fin de Xabi, reprendido por el club tras sustituir y enfadar a Vinicius en el clásico contra el Barcelona.

«Vinicius es uno de los futbolistas más desequilibrantes del mundo y uno de los más queridos por la afición. Todos vimos la final de la Supercopa y ese es el Vini que queremos ver, el Vini que sonríe y el Vini que baile», declaró Arbeloa, en otro mensaje directo.

El nuevo entrenador aterriza en el primer equipo con un contrato que de momento no es público, aunque distintas fuentes en Valdebebas aseguran que es por lo que resta de temporada y una más. «Estaré aquí hasta que el Madrid quiera», aseguró el técnico, que ve mejorado su salario del Castilla y recibirá distintas primas según los objetivos que le ha marcado el presidente.

Ante los medios, a los que recibió saludando por el nombre de pila en la mayoría de preguntas, estuvo irónico en alguna respuesta: «Eso son dos preguntas, ¿no?», «me esperaba la pregunta de Mourinho», «como para no recordarlo (el enfado de Vinicius en el clásico)», fueron algunos de sus juegos con la prensa.

En el micrófono, su charla con Xabi después de que se anunciara el cambio, que le comunicaron unos minutos antes de hacerse oficial, la «amistad» que le une y le «seguirá uniendo» con el vasco, el «privilegio» que supone para él «trabajar con Pintus», la «ilusión, tanta como la mía» que ha visto en el vestuario en su estreno y la «felicidad». «Les he dicho que la mejor etapa de mi vida fue siendo jugador del Madrid, son todos buenos chicos y nadie más que ellos quiere ganar títulos aquí». Y cerró con una indirecta hacia el mercado de invierno: «Tenemos una plantilla extraordinaria».

Jesús Vallejo: "En el Madrid nunca tiré la toalla"

Jesús Vallejo: “En el Madrid nunca tiré la toalla”

Disputó 35 partidos con el Real Madrid desde su llegada en el verano de 2017, pasó ocho años entre cesiones, banquillos y lesiones y ahora, como líder del Albacete, reta a los blancos en los octavos de final de la Copa del Rey. Jesús Vallejo (Zaragoza, 1997) lo ha vivido casi todo y ha ganado más Copas de Europa que la mayoría de jugadores del mundo. «He competido al máximo de mis capacidades en el Madrid», admite.

Le marcó al Celta en el último minuto de la última eliminatoria de Copa. A lo Sergio Ramos.
Entra en el Top 3 de recuerdos de mi carrera, sin duda, sobre todo a nivel emocional, que es lo que voy buscando. Se pudo pasar la eliminatoria y fue una emoción extra.
A nivel emocional, ¿cómo está ahora?
Estoy muy bien. Me siento muy natural. Se han alineado cosas claves para mí, incluso ahora los problemas musculares que tengo los veo como mínimos porque tengo otras cosas que pueden ayudar a los compañeros. He trabajado mucho para encontrarme así, no ha sido un camino fácil.
En ese camino hay muchos títulos y una imagen icónica: andando sobre los jugadores del City, destrozados tras la remontada del Bernabéu.
Yo es que ni me acordaba de ese momento. He visto mil veces la foto, pero para nada es buscada. Me gusta que sea natural y quede así para el recuerdo. La gente por la calle me recuerda mucho ese partido, fue un día muy emocionante. Me dicen que la ponga en mi habitación, pero de momento no, veremos el día de mañana.
Usted se convierte en capitán de un equipo como el Zaragoza a los 18 años. ¿Cómo vivió aquello?
Lo tengo muy reciente y eso que han pasado muchos años. Yo no estaba preparado para el fútbol de élite, venía de jugar en juveniles, hice la pretemporada con el primer equipo y me quedé. Tuve que espabilar en todos los sentidos y fue por instinto. Pero no estaba preparado para entrevistas, para competir ni para soportar la presión. Sin saber cómo, me habitué a ello, pero nadie me había enseñado.
¿Eso se multiplica al llegar al Madrid?
Si te soy sincero, tenía que hacer mucha más gestión emocional en el Zaragoza que en el Madrid, porque la capitanía era una responsabilidad extra. Me ayudó mucho el año en Frankfurt, porque llegué a Madrid más tranquilo. En Madrid la responsabilidad estaba más dividida y en el Zaragoza no.
¿Cómo encaja usted en un vestuario de estrellas?
Los primeros días me rodeaba de los que conocía de la sub21: Carvajal, Llorente... Era más tímido y me costaba porque en el vestuario estaban mis ídolos, pero poco a poco te das cuenta de que es un equipo y que tienes que ser tú mismo.
De la etapa en Madrid, ¿con qué se queda?
Con el día a día en Valdebebas. Yo me lo tomaba muy en serio, intentaba cuidarme mucho y prepararme para jugar. Y me he sentido querido por el vestuario, por los fisios, trabajadores... Eso me lo llevo.
¿Es cierto que copió alguna rutina de Cristiano?
Sí, sí. Sobre todo el primer año, en 2017, yo venía de unas costumbres en Frankfurt y me decía que probara otros entrenamientos para calentar, más cortos e intensos. Me daba muchos consejos sobre preparación física. Él no pasaba de los demás, nos ayudaba mucho a cuidarnos. Es ejemplar.
¿Son cercanas las estrellas en el día a día?
Hay de todo. Hay jugadores más suyos, otros que lo expresan hacia el exterior y otros más líderes. Me he encontrado de todo.
¿Cómo llevaba el no jugar?
Me estaba acordando de los fisios, de Carvajal, de Nacho... Que en todo momento veían que yo seguía trabajando y trabajando, que ellos habían vivido momentos parecidos y me animaban a seguir preparado, que era una carrera de fondo. Por momentos tuve la recompensa, cuando me tocó jugar me encontré bien y eso ya es bastante en el Madrid.
¿Esos momentos compensan todo lo demás? ¿No quería tirar la toalla?
No, tirar la toalla en ningún momento. Eso lo tenía clarísimo. Sí que hubo temporadas que yo valoré mal, como fue el caso del Granada. Me fui con la idea de volver más fuerte, pero al regresar mi rol seguía siendo el mismo, que volvía a la casilla de salida. A partir de ahí decidí quedarme en el primer equipo, intentar hacerme fuerte, sumar minutos y ayudar en lo que pudiese.
En la última etapa con Ancelotti, ¿le dijo que se buscara una salida o que esperara? ¿Hablaba con él?
Ancelotti era muy cercano al club, muy alineado con las decisiones, y yo hablaba más con Davide, Francesco, Simone, Pintus... Eran los que se encargaban más del día a día y me encontraba más cómodo.
Hay momentos complicados.
Sí, por alguna lesión. Me lesionaba a veces por exceso de entrenamiento, por querer estar listo cuando tocase me pasaba de rosca y tenía lesiones.
¿Ha trabajado con psicólogo en el Madrid?
Sí, tanto a nivel grupal como individual, más centrado en la persona, en cuidarme para luego rendir. Creo que es muy importante.
¿Loscos, el pueblo de su madre, actúa como psicólogo natural?
Sin duda, porque hasta hace poco no había ni cobertura. Cuando voy me gusta ir con mi primo, que es agricultor, en el tractor y fijarme en lo que hace, ir al huerto... Es totalmente distinto al día a día del fútbol. Te ayuda mucho.
¿Su familia ha sufrido al no verle jugar?
Lo han llevado bien. Tengo la suerte de que a mis padres nunca les ha gustado mucho el fútbol y no me han metido presión.
¿Hay diferencias entre el tipo de entrenador del Madrid y el que se ha encontrado en otros equipos?
Sí, por supuesto. En el Madrid, Ancelotti y Zidane dejan más hacer al jugador, que el talento salga de forma natural y gestionan los minutos. Aquí en Albacete el entrenador está a más cosas a todos los niveles porque sólo con el talento individual no sirve.
Usted vivió el cambio dela salida de Kroos y la llegada de Mbappé. ¿Notó un cambio en el vestuario de lo que era antes a lo que es ahora?
La verdad que sí. Cuando llegué había una generación con Cristiano, Benzema, Kroos, Modric, Ramos... Que los había visto en la televisión. Ahora cumples años y parece que no hay tantos grandes jugadores, pero sin duda tienen mucha capacidad de mejora, hay mucha juventud y mucho futuro.
¿Se arrepiente de algo?
Es que aprendes con la experiencia. Lo vivía todo con mucha intensidad y esos errores de juventud, de ir precipitado, de querer demostrar... No hacía falta y me he jugado lesiones por eso, por no dosificar. Ahora, desde la experiencia, sé elegir los momentos. Me hubiese gustado tener antes esa experiencia, pero era imposible.
¿Qué reflexión hace de su carrera?
Estoy muy orgulloso de los primeros años en Zaragoza, del paso de Frankfurt y de haber competido al máximo de mis capacidades en el Madrid. Me hubiese gustado manejar mejor ciertos momentos para aprovechar mejor las cesiones. Se me quedó la espina ahí. Pero contento de haber ayudado al Madrid desde mi posición y con los minutos que tuve. Y ahora en Albacete contento, lo fácil hubiera sido otra cosa. Pero era lo mejor para mí a nivel personal y deportivo.
Si marca, ¿lo celebrará?
No, no, que lo celebren otros (risas).
Griezmann vale unos cuartos para el Atlético ante un gran Dépor

Griezmann vale unos cuartos para el Atlético ante un gran Dépor

La gente que bebía en los momentos previos en los alrededores de Riazor brindaba porque estos encuentros fueran habituales en el campo coruñés. Ambiente de fiesta y de sueños ante la llegada de uno de los gigantes de Primera al que se le tuteó durante muchos minutos del encuentro. Al que se le escondió el balón. Pero la calidad rojiblanca no necesita dominio, ni acelerones, aparece en chispazos. Últimamente, siempre la despierta el mismo. Griezmann sigue siendo más de Champions que de Copa. Un toque suyo vale 10 de cualquier compañero, aunque no tenga tantas piernas como hace cinco años. [Narración y estadísticas, 0-1]

Y eso que el encuentro partió diferente para ambos técnicos. Simeone, a 11 del líder en liga y eliminado de la Supercopa, se tomó la Copa como el camino más corto hacia un título esta temporada. El once estaba poblado de casi titulares y muy titulares. Mientras que Hidalgo, quizás leyó las palabras de su director deportivo en este periódico y alineó a más no habituales que habituales. El sueño de Primera es demasiado atractivo para arriesgarlo con la Copa, aunque para ello deberían reencontrarse con el camino del triunfo tras cinco partidos sin hacerlo.

Los primeros 10 minutos fueron un ida y vuelta muy propio de los duelos en Riazor. El problema es que el arsenal de los rivales suele ser inferior al del Atlético, aunque Julián Álvarez no pase por su mejor momento como demostró en un claro remate de cabeza que marró tras un gran centro de Griezmann. Quagliata devolvió el susto en una contra justo en la jugada posterior, pero su vaselina se fue fuera.

Está claro que Simeone había estudiado bien al Dépor. El argentino puso una presión media, para que los defensas coruñeses se confiaran y comenzaran el juego desde abajo. Cerrando esas líneas de pase, consiguieron robar varios balones peligrosos como el que terminó en un chut de Ruggeri que se estrelló en el palo. Hasta que Soriano, ex canterano rojiblanco, comenzó a acercarse para ayudar en la salida del esférico y habría que preguntar a Simeone por qué no se tuvo más paciencia con el de Alcalá de Henares.

Y es que fue el que marcó el ritmo durante la primera mitad. Ponía el tempo del encuentro y el vértigo corría a cargo de Mella, claro, con Yeremay en el banco. El extremo deportivista creó la gran primera ocasión para los blanquiazules a la media hora de juego tras deshacerse de Baena y ponerla en la cabeza de Zaka, que remató blando a las manos de Musso. Simeone ya advirtió en la previa sobre el Dépor y parece que los suyos no salieron con las orejas suficientemente tensas.

En el Atlético se puso en busca y captura a Baena y Giuliano. Los encargados de romper líneas en los rojiblancos no aparecían y el juego era muy plano de un Atlético que buscaba más el error rival que construir desde atrás. Y en una pérdida tonta en el borde del área, Griezmann rompió el larguero de Parreño. Con poco se notaba la categoría de cada equipo.

Un Dépor respondón

Aunque en el segundo tiempo, el Dépor amenazó en el primer minuto tras una jugada colectiva. Para preferir la liga, los coruñeses estaban igualando en energía a uno de los gigantes de Primera, que no sabía cómo meterle mano. Con el paso de los minutos, en cambio, los colchoneros fueron poco a poco cogiendo el mando en el partido y Julián tuvo una clarísima en el punto de penalti para inaugurar el marcador, pero sigue gafado el argentino. Lo cambió en la siguiente jugada por Sorloth, que disparó a puerta en el primer balón que tocó.

Pero no fue ni uno ni otro el que puso el toque de calidad que desniveló el encuentro. Fue Griezmann el que metió un libre directo para limpiar las telarañas de la escuadra de Parreño. El gol valió la tranquilidad rojiblanca que durmió el partido, aunque Yeremay quiso levantar a los blanquiazules del letargo. Casi lo consigue en el asedio final, pero faltó acierto a los puntas del Dépor. Sigue el Atlético, respira Simeone.

Las notas de la primera vuelta: la caída de Xabi, la decepción de Julián, el zarpazo de Kylian y el vuelo de Joan

Las notas de la primera vuelta: la caída de Xabi, la decepción de Julián, el zarpazo de Kylian y el vuelo de Joan

El paso del ecuador de la Liga se selló con el final agónico de Xabi Alonso en la silla de tortura del estadio Bernabéu. El vasco fue el quinto técnico destituido, los anteriores fueron Julián Calero (Levante), Sergio Francisco (Real Sociedad) y Veljko Paunovic y Luis Carrión (Oviedo), en una primera vuelta de la liga en la que el Barça acaparó laureles: campeón de invierno y dueño de la Supercopa. En el reparto de notas destacó el sobresaliente del Espanyol, el equipo que más ha mejorado respecto a la primera vuelta de 2024-2025. Entonces estaba en posición de descenso, era decimoctavo, con 16 puntos. Ahora es quinto, con 34. Los que más han empeorado fueron el Athletic y el Mallorca, ambos con 12 puntos menos. En la mitad de la película destacaron los zarpazos de Kylian Mbappé y el vuelo de Joan Garcia.

ALONSO

El preparador tolosarra se marchó del Real Madrid tras traicionar el modelo y el sistema de juego para el que fue contratado tras impactar en el Bayer Leverkusen. No supo conectar con el banquillo y en los dos últimos meses sobrevivió con angustia en el borde del precipicio.

MBAPPÉ

La eficacia del francés fue lo más positivo de un Real Madrid errático. El Bernabéu comienza a asumir la kyliandependencia. Es el líder en la lista de realizadores del campeonato, con 18, siete más que Ferran y el mallorquinista Muriqi. En su zurrón figuran cerca de la mitad de los goles del Madrid: 41.

JOAN GARCÍA

Todo lo bueno que exhibía en el Espanyol lo ha mejorado en el Barcelona. El portero más espectacular es indiscutible para Hansi Flick y una de las piezas sobre las que se apoya un líder que presenta el mejor baremo de goles anotados y recibidos: 53/20. Sus soberbias intervenciones han generado un interesante debate sobre su convocatoria con la selección. Un dilema para Luis de la Fuente, que se debate entre lo lógica y la fidelidad al grupo.

JULIÁN ÁLVAREZ

El destinado a ser el estandarte del Atlético reflejó la apatía y ausencia de regularidad del conjunto de Simeone (sólido en casa y débil fuera). El delantero argentino sumó siete tantos, uno más que en el curso anterior, pero entonces marcó en seis encuentros, ahora sólo en cuatro (anotó tres al Rayo). En la temporada en la que debía ser su confirmación como gran estrella internacional, se muestra desdibujado y sin ambición. El bajo estado anímico le condiciona y eso arrastra a todo el grupo. Simeone le ha mimado con 18 titularidades.

MARCELINO

El preparador asturiano se manejó con soltura en la iga -distinto fue en Europa-, con sólo tres partidos perdidos (uno menos que Real Madrid y Barcelona) y se atrevió a pelear en la azotea del campeonato con los tres grandes. Uno de sus secretos fue la solidez defensiva: sólo encajó 17 tantos, cifra compartida con Madrid y Atlético. Moleiro fue el nuevo emblema de La Cerámica.

MANOLO GONZÁLEZ

El técnico gallego, que huye de los focos mediáticos, convence con su método. Con una plantilla confeccionada con mínimos recursos ha convertido al Espanyol en la escuadra revelación. Tras sufrir una barbaridad el pasado curso por mantener la permanencia, ahora se ha instalado en la zona europea. Es quinto, a sólo cuatro puntos del Atlético de Madrid. Con sus planteamientos crecen jugadores como Carlos Romero, el defensa más goleador del torneo (cuatro), segundo anotador del Espanyol, sólo dos menos que Pere Milla.

LUIS CARRIÓN

El preparador catalán personaliza la decepción del Oviedo, recién ascendido, colista permanente. El técnico, que tomó el relevo de Veljko Paunovic, no enderezó el rumbo de la nave asturiana. El 9 de octubre inició su segunda etapa en el club y el 14 de diciembre fue destituido tras dirigir nueve encuentros en los que no consiguió ninguna victoria. Sólo sumó cuatro puntos y cayó en la Copa del Rey ante el Ourense. Su puesto lo ocupó, ante las protestas de los seguidores ovetenses, el uruguayo Guillermo Almada, que tampoco sabe ganar.

CARLOS CORBERÁN

Si el Oviedo es serio candidato al descenso, el Valencia pelea como un condenado para huir de la quema. El entrenador valenciano consiguió la pasada temporada despertar a un equipo decepcionante gracias a la apuesta por los canteranos, pero ahora se ha enredado en una espiral negativa. Sólo ha ganado tres partidos y es tercero por la cola, con sólo tres puntos más que el Levante (con un encuentro menos) y cuatro que el Oviedo.

Cancelo: "Un club grande no quiere ver a otro grande hundido"

Cancelo: “Un club grande no quiere ver a otro grande hundido”

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Lo que debía ser una jornada festiva para Joao Cancelo acabó por convertirse en un lío absolutamente inesperado. Una vez superada la preceptiva revisión médica este mismo lunes, el Barça anunció en la mañana del martes el retorno del jugador, inicialmente cedido por el Al-Hilal saudí hasta el final de la presente temporada.

No obstante, poco después, borró todo rastro de ese anuncio de sus redes sociales e incluso el propio jugador eliminó también un vídeo en el que se mostraban sus mejores jugadas como azulgrana. La falta de un documento, algo de lo que aparentemente se dieron cuenta cuando el defensa firmaba los papeles, obligó a ponerlo todo en suspenso. Desde la entidad, eso sí, se transmitió tranquilidad y que todo estaba realmente cerrado, pero la presentación del jugador, inicialmente prevista para las 13.30 horas, acabó por producirse alrededor de las 17.00 horas.

"He sentido mucha ansiedad, porque es algo que estaba esperando con muchas ganas y parecía que no iba a llegar nunca. Al final, fue todo bien, estoy muy contento y tengo muchas ganas de empezar a trabajar. El primer entrenamiento será especial, porque vuelvo a representar al club que más me gusta", explicó el portugués.

Su situación en los últimos meses ha sido un tanto extraña también. Se lesionó en septiembre y, dadas las normas del campeonato en Arabia Saudí acerca de los futbolistas extranjeros, tuvieron que dar de baja su ficha, con la idea de volver a activarla en este mes de enero. Cuando le llegó la posibilidad de volver a jugar en el Barça, no obstante, no hubo nada más de qué hablar. "Había otros equipos interesados, pero cuando supe que me quería el Barça, ya le dije a mi pareja que esperaría hasta que se cerrara mi fichaje", apuntó el lateral, quien, por fin, tendrá la oportunidad de jugar en el Spotiffy Camp Nou como local.

"Como visitante no tengo muy buenos recuerdos de este estadio, pero lo primero que le dije a mi pareja fue que tenía muchas ganas de jugar aquí con la camiseta del Barça. Es un sentimiento único, que espero desde hace mucho. Mis ídolos jugaron aquí. Cuando veía a Alves, mi ídolo en mi misma posición, quería hacer lo mismo que él. No sé si voy a llorar o no, pero lo más posible es que sí lo haga", aseguró un Cancelo.

El lateral luso tuvo palabras de elogio para un equipo en el que hay aún muchos jugadores con los que hizo buenas migas y que, desde su punto de vista, es mejor que aquel en el que estuvo en la temporada 2023-24. "Algunos eran niños y ahora son hombres. El grupo es espectacular, uno de los mejores grupos que he tenido, y en ese aspecto no es muy diferente de entonces. Aquí me siento muy a gusto", recalcó el lateral, quien sueña con firmar una gran conexión con Lamine Yamal en el ataque si consigue convencer a Flick para que apueste por él como titular.

"Hablé con él y lo cierto es que ha tenido una evolución estupenda. Hoy en día, si no es el mejor jugador del mundo, sí está entre los tres mejores. Lleva una camiseta muy pesada, con un número que pesa mucho también, pero él está en lo más alto y lo está haciendo muy bien. Nos ayudará mucho su talento, hay partidos que puede decidirlos por sí solo y creo que mi conexión con él será algo muy bonito de ver", explicó el portugués.

También le preguntaron por la situación que atraviesa ahora mismo el Real Madrid con la salida del banquillo madridista de Xabi Alonso. "Un club grande no quiere ver a otro grande hundido. Lo que pasa allí, a pesar de todo, no interfiere en lo que busca el Barça. Nosotros tenemos que continuar trabajando de la misma forma en que lo hemos hecho hasta ahora", sentenció un Joao Cancelo que volverá a lucir el dorsal número 2 en esta segunda etapa como barcelonista de la que, por ahora, se mantiene cauto a la hora de hablar de prolongarla. "Es complicado, tengo contrato y en principio vengo a disfrutar hasta el final de la temporada. Lo que quiero es rendir y ayudar al equipo a mejorar, si es posible. No tuve la suerte de ganar un título la primera vez que estuve aquí y ahora quiero conseguirlo", sentenció.

El primer día de Arbeloa en el Madrid, su charla con Xabi y la "felicidad" de los jugadores: "Si quisiera ser Mourinho fracasaría"

El primer día de Arbeloa en el Madrid, su charla con Xabi y la “felicidad” de los jugadores: “Si quisiera ser Mourinho fracasaría”

Primer día de Álvaro Arbeloa como técnico del Real Madrid, con entrenamiento, presentación y rueda de prensa en Valdebebas. A su lado en el césped, Antonio Pintus, de vuelta a la jefatura de la preparación física, y a su lado en la comparecencia, Emilio Butragueño. Entre la tarde del lunes y la mañana del martes, el conjunto blanco cambió su banquillo. "Ayer me comunican que de mutuo acuerdo separan sus caminos y que querían que yo tomase la responsabilidad. Me lo dijeron minutos antes del comunicado oficial", admitió el salmantino.

En su discurso, Arbeloa resumió su conversación con Xabi, su amigo, después de hacerse oficial la sustitución. "Hablé ayer con él. Todos sabéis la relación y la amistad que me une con él, lo mucho que le quiero y sé que es mutuo y seguirá siendo mutuo", expresó, rechazando contar mucho más sobre la charla: "Lo que hablamos queda entre nosotros. Me ha deseado lo mejor, como si fuese al revés, porque tenemos una relación de amistad que está por encima de muchas cosas. Yo también le deseé lo mejor porque es un grandísimo entrenador y le irá muy bien en el futuro. Estaremos juntos siempre", dijo.

Para saber más

Arbeloa, que cumplirá 43 años este sábado y lleva 20 ligado al Real Madrid, no hizo públicos los detalles de su contrato como técnico, algo que tampoco ha hecho el club, y simplemente insistió en que "estaré en el Madrid hasta que el Madrid quiera, esta es mi casa".

Sobre los problemas de su amigo en el banquillo del Madrid, Arbeloa recordó que "aquí hay jugadores con seis Copas de Europa, que se olvida pronto. "Todos hemos visto los últimos partidos y cómo se han esforzado en la Supercopa. Tenemos una gran plantilla y un grupo dispuesto a todo. Solo se gana a base de esfuerzo, sacrificio y constancia, eso es lo que ha llevado al Madrid a ser el mejor de la historia", resumió, y centró su mensaje en los futbolistas durante varias preguntas, elogiándoles y evitando las críticas.

"Tenemos una plantilla de grandes profesionales, son todos buenos chicos y tienen ganas de hacerlo bien. No hay nadie más interesado en que el Madrid gane títulos que los jugadores. Les he dicho esta mañana 'la mejor etapa de mi vida ha sido siendo jugador del Madrid'. Ellos son autoexigentes y con eso me quedo, ha sido buena primera toma de contacto", reflexionó.

Y volvió a insistir, en un mensaje muy interesante teniendo en cuenta que venimos de unos meses en los que la relación entre Xabi y el vestuario se había agrietado: "Los importantes son los jugadores, que se puedan expresar, que sean felices y disfruten. Me he encontrado con una gran predisposición. Están con la misma ilusión que yo de ganar y disfrutar, que es de lo que se trata esto. Es un privilegio llevar este escudo. Tenemos la ambición e ilusión de luchar por todos los títulos, es lo que nos marca este escudo. Tengo claro lo que quiere el aficionado, lo importante es ganar, ganar y ganar. Es el ADN".

Sobre su cuerpo técnico, confirmó, como se vio en el césped, que contará con Antonio Pintus como jefe de la preparación física, algo a lo que Alonso se habría negado, provocando el enfado del club y su posterior despido. "Es un privilegio tener a Pintus, será el encargado de llevar la parcela física. Conoce a jugadores, ha trabajado con ellos y tiene su método que sabemos lo bien que ha funcionado".

Cuestionado por Jose Mourinho, uno de sus mayores referentes, Arbeloa declaró que "voy a ser Arbeloa, no tengo miedo al fracaso". "Si quisiera ser Mourinho fracasaría estrepitosamente. No he hablado con él, pero fue un privilegio y un honor ser entrenado por él. Tengo una gran relación e influyó mucho en mí".

Xabi Alonso se despide del madridismo en redes sociales sin citar a Florentino Pérez

Xabi Alonso se despide del madridismo en redes sociales sin citar a Florentino Pérez

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Xabi Alonso ha querido despedirse de la afición del Real Madrid a través de la redes sociales. El tolosarra, que llegó a un acuerdo con el club en la tarde de ayer para rescindir su contrato, ha publicado un mensaje en Instagram.

"Concluye esta etapa profesional, y no ha salido como nos hubiera gustado. Entrenar al Real Madrid ha sido un honor y una responsabilidad", arranca Alonso un escueto comunicado en el que no ha mencionado a Florentino Pérez, presidente de la entidad.

En lo que sí ha querido poner énfasis es en el adiós a los seguidores madridistas: "Agradezco al club, a los jugadores y sobre todo a la afición y al madridsmo su confianza y apoyo. Me voy con respeto, gratitud y el orgullo de haberlo hecho lo mejor posible".

El entrenamiento de la plantilla merengue ya ha sido dirigido este martes por su reemplazo, Álvaro Arbeloa, en la víspera de los octavos de final de la Copa del Rey contra el Albacete, de segunda división.

En esta primera toma de contacto con los jugadores, el nuevo entrenador no ha podido contar con Killyan Mbappé.

La ausencia del goleador francés, que trató de ayudar a su equipo a conquistar la final de la Supercopa de España perdida el domingo ante el Barça (3-2) entrando en juego apenas once días después de anunciarse una lesión en la rodilla izquierda, ha sido considerada como "lógica" por el club, según informaron fuentes del equipo a la AFP.

A primera hora de la mañana Arbeloa llegó a la Ciudad Real Madrid en lo que fue un día especial, que se inició con 30 minutos de retraso al horario marcado, a las 11:30 horas.

El motivo fue la presentación de Arbeloa en el vestuario a los jugadores del primer equipo con una charla que dio paso a la activación previa en el gimnasio a saltar al terreno de juego del campo de entrenamiento habitual en la ciudad deportiva, añade EFE.

Junto a Arbeloa, con rostro muy serio en todo momento viendo las carreras de calentamiento de sus jugadores y los rondos iniciales, la imagen de la mañana fue el regreso de Antonio Pintus al mando de la preparación física de los futbolistas.

Fernando Soriano, el arquitecto del Depor en su ascenso al fútbol profesional: "Soy un poco cholista, de pelear y trabajar día a día"

Fernando Soriano, el arquitecto del Depor en su ascenso al fútbol profesional: “Soy un poco cholista, de pelear y trabajar día a día”

"¿Qué prefiere ganar la Copa o ascender a Primera?". La pregunta coge a Fernando Soriano (Zaragoza, 1979) con el pie cambiado. Tarda un rato en pensar la respuesta porque sabe que el Depor no es un club cualquiera. Es uno de los nueve que ha logrado LaLiga y ya tiene dos Copas del Rey en sus vitrinas así que el director deportivo que llegó para configurar la plantilla que ascendería de vuelta al fútbol profesional no termina por decidirse por ninguna de las dos opciones y apela a la historia del equipo como merecedor de estar en la máxima categoría luchando, como esta noche, contra clubes como el Atlético de Madrid. "Peleamos porque esto sea más común y no un partido esporádico de Copa del Rey", apunta a EL MUNDO.

El Depor recibe a los rojiblancos en una mala racha de resultados. Son cinco encuentros sin ganar en la competida Liga Hypermotion, pese a la victoria ante el Mallorca en Copa en los dieciseisavos. "Las diferencias de los límites salariales son mínimas. Hay una rivalidad máxima entre todos los equipos y el 80% al inicio de la competición pelea por estar arriba. En esta categoría puedes ganar o perder con cualquiera en cualquier campo", explica Soriano. Sin embargo a las 21.00 horas el que visita Riazor es el cuarto equipo de Primera División con los Julián Álvarez, Baena, Griezmann y Giuliano Simeone, entre otros, aunque el Depor cuenta con un jugador que no les va a la zaga en calidad.

"Está a un nivel muy alto, aún no lo ha demostrado en Primera y esperamos que lo haga con el Depor y creemos que es una buena piedra de toque para él". Soriano habla, como no, de Yeremay Hernández, el futbolista de mayor valor de la Hypermotion. Transfermarkt le pone 25 millones de precio, más del doble que el segundo jugador de la categoría. El reto de los coruñeses con el 10 blanquiazul es intentar retenerlo no por lo económico sino por "lo social y lo deportivo". Tanto a él como a otros jugadores "nivel Primera División" como Mella, Stoichkov o Luismi Cruz entre otros.

Pero una plantilla, recuerda Soriano, son 24 jugadores, y Antonio Hidalgo, un entrenador cholista en su sentido de la disciplina y el orden, amenaza a un equipo rojiblanco, en un torneo que "no es un marrón" para un equipo de Segunda. "Nunca es un incordio, te aporta cosas buenas y te muestra si tienes plantilla para competir en cualquier competición", explica Soriano, aunque, pese a la ilusión que genera, admite que se le da más importancia a la liga sobre el torneo del ko.

El director deportivo da una rueda de prensa.

El director deportivo da una rueda de prensa.RCD La Coruña

Fernando Soriano ayudó a poner la primera piedra en la reconstrucción del Depor. El maño firmó por el club coruñés el verano anterior a su ascenso tras un terremoto en la cúpula directiva del club. Pero, pese a la presión social que existía tras cuatro temporadas en el infierno, Soriano lo vio como la oportunidad de su vida. "Poder estar en un club tan grande como el Deportivo es como que te toque la lotería", califica el mánager. Después sufrió la montaña rusa que fue aquella temporada hasta que Lucas Pérez, el futbolista que se bajó de Primera a Primera RFEF para ayudar al Depor a ascender, anotó el gol de falta directa ante el Barça B que valió la vuelta al fútbol profesional. "Fue la culminación de un año muy bonito", recuerda Soriano que dice que es más de celebrar en familia al considerarse un "actor secundario" de una hazaña que pertenece más a los jugadores.

Polivalencia

Soriano afronta su tercera temporada como director deportivo de un Depor al que llegó tras salir del Ibiza, donde había desempeñado el mismo cargo. Pero lo cierto es que su trayectoria en el fútbol le ha llevado por todas las posiciones en poco tiempo. De hecho, en Almería pasó de jugador a entrenador en la misma temporada para salvar al equipo del descenso. "De las tres que he ocupado: jugador, entrenador y director deportivo, la que más se sufre y la que más se siente, a nivel mental, físico y psicológico es la del entrenador", confiesa el directivo pese a que en su época como futbolista su obsesión era el plan táctico y la estrategia. Mientras que para él, estar en el campo es donde se "viven más alegrías": "Marcar un gol en el 90, con tus compañeros y tu gente, es una droga durísima", ironiza el directivo.

Con el Atlético en el horizonte y con el 2026 recién empezado con otro empate ante Las Palmas, Fernando Soriano le pide a este año un poco de cholismo con el que el comulga 100%: "Soy un poco cholista, de trabajar y pelear día a día. Todos luchamos por intentar ganar, pero que nadie nos pueda reprochar que se ha intentado, que no nos hemos rendido, que siempre tengamos fuerza para seguir un paso más". Igual hoy, en Riazor, necesitan más de uno.

La guerra de las marcas en los Mundiales: de la rivalidad cainita entre Adidas y Puma al conflicto global con Nike

La guerra de las marcas en los Mundiales: de la rivalidad cainita entre Adidas y Puma al conflicto global con Nike

«Por razones de piedad humana, la familia Adolf Dassler no hará comentario alguno sobre la muerte de Rudolf Hassler». Ese fue el escueto comunicado de la marca Adidas a la muerte del fundador de Puma, rival en una pugna que tuvo el Mundial como escenario mayor. Adidas y Puma fueron obra de dos hermanos enfrentados, cada uno de los cuales extrajo su fuerza de una rivalidad cainita.

Ambos nacieron en Herzogenaurach, localidad bávara consagrada a la fabricación de calzado. En eso trabajó Christoph Dassler, padre de dos hijos llamados Rudolf (1898-1976) y Adolf (1900-1978). Al regreso de la I Guerra Mundial, el menor, de temperamento introvertido, creativo y audaz, concibió la idea de diferenciarse fabricando calzado deportivo. Rudolf, locuaz y extrovertido, perfecto para las relaciones externas, le secundó. Se instalaron en una antigua herrería y en 1924 registraron su flamante empresa con el nombre Gebrüder Dassler Schuhfabrik. Lo pasaron mal en un país endeudado hasta las cejas por las sanciones que siguieron a la guerra hasta que les vino a salvar el nazismo con su exaltación de la raza aria y el congruente impulso a la práctica deportiva. Arrebatados por el entusiasmo general, ambos se afiliaron en 1933 al partido nazi.

Para saber más

Los Juegos de Berlín-1936 coronaron su éxito. Josef Waitzer, el entrenador nacional de atletismo, eligió sus zapatillas de clavos; Jesse Owens las probó, sustituyó las que traía de Estados Unidos y con ellas consiguió sus cuatro oros. En una Alemania en alza, se había confirmado la visión de futuro de Adolf: el deporte crecía exponencialmente y los dos hermanos habían llegado antes que nadie para calzar a sus practicantes.

Tacos recambiables

Así hasta que llegó la guerra. Rudolf, el más entusiasta del nazismo, se alistó. Adolf se quedó en la fábrica, porque las autoridades valoraron su capacidad organizadora. Eso sí, tuvo que mudar el objetivo y de la fabricación de calzado pasó a la de repuestos para el ejército. La dirigió con su reconocida eficacia y pasó la guerra en Herzogenaurach, mientras su hermano era zarandeado de un frente a otro. Cuando las cosas empezaron a ir mal, Rudolf consideró a Adolf un comodón emboscado y le escribió: «No dudaré en pedir el cierre de la fábrica para que asumas una ocupación que te permita ser jefe y, como deportista de élite que eres, debas llevar un arma». Tras la guerra, Rudolf pasó un año en prisión mientras que a Adolf le dejaron tranquilo.

El mayor siempre sospechó que su hermano le había presentado en sus declaraciones como un peligroso filonazi. Puesto en libertad, se estableció por su cuenta en una nave al otro lado del Aurach, el río que atraviesa la ciudad, y en 1948 registró su empresa con el nombre de Ruda (de RUdolf y DAssler), que pronto cambiaría por Puma, la palabra quechua que designa al felino de los Andes, adoptada por el alemán. Adolf creó la marca Adidas, sumando su apodo, Adi, y el inicio de su apellido.

Como ambos prosperaron, terminaron por ser los grandes empleadores de la hasta entonces apacible ciudad, que se dividió en todo: los dos bandos compraban en distintas tiendas, no compartían bares ni restaurantes... La prensa nacional la llamó la ciudad de los cuellos doblados, aludiendo a que cuando dos se encontraban miraban los zapatos del otro, para saber de qué lado estaba. Adidas se apuntó el primer gran tanto en el Mundial Suiza-1954 al proporcionar a la selección alemana unas botas con tacos recambiables, gracias a los cuales Alemania ganó la final calzando los largos sobre el césped del Wankdorfstadion a los hasta entonces invencibles húngaros capitaneados por Puskas, que se resbalaban con los suyos. Aquel partido pasó a la historia como El Milagro de Berna.

Cruyff, con dos rayas en la camiseta de Adidas, en el Mundial de 1974.

Cruyff, con dos rayas en la camiseta de Adidas, en el Mundial de 1974.FIFA

Adolf introdujo tres tiritas de cuero desde la abertura de la bota a la suela a fin mejorar la sujeción, y al poco tuvo la idea de pintarlas de blanco para identificar la marca sin necesidad de imprimir el nombre. Rudolf hizo algo parecido: una pieza partía del talón hacia la parte delantera del pie, y se desviaba hacia abajo, ensanchándose, hasta unirse con la suela, en forma de stick de hockey. Y también la blanqueó. Poco a poco, empezaron a verse, desde Suecia-1958, jugadores con ese tipo de distintivos, y no sólo de esas dos marcas, sino de otras preexistentes en cualquier país, que también querían identificarse. En el fútbol, por rescoldos de la época amateur, aún estaban prohibidos los rótulos publicitarios, pero las botas eran algo demasiado personal y los signos identificativos no eran explícitos, así que colaba.

La aparición de los respectivos hijos, Armin el de Rudolf y Horst el de Adolf, no rebajó las hostilidades. Horst bloqueó un envío de Puma a Melbourne-1956, y a su vez llevó zapatillas Adidas que regaló a los atletas, inaugurando esa estrategia de marketing de regalo. Armin traicionó a Horst en vísperas de México-1970 vulnerando un pacto en torno a Pelé. Habían acordado no pujar por él a fin de frenar la escalada de gastos, pero Armin le contrató y le convenció para que antes del saque se agachara a atarse las botas a fin de chupar cámara.

Empezó una batalla por todo el mundo con reflejo en el fútbol barrial, en el que discutíamos sobre las botas. En 1973, España se jugó el pase a Alemania-1974 en un desempate en Frankfurt ante Yugoslavia, y un enviado de Adidas convenció a nuestros jugadores de utilizar sus botas a cambio de 400 dólares por cabeza. España perdió y aquí los usuarios de Puma se lo echaron en cara a los de Adidas.

Nike, Rush y el Sunderland

De las botas se pasó a la vestimenta cuando el fútbol abrió la mano a los distintivos, aún sin logo: tres rayas en las mangas y en el calzón en el caso de Adidas, una franja gruesa en el de Puma. Toda selección importante llegó a tener empotrado un comercial de cada una de las marcas. Para Holanda fue un problemón, pues Cruyff tenía contrato de botas con Puma. La Federación le insistía en que la camiseta era de su propiedad, y Cruyff replicaba: «Sí, pero la cabeza que asoma por encima es mía». En Alemania-1974 el tira y afloja terminó en que se hizo quitar una de las tres rayas. Con los años, su hijo Jordi recuperó una de aquellas camisetas y la guarda de recuerdo.

Adidas fue tomando ventaja y digamos que a la larga ganó la batalla, sobre todo con la exclusiva del balón, que data de México-1970, y hasta se convirtió en uno de los patrocinadores oficiales de la FIFA. Fue el triunfo de la investigación y la innovación, frente al agresivo marketing de grandes estrellas de su rival. Para clubes, federaciones y jugadores, aquella pugna fue una bendición: pasaron de pagar por la ropa deportiva a tenerla gratis y pronto a cobrar por ella, en una subasta sin techo.

Pero a Adidas le surgió un nuevo rival: Nike. Marca nacida en Oregón, se dio a conocer a primeros de los setenta a través de Steve Prefontaine, un fondista con singular atractivo que falleció trágicamente a los 24 años en accidente de carretera. En principio, Nike mostró poco interés por el fútbol, en el que no sonó hasta 1982, cuando captó al galés Ian Rush, entonces una figura emergente en el Liverpool, y al tiempo vistió al Sunderland. Pero era un enemigo peligroso, creador de lo que pasaría a conocerse como marketing de emboscada. En los JJOO de Atlanta-1996 batió a Reebok, su marca americana rival, patrocinadora oficial del COI, con una acertada estrategia: inundó de vallas la ciudad, instaló a 150 metros de la Villa Olímpica su Nike Center, un magnífico hospitality donde los atletas podían recibir libremente a parientes, periodistas y amigos (en la villa no era posible), dotó de unas icónicas zapatillas doradas a Michael Johnson, oro en 400, e inundó el estadio de banderines con su logo, que regalaba a los espectadores. Lució más que su rival, sin estar entre los patrocinadores. Reebok llegó a demandar al COI, sin éxito, por no haberlo impedido.

Ronaldo, con las botas de Nike, tras la final del Mundial de 1998.

Ronaldo, con las botas de Nike, tras la final del Mundial de 1998.MUNDO

En 1993 Nike fichó a Mia Hamm, la mejor futbolista del momento, asociándose así al auge del fútbol femenino, y en el Mundial Estados Unidos-1994 calzó a Brasil, que saldría campeona. Brasil y su mística marcaron desde entonces la estrategia futbolística de Nike, que en 1996 firmó un contrato de patrocinio integral con el país del jogo bonito, que continuas renovaciones han ido extendiendo hasta 2030. En vísperas de Francia-1998, rodó un felicísimo spot de los brasileños jugando al fútbol en un aeropuerto cuyo recuerdo aún tenemos todos fresco. Ronaldo sufrió un raro episodio epiléptico la tarde de la final, pese a lo cual jugó. Ganó Francia, equipada por Adidas, que lanzó un mensaje de represalia: «El Mundial no se gana en los aeropuertos, sino en el campo». Y en la opinión pública quedó el runrún de si la marca habría presionado de forma insana a Ronaldo para jugar esa final. Antes de Japón y Corea-2002, Nike rodó El Torneo Secreto, con 24 estrellas y filmado en 13 países. Brasil ganó aquel Mundial con dos goles de Ronaldo frente a la Alemania de Adidas. Cada final hacía oscilar en un 5% arriba o abajo la cotización de las dos empresas, según el resultado.

De Tapie a Gulden

El pulso ha seguido desde entonces, con Puma como tercera en discordia y numerosas marcas de diversos países (Hummel, Kappa, Marathon, Umbro, Le Coq Sportif, Merooj, Kelme, Uhlsport...) aspirando a medrar en esa guerra. Nike sigue abrazada a Brasil y, en la vieja línea de Puma, concentra estrellas: Haaland, Mbappé, Vinicius, Foden, Lautaro Martínez, Rodri, Cristiano... En Qatar 2022 batió por primera vez a Adidas en número de selecciones vestidas (13-7); con vistas al inminente, Adidas, que a su vez mantiene a Messi, gana (13-11) entre las 42 clasificadas, a espera de las repescas. Puma resiste con 10. Pero Nike acaba de dar el peor golpe a Adidas al firmar con Alemania para después del Mundial de este verano, rompiendo un lazo que databa de aquel lejano 1954, del Milagro de Berna. Todo un asalto a la retaguardia de la icónica firma.

La vida sigue. Adidas dejó hace tiempo de ser una empresa familiar. Metida en apuros, en 1990 la compró Bernard Tapie, aquel tramposo presidente del Olympique de Marsella, que la llevó a la bancarrota. Volvió a manos alemanas, Herbert Hainer la reflotó y por un tiempo incluso captó a Reebok, para fortalecer su posición en Norteamérica. Entre sus últimos ejecutivos ha estado Frank Dassler, nieto de Rudolf, lo que explica lo lejos que queda aquel pleito familiar bávaro de tintes sicilianos, aunque la rivalidad sigue: en 2023 Adidas arrebató el CEO a Puma, Bjorn Gulden, un ex futbolista noruego que disparó un 24 % la facturación.

Puma es hoy la octava mundial del sector, que encabeza Nike, seguida por Adidas. En lo que respecta al Mundial, el Adidas-Puma ha pasado a ser el Adidas-Nike. De duelo familiar bávaro a conflicto global que aparece donde menos se espera. A Fidel Castro le veíamos en chándal de Adidas, a Nicolás Maduro nos lo mostraron esposado con el de Nike.

Español y de la casa, la fórmula que no funciona con Florentino

Español y de la casa, la fórmula que no funciona con Florentino

Son 225 días. Es el tiempo que ha permanecido Xabi Alonso en el resbaladizo banquillo del Real Madrid. El tolosorra, que fue contratado para enderezar el rumbo de la nave dejada por Carlo Ancelotti, ha fracasado en su intento por no saber amoldarse a las condiciones y necesidades de la plantilla y por no responder a las exigencias de un staff directivo que en las últimas semanas había perdido la confianza en un preparador que prescindió de sus principios para continuar agónicamente en el cargo.

La derrota en la final de la Supercopa, en la que supuestamente había salido fortalecido, fue su tumba. Se marcha Xabi Alonso tras un ejercicio fallido en el que también queda en evidencia la directiva del club. El vasco continúa la maldición de los entrenadores españoles formados como técnicos y jugadores en el club blanco. Era el caso de Alonso. Una lista en la que figuran, entre otros, Julen Lopetegui, Rafa Benítez, José Antonio Camacho y Mariano García Remón. Con Florentino Pérez más raíces echaron Mourinho (1.097 días), Ancelotti (1.454, en la segunda etapa) o Zidane (879 en la primera etapa). El récord es para Vicente del Bosque (1.314), pero contando los siete meses que estuvo con el mandato de Lorenzo Sanz. Con esa estrategia de corto recorrido con los preparadores de casa, Florentino Pérez se ha convertido en el presidente con más títulos en la historia del club.

Xabi Alonso es el decimosexto entrenador del presidente, uno de los más breves en los dos ciclos como dirigente del empresario, el séptimo en esa nómina. El entrenador que estuvo menos tiempo fue García Remón, que permaneció 101 días en el periodo que fue desde el 20 septiembre de 2004 al 30 de diciembre de ese mismo año. El que fuera uno de los históricos porteros del club blanco tomó el relevo de José Antonio Camacho, que presentó su dimisión porque se sentía incómodo con el equipo de los Zidanes y Pavones que había diseñado Florentino. Curiosamente, el que fuera seleccionador español es el segundo en la clasificación de entrenadores madridistas con el recorrido más corto en la época de Florentino Pérez, con sólo 117 días, los que transcurrieron desde el 25 de mayo de 2004 al 20 de septiembre del mismo año.

Problema de rendimiento

Camacho es un caso singular, al presentar la renuncia en dos ocasiones. La primera fue con Lorenzo Sanz en el verano de 1998, sin empezar la temporada. En una entrevista reciente, el ex futbolista recordaba cómo anunció su baja ante un sorprendido Florentino Pérez: «Mire, presidente, a este equipo yo, particularmente, no le puedo sacar rendimiento, no sé si usted a lo mejor querrá entonces traer a otro entrenador o algo, pero yo a estos jugadores veo que no les puedo sacar rendimiento», le dijo a la cara.

El tercero en ese ránking de paso corto en el banquillo del estadio Bernabéu es otro ex futbolista blanco: Santiago Solari, con 132 días (30 de octubre de 2018-11 marzo de 2019), que tomó el testigo de Lopetegui. Precisamente el que fuera seleccionador nacional es el cuarto en ese escalafón, con 137 días, desde el 14 de junio de 2018 al 29 de octubre del mismo año. Solari continúa en el departamento técnico del club como asesor de la directiva.

A Lopetegui le sigue en esa lista Juan Ramón López Caro, con 207 jornadas. El que fuera técnico de las categorías inferiores no fue directamente despedido por Florentino, dado que llegó al cargo el 5 de diciembre de 2005 y Florentino Pérez dimitió en febrero de 2006. López Caro aguantó hasta el 30 de junio de 2006, cuando fue relevado por Fabio Capello, ya bajo el mandato de Ramón Calderón.

La trayectoria Xabi Alonso tiene semejanzas con la de Rafa Benítez, otro formado en la cantera del club, que estuvo 215 días, sólo 10 menos que el vasco. El madrileño se sentó en el banquillo el 3 de junio de 2018 y se marchó el 4 de enero. El ecuador de la primera vuelta de la liga como límite de la resistencia de la cuerda. Dos técnicos que no supieron ganarse la confianza de la directiva ni la admiración del vestuario. Y es que en el Madrid no basta con ser un buen entrenador.