El Barça se impacienta con De Jong: "Hace falta que recupere la confianza"

El Barça se impacienta con De Jong: “Hace falta que recupere la confianza”

Actualizado Lunes, 2 diciembre 2024 - 19:14

Frenkie de Jong está de lleno en el ojo del huracán. El centrocampista holandés, actualmente uno de los futbolistas mejor pagados de la plantilla del Barcelona, no rinde últimamente a la altura de lo que se esperaba de él cuando llegó al club en verano de 2019. En realidad, nunca ha alcanzado el nivel que dio en el Ajax de Amsterdam. En la tradicional puesta de largo ante la afición, el pasado agosto y en el marco del trofeo Joan Gamper fue recibido con algunos pitos cuando saltó al terreno de juego. Unos pitos que sonaron también con intensidad tanto en el compromiso frente al Brest en la Champions como en la derrota frente Las Palmas encajada el sábado, la primera del equipo de Hansi Flick en casa.

El técnico alemán, no obstante, por ahora se mantiene firme en su apoyo al futbolista, quien aparentemente aún arrastra molestias en el tobillo derecho, el mismo que le impidió jugar en la recta final de la pasada temporada y que lo apartó de la última edición de la Eurocopa. Hoy, en el duelo frente al Mallorca en Son Moix adelantado por la disputa de la Supercopa en enero, el holandés, quizás, podría tener alguna opción para resarcirse. Aunque sea partiendo de nuevo desde el banquillo.

«De Jong ha pasado por una lesión larga y se llevó un fuerte golpe en Belgrado, muy doloroso, y eso hay que gestionarlo. Ahora hace falta que recupere la confianza. Ese es el motivo por el que no tiene tantos minutos como querría y como querríamos, pero volverá, de eso estoy seguro», recalcó el germano en la rueda de prensa previa al duelo frente al Mallorca.

"va por el buen camino"

Una falta de confianza que se dejó notar el mes pasado, ante el Sevilla, cuando, tras la lesión de Eric García en el calentamiento, el neerlandés prefirió no salir de inicio y obligó a su técnico a cambiar todos sus planes de golpe y apostar por Ansu Fati como titular. «En los entrenamientos ha demostrado que está bien, va por el buen camino y le estamos ayudando», insistía el pasado viernes un Flick que recurrió precisamente al neerlandés como uno de sus revulsivos ante Las Palmas.

El centro del campo echó de menos a Marc Casadó, sancionado, y estuvo errático. La grada de Montjuïc la tomó con De Jong, con algunos pitos cada vez que tocaba el balón. Afeándole, muy posiblemente, su falta de actitud en la presión en la jugada que sería la antesala del 2-2 con el que el Celta acabó por neutralizar un 0-2 en contra en Balaídos. Algo de lo que, curiosamente, volvería a adolecer en gran parte en la jugada que acabaría por convertirse en el 1-2 de Las Palmas en Montjuïc y en la que Fabio Silva le ganó la partida al joven Héctor Fort.

Estos dos últimos borrones en la cuenta de De Jong, unidos a unos números muy alejados de los que esperaban los seguidores barcelonistas cuando llegó al club con la vitola de ser entonces uno de los centrocampistas más prometedores de Europa, están empezando a amenazar muy seriamente su futuro, por mucho que Flick mantenga alguna que otra esperanza de recuperarlo.

Un año más de contrato

La presencia de jugadores como Pedri, Gavi o Fermín López, la llegada de un Dani Olmo que puede situarse también sin problemas en la medular y la irrupción de futbolistas como el ahora lesionado Marc Bernal o el imprescindible Casadó parecen estar cerrándole seriamente las puertas de la titularidad cuando aún le queda un año más de contrato.

Y una salida en forma de un buen traspaso, con Erik ten Hag, el único dispuesto aparentemente a mover cielo y tierra por él, ya fuera del United, parece poco menos que una quimera.

Muere Duckadam, el portero que amargó al Barça en la final de la Copa de Europa de 1986

Muere Duckadam, el portero que amargó al Barça en la final de la Copa de Europa de 1986

Actualizado Lunes, 2 diciembre 2024 - 17:53

El ex portero del Steaua de Bucarest Helmuth Duckadam, conocido como el "Héroe de Sevilla" tras detener cuatro penaltis en la final de la Copa de Europa de 1986 contra el Barcelona, falleció el lunes a los 65 años.

Aquel 7 de mayo de 1986, el Steaua empató 0-0 con el Barça en la prórroga, la primera final de la Copa de Europa que acabó sin goles, y pese a fallar sus dos primeros penaltis ganó la tanda por 2-0 gracias a la heroicidad de Duckadam, que detuvo los cuatro lanzamientos del club azulgrana.

"Fue un partido de lógica. Después de parar el primer penalti a Alexanko, me puse en la posición del lanzador, pensando: 'Si el portero hubiera parado un penalti a la derecha, ¿qué haría yo ahora?", declaró años después a la UEFA. "Lo normal es que el portero se cambiara a la izquierda, así que yo me fui a la derecha. Y eso se vio mejor en el tercer penalti, cuando estaba seguro al 100% de que Pichi Alonso apuntaría también a la derecha".

Schuster, en el taxi

En el segundo turno, el joven Ángel Pedraza tampoco pudo derribar el muro rumano, ni Marcos Alonso en el cuarto intento, al lado izquierdo del guardameta. Pese a desperdiciar sus dos primeros intentos, obra de Mihail Majearu y Laszlo Böloni, al equipo dirigido por Emerich Jenei le bastó con transformar los dos siguientes, gracias a la templanza de Marius Lacatus y Gabi Balint.

De los 120 minutos de final, una de las más aburridas de la historia, sólo quedó memoria de Miodrag Belodidici, un joven central de 21 años que cinco temporadas después también alzaría la Orejona con el Estrella Roja. Tras el estallido de la Guerra de los Balcanes, el defensa llegó a la Liga, donde dejó constancia de su calidad en Valencia, Valladolid y Villarreal.

El Barça, por su parte, tardó en recuperarse de aquella debacle, que se llevaría por delante a Bernd Schuster, gran estrella del equipo. La gota que agotó la paciencia del centrocampista alemán fue la decisión de Terry Venables de sacarle de la final en el minuto 85, cediendo su sitio a Josep Moratalla. Tras un fugaz paso por el vestuario, el ex futbolista del Colonia salió del estadio a toda prisa a bordo de un taxi y se enteró de la derrota en el hotel del equipo.

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El triunfo del Steaua supuso la primera vez que un equipo de Europa del Este ganaba el máximo torneo continental. "Cuando volvimos a casa al día siguiente, más de 15.000 personas nos esperaban en el aeropuerto de Otopeni", declaró Duckadam, que más tarde se convertiría en presidente del club.

El camino de los campeones se había iniciado en dieciseisavos ante el Vejle danés (1-1, 4-1), para más tarde superar al Honvéd húngaro (0-1, 4-1), el FC Lahti finlandés (0-0, 1-0) y el Anderlecht belga (0-1, 3-0), una de las grandes potencias continentales del momento.

Hagi, nueve meses después

Aquel grupo liderado por Victor Piturca (cinco goles en el torneo) encadenaría cinco títulos de liga y cuatro copas de Rumanía, incluido un récord de 104 jornadas ligueras sin conocer la derrota. En febrero de 1987, Duckadam vio desde el banquillo cómo sus compañeros, dirigidos ya por Anghel Iordanescu, derrotaban al Dinamo de Kiev en la Supercopa de Europa (1-0). El héroe de aquella final fue Gheorghe Hagi, autor de un libre directo que tropezaría en la barrera para despistar por completo a Viktor Chanov.

Asimismo, el Steaua llegaría a las semifinales de la Copa de Europa de 1988, donde cayó ante el Benfica (0-0, 0-2) y la final de 1989, donde fue arrasado en el Camp Nou por el Milan de Arrigo Sacchi (4-0).

"Al salir del aeropuerto, decenas de miles de personas nos aplaudieron hasta que llegamos al estadio. Era un ambiente fantástico, algo que sólo se vive una vez en la vida. O nunca". Duckadam, que disputó dos partidos con Rumanía en su carrera, fue nombrado mejor futbolista rumano del año.

Antiviolencia propone multas a los aficionados que insultaron a Lamine Yamal en el Clásico, pero excluye al Real Madrid

Antiviolencia propone multas a los aficionados que insultaron a Lamine Yamal en el Clásico, pero excluye al Real Madrid

La Comisión Antiviolencia ha propuesto multas económicas para los aficionados que profirieron insultos y gestos de carácter racista a Lamine Yamal y a otros jugadores del FC Barcelona durante el Clásico, el pasado 26 de octubre, pero ha excluido al Real Madrid de la propuesta de sanción.

El organismo sugiere sanciones que van de los 5.000 a los 4.000 euros y la prohibición de acceso a recintos deportivos durante 12 meses a cuatro aficionados que insultaron de manera racista a Lamine Yamal y a otros jugadores culés. También propone una multa de 4.000 euros y la misma prohibición de acceder a un estadio para otro sujeto que "agredió violentamente a dos aficionados visitantes" por llevar una camiseta del Barça.

El organismo responde así a la denuncia de LaLiga en la que se recogen improperios al futbolista culé en el minuto 77 del encuentro. Según el informe se escucha: "Hijo de puta, eres un hijo de puta. Mena de mierda, que sois unos menas. Menas de mierda. Hijos de puta" y "puto negro".

La propia denuncia de la patronal habla de "numerosos insultos por parte de algunos aficionados, sin ser en ningún caso ni generalizados ni coordinados" referentes a ese minuto. Ansu Fati y Raphinha, también recibieron gritos racistas durante el choque.

No obstante, el documento también incluye otras cinco ofensas proferidas por el público madridista y una, por el visitante durante el encuentro. El equipo arbitral y el obervador de la Federación, en cambio, no recogieron ningún incidente en el acta del partido.

Por su parte, la Comisión Permanente de Antiviolencia ya había anunciado, el lunes posterior a la victoria blaugrana por 0-4, que estaba estudiando las imágenes para "depurar las responsabilidades pertinentes". Imágenes que no hacen referencia únicamente al minuto 77, momento en que LaLiga recoge en su informe los insultos a los dos futbolistas del Barça, también sobre improperios durante el calentamiento del equipo visitante.

Esta comisión advirtió que "para la erradicación de este tipo de actitudes y comportamientos, resulta imprescindible el trabajo coordinado de todos los actores implicados" y habla de la "especial colaboración de los clubes" para identificar a los responsables. El Real Madrid ya anunció que había localizado a los individuos que profirieron los insultos y advirtió de que les impondría las medidas más estrictas en su régimen interno.

Estos hechos fueron denunciados también por parte de LaLiga ante la Brigada Provincial de Información de Madrid, acción a la que se ha sumado el Real Madrid, para que sean investigados además en la Justicia ordinaria.

Lamine Yamal, por su parte, quitó hierro a los insultos recibidos durante su celebración. "Que te digan aficionados de fuera cuatro tonterías no te tiene que importar. Es al revés. Cuando te dicen eso es que lo estás haciendo muy bien", declaró el futbolista culé tras recoger el trofeo Kopa al mejor jugador joven de la temporada pasada.

El barcelonista recibió en su momento el apoyo del madridista, Vinicius Junior, que condenó los hechos tras el encuentro. "Lamentable lo que ha pasado ayer en el Bernabéu con insultos racistas. No hay espacio para estos criminosos en nuestra sociedad. Todo mi apoyo a Lamine, Ansu y Raphinha", expresó el brasileño.

Precedentes

El caso similar más reciente fue el que sufrió Nico Williams en el Metropolitano la temporada pasada. En aquella ocasión, la comisión centró su dictamen en castigar al individuo localizado y expulsado por el club, al que le propuso una sanción de 6.000 euros y la prohibición de entrar a un recinto deportivo durante 18 meses.

No se puede comparar en cambio la propuesta que recibió el Atlético de Madrid por los incidentes registrados en su feudo en su duelo ante el Real Madrid esta temporada. En esa ocasión, la comisión juzgó, principalmente, el lanzamiento de objetos contra el portero merengue, Thibaut Courtois, la invasión de campo por parte de algunos aficionados radicales del Frente Atlético y la suspensión provisional del encuentro durante 14 minutos.

Por esos hechos, la Comisión propuso el cierre total del Metropolitano durante dos semanas y una multa pecuniaria al Atlético de Madrid de 65.000 euros.

Las Palmas le amarga el cumpleaños al Barça

Las Palmas le amarga el cumpleaños al Barça

Actualizado Sábado, 30 noviembre 2024 - 16:30

Las Palmas le amargó el cumpleaños al Barça. Los isleños llevaban 53 años sin saber lo que era ganar a domicilio a los azulgrana y rompieron su mala racha justo el día después de que los barcelonistas celebraran su 125 aniversario batiéndolos por 1-2. [Narración y estadísticas, 1-2]

Ante un rival difícilmente reconocible en el campo y en pleno bache de juego en la Liga, los visitantes aprovecharon los goles de Sandro, el encargado de abrir el marcador, y Fabio Silva para convertir en una anécdota la momentánea igualada conseguida por Raphinha y llenar a los de Flick de dudas justo el mismo día en que Lamine Yamal volvió a tener algunos minutos.

El Barça estuvo muy poco reconocible. No por el pantalón blanco que lucieron sus futbolistas, como homenaje al primer uniforme que lució el club y en conmemoración de un 125 aniversario celebrado este mismo viernes, sino porque se mostró terriblemente espeso en ataque y menos contundente que de costumbre a nivel defensivo.

Las Palmas, llevando al límite su presión en el centro del campo, consiguió llegar en múltiples ocasiones a las inmediaciones del área barcelonista y únicamente le faltó algo más de puntería para amargarles aún más la fiesta a los azulgrana. Los de Flick amenazaron los dominios de Cillessen un tanto a bandazos.

Incluso así, tuvieron al menos un par de buenas ocasiones para abrir el marcador. La primera, con un disparo de Fermín bien respondido por el holandés. La segunda, con un chut de Raphinha en el añadido del primer acto que, tras tocar en el larguero, se perdió por la línea de fondo.

La primera parte, además, estuvo marcada por el golpe en la tráquea que recibió Alejandro Balde en un encontronazo con Sandro. Propició el estreno del cambio adicional en caso de conmoción cerebral que se ha incorporado este mismo curso a la normativa de la Liga, con Gerard Martín tomándole el relevo como lateral izquierdo.

Los gestos del defensa, por momentos, preocuparon a una grada que, seguro, pudo respirar aliviada al saber poco antes del descanso que el jugador se había recuperado plenamente y que, de hecho, ni siquiera precisó finalmente desplazarse al hospital para ser atendido. Con vistas a la reanudación, el técnico azulgrana buscó cambiar las cosas dando entrada a Lamine Yamal en el terreno de juego, con el objetivo de cambiar mejorar a nivel ofensivo. No obstante, sería Las Palmas el que acabaría por abrir fuego.

Sandro, tras superar los suyos la tímida presión azulgrana, se las arregló para batir a Iñaki Peña con un disparo cruzado para marcar el 0-1 casi cuando la segunda parte aún estaba arrancando. Flick volvió a mover de nuevo el banquillo y apostó por dar entrada en el césped a De Jong, Ferran Torres y Héctor Fort. El juego barcelonista, a pesar de todo, no cambió demasiado.

Juego individual

Más que en acciones combinativas, los jugadores culés se obcecaban en hacer la guerra cada uno por su cuenta. En una de esas, Raphinha, capaz de aparecer en todas partes, materializó el empate con un buen disparo desde la frontal, pero solo para ver cómo apenas cinco minutos después, Las Palmas volvía a ponerse por delante gracias a una acción en la que Fabio Silva se las arregló para ganarle la partida a Fort.

Por mucho que los locales tuvieran aún algunos minutos para salir del lío en el que se habían metido en gran parte por deméritos propios, las urgencias siempre son malas compañeras.

De nuevo, más con chispazos aislados que por combinaciones, los azulgrana encontraron alguna que otra opción para, por lo menos, rascar el empate. Casi siempre, no obstante, vieron como sus intentos se encontraban una y otra vez con un Cillessen tremendamente inspirado ante el que fue su equipo durante tres temporadas.

Los visitantes, tal y como suele ocurrir muchas veces cuando David hace que Goliath hinque la rodilla, jugaron también con el cronómetro haciendo que la grada de Montjuïc llegara incluso a perder la paciencia. Pero, a la postre, lograron llevarse una victoria a todas luces más que merecida.

Dani Olmo, por el camino más largo: de la oferta para hacerse croata al éxito en el Barcelona

Dani Olmo, por el camino más largo: de la oferta para hacerse croata al éxito en el Barcelona

Actualizado Viernes, 29 noviembre 2024 - 20:42

En verano de 2014, Dani Olmo (Terrassa, 1998) lanzó un órdago en toda regla. Con apenas 16 años y después de haber llegado al Barça en 2007, procedente del Espanyol, apostó por marcharse al Dinamo de Zagreb para darle un acelerón a su carrera. En febrero de 2015 debutó como profesional en la primera división croata y, un par de años después, tras alternar el primer equipo y el filial, acabó por consolidarse del todo en la primera plantilla, desde donde daría el salto al Leipzig en 2020. Ahora, de vuelta en el Barça, este hijo pródigo azulgrana está ofreciendo un rendimiento de ensueño, que confía en prolongar, hoy (14.00 h.) frente a Las Palmas.

Su paso por Croacia fue un tiempo de aprendizaje. En todos los sentidos. No solo maduró como jugador, también lo hizo a nivel personal. Aprendió a hablar croata y tanto su integración en la cultura del país como su calidad como futbolista llevaron a los dirigentes futbolísticos de este país balcánico a plantearse muy seriamente ofrecerle la posibilidad de nacionalizarse y jugar con una selección que llegó a ser finalista en el Mundial de Rusia.

Miguel OsesAP

El hecho de que aún no se había estrenado como internacional absoluto con la Roja alimentaba sus esperanzas. Sin embargo, Olmo siempre tuvo muy claras sus preferencias, por mucho que estuviera un tiempo ausente de las convocatorias de la selección tras haber llegado hasta la sub'18.

A finales de 2018, el actual seleccionador, Luis de la Fuente, apostó por llevárselo con la sub'21. Poco más de un año después, llegaría su estreno con la Roja, ante Malta, de la mano de Robert Moreno, en la fase para la clasificación de una Eurocopa 2020 que fue su estreno en una competición internacional del máximo nivel, ya con Luis Enrique en el banquillo. El asturiano confió también en él con vistas al Mundial de Qatar y, ya con Luis de la Fuente como máximo responsable técnico de la selección, fue uno de los grandes artífices del triunfo conquistado en la última edición de la Eurocopa. Su destacada actuación en este torneo, unida a la buena trayectoria que había firmado durante su etapa en el Leipzig, fue uno de los grandes argumentos para que el Barça se propusiera recuperarlo, si bien el Real Madrid trató también de atraerlo hacia sus filas.

Brillante desde el estreno

Dani Olmo, con todo, lo tenía muy claro. Triunfar en el Barça era su gran sueño. Con el Leipzig había llegado a un acuerdo por el que, a pesar de tener contrato en vigor hasta el 30 de junio de 2027, el club alemán iba a facilitar su salida este pasado verano a cambio de unos 60 millones de euros. Una cifra que la entidad azulgrana acabará abonando en caso de que el jugador, que firmó su compromiso como barcelonista hasta 2030 y que tiene una cláusula de rescisión de 500 millones de euros, alcance una serie de hitos. La suya fue la única gran llegada a un equipo que, tras firmar una temporada 2023-24 con tremendos altibajos y vaivenes, únicamente cerró las contrataciones del técnico Hansi Flick como entrenador y de Pau Víctor junto con la del internacional español con vistas a la temporada en curso.

ENRIC FONTCUBERTAEFE

Inscribirlo en la Liga no fue fácil y su tan deseado debut tuvo que esperar hasta la tercera jornada del campeonato. Pero menudo estreno. Suyo, de hecho, fue el gol que acabaría por dar a los azulgrana un triunfo por 1-2 ante el Rayo en Vallecas. En los dos partidos siguientes, tanto en frente al Valladolid (7-0) como ante el Girona (1-4), Olmo siguió viendo puerta. Una lesión muscular, no obstante, le obligó a dejar el césped de Montilivi antes de tiempo y a perderse seis partidos , cuatro de Liga y dos de Champions. Ante el Sevilla, Flick prefirió dejarlo en el banquillo, pero le dio minutos tanto en el 4-0 ante el Bayern como en el 0-4 del clásico, en el Bernabéu.

En el derbi, ante el Espanyol, una semana más tarde, celebró su regreso a la titularidad con un doblete. Y esta misma semana, marcó también en el 3-0 frente al Brest. Las cosas, por ahora, parecen salirle tal y como llegó a soñarlas antes de marcharse a Croacia, convertido en una de las referencias del Barça y de la selección.

Lamine Yamal, Golden Boy 2024

Lamine Yamal, Golden Boy 2024

Actualizado Miércoles, 27 noviembre 2024 - 17:45

Lamine Yamal, extremo del Barcelona, ganó el premio Golden Boy, galardón que otorga el diario Tuttosport al mayor talento de las ligas europeas menor de 21 años. El internacional español, de 17 años, protagonizó una formidable temporada, en la que se asentó como referente del equipo azulgrana y conquistó la Eurocopa, donde también fue distinguido como mejor jugador joven.

"Es un orgullo ganar este trofeo. Es un sueño, estoy muy contento. Gracias a Tuttosport y al jurado. No me quiero olvidar de mis compañeros y cuerpo técnico tanto del Barcelona y de la selección española", aseguró el ganador a través de un vídeo proyectado en Turín, sede del periódico. "Muy contento y a por más", añadió.

Nacido en 2007, el talentoso extremo sucede en el palmarés a Jude Bellingham y se une a sus compañeros azulgrananas Pedri y Gavi, ganadores de las ediciones de 2021 y 2022. En este momento, Lamine sigue recuperándose de su lesión en el tobillo derecho, que le hizo perderse los tres últimos partidos del Barça. Sin embargo, este miércoles ya pudo participar en el entrenamiento de Hansi Flick de cara al duelo liguero ante Las Palmas.

El índice del algoritmo

La 22ª edición del premio, que inauguró Rafael van der Vaart en 2003, cuenta con el llamado Golden Boy Index, un algoritmo que ha tenido en cuenta para elaborar la clasificación los minutos de juego, el rendimiento, el equipo, los posibles partidos con sus respectivas selecciones y las competiciones europeas.

Este algoritmo es una herramienta tecnológica creada en colaboración con Football Benchmark, encargado de los datos y el análisis, y su objetivo es convertirse en una especie de ránking que mezcle el funcionamiento del ránking de la ATP y un índice bursátil.

En la ceremonia participaron Guido Vaciago, director de Tuttosport, Massimo Franchi, creador del premio, e Ivana Andrés, ex jugadora del Real Madrid. La entrega del galardón tendrá lugar el 16 de diciembre en Turín.

Asimismo, el turco Kenan Yildiz, jugador de la Juventus, ganó el premio Golden Boy Web, elegido por los aficionados; y Michael Kayode, de la Fiorentina, Golden Boy italiano.

El Barça se catapulta en Champions con los goles del centenario Lewandowski

Actualizado Martes, 26 noviembre 2024 - 23:11

No puede el Barça vestir siempre de gala, pero cuando se pone el mono y se afana también se convierte en un equipo temible que te destroza en tres zarpazos. Así, con más control que brillantez, liquidó al Brest para encaramarse a los primeros puestos de una Champions en la que se maneja con un andar seguro, en el que casi nadie acierta a cortarle el paso. [Narración y estadísticas: 3-0]

No fue tan fiero el Brest como lo pintaban o quizá al Barça le caló hasta los huesos el mensaje de desconfianza. Lo cierto es que logró que el equipo francés pareciera ramplón, la versión que ofrece en la Ligue 1 tan alejada de sus números europeos. Y eso que su gigantón delantero Ajorque quiso intimidar y marcar territorio ante Cubarsí en la primera pelota del partido. Fue la única vez que pudo hacerlo porque su equipo apenas fue capaz de pisar el área.

El Barça estaba dispuesto a sacudirse las dudas que le lastraron en Vigo y San Sebastián, pero es que antes siquiera de asimilarlo ya tenía el marcador a favor. Un pase de Pedri al corazón del área lo controló con el pecho Lewandowski cuando fue arrollado por el meta Bizot. El colegiado bosnio ni dudó. Señaló el punto de penalti y el polaco marcó su gol 100 en la Champions League, el que se sienta en la mesa de Cristiano Ronaldo (141) y Messi (129). La segunda juventud que está viviendo desde la llegada de Hansi Flick está haciendo que sea un arma infalible que siempre, siempre aparece cuando más lo necesitan, como los superhéroes.

El susto se lo habían llevado los franceses y los azulgranas se ajustaban el traje de que les ha confeccionado el alemán. Recuperaron la presión alta, por momentos asfixiante, y Pedri, batuta en mano, aceleraba el juego buscando las diabluras de Raphinha y que Dani Olmo y Fermín entraran en calor. El equipo se había adueñando del balón y obligando al Brest a esforzarse mucho en defensa para evitar los huecos que iba encontrando Raphinha. Primero entre los centrales para dejar a Fermín en un cara a cara y después con un centro al punto de penalti que el andaluz engatilló al lateral de la portería.

Amasaba el partido el Barça pero le faltaba romperlo. Ataques largos, buscando a Gerard Martín, a Dani Olmo, algo precipitado siempre, y Raphinha, para que de nuevo la segunda mejor ocasión del partido fuera un testarazo picado de Fermín que Bizot salvó con los pies como un portero de balonmano. No lograba engordar un marcador que noqueara a su rival y reflejara la facilidad con la que lo había maniatado. Al regreso del vestuario, los azulgranas sabían que tenían que afinar para no vivir en el alambre de una ventaja corta, pero antes despertó el Brest.

No le quedaba más remedio a los franceses que dar un paso adelante, igualar la presión, el robo y las carreras hacia Iñaki Peña. Apareció Sima, movió el banquillo Eric Roy y puso el campo a Baldé para romper a la espalda de Gerard Martín. Nada le funcionó. Y mientras, Dani Olmo se empeñaba en salir de la zona gris. Remató un centro de Koundé que salvó bajo palos el capitán Chardonnet para, justo antes de que Flick le mandara al banquillo, cazar el centro raso de Gerard Martín para vengarse del central francés con un control orientado, un regate y batir el arquero francés. Suspiraba el jugador, que necesita volver a ser tan explosivo como cuando se vistió de azulgrana por primera vez. Además, debe mostrar que puede hacerlo junto a Pedri antes de que el regreso de Gavi y De Jong, anoche silbado en Montjuic, le multiplique la competencia.

Con los tres puntos más cerca del bolsillo, Flick agitó su banquillo para que la revelación no se le revolviera. Y no pudo hacerlo el conjunto que había sorprendido en esta Champions. Hasta pudo verse con un gol más en contra en un error en salida de balón que Pablo Torre, en un robo en la medialuna, remató excesivamente cruzado. Parecía que el Barça no tenía chispa para golear al Brest, pero entonces apareció Robert Lewandowski para hacer el tercero, agrandar su figura y mantener su camino firme por Europa.

Juanma Rodríguez: "Defender al Real Madrid en la España de hoy es un gesto de rebeldía y romanticismo"

Juanma Rodríguez: “Defender al Real Madrid en la España de hoy es un gesto de rebeldía y romanticismo”

Un subdirector de este periódico que sólo lee ensayo y no ha visto un partido de fútbol entero en su vida es adicto a 'El Chiringuito'. ¿Por qué? Principalmente, por Juanma Rodríguez (Madrid, 1962) y sus actuaciones, un tipo con el vocabulario de un escritor, el físico de tu vecino, el madridismo de un socio y la sobreactuación de Nicholas Cage al que es difícil dejar de mirar cuando sale en pantalla. Lo amas, lo odias o no entiendes nada, pero m

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El Barça se deshace en cinco minutos y cede el empate en Balaídos

El Barça se deshace en cinco minutos y cede el empate en Balaídos

Actualizado Sábado, 23 noviembre 2024 - 23:07

El Barça revivió los peores recuerdos de la etapa de Xavi. Un error defensivo de Koundé, en la recta final del partido, acabó por salirle carísimo. Los azulgrana se plantaron en los últimos minutos de su duelo con el Celta con un 0-2 en el zurrón gracias a los tantos marcados por Raphinha y Lewandowski, reconciliado con el gol tras dos jornadas sin sumar más muescas a su revólver, pero acabaron viendo cómo el conjunto local ponía la igualada en el marcador y amenazaba con hacerse finalmente con los tres puntos después de que el ímpetu de Casadó le obligara a marcharse a la caseta antes de tiempo por doble amonestación. Los locales, no obstante, a pesar de su toque de corneta final, tuvieron que conformarse finalmente sumar solo un punto. [Narración y estadísticas, 2-2]

El Barça, de hecho, aprovechó un latigazo de Raphinha, cuando apenas se había jugado el primer cuarto de hora del partido, para marcharse al descanso con ventaja frente a un Celta que tuvo más llegada al área contraria, pero que estuvo terriblemente falto de puntería a lo largo de los primeros 45 minutos. Y, cuando logró que alguno de sus remates encontrara el camino de los tres palos, chocó o bien con la ordenada zaga barcelonista o bien con un Iñaki Peña que, poco a poco, sigue afianzándose bajo los palos del conjunto azulgrana.

Los locales, además, se marcharon a la caseta tremendamente enfadados por dos acciones que podrían haber cambiado muchísimo las cosas. Por un lado, un posible penalti de Gerard Martín sobre Iago Aspas que podría haber supuesto la segunda cartulina para el zaguero formado en La Masia, no concedido ni por Soto Grado ni por el VAR, y, por el otro, una contundente entrada de este mismo lateral izquierdo sobre el capitán celtista que, para el de Moaña, debería haber sido sí o sí merecedora de una nueva amonestación y su consiguiente expulsión. Amonestación que, en cambio, si vio el propio Aspas por sus reiteradas protestas.

De nuevo sin Lamine Yamal, aún con molestias en el tobillo, Flick sorprendió concediéndole a Gavi su primera titularidad desde la gravísima lesión de rodilla que lo tuvo prácticamente un año en el dique seco. El centrocampista azulgrana, cómo no, hizo gala de su habitual garra en la presión, mientras que Dani Olmo debía encargarse inicialmente de labores ofensivas desde la banda izquierda y Raphinha le tomaba el relevo al joven crack barcelonista en la derecha.

Raphinha celebra el tanto contra el Celta.

Raphinha celebra el tanto contra el Celta.Emilio LavandeiraEFE

El ex del Leipzig, por su parte, tuvo una buena opción para ampliar las distancias con un disparo seco bien abortado por Guaita, mientras que Lewandowski, titular tras superar las molestias en la espalda que le impidieron jugar con Polonia y otra vez más trabajador que brillante en la primera mitad del duelo, vio cómo le anulaban un gol por un claro fuera de juego.

Flick, para ahorrarse nuevos sustos, decidió dejar en la caseta a Gerard Martín con vistas a una segunda parte en la que el Celta salió con todo dispuesto a, por lo menos, igualar las cosas en el marcador. Y a punto estuvo de lograrlo muy pronto, con un remate cargado de picardía de Aspas, casi desde el centro del campo, con el que trató de sorprender a un Iñaki Peña acostumbrado a vivir lejos de su portería.

No obstante, sería el Barça el que volvería a golpear de nuevo. En esta ocasión, por medio de Robert Lewandowski. El polaco aprovechó a la perfección una asistencia tras recuperación de Raphinha para marcharse con algo de fortuna de la zaga local y llevar el 0-2 al marcador de Balaídos. Alfon, casi acto seguido, obligaría a Iñaki Peña a ir al suelo para evitar un remate con más intención que peligro. El alicantino, poco después, frustraría también un remate de un Hugo Álvarez que se plantó en sus dominios tras romper el fuera de juego azulgrana.

Los azulgrana, con una ventaja más que clara en el zurrón, apostaron por ir bajando paulatinamente el ritmo del juego. La expulsión de Casadó por doble amarilla, en los instantes finales y un error de Koundé que propició el 1-2 de Alfon pusieron picante a una recta final en la que Hugo Álvarez, a cinco minutos de llegar al 90, acabó por materializar un 2-2 que los locales trataron hasta el final de convertir en el 3-2, con más corazón, en este caso, que puntería.