El duelo español en la pista Manolo Santana ha acabado con derrota para Paula Badosa (2-6, 6-3, 6-3), al no conseguir imponerse a la joven promesa gallega Jessica Bouzas en la primera ronda del Mutua Madrid Open.
La ex número dos del mundo, que saltaba a la pista con un vendaje en el muslo izquierdo, perdió los dos primeros juegos del encuentro rápidamente, pero sus grandes golpes cruzados y la ruptura del saque de Bouzas hicieron que Badosa se adjudicara el primer set por 2-6.
A pesar de este golpe, la gallega de 21 años logró encadenar cuatro juegos seguidos en la segunda manga, que junto con los errores de Badosa, le permitieron igualar el encuentro con un 6-3 a su favor. En la tercer set, la nacida en Nueva York mostró gestos de dolor en el descanso del 3-2 y el gran juego desplegado por Bouzas en la última fase del encuentro, confirmaron finalmente la derrota. La tenista, nacida en Villagarcía de Arousa y número 101 del mundo, consigue así su primera victoria en la fase final del torneo y ya espera a la letona Jelena Ostapenko en la siguiente ronda.
La jugadora de 26 años abandona Madrid después de que esta semana informara de los graves problemas que sufre en la espalda. Una lesión crónica que, según los médicos, le iba a impedir volver a jugar al tenis. Aun así, afirmó que "creía en su juego" y que "seguiría sobre la pista mientras mantuviese esa fe".
Iker Muniain ha anunciado a través de un vídeo en la cuenta oficial del Athletic, que abandonará el club bilbaíno al finalizar la temporada. "Llegué a Bilbao con 12 años, siendo un niño y casi dos décadas después vengo a anunciaros mi marcha a final de temporada, después de 15 años en el primer equipo", ha declarado dirigiéndose a los aficionados.
El capitán también ha señalado en el vídeo que se va "feliz" después de levantar la vigesimoquinta Copa del Rey y haber sacado la gabarra cuarenta años después. Además, el canterano ha relatado en euskera unos versos de una canción del club en la que confiesa que ha sido "lo mejor de su vida".
El Mundial de Ronnie O'Sullivan, otro Mundial de Ronnie O'Sullivan. El snooker, la modalidad de billar que es religión en Reino Unido y moda en ciudades de España, vive estos días su campeonato más importante. Este miércoles es el turno del Dios, del mito. Debuta O'Sullivan (Wordsley, Reino Unido, 1975) en busca de su octavo título, lo nunca visto, y de completar la Triple Corona en un año, Campeonato de Reino Unido, The Masters y Mundial. Pese a su larga fama de excéntrico atiende a un grupo de medios internacionales invitados por Eurosport -la cadena que retransmite el torneo. con un discurso diáfano, sereno, lúcido. "Quiero acabar mi carrera en alto, mantener buenos duelos con mis rivales, que saquen lo mejor de mí. Quiero disputar buenas partidas y si no puedo ganar, mostrar un buen nivel. No dejaré la mesa con una mala racha, enfadado con mi juego", explica O'Sullivan que, a sus 48 años, sigue ganando como en 1993, cuando sólo tenía 17.
Lleva más de 30 años en la élite. ¿Qué le ayuda a seguir?
No hay secretos. Lo más importante es que te guste lo que haces, que lo ames. Reinventar el juego, hacerlo interesante. Te ayuda si cambias tus rutinas, si trabajas con diferentes entrenadores, con diferentes psicólogos, si experimentas con diferentes entrenamientos, en definitiva, si no haces siempre lo mismo. A mi estos últimos años me gusta monitorizar mucho mi preparación, saber qué me ayuda a jugar mejor, eso me mantiene motivado.
Le encanta el snooker, pero ha dicho varias veces que no quiere que sus hijos lo practiquen.
Sí, aunque no sé si eso importa mucho. Si tus padres son doctores y te empujan para que seas doctor es muy posible que acabes siendo abogado u otra cosa. Todo el mundo quiere elegir libremente. No quiero que mis hijos sigan mis pasos porque he conocido la peor parte de mi deporte. No quiero que mis hijos pasen por la soledad del snooker, preferiría que jugasen a fútbol para que tengan compañeros y para que estén en forma. La cultura del snooker es insana. Los jugadores no comemos bien, nos atiborramos a patatas fritas, no tenemos cuidado de nuestro cuerpo. Yo no hice ejercicio hasta que tuve 28 años. No, no quiero que mis hijos se dediquen al snooker.
Esta temporada O'Sullivan ha ganado más que nunca y sin embargo se confiesa "poco satisfecho" por su juego. Con una infancia complicada -su padre fue condenado a prisión por asesinato- y una juventud adictiva, su búsqueda de la perfección con el taco siempre le ha llevado a lugares poco agradables y por eso ahora, consciente de ello, trabaja con un reputado psiquiatra, Steve Peters. En una entrada con el 'Daily Mail' reconoció medio broma medio en serio que había "vuelto loco" a Peters y que ya no le cogía el teléfono. "Me sienta bien, si pudiera le pagaría para que estuviera conmigo todo el rato, todos los días. ¿Cuánto quiere? ¿Dos millones de libras? Hecho", aseguraba en su habitual tono bromista al rotativo inglés.
¿Por qué no está satisfecho con su juego?
He ganado torneos, pero ganar y jugar a un buen nivel no siempre es lo mismo. He jugado mucho mejor que este año. Sé que no tiene sentido, pero no lo he disfrutado mucho. Ha habido partidas en las que he sentido que simplemente estaba golpeando a la bola, sin más. Sé que no siempre puedo jugar muy bien, pero me cuesta aceptarlo. Para mí, estar contento con mi juego lo es todo y hay dos maneras de lograrlo, desde un punto de vista técnico o con la ayuda de Steve. Ahora mismo no estoy preparado para aceptarlo.
Hace unas semanas confesó que hubo partidas en las que no quería jugar.
He pasado momentos de obsesión con el juego, de profundizar demasiado, de llegar a pensar que no sabía nada del juego. Supongo que es algo normal en el deporte, en el billar, en el golf, en el tenis, pero yo necesité desintoxicarme, no era agradable. Tenía miedo de ir a jugar. Realmente cuesta mucho que el juego fluya, encontrar ese modo que te sirve para encadenar varias partidas seguidas de buen juego. Espero que ocurra en este Mundial.
A Teresa le cuesta reconocerse en las fotos y suelta una pequeña lágrima cuando por fin se da cuenta de que la niña pequeña que sonríe a la cámara es ella. En blanco y negro, con el tono sepia de un papel ya gastado, pero ella. «¿De cuándo será esto?», reflexiona ahora, 80 años después de la imagen. No es capaz de ponerle una fecha porque para ella y para muchos el tiempo ya se ha convertido en ciencia ficción. Algo que pueden ver y disfrutar, pe
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El primer triple de Sergio Llull en Euroliga se lo hizo a un rival improbable, el Panionios griego, y ya han pasado más de 15 años. Desde este martes de abril, en una noche de vuelta a las buenas sensaciones ante el Baskonia camino de la Final Four, nadie anotó tantos como el balear. Tenía el récord de Juan Carlos Navarro (623 en 341 partidos) a tiro y se dio un homenaje en el desenlace del primer partido de cuartos de final; en su encuentro 403, son ya 624 (un 33,4% de acierto) con nombre propio, 'mandarinas' que seguirán.
Llull, 36 años, plasma su eternidad con récords. Esta misma temporada se convirtió en el jugador con más partidos de la historia del Real Madrid, en el máximo anotador blanco en ACB o en el que más triples ha anotado en la Copa del Rey, también adelantando a Navarro. "Es un honor, un privilegio estar en lo alto de esa lista y pasar a un jugador como Navarro, en el que siempre me he fijado y ha sido un referente para mí", se sinceró el capitán nada más terminar, pronto mirando a lo colectivo: "Para que se deje de hablar un poco de récords...".
Había fallado ya tres ante el Baskonia, como en Kaunas hace unos días se quedó en un 1 de 6, como si el récord se empeñara en retrasarse. Pero quizá el más difícil de todos ellos, esquinado, desequilibrado, con un defensor encima, fue el del premio. Marca de la casa. A falta de siete minutos, Llull alcanzó la cifra mágica. Poco después, la rebasó. Chus Mateo, atento, le sentó al momento, para que el WiZink se pusiera en pie en homenaje a su héroe.
En su camino a la leyenda le llegó el turno de Europa, en esa Euroliga que marcó con canastas inolvidables como la de la última Final Four en Kaunas, esa que conquistó hasta en tres ocasiones. Sólo hay un jugador (Kyle Hines, con 420) que ha disputado más encuentros en la máxima competición continental que él, una marca que si todo va bien despedazará también el curso que viene. Porque la fecha de caducidad del capitán blanco no se intuye aún. Una vez superados los tremendos baches que las lesiones dejaron en él -especialmente la de rodilla, sufrida en su plenitud, allá por 2019-, Llull luce con una estupenda regularidad, pieza fundamental en el engranaje de Chus Mateo. "Es increíble lo que ha hecho. Es una gozada tenerle con nosotros. Nos aporta muchas cosas. Experiencia y esa sensación de apretar a todos, jugadores y entrenadores", le elogió su entrenador.
La carrera de Llull es una oda a la superación. Llegó al Real Madrid desde el Manresa y pronto derribó barreras, impulsado en primer lugar por la confianza que le otorgó Joan Plaza. En esa Euroliga que ahora le homenajea por su récord y en la que ha asestado al menos un triple a 39 equipos, aquel base nacido en Mahón arrancó fallando sus siete primeros intentos. Ahora encabeza una lista con acento español. Pues relegó al segundo puesto a Navarro, Sergio Rodríguez es tercero (602 triples en 401 partidos) y Rudy Fernández cuarto (593 en 345), por delante de Wilbekin, quinto (588 en 234).
El Real Madrid otea la presa mayor, el título que define su forma de ser, y se encienden todas sus alarmas competitivas. Como un resorte, como si todo lo demás aburriera. A un mes vista, Berlín, la que sería la 10ª Final Four de las últimas 13. El Baskonia, ese viejo rival siempre tan incómodo, tan atrevido, pagó en el primer round de cuartos el desenfreno blanco, esa versión tan coral, tan consistente y tan temida. [90-74: Narración y estadísticas]
Fue un Madrid robusto y un Baskonia con poco aliento, pagando los excesos que le han traído hasta los playoffs de la Euroliga cinco años después. El play in devino en fiesta final el pasado viernes ante la Virtus, pero mientras su rival estaba afilando el colmillo. Y eso se reflejó en el WiZink, tan distinto todo a lo sucedido hace apenas 15 días, cuando los de Dusko Ivanovic salieron victoriosos.
Esta vez no hubo resquicios (siete pérdidas, 21 asistencias) y ese es el Madrid que se espera en estas alturas. Agazapado en defensa con ese último bastión que es Tavares, en busca de la versión MVP de la pasada Final Four. Y eléctrico al galope, donde nadie le puede contener. Y en estático, el talento de los Brates. Musa y Hezonja fueron el principal arma ofensiva desde el amanecer, ocho puntos el bosnio, tres triples el croata, para marcar territorio desde el primer cuarto.
Ni siquiera Markus Howard fue factor desequilibrante. Porque el Madrid aprendió que la obsesión es mal antídoto ante el genio de origen puertorriqueño. Howard lanza y anota, tantas veces de formas imposibles, este quien este delante. Por momento provocó el cabreo del siempre inflamable Hezonja ante su emparejamiento y atinó con un par de triples asombrosos en el comienzo del segundo cuarto. Pero un golpe con Rudy le dejó lastrado. Y el Baskonia siempre estaba lejos, 17 abajo (42-25) cuando el Chacho encendió su lamparita, un puñado de buenas asistencias y un triple que celebró con rabia. Fue el curso pasado a estas alturas cuando se echó al equipo a la espalda y protagonizó un fin de temporada pletórico; Sergio Rodríguez sabe cuando es el momento de desplegar la magia.
Musa
Había cierta sensación de impotencia en los visitantes, que atraviesan una temporada demasiado irregular, fuera de la Copa y con apuros para entrar en los playoffs ACB. Sin Moneke, ausente por un esguince, pierden además energía y rebote. La vuelta de vestuarios fue otro sopapo, un 8-0 que estiraba la desventaja, Musa ya disparado en anotación, Yabusele sumándose a la fiesta y la noche resquebrajándose del todo. Y Hezonja descansando tras un golpe en la primera mitad.
No hubo más partido, apenas carreras y mentes pensando en lo que viene. El jueves, el segundo envite. El alargue dio, eso sí, para un momento único, el récord de triples de Sergio Llull, al que sólo faltaba uno para igualar a Juan Carlos Navarro en el histórico de la Euroliga. Lo logró a falta de siete minutos, para poner una máxima de 26 (79-53), en un lanzamiento de esos desequilibrados, con parábola, con un defensor encima, en la esquina... Y poco después lo batió, el 634 de una cuenta maravillosa que reconoció, en pie, todo el WiZink.
Falta poco para terminar el entrenamiento, pero la mayor promesa del pádel femenino español, Claudia Fernández Sánchez (Madrid, 18 años) mantiene al máximo su concentración hasta el último punto. El lugar de trabajo de la número 16 del ranking está en Brunete, una pequeña ciudad al oeste de la capital, en un centro deportivo situado en una vía de servicio de la autopista. A simple vista, puede parecer pequeño, pero la cafetería y el pabellón cubierto, con hasta ocho pistas de pádel, son el ambiente perfecto para que realice su hora y media diaria, como mínimo, de entreno en pista. "Además hace otra hora y media de físico", explica su padre Vicente.
La intensidad y la exigencia son máximas. Los golpes suenan por toda la nave: globos, remates, voleas, bolas a la esquina...Junto a Gemma Triay (Alayor, Menorca, 31 años), ex número uno del mundo, forman desde finales del pasado mes de febrero la pareja de moda en el circuito.
El partidillo es contra dos chicos jóvenes que ponen al equipo en dificultades. Los pocos y pequeños fallos cometidos a ambos lados de la red son, en ocasiones, comentados por el entrenador que observa atento desde la valla. Pasados pocos minutos de las 12 horas, los cuatro jugadores se dan la mano. El entrenamiento ha terminado.
Después de esperar unos minutos, atiende a este periódico en la terraza. Fernández empezó a jugar al pádel con apenas ocho años y la curiosidad sobre por qué se aficionó a este deporte y qué fue lo que la atrajo fue la primera pregunta: "Mis padres empezaron a dar clases, entrenaban, jugaban partidos y se divertían mucho y entonces, como daba un poco por saco, decidieron apuntarme a pádel para ver si les dejaba de dar guerra (risas) y estaba entretenida".
Además, añade que una vez comenzó a jugar más y al ver que se le daba bien, decidió meterse en el circuito de menores. "Allí llegamos a finales y desde hace cuatro años, aproximadamente empecé a entrenar más profesionalmente entrando ya en cuadro. Y ahora aquí estoy".
La familia ha sido esencial para que Fernández pueda estar hoy estar entre las mejores. "Al final los padres son los que te apoyan, los que te ayudan, los que ponen el dinero y los que creen en ti. No sabes si vas a llegar o no, es muy difícil", explica. "Cuando eres pequeño, por ti mismo no puedes permitirte económicamente nada y ellos son los que confían en ti. Lo son todo".
La progresión que ha tenido en el último año es espectacular. Pero para llegar hasta ahí, la jugadora de pádel no sólo se ha visto obligada a compaginar los estudios y el deporte, también sus padres han tenido que acompañarla a todos los sitios al no disponer, todavía, de permiso de conducir: "Por eso decía lo importante que es la familia y que crean en ti desde el primer momento". Ahora busca mudarse cerca del centro de entrenamiento para tener todo más cerca y moverse mejor.
Entrenar por las mañanas y estudiar por las tardes ha sido su rutina mucho tiempo. "Fue difícil", asegura. "Ahora estoy en la Blume, un centro de deportistas de alto rendimiento y puedo cambiar los días de los exámenes. Aun así, es complicado al estar fuera todo el tiempo. Voy poco a poco. Estoy haciendo segundo de Bachillerato en dos años y voy con menos presión", comenta.
"ME HE PERDIDO CUMPLEAÑOS"
Para una deportista tan joven como ella, este sacrificio y rutina de entrenamiento también ha tenido contrapartidas: "Por empezar tan pequeña me he perdido cumpleaños, que a esa edad te hacen más ilusión. Me he perdido muchas cosas con los amigos y he cambiado de colegio, de instituto...". A pesar de ello, asegura que una vez ha llegado hasta donde está y con todo el futuro por delante, todo eso, finalmente, "ha servido de algo".
Más allá de las cuatro paredes de cristal que conviven a diario con ella, Fernández es una gran aficionada a la lectura y al ping- pong, aunque dice que le gustan todo tipo de deportes. Además, también se está sacando el carnet y tiene una perra a la que "echa muchísimo de menos" cada vez que tiene que viajar: "Ahora ya tiene 12 años, es muy mayor y me preocupa que le pase algo y yo no esté".
"Es duro estar tanto tiempo fuera porque al final no puedes ver a tu familia ni a tu perra, pero es nuestro trabajo y nos tenemos que acostumbrar. Ahora nos vamos tres semanas fuera, muy lejos, pero al final se disfruta porque conoces sitios nuevos, gente nueva...Nos lo pasamos bien, no nos podemos quejar".
En el ámbito deportivo, Triay y Fernández anunciaron su alianza para esta temporada el 15 de febrero. Apenas dos semanas más tarde, el 4 de marzo, tocaba debutar en su primer torneo. Destino: el Oredoo Qatar Major del Premier Padel de 2024, en la ciudad de Doha. La nueva pareja se ponía por primera vez a prueba y, contra pronóstico, lograron alcanzar la final. La primera de su carrera. Nada más terminar el encuentro, Fernández no podía contener las lágrimas de emoción en su banquillo. Aunque, finalmente, el título no fue posible.
Claudia Fernández y Gemma Triay, durante el entrenamientoSERGIO ENRIQUEZ-NISTAL
"Era un reto jugar con Gemma y en el primero torneo no me imaginaba para nada llegar a una final. Fue increíble. Fuimos partido a partido y llegamos a cuartos, que para mí era alucinante —porque el año pasado estaba jugando dieciseisavos—, después pasamos a semifinales y luego pensé: ¿de verdad estamos en la final? No me cabía en la cabeza. Muy muy contenta", explica con una sonrisa.
Pese a llevar poco tiempo juntas, ambas jugadoras se compenetran a la perfección: "Es muy exigente, pero creo que las dos lo somos con nosotras mismas. Es una número uno. Jugar a su lado es muy fácil", asegura Fernández, que espera seguir cosechando buenos resultados. Dentro la pista, la joven promesa se define como "paciente, con buena actitud y guerrera". Preguntada sobre si es eso lo que le diferencia del resto de sus rivales, dice: "Puede ser. También la madurez de ser tan pequeña y haber pasado por tantos momentos me ha llevado a estar tan joven donde estoy ahora mismo".
Bruselas, en el que ya se encuentra en dieciseisavos, es el siguiente objetivo. Después de que en Puerto Cabello, Venezuela no pudieran alcanzar la final por una pequeña intoxicación alimentaria, puede que esta sea la ocasión para lograr su sueño: "Primero: ganar una final. Por ahora, conseguir eso. Ojalá llegar a ser número uno porque también me encantaría, pero de momento, ganar un torneo".
Cuando Darwin Blanch vino al mundo, Rafael Nadal ya había ganado 23 títulos, entre ellos tres de sus 14 Roland Garros. El jugador que se enfrentará este jueves (16.00 h., Teledeporte y Movistar) en la pista Manolo Santana con el pentacampeón del Masters de Madrid en la primera ronda, tiene 16 años y en 2023 fue semifinalista júnior en Roland Garros y Wimbledon en categoría júnior. Disputa su segundo encuentro en un torneo ATP tras jugar hace pocas semanas en el Masters 1000 de Miami, donde cayó ante Tomas Machac.
«Tiene gran proyección, posee un buen saque y una buena derecha, pero es un tenista aún por formar. Lleva con nosotros desde los 14», comenta a este periódico Antonio Martínez Cascales, fundador de la Academia Equelite Juan Carlos Ferrero y entrenador del ahora técnico de Carlos Alcaraz a lo largo de toda su carrera.
Zurdo, con 1,90 de estatura y un notable parecido con el emergente Ben Shelton, Blanch, hijo de Eduardo, un alto directivo oscenses de Coca Cola, nació en Deerfield (Florida) en 2007 y vivió parte de su infancia en Tailandia, para trasladarse a Buenos Aires y pasar después un año en Taiwan, antes de recalar en el centro de Villena tras un fugaz paso por la academia de Rafael Nadal. Su madre biológica es puertorriqueña, pero quien le ha criado y a quien considera su progenitora es china. Habla inglés, español, chino y tailandés.
«Es el prototipo del tenista norteamericano, muy agresivo que busca el punto desde la primera bola», comenta su entrenador, Fran Penalva, después del segundo entrenamiento de este martes, que realizó junto al español Roberto Carballés. Darwin, amante de los grandes escenarios, aún asimila la gran experiencia que se le presenta. «No se deja intimidar con facilidad. En Miami también jugó en la central. Es con poco público cuando puede bajar su rendimiento», apunta Penalva. «Si tuviera que buscar alguna analogía con un tenista del circuito, sería Jack Draper, en quien suele fijarse bastante».
Carlos Alcaraz y Darwin BlanchAcademia Equelite
Las redes sociales
Hijo de su tiempo, tiene en el móvil y las redes sociales una de sus principales distracciones. «Procuro apartarle de él durante determinadas horas. Es disciplinado, pero se trata de una lucha continua, que a veces se convierte en una batalla perdida», asume su entrenador.
Sus dos hermanos mayores, Ulises y Dali, también entrenan en la academia, por donde pasó su hermana Cristal antes de sufrir una lesión. Blanc es el segundo jugador más joven en obtener su primer punto ATP, y se afana en lograr el estatus que, a modo de simpático estímulo, le han pedido para poder compartir comedor con los jugadores más destacados de la academia. De momento, aún almuerza con la clase de tropa.
Acostumbrado a hacer guantes con Carlos Alcaraz, estudia online cuando concluyen las exigentes jornadas de entrenamiento. «Fuera de la pista es simpático, abierto, y hace amigos con facilidad. Le gustan, los animales, aunque no puede jugar cuanto desearía con Lima, la perrita de la academia, porque tiene alergia», cuenta Iñaki Etxegia, gerente de la Equelite Juan Carlos Ferrero.
Los 37 años de Nadal frente a los 16 de Blanc representan la mayor diferencia de la historia en un partido de rango Masters 1000, la quinta en cualquier encuentro del circuito. Les separan 21 años y 17 días.
El portero internacional Hossein Hosseini ha sido sancionado este martes por la Federación Iraní de Fútbol con un partido, y el pago de una multa de 4.300 euros, tras abrazar a una aficionada al final de un encuentro de fútbol.
La sanción al jugador del Esteghlal de Teherán de un partido sin jugar viene por los comentarios que realizó a los medios de comunicación tras ser sancionado el 17 de abril al pago de la multa por abrazar a la aficionada. Los hechos comenzaron el 12 de abril cuando, al final del encuentro entre el Aluminium de Arak y el Esteghlal (0-1), una aficionada saltó al terreno de juego y llegó hasta Hosseini, a quien abrazó brevemente.
Tras el abrazo comenzó una discusión entre el 11 veces internacional con la selección iraní y la seguridad del encuentro, según se puede observar en vídeos del partido. Mientras Hosseini salía del terreno de juego acompañado por la seguridad los aficionados gritaron "descarado" -un apelativo habitual en el fútbol iraní- aparentemente a los efectivos de mantener el orden.
El comité disciplinario de la Federación de Fútbol iraní anunció el 17 de abril una multa de 3.000 millones de riales (4.300 euros) por el abrazo, hecho que el jugador recibió con aparente flema, según medios iraníes. "Pagaré estos 300 millones de tomanes (fracción del rial) sin problema por esa aficionada", dijo a periodistas Hosseini el 19 de abril tras un encuentro con el Shams Azar en Teherán, recogió el medio deportivo 360.
Hosseini además dio las gracias al comité disciplinario por su rapidez en emitir una decisión. "Estoy feliz de que el comité disciplinario haya sido amable y me haya sancionado en 4 días", dijo el futbolista de 31 años.
La Federación Iraní de Fútbol citó hoy esa entrevista como parte del motivo de la sanción de un partido y consideró que el jugador transgredió el artículo 71 de su código disciplinario. Ese artículo establece un partido de sanción a los jugadores que en entrevistas, artículos u otros medios "insulten a los oficiales de la competición". La decisión ha provocado fuertes criticas entre futbolistas, aficionados e internautas.
"¿Por qué nadie dijo nada y no hubo una multa cuando ese señor (Mahmud Ahmadineyad) abrazó a la madre del presidente venezolano (difunto Hugo Chávez)?", se preguntó hoy en X Mansour Rashidi, ex portero de la selección nacional de fútbol de Irán y del club Taj (ahora Esteghlal).
En la República Islámica no está permitido el contacto público entre hombres y mujeres que no pertenezcan al mismo círculo familiar. Durante 40 años, la República Islámica de Irán no permitió la asistencia de mujeres a los estadios, un tabú que se rompió en 2019 en un Irán-Camboya al que acudieron 3.500 mujeres, ante las presiones de la FIFA. Desde entonces se permite la entrada de números limitados de mujeres a los estadios.
Marcha atrás en el acceso de mujeres a un estadio
Además, la liga de fútbol iraní prohibió este martes la presencia de las mujeres en el estadio Yadegar Imam de la ciudad de Tabriz, en la provincia de Azerbaiyán Occidental, tras abrirles las puertas por primera vez el 12 de abril.
"De acuerdo con los problemas de comodidad observados respecto a las mujeres y la falta de garantía de la seguridad de las respetadas damas en los caminos circundantes al estadio, no se puede recibir a las respetadas damas hasta que se eliminen los defectos", afirmó la organización en cartas dirigidas a la Junta de Fútbol de la provincia de Azerbaiyán Oriental y al Club Tractor de Tabriz, informó la agencia ISNA.
En Tabriz, las mujeres habían obtenido el permiso para entrar al Estadio Yadgar Imam, para presenciar el partido entre el Club Tractor y el Zob Ahan de Isfahan, de la jornada 23 de 'Irán Pro League', disputado el 12 de abril. El Tractor de Tabriz era el último club en recibir ese permiso, que solo ha durado un encuentro.
El ex futbolista del F.C Barcelona Gerard Piqué niega haber pagado comisiones a dirigentes de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y anuncia que recurrirá la reciente decisión de la juez de bloquear la cuenta de su empresa Kosmos.
A través de un comunicado al que ha tenido acceso EL MUNDO, Piqué recalca que la decisión adoptada por el Juzgado de Instrucción número 4 de Majadahonda de bloquear el depósito bancario de su empresa, a través del que percibe sus honorarios millonarios por la intermediación en la Supercopa de Arabia Saudí, es "una medida cautelar dentro del proceso de investigación". Al tiempo que subraya que ni él ni Kosmos "tienen la condición formal de investigados" en el sumario en el que sí se encuentran imputados el ex presidente de la RFEF, Luis Rubiales, y algunos de sus principales lugartenientes, a los que la Guardia Civil y la Fiscalía atribuyen el cobro de comisiones ilegales por la adjudicación de contratos federativos.
El ex capitán del Barça, que acordó el cobro de al menos 24 millones de euros por su intermediación para que la Supercopa de España se disputara en Arabia Saudí, anuncia que su empresa recurrirá el auto judicial al considerar "desproporcionada" la medida adoptada. "No se dan los requisitos para una medida cautelar de este tipo", añade.
Por último, asegura que "de conformidad con lo establecido en el sumario no hay nada que implique un delito cometido" por él o por su holding empresarial . "El informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil recogido en el sumario especifica que no se detecta ninguna irregularidad en el análisis de las cuentas de Kosmos ni tampoco pagos con destino a cuentas tituladas por personas físicas y jurídicas vinculadas a los directivos de la RFEF investigados".
Uno de los principales objetivos de las pesquisas judiciales pasa por determinar si Piqué pactó con Rubiales el reparto de las comisiones de la Supercopa, toda vez que la Intervención General del Estado ya ha concluido que fueron una imposición de la RFEF al país árabe a cambio de trasladar allí la sede del torneo.