Modric y Vinicius dominan al Girona y mantienen al Madrid en la senda del Barça

Modric y Vinicius dominan al Girona y mantienen al Madrid en la senda del Barça

Una volea de Luka Modric y una carrera de Vinicius Júnior. La técnica y la potencia. Esas dos cosas le dieron la victoria al Real Madrid, muy superior al Girona, para mantener el paso en la pelea por la Liga. El 2-0 de los blancos, con goles del croata y el brasileño, les iguala a puntos con el Barça y les hace superar por uno al Atlético.

Después del desgaste contra el Manchester City y consciente de que este miércoles se juega media Copa del Rey en la ida de las semifinales contra la Real Sociedad en San Sebastián, Carlo Ancelotti rotó a gran parte de su equipo titular. Sin Bellingham, sancionado dos partidos por su famoso "fuck off" en Pamplona, el técnico italiano introdujo hasta cuatro cambios: Lucas por Valverde, Alaba por Rüdiger, Modric por Ceballos y Brahim por el inglés.

El entrenador mantuvo a su tridente ofensivo, que transita por el mejor momento de su temporada, aunque varió un poco sus posiciones. Rodrygo se asentó en la banda izquierda tanto en defensa como en ataque, moviéndose con libertad por la mediapunta al 'estilo' Bellingham. Y Brahim, zurdo, acaparó la derecha junto a Lucas. Un plan que el cuerpo técnico piensa en ejecutar también en la ida de Champions contra el Atlético, donde tampoco podrá contar con Bellingham.

Con Vinicius y Mbappé clavados en la punta del ataque, el Madrid construyó un equipo de balonmano ante el muro del Girona. Lo tenía claro Míchel: encerrarse atrás, formar un embudo y salir a la contra. Entregó el balón por completo a los blancos y esperó su momento. No había otra idea.

Los de Ancelotti fluyeron cuando Modric y Tchouaméni encontraron a Rodrygo entre líneas y se desesperaron por momentos ante la acumulación de defensas en el centro de la zaga rival. Mbappé terminó cayendo al lado izquierdo, también Vinicius... Pero había demasiado toque en corto y poca claridad en los últimos metros para salir del laberinto defensivo del Girona. Le costó al Madrid, siendo el contragolpe el que dejó las mejores opciones para los blancos.

Gazzaniga estuvo acertado ante Mbappé en el inicio, Vinicius decidió mal en otra contra y Krejci llegó antes que el francés en otra arrancada del brasileño al espacio. En la otra portería, Courtois sacó dos buenas manos ante Arnau y Van de Beek y Tsygankov envió un disparo alto en tres descuidos de la defensa madridista, sufriendo siempre en el lado de Lucas.

En el 41, y cuando el Bernabéu ya pensaba en el descanso, un rechace de un córner aterrizó en Luka Modric, que controló el balón con el pecho y se inventó una volea que se coló por la escuadra de Gazzaniga para enloquecer al estadio. El croata cumplirá 40 años el próximo mes de septiembre, pero sigue empeñado en que la edad es solo un número.

El momento Vinicius

Tras el descanso, Ancelotti cambió los roles de su ataque. Rodrygo se pegó a la banda derecha y Vinicius a la izquierda, dejando el enganche para Brahim. El italiano buscó la velocidad y la superioridad de Vini sobre Arnau y la encontró una y otra vez. El brasileño pisó el área en multitud de ocasiones, pero no estuvo acertado en el pase o remate final hasta los últimos minutos. Envió un balón al larguero desde la frontal, la defensa despejó sus pases atrás y en el 74 mandó la pelota alta desde el punto de penalti tras una gran carrera en diagonal.

El Madrid siguió dominando y perdonando, dando aire a un Girona que todavía se veía en el partido. Ancelotti introdujo a Ceballos y a Camavinga para asentar su centro del campo y Vinicius terminó encontrando premio en el 83. El brasileño inició una contra con Mbappé y buscó el desmarque para el pase del francés, que esperó el momento exacto y le puso la pelota dentro del área para que Vini la empujara ante Gazzaniga.

Sentenció ahí el Madrid y Ancelotti respiró, porque no tuvo que utilizar a un tocado Valverde, que ya se preparaba para entrar al campo con el 1-0. Tres puntos que mantienen a los blancos en la pelea con el Barça y el Atlético. 54 tienen azulgranas y madridistas por los 53 de los rojiblancos.

Compromiso de selecciones, selecciones de compromiso

Compromiso de selecciones, selecciones de compromiso

Actualizado Domingo, 23 febrero 2025 - 17:44

Escribo esta columna en un hotel pegado al río Tigris, lo que era Mesopotamia, a punto de ir a entrenar con la selección que dirijo, Jordania. Este lunes jugamos contra Iraq. Un cacereño defendiendo los colores de este país de Oriente Medio. Un italiano residente en Marbella entrena a España, hace dos días jugamos contra la Arabía Saudí de un manresano, Ricard Casas. Por el camino, jugadores que son de donde pacen y se nacionalizan (uno por selección), aunque a veces no les hace falta ni pacer ni ser de Indiana: consiguen pasaporte y a la cancha. No maldigan, es 2025 y usted ha puesto decenas de chinchetas en el mapamundi, muchas más que su abuelo. Aún muchas fronteras y muchas diferencias, quizás demasiadas, pero eso no nos hace quedarnos en el sillón. Por suerte.

El calendario encontró ventana de oportunidad por un primer acuerdo extraordinario entre dos mundos que empiezan a hablar. FIBA y Euroliga entendieron que muchas nacionalidades, por circunstancias históricas, hacen que a sus jugadores les tire mucho la bandera y si no hay acuerdo, entonces sus calendarios serían más densos aún: Hezonja, Satoransky, Musa, Campazzo y muchos otros mantienen un vínculo continuo con su país y suelen asistir siempre. Más que obligación es compromiso. En el pasado se hacía valer la reglamentación si algún jugador no quería ser seleccionado, hoy en día el baloncesto resuelve que los protagonistas tienen que estar a gusto con lo que van a hacer fuera de sus clubes.

También es un oportunidad invernal para ciudades no tan grandes de vibrar con encuentros internacionales, olvidarse por unos días de rivalidades regionales y ver a jugadores abrazarse con compatriotas contra los que en el día a día sus aficionados les piden lo máximo en los derbis y clásicos. En el basket no hay enemigos sino rivales y muchas veces sólo a tiempo parcial.

Tendemos a menospreciar lo que no conocemos, Letonia y Bélgica son países que no suman 14 millones de habitantes, frente a los cerca de 50 de España y el récord de licencias baloncestísticas. Pero sólo juegan 10 a la vez, cinco por equipo. Los letones han desarrollado un siglo XXI casi mejor que su vecina Lituania: están a gran nivel por todos lados. España reconstruye desde la juventud e inexperiencia los cimientos de la gloria pasada, que tanto pesa. Paseo por las calles de Bagdad donde las cementeras brillan rehaciendo un país que quiere ser conocido por subir listones deportivos más que por las guerras pasadas, también tienen un iraquí de Georgia, el estado americano. Nosotros gritamos «1,2,3 ¡Jordan!» pero Air no está con nosotros, solamente compartimos nombre. Ningún jordano dice que no a esa llamada, lo viven con orgullo. Créanselo.

Quique Llopis hace valer su realeza y Mariano García se impone a todos en el 800

Quique Llopis hace valer su realeza y Mariano García se impone a todos en el 800

Actualizado Domingo, 23 febrero 2025 - 16:13

El Campeonato de España 'short track', la pista cubierta de toda la vida, acabó como un trueno con los 60 metros vallas. Estaban, en calles colindantes, máxima referencia para ellos y el espectador, Quique Llopis y Abel Jordán, el campeón en los 60 lisos. No, en cambio, Asier Martínez, que se 'comió' un obstáculo en la semifinal.

Llopis salió regular. Jordán, como un tiro. Pero Quique, de 24 años, hizo valer su realeza ante un delfín de 21. Lo alcanzó en la última valla y lo superó por un pelo en el breve tramo despejado hasta la meta. Marcó 7.50 por 7.53 de Jordán, de nuevo plusmarquista nacional sub-23. Ambos tienen por delante un ilusionante margen de progresión.

En las mejores finales anteriores, una recta llameante y agónica coronó en los 800 a Mariano García (1:46.05). 'La Moto', remontando por la cuerda, se impuso a un sorprendente y admirable Álvaro de Arriba (1:46.13) y al plusmarquista nacional, Elvin Josué Canales (1:46.31). Tres cuartos de hora antes, Mohamed Attaoui había ganado los 1.500 (3:48.61) dominando a Adrián Ben (3:49.00). Aunque ahorró todas las energías que pudo, acusó el esfuerzo y acabó último.

El fenómeno Maribel Pérez

Los 400 femeninos respondieron con creces a la expectación despertada. Nunca hubo un Campeonato de España "indoor" con tanto nivel general en esa prueba. Las seis mujeres hicieron marca personal y las cuatro primeras (Paula Sevilla, Blanca Hervás, Eva Santidrián, Daniela Fra) bajaron con holgura de los 52 segundos, con Paula, que ha subido de distancia desde la velocidad pura, en 51.20, sólo por detrás históricamente del enorme primado de Sandra Myers (50.99).

Los 400 masculinos, con Iñaki Canal bajando ampliamente de los 46 segundos (45.74) y Markel Fernández (46.24) bajando aún más claramente de los 47, no defraudaron (tampoco Bernat Erta tercero, pero descalificado por invadir calle). Tenemos unos grandes relevos, incluido el mixto, para los Europeos. Hubo un récord de España en los 200 masculinos a cargo de Adriá Alfonso (20.65). Pero no es una prueba que se dispute en Europeos y Mundiales. Vale, sin embargo, como referencia para el aire libre.

El homologable femenino de los 60, nos lo regaló el sábado Maribel Pérez. Una pequeña, compacta y madura centella sevillana de 1,60, 50 kilos, 32 años el 1 de marzo y entrenada por su tío Luis. Se refugió en el atletismo para escapar del acoso escolar. Era una niña que ganaba a los chicos y recibió a cambio, en otra de esas tan frecuentes muestras de crueldad infantil, acusaciones de 'machirulo'. "Quería volverme invisible, pasaba los recreos encerrada en el baño y los domingos lloraba porque tenía que volver a clase el lunes". Hoy es una atleta destacada y otro ejemplo de las propiedades curativas del deporte.

En el Campeonato ha habido mucha juventud y muchas pieles oscuras, especialmente, en ambos casos, entre las mujeres. Un espejo de la actual realidad sociológica española y una muestra de que muchas niñas no quieren ser princesas, o sea, futbolistas, sino atletas.

Otoño en primavera

Otoño en primavera

Actualizado Domingo, 23 febrero 2025 - 16:13

El lenguaje coloquial equipara líricamente, como un piropo a la juventud en flor, años a primaveras. Reminiscencias del romanticismo decimonónico. En el caso de Novak Djokovic, Geraint Thomas y Marcelinho Huertas, la sinonimia es literal. Los tres nacieron en mayo. El 22, Djokovic. El 25, Thomas y Huertas. Cuando lleguen esos fragantes días. Djokovic cumplirá 38 años. Thomas, 39. Huertas, 42.

El tenista serbio, el ciclista británico y el baloncestista brasileño ya no son deportistas primaverales, sino otoñales, por no decir invernales, en la escala temporal de su gremio. La edad, sin embargo, no les afecta de la misma manera. Expresa tres formas diferentes de relación entre el tiempo y las personas sometidas a su transcurrir: la permanencia, la decadencia y la equidistancia. O sea, la victoriosa resistencia a Cronos, la aceptación de la derrota ante sus dictados y el estado intermedio entre ambas. En la última semana hemos asistido a las tres.

Huertas firmó una soberbia Copa del Rey de baloncesto. No se le atisba el declive. Thomas, un ganador del Tour, anunciaba que se retirará al final de la temporada. Aunque esforzado y admirable segundo en el Giro de 2023 y tercero en el de 2024, no conoce la victoria desde 2022. Ha comprendido que ya no da más de sí.

En cuanto a Djokovic... lleva un 2025 alarmante. En Brisbane perdió con un tal, con perdón, Reilly Opelka, número 293 de la ATP, que había entrado en el cuadro gracias a su ránking protegido. En Melbourne, en el Open de Australia, cedió un set frente a (otro tal) Nisehsh Basavareddy, el 107º, un invitado. Entregó otra manga a Jaime Faria (125º), procedente de la previa. Se rehízo ganando a Tomás Machado, Jiri Lehecka y, sobre todo, Carlos Alcaraz.

El ocaso de Djokovic

Pero, desfondado por la pelea con el murciano, abandonó tras el primer set ante Alexander Zverev. Y, estos días, en primera ronda, en Doha, cayó frente a Matteo Berretini, número 35 del escalafón. Hace tiempo que su cuerpo se le va declarando en rebeldía. No le obedece como antes y lleva mandándole avisos en forma de quejas y crujidos.

Desde el US Open de 2023, Nole, ya con Federer retirado y Rafa con la reserva en rojo incandescente, no se apunta un 'major'. En 2024 ganó, ante ese Alcaraz que, reverencial, no acaba de tomarle la medida, el oro olímpico. No es poco. Pero, en sus circunstancias, tampoco mucho. Fue su único triunfo del año. A tenor de las impresiones generales ofrecidas las últimas temporadas, semeja uno de esos brillantes coletazos, cada vez más infrecuentes, de los talentos excepcionales.

Djokovic, aislado generacionalmente, se encuentra en 'terra nullius'. Superviviente de un trío irrepetible, pertenece a una época que se extinguió de muerte natural, por consunción biológica. No puede prolongarla, y menos revivirla, en solitario. Es posible que esté pensando en cerrarla definitivamente, después de alguna victoria señalada que aún pudiera aguardarle. Rendirle póstumo homenaje arriando, orgulloso, la última bandera. Despedirla para siempre con una sonrisa de satisfacción en lugar de un rictus de impotencia. Y unirse a Rafa y Roger pasando de hombre a monumento. De la carne al mármol.

Mikaela Shiffrin agranda su leyenda con su victoria número 100 en la Copa del Mundo

Mikaela Shiffrin agranda su leyenda con su victoria número 100 en la Copa del Mundo

El 23 de febrero de 2025, Sestriere y su eslalon han sido la fecha, el lugar y la disciplina elegidos por el destino para hacer centenaria en el deporte a una mujer que cumplirá 30 años físicos el 13 de marzo. Hoy Mikaela Shiffrin celebra las 100 victorias en la Copa del Mundo de esquí, una hazaña que se inscribe en la mejor historia del deporte mundial, no sólo del esquí alpino.

Aquel 13 de marzo de 1995, en Vail, estado de Colorado, en el corazón del esquí y del turismo de las Rocosas, nadie podía saber ni pensar ni intuir que aquella miniatura llorosa bautizada Mikaela Pauline Shiffrin iba a lograr una gesta de proporciones colosales. Probablemente irrepetibles.

Las 100 victorias serán un número provisional para alguien aún lo suficientemente joven como para aumentarlas. Habrían llegado incluso mucho antes si no hubiesen surgido numerosos obstáculos en el camino. Para empezar, la pandemia, que canceló durante un tiempo la Copa del Mundo. Esta temporada, una caída en el gigante de Killington, el 30 de noviembre, le provocó a Mikaela una lesión abdominal que precisó de intervención quirúrgica y la mantuvo inactiva durante dos meses. Regresó fuera de forma, pero pudo, en el Mundial de Saalbach, conquistar un oro en la combinada por equipos.

Sestriere, después del Mundial, no parecía un sitio adecuado para redondear la proeza. En el primer gigante, el día 21, Mikaela acabó en la 25ª posición. En el segundo, el 22, en la 33ª. No pasó el corte de los 30 mejores tiempos por primera vez desde 2012. Pero, finalmente, Sestriere, burlón, resultó ser el nombre mágico.

Mikaela lo ha pasado mal muchas veces. De niña le fue diagnosticado "desorden de ansiedad, déficit de atención e hiperactividad", a sufrir las consecuencias psicológicas de las que son víctimas, a causa de la presión, tantos deportistas de máximo nivel. Trastornos que amenazan con aplastarlos y que sólo recientemente han empezado con toda su crudeza a salir a la luz como una forma de liberación y cura.

Mikaela, a la que sus padres habían subido, asustada, por primera vez a unos esquíes a los dos años, era una triunfadora. Había debutado precozmente en la Copa del Mundo dos días antes de cumplir los 16. Su primera victoria llegó 13 meses después. En 2014 ya había sido, en Sochi, oro olímpico en el eslalon. En 2013 y 2015, campeona mundial también en eslalon, su especialidad favorita, aunque haya conocido triunfos en todas.

Pero algo no funcionaba con la misma perfección en su cabeza. Se volvió paulatinamente más nerviosa. Vomitaba antes de las pruebas y empezaba a preguntarse qué sentido real tenía todo aquello, de qué servía. Entretanto, seguía ganando y, dado su carácter introvertido y poco dado a la exposición de sus sentimientos, no envió señales de alarma a quienes la rodeaban. Ni siquiera a sus más allegados.

Al principio pensó que experimentaba, física y mentalmente, una reacción normal, fruto de las exigencias de todo orden, personales, nacionales, comerciales, de la alta competición. Se repuso para, en 2018, en los Juegos de Pyeongchang, y aunque falló en el eslalon, ganó el oro en el gigante y la plata en la combinada.

En febrero de 2020 su padre, Jeff, sufrió una caída en su casa y quedó en coma. Mikaela estaba en Italia cuando su hermano Taylor la llamó para darle la mala noticia. Llegó pocas horas antes del fallecimiento. Esa tragedia casi la destruyó. Era incapaz de volver a esquiar y el covid suprimió unas competiciones a las que ella, por otra parte, no hubiera estado en condiciones de asistir con garantías. Pensó seriamente en dejar el esquí: "Me encontraba abatida, sin autoestima y con un sentimiento constante de desesperanza".

En ese estado de (des)ánimo, y con su racha de victorias disminuida después de la reanudación de las competiciones, afrontó los Juegos de Pekín'2022. El resultado sólo podía ser catastrófico. No acabó el eslalon, el gigante y la combinada, sus mejores pruebas, y acabó novena en el supergigante y decimotercera en el descenso. Tocó fondo. Y se dio cuenta de que, según sus palabras, "tenía que dejar de huir y esconder lo que sentía. Debía elegir entre la vergüenza de contarlo o desnudar mi alma y ser capaz de seguir adelante".

Lo consiguió con la ayuda de especialistas y de amigos en el mundo del deporte, que entendían mejor que nadie lo que le ocurría. Especialmente su pareja, el noruego Aleksander Aamodt Kilde, otra estrella del esquí mundial. En enero de este año, Mikaela sufrió una lesión de rodilla en el descenso de Cortina d'Ampezzo. Regresó a tiempo, en marzo, en los estertores de la temporada, para imponerse en los eslalons de Are y Saalbach. Las crisis personales parecen haber quedado atrás. Con su superación, la esquiadora y la mujer han salido reforzadas para el deporte y la vida.

La "centenaria" Mikaela lleva dos anillos en los dedos: uno que perteneció a su padre y el de su compromiso con Kilde. Y una divisa en el casco: ABFTTB. "Always Be Faster Than The Boys". Siempre más rápido que los chicos.

No le falta razón.

Dani Olmo rescata al Barça en Las Palmas con suspense

Dani Olmo rescata al Barça en Las Palmas con suspense

Actualizado Sábado, 22 febrero 2025 - 23:07

El Barça necesitaba ganar en el Estadio Gran Canaria. Y ganó. En este caso, gracias a un gran tanto de Dani Olmo y a un gol en el añadido de Ferran Torres. Aunque, eso sí, de nuevo, con polémica. En este caso, por la consulta del árbitro ante el monitor de un posible penalti por mano de Eric García que, de acuerdo con el semiautomático, estaba precedido por fuera de juego y en el que los azulgrana pidieron también mano de un rival. [0-2: Narración y estadísticas]

Ante un Las Palmas que se desgastó lo indecible en tareas defensivas, los de Hansi Flick volvieron a sumar. Y eso, a estas alturas y con el liderato en un puño, es oro puro.

Los azulgrana saltaron al terreno de juego a sabiendas de que el Atlético había vencido en Mestalla y de que solo les valía ganar para mantener el liderato. Y, a decir verdad, pusieron mucho de su parte para golpear primero frente a un Las Palmas que mostró una solidez casi inusitada en tareas defensivas. Con todo, también es cierto que, en las ocasiones en las que los de Flick se las arreglaron para encontrar algún resquicio en el perfectamente acotado entramado de los locales, carecieron de la precisión necesaria en los metros finales como para inquietar realmente a Cillessen. En el otro extremo del campo, mientras, Szczesny tenía que estar de nuevo muy atento para evitar que las llegadas que logró atesorar el conjunto canario, algunas muy claras, como por ejemplo la protagonizada por Sandro cuando aún no se habían disputado los primeros 15 minutos del duelo, acabaran por ponerles las cosas aún más cuesta arriba.

Con McBurnie como boya fajándose con los dos centrales menos físicos del Barça, pero también los que cuentan con mejor capacidad para sacar el balón desde atrás, la idea de Las Palmas era tratar de romper para ponerle el miedo en el cuerpo a un equipo azulgrana al que, con el paso de las minutos, empezaban a acuciarle las urgencias. Ni unos ni otros, a pesar de todo, se las arreglaron para lograr que el marcador se moviera en un primer tiempo en el que ninguno de los dos contendientes consiguió sacar partido de sus armas en la faceta ofensiva. En la reanudación, con la idea de dar otras alternativas en la medular, Flick apostó por dar entrada a Dani Olmo en detrimento de Fermín para aprovechar la capacidad que tiene el de Terrassa para retener el balón y volver a desplazarlo con ventaja para sus compañeros.

Lamine Yamal ante Alex Suarez.

Lamine Yamal ante Alex Suarez.Gabriel JimenezAP

Las Palmas, mientras, manteniendo en todo momento la solidaridad defensiva para complicarle muchísimo las cosas a su rival a la hora de encontrar opciones para romper la igualada. Lamine Yamal, siempre sometido a unas marcas asfixiantes, sería a la postre clave para que los azulgrana pusieran el 0-1 en el marcador. Tras conducir en ataque y marear a sus defensores, encontró a un Dani Olmo que, tras controlar con la izquierda y regatear a un rival, se las arregló para lanzar un zapatazo absolutamente imparable para Cillessen. Los locales, pese al mazazo, no se desarmaron. E, incluso, tuvieron una buena opción para recuperar el empate con un duro disparo de Sandro que acabó en saque de puerta y que fue contestado, casi acto seguido, por un destacado ataque combinado de los barcelonistas.

Los locales, protestaron, y mucho, una jugada enrevesadísima en el ocaso en el que los visitantes reclamaban fuera de juego y mano previa de un delantero contrario y los locales, penalti por mano de Eric García y que Cordero Vega, tras ver las acciones en el monitor, acabó señalando como infracción de Las Palmas. Una decisión que, cómo no, fue recibida con una sonada pitada por parte de la grada. El semiautomático, bastante más tarde, acabaría por confirmar que un jugador local estaba en posición adelantada en la génesis de la jugada. La consulta, además, obligó a una prolongación de ocho minutos en el que el marcador volvería a moverse en el ocaso tras un buen disparo de Ferran Torres que significó el definitivo 0-2 para los azulgrana.

Edurne Pasaban y su aventura tras los pasos de la pionera Dorothy Pilley: "Tampoco hay mucha diferencia. Si me voy al Himalaya me llaman mala madre"

Edurne Pasaban y su aventura tras los pasos de la pionera Dorothy Pilley: “Tampoco hay mucha diferencia. Si me voy al Himalaya me llaman mala madre”

En su libro Climbing Days el escritor Dan Richards admite que se le quedó cara de tonto cuando visitó la Universidad de Cambridge y le explicaron que su tataratía, Dorothy Pilley, había donado toda su fortuna, dos millones de libras, al centro. «Me preguntaron si estaba bien y me ofrecieron una taza de té», reconoce Richards que pese a la herencia perdida siguió con su idea de explicar al mundo la vida de Pilley. De familia adinerada de Londres, fue una de las primeras montañeras de la historia, hace un siglo abrió vías en los Alpes y recorrió las cimas de media Europa -incluido el Monte Perdido-, pero apenas es conocida, incluso en el montañismo.

«Los ingleses fueron grandes exploradores, pero sólo tenían visibilidad los hombres. Pilley era de la época de Mallory e Irvine, que quizá fueron los primeros en subir el Everest, y no se hablaba de ella. Tenía dinero, sí, pero igualmente planteaba aventuras en contra de todos, estaba mal vista», proclama Edurne Pasaban, la primera mujer en ascender los 14 ochomiles, que hace unos meses hizo suya la misión: Pilley, fallecida en 1986, merecía mayor fama y qué mejor manera de dársela que escalando, trepando, caminando, es decir, ascendiendo una montaña.

A principios de este mes, Pasaban se unió durante 10 días a otras dos mujeres, la finlandesa Lotta Hintsa y la inglesa Elise Wortley para imitar una de las expediciones de Pilley: desde el puerto de Bastia, ciudad de Córcega, hasta la cima del Monte Cinto, el techo de la isla francesa, que roza los 3.000 metros. «Estuvimos estudiando las gestas de Pilley y por el clima escogimos Córcega. Es un sitio flipante. Nadie sabe que allí hay una cordillera muy chula y que para subir al Monte Cinto, aunque no tiene mucha altitud, necesitas crampones, cuerdas y demás», apunta Pasaban ya de vuelta, en su casa en Vielha, donde repasa los detalles de la aventura.

Una Miss Finlandia y una americana

La iniciativa partió de Wortley, una montañera inglesa que completa sus expediciones con la ropa que llevaban las pioneras a principios del siglo XX, y con el patrocinio de la marca de móviles OnePlus añadió a Hintsa, Miss Finlandia 2013 ahora centrada en el alpinismo, y a la española. «Lotta [Hintsa] le da caña, sabe ir para arriba. Elise [Wortley] tenía menos experiencia en alta montaña, pero tenía mérito el tema de la vestimenta. Iba con unas botas antiguas con unos clavitos, un pantalón bombacho de aquellos hasta las rodillas, una camisa y una americana. A menos seis grados, eh, ni una chaqueta de plumas ni nada», comenta Pasaban sobre un reto que el próximo 3 de marzo se convertirá en un documental en Youtube: «Será poco antes del 8 de marzo y servirá para reivindicar el papel de las mujeres en la montaña», añade.

ONEPLUS

¿Ha cambiado la percepción de la mujer allí arriba?
No sé qué decidirte, tampoco mucho. Leo la biografía de Pilley y tampoco veo mucha diferencia con mi experiencia. La primera vez que fui al Himalaya fue en 1998, tenía 24 años y muchos todavía me miraban como diciendo «¿Quién ha puesto a ésta aquí?». Ahora hay más mujeres en la montaña, eh, pero culturalmente no hemos cambiado tanto. Yo tengo un niño de 8 años, si me voy dos meses al Himalaya dirán que soy una mala madre.

La más conocida, Dora la Exploradora

Para la promoción del viaje a Córcega, OnePlus realizó una encuesta en España que acabó en desastre. La mitad de los entrevistados no fue capaz de nombrar a ninguna mujer aventurera y la otra mitad nombró a personajes de dibujos animados como Dora la Exploradora (61%) o a protagonistas de videojuegos como Lara Croft (58%). De hecho apenas apareció un nombre real, AmeliaEarhart, pionera de la aviación, quizá por el misterio que aún supone su desaparición en mitad del océano Pacífico en en 1937.

«En mi época sí tuve reconocimiento porque la carrera para ser la primera mujer con los 14 ochomiles le daba juego a la televisión, pero ahora es normal que los jóvenes no me conozcan. Hace tiempo que no salgo», apunta Pasaban que a sus 51 años sigue disfrutando de la montaña.

Después de pasar por problemas de salud mental al conquistar todos los techos del mundo, ahora en el Val d'Aran disfruta del mushing y del trail running -el año pasado hizo el Val d'Aran by UTMB- y planea su regreso al Himalaya. Ya no volverá a un ochomil, pero asegura querer conocer muchas montañas de 6.000 o 7.000 metros de altitud. Comparte espíritu aventurero con la pionera Dorothy Pilley, una figura a reivindicar.

Primera reacción de Jenni Hermoso, tras la condena a Luis Rubiales: "Y ahora sí, se acabó"

Primera reacción de Jenni Hermoso, tras la condena a Luis Rubiales: “Y ahora sí, se acabó”

Actualizado Sábado, 22 febrero 2025 - 21:52

Dos días después de la condena impuesta al expresidente de la RFEF Luis Rubiales por un delito de agresión sexual por el beso en la boca a Jennifer Hermoso, la jugadora ha reaccionado en las redes sociales, en laque afirma "y ahora sí, se acabó".

"Después de todo, esto creará un precedente importante en un entorno social en el cual aún queda mucho por hacer. Tengo el corazón lleno de cada una de las personas que han estado, están y seguirán conmigo en esta lucha. Y ahora si, se acabó", escribe Hermoso en su cuenta de Instagram.

El juez de lo Penal de la Audiencia Nacional, José Manuel Fernández-Prieto, condenó a Luis Rubiales a 18 meses de multa con una cuota diaria de 20 euros (unos 10.800 euros) por un delito de agresión sexual por el beso en la boca a Jennifer Hermoso tras ganar el Mundial en Sídney (Australia) el 20 de agosto de 2023.

El fallo prohíbe además a Rubiales acercarse a Hermoso en un radio de 200 metros y comunicarse con ella durante un año.

Tanto Rubiales como el exentrenador de la selección femenina Jorge Vilda, el exdirector de fútbol masculina Albert Luque y el exdirector de marketing de la Federación Rubén Rivera han sido absueltos del delito de coacciones a Hermoso del que estaban acusados.

La Fiscalía había solicitado un total de 2 años y medio de cárcel para Rubiales, un año por agresión sexual y año y medio por las coacciones, y por este último delito 1 año y 6 meses para los otros tres acusados.

Recital de Maribel Pérez y otro título para Ana Peleteiro en Gallur

Recital de Maribel Pérez y otro título para Ana Peleteiro en Gallur

En las semifinales de los 60 metros, Maribel Pérez batió su propio récord nacional. Lo rebajó en una centésima para dejarlo en 7.15. Aunque no lo necesitaba, se esforzó hasta el último metro porque sabía que se hallaba en disposición de hacer algo sonado. En la final, Jaël Bestué, la defensora del título, le discutió el oro con zancadas como dentelladas. Maribel la superó en el último milímetro, tal vez la última micra, para ganar con 7.18, la misma marca que Jaël.

En el indeseable capítulo de los percances, Tessy Ebosele, segunda (6,46) en el salto de longitud tras Carmen Rosales (6,51), recogió, coja, vendada, su plata con lo que pareció, en una primera impresión, una rotura del tendón de Aquiles izquierdo. Reconocimientos posteriores descartaron la fractura. Por fortuna, el percance no degeneró en drama, aunque Tessy no pudo, por la tarde, tratar de discutirle el título de triple salto a una Ana Peleteiro que, sin molestias aparentes, ganó con unos esperanzadores 14,33.

Y Jorge Ureña, brillante líder del heptatlón luego de cuatro pruebas, a 22 puntos de su récord de España, tropezó con el obstáculo en la quinta, los 60 vallas, se fue estrepitosamente al suelo y perdió toda opción de medalla e incluso de un buen puesto. Terminó decimosegundo, lejísimos del vencedor, Pablo Roelas (5.727 puntos).

Como era de prever, Marta García y Águeda Marqués sólo pensaron la una en a otra a la hora de dedicarse a tratar de imponerse en los 3.000. Marta tiró y tiró hasta agotarse. Águeda aguantó y aguantó hasta agotarla. La superó en los metros finales (9:12.30). Pol Oriach no tuvo más que pensar en sí mismo para ganar (7:52.52) la prueba masculina.

Agueda Marqués celebra su victoria en la prueba femenina de 3000 metros.

Agueda Marqués celebra su victoria en la prueba femenina de 3000 metros.SERGIO PÉREZEFE

Algunas de las pruebas más interesantes de la jornada fueron aquellas que dieron paso a las, más interesantes aún, finales epilogales del domingo. Elvin Josué Canales, Mariano García y Mohamed Ataoui disputarán un 800 apasionante. Iñaki Cañal (formidable con sus 46.17), Óscar Husillos, Manuel Guijarro, Markel Fernández y Bernat Erta apuntan a las medallas en los 400. Lo mismo que Ignacio Fontes, Javier Mirón, Mohamed Attaoui, que está en misa y repicando, y Adrián Ben, en los 1.500.

También las mujeres del 400 justificaron la expectación despertada. Blanca Hervás, Eva Santidrián, Paula Sevilla, Daniela Fra y Carmen Avilés sostendrán una lucha cerrada para subir al podio y, como en el caso de los hombres, suscitan esperanzas de formar unos cuartetos de relevos (masculino, femenino y mixto) con posibilidades europeas de medalla.

Hay un chico nuevo en la ciudad, aunque ya en 2024 llamó la atención. Se llama, abreviando, Abel Jordán (Abel Alejandro Jordán Jul. AA.JJ). Tiene 21 años, es vigués, llegó de niño a Madrid y en 2022 se trasladó a California, donde estudia ingeniería mecánica. Un junco que corre con una elegante facilidad natural. Campeón de España absoluto de 100 el pasado año, es muy rápido y muy técnico. Tan rápido, que ganó los 60 con 6.54, récord de los Campeonatos, récord de España sub-23 y segunda mejor marca nacional de todos los tiempos tras los 6.52 de Yunier Pérez. Tan técnico, que les va a discutir a Quique Llopis y Asier Martínez el título en los 60 vallas.

Julián Álvarez hace los deberes del Atlético ante un Valencia tan esforzado como frágil

Actualizado Sábado, 22 febrero 2025 - 20:59

No piensa ceder el Atlético. Fue el mensaje que lanzó en Mestalla por si alguien dudaba mirando el calendario. Una sola derrota en casi cuatro meses le sostienen en todas las peleas aunque, por momentos, muestre algunas dudas. Ante el Valencia liquidó el duelo en la primera media hora con la magia de Griezmann y la letalidad de Julián Álvarez, pero tuvo que apretar los dientes cuando los locales arrearon antes de que Correa echara los tres puntos al zurrón. [Narración y estadísticas]

Los primeros dos goles se los apuntó la Araña pero al Valencia lo descosió un francés. Como el gato de Cheshire de Alicia, aparecía y desaparecía por donde menos se lo esperaba la defensa del Valencia, incapaz de detectarle. No necesitó correr ni bregar, ni aunque Corberán le hubiera puesto enfrente más músculo en la medular. Le bastó con buscar el lugar donde le dejaban pensar para ir regalando asistencias de gol.

Quiso el Valencia acordarse de cómo competía estos duelos antes de empequeñecerse y buscó apretar en el área de Oblak queriendo el control, pero sin ningún acierto. Ni Sadiq ni Iván Jaime ni Javi Guerra tuvieron ocasión de armar sus remates. Y los colmillos rojiblancos no tardaron salir, aunque fuera en una jugada anulada por fuera de juego. Giuliano mandó a pasearse la pelota por el área pequeña de Mamardashvili como primer aviso. El segundo ya fue gol. Apareció Griezmann en la frontal para elevar la pelota por encima de la defensa y que cayera a los pies de Lino. El brasileño la estrelló en el larguero, pero el rechace, con la punta de la bota lo tocó Giuliano ante la mirada pasiva de toda la defensa para dejar a Julián Álvarez que abriera el marcador.

El Valencia resopló y volvió a buscar a Oblak para quedarse atascado en tres cuartos de campo. Nadie era capaz de armar la pierna y el Atlético vivía cómodo recostado en su orden y esperando los errores, porque llegaban. Siempre llegan pese a los esfuerzos de Corberán por corregirlo. Desde el fondo de la clasificación no es fácil no equivocarse. Entonces aparecía Giuliano para correr, más por costumbre que por necesidad.

El Atlético balanceaba de orilla a orilla el juego hasta que aparecía el Principito y su magia. Le faltó silbar mientras se iba escorando al pico izquierdo del área para colocar otro balón entre los centrales que cabeceó Julián. El argentino pudo hacer el tercero antes del descanso aprovechando un error de Mosquera en la salida de pelota, tan grosero como su remate. Dos goles de cuatro remates por ninguno de Valencia dibujaban un panorama cómodo. Eso debió pensar Simeone sacando del campo a Lino y Azpilicueta, para reforzar con Galán y Gallagher escorado a la izquierda. No sabía que la idea de Corberán era agitar el partido.

Alimentó el ataque con Hugo Duro y se adueñó del duelo. A arreones encerró al Atlético con remates de Javi Guerra y los centros de Gayà primero para Sadiq, que reclamó una mano de Molina en el área que cortó su cabezazo -como el Valencia en redes sociales pese al respeto arbitral- , y luego para Hugo Duro.

No quería rendirse este Valencia, con más coraje que acierto, mientras los rojiblancos se recomponían moviendo de nuevo el banquillo. Enmendaba Simeone lo que había hecho al descanso, soltando a Gallagher por el centro, porque daba la sensación de que los valencianistas habían regalado la primera parte y lo podía arreglar.

Probó Almeida con un derechazo antes de que volviera al campo entre silbidos Rafa Mir para obligar a Oblak con un testarazo. Quería el Valencia, arriesgaba, pero las dudas del Atlético no eran suficientes para dejar escapar su cómoda ventaja. Es más, apareció el error valencianista que cerró el encuentro. Javi Guerra perdió la pelota que permitió a Gallagher armar una contra con la calma suficiente para que Correa la acabara con un derechazo cruzado que vació Mestalla.