España derrota a Austria y da un paso más hacia la ronda principal del Europeo

España derrota a Austria y da un paso más hacia la ronda principal del Europeo

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España se sacó la espinita de Austria a lo grande. Una gran primera parte tanto en ataque como en defensa, unida al mantenimiento de sus prestaciones defensivas en la segunda mitad del duelo, con un Sergey Hernández capaz de realizar intervenciones fantásticas a lo largo del todo el encuentro y un Nacho Biosca que volvió a mostrarse tremendamente difícil de batir desde los siete metros, les permitieron a los Hispanos imponerse por 25-30 a una selección austríaca que fue de menos a más, pero que nunca llegó a inquietar realmente las opciones de triunfo del conjunto de Jordi Ribera, que da así un nuevo paso firme en el camino hacia la ronda principal del Europeo.

El ataque español fue demoledor en el primer tiempo. Con Aleix Gómez erigido como máximo anotador del periodo, con cuatro tantos, muy bien secundado por Imanol Garciandia y Abel Serdio, cada uno de ellos con tres goles, el equipo de Jordi Ribera fue capaz de marcharse al descanso con 19 goles en su casillero. Pero, sobre todo, quien más brilló en esas tareas fue un Ian Tarrafeta que firmó una dirección ofensiva de altísimas prestaciones. Firmando, tal vez, sus mejores minutos con los Hispanos.

Austria, mientras, no acababa de encontrar la manera de romper la férrea defensa hispana, con un Sergey Hernández que rindió también a un excelente nivel y un tremendo compromiso en tareas destructivas de todo el equipo.

Tras el descanso, los austríacos mejoraron en ataque en una segunda parte en la que España, en cambio, no se mostró tan acertada en esa faceta del juego y en la que los de Iker Romero recurrieron en varias ocasiones al ataque de siete contra seis para meterse de lleno en el duelo. Pero, por mucho que Wagner y Bilyk multiplicaran su efectividad con respecto al primer tiempo, la defensa de los Hispanos mantuvo su nivel de rendimiento. Apoyada, sobre todo, en la efectividad de un Sergey Hernández capaz de marcar dos tantos aprovechando sendas porterías vacías de los de Iker Romero y que, a la postre, acabaría por alzarse con el MVP del encuentro.

Una tarde por compasión

Una tarde por compasión

Todavía sonaban los pitos de los aficionados contra este Real Madrid contaminado. Incluso se oyeron gritos, nuevamente, de "Florentino, dimisión". Obviamente, ni el minúsculo triunfo del equipo blanco ante un casi colista podía contener la rabia y la furia que se ha instalado en el Bernabéu.

Algunos tenían mucha razón, porque el primer periodo del Madrid fue patético. Sin corazón, sin la sangre que debe correr por las venas, el equipo que ya es de Arbeloa no creaba ocasiones ni tiros a portería ni siquiera mostraba imaginación para doblegar la defensa de cinco del Levante. Hasta Mbappé estuvo regular.

Pero es que comparar a Mbappé con el esto de jugadores es casi escatológico. Es como si el francés jugase en un equipo de Segunda División. Y no de los buenos. Así que hubo muchos silbidos para Vinicius, para Bellingham, que ahora parece una sombra de lo que fue, y hasta para Camavinga, que hizo una primera parte detestable. También se oyeron gritos de "Florentino, dimisión" y me fijé en el gesto del presidente. Esbozó una sonrisa sardónica y cruzó las piernas, como un acto de protesta contenida.

Mientras, el Levante se empeñó en pasar el balón y equivocar al Madrid defensivamente. Huijsen ya dije que no esta para jugar en el Madrid. Tiene miedo, mucho miedo al fracaso y el Levante llegó a propinarle casi dos oportunidades de gol.

La aparición de Arda Güler fue la resurrección de un Madrid más aguerrido, más rápido y pensando que no podía jugar como antes. Se fue hacia arriba para robar balones y descomponer a la defensa levantina con Mantastuono, que no estuvo tan mal como en otras ocasiones, y sobre todo con el brillo angular de Arda.

De todas formas, siempre es recurrente eso de Mbappé y diez más. Cuando ya se ponía el muro levantino, el galo fabricó un penalti y marcó su decimonoveno gol en la Liga. Algo estratosférico. Y como Arda Güler ponía como un maestro los córners, el "vehemente" Asencio logró un gran cabezazo para hacer el segundo gol del Madrid y navegar por el mar de la tranquilidad. Hasta pudo golear.

Bellingham falló tres goles, que antes los metía. Lo que pasa por la cabeza de la inglés no lo sabe nadie, pero disimula muy bien eso de ser una anterior versión de sí mismo. En cuanto a Vini: no dio ni una, aunque lo intentara. Además, ya está certificado que es el único jugador de la Liga que ha sido silbado en todos campos de fútbol. Espantoso. Algo inaudito. Irremediablemente, el Madrid tiene que hacer algo con el brasileño. Lo mejor es el prudente traspaso, incluso en este mes de enero. Pero la pregunta es: ¿Alguien lo quiere?.

En fin una tarde de compasión para el Madrid, pero el mar de dudas sigue tormentoso y no sabemos lo que ocurrirá el martes con el Mónaco en Champions. El Madrid es una olla de explosión a punto de estallar.

Florentino al desnudo

Florentino al desnudo

Florentino Pérez se ha quedado sin escudo, desnudo frente a una crisis que no cierra una simple victoria. Es profunda. Arbeloa no sirve como escudo. No tiene la suficiente estirpe ni el acero. La pitada muestra que su predicamento entre los aficionados es nulo. Se equivocó el nuevo entrenador, refugiado en absurdas hiperactuaciones, al citar a Juanito, un estandarte del madridismo en carne y hueso, para sugerir lo que los socios debían hacer. Son soberanos.

Aunque los socios ya no siempre compongan el decorado mayoritario del Bernabéu, poblado de turistas, turistas ricos, a la hora del aperitivo estaban donde entendieron que tenían que estar e hicieron lo que creían que debían hacer. Pitaron a los jugadores que consideran responsables de la crisis, Vinicius, Bellingham y Valverde, principalmente, justo los que mayor oposición hicieron a Xabi Alonso, y pidieron la dimisión de Florentino. Miraron al palco y una gran parte se fue antes de que acabara el partido. La asunto.

La victoria ante el Levante cauteriza la crisis, no la resuelve, y al menos permite al equipo blanco seguir donde estaba en la Liga, a la espera de lo que haga el Barcelona. Podría haber sido peor, en una atmósfera bajo la que era complicado jugar al fútbol. Para alguno de los más jóvenes, como Huijsen, fue un martirio. El descenso en el rendimiento del central es un síntoma de lo que sucede en el Madrid.

Los pitados corrieron todo lo que pudieron, mientras el público coreaba el nombre de Gonzalo, futbolista de la cantera que dio vida al Madrid en Albacete, hasta que Arbeloa lo sustituyó en el descanso. Los siguientes aplausos fueron para Asencio, y no por el segundo gol. Quieren reconocerse en los valores de la casa y, hoy, únicamente lo hacen en la cantera, olvidada cantera.

Fue en Albacete donde todos los cálculos del Madrid estallaron. Después de la Supercopa, entendieron en el club que era el momento del cambio de entrenador, con la cuesta abajo ya para Arbeloa: Albacete, Levante, Mónaco... El club hizo un mal análisis de la situación o, al menos, un análisis incompleto. La cuesta abajo era un precipicio.

De ese modo lo entiende el Bernabéu, cuyo plebiscito es unívoco. Los culpables son los jugadores y el presidente, lo que apunta a falta de compromiso y errores en la planificación. El Madrid debería haberlo interpretado correctamente cuando la grada pitó a los jugadores al final del partido con el City, que se impuso por 1-2. Ese hecho reveló ya el distanciamiento entre el sentir de la afición con el de la cúpula del club, que calló ante los reproches de Vinicius a Xabi Alonso en el clásico.

Como el desaparecido Juanito, Vini lleva el 7 a la espalda, pero no representa nada de lo que encarnó un futbolista que después de muerto todavía pone en pie a los socios cuando se corea su nombre. El de Florentino se coreó en otra dirección. La petición de dimisión no fue tan mayoritaria como el castigo a los jugadores, es cierto, pero abre un periodo nuevo, cargado de incertidumbres, con el presidente al desnudo.

Mbappé y Asencio sofocan las llamas del gran incendio del Bernabéu

Mbappé y Asencio sofocan las llamas del gran incendio del Bernabéu

El Madrid resolvió a balón parado una de las tardes de más tensión en el Santiago Bernabéu. Los goles de Mbappé, de penalti, y de Asencio, a la salida de un córner, dieron los tres puntos a los blancos ante el Levante en un partido marcado por los constantes silbidos de la grada a su equipo por la crisis de resultados de las últimas semanas, que derivó en el despido de Xabi Alonso.

Y como respuesta a una de las broncas más importantes de los últimos años, la plantilla dirigida ahora por Álvaro Arbeloa ofreció una gran dosis de irrelevancia. El técnico sacó a su once de gala, con Mbappé, Bellingham, Tchouaméni y Carreras de vuelta al once tras su ausencia en Albacete, con Valverde en el lateral derecho y Gonzalo en el extremo, lejos de su área de influencia.

Pitada del Bernabéu al Real Madrid.El Mundo

Entre silbidos y abucheos, el Madrid ofreció una de sus peores versiones. Sin una idea futbolística, sin un plan, sin cabeza y sin personalidad para contestar al enfado de su grada. Constaría ver a Kroos, Modric o Cristiano Ronaldo alejarse del balón cuando éste más quema.

Así sucedió ante el Levante, con un Madrid lento y sin ofrecer desmarques en ataque. Dominó la posesión por pura inercia, pero se apagó al llegar al área de Ryan.

Atrás, el mismo sufrimiento de siempre en las transiciones. Carlos Álvarez, Etta Eyong e IvanRomero se encontraron con varias situaciones de espacio hacia el área de Courtois, pero no terminaron de conectar entre ellos para poner en peligro la meta del belga.

El nuevo desastre del Madrid encendió todavía más a una grada que con sus silbidos puso en la diana a Vinicius y Bellingham, los más señalados por el aficionado. E incluso una parte del público se atrevió con el palco coreando «¡Florentino, dimisión!» hacia el presidente.

El descanso llegó sin ningún tiro a puerta del Madrid, que sólo se acercó con algún disparo lejano de Camavinga o Vinicius y con un buen balón largo de Asencio que Mbappé remató desviado de primeras. Nada más para una grada que volvió a abuchear con fuerza a su equipo.

El intermedio no calmó los ánimos del público y Arbeloa respondió retirando a Camavinga y Gonzalo para dar entrada a Güler y Mastantuono. Unos cambios que también fueron silbados por la afición para defender al canterano, ovacionado en algunos momentos del primer tiempo.

Güler, eso sí, reactivó al Madrid. Le puso cabeza y pie, el izquierdo en su caso, y fue el mejor del duelo en los segundos 45 minutos. Realizó el primer disparo a puerta de los blancos en toda la tarde y asistió a Mbappé en la acción del penalti, clave en el desenlace del partido. El galo recibió del turco entre líneas, encaró a De la Fuente y éste le zancadilleó dentro del área. Pena máxima clara y alivio para el club.

Desde los once metros, el delantero, entre algodones esta semana, engañó a Ryan, estrenó el marcador y provocó los primeros aplausos del estadio a su equipo. Un bálsamo para Arbeloa, que más allá de las sensaciones necesita victorias para levantar la moral de la institución.

El técnico, este sábado sí, sacó a Ceballos del banquillo y le dio media hora para tratar de generar más fútbol desde el centro del campo, no como en Albacete, donde el andaluz fue suplente y ni siquiera calentó en la banda.

En cinco minutos llegó el 2-0, de nuevo con Güler como protagonista. El turco lanzó con precisión un córner y Asencio se anticipó a su marcador para rematar con firmeza ante Ryan. Un golazo que el canterano celebró con rabia.

El tramo final, con un Levante sin oxígeno para mucho más, fue cómodo para los blancos y para el público, que siguió silbando tímidamente a Vinicius. Mastantuono se encontró con el palo y Bellingham en dos intentos de ampliar el marcador, pero se quedó en 2-0. El Madrid duerme a un punto del Barça en mitad de su mayor crisis de este lustro.

Monumental pitada del Bernabéu al Madrid y gritos de "¡Florentino, dimisión!": Vinicius y Bellingham, los jugadores más señalados

Monumental pitada del Bernabéu al Madrid y gritos de “¡Florentino, dimisión!”: Vinicius y Bellingham, los jugadores más señalados

El Santiago Bernabéu ha respondido a la crisis del Real Madrid con una de las broncas más grandes de los últimos años. La afición abucheó al equipo tanto en la llegada del autobús como en la salida de los jugadores al calentamiento y en la posterior vuelta a vestuarios para el partido ante el Levante, pero amplió todavía más el volumen de sus quejas cuando la megafonía dio la alineación y cuando el partido empezó, incluyendo un sector de la grada que gritó "¡Florentino, dimisión!".

Vinicius Júnior y Jude Bellingham, por ese orden, fueron los más señalados por la grada, tanto en el anuncio de la alineación como en el partido, silbando la grada cada vez que cogían el balón. El estadio les culpa de la rebelión del vestuario que terminó en el despido de Xabi Alonso y de la mala racha de resultados del equipo en las últimas semanas.

Los pañuelos hicieron acto de presencia antes del pitido inicial y cuando la Grada Fans, el sector de animación del Bernabéu, comenzó a animar al equipo. En ese momento, el resto del público respondió con cánticos de "¡Fuera, fuera!".

No sirvió de nada la petición de Arbeloa en la rueda de prensa previa, en la que pidió el apoyo de la afición citando a Juanito: "Juanito dijo '90 minuti en el Bernabéu son molto longo', no dijo '90 minuti contra llos jugadores'".

Ilia Topuria desvela que volverá a pelear entre abril y junio: "Está a tope"

Ilia Topuria desvela que volverá a pelear entre abril y junio: “Está a tope”

Han pasado más de 200 días desde que Ilia Topuria noqueara a Charles Oliveira para proclamarse doble campeón de UFC. En este tiempo, la pelea judicial que mantiene con su ex mujer, Giorgina Uzcategui, ha ido retrasando su vuelta al octógono porque el peleador quería "centrarse en sus hijos".

Pese a que su situación personal está lejos de solucionarse, con una demanda pendiente en un juzgado de Violencia sobre la Mujer en Móstoles, el luchador ha expresado en redes en un comentario a un internauta que su idea es volver a pelear entre "abril y junio".

Muchas son las especulaciones acerca de la vuelta del Matador y ahora suenan con fuerza dos posibilidades. O el evento numerado de la UFC en Miami o el especial "UFC Casa Blanca" en el que la liga homenajeará al presidente estadounidense, Donald Trump, en su residencia con motivo de su 80 cumpleaños.

El propio Topuria ha seguido desgranando en ese hilo que comenzó con el ko que propinó al luchador brasileño, que ha sido nombrado el mejor de 2025, que también ganará esa mención en 2026. Además de la fecha, Topuria también ha confirmado que su rival será el ganador de la pelea que enfrentará a su 'archienemigo' Paddy Pimblet con Justin Gaethje.

El enfrentamiento entre el británico y el americano se producirá el 24 de enero dentro del UFC 324 en el T-Mobile Arena de Las Vegas. El vencedor será el nuevo campeón 'interino' del peso ligero, ya que el actual es el propio Topuria. De ahí que el ganador sea el rival del Matador para unificar los cinturones.

Se especuló que la propia compañía pudiera retirar el cinturón a Topuria para la pelea de estos dos aspirantes por el tiempo que ha estado sin pelear el hispanogeorgiano, pero Carlos Legaspi, periodista de la ESPN y experto en MMA ha asegurado que eso no iba a ocurrir: "Le van a dar todo el tiempo que sea necesario".

"Tienen mucha fe en el estatus actual de Topuria como estrella", añade el experto acerca del peso del peleador español en la mayor liga de Artes Marciales Mixtas de el mundo, Una fe parecida a la que mantiene en si mismo el propio Ilia.

Entrenando a tope

Pese a las dificultades personales que ha atravesado, Ilia Topuria no ha dejado de entrenarse para mantenerse preparado para combatir tan pronto sus problemas personales remitiesen. Recientemente se le ha visto compartiendo ejercicios con dos grandes amigos suyos como Sergio Ramos y Pablo Motos, en sus instalaciones de Madrid. "Está a tope", confirman a EL MUNDO fuentes de su equipo.

Al Attiyah gana su sexto Dakar en coches

Al Attiyah gana su sexto Dakar en coches

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Nasser Al Attiyah se llevó la victoria en el Dakar 2026, sumando su sexto triunfo (2011, 2015, 2019, 2022, 2023, 2026) y otorgando a Dacia su primer éxito en su segunda participación.

El catarí igualó el récord de 50 especiales ganados de Stéphane Peterhansel y Ari Vatanen, consolidando su leyenda en el rally raid.

Mattias Ekström (Ford) ganó la última etapa de 105 km, superando a Sébastien Loeb por 8 segundos y asegurando el tercer puesto en la general, mientras que segundo fue el español Nani Roma.

Muere Rocco Commisso, presidente de la Fiorentina y fundador de Mediacom

Muere Rocco Commisso, presidente de la Fiorentina y fundador de Mediacom

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El italoestadounidense Rocco Benito Commisso, presidente de la Fiorentina desde 2019 y fundador de Mediacom, falleció este sábado a los 76 años "después de un largo período de tratamiento". "Con gran dolor y tristeza, la familia Commisso, su esposa Catherine, sus hijos Giuseppe y Marisa y sus hermanas Italia y Raffaelina, anuncian el fallecimiento del presidente Rocco B. Commisso. Te extrañamos y te extrañaremos siempre", informó el club en un comunicado oficial.

Fue un hombre dedicado a Mediacom, la empresa de telecomunicaciones que fundó en 1995 y que le permitió poder hacer un hueco a su gran pasión: compró el New York Cosmos en 2017 y volvió a su Italia natal como gran empresario para ponerse al frente de combinado 'Viola' en 2019.

Nacido en Calabria, sur de Italia, Commisso emigró con apenas 12 años a Estados Unidos. Fue a la Universidad de Columbia gracias a una beca y se graduó en ingeniería industrial. Era un enamorado del fútbol. Jugó en el equipo de la universidad, los Columbia Lions durante varios años. De hecho, llegó a probar con la selección nacional estadounidense antes de los Juegos Olímpicos de 1972.

Esa inquietud por el fútbol nunca se apagó. Pero antes de llegar al New York Cosmos y a la 'Fiore', sus pasiones, se centró en el gran negocio de su vida. En 1995 fundó Mediacom, empresa de telecomunicaciones especializada en televisión por cable estadounidense de la que fue presidente y director ejecutivo hasta el último día.

Antes de eso, comenzó su carrera empresarial en Pfizer, pero trabajó también en el Chase Manhattan Bank (actualmente JP Morgan Chase), en Royal Bank of Canada y Cablevision.

Mediacom

Pero después de años como empleado, dio el salto a propietario, el primero de tantos. Fundó su empresa en 1995. La colocó como el quinto operador de cable más grande de Estados Unidos con un servicio de datos, video, voz y telefonía móvil de alta velocidad para más de tres millones de hogares y empresas en 22 estados.

La proyectó en bolsa americana, incluso. Pero en 2011 privatizó la compañía y, desde entonces, es propiedad de la familia Commisso.

Fueron 30 años al frente de Mediacom, su gran creación. Y esa gestión de la empresa le permitió formar parte de la prestigiosa lista Forbes 400 debido a su destacada trayectoria en la industria de la televisión por cable que ya había iniciado antes y que llegó a abarcar casi 50 años de su vida.

La 'Fiore', el Milan y el New York Cosmos

Interesado el fútbol, no salió de Estados Unidos para adquirir un club. En enero de 2017, Commisso adquirió una participación mayoritaria en el New York Cosmos, donde permaneció como dueño hasta julio de 2025, cuando el equipo fue adquirido por North Jersey Pro Soccer. La familia Commisso, eso sí, conserva una participación minoritaria en el club.

Tan solo un año después de aquella compra, ya se vieron las intenciones de Commisso. El empresario italoestadounidense quería volver a Italia. Y en verano de 2018 tanteó la compra del Milan. El acuerdo entre las partes no se cerró y tuvo que buscar la alternativa.

En 2019, en una operación de unos 170 millones de euros, compró la 'Fiore' e hizo de la ciudad de Florencia su segunda casa. Implicado como pocos presidentes que viven lejos del país en el que se maneja su propiedad, fue entre otras cosas el encargado del proyecto de ciudad deportiva de más de 100 millones de euros, a la vanguardia en Italia, que el club estrenó en 2023 y que ahora llevará su nombre.

Durante su mandato, Fiorentina alcanzó dos finales de la Liga Conferencia (2023 y 2024), una semifinal del mismo torneo (2025) y una de la Copa Italia (2023). Ahora el equipo, después de temporadas para el recuerdo, marcha en puestos de descenso.

Siete años después de comprar la 'Fiore', de rozar en dos ocasiones metal europeo, Commisso falleció a los 76 años. El club italiano desveló que estaba bajo tratamiento médico desde hacía tiempo.

Commisso dedicó su vida a Mediacom, la empresa que fundó hace 30 años. Pero nunca se olvidó de su verdadera pasión: el fútbol. Con la 'Fiore' se reencontró con sus mejores años en la juventud. Volvió al césped, volvió a competir, volvió a estar cerca del balón.

El Real Madrid aprende la lección y Tavares y Garuba aplastan al Barça en el clásico

El Real Madrid aprende la lección y Tavares y Garuba aplastan al Barça en el clásico

La reacción era casi obligada. Y fue contundente, como un zarpazo. Silencioso a lomos del imperial Tavares. Estruendoso con la electricidad de Garuba. Dos tipos en las antípodas, dos pilares sobre los que cimentar, una pintura envidiable. El Real Madrid le dio la vuelta al clásico en 12 días. Sensaciones y números. Corazón y estadística. Capaz de hacer irreconocible al mismo Barça que le trastabilló con 105 puntos. Esta vez se quedó en menos de la mitad (61). Ver para creer. [80-61: Narración y estadísticas]

Garuba puso en pie al Palacio. En ese tramo de sentencia, desdibujó a un Barça ausente. Lo acuchilló en el suelo donde ya lo había tumbado antes Tavares. Fue quizá la noche más redonda de la era Scariolo, una mole su equipo de principio a fin. Y la más gris desde la reentré de Xavi Pascual. Como si ser consciente de que ganar dos veces seguidas en el Palacio fuera una tarea casi imposible, su equipo salió, al contrario que el 4 de enero, sin creer en sí mismo.

En la sucesión de clásicos de cada temporada -a veces ni con las dos manos se pueden contar-, la trascendencia varía según el momento y las urgencias. El Madrid había enhebrado nueve de carrerilla, casi un aplastamiento al eterno rival. Pero Pascual y su particular milagro cortaron la racha. Las miradas y las dudas tomaron el puente aéreo. Y se plantaron sobre Scariolo, más en estos tiempos donde se cortan cabezas en el club. Pero, reconocida la herida -aunque sin ninguna urgencia clasificatoria para los blancos ni en ACB ni en Europa-, la cuestión era saber si este proyecto del ex seleccionador no sólo acaba de despegar, también si esa exuberante plantilla posee el amor propio competitivo que distingue a los buenos de los campeones. El orgullo estaba dañado, el Palacio observaba con lupa y el Madrid apenas encajó dos puntos en los seis primeros minutos.

La diferencia en los blancos fue la solidez alargada en el tiempo. Primero dominó Tavares, algo que no es novedad. Pero después, cuando Shengelia, saliendo desde el banquillo, asestó dos triples seguidos y Willy desplegó su nueva dimensión, hubo respuesta contundente. Los triples de Deck (acabaría con cuatro de cuatro, a puñalada por cuarto), el ímpetu ya de Garuba (que ha enterrado a Len al olvido), la clase de Trey Lyles. Un más 10 que sólo alivió, momentáneamente, Laprovittola, que ya fue pesadilla en el duelo de ACB. Porque todo este rato Tavares descansaba en el banquillo. Cuando regresó fue como si Godzilla entrara en la pista. Otra vez. El mismo equipo que hace 12 días recibió 105 puntos, dejaba al mismo rival en 31. En la pregonada batalla por el rebote, el elemento Okeke (en el quinteto de Scariolo), fue diferencial.

Tavares, en la defensa sobre Satoransky.

Tavares, en la defensa sobre Satoransky.Kiko HuescaEFE

El paso por vestuarios trató de ser reinició para un Barça errático. Refrescó energías y Brizuela intentó dar otro aire. Un 2-9 de salida que cortó en seco Campazzo con un triple y Hezonja con seis puntos. Una respuesta que elevó la máxima (55-40), más pujanza todavía con la segunda unidad, los triples de Deck, la bravura de Garuba... Los azulgrana zozobraban.

Y naufragaron al poco, en una noche de esas en las que conviene pasar pronto página. Aplastado en el rebote, sin puntería desde el perímetro, sin héroe sobre el que sostenerse. El clásico completamente del revés. El Madrid, que es líder de la Liga Endesa, ya es tercero en la Euroliga. La tragedia nuclear, que bromearía Scariolo.

El plan desesperado de Arbeloa, un escudo para buscar la reacción del vestuario del Madrid: "Sólo necesito a estos jugadores"

El plan desesperado de Arbeloa, un escudo para buscar la reacción del vestuario del Madrid: “Sólo necesito a estos jugadores”

Desde que el pasado martes se presentó ante la prensa como nuevo entrenador del Real Madrid, Álvaro Arbeloa se ha convertido en el escudo del vestuario del conjunto blanco. A veces en exceso. La plantilla está en la diana por la crisis de resultados de las últimas semanas, con la derrota en Albacete como desastre final, y por los problemas que derivaron en el despido de Alonso. Muchos jugadores, como Vinicius o Bellingham, son los señalados por la grada en esa rebelión interna que provocó la salida del vasco, pero la estrategia de Arbeloa frente a los rumores ha sido clara: proteger, quizás demasiado, a la plantilla, asumir, quizás demasiado, las culpas de todo lo que suceda y pedir a la afición, apelando al espíritu deJuanito, que no pite a los futbolistas en el duelo liguero de esta tarde ante el Levante.

«Respeto la opinión del Bernabéu y la entiendo, pero les pido apoyo. Juanito dijo que '90 minuti en el Bernabéu son molto longo', no dijo '90 minuti en el Bernabéu contra los jugadores'», declaró el técnico ayer por la mañana en Valdebebas.

Arbeloa ha dado tres ruedas de prensa como entrenador del Madrid y en las tres ha repetido la misma reflexión, centrada en el elogio a sus estrellas y a Antonio Pintus y en la crítica a la preparación física como punto principal de la crisis de las últimas semanas. Su plantilla es, según él, «extraordinaria» y el vestuario necesita «disfrutar», con Vinicius como ejemplo de lo que debe ser «un líder del Madrid» por su participación en el Carlos Belmonte.

«Cuando quise valorar el esfuerzo de Vini en Albacete es porque sabía de dónde venía, de una semana muy dura. Eso es lo que necesito de él, eso es ser un líder», dijo, y recordó que «no estoy diciendo que los que se quedaran no querían venir, todo lo contario. Todos los que estaban disponibles, vinieron con nosotros. Decidí que no quería asumir riesgos y lo volvería a hacer», señaló, de nuevo protegiendo a jugadores como Bellingham, Mbappé o Tchouaméni, que no entraron en la lista para Albacete y que fueron criticados por el entorno por ello.

Esta serie de declaraciones han puesto a Arbeloa como el escudo de la plantilla, buscando el salmantino la reacción positiva de un grupo descompuesto por la turbulenta relación con el cuerpo técnico de Xabi Alonso. «Si alguien quiere que mis palabras sean una crítica hacia Xabi, no las van a encontrar. Lo que pasó en Albacete fue una falta de ideas y de físico... de muchas cosas de las que el responsable soy yo», repitió.

Pero la realidad es que muy poco se le puede atribuir a un entrenador que aterriza un martes de lo que pase un miércoles. «Hemos tocado fondo y los responsables somos nosotros», aseguró Carvajal, más lógico, en la zona mixta de Albacete. «Todo lo que pasa en el terreno de juego es responsabilidad mía», respondió ayer Arbeloa, cuestionado por las palabras del capitán. De nuevo, el escudo delante del vestuario. «No necesito nada, lo único que necesito son a unos jugadores tan fantásticos como los que tengo», finalizó. Pues eso.