Carlos Sainz, el nuevo 'Monsieur Dakar' y su plan físico para reinar más allá de los 60 años: "Prefiero sufrir en casa que en el desierto"

Carlos Sainz, el nuevo ‘Monsieur Dakar’ y su plan físico para reinar más allá de los 60 años: “Prefiero sufrir en casa que en el desierto”

Recuerda Carlos Sainz que en uno de sus primeros Dakar vivió una escena cómica. Al acabar una etapa, un grupo de periodistas extranjeros se le abalanzó para preguntarle por los motivos que le habían llevado a discutir con su copiloto, Lucas Cruz, y a dejarle tirado en mitad del desierto. El piloto español alucinó: "¡¿Cómo?!¡¿Yo?!". La jornada había transcurrido con total normalidad, no había existido ni media palabra de reproche dentro de su coche y, es más, Cruz estaba a su lado, también atónito, con su misma cara de incredulidad. Todo había sido un malentendido.

Un competidor de nombre parecido, el portugués Carlos Sousa, sí se peleó con su copiloto Andy Schulz en mitad de una tormenta de arena y en el vivac del rally, entre la habitual falta de información, todo se confundió. La historia no es más que una anécdota, pero esconde una realidad. Con sus dos títulos del Mundial de rallies, Sainz llegó al Dakar en 2006 con un nombre por confirmar en el mundillo del off-road; hoy, casi 20 años después, nadie le confundiría. De hecho, esta edición más que nunca, el español es el rey del raid más duro del mundo.

Por primera vez desde 1994, el francés Stephane Peterhansel, 'Monsieur Dakar', 14 veces ganador -seis en motos y ocho en coches-, no estará en la salida y su ascendente en la prueba lo recogen Sainz y Nasser Al-Attiyah, dos veteranísimos campeones que estrenan marca. El qatarí correrá con Dacia y el español, con Ford. El año pasado ya se convirtió en el primer piloto en levantar el trofeo en forma de touareg con cuatro marcas distintas -Volkswagen (2010), Peugeot (2018), Mini (2020) y Audi (2024)-; si también lo consigue con Ford su récord será insuperable.

Una larga historia con Ford

"El primer año en el Dakar lo importante es que el coche sea fiable. Lógicamente queremos que sea competitivo, intentar pelear por la victoria, pero lo más importante es que aguante", analiza Sainz, con una historia especial con la empresa estadounidense. Hace 40 años, en 1984, antes incluso de decantarse por los rallies, Sainz ya corrió el campeonato de España de turismos con un Ford Escort del que guarda un gran recuerdo. Luego ganaría con la marca dos Campeonatos de España de rallies e incluso debutaría con la misma en el Mundial. "Este año se daban todas las circunstancias para empezar este reto tan bonito", proclama Sainz, como siempre motivadísimo.

"Estoy lo suficientemente loco como para querer seguir corriendo. Mi pasión por las carreras sigue intacta. Quien me conozca detectará enseguida cuando pierda las ganas, pero por ahora sigo teniendo muchas. La motivación es fundamental y al crono le da igual si tienes 20 años, 50 o 60. Yo soy el primero que me exijo mucho y el día que no vaya rápido no iré al Dakar", avanza el cinco veces ganador, que a los 62 años asegura sentirse "como a los cuarenta".

De la mano del preparador físico Iván Rodríguez y con la ayuda de otros profesionales, como la nutricionista Gemma Bes, Sainz mantiene una rutina muy exigente, que pasa por largas salidas en bicicleta y continuas sesiones de fuerza, además de ejercicios específicos para el Dakar. En su casa tiene una sauna y allí suele instalar una bicicleta estática donde simula el esfuerzo propio del raid y el calor del desierto de Arabia Saudí. Hay días que se superan los 50 grados dentro del coche; un infierno. "Obviamente, con la edad, he tenido que adaptar mis entrenamientos, pero trabajo con un equipo que me conoce muy bien. La verdad es que trabajo más la forma física que cuando era joven. Prefiero sufrir en casa antes que sufrir en el Dakar", apunta Sainz ante una edición incierta.

El nuevo desafío del Dakar

En su intención de rebajar la velocidad e incrementar la aventura, el Dakar sigue incorporando obstáculos para los participantes, desafíos, trampas. Con salida este viernes en Bisha, al sur de Arabia Saudí, y llegada el próximo 17 de enero en Shubaytah, los inscritos recorrerán más de 7.000 kilómetros repartidos en 12 etapas y vivirán la exigencia desde el principio. Después de la segunda jornada no tendrán asistencia ni podrán dormir en un vivac y así tendrán que encarar el siguiente tramo. La organización les dará seis litros de agua, un saco de dormir, una esterilla y comida para la cena y con eso deberán apañárselas.

La idea es recuperar el espíritu del Dakar africano, aunque con veteranos como Sainz será difícil ver sorpresas. En ediciones anteriores se han planteado retos parecidos y los pilotos más experimentados casi siempre han sabido resolverlos. "Con este nuevo proyecto estoy contento. He disfrutado, hemos hecho algunos tests. Será importante resolver bien esa etapa de 48 horas, estoy motivado", finaliza Sainz, el nuevo 'Monsieur Dakar'.

El varapalo Dani Olmo y el agujero de 136 millones al que se enfrenta el Barça

El varapalo Dani Olmo y el agujero de 136 millones al que se enfrenta el Barça

Actualizado Miércoles, 1 enero 2025 - 18:15

El último día del año 2024 supuso un nuevo varapalo para el Barça. LaLiga descartó que pudiera inscribir jugadores desde este martes, algo que supone que tanto Dani Olmo, el fichaje estrella del pasado verano, como Pau Víctor, hayan visto cómo sus fichas han sido borradas hasta de la página web oficial del organismo que preside Javier Tebas.

La entidad azulgrana, en las últimas horas de 2024, llegó a pedirle a la Federación que expidiera nuevas licencias para ambos jugadores. La Federación, no obstante, no parece dispuesta a atender la petición. Sobre todo, porque es LaLiga, de acuerdo con el convenio suscrito con el organismo que preside actualmente Rafael Louzán, la que está facultada para tramitar, despachar e inscribir a los futbolistas profesionales. El Barça, a pesar de todo, parece dispuesto a seguir agarrándose a un clavo ardiendo. Para la entidad barcelonista, el hecho de que LaLiga no pudiera validar los números de la venta de los palcos VIP del futuro Spotify Camp Nou por 100 millones de euros sería uno de los supuestos de «fuerza mayor» que recogería el reglamento para poder propiciar la inscripción tanto de Dani Olmo como de Pau Víctor. En el club creen que, presentando nueva documentación, esa causa de «fuerza mayor» a la que aluden los estatutos de la Federación sería la vía para poder inscribir por segunda vez a Olmo, algo a priori prohibido (inscribir dos veces al mismo jugador en un año).

En el caso de no poder hacerlo, Olmo cuenta con una cláusula en su contrato que le permitiría obtener la carta de libertad para marcharse a cualquier otro club. En este caso, el Barça no sólo debería abonarle al futbolista la totalidad del contrato que suscribió hasta el 30 de junio de 2030, con un montante económico total de 48 millones de euros netos, sino que, además, seguiría obligado a abonarle al Leipzig las cantidades correspondientes a su traspaso. En principio, el pago iba a llegar hasta los 60 millones de euros, siempre y cuando se cumplieran una serie de condiciones (partidos jugados, títulos, etc.) que, en este caso, no llegarían a hacerse realidad, con lo que el pago final al club alemán rondaría finalmente los 48 millones. Una cantidad a la que, además, debería sumarse en las cuentas del club 40 millones de euros más en concepto de amortización del fichaje del futbolista, provocando así un agujero económico de unos 136 millones de euros en esta misma temporada.

Por el momento, no obstante, Dani Olmo no parece estar por la labor de activar su salida del club. En las primeras horas de 2025, el jugador compartió en sus redes sociales un mensaje bastante claro en este sentido: It's 2025 time (Es la hora de 2025) acompañado de un corazón azul y otro rojo. Entre las múltiples respuestas que recibió, no faltaron las de aficionados que le instaban a unirse a sus respectivos equipos. Pero, cómo no, también hubo muchos seguidores azulgrana que no dudaron en agradecerle lo que entendieron como un refuerzo de su compromiso con la entidad barcelonista, por mucho que se enfrente a la posibilidad de pasar seis meses sin poder jugar ningún partido. Algo que, de hecho, si bien a la inversa, ya les sucedió a dos futbolistas como Arda Turan y Aleix Vidal en la temporada 2015-16.

El año de Marta García, la fondista que aplazó la Medicina para hacer del atletismo su trabajo

El año de Marta García, la fondista que aplazó la Medicina para hacer del atletismo su trabajo

Cuando mediada la San Silvestre Vallecana, encarando ya la Avenida Ciudad de Barcelona, Marta García emergió de entre las sombras para acechar a la gran favorita Ruth Chepngetich, pareció como un espejismo navideño. Un rato antes, los rótulos televisivos habían repasado el palmarés de la mítica prueba madrileña, que cumplió 60 años, y, claro, ni rastro de españolas. Pero cuando, tras una breve e inteligente pausa 'a rueda' de la africana, la palentina encaró en solitario los últimos kilómetros camino del estadio del Rayo, la hazaña estaba a punto de completarse: 17 años después, una nacional en lo alto del podio.

La última había sido en 2008 otra Marta, otra castellana, aunque todo sea turbio en el pasado de Fernández. García, tras un final agónico -"en esa cuesta arriba picaban las piernas y hubo un momento de crisis. Sabía que tenía margen y he apretado con toda mi alma"- pulverizó el récord nacional de la San Silvestre (31:19, a 3:07 el kilómetro), dejando en su estela a la primera mujer del mundo en bajar de 2:10 en maratón, con otra española, Águeda Marqués, completando el podio.

Fue el colofón a un 2024 inolvidable para Marta García. El año que le cambió la vida, que apostó todo por el atletismo. Y el que le impulsa hacia un futuro sin límites, a pesar de haber cumplido ya los 26 años. Porque la trayectoria de la palentina ha estado marcada por la paciencia y la premisa de no descuidar su carrera académica, su formación en Medicina, que terminó en 2023 para, ahora sí, darle una oportunidad al deporte. "No me había planteado la posibilidad de llamar al atletismo un trabajo hasta sexto de carrera. La prioridad siempre habían sido los estudios", contaba desde St. Moritz a EL MUNDO en una entrevista previa a los Juegos Olímpicos.

Allí, en las cumbres de los Alpes, se forja Marta junto al grupo de elite del OAC Athletic, a las órdenes del gurú alemán Thomas Dreissigacker. Completa concentraciones en altitud de varias semanas que compagina con su residencia en Buitrago del Lozoya (Madrid) y otros periodos en Dullstroom (Sudáfrica). Fue la marca suiza ON la que tentó a la española cuando la incertidumbre le acechaba, a finales de 2022. Una oferta de esas que no se pueden rechazar. "Apostaban por mí más incluso que yo misma", admite. Y, desde su profesionalización completa, los resultados no han dejado de llegar. Como una avalancha.

Marta García, en el podio con Ruth Chepngetich y Águeda Marqués.

Marta García, en el podio con Ruth Chepngetich y Águeda Marqués.FERNANDO VILLAREFE

El 2024 amaneció para la fondista con el récord de España de 5.000 metros en pista cubierta, además de la mínima olímpica para París. Fijó el 14:46.37 en Boston, 40 segundos por debajo de la marca de Carmela Cardama (7 de diciembre de 2019). Al mes siguiente, en febrero, también en Boston, pulverizó las plusmarcas nacionales de 2.000 (5:45.33) y 3.000 metros indoor (8:38.44). Tres récords de España en una semana.

Ese mismo mes, en Ourense, se proclamó campeona de España de 3.000 en pista cubierta y en marzo, en Glasgow, fue 10ª en el mundial indoor en esa misma distancia en la que en mayo, en Oslo, fijó ya al aire libre su mejor marca personal (8:29,32).

Una de las cumbres de su año llegó con el bronce en el Europeo de Roma en 5.000 metros, donde además batió el récord de España. En La Nucia, en junio, se proclamó campeona de España -también, antes, batió el récord de España de 2.000 en Mónaco-de una distancia en la que no pudo brillar sin embargo en los Juegos de París, eliminada en semifinales, el único pequeño borrón a su temporada de lujo. Que ha culminado a lo grande en la Vallecana (tres días antes ganó la San Silvestre de León y hace unas semanas fue sexta y primera española en el Cross de Itálica).

El cénit de Marta García, de su chasquido, de su sonrisa y de su competitividad.

La última polémica de Carlsen: el Mundial de Ajedrez más controvertido del siglo termina con la corona partida

La última polémica de Carlsen: el Mundial de Ajedrez más controvertido del siglo termina con la corona partida

Actualizado Miércoles, 1 enero 2025 - 10:39

2023 fue el año de las (falsas) bolas anales y de la demanda de Hans Niemann contra Magnus Carlsen por llamarlo tramposo sin demostrarlo. La temporada parecía imposible de superar, pero la serie de intriga en la que se ha convertido el ajedrez mundial, no exenta de toques de comedia, ha estirado los límites de lo posible. En el Mundial de partidas relámpago que ha terminado en Nueva York hace apenas unas horas, justo después de las campanadas para los seguidores españoles, dos ajedrecistas han compartido la corona por primera vez en la historia. Lo ocurrido dejó estupefactos a comentaristas, grandes maestros y espectadores y fue idea del vigente campeón. Después de siete partidas sin ser capaz de doblegar a Ian Nepomniachtchi, aunque llegó a llevar dos puntos de ventaja, Magnus Carlsen tuvo la idea de repartirse el título con el ruso. La FIDE, todavía escarmentada por el escándalo de los pantalones vaqueros, no supo negarse.

Hay precedentes en el salto de altura y el salto con pértiga, pero en ajedrez no se había visto nunca nada parecido, y eso que los tableros han sido testigos de grandes dramas en el pasado: Florencio Campomanes suspendió el Mundial de 1985 entre Karpov y Kasparov por motivos de salud y Bobby Fischer, después de no presentarse a una partida en el de 1972, accedió a volver tras convencer a la FIDE y a su rival, Boris Spassky, de jugar en una sala sin público ni cámaras. La jugada de Magnus puede compararse a estos dos antecedentes todavía no explicados. El noruego hizo feliz a Nepo, por fin campeón del mundo, pero frustró a decenas de miles de aficionados y despertó las críticas de destacados grandes maestros.

El propio Niemann fue de los más agresivos. "El mundo del ajedrez es oficialmente una broma", escribió. "Esto no se ha hecho nunca en la historia. No puedo creer que el organismo oficial del ajedrez sea controlado por un jugador por segunda vez esta semana. ¡Solo puede haber un campeón del mundo!". El americano aludía al cambio de reglamento aplicado en el código de vestimenta después de que Carlsen fuera castigado por llevar pantalones vaqueros en el Mundial de Rápidas. Gracias a esta modificación de las normas, y a intensas negociaciones en las que participó el patrocinador, el noruego accedió a regresar para jugar el campeonato de partidas relámpago. Poco importó que 24 horas antes hubiera insultado a los responsables de la FIDE: "Que os jodan", les dijo, minutos después de abandonar el torneo.

La negociación posterior fue vista como una reconciliación positiva, pero dejar que el número uno pusiera fin a la final saltándose el reglamento ha sido una decisión más controvertida, aunque tampoco faltan entusiastas defensores de esta demostración de deportividad en fechas navideñas. El conocido árbitro estadounidense Chris Bird, por ejemplo, lo considera "el final más apropiado", "teniendo en cuenta todo lo que ha pasado esta semana". La ajedrecista alemana Elisabeth Paehtz, sin embargo, está con los críticos: "Entonces, ¿Carlsen decide sobre el formato, el código de vestimenta y las reglas para el título?".

"Estábamos cansados y nerviosos"

El propio Magnus explicó su postura sin demasiado entusiasmo: "La gente entiende que estábamos cansados y nerviosos. A algunos les gustará, a otros no. Así son las cosas". Otros participantes, como el estadounidense Daniel Naroditsky, que se quedó fuera de la final a ocho pese a haber empatado a puntos con los clasificados, expresó su disconformidad: "Si hubiera sabido que las reglas eran flexibles, habría presionado para que los 10 jugadores que empataron en el primer puesto fueran incluidos. Si podemos tener dos co-campeones, ¿por qué no 10?".

Lo cierto es que la fase final del Mundial de Blitz fue muy duro para el número uno. En cuartos de final, sufrió lo indecible para superar a Niemann, el único jugador que parece capaz de ponerlo nervioso. El americano se adelantó y tuvo contra las cuerdas al campeón, quien dio lo mejor de sí mismo para remontar la eliminatoria. Después, barrió al polaco Jan-Krzysztof Duda en semifinales y vivió un carrusel de emociones en la final contra Nepo. Ganó las dos primeras partidas, perdió las dos siguientes contra todos los pronósticos imaginables y fue entonces cuando llegaron tres tablas de infarto en la muerte súbita. Agotado y al borde del abismo, fue cuando se le ocurrió proponer a su rival partir la corona. Para el público, que estaba vibrando con el duelo y la lucha a muerte entre dos genios, este abrupto final supuso una decepción inmensa.

El resultado contrasta además con lo que ocurrió en el Mundial femenino, en el que la china Ju Wenjun y su amiga y compatriota Lei Tingjie hicieron seis tablas seguidas, antes de que la primera se anotara por fin el séptimo juego. Si hubieran imaginado que era posible, seguro que también habrían compartido el título. Y con toda seguridad habían sido criticadas por el resto del universo ajedrecístico.

Aregawi y Marta García reinan en la San Silvestre Vallecana

Aregawi y Marta García reinan en la San Silvestre Vallecana

Actualizado Miércoles, 1 enero 2025 - 08:39

El etíope Berihu Aregawi revalidó este martes su triunfo del pasado año en la San Silvestre Vallecana al entrar en meta al esprint junto con el ugandés Jacob Kiplimo (26:32), en una edición histórica para el atletismo español puesto que Adel Mechaal fue tercero y la palentina Marta García logró el triunfo con la mejor marca nacional (31:19) y la segoviana Águeda Marqués la acompañó en el podio en el tercer cajón.

La San Silvestre Vallecana, fundada en 1964 por Antonio Sabugueiro, celebró su 60 aniversario con el reconocimiento unánime de los mejores atletas españoles de la historia como "una de las mejores carreras de diez kilómetros del mundo".

La carrera internacional se antojaba como un duelo entre Jacob Kiplimo, bronce olímpico en Tokio 2020 en 10.000 metros, y Berihu Aregawi, que este año se subió al segundo cajón del podio de los Juegos Olímpicos de París para recoger una plata en 10.000 metros, y así fue, ya que ninguno de los dos atletas africanos defraudó sobre el asfalto de Madrid.

Desde el principio, tanto Kiplimo como Aregawi, tomaron el mando de la carrera y, al filo del kilómetro tres, se marcharon en solitario sin encontrar oposición en el resto de atletas dando un recital hasta los últimos metros y entrando en meta juntos.

La victoria fue para Aregawi, que, por centésimas aunque con el mismo tiempo (26:31), se llevó la victoria sobre Kiplimo ante la ovación del público que acudió a presenciar el final de la carrera en el Estadio de Vallecas.

Al terminar, ambos posaron junto con el fundador de la prueba, Antonio Sabugueiro, con el cartel del récord de la prueba, ya que ambos mejoraron el anterior mejor crono (26:41), que precisamente había establecido en 2018 Kiplimo.

Tercero en meta fue el español Adel Mechaal, que hace un mes logró en la Zara Speed Run de Madrid la mejor marca española (26:46) en 10k y refrendó su buen momento con un tercer puesto y un tiempo de 27:40, bajando de 28 minutos por quinta vez en su carrera.

"El objetivo era estar en el podio. Estoy muy contento por la marca y cerramos muy bien el año. Esta carrera es histórica", dijo Mechaal al término de la prueba.

Marta García gana la prueba femenina de la San Silvestre Vallecana.

Marta García gana la prueba femenina de la San Silvestre Vallecana.EFE

En la categoría femenina la victoria fue para la española Marta García, que sorprendió a la keniana Ruth Chepngetich, plusmarquista mundial de maratón, que tomó la salida en Madrid con el objetivo de batir los 29:54 que estableció en 2018 la keniana Brigid Kosgei.

La palentina, que este año batió cuatro plusmarcas nacionales entre aire libre (2.000 y 5.000 metros) y pista cubierta (3.000 y 5.000 metros) y logró un bronce en los Campeonatos de Europa al aire libre en 5.000 metros, se pegó a Ruth Chepngetich y, pasado el ecuador de la prueba, cambió de ritmo y se marchó en solitario llegando a meta en 31:19.

Segunda fue Chepngetich (31:32) y tercera la española Águeda Marqués, que redondeó un año redondo marcado por su final olímpica en París en los 1.500 metros con un podio gracias a los 31:34 que marcó en meta.

La última vez que una española ganó la San Silvestre Vallecana internacional fue Marta Domínguez en 2008.

La carrera popular, con 40.000 participantes con dorsal, más otros 10.000 estimados sin él, se la adjudicó Mohamed Massat (29:07), en categoría masculina, y la salmantina Esther Ramos (34:38), en la femenina.

La San Silvestre Vallecana, con su habitual salida en la Avenida Concha Espina y meta en la calle Candilejas, en el caso de la popular, y en el interior del estadio de Vallecas, en la internacional, es una de las cuatro pruebas de diez kilómetros de todo el mundo con el certificado oro de World Athletics.

El Mundialito, la Ryder... 2025 y un apasionante curso de transición deportiva

El Mundialito, la Ryder… 2025 y un apasionante curso de transición deportiva

Let's get ready to rumble (Prepárense para la pelea). A los aficionados del boxeo no hace falta que les expliquen de dónde viene esta frase mítica que sonaba antes de las grandes veladas de los 80. La popularizó y registró Michael Buffer y el año que viene debería sonar a todo trapo en Estados Unidos que se prepara para inaugurar la mayor competición de clubes de la historia. El 15 de junio, a las 2 de la mañana españolas, el Inter de Miami de Leo Messi dará inicio ante el Al Ahly egipcio al Mundialito de Clubes que, durante un mes, tendrá a muchos, no todos, de los mejores clubes del mundo. De hecho, no estará el FC Barcelona que, tras sus fiascos europeos de las pasadas temporadas, no consiguió la puntuación suficiente para clasificarse por la confederación europea. Estarán, claro, el Real Madrid, el Atlético, el Bayern, el City, el Inter, el PSG, el Chelsea... hasta un total de 32 de cinco confederaciones diferentes.

El Mundialito, que se jugará entre el 15 de junio y el 13 de julio, será la guinda de FIFA a la temporada de fútbol que culmina en Europa con la final de esta nueva Champions de 36 equipos y en la que está habiendo emoción no sólo para entrar entre los ocho primeros, también para entrar en los 24 clasificados. Clubes como el Real Madrid o el PSG, probablemente, tengan que añadir una eliminatoria de extra por no haber hecho los deberes en la liguilla europea.

No habrá fútbol de selecciones a nivel masculino, pero sí podremos vivir Eurocopa y Copa América femeninas, ambas en julio. Las de Montse Tomé querrán en Suiza borrar la desilusión con la que terminaron París 2024 donde perdieron la medalla de bronce tras su derrota ante Alemania en la final de consolación.

En baloncesto sí podremos vivir grandes torneos internacionales masculinos y femeninos. La renovada selección de Scariolo deberá defender corona europea en agosto en Letonia, Chipre, Finlandia y Polonia y las de Miguel Méndez harán lo propio en junio en República Checa, Alemania, Grecia e Italia.

Deportes individuales

En tenis, este será el año I p. N. (post Nadal). Con un Novak Djokovic menos voraz tras su oro olímpico en París, este 2025 será en el que el binomio Alcaraz-Sinner deberá dar un puñetazo sobre la mesa. Ganadores de dos Grand Slams cada uno en 2024, los tenistas español e italiano deberán mantener su status ante grandes tenistas como Zverev o Ruud. El Abierto de Australia será el torneo que abra boca este apasionante curso.

En un deporte aún más individual pero en el torneo más colectivo, Bethpage Black Course de Long Island acogerá una nueva edición de la Ryder Cup. La Armada Europea capitaneada por Jon Rahm deberá resistir la venganza americana en casa, donde siempre son más temibles. En la edición de Whistling Straits, los americano endosaron a los europeos un sonrojante 19-9, la mayor diferencia desde 1975.

Donde sí habrá campeonatos del Mundo será en natación y atletismo. En las piscinas de Singapur se zambullirán en julio las estrellas de París 2024, Leon Marchand, Pan Zhanle o Katie Ledecky. Mientras que las pistas del Estadio de Tokio en septiembre verán si Armand Duplantis volverá a romper los límites de la pértiga o si Yulimar Rojas, ausente de París por lesión, podrá también mejorar su marca mundial de triple salto.

Juan Antonio Samaranch en una charla.

Juan Antonio Samaranch en una charla.AFP

Tras la cita olímpica, en marzo de 2025, Thomas Bach finalizará su mandato como presidente del Comité Olímpico Internacional (COI). Hay varios nombres para sucederle, míticos ex atletas como el británico Sebastian Coe, el español Juan Antonio Samaranch, que podría seguir los pasos de su padre, el francés David Lappartient, el japonés Morinori Watanabe, el jordano Feisal al Hussein, el sueco Johan Eliasch y la zimbabuense Kirsty Coventry, única mujer entre la terna de favoritos para suceder al alemán. Esta última, de 41 años, ganadora de siete medallas olímpicas, podría ser la principal candidata y la primera presidenta en la historia del COI.

La asamblea electoral será en Grecia y la elección, que se produce por sucesivas rondas en las que se va eliminando al menos votado, se producirá entre el 18 y el 21 de marzo. No serán pocos los retos de la nueva presidencia como la situación de Rusia, los esports, los problemas de los Juegos Olímpicos de Invierno por el calentamiento global o los premios por las medallas.

Otros nombres propios del año próximo serán Simone Biles y si continuará su reinado, si Max Verstappen mantendrá su dominio de la Fórmula 1 o si Fernando Alonso, con la llegada de Newey, tendrá alguna opción más de ganar la 33 y, por último, si Carolina Marín, a la que hemos visto entrenar estos días, podrá volver a competir tras el varapalo de París. Nunca un año de transición deportiva fue tan apasionante.

Max Verstappen, una bestia dentro y fuera de la pista

Max Verstappen, una bestia dentro y fuera de la pista

Hace un par de semanas, Max Verstappen quiso aprovechar el viaje a Ruanda, donde asistió a la gala de la FIA, para cumplir una sanción con la que no estaba en absoluto de acuerdo. "Es genial tener esta oportunidad y espero que en el futuro estimule a todos estos niños a querer convertirse en pilotos o ingenieros", aseguró el holandés tras prestar unas horas de servicios sociales en Kigali.

De este modo cerraba su conflicto con Mohammed Ben Sulayem, presidente de la FIA, empeñado en desterrar de las ruedas de prensa el lenguaje malsonante de Mad Max. Sólo cinco días después, el tetracampeón mundial tomó un vuelo con destino a Portimao para rodar en el Autodromo Internacional del Algarve. En compañía de Raymond Vermeulen, su representante, se puso al volante de un Ferrari 296 GT3, con el que Thierry, hijo de Vermeulen, compite en el campeonato DTM. Por supuesto, después de 95 vueltas, encabezó la tabla.

Este particular cierre basta para explicar el triunfal 2024 de Verstappen, absoluto dominador de la Fórmula 1 incluso cuando se ve envuelto en problemas fuera de la pista o no cuenta con el mejor coche. El holandés no sólo lideró el Mundial desde el comienzo, sino que sumó el mayor número de victorias (nueve), podios (14), poles (ocho, las mismas que Lando Norris), vueltas lideradas (560) y primeras filas de parrilla (15). Su supremacía en Red Bull se tradujo en otro demoledor dato. Suyos fueron el 74,2% de los puntos del equipo. Un porcentaje únicamente superado por Fernando Alonso en Aston Martin (74,5%).

Estas cifras no deben dar lugar a engaño, porque el camino hacia la cuarta corona estuvo jalonado de dificultades. Desde el GP de Arabia Saudí, cuando estalló un turbio escándalo sexual sobre Christian Horner, team principal del equipo, hasta el GP de Brasil, cuando Verstappen puso fin a una racha de 10 carreras sin victoria. Aquel 3 de noviembre en Interlagos firmaría un apoteósico triunfo tras remontar 16 posiciones. Una obra maestra sobre un asfalto en condiciones muy delicadas. A lo largo del Mundial, ningún otro piloto pudo subir al podio en todas las carreras disputadas bajo la lluvia.

De los 24 fines de semana del campeonato, el RB20 sólo evidenció el mejor ritmo en ocho (Bahrein, Arabia Saudí, Japón, China, España, Austria, Brasil y Qatar). Pese al atronador arranque, cuando Verstappen igualó el récord de poles de Alain Prost al comienzo de una temporada, el último monoplaza diseñado por Adrian Newey perdió vigor ante McLaren, Ferrari y Mercedes. En esos momentos críticos, tras las vacaciones de verano, se hizo sentir el carácter de Max y su asombrosa regularidad. Mientras Norris perdía una oportunidad tras otra para acercarse al liderato, el holandés se permitió el lujo de ser el único en colarse en el top-6 en las 23 carreras donde pudo alcanzar la bandera de cuadros.

Sin perdón

Tras romper en Brasil el récord de Michael Schumacher de más días liderando el Mundial (896), Verstappen se coronó en Las Vegas. Le bastó con un anodino quinto puesto, por detrás de los Mercedes y los Ferrari. Y aún no había tenido tiempo para disfrutar de la gloria cuando se enzarzó con George Russell al perder la pole del GP de Qatar. Todo por una maniobra con la que presuntamente había obstaculizado al británico. "Me dijo que pondría mi jodida cabeza contra el muro", denunció Russell.

Sin reconciliación posible, bastó la cena de la Asociación de Pilotos (GPDA) para dar pie en Abu Dhabi a otra de las escenas de 2024. Así describió los hechos Liam Lawson, que ocupará la vacante dejada por Sergio Pérez: "Frente a mí estaba Max y luego tres sillas libres a la izquierda. George aún no había llegado, así que pensamos: "Perfecto, vamos a guardarle un sitio al lado de Max". Cuando llegó George, le saludamos y Max le dijo: "Amigo, te hemos guardado un asiento". George tomó la silla y caminó hacia el otro lado de la mesa para encontrarse con Lewis Hamilton", detalló el neozelandés en el podcast Pitstop.

Desde 1983, ningún piloto ganaba el título con un monoplaza que no termina entre los dos primeros del campeonato de constructores. El último en lograrlo había sido Nelson Piquet, actual suegro y futuro abuelo. Porque el 6 de diciembre, dos días antes del cierre en Yas Marina, Kelly Piquet anunciaba públicamente su embarazo. Desde entonces se esparcieron las consabidas dudas sobre la ambición de quien acababa de ridiculizar a Sergio Pérez (9-0 en victorias, 23-1 en los sábados, 14-4 en podios, 560-1 en vueltas lideradas...). Desde 2021, el tetracampeón sumó tantos podios (70) como veces acabó Checo en los puntos. "Este coche es muy agresivo y requiere mucha confianza. Ahí es donde él tiene ventaja, aunque lo importante es que, ahora mismo, es el mejor", valoró Lawson, su próximo compañero de garaje.

LaLiga deja al Barça sin inscribir a Dani Olmo por no presentar "ninguna alternativa"

LaLiga deja al Barça sin inscribir a Dani Olmo por no presentar “ninguna alternativa”

Actualizado Martes, 31 diciembre 2024 - 23:07

El Barça vivió un último día de 2024 cargado de tensión. Una vez denegadas las medidas cautelares reclamadas en los juzgados por parte del club para que tanto Dani Olmo como Pau Víctor pudieran seguir defendiendo los colores azulgrana a partir del 1 de enero de 2025, el visto bueno de LaLiga a la venta de los derechos de explotación de los palcos VIP del futuro Spotify Camp Nou se perfilaba como la única solución posible.

Las horas, no obstante, fueron consumiéndose de manera inexorable y, finalmente, no llegó la tan esperada luz verde para que ambos jugadores puedan mantener su inscripción en la plantilla barcelonista. De nada le sirvió a la entidad que tanto el presidente, Joan Laporta, como el vicepresidente primero y responsable del área deportiva, Rafael Yuste, y el tesorero, Ferran Olivé, llegaran a personarse en las instalaciones del club durante la mañana de este martes para apurar las negociaciones hasta el último momento.

LaLiga informó que el FC Barcelona no ha presentado ninguna alternativa que, atendiendo al cumplimiento de la normativa de control económico de patronal, le permita inscribir ningún jugador a partir del próximo 2 de enero.

La venta de los palcos VIP fue a todas luces la opción principal a la que se agarró el club para que Olmo y Pau Víctor pudieran jugar bajo las órdenes de Hansi Flick en el nuevo año. La posibilidad de presentar un aval personal por parte de algún miembro de la junta, una fórmula ya utilizada en el pasado para facilitar la inscripción de futbolistas, llegó a estar también en el aire. Sin embargo, el hecho de que las negociaciones para cerrar esta opción pudieran llegar a dilatarse demasiado en el tiempo, con el cronómetro jugando claramente en contra de los intereses de la entidad azulgrana, pareció dejarla por completo en un segundo plano convertido más en una especie de clavo ardiendo que opción a todas luces real.

El hecho de que los dos jugadores hayan quedado finalmente desinscritos, dado que la inscripción de ambos únicamente era efectiva hasta el 31 de diciembre de 2024, va a tener también una serie de efectos. En el caso de Dani Olmo, existe una cláusula en su contrato que le permite obtener la carta de libertad y negociar su futuro con cualquier otro club, mientras la entidad barcelonista deberá responder tanto a las cantidades pactadas con el jugador para hacer efectiva su llegada a la entidad como al pago del correspondiente traspaso al Leipzig, tasado por el club alemán en un total de 60 millones de euros que iban a alcanzarse si se cumplían una serie de variables.

El egarense, por otro lado, podría permanecer en la disciplina del club pese a no tener ficha. Algo que, al revés, ya pasó con la llegada de Arda Turan. El internacional turco fue fichado en verano de 2015, pero tuvo que estar sin jugar hasta enero de 2016 en ese caso a causa de una sanción de la FIFA que impedía que el Barça inscribiera fichajes en dos ventanas de traspasos. Pau Víctor, por su parte, se quedaría sin ficha del primer equipo azulgrana y tendría que esperar también hasta la temporada que viene para poder volver a vestirse de corto, dado que en su caso no existe ninguna cláusula liberatoria como la acordada con Olmo.

LeBron James: "Podría jugar otros 5 o 7 años a un alto nivel. Pero no lo haré"

LeBron James: “Podría jugar otros 5 o 7 años a un alto nivel. Pero no lo haré”

Actualizado Martes, 31 diciembre 2024 - 02:24

El alero estadounidense de los Lakers, LeBron James, ha afirmado que podría jugar a un alto nivel otros 5 o 7 años, aunque renunció que no está entre sus planes hacerlos. El jugador hizo estas declaraciones en el día en que cumplía 40 años. Además, mostró su deseo de poder retirarse en su actual equipo, según informa la agencia EFE.

"Si realmente quisiera, probablemente podría jugar a un alto nivel durante otros cinco o siete años, aunque suene raro decirlo. Pero no voy a hacerlo", afirmó James en declaraciones a periodistas durante el entrenamiento de los Lakers en Los Ángeles.

LeBron es desde la temporada pasada el jugador más veterano de la NBA actualmente, tiene el récord absoluto de puntos anotados y también el de minutos jugados.

"Es casi gracioso, de verdad, pensar en dónde estoy, ver que sigo jugando a un alto nivel. Sigo siendo joven, pero considerado 'viejo' en términos de los años que llevo en esta profesión", digo James, reflexionando sobre su cumpleaños 40.

James también aseguró que su intención es retirarse en los Lakers: "Creo que ese es el plan. Me encantaría que todo termine aquí, ese sería el objetivo. Vine aquí para jugar la última etapa de mi carrera y cerrarla aquí".

"Pero tampoco soy ingenuo -añadió- ni demasiado idealista como para no entender cómo funciona el negocio del baloncesto. Aun así, creo que mi relación con esta organización habla por sí sola. Y espero no tener que irme a ningún lado antes de que termine mi carrera".

En esta, su temporada número 22 en la NBA, LeBron promedia 23,5 puntos, 7,9 rebotes y 9 asistencias por partido. Su porcentaje de acierto en tiros de campo es del 49,6 % y ha firmado 8 triples-dobles en lo que va de campeonato.

La próxima madrugada se enfrentará a los Cleveland Cavaliers, la franquicia con la que debutó en la NBA y con la que ganó uno de sus cuatro anillos.

La leyenda infinita de Craviotto, 'máster' olímpico, el deportista español con más medallas

La leyenda infinita de Craviotto, ‘máster’ olímpico, el deportista español con más medallas

En el pantalán de llegada del espectacular canal olímpico de Vaires-sur-Marne, sentado, un gigante dejaba escapar lágrimas mezcla de emociones. Ese 8 de agosto, Saúl Craviotto (Lleida, 1984) había roto la última barrera, la que, quién sabe por cuanto tiempo, le acompañará junto a ese apellido de orígenes italianos: el deportista español con más medallas olímpicas. Aquel bronce, su sexta presea, era liberación, era júbilo, pero también era ese poso amargo de inconformismo que les queda a los campeones cuando han acariciado la victoria: el K4-500 que compartía con Marcus Cooper, Carlos Arévalo y Rodrigo Germando había paladeado el oro durante gran parte de la regata, el mismo que también se les escapó tres años atrás (plata) en Tokio.

Es tal el impacto mediático de Saúl que tantas veces se le asume como una leyenda del pasado cuando su vigencia deportiva no puede ser más pletórica. Hasta el punto de que, cumplidos los 40, ni siquiera aún entierra la bala de Los Ángeles, los que serían sus sextos Juegos. Craviotto se toma con humor que por la calle le reconozcan más por su paso (y victoria en 2017, cómo no) por Masterchef Celebrity que por su legado olímpico: dos oros, dos platas y dos bronces (superando en París las cinco medallas de su predecesor en la piragua, mentor, ídolo y amigo David Cal). O que haya tenido que dejar de patrullar como Policía Nacional por las calles de Gijón (allí vive desde hace 20 años) para afrontar otras labores menos peligrosas para alguien con tal exposición social.

De Pekín 2008 a París 2024 va una vida que ahora pide apenas una tregua de meses en sus espartanas rutinas de entrenamiento (tres al día de lunes a sábado en época de pre competición) para estar más cerca de sus tres hijas. Horas y horas en el pantano de Trasona y en el gimnasio para una prueba de un minuto, para disfrutar y sufrir deslizándote por el agua con la pura fuerza de los brazos. Para escribir una leyenda inigualable -también es cuatro veces campeón mundial y tres europea- aunque por el camino, larguísimo, también hubiera sus sinsabores. «Ves a Saúl Craviotto con sus medallas olímpicas y parece que ha sido una carrera exitosa, pero me he pegado cada leche que no veas. He tenido ganas de dejarlo todo también», contaba meses atrás en este periódico.

El oro de Pekín

Para Saúl, quien se inició en el piragüismo por inspiración paterna (en su día Manuel llegó a competir en alguna Copa del Mundo y en 2022 fue campeón del mundo de la modalidad de maratón en categoría de veteranos), la cuenta arrancó hace ya 16 años en Pekín. Entonces, parte del K2-500, embarcación que compartía junto a Carlos Pérez, Perucho. Acudían como plata europea, pero dieron la sorpresa imponiéndose con contundencia a la pareja alemana, la favorita. Fue un oro premonitorio, el comienzo de una trayectoria única.

El siguiente paso olímpico fue en Londres, no sin contratiempos, pues Craviotto tuvo que cambiar de planes al no lograr clasificarse junto a Perucho para defender su oro en el K2. Fue en kayak individual, casi improvisando en una preparación exprés, donde el palista español se colgó la plata, sólo por detrás del británico Ed McKeever.

En Río 2016, ya figura consolidada, plena madurez, sumó dos medallas más. En el K2-200 el oro junto a Cristián Toro en una inolvidable remontada. Y en el K1-200, en solitario, un bronce ajustadísimo. Metales que le valieron ser, junto a Mireia Belmonte, abanderado para la que era su cuarta cita olímpica, la de Tokio, retrasada un año por la pandemia. Hasta esos Juegos, que fueron sus cuartos, el palista transitó por su boom mediático, año sabático de limpieza física y mental que, sin embargo, no le hizo rebajar su competitividad. Disputó la final sin premio del K1-200 y sumó la plata en el K4-500 con Cooper, Carlos Arévalo y Rodrigo Germade, el mismo cuarteto que repetiría podio en París, de nuevo Saúl como marca en la proa de la piragua.

Le ocurrió tras Tokio y, cómo no, le sucede ahora tras París. Todo el mundo asume su retirada, más en estos tiempos tan proclives al adiós de las leyendas que marcaron las últimas décadas del deporte nacional (Rafa Nadal, Andrés Iniesta, Javier Gómez Noya, Rudy Fernández, Álvaro Martín...). Sería la lógica para un tipo con 40 cumplidos. No aún para él. «Me encuentro bien, pero va a ser más el tema mental y que me apetezca. Yo ya sé el peaje que hay que pagar, a mí ya no me engañan. Digamos que yo ya estoy en una parte de mi carrera en la que me lo planteo año a año, reto a reto o a lo mejor, lo dejo ya», contaba hace unos días en una entrevista en Eurosport.