La Euroliga ha abierto expediente al dueño y presidente del Panathinaikos, Dimitris Giannakopoulos, y la sanción, según pudo sabe EFE por fuentes conocedoras de estos procesos, podría impedirle la entrada a los siguientes partidos de su equipo al tratarse de un directivo reincidente.
En el tramo final del segundo partido de los cuartos de final entre el Valencia Basket y el Panathinaikos, disputado este jueves, Giannakopoulos, que estaba situado junto al banquillo de su equipo, se levantó y se dirigió con gestos airados a la mesa de anotadores y a los colegiados del encuentro, lo que provocó un importante revuelo en la zona.
Los árbitros recogieron en el acta la situación y, al acabar el encuentro, la Policía le abrió también un acta, junto a otros miembros de la expedición, por no haber seguido sus indicaciones y haber provocado una situación de tensión en el partido. Al haber quedado reflejada la actuación del empresario griego en el acta del encuentro y, según el protocolo de la competición, la Euroliga le ha abierto un expediente al directivo.
Fuentes conocedoras de estos procesos explicaron a EFE que en principio la resolución del expediente debe llegar antes del próximo partido de la serie, que será el miércoles 6 de mayo en Atenas, y que la sanción puede ser grave, más aún por tratarse de un directivo que ya ha sido sancionado por actuaciones similares.
El castigo, apuntan estas mismas fuentes, además de una multa económica podría impedirle asistir a los encuentros que le queden al Panathinaikos esta temporada, en la que su club organiza en Atenas la Final a Cuatro -de la que su equipo está a un solo triunfo-, y también a los que tenga en el arranque de la siguiente campaña.
Giannakopoulos arrastra un largo historial de multas, algunas de hasta 800.000 euros, y de partidos de sanción y tras la Final a Cuatro de 2025 le fue prohibida la entrada a los siguiente cinco partidos del Panathinaikos, una decisión que se espera marque el castigo que se prevé que se le imponga por sus acciones en el Roig Arena.
Con sus triunfos del martes y el jueves en ese pabellón, el conjunto griego adquiere una ventaja de 0-2 en la eliminatoria que da acceso a la Final Four. Tras el segundo encuentro Pedro Martínez, entrenador del Valencia Basket, calificaba de "impresentable" a Dimitris Giannakopoulos y reclamaba a la Euroliga medidas contra "personajes que van contra los valores del deporte".
Dimitrios Itoudis tiene 55 años, hizo un master como asistente junto a Zeljko Obradovic en el Panathinaikos y sabe lo que es ganar dos Euroligas como primer entrenador con el CSKA de Moscú. Sabe lo que cuesta el respeto en Europa y hasta donde se puede llevar el histrionismo en los banquillos. Tampoco está mal rodeado en este nuevo rico que es el Hapoel de Tel Aviv: su millonario presidente, Ofer Yannay, se presentó en el Palacio con una bufanda en la que se veía el escudo del Valencia Basket (¿?).
Itoudis se pasó todo el primer partido de la serie de cuartos de final fuera de sí. Algo habitual en él, por otra parte. Pero esta vez consiguió, puro empeño, que le expulsaran por dos técnicas al comienzo del último cuarto con ya (casi) todo perdido para su equipo ante el avasallador Real Madrid. Consciente de que la primera batalla estaba entregada, estaba preparando la segunda. También en sala de prensa.
Bien estudiado el mensaje, el técnico de Hapoel se ciñó (supuestamente) al dato estadísticos. "En tres partidos esta temporada contra el Madrid, ellos han lanzado 64 tiros libres y nosotros 34", dijo y lo repitió varias veces. "Esto es un hecho, no quiero ser sancionado", avisó. Tirando la piedra y escondiendo la mano. No especificó que en la derrota de un rato antes el Madrid lanzó 20 y su equipo 14. Es decir, casi todo venía desde atrás, de los partidos de temporada regular que también cayeron del lado blanco.
Scariolo, tras la victoria ante el Hapoel.EFE
Scariolo compareció a continuación. Traía cara de agotamiento y de felicidad no plena. La victoria fue estupenda, aunque el final de partido se enredara. Pero, lo que más le preocupaba sin mencionarlo mucho al técnico italiano era la lesión de Tavares. "Sin Edy nuestro equipo es diferente. Todo cambia con o sin él", admitió, para después elogiar la labor de sus sustitutos, Usman Garuba y Alex Len. Y la ayuda que tuvieron en el rebote de otros como Lyles y Okeke. A pesar de todo, Dan Oturu, poderosísimo, firmó 17 capturas en el Palacio.
Al ex seleccionador no le gustaron demasiado los últimos cuatro minutos, aunque la victoria no peligrara. "Estamos contentos por haber empezado la serie con triunfo y por cómo hemos jugado la gran mayoría del partido. Hasta que se ha embarrado con una serie de episodios en la cancha que lo han llevado a un terreno diferente y también por culpa nuestra, por lo que hemos perdido algo de tranquilidad y concentración", admitió. Sin señalar directamente al que, indirectamente, había 'embarrado' el duelo. Eso sí, Scariolo fue tajante en la respuesta al asunto de los tiros libres. Lo hizo con tanta elegancia como contundencia: "Toda la temporada, independientemente del rival, vamos mucho al tiro libre. Tenemos jugadores con peso que atacan el poste bajo y son capaces de penetrar, y es una parte importante de nuestro plan de partido".
"El siguiente partido no va a ser igual a este. Hapoel jugará a su nivel", añadió, consciente de que la batalla del viernes (20.45 h., Movistar) nada tendrá que ver y que Atenas está a la vez tan cerca y tan lejos. Tanto tendrá que decir la enfermería. La blanca con Tavares y la roja del Hapoel con Elijah Bryant, su referente, visiblemente mermado toda la noche en el Palacio: fue la primera vez en toda la temporada que se quedó a cero en anotación.
El ruido dejó paso al baloncesto. Regateados los líos políticas y superados todos los cinturones de seguridad en torno al Palacio, el Real Madrid tuvo claro que no podía dejar pasar la ocasión, que dos años sin Final Four son demasiados para quien conquistó tres Euroligas de las últimas 10. Atenas es su Ítaca y el Hapoel de Tel Aviv su mar a atravesar, el último obstáculo. El primer round de la eliminatoria fue un despliegue de determinación y coraje, con Campazzo y sus seis triples a los mandos y apenas un maquillaje final del visitante, a la desesperada. [86-82: Narración y estadísticas]
El Palacio sonó casi como si estuviera lleno. Hubo ambiente de grandes citas, aunque todo estuviera condicionado por las restricciones, por las medidas de seguridad (no había ni 200 manifestantes propalestinos en las afueras) en torno a un equipo de un país en guerra, sólo abonados en las tribunas (6.908 acudieron). Ambiente grande para cita grande, 38 infinitas jornadas de temporada regular y sólo una derrota en casa esperando esta hora de la verdad. No habían transcurrido ni dos minutos cuando la pieza más singular y determinante del Real Madrid se levantó tras la lucha por un rebote sin poder apoyar la rodilla izquierda. Edy Tavares se marchó a los vestuarios y ya no volvió.
Sin su gigante y con las gradas a la mitad, el Madrid pudo haber dudado. Al contrario, devino en ciclón. Con la premisa de Scariolo marcada a fuego, atacar sin complejos, con osadía y colmillo. Castigar la pereza defensiva del Hapoel, más talento que la disciplina que le gustaría a su entrenador Itoudis. A los 15 minutos, los blancos habían sumado 42 puntos. Al poco dominaban por 20 (46-26). Campazzo amaneció con cuatro triples de cinco, alargando su racha de buena puntería y buen juego. Usman Garuba sustituyó a Tavares como si le fuera la vida en que no se notara la diferencia. Y apenas Abalde y Llull se quedaron sin anotar al descanso, 13 asistencias entre todos. La primera parte fue prácticamente perfecta.
Igual daba que el indescifrable Hezonja no tuviera (del todo) su noche. Y que Dan Oturu campara más a sus anchas en la pintura sin Tavares. El Madrid pisaba a fondo su acelerador. Chuma Okeke se multiplicaba, una pesadilla en el rebote ofensivo para el Hapoel. Y cada acercamiento hebreo, con los triples de Blaneney y los intentos de Micic por volver a ser quien fue (sigue siendo, eso sí, el tipo mejor pagado del continente tras su vuelta de la NBA) era contestado sin resquicio de titubeo.
No hubo concesiones. Garuba mantuvo su intensidad y concentración y Alex Len cumplió en el rebote. Trey Lyles metió canastas de las que sólo él es capaz y Deck, a pesar de sus molestias en el hombro, se pareció mucho a la mejor versión de sí mismo. Cada balón dividido fue blanco y ese es casi el mejor resumen de la intensidad mostrada;en eso Andrés Feliz contagia y marca diferencias: borda todo lo que no suele salir en la estadística, enamora entrenadores. La ventaja sólo bajó de la decena ya en los últimos instantes, a la desesperada con más triples de Blakeney. Antes, fuera de sí Itoudis había sido expulsado por dos técnicas después de una noche repleta de sus habituales protestas. A la espera de las pruebas a la rodilla de Tavares (en el Hapoel, su mejor jugador toda la temporada, Elijah Bryant, también sufrió molestias; ni siquiera anotó), el viernes (20.45 h.) , de nuevo en un cercenado Palacio, un segundo asalto para dar otro paso hacia el OAKA.
Carlos Cantero, entrenador del Casademont Zaragoza femenino, ha tomado la baja por paternidad a escasos días de que comience el playoff de la Liga Endesa, para el que el conjunto maño se presenta como uno de los principales favoritos. El técnico madrileño de 41 años se ha acogido a este derecho irrenunciable para atender los cuidados de su hijo recién nacido y no podrá dirigir al equipo durante al menos seis semanas, el plazo mínimo establecido para este permiso.
La baja de Cantero llega después de que el Casademont Zaragoza, el club con mayor masa social de España en la categoría femenina, haya arrasado durante la temporada regular, con tan solo tres derrotas en 30 partidos. Además, viene de firmar un meritorio tercer puesto en la Euroliga, en el que solo fue derrotado por el Galatasaray turco en la Final Six que, precisamente, se celebró en Zaragoza hace unos días.
"Como equipo que somos, estas situaciones alegran, unen y refuerzan. Están preparadas y preparados para hacer el mejor trabajo posible como hasta ahora o incluso mejor. Confianza ciega", expresó el técnico en redes sociales para transmitir su fuerza a las jugadoras.
En el deporte profesional, este tipo de bajas no suele ser habitual, ya que los deportistas de élite se rigen por un régimen laboral especial, en el que, al ser los principales activos del club, pueden renunciar a esta compensación para evitar sufrir algún perjuicio en su puesto en la rotación o en su forma física, lo que podría condicionar el desarrollo de sus cortas carreras. Sin embargo, los entrenadores, al ser considerados como parte de los puestos directivos dentro del club, no forman parte de esta excepción y deben respetar el periodo de baja mínimo establecido.
Cantero es el principal artífice de que el Casademont Zaragoza se haya convertido en uno de los mejores equipos de Europa. Desde su llegada en 2021, un año después de la refundación del club, el conjunto ha logrado trofeos como la Copa de la Reina y ha alcanzado las fases finales tanto en liga como en competiciones europeas. Con motivo de su baja, se harán cargo de la disciplina de entrenamientos sus dos asistentes, Arnau Ferreres, quien asumirá el rol principal, y Marie-Pierre Uriarte.
La primera ronda del playoff enfrentará al Casademont contra el Estepona en una eliminatoria a doble partido. Las mañas no podrán contar para este partido ni para el resto del torneo con Carla Leite, la jugadora francesa de 22 años que decidió abonar su cláusula de rescisión para marcharse a jugar a la WNBA. Ella era una de las mejores jugadoras del equipo junto a la veterana Mariona Ortiz y Helena Pueyo, quien llegará muy mermada por las lesiones a este primer encuentro.
El Facundo Campazzo actual no reconocería al Facundo Campazzo que aterrizó en Madrid hace 12 años, desde Peñarol de Mar del Plata. Se cruzaría con él en las entrañas del Palacio de los Deportes y le pasaría inadvertido, como a tantos entonces. Un chico bajito y más bien rellenito en un mundo de gigantes. 12 años más, un par de idas y vueltas, y ni uno más de sus 179 centímetros, el Facu transformó su cuerpo, disparó su baloncesto y descubrió su liderazgo. Ganó títulos y acumuló MVP's (Copa, Liga Endesa...). Estuvo presente en dos de las tres Euroligas que el Real Madrid levantó desde 2015 y, sin embargo, eso, la Final Four, sigue siendo su cuenta pendiente, su ballena blanca.
Tampoco tiene mucho que ver el Campazzo de los primeros meses con Sergio Scariolo con el actual. Le costó cinco partidos en Europa superar la decena de puntos, por ejemplo. Incluso se deslizaron supuestos desencuentros. Como adaptándose al exigente libreto táctico del italiano que él tiene que interpretar en la pista e incluso aprendiendo a encajar en la medida repartición de minutos y cargas que el equipo técnico elabora de la mano del área biomédica -una de las claves finalmente de una temporada con tan pocos problemas físicos, apenas Gaby Deck llega con molestias en el hombro a este Rubicón-, el base ha elevado sus prestaciones en este momento de la verdad europeo. En las seis últimas noches (cuatro victorias), donde los blancos se jugaban ser cabezas de serie, se lució, anotando 15 de sus 27 triples (55,5%), promediando 14,5 puntos, seis asistencias y un 18,1 de valoración.
El Real Madrid acabó meritoriamente tercero y hoy (20.45 h., Movistar) arranca la eliminatoria -marcada por la presencia en las tribunas del Palacio únicamente de los socios abonados, 8.000 si acuden todos- contra el Hapoel de Tel Aviv, un rival que presume del base mejor pagado de Europa (Vasilje Micic), entre otros lujos -Elijah Bryant es el segundo mejor jugador estadísticamente de la competición- de la plantilla que dirige Dimitros Itoudis. «Con el talento anotador que tiene y su capacidad en el uno contra uno y el bloqueo y continuación, probablemente no tengas posibilidades de ganar. La defensa debe ser sobresaliente ante situaciones en las que son extremadamente buenos. Y tienen muchos jugadores que lo son, puedes centrarte en un emparejamiento y hay tres más que son letales. La clave defensiva es no descubrir demasiado la manta para tapar sus fortalezas en el perímetro», admitió ayer el técnico.
Campazzo, contra el Valencia, en un partido de la presente Euroliga.EFE
A pesar de eso, el paso el previo de la temporada regular se antoja enorme hacia Atenas. Desde que se instauraron los playoffs de cuartos, el equipo con ventaja de campo se clasificó en el 81,25% de los casos. El Madrid tendría que perder contra el Hapoel al menos los mismos partidos que ha perdido en casa en todo el curso (histórico el 18-1). Y eso no se le escapa al Facu que, además, es el jugador que más ha utilizado Scariolo, el único por encima de los 24 minutos de promedio. Es decir, es su jugador de confianza, su extensión en la cancha. Quiere estar en el OAKA. Con 35 años recién cumplidos, quizá una de sus últimas oportunidades de acudir en plenitud. Más allá de un posible MVP, una Euroliga de la que presumir al completo.
Porque la primera que luce en su palmarés es la de 2015, su curso inicial en España, el previo a salir cedido al UCAM Murcia, donde también aconteció su asombrosa transformación física de la mano de Paulo Maccari. En la Final Four del Palacio, la de su compatriota Nocioni, la de Carroll y compañía, no disputó ningún minuto. A la de 2018 en Belgrado, llegó justo físicamente. Tuvo que pasar por el quirófano a causa de una lesión condral en su rodilla izquierda, no estuvo en los playoffs contra el Panathinaikos y la Final Four, apenas apareció cinco minutos en semifinales y nueve en la final, la de Doncic, Causeur y Thompkins. Para más regates del destino, cuando el equipo de Chus Mateo alzó la de Kaunas, él estaba ultimando su regreso tras su paso por la NBA y su final de temporada en el Estrella Roja. Y en 2024, la última del Madrid, su empeño no sirvió en la final ante el Panathinaikos del gran Sloukas.
Moncho Monsalve, ex jugador y ex entrenador de baloncesto, ha fallecido este martes a los 81 años de edad según han confirmado varias fuentes, como la Asociación de Jugadores del Real Madrid, club con el que ganó, entre otros títulos, tres Copas de Europa y tres ligas.
Además de en el club blanco Monsalve jugó también con la selección española 61 partidos, participó en los Europeos de Polonia 1963, URSS 1965 y Finlandia 1967 y el Mundial de Chile 1966 antes de su retirada en el año 1972, cuando comenzó su carrera como entrenador.
A lo largo de la misma dirigió a clubes como el Barcelona, el Cantabria Lobos, el Zaragoza, el Murcia o el Oximesa Granada, y a selecciones como las de Marruecos, República Dominicana o Brasil, con la que conquistó el oro en el Torneo de las Américas del año 2009, clasificando al equipo para el Mundial de Turquía del 2010.
Así mismo, en 2024 ingresó en el Salón de la Fama del baloncesto español en el apartado de entrenadores en su cuarta edición.
"Ojalá nunca se te pasen esos nervios, hija. Esos nervios son maravillosos", le desea David a Sara mientras ella, el gran diamante del baloncesto español, intenta dibujar con palabras los saltos inmensos de una carrera proyectada a la cima. De Colmenar Viejo al Estudiantes, de la selección española (MVP del pasado Eurobasket sub 18) a Daytona Beach, en Florida, campeona de EEUU de High School con la prestigiosa Academia DMA y, lo siguiente, apenas en unas semanas, más asombroso todavía, la Universidad de South California, paso previo a la WNBA. Sara es Sara Okeke (Alcorcón, 2007), 1,95 metros, un prodigio.
"La verdad es... Como que no me lo creo mucho. Porque todo ha pasado muy rápido. Hace tres años no tenía muy claro si realmente me quería dedicar al basket. Me gustaba, se me daba bien, pero ni me podía imaginar que iba a estar aquí habiendo ganado un campeonato nacional ni que iba a acabar en California. No, no me lo creo todavía", cuenta a EL MUNDO Sara, un break entre clases, apurando los últimos días de estudios en Florida antes de la graduación.
Sara no se lo cree, pero su impacto en EEUU desborda expectativas: la sitúan entre los tres proyectos más esperanzadores de su generación. Y observa el último draft de la WNBA, tres españolas entre las 12 primeras y se imagina pronto ahí. Como Awa Fam (número 3), su espejo, un día compartiendo la mejor liga del mundo con ellas. O la selección española. "Son una referencia y una motivación". Sara es a la vez ambición e incredulidad. Y es también una inspiradora historia de superación que su padre reivindica con orgullo, como una "bendición, un regalo de Dios a una familia muy creyente". Porque Sara se encontró casi de casualidad con un balón de baloncesto a los nueve años en Colmenar y aquello resultó "una vía de escape" en su día a día en la residencia de acogida de la Comunidad de Madrid en la que habitó hasta que fue adoptaba por David y María.
"El foco debe estar en lo deportivo. Sara no es la niña pobrecita que quisieron hacer ver", pide David. Porque ni a ella ni a la familia le hicieron bien algunos titulares pasados. "Nos encontramos a una niña con muchas necesidades, de amor. Pero también a una valiente, dispuesta a aprovechar las oportunidades y los talentos que le ha dado la vida. Y todo fue absolutamente rodado, aunque empezamos con un programa temporal, mi mujer y yo sabíamos que esto sería para toda la vida. Lo que ha enseñado a mis otros hijos, a sus hermanos... Es la generosidad máxima".
Sara Okeke, durante un partido con la DME Academy.EM
La habilidad y el físico de Sara, nacida en Alcorcón, padre biológico de Senegal y madre de Trinidad y Tobago, la llevó a una irrefrenable progresión. De la selección madrileña a la española U12 a los 11 años. Su carrera la derivó a jugar en Torrelodones, en Zentro Basket y en Estudiantes... "Hasta me ponían a entrenar con chicos", recuerda. El pasado verano, 23 puntos y siete rebotes en la final, condujo a España al oro continental sub 18 en La Palma. MVP del torneo, su camino estaba al otro lado del charco. ¿Vértigo? "Sí, un poco. Es verdad que creo que cada vez lo gestiono mejor, pero al final es un salto...", relata sobre un intensísimo curso en el que ha sentido cómo su baloncesto evolucionaba enfrentándose a "físicos más parecidos al mío", preparándose para la NCAA.
Pregunta.- ¿En qué sientes que has mejorado?
Respuesta.- El tiro no ha sido mi punto fuerte, pero desde que he llegado aquí he mejorado un poco, sobre todo en los libres. Me han cambiado la mentalidad. De vez en cuando ya incluso tiro de tres y me gustaría abrir un poco más mi juego, no estar todo el rato en el poste.
P.- ¿Cómo te definirías como jugadora?
R.- Diría que corro bien la pista, me gusta rebotear, me siento bastante más cómoda en el poste, pero cuando me enfrento a alguien más grande y lenta, también me gusta jugar por fuera. Aquí el juego es bastante más individual y creo que me ayuda la formación europea en eso. Defiendo bien también. Aunque tengo mucho que mejorar.
P.- ¿Quién es tu referente?
R.- Me gusta mucho A'ja Wilson. Creo que me parezco un poco.
Sara lleva en EEUU desde agosto. Echa de menos la comida -"he tenido algunos problemas de estómago"- y a su familia. A sus hermanos, Gabriela, Nacho (también en EEUU, jugando al fútbol becado en Indianápolis) y Mario, "estar en casa, cosas que antes no valoraba tanto. Y a mis amigas". Vuelve en unos días y también quiere estar con España en el Europeo sub 18.
"Recuerdo que cuando Sara llegó a casa [a los 14 años se instaló con su nueva familia], le dijimos que aquí básicamente se hace deporte, que eligiera. Con la altura que tenía, apuntaba al baloncesto", presume David. "Poco a poco me fui dando cuenta de que se me daba bien. Y como no tenía nada que hacer y necesitaba despejarme un poco, empecé a jugar más", rememora ella de eso que era "vía de escape". "En la residencia de acogida hay gente muy diferente y no me identificaba del todo con lo que había ahí. Necesitaba algo para despejarme y salir adelante. Cambiar el chip, decir qué puedo hacer para que a partir de ahora mi vida sea mejor. El baloncesto fue mi oportunidad", explica sobre esas canastas que fueron el vehículo para cambiar su mentalidad. Y ejemplo a tantas vidas.
Un primer cuarto sencillamente horroroso del Barça, por mucho que arreglara un poco las cosas en el tercer periodo, acabó por condenar a los azulgrana a quedarse fuera de los playoffs de la Euroliga tras su derrota ante el Mónaco. Con Theiss brillando en la anotación para los locales (16 puntos), perfectamente dirigidos por Mike James y Élie Okobo en ataque y un Jaron Blossomgame erigido como el mejor valorado del duelo, los de Xavi Pascual no lograron sobreponerse a su destino, por mucho que Toko Shengelia, Jan Vesely, Will Clyburn y Darío Brizuela trataran de poner de su parte para lograrlo.
Tras un primer intercambio de golpes en el que el Barça pareció aguantarle la mirada al Mónaco, el conjunto local se sacó de la manga un parcial demoledor de 16-3 que ponía muy cuesta arriba las aspiraciones barcelonistas de estar en los cuartos de final de la Euroliga al marcharse por 14 puntos en el luminoso. Con James brillando en la dirección de juego y erigido como máximo anotador de los suyos en el primer periodo, con siete puntos en su casillero, el cuarto terminó con triunfo parcial por 26-14 para el equipo monegasco. Por parte azulgrana, solo Clyburn, con nueve puntos en su haber, se mostraba realmente lúcido en ataque, mientras que en defensa, a decir verdad, ninguno de los de Xavi Pascual estuvo realmente a la altura.
El momento de Shengelia
Con la entrada de Brizuela en el segundo periodo los barcelonistas parecieron encontrar un argumento para reengancharse al partido. La irrupción por parte local de Tarpey, con todo, cuya presencia en el partido fue toda una sorpresa, propició que el Mónaco se las arreglara para seguir marcando las distancias con respecto a un Barça que parecía poco menos que incapaz de hacerse con rebotes defensivos, para regocijo de un rival que aprovechó para hacerse con una máxima diferencia de 17 puntos (47-30) que los azulgrana solo pudieron maquillar en parte para llegar al descanso con 49-35 en el marcador.
Las cosas parecieron ponerse peor en los primeros compases de un tercer cuarto que, en cambio, fue el de la reacción de los azulgrana. Por mucho que el Mónaco llegara a marcharse por 18 puntos en el arranque, el Barça, con un Shengelia terriblemente entonado y un gran Vesely, se las arregló para endosarle un parcial de 5-18 a un rival que saltó aparentemente a la pista pensando que ya lo tenia todo hecho y plantarse en el último periodo solo a cinco puntos de distancia de los locales (58-53). Los de Pascual, no obstante, no pudieron a la postre completar lo que habría sido una gesta en toda regla. Okobo y James aparecieron oportunamente para deshacer el entuerto y los locales, aprovechando también la permisividad de los árbitros con su intensidad al límite en tareas defensivas, acabaron por llevarse un finalmente cómodo triunfo por 79-70.
De todas las cábalas posibles de la última jornada de la temporada regular de la Euroliga, la que definiría los cruces de cuartos de final después de 38 partidos, la más inquietante para el Real Madrid -que se ganó su tercer puesto y el factor cancha a favor especialmente con su buen rendimiento en el Palacio: 18 victorias y una derrota-, era un posible enfrentamiento con el Hapoel de Tel Aviv... Como así resultó.
Y no sólo por lo deportivo, aunque los hebreos, debutantes en la máxima competición continental, cuenten con figuras como Vasilje Micic o Elijah Bryant, entre otros. Era la posibilidad de que los encuentros iniciales en el Movistar Arena (miércoles 29 y viernes 1 de mayo) se jugaran sin público en las gradas, como así ha sucedido previamente tanto con el Hapoel como con el Maccabi, a causa de la guerra en Oriente Medio y de las protestas que cada vez que los equipos de Israel viajan a España se producen. Un lío político por descorchar y que ahora disputa entre despachos sus negociaciones clave.
La decisión depende de la Delegación del Gobierno en Madrid. La misma que ya optó por que los duelos anteriores se disputaran a puerta cerrada (8 de enero y 24 de marzo). A pesar de la ausencia de incidentes y de la decreciente presión de las manifestaciones: apenas 200 personas se concentraron en Goya en medio de un gran despliegue de seguridad. Y de que en la mayoría de partidos a domicilio tanto de Maccabi como de Hapoel en otros países de Europa hubiera público en las tribunas. Incluso en el Roig Arena de Valencia, el pasado 29 de enero, se permitió la entrada sólo de abonados taronjas y el partido los presenciaron 8.000 espectadores.
Este jueves tendrá lugar una reunión clave entre la Delegación de Gobierno, el Real Madrid y la Policía. La entidad que dirige Francisco Martín podría calificar dichos partidos como de alto riesgo y se recomendaría así que se disputaran a puerta cerrada. Al no ser una imposición, sería el Real Madrid el que tomaría la decisión final. Y cada vez parece más probable que se active la opción Roig Arena: sólo los abonados del club blanco podrían presenciar los dos partidos que abren la serie. Los dos siguientes de celebrarión, con público, en el Arena Sofia de Bulgaria, donde los de Dimitris Itoudis juegan en su 'exilio'.
Sin embargo, la postura del Ayuntamiento de la capital es clara: "Ese partido se debería jugar en abierto". Lo expresó ayer Inma Sanz, vicealcaldesa y responsable de Seguridad y Emergencias. "En Madrid no debería haber partidos cerrados porque no se pueda garantizar la seguridad. Tienen todo el derecho, como cualquier otro equipo, a venir a esta ciudad y que ese partido se pueda desarrollar en abierto. Y entiendo también el malestar que pueda haber en la afición local por no poder ir a ver ese partido. Pero insisto, algunos (Delegación del Gobierno) están más en señalar a aficiones y a determinadas personas que en cumplir con su obligación, que es garantizar la seguridad en cualquier evento que se pueda producir en la ciudad", añadió a preguntas de este periódico. El choque por las protestas propalestinas entre el Ayuntamiento y la Delegación viene de lejos y tuvo su momento más tenso durante la última Vuelta a España, en septiembre.
El pasado domingo, tras el partido liguero contra el Tenerife, Sergio Scariolo puso de manifiesto la tensión con la que el vestuario blanco vive esta situación que consideran injusta. "El equipo ha conseguido en la cancha su derecho de jugar con la afición tres partidos de cinco. Es algo que la afición también se ha ganado animando al equipo. No es una decisión que puedo tomar yo, sería ridículo decir qué preferiría. El equipo y la afición han hecho su trabajo. Ahora todos los que tienen que tomar esta decisión lo valorarán y deseo que puedan tomar la mejor decisión", aseguró. En ese duelo ya se pudieron escuchar las protestas preventivas de los seguidores del Madrid. "¡Queremos animar, en cuartos de final!", cantaron varias veces. También emitieron un comunicado: "No puede ser que en los partidos más esperados del año los abonados y el resto de madridistas no podamos animar a nuestro equipo. El club tiene que velar por sus intereses y el de sus aficionados y forzar a que se juegue a puerta abierta". Dentro del club se ha pasado del pesimismo inicial a cierto optimismo. "Estamos trabajando en ellos, sería algo muy injusto", trasladan.
Hacía 13 años que el La Laguna Tenerife no ganaba en el Palacio. Una victoria en 19 partidos de un equipo instalado desde hace tiempo en la nobleza de la Liga Endesa. Lo volvió a conseguir este domingo, un ejercicio de consistencia, rebote, mente dura y baloncesto sin fisuras. Su ADN. Pero, sobre todo, un alarde de dos tipos que son únicos. Por lo que fueron y por lo que son. Marcelinho Huertas y Patty Mills, dos bases históricos a los que el destino ha concedido en el último tramo de sus carreras un baile juntos. [90-95: Narración y estadísticas]
80 años entre la pareja, más los 37 de Gio Shermadini, otro que nunca falla. Demasiado para todo un Madrid. Dominó el Tenerife desde mitad del primer cuarto y no se arredró en la recta de meta. Ahí, ante el aluvión habitual blanco, agarraron por la solapa la responsabilidad los tres veteranos del equipo insular. "Canastones", en palabras de su propio entrenador. Una victoria que le hace mirar con ambición a los cuatro primeros puestos de la tabla.
Los dos púgiles acudían tras una semana de deberes hechos en Europa. El Tenerife, de regreso a la Final Four de la Champions League que ya ganó en 2017 y 2022. El Madrid, como cabeza de serie a los cuartos de final de la Euroliga. Precisamente eso estuvo bien presente en las tribunas del Palacio, recelosas de lo que sería una estafa competitiva: contra el Hapoel de Tel Aviv ya se jugó sin público en temporada regular a causa de la guerra en Oriente Próximo. "Queremos animar en cuartos de final", gritó la afición blanca, a la espera de lo que decidan las autoridades pertinentes. Se viene lío.
Shermadini atrapa un rebote ante el Madrid.EFE
Para eso le quedan dos semanas a los blancos, a las puertas de regreso a una Final Four. Mientras tanto, avanza la Liga Endesa que han convertido, pese a lo fiero del calendario, en el patio de su recreo. 12 victorias de carrerilla sumaba, líder sólido (24-2), hasta que llegó el Tenerife...
Porque, pasan los años, y los aurinegros siguen siendo uno de los oponentes más ásperos de la ACB. El método Txus Vidorreta, la longevidad sin precedentes de Marcelinho Huertas, también la de Gio Shermadini y, el fichaje mediático, desde hace unos días. El plus de toda una estrella de la NBA (también veterana, cómo no), nada menos que Patty Mills.
59 de los 95 puntos del Tenerife fueron del trío. Mills silenció el Palacio con una estupenda racha a falta de cuatro minutos. Revivió el Madrid -que había vivido en parte del dominio de Tavares- con Andrés Feliz y, entonces aparecieron Huertas y Shermadini. El gigante no falló ninguno de sus nueve tiros libres. Y el Tenerife celebró una victoria de las buenas.