Goleada de la Premier a LaLiga en una Champions "nefasta" de un Villarreal con dos caras

Goleada de la Premier a LaLiga en una Champions “nefasta” de un Villarreal con dos caras

"Ha sido una Champions nefasta". Así se expresó Marcelino en la despedida del Villarreal de la máxima competición continental tras un empate en seis encuentros. El conjunto amarillo tiene los mismos puntos, uno, que el Kairat Almaty, el equipo kazajo que debutaba este año. Ese punto, precisamente, lo lograron ante el PAFOS, club chipriota ante el que ni siquiera el submarino amarillo logró sacar nada positivo después de rematar en 17 ocasiones frente a las tres de los locales.

Aunque le restan todavía dos encuentros ante el Bayer Leverkusen y el Ajax, los de Marcelino ya no tienen opciones para meterse entre los 24 que se clasifican a la fase de eliminatorias. Su desempeño ante equipos frente a los que son "mejores", como valoró el técnico asturiano al Copenhague, ha sido muy pobre y ante el resto, pese a que han competido, sólo consiguieron sacar un empate in extremis a la Juventus con un cabezazo de Renato Veiga a la salida de un córner.

Tampoco el Athletic dispone de muchas opciones para estar en la segunda fase. Pese a su meritorio empate ayer ante el PSG, con una soberbia actuación de su portero, Unai Simón, necesita ganar los dos encuentros que le restan para intentar colarse entre los elegidos. Atalanta y Sporting de Lisboa serán la tabla de salvación de un equipo de Valverde, que ya no tiene margen de error. "Estamos en la pelea", declaró con optimismo el txingurri.

El empate ante el Slavia de Praga fue, quizás, la mayor decepción de un Athletic que no está teniendo precisamente su año, lastrado en gran medida por las numerosas bajas. Aunque quizás frente al Newcastle también se debió sumar algún punto para que la clasificación del equipo no dependa de una machada. "Mantenemos nuestras esperanzas", lanzó el técnico del Athletic.

10-1, entre británicos y españoles

Aunque lo cierto es que los equipos ingleses han sido una auténtica losa para los rivales españoles en esta Champions. Son 10 partidos que se han saldado con 9 victorias para los clubes de la Premier frente a una para los de LaLiga. Precisamente el Newcastle es el único club británico que ha perdido un encuentro y fue ante el Barcelona y por la mínima, 1-2. Aunque el Real Madrid también cayó ayer ante el Manchester City por los mismos tantos, el resto de resultados han sido bastante abultados. Cabe destacar el 4-0 que le endosó el Arsenal, líder indiscutible de esta Champions, al Atlético, o el 3-0 con el que el Chelsea venció al Barça en Stamford Bridge.

Pese a ello, los tres grandes de LaLiga tienen buenas opciones para colarse en el top-8 de la máxima competición continental y olvidarse de la ronda previa que el Madrid jugó el año pasado y que le enfrentó, también, al conjunto de Guardiola.

El que lo tiene más complicado es el FC Barcelona. Con 10 puntos, si ganan los duelos que le restan ante Slavia de Praga fuera de casa y Copenhague en el Camp Nou, y lo consiguen con una buena diferencia de goles, tienen muchas posibilidades de meterse entre los ocho mejores de esta Champions. El corte el curso pasado estuvo en esos 16 puntos a los que podría aspirar el Barça, pero necesita mejorar su diferencia de goles, a día de hoy, peor que City, Chelsea o Borussia Dortmund, entre otros.

Vecinos unidos

El Real Madrid y el Atlético de Madrid, con 12 puntos cada uno, deben igualar lo que haga el Liverpool, misma putuación, en lo que resta de la primera fase. La diferencia de tantos es favorable a los blancos, que tienen un +6, pero los rojiblancos igualan con un +3 a los ingleses y tendrán que estar atentos si no quieren salir del top-8, objetivo que lograron en la temporada anterior, aunque luego se cruzaron precisamente ante el conjunto de Ancelotti en una eliminatoria marcada por el supuesto doble toque en el penalti de Julián.

Las dos últimas jornadas de esta Champions serán trepidantes, pero llama la atención que el Villarreal, que podría ser segundo en la Liga si gana su duelo aplazado, no tenga ni la más mínima posibilidad de pelear por nada. A pesar de las defensas que se hacen de la competición doméstica desde diferentes estamentos, la Champions marca el verdadero nivel respecto a Europa.

El yin y el yang de Simeone a domicilio con el Atlético: "Alivio no, me pone contento"

El yin y el yang de Simeone a domicilio con el Atlético: “Alivio no, me pone contento”

El Atlético de Madrid de Diego Simeone vive en una situación quizás paradójica respecto a su rendimiento. Una situación que le valió cuatro de siete preguntas en la previa del duelo ante el PSV, en el que finalmente consiguió romper la dinámica. Se trata, claro, del desempeño de su equipo lejos del Metropolitano. Y lo cierto es que seguidores y detractores tienen argumentos en un sentido o en otro. "Alivio no, me pone contento. El equipo está trabajando bien. Hay dos maneras de jugar: hacerlo bien o hacerlo mal, de una nadie te asegura ganar y de otra casi seguro que pierdes", apuntó Simeone tras su triunfo en Eindhoven.

Igualmente, poca defensa tienen los resultados del equipo esta temporada. "Falta contundencia" transmite el Cholo en cada rueda de prensa, "la mayoría tiene problemas cuando juega fuera de casa, y bueno, nosotros tenemos los nuestros", expresó tras la última derrota en Bilbao. Los suyos son, principalmente, que sólo ha sacado nueve puntos de los 24 posibles en liga lejos del Metropolitano, un 37,5%, y sólo tres de nueve posibles en Champions League, los del ayer.

Lo curioso de todo es que en siete de los ocho duelos de este curso en la competición doméstica, el Atlético comenzó mandando en el marcador. Sólo en Bilbao se mantuvo el empate hasta que Berenguer lo rompió a cinco minutos del final del tiempo reglamentario. Lo que indica que el equipo no supo conservar la ventaja sea porque dio un paso atrás o porque los jugadores de los que dispone el Cholo tienen otras características de los que dispuso en sus primeros años en la entidad rojiblanca. Como ante el PSV que a punto estuvo de desperdiciar una ventaja de 1-3 en el marcador.

De hecho, esta sequía fuera de casa es quizás un mal relativamente nuevo y que contrasta más porque el equipo tiene en el Metropolitano un fortín. El curso pasado el estadio rojiblanco vivió 28 partidos sin perder, racha que rompió precisamente Berenguer con un gol de penalti para el Athletic, aunque fue en Copa del Rey. Sin embargo, lejos de él, el equipo en Liga sólo sumó 30 puntos de los 57 posibles. Si sumamos este año, de los últimos 27 duelos a domicilio los colchoneros han conseguido 10 victorias, seis empates y ocho derrotas. Si hablamos de Champions, de los tres duelos este curso son dos derrotas y una victoria.

El contraste, claro, viene con los datos históricos de Simeone, el entrenador de Primera División con más victorias a domicilio, 125 de 255 duelos, un 49%. Lógicamente, es uno de los más longevos tras 14 temporadas en el cargo. Su desempeño en Champions es parecido ya que ha vencido en 61 duelos de 120. De los 61 partidos que ha jugado lejos del Metropolitano, ha ganado en 21, un 34,4%.

Resurgir de los delanteros

Si hay un perfil que representa bien los problemas que está teniendo el Atlético fuera de casa es Julián Álvarez. El argentino llevaba 10 tantos esta temporada y sólo uno lo hizo a domicilio, una preciosa falta en el duelo que arrancaba este curso ante el Espanyol en Cornellá, aunque luego los rojiblancos terminarían perdiendo. Ayer se desquitó con el tanto que empataba el duelo en Países Bajos. "Son cosas que tenemos que mejorar. A veces por detalles se definen las cosas. Estamos trabajando bien. Los detalles marcan la diferencia, pero hay que estar en todos", explicó el argentino.

Un mal que afectaba por igual a Sorloth, sus cuatro tantos son en el Metropolitano aunque ayer hizo el quinto en Países Bajos, y a Griezmann, que le pasa lo propio en sus cinco dianas. "Hoy nos echó una mano enorme en un encuentro muy difícil. Arriba ganó todo y eso da un respiro al equipo", alabó al ariete noruego que se llevó el MVP del duelo.

El Atlético disfruta y sufre para vencer en Eindhoven

El Atlético disfruta y sufre para vencer en Eindhoven

"Noche estrellada sobre Eindhoven". Con ese post y una preciosa ilustración que simulaba el famoso cuadro de Vincent van Gogh evocaba el Atlético de Madrid el duelo que les enfrentaba este martes al PSV. Y en los colchoneros estaba el interpretar esa señal como algo literal o como una metáfora. En ello estuvieron hasta el pitido final porque, tras remontar el tanto inicial de los neerlandeses llegando a poner un 1-3 en el marcador, vieron como al final los de Peter Bosz estuvieron a punto de encapotar los cielos colchoneros. No pudieron. [Narración y estadísticas, 2-3]

Lo cierto es que los de Simeone pusieron todo de su parte desde el inicio con una presión asfixiante a la salida de balón del PSV comandada por un Sorloth muy metido en el encuentro. Rápido, fuerte e interpretando bien los espacios, el noruego fue un dolor de cabeza para la defensa neerlandesa, pero se desinflaba al llegar a la portería de Kovar. Sangrante fue el cabezazo que falló en el ecuador del primer tiempo. Hasta que acertó en el segundo tras una banana de Barrios. Sería el tercero y el que valdría la victoria final.

Hay que decir que este fue el duelo del resurgir de Julián Álvarez. El argentino, en su función de segundo punta, se mueve cómodo con otro atrayendo las miradas y las marcas de los centrales. Desde esa posición, entre líneas, consiguió ser el que lanzaba las ofensivas del Atlético, aunque su tanto no fue por un ataque organizado sino por una debilidad defensiva preocupante.

Julián, tras marcar el primer gol del Atlético.

Julián, tras marcar el primer gol del Atlético.Patrick PostAP

Y es que el equipo de Peter Bosz es una escuadra con clara vocación ofensiva y serias lagunas en defensa. Tiene jugadores en banda muy rápidos y habilidosos, especialmente Driouech, que fue una auténtica pesadilla para Molina. El neerlandés de origen marroquí tuvo tres manos a mano contra Oblak. En el primero acertó a ceder a Til para que inaugurara el marcador en el minuto 9 de partido. En los siguientes, decidió siempre mal.

Pero en la línea defensiva son muy bisoños. Yarek, central español ex del Valencia, se durmió en una salida de balón que aprovechó Giuliano para birlárselo y ceder a Sorloth y este a Julián que anotaría en boca de gol. Era el tanto del empate y las siguientes ocasiones del Atlético también se produjeron por emboliques de los defensas neerlandeses.

Unos despistes que se producirían durante todo el encuentro como el que propició el segundo tanto del Atlético, justo a la vuelta de los vestuarios. Un disparo lejano de Molina, en su quite del perdón, se encontró una buena mano de Kovar, pero Hancko, estuvo más rápido que sus homólogos del PSV y anotó con el portero en el suelo.

Presión final

El partido fue trepidante desde el minuto uno, como si ambos equipos se jugaran la clasificación en este duelo. Transiciones rápidas y las iniciativas cambiando según el que fuera por encima en el marcador, con el otro equipo intentando hacer daño a la contra. Pero los rojiblancos iban con otra actitud, demasiados tropiezos a domicilio esta temporada y tocó apretarse los machos para cambiar la dinámica.

Se notó especialmente al final, con los neerlandeses ya buscando igualar a la desesperada pero con las líneas colchoneras firmes en torno a Oblak. Pero en un córner las cosas se apretaron después de una peinada que encontró a Pepi sólo al segundo palo con el esloveno recién batido. Rozaron el empate tras un fallo garrafal de Obispo, que falló a menos de un metro de la línea de gol. Sufrió el Atlético pero ganó y amplió sus opciones de entrar en el top-8. No es poca cosa.

Yarek, soldado de Dios y jugador del PSV: "Se lo debo todo, sin él no podría levantarme"

Yarek, soldado de Dios y jugador del PSV: “Se lo debo todo, sin él no podría levantarme”

Cuando Yarek Gasiorowski (Poliñá de Júcar, 2005) tiene un partido siempre se sienta a hablar con Dios, como seguramente hará esta noche antes del duelo frente al Atlético de Madrid. Se acuerda de las personas que no están y reza un poco por todo lo que le ha dado: desde su existencia a su sueño de ser futbolista. "Yo a Dios le debo todo, sin él no podría ni levantarme", cuenta a EL MUNDO en una entrevista conjunta con Mundo Deportivo y As.

Nacido en el seno de una familia muy religiosa, Yarek ha vivido la fe desde muy pequeño. Su madre fue catequista de la parroquia y la que le descubrió como defensa porque el chico comenzó queriendo ser guardameta. "Cuando dio el paso de apuntarme a fútbol, me dijo que de portero no me iba a poner, que sufría mucho, no le gusta verme. Al final me puse de delantero y aquí acabamos... de defensa", cuenta entre risas.

Pero a quien verdaderamente le debe su carrera es al párroco de su pueblo, a Don Enrique, quien muchas veces iba a su casa a comer o a cenar después de misa. Él, tras verle jugar al fútbol, fue quien le recomendó a Ángel Murciano, del departamento de captación del Valencia, que le ficharan para las categorías inferiores. "Es una cosa que tú no te crees, vas ahí, haces las pruebas, no sabes ni vas a entrar, pero como eres un niño no tienes esa presión", explica el futbolista sobre la llegada al "club de su vida", que le recibió con siete años.

Sobre el Valencia sólo tiene agradecimiento porque es el club que le "abrió las puertas de Primera División" y de la selección sub'21, pero lo cierto es que las dos temporadas que tuvo completas apenas llegó a 1.500 minutos por curso, que es justo lo que lleva jugados ahora en el PSV cuando sólo van unos meses de competición. "Nunca agaché los brazos y dije: si tengo que estar tres meses sin jugar, estaré. Pero estuve entrenando por las tardes con un trabajador personal para, si me llega la oportunidad, estar en la mejor forma posible. No llegó entonces, pero me ha llegado ahora", apunta el jugador.

El pasado verano, Yarek hizo las maletas rumbo a Holanda sin saber por supuesto holandés pero tampoco inglés. Se puso con una profesora particular y ya consigue entenderlo "prácticamente todo" aunque le cuesta más hablarlo. Pero su llegada al PSV Eindhoven es una apuesta que el futbolista necesitaba no sólo para su carrera, también para su cabeza. "Aquí en el PSV me han revivido esas ganas de jugar después de estar tres meses sin hacerlo, antes estaba un poco apagado", confiesa.

Yarek, en un duelo con el PSV.

Yarek, en un duelo con el PSV.Rene NijhuisGetty

Ahora es capitán general en Holanda, titularísimo en el equipo de Peter Bosz con el que van líderes de la Eredivisie y buscan en Champions seguir sorprendiendo como hicieron en la última jornada al Liverpool, al que golearon en Anfield, pero ahora les visita el Atlético. "Ya me ha tocado jugar contra ellos y va a ser un partido duro, pero ya hemos tenido partidos así y los hemos conseguido sacar", apostilla el jugador.

Su cometido será intentar secar a los Julián, Sorloth, Griezmann... "Son jugadores diferentes, pero yo no voy a tener que defender a los tres", cuenta entre risas mientras detalla que su función estará en impedir "el juego de espaldas y los balones al área" del noruego o "la movilidad" de Julián.

Pero ellos no tienen la intención de esperar ni dar la iniciativa a los de Simeone. Cuenta Yarek que le sorprendió que en Holanda todos los equipos salen a proponer, al contrario que en España en donde hay más variedad desde clubes que buscan transiciones rápidas. "Somos un equipo que siempre tiende a proponer y lo encuentro muy bien" apunta el central que revela que "todo el mundo juega muy bien con el balón".

Del calor al frío

Será el juego, los minutos o el momento que le ha llegado, pero Yarek ha encontrado la felicidad en Eindhoven. "Es una de las mejores cosas que me ha pasado en mi vida. Estoy muy a gusto aquí, muy contento y disfrutando muchísimo", cuenta el joven de 20 años pese a que cambió los 19 grados de temperatura media de Valencia por los 10 de Eindhoven. El club holandés le trajo por 10 millones de euros y su valor de mercado según Transfermarkt se eleva ya a los 16.

Yarek lo ha logrado. Está viviendo el sueño que tuvo de niño por las calles de Poliñá de Júcar, con la ayuda de Dios y menos mal porque nunca tuvo plan B. "Es una cosa que por mucho que pienses nunca vas a saber, pero sí que siempre tuve ese pensamiento no ya de ser futbolista, sino de tener que serlo porque si no, la verdad, es que nunca sabría lo que voy a hacer", confiesa el jugador.

Simeone: "Para estar donde hemos estado estos 14 años, habremos ganado fuera de casa"

Simeone: “Para estar donde hemos estado estos 14 años, habremos ganado fuera de casa”

Es un mal que lleva afectando al Atlético de Madrid desde hace varias temporadas. Cada año se escuchan rachas de hasta 20 duelos ganados en el Metropolitano, pero cuando toca competir fuera, la cosa cambia. "Los resultados no han sido positivos como habríamos querido. Hicimos muchas cosas buenas en los partidos fuera de casa, digo yo que para estar donde hemos estado estos 14 años habremos ganado fuera de casa...", ha dejado caer Diego Simeone en la rueda de prensa previa al encuentro de Champions ante el PSV.

El argentino es consciente que, en ocasiones, los partidos se deciden por detalles, como ocurrió en Getafe, su última victoria a domicilio. "Contra el Getafe tuvimos ocasiones y no las metimos y llegamos al minuto 80 apretados... Los equipos fuera de casa sufren", ha declarado el técnico y ha apuntado a la "contundencia" como clave.

Nahuel Molina, que habló justo antes de su entrenador, explicó que los partidos en casa son más sencillos por el apoyo del público. "Al final es así, un fin de semana de local, otro de visitante... Es evidente que con nuestra gente nos sentimos muy cómodos, muy bien... Pero este club te obliga a ganar ya sea de local como de visitante", apostilló el argentino.

Más allá de jugar en Madrid o fuera, Simeone ha apuntado a "jugar bien" para estar más cerca de la victoria. "Los jugadores están tan acostumbrados a jugar tan seguidos... El fútbol tiene cambios dentro del juego. Lo importante es hacer las cosas bien. Haciéndolas bien nadie te asegura que vayas a ganar, haciéndolas mal casi seguro que no lo vas a hacer", ha esgrimido.

Respecto al equipo, la ausencia de Cardoso y la sustitución temprana de Gallagher ante el Athletic dan muchas posibilidades a Koke como titular en Países Bajos. El argentino ha revelado que el capitán siempre "está preparado" para lo que le toque jugar sean 30, 60 o 90 minutos.

Otro que apunta al once pese a la vuelta de Le Normand es Marc Pubill. El catalán ha convencido al Cholo con su trabajo constante pese a haber contado con pocos minutos hasta este momento de la temporada. "Hemos trabajado mucho individualmente con él por la posibilidad que podía tener de jugar de central o de stopper", ha desvelado.

El Atlético no sabe vivir lejos del Metropolitano y pierde en San Mamés

El Atlético no sabe vivir lejos del Metropolitano y pierde en San Mamés

Visitar San Mamés suele ser sinónimo de visitar al dentista. Se retrasa, se sufre y deja un amargor desagradable al salir. El Atlético lo vivió desde la llegada, con un retraso inesperado y molesto por las medidas de seguridad y lo terminó a la salida, con un obús de Berenguer para el que Oblak sólo pudo posar para la foto. Los colchoneros son muy vulnerables lejos del Metropolitano. Su gran racha este otoño había llegado en casa, salvo el desplazamiento a Getafe. Y el Athletic renació ante uno de sus rivales fetiche. [Narración y estadísticas, 1-0]

Y eso que los vascos este año no respiraban bien en las cumbres. Sus bajas ofensivas son sangrantes y la defensa no termina de cerrar bien la portería de un Unai Simón, que vive en una montaña rusa de emociones. El Atlético también sufre visitas asiduas a la enfermería, pero el fondo de armario de unos y otros es diametralmente diferente. Almada y Pubill serían titulares en el conjunto de Valverde. Afortunadamente, en la visita colchonera, el txingurri tenía disponibles a Nico y a Sancet y se notaron todo el encuentro.

La pubalgia tiene al menor de los Williams en versión Guadiana, aparece y desaparece del equipo según le permitan sus molestias y, lo que es peor, no siempre en sus vueltas disfruta de la explosividad que ha mostrado en temporadas precedentes. Y Sancet, quizás el hombre más imaginativo de los leones, tiene la misma irregularidad que Nico. Pero cuando el Athletic recupera esa presión asfixiante sobre los rivales, no necesita inventar. Así lo mostró en el minuto 10 cuando, tras un mal pase de Gallagher, Guruzeta no acertó a embocar un buen centro de Areso.

El Athletic empujó a los colchoneros hacia su portería, pero como en el refrán de la manta, su espalda se encontró desprotegida en ciertas jugadas estilo británico: pase largo, peinada y segunda jugada. Así encontró Julián a Almada que remató franco ante Simón y este respondió con brillantez. Resultaba extraño ver al Atlético recurriendo únicamente a la contra en los compases iniciales, no por voluntad, quizás, sino por momentos de juego y el inicio de los leones les obligó a ello.

Heridos por la dolorosa derrota contra el vecino rojiblanco en la anterior jornada, el Athletic salió con otra actitud, más firme, mandón incluso, y con mayor presencia ofensiva. Nico y Sancet influyen, claro, porque los bilbaínos no pueden vivir sólo de Berenguer. Aunque se hable menos de él, el centrocampista navarro tiene mucho fútbol en sus botas. Y entre los tres siguieron hundiendo a un Atlético que, más allá de balones largos, no encontró continuidad en su juego.

Guruzeta se lamenta por una ocasión perdida.

Guruzeta se lamenta por una ocasión perdida.Javier ZorrillaEFE

La presencia de Gallagher pone músculo y despliegue, pero le falta visión de juego para sacar al equipo cuando se reducen los espacios y Barrios no fue capaz de encontrar el tempo, ahogado entre el pujante medio campo bilbaíno. El Cholo pedía calma desde el banco, pero el Athletic no la permitía. Vértigo. La primera parte fue un suspiro. Intensidad y electricidad, pero poca contundencia y así lo reflejó el marcador.

Pudo desnivelarlo Julián al borde del descanso, pero su disparo se fue desviado. No está la Araña fina en este tramo del curso. Demasiadas defensas tiene que hacer el Cholo en cada rueda de prensa y no marca el argentino fuera de casa desde el primer encuentro ante el Espanyol. Simeone le brindó 65 minutos hasta que le sustituyó por Griezmann.

Más control, menos filo

Se incorporó Koke para ayudar más a Barrios e intentar cambiar el dominio del encuentro. El control cambió, pero la primera amenaza la puso Williams con una preciosa bicicleta y un pase atrás a Guruzeta que el delantero marrró. El partido continuó con mucho duelo, intercambio de posesión y llegadas, pero poco remate. No se terminaban de conseguir ocasiones claras y daba la impresión de que el primero que lograra romper el muro rival, alcanzaría la gloria.

El Athletic se encomendó a Nico, muy ágil y desequilibrante, y los rojiblancos, con Julián fuera, buscaron a Sorloth, pero el noruego necesita muchas para hacer gol. Berenguer en cambio, no. La que tuvo, la embocó desde la lejanía. Oblak no pudo hacer nada y las dudas rojiblancas lejos del Metropolitano se acrecentaron a un par de días de visitar Eindhoven. Dos partidos consecutivos, dos derrotas.

El Barça, la pesadilla de Simeone: seis victorias en 41 partidos y ninguna en el Camp Nou

El Barça, la pesadilla de Simeone: seis victorias en 41 partidos y ninguna en el Camp Nou

"Hay maneras de irse cuando pierdes, puedes irte sabiendo que podías haber hecho más. Pero no es el caso. Para ganar una competición te vas a encontrar con un equipo así que es muy bueno". Este es el mensaje con el que Diego Simeone se despidió de su decimoctava visita al Camp Nou. Nunca ha ganado en el coliseo blaugrana el técnico argentino en los 14 años que lleva al frente del Atlético y sólo ha conseguido vencer al equipo culé en seis de los 41 duelos que se han enfrentado.

Si el Cholo se ha convertido en la kryptonita del Real Madrid, fue el que le derrotó tras estar el Atlético 14 años perdiendo ininterrumpidamente, el Barcelona sigue siendo una pesadilla para el entrenador rojiblanco. Aunque ambos gigantes de la Liga son los únicos que mantienen un balance positivo respecto al argentino, el de los blaugrana es netamente superior.

Ante el FC Barcelona ha conseguido sólo seis victorias, 12 empates y 23 derrotas. De esas seis, sólo una fue a domicilio y se produjo en el invierno pasado. Fue un milagro de esos que se producen en el fútbol en el que el Barcelona remató 19 veces y sólo consiguió un gol, mientras que los rojiblancos hicieron dos tantos en cinco remates. Alexander Sorloth se convirtió en el héroe de un encuentro que no rompe la estadística de Simeone en el Camp Nou ya que se produjo en Montjuic por las obras del estadio blaugrana. La derrota del pasado martes eleva a 18, las visitas sin conocer la victoria: 11 derrotas y seis empates.

17 de mayo de 2014

Sin embargo, no todas las derrotas o empates en campo rival fueron dolorosos. El que le viene a la mente a todos los atléticos fue aquel del gol de Diego Godín el 17 de mayo de 2014 que empataba el tanto inicial de Leo Messi y con el que el Cholo conseguiría la primera de las dos ligas que ha brindado al palmarés del Atlético. Posteriormente, tanto en 2014 como en 2016, los rojiblancos remontaron un empate y una derrota en el Calderón para colarse en las semifinales de la Champions League.

Lo dos tantos de la remontada de 2016 son de Antoine Griezmann, otro jugador que comparte la suerte del Cholo ante el conjunto culé. El francés acumula 36 partidos ante los blaugrana y sólo ha conseguido seis victorias (tres con la Real Sociedad), siete empates (uno con la Real) y 23 derrotas (cuatro con la Real). No obstante, son los números de su entrenador los que llaman la atención a nivel europeo.

El Barça celebra la victoria ante el Atlético.

El Barça celebra la victoria ante el Atlético.JOSEP LAGOAFP

La racha de Simeone ante el Barcelona ocupa el quinto lugar de técnicos con menos victorias ante un mismo equipo. Le superan David Moyes (Everton y West Ham, principalmente) por dos veces ante Arsenal y Tottenham. También son seis pero con 43 y 45 partidos respectivamente. Harry Redknapp (West Ham o el propio Tottenham, entre otros), que sólo pudo ganar al Manchester United cinco veces en 43 partidos, y Carlo Mazzone (Roma o Fiorentina, entre otros), que ganó cuatro veces al Milán en 49 encuentros.

Frente al Madrid, en cambio, ha conseguido ir enjugando la distancia con el tiempo. El técnico rojiblanco ha jugado en 48 ocasiones de las que ha conseguido vencer en 13, empatar en 15 y perder en 20 ocasiones. En el Bernabéu, su balance no es tan funesto y de las 23 veces que lo ha visitado, el Cholo ha conseguido ganar en cuatro ocasiones. Una de ellas fue la famosa Copa del Rey, el partido que puso final a la racha de 14 años de derrotas ante los blancos.

La preocupación de Flick por los lesionados y los halagos de Simeone a Raphinha: "No sé cómo no ganó el Balón de Oro"

La preocupación de Flick por los lesionados y los halagos de Simeone a Raphinha: “No sé cómo no ganó el Balón de Oro”

Actualizado Martes, 2 diciembre 2025 - 23:56

El gesto de Hansi Flick al término del triunfo frente al Altético no tuvo nada que ver con el que mostró tras la victoria ante el Alavés del sábado pasado. El técnico alemán se mostró más que satisfecho con el rendimiento de los suyos, pese a que, en esta ocasión, se vieran obligados a hacer un ejercicio de supervivencia por las bajas y por el hecho de que, por ahora, aún debe ser prudente con dos jugadores clave en sus esquemas: Pedri y Raphinha.

"Creo que nuestra actuación ha estado hoy en otro nivel. Hemos jugado contra un gran equipo. Hemos luchado, juntos, eso es lo que he visto, y ha sido genial, fantástico", aseguró el entrenador azulgrana en declaraciones a Movistar al término del duelo.

"Estoy muy satisfecho y se ha demostrado la importancia de que vayan llegando nuevos jugadores. Algunos no están al 100% y por eso hemos tenido que hacer cambios, pero hemos controlado más y hemos creado más espacios", sentenció el alemán, quien señaló que el cambio de Pedri se debió solo al cansancio y que Olmo deberá someterse a pruebas por la lesión que sufrió en el hombro tras marcar.

Eso sí, sin olvidarse de destacar el papel de Raphinha. "Es un jugador muy importante para nosotros, tenerlo de vuelta es genial para el equipo. Lo hemos podido ver en este partido, pero también frente al Alavés. Estoy muy contento", aseveró.

El brasileño volvió a vaciarse en el terreno de juego y, además, marcó el gol que le permitió al Barça igualar el 0-1 inicial marcado por Baena para los rojiblancos. "Lo más importante es creer en el trabajo. Hay muchos partidos que podemos empezar perdiendo y hay que estar preparados para eso. Lo estamos trabajando muy bien y pienso que este es el espíritu que hay que tener para sacar partidos así", señaló también en Movistar un Raphinha que confesó que llegó a estar fundido físicamente. "Aún estoy buscando mi mejor versión física. Lo he notado, he sentido un poco de cansancio y he pedido el cambio porque no podía más. Lo pedimos tanto yo como Pedri, pero tenemos jugadores de mucha calidad que pueden estar en el campo", recalcó.

En su manual, como en el de Flick, la presión es clave. "Pienso que cuanto más presionemos arriba, más cerca de la portería rival estaremos y tendremos más opciones para marcar", insistió un jugador que se llevó encendidos elogios incluso por parte de Simeone.

"Raphinha juega de todo. Marca goles, presiona... No sé cómo no ganó el Balón de Oro", explicó el técnico rojiblanco, quien quiso sacar conclusiones positivas pese a la derrota. "Me voy muy contento con el trabajo del equipo. Empezamos muy bien, luego ellos lograron hacernos daño por dentro. En el segundo, ellos empezaron algo mejor y a partir de los 20 minutos buscamos el partido y tuvimos tres situaciones de gol importantes que no pudimos concretar, pero estoy contento", explicó el argentino.

También admitió que Julián no tuvo el día en el Spotify Camp Nou. "Siempre esperamos más de él, es un jugador diferencial y el más importante del equipo. Seguramente, aparecerá en el siguiente partido o en el próximo", apuntó el entrenador del Atlético. "El partido, en general fue colectivamente bueno. Me siento muy tranquilo y contento con el equipo, porque perdimos contra un gran rival. Creo que esto nos ayuda a mejorar y toca afrontar el partido de Bilbao, que será muy duró", zanjó.

Pedraza contra Pedraza: el sobrino frente al tío en el Atlético Antoniano, de Segunda Federación, ante el Villarreal

Pedraza contra Pedraza: el sobrino frente al tío en el Atlético Antoniano, de Segunda Federación, ante el Villarreal

Actualizado Martes, 2 diciembre 2025 - 23:39

Lebrija vivirá esta noche (21.00 h.) una jornada festiva que tendrá como colofón la eliminatoria de Copa del Rey entre el Atlético Antoniano, uno de los dos equipos de este municipio sevillano de algo menos de 30.000 habitantes, y el Villarreal. "Vamos a poner una fan zone y a montar una fiesta porque creemos que el partido lo merece. La idea es cortar las calles alrededor del campo desde las dos de la tarde para que la gente pueda disfrutar de música, barras y comida y tener así un empujoncito a nivel económico porque el campo es pequeño y no da para meter las 4.000 o 4.500 personas que nos hubiera gustado", explica Antonio Alcón, director deportivo, entre otros menesteres, del club andaluz, "el tercero de Sevilla", como recalca.

Sin la opción de medirse a alguno de los equipos que todos los clubes modestos anhelan en el sorteo -Barcelona, Real Madrid, Atlético y Athletic están exentos en esta ronda-, Alcón no oculta que hubieran preferido enfrentarse a uno de los dos primeros equipos de la provincia. "Por cercanía y porque en Lebrija la mayoría de los aficionados son del Betis o del Sevilla, hubiéramos preferido alguno de los dos. Ya habíamos vivido una eliminatoria de Copa contra el Betis y nos quedamos con ganas porque aquel día cayó la mundial y deslució el partido. Pero después de esos dos rivales, el más atractivo en el bombo era el Villarreal. Es un orgullo para nosotros recibir al tercero de LaLiga".

Y hay un jugador del Atlético Antoniano para el que medirse al equipo castellonense va a ser no solo un orgullo sino también "un sueño". Se trata de José Pedraza, a quien el sorteo va a dar la oportunidad de enfrentarse cara a cara con su tío Alfonso, el lateral del Villarreal. "Cuando salió el Antoniano le dije a uno de los capitanes que iba a tocar el Villarreal y cuando salió me derrumbé", explicaba tras el sorteo el joven futbolista de 19 años, que llegó al conjunto andaluz este pasado verano procedente del juvenil del San Fernando.

"Cuando fichamos a José no tenía ni idea de que era familia del jugador del Villarreal. Me enteré el mismo día del sorteo, cuando le entrevistaron y estuvo hablando de su tío. Su familia es de un pueblo de Córdoba pequeñito... Él está muy orgulloso de Alfonso y vendrá toda la familia a verlo", explica Alcón. El futbolista del Villarreal también espera un partido "muy especial para mis padres, mi hermano y todo el pueblo, porque que nos enfrentemos en un partido profesional es algo muy especial para nosotros".

Cerca del ascenso

El equipo de Marcelino tendrá enfrente un rival que protagonizó una de las sorpresas de la primera ronda eliminando al Castellón, situado en puestos de playoff de ascenso a Primera actualmente. El Atlético Antoniano, que debe su nombre a que en esta localidad nació Elio Antonio de Nebrija, autor de la primera gramática castellana, vive su tercera temporada consecutiva en Segunda Federación, aunque estuvo cerca de ascender la pasada campaña. "Es nuestro momento de gloria, estamos tocando el cielo con la yema de los dedos porque somos un club humilde y llegar aquí ha sido ya un logro. Encima que ahora nos visite un equipo como el Villarreal es un orgullo y lo vivimos como una fiesta", señala Alcón, que sólo lamenta que el escenario del partido no sea el mejor.

"El estadio es para unas 1.100 personas y para esta ocasión hemos puesto gradas supletorias, con lo que esperamos llegar a los 3.000. Hablaba con Miguel Ángel Tena [director deportivo del Villarreal] y le pedía disculpas porque el césped artificial es del malo. Me da pena que se tenga que jugar aquí pero poco podemos hacer. Es un estadio municipal. Podríamos habernos planteado jugar en otro campo, pero pensamos que la gente se merece disfrutar de un partido así en casa. Somos un club humilde que vive por y para el pueblo y pocas veces tenemos la oportunidad de que un equipo como el Villarreal pueda venir a Lebrija".

Pese a no ser una localidad muy grande, el Atlético Antoniano cuenta con 25 equipos de cantera y unas 500 licencias. "En el equipo hay seis canteranos, aunque también tenemos que tirar de gente de fuera porque la categoría es muy exigente. Cuando subimos a Segunda Federación entrenábamos de tarde, pero vimos que había que profesionalizarse y ahora entrenamos por las mañanas. Hay algún chico que estudia, pero la mayoría vive del fútbol". Con un presupuesto de unos 650.000 euros, el equipo andaluz tratará de plantar cara a un Villarreal que se ha hecho un hueco entre los mejores de la liga.

Barcelona-Atlético: si esto es lo mejor que puede ofrecer la Liga, tenemos un problema

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Hace años ya que el Atleti dejó de ser lo que el cliché dicta que es un "Atleti de Simeone", pero no por ello deja de repetirse el tópico en análisis y tertulias. No es que ya no sea un equipo conservador, es que hace tiempo que, directamente, no sabe defender. Lo sostienen a duras penas Oblak y Giménez, cuando está sano, pero el Cholo lleva tiempo acumulando planteamientos valientes, incluso en el Camp Nou. Queda la duda de si lo hace más por necesidad que por convencimiento porque, a veces, cuando se ve en ventaja, se le olvida que la actual plantilla, plagada de recursos ofensivos, no ganaría un sólo pulso a la de hace 10 años y recula directo al harakiri.

Le pasó con el Inter hasta regalar el momentáneo empate, pero no tanto ante el Barça. Tras el 0-1, fueron Pedri, Lamine y Raphinha los que le empujaron a donde no quería estar. No hay pecado en que tres de los diez mejores del mundo te encierren un rato, pero lo pagó, claro. Atrás es transparente, casi tanto como los de Flick, que sobrevivieron porque Baena, Giuliano, Almada y Griezmann no aprovecharon los regalos en el duelo de despropósitos defensivos y Olmo y Ferrán, sí. Ahí se decidió un partido que era de empate.

El encuentro, más divertido que bueno, mostró el actual nivel de la Liga española. Es bajo. El Atleti, que llegaba como equipo más en forma, está en proceso de transformación y tiene aún más talento que identidad. Ante rivales grandes le cuesta sentirse un igual cuando, a menudo, es superior. Le falta una hora de horno y un socio para Barrios.

Y el Barça, más líder hoy, vive de tres futbolistas mayúsculos. Lo que les rodea, excepto Joan García, está lejos de lo que debe ser un candidato a todo. Especialmente preocupante es su mediocampo, tantos años la joya de la corona. Si van a decirme que faltaba De Jong, dejémoslo en que su opinión sobre el neerlandés y la mía son muy distintas.

No es casual lo que estamos viviendo en la Champions. Excepto la milagrosa victoria culé en Newcastle, los equipos de la Liga han jugado ocho partidos contra la Premier y los han perdido todos con un marcador global de 18-2. Son dos universos distintos y, mientras el británico se expande, el nuestro amenaza con encaminarse hacia la destrucción. Ninguno de los tres grandes españoles parece en condiciones de competir pronto contra los gigantes ingleses y este Barça-Atleti fue buena prueba. Los dos están lejos de ser quien fueron.