Los primeros detalles de Arbeloa: el contrato, Pintus y Mihic en el césped, "que Vini baile" y "una plantilla extraordinaria"

Los primeros detalles de Arbeloa: el contrato, Pintus y Mihic en el césped, “que Vini baile” y “una plantilla extraordinaria”

«¡Dani (Ceballos), no te enteras de nada!». Ahí estaba Álvaro Arbeloa, con botas negras y barba perfilada, caminando entre los dos rondos del Real Madrid en el campo 1 de Valdebebas. Unas sonrisas por allá, alguna charla por aquí, y Antonio Pintus y Niko Mihic correteando a su lado. El italiano, como nuevo jefe de la preparación física del primer equipo; el croata, como jefe de los servicios médicos. Ambos han regresado al césped, y a su puesto, por petición expresa de Florentino Pérez, que este lunes decidió dar por finalizada la etapa de Xabi Alonso, con el vaso colmado por la negativa del vasco a permitir la vuelta del transalpino al día a día, e iniciar los tiempos de Arbeloa, Pintus y Mihic.

Sin Mbappé, Rodrygo, Trent, Militao, Mendy ni Rüdiger, el nuevo entrenador del conjunto blanco vivió un primer día de presentaciones, intenciones e indirectas. Llegó a las siete de la mañana a la ciudad deportiva, dos horas antes que sus futbolistas, y perfiló con su cuerpo técnico los primeros días del equipo. Le seguirán sus más fieles ayudantes del Castilla, con Julián Carmona como segundo, Kevin Cardeiro como asistente y Francis Sánchez como analista. El preparador físico del filial, Ricardo da Silva, asciende también al primer equipo para ponerse a las órdenes de Pintus, que incorpora también para las funciones diarias a su hombre de confianza, Sébastien Devillaz. Diego López, exportero del Madrid y entrenador de guardametas en el Castilla, seguirá en el filial porque en el primer equipo continúa Lluis Llopis, técnico de confianza del club y de Courtois.

Dirigió su primera sesión durante algo más de una hora y apareció por la sala de prensa de Valdebebas rozando las dos de la tarde. Veinte minutos de comparecencia, con Emilio Butragueño al lado, para dar alguna pincelada a su estilo y enviar mensajes, directos e indirectos, sobre la nueva etapa.

Arbeloa centró su mensaje en los jugadores y en especial en Vinicius Júnior, en un discurso que habla a la perfección de la intención de Florentino Pérez al elegirle como entrenador. «Los importantes son ellos. Que se puedan expresar, que sean felices y que disfruten, que es de lo que se trata esto», expresó sobre la plantilla. Una contestación que choca de lleno con los problemas que ha tenido Alonso durante los últimos meses, con parte del vestuario en rebeldía ante los métodos de su cuerpo técnico y lo rígido de los ejercicios y de la táctica en los partidos. Los futbolistas se lo recriminaron a Florentino y ahí empezó el fin de Xabi, reprendido por el club tras sustituir y enfadar a Vinicius en el clásico contra el Barcelona.

«Vinicius es uno de los futbolistas más desequilibrantes del mundo y uno de los más queridos por la afición. Todos vimos la final de la Supercopa y ese es el Vini que queremos ver, el Vini que sonríe y el Vini que baile», declaró Arbeloa, en otro mensaje directo.

El nuevo entrenador aterriza en el primer equipo con un contrato que de momento no es público, aunque distintas fuentes en Valdebebas aseguran que es por lo que resta de temporada y una más. «Estaré aquí hasta que el Madrid quiera», aseguró el técnico, que ve mejorado su salario del Castilla y recibirá distintas primas según los objetivos que le ha marcado el presidente.

Ante los medios, a los que recibió saludando por el nombre de pila en la mayoría de preguntas, estuvo irónico en alguna respuesta: «Eso son dos preguntas, ¿no?», «me esperaba la pregunta de Mourinho», «como para no recordarlo (el enfado de Vinicius en el clásico)», fueron algunos de sus juegos con la prensa.

En el micrófono, su charla con Xabi después de que se anunciara el cambio, que le comunicaron unos minutos antes de hacerse oficial, la «amistad» que le une y le «seguirá uniendo» con el vasco, el «privilegio» que supone para él «trabajar con Pintus», la «ilusión, tanta como la mía» que ha visto en el vestuario en su estreno y la «felicidad». «Les he dicho que la mejor etapa de mi vida fue siendo jugador del Madrid, son todos buenos chicos y nadie más que ellos quiere ganar títulos aquí». Y cerró con una indirecta hacia el mercado de invierno: «Tenemos una plantilla extraordinaria».

Jesús Vallejo: "En el Madrid nunca tiré la toalla"

Jesús Vallejo: “En el Madrid nunca tiré la toalla”

Disputó 35 partidos con el Real Madrid desde su llegada en el verano de 2017, pasó ocho años entre cesiones, banquillos y lesiones y ahora, como líder del Albacete, reta a los blancos en los octavos de final de la Copa del Rey. Jesús Vallejo (Zaragoza, 1997) lo ha vivido casi todo y ha ganado más Copas de Europa que la mayoría de jugadores del mundo. «He competido al máximo de mis capacidades en el Madrid», admite.

Le marcó al Celta en el último minuto de la última eliminatoria de Copa. A lo Sergio Ramos.
Entra en el Top 3 de recuerdos de mi carrera, sin duda, sobre todo a nivel emocional, que es lo que voy buscando. Se pudo pasar la eliminatoria y fue una emoción extra.
A nivel emocional, ¿cómo está ahora?
Estoy muy bien. Me siento muy natural. Se han alineado cosas claves para mí, incluso ahora los problemas musculares que tengo los veo como mínimos porque tengo otras cosas que pueden ayudar a los compañeros. He trabajado mucho para encontrarme así, no ha sido un camino fácil.
En ese camino hay muchos títulos y una imagen icónica: andando sobre los jugadores del City, destrozados tras la remontada del Bernabéu.
Yo es que ni me acordaba de ese momento. He visto mil veces la foto, pero para nada es buscada. Me gusta que sea natural y quede así para el recuerdo. La gente por la calle me recuerda mucho ese partido, fue un día muy emocionante. Me dicen que la ponga en mi habitación, pero de momento no, veremos el día de mañana.
Usted se convierte en capitán de un equipo como el Zaragoza a los 18 años. ¿Cómo vivió aquello?
Lo tengo muy reciente y eso que han pasado muchos años. Yo no estaba preparado para el fútbol de élite, venía de jugar en juveniles, hice la pretemporada con el primer equipo y me quedé. Tuve que espabilar en todos los sentidos y fue por instinto. Pero no estaba preparado para entrevistas, para competir ni para soportar la presión. Sin saber cómo, me habitué a ello, pero nadie me había enseñado.
¿Eso se multiplica al llegar al Madrid?
Si te soy sincero, tenía que hacer mucha más gestión emocional en el Zaragoza que en el Madrid, porque la capitanía era una responsabilidad extra. Me ayudó mucho el año en Frankfurt, porque llegué a Madrid más tranquilo. En Madrid la responsabilidad estaba más dividida y en el Zaragoza no.
¿Cómo encaja usted en un vestuario de estrellas?
Los primeros días me rodeaba de los que conocía de la sub21: Carvajal, Llorente... Era más tímido y me costaba porque en el vestuario estaban mis ídolos, pero poco a poco te das cuenta de que es un equipo y que tienes que ser tú mismo.
De la etapa en Madrid, ¿con qué se queda?
Con el día a día en Valdebebas. Yo me lo tomaba muy en serio, intentaba cuidarme mucho y prepararme para jugar. Y me he sentido querido por el vestuario, por los fisios, trabajadores... Eso me lo llevo.
¿Es cierto que copió alguna rutina de Cristiano?
Sí, sí. Sobre todo el primer año, en 2017, yo venía de unas costumbres en Frankfurt y me decía que probara otros entrenamientos para calentar, más cortos e intensos. Me daba muchos consejos sobre preparación física. Él no pasaba de los demás, nos ayudaba mucho a cuidarnos. Es ejemplar.
¿Son cercanas las estrellas en el día a día?
Hay de todo. Hay jugadores más suyos, otros que lo expresan hacia el exterior y otros más líderes. Me he encontrado de todo.
¿Cómo llevaba el no jugar?
Me estaba acordando de los fisios, de Carvajal, de Nacho... Que en todo momento veían que yo seguía trabajando y trabajando, que ellos habían vivido momentos parecidos y me animaban a seguir preparado, que era una carrera de fondo. Por momentos tuve la recompensa, cuando me tocó jugar me encontré bien y eso ya es bastante en el Madrid.
¿Esos momentos compensan todo lo demás? ¿No quería tirar la toalla?
No, tirar la toalla en ningún momento. Eso lo tenía clarísimo. Sí que hubo temporadas que yo valoré mal, como fue el caso del Granada. Me fui con la idea de volver más fuerte, pero al regresar mi rol seguía siendo el mismo, que volvía a la casilla de salida. A partir de ahí decidí quedarme en el primer equipo, intentar hacerme fuerte, sumar minutos y ayudar en lo que pudiese.
En la última etapa con Ancelotti, ¿le dijo que se buscara una salida o que esperara? ¿Hablaba con él?
Ancelotti era muy cercano al club, muy alineado con las decisiones, y yo hablaba más con Davide, Francesco, Simone, Pintus... Eran los que se encargaban más del día a día y me encontraba más cómodo.
Hay momentos complicados.
Sí, por alguna lesión. Me lesionaba a veces por exceso de entrenamiento, por querer estar listo cuando tocase me pasaba de rosca y tenía lesiones.
¿Ha trabajado con psicólogo en el Madrid?
Sí, tanto a nivel grupal como individual, más centrado en la persona, en cuidarme para luego rendir. Creo que es muy importante.
¿Loscos, el pueblo de su madre, actúa como psicólogo natural?
Sin duda, porque hasta hace poco no había ni cobertura. Cuando voy me gusta ir con mi primo, que es agricultor, en el tractor y fijarme en lo que hace, ir al huerto... Es totalmente distinto al día a día del fútbol. Te ayuda mucho.
¿Su familia ha sufrido al no verle jugar?
Lo han llevado bien. Tengo la suerte de que a mis padres nunca les ha gustado mucho el fútbol y no me han metido presión.
¿Hay diferencias entre el tipo de entrenador del Madrid y el que se ha encontrado en otros equipos?
Sí, por supuesto. En el Madrid, Ancelotti y Zidane dejan más hacer al jugador, que el talento salga de forma natural y gestionan los minutos. Aquí en Albacete el entrenador está a más cosas a todos los niveles porque sólo con el talento individual no sirve.
Usted vivió el cambio dela salida de Kroos y la llegada de Mbappé. ¿Notó un cambio en el vestuario de lo que era antes a lo que es ahora?
La verdad que sí. Cuando llegué había una generación con Cristiano, Benzema, Kroos, Modric, Ramos... Que los había visto en la televisión. Ahora cumples años y parece que no hay tantos grandes jugadores, pero sin duda tienen mucha capacidad de mejora, hay mucha juventud y mucho futuro.
¿Se arrepiente de algo?
Es que aprendes con la experiencia. Lo vivía todo con mucha intensidad y esos errores de juventud, de ir precipitado, de querer demostrar... No hacía falta y me he jugado lesiones por eso, por no dosificar. Ahora, desde la experiencia, sé elegir los momentos. Me hubiese gustado tener antes esa experiencia, pero era imposible.
¿Qué reflexión hace de su carrera?
Estoy muy orgulloso de los primeros años en Zaragoza, del paso de Frankfurt y de haber competido al máximo de mis capacidades en el Madrid. Me hubiese gustado manejar mejor ciertos momentos para aprovechar mejor las cesiones. Se me quedó la espina ahí. Pero contento de haber ayudado al Madrid desde mi posición y con los minutos que tuve. Y ahora en Albacete contento, lo fácil hubiera sido otra cosa. Pero era lo mejor para mí a nivel personal y deportivo.
Si marca, ¿lo celebrará?
No, no, que lo celebren otros (risas).
Una reunión en el avión desde Arabia, el "no" a Pintus y un vestuario "en shock": las horas que terminaron en el 'adiós' de Xabi Alonso

Una reunión en el avión desde Arabia, el “no” a Pintus y un vestuario “en shock”: las horas que terminaron en el ‘adiós’ de Xabi Alonso

Cuando el lunes 8 de diciembre, después de la derrota contra el Celta en el Bernabéu, este periódico informó en exclusiva sobre la reunión que se había producido de madrugada en el estadio entre Florentino Pérez y su cúpula directiva para valorar el futuro de Xabi Alonso, el técnico del Madrid ya estaba sentenciado. Era una muerte anunciada y sólo un milagro le hubiera hecho terminar la temporada. Un mes después de eso y tras caer en la final de la Supercopa, el de Tolosa dejó ayer de ser entrenador del conjunto blanco. Lo hizo «de mutuo acuerdo» con el club y con Arbeloa, su amigo y entrenador del Castilla, como sustituto. Y lo hizo por varias razones.

«Nadie se quiere ir nunca del Madrid», admiten desde Valdebebas, negando su dimisión. Pero la realidad de Alonso es que su presente en Chamartín se ha ido deteriorando hasta que él mismo ha llegado a aceptar el final de su etapa. No ha dimitido, pero ha mostrado signos de impotencia y agotamiento ante una situación en la que no veía solución ante la negativa del club a fichar en invierno.

Se lo admitió así a José Ángel Sánchez, director general del club, en las conversaciones que mantuvieron al regresar ayer de Arabia. La primera charla en el mismo avión, analizando lo sucedido, el plan contra el Barça, la preparación física, las necesidades y posibilidades de la plantilla y las soluciones a todo. Ahí, el directivo, su gran valedor, y el técnico no llegaron a suficientes puntos en común para un futuro juntos.

La siguiente charla, unas horas más tarde, fue la definitiva, ya con Florentino asumiendo la responsabilidad de la decisión. El presidente estuvo tentado de despedirle en la noche de la derrota contra el Celta, pero aguantó esperando una reacción del equipo, más en sensaciones que en resultados. El Madrid lo ganó todo a partir del City y hasta el Barça, pero las formas nunca volvieron a convencer a la zona noble del Bernabéu, con aquel «que mee con la suya» de Guardiola, cercano al de Tolosa, que tan mal sentó en la Castellana.

Alonso recuperó para la causa a un vestuario que había perdido, pero la acumulación de circunstancias durante estos meses han pesado enormemente en su contra y en su ánimo, bajo mínimos en las últimas semanas por el desgaste de los rumores y la tensión constante.

Desde el Mundial de clubes

Como contó este periódico, las grietas empezaron en el Mundial de clubes. Xabi prefería asumir el cargo en julio, con la nueva temporada, y no arrastrando el curso por Estados Unidos. Aterrizó en Miami con sus ideas y chocó con algunas estrellas, como Vinicius, que iba a ser suplente en la semifinal ante el PSG y sólo fue titular por la lesión de Alexander-Arnold.

Esa grieta con el brasileño se hizo cada vez más grande hasta el famoso enfado del clásico. Y si hay un jugador al que Florentino tiene un cariño especial ese es Vinicius. La directiva nunca entendió el trato de Alonso con el brasileño y defendió al futbolista, que no volvió a rotar a partir de la también famosa charla en Atenas entre técnico y equipo.

Esos encontronazos con Vinicius se contagiaron a otras taquillas del vestuario por el tipo de entrenamientos y los métodos de Xabi y su cuerpo técnico, en el que el club no terminó de confiar del todo. Los vídeos, la mecánica del día a día y el análisis científico de todo fueron menguando el ánimo del grupo de los jugadores, a los que según el club se les restaba creatividad.

El vestuario, "en shock"

Pero aún así, el vestuario recuperó el esfuerzo para Arabia, especialmente para el clásico. Compitió hasta el final y aunque perdió, se volvió a la capital con la idea de que Xabi sería su entrenador. Por eso el comunicado oficial del Madrid dejó «en shock» a la plantilla, que se enteró por las redes sociales.

Algunos se habían hecho a la idea de que en caso de una salida de Xabi Alonso, el elegido sería Zidane antes de irse con Francia, pero finalmente es Arbeloa, al que conocen un poco del día a día de Valdebebas y que llegará al campo 1 de la ciudad deportiva de la mano de Antonio Pintus, que hoy mismo bajará al césped. Su nombre ha sido la gota que ha colmado el vaso de la dirección del Madrid. Florentino, que le fichó en 2021 como estrella antes incluso de anunciar a Ancelotti, nunca vio bien que dejara el primer equipo con la llegada de Alonso y siempre le había recomendado recuperarle, ante el «no» constante del vasco a sus ideas.

En las últimas semanas, Xabi había hecho publica la «colaboración» con el italiano, pero seguía sin estar cerca del banquillo mientras la plaga de lesiones y la baja forma de muchos jugadores enfadaba a la zona noble. «Hay tiempo para reactivar a los futbolistas física y mentalmente», aseguran fuentes desde Valdebebas. Veremos.

Xabi Alonso deja de ser entrenador del Real Madrid y el club elige a Arbeloa

Xabi Alonso deja de ser entrenador del Real Madrid y el club elige a Arbeloa

Después de la derrota en la final de la Supercopa de España contra el Barcelona, el Real Madrid ha anunciado por sorpresa, en la tarde de este lunes lo siguiente: "De mutuo acuerdo entre el club y Xabi Alonso se ha decidido poner fin a su etapa como entrenador del primer equipo". Álvaro Arbeloa, entrenador del Castilla, sustituirá al tolosarra al frente del primer equipo.

La situación del técnico vasco se había complicado desde la derrota contra el Celta en el Bernabéu a principios del mes de diciembre y durante las últimas semanas su puesto ha estado en entredicho, con la dirección general del club peinando el mercado en busca de sustitutos.

Parecía que tras las victorias de final de año y de enero ante el Betis y el Atlético de Madrid y de competir la final de la Supercopa, el de Tolosa tenía margen para seguir mejorando la situación, pero el regreso a Madrid desde Arabia ha acelerado todo en apenas unas horas.

"Xabi Alonso siempre tendrá el cariño y la admiración de todo el madridismo porque es una leyenda del Real Madrid y ha representado en todo momento los valores de nuestro club. El Real Madrid siempre será su casa", ha manifestado el Madrid en el comunicado en su web.

"Nuestro club agradece a Xabi Alonso y a todo su equipo técnico el trabajo y la dedicación en todo este tiempo, y les desea mucha suerte en esta nueva etapa de sus vidas", ha añadido.

Se trata de un movimiento completamente inesperado, pues todo lo que salía desde dentro del club en las horas posteriores a la final de la Supercopa parecía encaminado a mantener la calma en el banquillo. El equipo está segundo en Liga, a cuatro puntos del Barça, y con pie y medio entre los ocho primeros de la fase de grupos de la Champions, donde le queda recibir al Mónaco en el Bernabéu (martes 20 de enero) y visitar al Benfica (miércoles 28).

Alonso ha cumplido, pues, apenas medio año como entrenador del primer equipo. El hombre que vino a regañadientes para el Mundial de clubes (él no quería pero el club no le dio opción) cayó en semifinales de aquel torneo contra el PSG de manera estrepitosa, pero ahí no se le juzgó, aunque ya hubo algún detalle que hizo mirar con desconfianza su figura desde el palco.

Después llegaría la temporada, con un inicio arrollador, ganando todos los partidos hasta estrellarse en el Metropolitano contra el Atlético. Esa fue su primera gran mancha. Después, la falta de una idea futbolística y los tropiezos inesperados (sobre todo el del Celta) han terminado con una carrera muy corta. Se marcha con 34 partidos dirigidos, con 24 victorias, 4 empates y 6 derrotas.

La resignación del Madrid en Arabia: “La gente pensaba que íbamos a perder 5-0”

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Kylian Mbappé sólo quería irse de allí. Justo cuando Ronald Araújo levantó la Supercopa al cielo de Yeda, la estrella del Real Madrid inició el camino de su equipo a los vestuarios del King Abdullah. Se le notaba enrabietado por la derrota y por su situación, limitado físicamente para un torneo que aunque es "el menos importante de la temporada", como admitió Xabi Alonso, otorga cierta gloria a mitad de curso y sirve de punto de inflexión al año que empieza. El Madrid se va con eso, con un empuje a la situación del entrenador y con el ejemplo de que el esfuerzo es innegociable para ganar partidos.

Así lo reconoció Thibaut Courtois en la zona mixta, convencido en el belga de que "si todo el mundo sigue creyendo en esto, podemos sacar cosas positivas de hoy". Curiosa elección de frase la del belga, uno de los futbolistas que se ha mantenido del lado del técnico vasco durante la crisis de sensaciones y resultados de los últimos meses: "Si todo el mundo sigue creyendo en esto".

La solidaridad de los jugadores del Madrid sin balón hizo bueno el plan de Alonso. Un plan de mínimos, consciente de sus defectos, ausencias y virtudes. No tenía mucho más, sin Carvajal, Trent, Militao, Rüdiger ni Mendy, con Huijsen, Valverde, Rodrygo y Mbappé al límite físico y con el resto exprimiéndose hasta lo que han podido.

Aún así, Courtois no quiso centrar la derrota en las lesiones. "Las lesiones nunca son una excusa. Es la realidad y no la podemos cambiar, en una temporada pasan cosas", admitió el portero, insistiendo en que la situación es muy diferente ahora a la de principios de diciembre. "Lo hemos dado todo hoy y la derrota duele, pero no es una dinámica negativa. Hay que verlo a pesar de la derrota. El Barça ganó 5-0 el miércoles y la gente pensaba que íbamos a perder 5-0 nosotros también. No es la realidad", advirtió el belga.

En la organización madridista vuelven de nuevo a las sensaciones. Las caras en el camino hacia el autobús eran las lógicas de una derrota en un clásico, serias, cabizbajas y sin apenas palabras. Sólo Courtois habló ante los medios: "Nos da rabia haber perdido, pero otras veces es la manera de perder, contra el Celta por ejemplo esperamos hasta la roja para presionar y eso sí me da rabia. Creo que después de ese partido hubo una gran reacción en diciembre y hoy ha estado bien el equipo", declaró.

Hansi Flick "orgulloso" por el triunfo del Barça sobre un Real Madrid con "gran actitud"E.M

El Madrid abandonará este lunes Arabia Saudí tras una semana que podrá ser de inflexión, pero también de heridas y lesiones. Valverde y Huijsen pidieron el cambio por problemas físicos y Vinicius y Camavinga no podían más cuando se retiraron; Rüdiger, lesionado en la rodilla, ni siquiera calentó, y Mbappé disputó sus minutos muy limitado.

Los blancos viajarán el miércoles a Albacete para los octavos de final de la Copa del Rey y es de esperar que Alonso tire de canteranos para completar una convocatoria de trincheras. "La condición física y las lesiones nos están penalizando para tener una estabilidad y poder repartir las cargas en la plantilla", admitió el técnico en rueda de prensa, donde aseguró su continuidad con una frase sobre el futuro a corto plazo del equipo.

"No estamos contentos con el resultado, pero podemos sacar cosas positivas. Queda mucha temporada y desde que lleguemos a Madrid nos olvidaremos de la Supercopa, pensaremos en las otras competiciones y en recuperar a gente, que es lo crucial", incidió Alonso.

Raphinha hace supercampeón al Barça en un clásico de oxígeno y piernas ante un Madrid peleón

Raphinha hace supercampeón al Barça en un clásico de oxígeno y piernas ante un Madrid peleón

El Barça, dominante con balón, contundente en el área de Courtois y afortunado en el gol decisivo, reinó en la calurosa batalla de Yeda ante un Madrid peleón, con más entrega y corazón que fútbol, y se llevó una nueva Supercopa de España en suelo saudí. El caos de la primera parte, con dos goles para cada equipo, dejó paso al frenético final después del tanto de Raphinha, con los blancos perdonando el empate ante 10 futbolistas tras la expulsión de De Jong. [Narración y estadísticas (3-2)]

Xabi Alonso se jugó su destino en el Madrid con una carta inesperada. El técnico vasco asumió las condiciones de su equipo, lastrado físicamente por las lesiones en defensa y la duda de Mbappé, y condicionó su once al Barcelona de una manera tan descarada como por momentos efectiva. Contuvo la constante posesión culé (80% en la primera parte) con un muro de tres centrales, con Tchouaméni entre Asencio y Huijsen, dos carrileros en Valverde y Carreras, un doble pivote clavado delante (Camavinga y Bellingham) y Gonzalo suelto entre líneas para tapar todo lo que pudiera. Sólo Vinicius respiró para los contraataques.

La carta del de Tolosa fue conservadora, pero surtió efecto el tiempo que duró la solidaridad defensiva de los suyos, lo que Bellingham aguantó detrás de Pedri y Gonzalo a la sombra de De Jong. Mientras eso duró, el clásico saudí tuvo más miedo en la portería de Joan García que en la de Courtois a pesar del dominio azulgrana del balón.

Pérdida letal

Vinicius, en su mejor partido de la temporada, lo fue todo en el ataque del Madrid. Su arranque fue el de los blancos, que perdonaron varias ocasiones antes de la media hora en las botas del brasileño y de Gonzalo, flojos en el remate ante el guardameta catalán.

Pero a partir de la media hora, el Madrid tembló y el Barça lo aprovechó. Una pérdida de Rodrygo en salida pilló a sus compañeros lejos de su marca y Fermín encontró a Raphinha, que había perdonado tras una pérdida de Valverde un minuto antes, al espacio, amagó el brasileño y definió cruzado ante Courtois para el 1-0.

El Madrid se tambaleó durante unos minutos y el belga tuvo que aparecer ante Fermín y Lamine para evitar el segundo mientras su equipo se mareaba. Con el físico al límite, no buscaba, esperaba demasiado, y el Barça, con el viento a favor, terminaba encontrando un espacio.

Vinicius conduce el balón ante Koundé y Pedri.

Vinicius conduce el balón ante Koundé y Pedri.AFP

Hasta que una contra madridista descubrió a Vinicius en la izquierda y el brasileño volvió a mayo de 2024. Encaró a Koundé hasta el área, le tiró un caño extraordinario cuando venía la ayuda de un compañero, evitó la llegada de Cubarsí y empató el duelo ante Joan. Era el minuto 47 de un final de primer tiempo que entró en caos.

En la jugada siguiente, Lewandowski aprovechó las dudas de Tchouaméni y Huijsen en el marcaje, recibió de Pedri, siempre atento, dentro del área y picó la pelota ante la salida de Courtois. Era un posible golpe anímico al que el Madrid respondió de inmediato en un córner, ya en el 50. Huijsen cabeceó al palo y Gonzalo aprovechó el rechace para mandar el clásico a vestuarios con empate.

El descanso construyó las ideas del Barça, consciente de su superioridad física en Arabia ante un Madrid limitado que creyó en el título todo lo que confió Vinicius. El brasileño dio sus últimos suspiros en el inicio del segundo tiempo, fabricando las opciones blancas y perdonando el tercero ante Joan García. Tampoco estuvo fino Rodrygo, definiendo flojo ante el portero tras otra buena jugada de Vini.

Dos ocasiones clarísimas

Con los minutos, el Madrid desfalleció. Valverde, lesionado, pidió el cambio, Courtois salvó una mano clara ante Lamine y la suerte se alió con el Barça cuando Asencio desvió un disparo de Raphinha mientras el belga ya se vencía hacia un lado. Era el minuto 72 la orilla parecía lejos para el Madrid de Alonso, que recurrió a Mbappé e incluso a Alaba, único central disponible para sustituir a un Huijsen que tampoco pudo seguir.

Mastantuono y Ceballos fueron soluciones de emergencia ante el evidente cansancio de Vinicius y Camavinga, y el Madrid murió como pudo. Compitió, que era lo que la zona noble pedía en estas condiciones al equipo, pero le faltaron piernas y fútbol para aprovechar la superioridad numérica tras la expulsión de De Jong por una entrada con los tacos a Mbappé. Aun así, Carreras y Asencio tuvieron dos ocasiones clarísimas dentro del área para provocar los penaltis decisivos, pero remataron flojo, casi sin fuerza, a las manos de Joan García.

El Barça volvió a conquistar Yeda y la entrega del Madrid en cuanto a las sensaciones y lo apretado del marcador otorgan a Alonso su continuidad en el banquillo del Bernabéu.

Las adolescencias cruzadas de Vinicius y Lamine, entre la presión mediática y el peso de Cristiano y Messi: títulos, millones, insultos, dudas físicas…

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Lamine Yamal cumplió en julio 18 años, los mismos que tenía Vinicius Júnior cuando aterrizó en Valdebebas para jugar en el Real Madrid. El conjunto blanco pagó 45 millones por él a los 16, la edad a la que Lamine se hizo gigante en la Eurocopa. Son dos adolescencias cruzadas, marcadas por el foco mediático de los dos clubes más grandes del mundo, por la presión de las críticas y de los grandes escenarios. Se llevan siete años de diferencia, pero en sus caminos hay similitudes evidentes y también diferencias. Todo eso choca hoy de nuevo en el King Abdullah de Yeda, en otro clásico para definir la Supercopa.

Vinicius y Lamine representan dos caras de la misma moneda: el talento precoz sometido al escrutinio mediático, la construcción de su fútbol a la vez que la necesaria coraza ante el ruido exterior, las grandes marcas, el dinero, el entorno familiar... La presión casi hunde al primero durante unos primeros años de irregularidad en la capital, pero Vinicius lo solventó con una explosión mundial de la mano de Ancelotti y con dos goles en dos finales de Champions.

Para saber más

Yamal, por su parte, dinamitó todos los registros, se consolidó en el primer escalón del planeta con apenas 16 años, se transformó en epicentro de las esperanzas del Barça posterior a Messi y se echó a sus hombros a la selección. Golpeó con fuerza el primer muro de la presión, pero una vez tocado el cielo de la Liga y la Eurocopa, en los últimos meses de 2025 ha experimentado las luces constantes del foco mediático. La polémica le ha acompañado por su cumpleaños, por su pareja sentimental, por su padre, por la pubalgia que inició una guerra entre su club y la selección... Meses en los que ha sentido el análisis sobre cada paso que daba, condicionando, como le pasó a Vinicius, su personalidad.

Las dos estrellas no rechazan la confrontación. El brasileño no se ha callado ante los insultos racistas que ha ido recibiendo en diferentes campos de España, como el Metropolitano, el Camp Nou o Son Moix, e incluso ha protagonizado un documental sobre el tema. Tampoco lo ha hecho Lamine, que los sufrió en el Bernabéu. Han sido la diana de la rabia y la mala educación de algunos aficionados, pero no se han alejado del foco, incluso les gusta. Yamal forma parte del día a día de la Kings League, aparece en sus tertulias y pica a los madridistas de la liga. Vinicius no sale en un programa así, pero también utiliza las redes sociales para responder a quien considera, como sucedió tras el pique con Simeone.

"Un entorno ajustado"

«Los adultos normalmente ya tenemos formada nuestra personalidad y sabemos aceptar mejor las situaciones. Si soy un jugador joven que de repente me ponen ahí con toda la exigencia, necesito ayuda para hacerle frente», explica el psicólogo deportivo David Peris. «La prensa, las expectativas, los aduladores del alrededor. Hay que mantener un entorno lo más ajustado posible, los amigos de toda la vida, la familia, una red que le ayude a funcionar», añade.

En los últimos meses, ambas estrellas han llegado a un punto límite a nivel físico y mental. Un punto que parece de inflexión. Desde que perdiera el Balón de Oro ante Rodrigo Hernández, Vinicius ha ido cuesta abajo, todavía no ha cerrado su renovación con el Madrid, ha vivido una relación tensa con Xabi Alonso y hay cada vez más rumores sobre una posible salida. Cinco goles y ocho asistencias en 26 partidos, pero cero goles y tres pases de gol en los últimos 16, es su balance de esta temporada, cifras discretas para un futbolista que llevaba tres años siendo de los mejores del mundo y que ahora debe definir su rol en el futuro del club tras la llegada de Mbappé. Tras los abucheos contra el Sevilla, el brasileño se quitó la foto de perfil con la camiseta del Madrid en sus redes sociales y acrecentó todavía más la polémica. A mitad de su carrera, con 25 años y después de siete temporadas en la elite, podría buscar un cambio.

Lamine, de momento, asienta su lugar en el nuevo Barça. Perdió el Balón de Oro ante Dembélé, ha heredado el '10' de Messi y renovó hasta 2031, un movimiento similar al que hizo el Madrid cuando explotó Vinicius. En 2023, con 23 años, los blancos le dieron el '7' de Cristiano Ronaldo y le renovaron hasta 2027 con una cláusula de 1.000 millones. Acumula nueve goles y 11 asistencias en 22 encuentros y lidia con una pubalgia persistente desde hace meses que, entre otros partidos, le limitó en el último clásico de Liga. El club y el jugador optaron por una gestión conservadora que no requiriera pasar por el quirófano, y Flick le dosifica como puede. Después de ser titular en 16 partidos seguidos con el Barça y de perderse los dos últimos parones internacionales con la selección, el de Rocafonda fue suplente en semifinales, aunque parece que volverá al once en la final.

Florentino se ausenta de la cita con la RFEF y Laporta en Arabia en mitad de una nueva guerra Madrid-Barça: “Las relaciones están rotas”

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El hotel Marriott de Yeda acogió ayer la recepción oficial de la Supercopa de España, moderada por Rafael Louzán, presidente de la Federación, y con Joan Laporta y Emilio Butragueño como principales representantes de Barcelona y Real Madrid. Como el año pasado, faltó Florentino Pérez, presidente del conjunto blanco, que aterrizó en la ciudad saudí en la tarde del sábado y no acudió al cóctel. La misma elección de 2025 en mitad de uno de los peores momentos de los últimos años en la relación entre las directivas de blancos y azulgranas.

«No sé si ha venido o no a Arabia, pero a este acto no ha venido. Es libre de hacer lo que quiera y el Barça tiene un máximo respeto por nuestro rival y sus representantes», aseguró Laporta, que reconoció que las relaciones con el Madrid «están rotas».

«Hay diversos temas que nos han distanciado. Si ya éramos rivales acérrimos y eternos, pues ahora hay una situación que hace que las relaciones estén rotas», señaló el presidente del Barcelona, que apeló al «respeto» entre ambas directivas. «Hay un respeto que mantener». Y no cerró la puerta a una reconciliación: «Todo es reconducible, pero depende de la voluntad de las partes».

cruce de declaraciones

En los últimos meses, Florentino y Laporta han abandonado la cordialidad que les dio el proyecto de la Superliga y han entrado en un cruce de declaraciones públicas con el caso Negreira en el horizonte. Pérez atacó a los culés en la última Asamblea del club y Laporta le respondió aludiendo a que «la barcelonitis ya es aguda. Está instalada en el corazón del madridismo. Se tiene que decir. En este sentido, nosotros venimos aquí a jugar al fútbol y a dar una buena imagen», dijo en el enfrentamiento de Copa ante el Guadalajara.

«¿Cómo es posible que el presidente de los árbitros [Fran Soto] nos pida que lo olvidemos? ¿Cómo vamos a olvidar el mayor escándalo de la historia del fútbol?», recordó Florentino en la comida de Navidad del Madrid. «La mayor preocupación del Madrid es la situación del arbitraje en España. Daña la reputación de nuestra la Liga. Es obligatorio que se haga justicia con lo ocurrido con Negreira durante dos décadas. Y las instituciones han dejado solo al Madrid en esta lucha», insistió ese día, en una clara referencia a la Federación y a la Liga.

Carvajal: “Tenemos un aprecio mutuo Simeone y yo, defendemos nuestro club a muerte. A Vini le gusta que le piquen”

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Dani Carvajal fue el protagonista de la previa de la final de la Supercopa de España, un encuentro en el que el capitán del Real Madrid espera disputar sus primeros minutos después de su lesión de rodilla, justo a seis meses del final de su contrato con el conjunto blanco. "El club sigue en la línea de lo que pienso yo. Tengo que jugar y ver el nivel que puedo mostrar. El aprecio es mutuo, si los astros se alinean y los dos queremos lo mismo, no habrá ningún tipo de problema", manifestó sobre las negociaciones para su renovación. Además, habló de Simeone, Lamine, Vinicius o Xabi Alonso antes de un entrenamiento del Madrid al que se unió Kylian Mbappé y en el que sólo faltó Rüdiger, duda para la final.

"Tenemos un aprecio mutuo, tanto el entrenador del Atlético como yo, defendemos nuestro club a muerte", dijo sobre el momento en el que el Cholo, en el descanso del derbi, se acercó a él para recriminarle algo en relación a Vinicius. "Me dio su impresión y yo la mía, lo importante es que estamos en la final", añadió. Y dijo que "Vini es suficientemente maduro y profesional para no entrar en provocaciones", pero recordó que "sé que también le gusta que le piquen porque él también pica, es parte de su juego y le motiva".

Otra polémica fue su pique con Lamine Yamal al final del último clásico de Liga. El lateral se cruzó con el delantero del Barça y le recordó las palabras que había dicho en los días previos, picando al conjunto blanco. "Lamine es un chico joven y no estuvo totalmente acertado en los días previos al clásico, pero sin más. Cada uno intenta defender lo suyo a nivel de clubes, no le deseo lo mejor mañana, pero se quedó ahí", explicó.

El capitán pasó revista a los últimos meses del equipo, centrados en los malos resultados y en las dudas del club con Xabi Alonso, e insistió en que están "a muerte" con el entrenador. "El último tramo del año el equipo no ha estado a su mejor nivel, también estamos condicionados por muchas bajas y menos rotaciones, pero el parón nos ha venido bien. A Xabi le veo tranquilo, siempre hay runrún cuando estás en el Madrid, pero estamos a muerte con él", aseguró, y defendió a Vinicius y Valverde, algunos de los jugadores que han estado en el centro de la diana por su supuesta relación con el técnico.

"Si te soy sincero, si cambio a un jugador y no se enfada me enfado yo", declaró sobre el enfado de Vinicius por su cambio en el clásico de Liga. "Vini es un jugador importantísimo para nosotros y creo que mañana hará un grandísimo partido, estamos convencidos". Y sobre Fede, admitió que "puede dar su opinión, que no le gusta jugar de lateral, pero luego se deja el alma y yo me quedo con eso. Y el míster también", dijo.

Xabi Alonso valora infiltrar a Mbappé: “Hay que medir el riesgo y lo que nos jugamos, pero no somos kamikazes”

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Xabi Alonso y Hansi Flick fueron los protagonistas de la mañana en el King Abdullah de Yeda. La rueda de prensa previa al clásico de la final de la Supercopa de España estuvo marcada por un nombre propio: Kylian Mbappé. El técnico vasco fue claro al valorar el estado físico del francés y la posibilidad de una infiltración de cara al duelo entre el Real Madrid y el Barcelona. "Es una decisión que tenemos que tomar entre los técnicos, el jugador y los médicos. Hay que medir el riesgo, lo que nos jugamos y asumir todas las decisiones. Pero no somos kamikazes, se trata de un riesgo controlado".

El de Tolosa reconoció que están pendientes del entrenamiento de esta tarde, el primero de Mbappé con el grupo desde el pasado 30 de enero. "Está mucho mejor. Llegaba justo ante el Atlético y decidimos no acelerar. Si llegábamos a la final, había que valorar que pudiera venir, entrenar y tener la información completa para decidir conjuntamente", explicó, subrayando que la decisión no será unilateral.

El técnico también dejó entrever que el contexto aprieta: el calendario no concede tregua y el margen de recuperación es limitado, más todavía después de tener 24 horas menos de descanso que el Barça. "Con un poco más de tiempo tendríamos más recuperación, pero el sorteo salió así. Tenemos que usar el tiempo lo mejor posible y prepararnos para una final contra un equipo exigente", señaló. En ese escenario, la evolución de los tocados, especialmente en defensa serán evaluadas hasta última hora.

"Los tres (Rüdiger, Asencio y Rodrygo) están mejor y hoy valoraremos. En la defensa hay jugadores que están haciendo un esfuerzo extra y hemos tenido que convivir con eso. Estoy seguro que muchas veces esas ganas y esa motivación disminuyen las posibles molestias que pueda haber", aseguró.

Mientras tanto, desde el otro lado del clásico, Hansi Flick rebajó el ruido y el favoritismo alrededor del Barça, buscando una venganza por la derrota en Liga. "A mí no me gusta eso, la venganza. Ha habido un partido solo y después nos hemos concentrado en seguir haciendo partidos buenos. Lo más importante es ganar y que todos los jugadores den lo mejor", afirmó, y recordó que desde que "sólo hemos perdido un clásico" de los últimos.

El técnico alemán evitó personalizar el plan en Mbappé y defendió la identidad propia: "No es solo sobre Mbappé, que ha demostrado ser el mejor delantero, es sobre el Madrid, pensar cómo vamos a jugar y qué puede pasar. Estamos concentrados en nuestra idea", y cerró con la confirmación de que "Lamine puede jugar de titular, como todos".