La celebración especial de Isco y la advertencia de Ancelotti: "Jugando así, el martes no ganamos. Es un golpe duro"

La celebración especial de Isco y la advertencia de Ancelotti: “Jugando así, el martes no ganamos. Es un golpe duro”

El chubasquero gigante y la capucha casi no dejaban ver la cara de Carlo Ancelotti en el Benito Villamarín, pero sus brazos lo decían todo. El entrenador italiano se pasó enfadado casi todo el encuentro contra el Betis, prácticamente desde el minuto 10, cuando marcó Brahim. A partir de ahí su equipo desapareció y cuajó una de las peores actuaciones de la temporada: «Si jugamos así, seguro que el martes no ganamos», avisó después ante los medios, consciente de que la ida de los octavos de Liga de Campeones ante el Atlético es la gran prueba de este mes. «Esto es un golpe duro, un mal partido», declaró, contrariado por el duelo.

El enfado de Ancelotti con sus jugadores fue tan evidente delante del micrófono como en el césped. Después de unas semanas en las que la plantilla parecía haber dado un paso adelante en cuanto a intensidad, ganas y compromiso defensivo, en Sevilla volvió a las andadas: «El partido ha empezado bien, pero después no hemos tenido el mismo nivel de compromiso, se nos ha escapado el control de partido. El Betis ha jugado mejor que nosotros y ha merecido ganar», reconoció.

Las continuas pérdidas de sus futbolistas fueron una de las claves del encuentro. «Hemos perdido 27 balones sólo en la primera parte y hemos permitido que el Betis volviera al partido», explicó, insistiendo en que «es un golpe duro y tenemos que reaccionar». «Perder en este momento de la temporada cuesta porque todos corren y nosotros en este partido no lo hemos hecho bien», dijo, en un claro mensaje a su vestuario: no se han esforzado lo suficiente.

Mensaje a los de arriba

«Parecía que en los últimos tiempos estábamos más ordenados, más compactos... y hoy no hemos sido capaces de hacerlo como en los anteriores», aseguró.

En el tramo final, Ancelotti retiró a Mbappé y dio entrada a Endrick, y mantuvo en el campo a Vinicius y Rodrygo, aunque el italiano les dejó un mensaje a los tres de arriba: «La línea de arriba sirve para presionar cuando no puedes cortar pases entre líneas y meter presión a sus cuatro de atrás. En los primeros 20 minutos lo hicimos bien y los siguientes 70 mal».

El gran protagonista del partido fue Isco, con gol y asistencia justo en los días previos a que Luis de la Fuente anuncie la lista de convocados para la Liga de Naciones. «La Selección es el sueño de cualquier jugador. Ojalá tener esa oportunidad y volver después seis o siete años», admitió el andaluz, que celebró su gol con un beso a su mujer: «Sí, estaba mi mujer. Estoy grabando un documental de la recuperación de mi lesión y también he tenido un gesto con la afición del Madrid porque les estoy agradecido de que me hayan ayudado a cumplir los sueños que todo niño tiene. Siempre con el Madrid en mi corazón», declaró el futbolista, «muerto y reventado» tras su exhibición.

Isco baila sobre la lluvia y pone una piedra en la Liga del Madrid

Isco baila sobre la lluvia y pone una piedra en la Liga del Madrid

La primera respuesta del Madrid a la vida sin Dani Ceballos, antes último en la rotación, luego indispensable y ahora lesionado, fue agua, como el diluvio que cayó sobre el Villamarín. Y sobre la lluvia bailó Isco, timón verdiblanco, siendo todo lo que puede echar de menos el conjunto blanco estos meses: cerebro en la construcción y termómetro de su fútbol. El andaluz dio una asistencia y marcó un penalti para completar la remontada del Betis al tanto inicial de Brahim. 2-1 cayó el Madrid, al que se le puede escapar el Barça a tres puntos esta jornada. [Narración y estadísticas (2-1)]

Ancelotti le entregó el centro del campo a Tchouaméni y Modric, haciendo Brahim de Bellingham en el enganche. Arriba, los de siempre: Rodrygo, Vinicius y Mbappé.

El conjunto blanco empezó el partido dominando, asentado sobre campo rival y generando juego hacia la portería de Adrián. La entrada de Alaba en el centro de la defensa, enviando a Asencio al banquillo, le dio a los blancos manejo de balón durante los primeros minutos.

Entre el austriaco, Rüdiger y Modric tejieron la posesión de los de Ancelotti conectando directamente con un Mbappé que fue más arquitecto que ejecutor. Así llegó el primer gol. Rüdiger buscó al francés en la frontal, éste se giró y vio la diagonal a la entrada de Mendy en el otro costado, que de primeras cedió a Brahim para el 0-1. Una combinación rápida y precisa para ponerse por delante.

libre de marca en el área pequeña

Era el minuto 10 y el Madrid sonreía en Sevilla, aunque el tanto se convirtió en losa. A partir de ahí, el Betis despertó empujado por Jesús Rodríguez e Isco, y los blancos bajaron varias marchas mientras la lluvia comenzaba a caer con fuerza en el césped.

Lo que antes los de Ancelotti tejían con facilidad ahora eran pérdidas en mediocampo, provocando las contras de los de Pellegrini, una de sus virtudes más agradecidas. Carletto cambió de bandas a Brahim y Rodrygo para que el andaluz ayudara más a Lucas, superado por Jesús, pero los blancos pagaron no igualar el ritmo verdiblanco.

En el 33, y después de varios acercamientos peligrosos aunque sin ocasiones claras, Cardoso cabeceó a gol un córner de Isco. Lo hizo libre de marca en el área pequeña, un claro error defensivo del Madrid que provocó el delirio en el Villamarín y motivó todavía más al Betis, que no dejó de intentarlo hasta el descanso.

Creció en el manejo Isco, demostrando que un equipo de fútbol necesita asentarse sobre un eje, sea Kroos o sea Ceballos en el caso del Madrid. Un volante sobre el que girar, un termómetro. Sobre la bocina del primer tiempo, Courtois salvó un nuevo cabezazo de Cardoso mientras sus compañeros miraban al cielo. Demasiada pausa.

Vinicius, bajo la lluvia, el sábado en el Villamarín.

Vinicius, bajo la lluvia, el sábado en el Villamarín.AFP

El partido no cambió tras el descanso. Un Madrid sin fútbol, sin presión, sin intensidad a la hora de atacar las segundas jugadas, sin ideas en la creación más allá de enviar balones largos... Y enfrente, Isco siendo todo lo que podría necesitar el Madrid en este momento y poniendo el 2-1 tras un penalti de Rüdiger a Jesús.

Mbappé, desaparecido

El Betis consiguió pausar el duelo, haciendo que se jugara todo lejos de las áreas y mordiendo cuando el Madrid le permitió correr a la contra. Casi sentencia Cucho en el 66 tras un buen pase de Isco a Antony y una asistencia del brasileño al delantero, que remató desviado.

Mientras, Ancelotti trató de girar su rotación dando entrada a Camavinga, Güler y Endrick y sacando del campo a Mbappé, imperial en el último mes y medio y desaparecido en el Villamarín. El italiano mantuvo a Vinicius para que fuera la chispa que le faltaba a su equipo, pero el brasileño, como el resto, no tuvo el día y terminó enfrentado al árbitro y a sus rivales.

El tramo final demostró la impotencia del Madrid en Sevilla y en la Liga, donde ha sumado una sola victoria en las últimas cinco jornadas. Perdió en Cornellá contra el Espanyol, empató ante el Atlético y el Osasuna y cayó este sábado ante el Betis, enseñando una de sus peores versiones de las últimas semanas. Hoy el Barça puede escaparse a tres puntos.

Marc Bartra y una travesía de diez meses que le cambió: "Agradezco la lesión, no pensé que fuera a decir esto. Me ha hecho mejor persona"

Marc Bartra y una travesía de diez meses que le cambió: “Agradezco la lesión, no pensé que fuera a decir esto. Me ha hecho mejor persona”

Tiene cara de niño y sonrisa de adolescente, pero Marc Bartra (Sant Jaume dels Domenys, 1991) acaba de cumplir 34 años. Es un veterano, aunque él todavía se ve joven. Lidera la defensa del Betis después de superar varias lesiones que le apartaron 10 meses del césped el curso pasado y admite haber madurado tras una carrera que comenzó en La Masía, tocó el éxito en el primer equipo del Barça, probó suerte en Alemania y continuó en el Villamarín alzando la Copa del Rey. El central reflexiona sobre las lesiones y la salud mental antes de recibir al Real Madrid.

El Betis parece mejor tras los fichajes de invierno, Antony, el Cucho, el regreso de Isco, el suyo...
Creo que han sido varias cosas. Evidentemente la llegada de Antony y del Cucho y la evolución de Jesús nos hace tener gente desequilibrante y que marca diferencias... Eso hace que suba la competencia en el equipo y que todos estemos alerta, y que los que salgan en las segundas partes también puedan marcar diferencias. Y luego creo que tácticamente hemos hecho una buena autocrítica, un buen trabajo interno para mejorar cosas que estábamos dejando de hacer. Todo eso ha hecho que estemos mucho mejor.
El curso pasado estuvo casi 10 meses fuera por una lesión en el tendón de Aquiles y esta temporada se ha perdido ocho por un tema muscular. Ahora tiene continuidad, supongo que es clave a nivel mental.
Totalmente. A nivel físico después de tanto tiempo fuera ha sido mucho mejor de lo esperado, pero luego tienes que demostrar que puedes tener esta continuidad. En ese sentido había hablado con el míster para ir entrando poco a poco en los primeros meses y ahora ya me estoy encontrando bien, con confianza, saber que es un momento importante del año y sentirme con jerarquía y liderazgo dentro del equipo.
¿Cuándo considera que dio el paso de liderar al grupo? ¿Cómo fue?
Creo que el año de la Copa (2021-22) di un paso adelante. Y luego al volver de Turquía (2023) me di cuenta que había muchos jugadores de esa época que ya no estaban, que quedábamos tres o cuatro, y el míster me pidió ese liderazgo. Me siento muy a gusto en ese sentido. Siento que hay jugadores jóvenes y que tengo que tener ese peso. El otro día bromeaba con Jesús Rodríguez [canterano del Betis] porque cuando yo debuté en 2010, él tenía tres años. No sabía si alegrarme o no porque no me siento mayor (risas), siento que me quedan muchos años.
¿Cuánto le ha ayudado esa madurez en la lesión?
Mi objetivo era volver, pero no volver por volver, sino mejor. Es mi mentalidad. Me ha venido en una edad madura, en la que tengo mucho tiempo para mí, para cuidarme, para ser más profesional... Ha sido un momento de más responsabilidad y más madurez. Al final una lesión es muy solitaria, es algo que tienes que sacar tú y sacar fuerzas de donde sea, de donde no hay, y te hace crecer como persona, como profesional y como compañero. Y creo que ese esfuerzo por volver el equipo lo ve y al final, sinceramente, incluso agradezco que me haya pasado. Nunca pensé que diría esto, pero lo agradezco porque me ha hecho ser mejor en todos los aspectos.
¿Es una soledad positiva?
Sí. Al final nosotros jugamos al fútbol desde pequeños, esa pasión se creó ahí, y de repente una lesión hace que no puedas estar con el balón, que no puedas estar con tus compañeros, conectar con ellos, que es lo que nos mantiene vivos, lo que a mí siempre me ha mantenido vivo, y por salud no puedes. Entonces eso hace que cuando vuelves lo valoras todavía más. Es una sensación brutal el volver, porque no han sido meses perdidos, al revés, han sido ganados en muchos aspectos. Ha sido un parón para coger carrerilla y empezar a hacer buenas temporadas.

Trabaja con un coach. ¿Cuánto y en qué le ha ayudado en el proceso?
Llevo con él 17 años, desde los 17. Una clave es que te hace centrarte en el presente, en el día a día, porque no puedes estar lamentándote por el pasado, por lo que pudo ser, ni en el futuro porque no sabes si te vas a recuperar o no, ni cuándo, ni si lo harás... Entonces te hace centrarte en el presente, en la importancia de alimentarte bien, de hacer los ejercicios correctamente sin pensar en otras cosas, porque a veces si no haces bien el ejercicio es contraproducente. Ese día a día me ha llevado a coger una gran regularidad, me siento más regular, y esa regularidad me ha mantenido en el presente. Eso lo trabajo constantemente.
Sale de la cantera del Barça, debuta muy joven en el primer equipo, tiene éxito, se va a la Bundesliga, luego al Betis... ¿Cómo ha gestionado todos estos cambios?
Ha sido un continuo aprendizaje y una constante adaptación. Adaptarse o morir. Desde los 10 a los 24 estuve en el Barça, con un estilo de juego muy académico, muy especial, y de hecho a muchos jugadores que salen de ahí luego les cuesta ser importantes en otros equipos por eso. En ese aspecto siempre he querido tener una adaptación muy rápida y por eso con 24 años, en el Dortmund, empecé a trabajar con mi analista futbolístico. En la Bundesliga me hizo adaptarme muy rápido a jugar con tres centrales, que nunca lo había hecho, y luego en el Betis. Es un continuo trabajo mental, físico y de todo. Y mi analista, Joan Vila, es una de las personas que más me ha ayudado a nivel individual.
¿Cómo es eso, le ayuda a entender los diferentes estilos de juego?
Sí, porque yo en el Barça jugaba en un 4-3-3 como central derecho, y de repente vas a Alemania, con Tuchel, y te toca jugar en un 5-3-2 e incluso como central izquierdo en línea de tres. Cambia totalmente. Tienes que adaptarte rápido y mejorar, porque en la elite no tienes tiempo que perder. Es complicado. Muchos entrenadores te tratan como si ya lo supieras todo y no es así. Sigues aprendiendo. Creo que con Pellegrini, con 26 años, di un paso adelante en el aspecto defensivo, de liderar desde atrás, algo que no había hecho y creo que he evolucionado mucho en ese sentido.
Hábleme de su Tribu, como les llama. Su círculo más cercano.
Son las personas que quiero cerca. Nosotros vivimos una vida que es muy diferente y estar en contacto con mis amigos del pueblo, saber sus preocupaciones y sus cosas me hace darme cuenta de lo privilegiados que somos, y por otro lado de todo lo que sacrificamos por el fútbol. Porque ellos tienen más tiempo para sus seres queridos. Te hace estar con los pies en el suelo.
La UEFA multa al Madrid y le advierte con un cierre parcial del Bernabéu por "actitud discriminatoria" de sus aficionados durante el partido contra el Manchester City

La UEFA multa al Madrid y le advierte con un cierre parcial del Bernabéu por “actitud discriminatoria” de sus aficionados durante el partido contra el Manchester City

El Órgano de Apelación de la UEFA ha anunciado hoy que multa al Real Madrid con 30.000euros y con una advertencia de cierre parcial del Santiago Bernabéu por el "comportamiento discriminatorio" de sus aficionados durante el partido entre el conjunto blanco y el Manchester City, disputado la semana pasada.

La organización que preside Aleksander Ceferin no concreta las acciones de dicho comportamiento, pero pone en periodo de prueba al Madrid y le advierte que si esas actitudes se repiten durante los próximos dos años, será sancionado con el cierre parcial del estadio. Es decir, según el artículo 14 (2) del Reglamento Disciplinario de la UEFA, dejaría vacíos 500 asientos de la grada del Bernabéu.

El rompecabezas médico de la galaxia de Ancelotti: la lesión de Ceballos, última piedra en la temporada

El rompecabezas médico de la galaxia de Ancelotti: la lesión de Ceballos, última piedra en la temporada

En verano había una alineación del Madrid que, más o menos, tenían en la cabeza el cuerpo técnico, la dirección general del club y los aficionados. Courtois, Carvajal, Militao, Rüdiger, Mendy, Camavinga/Tchouaméni, Valverde, Bellingham, Rodrygo, Vinicius y Mbappé. Un once de estrellas con una rotación extraordinaria en el centro del campo. Pero un once que no ha sido capaz de estar sobre el césped en todo este curso. Y hay una alineación, ya con Carvajal y Militao en la enfermería, que más o menos todos podían escribir en sus libretas a estas alturas de curso, con Valverde en el lateral y Ceballos, en el mejor momento de su carrera, gobernando el centro del campo. Tampoco será así en las próximas semanas.

Justo cuando el Madrid encara un tramo decisivo de la temporada, con la pelea por la Liga al rojo vivo, la eliminatoria de Champions contra el Atlético y la vuelta de Copa, Ceballos se ha lesionado para los próximos dos meses.

Una nueva piedra en el camino del andaluz, que a sus 28 años por fin había cogido el timón del equipo, y en el de Carlo Ancelotti, para el que no ha calma en la enfermería. La temporada del italiano es un rompecabezas médico en el que nunca hay paz.

Camavinga, llamado a dar un paso adelante en la organización del juego tras la retirada de Kroos, se lesionó en el entrenamiento previo a la Supercopa de Europa, que daba inicio a la temporada a mediados de agosto. El francés volvió en el derbi liguero contra el Atlético, el 29 de septiembre, pero ese día faltó Mbappé, además de Ceballos, Brahim y Alaba, que se recuperaba de su lesión de rodilla.

Mbappé regresó en el siguiente, en Lille, pero ahí no jugaron Courtois ni Rodrygo. Y llegó el duelo ante el Villarreal y la lesión de Carvajal, principal problema para el Madrid este año. Un no parar.

Sin el lateral, Courtois cayó de nuevo y no estuvo ante el Barça ni el Milán, donde también se lesionó Tchouaméni. Y ante Osasuna, sin respirar, Rodrygo tuvo un nuevo problema muscular y Militao se volvió a lesionar la rodilla.

El Madrid se plantó en el parón de noviembre con problemas médicos y tácticos, y no hubo freno. Contra el Liverpool faltaron Carvajal, Militao, Tchouaméni, Rodrygo y Vinicius, este último con una lesión muscular que duró hasta mediados de diciembre, y esa semana también recayó Camavinga.

Esa baja de Camavinga dio minutos a Ceballos, que comenzó a acumular tiempo y galones. Atrás, Mendy se perdió la Intercontinental y aunque el ataque comenzó a estar sano, las bajas en defensa condicionaban todo, como se vio en la Supercopa ante el Barça.

Después de Arabia, con Vinicius sancionado por la roja de Mestalla, Camavinga volvió a recaer otra vez, dejando camino libre a un Ceballos indiscutible. Y antes de la ida contra el City se fueron a la enfermería Rüdiger y Lucas. Ancelotti, entonces, tomó una decisión que parecía clave en el curso: con Ceballos a ese nivel en el mediocampo, podía plantearse poner a Valverde de lateral. Así ha enlazado el Madrid sus mejores partidos de la temporada, pero ahora la lesión de Ceballos pone a Ancelotti de nuevo ante el rompecabezas.

Con Asencio central y Valverde lateral, será el momento de Tchouaméni y de Camavinga (y de Modric), llamados a hacer suyo el centro del campo el pasado verano.

Las lágrimas de Ceballos no mentían: estará dos meses de baja

Las lágrimas de Ceballos no mentían: estará dos meses de baja

Las pruebas médicas han confirmado los peores pronósticos: Dani Ceballos estará dos meses de baja. El centrocampista andaluz abandonó llorando el Reale Arena, casi sin poder caminar, y al llegar a Madrid los análisis han determinado que sus lágrimas tenían motivo. El andaluz sufre una lesión en el músculo semimembranoso con afectación del tendón de la pierna izquierda.

Ceballos se hizo daño en una acción con Kubo, rozando el final del partido de ida de las semifinales de la Copa del Rey entre la Real Sociedad y el Real Madrid, y no pudo continuar. Se tiró en el suelo y se llevó la mano a la parte posterior del muslo izquierdo. Cuando llegaron los médicos, el futbolista ya estaba llorando de la impotencia. Sabía que se había hecho algo muy serio.

Consiguió andar hacia los vestuarios, apoyado en los hombros de dos fisios y abrazado por la mayoría de sus compañeros, y de camino al autobús apenas podía mover la pierna izquierda.

El andaluz, clave para Ancelotti esta temporada y disfrutando del mejor momento de su carrera, deberá parar ahora, cuando incluso sonaba su nombre para ser parte de la próxima lista de Luis de la Fuente.

"Muy triste por no poder ayudar a mi equipo en este tramo tan importante de la temporada. Y muy triste por tener que parar en el que sentía que era mi mejor momento...", ha escrito el centrocampista de 28 años en su cuenta de Instagram.

"Toca afrontarlo con fuerzas, con ganas de luchar y con la certeza de que volveré aún más fuerte. Esto no ha acabado. He salido de peores. Gracias por tanto cariño... Nos vemos pronto, antes de lo que pensáis", concluye el comunicado del jugador.

Si Ceballos cumple el plazo de dos meses de baja, podría perderse hasta 13 partidos: ocho de Liga, la eliminatoria de Champions contra el Atlético, una hipotética ronda de cuartos, la vuelta de Copa contra la Real y la hipotética final copera del 26 de abril en La Cartuja (Sevilla). El gran objetivo es que el andaluz pueda estar recuperado para dicho encuentro, si el Madrid llega.

En Liga, no estará ante Betis, Rayo, Villarreal, Leganés, Valencia, Alavés, Athletic y Getafe.

El parón por el “¡Asencio, muérete!” y el cambio de Ancelotti porque “Raúl estaba afectado”: “Condenamos los insultos, hay otras maneras”

Actualizado Jueves, 27 febrero 2025 - 01:42

Raúl Asencio se quedó en los vestuarios en el descanso del Real Sociedad - Real Madrid, en la ida de las semifinales de la Copa del Rey. Le habían sacado una peligrosa tarjeta amarilla y Carlo Ancelotti decidió que era mejor dar entrada a Lucas Vázquez, pero no fue el único motivo. El técnico italiano admitió que el canterano madridista "estaba afectado" por los cánticos que había dirigido hacia él parte de la grada del Reale Arena. "¡Asencio, muérete!", cantó en varias ocasiones un sector del público.

Ante esos hechos, Vinicius Júnior, capitán del Madrid por primera vez, avisó a Sánchez Martínez, a lo que el colegiado del duelo respondió deteniendo el partido y activando el protocolo contra el racismo, la xenofobia y la intolerancia. El encuentro se paró durante unos minutos, el árbitro habló con los capitanes y con los entrenadores y se emitió un mensaje por la megafonía y los videomarcadores rechazando cualquier tipo de insulto en ese sentido. Al tercer aviso, se suspendería.

La decisión de Sánchez Martínez es una novedad, porque hasta ahora sólo se habían parado momentáneamente encuentros por insultos racistas y para lanzar ese mensaje por megafonía. Así ha sucedido en otras ocasiones con Vinicius Júnior o Nico Williams, pero no por insultos de carácter personal. De hecho, hace un año, una parte de la afición de El Sadar le cantó a Vinicius "Vinicius, muérete", y Carvajal, capitán del Madrid ese día, advirtió a Martínez Munuera, pero el colegiado no detuvo el partido ni lo reflejó en el acta.

"A nadie le gusta que le canten 'muérete'"

Con esta acción, el Comité Técnico de Árbitros sigue las directrices de la Federación y de LaLiga, que en los últimos meses han ampliado sus mecanismos para acabar con el odio en los estadios del fútbol español.

"Creo que se ha actuado bien. Vinicius avisó al árbitro y él hizo lo que se debía hacer. Se ha actuado bien. Raúl estaba afectado, lo cambié por eso y por la amarilla. A nadie le gusta que le canten 'muérete' en un estadio", explicó Ancelotti en sala de prensa.

La investigación

La situación personal de Asencio ha saltado al campo desde hace unos meses. El canterano es uno de los investigados en un caso sobre una presunta grabación y difusión de un vídeo de contenido sexual con una menor de 16 años. Asencio había pedido el archivo de la causa contra él, pero fue rechazada y sigue como investigado por la presunta difusión.

El Madrid ha expulsado a todos los imputados en el caso salvo al central, que mantiene que no participó ni en la grabación ni en la difusión. El resto están fuera y algunos, como Ferran Ruiz, ya ha debutado con equipos de LaLiga como el Girona.

A Asencio, mientras, Ancelotti le ha ido dando oportunidades ante la plaga de lesiones y le han silbado en muchos estadios, el último el Reale Arena, y rivales como Maffeo han usado la investigación judicial para atacarle dentro del campo: "Vete a difundir vídeos, subnormal", le dijo el defensa en la Supercopa de España.

"Hay otras maneras de condenar los hechos"

En San Sebastián, sin embargo, los silbidos han pasado a un "Asencio, muérete" que tanto Oyarzabal como Alguacil se encargaron de denunciar. "Como en muchos estadios, lo que unos pocos canten no empaña al resto de la afición. Se condenan los insultos, por supuesto. No nos gustan. Hay otras maneras de condenar los hechos que alguno haya podido hacer. No es la manera adecuada, hay que hacerlo de otro modo", reflexionó el capitán de la Real Sociedad.

En sala de prensa, Alguacil insistió en el argumento: "Si es así, porque yo no lo he escuchado, condenarlo, porque no nos gusta que se escuchen esas cosas en ningún campo, pero nuestros aficionados y nuestros jugadores son de los más nobles de LaLiga. El comportamiento ha sido de chapeau, como suele ser siempre. Evidentemente condenar esos cánticos, si han existido, pero estoy orgulloso de mis jugadores y de los aficionados".

Endrick se pide la Copa para un Madrid que tiembla por Ceballos

Endrick se pide la Copa para un Madrid que tiembla por Ceballos

El hambre de Endrick ha puesto el primer pie del Madrid hacia la final de la Copa del Rey, que se celebrará en La Cartuja el 26 de abril. El tanto del brasileño empujo a los blancos en rotación ante una Real Sociedad intensa, que asedió por momentos a Lunin y deberá buscar la heroica el 1 de abril en Chamartín. [Narración y estadísticas (0-1)]

Después de varios partidos en el fondo del armario, Ancelotti le puso el traje de titular a Güler y Endrick, olvidados durante las últimas semanas por la importancia del playoff de Champions contra el City y el buen estado de forma del ataque. Y el Madrid, que tiene la Copa en la tercera posición de prioridades de la temporada, respiró con ellos. Especialmente gracias al brasileño, con ganas de comerse el mundo.

La Real Sociedad arrancó pasional, empujada por las bengalas de la previa, que tiñeron de rojo el antiguo Anoeta. El cuadro de Imanol, irregular durante el curso, buscó al Madrid desde el minuto 1, planteó una presión alta para buscar el error inicial y casi lo consigue en el minuto tres. Kubo se plantó ante Lunin tras un error de Camavinga y una pared con Oyarzabal, pero el ucraniano despejó a córner.

Los gritos contra Asencio

El paso de los minutos despertó a los blancos y asentó su plan. Camavinga y Ceballos en el doble pivote, Bellingham liberado, Arda en derecha y Vinicius en izquierda. El Madrid no quiso balones largos, como en otras ocasiones, sino que llamó a la Real a presionarle para salir del agobio en varios toques buscando el espacio libre en el centro del campo. Así llegó el 0-1.

Endrick bajó a recibir y cedió para Vinicius antes de dibujar un desmarque directo a portería. Potente, vertical. El balón se detuvo en los pies de Bellingham, que esperó la carrera del delantero para ponerle un milimétrico balón a la espalda de los centrales. Endrick controló, aprovechó las dudas de Remiro en la salida y definió con el exterior de forma sensacional.

Su hambre de minutos, de goles y de gloria ponía al Madrid camino de la final de La Cartuja, pero la Real, y menos en San Sebastián, no se iba a rendir. Los txuri-urdin enfocaron sus opciones en el lado derecho de la defensa madridista, con Asencio en lugar de Lucas, sufriendo el canterano ante Barrenetxea, que le superó en varias ocasiones para amenazar a Lunin y le sacó una amarilla que provocó el cambio de Asencio en el descanso. Justo después de que la grada le cantara «Asencio, muérete» y obligara a Sánchez Martínez a parar el duelo y aplicar el protocolo contra el racismo, la intolerancia y la xenofobia.

Ceballos, sobre la hierba, tras su lesión en el tramo final.

Ceballos, sobre la hierba, tras su lesión en el tramo final.EFE

Antes, Lunin había sacado varios disparos de Brais, Barrenetxea y Oyarzabal y Remiro había evitado el 0-2 de Vinicius tras un contragolpe de Bellingham antes de que el partido entrara en el terreno de las interrupciones y la tensión.

Tras el descanso, Ancelotti retiró a Asencio, lastrado por la amarilla, y dio entrada a Lucas. No cambió demasiado el Madrid, pero el partido creció en tensión y ocasiones. Se rompió. La Real dio un paso adelante en ataque y cambió de banda, insistiendo ahora en el lado de Fran García, con Kubo y Brais buscándole una y otra vez. Ahí tuvo sus mejores opciones, pero Lunin se hizo gigante.

En el 49, el ucraniano salvó un remate a bocajarro de Oyarzabal y se estiró en el rechace para evitar el gol de Kubo. En el otro lado del campo, Endrick envió un misil al larguero cuando en el banquillo del Madrid ya cantaba el gol.

Vinicius, sin acierto

El brasileño volvió a ganar espacio con un desmarque que sorprendió a la defensa de la Real y Vinicius le encontró en largo, pero el palo desvió el disparo. Fue la gran carta de presentación del joven atacante, un gol y un travesaño, para convencer a un Ancelotti al que le ha costado darle minutos.

El Madrid tuvo 10 minutos de espacios a la contra en los que Vinicius pudo sentenciar, pero no estuvo asentado el día en el que estrenaba brazalete de capitán. Tampoco Lucas, que envió el balón alto tras un zigzagueo en el área.

El perdón de los blancos pellizcó a la Real a partir del minuto 60. Los de Imanol se volcaron contra Lunin, pero les faltó punch, como a Oyarzabal, que tardó en definir tras un error de Fran García y permitió la llegada de Tchouaméni, sacando una nota alta como central. Bellingham perdonó en el otro área y Ceballos, clave este año, se rompió, dejando la gran mala noticia del Madrid en la ida de San Sebastián.

Zubimendi, el cerebro del ajedrez y del balón por el que suspira media Europa: el "no" al Liverpool, su "ídolo" Xabi, el interés del Madrid...

Zubimendi, el cerebro del ajedrez y del balón por el que suspira media Europa: el “no” al Liverpool, su “ídolo” Xabi, el interés del Madrid…

La vida en Gros gira alrededor del agua y la arena de la playa de Zurriola, pegada a la colina del Monte Ulía. En el mar se acumulan los surfistas, un espectáculo constante para todo aquel que pasee por la avenida principal. Y por ahí, sin grandes focos ni ropa de cientos de euros, aparece todas las semanas Martín Zubimendi (San Sebastián, 1999), el mejor mediocentro español de la actualidad y uno de los mejores del mundo. Hoy volverá a ser el cerebro de la Real Sociedad mientras medio planeta, incluido el Real Madrid y la Premier League, observa sus pasos.

A sus 26 años recién cumplidos, Zubimendi se acerca a un momento crucial en su carrera deportiva. El verano pasado, después de ganar la Eurocopa con España, dijo «no» al Liverpool para quedarse un año más en el Reale Arena porque la pérdida de Mikel Merino y Robin Le Normand ya era suficiente castigo para los txuri-urdin y decidió aguantar.

Ahora, entrando de lleno en los mejores años de su vida profesional, con 60 millones en su cláusula de rescisión y un contrato hasta 2027, la reflexión gobierna su cabeza, aunque él, «un tipo tranquilo dentro y fuera del campo», cuentan, mantiene los pies en el suelo y sigue acercándose más al mar que a los focos. Subir un escalón en la elite del fútbol mundial parece obligado para un centrocampista que lleva apareciendo demasiados meses en la lista de mejores cerebros del continente y en la libreta de deseos de los directivos más importantes.

Mediocentro, especie en extinción

Guardiola, Slot, Ancelotti, Flick... La lista de 'necesitados' de un jugador como Zubimendi crece cada día, y casi nadie se atrevería a decir «no» a su fichaje. El City tiene a Rodri, pero su grave lesión de rodilla ha condicionado la temporada del conjunto de Manchester y Pep no ha encontrado alternativa en su vestuario. En Anfield, el Liverpool sigue pendiente de Zubimendi, con el que ya contactó el pasado verano. Y en España se rumoreó con el interés del Barcelona, pero sólo la salida de Frenkie de Jong podría acelerar el caso.

El tema del Madrid es diferente. Si una cosa ha aprendido Carlo Ancelotti en estos primeros meses de temporada es que la plantilla actual no puede jugar a lo mismo que la de la temporada pasada por una sencilla razón: Toni Kroos.

La retirada del alemán ha dejado al conjunto blanco huérfano de un eje sobre el que girar. En el tramo inicial de curso, el técnico intentó compensar la pérdida de talento en la creación con el extraordinario caudal ofensivo de sus estrellas y el físico de sus centrocampistas, pero en algunos partidos naufragó.

La necesidad del Madrid

Entonces encontró a Ceballos. Alguien a quien no le quema la pelota ni le tiembla el pulso cuando tiene el balón. Uno que no sólo rompe líneas como Camavinga o Valverde, sino que tiene la pausa para organizar al resto. El vacío del Madrid y la virtud de Ceballos le han hecho imprescindible, pero también han reflejado que la galaxia de estrellas siempre necesitará un creador. Sin Kroos, y con Modric apagando su llama, el mercado es la única solución para los blancos y Zubimendi, descartado Rodri por imposible, una de las mejores opciones.

Promedia 52 pases por partido y casi un 90% de acierto, números que mejoran pocos centrocampistas: Kimmich, Vitinha, Ceballos o Pedri.

En este 'fútbol moderno' obsesionado con centrocampistas potentes, los grandes clubes de Europa han terminado abrazando la necesidad de un cerebro, un timón. Así lo demuestran también los resultados, con la Eurocopa de España y la Champions del Madrid como mejores ejemplos. El conjunto blanco traza su futuro en la rotación que forman Tchouaméni, Camavinga y Valverde, con Bellingham conectando con Vini, Mbappé y Rodrygo, pero a la espera de la evolución de Eduardo, que todavía tiene 22 años, y de las posiciones futuras de Fede y Aurelién, aspiran a completar su núcleo con otro nombre.

Zubimendi, en octubre de 2022, tras firmar su última renovación.

Zubimendi, en octubre de 2022, tras firmar su última renovación.REAL SOCIEDAD

Zubimendi, que comparte agente con Xabi Alonso, suena ideal. El '4' de la Real heredó el dorsal de Illarramendi, «su referente» y de Alonso, «su ídolo», con el que además comparte agente. Si el futuro del actual entrenador del Bayer Leverkusen parece ligado al Bernabéu, se desliza como lógico que uno de sus cerebros en el césped pueda ser ese futbolista al que empujó desde el filial al primer equipo donostiarra.

Campeón de ajedrez de Guipúzcoa a los 11 años, su actuación en la segunda parte de la final de la Eurocopa contra Inglaterra, sustituyendo al lesionado Rodri, elevó su nombre en los despachos continentales. De vez en cuando al tablero, que en su momento le aportó «concentración y equilibrio de ideas», explican fuentes cercanas al futbolista. Y en su día a día importan más los paseos con su perro y los partidos de fútbol playa o pádel en verano que las redes sociales, algo que no usa demasiado. Este mes de julio le tocará una de las decisiones más importantes de su vida.

Los 37 días que marcan el Everest para los grandes del fútbol español: la Liga más igualada en 30 años y desgaste en Copa y Champions

Los 37 días que marcan el Everest para los grandes del fútbol español: la Liga más igualada en 30 años y desgaste en Copa y Champions

A principios de marzo de 1993, en la jornada 25 de aquella Liga, Barcelona, Real Madrid y Deportivo de La Coruña estaban separados por tan sólo un punto. Azulgranas y blancos empataban a 38, mientras que los gallegos, terceros, acariciaban la sombra de los grandes con 37. Recordarán ese título, que fue la segunda Liga perdida por el Madrid en Tenerife. Pues bien. Ahora resulta que tres décadas después, el fútbol español está por primera vez en la misma situación. Jornada 25 y tres clubes en un punto: Barça y Madrid con 54 y Atlético con 53 justo antes de un mes de marzo que promete ser decisivo.

Flick, Ancelotti y Simeone se juegan la temporada en los próximos 37 días, algo menos de seis semanas, de la ida a la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey. En el medio, cuatro jornadas de Liga, la eliminatoria de octavos de final de Liga de Campeones y un parón de selecciones que todos necesitan en este exigente calendario futbolístico.

Curiosamente, en las trincheras de esas seis semanas habrá enfrentamientos directos clave para el día a día de los tres clubes: Atlético - Barça en Copa y en Liga y Real Madrid-Atlético en el torneo continental. Desgaste mental y físico.

Desde los partidos de ida en Copa, que se disputan esta noche y mañana, a la vuelta, planeada para el 1 y 2 de abril, cada equipo disputará ocho partidos, pero seis de ellos serán antes del parón internacional. Seis duelos en apenas 20 días para tres plantillas llenas de futbolistas que estuvieron con sus selecciones el verano pasado y arrastran una carga física notable.

El calendario de los tres

El Atlético, por ejemplo, vivirá una tensión competitiva extrema. El Madrid parece superior a la Real y el Barcelona tiene una eliminatoria de Champions más asequible ante el Benfica, pero los de Simeone bailarán con los cocos en ambas competiciones. Su calendario da miedo: Barça en Copa, Athletic en Liga, Madrid en Champions, Getafe en Liga, Madrid en Champions y Barça en Liga antes del parón, con el Espanyol como paso previo a la vuelta de Copa ante los azulgrana, el día 2 de abril.

«Tenemos ilusión y ganas de competir. Debemos centrarnos en el partido contra el Barcelona y luego ir partido a partido», declaró ayer diego Simeone, fiel a su famoso argumentario de no pensar más allá.

En el caso de los culés, después de recibir al Atlético esperarán en Montjuic a la Real para seguir manteniendo el liderato de la Liga. Después volarán a Lisboa para la ida continental ante el Benfica, recibirán a Osasuna y a los portugueses, visitarán el Metropolitano, recibirán al Girona en Liga y terminarán la saga de partidos con la vuelta de Copa contra los de Simeone.

«He escuchado que el Benfica tiene una semana de descanso antes de jugar contra nosotros. No estamos felices, pero no está en nuestras manos», criticó Flick, cuyo Barça jugará el domingo en Montjuic y el miércoles en Da Luz. «A veces es difícil hablar con la Federación y LaLiga, lo vi en Alemania. Lo intentaremos gestionar bien», insistió.

El tercer implicado en este Everest futbolístico es el Real Madrid. Los blancos viajan mañana a San Sebastián para la ida copera y el sábado visitarán el Benito Villamarín antes de recibir al Atlético en la ida de Champions. Después, Rayo en Liga, vuelta de los octavos ante los rojiblancos, visita al Villarreal y encuentro contra el Leganés antes de la vuelta de Copa contra la Real.

Seis partidos en 20 días y ocho en cinco semanas que en el caso del Madrid se acumulan en un calendario inabarcable. A los compromisos ligueros y de Copa, similares a los de sus dos rivales por el título, los blancos suman la Supercopa de España (como el Barça) y los dos encuentros del playoff de la Champions League contra el Manchester City, algo que se ahorraron azulgranas y rojiblancos. Desde el inicio de 2025, el Real Madrid ha disputado siempre un partido a mitad de semana. 16 duelos en ocho semanas, que serán 22 en 11 antes del próximo parón. Sin tiempo para nada.

"No hay preparación"

«Tenemos demasiados partidos y nos jugamos mucho en cada uno de ellos. Cuando juegas cada tres días no hay preparación. Hay recuperación, vídeo y partido, así durante 40 días. Nuestro trabajo es tener listos, preparados y motivados a todos, también a los que no juegan porque son indispensables», reflexionó Ancelotti hace unos días.

Por esa explotación constante del calendario se entiende también la irregularidad que han tenido los tres equipos en el campeonato doméstico. Esta jornada han ganado los tres a la vez, algo que no sucedía desde la 12ª y que sólo se ha repetido en siete ocasiones este curso. El Madrid no ganaba desde hace un mes en Liga, el Barça sufrió una mala racha en invierno y los rojiblancos tuvieron un bache en septiembre y octubre. En seis semanas, veremos.