Xabi Alonso: "En el extranjero sorprende muchísimo que no haya consecuencias por el Caso Negreira"

Xabi Alonso: “En el extranjero sorprende muchísimo que no haya consecuencias por el Caso Negreira”

El Caso Negreira sigue copando la actualidad del fútbol español tras las declaraciones de Joan Laporta y algunos exentrenadores del conjunto catalán en el juicio y de las palabras de Florentino Pérez en la comida de Navidad del Real Madrid con los medios de comunicación. A ese discurso se ha sumado esta mañana Xabi Alonso, en la previa del encuentro entre el conjunto blanco y el Talavera en la Copa del Rey.

"En todas las ligas hay árbitros de diferentes personalidades y distintas formas de arbitrar, pero es un caso que hay que investigar y depurar responsabilidades. Lo que ha sucedido aquí... En el extranjero sorprende muchísimo que no haya consecuencias o responsabilidades. Es importante saber qué ha pasado. No es normal y no se puede tomar con naturalidad", reflexionó el técnico vasco en la sala de prensa.

Para saber más

Cuestionado por el comunicado del sindicato de árbitros criticando la postura de Pérez y defendiendo a los colegiados, el entrenador del Madrid declaró que "es legítimo que cada uno defienda sus intereses y alce la voz cuando se siente perjudicado". "Nosotros hacemos exactamente eso", añadió.

Sobre su situación en el banquillo del conjunto blanco, Alonso se abrió un poco a nivel personal. "El Xabi de junio no es el mismo que el de ahora. En esencia sí, pero hay cosas que he aprendido, cosas que he tenido que ajustar de mí mismo, conocer, adaptarme... A los jugadores les pasará lo mismo al ver el tipo de entrenamientos, forma de jugar... Es normal. No somos fotos fijas. Lo interesante es que sea para bien, no para mal. Queda camino por desarrollar", aseguró el de Tolosa, que admitió estar "disfrutando" de su etapa en el club del Bernabéu.

"La unidad es fundamental"

"El cargo te hace saber lo que te toca en cada momento. Disfruto de la oportunidad que tengo, con todo lo que conlleva. Es un orgullo estar aquí y querer mejorar. Hay cosas que me gustaría hacer mejor. Si somos mejor equipo en marzo que ahora será buena noticia", expresó.

Eso sí, reconoció que la comunicación con los responsables del club sigue siendo "buena". "La situación sigue siendo la misma, mantenemos una buena comunicación y estamos juntos en esto. La comunicación es fluida, hay confianza constante, respeto y ambición de querer mejorar. Sabemos que hay momentos buenos y no tan buenos y la unidad es fundamental. Las relaciones se van desarrollando y nos vamos conociendo mejor. El foco son los cuatro días, acabar bien antes del parón, pero siempre con la ambición y exigencia de mejorar, tanto en el vestuario como en el campo".

El futuro de Xabi Alonso en el Madrid: otra semana de calma tensa, con dudas y sin la Supercopa asegurada

El futuro de Xabi Alonso en el Madrid: otra semana de calma tensa, con dudas y sin la Supercopa asegurada

«Lo que más preocupa al Madrid es la situación del arbitraje en España». El pabellón de baloncesto de la ciudad deportiva de Valdebebas acogió ayer el clásico encuentro navideño entre los responsables del Real Madrid y los medios de comunicación. Evento que aterrizó en plena actualidad deportiva del primer equipo de fútbol, inmerso en una crisis de resultados, suavizada tímidamente tras el triunfo en Mendizorroza, que tiene a Xabi Alonso contra las cuerdas.

El lunes se vivió con cierta calma tensa y con bastantes dudas en el seno del conjunto blanco, a la espera de los resultados contra el Talavera en Copa del Rey y ante el Sevilla en el último partido del año en el Santiago Bernabéu, para decidir qué hacer con el técnico vasco. Los últimos siete días han sido frenéticos en Chamartín, con la derrota ante el Celta, la reunión en el estadio después del partido, la advertencia de la dirección a los futbolistas sobre su actitud, el 1-2 contra el Manchester City y el triunfo balsámico en Vitoria como punto y seguido a una situación extraña en Valdebebas. Nadie se atreve a pronosticar.

«Puede pasar de todo», es una de las respuestas que llegan desde el césped de la ciudad deportiva madridista, donde nadie sabe muy bien qué esperar de los próximos días. Alonso parecía más fuera que dentro después del duelo ante el Celta, pero la mejoría en intensidad ante el City le dio aire hasta Mendizorroza, donde su equipo sumó tres puntos que calmaron un poco las aguas.

Florentino insiste con Negreira

Aún así, la sensación dentro de la organización madridista es que un pinchazo ante otro rival inferior(al City no se le consideraba como tal) pondría fin al camino del vasco en el banquillo. Algunas voces, sin embargo, confían en que el Madrid termine de despegar en enero y en que las soluciones que están sobre la mesa para sustituir a Alonso, que ahora mismo son Solari y Arbeloa, no cambiarían demasiado la perspectiva actual del conjunto blanco.

En la comida con los medios, Florentino Pérez evitó mencionar el nombre de su entrenador en el discurso que realizó durante cinco minutos ante la prensa. El presidente del cuadro madridista centró sus esfuerzos en el Caso Negreira y en los errores que, según él, han tenido los árbitros que han dirigido los últimos encuentros del Madrid. «Ante el Alavés fuimos arbitrados por un colegiado que nos amenazó antes de una final de Copa. Parece ser que las zancadillas a Rodrygo y Vinicius no son penalti. Es posible que algún club haya descendido víctima del caso Negreira, se ha dañado la imagen de nuestro fútbol y se debe hacer justicia. El juez lo definió como corrupción sistémica y dijeron que eran pagos convenientes, ¿por qué?», reflexionó Pérez.

Más allá de los árbitros, nada. Ni un mensaje de apoyo ni uno de aviso a sus jugadores o a su cuerpo técnico. Nada. El presidente del Madrid y el resto de responsables del conjunto blanco esperan ahora acontecimientos, con el duelo copero contra el Talavera y el de Liga ante el Sevilla como siguientes piedras de toque. Ese es el futuro cercano del club, el único que existe ahora mismo. Después llegará la Supercopa de Arabia, competición que el año pasado hizo mucho daño a Carlo Ancelotti al perder la final contra el Barça por 2-5. Nadie quiere observar tan lejos porque ahora mismo en el Madrid «cada partido es un mundo», como se reconoce de puertas para dentro. Nadie se atreve a decir que será el técnico ahí.

cambio de tono

No hay, pues, una fecha límite para Alonso. Por ahora, todas lo son. La relación con el vestuario, al menos en público, ha mejorado después de la advertencia del club a los futbolistas, y los abrazos de Rodrygo y Vinicius en los partidos ante City y Alavés han reflejado ese cambio de tono de la plantilla, pero los problemas internos siguen siendo similares. El equipo no termina de jugar bien y depende de la calidad individual de sus delanteros, las piezas del centro del campo no encajan, con Alonso buscando nuevas soluciones cada día, y la forma física de los jugadores dista de ser la mejor.

Calma tensa, y con bastantes dudas, antes de la Copa y la Liga. Así es la realidad navideña de este Madrid. Una que puede cambiar en cualquier momento.

Florentino ataca a los árbitros y al Barcelona durante la comida de Navidad: "Es posible que algún club haya descendido por el Caso Negreira"

Florentino ataca a los árbitros y al Barcelona durante la comida de Navidad: “Es posible que algún club haya descendido por el Caso Negreira”

Florentino Pérez volvió a la carga contra los árbitros y contra el Barcelona en la comida de Navidad del Real Madrid con los medios de comunicación. El presidente del conjunto blanco fue muy duro con el estamento y admitió que "la mayor preocupación del club es la situación del arbitraje en España".

En la reunión anual con los periodistas, los árbitros y el Caso Negreira coparon el foco del discurso de Pérez, uno de los más duros de los últimos tiempos. "La Navidad es un momento de reflexionar y la mayor preocupación del Madrid es la situación del arbitraje en España. Daña la reputación de nuestra la Liga. Lo ocurrido con Negreira durante dos décadas es obligado que se haga justicia... Y las instituciones han dejado solo al Madrid en esta lucha", declaró.

Florentino lanzó varios dardos a la Liga y a la Federación Española de Fútbol. ¿Cómo es posible que el jefe de los árbitros nos pida que pasemos página? ¿Cómo es posible que la Federación y la Liga se comporten así? Tienen el deber de velar por la integridad de la competición. El caso Negreira es el problema más grave que tiene el fútbol a día de hoy", añadió.

Y continuó, en un discurso que duró casi cinco minutos. "Se han pagado 8 millones por informes de árbitros que nunca fueron conocidos por los entrenadores . Son los informes más caros del mundo. Mancha la imagen de nuestro deporte y existe la necesidad de un cambio radical".

El caso Negreira

Pérez recordó los últimos arbitrajes al Madrid, incluido el de anoche en Mendizorroza. "Ayer fuimos arbitrados por un árbitro que nos amenazó antes de una final de Copa", dijo, refiriéndose a González Fuertes, árbitro de VAR en la final contra el Barça y ayer en Vitoria.

"Parece ser que las zancadillas a Rodrygo y Vinicius no son penalti. Es posible que algún club haya descendido víctima del Caso Negreira. Se ha dañado la imagen de nuestro fútbol y se debe hacer justicia. El juez lo definió como corrupción sistémica.ñ y dijeron que eran pagos convenientes, ¿por qué?", se preguntó.

Florentino evitó referirse a la situación de Xabi Alonso en el banquillo del primer equipo y se centró en la "ilusión por el futuro".

Xabi Alonso, del abrazo con Vinicius al "no me sorprende que no haya ido al VAR" tras el penalti: "La unión es fundamental"

Xabi Alonso, del abrazo con Vinicius al “no me sorprende que no haya ido al VAR” tras el penalti: “La unión es fundamental”

Vitoria era una final para Xabi Alonso. Otra más después de la serie de resultados que han dejado al entrenador vasco en el umbral de salida del Real Madrid. Los cuatro puntos de diferencia con el Barça en Liga y las dos derrotas seguidas ante Celta y Manchester City ponían el encuentro ante el Alavés como vital en el destino del técnico. Y Xabi salvó la noche del domingo, aunque con sufrimiento y fútbol gris. Su abrazo con Vinicius en el cambio del brasileño, eso sí, reflejó el cambio de tono del vestuario después de la advertencia del club hace unos días. Con Xabi o sin él, la actitud debía cambiar.

"Estamos peleando en los momentos buenos y en los no tan buenos. La unión es fundamental. Es la única manera de conseguir la mejora que queremos", respondió el de Tolosa, cuestionado por su abrazo con Vinicius. Hace un par de meses, la sustitución del brasileño en el clásico contra el Barça desencadenó una crisis entre cuerpo técnico y vestuario en la que tuvo que intervenir la dirección del club y que alejó por completo al entrenador de la plantilla. Tiempo después, esa relación sigue con grietas, pero el propio club lanzó hace unos días un mensaje de aviso al vestuario para que cambiara la actitud y la intensidad en los encuentros. Y parece que ha surtido efecto.

Ante el Alavés, el Madrid jugó mal a partir del 0-1, pero tuvo actitud en un encuentro al que llegó plagado de bajas. "Hoy le doy mucho mérito a la victoria. Veníamos con muchas bajas y estamos todos juntos en esto. Un partido no es suficiente, ahora tenemos la Copa el miércoles y luego el Sevilla en casa. Queda mucho. Era un momento importante pero hay que darle continuidad a las cosas buenas que hemos hecho", declaró Alonso ante los medios.

Preguntado por sus sensaciones durante el encuentro, y consciente de que durante los diez minutos que duró el 1-1 su puesto estuvo tambaleándose, admitió que se centró en estar cerca de sus futbolistas. "Nosotros estamos enfocados en lo nuestro. Estamos juntos preparando cada partido. Lo he vivido intentando estar conectado al juego, intentando ayudar a los jugadores. Era difícil ganar aquí y lo más importante eran los tres puntos", aseguró.

Eso sí, el técnico pidió que lo positivo del encuentro "no quede en el olvido". "El día del Celta no fue un buen partido y nos faltaron muchas cosas. Pero hoy han habido cosas positivas, también otras que mejorar. Necesitamos constancia, así que si sirve para aprender, que no se quede en el olvido", insistió.

La acción polémica del encuentro fue el penalti no pitado sobre Vinicius en el tramo final del partido, ya con 1-2 en el marcador. El brasileño fue derribado dentro del área y García Verdura, colegiado del duelo, no señaló pena máxima. Tampoco desde el VAR se avisó al árbitro de que fuera a verlo a la pantalla, algo que provocó la ironía de Alonso. "Me parece un penalti claro porque hay contacto. Me sorprende mucho que no vaya ni al VAR. Bueno, no nos sorprende, hay que seguir", dijo.

Además, el vasco valoró el debut de Valdepeñas, defensa del Castilla que tuvo que ser titular en el lateral izquierdo ante las ausencias de Carreras, Fran García y Mendy. "Hemos concedido el gol en la única acción en la que Valdepeñas ha fallado. El resto del partido ha estado muy bien. Debutar con el Madrid es un día muy señalado y ha estado muy bien".

Mbappé y Rodrygo le dan una vida extra a Xabi Alonso

Mbappé y Rodrygo le dan una vida extra a Xabi Alonso

Xabi Alonso ganó una vida extra en Mendizorroza gracias a los goles de Mbappé y Rodrygo para superar al Alavés y evitar que el proyecto terminase de entrar en caída libre. El francés estrenó el marcador, Carlos Vicente puso en duda el futuro del técnico vasco con el empate pero Rodrygo, tras una buena jugada de Vinicius, dio los tres puntos a un Madrid necesitado que vuelve a sumar de tres en tres después de las derrotas ante el Celta y el Manchester City. [Narración y estadísticas (1-2)]

Con la guadaña en su sombra, Alonso le entregó su destino a sus estrellas, al mismo vestuario que en las últimas semanas parecía dejarle caer. El vasco le dio la titularidad, a la vez y por primera vez desde que es entrenador del conjunto blanco, a Bellingham, Rodrygo, Vinicius y Mbappé. Los cuatro grandes nombres del equipo. El francés, ausente contra el City por molestias en su rodilla izquierda y uno de los que mejor ha conectado con el técnico estos meses, forzó para estar en la 'final' de Mendizorroza. Y sirvió.

A pesar de cojear tras sus dos primeras acciones del partido, primero en la pierna izquierda y luego en la derecha por sendos golpes, Mbappé hizo suyo el ataque del Madrid. Los blancos se asentaron bien sobre el césped, con Vinicius como nueve y el resto moviéndose por todo el frente de ataque. Güler y Bellingham, en un escalón inferior de la ofensiva, cogieron el timón en derecha e izquierda y el fútbol fluyó con lógica espacial ante su rival.

Buena nota para Valdepeñas

De un lado a otro, el Madrid tuvo pausa y calidad en el pase para marear al Alavés y plantarse de forma clara ante Sivera. Perdonó Mbappé la primera, perdonó Rodrygo la segunda tras un buen balón al hueco de Valverde, pero el galo no falló en la tercera. Rodrygo robó en el centro del campo, Bellingham encontró rápido a Mbappé al espacio y el francés, tras amargar varias veces a su par mientras entraba en diagonal hacia el área, definió con calidad al lado izquierdo de Sivera.

El tanto fue psicológico, porque cambió la cara de los dos equipos. El Alavés encajó el golpe y reaccionó a través de la pelota, centrando sus esfuerzos por el supuesto lado débil de la defensa del Madrid, el carril zurdo del canterano Valdepeñas. El joven defensa se midió una y otra vez con Calebe, encarador, y tapó lo que pudo a su paso para terminar con nota la noche.

Los vitorianos acumularon llegadas y córners, aunque pecaron de falta de calidad y claridad en el último pase para meter más miedo a Courtois. El Madrid, mientras, desapareció, perdiendo la batalla de la posesión y siendo incapaz de morder en los contragolpes. Pudo meter el segundo, pero Bellingham controló con la mano dentro del área. Y poco más, con Vinicius inoperante, Mbappé dosificando esfuerzos y Rodrygo y Güler sufriendo sin balón.

El remate de Mbappé para el 0-1 en Mendizorroza.

El remate de Mbappé para el 0-1 en Mendizorroza.AFP

Rozando el descanso y con el Alavés exprimiendo oxígeno, Pablo Ibáñez tuvo el empate al rematar un rechace en el área pequeña, pero el balón impacto milagrosamente en la cara de Courtois, gigante delante de la línea de gol.

El empate y la tensión

Tras el paso por vestuarios, Sivera salvó dos veces a su equipo con dos paradas ante Mbappé y Vinicius y el Madrid se volvió a descomponer. Permitió demasiada reflexión en el centro del campo del Alavés, regaló el balón, llegó tarde y flojo a los duelos y Coudet leyó el termómetro del partido. Realizó un triple cambio y le dio premio al instante. Carlos Vicente aprovechó un balón largo a la espalda de Rüdiger y definió con calma y calidad ante Courtois para empatar el partido. Lo anuló primero el árbitro pero le corrigió el VAR para situar al proyecto de Alonso sobre una cuerda peligrosa.

Toni Martínez perdonó el 2-1 en la siguiente acción y el Madrid reaccionó cuando más lo necesitaba su entrenador. Fue Vinicius, cuestionado en estas últimas semanas y desaparecido durante la primera hora del encuentro, el que superó a Jonny por primera vez en el partido para ganar línea de fondo y asistir con el exterior a Rodrygo. El brasileño marcó otra vez y dio aire a Alonso.

Sufrió el Madrid, pidió un penalti a Vinicius, perdonó la sentencia y sumó tres puntos de máxima vitalidad, para la clasificación, para su entrenador y para su proyecto.

Cuatro días más para Xabi y un mensaje del club al vestuario: "Un paso adelante o seréis los próximos señalados"

Cuatro días más para Xabi y un mensaje del club al vestuario: “Un paso adelante o seréis los próximos señalados”

Cuatro días. Ese es el margen que ha ganado el proyecto de Xabi Alonso en el Real Madrid después de la derrota del miércoles contra el Manchester City. Jueves, viernes, sábado y domingo, día en el que a las nueve de la noche comenzará el duelo liguero ante el Alavés en Mendizorroza. Esa será la nueva 'final' para el técnico vasco, observado con lupa por la dirección del club desde la reunión celebrada el pasado domingo de madrugada, justo tras caer 0-2 contra el Celta en Chamartín.

El 1-2 frente a Guardiola no ha sido condenatorio, según fuentes internas consultadas por este periódico. La plantilla recuperó cierta actitud e intensidad, perdonó ocasiones claras en el tramo final que hubieran puesto el empate en el marcador, y aunque Courtois salvó al equipo al inicio de la segunda parte, el Madrid mostró una imagen mucho mejor que la ofrecida ante el cuadro vigués. Y es que el rival influye, claro. Los mensajes internos resumen que una derrota 'de despido' contra el City hubiera sido una con menos intensidad de los futbolistas o un marcador más abultado. No se dio nada de eso, así que el cuerpo técnico se ganó una vida extra.

El resultado y las sensaciones se han tomado dentro de la organización como poco dramáticos, incluso con algún que otro brote verde, pero el histórico acumulado en las últimas semanas deja a Alonso a los pies de los caballos. Un pinchazo en Mendizorroza y una victoria del Barça alejaría a los blancos a siete puntos del liderato. Distancia que condenaría, ahí sí, al proyecto del tolosarra en la Castellana, que suma ahora sólo dos triunfos en los últimos ocho partidos.

«El tiempo dirá si es un punto de inflexión», declaró el técnico en la sala de prensa, consciente de que el domingo se vuelve a jugar el puesto. «Todavía queda mucho, vosotros lo pintáis de una manera pero hay que tener mucha calma porque esto es muy largo. Lo que hoy parece de una manera puede cambiar en no tanto tiempo», intentó reflexionar, aunque lo hizo con el mismo perfil bajo y tono complaciente de las últimas semanas.

Alonso mantuvo los elogios a sus futbolistas, incidió en la «autocrítica» para compensar las preguntas sobre su futuro e insistió en el tiempo necesario para que su proyecto funcione. «Sabemos que las cosas pueden cambiar y que todo puede pasar. Porque todo pasa, estoy convencido. Tenemos que mirar hacia adelante», declaró.

Cambio de tono del vestuario

Lo curioso de la noche sucedió en los pasillos del Bernabéu una vez terminado el encuentro. Algunos detalles que pueden marcar también los próximos días del foco mediático madridista. Los futbolistas, que durante los últimos meses han mostrado sus quejas en privado sobre los métodos o el tipo de gestión de Alonso, le defendieron en público, justo después de que el Bernabéu les abucheara en varios momentos de la segunda parte.

Bellingham, Rodrygo, Asencio y Courtois cerraron filas sobre el técnico, persistiendo en el mismo mensaje: «Estamos con Xabi al 100%». Hasta esta noche del miércoles, los mensajes públicos de apoyo al entrenador por parte del vestuario habían llegado a cuentagotas. Mbappé en Atenas y Tchouaméni en la previa del duelo contra el City, dos de sus principales aliados dentro de la ciudad deportiva. Poco más.

Y es que después de la reunión del alto mando el domingo de madrugada, una charla comandada por Florentino Pérez y José Ángel Sánchez, hubo una reflexión más allá de la posición de Alonso como entrenador del Madrid: la actitud de los futbolistas. La directiva del conjunto blanco es consciente de que ha apoyado a algunos de sus jugadores en estos meses, como a Vinicius en su polémica con Xabi cuando no le castigó tras su enfado por el cambio del clásico. Pero en esta crisis de resultados, las altas esferas del conjunto blanco se han encargado de marcar nuevas reglas a la plantilla.

Esta situación de constante grieta debía parar, con Xabi o sin él. «O dais un paso adelante o seréis los próximos señalados», ha sido el mensaje. Y el vestuario lo entendió durante la segunda parte del partido ante los ingleses, cuando el público, por primera vez en esta temporada, abucheó al equipo. En concreto, la grada centró su ira en dos futbolistas: Vinicius y Bellingham, idolatrados por el Bernabéu durante las dos últimas temporadas.

Sus errores en el área rival, perdonando un empate que hubiera sido clave para la clasificación y para el proyecto, enfurecieron al aficionado. Curiosamente, ambos hablaron antes y después del partido. El brasileño lo hizo en la previa, diciendo que el duelo ante el City «podía cambiarlo todo», mientras que el inglés fue uno de los protagonistas en la zona mixta y repitió varias veces que «tengo una gran relación con Xabi». «El entrenador ha estado bien. Nadie se queja ni se lamenta», añadió.

Ese mensaje del club parece haber calado en un vestuario revuelto desde hace un par de meses. Un mensaje que también sirve para preparar el terreno en caso de un posible cambio de protagonista en el timón del banquillo madridista, con Arbeloa, Solari y Zidane como los nombres que más suenan en Valdebebas para sustituir al vasco.

El mensaje, los rumores con Xabi y los abucheos al equipo han cambiado el tono del vestuario, centrado ahora en mostrar más intensidad para apagar los fuegos internos y externos. «Jugando así vamos a ganar mucho», admite una fuente cercana a la plantilla. Lo harán, eso sí, bajo una epidemia de bajas en defensa, con la posible ausencia de Camavinga y con la duda de Mbappé, que no pudo jugar ante el City por molestias en la rodilla izquierda. Si no llega a Vitoria, la nueva final del proyecto de Xabi tendrá todavía más complicaciones.

Abrazos, abucheos y elogios del vestuario a Alonso en otra derrota del Madrid: "El tiempo dirá si puede ser un punto de inflexión"

Abrazos, abucheos y elogios del vestuario a Alonso en otra derrota del Madrid: “El tiempo dirá si puede ser un punto de inflexión”

"Este partido lo puede cambiar todo". El mensaje de Vinicius Júnior antes del encuentro ante el Manchester City resumía el contexto del Real Madrid ante su primera gran final de la temporada. Una que debía marcar el destino del proyecto de Xabi Alonso en el Bernabéu. "Todos estamos con el entrenador", repitió el brasileño, consciente, como sus compañeros, que los focos también empezaban a apuntar hacia ellos. La intensidad mejoró, algo que refleja su mala actitud durante el último mes, pero el miércoles terminó con derrota y aunque el vasco salvó el 'match ball' por las sensaciones, se enfrentará en Vitoria a un nuevo juicio.

La noche en la Castellana trató de ser como las de las grandes noches. El club promovió un recibimiento al autobús del equipo y no hubo pitos durante el anuncio de la alineación, ni para los jugadores ni para el técnico vasco. Aplausos y normalidad, con todos los abucheos acumulados en el apellido Guardiola.

El 'clásico' del fútbol europeo celebró su 15º enfrentamiento, el undécimo en las últimas seis temporadas que han visto cinco eliminatorias entre ellos, con los blancos ganando por 3-2. Quizás por eso Alonso copió el once de Ancelotti en la último playoff ante los ingleses, realizando sólo dos cambios: Carreras y Gonzalo por Mendy y Mbappé, lesionado en la noche del miércoles.

El resto, los mismos, con Ceballos por delante de Güler. El andaluz ha terminado siendo la solución de emergencia de Carletto y Xabi en las eliminatorias más importantes. Un reflejo de sus virtudes y sobretodo de los defectos del centro del campo. Valverde volvió al lateral y el tolosarra apostó por Rodrygo.

Rodrygo, 281 días después

281 días llevaba el brasileño sin marcar, desde el 4 de marzo en el duelo de Champions contra el Atlético. Demasiado tiempo para un futbolista llamado a ser importante en el proyecto galáctico. El runrún a su alrededor ha sido constante en los últimos meses, en los que ha mezclado dificultades personales y futbolísticas, y se sacó el peso de encima en el minuto 28 con su quinto gol al City. Su rival favorito.

Celebró el gol de rodillas en el césped y levantando los brazos al cielo, fiel creyente. Después lanzó un corazón con las manos hacia la zona de la grada donde estaba su familia y se fue corriendo a abrazar a Alonso. Detalle importante.

Pero el tanto de Rodrygo y la intensidad del Madrid en la primera hora de partido fueron un espejismo. «Cuando apretamos, perdemos pocas veces», había dicho Vinicius. En cuanto los blancos bajaron la marcha, tuvieron dos errores, el City les castigó y los nervios comenzaron a apoderarse del vestuario.

Sebas Parrilla, asistente de Alonso, se desesperó en la banda dando instrucciones para defender un córner, pero Gvardiol le ganó el salto a Bellingham y O'Reilly aprovechó el rechace de Courtois para empatar. Después Haaland, de penalti, envió a vestuarios al Madrid por debajo en el marcador. El ambiente se empezó a torcer.

Endrick, a última hora

Las paradas de Courtois en el inicio de la segunda parte enfadaron todavía más a parte del público, que empezó a pitar en cada error de los suyos. Y los cambios de Alonso, que sentó a Gonzalo y a Ceballos para dar entrada a Güler y Brahim, no ayudaron. Vinicius se situó como nueve de referencia y el Madrid perdió presencia, para desesperación del público. Unos minutos después, Xabi asumió la realidad y dio entrada a Endrick, su único nueve disponible y que sólo había jugado 12 minutos en un partido este curso. Pero para eso tuvo que quitar a Asencio y retrasar a Tchouaméni, dejando el centro del campo sólo en manos de Güler y Bellingham.

Endrick lanzó un cabezazo al larguero y el Bernabéu apretó durante unos minutos, pero terminó pitando a su equipo y vaciando una buena parte del estadio antes del pitido final. Alonso saludó a Guardiola y se retiró a vestuarios sin entrar al césped a consolar a su equipo.

Ante la prensa elogió a sus futbolistas y declaró que "el tiempo dirá" si esta mejoría en la actitud, a pesar de la derrota, es un punto de inflexión. "Los pitos son normales, pero ha habido otros momentos en los que han apoyado. Hay que tener calma porque lo que hoy parece de una manera puede cambiar".

En zona mixta, Bellingham, Rodrygo, Courtois y Asencio se pusieron del lado del tolosarra. "El entrenador es genial, personalmente tengo una gran relación con él", aseguró el británico. "Después de los empates en varios partidos tuvimos buenas charlas de forma interna, lo hicimos bien y ahora después de los dos últimos pues estamos sufriendo. Pero nadie se da por vencido, nadie se queja ni se lamenta", aseguró el centrocampista, que sigue sin encontrar su mejor nivel esta temporada.

"Es un momento complicado para Xabi también, las cosas no están saliendo, pero tenemos que demostrar a la gente que estamos con nuestro entrenador. Se dicen muchas cosas y necesitamos esta unidad para seguir adelante", aseguró Rodrygo. En la misma línea se mostró Courtois: "Hoy hemos demostrado que estamos con el míster, que hemos jugado bien y dado el 100%". "Lo único que puedo comentar es que el vestuario sabe el mensaje que transmite Xabi Alonso, que el vestuario está con Xabi Alonso al 100%, que el día a día en Valdebebas es muy, muy bueno", señaló Asencio.

Juicio al proyecto de Xabi Alonso: el Madrid espera, también mira al vestuario y se acuerda de Pintus por las lesiones

Juicio al proyecto de Xabi Alonso: el Madrid espera, también mira al vestuario y se acuerda de Pintus por las lesiones

La situación de Xabi Alonso en el Madrid ha alcanzado un punto de casi no retorno, convirtiendo el partido contra el Manchester City de Pep Guardiola en un juicio sumarísimo de 90 minutos sobre el proyecto del técnico vasco en el Bernabéu. Un juicio hacia el técnico, cuestionado, pero también hacia los jugadores, con los que hay un enfado importante dentro del club. En caso de drama nocturno la víctima será Alonso, pero gran parte del vestuario quedará señalada por lo que reclamaba Tchouaméni este martes: «No es culpa del entrenador, nos falta intensidad».

El Madrid jugará en casa, en Europa, ante el entrenador más antagónico del club, con varias lesiones clave mientras vuelve a sonar el nombre de Antonio Pintus, con el vestuario dividido entre los que le apoyan y los que no y con los apellidos de Zidane, Solari, Arbeloa y Klopp deslizándose por el foco mediático nacional. Desastre u oxígeno.

Para saber más

Después del desastre contra el Celta, la reunión entre varios directivos en la madrugada del domingo al lunes en el Bernabéu, adelantada por este periódico, resumió el momento de Alonso en el banquillo. No fue casualidad. Florentino Pérez, reacio a tomar decisiones a mitad de temporada en los últimos años, se encerró en un despacho con sus hombres de confianza y tanteó la posibilidad de destituir a Alonso esa misma noche. Así de grandes son las dudas de parte de la zona noble con el técnico, que acumula una victoria en cinco jornadas y ha pasado de liderar la Liga con cinco puntos de ventaja sobre el Barça a ser segundo a cuatro de los azulgrana, erosionando la confianza de la plana mayor en un proyecto que apenas tiene seis meses de vida.

Pero Florentino aguantó, asesorado por los miembros de su círculo cercano que todavía guardan esperanza en Xabi, con el encuentro contra Guardiola como punto de inflexión definitivo.

La directiva percibe cierto descontrol en la gestión de un vestuario revuelto. Los malos resultados han sacado a flote las quejas de algunos futbolistas y han dividido a la plantilla. A Xabi todavía le quedan partidarios, pero la falta de victorias es determinante.

Muchas lesiones

Por si fuera poco, el técnico ha visto cómo la enfermería se ha ido llenando sin parar en las últimas semanas, con el club poniendo el foco, otra vez, en los servicios médicos y en la preparación física del primer equipo. Al final de la temporada pasada, el Madrid decidió que Antonio Pintus, fichaje estrella de Florentino en 2021, antes incluso de la llegada de Ancelotti, dejara de coordinar la preparación y pasara a un rol más general en la organización. Un detalle que la directiva le permitió al nuevo cuerpo técnico y que ahora se recuerda.

Xabi Alonso, en el entrenamiento del Madrid, ayer en Valdebebas.

Xabi Alonso, en el entrenamiento del Madrid, ayer en Valdebebas.AFP

Alonso ha intentado cohesionar al grupo en las últimas semanas, acercándose más a los futbolistas en el día a día y permitiendo algunas concesiones, pero no terminan de cuajar en el ánimo de una plantilla en la que también se empieza a centrar el foco mediático. En el club son evidentes las dudas con Xabi, pero también hay un enfado importante con la actitud, la intensidad y las quejas de los futbolistas. Una dinámica que ha silenciado Valdebebas en medio de un ambiente extraño. «Es el momento de los jugadores», se repetía en el club hace unos días. Y ese momento no ha llegado.

La zona noble del Madrid no puede permitirse un clima de insurrección continuada, así que en la balanza entre jugadores y técnico, como siempre, caería Alonso, que perdió a parte del grupo desde el día que no castigó a Vinicius tras su enfado por el cambio del clásico. «No sé a qué viene eso», se enfadó ayer el vasco cuando le preguntaron si volvería a hacer esa sustitución.

Tchouaméni, del lado de Xabi

Una rueda de prensa en la que mostró un perfil bajo, lejos de revolverse por las reuniones y los rumores de las últimas horas. Apeló a la unidad del grupo y al apoyo que, según él, le profesa «toda la plantilla», pero obvió criticar los errores de los jugadores, como sí hizo después Tchouaméni. El galo es uno de sus hombres de confianza y fue el elegido por el club para ser portavoz ante la prensa. Un mensaje claro hacia aquellos que mantienen sus críticas.

Enfrente, Guardiola y un City en su mejor momento. Acumula tres victorias consecutivas en la Premier, cinco en las últimas seis jornadas, y está a sólo dos puntos del Arsenal en la pelea por el liderato. Al Bernabéu llega con necesidad, noveno, fuera de los ocho mejores después de la derrota en Leverkusen y con la oportunidad de superar al Madrid en la tabla con una victoria.

Mbappé, seria duda contra el City mientras Xabi Alonso cierra filas: "Siento que tengo el apoyo de toda la plantilla"

Mbappé, seria duda contra el City mientras Xabi Alonso cierra filas: “Siento que tengo el apoyo de toda la plantilla”

Xabi Alonso ha dado este martes una de sus ruedas de prensa más complicadas. Después de la noticia, adelantada por EL MUNDO, de que los altos mandos del Real Madrid se reunieron en la madrugada del domingo al lunes para tratar su futuro tras la derrota contra el Celta, el técnico vasco apareció por Valdebebas para la previa del duelo contra el Manchester City. Un partido que otras veces se centra en Guardiola y que mañana estará condicionado por la situación de Alonso en el banquillo madridista. ", siento que tengo el apoyo de toda la plantilla", contestó.

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"Vamos todos unidos. Cuando uno es entrenador del Madrid tiene que saber afrontar estos momentos con calma y responsabilidad. Esto se puede revertir del enfado que hubo el domingo a la ilusión por mañana", aseguró Alonso, insistiendo siempre en "el partido de mañana" y evitando contestar con demasiada contundencia sobre su situación. "En mi cabeza está el partido de mañana", repitió en varias ocasiones.

El encuentro ante el City es casi un ultimátum para el entrenador, que podría perder el puesto si cae derrotado ante Guardiola. "Todo el mundo está convencido de que podemos ganar el partido. Ya hemos sacado las conclusiones del Celta y la cabeza ya solo está en el City. Estoy seguro que el ambiente será diferente, eso es lo que está en nuestra cabeza. El fútbol va rápido".

Cuestionado de forma constante por su futuro y por los rumores, recalcó que "mi foco está en el equipo" y declaró que "la comunicación es constante" con el presidente. "Desde la confianza y el cariño, todos estamos juntos en esto", comentó.

Xabi Alonso: "Calma, unidad y tranquilidad"E.M

Unos segundos más tarde, apareció Aurelien Tchouaméni, el futbolista elegido para actuar como portavoz del vestuario. El francés fue bastante contundente sobre la falta de intensidad del equipo en las últimas semanas e insistió en el apoyo de la plantilla al técnico. "Estamos todos juntos, si queremos ganar partidos tenemos que luchar todos en la misma dirección. Tenemos que hacer las cosas mejor y tenemos una buena oportunidad para cambiar la dinámica", reflexionó.

El galó reconoció que "a veces lo hacemos bien y a veces muy mal" y que "tenemos que tener compromiso". "Si no jugamos con la máxima intensidad va a ser muy difícil ganar partidos. Para ganar tenemos que dar el máximo".

Además, admitió que la derrota contra el Celta "no fue culpa del entrenador". "Seguro que el plan de partido del entrenador era bueno, pero jugamos nosotros. Si jugamos a nuestro nivel, tenemos más posibilidades. Si perdemos 0-2 es que faltan cosas, como intensidad, y no es culpa del entrenador".

Ya en el entrenamiento, sorprendió la ausencia de Kylian Mbappé, máximo goleador de la Champions esta temporada. El francés, que se rompió un dedo de la mano en el encuentro contra el Celta, sufre unas molestias en su pierna izquierda que le convierten en seria duda para el duelo contra el City. Según fuentes del conjunto blanco, el delantero jugaría "muy limitado" en caso de ser de la partida.

Además de Mbappé, se ausentaron de la sesión Camavinga y Huijsen, todavía recuperándose de sus molestias. Los dos se mantuvieron en el gimnasio, mientras que los lesionados de larga duración (Trent, Carvajal, Militao, Alaba y Mendy) siguen sus procesos de rehabilitación.

El principio del fin del Madrid de Xabi Alonso: de la grieta con Vinicius en el Mundialito y en el clásico a la noche "innecesaria" en Bilbao

El principio del fin del Madrid de Xabi Alonso: de la grieta con Vinicius en el Mundialito y en el clásico a la noche “innecesaria” en Bilbao

Todo ha cambiado en Valdebebas en apenas mes y medio. El 26 de octubre, el Real Madrid ganaba al Barça en el clásico y se ponía con cinco puntos de ventaja sobre su máximo rival en el liderato de la Liga. Hoy, el equipo de Xabi Alonso suma una victoria en las últimas cinco jornadas, es segundo a cuatro de su eterno rival y se desliza ya el final del técnico vasco en el banquillo del Bernabéu. Después de la reunión de madrugada que tuvo lugar el domingo por la noche en Chamartín, los días del tolosarra parecen contados. La dirección del club ya busca entrenadores y un pinchazo ante el City sería el fin definitivo para un proyecto que ilusionó futbolísticamente en el Mundial de clubes, pero que sufrió fricciones internas desde ese mismo momento.

La lesión de Alexander-Arnold antes de la semifinal contra el PSG permitió ser titular a Vinicius, pero la idea de Alonso ante los galos era sentar el brasileño. Una decisión que no había sentado bien al futbolista y que fue el inicio de una relación extremadamente difícil entre la estrella y el técnico. Vinicius venía de ser el ojito derecho de Ancelotti durante cuatro años y no entendía no ser el centro de atención de Xabi.

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La cosa, pues, ya venía torcida desde Estados Unidos. El batacazo ante los galos se tomó en el club como un punto de partida y Alonso insistió en que su proyecto empezaba en agosto, con la nueva temporada. Ahí, alegría a todos los niveles por las 12 victorias en 13 encuentros en el inicio del curso.

El enfado de Vinicius

Pero después del clásico todo cambió. La sustitución de Vinicius ante los azulgrana molestó en las altas esferas del club y el enfado del brasileño hizo pública la brecha entre el banquillo y el vestuario. La directiva, entre la espada y la pared, no castigó al futbolista y deslizó que dejaba en manos del técnico la gestión de la situación, pero la grieta ya era real, aumentada por la insistencia de Xabi en no darle minutos a Endrick, ojito derecho del sector brasileño del vestuario y respaldado también por Juni Calafat, el que les ha traído a todos y cuyas opiniones pesan mucho en las altas esferas del Madrid.

Los futbolistas, que estaban acostumbrados a unos métodos con Ancelotti, no estaban de acuerdo con la forma de manejar el día a día que tenía Alonso y su staff. Muchas indicaciones, muchas horas de vídeo, mucha táctica... Y menos libertad. Grandes estrellas como Bellingham o Fede Valverde no siempre asimilan bien las correcciones, constantes, de quienes les entrenan, especialmente si no son observados (los miembros del cuerpo técnico) como élite.

La lesión de Carvajal volvió a alejar al capitán de un vestuario en el que es clave, la plantilla viajó a Anfield y perdió con contundencia antes de sumirse en una crisis de resultados en Liga que revolvió internamente al equipo: dos empates seguidos ante Rayo y Elche que obligaron a poner todas las cartas sobre la mesa en el viaje a Atenas. Había jugadores que no comulgaban con Xabi y futbolistas a los que el entrenador pedía dar mucho más. Las diferencias eran grandes, pero parecían todavía salvables. El Madrid ganó en Grecia y solventó rencillas, pero empató en Girona y entró de nuevo en el bucle.

La derrota definitiva

A pesar del triunfo en Bilbao, la derrota contra el Celta, ya de vuelta en el Bernabéu después de 36 días, lo ha desmoronado todo definitivamente. La confianza de la plantilla en Alonso está por los suelos y la de la dirección, bajo mínimos. Más allá del resultado, preocupan las sensaciones generales, tanto a nivel personal como futbolístico. Muchos jugadores están lejos de tener una actitud acorde a su responsabilidad y desde el banquillo no se observan las soluciones para poner freno a esta situación. Jugadores como Endrick, una de las mayores inversiones del club en los últimos años, fichado mientras era titular en la selección brasileña y muy cercano a Vinicius, están desaparecidos.

La última polémica ha sido el viaje a Bilbao. El Madrid está acostumbrado a viajar el mismo día a los encuentros de Liga, pero voló a San Mamés en la previa del partido, algo que no sentó bien en el vestuario. "Era innecesario", aseguran fuentes del vestuario. Como compensación, Alonso les dio dos días libres después del triunfo en el País Vasco, llegando al Celta con sólo un entrenamiento previo.

Xabi, valiente en el Mundial de clubes variando esquemas, parece ahora enquistado en el mismo modelo que falló la temporada pasada. Ante el Celta, descartó situar a Valverde en el lateral derecho tanto en la alineación titular como tras la lesión de Militao, y en su lugar apostó por Asencio, un central, en el carril, obligando a Carreras, lateral izquierdo, a jugar en el centro de la zaga.

La realidad es que ante el City de Guardiola Xabi Alonso se juega mucho más que tres puntos. Se juega su puesto como entrenador del Madrid, que ya pende de un hilo. Un nuevo pinchazo, y uno contra un rival como el de Santpedor, le acercaría a la puerta de salida del club. Una victoria le ayudaría a remontar el vuelo, pero necesita muchas para recuperar la confianza perdida. Mientras, se va abriendo el horizonte para dos nombres que ya el domingo se escribían en algunos de los móviles más importantes del conjunto blanco: Zinedine Zidane y Jurgen Klopp. Solari y Arbeloa serían opciones de emergencia por si mañana hay caos.