La terapia de Arbeloa en el Madrid, el "hermano mayor" de un vestuario resucitado

La terapia de Arbeloa en el Madrid, el “hermano mayor” de un vestuario resucitado

«El fracaso está en el camino hacia el éxito. Esta derrota me va a hacer mejorar a mí y nos va a hacer mejorar a todos». Dos meses después de una de las noches más humillantes de los últimos años, superado en la prórroga por un equipo de Segunda División, Álvaro Arbeloa predijo en la sala de prensa del Carlos Belmonte de Albacete el futuro a corto plazo del Real Madrid. Lo hizo con convencimiento en mitad de las dudas que rodeaban al vestuario, al club y a su propia figura, elevada a entrenador del primer equipo tras varios años en el Juvenil y seis meses en el Castilla. Parecía poco bagaje, pero el salmantino aterrizará en abril tras haber ganado a Mourinho, Guardiola y Simeone y todavía vivo en la pelea por la Liga y la Champions.

«Los jugadores no se esperaban a alguien tan preparado», aseguran a este periódico fuente cercanas a la plantilla del conjunto blanco. El equipo venía de unos meses de frustración, acumulando la impotencia del último tramo de Carlo Ancelotti, las polémicas internas y mediáticas de la etapa de Xabi Alonso y las necesidades de una plantilla que era un puzle sin completar. No parecía tener una solución fácil y en Valdebebas se veía a Arbeloa como una respuesta de emergencia. Casi un tiro al aire. Un parche temporal antes de la llegada de un entrenador con mayor peso.

17 partidos más tarde, la sensación es otra, especialmente después de un mes de marzo que puede ser clave en el proyecto del entrenador novato. La derrota en Albacete en Copa, en Lisboa en el último encuentro de la fase liguera de la Champions League y ante Osasuna y Getafe en Liga parecían torpedear por completo la temporada de los blancos, pero en las últimas semanas el técnico y el grupo han reaccionado. Cada uno a su manera.

La charla del cambio

Cuerpo técnico y vestuario tuvieron una charla de grupo después de caer ante el Getafe, con José Ángel Sánchez, director general del club, también presente. Esa conversación fue importante para abrir en canal los problemas del equipo, pero la clave ha estado en Arbeloa. Aprovechando la desgracia de las lesiones de Bellingham y Mbappé, el entrenador ha creado un Madrid comprometido y sólido. Un bloque construido sobre Rüdiger, Tchouaméni, Valverde y Vinicius y que ha tenido en Huijsen, Güler o Brahim a secundarios de lujo. Además, la apuesta de Arbeloa por Thiago Pitarch ha servido de estímulo para parte del vestuario, que ha visto en la valentía del técnico con la cantera una advertencia gigantesca.

«Habla con ellos como un hermano mayor, como si les conociera de toda la vida», explican en la ciudad deportiva de Valdebebas. Ese famoso «sofá gris» que Arbeloa ha mencionado en varias ruedas de prensa ha servido de psicólogo grupal. Por ahí han pasado Vinicius, Valverde o Brahim, este último hace sólo un par de semanas, para tratar de reconectar al grupo con la realidad. Tres nombres vitales para el vestuario que se han hecho grandes en marzo. «Es directo y muy claro con ellos. Y a nivel futbolístico explica las cosas de forma muy sencilla. Se lo hace fácil», insisten voces cercanas al vestuario.

Lo más comentado ha sido cómo Arbeloa ha tratado de acercarse al grupo a través del elogio público, a veces desmesurado, pero todas esas declaraciones han calado en una plantilla que ha demostrado que reacciona mejor ante el cariño. «Tengo un equipazo. Cuando están tan implicados como están ahora, cuando tienen esa mentalidad... Quiero que se demuestre el poder de la amistad. Antes tenía la sensación de que salíamos a jugar dependiendo del talento, de lo que se le ocurriese a cada uno. Tenemos que tener una idea y un estilo», reflexionó el domingo tras ganar el derbi.

Del fracaso en Albacete a un marzo extraordinario hay dos meses y un Madrid totalmente diferente gobernado ahora por el «hermano mayor» Arbeloa.

Una roja y varias cuentas pendientes entre Valverde y Baena: "Luego la vas a ver"

Una roja y varias cuentas pendientes entre Valverde y Baena: “Luego la vas a ver”

«Luego la vas a ver», le repetía Álvaro Arbeloa a Munuera Montero. «Le doy de lado, le doy de lado», le insistía Fede Valverde. «Escúchame. No juega balón. Va por detrás y no juega balón, con la intención de derribarlo con fuerza excesiva», le explicó el colegiado al técnico. La expulsión del uruguayo puso el derbi patas arriba e inclinó el tramo final sobre la portería de Lunin, con un Atlético volcado buscando el empate, pero el Madrid aguantó el triunfo.

Un Fede Valverde omnipresente hasta ese momento. Incisivo en la presión, en la posesión y en ataque. Infatigable el uruguayo, que en ese duelo charrúa con Giménez quiso más el balón y terminó marcando el 2-1. El centrocampista de Montevideo llevaba un marzo sensacional en el que acumulaba seis goles. Uno al Celta, tres Manchester City, uno al Elche y otro al Atlético, un impulso gigante a una temporada irregular hasta el invierno. Su paso adelante había sido una marcha más para un Madrid necesitado sin Bellingham. Y había cumplido con sobresaliente hasta esta roja.

Una entrada fuera sobre Álex Baena que el colegiado no dudó en sancionar como expulsión. Consideró el árbitro que el uruguayo no quería disputar el balón. En la memoria, los encontronazos entre Valverde y el español. En enero de 2023, en un partido de Copa entre el Madrid y el Villarreal, Baena le hizo un gesto de lloro y se enzarzaron. Semanas más tarde, en el Bernabéu, el español denunció que Valverde le había dado un puñetazo en el parking del estadio y el uruguayo le acusó de haber mentado a su hijo no nacido. Desde entonces, cada vez que se cruzan en un terreno de juego saltan chispas, con esta roja como nuevo episodio.

Vinicius rompe su sequía

Al lado de Valverde, Vinicius Júnior, que en 19 derbis contra el Atlético sólo había visto puerta una vez, en el 3-1 de los cuartos de Copa del curso 22-23. Los rojiblancos eran un rival incómodo para él y lo volvieron a ser durante los 45 primeros minutos del Bernabéu, donde pasó desapercibido. En la segunda, eso sí, asumió la responsabilidad de un penalti decisivo y se inventó el tercer tanto. Vinicius marcó su segundo tanto al Atlético y dio inicio a la remontada de los blancos, clave en la pelea por el título de Liga.

Valverde y el brasileño fueron los dos protagonistas del Madrid en un encuentro donde fue titular Dani Carvajal, que volvió a ser titular en un partido de envergadura con el Real Madrid seis meses después. Lo había sido ante Osasuna y Elche, pero el lateral de Leganés esperaba un duelo importante en el que sentirse clave para el equipo. También en los despachos del club, donde hay debate sobre renovar o no al defensa. Y llegó el derbi. Mismo rival que hace seis meses. En el medio, semanas en la enfermería, en el hospital, en la sala de fisioterapia de Valdebebas y en el césped para tratar de estar a punto para un momento así. Y el duelo dejó una sensación algo agridulce.

El derbi sirvió también para ver el regreso de Bellingham después de un mes y medio lesionado. El inglés entró en el segundo tiempo y tuvo que trabajar en un Madrid que aguantó con uno menos los últimos minutos. Una nueva opción, «un bendito problema», para Arbeloa en la pelea por la Liga.

El regreso de Bellingham y el "bendito problema" para Arbeloa que ni Ancelotti ni Alonso pudieron solucionar

El regreso de Bellingham y el “bendito problema” para Arbeloa que ni Ancelotti ni Alonso pudieron solucionar

Vuelve Jude Bellingham y vuelve un «bendito problema» para Álvaro Arbeloa. Así responde cuando se le pregunta por la situación que se le avecina. El técnico del Real Madrid ha encontrado en ese cuarteto formado por Tchouaméni, Fede Valverde, Thiago Pitarch y Arda Güler el mediocampo ideal para su equipo y así lo demuestran las cuatro victorias consecutivas, dos de ellas ante el Manchester City en el Bernabéu y en el Etihad. Pero el regreso del inglés, hoy en el banquillo de Chamartín para el derbi y en adelante titular y pieza capital en el proyecto madridista, sitúa de nuevo en el centro de la conversación su posición, su rol dentro del equipo y a qué futbolista deberá dejar Arbeloa en la banda para hacer hueco al inglés. Dónde y cómo utilizar a Bellingham es ese «bendito problema» para el técnico.

Y es que no está siendo una temporada fácil para el centrocampista británico. De hecho, el de Stourbridge lleva un año y medio, también en el último curso de Ancelotti, sin terminar de encontrarse, casi como el Madrid. Después de un primer año extraordinario, levantando la Liga y la Champions, marcando 23 goles, dando 13 asistencias y acabando como tercero en el Balón de Oro, desde el verano del 2024, con la llegada de Mbappé, el futbolista deja una sensación agridulce. Terminó el curso pasado con 14 tantos, 15 pases de gol y momentos de gran fútbol, pero también otros en los que a través de él, de su posición anárquica, el Madrid se rompió. Vinicius y Mbappé descolgados en ataque y el inglés más cerca de ellos que de Tchouaméni, Valverde y Güler en un conjunto que fracasó en España y en Europa en los momentos clave del curso.

Bellingham, lastrado por su lesión en el hombro y jugando con un aparatosa protección desde noviembre de 2023, mantuvo su producción estadística, pero no recuperó las sensaciones del inicio y decidió parar después del Mundial de clubes. Se operó el hombro y se perdió los cinco primeros partidos de la temporada, todos triunfos para el Madrid de Xabi Alonso. Siguió dos encuentros en el banquillo y fue titular por primera vez, curiosamente y para su desgracia, en el 5-2 del Metropolitano ante el Atlético.

También salió en el once titular en la derrota en Liverpool, en los empates en Vallecas, Elche y Girona y en los duelos perdidos ante City y Celta en el Bernabéu y más tarde en la final de la Supercopa contra el Barça, que finiquitó el proyecto de Alonso. También estuvo en Lisboa en el 4-2 ante el Benfica que dejó al Madrid sin Top-8. Como él, muchos jugadores disputaron esos encuentros, pero llama la atención cómo la presencia de Bellingham junto a Vinicius y Mbappé, a medio camino el inglés entre un falso delantero y un centrocampista ofensivo, termina condicionando la ocupación de espacios del Madrid. Nada de eso se ha solucionado en año y medio.

La explosión de Thiago Pitarch

Durante los 10 partidos que se ha perdido Bellingham, con ocho victorias y dos derrotas para el Madrid, la entrada de Thiago Pitarch le ha dado al equipo un extra de compromiso defensivo y de reparto de roles que lo ha mejorado todo. Por eso ayer, en la rueda de prensa previa al derbi, Arbeloa rechazaba que la vuelta de Bellingham significara la salida de Pitarch. El salmantino necesita del trabajo del canterano. «Pueden jugar juntos. Tienen que entender lo que han entendido en los últimos partidos, que atacamos y defendemos todos. Debo encontrar su mejor posición y rol, pero si no trabajamos los once da igual el rival que tengas delante, vas a sufrir», explicó el técnico, con un mensaje claro y repitiendo eso de «bendito problema». «Que pongan todo su talento al servicio del colectivo», insistió. Sentar a Güler parece la opción más probable cuando el inglés coja ritmo.

Entre la operación de hombro y los problemas musculares del último mes y medio, Bellingham sólo ha podido jugar 1.974 minutos. Se ha perdido 16 partidos, con 14 victorias y dos derrotas para el Madrid. Esta noche regresa al banquillo del Bernabéu con la necesidad de acelerar el ritmo, de asentar su rol en este nuevo Madrid de Arbeloa y de apuntalar su posición dentro del vestuario de Inglaterra de cara al Mundial.

Un Madrid-Atlético sin Courtois ni Oblak 11 años y 34 derbis después: la noche de Lunin y Musso

Un Madrid-Atlético sin Courtois ni Oblak 11 años y 34 derbis después: la noche de Lunin y Musso

Era el 7 de febrero de 2015 en el antiguo Vicente Calderón. Hace 4.061 días, poco más de 11 años, Atlético de Madrid y Real Madrid saltaban al césped para un nuevo derbi. En las bandas, Diego Pablo Simeone y Carlo Ancelotti. En las porterías, Miguel Ángel Moyá e Iker Casillas. Ese fue el último duelo entre colchoneros y madridistas que no disputó Jan Oblak, fichaje estrella de los rojiblancos en el verano de 2014 para sustituir, lo que es la vida, a Thibaut Courtois. Desde entonces, el esloveno ha acumulado 34 derbis consecutivos, 17 de ellos con el belga bajo el larguero de la meta rival, pero esta noche ninguno estará en el Santiago Bernabéu por sendas lesiones musculares que a la edad de ambos, 33 años, generan temor en sus vestuarios y aficiones. Hoy será el día de Andriy Lunin y Juan Musso.

Courtois y Oblak serán las grandes ausencias de un choque que siempre les ha tenido como protagonistas. Como hombres clave. La influencia del belga en la realidad del Madrid es evidente, pero los números contra el Atlético la vuelven todavía más clara: Courtois ha defendido la portería del Madrid ante los rojiblancos en 17 ocasiones, de las cuales los blancos han ganado o empatado el 88%: nueve triunfos, seis empates y sólo dos derrotas, recibiendo un tanto por partido (17) y anotando 1,5 por encuentro.

Y por si no les convencen las estadísticas con Courtois, al observar los números sin "el mejor portero de la historia", como le denomina Arbeloa en cada rueda de prensa, su importancia se eleva aún más. Desde su llegada al Madrid en el verano de 2018, el belga se ha perdido cinco derbis por lesión, sanción o decisión técnica, y el Madrid sólo ha ganadouno: las semifinales de la Supercopa de España de 2024, con Kepa en la portería. El español disputó dos duelos y Lunin tres. De los cinco, tres victorias rojiblancas, un empate y ese triunfo madridista. Los blancos recibieron 2,4 goles por duelo, 1,4 más que con Courtois bajo palos.

El belga ha sido clave en la historia moderna del Madrid, vital en las dos finales de Champions ganadas en 2022 y 2024, en las eliminatorias continentales y en los partidos de liga en los que ha evitado peores resultados para su equipo, pero antes incluso de su llegada, la realidad del conjunto blanco en los derbis también explica la necesidad de su fichaje. El Madrid, campeón de Europa en 2016, 2017 y 2018 con Keylor Navas, sufrió para superar al Atlético en los derbis mucho más que lo ha vivido desde la llegada de Courtois.

Entre el fichaje de Oblak por el Atlético en 2014 y el del belga por el Madrid en 2018 pasaron cuatro años y 14 derbis en los que también se demostraron las virtudes del esloveno. Durante esos cuatro cursos con Oblak y sin Courtois, el Madrid alineó a Keylor Navas (11 derbis), Iker Casillas (2) y Kiko Casilla (1) ante el Atlético, perdiendo cuatro duelos, empatando seis (uno de ellos la final de la Champions que terminó ganando en penaltis) y venciendo tres, recibiendo también un gol por encuentro.

El resumen es contundente: con Courtois y ante Oblak, el Madrid gana el 52,9% de los partidos y vence o empata en el 88% de ellos. Sin el belga y con el esloveno, los blancos sólo han ganado el 21% de los encuentros y no han perdido en el 57%. Un 30% menos que teniendo a Courtois. Una cifra que tratarán de mejorar, cada uno para su lado, Lunin y Musso, suplentes de emergencia y de talento.

Arbeloa: "Me pondría una estatua de Rüdiger en el jardín, es un espejo para los jóvenes"

Arbeloa: “Me pondría una estatua de Rüdiger en el jardín, es un espejo para los jóvenes”

Álvaro Arbeloa selecciona cuidadosamente los momentos y los elogios. Y este sábado por la mañana, en la rueda de prensa previa al derbi contra el Atlético de Madrid, después de la polémica por su entrada a Diego Rico y su explicación sobre ella en Manchester, el técnico del Real Madrid le lanzó un cumplido a Antonio Rüdiger. "Me pondría una estatua de Rüdiger en el jardín, es un espejo para todos los jóvenes", dijo, preguntado sobre el alemán y su contrato, que termina en junio de este año.

"No me gusta meterme en estos temas porque respeto mucho a club y jugador, las dos partes que se tienen que entender", aseguró sobre las conversaciones por la renovación del central. "Desde el primer día se ha puesto a disposición del cuerpo técnico. Me dijo que en marzo, cuando llegue lo duro, estaría disponible y aquí está. Su tratamiento en Londres, con Niko, ha sido una suerte. Y el madridismo debe ser consciente de la suerte que tenemos de tener a Don Antonio Rüdiger".

Otro de esos futbolistas que terminan contrato es Dani Carvajal, ausente en la lista de Luis de la Fuente para los amistosos de España en este parón internacional. "Yo tengo que pensar en el Real Madrid y eso es lo que hago, también cuando pongo a Carvajal, como contra el Elche o el Manchester City. Su figura es muy importante, más allá de lo que pase en el campo. Ayuda mucho a sus compañeros. Es lo que necesitamos, un líder. Porque o se es líder en todas partes o no se es líder".

Más allá de contratos, los dos nombres clave en la actualidad del conjunto blanco son Kylian Mbappé y Jude Bellingham, lesionados durante las últimas semanas y recuperados para la causa en estos días. El francés volvió a jugar en Manchester y el inglés entrará en la lista para el derbi. Ambos, además, han sido convocados por sus selecciones. "Me parece fenomenal que vayan. Mbappé está a disposición y mañana va a jugar seguro. No veo ningún inconveniente en que vaya con Francia. Sobre Jude, digo lo mismo. Está disponible. Es normal que vayan, es muy inteligente y sabe lo que hace", declaró.

Ese regreso condicionará el centro del campo del Madrid, asentado en Tchouaméni, Valverde, Pitarch y Güler durante las últimas semanas, las mejores del equipo en estos meses. "Aquí atacamos todos y defendemos todos. Ya buscaremos el mejor rol para Bellingham, ese es mi trabajo. Cuando no tenemos balón, no queda otra que trabajar los once y tener mentalidad colectiva. No veo ningún problema en tener grandísimos jugadores. Y si sucede, bendito problema".

La bestia blanca de Guardiola: “Mi mayor desafío no ha sido el Madrid, ha sido el Liverpool. Estábais en España, no sabéis lo que fue”

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"Mi mayor desafío aquí ha sido el Liverpool de Jürgen Klopp". Con esa frase, Pep Guardiola rechazaba al Real Madrid como el gran ogro de su época en el Manchester City. "Estabais en España, no sabéis lo que era esto", contestaba a la pregunta de este periódico. Después de la quinta eliminatoria consecutiva y la sexta en siete cursos, el balance del técnico catalán contra el conjunto blanco es de 1-4, 2-4 si se cuenta el cruce de la pandemia. A saber: la remontada milagrosa en el Bernabéu en 2022, el 4-0 del Etihad en 2023, los penaltis de 2024, el playoff de 2025 y este choque en octavos de final, donde el Madrid ha vuelto a dejar fuera al cuadro británico con un marcador global de 1-5.

"Somos un equipo extraordinario. Extraordinario. Los primeros 15 minutos de hoy, los del Bernabéu... Somos un equipo extraordinario. Felicidades al Real Madrid y a todos vosotros", aseguró, con un mensaje en cada palabra elegida, el técnico ante la prensa, donde recordó en numerosas ocasiones, y a su manera, el penalti y la expulsión de Bernardo Silva: "Me hubiera gustado vivirlo 11 contra 11, no hemos jugado 11 contra 11 para ver cómo iba la cosa. La sensación es que me encantó el inicio y que me hubiera gustado jugar 11 contra 11. Igual perdíamos 0-4, pero no lo sabemos".

El recorrido del City de Guardiola en Champions se ha ido transformando a blanco con el paso de los años. Cayó ante el Mónaco en octavos de 2017, ante el Liverpool en cuartos de 2018, ante el Tottenham en cuartos de 2019, ante el Lyon en cuartos de 2020 y perdió la final de 2021 contra el Chelsea. A partir de ahí, o tocó la orejona (2023) o perdió contra el Madrid. Si se cuenta la eliminación ante el Madrid siendo entrenador del Bayern, los blancos son el equipo que más veces le ha eliminado en Champions: 5. El resto, sólo una vez.

"Me encantaría que este club tuviese el listón del Madrid, que si no se gana la Champions es un fracaso. Pero puede que lleguemos ahí...", dijo, y evitó pronunciarse sobre un posible final de su etapa en el City, donde tiene contrato hasta 2027: "¿Por qué todo el mundo quiere encontrarme la salida? No somos un equipo completo aún, lo hemos sido en el pasado, en todos los aspectos, y ahora no lo somos. Quedan partidos, vamos a preparar buenas decisiones para esos partidos, y volveremos a la Champions", señaló.

Unos minutos antes, Álvaro Arbeloa salió feliz ante los medios: "En la próxima derrota volverán a salir las dudas de fuera... Pero no dentro. Todo el mérito es de los jugadores, no mío. Tengo unos jugadores que son la leche", aseguró, cuestionado sobre su superioridad ante Mourinho y Guardiola en eliminatorias consecutivas.

El salmantino ha ganado los cuatro encuentros de los cruces contra los dos entrenadores y recibió los elogios del catalán: "Me ha gustado mucho, me ha dado muy buena impresión. Su salida ha sido muy buena, asociándose bien, con mucha calidad. Muy buena impresión, le auguro una larga carrera", señaló Guardiola.

La noche del catalán fue difícil. Protestó la roja a Bernardo y terminó encarándose con Rüdiger, al que envió besos en la distancia después del encontronazo del alemán con Donnarumma.

Después de dos años cayendo antes de tiempo en Champions, Guardiola buscará ahora recuperar la distancia perdida en la Premier League ante un Arsenal que sigue vivo en Europa. Los 'gunners' suman nueve puntos más que el City, aunque tienen un partido más.

La gran venganza de Vinicius ante el Etihad y el City por el “deja de llorar tanto” del Balón de Oro: “Siempre hay otra oportunidad”

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Vinicius Júnior se la tenía guardada al Etihad Stadium. "Stop Crying your heart out (Deja de llorar tanto)" rezaba la pancarta gigante que ocupó uno de los fondos del estadio del Manchester City en la eliminatoria de año pasado. Con ese lema y una foto de Rodri besando el Balón de Oro, la grada británica le recordaba al brasileño lo sucedido en la entrega del premio, ausente el delantero y la expedición del Madrid en París al no recibir el galardón. Así que este martes, cuando Vinicius anotó el penalti que sentenció el cruce a favor del conjunto blanco, tenía claro el gesto que iba a hacer: mandó callar a la afición llevándose el dedo índice a la boca y después se acercó los puños a los ojos haciendo una mueca de lloro, refiriéndose a la pancarta del curso pasado.

Fue el gol que lo decidió todo y que llegó tras el asedio inicial del City, con hasta tres paradas, a cada cual más increíble, de Thibaut Courtois, el otro protagonista del duelo. El belga realizó cuatro vuelos increíbles en la primera parte antes de irse lesionado en el descanso por una sobrecarga en el abductor derecho. Cherki, Rodri y Haaland se encontraron con él, desesperados, unos minutos antes de la revisión que cambió la noche.

La sala VAR del Etihad estuvo cinco minutos analizando la jugada que provocó el penalti y la expulsión de Bernardo Silva. Primero un posible fuera de juego de Vinicius en el inicio de la acción y después el codo del portugués, abierto para evitar el tanto del brasileño en el rechace. Turpin esperó sobre el césped y después acudió a la pantalla en la banda, mientras recibía cientos de improperios de la grada local. El resultado, calamitoso para el City: penalti y roja.

Vinicius, lejos de esconderse tras la pena máxima fallada en la ida, volvió a asumir la responsabilidad. Al principio Güler cogió el balón, pero después se lo cedió al brasileño, que repitió lado y evitó hacer el salto innecesario con el que erró hace una semana. Fue su venganza por la pancarta, lo que unido a su gol en el descuento le hacen sumar nueve en 15 partidos desde la llegada de Arbeloa. Antes, en 33 bajo las órdenes de Xabi Alonso, había marcado siete. Un dato que explica el giro que ha sufrido Vinicius desde el cambio de entrenador. El delantero lleva ya 34 goles en la Copa de Europa, a solo uno de Puskas. Palabras mayores. "Siempre hay otra oportunidad y aquí está hemos ganado y vamos a cuartos, con la afición y nuestro cuerpo técnico que hace todo por nosotros", dijo sobre el gesto.

En el intermedio, al que se llegó con tensión entre Donnarumma y Rüdiger, Courtois se quedó en los vestuarios. El belga se fue al túnel hablando con Luis Llopis y de inmediato Lunin salió a calentar. En una de sus estiradas, el belga se hizo daño. Le tocó el turno al ucraniano, héroe hace dos años en los penaltis de los cuartos de final.

En el minuto 68, Mbappé volvió a jugar tras cinco partidos ausente, casi un mes, y fue parte del 4-1 del Madrid al City en las eliminatorias disputadas entre ellos en los últimos cinco años. El clásico del fútbol moderno es blanco.

Los orígenes del método Arbeloa en Valdebebas: "Transmite cariño para que veas que da la cara por ti y te enchufes"

Los orígenes del método Arbeloa en Valdebebas: “Transmite cariño para que veas que da la cara por ti y te enchufes”

Álvaro Arbeloa se sentará hoy por primera vez en el banquillo visitante del Etihad, hogar del Manchester City. Un sitio y un rival que durante los últimos años ha definido el destino de los entrenadores del Real Madrid. Allí cayó Zidane en los octavos de 2020, allí tocó el cielo y el infierno Carlo Ancelotti, la gloria en 2022, 2024 y 2025 y el drama en el 4-0 de 2023 que le puso en el precipicio. Contra el City también se cruzó Xabi Alonso, aunque en su caso en el Bernabéu, para quedar sentenciado a principios de diciembre. Mientras todo eso sucedía, Arbeloa construía su propio camino en Valdebebas, rodeado de los jóvenes que ahora ilusionan a la grada. A esos campos de la ciudad deportiva, e incluso a los de antes, hay que viajar ahora para entender su ADN en la mejor semana del Madrid en mucho tiempo.

«Álvaro nos entendía. Es el entrenador que más me ha marcado», asegura a este periódico Marc Cucalón, de la generación del 2004, una de las grandes promesas de La Fábrica y ahora retirado tras una grave lesión de rodilla. Criado junto a Nico Paz, Gonzalo o Manuel Ángel, era el primer capitán del Juvenil A que dirigió Arbeloa entre 2022 y 2025.

«Cuando me pasó lo de la lesión, en 2022, fue el primero que estuvo conmigo, vino al hospital cuando se complicó la operación y estuvo a mi lado», recuerda. «Con él, es como pertenecer a una familia. Siempre va a dar la cara, especialmente cuando las cosas van mal», admite Cucalón.

"Transmite cariño para que des la cara"

Una circunstancia que se ha visto en los dos primeros meses de Arbeloa al frente del Madrid. El técnico ha querido, y ha sabido, ganarse al vestuario a través del elogio, a veces incluso excesivo. «Transmite ese cariño para que veas que da la cara por ti», añade Cucalón. De esa forma han llegado los mejores momentos de futbolistas que con Alonso estaban lejos de su mejor nivel, como Vinicius o Valverde. El caso del brasileño ha sido el más llamativo. Arbeloa ha sido insistente en el elogio en las ruedas de prensa y en los detalles en el campo, centrado en recuperarle anímicamente. Primero la cabeza y después la táctica.

«Transmitiendo ese cariño consigue que estés muy enchufado. Es muy cercano y el haber estado en grandes vestuarios le hace saber cómo tratar a todos los tipos de jugadores», señala Cucalón.

Y a partir de ahí, la táctica. «Quiere un equipo que tenga el balón y te da las indicaciones justas. Te deja todo fácil. A mí me decía dónde estar, y siempre me llegaba la pelota donde él decía. Entre él y Juli Carmona, que le acompañaba en el staff, se fijaban en todos los detalles».

Ese juvenil terminó ganando la Liga y la Copa e hizo que la dirección de Valdebebas marcara en rojo varios de los nombres que lideraban esa generación, como Nico Paz y Jacobo Ramón, ambos en el Como de Cesc Fábregas; Chema Andrés, ahora en el Stuttgart; Yusi, en el Alavés; o tres de los jugadores con los que ahora cuenta Arbeloa en el primer equipo: Manuel Ángel, Palacios y Gonzalo, todos del año 2004.

"Es el que mejor entiende a los chicos de la cantera"

No es casualidad, por tanto, que esos nombres aparezcan ahora en el primer equipo. Porque si llevamos la vista atrás, en ese camino de Arbeloa en Valdebebas encontramos más coincidencias. En su estreno en la cantera con el Infantil A, en otoño de 2021, dirigió, entre otros, a Dani Yáñez y a Diego Aguado, a los que les dio la oportunidad de jugar media hora ante el Elche el sábado en el Bernabéu.

«Álvaro es el que mejor entiende todo lo que pasan los chicos de la cantera. Ha entrenado a muchos, la mayoría lejos de sus familias, solos... Y siempre nos ha dado muchísimo apoyo y consejos, y también el espacio cuando hay que darlo. Es la manera de que estemos enchufados», reflexiona Cucalón.

Y eso que el Infantil A no fue el primer banquillo en el que se sentó Arbeloa, aunque los registros no lo tengan en cuenta. Se trata del Mambo, un equipo de youtubers creado para una serie al que el técnico del Madrid dirigió durante unos meses en 2018, antes de ser embajador del conjunto blanco y luego entrenador. Una ficción con tintes reales en la que ya se veían algunas virtudes del futuro técnico. «Mambo era una ficción y él era como el jefe. Todo estaba guionizado, pero en los partidos decía cosas de verdad. Nos simplificaba bastante el fútbol. Hablaba muy bien y tenía bastante inteligencia emocional. Veía el fútbol de forma sencilla. Siempre pensé que por personalidad llegaría lejos», asegura Toniemcee, creador de contenido y uno de los fundadores del equipo.

Rüdiger y su falta a Diego Rico: “Dice que casi le mato. Si hubiera tenido esa intención, no se levanta del suelo. Que no exagere”

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24 horas antes del partido que puede decidir la temporada del Real Madrid, Álvaro Arbeloa apareció por primera vez por la sala de prensa del Etihad Stadium. Estreno para él y sexta ocasión para el conjunto blanco en las últimas siete temporadas. Es el 'clásico' del fútbol moderno, que sólo ha fallado en el curso 2020-2021. En juego, el pase a los cuartos de final de la Champions League, donde esperaría el Bayern de Múnich.

"No tenemos otro objetivo que salir a ganar con la misma humildad y el mismo compromiso que en la ida. Incluso más, porque no va a ser fácil. Humildad y ambición", admitió el técnico, que dio la bienvenida a Bellingham a la convocatoria, aunque el inglés no jugará. "Bellingham ha sido él el que ha querido venir con los compañeros, pero no estará mañana. Estoy feliz de verle cada vez más cerca. Va a ser uno de los líderes y es importante que esté aquí con nosotros. Mbappé ya está disponible. Mañana veréis", dijo sobre el británico y el francés.

Ambos son vacas sagradas del vestuario, aunque Arbeloa asegura que "no siento que tenga vacas sagradas". "No he sentido en los dos meses que llevo aquí tener vacas sagradas. Hay jugadores como Valverde, Vinicius o Tchouameni que se han ganado sus minutos en el campo, no son vacas sagradas. Lo que están haciendo todos los chavales de la cantera es dar un grandísimo nivel, están jugando muy bien, que es lo que saben hacer. Cuando se recuperen jugadores tendré más opciones y ojalá seamos capaces de saber tener siempre a los once jugadores más adecuados en el terreno de juego", insistió.

A su lado, Antonio Rüdiger declaró ser "feliz" en el Madrid, aunque no avanzó nada sobre su renovación. "Seguro que llegamos a un acuerdo, pero ahora me centro en estar sano y jugar". "He tenido problemas físicos, pero eso es pasado, en los últimos partidos he jugado y me he sentido bien", añadió.

El alemán fue cuestionado sobre la dura falta a DIego Rico durante el partido de hace unos días ante el Getafe, y criticó las declaraciones del defensa azulón después del partido: "Ves las imágenes a cámara lenta y parece terrible, por supuesto. No voy a discutir, pero dice que casi le mato. Bueno, no le maté, no tiene que exagerar, si hubiera ido con esa intención, no se hubiera levantado del suelo", señaló sobre la jugada, en la que cayó con la rodilla sobre el pecho del jugador rival. "No lo justifico, pero él estaba corriendo después, ¿no? Si congelas una imagen parece horrible. ¿Por qué no me expulsaron? No fue nunca mi intención, me gusta ser duro, pero tengo mis límites que no traspaso. Creo que el chico exageró, necesitaba algo de foco. No hay que seguir con esto ni decir que alguien quería matarte. Hay que mantener la calma", finalizó.

Guardiola ya ‘juega’ contra el Madrid, cancela el entrenamiento del City y da libre a sus jugadores: “Hay bastantes más desgracias en el mundo que caer eliminado”

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Pep Guardiola ya está jugando el partido de este martes contra el Real Madrid. El Manchester City necesita remontar el 3-0 de la ida en el Santiago Bernabéu y el técnico catalán decidió cancelar el entrenamiento de su equipo en la previa del encuentro. "Prefiero que se queden en casa", dijo. A su lado, Bernardo Silva, acompañante en la rueda de prensa oficial de UEFA. Ahí sí aparecieron los representantes del conjunto británico, pero no en el césped, a donde saltarán, según su entrenador, el mismo martes por la mañana, unas horas antes del duelo decisivo ante los blancos.

"Entrenamos mañana martes. Tengo claro cuál será mi once. Si juegas bien, te sientas bien mentalmente... Si pierdes, al revés. La semana pasada estábamos en Madrid, viajamos tarde... No pudimos dormir. Luego fuimos a Londres para jugar contra el West Ham, llegamos ayer y hoy hay que recuperarse. No hay tiempo para entrenar y prefiero que los jugadores se queden en casa. Ya lo he hecho dos o tres veces esta temporada", explicó Guardiola, que repitió esta decisión antes del duelo ante el Borussia Dortmund en la liguilla. El resultado, 4-1 para el City. Un marcador que este martes le llevaría a la prórroga contra el Madrid.

En su discurso ante los medios, Guardiola evitó hablar de "fracaso" en caso de caer derrotado contra los blancos. Evitó dramas, grandes decisiones después del partido o grandes problemas. "Hay bastantes más desgracias en el mundo que caer eliminado", insistió. "Hemos hecho eliminatorias extraordinarias contra el Madrid y otras veces hemos quedado fuera, ¿es fracaso? Lo que ustedes digan", cuestionó a la prensa.

"Vosotros lo calificáis cada vez que pasa como la gran decepción pero, ¿cuánto dura el titular? ¿un día? ¿dos noches? Cuatro balas por aquí, cuatro balas por allí... Pues se sigue, el sol va a salir y hay bastantes más desgracias en el mundo que caer eliminado", repitió. Y puso el foco en el Madrid: "¿Cuántas Champions ha ganado el Madrid? 15. ¿Cuántas ha jugado? 100, pues ha perdido más que lo que ha ganado. La Quinta del Buitre es el mejor equipo que yo he visto hasta el Dream Team del Barça y no la ganó, pero hizo un gran bien al fútbol español. ¿Es un fracaso? Yo le diría que no, que hicieron un gran bien al fútbol".

Sobre el duelo, reconoció que "no tengo un plan específico". "Hay que hacer un partido perfecto los 90 minutos. Somos capaces de marcar cuatro goles, ese no es el problema. En los primeros 15/20 minutos de la ida llegamos mucho... y ellos marcaron tres goles en tres oportunidades. Es difícil lidiar con algo así. Hay que seguir porque nunca se sabe".