El Barça no puede evitar sufrir en Albacete ni bajo el influjo de Lamine Yamal

El Barça no puede evitar sufrir en Albacete ni bajo el influjo de Lamine Yamal

Lamine Yamal vive retándose para sostener al Barça. Lo hizo para, con una precocidad inaudita, convertirse en una estrella que catapultaba al equipo y, sobre todo, a la selección. También para comprobar cómo era eso de estar bajo un foco que te persigue dentro y fuera del césped. Incluso para convivir con un dolor que desluce tu juego mientras los rivales tienen como objetivo eclipsarte. Ha aprendido que ninguno le encara uno contra uno, sino que aparecen ayudas para achicarle todos los espacios por donde pueda escapar. Lamine ha tenido que volver a sacar lustre a su talento y, con él, por momentos al Barça, ya sea en la Champions o en la Copa ante un Albacete que les hizo sufrir, aunque fuera en los últimos cinco minutos de locura. [Narración y estadísticas (1-2)]

En el Carlos Belmonte Lamine asumió la responsabilidad de hacer añicos una defensa de cinco que se esmeraba por mantenerse viva todo el tiempo posible mientras buscaba una contra que sorprendiera. Con Rashford y Dani Olmo como escuderos, no cesó en su empeño hasta que lo logró con otro gol por cuarto partido consecutivo. El Barça llegó a Albacete avisado, cómo no, después de la humillación al Real Madrid y no tardó en comprobar que la idea era la misma. En un duelo que, durante muchos minutos, fue de área a área, entre Lamine y Rashford hilvanaron el primer ataque que no pudieron empujar ni Olmo ni Lewandowski. Había espacios y solo era cuestión de aprovecharlos.

No lo hizo el inglés cuando Olmo le lanzó en carrera para que enfilara a Lizoain sin poder conectar el remate. Asomaban los azulgranas, pero el Albacete no cedía. Una pérdida de Lamine casi en la frontal de su área la cazó Agus Medina para lanzar a Puertas ante Joan Garcia. Los latigazos iban de lado a lado, pero el Barça no había conseguido aún un disparo claro entre los tres palos. Aceleraba el juego, pero no demostraba ninguna prisa, como si estuviera convencido de que su momento llegaría. No se la había jugado Flick con muchas rotaciones, solo las necesarias por las bajas y ante la obligación de hacer el rodaje de Araujo y Cancelo. No tuvo el portugués su noche y, con una amarilla, se quedó en el vestuario al descanso antes de que dejara a su equipo en inferioridad. Al uruguayo se le dio mejor.

Por cuarto partido consecutivo

Antes, Lamine siguió buscando por donde hurgar, en una lucha constante pero a trompicones, como el que le costó la lesión a Neva y puso en el campo a Vallejo, ovacionado por su afición. En esa tarea encontraron a la estrella azulgrana Rashford y De Jong en la jugada del gol. Rebañó la pelota el inglés cuando el Albacete intentaba avanzar y se la dejó al neerlandés para que la entregara a Lamine cuando aparecía en el área por el carril derecho para enroscar un latigazo que abría el marcador. Catorce goles suma ya, los últimos cuatro en partidos consecutivos. Si bien pudo engordar la ventaja Lewandowski si hubiera llegado a un centro preciso de Rashford, también Puertas buscó el mano a mano con Joan Garcia para hacer el empate al filo del descanso.

El Barça no quería sustos y volvió al campo dispuesto a sentenciar. En un saque de córner, Araújo voló sobre Javi Villar para conectar un testarazo que encarrilaba la victoria y devolvía la sonrisa al uruguayo, fundido en un abrazo con Flick. Fue el momento en que el alemán movió el banquillo y el técnico del Albacete recurrió al talismán Jefté, que tuvo dos ocasiones tan claras que parece increíble que las fallara.

El Barça seguía volcado, con Ferran y Olmo afilando el colmillo pero sin lograr el tercero. Y eso le llevó a sufrir. Al Albacete le ilusionó Jefté con un gol anulado por fuera de juego, pero la vida se la dio Javi Moreno cabeceando una falta directa en el minuto 86. Tembló el Barça cuando anularon el tercero a Ferran y tuvo Gerard Martín que sacar bajo palos un remate de Fran Gámez. Sufrieron, sí, pero el premio son las semifinales de la Copa. Más que vivos en tres torneos.

El manicomio del Madrid

El manicomio del Madrid

Otro "Waterloo" en apenas tres días. Un Albacete disciplinado, con toda su ambición y con inteligencia mortificó el debut de Arbeloa. Pero, ¿qué se creen en la Casa Blanca, que con sustituir a Xabi Alonso ya estaba todo arreglado? Es un manicomio.

El grave error es no haberse cargado a Alonso hasta que no tuvieran un entrenador con personalidad, aunque estuviera lejos como Pochettino o Klopp, costase lo que costase. Pero creerse que Arbeloa era la solución es pueril, una falacia y un enorme error.

Me dicen que Arbeloa le hace magníficamente la pelota a Florentino, pero también me chivan que ha tratado de hacerle la cama constantemente a su amigo Xabi. ¿Con quién ha empatado Arbeloa?.

No tiene ninguna experiencia, sólo soberbia y deja jugadores vitales en Madrid o y los reemplaza por algunos del mediocre Castilla. Es un grave error de entrenador de un padrino equivocado.

Además, el Madrid, sin Mbappé y con jugadores del Castilla, no pasa por ser un equipo del montón. Me acuerdo de Talavera. De no haber "operado" Mbappé ya hubiera caído el Madrid en la anterior eliminatoria.

Me van a decir que no le doy ni los cien días Arbeloa. Es no se sostiene, se sabía que no tenía experiencia, ni calidad, ni talento. A mí, por lo menos, nunca me lo ha demostrado y el truco del "espartano" no cuela. El problema es lo que viene a continuación. Salvo milagro, pronostico que Arbeloa no durará ni un par de meses. Es como si un enorme Airbus fuera manejado por un azafato. No entiendo nada. Error tras error.

El Albacete fue un jabato. Planteó el partido Alberto González como un auténtico entrenador. Arbeloa no lo es todavía. Le espero al Madrid, le atacó cuando pudo con inteligencia y lo mató en el último minuto, con un ridículo Carvajal. Desgraciadamente, con la lesión que ha tenido, es imposible que vuelva a ser el mismo. El fútbol es muy cruel.

No quiero hablar mucho del sospechoso Vini, en uno de los partidos más vergonzantes ante un equipo de Segunda División. Y ese Lamine argentino Mantantuoso es un petardo que ni siquiera es capaz de hacer un sólo regate.

¿Qué queda ahora al Madrid? Rezar y creer más que nunca en Mbappé, el autentico mesías del fútbol. Escribí hace meses que la crisis del Madrid es más dañina de lo que creen en la Casa Blanca. La plantilla está mal diseñada. A Pérez no le gustan los entrenadores. Me parece muy bien. Pero por favor, no decida que con Pintus "gorgorito", Arbeloa y todas la patulea del Castilla, el Madrid pueda aspirar siquiera a ser un equipo notable en el mundo. Es la teoría del caos.

Nadie baila en el ridículo del Madrid, eliminado en la Copa en el debut de Arbeloa

Nadie baila en el ridículo del Madrid, eliminado en la Copa en el debut de Arbeloa

Nadie baila en el Madrid. Ni Vinicius ni Álvaro Arbeloa, cuya era empieza con una hecatombe, resuelta incluso con tintes ridículos en una última jugada de despropósitos en su área, pese a la calidad en el golpeo de Jeftét. Las caídas en la Copa frente a modestos como el Albacete habían llegado a ser arrastradas hasta el cadalso por entrenadores como Manuel Pellegrini. Para Arbeloa es un lastre que no estaba en el guion. Parecía escrito para Xabi Alonso, su antecesor, pero lo sufre quien llega a ese banquillo con el mandato de divertirse. En el calvario, que es donde se encuentra este Madrid, no hay diversión posible, sólo vergüenza. Mejor una oración.[Narración y estadísticas, 3-2]

El orden y la cantera no dieron a Arbeloa, como una estatua de cera todo el partido, impertérrito, la primera victoria, lo único que garantizaba seguir adelante en la Copa. Buscaba un estímulo y se encuentra en un solo partido en una crisis mayor a la heredada, porque perder con el Barça en la final de la Supercopa es incomparable a ser eliminado de la Copa por el Albacete, que lucha en la zona cercana al descenso de Segunda.

El Bernabéu espera

Esta eliminación pone en cuarentena incluso las conclusiones que pudieran sacarse de la primera alineación de Arbeloa, pero dos hechos resultaban relevantes: un mediocentro de la cantera, Jorge Cestero, y cada futbolista en su sitio natural, con Valverde de regreso al centro del campo. La única excepción fueron los minutos de Camavinga, en la banda izquierda, donde ya jugó con Ancelotti.

La Liga dirá más cosas, el sábado frente al Levante en el Bernabéu, donde está inesperada caída puede provocar una bronca de la grada, que ya señaló a los futbolistas por encima de Xabi Alonso como culpables de la crisis. El grito del socio escapa al control del propio Florentino Pérez. A nada temen tanto los presidentes como a los plebiscitos de los estadios, y más cuando saben que la responsabilidad mira hacia arriba.

Arbeloa, en la banda del carlos Belmonte.

Arbeloa, en la banda del carlos Belmonte.Jose BretonAP

Cestero por Tchouaméni

De Cestero había llegado a decir Arbeloa que era uno de los mejores de España en su puesto. Tanto que lo escogió en lugar de Tchouaméni. Arriesgado. Para los chicos de la cantera este trago también pesa. El propio Cestero, David Jiménez, Palacios o Manuel Ángel, que salieron en los últimos minutos en busca de un gol desesperado. El de Gonzalo, de la misma estirpe, no fue suficiente para sobrevivir.

El balón parado iguala en la misma medida que el movimiento distancia, porque la calidad en el fútbol es la capacidad de desarrollar la técnica a la máxima velocidad posible. Pero el balón parado también es la forma más rápida de acercarse al gol cuando otros caminos, los caminos de la calidad, no lo consiguen. Eso le ocurre al Madrid. Ambas cosas explican lo que ocurrió en el primer tiempo, con un equipo blanco dominante y ortodoxo, pero sin profundidad y ocasiones, y un Albacete acuartelado a la espera de su oportunidad.

La encontraron los locales en su primer saque de esquina, rematado con autoridad por Javi Villar, toda la que no tuvo la defensa madridista. La acción retrató a Mastantuono, pero no debe ser el argentino a quien pedir cuentas en esas situaciones. Tampoco a Arbeloa, por ahora. La defensa del balón parado necesita trabajo y tiempo, algo que todavía no ha tenido el entrenador, pero tras lo sucedido en el Carlos Belmonte es difícil que se le conceda. Arbeloa empieza en un lugar peor al que dejó su antecesor y amigo Xabi. Mal asunto.

Los madridistas se lamnentan ante la alegría de los manchegos.

Los madridistas se lamnentan ante la alegría de los manchegos.Jose BretonAP

Vinicius, voluntad sin acierto

La réplica del Madrid, en un momento psicológico de un partido más psicológico que futbolístico, dadas las circunstancias, se produjo gracias al remate de Huijsen, repelido de forma acrobática por Lizoain, y el oportunismo de Mastantuono. Fue como un desagravio al defecto de su acción defensiva unos minutos antes. Al descanso, pues, se retiraba el Madrid sin daños, pero sin nada más relevante más allá del orden, con un Vinicius voluntarioso pero ofuscado.

Por el orden empezó Xabi y de orden entiende Arbeloa, cuyas cualidades tácticas le permitieron como jugador cohabitar con los mejores, en el Madrid o en la selección. También entiende Alberto González, que reaccionó con tres cambios rápidos a la salida más alta y con ritmo del Madrid en la segunda mitad.

Ya con Agus Medina sobre el césped, el Albacete fue más ambicioso. Otro de los cambios, Jeftét, encontró el gol tras los malos despejes de Carvajal y Gonzalo, más un Lunin sorprendido. Gonzalo puso el ADN de Sergio Ramos en esta pequeña Lisboa de la Mancha con el empate, pero el Madrid de hoy está muy lejos de la metáfora de Sergio Ramos. [Narración y estadísticas, 3-2]

Santi Denia: "Sólo he escuchado 'Oh' una vez en un campo y fue con Lamine en la sub-15"

Santi Denia: “Sólo he escuchado ‘Oh’ una vez en un campo y fue con Lamine en la sub-15”

En París 2024 se esperaba el oro de las chicas, pero fueron los chicos de Santi Denia (Albacete, 1974) los que lo consiguieron tras vencer a la anfitriona en la final. Sin embargo, por encima incluso de ese éxito, el manchego desea con ansia alzarse con el Europeo sub-21, que empieza hoy para España y convertirse, con seis, en la selección más laureada de la historia.

¿Cómo mantiene el hambre después de los Juegos?
Es un reto más para nosotros porque los Juegos son otra competición diferente. En el anterior Europeo conseguimos llegar a la final y tenemos esa espinita clavada.
¿Es difícil reconstruir cada cita?
Nos hubiera gustado dar continuidad a los que clasificaron, pero somos víctimas del calendario por un Mundial de Clubes del que no obligan a ceder jugadores. Por otro lado, estamos encantados de que muchos sub-21 estén con Luis. Es nuestro trabajo.
Hoy hay mucha precocidad.
Es bueno y no somos dudosos de adelantar procesos. Si un jugador con 18 años está para ir a la absoluta damos el paso. Los jugadores vienen ya formados de las canteras. Si se lo ganan, aquí tienen el premio.
¿Es más fácil trabajar con jóvenes?
Vienen muy trabajados, les hablas de cualquier cosa de entendimiento del juego y sabes que lo conocen. Ahora, nuestro trabajo como seleccionadores es ponerles de acuerdo, porque todos juegan de diferente manera. Hay que convencerles de la manera de jugar y de que los objetivos se consiguen siendo un equipo.
Santi Denia, en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.

Santi Denia, en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.ÁNGEL NAVARRETE

De ganar, sexto Europeo sub-21.
Ese es el reto, en Rumanía estuvimos muy cerca. En estos días de preparación intentaremos que el grupo cohesione, que sean amigos y trabajen como una familia.
¿Lo dará la prensa como merece?
No pienso en eso, la repercusión la dejo en vuestras manos. Yo estaría encantado de que Mosquera, Torre o Guerra fueran portada, eso sería una señal.
Deme algún nombre de algún jugador que le haya impresionado.
Le tengo mucho cariño a toda la generación de los 2000, con Abel Ruiz, Sergio Gómez... Pero es verdad que sólo me ha pasado en un campo, con la sub-15, que la grada haga: 'Oh', y fue con Lamine Yamal en un partido contra Suiza.
¿Y cómo lleva el trato con esa generación TikTok?
No tengo redes y no sé lo que hacen. Todo ha cambiado mucho desde que empecé. Pero bueno, que tengan esa normas con nosotros, pero también sus espacios, es importante.
¿Cómo era un vestuario antaño?
No tiene nada que ver. No había móvil y eso cambió todo. Hay varias cosas en común que es intentar hacer grupo. Cuando me mantengo en Primera con el Albacete o consigo el doblete con el Atleti, es porque hay un buen grupo. Muchas veces se piensa que se gana y se hace buen grupo y yo creo que es al revés.
El técnico posa para la entrevista con EL MUNDO.

El técnico posa para la entrevista con EL MUNDO.ÁNGEL NAVARRETE

¿Tiene las mismas alegrías como entrenador que como jugador?
Es diferente. Como jugador normalmente piensas en ti y como técnico estás pensando en la gestión del grupo, que el mensaje sea de unión, de familia, que vamos a estar 30 días juntos y va a haber dificultades.
¿Siempre ha tenido claro pasarse a los banquillos?
Los últimos años de jugador estaba en el banquillo (risas), entonces ya empiezas a preguntar a los entrenadores el porqué de cada tarea, o situación y te empieza a gustar. Pero hasta que no empiezas a entrenar con los jóvenes no lo sabes definitivamente. No obstante, llevo con un balón desde que tengo uso de razón, mi vida ha sido esto.
¿Echa de menos el olor a césped?
Es una frase que utilizo mucho. Ese olor a césped no se nos olvida a los jugadores y ahora de entrenador lo sientes al salir al campo y pensar en la tarea, en la charla...
¿Y entrenar a algún club?
Aquí estoy feliz, llevo 15 años, y me gusta porque el nivel del jugador español es muy bueno. Pero también es verdad que los ciclos... por lo que he visto con Milla, Lopetegui... Luis De la Fuente ha estado cuatro años, el que más, creo. Voy para el tercero, estoy en el límite. Pues te lo planteas.
¿Se trabaja menos?
Aquí se curra mucho. La gestión del grupo no la tienes y la echas de menos, pero el seguimiento, los viajes... Ha habido años que he estado entre 190 y 200 días fuera de casa.

"Soy muy 'cholista"

¿Repetiría en el Atlético?
Tenemos Cholo para rato. Soy muy cholista por el progreso que ha hecho junto con una entidad a la que ha dado, desde que llegó, herramientas para crecer. Y luego también el club está trabajando con Torres por si pasa algo, Gabi... hay muchos entrenadores que lo pueden hacer bien, aunque sería un sueño, igual que al Albacete.
¿Sigue jugando al fútbol?
Me he ido al pádel. Me da miedo jugar al fútbol. Alguna vez me meto en el rondo por ese olor a césped, pero ya te empieza a doler la cadera, el tobillo, todo. Soy más de andar y me hago 10-12 kilómetros.
¿Qué le pide al fútbol?
Conseguir el oro en el Europeo.
¿Y a la vida?
Salud. Con mi edad, que mis padres ya se han ido... Es lo principal. El trabajo ya lo sacaremos.