Unionistas de Salamanca-Barcelona y Atlético de Madrid-Real Madrid son dos de los emparejamientos de octavos de final de la Copa del Rey, según deparó el sorteo celebrado este lunes en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.
El resto de emparejamientos ha quedado de la siguiente forma:
Tenerife – Mallorca
Getafe – Sevilla
Osasuna – Real Sociedad
Valencia – Celta de Vigo
Athletic Club de Bilbao – Alavés
Girona – Rayo Vallecano
Las eliminatorias se disputarán a partido único los días 16, 17 y 18 de enero, en el campo del equipo cuya bola ha salido en primer lugar.
El pulso entre los dos grandes clubes de la capital, rivales en las finales de Champions League en 2014 y 2016 con el Real Madrid ganador en ambos casos, tendrá lugar en el estadio Metropolitano.
Mucha más fortuna tuvo el FC Barcelona, que quedó emparejado con el equipo de menor entidad de los 16 clasificados a octavos, Unionistas de Salamanca, de la 1ª RFEF (tercera categoría).
“Encantadísimos de recibir a uno de los mejores del mundo. En nuestra corta historia ya recibimos al Real Madrid [en enero de 2020], ¡ahora el Barça! Intentaremos competir ante un equipazo”, dijo en una conexión por videoconferencia durante el sorteo el capitán de Unionistas, Héctor Nespral.
Tanto él como sus compañeros siguieron y festejaron el resultado del sorteo en el vestuario después de haber eliminado este lunes en la tanda de penaltis al Villarreal (7-6 tras empate 1-1).
Por su parte, Aitor Sanz, capitán del Tenerife, reaccionó este lunes al sorteo de los octavos de final de la Copa del Rey y aseguró que su equipo “pondrá las cosas difíciles” a su rival, el Mallorca.
El Tenerife, el único equipo superviviente de Segunda División, recibirá al Mallorca el estadio Heliodoro Rodríguez López. Se enfrentará, según aseguró, a un equipo “muy competitivo”.
El Sevilla disputará en el campo del Getafe los octavos de final de la Copa. Un duelo del que salió airoso en los dos únicos precedentes frente al equipo azulón en una competición cuyo título conquistó por últimas veces en 2007 y 2010, las campañas en las que se dieron esos emparejamientos.
Los sevillistas ganaron la final de 2007 en el Santiago Bernabéu contra el Getafe, en la que un gol de Kanouté decantó el choque (1-0).
Tres años más tarde, el Sevilla ganó su quinta y, hasta el momento, última Copa en el Camp Nou de Barcelona (2-0 al Atlético de Madrid), final a la que llegó tras haber apeado en semifinales a los azulones.
En el caso del Valencia, recibirá al Celta de Vigo en Mestalla. Los chés pasaron en siete de las nueve eliminatorias en las que se enfrentaron ambos conjuntos, aunque perdió la última, disputada en los octavos de final de la 2016-17 por un resultado total de 2-6.
«Jugamos frente a un equipo que tuvo sus opciones. Creo que hicimos un partidazo en la primera parte, es el estilo que quiero ver en mi equipo. Estoy orgulloso de eso, triste por el resultado final. Ellos esperaban lograr eso con su estilo, pero yo creo que nuestra forma es otra. Al final, no nos llevamos ningún punto, pero estoy contento por cómo hemos jugado, por el juego de Pedri y la pasión que le puso Gavi al partido. El año que viene volveremos, no renunciamos a nada. Ahora viene una pausa, pero volveremos con fuerza y la plantilla ya ha demostrado que puede marcar muchos más goles». Hansi Flick se presentó en la conferencia de prensa sin pesar, resaltando el buen juego del equipo pese a haber encajado la tercera derrota consecutiva como local y sumar sólo cinco de los últimos 21 puntos en juego en la Liga. A continuación, se mostró más autocrítico con las concesiones de su equipo.
«Para mí, este partido contra el Atlético fue ante un rival del mismo nivel, y fue un partido fantástico. Ante Leganés y Las Palmas son las derrotas que más deben preocuparnos. Esta vez lo hicimos bien, pero, al final, se defendieron muy bien. De haber marcado las ocasiones sería otro resultado, cometimos dos o tres errores y los aprovecharon. Estoy contento por cómo jugamos, pero creo que debemos ser más inteligentes. Tenemos que aprender de eso, pero, en cuanto a calidad, no tengo nada que decir. Es el estilo del Barça, queremos dominar, pero, al final, en fútbol, el que marca más goles es el que gana. Hemos cedido nueve puntos en casa y eso es algo que no nos podemos permitir. Cometimos un error, podíamos conservar la posesión, no perder el balón y su contraataque fue muy bueno, con poco espacio. Hay que estar pendientes de esas cosas».
«Ya dije antes que ahora viene un descanso», prosiguió. «Todo el mundo ha visto cómo podemos jugar, eso es lo positivo, y después de ese descanso, que todo el mundo necesita, veremos cuán fuertes podemos volver. Celebraremos la Navidad, volveremos a entrenar el 29 y nos centraremos en lo que tenemos que hacer». El técnico azulgrana, que cumplió su segundo partido de sanción, explicó el malestar de no poder dirigir a los suyos desde la banda. «Para mí los dos últimos partidos fueron horribles, por no poder estar en el banquillo. Creo que no es justo, es todo lo que puedo decir. Tengo que controlar mis emociones cuando vuelva al banquillo, pero no estoy preocupado por mi equipo, porque ha demostrado que puede jugar bien y Gavi, por ejemplo, ha dado un gran paso adelante. Ha vuelto. No puedo cambiar lo que pasó, la situación no es la que queremos, tenemos que esperar, pero puedo prometer que vamos a pelear por todos los partidos. Esa es nuestra meta, lo que queremos hacer, nuestro trabajo. Defendemos este club y creo que todos los jugadores están dispuestos a demostrarlo».
Demasiados puntos perdidos
El entrenador azulgrana lamentó la deriva del equipo en la competición doméstica, en la que ya ha perdido la cabeza y puede quedar a seis puntos del Atlético de Madrid, que cuenta con un partido menos. «Sé que jugamos fantásticamente en los dos o tres primeros meses, pero hemos perdido un montón de puntos, ya no somos lideres, pero creo que estamos en buena posición, no estoy preocupado por eso. Los jugadores han demostrado ante el Atlético cómo podemos jugar y ese debe ser nuestro estándar».
Pau Cubarsí se mostró desolado por cómo concluyó el partido. «Es un estado de ánimo jodido, se ha reflejado que hicimos un gran partido, con muchas ocasiones, faltó algo de finura arriba y dos detalles nos costaron la derrota», comentó el central, que no estuvo acertado a la hora de neutralizar el pase que supuso el gol de la victoria del Atlético. «No pueden ser que lleguen dos veces y marquen dos goles. Hay que estar más enfocados».
Diego Pablo Simeone, lejos del triunfalismo, hizo un análisis ponderado del encuentro. «Hasta el gol, fueron muy superiores a nosotros. Después empezamos a entrar y vimos que podíamos competir el partido. El segundo tiempo fue más competido, con situaciones claras de ellos y una nuestra, tras el gol de De Paul, de Barrios que se queda uno a uno. El equipo supo resistir y esperar lo que podía pasar. Encontramos un contragolpe exquisito de Sorloth, con un pase fantástico, que nos permite ganar un partido en el que, por situaciones, ellos merecían un poco más».
Poco antes de las 12 de la noche del 29 de septiembre, Robin Le Normand abandonaba el césped del Metropolitano con la cabeza abierta. Lo hacía por su propio pie y nadie, o quizás sólo el doctor Óscar Celada, que fue quien le atendió sobre el terreno de juego tras el choque fortuito con Tchouamení, imaginaba los dolores de cabeza que iba a tener el central tanto metafórica como literalmente para volver a pisar los terrenos de juego.
Hoy, 67 días después, el francés estará disponible ante el Cacereño, en la eliminatoria de segunda ronda de Copa del Rey (19.00 horas). Lo hará con un casco protector, como precaución tras la lesión sufrida, con el que lleva entrenando desde que pudo volver a pisar el césped hace 15 días. "Ayuda a absorber la energía del impacto, el problema no es tanto el golpeo del balón sino los choques fortuitos", explica a EL MUNDO, Ayoze González, jefe de neurología del Hospital Universitario de Gran Canaria. Esta última semana, Le Normand pudo completar las sesiones preparatorias junto al resto de sus compañeros.
"Pensando en su salud, el club, los médicos, todos hemos estado pendientes. Después viene el futbolista, que se puso en forma y que está ya a disposición de poder empezar a competir. Transmite ilusión y entusiasmo y está muy contento y con muchas ganas de ayudar al equipo", respondió Diego Simeone en la rueda de prensa previa al choque copero.
"hay que ir recuperando sensaciones"
En el club, tras diagnosticarle un traumatismo craneoencefálico con hematoma subdural, que es una hemorragia entre las capas que protegen al cerebro, el pasado 1 de octubre, nunca han tenido prisa con el central,que afrontó la lesión con bastante incertidumbre. Ya con el alta médica, ahora dependía de cómo se sintiera él y "las sensaciones" que tuviera para presentarse a filas, de nuevo, a las órdenes de un Simeone. "El hematoma se cura bien, pero puede ser grave, y eso genera miedo y hay que ir recuperando sensaciones", apunta González.
Le Normand fue titular desde el minuto 1 con el Cholo y lo jugó casi todo hasta su percance con el mediocentro madridista. El único partido que no disputó fue el del empate en Vallecas, uno de los duelos más flojos del conjunto rojiblanco, porque el entrenador decidió darle descanso. Son 720 minutos en total esta temporada y está entre los 15 jugadores con más tiempo disputado pese a haberse perdido más de dos meses de competición. Desde el club insisten en que "perder a un jugador de su nivel siempre es complicado" pese a que los resultados hayan podido recuperarse.
Su lesión, además, coincidió con el peor momento del equipo esta temporada. El empate en Anoeta y las derrotas en el Villamarín ante el Betis y frente al Lille en Champions League, volvieron a sacar el puesto del Cholo a la palestra. Pero el equipo se rehizo y despegó tras arrancar una inesperada victoria en París para, ahora, no sólo encadenar goleadas, sino mantener la portería a cero. En las siete victorias consecutivas de los rojiblancos, Oblak sólo ha tenido que recoger dos balones de su red. "No hay equipo que salga campeón que reciba muchos goles en contra", valoró Simeone. No cabe duda, de que la vuelta de Le Normand al césped es la mejor noticia para el entrenador rojiblanco, pese a que en los últimos duelos haya encontrado en Lenglet y Giménez una pareja no sólo competitiva a nivel defensivo, también goleadora. Ambos llevan un tanto cada uno en lo que va de temporada. El del uruguayo, un cabezazo soberbio para dar la primera victoria de la temporada ante el Leipzig en casa.
Le Normand, en el Cerro del Espino.ATM
Precisamente, unas de las últimas fotos del entrenamiento del Atlético de Madrid reflejan a un Le Normand despejando de cabeza como muestra de su completa recuperación. "El riesgo de volver a la competición no está en golpear de cabeza sino en los choques fortuitos por la propia intensidad del torneo", apostilla el jefe de neurología. Han sido dos meses en los que, por los estrictos protocolos del campeonato cuando hay un traumatismo craneoencefálico, el proceso de recuperación del defensa galo ha sido muy lento y muy progresivo.
Sesiones muy livianas "no invasivas" de gimnasio en solitario, sólo y sin ningún tipo de sonido para no influir en una posible recaída, algo que nunca ocurrió. "Se hace por mantener un entorno tranquilo, más que por los ruidos, ya que el estrés o los ejercicios con impacto son algunas de las las causas que puede empeorar el hematoma o provocar la rotura de otro vaso sanguíneo", cuenta González. Pruebas médicas (resonancias, tacs,...) constantes para monitorizar el proceso de reabsorción del hematoma y la cicatrización del cráneo. Hasta las primeras carreras en el césped, también en solitario, para intentar no perder la gran forma que venía exhibiendo desde su llegada este verano de la Real Sociedad por unos 35 millones de euros.
Vestuario sano
En el vestuario están encantados con su vuelta y especialmente sus amigos más cercanos, como son Antoine Griezmann, que no estará en Extremadura tras la extracción de una muela, Thomas Lemar y Clement Lenglet, los tres francoparlantes de la plantilla. Aunque este último sea competidor directo por la posición, hay muy buen rollo entre los compañeros y más con la vuelta de un futbolista que estuvo preocupado cuando escuchó el diagnóstico ya que, aunque como profesional estén acostumbrados a lidiar con diferentes lesiones, éstas suelen afectar más a su tren inferior.
Desde el club saben que los jugadores están acostumbrados a vivir con lesiones y que ellos tienen su proceso de recuperación propio, pero los traumatismos craneoencefálicos no son una dolencia habitual en el mundo del fútbol. Petr Cech también lo sufrió tras una jugada desafortunada con un futbolista del Reading en 2006. El guardameta checo tuvo que jugar con casco toda su carrera, pese a que le limitaba la audición, porque su lesión fue mucho más grave que la del galo ya que su cráneo sufrió un hundimiento.