Blancos y culés obtienen 161 y 160 millones de euros, respectivamente, mientras que el Atlético es tercero, con 119, y el conjunto hispalense cuenta con 82 millones.
Bellingham señala a la grada ante un cámara de televisión.David S. BustamanteEl Mundo
LaLiga ha dado a conocer el importe de derechos televisivos que repercute en sus 42 equipos profesionales. Lo más llamativo es que Real Madrid y FC Barcelona, los dos principales clubes españoles, duplican en ingresos televisivos al Sevilla, que sería el cuarto equipo.
Blancos y culés perciben 161,24 y 160,53 millones de euros, respectivamente. En tercera posición estaría el Atlético de Madrid, que recibe 119,03 millones mientras que el Sevilla, que sería el cuarto equipo, percibe tan solo 82,34 millones de euros. El quinto sería el Betis con 70,1 millones y después ya estarían Valencia, con 66,86 y la Real Sociedad, con 65,14, casi 100 millones menos que los dos grandes.
Respecto a la temporada pasada, cabe destacar que el Real Madrid y el FC Barcelona mantienen los ingresos de la 2021/22 mientras que el Atlético de Madrid baja considerablemente sus emolumentos de 130 a los 119 actuales.
Hay que recordar que el reparto de derechos se realiza acorde al Real Decreto Ley 5/2015 que divide un 50% a partes iguales y en el otro 50% se tienen en cuenta los resultados de las últimas cinco temporadas y la implantación de cada club. No obstante, no puede existir una diferencia mayor a 3,5 (cuando se superen los 1.500M€) entre el que más cobre y el que menos.
En términos totales, LaLiga EA Sports, anteriormente Santander, reduce también los ingresos de 1.426 millones de euros a los 1.375 actuales. Si añadimos LaLiga Hypermotion hablamos de 1.585 millones de euros en la 2021/22 a los 1.525 de la 22/23.
En la categoría de plata se han repartido 201 millones de euros. Los equipos más beneficiados fueron los recien descendidos por las ayudas que se contemplan ante una disminución de categoría. Así, el Alavés ingresó 28,31M€ (19,31M€ fueron de ayuda), el Levante 28,11M€ (18,99 de subvención), y el Granada 23,88M€ (14,24 de ayuda).
Apenas unos metros separan las instalaciones de Alpine y Aston Martin en el paddock. Unos cuantos pasos que Fernando Alonso ha recorrido más de una vez esta semana en Jeddah, aprovechando para saludar y dar ánimos a viejos conocidos. Falta hacen en e
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Hubo un detalle en la derrota de Carlos Alcaraz este lunes que insinuaba qué ocurría. En su palco, los miembros de su su equipo, del entrenador Juan Carlos Ferrero a su hermano Álvaro pasando por su agente, su médico, su fisioterapeuta o su preparador, se cruzaron de brazos al sentarse y se levantaron igual. No hubo gritos de ánimos, ni tan siquiera gestos. De hecho raramente Ferrero daba alguna indicación. Quienes siempre acompañan a Alcaraz sabían que no estaba para ganar y simplemente sufrieron el partido como hizo el tenista.
"Pensaba que podía competir, que podía encarar los intercambios largos, pero la barriga me ha limitado mucho. No me he sentido cómodo en ningún momento. No me gusta hablar de estas cosas porque suena a excusa, pero si me siento mal, me siento mal", aseguró el número tres del ranking mundial después de caer por 6-1 y 7-5 ante Casper Ruud en su debut en las ATP Finals.
Los entrenamientos y la sesión de fotos
Desde hace casi una semana, antes de llegar a Turín, Alcaraz arrastraba un resfriado que no se acaba de ir y que le obligó incluso a tomar antibióticos. En sus primeros entrenamientos en las entrañas del Inalpi Arena se le notaba muy cargado, utilizando el kleenex todo el rato y recurriendo a soluciones temporales para respirar mejor, como la cinta nasal o el Vicks VapoRub. En la sesión de fotos oficial, organizada en el precioso Museo Nazionale del Risorgimento Italiano, realizó varios estornudos que alertaron a sus rivales en el torneo. Pero anteayer, en la última sesión de preparación antes del estreno, se encontró mejor, más liberado, más fresco. Podía ser suficiente.
Ante Ruud, un tenista al que siempre había ganado con solvencia y que llegaba en una profundísima mala racha -dos victorias en los últimos 10 partidos-, quizá no necesitaría la perfección para sumar un triunfo. Pero en cuanto se despertó ayer todo se torció. El dolor de barriga que no le permitió ni comer ni almorzar con normalidad oscureció su estreno en la Copa de Maestros y finalmente le llevó a la derrota.
Seguirá en el torneo
Después de caer ante Ruud, eso sí, en ningún momento se planteó la retirada del torneo, todo lo contrario. Al salir de la pista y de su luz azul fluorescente, Alcaraz se subió a la bici del pequeño gimnasio que hay en los pasillos del pabellón y realizó su habitual rutina post-partido. Con la ventaja de descansar este martes, este miércoles se presentará al segundo partido de la fase de grupos con la intención de remontar y alcanzar las semifinales.
MARCO BERTORELLOAFP
"Si me baso en las sensaciones de hoy es complicado pensar en clasificarme, pero lo bueno del tenis es que todo cambia de un día para otro. Ha habido muchos jugadores que han perdido el primer partido de las ATP Finals y luego han salido campeones. El año pasado yo mismo perdí en el debut [ante Alexander Zverev en tres sets] y luego llegué a semifinales.. Ahora debo ir partido a partido. Ojalá me encuentre mejor, aunque también debo aprender a ganar cuando no me encuentro bien", comentó con todas las opciones en contra.
El cansancio mental
Su clarísima derrota ante Ruud le obliga a ganar a Alexander Zverev y Andrey Rublev, un sobreesfuerzo. Porque además de su dolor de barriga, Alcaraz admitió este lunes que le falta frescura a estas alturas de temporada y que le costará recuperarla ya. Al fin y al cabo, antes de coger vacaciones, sólo le queda la Copa Davis de Málaga, donde jugará tres partidos individuales como mucho y la presencia de Rafa Nadal le aparta del dobles.
"Todos los jugadores estamos cansados mentalmente; si alguien te dice que está fresco te engaña. Algunos lo llevan mejor y otros lo llevamos peor. Me noto cansado, sin tiempo para descansar y para entrenar en casa. Pero, como decía, tengo que encontrar la forma de jugar bien en malas condiciones", repetía Alcaraz después de uno de los peores partidos que ha jugado nunca contra un Top 10.
Antonio CalanniAP
Para el español falló todo lo que podía fallar. Sólo sonrió al inicio del segundo set, cuando fue más agresivo y consiguió su único break ante Ruud, pero luego volvió a hundirse, muy lejos de su juego. Las estadísticas muchas veces engañan, pero esta no: el español tuvo problemas al saque -menos del 50% de primeros en el primer set-, padeció con su derecha -hasta 34 errores no forzados- y no se encontró en la red -sólo convirtió el 60% de sus subidas-.
Mientras Ruud, un defensor como pocos, aguantaba y convertía sus bolas de breaks, Alcaraz se precipitaba en los intercambios y padecía incluso con las dejadas, su recurso más alegre. Siempre con la cabeza baja, nada funcionaba y los miembros de su equipo tampoco podían ayudarle. Era un partido para sufrirlo.
No son altos, no son corpulentos, no visten la camiseta de una selección pata negra.Y sin embargo Pol Pla y Juana Stella han entrado por talento y dedicación en la élite internacional del seven. Pol, 33 años, se pasó del fútbol al rugby a los 16 siguiendo a sus hermanas mayores. Juana, de 19, practicaba hockey y danza en Argentina y, tras llegar a España con su familia, optó a los ocho por el balón oval. Él es un veterano admirado; ella ha despegado con fuerza.
Dos jugadores clave que participan con las selecciones españolas en las Series Mundiales que se disputan este fin de semana en Valladolid. "La emoción, la velocidad es el atractivo del rugby a siete", arranca Juana. "Pasan muchas cosas en poco tiempo", remata Pol. A esta cita del mundial anual, que pisa por tercera vez suelo español, los Leones llegan terceros. Las Leonas parten del segundo nivel pero están octavas, en posición de ascenso al exclusivo club de las mejores.
Pol Pla explica la explosión del seven masculino. "No dependemos tanto de delanteros grandes y pesados, tenemos jugadores técnicamente buenos, rápidos y con habilidades físicas". Si el plantel de Paco Hernández suma un lustro de rodaje, la selección de María Ribera está en formación: media plantilla no tiene o apenas supera los 20 años. "No somos ni las más grandes ni las más rápidas, somos chicas que vamos mejorando", describe Juana.
En cada jornada se suceden los partidos. Dos tiempos de siete minutos con sólo siete jugadores en un campo entero de rugby. Carreras y placajes hasta la extenuación. Un deporte extremo. Pol recuerda su primera temporada en las Series Mundiales. "Volvía a casa y me pasaba dos días en la cama, no enfermo, pero no tenía energía. Te exprimes tanto que luego te bajan las defensas; cada año pienso que no es para mí, pero aún sigo". A Juana, cuenta, le salen anginas. "Yo sólo llevo dos años. Si pienso eso, no llego a la edad de Pol", comenta sonriendo.
El desgaste también es mental. "Jugar, desconectar, volver al 100% aunque tengas dolores, diez horas en el estadio, fatiga mucho tener la cabeza ahí siempre", apunta Pol, y a eso añade "tantos días lejos de casa". A Juana le afecta cuando siente que "no estás dando el 100% en el campo y no sabes cómo hacer". Disfruta del entrenamiento y la competición, pero sufre tras cada torneo. "Acabamos reventadas. Ese día no lo notas tanto. Te levantas al día siguiente y viajar, mínimo ocho horas, es criminal".
Cuando recibe el balón, Pol Pla (1,77 y 75 kilos), inclina el torso, cambia de pie, acelera y busca evadirse del defensor. Disputó los Juegos de 2016 y desde entonces ha metido más de 110 ensayos, fue elegido en el equipo ideal de la pasada temporada. Juana Stella (1,70 y 67 kilos) era menor de edad cuando llegó a la selección en 2024. Coge el oval y tira del conjunto hacia adelante. Si ve un hueco, se escapa con zancada de atleta.
"El objetivo es conseguir una medalla de oro en Valladolid o hacer podio en el global", afirma Pol sobre la selección masculina. "El objetivo es subir para jugar el año que viene más torneos y con las mejores", dice Juana de la femenina.
Esta presencia de las selecciones de rugby a siete en la élite refuerza la aspiración de la Federación de organizar los Mundiales de rugby a quince en 2035 (masculino) y 2037 (femenino). En paralelo, los jugadores de Paco Hernández han empezado a ser conocidos en las redes sociales. "La exposición está bien, nos ha traído algún sponsor, colaboraciones con empresas, pero me gustaría que la sobreexposición la tuviésemos por el rugby, por los resultados". A Juana, en el ámbito personal, no le gusta mostrar su vida. "Soy más de rugby y ya está".
Ambos subrayan el valor del equipo. Pol Pla ejerce de hermano mayor en la selección masculina. "Energía, alegría, buen ambiente, tienen muchas ganas de trabajar y lo contagian, y esa es la base para construir algo bueno". En la estela de Juana, otras jugadoras irrumpen en el conjunto nacional sin cumplir los 18. "Es un grupo con muchas ganas de aprender y muy sano", dice sobre "la buena onda" de la selección femenina.
Desde que pisan el podio, los rivales miran a los Leones con otros ojos. "Te respetan más; no debería ser, pero sí", confirma Pol. Las Leonas no sienten esa sensación. "Hay selecciones que no saben ni que juegas, te las cruzas por el hotel y no saben quién eres", lamenta Juana.
Javier CuestaEL MUNDO
El segundo atractivo de las Series Mundiales es el ambiente festivo. En Valladolid habrá fanzone los tres días -se accede con la entrada del torneo- de la mañana a la noche, con disc-jockeys y música en directo (Coti, Taburete y Orquesta Panorama City como cabezas de cartel). Pero los jugadores no pueden permitirse la juerga en el torneo, apenas algún respiro durante la temporada. "Lo de salir no me va mucho y encima estamos aquí en Madrid juntas, lo paso bastante bien así", comenta Juana. Pol alude a "la ética de trabajo" y a las necesidades de la puesta a punto. "Entrenar casi cada día te hace tener poco tiempo, es una modalidad tan exigente que te cuesta mantener el físico bien si sales".
Las becas ADO ofrecen en la actualidad un sustento económico a estos internacionales del seven. "Del rugby se puede vivir, pero al momento", apunta Pol Pla. En algunas épocas ha trabajado y le falta poco para acabar ADE. Juana Stella, en primero de Educación Infantil, lanza una mirada más pesimista sobre el rugby femenino. "Hay gente en Inglaterra que podrá vivir, pero en general, no. Se puede vivir al día pero cuando se acaba, si no tienes algo más, te quedas sin nada".
Aunque a Pol le gustaría acudir a sus segundos Juegos Olímpicos, "una medalla sería un sueño", agradece todo lo conseguido. "Un hobby que te hace viajar por el mundo, conocer culturas, y la adrenalina de salir al campo cuando sólo te sirve ganar y ganar". Juana aspira a ser olímpica y celebra su prometedor despegue. "Quiero más y nunca me canso, estar aquí me da felicidad completa, estoy haciendo lo que llevo soñando desde que tengo ocho años".
Las Series Mundiales
Son el mundial anual de la modalidad olímpica de rugby. Tras una fase previa, la clasificación final se establece según los puntos acumulados en los tres últimos torneos de la temporada. Tras el primero de ellos, disputado en Hong Kong, los españoles van terceros y las españolas, octavas. Este fin de semana, del viernes 29 al 31 de mayo, se juega en Valladolid la segunda Serie. Y el siguiente fin de semana, en Burdeos, la tercera y definitiva proclamará los campeones del mundo y certificará los ascensos y descensos.