La futbolista de EEUU considera que la RFEF debería cambiar de rumbo y apoyar un proyecto deportivo que demostró tener enorme potencial
La futbolista estadounidense Megan Rapinoe.ALEX WROBLEWSKIAFP
La futbolista estadounidense Megan Rapinoe, que se despidió este domingo de su selección en Chicago, expresó su apoyo a las jugadoras de España “en su lucha” y consideró que para la Real Federación de Fútbol Española (RFEF) “no hay victoria”, al referirse al escándalo originado en el beso no consentido del entonces presidente federal Luis Rubiales a Jenni Hermoso en el último Mundial.
“Es muy triste obviamente, y frustrante. Las jugadoras deberían estar haciendo una gira de celebración (del triunfo mundialista) muy larga, en cambio tienen que buscar una estrategia, tener quizás muchas reuniones entre ellas, y no pueden celebrar su excelencia, sino defenderla”, dijo Rapinoe en la zona mixta organizada en el estadio Soldier Field al acabar el partido amistoso de Estados Unidos contra Sudáfrica.
“Es increíblemente merecido que sean campeonas del mundo, su rendimiento fue fantástico, sobre todo sabiendo todo lo que estaban viviendo”, agregó la delantera, que puso fin a una legendaria trayectoria de 16 años en la selección estadounidense.
En el túnel del Soldier Field, ante un gran número de medios de comunicación, entre ellos EFE, Rapinoe consideró que la RFEF debería cambiar de rumbo y apoyar un proyecto deportivo que demostró tener enorme potencial.
“Como dije muchas veces, no hay victoria para ellos, no hay victoria estando en la posición en la que están. Tienes una oportunidad única para apoyar a un equipo que ganó su primer Mundial. Parece que va a ser un proyecto largo. Apoyaré (a las jugadoras españolas) en su lucha”, afirmó.
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En sus declaraciones en el terreno de juego al acabar el partido, Rapinoe expresó su agradecimiento por el apoyo recibido durante toda su carrera.
“Sólo quiero decir gracias, siento que pude crecer ante todos vosotros, aquí en Chicago y ante muchos aficionados por el mundo. Cuando pienso en lo que significa para mí representar a EEUU es esto, todos vosotros”, dijo Rapinoe.
“Este equipo siempre tuvo mucho orgullo por mostrarnos por lo que somos, sé cuanto es importante para mí. Luchamos muy duro en el campo, nos divertimos, triunfamos mucho, y luchamos muy duro fuera del campo para seguir creando más espacio para nosotros para ser como somos, y espero más espacio para vosotros para que seáis lo que sois”, prosiguió.
Rapinoe, de 37 años, se retiró tras conquistar dos Mundiales y un oro olímpico en Londres 2012 en 203 partidos como internacional.
“Fue un honor llevar esta camiseta, jugar con estas jugadoras, y vivir mi sueño. Muchas gracias por apoyarnos”, dijo.
“No me voy a ir para siempre, no os preocupéis, soy una de vosotros ahora, una aficionada de este equipo. Gracias a todas las jugadoras por permitirme ser lo que soy”, concluyó.
El vuelo de Koundé no fue el vuelo de Ícaro. No había sol bajo La Cartuja que derritiera sus alas en forma de melena, sólo un dios del fuego, un Vulcano de la pelota que agitó en su fragua el carbón del orgullo y la ira para llevar al límite al mejor equipo del año en una final trepidante. El Madrid, en cambio, es el mejor en las llamas y el caos, pero, hoy, no es suficiente. La temporada lo ha demostrado. Le falta el yunque y una idea clara de cómo utilizarlo. Todo lo contrario que el nuevo campeón de Copa, con el modelo y las herramientas, y la pasión de un adolescente para el que lo mejor está por venir. [Narración y estadísticas (3-2)]
La conexión imberbe del primer gol es la prueba, Cubarsí-Lamine-Pedri. Entre los tres abrieron un marcador que cerró Koundé para empezar un ciclo con el primer gran título de esta generación, después de una Supercopa de chocolate. Un ciclo que entierra otro, el de Carlo Ancelotti, como un general romano en retirada en un imperio que se agota, pese al honor de las últimas batallas. Es el momento del César.
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A Florentino Pérez corresponden decisiones que ya están pensadas, pendiente Xabi Alonso de una llamada. La misma que recibió Hansi Flick hace menos de un año para reconstruir un equipo adocenado. La llegada de Dani Olmo, que ha jugado a ratos, no justifica el cambio. Para acometer ese proceso, el Madrid debe mirarse hacia adentro sin mirar hacia afuera, sin engañarse con el relato arbitral por imprudentes que fueran los colegiados antes de la final de Sevilla. Se trata de cajones diferentes, no se abren a la vez.
Mbappé, suplente
Ese ciclo se cierra, además, en el año de Mbappé, el año que debía mostrar a un Madrid intratable. La realidad es que ha acabado maltratado por el Arsenal y el Barcelona, aunque en la Copa sólo llegara a derrotarle. La providencia, en forma de lesión, quiso que Mbappé no estuviera en el once de La Cartuja. La exigencia le obligó a exprimirse a partir del descanso. Fuera de la Champions, lejos en la Liga y por detrás ya en el marcador de la final, no había nada que administrar.
La baja del francés llevó a Ancelotti a hacer algo que, probablemente, le pedía el cuerpo y es huir del 4-3-3 para formar prácticamente en un 4-1-4-1, con Tchouaméni como pivote, Ceballos un paso adelante y Vinicius en punta. Rodrygo era un cuarto centrocampista absolutamente irrelevante, tanto que fue el señalado para dejar su sitio a Mbappé. La solución no funcionó, porque el Madrid no trabaja para eso. O corre o muere. Es lo que hizo después.
Al empezar, en cambio, tuvo enormes problemas para iniciar el juego ante la presión alta del Barcelona, lo que obligó a Courtois a sacar en largo, y falta de claridad para encontrar a un Vinicius solo, ofuscado y sin precisión. La primera vez que tiró entre los tres palos fue tras el descanso. Era también la primera vez del Madrid, sometido a un dominio total del Barcelona en el primer tiempo. Szczesny ganó el duelo al brasileño en una doble parada.
Los futbolistas del Madrid, abatidos, tras el gol de Koundé.AP
Flick no hizo experimentos y solucionó sus bajas con lo que más ha probado en la temporada, Ferran Torres por Lewandowski y Gerard Martín en el lateral izquierdo. Era el punto más débil del Barcelona, pero la inoperancia de Rodrygo acabó por hacerle crecer en confianza.
Asencio cortó un centro mortal de Raphinha y Courtois sacó una mano de gigante ante un remate de Koundé antes de que Cubarsí viera la carrera de Lamine Yamal. La ruptura de líneas con pases verticales es una de las especialidades del central. Lamine bailó con Fran García y se tomó una pausa, la justa para que la llegada de Pedri, certero en el lanzamiento allá donde Courtois no pudiera llegar. El crecimiento del canario esta temporada ha sido colosal, en el liderazgo y en su capacidad física para estar en todas partes, con el don de la ubicuidad, y decidir bien. Es también lo que distingue a Lamine, sin el protagonismo de otras veces, pese a su pelo coloreado, como un dios pagano.
Presionar, correr, atacar..
Ancelotti necesitaba activar a los suyos, desesperado en la banda, donde había sido ya amonestado. Quizás pensó que eso también podía levantar a su gente, narcotizada la grada por el dominio azulgrana. La temprana lesión de Mendy, que había forzado para jugar pero cayó a los ocho minutos, había sido ya el primer hándicap para el técnico.
La primera decisión fue llamar a Mbappé. Para eso había llegado al Madrid, para estos momentos, para el riesgo si era necesario. La salida, tras el descanso, fue como una punción en el sistema nervioso del equipo. Llegó entonces ese disparo iniciático de Vini. Empezaban a pasar cosas en el área azulgrana. Para el Barça no parecían importantes. Se equivocó. Lo serían.
Hacía falta más y llegó el turno de Arda Güler y Modric, y hacía falta presionar, correr, lanzarse, atacar, ser el Madrid, en pocas palabras. El cambio trajo las llegadas y, finalmente, una falta en la frontal. En esas circunstancias, era como encontrar una veta en una mina. Mbappé lanzó cruzado y, tras tocar en el palo, lo que parecía imposible se hizo realidad. Tan imposible, después de lo observado en el primer tiempo, que los azulgrana quedaron en estado de shock, expuestos y superados por los madridistas, lanzados entonces al espacio.
Courtois no alcanza el disparo de Pedri, en la acción del 1-0.AFP
Una llegada de Vini dejó el centro que Mbappé lanzó fuera, pero la tendencia había cambiado. Tchouaméni la consumó a balón parado, porque en todo era superior en ese instante el equipo blanco. Ahí tuvo la Copa a su alcance el Madrid, pero espacio por espacio, no aprovecharon más los suyos y dejó que lo hiciera Ferran Torres en la llegada aislada de un Barça que pedía oxígeno.
Pudo hacer el pleno en otra más, pero la caída de Raphinha no se había producido por la falta de Asencio, sino que el azulgrana la había simulado. De Burgos Bengoetxea señaló penalti, ya en el tiempo añadido, pero tras minutos de suspense fue a verla la jugada en el monitor y la anuló, mientras la afición del Barcelona insultaba a Florentino. Nada se olvida.
La prórroga empezaba del mismo modo, con el equilibrio que no tuvo el inicio, pero con el desenlace que ese mismo inicio apuntaba, cuando Koundé aprovechó un error del infalible Modric y, como Ícaro, atravesó el cielo sin quemarse mientras ardía el Madrid de Ancelotti.
LaLiga trabaja junto a la productora de eventos deportivos Relevent para poder realizar el partido FC Barcelona - Atlético de Madrid del fin de semana del 21/22 de diciembre en Miami según ha adelantado el diario El País y ha podido confirmar este periódico.
La entente entre patronal y Relevent está a la espera de que se pueda autorizar un duelo al que la FIFA ya mostró su oposición previamente. Uno de los factores para que la cita no se produjese fue también el rechazo de la Real Federación Española de Fútbol cuando estaba Luis Rubiales a la cabeza. En aquella ocasión era un Girona - Barcelona de la temporada 2018/19.
No obstante, las sensibilidades tanto en la agrupación internacional como en la UEFA han cambiado y, de hecho, Alexander Ceferin, el máximo mandatario de la organización europea, ya deslizó la posibilidad de realizar una final de Champions League en Estados Unidos después de 2025.
El empuje no lo está realizando sólo LaLiga, los clubes españoles también se muestran proactivos a que este partido se realice. Así lo han confirmado fuentes del Atlético de Madrid a EL MUNDO, que recuerdan la posibilidad que se les abrió ante el Villarreal, que finalmente tampoco se produjo.
A falta de los permisos, faltará saber también los emolumentos que se llevarán los clubes toda vez que uno de ellos no podrá disfrutar del ticketing del duelo. Según fuentes de LaLiga, las cantidades a percibir por cada equipo las negociarán ellos con la propia empresa de producción de eventos.
LaLiga cree que un partido en Estados Unidos es una buena oportunidad para internacinalizar el producto y por eso el presidente de la organización, Javier Tebas, ha recuperado esa ambición.