No fue la debacle inglesa en la Champions, pero la igualdad terminó por brindar suerte desigual a los españoles en este jueves europeo. En Europa League, el Betis se ahogó en Grecia (1-0), el Celta aguantó a duras penas al Olympique de Lyon de Endrick en Vigo (1-1). Sin embargo, el Rayo puso pie y medio en cuartos tras derrotar al Samsunsport turco en su feudo (1-3)
Quizás el conjunto de Pellegrini era uno de los equipos más temibles en esta Europa League. Pero el finalista de la Conference el curso pasado no termina de encontrar su juego en los últimos partidos y tampoco lo hizo en Grecia, donde cayó derrotado por el Panathinaikos de Rafa Benítez, pese a que jugó casi media hora con uno más.
Una primera parte pareja, pero con pocas ocasiones dio lugar a un segundo tiempo algo bronco y espeso, con retales de Cucho o Antony, pero sin verdadero peligro. Luego llegó la expulsión de Zaroury en el 66, y los sevillanos no supieron cómo meter mano a un equipo muy serio defensivamente.
Los griegos, apuntalados atrás, esperaban una contra que llegó a cinco minutos del final. Swiderski ganó la espalda a Valentín Gómez y, pese a que pudo rematar a la puerta de Pau López, Llorente le pisó la tibia con los tacos. Penalti y expulsión que terminó transformando Taborda y dando al traste este inicio de los octavos para los sevillanos.
Sin embargo, las cosas empezaron mejor en Vigo. Quizás la escuadra de Giráldez tuviera el enemigo más temible de los equipos españoles con un Endrick en racha. Los celestes se adelantaron en el marcador con un tanto de Rueda y rondaron más la portería de Greif en el primer tiempo.
No obstante, al inicio de la segunda mitad, una imprudencia de Borja Iglesias, con un codazo a Niakhaté, le valió la segunda amarilla y obligó al Celta a aguantar al equipo francés con uno menos. Radu se hizo gigante en varias ocasiones sacando manos inverosímiles hasta que falló en el tanto del empate de Endrick aún con seis minutos por jugarse. Finalmente, consiguió sobrevivir el Celta a las acometidas del brasileño.
Conference League
Al Rayo, por su parte, se le está poniendo cara de favorito al título en la Conference League. Los de Íñigo Pérez conquistaron Turquía de la mano de un Alemao muy zidanesco. Su segundo tanto fue un dechado de técnica y fuerza, ruleta incluida.
Además del doblete de Alemao, Álvaro García sigue agrandando su leyenda en Vallecas. El utrerano es el máximo goleador franjirrojo en Primera y quiere seguir engrosando sus cifras en Europa. El control y su tanto son exquisitos y propios de un futbolista de muchos kilates.
Atlético- Lazio
LUIS NÚÑEZ-VILLAVEIRÁN
@LNvillaveiran
Actualizado Martes,
12
diciembre
2023
-
23:51Marcó en todas las competiciones con el Barcelona del sextete, ha anotado...
Llegaba el Inter en octavos de Champions, último finalista de la competición, sin perder desde septiembre, salvo un duelo en Coppa ante el Bolonia. Con una riqueza táctica y técnica que impresionaba en Europa. El partido de San Siro para el Atlético de Madrid fue como una visita al dentista salvada por Oblak, como anestesista, y por una gran falta de acierto italiano. Entonces, el éxtasis en la vuelta en el Metropolitano, de nuevo con el esloveno como héroe.
El Atlético de Madrid volvía a hacerlo. Como ante el Chelsea en 2014, el Bayernde Múnich en 2016 y el Liverpool en el 2020, el equipo rojiblanco se sobreponía a una presunta inferioridad sobre el papel para salir victorioso, aunque fuera en la agonía de la tanda de penaltis. "Gran parte de los logros del Atlético son mentales, ante los grandes se motivan", explica a EL MUNDO el ex guardameta rojiblanco, Abel Resino.
Una de las primeras gestas futbolísticas fue la remontada ante el Chelsea de Mourinho en Stamford Bridge en 2014. Era el acceso a la primera final de la Champions del Cholo y la segunda en la historia del club. Los pupilos del argentino tuvieron que sobreponerse no sólo al empate a cero del Calderón en la ida, sino a que 'su Niño', Fernando Torres, adelantara a los blues en la primera media hora del encuentro.
"Sentíamos que podíamos con cualquiera. Habíamos ganado todo y nos faltaba la Champions. Fuimos muy superiores, a pesar de que ellos se adelantaran", cuenta Mario Suárez, uno de los mediocentros titulares del conjunto rojiblanco. Adrián y Diego Costa de penalti darían la vuelta al marcador, Arda Turán remataría al Chelsea y encargaría el ticket para la final de Lisboa, que se terminaría perdiendo con el Madrid.
Adrián tras marcar al Chelsea.
El viaje a la segunda final del Cholo conllevaría otra semifinal que asombraría al mundo y daría cuenta de la capacidad de resiliencia del conjunto rojiblanco. Sería, además, frente al Bayern de Guardiola en 2016. Saúl hizo en la ida en el Calderón uno de los goles más bonitos de la historia de la Champions y, probablemente, el más importante de su carrera. Con esa exigua ventaja llegaba el Atlético a Múnich a sufrir uno de los mayores asedios de la historia de la competición.
"Fue un ejercicio de fe", apunta Suárez, "saber que para ganar y conseguir el objetivo hay que sufrir", añade. El Bayern tuvo un 73% de posesión y realizó 33 remates, pero sólo consiguió vencer por dos goles a uno con Griezmann y Oblak como héroes de la noche y se hizo bueno el valor doble de los goles fuera de casa. "El equipo ante los grandes tiene que saber en todo momento lo que tiene que hacer. No puede salir a tumba abierta. Hay que realizar un juego defensivo sin fisuras", apunta Resino.
Saúl tras su gol al Bayern.MARCA
De nuevo, la alegría que lleva a la decepción de perder la segunda final consecutiva ante el Real Madrid. En un club en el que, tras otro palo, entraron las dudas desde la cúpula hasta el banquillo pero, como dice Abel Resino, solo había que tener un poco de memoria. "El cambio que produce la llegada de Simeone es como el día y la noche. La gente que dice que ya ha pasado no se acuerdan de cómo era el club antes de él. No se entraba en Europa, se quedaba décimotercero...", apunta.
Y es cierto que desde la llegada del argentino hay más Chelseas, Bayerns y otras gestas; como la del Liverpool en el año de la pandemia, con esa remontada épica en Anfield por dos goles a tres con aquel doblete de Llorente in extremis y el gol de la victoria de Morata; que decepciones. "A nivel emocional estos partidos de Champions te sacan lo mejor", comenta el ex futbolista rojiblanco Filipe Luis, presente en Stamford Bridge, pero apunta también el bajón mental que se produce tras estas grandes exigencias.
Las decepciones
Filipe se refiere a los partidos ligueros entre eliminatorias europeas, pero esa relajación quizás también afecte al equipo ante retos más sencillos en Europa. De hecho, todos los equipos querían el pasado 15 de marzo que le tocase la bola del Borussia de Dortmund en el sorteo de los cuartos en Nyon. Era, a priori, el rival más asequible. Le cayó al Atlético y, a juzgar por la primera media hora en el partido de ida, parecía que iba a ser un paseo. Entonces, se relajó la tensión y, lo que iba a ser un partido de 3-0 terminó dos a uno, y gracias.
"No fue relajación, a lo mejor ese día con ese equipo no juegas bien. Tan fácil como que no metes las que tienes", explica Mario Suárez. Una explicación y una relajación que se extiende a otras sombras europeas como aquella fase de grupos en 2017 en la que el equipo rojiblanco no consiguió ganarle un partido al desconocido Qarabag y quedó tercero de grupo. Aunque luego se alzara ese mismo año con la Europa League ante el Olympique de Marsella.
Tampoco podemos olvidar la derrota ante el Leipzig en aquella Champions de la pandemia cuya fase final se jugó a partido único en Portugal. Y, por último, la mayor decepción europea del Cholo hasta la fecha cuando el equipo, el año pasado, no consiguió pasar de la primera fase de la máxima competición en un grupo en el que coincidió con el Brujas, el Oporto y el Leverkusen. "No es que el entrenador no consiga mentalizar, es que el propio técnico cree que ante ese tipo de partidos no hace falta hacerlo. No es lo mismo un partido ante un City que ante un Almería o Villarreal", apunta Resino.
Esta noche en Alemania el equipo deberá elegir qué cara poner, si la de las grandes noches europeas o la de las grandes decepciones. "El Atlético de Madrid tiene plantilla como para ganar la Champions y a eso se suma que los jugadores se lo llegan a creer", apunta Abel. Como dice el eslogan rojiblanco: "Nunca dejes de creer".
Cantaba Bryan Adams al 'Verano del 69' y se despidió de Liverpool Trent Alexander- Arnold con una fiesta que llamó 'Verano del 66'. Hubo lágrimas de despedida al decir adiós al club de su vida y hubo emoción en la Ciudad Deportiva Real Madrid en su presentación en la que estuvo acompañado de su novia y de toda su familia. "Todavía tengo que pellizcarme para ver que no es un sueño", ha declarado el futbolista.
Sus primeras palabras como madridista las hizo, contra todo pronóstico, en castellano. "Fichar por un club como el Real Madrid no pasa todos los días, es un sueño hecho realidad. Tengo muchas ganas de enseñar mi juego a los madridistas. Jugar es una gran responsabilidad y estoy dispuesto a darlo todo. Muchas ganas de ganar muchos títulos y crecer con los mejores del mundo. ¡Hala Madrid!", ha apuntado el inglés.
Antes, le había alabado el presidente del Real Madrid, Florentino Pérez. El dirigente ha agradecido al británico, "uno de los mejores laterales del mundo", haberse decidido por el Real Madrid entre todos sus pretendientes. "Podrías haber continuado en cualquier club, pero has elegido el Real Madrid y es algo que nunca olvidaremos", le ha concedido un presidente que ha dicho que lo hizo porque confía en "obtener más éxitos en su carerra". "Allí se ha convertido en una leyenda y quiere seguir escribiendo historia", ha cocedido el mandatario blanco.
En contra de lo que se pudiera pensar, Trent no recibió presiones de Bellingham, su amigo en la plantilla, para fichar por el Real Madrid, aunque sí hablaron de ello. "La gente piensa que él tuvo un papel muy importante para estar yo aquí, pero este club no necesita presentación", ha revelado. Y dice que está deseando vestirse junto a jugadores como Mbappé o Vinicius porque "está encantado de jugar con ellos en lugar de en contra".
Alexander Arnold ya no será el 66, LaLiga no permite a los jugadores de la primera plantilla llevar dorsales por encima del 25, y tampoco llevará su apellido, muy largo también para la patronal. Desde ahora será Trent, cambio que ya hizo recientemente él mismo en sus redes sociales, y portará el 12, uno de los pocos números que quedaban libres en el Real Madrid y que llevó durante muchos años una leyenda como es Marcelo. "Cuando viajo por Europa el tema del nombre es complicado. La gente me llama de Alex, Alexander, Trent, así que pensé en simplificarlo", ha explicado.
El lateral inglés llega libre al conjunto blanco, aunque tuvo que pagar 10 millones de euros para que los ingleses le liberasen para disputar el Mundial de Clubes, torneo en el que Florentino ya le ha transmitido la exigencia de ir a ganarlo. "He jugado en el equipo más grande de Inglaterra y ahora de España, en ambos se espera que ganes títulos", ha apuntado. Lo hizo tras ganar la Premier en su última temporada con el Liverpool, conjunto en el que jugó 354 partidos, marcando 23 goles y dando 89 asistencias.
Esta mañana ha primera hora ha pasado con éxito las pruebas médicas en la Clínica Sanitas La Moraleja para luego dirigirse a la Ciudad Deportiva donde decenas de aficionados le esperaban para conseguir el primer autógrafo del lateral como jugador madridista. "Siempre he sabido que si en algún momento me iba del Liverpool era al Real Madrid", ha confesado en rueda de prensa.
Posteriormente, se ha reunido con Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, para firmar el contrato que le mantendrá vinculado al conjunto blanco por los próximos seis años, hasta junio de 2031. Éste le ha llevado a la sala de trofeos del equipo blanco para posar con el que será su nueva camiseta con el número 12 y Trent a la espalda. Instantánea que luego ha repetido muy sonriente junto a varios familiares. El mandatario le ha recordado que llega a un club con 15 Champions, como las que estaban en la foto, y también le ha asegurado: "En el Bernabéu vivirás momentos difíciles de entender".